Menopausia
Sinopsis
Menopausia: una referencia sobre nutrición y salud natural
1. Definición y panorama general
La menopausia se refiere al cese natural y permanente de la menstruación causado por una deficiencia de estrógeno no relacionada con un proceso patológico. La amenorrea que persiste durante 12 meses marca el fin de los años reproductivos y fértiles de una mujer. La menopausia ocurre típicamente entre los 45 y los 55 años, siendo la edad promedio los 51 años.
La menopausia se debe al agotamiento de los folículos ováricos, lo que conduce finalmente a una caída del estrógeno y la progesterona. Esta pérdida de estrógeno y de otras hormonas de retroalimentación del eje hipotálamo-hipófisis-ovario provoca que la hormona folículoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH) se eleven marcadamente, mientras que el estradiol (E2) circulante cae en promedio un 70%, hasta aproximadamente 30 pg/mL, y la progesterona se vuelve prácticamente indetectable.
El aumento de la esperanza de vida hace que las mujeres pasen aproximadamente el 40% de su vida en la etapa posmenopáusica, lo que corresponde a más de 30 años para muchas personas.
1.1 Etapas de la transición menopáusica
Antes de la menopausia, las mujeres suelen experimentar una fase de transición conocida como perimenopausia, que puede durar varios años y se caracteriza por ciclos menstruales irregulares, lapsos de memoria y cambios de ánimo. En la perimenopausia, la función ovárica y, por lo tanto, la producción de las hormonas estrógeno, progesterona y testosterona puede fluctuar considerablemente, dando lugar a una amplia variedad de síntomas que afectan a múltiples sistemas orgánicos.
Para estandarizar las etapas de la menopausia, se diseñó el sistema Stages of Reproductive Aging Workshop + 10 (STRAW+10), con cinco categorías distintas correspondientes a la presentación de síntomas y a años numéricos.
Durante la posmenopausia, el período que sigue a la menopausia, los síntomas menopáusicos pueden disminuir, mientras que los efectos perjudiciales a largo plazo de los cambios hormonales en múltiples órganos se vuelven cada vez más evidentes.
2. Sistemas corporales involucrados
Además del sistema reproductivo, la menopausia también afecta la salud cardíaca y ósea, la función cerebral, los patrones de sueño, las hormonas y más. El espectro de síntomas menopáusicos abarca desde problemas agudos vasomotores, urogenitales y psicológicos durante la perimenopausia hasta cambios crónicos reproductivos, cardiovasculares, neurológicos, esqueléticos, dermatológicos, inmunitarios y digestivos en la posmenopausia.
2.1 Sistema vasomotor
Los síntomas vasomotores representan las manifestaciones más comunes durante la transición menopáusica, y se presentan en aproximadamente el 75% al 80% de las mujeres, con una gravedad variable. Las manifestaciones comunes incluyen los bochornos (sofocos), sudores nocturnos, palpitaciones y migrañas. Los bochornos ocurren de manera impredecible tanto de día como de noche, y suelen durar de 3 a 4 minutos. Cada episodio comienza con una sensación de enrojecimiento que se extiende por la parte superior del cuerpo, lo cual refleja alteraciones del sistema nervioso central en la termorregulación. Los síntomas vasomotores persisten durante un promedio de 1 a 6 años y continúan hasta 15 años en el 10% al 15% de las mujeres posmenopáusicas.
2.2 Sistema esquelético
La deficiencia de estrógeno es un factor de riesgo importante para la osteoporosis. Después de la menopausia, los niveles de estrógeno disminuyen drásticamente, lo que produce la formación de osteoclastos y un aumento del recambio óseo, con la consiguiente pérdida ósea acelerada. La columna lumbar es particularmente sensible a los cambios en los niveles de estrógeno, y la densidad ósea disminuye más rápidamente. La principal razón de la disminución de la densidad ósea en las mujeres durante la menopausia es la disminución de los niveles de estrógeno, lo que provoca que el sistema esquelético pierda su efecto protector.
2.3 Sistema cardiovascular
La deficiencia de estrógeno es un factor importante que contribuye al mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en mujeres posmenopáusicas. Los cambios en los niveles de estrógeno también pueden afectar la función endotelial y la respuesta inflamatoria. Una disminución del estrógeno puede provocar trastornos del metabolismo lipídico en el organismo humano y agravar la dislipidemia. La disminución en la producción de estrógeno provoca la secreción de citocinas proinflamatorias como IL-6, IL-1 y TNF-alfa.
2.4 Sistema genitourinario
La mayoría de las mujeres experimenta síntomas vasomotores, pero la menopausia afecta muchas otras áreas del cuerpo, incluidos los sistemas urogenital, psicógeno y cardiovascular. El síndrome genitourinario de la menopausia (SGM) abarca la sequedad vaginal, la atrofia, la dispareunia y los cambios en la frecuencia urinaria. La disminución de los niveles de estrógeno en las mujeres menopáusicas puede desencadenar disfunción multisistémica, lo que aumenta significativamente el riesgo de osteoporosis, enfermedad cardiovascular, deterioro cognitivo y síndrome genitourinario (SGM).
2.5 Sistemas neurológico y psicológico
Los estrógenos, los andrógenos y la progesterona son hormonas ováricas que tienen una variedad de efectos sobre el sistema neurológico. A través de receptores específicos de andrógenos y de la aromatización de testosterona a estradiol, se controlan los efectos de los andrógenos sobre el sistema neural. Los cambios en los niveles de andrógenos en la sangre son fundamentales para las transformaciones psicológicas y sexuales que siguen a la menopausia.
La depresión es una comorbilidad significativa. Una revisión sistemática (55 estudios, 76.817 participantes) encontró una prevalencia combinada de depresión en mujeres menopáusicas del 35,6% (IC del 95%: 32,0–39,2%).
3. Factores contribuyentes y asociados
3.1 Factores genéticos
La investigación sugiere que el inicio de la menopausia está fuertemente influido por la genética, pero los factores no genéticos también pueden desempeñar un papel. Sin embargo, existe poco consenso sobre la influencia de los factores no genéticos en el momento de la menopausia. La menopausia precoz, descrita como el cese de la función ovárica antes de los 45 años, afecta aproximadamente al 5%–10% de las mujeres en poblaciones occidentales.
3.2 Tabaquismo
Las mujeres con más de 30 paquetes-año de tabaquismo tuvieron un riesgo de menopausia precoz aproximadamente 1,5 veces mayor. La aleatorización mendeliana confirmó el consumo diario de cigarrillos como un factor causal en la menopausia precoz. El tabaquismo se correlaciona positivamente con la menopausia precoz, mientras que el ejercicio regular y una frecuencia moderada de consumo de alcohol en mujeres de treinta y tantos años se asocian con un riesgo reducido de menopausia precoz.
3.3 Factores relacionados con las primeras etapas de la vida y el desarrollo
Las mujeres nacidas en familias de clase social baja, cuya madre fumó durante el embarazo o que fueron amamantadas por poco tiempo (un mes o menos), tuvieron más probabilidades de experimentar la menopausia antes de los 45 años. La menopausia precoz también se asocia con una capacidad cognitiva más pobre y con el tabaquismo en la infancia. Investigaciones previas han planteado la hipótesis de que un crecimiento intrauterino deficiente, manifestado como bajo peso al nacer, puede llevar a una disminución del número máximo de folículos primordiales, lo que a su vez puede estar asociado con una menopausia más temprana.
3.4 Peso corporal e IMC
Las asociaciones entre el IMC y la obesidad con la reserva ovárica y la menopausia han sido inconsistentes entre los estudios, y los mecanismos subyacentes a estas asociaciones siguen sin estar claros. Muchos estudios utilizaron una medida del IMC únicamente en la mediana edad, mientras que los efectos del IMC pueden depender de la etapa de la transición menopáusica. Investigaciones anteriores también han mostrado que el cambio de peso, más que el peso en un momento determinado, influye en el momento de la menopausia.
3.5 Consecuencias de la menopausia precoz
Las mujeres con menopausia precoz experimentan un período prolongado de pérdida de la función ovárica y de deficiencia de estrógeno, y tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, osteoporosis, diabetes tipo 2, deterioro prematuro de la función cognitiva, disminución de la esperanza de vida y aumento de la mortalidad por todas las causas.
3.6 Factores de riesgo compartidos para afecciones derivadas
Factores etiológicos comunes además de la edad —como el tabaquismo, la actividad física, el consumo de alcohol, la menopausia y la hipertensión— pueden promover o inhibir simultáneamente la aterosclerosis y la desmineralización ósea. La dieta mediterránea y otros enfoques centrados en vegetales pueden reducir eficazmente los síntomas vasomotores, y el estrés puede afectar directamente los síntomas menopáusicos al aumentar la frecuencia y la intensidad de los bochornos y otros síntomas.
4. Nutrientes e ingredientes naturales: uso tradicional frente a evidencia científica
4.1 Fitoestrógenos
Los fitoestrógenos son compuestos de origen vegetal con similitudes estructurales y funcionales con el estradiol. Las clases principales incluyen las isoflavonas (que se encuentran principalmente en la soya y el trébol rojo), los lignanos (presentes en la linaza, los cereales integrales y las bayas) y los cumestanos.
Isoflavonas de soya (Glycine max)
Uso tradicional: Los alimentos de soya —incluidos el tofu, el miso y el tempeh— han sido centrales en las dietas del este de Asia durante siglos y tradicionalmente se consumían como alimentos básicos. Su uso para el mantenimiento de la salud, incluido el apoyo a la salud de la mujer, ha sido documentado durante mucho tiempo en la medicina dietética tradicional china, aunque la aplicación específica al manejo de los síntomas de la menopausia es un enfoque más reciente derivado de observaciones epidemiológicas y no de los textos clásicos.
Evidencia científica: Las isoflavonas de soya son fitoestrógenos que se encuentran principalmente en la soya y sus derivados. Dados sus efectos similares a los del estrógeno, antioxidantes y antiinflamatorios, se ha planteado la hipótesis de que podrían ser eficaces para tratar los síntomas de la menopausia.
Un metaanálisis de 2025 (que examinó 2.099 artículos, de los cuales 12 fueron elegibles para el metaanálisis) encontró que las isoflavonas de soya fueron eficaces para tratar los síntomas de la menopausia (siete estudios, 533 participantes, g de Hedges = −0,25, IC del 95% [−0,42 a −0,08]). Sin embargo, el tamaño del efecto fue pequeño a moderado. Una revisión sistemática anterior publicada en Molecular Nutrition and Food Research (Jacobs et al., 2009) concluyó que no hay evidencia concluyente, sino solo algunos indicios de un beneficio de las isoflavonas de soya sobre la frecuencia o gravedad de los bochornos.
En cuanto a la salud ósea, el estudio SPARE (Soy Phytoestrogens As Replacement Estrogen) inscribió a 283 mujeres y aleatorizó a mujeres de entre 45 y 60 años sin osteoporosis y dentro de los cinco años posteriores a la menopausia para recibir 200 mg diarios de isoflavonas de soya o placebo durante 2 años. Los resultados de la mayoría de los estudios sobre soya en esta población han tenido limitaciones debido a un diseño deficiente, un tamaño de muestra pequeño o una duración corta.
En cuanto a las preocupaciones de seguridad relacionadas con la estrogenicidad, una revisión sistemática de ECA en mujeres posmenopáusicas concluyó que el consumo de isoflavonas de soya no produce efectos en cuatro medidas de estrogenicidad: el espesor endometrial (EE), el índice de maduración vaginal (IMV), la FSH y el estradiol. La certeza de la evidencia fue alta para la FSH y el estradiol. A pesar de su clasificación común como fitoestrógenos, estos resultados proporcionan un fundamento sólido para no asumir que las isoflavonas de soya ejercerán efectos sobre la salud similares a los de la hormona estrógeno.
Fuerza de la evidencia: Modesta e inconsistente. Los metaanálisis muestran reducciones pequeñas pero estadísticamente significativas en la frecuencia de los bochornos. Los efectos sobre el hueso están bajo investigación activa. No se han confirmado efectos hormonales-estrogénicos sobre el endometrio ni sobre el estradiol circulante a las dosis dietéticas o suplementarias habituales.
Isoflavonas de trébol rojo (Trifolium pratense)
Uso tradicional: El trébol rojo se ha utilizado en la medicina herbal tradicional europea y norteamericana como "purificador de la sangre" y para afecciones respiratorias y cutáneas. Su aplicación específica al manejo de los síntomas de la menopausia es relativamente moderna y está impulsada en gran medida por su alto contenido de isoflavonas (biochanina A, formononetina, daidzeína, genisteína).
Evidencia científica: Los estudios sobre los efectos del trébol rojo en los síntomas de la menopausia, como los bochornos, y sobre los niveles sanguíneos de colesterol y otros lípidos han arrojado resultados inconsistentes. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2016 encontró que el trébol rojo mejoró significativamente la sequedad vaginal y la atrofia vaginal, pero mostró menos efecto terapéutico sobre el estado psicológico, los problemas sexuales y los trastornos del sueño. La revisión concluyó que el consumo de trébol rojo puede disminuir la frecuencia de los bochornos, especialmente en mujeres con bochornos graves (5 o más por día).
En cuatro ECA (n=370), solo uno reportó una reducción significativa en la frecuencia de los bochornos en comparación con el placebo; los otros tres no reportaron diferencias significativas entre el trébol rojo y el placebo.
Fuerza de la evidencia: Mixta y moderada. Existe cierta evidencia de beneficio sobre los síntomas vaginales y los síntomas vasomotores graves, pero en general la evidencia es inconsistente entre los ensayos.
Lignanos de linaza (Linum usitatissimum)
Uso tradicional: La linaza se ha utilizado en la medicina tradicional europea y ayurvédica desde la antigüedad, principalmente como ayuda digestiva y de forma tópica para la inflamación cutánea. Su relevancia para la menopausia es un enfoque más contemporáneo impulsado por su contenido de lignanos.
Evidencia científica: Los compuestos químicos en la pared celular de la linaza llamados lignanos producen enterodiol y enterolactona cuando son transformados por las bacterias intestinales. Estos lignanos solo son biodisponibles después de una molienda extensa; por lo tanto, la harina y la sémola de linaza molida, pero no las semillas de linaza enteras ni el aceite de linaza, son fuentes de estos lignanos. La linaza es una fuente naturalmente rica en lignanos, compuestos vegetales con estructuras químicas y funciones similares a las de la hormona estrógeno. Un estudio de 2024 citado en la literatura encontró que la linaza se asoció con el alivio de los bochornos, los sudores nocturnos y las dificultades para dormir, aunque los datos actuales, si bien prometedores, requieren más evidencia.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. La evidencia actual se limita a estudios pequeños. La biodisponibilidad depende de la forma (solo molida/triturada).
4.2 Cimicífuga o cohosh negro (Actaea racemosa / Cimicifuga racemosa)
Uso tradicional: El cohosh negro es una hierba nativa de América del Norte. Las raíces y rizomas (tallos subterráneos) de la planta se utilizan en suplementos dietéticos. Su uso es anterior al asentamiento europeo en América del Norte; los pueblos indígenas del este de América del Norte lo usaban para diversas afecciones ginecológicas. Posteriormente se adoptó en la medicina botánica norteamericana del siglo XIX para las "afecciones femeninas" y se incorporó a la Farmacopea de los Estados Unidos. En Europa, particularmente en Alemania, se han utilizado extractos estandarizados desde la década de 1950.
Evidencia científica: Una revisión de 2023 de 22 estudios sobre productos que contienen extractos de cohosh negro, solos o combinados con otras hierbas, encontró que podrían ser beneficiosos para los síntomas generales de la menopausia. Los datos sobre síntomas específicos mostraron mejoras en los bochornos, pero no en la ansiedad ni en los síntomas depresivos.
Un metaanálisis de seis ensayos controlados aleatorizados distintos investigó la eficacia de una formulación única de extracto isopropanólico de cohosh negro (iCR) para reducir la sintomatología climatérica en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. Las pacientes que recibieron iCR mostraron reducciones significativas en los síntomas climatéricos en comparación con las que recibieron placebo.
A pesar de estos hallazgos, los estudios que evaluaron el cohosh negro para los síntomas de la menopausia han tenido resultados inconsistentes, y una revisión de investigación de 2012 concluyó que no hay suficiente evidencia para respaldar su uso en los síntomas de la menopausia.
En cuanto a la seguridad, se han reportado casos raros de daño hepático —algunos de ellos muy graves— en personas que toman productos comerciales de cohosh negro. No se sabe con certeza si el cohosh negro fue responsable del daño hepático. Sin embargo, las personas con trastornos hepáticos deben tener en cuenta esta señal. No se sabe con certeza si el cohosh negro puede reducir los bochornos relacionados con el tratamiento del cáncer de mama.
Fuerza de la evidencia: Inconsistente. Algunos ECA y un metaanálisis de 2023 sugieren un beneficio potencial para los síntomas vasomotores, pero revisiones anteriores de nivel Cochrane encontraron evidencia insuficiente. Las señales raras de hepatotoxicidad en reportes de casos justifican precaución; la causalidad sigue siendo incierta.
4.3 Dong quai (Angelica sinensis)
Uso tradicional: El dong quai es una hierba ampliamente utilizada en la medicina tradicional china para tratar varias afecciones reproductivas en las mujeres. Se extrae de la raíz de la planta Angelica sinensis y se utiliza como suplemento oral. En China, Corea y Japón, su raíz seca se utiliza con fines medicinales, incluida la promoción de una sangre sana y para los calambres menstruales. En la medicina tradicional china (MTC), rara vez se prescribe sola; se utiliza en fórmulas complejas de múltiples hierbas destinadas a nutrir la sangre y restaurar el equilibrio.
Evidencia científica: En un ECA que investigó los efectos del dong quai sobre las células vaginales, el espesor endometrial y los síntomas menopáusicos en 71 mujeres, el dong quai no fue superior al placebo para la reducción de los síntomas menopáusicos (incluidos los síntomas vasomotores) y no mostró ningún efecto estrogénico en el tejido endometrial ni en las células vaginales. Cuando se evaluó como parte de fórmulas de múltiples hierbas, los resultados han sido más mixtos. Los estudios solo han examinado el uso del dong quai por sí solo, mientras que en la medicina china se prescribe junto con otras hierbas; cuando se usa solo, no parece ser eficaz.
No hay evidencia de actividad similar al estrógeno en estudios en humanos.
Fuerza de la evidencia: Débil para su uso individual. Como agente único, la evidencia actual de ECA no respalda su eficacia para los síntomas menopáusicos. Las preparaciones combinadas muestran señales mixtas preliminares, pero son difíciles de atribuir específicamente al dong quai.
4.4 Aceite de onagra (Oenothera biennis)
Uso tradicional: La onagra es una flor silvestre norteamericana. El aceite se extrae de las semillas de la planta, y este aceite ha sido utilizado por algunas mujeres para tratar los bochornos. Su uso histórico en la medicina herbal formal es relativamente reciente (siglo XX), impulsado en gran medida por su contenido de ácido gamma-linolénico (GLA).
Evidencia científica: Un estudio de 2018 encontró que el EPO (aceite de onagra) redujo la gravedad de los bochornos en las mujeres, pero un estudio de 2021 encontró que no tuvo un efecto significativo en la frecuencia o gravedad de los bochornos. El aceite de onagra contiene GLA que puede favorecer los síntomas vasomotores, especialmente los bochornos; sin embargo, un estudio encontró que la onagra solo funcionó ligeramente mejor que el placebo en cuanto a la gravedad de los bochornos, y una revisión no encontró beneficio adicional.
Fuerza de la evidencia: Débil y contradictoria. La evidencia actual no respalda de manera consistente su eficacia para los síntomas vasomotores.
4.5 Otras hierbas utilizadas tradicionalmente en contextos de la menopausia
Muchos otros botánicos se utilizan comúnmente para la menopausia y las molestias relacionadas con ella, incluida la raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra), el sauzgatillo (Vitex agnus-castus), el ñame silvestre (Dioscorea villosa), el ginkgo (Ginkgo biloba), el ginseng (Panax ginseng), el kava (Piper methysticum), la valeriana (Valeriana officinalis), el agripalma (Leonurus cardiaca) y la hierba de San Juan (Hypericum perforatum).
- Valeriana (Valeriana officinalis): Se usa principalmente para trastornos del sueño, nerviosismo, depresión, cambios de ánimo y pérdida de memoria. Los estudios no muestran que la raíz de valeriana sea un tratamiento útil específicamente para los síntomas menopáusicos.
- Ñame silvestre (Dioscorea villosa): Un pequeño estudio no encontró diferencias entre la crema de ñame silvestre y la crema placebo en el tratamiento de los bochornos. El sauzgatillo, el ñame silvestre y el aceite de onagra se usan más comúnmente para el síndrome premenstrual (SPM) y los síntomas menopáusicos tempranos. La evidencia científica sobre el ñame silvestre en la menopausia sigue siendo muy limitada.
- Ginseng rojo coreano (Panax ginseng): Existen varios tipos de ginseng, pero el ginseng rojo coreano es el más frecuentemente estudiado en relación con la menopausia. Una revisión de estudios de 2024 encontró que el ginseng rojo coreano puede mejorar los síntomas menopáusicos y la calidad de vida. La evidencia es preliminar y las poblaciones de estudio son pequeñas.
- Hierba de San Juan (Hypericum perforatum): Se usa principalmente para trastornos del sueño, nerviosismo, depresión y cambios de ánimo. La mayoría de estos productos no han sido estudiados en la población general ni específicamente en mujeres menopáusicas.
La mayoría de estos productos botánicos no han sido estudiados en la población general ni específicamente en mujeres menopáusicas.
4.6 Calcio
Evidencia científica: La ingesta de calcio está bien establecida como parte integral de la salud ósea en el contexto de la pérdida ósea posmenopáusica. Las recomendaciones basadas en evidencia especifican ≥1.200 mg de calcio diarios para mujeres posmenopáusicas para apoyar la densidad mineral ósea y atenuar el riesgo de fractura. Los enfoques centrados en los alimentos —que hacen hincapié en los productos lácteos, las leches vegetales fortificadas y las verduras de hoja verde— son claramente preferibles, ya que minimizan la intolerancia gastrointestinal frecuentemente asociada con los suplementos en dosis altas.
También existen datos epidemiológicos que sugieren una relación entre la ingesta de calcio y el momento de la menopausia: un extenso estudio estadounidense encontró que una ingesta dietética alta de vitamina D y calcio se asocia con un menor riesgo de menopausia de inicio temprano, en la que los períodos menstruales cesan antes de los 45 años.
Se aplica una advertencia de precaución respecto a la suplementación: una revisión de la literatura encontró que las mujeres posmenopáusicas con osteoporosis tenían un mayor riesgo de experimentar eventos cardiovasculares como el infarto de miocardio, y este mayor riesgo cardiovascular se ha vinculado con el uso de suplementos de calcio. Esta área sigue siendo objeto de investigación activa.
Fuerza de la evidencia: Sólida para el mantenimiento de la salud ósea cuando se combina con vitamina D, particularmente en contextos de deficiencia. La señal de riesgo cardiovascular asociada con el calcio suplementario (no dietético) merece consideración.
4.7 Vitamina D
Evidencia científica: Los niveles bajos de 25-hidroxivitamina D (25(OH)D) circulante relacionados con la menopausia están vinculados a la dieta, el estilo de vida, los cambios en la composición corporal, la sensibilidad a la insulina y la reducción de la actividad física. Los informes han indicado que la prevalencia del síndrome metabólico es mayor en mujeres posmenopáusicas con niveles séricos de 25(OH)D deficientes o insuficientes (ambos 57,8%) en comparación con aquellas con niveles normales de vitamina D (39,8%).
Las recomendaciones basadas en evidencia especifican de 800 a 2.000 UI de vitamina D diarias cuando se combina con calcio para el manejo de la osteoporosis posmenopáusica. Una revisión sistemática exhaustiva de 2025 confirma que los regímenes ajustados de vitamina D y calcio producen beneficios clínicamente significativos, aunque la eficacia se modula según el estado de deficiencia basal y la adherencia. Existe evidencia de que el sobretratamiento con vitamina D para alcanzar niveles circulantes extremadamente altos no produce mejores resultados clínicos. La identificación y el tratamiento de la deficiencia de vitamina D en mujeres posmenopáusicas puede mejorar su salud general y sus resultados de salud.
Fuerza de la evidencia: Sólida en el contexto de la corrección de la deficiencia y la salud ósea en combinación con calcio. La evidencia sobre los efectos en los síntomas menopáusicos per se (bochornos, ánimo) está menos establecida.
4.8 Ácidos grasos omega-3
Evidencia científica: Los micronutrientes antiinflamatorios, notablemente los ácidos grasos omega-3, la vitamina K (particularmente la menaquinona-7), el selenio y el magnesio, desempeñan funciones críticas al contrarrestar la mayor carga inflamatoria y cardiovascular de la menopausia.
Para los síntomas vasomotores específicamente, los ácidos grasos omega-3 no fueron eficaces para los bochornos en un gran ensayo aleatorizado. Sin embargo, los omega-3 (EPA/DHA a 1–2 g/día) pueden considerarse para la salud cardiometabólica y un posible apoyo del ánimo en la menopausia, aunque no son eficaces para los bochornos.
Fuerza de la evidencia: Moderada para el apoyo cardiovascular y cardiometabólico general en mujeres posmenopáusicas. No respaldada como tratamiento para los síntomas vasomotores según la evidencia de grandes ECA.
4.9 Magnesio
Evidencia científica: Las mujeres posmenopáusicas muestran una mayor susceptibilidad a deficiencias de calcio, vitamina D, magnesio, hierro y micronutrientes antioxidantes, deficiencias que se ven exacerbadas por la disminución de la ingesta dietética, la absorción deficiente y los estilos de vida sedentarios. El glicinato de magnesio (200–400 mg por la noche) se ha considerado para el apoyo general del sueño, pero la evidencia es mixta, de baja calidad y no específica de la menopausia.
Fuerza de la evidencia: Preliminar para aplicaciones específicas de la menopausia. La corrección de la deficiencia puede apoyar indirectamente el sueño y la salud ósea. Falta evidencia de ECA de alta calidad específica de la menopausia.
4.10 Vitamina K
Evidencia científica: Los mecanismos fisiopatológicos comunes que vinculan la osteoporosis y la enfermedad cardiovascular en el contexto posmenopáusico incluyen las citocinas inflamatorias, las hormonas sexuales endógenas, los lípidos oxidados y la dislipidemia, la deficiencia de vitamina K y vitamina D, la baja ingesta de calcio y el estrés oxidativo. La vitamina K2 (menaquinona-7) en particular se ha identificado en la literatura como relevante para la salud ósea y vascular en la menopausia, aunque la evidencia de ECA a gran escala específica de la menopausia sigue siendo limitada.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. La plausibilidad mecanicista está respaldada; la evidencia sólida de ensayos clínicos específicos de la menopausia es limitada.
4.11 Vitamina E
Uso tradicional: La suplementación con vitamina E para los bochornos se propuso a mediados del siglo XX como alternativa a la terapia hormonal, basándose en informes observacionales.
Evidencia científica: La vitamina E parece tener, en el mejor de los casos, un efecto leve sobre los bochornos; las dosis altas pueden aumentar el riesgo de sangrado.
Fuerza de la evidencia: Débil para los síntomas vasomotores. Los efectos, si existen, son modestos. No está fuertemente respaldada por la evidencia sistemática actual.
5. Factores dietéticos y de estilo de vida
5.1 Patrones dietéticos: la dieta mediterránea
El inicio de la menopausia está vinculado a una mayor prevalencia de obesidad, síndrome metabólico, enfermedad cardiovascular y osteoporosis. La dieta es particularmente relevante durante la menopausia dado su impacto en la calidad de vida y la longevidad, y su capacidad de modificación.
La nutrición ha surgido como un pilar del manejo de la salud menopáusica, ofreciendo modalidades no farmacológicas basadas en evidencia capaces de modular las vías hormonales, inflamatorias y metabólicas. Las dietas enriquecidas con alimentos antiinflamatorios y que contienen fitoestrógenos se han asociado repetidamente con la mejora de la gravedad de los síntomas vasomotores y la preservación de la integridad ósea.
Una mejor adherencia al patrón dietético mediterráneo se asocia con un mejor perfil de ingesta nutricional, incluida una alta ingesta de fibra, vitaminas, minerales y fitoquímicos (por ejemplo, flavonoides, polifenoles y carotenoides), junto con un bajo índice glucémico, una alta relación de ingesta de grasas monoinsaturadas:saturadas y una baja relación de ingesta de ácidos grasos omega-6:omega-3.
Una revisión sistemática de 2024 sobre intervenciones con dieta mediterránea en mujeres menopáusicas (publicada en PMC) concluyó que la dieta mediterránea y otros enfoques centrados en vegetales pueden reducir eficazmente los síntomas vasomotores.
5.2 Dietas centradas en vegetales y ricas en fitoestrógenos
Las dietas enriquecidas con alimentos antiinflamatorios y que contienen fitoestrógenos se han asociado repetidamente con la mejora de la gravedad de los síntomas vasomotores y la preservación de la integridad ósea. Además, una ingesta óptima de nutrientes contrarresta la sarcopenia, apoya la resiliencia cognitiva y promueve una longevidad saludable.
5.3 Tabaquismo y alcohol
El consumo de alcohol, el tabaquismo y la obesidad se identifican en la literatura sobre menopausia como factores asociados con resultados menopáusicos más graves o más tempranos. Como se señaló anteriormente, el tabaquismo se ha asociado de manera constante con la menopausia precoz. El consumo moderado de alcohol parece asociarse, en algunos datos de cohortes, con un riesgo reducido de menopausia precoz, aunque el panorama general es complejo dados los efectos adversos independientes del alcohol sobre la salud.
5.4 Actividad física y ejercicio
La evidencia sobre el impacto de la actividad física y el ejercicio en los síntomas vasomotores es mixta, aunque la actividad moderada y el entrenamiento de fuerza muestran cierto beneficio. El ejercicio está respaldado de manera constante en la literatura por su papel en la preservación de la densidad mineral ósea, la salud cardiovascular, la regulación del peso corporal y el ánimo durante y después de la transición menopáusica, incluso cuando los efectos directos sobre la frecuencia de los bochornos son menos ciertos.
5.5 Manejo del peso corporal
Una mayor adiposidad se asocia con una mayor carga de síntomas en algunos estudios, mientras que un menor peso corporal (IMC bajo) se asocia con un mayor riesgo de osteoporosis. Los estudios han encontrado que las mujeres con un peso corporal más bajo tienen más probabilidades de presentar un mayor riesgo de osteoporosis. Durante la perimenopausia y la menopausia se observan cambios significativos en los niveles de hormonas femeninas; las mujeres con un IMC bajo pueden tener un mayor riesgo de osteoporosis después de la menopausia.
5.6 Estrés y sueño
La evidencia que examina los 6 pilares de la medicina del estilo de vida en la menopausia —incluidos la nutrición, la actividad física, el sueño reparador, el manejo del estrés, la conexión social positiva y la evitación de sustancias riesgosas— ha encontrado que el estrés puede afectar directamente los síntomas menopáusicos al aumentar la frecuencia y la intensidad de los bochornos, y que la incidencia de trastornos del sueño es alta durante la transición menopáusica.
5.7 Microbioma intestinal y producción de equol
La investigación ha identificado que la capacidad de convertir la daidzeína (una isoflavona presente en la soya) en equol —un metabolito fitoestrogénico más potente— depende de la composición de la microbiota intestinal. Solo aproximadamente el 25–50% de los individuos en poblaciones occidentales albergan bacterias productoras de equol. Esto puede explicar en parte la heterogeneidad en la respuesta a las intervenciones con fitoestrógenos. Una revisión sistemática sugiere que las formulaciones vaginales de fitoestrógenos superan a las formas orales en el alivio de la atrofia vaginal, la incontinencia y la disfunción sexual. Esto destaca cómo la biodisponibilidad y la vía de administración son variables críticas al interpretar la investigación sobre fitoestrógenos.
6. Resumen de los niveles de evidencia
- Evidencia sólida (ECA consistentes y revisiones sistemáticas): Suplementación combinada de calcio y vitamina D para la salud ósea posmenopáusica; el abandono del tabaquismo para reducir el riesgo de menopausia precoz.
- Evidencia moderada (algunos ECA, resultados inconsistentes): Isoflavonas de soya para una reducción modesta de los bochornos; el patrón dietético mediterráneo para el manejo de los síntomas menopáusicos y la salud cardiometabólica; ácidos grasos omega-3 para el apoyo cardiometabólico (no vasomotor).
- Evidencia preliminar o mixta: Cohosh negro (ECA inconsistentes; un metaanálisis de 2023 sugiere un beneficio potencial solo para los bochornos; señal rara de hepatotoxicidad); isoflavonas de trébol rojo (cierto beneficio para los síntomas vaginales y los bochornos graves); lignanos de linaza (estudios pequeños, datos preliminares prometedores); ginseng rojo coreano (datos preliminares sobre calidad de vida).
- Evidencia débil o ausente: Dong quai como agente único; aceite de onagra para los síntomas vasomotores; valeriana para los síntomas menopáusicos; crema de ñame silvestre; vitamina E para los bochornos.
Referencias
- Menopause — StatPearls — NCBI Bookshelf (NIH)
- What We Know — and Still Don't Know — About Menopause | NIH MedlinePlus Magazine
- Estrogen Deficiency in the Menopause and the Role of Hormone Therapy — PMC
- Managing Menopause: The Evolving Role of Estrogens, SSRIs, and Phytoestrogens — PMC
- Endocrine Changes in Postmenopausal Women: A Comprehensive View — PMC
- Dynamics of Menopause from Deconvolution of Millions of Lab Tests — arXiv
- Menopause (Nursing) — StatPearls — NCBI Bookshelf (NIH)
- Cigarette Smoking and Risk of Early Natural Menopause — PMC
- Smoking, Genetic Susceptibility and Early Menopause — BJOG (Wiley)
- Risk Factors for Early Natural Menopause: Evidence from British Birth Cohorts — medRxiv
- Correlation Between Osteoporosis and Cardiovascular Disease — PMC
- Effects of Key Physiological Parameters on CVD and Osteoporosis Risk in Peri/Postmenopausal Women — PMC
- Association of Changes in Relevant Indicators with CVD and Osteoporosis in Peri/Postmenopausal Women — PMC
- Effects of Soy Isoflavones on Menopausal Symptoms: Systematic Review and Meta-Analysis — PubMed
- Exploring the Anti-Aging Potential of Phytoestrogens — PMC
- Effect of Soy Isoflavones on Measures of Estrogenicity: Systematic Review and Meta-Analysis — PMC
- Design and Baseline Characteristics of the SPARE Study — PMC
- Efficacy of Isoflavones in Relieving Vasomotor Menopausal Symptoms: A Systematic Review — PubMed
- Menopausal Symptoms: In Depth — NCCIH (NIH)
- Black Cohosh: Usefulness and Safety — NCCIH (NIH)
- Menopausal Symptoms and Complementary Health Approaches — NCCIH (NIH)
- Black Cohosh (Cimicifuga spp.) for Menopausal Symptoms — PMC (Cochrane review)
- Black Cohosh (PDQ) — Health Professional Version, NCI
- Non-Prescription Supplements for Acute Menopausal Symptoms — DARE, NCBI Bookshelf
- Complementary and Alternative Medicine for Menopause — Johnson, Roberts, Elkins (2019)
- Contemporary Alternatives to Plant Estrogens for Menopause — PMC
- Role of Herbal Medicine, Acupressure, and Acupuncture in Menopausal Symptoms — PMC
- Dietary Interventions and Nutritional Strategies for Menopausal Health: A Mini Review — PMC
- Vitamin D Supplementation After the Menopause — PMC (NIH)
- Role of Soy Isoflavones in Prevention of Bone Loss in Postmenopausal Women: Systematic Review with Meta-Analysis — PMC
- Systematic Review of Mediterranean Diet Interventions in Menopausal Women — PMC
- Lifestyle Medicine and Vasomotor Symptoms: An Analytic Review — PMC
- Osteoporosis Prevention and Treatment: Risk of Comorbid Cardiovascular Events in Postmenopausal Women — PMC
Remedios Naturales
Ingredientes
- 27-deoxyacteinCientífico
La 27-desoxiactéina es uno de los principales glucósidos triterpénicos de tipo ciclotano aislados de la cimicífuga (Actaea/Cimicifuga racemosa) y se considera un compuesto marcador clave y un constituyente activo responsable de algunos de sus efectos farmacológicos relevantes para el alivio de los síntomas menopáusicos.
- 8-PrenylnaringeninCientífico
La 8-prenilnaringenina (8-PN) es un flavonoide prenilado del lúpulo (Humulus lupulus) considerado el fitoestrógeno más potente identificado hasta la fecha. Datos piloto de ECA respaldan su uso para los sofocos y síntomas vasomotores de la menopausia. Se une a los receptores de estrógeno con mayor afinidad que otros fitoestrógenos vegetales.
- AgnusideCientífico
La agnusida es el principal compuesto marcador de tipo glucósido iridoide y constituyente activo de Vitex agnus-castus (sauzgatillo), que ha demostrado eficacia clínica para los síntomas menopáusicos en múltiples ECA. Los extractos de VAC estandarizados en agnusida son la forma utilizada en la mayoría de los estudios clínicos.
- Pimienta de JamaicaCientífico
Los extractos de hoja de Pimenta dioica se han estudiado por su actividad estrogénica y antiestrogénica en ensayos basados en células. La investigación muestra que los compuestos de la pimienta de Jamaica se unen a ambos receptores de estrógeno, ERα y ERβ, y un estudio de 2018 concluyó que los compuestos de P. dioica tienen efectos estrogénicos, antiestrogénicos y citotóxicos. Las mujeres costarricenses utilizan tradicionalmente la pimienta de Jamaica para los síntomas de la menopausia.
- ashwagandhaCientífico
La ashwagandha (Withania somnifera) ha sido estudiada en ECA específicamente en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. Un ECA doble ciego que utilizó 300 mg dos veces al día durante 8 semanas mejoró las puntuaciones generales de síntomas climatéricos en mujeres perimenopáusicas. Un ECA de 2025 demostró reducciones dependientes de la dosis en los síntomas menopáusicos, la disfunción vascular y los marcadores de resorción ósea en mujeres posmenopáusicas.
- polen de abejaCientífico
Múltiples ensayos clínicos pequeños muestran que los extractos de polen reducen la frecuencia de los sofocos y mejoran el sueño, el estado de ánimo y la calidad de vida general en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. Un ECA del producto a base de polen Femal encontró que el 65% de las mujeres tratadas reportó una reducción de los sofocos, frente al 38% con placebo. La evidencia es preliminar pero consistente.
- cohosh negroCientífico
La cimicífuga (Cimicifuga/Actaea racemosa) es una de las plantas medicinales más ampliamente estudiadas para la menopausia. Un metaanálisis de 2023 que incluyó 22 estudios encontró que podría ser beneficiosa para los síntomas menopáusicos en general, particularmente los sofocos. Una revisión sistemática de 2017 de 47 ECA (n=8,326) encontró que era más eficaz que el placebo para los síntomas vasomotores, aunque no significativamente superior al estradiol transdérmico.
- boroCientífico
El NIH ODS identifica que la ingesta baja de boro afecta específicamente a las mujeres posmenopáusicas, quienes experimentan una reducción de estrógeno junto con alteraciones en el metabolismo del calcio, la vitamina D y la osteocalcina. La repleción de boro en mujeres posmenopáusicas elevó el 17β-estradiol y mejoró la retención de calcio en el estudio de Nielsen de 1987 publicado en FASEB. El boro podría imitar o respaldar parcialmente el papel del estrógeno en la conservación mineral ósea durante la menopausia.
- bupleurum falcatumCientífico
B. falcatum es un ingrediente principal en fórmulas clásicas de la MTC utilizadas para síntomas climatéricos, incluyendo Xiao Yao San y Jia Wei Xiao Yao San. Un ensayo clínico que utilizó una decocción a base predominantemente de B. falcatum mostró eficacia tanto para los síntomas vasomotores como psicológicos de la menopausia. Los estudios científicos también han explorado su papel en la prevención de la pérdida ósea posmenopáusica.
- calcioCientífico
El calcio es el mineral principal para la integridad estructural del hueso y es directamente relevante para la osteoporosis posmenopáusica. Las mujeres posmenopáusicas presentan una mayor susceptibilidad a la deficiencia de calcio, y la suplementación combinada con vitamina D es considerada innegociable por múltiples guías clínicas para la salud ósea menopáusica.
- árbol castoCientífico
El sauzgatillo (Vitex agnus-castus) es uno de los agentes botánicos más utilizados para la salud femenina. Modula las vías dopaminérgicas, fitoestrogénicas y serotoninérgicas relevantes para los síntomas menopáusicos. Un ECA de 2019 encontró una reducción significativa en la frecuencia y severidad de los síntomas menopáusicos frente a placebo. La Comisión E alemana lo aprobó para las irregularidades del ciclo menstrual comunes en la perimenopausia.
- daidzeínaCientífico
La daidzeína es una isoflavona de soya clave y el precursor metabólico directo del equol, un fitoestrógeno más potente. Un metaanálisis confirmó que los productores de equol que convierten la daidzeína en equol logran reducciones significativamente mejores de los sofocos. Las preparaciones de isoflavonas de soya que contienen daidzeína se utilizan en ECA para el manejo de los síntomas vasomotores de la menopausia.
- daidzinCientífico
La daidzina, como isoflavona principal de la soya, ha sido evaluada clínicamente para el alivio de los síntomas menopáusicos. Los ensayos clínicos demuestran beneficios modestos sobre los síntomas vasomotores, con efectos que dependen de la condición de productor de equol. La evidencia también respalda beneficios modestos sobre la densidad ósea y los perfiles lipídicos en mujeres posmenopáusicas.
- DHA (ácido docosahexaenoico)Científico
El DHA es un ácido graso omega-3 esencial que favorece la salud cardiovascular y cognitiva durante la menopausia. El deterioro cognitivo y las alteraciones del estado de ánimo asociados con la menopausia pueden abordarse parcialmente con la suplementación con DHA. Combinados con EPA, los suplementos de omega-3 que contienen DHA cuentan con respaldo para la protección cardiovascular posmenopáusica según múltiples revisiones sistemáticas.
- DHEA (dehidroepiandrosterona)Científico
La DHEA (prasterona) intravaginal está aprobada por la FDA para la dispareunia debida a la menopausia y se ha demostrado, en cuatro ECA controlados con placebo, que mejora significativamente los síntomas del síndrome genitourinario de la menopausia. La evidencia sobre la DHEA oral para el alivio más amplio de los síntomas menopáusicos, incluida la calidad de vida, es incierta, aunque podría mejorar levemente la función sexual. Los efectos sobre los síntomas vasomotores son mínimos.
- DIM (diindolilmetano)Científico
El DIM (3,3'-diindolilmetano) es un metabolito del indol-3-carbinol formado durante la digestión de vegetales crucíferos. Modula el metabolismo de los estrógenos al promover la conversión de estrógenos potentes en metabolitos 2-OHE1 más débiles, lo cual se considera beneficioso durante los cambios hormonales de la menopausia. Es un ingrediente reconocido relacionado con la menopausia en múltiples bases de datos.
- EPA (ácido eicosapentaenoico)Científico
El EPA es un ácido graso omega-3 con beneficios cardiovasculares y antiinflamatorios documentados, relevantes para la salud posmenopáusica. Según una revisión sistemática exhaustiva de 2025, las formulaciones de omega-3 ricas en EPA reducen de manera consistente los triglicéridos y los marcadores inflamatorios sistémicos en el contexto de la menopausia. El EPA también cuenta con evidencia emergente en el apoyo del estado de ánimo.
- equolCientífico
El equol es un metabolito de la isoflavona de soya daidzeína, producido por bacterias intestinales, y se considera un fitoestrógeno más potente que su compuesto precursor. Un metaanálisis de ECA confirmó un beneficio significativo de la suplementación con equol para reducir las puntuaciones de sofocos en mujeres posmenopáusicas, particularmente entre las no productoras de equol que no pueden sintetizarlo de forma endógena.
- fenogrecoCientífico
Múltiples ECA demuestran que el extracto estandarizado de semilla de fenogreco alivia significativamente un amplio espectro de síntomas menopáusicos, incluyendo sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal, estado de ánimo depresivo, alteraciones del sueño y dolor de piernas/articulaciones. Los efectos se relacionan con compuestos fitoestrogénicos que elevan el estradiol circulante.
- fisetinaCientífico
Los estudios en animales muestran que la fisetina favorece el equilibrio hormonal, reduce el estrés oxidativo ovárico y podría aliviar los síntomas relacionados con la menopausia mediante la eliminación senolítica de células ováricas senescentes. Una revisión de 2026 de Johns Hopkins documenta su relevancia preclínica para la transición menopáusica.
- linazaCientífico
La linaza es una fuente rica en lignanos vegetales que las bacterias intestinales convierten en enterolactona y enterodiol fitoestrogénicos. Los datos de ensayos clínicos, aunque mixtos, respaldan cada vez más su uso para síntomas menopáusicos leves. Un estudio de 2024 encontró que la linaza fue eficaz para los sofocos, los sudores nocturnos y las dificultades para dormir.
- gamma oryzanolCientífico
El gamma orizanol tiene un uso clínico documentado para el alivio de los síntomas menopáusicos, particularmente en Japón. Los ensayos clínicos muestran reducciones en los síntomas vasomotores, los cambios de ánimo y las anomalías lipídicas comunes en la menopausia. Su mecanismo implica la modulación del eje hipotalámico-hipofisario, reduciendo la liberación de LH y estimulando la producción de endorfinas.
- genisteínaCientífico
La genistina es la principal isoflavona activa de la soya, y actúa como fitoestrógeno mediante la unión preferencial al receptor ERβ. Los ECA clínicos muestran que las preparaciones predominantes en genistina son las más eficaces para reducir la frecuencia de los sofocos menopáusicos. Una revisión de PMC de 2025 identifica específicamente a la genistina y la daidzeína como fitoestrógenos naturales con posibles aplicaciones en la TRH.
- genistinaCientífico
La genistina es la forma glucósida de la genisteína presente en la soya y el trébol rojo, que se hidroliza en el intestino para dar lugar a la genisteína, un fitoestrógeno activo. Figura como ingrediente reconocido relacionado con la menopausia en múltiples bases de datos de referencia, y sus efectos clínicos están mediados por su conversión a genisteína, la cual reduce la frecuencia de los sofocos en mujeres menopáusicas.
- geranioCientífico
La aromaterapia con geranio se ha utilizado clínicamente para reducir la depresión en mujeres posmenopáusicas y para modular los niveles de estrógeno salival. Se clasifica como fitoestrogénica en algunos sistemas tradicionales y se utiliza para los sofocos, los cambios de humor y el equilibrio hormonal durante la menopausia.
- ginsengCientífico
El ginseng rojo coreano es la forma más estudiada para la menopausia; una revisión de 2024 encontró que puede mejorar los síntomas menopáusicos generales y la calidad de vida. Parece beneficiar el estado de ánimo y el sueño, pero no ha reducido de manera consistente los síntomas vasomotores (sofocos) en ECA. También se usa tradicionalmente en la medicina de Asia oriental para la salud reproductiva y la vitalidad en mujeres mayores.
- Ácido gamma-linolénico (GLA)Científico
Los aceites que contienen GLA (aceite de onagra) cuentan con evidencia clínica para aliviar varios síntomas menopáusicos, incluidos los sofocos, los sudores nocturnos y los síntomas psicológicos. Múltiples ensayos controlados respaldan beneficios modestos pero estadísticamente significativos. Se hipotetiza que los efectos moduladores de eicosanoides del GLA son la base de estos beneficios.
- glicitinaCientífico
La glicitina es una de las tres isoflavonas de soya primarias (junto con la genistina y la daidzina) estudiadas para el manejo de los síntomas menopáusicos. Las preparaciones de isoflavonas de soya que contienen glicitina han demostrado beneficios para los sofocos, la densidad ósea, el estrés oxidativo y las anomalías lipídicas en mujeres posmenopáusicas en múltiples ensayos clínicos y metaanálisis. El aporte de la glicitina se da a través de su aglicona fitoestrogénica, la gliciteína.
- uvaCientífico
Un estudio piloto aleatorizado, doble ciego, examinó el extracto de proantocianidinas de semilla de uva (GSPE) en mujeres de mediana edad con síntomas menopáusicos, evaluando la composición corporal y los parámetros cardiovasculares. El resveratrol, en un ECA a largo plazo en mujeres posmenopáusicas, mejoró el dolor crónico, los síntomas somáticos de la menopausia y la función circulatoria. La suplementación con GSE también mejoró la presión arterial y la función endotelial específicamente en mujeres posmenopáusicas.
- HMR (7-hidroximataresinol)Científico
La conversión de HMR en el fitoestrógeno enterolactona respalda su estudio como agente natural de apoyo para la menopausia. Los datos farmacocinéticos en humanos confirman la rápida absorción de HMR y la producción de ENL en mujeres posmenopáusicas. Los datos clínicos muestran reducciones en la frecuencia de los sofocos y cambios en las proporciones de metabolitos de estrógeno consistentes con perfiles hormonales menopáusicos mejorados.
- HMR lignanCientífico
El lignano HMR (7-hidroximatairesinol, HMR) es un lignano vegetal proveniente de los nudos de la picea de Noruega que la microbiota intestinal convierte eficientemente en enterolactona, un fitoestrógeno. Es un ingrediente estandarizado y patentado (HMRlignan™) reconocido en múltiples formulaciones de suplementos para la menopausia y bases de datos de ingredientes por su actividad fitoestrogénica.
- lúpuloCientífico
El lúpulo (Humulus lupulus) contiene 8-prenilnaringenina (8-PN), identificada como el fitoestrógeno más potente descubierto en plantas. Estudios clínicos y en vitro respaldan el uso del lúpulo para el alivio de los síntomas menopáusicos, incluidos los sofocos, las alteraciones del sueño, la sequedad vaginal y la fatiga. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha evaluado una declaración de propiedades saludables sobre el lúpulo para el alivio de los síntomas menopáusicos.
- ácido hialurónicoCientífico
Las formulaciones vaginales de HA han demostrado eficacia clínica en la reducción de los síntomas del síndrome genitourinario de la menopausia (SGM) —incluyendo sequedad, ardor y dispareunia— en múltiples ECA. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2026 confirmó que el HA es una opción no hormonal segura y eficaz, con evidencia de calidad moderada. Las fuertes propiedades de retención de agua del HA restauran la hidratación y la viscoelasticidad de la mucosa, comprometidas por el hipoestrogenismo posmenopáusico.
- icariinCientífico
La icariina es el principal prenilflavonoide del Epimedium (hierba de cabra en celo/barrenwort), que actúa como fitoestrógeno mediante la unión al ERβ y como agente anabólico óseo. Un estudio clínico con icaritina (su metabolito desmetilado) en mujeres posmenopáusicas demostró la preservación de la densidad mineral ósea. Está reconocida en múltiples bases de datos autorizadas sobre ingredientes para la menopausia.
- ipriflavonaCientífico
La ipriflavona ha sido estudiada en numerosos ECA para la prevención de la pérdida ósea posmenopáusica. Una revisión sistemática y metaanálisis de ECA de 2020 confirmó que aumenta significativamente la DMO e inhibe los marcadores de resorción ósea en mujeres posmenopáusicas con osteopenia u osteoporosis. No posee actividad estrogénica intrínseca, pero potencia los efectos protectores óseos del estrógeno. El extenso Ipriflavone Multicenter European Fracture Study (IMEFS, JAMA 2001) no logró replicar las ganancias de DMO, lo que deja la evidencia general como mixta.
- isoflavonasCientífico
Las isoflavonas de soya y trébol rojo son los fitoestrógenos más ampliamente estudiados para el alivio de los síntomas menopáusicos. Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis respaldan su eficacia modesta para reducir la frecuencia y severidad de los sofocos. Las formulaciones basadas en genisteína y equol muestran la evidencia más sólida.
- kudzuCientífico
La raíz de kudzu (Pueraria lobata/P. montana) contiene puerarina y daidzeína, fitoestrógenos estudiados por sus beneficios en la menopausia, incluyendo la protección ósea y los efectos cardiovasculares. Revisiones autorizadas de medicina botánica incluyen al kudzu como una planta que contiene fitoestrógenos con actividad estrogénica para el alivio de los síntomas menopáusicos.
- raíz de regalizCientífico
La raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra y especies relacionadas) contiene glabridina y liquiritigenina, fitoestrógenos que han demostrado actividad estrogénica vía ERβ en ensayos celulares. La revisión sistemática iraní de 19 ECA con hierbas incluyó el regaliz entre las hierbas que alivian los sofocos menopáusicos. Los extractos estrogénicos de regaliz se incluyen comúnmente en fórmulas botánicas para la menopausia.
- lignanosCientífico
Los lignanos son fitoestrógenos concentrados en la linaza, el sésamo y los granos integrales que son convertidos por las bacterias intestinales en enterolactona y enterodiol. Estos enterolignanos actúan como agonistas y antagonistas débiles de los receptores de estrógeno. Múltiples revisiones clínicas respaldan el uso de lignanos para la reducción de los síntomas menopáusicos, particularmente en preparaciones de linaza.
- macaCientífico
La maca (Lepidium meyenii), una raíz originaria de Perú, se ha utilizado tradicionalmente para la energía, la libido y el equilibrio hormonal. La evidencia clínica indica que la maca mejora los síntomas psicológicos (ansiedad, depresión) y la disfunción sexual en mujeres posmenopáusicas sin afectar directamente los niveles de estrógeno o andrógenos. Una revisión de 2024 encontró que puede mejorar los síntomas menopáusicos y la calidad de vida.
- magnesioCientífico
El magnesio participa en más de 300 reacciones bioquímicas y es particularmente relevante durante la menopausia para la calidad del sueño, la salud ósea y la regulación del estado de ánimo. Los datos de los NIH muestran que la mayoría de las mujeres presenta deficiencia de este mineral. Una revisión sistemática de 2025 identificó al magnesio como fundamental para contrarrestar la mayor carga inflamatoria y cardiovascular asociada a la menopausia.
- magnoliaCientífico
La corteza de magnolia es una de las intervenciones herbales más estudiadas clínicamente para los síntomas psicoafectivos de la menopausia. Un ECA multicéntrico en 634 mujeres menopáusicas mostró que el suplemento con magnolia mejoró significativamente el insomnio, la irritabilidad, la ansiedad, el estado de ánimo depresivo y la libido en comparación con la fórmula control. Un ensayo de 24 semanas en 89 mujeres y un estudio en 180 mujeres brindan respaldo clínico adicional.
- MelatoninaCientífico
Los niveles de melatonina disminuyen con el envejecimiento y durante la menopausia, lo que contribuye a las alteraciones del sueño que afectan hasta al 60% de las mujeres menopáusicas. Múltiples ECA respaldan la suplementación con melatonina para mejorar la calidad del sueño en mujeres posmenopáusicas. Está incluida como ingrediente reconocido para la menopausia en bases de datos de ingredientes de referencia.
- olivaCientífico
Un ECA de 2026 encontró que 12 semanas de suplementación con OLE mejoraron significativamente los síntomas posmenopáusicos, según lo evaluado por instrumentos validados. El mismo ensayo también mostró reducciones en pentosidina (marcador de AGE) y triglicéridos en mujeres posmenopáusicas. Por separado, un ECA de 12 meses mostró un aumento de osteocalcina, relevante para la pérdida ósea posmenopáusica.
- ácidos grasos omega-3Científico
Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), principalmente provenientes del aceite de pescado o de algas, han demostrado beneficios cardioprotectores y antiinflamatorios particularmente relevantes para el riesgo cardiovascular elevado de la posmenopausia. Alguna evidencia respalda beneficios en el estado de ánimo. Sin embargo, no son eficaces para reducir los sofocos en grandes ECA.
- ácidos grasos omega-7Científico
El aceite de espino amarillo (omega-7) se ha estudiado para los síntomas de la menopausia —particularmente la atrofia vaginal y la sequedad ocular— en ensayos controlados aleatorizados. El ECA de Larmo et al. de 2014 en mujeres posmenopáusicas demostró una mejora en la integridad del epitelio vaginal. El papel del omega-7 en el mantenimiento de la integridad de las membranas mucosas lo hace relevante para varios síntomas derivados de la disminución de estrógenos.
- oryzaCientífico
El gamma-orizanol proveniente del salvado de arroz de Oryza sativa está aprobado en Japón para los síntomas menopáusicos (climatéricos), incluyendo sofocos, sudoración y cambios de humor. Múltiples ensayos clínicos demuestran reducciones en las puntuaciones del índice de Kupperman en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas.
- peoníaCientífico
Paeonia lactiflora se utiliza como componente de fórmulas herbales chinas para el síndrome menopáusico, incluidos los sofocos, las alteraciones del estado de ánimo y las fluctuaciones hormonales. La evidencia preclínica y de revisiones respalda sus actividades estrogénicas y moduladoras neuroendocrinas; los datos de revisiones clínicas sugieren una eficacia comparable a la terapia hormonal.
- FitoestrógenosCientífico
Los fitoestrógenos son compuestos derivados de plantas (que incluyen isoflavonas, lignanos y cumestanos) que se unen a los receptores de estrógeno e imitan una actividad estrogénica débil. Las dietas enriquecidas con alimentos que contienen fitoestrógenos se han relacionado repetidamente con una reducción en la severidad de los síntomas vasomotores y con la preservación de la integridad ósea en la menopausia. Se han estudiado múltiples clases en ECA.
- pinoCientífico
Un ECA doble ciego en 200 mujeres perimenopáusicas tratadas con Pycnogenol 200 mg/día mostró un alivio significativo de los síntomas climatéricos, medido mediante el Women's Health Questionnaire. Un ECA de 2013 (n=170) que utilizó PBE en dosis bajas también redujo los síntomas menopáusicos. Esto figura como indicación clínica en múltiples revisiones autorizadas.
- corteza de pinoCientífico
Dos ensayos RDP en mujeres perimenopáusicas demuestran que Pycnogenol reduce significativamente los síntomas menopáusicos, incluidos los sofocos, los sudores nocturnos, los cambios de humor, la sequedad vaginal y las alteraciones del sueño. Un ECA con 200 mujeres que utilizó el Women's Health Questionnaire mostró una mejora significativa frente a placebo a los 6 meses. El beneficio parece ser independiente de la actividad hormonal.
- granadaCientífico
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2023 encontró que la granada mejoró significativamente la severidad de los sofocos, las puntuaciones de síntomas de la menopausia, y redujo los niveles de FSH en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. El aceite de semilla de granada fue evaluado en un ECA controlado con placebo para los síntomas menopáusicos. Los fitoestrógenos presentes en el aceite de semilla de granada contribuyen al mecanismo estrogénico propuesto.
- pregnenolonaCientífico
La pregnenolona es el precursor bioquímico del estrógeno, la progesterona y la testosterona, todos los cuales disminuyen durante la menopausia. El interés clínico se ha formalizado en un ECA activo del MGH que investiga la pregnenolona para la depresión menopáusica. Su potencial para reponer hormonas posteriores en la cadena metabólica y sus acciones neuroesteroides directas podrían abordar los síntomas cognitivos y de estado de ánimo de la menopausia.
- progesteronaCientífico
La progesterona es un componente central de la terapia hormonal para la menopausia (THM), necesaria para proteger el útero de la hiperplasia endometrial y el cáncer inducidos por estrógenos. También mejora los sofocos, el sueño y los síntomas del estado de ánimo. La progesterona micronizada oral se prefiere sobre los progestinas sintéticos por su perfil superior de seguridad cardiovascular, tromboembólica y mamaria.
- PuerarinaCientífico
La puerarina es la principal isoflavona glucósida bioactiva presente en la raíz de kudzu (Pueraria lobata). Actúa como fitoestrógeno mediante la unión al ERβ y ha sido estudiada por sus efectos protectores cardiovasculares y óseos en contextos posmenopáusicos. La puerarina figura como ingrediente relevante para la menopausia en múltiples bases de datos autorizadas.
- calabazaCientífico
El aceite de semilla de calabaza es una fuente documentada de fitoestrógenos (lignanos) que pueden modular la actividad estrogénica después de la menopausia. Estudios en humanos y animales muestran que la suplementación con aceite de semilla de calabaza (PSO) mejora los perfiles lipídicos, la hemodinámica arterial y los síntomas de vejiga hiperactiva, todas preocupaciones comunes en mujeres posmenopáusicas. Se dispone de datos de ensayos clínicos realizados en cohortes de mujeres posmenopáusicas.
- trébol rojoCientífico
El trébol rojo (Trifolium pratense) contiene isoflavonas (biochanina A, formononetina, daidzeína, genisteína) que actúan como fitoestrógenos mediante la unión al receptor de estrógeno beta. Un metaanálisis de 2021 de 8 ECA mostró una reducción estadísticamente significativa de ~1.73 sofocos/día frente a placebo. Un ECA de 2024 con 75 mujeres posmenopáusicas encontró mejoras significativas en las puntuaciones de la Escala de Calificación de la Menopausia (Menopause Rating Scale) a los 3 y 6 meses.
- RehmanniaCientífico
La rehmannia se utiliza extensamente en las fórmulas de la MTC (medicina tradicional china) para la menopausia, y la farmacología de redes moderna ha identificado que sus compuestos bioactivos actúan sobre vías proteicas relacionadas con la menopausia. La evidencia farmacológica clínica respalda su inclusión en el Liuwei Dihuang Wan y el Zhi Bai Di Huang Wan para el síndrome menopáusico. Un estudio de farmacología de redes de 2025 publicado en PMC mapeó específicamente los compuestos de RG con los objetivos relacionados con la afección menopáusica.
- rehmannia glutinosaCientífico
Rehmannia glutinosa es el ingrediente principal de Liu Wei Di Huang Wan, una de las fórmulas de la MTC (Medicina Tradicional China) más prescritas para los síntomas de la menopausia. La farmacología de redes confirma que los compuestos activos interactúan con las vías hormonales relevantes para la menopausia. Algunos estudios confirman la eficacia de las fórmulas que contienen rehmannia para los sudores nocturnos y las alteraciones hormonales.
- resveratrolCientífico
El resveratrol ha sido estudiado en múltiples criterios de valoración relacionados con la menopausia en ECA en humanos. El ensayo RESHAW, de 24 meses de duración, encontró mejoras en la función cognitiva, la reactividad cerebrovascular, la densidad mineral ósea, el dolor y el bienestar en 125 mujeres posmenopáusicas que tomaban 75 mg dos veces al día. Ensayos más pequeños respaldan beneficios para los síntomas vasomotores, el sueño y el estado de ánimo. Una revisión sistemática de casi 200 ensayos clínicos reconoce los síntomas de la menopausia como una de las indicaciones estudiadas del resveratrol.
- raíz de ruibarboCientífico
ERr 731 (extracto estandarizado de raíz de Rheum rhaponticum) cuenta con sólida evidencia de ECA y de estudios clínicos a largo plazo que respalda la reducción de todo el espectro de síntomas menopáusicos, incluidos los dominios vasomotor, psicológico y urogenital, mediante el agonismo selectivo de ERβ.
- rosaCientífico
El extracto oral de Rosa damascena redujo significativamente los síntomas de depresión, ansiedad y estrés en mujeres menopáusicas en un ECA triple ciego de 2025 (n=82). Un ECA triple ciego independiente (n=82) encontró que el extracto de Rosa damascena afectó positivamente la función sexual en mujeres menopáusicas, incluyendo deseo, excitación, lubricación y orgasmo. Estos son los datos clínicamente más rigurosos para la rosa en el manejo de los síntomas de la menopausia.
- jalea realCientífico
Varios ECA y estudios observacionales muestran que la suplementación con jalea real (RJ) reduce la carga general de síntomas menopáusicos (índice de Kupperman, puntajes MENQOL), incluidos los sofocos, los cambios de humor, la sequedad vaginal y las alteraciones del sueño. La actividad fitoestrogénica mediante la unión a receptores de estrógeno es el mecanismo propuesto principal.
- azafránCientífico
El azafrán (Crocus sativus) ha sido estudiado en ECA en mujeres perimenopáusicas y muestra beneficios significativos para el estado de ánimo, la ansiedad, el sueño y la carga general de síntomas de la menopausia. Un ECA doble ciego con 86 mujeres perimenopáusicas que utilizaron 28 mg/día de extracto estandarizado de azafrán durante 12 semanas encontró mejoras significativas en las puntuaciones de síntomas psicológicos y menopáusicos.
- salviaCientífico
La salvia (Salvia officinalis) tiene un uso tradicional en Europa para reducir los sudores nocturnos y los sofocos durante la menopausia. Un ensayo clínico suizo abierto (open-label) encontró que una tableta diaria de salvia redujo la frecuencia de los sofocos en un 64% durante 8 semanas en mujeres con al menos 5 sofocos por día. Los estudios mecanísticos señalan actividades anticolinérgicas y estrogénicas.
- schisandraCientífico
Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 2016 (n=36) demostró que el extracto de esquisandra redujo significativamente la carga global de síntomas menopáusicos (Índice de Kupperman, Menopause Rating Scale) frente a placebo durante 6 a 12 semanas. ScienceDirect incluye la menopausia entre las afecciones para las cuales la investigación clínica indica que la esquisandra podría ser beneficiosa. La MTC ha utilizado esta hierba para los síntomas menopáusicos durante siglos.
- EsquizandrinasCientífico
Un modelo murino de insuficiencia ovárica inducida por VCD mostró que Schisandrae Fructus reduce los síntomas menopáusicos. Una revisión de ScienceDirect de 2020 señala que las esquisandrinas regulan el equilibrio hormonal y alivian los síntomas de la menopausia. Los datos clínicos en humanos son limitados, pero la base de evidencia mecanicista y en animales está documentada.
- secoisolariciresinol diglucósidoCientífico
La SDG es un fitoestrógeno que se une a los receptores de estrógeno y ha sido estudiada por sus efectos sobre los síntomas de deficiencia estrogénica de la menopausia, incluidas la osteoporosis posmenopáusica y la pérdida ósea. La evidencia clínica confirma que la SDG puede aumentar la masa ósea y el calcio sérico, y controlar la pérdida ósea en mujeres posmenopáusicas. La SDG y sus metabolitos también han sido examinados en el contexto de la reducción del riesgo de enfermedades relacionadas con la menopausia, incluidos los cánceres cardiovasculares y hormonosensibles.
- sésamoCientífico
La evidencia clínica incluye un estudio de 5 semanas en 24 mujeres posmenopáusicas que mostró que 50 mg/día de polvo de sésamo mejoró el estado hormonal, los niveles de antioxidantes y los niveles de grasas en sangre. Los lignanos de sésamo se convierten en enterolactona (un fitoestrógeno débil), lo que ofrece un posible apoyo amplio durante la menopausia. La evidencia es modesta, pero ha sido publicada en literatura revisada por pares.
- SoyaCientífico
Las isoflavonas de soya han sido ampliamente estudiadas para el manejo de la transición menopáusica. La evidencia clínica respalda reducciones en la frecuencia y gravedad de los sofocos, mejoras modestas en los síntomas vaginales, y posibles beneficios óseos y cardiovasculares en mujeres posmenopáusicas. A nivel mecanístico, las isoflavonas actúan como fitoestrógenos mediante la modulación de los receptores de estrógeno.
- isoflavonas de soyaCientífico
Las isoflavonas de soya (genisteína, daidzeína, gliciteína) son fitoestrógenos que, según múltiples ECA y metaanálisis, reducen modestamente la frecuencia y la severidad de los sofocos en mujeres menopáusicas. Un metaanálisis de 2012 encontró que las isoflavonas de soya extraídas/sintetizadas redujeron significativamente la frecuencia de los sofocos. También existe evidencia sobre la salud ósea, aunque es menos concluyente.
- sojaCientífico
Las isoflavonas de soya han sido ampliamente estudiadas como alternativa a la terapia hormonal para la menopausia en el tratamiento de los síntomas vasomotores y otros síntomas menopáusicos. La evidencia clínica respalda reducciones modestas en la frecuencia y la severidad de los sofocos; también se han estudiado sus efectos sobre otros síntomas menopáusicos como la depresión, la pérdida ósea y la sequedad vaginal. La evidencia de metaanálisis respalda que las isoflavonas son eficaces para mejorar la DMO y reducir los sofocos en mujeres posmenopáusicas.
- Hierba de San JuanCientífico
La hierba de San Juan (Hypericum perforatum) cuenta principalmente con evidencia científica para la depresión leve a moderada y ha demostrado beneficios para los síntomas anímicos relacionados con la menopausia. Múltiples fuentes indican que mejora los trastornos del estado de ánimo asociados con la transición menopáusica. Se ha estudiado en combinación con cimicífuga (black cohosh) y Vitex agnus-castus para el alivio integral de los síntomas menopáusicos.
- ácido succínicoCientífico
Los suplementos dietéticos a base de succinato se han evaluado en varios ECA en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas, demostrando mejoras en los dominios de síntomas vasomotores, psicológicos y somáticos. Los efectos incluyen reducción de la ansiedad, mejora de los marcadores de peso corporal y aumento del estradiol. Un ensayo de 2024 publicado en Advances in Therapy evaluó además Amberen combinado con vitaminas del grupo B en la perimenopausia.
- tribulusCientífico
Múltiples ECA han evaluado específicamente el tribulus en mujeres posmenopáusicas con disfunción sexual, demostrando mejoras significativas en el deseo sexual, la excitación y la satisfacción frente a placebo. Una revisión sistemática identificó cinco ECA de diseño paralelo que incluyeron a 279 mujeres, aunque la certeza global de la evidencia se calificó como muy baja.
- Raíz de valerianaCientífico
La raíz de valeriana (Valeriana officinalis) contiene constituyentes fitoestrogénicos y gabaérgicos, y ha sido estudiada para los trastornos del sueño relacionados con la menopausia y los sofocos. Un ensayo clínico aleatorizado doble ciego con 100 mujeres posmenopáusicas con insomnio encontró que el 30% experimentó una mejora en la calidad del sueño con valeriana, frente al 4% con placebo. También existe evidencia sobre la reducción de los sofocos, aunque es mixta.
- vitamina B12Científico
La vitamina B12 es necesaria para la función neurológica, la síntesis de ADN y la regulación de la homocisteína. Las mujeres posmenopáusicas enfrentan un riesgo elevado de deficiencia de B12 debido a la reducción de la secreción de ácido gástrico y de factor intrínseco con el envejecimiento, lo que contribuye a síntomas neurológicos, fatiga y deterioro cognitivo que se superponen con la menopausia. Se incluye en los protocolos de apoyo nutricional para la menopausia.
- vitamina B6Científico
La vitamina B6 (piridoxina) desempeña funciones en la síntesis de neurotransmisores (serotonina, GABA, dopamina) y en el metabolismo hormonal relevante para las alteraciones del estado de ánimo asociadas a la menopausia. Figura en bases de datos autorizadas de ingredientes para la menopausia y en las guías nutricionales de la British Menopause Society para el apoyo del estado de ánimo perimenopáusico, la depresión y los síntomas relacionados con el síndrome premenstrual que se superponen con la transición menopáusica.
- vitamina DCientífico
La vitamina D es fundamental para la absorción de calcio y la salud ósea, lo que la vuelve directamente relevante para la prevención de la osteoporosis posmenopáusica. Una revisión sistemática integral de 2025 confirmó que la vitamina D y el calcio en conjunto producen beneficios clínicamente significativos en el manejo de la osteoporosis posmenopáusica. Las mujeres posmenopáusicas son altamente susceptibles a la deficiencia de vitamina D.
- vitamina D3Científico
La vitamina D3 (colecalciferol) es la forma suplementaria de vitamina D con mayor biodisponibilidad, directamente relevante para la salud ósea posmenopáusica y la prevención de la osteoporosis. Una revisión sistemática de 2025 confirmó sus beneficios junto con el calcio para el manejo de la osteoporosis posmenopáusica. Las mujeres posmenopáusicas se identifican específicamente como una población de alto riesgo de deficiencia de vitamina D.
- vitamina ECientífico
La vitamina E (alfa-tocoferol) se ha estudiado en ECA pequeños para la reducción de los sofocos menopáusicos. Un ECA con sobrevivientes de cáncer de mama mostró reducciones significativas de los sofocos en comparación con el placebo. GoodRx (2025) señala que, en el mejor de los casos, el efecto sobre los sofocos es leve, mientras que las dosis altas conllevan riesgo de hemorragia.
- Vitex Agnus-CastusCientífico
Vitex agnus-castus (sauzgatillo) tiene una larga historia de uso para afecciones ginecológicas, incluidos los síntomas de la menopausia temprana. Un estudio aleatorizado doble ciego de 2019 encontró que redujo significativamente la frecuencia y severidad de los síntomas menopáusicos en comparación con el placebo. Desde el punto de vista mecanístico, modula las vías dopaminérgica, fitoestrogénica, opioidérgica y serotoninérgica relevantes para la neurobiología de la menopausia.
- AlfalfaTradicional
La alfalfa (Medicago sativa) contiene cumestanos (cumestrol) e isoflavonas que actúan como fitoestrógenos. Tiene uso tradicional en la medicina norteamericana y ayurvédica para los síntomas de la menopausia. Figura en múltiples bases de datos autorizadas de ingredientes para la menopausia y es referenciada en la revisión sistemática iraní sobre hierbas para los sofocos menopáusicos.
- anemarrhena asphodeloidesTradicional
Anemarrhena es una hierba fundamental en el manejo de la Medicina Tradicional China (MTC) del síndrome climatérico, y aparece en fórmulas clásicas para los sofocos menopáusicos, los sudores nocturnos, el insomnio y la irregularidad menstrual. Está documentada en múltiples textos clásicos de la medicina china y continúa siendo prescrita en los sistemas clínicos del este asiático para estas indicaciones.
- espárragoTradicional
Asparagus racemosus (Shatavari) es una hierba ayurvédica fundamental utilizada durante miles de años para la salud reproductiva femenina y los síntomas de la menopausia. Un ECA doble ciego de 2025 demostró reducciones dependientes de la dosis en los síntomas menopáusicos, la disfunción vascular y la resorción ósea en mujeres posmenopáusicas que tomaban extracto de shatavari.
- hierba de la barrenaTradicional
La hierba del obispo (especies de Epimedium, también conocida como hierba de cabra en celo o Yin Yang Huo) tiene una historia de 2000 años en la MTC como tónico para la deficiencia renal y los síntomas menopáusicos. Su compuesto principal, la icariina, actúa como fitoestrógeno e inhibidor de la fosfodiesterasa-5. Figura en múltiples bases de datos autorizadas de ingredientes para la menopausia.
- borrajaTradicional
El aceite de borraja tiene un uso tradicional documentado para los síntomas de la menopausia, atribuido a la capacidad del GLA para modular la síntesis de prostaglandinas y favorecer el equilibrio hormonal. Un estudio clínico en mujeres posmenopáusicas con hipertensión mostró un beneficio a corto plazo sobre la presión arterial, pero falta evidencia sólida de ECA específicamente para el alivio de los síntomas de la menopausia.
- aceite de borrajaTradicional
El aceite de borraja se ha promovido tradicionalmente y se ha utilizado ampliamente para los síntomas menopáusicos. La evidencia clínica es indirecta, proveniente principalmente de ensayos con aceite de onagra estructuralmente similar (también una fuente de GLA), con un ECA de 6 meses que no encontró beneficio del EPO sobre el placebo para los síntomas vasomotores. No se ha identificado en la literatura revisada por pares ningún ECA específico de aceite de borraja para la menopausia.
- manzanillaTradicional
La manzanilla (Matricaria chamomilla) tiene uso tradicional en la herbolaria europea para la ansiedad, el insomnio y el estrés, todos síntomas menopáusicos prominentes. Un ECA con una combinación de hinojo, manzanilla y azafrán encontró mejoras en la atrofia vaginal y los síntomas menopáusicos. La manzanilla se incluye en fórmulas botánicas para la menopausia en múltiples sistemas tradicionales.
- Salvia romanaTradicional
La salvia esclarea (Salvia sclarea) tiene uso tradicional en la herbolaria europea para las molestias menstruales y menopáusicas. Su aceite esencial contiene esclareol, un diterpeno con actividad estrogénica. Se utiliza en aromaterapia y por vía oral para los sofocos, y figura en múltiples bases de datos de ingredientes para la menopausia.
- damianaTradicional
La damiana (Turnera diffusa) tiene uso tradicional en la medicina popular mexicana y mesoamericana como afrodisíaco y tónico femenino para la pérdida de libido menopáusica, los bochornos y las alteraciones del estado de ánimo. Contiene compuestos fitoestrogénicos débiles y flavonoides inhibidores de la aromatasa. Figura en múltiples bases de datos de ingredientes para la menopausia.
- dioscoreaTradicional
Dioscorea (especies de ñame silvestre) tiene un uso tradicional extenso en la MTC y en la medicina indígena americana para los síntomas de la menopausia, principalmente a través de su contenido de diosgenina. Sin embargo, el cuerpo humano no puede convertir la diosgenina en progesterona o estrógeno, y la evidencia de ECA clínicos para el alivio de los síntomas de la menopausia es negativa en el caso de las preparaciones tópicas.
- dong quaiTradicional
El dong quai (Angelica sinensis) ha sido una piedra angular de la Medicina Tradicional China para la salud de la mujer, incluidos los trastornos de la menopausia, durante más de 2000 años. Se lo conoce como el 'ginseng femenino' en la MTC. Sin embargo, la evidencia de ensayos clínicos como monoterapia no ha confirmado efectos estrogénicos ni una reducción significativa de los sofocos en comparación con placebo.
- raíz de dong quaiTradicional
La raíz de dong quai (Angelica sinensis) es una hierba clásica de la MTC (medicina tradicional china) utilizada desde hace más de 2000 años como "tónico femenino" para trastornos menstruales y molestias de la menopausia. A pesar de su uso tradicional generalizado, la evidencia de ECA como monoterapia no ha confirmado una reducción significativa de los sofocos menopáusicos ni efectos estrogénicos en mujeres posmenopáusicas.
- aceite de onagraTradicional
El aceite de onagra (EPO, Oenothera biennis) se utiliza ampliamente de manera tradicional para los sofocos menopáusicos y los síntomas hormonales. Sin embargo, la evidencia de revisiones clínicas sistemáticas es mayormente negativa: un ECA (n=56) no encontró una diferencia significativa respecto al placebo en cuanto a los sofocos, y múltiples revisiones autorizadas concluyen que no alivia eficazmente los síntomas vasomotores de la menopausia.
- hinojoTradicional
El hinojo (Foeniculum vulgare) tiene uso tradicional en la herbolaria mediterránea para los síntomas menopáusicos. Un ECA de combinación de hinojo, manzanilla y azafrán encontró mejoras en la atrofia vaginal y los síntomas menopáusicos. El hinojo contiene compuestos fitoestrogénicos (anetol, fitoestrógenos) y está incluido en la revisión sistemática iraní sobre sofocos.
- ginkgo bilobaTradicional
Ginkgo biloba se utiliza tradicionalmente para el apoyo cognitivo y la mejora de la circulación, abordando la niebla mental, el deterioro de la memoria y las alteraciones del estado de ánimo comunes en la menopausia. Figura en revisiones botánicas como utilizado para los síntomas cognitivos y del estado de ánimo relacionados con la menopausia. La evidencia corresponde principalmente a beneficios cognitivos y circulatorios generales, con una aplicación indirecta a la menopausia.
- hierba de cabra cachondaTradicional
La hierba de cabra en celo (especies de Epimedium) es un medicamento herbal tradicional chino con más de 2000 años de uso para afecciones reproductivas y menopáusicas. Su constituyente activo, la icariína, actúa como fitoestrógeno y agente protector del hueso. Está reconocida en múltiples bases de datos de ingredientes para la menopausia y respaldada por evidencia mecanística in vitro y en animales.
- kavaTradicional
La kava (Piper methysticum) es utilizada tradicionalmente por las culturas de las islas del Pacífico y ha sido investigada para la ansiedad y los síntomas de estado de ánimo asociados a la menopausia. Algunos estudios clínicos alemanes encontraron beneficios para los componentes de ansiedad de la menopausia. Sin embargo, se asocia con riesgo de hepatotoxicidad y ha sido retirada del mercado en varios países, lo que hace controvertido su uso.
- melisaTradicional
La toronjil (Melissa officinalis) tiene un uso tradicional en la medicina herbal europea para la ansiedad, el insomnio y las alteraciones del estado de ánimo, un conjunto de síntomas importante en la transición menopáusica. Un estudio clínico encontró que la toronjil estandarizada redujo significativamente la ansiedad y el insomnio en adultos. Se utiliza en fórmulas para síntomas menopáusicos y figura en bases de datos de ingredientes para la menopausia.
- AgripalmaTradicional
El agrimonia (Leonurus cardiaca), también conocida como cardiaca, tiene una larga historia de uso en la medicina herbal europea y china para afecciones ginecológicas, incluidas las palpitaciones cardíacas, los sofocos y la tensión nerviosa asociados con la menopausia. Se encuentra entre las plantas mencionadas habitualmente para la menopausia en revisiones autorizadas de medicina botánica, aunque no ha sido bien estudiada en ECA específicos sobre menopausia.
- ArtemisaTradicional
A. vulgaris está documentada para el tratamiento de síntomas menopáusicos en la Farmacopea Europea (como preparación homeopática) y en la tradición de la MTC. La actividad estrogénica de la planta, confirmada en estudios farmacológicos, brinda respaldo mecanístico. Adams et al. (Chinese Medicine 2012) revisaron específicamente el ajenjo para la menopausia. La moxibustión se utiliza clínicamente para los sofocos. No existen ECA de suplementación oral para la menopausia.
- pasifloraTradicional
La pasiflora (Passiflora incarnata) tiene uso tradicional en la medicina herbal europea y norteamericana para la ansiedad, el insomnio y la tensión nerviosa, todas ellas quejas menopáusicas destacadas. Modula los receptores GABA-A. La revisión sistemática iraní sobre los sofocos la mencionó como potencialmente aliviadora de los efectos secundarios menopáusicos, y aparece en múltiples fórmulas botánicas para la menopausia.
- phellodendron amurenseTradicional
En la Medicina Tradicional China (MTC), P. amurense (Huang Bai) se utiliza para los síntomas menopáusicos, incluidos los sofocos, los sudores nocturnos y la inquietud, clasificados como "fiebre héctica por consunción ósea debida a deficiencia de yin". Esta es una indicación tradicional bien documentada. La combinación Relora (Magnolia + P. amurense) ha sido estudiada para el estrés y la ansiedad en mujeres premenopáusicas, lo que proporciona un contexto clínico indirecto.
- aligustreTradicional
Ligustrum lucidum se ha utilizado durante mucho tiempo en la MTC para las molestias menopáusicas, particularmente la menopausia prematura, atribuido a sus efectos nutritivos del yin sobre el hígado y los riñones. La fórmula Erzhi Pill, que contiene FLL, está documentada en la aplicación clínica taiwanesa y china para los síntomas menopáusicos. No existen ECA independientes en humanos sobre el ligustrum para la menopausia.
- RhodiolaTradicional
Rhodiola rosea es una hierba adaptógena con uso tradicional en Escandinavia y Rusia para el estrés, la fatiga y el estado de ánimo, síntomas prominentes en la transición menopáusica. La evidencia clínica sobre sus efectos adaptógenos generales cuenta con buen respaldo, y cada vez se recomienda más para los síntomas de ánimo y energía asociados a la menopausia. Los ECA específicos sobre menopausia son limitados.
- smilaxTradicional
La zarzaparrilla tiene un uso tradicional como tónico equilibrador hormonal para los síntomas de la menopausia, atribuido a sus saponinas esteroidales, que en algunas fuentes se describen como fitoestrogénicas. No se han realizado ensayos clínicos en humanos, y no se ha confirmado una actividad estrogénica directa en humanos.
- sumaTradicional
La suma se utiliza tradicionalmente en la medicina popular sudamericana para aliviar los síntomas de la menopausia, como los sofocos y los cambios de ánimo, respaldado por su capacidad documentada para modular los niveles de estradiol y progesterona en estudios con animales. Ningún ensayo clínico en humanos ha confirmado su eficacia para los síntomas menopáusicos.
- Ñame silvestreTradicional
El ñame silvestre (Dioscorea villosa) se utiliza ampliamente en la medicina tradicional china y en la medicina indígena americana para los síntomas de la menopausia, principalmente a través de cremas tópicas que pretenden actuar como "progesterona natural". Sin embargo, el cuerpo humano no puede convertir la diosgenina (el principal compuesto del ñame silvestre) en progesterona, y un ECA no encontró diferencias con respecto al placebo en cuanto a la mejora de los síntomas.
- BetónicaTradicional
La betónica (wood betony) está documentada en la práctica herbolaria tradicional para las molestias menopáusicas, particularmente el insomnio con inquietud y la depresión asociados con condiciones uterinas de estancamiento o congestión. Se trata de un uso tradicional basado en la práctica clínica, sin respaldo de ensayos clínicos.
- MilenramaTradicional
La milenrama se usa tradicionalmente en varios sistemas para las molestias de la menopausia, y su actividad estrogénica documentada in vitro proporciona una base mecanística plausible. El uso popular europeo y de Oriente Medio la menciona para la regulación hormonal femenina, incluyendo los síntomas menopáusicos, pero no se han publicado ensayos clínicos específicos en humanos sobre variables de resultado relacionadas con la menopausia.