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Dermatitis de contacto alérgicaEccema asteatósicoDermatitis atópicaDermatitis atópicaEccema atópicoDermatitis atópicaDermatitis autoinmunitariaEnfermedad de BesnierPrurigo de BesnierDermatitis ampollosaDermatitis de contactoCostra lácteaCaspaDermatitis seborreicaDermatitis inducida por radiaciónDermatosisDermatitis del pañalDermatitis del pañalDermatitis discoideEccema numularNeurodermatitis diseminadaDermatitis inducida por fármacosDermatitis dishidróticaEccema dishidróticoEccemaEccema craqueléEccema atópicoEccema infantilDermatitis eccematosaEritrodermiaDermatitis exfoliativaEccema exudativo y diatésicoEczema flexuralDermatitis por gravedad (dermatitis por estasis)Dermatitis de las manosEccema de manosDermatitis seborreica infantilEccema infantilDermatitis infecciosaEnfermedad inflamatoria de la pielEccema intrínseco (alérgico)Dermatitis de contacto irritativaLiquen simple crónicoDermatitis liquenoideNeurodermatitis localizadaNeurodermatitisNeurodermatitis diseminadaNeurodermatitis, atópicaNeurodermatitis diseminadaDermatitis numularEccema numularDermatitis ocupacionalDermatitis perioralDermatitis perioralDermatitis de contacto fotoalérgicaDermatitis de contacto fototóxicaPompholyxDermatitis de contacto por proteínasPrurigo diatésicoDermatitis papulovesicular pruriginosaDermatitis por recuerdo de radiaciónDermatitis inducida por radiaciónRadiodermatitisSeborreaDermatitis seborreicaEnfermedades cutáneas, eccematosasInflamación cutáneaDermatitis espongióticaDermatitis por estasisEccema venosoDermatitis vesicular

Sinopsis

Dermatitis: una referencia de nutrición y salud natural

Definición y descripción general

La dermatitis (eccema) representa un grupo de enfermedades cutáneas inflamatorias. También llamada eccema, es la inflamación genérica de la piel. La dermatitis es un trastorno cutáneo inflamatorio crónico caracterizado generalmente por enrojecimiento, edema, exudación, formación de costras, descamación y prurito. Los términos dermatitis y eccema suelen usarse como sinónimos.

La dermatitis es una enfermedad cutánea inflamatoria que comúnmente se propaga en un área limitada del cuerpo y se caracteriza por enrojecimiento, picazón y sequedad de la piel en la epidermis afectada. Es una condición que puede interferir con la función social, el sueño y el empleo. Su persistencia y el prurito que la acompaña pueden ser estresantes y frustrantes para los pacientes.

Aunque los diferentes tipos de dermatitis presentan síntomas variables, existen ciertos signos comunes a todos ellos, entre ellos enrojecimiento de la piel, hinchazón, picazón, lesiones cutáneas y, en ocasiones, exudación y cicatrización. El área de la piel donde aparecen los síntomas tiende a diferir según el tipo. Los tipos de dermatitis se clasifican según la causa de la afección.

Clasificación y presentaciones clínicas

El grupo más amplio de dermatitis incluye la dermatitis de contacto, atópica, seborreica y de estasis; el eccema de manos, numular y asteatósico, entre otros.

Dermatitis atópica (DA)

La dermatitis atópica es un tipo de eccema y es un trastorno cutáneo inflamatorio, con recaídas crónicas, no contagioso y pruriginoso. Es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica marcada por prurito y lesiones eccematosas que afecta significativamente la calidad de vida del paciente. Una característica principal de la dermatitis atópica es la picazón extrema, que lleva a un rascado repetido que resulta en las lesiones típicas del eccema. El eccema infantil ocurre predominantemente en las mejillas, y puede extenderse a otras áreas. El eccema que ocurre en niños, adolescentes y adultos se encuentra predominantemente en las superficies de flexión, especialmente en las áreas antecubital y poplítea, y en el cuello, los párpados, las muñecas y detrás de las orejas.

La dermatitis atópica es un trastorno cutáneo inflamatorio crónico que presentan individuos con una predisposición hereditaria a un umbral cutáneo reducido al prurito y suele acompañarse de rinitis alérgica, fiebre del heno y asma. La dermatitis atópica puede tener presentaciones variadas, pero las manifestaciones más comunes incluyen pápulas eritematosas que desarrollan descamación, exudado o xerosis.

Dermatitis de contacto

La dermatitis de contacto es una erupción o irritación localizada de la piel causada por el contacto con una sustancia extraña. Solo se afectan las regiones superficiales de la piel; la inflamación del tejido afectado está presente en la epidermis y la dermis externa. La dermatitis de contacto se clasifica en tres tipos: dermatitis de contacto irritativa, alérgica y fotocontacto.

La dermatitis de contacto irritativa representa el 80 % de todos los casos de dermatitis de contacto. La dermatitis de contacto irritativa es provocada por la manipulación de agua, detergentes, solventes o químicos agresivos y por la fricción, mientras que la dermatitis de contacto alérgica se debe al contacto de la piel con sustancias a las que la mayoría de las personas no reacciona, siendo las más comunes el níquel, los perfumes, el caucho, los tintes para el cabello o los conservantes. Las formas agudas son pruriginosas, con eritema, edema y micro o macrovesiculación en las áreas de contacto de la piel con el factor iniciador. Las formas crónicas son pruriginosas, con eritema más leve, descamación, liquenificación y posiblemente fisuras, particularmente en las manos.

Dermatitis seborreica

La dermatitis seborreica es una dermatitis que ocurre en la vecindad de las glándulas sebáceas y es causada por la sobreproducción de sebo. La afección tiende a producir una presentación cutánea escamosa y descamativa.

Dermatitis de estasis

La dermatitis de estasis es una inflamación en las piernas inferiores causada por la acumulación de sangre y líquido, y es más probable que ocurra en personas con venas varicosas.

Dermatitis herpetiforme

La dermatitis herpetiforme es una de las formas menos comunes. Se caracteriza por erupciones papulovesiculares crónicas e intensamente pruriginosas, generalmente distribuidas de forma simétrica en superficies extensoras como la parte posterior del cuello, el cuero cabelludo, los codos, las rodillas, la espalda, la línea del cabello, la ingle o el rostro.

Presentación aguda frente a crónica

El eccema agudo presenta diversas erupciones: eritema, pápulas, vesículas, pústulas, costras, erosión, descamación clínica y espongiosis histopatológica. El eccema crónico, en contraste, muestra liquenificación y acantosis histopatológica.

Sistemas corporales implicados

La barrera cutánea

Aunque los diversos tipos de dermatitis se caracterizan por diferentes factores etiológicos, un problema clave en todas las presentaciones clínicas es la disfunción de la barrera epidérmica. Una barrera cutánea alterada es el paso inicial que da comienzo al llamado "círculo vicioso" de la dermatitis atópica, caracterizado por sequedad, tendencia a la picazón y el rascado, riesgo de sobreinfecciones, inflamación, dolor y trastornos del sueño.

La capa más externa de la epidermis, el estrato córneo, consiste en corneocitos densamente empaquetados incrustados en una matriz lipídica compuesta de ceramidas, colesterol y ácidos grasos libres, la llamada estructura de "ladrillo y mortero" que es crucial para reducir la pérdida transepidérmica de agua (TEWL, por sus siglas en inglés) y mantener la hidratación de la piel. La filagrina es una proteína estructural clave que agrupa los filamentos de queratina y luego se degrada en péptidos, aminoácidos y componentes clave del factor hidratante natural (NMF, por sus siglas en inglés), incluidos el ácido trans-urocánico y el ácido pirrolidona carboxílico. Los NMF ayudan a retener agua en el estrato córneo, mantienen un pH ácido y sostienen la actividad enzimática en los queratinocitos, mejorando la suavidad y flexibilidad de la piel mientras previenen la sequedad y la picazón.

El sistema inmunológico

La dermatitis atópica, la enfermedad cutánea inflamatoria crónica más común, está impulsada tanto por defectos en la diferenciación terminal de los queratinocitos como por fuertes respuestas inmunitarias de tipo 2. Se caracteriza por respuestas inmunitarias desreguladas que consisten en una respuesta Th2 sistémica aumentada y una combinación de respuestas Th2 y Th1 en las lesiones cutáneas.

La dermatitis de contacto es una afección inflamatoria de la piel, ya sea por exposición a un irritante sin una patogénesis inmunológica adaptativa específica, o por sensibilización alérgica con una patogénesis inmunológica adaptativa específica. Ambas involucran respuestas del sistema inmunológico innato y adquirido, incluyendo componentes de ácido araquidónico y citocinas que inician y propagan la enfermedad mediante señalización célula a célula por medio de eicosanoides o citocinas producidas por células epidérmicas, macrófagos, células dendríticas, neutrófilos, eosinófilos y diversos linfocitos T y B.

Durante mucho tiempo se ha creído que la dermatitis de contacto irritativa es causada por un estímulo, mientras que la dermatitis de contacto alérgica es una reacción de hipersensibilidad de tipo retardado que involucra a los linfocitos T y a las células dendríticas presentadoras de antígenos. Estudios recientes han demostrado que el sistema inmunológico innato juega un papel importante en la dermatitis de contacto. La reducción de péptidos antimicrobianos, la disminución del reclutamiento de células del sistema inmunológico innato (PMN, pDC y células NK) hacia la piel, la disrupción de la barrera epitelial y los defectos en TLR2 son algunas de las explicaciones para la susceptibilidad de los pacientes con DA a patógenos como Staphylococcus aureus, el virus del herpes simple y el virus de la vaccinia.

El eje intestino-piel y el microbioma

La microbiota intestinal desempeña un papel significativo en la salud y la enfermedad. En ocasiones se le denomina el "órgano olvidado". La microbiota participa en diversas funciones metabólicas, como la fermentación y absorción de carbohidratos no digeridos. Más importante aún, la microbiota interactúa con el sistema inmunológico, proporcionando señales que promueven la maduración de células inmunitarias específicas y el desarrollo de la función inmunitaria.

La dermatitis atópica se asocia con alteraciones en la microbiota intestinal, aunque los factores dietéticos detrás de esta disbiosis aún están siendo investigados. En investigaciones en humanos, se ha encontrado que la diversidad microbiana disminuye marcadamente en pacientes con DA, con reducciones de Firmicutes y Bacteroidota, pero con enriquecimiento de Actinobacteriota y Bifidobacterium. En conjunto, estos hallazgos sugieren un nuevo eje dieta-microbiota-inmunidad en la patogénesis de la DA.

Investigaciones han demostrado que Staphylococcus aureus estaba presente únicamente en la piel con DA, mientras que Staphylococcus hominis, Cutibacterium acnes y Malassezia globosa eran significativamente más abundantes en la piel de los controles sanos.

Factores contribuyentes y asociados

Genética

Las causas de la DA son complejas e incluyen factores genéticos y ambientales. El análisis de ligamiento genético ha identificado loci de DA en los cromosomas 1q21, 17q25 y 20p. La evidencia ha demostrado que la pérdida y las mutaciones en el gen que codifica la filagrina están estrechamente relacionadas con la aparición y desarrollo de la DA. La dermatitis atópica es una enfermedad genéticamente determinada que forma parte del complejo de enfermedades atópicas más amplio, que incluye el asma, la fiebre del heno y la dermatitis atópica.

Desregulación inmunológica y la marcha atópica

No todos los niños siguen la trayectoria completa; solo un subgrupo transita de la dermatitis atópica a la rinitis alérgica, el asma y las alergias alimentarias. Esto refleja la importancia de los factores de riesgo genéticos y ambientales que impulsan el mecanismo inmunitario de la inflamación de tipo 2 (Th2), y subraya la importancia de controlar la DA desde una etapa temprana de la vida para prevenir una mayor progresión de la marcha atópica.

Desencadenantes ambientales

Aunque la genética desempeña un papel importante en la aparición de la DA, los cambios en los factores ambientales están significativamente asociados con el aumento de la prevalencia en los últimos años. Los individuos con DA suelen ser estimulados por alérgenos que incluyen polen, ácaros del polvo y caspa animal. El uso de detergentes alcalinos agresivos en productos de cuidado de la piel puede alterar desfavorablemente el pH de la piel, provocando cambios posteriores en la actividad enzimática y desencadenando inflamación. Los contaminantes ambientales pueden desencadenar respuestas tanto de las vías inmunitarias innatas como adaptativas.

Factores microbianos

Los factores provocadores en la patogénesis de la DA incluyen factores microbianos, interacciones psicosomáticas, alérgenos e irritantes de contacto, alérgenos inhalados, alimentos y clima.

La dieta occidental y los patrones dietéticos

En las últimas décadas se ha producido un aumento global de la prevalencia de dietas de estilo occidental en Europa. Estas dietas incluyen alimentos procesados, "comida chatarra", productos de conveniencia, bebidas azucaradas y productos de origen animal, que tienen un contenido reducido de fibra, vitaminas y minerales. Estos alimentos y su consumo se han propagado además desde los países de altos ingresos hacia los de bajos ingresos, y con ellos se ha producido un aumento concomitante de las enfermedades asociadas.

Los patrones dietéticos en pacientes con DA muestran un menor consumo de cereales refinados y una mayor ingesta de vegetales y frutas, lo cual se correlaciona fuertemente con cambios microbianos en el ecosistema intestinal.

Lactancia materna

Un análisis del Global Burden of Disease reveló que la lactancia materna discontinua era un factor de riesgo altamente significativo para la DA infantil (R² = 0.21, p<0.001). Un análisis de datos del NHANES corroboró esto, mostrando que los niños con DA tuvieron una duración mediana de lactancia materna significativamente más corta que los niños sanos (5.1 frente a 6.1 meses, p = 0.03), y cada mes adicional de lactancia materna se asoció con una reducción del 3 % en las probabilidades de tener DA. Sin embargo, la literatura no es completamente uniforme: se han realizado muchos estudios para evaluar la relación entre la lactancia materna y la alergia, y los resultados son inconsistentes, mostrando protección contra la alergia, ningún efecto, e incluso un mayor riesgo de alergia en diferentes cohortes.

Estrés psicológico

Entre los factores predisponentes y provocadores revisados en la literatura sobre inmunopatogénesis se encuentran la genética, la alteración de la función cutánea, la disfunción de los linfocitos T, la expresión bifásica de citocinas y las interacciones psicosomáticas, lo que ilustra que el estrés psicológico está documentado en la literatura revisada por pares como un factor provocador en los brotes de DA.

Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales: uso tradicional y evidencia científica

Ácidos grasos esenciales

Ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA)

Mecanismo propuesto: Se ha demostrado que el ácido 12-hidroxieicosapentaenoico (12-HEPE), derivado del EPA, inhibe la infiltración de neutrófilos al suprimir la expresión de CXCL1 y CXCL2 en los queratinocitos a través de la vía del receptor X retinoide alfa, reduciendo la inflamación local. Las alteraciones en el perfil de mediadores lipídicos mejoran aún más la resolución de las afecciones cutáneas inflamatorias al disminuir los metabolitos proinflamatorios derivados del ácido araquidónico y aumentar los mediadores lipídicos antiinflamatorios.

Evidencia científica: El uso de ácidos grasos omega-3 en el tratamiento de la dermatitis atópica es un área de investigación en curso. Algunos estudios sugieren que la suplementación dietética puede ayudar a controlar los síntomas de la DA al reducir la gravedad de las lesiones, la inflamación cutánea, la sequedad y la picazón, mientras que otros no muestran ningún efecto beneficioso significativo.

Un estudio tuvo como objetivo evaluar el efecto de los ácidos grasos omega-3 provenientes de aceite de pescado en combinación con ácido gamma-linolénico (GLA) proveniente de aceite de semilla de grosella negra en niños con DA, diseñado como un ensayo clínico longitudinal, prospectivo, aleatorizado, triple ciego y controlado con placebo, de tipo paralelo. El estudio se llevó a cabo durante un período de 2 años a lo largo del otoño, el invierno y la primavera, evitando el verano, cuando la DA suele mejorar. Los niños fueron aleatorizados para recibir el producto activo que contenía una combinación específica de ácidos grasos omega-3 y omega-6, o placebo. Los resultados de este ensayo sugieren que la suplementación con ácidos grasos omega-3 mejoró la picazón, la calidad del sueño, la gravedad de la enfermedad y la calidad de vida en niños diagnosticados con dermatitis atópica, y los investigadores observaron una disminución en el uso de corticosteroides tópicos entre los participantes del grupo de intervención.

Si bien el uso del ácido gamma-linolénico, un ácido graso de cadena larga de la familia omega-6, ha demostrado no tener éxito en la prevención o el tratamiento de la dermatitis atópica, la suplementación con ácidos grasos omega-3 de cadena larga puede representar un enfoque prometedor en la prevención de trastornos alérgicos, especialmente la dermatitis atópica.

Fuerza de la evidencia: Se necesita investigación adicional para verificar los resultados y estandarizar una dosis eficaz para el control de síntomas en la dermatitis atópica. En general, la evidencia es preliminar y mixta.

Ácido gamma-linolénico (GLA): aceite de onagra y aceite de borraja

Uso tradicional: El aceite de onagra (Oenothera biennis) se ha utilizado en las tradiciones herbolarias europeas y norteamericanas para afecciones cutáneas inflamatorias desde al menos principios del siglo XX. El aceite de semilla de borraja (Borago officinalis), utilizado históricamente en la herbolaria europea, se volvió de interés médico para trastornos cutáneos a finales del siglo XX.

Mecanismo propuesto: La deficiencia de ácidos grasos esenciales (AGE) reproduce los síntomas de la dermatitis atópica, y se ha informado que los pacientes con dermatitis atópica presentan desequilibrios en los niveles de AGE. Aunque falta una prueba directa, se ha planteado la hipótesis de que los pacientes con dermatitis atópica tienen una actividad deteriorada de la enzima delta-6-desaturasa, lo que afecta el metabolismo del ácido linoleico a ácido gamma-linolénico (GLA). Como consecuencia de la formación deteriorada de GLA, la producción endógena de prostaglandina E1 (PGE1) disminuye en los pacientes atópicos, lo que conduce a una desregulación inmunitaria y al predominio de prostaglandinas proinflamatorias (PGE2 y PGF2), lo que finalmente resulta en dermatitis.

El aceite de onagra es una fuente natural de ácido linoleico y GLA en concentraciones relativamente altas. Otras fuentes naturales ricas en GLA son aceites vegetales como el aceite de semilla de borraja, el aceite de semilla de grosella negra, el aceite de semilla de cáñamo y la espirulina.

Evidencia científica: Una revisión sistemática identificó 12 ensayos clínicos de aceite de borraja oral o tópico para el tratamiento de la dermatitis atópica y un ensayo preventivo. Los resultados fueron altamente variables, con un efecto reportado como significativo en cinco estudios, insignificante en cinco estudios y mixto en dos estudios. En general, los datos sugieren que es poco probable que la suplementación nutricional con aceite de borraja tenga un efecto clínico importante, pero puede ser útil en algunos pacientes individuales con dermatitis atópica menos grave que buscan un tratamiento alternativo.

Para el aceite de onagra específicamente, una revisión sistemática encontró que los estudios más grandes y mejor reportados no mostraron evidencia convincente de ningún beneficio, y un ECA doble ciego posterior con cápsulas de GLA en dosis altas en 151 personas con dermatitis atópica no encontró un beneficio estadísticamente significativo con la suplementación de GLA en comparación con placebo.

En contraste, un estudio abierto más pequeño encontró: la suplementación con aceite de onagra resulta en un aumento del GLA plasmático y de su metabolito, el ácido dihomo-gamma-linolénico (DGLA), correlacionado con la mejoría clínica de la DA según lo evaluado por el índice SCORAD. El estudio abierto incluyó a 21 pacientes con DA; se administró aceite de onagra (4-6 g) diariamente durante 12 semanas. Se observó un aumento significativo en los niveles plasmáticos de GLA y DGLA y una disminución en el SCORAD objetivo a las 4 y 12 semanas después del inicio del tratamiento con aceite de onagra. El diseño abierto (sin cegamiento) es una limitación significativa de este hallazgo.

Fuerza de la evidencia: Contradictoria. El conjunto general de evidencia controlada no respalda que los aceites que contienen GLA sean confiablemente eficaces para la DA, aunque la respuesta individual puede variar. La evidencia es débil a moderada para el aceite de onagra; débil para el aceite de borraja.

Probióticos y prebióticos

Evidencia científica: Un metaanálisis de 20 ECA que evaluaron probióticos, solos o combinados con prebióticos, reveló una reducción significativa en las puntuaciones SCORAD, lo que sugiere una tendencia consistente hacia el alivio de los síntomas de DA en niños sin alergias alimentarias.

El efecto clínico de los probióticos en el tratamiento de la DA en niños, utilizando variables dicotómicas, no fue estadísticamente significativo, pero un metaanálisis de variables continuas mostró que los probióticos fueron significativamente eficaces en el tratamiento de la DA en niños. Se realizaron análisis de subgrupos según el número de cepas, la edad de los niños y la duración del tratamiento debido a la alta heterogeneidad. Se encontró una mejora estadísticamente significativa en el SCORAD con probióticos de una sola cepa.

La mayor cantidad de evidencia se encontró sobre la eficacia de los probióticos en el curso clínico de la DA. Lactiplantibacillus plantarum, Ligilactobacillus salivarius y Lactobacillus acidophilus mostraron específicamente evidencia de eficacia y seguridad en múltiples estudios (6/18, 33 %).

No obstante, la evidencia para otras intervenciones dietéticas, incluidos los prebióticos, sigue siendo limitada, lo que subraya la necesidad de estudios de intervención bien diseñados que aborden múltiples factores para comprender las interacciones etiológicas y proponer estrategias de manipulación confiables.

Fuerza de la evidencia: Moderada. Los probióticos representan la intervención nutricional más consistentemente respaldada en la literatura sobre DA revisada, aunque la heterogeneidad entre los ensayos (cepas, dosis, poblaciones) limita las conclusiones firmes.

Vitamina D

Evidencia científica: La investigación actual sugiere una correlación entre el nivel sérico de vitamina D y la gravedad de la DA, y que la suplementación con vitamina D podría tener un efecto terapéutico potencial sobre la DA. Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis han examinado esta relación. Los ECA revisados han examinado la vitamina D junto con otras intervenciones, incluidos los prebióticos, el aceite de onagra y la sustitución de fórmula de leche de vaca por fórmula de leche de suero parcialmente hidrolizada.

La revisión sistemática y metaanálisis de 2024 de Nakhaei et al. (MDPI Nutrients) realizó búsquedas en PubMed, EMBASE y el Registro Central Cochrane de Ensayos Controlados en busca de ECA que evaluaran la suplementación con vitamina D y la gravedad de la DA. Los principales resultados se determinaron mediante el cambio en la gravedad de la DA medido con herramientas clínicas validadas, incluidas SCORAD, EASI, la Evaluación Global del Médico, el Área de Superficie Corporal, ADSI, POEM, DLQI y la Escala Numérica de Valoración del Prurito.

Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada. La evidencia observacional vincula de manera consistente los niveles más bajos de vitamina D con una mayor gravedad de la DA, y algunos datos de ECA respaldan la suplementación; sin embargo, la base de evidencia aún no es suficiente para establecer una dosificación definitiva o confirmar la causalidad.

Zinc

Evidencia científica: El zinc es fundamental para la reparación y regeneración de la piel, y posee propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación cutánea y promover la curación en la DA. Un ensayo abierto investigó la suplementación dietética con ácidos grasos poliinsaturados de las series omega-3 y omega-6 junto con vitaminas y minerales, incluido el zinc. Participaron diecinueve pacientes de entre 17 y 43 años con dermatitis atópica de moderada a grave. El SCORAD medio mejoró en 14 de 17 pacientes en más del 50 % después de 8 y 16 semanas de tratamiento (p<0.01 y p<0.001, respectivamente). Sin embargo, la naturaleza abierta de este ensayo y el pequeño número de sujetos son limitaciones importantes.

Fuerza de la evidencia: Preliminar. Aunque el papel biológico del zinc en la integridad de la piel y la inmunidad está bien establecido, la evidencia de ensayos clínicos en humanos específicamente aislados para la dermatitis es limitada.

Vitamina B12

Evidencia científica: La evidencia de informes de casos ha asociado los brotes de DA con deficiencia hemática de vitamina B12. Después de la suplementación oral, se registraron niveles normales de vitamina B12 junto con la mejoría de los valores del índice SCORAD. Aunque este estudio no investigó la participación de la microbiota intestinal, podría representar un punto de partida para futuras investigaciones.

Fuerza de la evidencia: Muy preliminar (solo a nivel de informe de caso).

Suplementos nutricionales: evaluación general

En general, la evidencia es débil para respaldar cualquier intervención con un único suplemento nutricional para el alivio de los síntomas de la DA. Esta conclusión se extrajo de una revisión sistemática que abarcó 18 estudios con 881 pacientes y que evaluó vitaminas, compuestos herbales, suplementos nutricionales de un solo ingrediente y prebióticos y probióticos.

Ingredientes herbales y botánicos

Sistemas tradicionales de uso

La terapia herbal para trastornos cutáneos se ha utilizado durante miles de años. Incluso nuestros parientes biológicos más cercanos, los grandes simios, practican la automedicación herbal. Las hierbas específicas y sus usos se desarrollaron regionalmente, en función de las plantas disponibles localmente y a través del comercio de remedios etnobotánicos. Los sistemas de uso herbal se desarrollaron en Europa, Oriente Medio, África, India, China, Japón, Australia y las Américas. Dos sistemas bien conocidos que todavía se utilizan son las hierbas ayurvédicas de la India y las combinaciones de hierbas desarrolladas como parte de la medicina tradicional china (MTC) en China.

Las hierbas se han utilizado durante siglos en sistemas médicos tradicionales como el ayurveda, la medicina tradicional china (MTC) y la herbolaria occidental para calmar y tratar trastornos cutáneos como el eccema.

Fórmulas herbales de la medicina tradicional china (MTC)

Uso tradicional: Las medicinas tradicionales de Asia Oriental, como la medicina tradicional china, la medicina tradicional coreana y la medicina Kampo, se han utilizado para el cuidado de la salud en Asia durante miles de años. En los últimos años, la medicina tradicional china (MTC) se ha utilizado cada vez más en el tratamiento de la DA. Muchos estudios han demostrado que la MTC regula principalmente las citocinas inflamatorias, la microbiota intestinal y el sistema inmunológico, desempeñando un papel crucial en el tratamiento de la DA. El tratamiento de la DA mediante la MTC se caracteriza por dirigirse a múltiples vías y múltiples objetivos, y demuestra efectos terapéuticos significativos.

Evidencia científica: La medicina herbal china (MHC) tiene beneficios considerables y baja toxicidad para el tratamiento de enfermedades de la piel y cuenta con una base teórica completa. Actualmente, existe un creciente interés en la MHC como una posible terapia complementaria y alternativa. El tratamiento de la dermatitis atópica con MHC es diverso y se divide principalmente en tratamientos internos y externos, todos los cuales se informa que tienen buena eficacia.

Los enfoques de medicina herbal son ahora populares no solo en los países asiáticos, sino también en los países occidentales. Aunque todavía se necesita evidencia sólida, algunas medicinas herbales de administración tanto tópica como oral han demostrado ser eficaces en enfermedades cutáneas, incluida la DA.

Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada. La evidencia se deriva en gran medida de estudios realizados en Asia, con heterogeneidad en las formulaciones y las poblaciones. Aún se necesitan ECA de alta calidad y replicados en poblaciones diversas.

Avena coloidal (Avena sativa)

Uso tradicional: Las preparaciones a base de avena se han utilizado en las tradiciones de baño europeas durante siglos para calmar la piel inflamada e irritada.

Evidencia científica y situación regulatoria: Los compuestos de avena coloidal se hicieron comercialmente disponibles para el tratamiento de afecciones cutáneas inflamatorias en 1945. En 2003, la FDA aprobó la avena coloidal como un "protector cutáneo", lo que significa que la agencia la considera eficaz para aliviar la sequedad, la picazón y la incomodidad causadas por ciertas afecciones cutáneas, incluida la DA.

La avena (Avena sativa) contiene una amplia variedad de fitoquímicos, incluidos carbohidratos, proteínas, lípidos, flavonoides, avenantramidas, tocoles, alcaloides, saponinas y esteroles. El efecto antioxidante y antiinflamatorio de la avena coloidal se debe en particular a la presencia de avenantramidas y vitamina E. La avena también contiene carbohidratos hidrofílicos que mejoran la captación y retención de humedad, así como triglicéridos insaturados, flavonoides, tocoles, alcaloides y esteroles que además ejercen efectos de reparación de la barrera y antiinflamatorios. La avena contiene vitamina E y ácido ferúlico, que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Los emolientes a base de avena se han vinculado con menos brotes y una reducción en el uso de corticosteroides tópicos en niños con DA moderada. Aunque la avena coloidal es generalmente segura y bien tolerada, los profesionales de la salud deben tener en cuenta el potencial de sensibilización o reacciones alérgicas poco frecuentes, particularmente en pacientes con DA o una barrera cutánea comprometida.

Fuerza de la evidencia: Moderada a fuerte para uso tópico. La aprobación de la FDA como protector cutáneo de venta libre representa un reconocimiento regulatorio notable. Los estudios clínicos respaldan el alivio de síntomas a corto plazo y el apoyo a la barrera cutánea.

Manzanilla (Matricaria chamomilla)

Uso tradicional: La manzanilla, o flor de Matricaria, es una de las plantas medicinales más comúnmente utilizadas, conocida por sus propiedades antiinflamatorias. Se ha utilizado durante mucho tiempo en la medicina tradicional china para tratar el eccema y otras afecciones cutáneas.

Evidencia científica: La manzanilla de uso tópico puede ayudar a reducir la irritación y la incomodidad causadas por el eccema. Sin embargo, los datos de ECA sólidos en humanos específicamente para la dermatitis son limitados, y la mayor parte de la evidencia proviene de estudios in vitro o de pequeños estudios observacionales.

Fuerza de la evidencia: Débil (predominantemente uso tradicional y datos in vitro).

Cúrcuma / curcumina (Curcuma longa)

Uso tradicional: La cúrcuma, conocida por sus propiedades beneficiosas para la piel en la medicina ayurvédica, contiene curcumina, un potente compuesto antioxidante y antiinflamatorio.

Evidencia científica: La curcumina, el ingrediente principal de la cúrcuma, tiene fuertes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Sin embargo, los datos de ensayos clínicos específicamente en dermatitis siguen siendo limitados. La mayor parte de la evidencia se deriva de estudios in vitro y en animales, con un pequeño número de ensayos en humanos en afecciones inflamatorias de manera más amplia.

Fuerza de la evidencia: Preliminar. La plausibilidad mecanicista está establecida; faltan ensayos clínicos dedicados de alta calidad para la dermatitis.

Neem (Azadirachta indica)

Uso tradicional: El neem ha sido documentado en la medicina ayurvédica durante milenios y se describe en textos sánscritos como un remedio para trastornos cutáneos. El neem, con sus elementos antimicrobianos, sirve como un remedio herbal eficaz cuando se aplica de forma tópica en la práctica ayurvédica para afecciones de eccema.

Evidencia científica: La evidencia sobre el neem en la dermatitis en ensayos clínicos en humanos es limitada. La mayoría de los datos disponibles proceden de estudios antimicrobianos y antiinflamatorios in vitro. No se han identificado ECA de alta calidad en poblaciones con dermatitis en la literatura revisada por pares al momento de escribir este texto.

Fuerza de la evidencia: Preliminar (principalmente uso tradicional y datos in vitro).

Raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra)

Uso tradicional: La raíz de regaliz se ha utilizado tanto en la MTC como en las tradiciones herbolarias europeas durante siglos como agente antiinflamatorio para afecciones cutáneas.

Evidencia científica: El extracto de raíz de regaliz muestra actividad antiinflamatoria en estudios de laboratorio y trabajos clínicos limitados que sugieren una reducción del enrojecimiento cuando se formula para la piel. La evidencia de ECA en humanos es escasa.

Fuerza de la evidencia: Débil a preliminar (datos in vitro y evidencia clínica muy limitada).

Factores dietéticos y de estilo de vida

Patrones dietéticos mediterráneos y ricos en vegetales

Los patrones dietéticos en pacientes con DA muestran un menor consumo de cereales refinados y una mayor ingesta de vegetales y frutas, lo cual se correlaciona fuertemente con cambios microbianos. Las predicciones funcionales revelan vías reducidas de metabolismo de carbohidratos, aminoácidos y energía en la microbiota intestinal. En conjunto, estos hallazgos sugieren un nuevo eje dieta-microbiota-inmunidad en la patogénesis de la DA.

La dieta occidental como patrón asociado a riesgo

En las últimas décadas se ha producido un aumento global de la prevalencia de dietas de estilo occidental. Estas dietas incluyen alimentos procesados, "comida chatarra", productos de conveniencia, bebidas azucaradas y productos de origen animal con un contenido reducido de fibra, vitaminas y minerales. Múltiples estudios han asociado los patrones dietéticos occidentales con un aumento en la prevalencia de enfermedades atópicas. Las enfermedades alérgicas representan un problema de salud pública creciente en la mayoría de las sociedades modernas, ya que su prevalencia ha aumentado notablemente durante las últimas décadas, aunque las causas de este aumento todavía no se explican completamente.

Alergia alimentaria y sensibilización

La alergia alimentaria está documentada entre las palabras clave fisiopatológicas fundamentales en la investigación de la dermatitis atópica. Los alimentos se citan como un factor provocador en la patogénesis de la DA en la literatura sobre inmunopatogénesis. Sin embargo, la relación entre la alergia alimentaria y la DA es compleja: la sensibilización a los alimentos puede ser tanto una consecuencia como un desencadenante de la disfunción de la barrera cutánea, y las dietas de eliminación deben implementarse sobre la base de una alergia documentada, y no de una suposición.

Higiene cutánea, pH y uso de productos

El uso de detergentes alcalinos agresivos en los productos de cuidado de la piel puede alterar desfavorablemente el pH de la piel, provocando cambios posteriores en la actividad enzimática y desencadenando inflamación. Mantener un pH cutáneo adecuadamente ácido es, por lo tanto, una consideración importante de estilo de vida y de selección de productos para las personas con DA y dermatitis de contacto.

Lactancia materna en la vida temprana

Se ha demostrado que la lactancia materna durante los primeros cuatro meses de vida reduce modestamente la incidencia de DA en lactantes de alto riesgo, mientras que la lactancia materna exclusiva durante cuatro a seis meses, con el destete iniciado exactamente entre los 4 y 5 meses, puede ofrecer el menor riesgo de desarrollar DA en todos los niños. Estudios concurrentes han encontrado que la lactancia materna durante los primeros cuatro meses de vida puede resultar en una reducción del 33 % en la incidencia y gravedad de la DA en pacientes de alto riesgo, es decir, aquellos con un familiar de primer grado con atopia. Múltiples factores de confusión, incluida la inmunidad materna, la dieta materna durante el embarazo y la lactancia, la composición de la leche materna, el entorno y otros estilos de vida, hacen que esta relación sea difícil de aislar de manera definitiva.

Estrés psicológico e interacciones psicosomáticas

Las interacciones psicosomáticas están reconocidas en la literatura revisada por pares como un factor provocador en los brotes de DA. La contribución de los factores predisponentes, inmunopatogénicos y provocadores en la patogénesis de la DA incluye las interacciones psicosomáticas junto con la genética, la disfunción de los linfocitos T y los cambios en la expresión de citocinas. La modulación inmunitaria asociada al estrés es una vía biológica plausible, aunque los estudios de intervención que evalúan directamente la reducción del estrés sobre los resultados de la dermatitis son limitados.

Microbioma cutáneo y emolientes tópicos

Una barrera cutánea saludable protege al cuerpo de los agravios ambientales y regula los niveles de humedad a través de una red coordinada de componentes celulares y moleculares. La capa más externa de la epidermis, el estrato córneo, consiste en corneocitos densamente empaquetados incrustados en una matriz lipídica compuesta de ceramidas, colesterol y ácidos grasos libres. Esta estructura de "ladrillo y mortero" es crucial para reducir la pérdida transepidérmica de agua y mantener la hidratación de la piel. Apoyar la barrera cutánea mediante el uso de emolientes adecuados, incluidas las preparaciones a base de avena, es una estrategia de estilo de vida y cuidado de la piel con respaldo clínico documentado.

Resumen de la fuerza de la evidencia por intervención

  • ProbióticosModerada. La intervención nutricional mejor respaldada para la DA; reducción constante del SCORAD en metaanálisis de ECA pediátricos, aunque la heterogeneidad entre cepas y poblaciones limita las recomendaciones firmes.
  • Avena coloidal (tópica)Moderada a fuerte. Protector cutáneo de venta libre reconocido por la FDA; múltiples estudios clínicos respaldan la reparación de la barrera y el alivio de síntomas.
  • Vitamina DPreliminar a moderada. La correlación observacional entre la deficiencia y la gravedad de la DA es consistente; la evidencia de ECA es de apoyo, pero no definitiva.
  • Ácidos grasos omega-3Preliminar, mixta. Algunos ECA muestran beneficio para la picazón y la gravedad; otros no muestran ningún efecto. Se necesitan ensayos más grandes y estandarizados.
  • Aceite de onagra / aceite de borraja (GLA)Débil a contradictoria. Los ensayos controlados más grandes no muestran ningún beneficio significativo; estudios abiertos más pequeños informan mejoría. La evidencia general no respalda firmemente su uso.
  • ZincPreliminar. La plausibilidad biológica es fuerte; la evidencia de ECA aislados para la dermatitis es limitada.
  • Medicina herbal chinaPreliminar a moderada. Cuerpo creciente de evidencia de ECA provenientes de poblaciones asiáticas; la heterogeneidad de las formulaciones y la limitada replicación en poblaciones occidentales restringen la generalización.
  • Manzanilla, cúrcuma, neem, regalizDébil a preliminar. Predominantemente uso tradicional, datos in vitro o en animales. La evidencia de ensayos clínicos en humanos para la dermatitis es escasa.
  • Vitamina B12Muy preliminar (nivel de informe de caso).

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Baño de avena coloidal: La avena (Avena sativa) se ha utilizado de forma tópica en baños durante cientos de años por sus propiedades calmantes y antipruriginosas, y su uso con este fin está aprobado por la Comisión E, la autoridad regulatoria de Alemania. Agregue una a dos tazas de avena coloidal finamente molida a un baño tibio (no caliente) y sumérjase durante 15 a 20 minutos para calmar la inflamación y retener la humedad en la piel.
Remedio 2
Humectante de Aceite de Coco Virgen: El aceite de coco contiene vitamina E y ácidos grasos de cadena media que ayudan a restaurar la barrera protectora de la piel, reducir la inflamación y favorecer la cicatrización de heridas. Aplique una capa fina de aceite de coco virgen sobre la piel ligeramente húmeda después del baño para maximizar la absorción y mantener hidratadas las zonas irritadas durante todo el día.
Remedio 3
Aplicación de gel de aloe vera: El gel de aloe vera puro proporciona un alivio refrescante y antiinflamatorio que puede ayudar a calmar los brotes activos de dermatitis y reducir el enrojecimiento y la picazón. Elige un gel de aloe vera 100% puro sin fragancias ni alcohol añadidos, y aplica una capa fina sobre las áreas afectadas limpias 2 a 3 veces al día; o guarda el gel en el refrigerador para obtener una sensación refrescante adicional.
Remedio 4
Compresa de manzanilla: La manzanilla está repleta de compuestos antiinflamatorios y calmantes —incluidos el bisabolol y el camazuleno— que actúan para reducir el enrojecimiento y calmar la picazón en la piel irritada. Prepara una infusión de manzanilla fuerte, déjala enfriar por completo, luego remoja un paño limpio en ella y aplícala como compresa sobre la zona afectada durante 10 a 15 minutos.
Remedio 5
Crema u Aceite Tópico de Caléndula: La caléndula (maravilla) es un remedio herbal bien establecido, conocido por calmar y reparar la piel, con propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes reconocidas. Aplique suavemente una crema a base de caléndula o aceite de caléndula diluido sobre las zonas afectadas dos veces al día para aliviar la irritación y favorecer la recuperación de la barrera cutánea.
Remedio 6
Dieta antiinflamatoria rica en omega-3: Los ácidos grasos omega-3 provenientes de pescados grasos (salmón, sardinas), semillas de linaza y nueces ayudan a calmar la inflamación y a favorecer la salud de la piel desde el interior. Procura incluir al menos dos porciones de pescado graso por semana, y aumenta el consumo de frutas, verduras de hoja verde y frutos secos, mientras reduces los alimentos procesados y los carbohidratos refinados que pueden agravar los brotes.
Remedio 7
Alimentos ricos en probióticos para el apoyo intestino-piel: la investigación emergente sugiere que la salud intestinal desempeña un papel significativo en el desarrollo y la gravedad de la dermatitis, ya que muchas personas afectadas presentan desequilibrios en su microbioma intestinal. Consumir diariamente alimentos ricos en probióticos como yogur, kéfir, chucrut y kimchi puede ayudar a restaurar las bacterias intestinales beneficiosas, equilibrar las respuestas inmunitarias y, con el tiempo, puede reducir la frecuencia de los brotes.
Remedio 8
Prácticas de reducción del estrés: el estrés crónico puede empeorar significativamente los síntomas de la dermatitis al desencadenar respuestas inflamatorias y comprometer la función inmunitaria. Incorporar prácticas como la meditación diaria, el yoga, los ejercicios de respiración profunda o la actividad física suave y regular puede ayudar a romper el ciclo entre el estrés y los brotes cutáneos, y mejorar la salud general de la piel.
Remedio 9
Priorizar un sueño de calidad: Dormir mal puede aumentar los niveles de estrés y empeorar la inflamación, reduciendo la capacidad del cuerpo para sanar la piel dañada. Procura dormir entre 7 y 9 horas de sueño de calidad cada noche estableciendo una rutina constante para ir a la cama, manteniendo un ambiente de sueño fresco y confortable, y utilizando ropa de cama suave y sin fragancia para favorecer tanto la reparación de la piel como el equilibrio inmunológico.
Remedio 10
Diario de identificación y evitación de desencadenantes: Los desencadenantes comunes de la dermatitis incluyen jabones agresivos, fragancias sintéticas, ciertos alimentos, alérgenos e irritantes ambientales que varían de una persona a otra. Lleve un diario diario en el que anote las reacciones de la piel junto con la ingesta de alimentos, los productos utilizados, los niveles de estrés y las exposiciones ambientales para identificar sus desencadenantes personales y eliminarlos sistemáticamente de su rutina.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar dermatitis.
  • La deficiencia de ALA afecta la función de la barrera cutánea y está relacionada con la dermatitis atópica. Los derivados del ALA modulan las respuestas inmunitarias epidérmicas al influir sobre los linfocitos T y los receptores tipo Toll, con relevancia para las dermatosis inflamatorias, incluida la dermatitis atópica.

  • AlantoínaCientífico

    Las cremas que contienen alantoína se han evaluado en la dermatitis del pañal en un ensayo controlado aleatorizado, mostrando una reducción significativa del eritema y de las puntuaciones de las lesiones comparable a la de los esteroides de baja potencia. En la dermatitis inducida por radiación, las emulsiones que contienen alantoína mejoraron la cicatrización de la piel y redujeron las molestias. Sus propiedades queratolíticas, antiinflamatorias y restauradoras de la barrera cutánea son mecánicamente relevantes para múltiples subtipos de dermatitis.

  • Aloe veraCientífico

    El Aloe vera ha sido estudiado para la dermatitis atópica y la dermatitis inducida por radiación. Revisiones sistemáticas y ensayos clínicos han investigado su aplicación tópica para la prevención de la dermatitis por radiación, con algunas señales positivas; la evidencia para la dermatitis atópica es mixta. Sus polisacáridos exhiben propiedades antiinflamatorias y de soporte de la barrera cutánea.

  • Artepillin CCientífico

    El artepillín C es el principal polifenol bioactivo del propóleo verde brasileño (de Baccharis dracunculifolia). Inhibe el NF-κB, la COX-2 y las citocinas proinflamatorias relevantes en la dermatitis. Las preparaciones de propóleo brasileño que contienen artepillín C han sido estudiadas en afecciones cutáneas inflamatorias.

  • índigo de assamCientífico

    El extracto oleoso de Indigo Naturalis (Lindioil) de S. cusia ha sido evaluado en ensayos clínicos aleatorizados para la dermatitis atópica (DA). Tanto un ECA doble ciego controlado con placebo como un ECA cruzado con evaluador ciego mostraron reducciones significativas en la puntuación EASI. También está documentado su uso tradicional para "eccema, impétigo" y eccema facial en lactantes.

  • El propóleo de abeja ha sido evaluado en estudios sobre dermatitis atópica, incluido su uso como parte de formulaciones de crema de propóleo-aceite de árbol de té-aloe vera (PTAC). Sus polifenoles y la artepillina C inhiben el NF-κB y los mediadores inflamatorios. El uso tradicional para la inflamación de la piel es antiguo y transcultural.

  • BifidobacteriumCientífico

    Las especies de Bifidobacterium (particularmente breve y longum) han sido estudiadas en múltiples ECA para la dermatitis atópica. Un metaanálisis encontró que el consumo de Bifidobacterium y Lactobacillus se asoció con "mejoras significativas en el manejo de la enfermedad". Una combinación que incluía B. breve estuvo entre las más estudiadas.

  • Bifidobacterium bifidum ha sido estudiada en ensayos clínicos para la dermatitis atópica, incluyendo poblaciones pediátricas. Las revisiones sistemáticas sobre probióticos en la dermatitis atópica incluyen cepas de B. bifidum entre las evaluadas, con evidencia de efectos inmunomoduladores sobre la respuesta inmunitaria sesgada hacia Th2 en la dermatitis atópica.

  • Bifidobacterium breve ha sido estudiado en ECA para la prevención y el tratamiento de la dermatitis atópica, particularmente en lactantes y niños. Se incluye en múltiples revisiones sistemáticas de probióticos para la DA y ha demostrado efectos inmunomoduladores relevantes para la inflamación con predominio Th2 de la DA.

  • Bifidobacterium longum ha sido específicamente estudiado en ECA para la dermatitis atópica. Se demostró que una combinación de B. longum CECT 7347 con otras cepas probióticas reduce los valores de SCORAD y el uso de esteroides tópicos en la dermatitis atópica moderada. Se encuentra entre las especies de Bifidobacterium más estudiadas para la dermatitis atópica.

  • abedulCientífico

    La betulina (el principal triterpeno de la corteza de abedul) ha demostrado actividad para normalizar la función cutánea alterada en contextos de dermatitis atópica. Un estudio sobre la corteza de Betula platyphylla en un modelo murino de lesiones tipo dermatitis atópica mostró inhibición de la inflamación cutánea. El agua de abedul está documentada para uso tópico en dermatitis. Los datos clínicos de Oleogel-S10 proporcionan evidencia de los efectos antiinflamatorios y normalizadores de la piel de la corteza de abedul.

  • semilla negraCientífico

    El aceite de semilla negra (Nigella sativa) cuenta con evidencia clínica para el eccema/dermatitis de manos, con un ensayo clínico que mostró una eficacia igual a la de la crema de betametasona para el eccema de manos. Su compuesto activo, la timoquinona, exhibe potentes propiedades antiinflamatorias. También se encuentra bajo investigación para la prevención de la dermatitis inducida por radiación.

  • borrajaCientífico

    La dermatitis atópica (eccema) es la afección más estudiada en relación con el aceite de borraja, con múltiples ECA y una revisión sistemática que aportan evidencia científica. En el caso específico de la dermatitis de contacto, la actividad antiinflamatoria del GLA del aceite de borraja y sus propiedades de reparación de la barrera cutánea brindan respaldo mecanístico, aunque la evidencia directa de ECA en dermatitis de contacto es menos específica.

  • Se han realizado múltiples ECA de aceite de borraja oral y tópico para la dermatitis atópica, con resultados mixtos. Una revisión de 2010 identificó 12 ensayos clínicos; cinco mostraron beneficio significativo, cinco no mostraron beneficio significativo y dos mostraron resultados mixtos. Un ECA de gran tamaño (n=151) no encontró beneficio significativo del GLA oral frente a placebo. La aplicación tópica muestra resultados más consistentemente prometedores, incluyendo la reparación de la barrera cutánea y la reducción de la pérdida transepidérmica de agua.

  • BoswelliaCientífico

    La resina de boswellia (olíbano/incienso) cuenta con evidencia clínica para dermatosis inflamatorias. Un estudio con 200 pacientes sobre dermatitis relacionada con psoriasis encontró una reducción significativa del PASI con un ungüento que contenía AKBA. El uso tradicional en la medicina grecorromana para trastornos de la piel está bien documentado. Los mecanismos antiinflamatorios se centran en la inhibición de la 5-lipooxigenasa y del NF-κB.

  • Los ácidos boswélicos (de Boswellia/olíbano) se han evaluado en un estudio abierto con 200 pacientes con psoriasis (una dermatosis inflamatoria relacionada), con una reducción significativa del PASI y de los biomarcadores inflamatorios. Las preparaciones de Boswellia también se han estudiado para la dermatitis alérgica, con actividad antiinflamatoria documentada en modelos animales.

  • CaléndulaCientífico

    Calendula officinalis cuenta con evidencia clínica y preclínica de efectos antiinflamatorios relevantes para la dermatitis. Un estudio en más de 250 pacientes encontró que la crema tópica de calendula fue superior a la trolamina para la prevención de la dermatitis por radiación. Para la dermatitis del pañal, al menos un ECA encontró un beneficio significativo. La evidencia en dermatitis atópica es limitada, pero el uso tradicional es extenso.

  • Camellia sinensis (té verde y té negro) cuenta con evidencia clínica, a través de su fracción de EGCG, para la dermatitis inducida por radiación en pacientes con cáncer de mama (ECA 2:1 en 165 pacientes que mostró un inicio retrasado y una severidad reducida). Los taninos del té negro provenientes de Camellia sinensis tienen un uso empírico ancestral en dermatología para afecciones cutáneas inflamatorias.

  • Un estudio de 2019 (Toxicological Research) demostró que el extracto de hojas de C. camphora alivió la dermatitis atópica en ratones al reducir la IgE, la inflamación de los ganglios linfáticos y la producción de quimiocinas. La revisión de MDPI de 2024 confirmó la dermatitis entre las aplicaciones cutáneas documentadas del alcanfor. Las propiedades antiinflamatorias y antipruriginosas del alcanfor son la base de esta relación.

  • ceramidasCientífico

    Las ceramidas son lípidos de la barrera cutánea que presentan una deficiencia crítica en la dermatitis atópica. Los humectantes tópicos que contienen ceramidas son tratamientos clínicamente establecidos para la dermatitis atópica (DA), respaldados por evidencia revisada por la FDA, la AAD y múltiples ensayos clínicos que muestran una reducción de la PTEA (pérdida transepidérmica de agua) y una mejora de la función de barrera cutánea.

  • manzanillaCientífico

    La manzanilla (Matricaria chamomilla) posee propiedades antiinflamatorias y calmantes para la piel, vinculadas a sus constituyentes activos bisabolol y chamazuleno. La evidencia clínica incluye un ensayo que mostró una leve superioridad de la crema de manzanilla frente a la crema de hidrocortisona al 0,5% para la dermatitis atópica. Estudios preclínicos confirman la inhibición de mediadores inflamatorios alérgicos.

  • pamplinaCientífico

    La pastelera (chickweed) se utiliza tanto en la medicina tradicional china como en la herbolaria occidental para la dermatitis, y estudios in vitro en células de la piel humana respaldan un mecanismo antiinflamatorio basado en la acción antioxidante. Esta es una de las aplicaciones mejor documentadas de la pastelera.

  • crisantemoCientífico

    Los flavonoides del crisantemo suprimen las vías NF-κB y COX-2 en los queratinocitos relevantes para la dermatitis atópica, y un estudio de 2025 publicado en PMC, basado en farmacología de redes y aprendizaje automático, identificó a PTGS2 y MMP9 como dianas centrales. La medicina tradicional china (MTC) también documenta su uso tópico para el enrojecimiento cutáneo y las erupciones eccematosas.

  • cocoCientífico

    La evidencia de ECA de Nivel 1 respalda el uso de AVC tópico para la dermatitis atópica leve a moderada en niños y adultos. WHAM asignó evidencia de Nivel 1 para la dermatitis. Un ECA evaluado con SCORAD en DA pediátrica encontró que el AVC fue superior al aceite mineral a las 8 semanas. El AVC reduce la PTEA, mejora la hidratación de la piel y reduce la colonización por S. aureus.

  • aceite de cocoCientífico

    El aceite de coco cuenta con evidencia clínica para la dermatitis atópica. Un ensayo aleatorizado doble ciego en dermatitis atópica pediátrica de leve a moderada encontró que el aceite de coco virgen mejoró significativamente el índice SCORAD y redujo la PTAT (pérdida transepidérmica de agua) en comparación con el aceite mineral. El ácido láurico proporciona actividad antimicrobiana contra S. aureus, un patógeno clave que agrava la dermatitis atópica.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina (de la cúrcuma) ha sido evaluada en múltiples ECA dermatológicos. Una revisión sistemática de 18 ECA encontró que la curcumina mostró una recomendación de Grado B para la psoriasis y el prurito, y de Grado C-D para la dermatitis por radiación. Inhibe el NF-κB y las citocinas proinflamatorias. La evidencia para la dermatitis por radiación se señala específicamente en la literatura clínica.

  • La d-alfa tocoferol oral ha demostrado un beneficio clínico en la dermatitis atópica en un estudio controlado, reduciendo la gravedad de la enfermedad y los niveles séricos de IgE. También se ha estudiado en la dermatosis pustulosa subcórnea y otras afecciones cutáneas inflamatorias, con evidencia que respalda su uso como terapia adyuvante.

  • El DHA (proveniente del aceite de pescado) ha sido estudiado como parte de la suplementación con omega-3 en la dermatitis atópica. Los mecanismos antiinflamatorios mediante la modulación de prostaglandinas/leucotrienos están bien establecidos. La evidencia clínica cuando se estudia como parte del aceite de pescado en la DA es inconsistente según las guías de la AAD/NCCIH, aunque el fundamento biológico es sólido.

  • La EGCG, la principal catequina del té verde, cuenta con evidencia clínica para la dermatitis inducida por radiación proveniente de múltiples ensayos, incluido un estudio controlado aleatorizado 2:1 en 165 pacientes con cáncer de mama, en el que el aerosol tópico de EGCG retrasó la aparición de la radiodermatitis entre 2 y 3 semanas y redujo significativamente su gravedad. También se ha estudiado para la dermatitis atópica y seborreica.

  • elecampanaCientífico

    La alantolactona proveniente de la raíz de helenio (elecampane) ha sido estudiada in vitro y en modelos animales para afecciones cutáneas inflamatorias relacionadas con dermatitis. Un estudio indexado en PMC de 2021 demostró que atenúa las lesiones cutáneas similares a la psoriasis en un modelo murino mediante la supresión de la hiperproliferación de queratinocitos y de citocinas inflamatorias a través de la inhibición de STAT3 y NF-κB. También se ha publicado un modelo murino de dermatitis atópica utilizando lactonas sesquiterpénicas de helenio.

  • El EPA (proveniente del aceite de pescado) contribuye con efectos antiinflamatorios en la dermatitis atópica mediante la inhibición competitiva del metabolismo del ácido araquidónico, reduciendo la PGE2 y el LTB4. Los ECA sobre aceite de pescado con EPA+DHA en la DA muestran mejoras modestas e inconsistentes. El fundamento biológico está bien respaldado; la evidencia clínica es calificada como inconsistente por las guías de la AAD.

  • aceite de onagraCientífico

    El aceite de onagra (EPO, por sus siglas en inglés) es una rica fuente de ácido gamma-linolénico (GLA) y ha sido objeto de numerosos ensayos clínicos en dermatitis atópica. Un ECA encontró una mejora del 96% en los pacientes tratados con EPO frente al 32% en el placebo. Una revisión sistemática pediátrica señaló algunos indicios de eficacia en niños. Los resultados entre los ensayos son inconsistentes.

  • matricariaCientífico

    La matricaria tópica reducida en partenolida (PD-Feverfew) ha sido evaluada en estudios controlados para la inflamación cutánea. In vivo, PD-Feverfew redujo la dermatitis inducida por oxazolona en un 52–70%, y los ensayos clínicos confirmaron que no provocó respuestas alérgicas en 1200 sujetos. Se utiliza como ingrediente cosmético antiinflamatorio de uso tópico.

  • El aceite de pescado (que contiene EPA y DHA) se ha estudiado en múltiples ECA para la dermatitis atópica, mostrando mejoras modestas pero inconsistentes en el prurito y la superficie afectada. La AAD y el NCCIH señalan evidencia inconsistente. Los mecanismos antiinflamatorios mediante la modulación de eicosanoides están bien establecidos.

  • forsitiaCientífico

    Un estudio en animales publicado en PLoS ONE (2016) demostró que el extracto de Forsythia suspensa suprimió la dermatitis atópica inducida por ácaros del polvo doméstico en ratones NC/Nga, reduciendo la IgE, el TNF-α, la histamina y las quimiocinas inflamatorias. Se identificó que los constituyentes activos forsythiaside, phillyrin, pinoresinol y phylligenin mediaban la supresión de quimiocinas en queratinocitos humanos. La evidencia es preclínica; no se han realizado ECA en humanos.

  • fu lingCientífico

    Un estudio en piel humana (PubMed 17026651) evaluó Poria cocos tópica en tres concentraciones en un modelo de irritación repetitiva con SLS durante 4 días para dermatitis de contacto irritativa (DCI), encontrando actividad antiinflamatoria estadísticamente significativa mediante cromametría y pérdida transepidérmica de agua. Los triterpenoides también inhibieron la dermatitis inducida en modelos animales mediante la inhibición de la PLA2.

  • gardeniaCientífico

    El extracto de Gardenia jasminoides mejora la dermatitis atópica en modelos preclínicos al restaurar la función de barrera cutánea y suprimir la hiperactivación inmunitaria mediada por Th2. La genipina inhibe la activación de los linfocitos T mediante la modulación del canal ORAI1, lo que reduce la inflamación alérgica. Estos hallazgos respaldan una base mecanicista para el uso tradicional de la gardenia en afecciones cutáneas inflamatorias.

  • El ácido gamma-linolénico (GLA), el componente activo de los aceites de onagra y de borraja, se ha estudiado para la dermatitis atópica a partir de la teoría de una actividad deficiente de la delta-6-desaturasa en los pacientes con DA. Los resultados de los ensayos clínicos son contradictorios, con mejoras modestas en algunos estudios, pero sin beneficio significativo en otros.

  • Un estudio revisado por pares y publicado (PMID 20230179) demostró que el extracto de G. littoralis redujo significativamente la inflamación cutánea aguda y crónica inducida por TPA en ratones, reduciendo el edema, los niveles de citocinas y la actividad de la MPO. Un segundo estudio confirmó la reducción de la inflamación cutánea. Estos hallazgos respaldan directamente un efecto relacionado con la dermatitis.

  • GlucosilceramidaCientífico

    El glucosilceramida (glucocerebrósidos) actúa como precursor de las ceramidas cutáneas y ha sido estudiado como suplemento oral y tópico para restaurar la barrera cutánea dependiente de ceramidas alterada en la dermatitis atópica. Los glucosilceramidos de origen vegetal muestran evidencia clínica de mejora de la función de barrera cutánea y de reducción de los síntomas de la dermatitis.

  • El ácido glicirretínico, la aglicona activa de la glicirricina de la raíz de licorice (regaliz), inhibe la 11β-HSD y la síntesis de leucotrienos, y cuenta con evidencia clínica de efectos antiinflamatorios en la dermatitis comparables a los de la hidrocortisona tópica en algunas preparaciones.

  • GlicirricinaCientífico

    La glicirricina, el principal glucósido triterpénico de la raíz de regaliz (licorice), inhibe la 11β-HSD y la síntesis de leucotrienos, produciendo efectos antiinflamatorios y de imitación corticosteroide. Se ha demostrado en estudios clínicos que las preparaciones tópicas que contienen glicirricina igualan la eficacia antiinflamatoria de la crema de hidrocortisona al 1% para afecciones cutáneas, incluida la dermatitis.

  • gotu kolaCientífico

    La evidencia científica proveniente de estudios preclínicos e in vitro demuestra que la Centella asiática reduce mediadores inflamatorios clave en la dermatitis atópica, incluyendo TNF-α, IgE, IL-4 e IL-13. Las preparaciones tópicas de triterpenos inhiben la infiltración de células inflamatorias y la proliferación de mastocitos en modelos de dermatitis. El uso tradicional en la medicina asiática incluye específicamente la dermatitis y las erupciones cutáneas inflamatorias.

  • té verdeCientífico

    El extracto de té verde, particularmente el EGCG, cuenta con evidencia clínica para la dermatitis inducida por radiación proveniente de ECAs en pacientes con cáncer de mama, donde la aplicación tópica retrasó el inicio de la radiodermatitis entre 2 y 3 semanas y redujo su severidad. Los taninos del té verde también son reconocidos en la práctica dermatológica por sus efectos antiinflamatorios en la piel.

  • mielCientífico

    La miel, en particular la miel de manuka (de Leptospermum scoparium), cuenta con evidencia clínica y mecanística para la dermatitis atópica. Un estudio clínico y celular encontró que la miel de manuka era potencialmente eficaz para las lesiones de la DA, reduciendo significativamente la CCL26 inducida por IL-4 en los queratinocitos e inhibiendo la degranulación de los mastocitos. Su uso tradicional se extiende por milenios.

  • hiperforinaCientífico

    La hiperforina, el principal compuesto activo lipofílico de la hierba de San Juan, cuenta con evidencia de ECA para la dermatitis atópica. Un estudio aleatorizado, controlado con placebo, doble ciego, de comparación de medio lado en 21 pacientes con DA encontró que el ungüento de hiperforina al 1.5%, aplicado dos veces al día durante 4 semanas, mejoró significativamente las lesiones eccematosas en comparación con el placebo (80% frente a 10% de mejoría).

  • HipéricoCientífico

    Hypericum perforatum (hierba de San Juan) cuenta con evidencia de ECA para la dermatitis atópica mediante su extracto rico en hiperforina, que mostró una mejora del 80% frente al 10% con placebo en una comparación de doble ciego de medio lado (half-side comparison). Tiene reconocimiento tradicional para la dermatitis y los trastornos inflamatorios de la piel en monografías europeas y oficiales.

  • InmortalCientífico

    Los extractos de H. italicum se han evaluado en voluntarios humanos para reacciones de tipo dermatitis de contacto. Un extracto de CO2 supercrítico impregnado en materiales textiles redujo el eritema cutáneo, los marcadores de irritación y mejoró los parámetros biofísicos de la piel en un estudio in vivo aleatorizado realizado en piel humana irritada artificialmente.

  • impatiensCientífico

    Impatiens tiene actividad antidermatítica documentada en modelos preclínicos. Los flavonoides, incluyendo el kaempferol y la luteolina, inhiben las respuestas de dermatitis de contacto alérgica en ratones. El uso tópico del jugo y los extractos de Impatiens para la dermatitis de contacto también ha sido estudiado en varios modelos relevantes para humanos.

  • El ácido linoleico (LA, omega-6) es esencial para la síntesis de ceramidas y la función de barrera epidérmica, la cual se encuentra alterada en la dermatitis atópica. Los aceites ricos en LA (girasol, cártamo) favorecen la reducción de la pérdida de agua transepidérmica (TEWL) en la dermatitis. La aplicación tópica de LA está respaldada en el manejo de la dermatitis atópica (DA) como una medida para restaurar la barrera cutánea.

  • LactobacillusCientífico

    Se han estudiado múltiples especies de Lactobacillus en ECA para la dermatitis atópica. Un metaanálisis de 14 ECA en 1124 niños encontró que los lactobacilos de una sola cepa redujeron significativamente el SCORAD con una diferencia media de −4.50 (p=0.003). Cepas específicas, incluidas L. paracasei K71, L. plantarum y L. acidophilus L-92, muestran la evidencia más sólida.

  • Lactobacillus acidophilus (particularmente la cepa L-92) cuenta con evidencia clínica para la dermatitis atópica. Una revisión sistemática identificó que L. acidophilus L-92 puede reducir moderadamente la gravedad clínica y mejorar los marcadores inmunológicos tanto en niños como en adultos con DA.

  • Dado que la dermatitis atópica (DA) y el eccema comparten la misma entidad clínica (síndrome de eccema/dermatitis atópica), la evidencia sobre L. casei en dermatitis corresponde al mismo cuerpo de literatura de ECA. Se han probado cepas de L. casei en ECA multicéntricos doble ciego en niños con DA, observándose mejoría evaluada mediante SCORAD en los grupos con probióticos. El trabajo mecanístico indica una modulación de las respuestas Th1/IL-10 y una supresión de las citocinas proalérgicas.

  • Lactobacillus paracasei (especialmente la cepa K71) se identifica específicamente en revisiones sistemáticas como una de las cepas con la evidencia más sólida para reducir la gravedad de la dermatitis atópica (DA) y mejorar los marcadores inmunológicos. Múltiples ECA respaldan su uso en la dermatitis atópica en adultos.

  • Las cepas de Lactobacillus plantarum (en particular IS-10506) cuentan con evidencia clínica para la dermatitis atópica, con estudios que muestran reducciones en el SCORAD y mejoras en marcadores inmunológicos. Se encuentra entre las cepas identificadas en revisiones sistemáticas como aquellas que muestran un beneficio significativo tanto en niños como en adultos con DA.

  • Lactobacillus reuteri se ha estudiado en ECA para la dermatitis atópica, incluyendo una formulación probiótica tópica. Una revisión sistemática y metaanálisis de probióticos tópicos para la DA incluyó un estudio que utilizaba L. reuteri, contribuyendo a la evidencia que respalda la modulación probiótica de la gravedad de la DA.

  • Lactobacillus rhamnosus (en particular la cepa GG) es una de las cepas probióticas más estudiadas para la dermatitis atópica. Metaanálisis y revisiones sistemáticas documentan su estudio en ECA tanto para la prevención como para el tratamiento de la DA en niños y adultos, con reducciones modestas del SCORAD reportadas en algunos ensayos.

  • L. salivarius LS01 (DSM 22775) es una de las cepas probióticas individuales con mejor evidencia para la dermatitis atópica (DA), con múltiples ECA tanto en niños como en adultos. Un estudio aleatorizado controlado con placebo encontró que L. salivarius LS01 mejoró significativamente el índice SCORAD en adultos con DA después de 16 semanas, mientras que un ensayo pediátrico con una combinación mostró superioridad clínica de L. salivarius más fructooligosacárido sobre FOS solo en niños con DA de moderada a severa.

  • lavandaCientífico

    El aceite esencial de lavanda ha demostrado efectos supresores sobre la dermatitis atópica en investigación preclínica (PubMed PMID 38181031). Estudios de farmacología de redes confirman que la lavanda suprime la inflamación cutánea mediada por TNF-α y la disfunción de la barrera relevantes para la dermatitis. Los efectos antiinflamatorios mediante la inhibición de la vía NF-κB proporcionan respaldo mecanístico. Aún no se han publicado ECA clínicos robustos en humanos específicamente sobre la lavanda en la dermatitis atópica.

  • raíz de regalizCientífico

    Las preparaciones tópicas de raíz de regaliz cuentan con evidencia clínica en la dermatitis atópica. Un ensayo clínico doble ciego en 60 pacientes encontró que el gel de extracto de regaliz (1% y 2%) redujo significativamente los puntajes de eritema, edema y picazón. Los componentes activos glicirricina y ácido glicirretínico tienen mecanismos antiinflamatorios y de imitación de corticosteroides.

  • luteolinaCientífico

    La luteolina ha sido evaluada por sus efectos tanto en la dermatitis atópica como en la dermatitis de contacto, demostrando efectos antiinflamatorios y estabilizadores de los mastocitos en modelos preclínicos. Las formulaciones tópicas muestran potencial para reducir la inflamación dérmica.

  • MalvaviscoCientífico

    Un ensayo clínico aleatorizado doble ciego piloto de 2021 encontró que la pomada de Althaea officinalis al 1% mejoró los puntajes SCORAD en niños con dermatitis atópica, con un desempeño comparable al de la hidrocortisona al 1%. Un segundo ECA de 2021 encontró que el extracto liposomal de malvavisco fue tan eficaz como los esteroides tópicos para el eccema atópico. La medicina tradicional persa también documenta ampliamente el uso tópico para enfermedades de la piel.

  • El aceite de Melaleuca alternifolia (árbol del té) cuenta con evidencia clínica para la dermatitis de contacto, particularmente la dermatitis de contacto inducida por níquel, y presenta efectos antimicrobianos/antiinflamatorios relevantes para la dermatitis seborreica y la dermatitis atópica. Figura en revisiones de dermatología herbal basadas en evidencia para el tratamiento de la dermatitis seborreica.

  • Aceite de mentolCientífico

    El mentol es un tratamiento tópico de primera línea reconocido para el prurito crónico neuropático y de etiología mixta, que subyace al prurito asociado con dermatitis. Inhibe tanto las vías del prurito histaminérgicas como las no histaminérgicas mediante la activación de los receptores TRPM8.

  • MorindaCientífico

    El extracto de M. officinalis atenuó la inflamación similar a la dermatitis atópica en un modelo de ratón inducido por DNCB mediante la modulación del eje MALAT1/miR-590-5p/CCR7. M. citrifolia (noni fermentado) también redujo las lesiones de dermatitis atópica inducidas por DNCB en ratones NC/Nga, mejorando las puntuaciones de dermatitis, el equilibrio inmunitario y la función de barrera cutánea. El uso tradicional de ambas especies para la inflamación cutánea está documentado.

  • La semilla de Nigella sativa cuenta con evidencia clínica para el eccema/dermatitis de manos. Un ensayo clínico encontró que el aceite de N. sativa era igual de eficaz que la crema de betametasona para el eccema de manos. Una revisión sistemática y metaanálisis confirma sus efectos terapéuticos en múltiples afecciones cutáneas. El constituyente activo timoquinona inhibe mediadores inflamatorios clave.

  • junciaCientífico

    El aceite esencial de C. rotundus tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas documentadas en estudios clínicos de dermatología. Los ECA en humanos han utilizado CREO de forma tópica para afecciones cutáneas. Su actividad antihistamínica (documentada preclínicamente) es particularmente relevante para la dermatitis alérgica.

  • avenaCientífico

    La avena coloidal (de Avena sativa) está aprobada por la FDA como protector cutáneo de venta libre (OTC) para eccema/dermatitis. Estudios clínicos confirman una mejora de la función de barrera cutánea, una reducción de la picazón y una disminución de la PTEA (pérdida transepidérmica de agua) en pacientes con dermatitis atópica que utilizan humectantes con 1% de avena coloidal. Contiene avenantramidas con actividad antiinflamatoria documentada.

  • aceite de olivaCientífico

    El aceite de oliva tópico se ha utilizado tradicionalmente para la dermatitis, incluida la dermatitis del pañal. La evidencia de ECA respalda el uso del aceite de oliva en la dermatitis de contacto y la dermatitis del pañal. Sin embargo, la evidencia clínica sobre la dermatitis atópica indica un potencial de alteración de la barrera cutánea, mientras que los polifenoles del aceite de oliva conservan propiedades antiinflamatorias relevantes para la dermatitis inflamatoria.

  • Los ácidos grasos omega-3 (EPA/DHA) han sido estudiados en múltiples ECA para la dermatitis atópica. Los ECA mostraron mejoras modestas en el área de superficie corporal afectada y en el prurito. La American Academy of Dermatology califica la evidencia como inconsistente, pero un fundamento biológico a través de la producción de eicosanoides antiinflamatorios está bien establecido.

  • Los AEE omega-6, en particular el GLA y el LA, son estructural y funcionalmente esenciales para la integridad normal de la barrera cutánea, y su deficiencia produce afecciones similares a la dermatitis. Tanto la dermatitis atópica como la dermatitis de contacto muestran perfiles de ácidos grasos alterados, y los suplementos ricos en GLA cuentan con evidencia clínica en las formas atópicas. El aceite de onagra no demostró beneficio en la dermatitis crónica de manos en ECA.

  • Se demostró que la suplementación dietética con aceite de espino amarillo (que contiene ácido palmitoleico omega-7) altera la composición de ácidos grasos de los glicerofosfolípidos cutáneos en pacientes con dermatitis atópica (Yang et al., J Nutr Biochem 2000). Este estudio mecanístico en humanos demuestra la incorporación de omega-7 en los lípidos cutáneos de pacientes con dermatitis. Las propiedades antiinflamatorias del aceite de espino amarillo también son relevantes para el componente inflamatorio de la dermatitis.

  • uva de OregónCientífico

    Se han evaluado preparaciones tópicas de M. aquifolium en ensayos clínicos tanto para la dermatitis psoriásica como para la dermatitis atópica, y tanto el ensayo no controlado de Donsky y Clarke (2007) como un ECA doble ciego de una combinación de hierbas mostraron beneficios para la dermatitis atópica. Los alcaloides antiinflamatorios, antiproliferativos y antimicrobianos presentes en el agracejo de Oregón abordan mecánicamente las vías clave de la dermatitis.

  • El PABA cuenta con la aprobación de la FDA para la dermatomiositis, una afección autoinmune que afecta la piel y los músculos, caracterizada por compromiso cutáneo inflamatorio. También se ha utilizado para la morfea, el pénfigo y el liquen escleroso. La evidencia clínica que respalda estos usos es limitada y proviene en gran medida de estudios antiguos y no controlados. El PABA tópico en sí es un sensibilizante cutáneo conocido que puede causar dermatitis de contacto.

  • En la dermatitis atópica (DA), el contenido de ácido sapiénico libre y total (isómero del POA) en la piel no lesionada está marcadamente reducido, lo que se correlaciona con una mayor colonización por S. aureus. El POA en sí influye en la expresión de IL-37 en los queratinocitos, lo que respalda un papel antiinflamatorio, y los aceites ricos en POA han demostrado beneficios en modelos similares a la DA.

  • PantenolCientífico

    El dexpantenol está clínicamente establecido para la dermatitis atópica y la dermatitis de contacto. Una revisión de evidencia de PMC de 2022 concluyó que es eficaz y bien tolerado para la dermatitis atópica, con efectos ahorradores de corticosteroides. Múltiples ensayos controlados demuestran beneficios para la dermatitis irritativa y atópica, y un ECA de 2025 encontró que el ungüento de pantenol no fue inferior a un corticosteroide de potencia media para el eccema/dermatitis crónica de manos.

  • peoníaCientífico

    La paeoniflorina ha demostrado efectos antiinflamatorios y antialérgicos relevantes para la dermatitis de contacto y la dermatitis atópica en estudios experimentales, reduciendo las citocinas inflamatorias y la MMP-9 en células de la piel. Los modelos preclínicos respaldan su uso como antiinflamatorio tópico y sistémico en afecciones inflamatorias de la piel.

  • perilllaCientífico

    El ácido rosmarínico, tópico y sistémico, proveniente de Perilla frutescens ha demostrado eficacia antiinflamatoria en la dermatitis atópica y de contacto a través de múltiples mecanismos. Los estudios clínicos confirman mejoras en las puntuaciones estándar de dermatitis. Los estudios preclínicos muestran la supresión de la activación de los mastocitos, la producción de IgE y el deterioro de la barrera cutánea.

  • PlatycodonCientífico

    Los extractos de raíz de Platycodon y sus saponinas han demostrado eficacia en la reducción de lesiones cutáneas similares a la dermatitis atópica en modelos de ratones NC/Nga, suprimiendo la IgE, las citocinas Th2 (IL-4, IgG1) y la infiltración de células inflamatorias. Se han estudiado tanto la vía tópica como la oral. No se ha publicado ningún ECA en humanos sobre dermatitis con PG solo.

  • Las saponinas derivadas de la raíz de Platycodon (saponinas de Changkil, particularmente la platicodina D) atenúan las lesiones cutáneas similares a la dermatitis atópica en múltiples modelos de ratón al restaurar el equilibrio Th1/Th2 y suprimir la señalización de NF-κB y STAT1. Los textos tradicionales registran el uso de platycodon para la mastitis y la dermatitis desde la dinastía Ming. La evidencia es preclínica; no existe ningún ECA en humanos para la dermatitis.

  • PropóleoCientífico

    El propolio (propóleo de abeja) cuenta con evidencia clínica para la dermatitis atópica. La artepillina C y otros polifenoles presentes en el propolio exhiben actividad antiinflamatoria, y la crema de propolio-aceite de árbol de té-aloe vera (PTAC) ha sido evaluada en estudios clínicos sobre DA. El propolio tiene uso tradicional en diversas culturas para afecciones cutáneas inflamatorias.

  • verdolagaCientífico

    Un ensayo aleatorizado doble ciego controlado con placebo de 2023 (n=70) encontró que el extracto oral de verdolaga mejoró significativamente las fisuras, la picazón, la sequedad y las puntuaciones compuestas en el eccema crónico de manos (una forma de dermatitis de contacto/atópica) durante 4 semanas. El uso tópico tradicional de la verdolaga para la inflamación cutánea, el eccema y las erupciones está ampliamente documentado en múltiples culturas.

  • quercetinaCientífico

    La quercetina cuenta con evidencia clínica y preclínica para la dermatitis. En 10 voluntarios sensibles al níquel, la quercetina oral (2 g/día durante 3 días) redujo las reacciones de dermatitis de contacto inducidas por níquel, y 8/10 sujetos lograron una reducción ≥50%. Los estudios en animales confirman la actividad anti-DA, y la investigación en proteómica está investigando activamente sus mecanismos en la dermatitis atópica.

  • rosaCientífico

    Las preparaciones de rosa mosqueta tienen beneficios tópicos documentados para la dermatitis atópica (eczema), atribuidos a los polifenoles antiinflamatorios, la vitamina C y los ácidos grasos esenciales que favorecen la barrera cutánea. Una revisión sistemática de 2024 identificó a la rosa mosqueta como un agente candidato para el tratamiento de la dermatitis atópica, y sus componentes reducen el enrojecimiento y la inflamación asociados con afecciones de tipo eccematoso.

  • Un estudio clínico en humanos demostró que la emulsión tópica de ácido rosmarínico al 0.3% redujo significativamente el eritema, el SCORAD, el prurito y la pérdida de agua transepidérmica en pacientes con dermatitis atópica durante 8 semanas. Modelos in vitro y en animales confirman además que el AR suprime las vías de la dermatitis mediadas por IgE y por células T. El AR también activa el NHE1 para reducir el pH de la piel, mejorando la función de barrera en afecciones cutáneas inflamatorias.

  • schizonepetaCientífico

    Schizonepeta es una hierba principal en las fórmulas de la MTC para la dermatitis alérgica y atópica, con datos de ensayos clínicos y múltiples estudios en animales. Ensayos controlados en humanos con Xiao Feng San (que contiene Schizonepeta) para la dermatitis atópica, junto con evidencia directa de modelos animales, respaldan su actividad antidermatítica.

  • La manteca de karité está documentada en contextos clínicos y tradicionales para la dermatitis de contacto y la dermatitis atópica. Sus propiedades emolientes reparadoras de la barrera cutánea reducen la TEWL (pérdida transepidérmica de agua) y la respuesta a irritantes cutáneos. Los constituyentes triterpénicos antiinflamatorios suprimen la señalización inflamatoria mediada por NF-κB. La literatura etnomedicinal registra la dermatitis como una afección tradicionalmente tratada en el África subsahariana.

  • raíz de silerCientífico

    La SD se ha estudiado en combinación con Schizonepeta tenuifolia en un modelo de dermatitis atópica en ratones, mostrando una reducción en marcadores clave de dermatitis, incluyendo IgE, TSLP, IL-33 y la expresión de TRPV1 en macrófagos. La decocción de estas dos hierbas tiene su origen en la fórmula clásica Xiao-feng-San para enfermedades cutáneas alérgicas. La evidencia sigue siendo preclínica.

  • silimarinaCientífico

    La silimarina ha sido estudiada en formulaciones para la dermatitis atópica, con evaluación clínica de formulaciones en organogel documentada en la literatura. Sus mecanismos (supresión de NF-κB, reducción de TNF-α, actividad antioxidante) son relevantes para la fisiopatología inflamatoria de la dermatitis. Se incluye en preparaciones tópicas cosméticas y terapéuticas para afecciones cutáneas inflamatorias.

  • SophoraCientífico

    Los alcaloides de S. flavescens (matrina, oximatrina) y los flavonoides reducen los marcadores inflamatorios en modelos de dermatitis de contacto y dermatitis atópica. La aplicación tópica de Sophora en ratones con dermatitis de contacto disminuyó el IFN-γ y el TNF-α, e inhibió la degranulación de mastocitos. Múltiples estudios preclínicos confirman la actividad antidermatítica.

  • La deficiencia de SPM se ha documentado en tejido y suero de dermatitis humana. Las SPM reducen las citocinas inflamatorias cutáneas y favorecen la reparación de la barrera epitelial en modelos ex vivo humanos. Tanto la dermatitis atópica como la dermatitis de contacto muestran evidencia de una resolución mediada por SPM alterada.

  • EscualenoCientífico

    El escualeno es un lípido cutáneo natural cuya disminución está asociada con la disfunción de la barrera en la dermatitis. El escualano tópico se utiliza en la práctica clínica y cosmética para la dermatitis atópica (eccema) debido a sus propiedades restauradoras de la barrera, antiinflamatorias e hidratantes. Los mecanismos antiinflamatorios incluyen la supresión de NF-κB y COX-2, lo que lo hace relevante para las afecciones cutáneas inflamatorias.

  • La hierba de San Juan (Hypericum perforatum), en particular sus extractos ricos en hiperforina, ha sido evaluada en dermatitis atópica en un estudio aleatorizado, controlado con placebo, doble ciego y de comparación de medio lado ("half-side comparison"). Los pacientes mostraron una mejora significativa en las lesiones eccematosas en comparación con el placebo. Es reconocida tradicionalmente para la dermatitis y los trastornos inflamatorios de la piel.

  • La evidencia clínica proveniente de ensayos aleatorizados y controlados respalda el uso de preparaciones tópicas de S. thermophilus para la dermatitis atópica, mejorando los niveles de ceramidas, la función de barrera cutánea y las puntuaciones de síntomas, incluyendo el eritema y el prurito. El mecanismo involucra la actividad de la esfingomielinasa bacteriana, que restaura las ceramidas del estrato córneo.

  • SulforafanoCientífico

    El sulforafano modula las vías Nrf2 y NF-κB/MAPK que impulsan la fisiopatología de la dermatitis atópica, reduce la disfunción de la barrera cutánea mediada por citocinas Th2 y modifica el microbioma de la piel. La revisión de 2026 en Nutrients cataloga al SFN como activo en la dermatitis atópica a través de estos mecanismos. Hay ensayos clínicos registrados para la dermatitis.

  • girasolCientífico

    El aceite de semilla de girasol y sus derivados muestran beneficio clínico en la dermatitis atópica y de contacto. Su contenido de ácido linoleico reduce el TNF-alfa y restaura la barrera cutánea defectuosa, actuando directamente sobre la fisiopatología de la dermatitis. No causa irritación ni eritema en pacientes con dermatitis atópica.

  • El aceite de girasol (alto en ácido linoleico) cuenta con evidencia clínica para la dermatitis atópica, mejorando la función de barrera cutánea al reducir la TEWL. Una revisión sistemática sobre MCA en dermatología incluye el aceite de semilla de girasol (SSO) entre las intervenciones estudiadas para la DA. El ácido linoleico es esencial para la síntesis de ceramidas y la integridad de la barrera cutánea.

  • El aceite de árbol de té (Melaleuca alternifolia) ha demostrado beneficio clínico en la dermatitis de contacto inducida experimentalmente, reduciendo la respuesta de dermatitis al níquel en pacientes sensibles al níquel. Posee propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas relevantes para la dermatitis seborreica y la dermatitis atópica. Sin embargo, puede causar reacciones alérgicas de contacto en algunas personas.

  • TimoquinonaCientífico

    La timoquinona, el principal constituyente activo de Nigella sativa, inhibe la COX, la 5-LOX, el NF-κB y el TNF-α, lo que proporciona efectos antiinflamatorios relevantes para la dermatitis. Se encuentra específicamente en investigación para la prevención de la dermatitis inducida por radiación. Estudios en animales confirman su actividad antiinflamatoria cutánea.

  • cúrcumaCientífico

    La cúrcuma (Curcuma longa) y sus curcuminoides activos han sido estudiados en ECA para dermatitis, psoriasis y prurito. Los estudios clínicos muestran efectos antiinflamatorios mediante la inhibición de NF-κB y citocinas. Una revisión sistemática de 18 ECA encontró evidencia de Grado B para psoriasis y prurito. La dermatitis por radiación es también un área de investigación clínica.

  • vitamina ACientífico

    El estado de la vitamina A se ve alterado de manera medible en la dermatitis atópica: las concentraciones de retinol en la piel están reducidas en las lesiones de dermatitis en comparación con los controles. Los datos en animales muestran que la deficiencia de vitamina A exacerba la inflamación tipo dermatitis atópica al potenciar las respuestas Th2 y la activación de mastocitos. Los retinoides tópicos se utilizan clínicamente en ciertas dermatosis inflamatorias.

  • vitamina B2Científico

    La deficiencia de riboflavina produce clásicamente lesiones cutáneo-mucosas, incluyendo estomatitis angular, queilosis y cambios similares a la dermatitis seborreica alrededor de la nariz y el escroto. Estas lesiones se revierten con la restitución de riboflavina. La EFSA ha reconocido formalmente que la riboflavina contribuye al mantenimiento de la piel y las mucosas normales.

  • La deficiencia de niacina por sí misma causa la dermatitis pelagrosa; más allá de la corrección de la deficiencia, la niacinamida tópica y oral se ha estudiado para la dermatitis atópica y la dermatitis seborreica. La niacinamida tópica estabiliza la barrera epidérmica, reduce la pérdida de agua transepidérmica y ejerce efectos antiinflamatorios relevantes para las afecciones eccematosas. Una revisión de PubMed de 2004 confirmó efectos antiinflamatorios en afecciones cutáneas irritativas e inflamatorias.

  • vitamina B5Científico

    El dexpantenol tópico se ha estudiado como alternativa a los corticosteroides suaves para la dermatitis atópica. Un ECA piloto que comparó una pomada de dexpantenol al 5% con hidrocortisona al 1% encontró que el dexpantenol puede tratar la dermatitis atópica infantil leve a moderada. Una revisión de PMC de 2022 sobre la evidencia publicada y el consenso de expertos confirma que el dexpantenol es un agente eficaz y bien tolerado para los brotes y el mantenimiento de la DA.

  • vitamina DCientífico

    La suplementación con vitamina D para la dermatitis atópica está respaldada por un metaanálisis de 2024 de 11 ECA (686 participantes) que mostró una reducción significativa en SCORAD/EASI (diferencia de medias estandarizada −0,41, IC del 95%: −0,67 a −0,16, p<0,01). Los niveles séricos más bajos de vitamina D se correlacionan con una mayor severidad de la DA, y la suplementación muestra un beneficio terapéutico adyuvante.

  • vitamina D3Científico

    La suplementación con vitamina D3 cuenta con evidencia específica de ECA para la dermatitis atópica. Un ECA de 2020 realizado en 86 niños con DA grave encontró que la vitamina D3 en dosis de 1600 UI/día redujo significativamente las puntuaciones EASI en comparación con el placebo. Un metaanálisis de 2024 que incluyó 11 ECA confirmó una reducción global significativa de la gravedad de la DA con la suplementación de vitamina D.

  • vitamina ECientífico

    Un estudio de aleatorización mendeliana encontró que los niveles de vitamina E predichos genéticamente más altos se asociaron significativamente con un menor riesgo de dermatitis atópica. Los niveles séricos de vitamina E son consistentemente más bajos en pacientes con enfermedades cutáneas inflamatorias crónicas, incluyendo la dermatitis atópica y la psoriasis. La evidencia intervencionista en la dermatitis atópica sigue siendo limitada.

  • La dermatitis atópica y el eccema crónico figuran como usos clínicos modernos actuales de X. strumarium en la revisión de Springer Nature de 2026, lo que refleja la transición de la práctica tradicional a la contemporánea en entornos de MTC. La xantatina y compuestos relacionados suprimen mediadores inflamatorios clave (IL-4, IL-5, TNF-α) implicados en la inflamación cutánea atópica. No obstante, es importante señalar que la propia X. strumarium también puede causar dermatitis de contacto en personas sensibilizadas.

  • MilenramaCientífico

    La ESCOP aprueba formalmente el uso externo de la milenrama para la inflamación leve de la piel y las mucosas. El estudio aleatorizado doble ciego de 2017 mostró que el extracto de aceite de milenrama restauró los parámetros de la piel inflamada (capacitancia, pH, eritema) a los 3 y 7 días. Sus lactonas sesquiterpénicas y flavonoides inhiben los mediadores inflamatorios en el tejido cutáneo.

  • ZincCientífico

    El zinc ha sido estudiado en la dermatitis atópica por sus propiedades antiinflamatorias y de apoyo a la barrera cutánea, y los niveles bajos de zinc sérico se han asociado con la gravedad de la DA. Sin embargo, las guías de la AAD califican la evidencia como inconsistente para la suplementación con zinc en la DA ya establecida. Las preparaciones tópicas de zinc (óxido de zinc) también se utilizan para la dermatitis irritativa y la dermatitis del pañal.

  • AgrimoniaTradicional

    La agrimonia se utiliza tradicionalmente como agente tópico para la inflamación cutánea y la dermatitis, y tanto la Comisión E alemana como el EMA HMPC han monografiado su uso para la inflamación cutánea leve. Los taninos astringentes y los flavonoides antiinflamatorios proporcionan la base mecanicista. No existe ningún ensayo controlado en humanos sobre dermatitis.

  • AlcanetTradicional

    A. tinctoria se ha utilizado por vía tópica para enfermedades inflamatorias de la piel desde la antigüedad clásica. Hipócrates, Teofrasto y Dioscórides documentaron todos su uso para afecciones dermatológicas. Las propiedades antipruriginosas, antiinflamatorias y astringentes de la raíz sustentan su aplicación tradicional en la piel irritada e inflamada, incluidas las afecciones dermatíticas.

  • La dermatitis de contacto y la dermatitis atópica figuran entre las indicaciones tradicionales del aceite de argán en la medicina popular marroquí. Los mecanismos antiinflamatorios y de protección de la barrera cutánea son biológicamente plausibles. No existen datos clínicos en humanos específicos sobre dermatitis.

  • agracejoTradicional

    El agrifolio de Berbería (agracejo) tiene un uso tradicional documentado para afecciones cutáneas inflamatorias, incluida la dermatitis, empleado tanto de forma tópica como interna. Sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas respaldan este uso a lo largo de las tradiciones de medicina herbal persa, ayurvédica y europea.

  • té negroTradicional

    Los taninos del té negro (Camellia sinensis) se han utilizado empíricamente en dermatología para afecciones cutáneas inflamatorias, incluida la dermatitis, desde la antigüedad. Los taninos del té negro, el hamamelis y la corteza de roble comparten propiedades astringentes y antiinflamatorias reconocidas en la práctica dermatológica oficial.

  • bardanaTradicional

    La bardana está documentada en la MTC (medicina tradicional china) y la herbolaria europea para afecciones cutáneas inflamatorias, incluyendo la dermatitis y la dermatitis de contacto. Herbal Reality vincula los mecanismos antiinflamatorios de la bardana directamente con el apoyo al eccema y la dermatitis. La monografía de la EMA reconoce su uso tradicional para afecciones cutáneas seborreicas. No existen ensayos clínicos específicos para la dermatitis.

  • clemátideTradicional

    Clematis tiene uso tradicional en múltiples culturas para afecciones cutáneas crónicas, incluyendo dermatitis, llagas y erupciones cutáneas. Los practicantes de la medicina popular europea aplicaban Clematis de forma tópica como contrairritante para afecciones cutáneas crónicas. Las propiedades antiinflamatorias demostradas en modelos animales podrían explicar este uso, pero no existen estudios clínicos que lo aborden.

  • consueldaTradicional

    La consuelda cuenta con evidencia tradicional documentada y cierta evidencia clínica observacional sobre su uso tópico en la dermatitis atópica y la inflamación cutánea. Estudios clínicos y observacionales en humanos han identificado la eficacia de las preparaciones externas de consuelda para la dermatitis atópica. Las propiedades antiinflamatorias y queratolíticas de la alantoína son mecanísticamente relevantes para afecciones cutáneas inflamatorias, incluida la dermatitis.

  • Los fitosteroles del CSO —particularmente el β-sitosterol— han demostrado actividad antiinflamatoria en queratinocitos y macrófagos activados relevantes para la dermatitis. Un ungüento clínico que contiene β-sitosterol mejoró el manejo de la dermatitis aguda en un entorno clínico (Geara et al., 2018, citado en Frontiers in Pharmacology 2025). Los usos tradicionales ayurvédicos del CSO incluyen el tratamiento de la inflamación cutánea. No existe ningún ECA que utilice el CSO en sí para dermatitis diagnosticada.

  • E. littorale se utiliza en la medicina tradicional india para enfermedades de la piel, incluidos el eccema, el prurito y los trastornos cutáneos asociados con el desequilibrio de Pitta en el Ayurveda. Está documentada en la medicina Siddha para enfermedades de la piel (enfermedades de Pitta) y se menciona en la medicina popular para el eccema. No se han publicado ensayos clínicos de dermatología.

  • linazaTradicional

    La linaza tiene un uso tradicional documentado para la inflamación de la piel, incluida la dermatitis, referenciado en textos médicos históricos y tradiciones farmacopeicas. RxList documenta la aplicación tópica de linaza para el "eccema" y la "inflamación", mientras que la evidencia moderna sobre las propiedades antiinflamatorias del ALA en la piel proporciona respaldo mecanístico.

  • geranioTradicional

    El aceite esencial de geranio tiene un uso tradicional documentado para la dermatitis y la inflamación cutánea de contacto. La evidencia en modelos animales demuestra una atenuación de la dermatitis de contacto. La evidencia clínica en humanos es limitada, y su uso se fundamenta principalmente en la práctica tradicional, respaldada por datos in vitro y en animales.

  • sello de oroTradicional

    El sello de oro (goldenseal) se aplica tradicionalmente en afecciones cutáneas inflamadas, incluida la dermatitis de contacto, de manera consistente con su uso documentado para la inflamación de la piel y las mucosas. El NCCIH señala que las plantas que contienen berberina se han utilizado para enfermedades de la piel en sistemas tradicionales.

  • HipericinaTradicional

    La hipericina, el pigmento fotodinámico de la hierba de San Juan (Hypericum perforatum), es uno de los metabolitos característicos que contribuyen a los efectos antiinflamatorios y antimicrobianos de la planta, utilizados tradicionalmente para la dermatitis y las afecciones cutáneas inflamatorias. La evidencia clínica se centra en preparaciones de hiperforina de la planta entera, en lugar de hipericina aislada, para la dermatitis.

  • La zarzaparrilla india está documentada en el Ayurveda para diversas afecciones cutáneas inflamatorias, incluida la dermatitis, aplicándose tanto de forma tópica como interna. Sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y depurativas de la sangre constituyen el fundamento tradicional de su uso. La evidencia preclínica de actividad antiinflamatoria y antimicrobiana aporta plausibilidad biológica.

  • La dermatitis (inflamación de la piel) figura como un uso tradicional del IHN en RxList, WebMD y otros compendios clínicos relacionados. La evidencia es limitada y se refiere principalmente al inositol en general, más que al IHN en particular. Una revisión sistemática de 2024 sobre el inositol para trastornos dermatológicos encontró evidencia limitada para la dermatitis seborreica y señaló que faltan estudios sobre el IHN específicamente para la dermatitis.

  • lecitinaTradicional

    La lecitina se utiliza en formulaciones tópicas para el cuidado de la piel destinadas a la dermatitis, con base en sus propiedades emolientes, humectantes y de protección de la barrera cutánea. RxList documenta este uso, pero no existe evidencia proveniente de ensayos clínicos controlados en humanos. El uso es de naturaleza tradicional/cosmética.

  • Árbol de neemTradicional

    El aceite de neem se utiliza tradicionalmente en la medicina ayurvédica y popular para la dermatitis de contacto y la dermatitis seborreica, y Dermatology Times ha reportado el uso del jugo de las hojas y el aceite de las semillas para una variedad de trastornos cutáneos. Los mecanismos antimicrobianos y antiinflamatorios son farmacológicamente plausibles. Faltan ensayos clínicos en humanos que aíslen específicamente el efecto del neem sobre la dermatitis.

  • La corteza de P. amurense se usa tradicionalmente en la MTC para afecciones inflamatorias de la piel, incluida la dermatitis, caracterizadas como "enfermedades cutáneas de humedad-calor". Sus alcaloides inmunosupresores (felodendrina, berberina) reducen la hipersensibilidad cutánea de tipo tardío. Estudios preclínicos antifúngicos también demuestran actividad frente a modelos de dermatitis asociada a dermatofitos. No se han identificado ECA específicos en humanos para la dermatitis con P. amurense como agente único.

  • PlantagoTradicional

    La Comisión E alemana incluye a Plantago lanceolata para uso externo en "inflamación de la piel", lo cual comprende la dermatitis. Las cataplasmas de hojas de P. major se usan tradicionalmente para la inflamación de la piel en diversas culturas europeas y asiáticas. Los compuestos antiinflamatorios y antioxidantes presentes en la planta brindan sustento mecanístico.

  • Rubia cordifoliaTradicional

    R. cordifolia figura en múltiples fuentes autorizadas como de uso tradicional para dermatitis y úlceras cutáneas. ScienceDirect señala que es "popular en todo el mundo por sus usos medicinales en enfermedades de la piel como eccema, dermatitis y úlceras cutáneas". Las antraquinonas antiinflamatorias son mecánicamente relevantes, y el Ayurveda la emplea de manera amplia para afecciones cutáneas inflamatorias.

  • zarzaparrillaTradicional

    La zarzaparrilla tiene un papel tradicional bien establecido en el tratamiento de la dermatitis en múltiples culturas, incluida la medicina tradicional china (MTC), donde se aplica específicamente para la dermatitis y las afecciones de humedad-calor. Las propiedades inmunosupresoras de la astilbina sobre los linfocitos T proporcionan una base mecanística relevante. No se han publicado ensayos clínicos en humanos dedicados específicamente a la dermatitis.

  • La raíz de escrofularia se ha utilizado tradicionalmente para la inflamación e irritación de la piel en las tradiciones herbales europeas y asiáticas, con un uso documentado para la dermatitis de contacto, el prurito y las afecciones cutáneas inflamatorias. El uso tradicional es consistente entre múltiples especies y áreas geográficas. Los datos preclínicos antiinflamatorios ofrecen una base plausible, pero no existen ensayos en humanos.

  • La piel con picazón, las enfermedades cutáneas y la dermatitis son indicaciones tradicionales de la persicaria documentadas en la medicina popular asiática. Las cataplasmas tópicas y las aplicaciones de jugo de hojas para la piel inflamada y con picazón están documentadas en múltiples tradiciones etnomédicas.

  • smilaxTradicional

    Las raíces de Smilax han sido utilizadas por chamanes amazónicos y practicantes indígenas para la dermatitis y afecciones cutáneas inflamatorias, según lo documentado en múltiples registros etnobotánicos. Los flavonoides antiinflamatorios y las saponinas presentes en la raíz proporcionan una base mecanicista, aunque no se han realizado ensayos clínicos en dermatitis.

  • S. indicus se utiliza tradicionalmente en la medicina ayurvédica, siddha y popular para enfermedades cutáneas alérgicas y afecciones de tipo dermatitis, con propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que aportan plausibilidad mecanística.

  • TylophoraTradicional

    Tylophora tiene un papel tradicional bien documentado en el Ayurveda y la medicina popular india para afecciones inflamatorias de la piel, incluyendo dermatitis y cambios cutáneos relacionados con el reumatismo. Se registran aplicaciones tópicas de hojas trituradas de Tylophora en forma de pasta para piel inflamada y afecciones similares al eccema en múltiples tradiciones regionales de la India. La evidencia preclínica incluye propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas relevantes para afecciones de la piel.

  • Roble blancoTradicional

    La corteza de roble blanco se usa tradicionalmente, con el respaldo de la Comisión E, para la aplicación tópica en afecciones cutáneas inflamatorias, incluida la dermatitis. Los taninos astringentes reducen la exudación de la piel, tensan el tejido y limitan las infecciones secundarias. Los datos fitoquímicos sobre sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias brindan sustento mecanístico a nivel de laboratorio.

  • HamamelisTradicional

    El hamamelis (Hamamelis virginiana) se ha utilizado empíricamente en dermatología desde la antigüedad para afecciones cutáneas inflamatorias, incluida la dermatitis. Sus taninos proporcionan efectos astringentes y antiinflamatorios sobre la piel. Está reconocido en monografías farmacopeicas oficiales y de la Comisión E para la inflamación cutánea.

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