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VitabaseCondiciones de Salud

Displasia cervical

Otros NombresAdenocarcinoma in situ del cuello uterino
Remedios Naturales10
Ingredientes18
Tabla de contenidos

Otros Nombres

Adenocarcinoma in situ del cuello uterinoAGUSASC-HASC-US (células escamosas atípicas de significado indeterminado)Células Glandulares Atípicas (AGC)Células Glandulares Atípicas de Significado Indeterminado (AGUS)Células escamosas atípicasCélulas Escamosas Atípicas que No Pueden Excluir Lesión Intraepitelial Escamosa de Alto Grado (ASC-H)Células Escamosas Atípicas de Significado Indeterminado (ASC-US)Carcinoma in situ de cuello uterinoCarcinoma cervical in situAtipia epitelial cervicalNeoplasia Intraepitelial Glandular Cervical (CGIN)Neoplasia Intraepitelial Cervical (NIC)Neoplasia Intraepitelial Cervical de Grado INeoplasia intraepitelial cervical de grado IINeoplasia Intraepitelial Cervical Grado IIINeoplasia Intraepitelial Cervical de Grado III con Displasia SeveraPrecáncer cervicalCINCIN 1CIN 2CIN 3CIN ICIN IICIN IIICISDisplasia del cuello uterinoDisplasia del cuello uterinoHSIL (lesión intraepitelial escamosa de alto grado)Displasia de alto gradoLesión intraepitelial escamosa de alto grado (HGSIL, por sus siglas en inglés)Lesión Intraepitelial Escamosa de Alto Grado (HSIL)HSILLSILDisplasia de bajo gradoLesión Intraepitelial Escamosa de Bajo Grado (LGSIL)Lesión Intraepitelial Escamosa de Bajo Grado (LSIL)LSIL (lesión intraepitelial escamosa de bajo grado)Displasia cervical leveDisplasia leve del cuello uterinoDisplasia Cervical ModeradaDisplasia moderada del cuello uterinoLesión cervical precancerosaCambios precancerosos del cuello uterinoLesión cervical premalignaDisplasia cervical graveDisplasia grave del cuello uterinoCarcinoma escamocelular in situ del cuello uterinoLesión Intraepitelial Escamosa (SIL)Lesiones intraepiteliales escamosas del cuello uterinoDisplasia cervical uterina

Sinopsis

Displasia cervical: una referencia de nutrición y salud natural

Definición y panorama general

La displasia cervical es una afección precancerosa en la que se produce un crecimiento celular anormal en el revestimiento superficial del cuello uterino o del canal endocervical, la abertura entre el útero y la vagina. También se denomina neoplasia intraepitelial cervical (NIC). Los cambios celulares precancerosos del cuello uterino se conocen como displasia cervical, neoplasia intraepitelial cervical (NIC) y lesión intraepitelial escamosa (SIL, por sus siglas en inglés).

Es causada por la infección persistente del virus del papiloma humano (VPH) en el tejido cervical. Este crecimiento y cambio celular puede permitir la entrada del virus del papiloma humano (VPH), causante de más del 90% de los cánceres cervicales. Fuertemente asociada con la infección por VPH de transmisión sexual, la displasia cervical es más común en mujeres menores de 30 años, pero puede desarrollarse a cualquier edad.

Todos los cánceres cervicales comienzan con estos cambios celulares, pero no todas las mujeres con displasia cervical llegarán a desarrollar cáncer. El virus del VPH (con mayor frecuencia el VPH 16) es el agente etiológico más importante en el proceso de carcinogénesis cervical. Sin embargo, la infección por VPH por sí sola no causa cáncer cervical. Existen diversos factores que actúan de manera sinérgica para el desarrollo de la displasia cervical y el cáncer.

Sistemas de clasificación

Existen dos sistemas diferentes para clasificar la displasia cervical: el sistema SIL (lesión intraepitelial escamosa) y el sistema NIC (neoplasia intraepitelial cervical). Aunque lo que describen estos sistemas es similar, difieren en algunos aspectos importantes.

En el sistema NIC, la clasificación de la displasia cervical se basa tanto en el grado de displasia dentro de las células individuales como en la profundidad por debajo de la superficie del cuello uterino a la que se extiende la displasia. Según el sistema NIC, la displasia cervical se divide en NIC1 (que corresponde a displasia leve o LSIL), NIC2 (que corresponde a displasia moderada o HSIL) y NIC3 (que corresponde a displasia grave o HSIL).

La mayoría de las NIC1 regresarán a tejido normal con el tiempo, pero aproximadamente el 11% de las NIC1 progresarán a NIC3. Solo un porcentaje muy pequeño de las NIC1 conduce a cáncer. Aproximadamente el 43% de las NIC2 regresarán a la normalidad y el 20% progresará a NIC3. Aunque algunas NIC3 regresan de forma espontánea, esta displasia casi siempre se trata, ya que el siguiente paso es el cáncer.

Sistemas corporales involucrados

El epitelio cervical y la unión escamocolumnar

El cuello uterino es la parte inferior y estrecha del útero (matriz), ubicada entre la vejiga y el recto. Forma un canal que se abre hacia la vagina, la cual conduce al exterior del cuerpo. La citología de Papanicolaou (Pap) es una recolección de células de la unión escamocolumnar del cuello uterino, donde el epitelio columnar se yuxtapone al epitelio escamoso liso. En esta área, la metaplasia escamosa hace que las células escamosas reemplacen a las células columnares. Esta zona de transformación es particularmente vulnerable a la infección por VPH.

Oncoproteínas virales y regulación del ciclo celular

La expresión de los genes del VPH se desvincula del estado de diferenciación celular de las células epiteliales infectadas, y la desregulación de la expresión de la región temprana del genoma viral produce un aumento drástico en la expresión de las dos oncoproteínas del VPH (E6 y E7). Esto provoca la pérdida del control normal del ciclo celular del epitelio, y las células desarrollarán características morfológicas con células escamosas inmaduras de "tipo basaloide" y figuras mitóticas en la mitad superior del epitelio cervical.

El sistema inmunitario

El sistema inmunitario desempeña un papel esencial en la historia natural del desarrollo, la persistencia y la eliminación de las lesiones relacionadas con el VPH. La inmunidad local es fundamental en la patogénesis, la regresión espontánea y la progresión de la displasia cervical; sin embargo, los mecanismos subyacentes no se conocen del todo. En la persistencia y progresión de las lesiones, el microambiente inmunitario de las lesiones intraepiteliales escamosas cervicales de alto grado (cHSIL) se caracteriza por una falta de infiltrados intraepiteliales de células T CD3+, CD4+ y CD8+ y de células de Langerhans en comparación con el epitelio normal, y por un aumento del número de células T reguladoras (Tregs) CD25+FoxP3+ y macrófagos M2 CD163+.

Diagnóstico y presentación

La infección por VPH y la displasia cervical generalmente no causan síntomas. Las visitas ginecológicas regulares, incluidos un examen pélvico y una prueba de Papanicolaou, pueden identificar estas afecciones. La displasia cervical que se observa en una prueba de Papanicolaou se denomina lesión intraepitelial escamosa (SIL). La displasia que se observa en una biopsia del cuello uterino se denomina neoplasia intraepitelial cervical (NIC). El ácido acético aplicado al cuello uterino durante la colposcopia revela visualmente las áreas anormales. Se realiza una biopsia de esta área y se envía al patólogo para evaluar el grado de displasia presente.

Factores contribuyentes y asociados

Tipo de VPH y factores virales

Entre los VPH que infectan el tracto genital, ciertos tipos suelen causar verrugas o displasia leve (tipos de "bajo riesgo"; VPH-6, VPH-11), mientras que otros tipos (conocidos como tipos de VPH de "alto riesgo") están más fuertemente asociados con la displasia grave y el cáncer cervical (VPH-16, VPH-18). El tipo más común de VPH causante de cáncer cervical es el VPH 16, que representa aproximadamente la mitad de todos los cánceres cervicales causados por este virus. Otros incluyen el VPH 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 66 y 68.

Los cofactores de la infección por VPH pueden clasificarse en tres grupos: factores ambientales o exógenos (uso de anticonceptivos orales, consumo de tabaco, dieta e infecciones de transmisión sexual), factores virales (tipo y variante del VPH, carga viral e integración viral) y factores del huésped (hormonas endógenas, factores genéticos y respuesta inmunitaria). Para comprender plenamente los factores de riesgo que contribuyen a la progresión de las lesiones cervicales de bajo y alto grado, debemos considerar los tres tipos de cofactores.

Tabaquismo

Entre las mujeres con infección crónica por VPH, las fumadoras tienen el doble de probabilidades que las no fumadoras de desarrollar displasia cervical grave, debido a que el tabaquismo suprime el sistema inmunitario. El consumo de cigarrillos, e incluso la exposición al humo de segunda mano, puede triplicar el riesgo de una persona de desarrollar esta afección.

El tabaquismo no solo causa aductos de ADN y rupturas de cadena, sino que también provoca de manera independiente un aumento de la carga viral en las células infectadas por VPH de alto riesgo. El tabaquismo induce una mayor expresión de E6 y E7 y puede inhibir la respuesta del sistema inmunitario frente al VPH. Un estudio de casos y controles encontró que, en las mujeres que fumaban más de 20 cigarrillos al día, se observó una razón de posibilidades (odds ratio) ajustada de 2.5 (IC del 95%: 1.6–3.9) para el desarrollo de displasia cervical.

Conducta sexual y número de parejas

Tener múltiples parejas sexuales, especialmente aquellas que a su vez han tenido múltiples parejas, puede aumentar el riesgo, aunque a veces las personas pueden desarrollar la afección por exposición a una sola pareja. En el mismo estudio de casos y controles, para las mujeres que reportaron más de seis parejas sexuales, la razón de posibilidades ajustada fue de 11.5 (IC del 95%: 6.6–20.2).

Uso de anticonceptivos orales

El uso de anticonceptivos orales durante más de 10 años aumentó el riesgo, con una razón de posibilidades ajustada de 2.3 (IC del 95%: 1.2–4.5). Se observan datos contradictorios cuando se considera el consumo de anticonceptivos orales como factor de riesgo para el desarrollo de displasia cervical. Por lo tanto, se necesitan más estudios exhaustivos para determinar la asociación clara entre estos factores.

Inmunosupresión y VIH

Las personas con sistemas inmunitarios comprometidos, como aquellas con VIH, receptores de trasplantes o quienes toman medicamentos inmunosupresores, también corren un mayor riesgo. Las mujeres con VIH tienen más probabilidades de presentar infección persistente por VPH, algo común en países de ingresos bajos y medios. Se especula que la infección por VIH y la consiguiente inmunodeficiencia afectan negativamente la eliminación del VPH, lo que en consecuencia aumenta la prevalencia y la incidencia de la displasia cervical y el cáncer cervical.

Índice de masa corporal y otros factores sociodemográficos

Un estudio de casos y controles de 2025 publicado en PubMed encontró que los factores significativamente asociados con la displasia cervical incluían más de tres parejas sexuales (razón de posibilidades 71.4; IC del 95%: 16.4–310.9), vaginosis bacteriana (OR 101.2; IC del 95%: 12.2–838.2), índice de masa corporal ≥ 25 (OR 12.9; IC del 95%: 3.9–42.0) y gran multiparidad (OR 39.0; IC del 95%: 7.1–225.4).

Nutrientes estudiados en relación con la displasia cervical

Folato (vitamina B9)

Contexto y evidencia observacional: Una deficiencia localizada de folato, que a veces se diagnostica erróneamente como displasia cervical debido a similitudes morfológicas entre las características citológicas de la megaloblastosis observada en la deficiencia de folato y los cambios asociados con la displasia, podría ser un componente del proceso displásico.

Un estudio de 324 mujeres con NIC y 228 mujeres con citologías normales encontró que se hallaron niveles estadísticamente más bajos de ácido fólico en las mujeres con NIC y VPH positivo (OR: 7.5; IC del 95%: 1.2–9.7). Los estudios han demostrado que los niveles bajos de antioxidantes que coexisten con niveles bajos de ácido fólico aumentan el riesgo de desarrollar NIC.

Un estudio de casos y controles con 726 sujetos encontró que los niveles de folato en los glóbulos rojos iguales o inferiores a 660 nmol/L interactuaban con la infección por VPH-16. Los niveles bajos de folato en los glóbulos rojos potencian el efecto de otros factores de riesgo para la displasia cervical, y en particular el de la infección por VPH-16.

Evidencia de ensayos clínicos: Un ensayo pequeño y temprano (47 mujeres jóvenes con displasia leve o moderada del cuello uterino recibieron suplementos orales de ácido fólico, 10 mg, o un placebo diariamente durante 3 meses en condiciones de doble ciego) encontró que, antes del tratamiento, la concentración media de folato en los glóbulos rojos era más baja entre las usuarias de anticonceptivos orales que entre las no usuarias, y que las puntuaciones citológicas mejoraron en los sujetos suplementados. Sin embargo, este resultado no se confirmó en ensayos posteriores y de mayor tamaño.

Un ensayo clínico de intervención aleatorizado y controlado con placebo más amplio, realizado por el Southwest Oncology Group, evaluó el efecto de la suplementación oral con ácido fólico en la historia natural de la neoplasia intraepitelial cervical (NIC) en un ensayo prospectivo, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y multiinstitucional. Trescientas treinta y una mujeres con atipia coilocítica confirmada por biopsia, NIC leve o NIC moderada fueron aleatorizadas para recibir ácido fólico oral (5 mg) o un placebo de apariencia similar diariamente durante 6 meses. La conclusión fue que la suplementación con ácido fólico (5 mg/día) no favorece la regresión de las anomalías epiteliales tempranas del cuello uterino.

Un ensayo aleatorizado con 235 sujetos también encontró que, después de 6 meses, no se observaron diferencias significativas entre los sujetos suplementados y no suplementados en cuanto al estado de la displasia, los resultados de la biopsia o la prevalencia de la infección por VPH-16. La deficiencia de folato puede estar involucrada como cocarcinógeno durante el inicio de la displasia cervical, pero los suplementos de ácido fólico no alteran el curso de la enfermedad ya establecida.

Resumen de la evidencia: Los estudios observacionales y transversales encuentran de manera consistente niveles más bajos de folato asociados con la displasia cervical, particularmente en presencia de infección por VPH-16. Sin embargo, múltiples ensayos controlados aleatorizados no han demostrado que la suplementación con ácido fólico revierta una NIC ya establecida. Por lo tanto, la evidencia respalda el estado de folato como un posible cofactor en el inicio de la enfermedad, pero no como un agente terapéutico una vez que la displasia ya está establecida.

Vitamina C (ácido ascórbico)

Evidencia observacional: Un estudio de casos y controles temprano encontró que la baja ingesta de vitamina C es un factor contribuyente independiente al riesgo de displasia cervical grave cuando se controlan las variables de edad y actividad sexual. El análisis de pares emparejados mostró que el 29% de los casos, en comparación con el 3% de los controles, tenían una ingesta de vitamina C inferior al 50% de la ingesta diaria recomendada, lo que arrojó un aumento de diez veces en el riesgo de displasia cervical, según la razón de posibilidades estimada (p menor a 0.05).

Existe evidencia epidemiológica sustancial de un efecto protector de la vitamina C en los cánceres de cuello uterino, recto y mama. Las vitaminas antioxidantes pueden inhibir la proliferación de células cancerosas, estabilizar la proteína p53, prevenir el daño al ADN y reducir la inmunosupresión.

Evidencia de ensayos clínicos: Un estudio factorial aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, con 141 mujeres, utilizó una administración oral diaria de 30 mg de betacaroteno y/o 500 mg de vitamina C en mujeres con atipia escamosa menor o NIC I. La tasa de regresión fue ligeramente mayor, aunque no de forma significativa, en las asignadas al betacaroteno en comparación con las que no lo recibieron (razón de riesgo = 1.58, IC del 95%: 0.86–2.93, P = 0.14) y ligeramente menor, aunque sin significación estadística, en las asignadas a la vitamina C en comparación con las que no la recibieron (razón de riesgo = 0.65, IC del 95%: 0.35–1.21, P = 0.17). La evidencia disponible actualmente, tanto de este ensayo como de otros, sugiere que es poco probable que dosis altas de estos compuestos aumenten la regresión o disminuyan la progresión de la atipia menor y la NIC I.

Resumen de la evidencia: Los estudios observacionales sugieren una asociación inversa entre la ingesta dietética de vitamina C y el riesgo de displasia cervical. Los ensayos de intervención que utilizan suplementación con vitamina C sola no han demostrado un beneficio clínico estadísticamente significativo en la reversión de lesiones ya establecidas. La evidencia general es preliminar, en gran medida epidemiológica e inconsistente entre los distintos ensayos.

Betacaroteno y vitamina A (retinoides y carotenoides)

Evidencia observacional: Numerosos estudios observacionales han demostrado una relación inversa entre el consumo de dietas ricas en frutas y verduras y el riesgo de desarrollar neoplasia preinvasiva o cáncer en diversos órganos, incluido el cuello uterino. Los estudios de casos y controles que exploran la relación entre la dieta y la displasia cervical han demostrado que una baja ingesta de vitaminas A, C y betacaroteno se asoció con un mayor riesgo de displasia cervical.

Un estudio que midió los niveles de micronutrientes en plasma encontró que las concentraciones plasmáticas de betacaroteno en las fumadoras eran significativamente más bajas, independientemente de la patología cervical, mientras que los niveles plasmáticos de licopeno y cantaxantina eran significativamente más bajos en fumadoras con NIC. Los hallazgos de una disminución en todos los niveles plasmáticos de nutrientes antioxidantes, excepto el tau-tocoferol, en mujeres con NIC y cáncer, sugieren un posible papel de la deficiencia de antioxidantes en la patogénesis de la NIC y el carcinoma de cuello uterino.

Un estudio coreano de casos y controles con 144 casos de cáncer cervical y 288 controles encontró que la ingesta total de vitaminas A, C y E se asoció de manera fuertemente inversa con el riesgo de cáncer cervical: OR = 0.35 (IC = 0.19–0.65), OR = 0.35 (IC = 0.19–0.66) y OR = 0.53 (IC = 0.28–0.99), respectivamente.

Evidencia de ensayos clínicos: Un ensayo de fase III, aleatorizado y doble ciego, evaluó el efecto del betacaroteno diario (30 mg) frente a placebo durante un período de 2 años sobre las lesiones NIC 2 y 3. La conclusión fue que el betacaroteno no favorece la regresión de la NIC de alto grado, especialmente en sujetos positivos para VPH.

Un ensayo aleatorizado y controlado con placebo anterior encontró que no se observó ningún efecto del betacaroteno sobre los porcentajes de regresión (OR = 0.68, IC del 95%: 0.28–1.60, usando la definición amplia). Un análisis secundario, en el que se estudió el efecto de la ingesta total de betacaroteno (dieta + medicación) sobre los porcentajes de regresión de la displasia cervical, tampoco mostró un efecto positivo.

Un ensayo aleatorizado doble ciego adicional encontró que una gran proporción de las lesiones de NIC leve regresan; la edad y la infección por VPH desempeñan un papel importante en el curso natural de la NIC. La suplementación con betacaroteno no parece tener un beneficio detectable en el tratamiento de la NIC.

Resumen de la evidencia: Múltiples ensayos controlados aleatorizados encuentran de manera consistente que la suplementación con betacaroteno no produce una regresión significativa de las lesiones de NIC ya establecidas, independientemente del grado. Los estudios observacionales muestran una asociación inversa entre la ingesta dietética de carotenoides y retinoides y el riesgo, pero esto no se ha traducido en un beneficio de intervención. La evidencia para la suplementación aislada con betacaroteno es negativa a neutra.

Vitamina D

Evidencia: Varios estudios han encontrado una relación inversa entre la incidencia de neoplasia cervical y los niveles de vitamina D. Una revisión narrativa de 2023 actualiza la evidencia actual que respalda la idea de que el sistema endocrino de la vitamina D tiene un papel preventivo en el cáncer cervical, principalmente en las fases iniciales. La vitamina D, junto con su metabolito activo el calcitriol y su sistema metabólico y de señalización, conocido como el sistema endocrino de la vitamina D, se ha reconocido ampliamente como un regulador fundamental de la homeostasis del calcio, además de sus efectos antitumorales no relacionados con el calcio en diversos tipos de cáncer humano, incluido el cáncer cervical.

Una revisión sistemática publicada en 2023 encontró que las mujeres con neoplasia intraepitelial cervical podrían beneficiarse de la suplementación con folato frente al estrés oxidativo y la inflamación. La vitamina D podría reducir el estrés oxidativo y podría tener un efecto terapéutico. Sin embargo, un ensayo clínico con 58 mujeres diagnosticadas con NIC2/3 encontró que la suplementación con 50,000 UI de vitamina D3 durante seis meses no afectó la NIC2/3.

Persisten incertidumbres clave, entre ellas la heterogeneidad tisular de la expresión del receptor de vitamina D (VDR), las ventanas óptimas de dosificación y los rangos objetivo de 25(OH)D para los criterios de valoración cervicales, y la seguridad a exposiciones más altas, como la hipercalcemia.

Resumen de la evidencia: Los datos observacionales sugieren una relación inversa entre el estado de la vitamina D y el riesgo de neoplasia cervical. Los datos mecanísticos son favorables, pero la evidencia de ensayos clínicos es limitada y los resultados son mixtos. La evidencia es actualmente preliminar e insuficiente para establecer recomendaciones clínicas.

Selenio

La actividad antioxidante y las propiedades inmunomoduladoras de los minerales traza, incluidos el zinc y el selenio, se han demostrado en investigaciones recientes como protectoras contra la carcinogénesis, especialmente en la patogénesis de la neoplasia cervical. Mientras que la suplementación con zinc se ha asociado con una mejor eliminación del VPH y regresión de las lesiones, el selenio ha mostrado efectos positivos al disminuir el daño oxidativo y favorecer la regresión de la NIC.

La revisión sistemática de 2023 hizo referencia a un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo sobre la suplementación con selenio, y encontró efectos favorables sobre la regresión de los tejidos cervicales y los perfiles metabólicos de las pacientes con neoplasia intraepitelial cervical, publicado en el British Journal of Nutrition (2015).

Resumen de la evidencia: Los datos observacionales tempranos y un ensayo clínico sugieren un posible papel del selenio en la regresión de la NIC, pero la base de evidencia general es pequeña y preliminar. Se necesitan más ensayos con mayor poder estadístico.

Zinc

El zinc promueve la eliminación del virus del papiloma humano y reduce la probabilidad de infección viral. Un estudio realizado en mujeres coreanas con displasia cervical y cáncer cervical evaluó los niveles séricos de selenio y zinc. Dentro del grupo de estudio, 28 tenían NIC y 36 tenían cáncer cervical invasivo. Estas mujeres se compararon con 44 mujeres sanas. Las mujeres con NIC o cáncer presentaban niveles significativamente más bajos de selenio y zinc.

Resumen de la evidencia: Los datos transversales asocian los niveles séricos más bajos de zinc con la NIC y el cáncer cervical. Los datos de ensayos clínicos sobre la suplementación con zinc específicamente para la displasia cervical son escasos. La evidencia es actualmente observacional y preliminar.

Fitoquímicos e ingredientes botánicos naturales

Indol-3-carbinol (I3C) y diindolilmetano (DIM)

Contexto tradicional/de referencia: El I3C y su metabolito in vivo, el DIM, no están documentados históricamente como medicinas tradicionales en ninguna tradición botánica bien caracterizada. Son compuestos naturales que se encuentran en vegetales crucíferos como el brócoli, el repollo, las coles de Bruselas y la col rizada (kale), y han atraído el interés de la investigación desde finales de la década de 1990, principalmente a través de estudios de laboratorio e investigación clínica temprana.

Evidencia científica: El indol-3-carbinol (I3C) es un fitoquímico derivado del brócoli, el repollo y otros vegetales crucíferos con eficacia anticancerígena comprobada, incluida la reducción de la neoplasia intraepitelial cervical (NIC) y su progresión a cáncer cervical.

El indol-3-carbinol inhibió la tumorigénesis espontánea o inducida químicamente en la glándula mamaria, el hígado, el pulmón, el cuello uterino y el tracto gastrointestinal en diferentes estudios con modelos animales. Estos hallazgos preclínicos han llevado a ensayos en humanos para la displasia cervical, el cáncer de mama, la neoplasia intraepitelial vulvar y la papilomatosis respiratoria recurrente.

En un ensayo clínico clave en humanos, referenciado en múltiples fuentes, un ensayo controlado con placebo de indol-3-carbinol en el tratamiento de la NIC (Bell et al., 2000, Gynecol Oncol) encontró que cuatro de ocho pacientes en el grupo de 200 mg/día y cuatro de nueve pacientes en el grupo de 400 mg/día tuvieron regresión completa, en comparación con ninguna en el grupo placebo. Los datos de ensayos clínicos de fase temprana sugirieron que el I3C es eficaz contra la displasia cervical precancerosa y la neoplasia intraepitelial vulvar.

A nivel mecanístico, la proteína PTEN disminuye durante la transición de una displasia de bajo grado a una de alto grado. El I3C previene esta pérdida de PTEN y parece aumentar su expresión. Como supresor tumoral, la PTEN a menudo se inactiva durante la tumorigénesis, lo que otorga a las células tumorales descendientes ventajas de crecimiento y supervivencia.

En estudios in vitro, tanto el I3C como el DIM causaron acumulación de rupturas de cadena de ADN en tres líneas celulares de cáncer cervical. La inducción de apoptosis se confirmó mediante morfología nuclear, filtración de nucleosomas, alteración de la permeabilidad de la membrana citoplasmática y activación de la caspasa 3. Ni el I3C ni el DIM causaron cambios apoptóticos en queratinocitos humanos normales.

Resumen de la evidencia: La evidencia preclínica (in vitro y en animales) para el I3C y el DIM es convincente. Los datos de ensayos clínicos en humanos de fase temprana muestran resultados prometedores para el I3C en la regresión de la NIC, pero provienen únicamente de ensayos pequeños y de fase temprana. Faltan ensayos controlados aleatorizados más grandes y confirmatorios. La evidencia es actualmente preliminar, pero direccionalmente positiva.

Catequinas del té verde (EGCG / Polyphenon E)

Contexto tradicional: El té verde (Camellia sinensis) tiene una historia de uso de siglos en la medicina tradicional china y de Asia oriental, así como en la cultura alimentaria. Su uso en el contexto de las lesiones cervicales es una aplicación de investigación moderna más que una práctica arraigada en tradiciones botánicas históricas.

Evidencia científica: Los estudios in vitro han sugerido que las catequinas del té verde pueden ejercer actividad quimiopreventiva para el cáncer cervical. El galato de epigalocatequina (EGCG, una catequina principal del té verde) y el Polyphenon E (una mezcla descafeinada, enriquecida y definida de catequinas del té verde) inhibieron el crecimiento de células de cáncer cervical positivas para VPH y de células epiteliales cervicales inmortalizadas por VPH, de manera dependiente de la dosis.

Un estudio clínico no aleatorizado y temprano investigó la eficacia clínica de extractos de té verde (Polyphenon E y EGCG) administrados en forma de pomada o cápsula en pacientes con lesiones cervicales infectadas por VPH. Cincuenta y un pacientes con lesiones cervicales (cervicitis crónica, displasia leve, moderada y grave) se dividieron en cuatro grupos, comparados con 39 pacientes no tratadas como control. La pomada de Poli E se aplicó localmente a 27 pacientes dos veces por semana; para la administración oral, se tomó una cápsula de 200 mg diariamente durante ocho a 12 semanas. En el estudio, 20 de 27 pacientes (74%) bajo la terapia con pomada de Poli E mostraron respuesta. Seis de ocho pacientes bajo la terapia combinada de pomada más cápsula (75%) mostraron respuesta, y tres de seis pacientes (50%) bajo terapia con cápsula mostraron respuesta.

Sin embargo, el ensayo confirmatorio más grande arrojó resultados diferentes. Se realizó un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de Polyphenon E (extracto descafeinado y enriquecido de catequinas del té verde) en mujeres con infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH) y NIC1 de bajo grado. Noventa y ocho mujeres elegibles fueron aleatorizadas para recibir Polyphenon E (con 800 mg de galato de epigalocatequina) o placebo una vez al día durante 4 meses. El resultado primario del estudio fue la eliminación del VPH oncogénico y la eliminación de la NIC1. Los resultados mostraron que no hubo diferencia en la tasa de respuesta según la asignación del tratamiento. Se observó una respuesta completa, definida como resultado negativo para VPH de alto riesgo e histopatología normal, en 7 (17.1%) y 6 (14.6%) mujeres en los grupos de Polyphenon E y placebo, respectivamente.

Resumen de la evidencia: El EGCG y el Polyphenon E muestran una clara actividad antiviral contra el VPH y antiproliferativa en cultivos celulares y modelos animales. Un estudio clínico temprano y no controlado sugirió un beneficio, particularmente con la aplicación tópica. Sin embargo, el único ensayo controlado, aleatorizado y con placebo más grande no encontró una diferencia estadísticamente significativa con respecto al placebo. La evidencia sigue siendo preliminar y, según los ensayos disponibles más recientes, no respalda la eficacia para el uso clínico en la regresión de la NIC1.

Factores dietéticos y de estilo de vida

Calidad general de la dieta e ingesta de frutas y verduras

Existe evidencia de que la dieta y la nutrición son factores de riesgo modificables para varios tipos de cáncer. En los últimos años, ha aumentado la atención prestada a los micronutrientes en ginecología, especialmente en lo relacionado con la infección por VPH. Una revisión exhaustiva de la literatura de 2023 encontró que diferentes oligoelementos y micronutrientes demostraron un posible papel protector contra el cáncer cervical al intervenir en distintas etapas de la historia natural de la infección por VPH, el desarrollo de la displasia cervical y la enfermedad invasiva.

En cuanto a los nutrientes, diferentes antioxidantes pueden tener distintas capacidades para intervenir en la historia natural de las enfermedades cervicales asociadas con la infección por VPH. En cuanto a los alimentos, la ingesta tanto de verduras como de frutas que contienen múltiples vitaminas puede suprimir ampliamente el desarrollo del cáncer cervical. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2023 encontró que existe una asociación continua entre la disminución de la persistencia del VPH, la disminución de la probabilidad de neoplasia intraepitelial cervical (NIC) y la reducción de la inflamación, con una ingesta adecuada de vitaminas A, C, D y E, así como de carotenoides.

La vitamina A (retinol), la vitamina D y la papaya podrían ser más eficaces para prevenir la displasia temprana, NIC 1. En contraste, la vitamina E y el licopeno podrían ser más eficaces para prevenir la displasia tardía, NIC 2/3. Tanto las frutas como los carotenoides podrían prevenir ampliamente la infección por VPH, la NIC 1–3 y el cáncer cervical.

El tabaquismo como antagonista dietético/de estilo de vida

Los efectos negativos del tabaquismo pueden ser más fuertes que los efectos positivos de las vitaminas, verduras y frutas sobre la regresión de la enfermedad cervical, como la neoplasia intraepitelial cervical (NIC). Una ingesta relativamente baja de vitaminas, verduras y frutas, combinada con el tabaquismo, se asoció en mayor medida con una alta incidencia de neoplasia cervical.

Actividad física

Los investigadores han sugerido que la actividad física podría disminuir el riesgo de NIC al promover la inmunidad mediada por células. La actividad física y la abstención de fumar podrían beneficiar la regresión de la NIC y la disminución de la carga viral de ADN del VPH. Sin embargo, los papeles de la actividad física y la abstención de fumar en la regresión de la NIC y la carga viral no se han aclarado completamente.

Calcio y lácteos

Los investigadores evaluaron a 405 mujeres, 333 con cáncer cervical invasivo y 72 con NIC III, y las compararon con 2025 mujeres sanas de edad similar. Encontraron que las mujeres con una dieta alta en leche, yogur y pescado tenían muchas menos probabilidades de presentar cáncer invasivo, mientras que las mujeres cuya dieta era alta en tofu y vegetales de hoja verde tenían un riesgo moderadamente reducido de NIC III. Estos investigadores concluyeron que una mayor ingesta dietética de calcio y vitamina D se asoció con un menor riesgo de cáncer cervical en este grupo de mujeres.

Limitaciones en la base de evidencia

Numerosos estudios han intentado determinar las asociaciones entre los micronutrientes y el riesgo de NIC y cáncer cervical. Los estudios realizados antes de que se dispusiera de una prueba confiable para evaluar las infecciones por VPH pueden haber dado lugar a clasificaciones erróneas debido a diferencias en la sensibilidad de los ensayos, lo que podría haber generado un factor de confusión residual. Otra limitación de estudios previos puede estar relacionada con limitaciones metodológicas, como la elección adecuada de los controles en los estudios de casos y controles. Dado que el cáncer cervical no se desarrolla en ausencia de infecciones por VPH de alto riesgo, solo deberían incluirse controles expuestos al VPH de alto riesgo en los estudios que investigan cofactores de la NIC o el cáncer cervical.

La mayoría de los artículos previos han descrito estudios epidemiológicos. Por lo tanto, se necesitará más investigación utilizando enfoques in vitro e in vivo para aclarar en detalle los efectos de la ingesta dietética y de nutrientes.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Dieta de vegetales crucíferos: Los vegetales crucíferos como el brócoli, el repollo, las coles de Bruselas y la coliflor contienen indol-3-carbinol (I3C), un compuesto asociado con propiedades preventivas contra el cáncer en múltiples estudios. Procure comer varias porciones al día, o considere un suplemento de I3C (200–400 mg/día); aproximadamente un tercio de una cabeza de repollo proporciona alrededor de 400 mg de este compuesto beneficioso.
Remedio 2
Alimentos ricos en folato y suplementación: El folato (vitamina B9) desempeña un papel esencial en la síntesis y reparación del ADN, y los niveles bajos de folato se han asociado con un mayor riesgo de infección por VPH y displasia cervical. Aumente su ingesta de folato de forma natural mediante vegetales de hojas verde oscuro, legumbres, palta (aguacate) y cereales integrales fortificados, o complemente con 400 mcg de ácido fólico al día para ayudar a mantener células cervicales sanas.
Remedio 3
Dieta Antiinflamatoria Rica en Antioxidantes: Una dieta antiinflamatoria que enfatiza alimentos integrales y no procesados ricos en antioxidantes, fibra y grasas saludables puede apoyar el sistema inmunológico y ayudar a prevenir o manejar la displasia cervical. Concéntrese en bayas de colores, verduras de hoja verde, tomates, frutas y verduras de color amarillo-naranja, y grasas saludables como el aceite de oliva, evitando alimentos procesados, exceso de azúcar y grasas no saludables.
Remedio 4
Té verde: El extracto de té verde (EGCG) ha mostrado resultados prometedores en la práctica de salud natural como una de las opciones de origen alimentario más eficaces para limitar la progresión de la displasia cervical. Beba de 3 a 4 tazas de té verde de alta calidad al día, o tome extracto de té verde como suplemento, para beneficiarse de sus potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Remedio 5
Cúrcuma (Curcumina): La curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma, tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes bien establecidas, y algunos estudios sugieren que podría inhibir el crecimiento anormal de células cervicales. Incorpora la cúrcuma generosamente en la cocina —curries, sopas, batidos— o toma un suplemento de curcumina estandarizado; combinarla con pimienta negra (piperina) mejora significativamente su absorción.
Remedio 6
Hierbas que Estimulan el Sistema Inmunológico (Equinácea y Astrágalo): Las hierbas antivirales y estimulantes del sistema inmunológico, como la Equinácea y el Astrágalo, se recomiendan en la práctica naturopática para apoyar las defensas del organismo frente a los cambios cervicales relacionados con el VPH. La Equinácea puede tomarse en infusión o tintura durante los períodos de apoyo inmunológico, mientras que la raíz de Astrágalo se hierve tradicionalmente en caldos o se toma como suplemento en cápsulas.
Remedio 7
Dejar de fumar: El tabaquismo aumenta el riesgo de displasia cervical y cáncer cervical, y se estima que las personas que fuman tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de desarrollar displasia que las que no fuman. Eliminar el tabaco se considera uno de los cambios de estilo de vida con mayor impacto que una persona puede hacer para apoyar la salud cervical, ya que el tabaquismo deteriora las defensas inmunitarias locales en el tejido cervical.
Remedio 8
Reducción del Estrés y Prácticas de Mente-Cuerpo: El estrés crónico debilita el sistema inmunológico, lo que dificulta que el cuerpo combata infecciones como el VPH que subyacen a la displasia cervical. Las prácticas de atención plena (mindfulness), los ejercicios de respiración, el yoga y la orientación psicológica pueden ayudar a manejar los niveles de estrés y fortalecer la resiliencia inmunológica; se recomienda una práctica diaria de al menos 15 a 30 minutos.
Remedio 9
Ejercicio moderado regular: El ejercicio regular puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y reducir la inflamación sistémica, factores que favorecen la capacidad del cuerpo para controlar los cambios anormales en las células cervicales. Se recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada por semana (por ejemplo, caminata rápida, natación o ciclismo), combinados con actividades de fortalecimiento muscular en dos o más días.
Remedio 10
Hidratación adecuada y ácidos grasos omega-3: Beber aproximadamente dos litros de agua filtrada al día favorece la desintoxicación celular y la salud general de los tejidos. Además, incorporar alimentos ricos en omega-3, como salmón, caballa, sardinas y semillas de linaza, proporciona ácidos grasos esenciales que reducen la inflamación y fortalecen el sistema inmunológico necesario para la reparación de los tejidos.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar displasia cervical.
  • beta-carotenoCientífico

    El betacaroteno, un carotenoide provitamina A, se encuentra sistemáticamente en niveles más bajos en mujeres con displasia y cáncer cervical. Los estudios observacionales asocian una mayor ingesta de carotenoides con un menor riesgo de NIC. Sin embargo, múltiples ECA no han demostrado una regresión significativa de la NIC establecida con la suplementación de betacaroteno, y en un ensayo, las tasas de regresión fueron ligeramente (de forma no significativa) más bajas en el grupo de betacaroteno para las mujeres VPH-positivas.

  • coliflorCientífico

    El I3C proveniente de la coliflor ha sido evaluado directamente en un ensayo clínico controlado con placebo para la neoplasia intraepitelial cervical (NIC), mostrando regresión completa en el 50% de las mujeres con dosis de 200–400 mg/día. Los mecanismos incluyen la modulación del metabolismo de estrógenos y la inducción de apoptosis en células cervicales infectadas por VPH.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina, el principal polifenol activo de la cúrcuma, suprime las oncoproteínas E6/E7 del VPH16/18 y restaura la función de p53/pRb en células de cáncer cervical in vitro. Actualmente hay varios ECA en curso: un ensayo del Baylor Research Institute evalúa 500 mg dos veces al día por vía oral para NIC3, y un ECA prospectivo evalúa curcumina intravaginal (2000 mg semanales) para LSIL/HSIL. No se han publicado datos de ensayos clínicos completados en humanos sobre la regresión de la displasia cervical, pero la evidencia preclínica es sólida.

  • El diindolilmetano (DIM), el producto activo de condensación por ácido gástrico del indol-3-carbinol, se ha evaluado en múltiples ensayos clínicos para la CIN. Un ECA piloto encontró que el 47% de los sujetos con CIN 2/3 mejoraron de 1 a 2 grados con 2 mg/kg/día. Un ECA doble ciego más grande (n=551) mostró una tendencia no significativa hacia una reducción de la progresión de la CIN2+. Un ECA multicéntrico de fase IIa que utilizó óvulos vaginales de DIM también demostró beneficio para la CIN I–II.

  • La EGCG, el principal polifenol del té verde, se ha evaluado en ensayos clínicos para lesiones cervicales relacionadas con el VPH. Un estudio piloto de 51 mujeres encontró una tasa de respuesta del 69–74% con pomada tópica de polifenón E (rica en EGCG) frente al 10% en los controles sin tratamiento. Un ECA de fase II (n=98) mostró que la EGCG oral era segura, pero no superó de manera significativa al placebo en la CIN1 con VPH-AR.

  • ácido fólicoCientífico

    El folato bajo se asocia de manera consistente con un mayor riesgo de displasia cervical y con la prevalencia de infección por VPH. Un ECA temprano en usuarias de anticonceptivos orales encontró una mejora significativa en los puntajes de biopsia y citología de CIN con 10 mg/día de ácido fólico frente a placebo. Sin embargo, dos ECA definitivos de mayor tamaño (235–331 mujeres, 5–10 mg/día) no encontraron una regresión significativa de la CIN ya establecida, lo que llevó a la conclusión de que el folato es un cofactor en el inicio de la CIN más que un agente terapéutico para la enfermedad establecida.

  • té verdeCientífico

    Los extractos de té verde (polifenoles, incluida la EGCG) se han estudiado en mujeres con lesiones cervicales infectadas por VPH. Un ensayo clínico piloto con 51 mujeres encontró una tasa de respuesta global del 69% con el tratamiento de extracto de té verde, frente a un 10% en los controles no tratados, siendo la aplicación tópica la más eficaz. Un posterior ECA de fase II (n=98) con extracto de té verde oral resultó seguro, pero no superó de manera significativa al placebo en el caso de CIN1 con VPH-AR.

  • indol-3-carbinolCientífico

    El indol-3-carbinol (I3C), derivado de vegetales crucíferos, ha sido estudiado en un ensayo controlado con placebo a dosis de 200–400 mg/día, mostrando una mejor regresión de la neoplasia intraepitelial cervical (NIC). Modula el metabolismo de los estrógenos hacia metabolitos menos oncogénicos y ejerce actividad antiestrogénica en las células cervicales. La evidencia es prometedora, pero limitada por el pequeño tamaño del ensayo.

  • Las comunidades vaginales dominadas por L. crispatus se asocian con estabilidad mucosa antiviral y menor persistencia del VPH. Los datos observacionales muestran que la depleción de L. crispatus al momento del diagnóstico de CIN2 predice tasas de regresión significativamente más bajas a los 12 y 24 meses. Un estudio clínico con 160 pacientes sobre L. crispatus M247 oral en mujeres infectadas por VPH investigó la restauración de la eubiosis y la eliminación viral. A nivel mecanístico, L. crispatus suprime las vías relacionadas con oncogenes del VPH e inhibe la proliferación de células cervicales precancerosas in vitro.

  • L. jensenii es una de las especies de Lactobacillus enriquecidas en muestras cervicovaginales que son citológicamente normales y BV-negativas, y disminuidas en mujeres con infección por VPH de alto riesgo, neoplasia intraepitelial cervical y cáncer cervical. Un extenso estudio retrospectivo de más de 15,000 muestras demostró que la abundancia de L. jensenii se correlaciona inversamente con la positividad para VPH-ar y la citología anormal. El predominio de Lactobacillus, incluyendo L. jensenii, parece modular la inmunidad mucosa local y la persistencia del VPH.

  • resveratrolCientífico

    El resveratrol, un polifenol estilbeno proveniente de las uvas, reduce la proliferación, induce apoptosis y disminuye la expresión de las oncoproteínas E6/E7 del VPH mientras aumenta la p53 en múltiples líneas celulares de cáncer cervical. Estudios in vivo en animales muestran una reducción del volumen tumoral. No existen datos de ECA en humanos completados específicamente para displasia cervical; el resveratrol es un componente de la combinación TriCurin que se está desarrollando para ensayos en displasia cervical VPH+.

  • selenioCientífico

    La deficiencia de selenio se correlaciona inversamente con la gravedad de la displasia cervical en múltiples estudios observacionales. Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo de 2015 (n=58, con CIN1 confirmada por biopsia) encontró que 200 mcg/día de selenio en forma de levadura durante 6 meses produjo una regresión de CIN1 significativamente mayor (88% frente a 56% con placebo; p=0.01). Posteriormente se publicó una expresión de preocupación sobre este ensayo; la revisión de micronutrientes de MDPI de 2023 identificó al selenio como uno de los que cuentan con evidencia más sólida respecto a un papel protector en la CIN.

  • vitamina ACientífico

    La vitamina A y los retinoides relacionados regulan la diferenciación y la proliferación de las células epiteliales cervicales. Un menor consumo dietético de vitamina A se asocia con un mayor riesgo de cáncer cervical en estudios de casos y controles. Sin embargo, los ensayos clínicos de suplementación con vitamina A y provitamina A no han mostrado una regresión significativa de la NIC establecida, y una revisión sistemática concluyó que no se ha confirmado un papel beneficioso comprobado de la suplementación con vitamina A para el carcinoma cervical establecido.

  • vitamina B12Científico

    Los niveles séricos bajos de vitamina B12 se asocian de manera significativa con un riesgo aumentado de displasia cervical tanto de bajo grado (4 veces) como de alto grado (3.5 veces), en comparación con niveles altos de B12. Un estudio de casos y controles realizado en Hawái encontró que la ingesta de suplementos de B12 tenía una relación dosis-respuesta inversa con la SIL de alto grado. Un metaanálisis de 2025 encontró que la B12 tenía un efecto protector constante contra la persistencia del VPH y el riesgo de displasia cervical en cuatro estudios.

  • La deficiencia de vitamina B9 (folato) es un cofactor modificador del riesgo reconocido para la displasia cervical y la persistencia del VPH. Un metaanálisis de 2025 (Frontiers in Nutrition) encontró que niveles más altos de folato se asociaban de manera consistente con una menor persistencia del VPH y un menor riesgo de displasia cervical en cuatro estudios (DME combinada de 0.80; p<0.00001). Un estudio de casos y controles realizado en Hawái encontró que la ingesta total de folato tenía una relación dosis-respuesta inversa con las lesiones intraepiteliales escamosas (SIL, por sus siglas en inglés) tanto de bajo como de alto grado. Los ensayos de suplementación no han confirmado la regresión de la NIC (neoplasia intraepitelial cervical) establecida.

  • vitamina CCientífico

    La vitamina C sérica es sistemáticamente más baja en mujeres con NIC en comparación con los controles. Un metaanálisis de 2025 encontró que la vitamina C es protectora frente a la enfermedad cervical asociada al VPH. Un estudio de casos y controles coreano encontró una vitamina C dietética estadísticamente menor en los casos de cáncer cervical. Sin embargo, un ECA doble ciego (n=141, 500 mg/día) no encontró un efecto significativo de la suplementación con vitamina C sobre la regresión o progresión de la NIC, y la evidencia disponible de ECA no confirma la reversión terapéutica de la NIC establecida.

  • vitamina ECientífico

    La vitamina E (tocoferol) se encuentra en niveles más bajos en mujeres con anomalías cervicales y cáncer en múltiples estudios observacionales. Un metaanálisis de 15 estudios de casos y controles (3,741 casos, 6,328 controles) encontró que la ingesta de vitamina E estaba inversamente asociada con el riesgo de neoplasia cervical. Un ECA demostró que la suplementación con vitamina E favoreció la reversión de la displasia cervical. Una revisión de 22 estudios en más de 10,000 mujeres confirmó que una mayor ingesta de vitamina E era significativamente protectora contra la neoplasia cervical.

  • ZincCientífico

    Las propiedades inmunomoduladoras y antioxidantes del zinc son relevantes para la eliminación del VPH y la prevención de la displasia cervical. La revisión sobre micronutrientes de MDPI de 2023 identificó al zinc como un posible factor protector en la historia natural de la infección por VPH y la NIC. Un metaanálisis de 2025 atribuyó a la suplementación con zinc una mejor eliminación del VPH y regresión de las lesiones. La evidencia es principalmente observacional y mecanicista; los ECA dedicados exclusivamente al zinc en la NIC son limitados.

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