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VitabaseIngredientes

anatabina

Tabla de contenidos

Otros Nombres

(2RS)-1,2,3,6-tetrahydro-2,3'-bipyridyl(2S)-1,2,3,6-tetrahidro-2,3'-bipiridina(D,L)-anatabine(R)-(+)-anatabine(R,S)-anatabine(RS)-anatabine(S)-(-)-anatabina1,2,3,6-tetrahydro-2,3'-bipyridin1,2,3,6-tetrahidro-2,3'-bipiridina1,2,3,6-tetrahydro-2,3'-dipyridine1,2,3,6-tetrahidro-2-(3-piridil)piridina2,3'-bipiridina, 1,2,3,6-tetrahidro-2-(3-pyridyl)-1,2,3,6-tetrahydropyridine2-(pyridin-3-yl)-1,2,3,6-tetrahydropyridine3-(1,2,3,6-tetrahidropiridin-2-il)piridina3-[(2S)-1,2,3,6-tetrahidropiridin-2-il]piridina

Sinopsis

Anatabina

Identidad y caracterización química

La anatabina es uno de los alcaloides menores presentes en plantas de la familia Solanaceae, que incluye la planta del tabaco y el tomate. La anatabina tiene la fórmula molecular C10H12N2, un peso molecular de 160.22 g/mol, y se designa químicamente como 1,2,3,6-tetrahidro-2,3′-bipiridina. Se encuentra dentro de la categoría de los alcaloides piridínicos y presenta propiedades tanto fotosensibles como higroscópicas.

La anatabina presenta un centro quiral en la posición C-2 del anillo parcialmente hidrogenado, lo que da lugar a la formación de dos enantiómeros: (R)-anatabina y (S)-anatabina. El enantiómero (S) es la forma predominante, representando aproximadamente el 85% del compuesto de origen natural. Tanto la anatabina como la nicotina contienen un anillo de piridina y un átomo de nitrógeno básico, características fundamentales para su actividad biológica.

Fuentes naturales

Las plantas de tabaco comerciales suelen producir alcaloides en niveles de entre el 2% y el 4% del peso seco total, correspondiendo la nicotina a aproximadamente el 90% del contenido alcaloide total, y los compuestos relacionados anatabina, nornicotina y anabasina constituyendo casi la totalidad del resto. Se considera que estos compuestos son biológicamente activos y forman parte del sistema de defensa natural de las plantas contra los insectos.

Más allá del tabaco, la anatabina se encuentra en niveles traza en varias verduras de consumo habitual. La anatabina es un alcaloide presente en plantas de la familia Solanaceae, incluidos el tabaco, los tomates, las papas, los pimientos y las berenjenas. La anatabina figura entre los alcaloides farmacológicamente activos presentes en el tabaco y en diversos alimentos, entre ellos tomates verdes, papas verdes, pimientos rojos maduros, tomatillos y tomates secados al sol, aunque en concentraciones bajas.

Biosíntesis

Experimentos con marcaje radioactivo han demostrado que la biosíntesis de la anatabina difiere de la de los demás alcaloides del tabaco en que ambos anillos derivan del ácido nicotínico. Aunque aún no se han identificado las enzimas específicas, se ha sugerido que el ácido 3,6-dihidronicotínico interviene en la vía biosintética.

Preparados comerciales y sales

El suplemento dietético comercial Anatabloc contenía el ingrediente dietético citrato de anatabina —la forma de sal cítrica de la anatabina— presente en diversas plantas de la familia Solanaceae. El citrato de anatabina, combinado con las vitaminas A y D3, se formuló como producto de apoyo antiinflamatorio. La anatabina puede extraerse del tabaco y presumiblemente de otras fuentes presentes en el suministro alimentario, o prepararse de forma sintética.

Uso tradicional e histórico

La anatabina no cuenta con una tradición documentada de aislamiento o uso deliberado como agente terapéutico distinto en ningún sistema médico histórico. Como constituyente traza de verduras dietéticas comunes, la anatabina ha estado presente en el suministro alimentario humano y en el consumo humano durante siglos. Los seres humanos se exponen a la anatabina a través de productos de tabaco y de cultivos alimentarios comunes y ampliamente consumidos, como papas, pimientos, berenjenas y tomates.

La historia comercial moderna de la anatabina como suplemento intencional es breve y específica. La anatabina se comercializó entre 2011 y 2014 (Anatabloc, Star Scientific Inc.) como suplemento dietético y como ingrediente activo en una crema facial con propiedades antiinflamatorias. Star Scientific desarrolló y vendió el compuesto como suplemento dietético principalmente a través de GNC hasta mediados de 2014. Posteriormente, Rock Creek Pharmaceuticals (anteriormente una subsidiaria de Star Scientific) comenzó a desarrollar la anatabina como fármaco. Los suplementos dietéticos se comercializaban con los nombres Anatabloc y CigRx; la empresa también comercializó cosméticos bajo la marca Anatabloc.

En 2013, Star Scientific se vio envuelta en un escándalo político relacionado con el gobernador de Virginia; los costos legales acumulados derivados de la defensa de Jonnie Williams en el escándalo McDonnell desbordaron las finanzas de la empresa, que se declaró en quiebra en 2016. Como consecuencia, el desarrollo y los ensayos clínicos de la anatabina se suspendieron indefinidamente.

Historia regulatoria

En una carta de advertencia del 20 de diciembre de 2013, la FDA afirmó que Star Scientific debía presentar ante la agencia una notificación de Nuevo Ingrediente Dietético (NDI, por sus siglas en inglés) porque la anatabina era un ingrediente nuevo que no había estado presente en el suministro alimentario en una forma que no hubiera sido alterada químicamente. Aunque reconoció que "la anatabina está presente como constituyente inherente de alimentos como la coliflor, la berenjena, las papas y los tomates", la FDA indicó que no tenía conocimiento de información que indicara que la anatabina en sí misma se hubiera comercializado como un artículo alimentario.

La carta de la FDA declaró que la anatabina, utilizada en dos de los productos de la empresa —Anatabloc y CigRx—, constituía un nuevo ingrediente dietético que requería notificación previa a la comercialización ante la agencia. También afirmó que los productos de la empresa eran fármacos nuevos no aprobados, según declaraciones publicadas en el sitio web de la compañía. Según la FDA, el tabaco y sus constituyentes, incluida la anatabina, tienen prohibido el estatus de suplemento dietético. En 2013 la FDA advirtió a Star Scientific por promover ilegalmente CigRx y Anatabloc antes de que se demostrara que la anatabina era segura. Posteriormente, una nueva dirección y una junta directiva en su mayoría renovada, bajo el nombre de Rock Creek Pharmaceuticals, retiró el suplemento dietético debido a las inquietudes de la FDA.

Constituyentes clave y compuestos activos

La anatabina en sí misma es el principal compuesto activo de interés en todas las preparaciones estudiadas. Comercialmente, se formuló como su sal de citrato. La predicción de dianas mediante la base de datos SwissTargetPrediction indica que la anatabina y la nicotina comparten proteínas diana comunes, lo que refleja sus estructuras químicas estrechamente relacionadas.

Mecanismos de acción establecidos

Inhibición de la señalización de NF-κB y STAT3

El mecanismo más ampliamente estudiado de la anatabina es su inhibición de dos factores de transcripción proinflamatorios centrales. A nivel molecular, la anatabina inhibe la actividad de dos factores de transcripción implicados en la respuesta inflamatoria celular —NF-κB (factor nuclear kappa B) y STAT3 (transductor de señal y activador de la transcripción 3)—, tanto in vivo como in vitro. Además, disminuye de forma dependiente de la dosis los niveles de TNFα e IL-6 inducidos por lipopolisacárido (LPS), mientras aumenta los niveles de la citocina antiinflamatoria IL-10 in vivo.

Los datos muestran que la anatabina previene la fosforilación de STAT3 y NFκB inducida por LPS o TNF-α en células SH-SY5Y, células HEK293, microglía humana y células mononucleares de sangre humana. Utilizando sangre humana entera, se comprobó que la anatabina previene la producción de IL-1β inducida por LPS.

Actividad sobre los receptores nicotínicos de acetilcolina

Se ha propuesto que la inhibición in vitro e in vivo de la actividad de NF-κB y STAT3 por parte de la anatabina se sitúa aguas abajo de la unión al receptor nicotínico de acetilcolina α7 (nAChR). Esta hipótesis coincide con hallazgos que muestran que la anatabina es capaz de estimular tanto los subtipos de nAChR α7 como α4β2, con potencia diferencial. Además, esto es consistente con la idea de que la activación de los nAChR α7 no neuronales puede regular a la baja las vías intracelulares JAK2–STAT3–NF-κB y PIK3/Akt–Nrf2 en las células inmunitarias, lo que conduce a la supresión de la producción de citocinas proinflamatorias.

Se determinó que la anatabina es un agonista más débil de los nAChR que la nicotina. El mecanismo de acción de la anatabina dietética sobre la autoinmunidad tiroidea aún está por dilucidarse, pero podría producir efectos inmunomoduladores mediante la activación de receptores colinérgicos α4β2 o α7, de forma similar a la nicotina y otros agonistas estructuralmente relacionados.

Activación de la vía NRF2

La investigación en farmacología de sistemas ha verificado, mediante un sistema celular reportero de luciferasa adecuado, que el tratamiento con anatabina resulta en la translocación de NRF2. Este hallazgo, publicado en Frontiers in Pharmacology (2022), añade una vía citoprotectora y antioxidante a los mecanismos antiinflamatorios previamente identificados, aunque la contribución relativa de la activación de NRF2 a los efectos generales de la anatabina sigue en fase de investigación.

Inhibición de la monoaminooxidasa

A concentraciones de inhibición máxima o saturante, la anatabina resultó eficaz para inhibir la actividad de la monoaminooxidasa (MAO) en aproximadamente un 60%. Este resultado sugiere que la anatabina podría ser mucho más segura como medicamento que los inhibidores estándar de la enzima MAO. La anatabina fue eficaz para inhibir la enzima en todos los puntos temporales de la reacción, y fue igualmente eficaz al inhibir las actividades tanto de MAO A como de MAO B. Esta actividad se demostró in vitro y se reportó en una solicitud de patente estadounidense; su relevancia a niveles de exposición dietética no se ha confirmado en estudios clínicos en humanos.

Supresión de iNOS y COX-2

Múltiples estudios preclínicos han demostrado que la anatabina tiene efectos antiinflamatorios in vitro e in vivo. Se ha demostrado que la anatabina inhibe la fosforilación de NF-κB y STAT3 en modelos animales de enfermedad de Alzheimer y esclerosis múltiple, actuando para reducir la producción de citocinas proinflamatorias y otros marcadores de inflamación, así como para reducir el daño celular y tisular provocado por la sobreproducción de estas moléculas. Se comprobó que la administración de anatabina atenuaba múltiples manifestaciones de autoinmunidad tiroidea en un modelo animal de tiroiditis de Hashimoto, y en estudios in vitro suprimió de forma dependiente de la dosis la producción macrofágica de iNOS y COX-2, dos enzimas que aumentan drásticamente durante los estados proinflamatorios.

Farmacocinética

La farmacocinética in vivo y el perfil antiinflamatorio de la anatabina se caracterizaron en roedores. Se determinó que la anatabina es biodisponible y capaz de penetrar el cerebro tras la administración sistémica. En particular, se ha demostrado que la anatabina inhibe la señalización de NF-κB y atraviesa fácilmente la barrera hematoencefálica, lo que sugiere que podría representar un agente adecuado para el tratamiento de trastornos neuroinflamatorios.

Evidencia científica por área de uso

1. Inflamación y proteína C-reactiva sistémica

Evidencia preclínica (animal/in vitro): La actividad antiinflamatoria de la anatabina se evaluó in vivo utilizando un modelo agudo de inflamación mediante el desafío de ratones de tipo silvestre con LPS. La anatabina redujo la producción de citocinas proinflamatorias (IL-6, IL-1β y TNF-α) en el plasma, riñón y bazo de los animales tras la inyección de LPS y, simultáneamente, se opuso a la fosforilación de STAT3 inducida por LPS.

Tras la administración intraperitoneal (1, 2 y 5 mg/kg), la anatabina provocó una reducción dependiente de la dosis del edema de pata inducido por carragenina en ratas; en ratones, inhibió la producción de citocinas proinflamatorias y, al mismo tiempo, elevó los niveles de una citocina antiinflamatoria de forma dependiente de la dosis 2 horas después del desafío con lipopolisacárido.

Evidencia en humanos/clínica: Se registró un ensayo clínico (NCT01607619) para evaluar los efectos de la suplementación dietética con anatabina sobre los niveles sanguíneos de proteína C-reactiva en sujetos humanos. El propósito principal de este estudio era evaluar los efectos del suplemento dietético sobre la función inflamatoria humana normal. Se ha demostrado que compuestos químicamente similares a la anatabina reducen las respuestas inflamatorias, y los estudios de laboratorio mostraron propiedades antiinflamatorias para la anatabina. Los investigadores buscaron explorar esto más a fondo en estudios humanos. Sin embargo, no se dispone de resultados publicados completos de este ensayo en la literatura revisada por pares, ya que el desarrollo clínico se suspendió tras la quiebra de la empresa en 2016.

Solidez de la evidencia: La evidencia preclínica es sólida en múltiples tipos celulares y modelos animales. La evidencia clínica definitiva en humanos para el uso antiinflamatorio general está ausente.

2. Tiroiditis autoinmune (enfermedad de Hashimoto)

Evidencia preclínica: Caturegli et al. investigaron los efectos de la anatabina en un modelo murino de tiroiditis autoinmune y observaron que la anatabina redujo significativamente varios marcadores de inflamación sistémica.

Evidencia clínica en humanos: Se diseñó un ensayo clínico para evaluar los efectos de la suplementación dietética con anatabina en pacientes con tiroiditis de Hashimoto. Se trató de un ensayo clínico multicéntrico, doble ciego, controlado con placebo y aleatorizado. Un total de 146 pacientes (70 tratados con anatabina y 76 con placebo) completaron el estudio. Aproximadamente el 50% de los pacientes de cada grupo estaba tomando levotiroxina. Se administraron pastillas de anatabina (9–24 mg/día) o placebo, cada una con vitaminas A y D3, por vía oral tres veces al día durante 3 meses.

Los pacientes tratados con anatabina presentaron una reducción significativa en los niveles absolutos séricos de anticuerpos antitiroglobulina (TgAb) desde el inicio hasta el final del estudio en comparación con quienes recibieron placebo (P = .027); sin embargo, no hubo cambios ni diferencias significativas en las medias de los grupos de tratamiento para los niveles de anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (TPOAb) o TgAb. Se observó una disminución del 20% en los niveles de TgAb en el grupo de anatabina en comparación con el grupo placebo (P = .023). En general, el suplemento de anatabina fue seguro y bien tolerado.

Los resultados de este ensayo sugirieron que están justificados estudios adicionales sobre la anatabina en la tiroiditis de Hashimoto y otros trastornos autoinmunes, incluidos estudios que monitoreen los cambios durante períodos de tiempo más prolongados y que dilucidar su mecanismo de acción.

Solidez de la evidencia: Esta es la evidencia clínica en humanos de mayor calidad para la anatabina, que comprende un ensayo controlado aleatorizado (ECA) publicado en una revista revisada por pares (Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 2014). El resultado es estadísticamente significativo pero limitado en alcance: solo se redujo el TgAb (no el TPOAb), el ensayo duró solo 12 semanas, el estudio fue financiado por Rock Creek Pharmaceuticals, y el desarrollo clínico se discontinuó posteriormente. No se ha publicado ninguna replicación independiente.

3. Dolor articular y afecciones musculoesqueléticas

Evidencia en humanos: Un estudio de encuesta basado en internet proporcionó evidencia de que la suplementación con anatabina podría mejorar los trastornos crónicos de dolor articular. La anatabina había demostrado efectos antiinflamatorios in vivo e in vitro, y se consideraba potencialmente útil para dolores y molestias musculoesqueléticas. El propósito de este estudio de encuesta basado en internet era proporcionar más información sobre los usuarios de anatabina que reportan beneficios para el dolor o la rigidez articular.

Este estudio presenta varias limitaciones. En primer lugar, se trata de un estudio de encuesta basado en cuestionarios y no de un ensayo controlado, por lo que no controla la medicación concomitante para el dolor ni otros suplementos dietéticos. En segundo lugar, el estudio se basa en información autorreportada de una muestra de individuos seleccionados en función de sus compras repetidas del suplemento, por lo que no puede verificarse la fiabilidad de las respuestas, y los resultados podrían no ser generalizables. Este estudio refleja la experiencia de usuarios habituales y de larga duración de anatabina con dolor articular, no del conjunto más amplio de todos los usuarios.

Solidez de la evidencia: Muy débil. Se trata de un estudio de encuesta autorreportado, no un ensayo controlado. No se ha publicado ningún ensayo controlado aleatorizado que evalúe la anatabina para el dolor articular en humanos.

4. Rosácea (uso tópico)

Evidencia clínica: La anatabina es un alcaloide de la familia de plantas Solanaceae que se ha demostrado, en varios estudios preclínicos, que modula las vías de señalización proinflamatorias. Se desarrolló y evaluó una crema con anatabina en un estudio de serie de casos abierto sobre su seguridad y efectos en la apariencia de la piel en 10 pacientes con rosácea leve a moderada. Los pacientes aplicaron la crema en el rostro dos veces al día durante un período de 30 días. Los pacientes y el médico del estudio completaron evaluaciones de seguridad y eficacia al final del estudio.

Los resultados mostraron que el 50% de los pacientes reportaron por sí mismos una mejora en la apariencia de su piel, y el médico observó mejoría en el 70% de los pacientes.

Solidez de la evidencia: Muy débil. Se trató de una serie de casos abierta y no controlada, de solo 10 pacientes. No hubo grupo placebo, ni cegamiento, y el tamaño de la muestra es demasiado pequeño para extraer conclusiones. Se reportó que la crema de anatabina era útil para el manejo de la rosácea leve a moderada, pero esta caracterización se basa únicamente en este estudio preliminar no controlado.

5. Enfermedad de Alzheimer y neurodegeneración

Evidencia preclínica: La anatabina es un alcaloide menor del tabaco que también se encuentra en plantas de la familia Solanaceae y presenta una similitud estructural química con la nicotina. Se ha demostrado que exhibe propiedades antiinflamatorias y reduce la microgliosis y la fosforilación de tau en un modelo puro de tauopatía en ratones. Se investigaron los efectos de un tratamiento oral crónico con anatabina en un modelo de ratón transgénico (Tg PS1/APPswe) de la enfermedad de Alzheimer, que presenta depósitos patológicos de Aβ, neuroinflamación y déficits conductuales.

Se observó una reducción significativa de la microgliosis y del depósito patológico de Aβ en el cerebro de los ratones Tg PS1/APPswe tratados con anatabina. Este fue el primer estudio en investigar el impacto del tratamiento crónico con anatabina sobre la patología y el comportamiento similares a la EA en un modelo de ratón transgénico de EA. En general, los datos mostraron que la anatabina reduce la β-amiloidosis, la neuroinflamación y alivia algunos déficits conductuales en los ratones Tg PS1/APPswe, apoyando una mayor exploración de la anatabina como posible agente modificador de la enfermedad para el tratamiento de la EA. El tratamiento oral con anatabina a 10 mg/kg/día o 20 mg/kg/día se inició en ratones Tg PS1/APPswe de 10 meses de edad y duró 6.5 meses.

También se demostró que la anatabina reduce la producción de citocinas proinflamatorias (IL-6, IL-1β y TNF-α) en el plasma, riñón y bazo tras la inyección de LPS en ratones. Tras el tratamiento oral crónico con anatabina, se observó una reducción en los niveles cerebrales de TNF-α e IL-6 en ratones modelo de Alzheimer transgénicos en comparación con ratones no tratados. Además, el aumento de la fosforilación de STAT3 detectado en los cerebros de estos ratones se inhibió con el tratamiento con anatabina.

Evidencia en humanos/clínica: No existen ensayos clínicos publicados en humanos sobre la anatabina en la enfermedad de Alzheimer en la literatura revisada por pares. Toda la evidencia procede de modelos animales e in vitro.

Solidez de la evidencia: Solo preclínica. Los resultados de modelos roedores transgénicos son interesantes, pero no se han trasladado a estudios en humanos. Los estudios relevantes también presentan conflictos de interés, ya que la anatabina fue suministrada por Rock Creek Pharmaceuticals.

6. Esclerosis múltiple (encefalomielitis autoinmune experimental)

Evidencia preclínica: Los análisis de la producción de citocinas en la periferia de los animales revelaron que la anatabina redujo significativamente las citocinas Th1 y Th17 conocidas por contribuir al desarrollo de la encefalomielitis autoinmune experimental (EAE). La anatabina parece suprimir significativamente la fosforilación de STAT3 y p65 NFκB en el bazo y el cerebro de ratones con EAE.

Además, la anatabina (~10 y ~20 mg/kg/día durante 4 semanas; exposición por inhalación) tuvo efectos en un modelo murino de esclerosis múltiple, reduciendo los déficits neurológicos y la pérdida de peso corporal.

Evidencia en humanos/clínica: Ninguna publicada.

Solidez de la evidencia: Solo preclínica. La evidencia procede de modelos animales establecidos de EM, pero no se ha producido traslación a humanos.

7. Inflamación intestinal (colitis)

Evidencia preclínica: La anatabina, un alcaloide menor del tabaco también presente en pimientos, tomate y berenjena, presenta propiedades antiinflamatorias in vivo e in vitro. Un estudio evaluó las propiedades antiinflamatorias de la nicotina y la anatabina en un modelo murino de colitis ulcerosa inducida por sulfato de dextrano sódico (DSS). La anatabina indujo una disminución significativa en la abundancia de citocinas proinflamatorias y redujo la expresión proteica de la citocina antiinflamatoria IL-10 en el colon de ratones tratados con DSS.

Evidencia en humanos/clínica: Ninguna publicada.

Solidez de la evidencia: Solo preclínica.

8. Lesión cerebral traumática

Evidencia preclínica: Un estudio se centró en el tratamiento retardado con anatabina, un compuesto antiinflamatorio, en ratones hTau utilizando dos modelos diferentes de lesión cerebral traumática leve repetitiva (r-mTBI). La justificación para usar dos modelos del mismo impacto pero con frecuencias diferentes fue abordar la heterogeneidad de la r-mTBI en las poblaciones clínicas. Tras la última lesión en cada modelo, transcurrieron tres meses antes del inicio del tratamiento, y la anatabina se administró en el agua de bebida durante los 3 meses siguientes. Los datos demostraron que un tratamiento retardado de 3 meses con anatabina mitigó la astrogliosis en ambos paradigmas de TBI, pero mejoró las funciones cognitivas solo en los ratones lesionados con mayor frecuencia. También se comprobó que la anatabina disminuía la fosforilación de la proteína tau y de NFκB, ambas aumentadas tras la r-mTBI en ambos modelos.

Evidencia en humanos/clínica: Ninguna publicada.

Solidez de la evidencia: Solo preclínica.

9. Cese del tabaquismo

CigRx, un suplemento dietético que contiene anatabina, se suponía que reducía la urgencia de fumar. La anatabina se ha estudiado en modelos animales y en células para ver si podría ser útil en el tratamiento de la adicción a la nicotina y la inflamación. Sin embargo, no se ha publicado ningún ensayo controlado aleatorizado revisado por pares que evalúe la anatabina como ayuda para el cese del tabaquismo.

Solidez de la evidencia: No existe evidencia clínica controlada publicada.

Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la anatabina

  • Sistema inmunitario: Modulación de citocinas proinflamatorias (IL-1β, IL-6, TNF-α) mediante la inhibición de NF-κB y STAT3; efectos inmunomoduladores sobre la autoinmunidad tiroidea en un ECA.
  • Sistema nervioso central: Farmacocinética que penetra el cerebro; investigada en modelos de enfermedad de Alzheimer, esclerosis múltiple y lesión cerebral traumática; actividad agonista de nAChR.
  • Sistema endocrino: Estudiada en la tiroiditis de Hashimoto (hipotiroidismo autoinmune); reducción de TgAb demostrada en un ECA.
  • Sistema musculoesquelético: Asociada con reducciones reportadas del dolor articular en una encuesta autorreportada; supresión de iNOS y COX-2 in vitro.
  • Sistema tegumentario: Investigada como agente tópico en la rosácea en una pequeña serie de casos abierta.
  • Sistema gastrointestinal: Efectos antiinflamatorios en modelos murinos de colitis.
  • Sistemas de neurotransmisores: Se investigaron los efectos neurofarmacológicos de tres alcaloides de origen natural —nicotina, cotinina y anatabina— in vitro e in vivo. Una única inyección de nicotina indujo rasgos conductuales de tipo ansiolítico en ratones, mientras que la cotinina y la anatabina no mostraron ningún efecto detectable en este modelo.

Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

  • Pastillas orales (Anatabloc): Se administraron pastillas de anatabina (9–24 mg/día) o placebo, cada una con vitaminas A y D3, por vía oral 3 veces al día durante 3 meses en el ECA ASAP sobre la tiroiditis de Hashimoto.
  • Crema tópica: Se evaluó una crema con anatabina en un estudio de serie de casos abierto. Los pacientes aplicaron la crema en el rostro dos veces al día durante un período de 30 días.
  • Estudios en animales — administración oral: Se utilizó tratamiento oral con anatabina a 10 mg/kg/día o 20 mg/kg/día en modelos de ratones transgénicos de Alzheimer.
  • Estudios en animales — intraperitoneal: Tras la administración intraperitoneal a 1, 2 y 5 mg/kg, la anatabina provocó una reducción dependiente de la dosis del edema de pata inducido por carragenina en ratas.
  • Estudios en animales — inhalación: La anatabina a aproximadamente 10 y 20 mg/kg/día durante 4 semanas mediante exposición por inhalación tuvo efectos en un modelo murino de esclerosis múltiple, reduciendo los déficits neurológicos y la pérdida de peso corporal.

Consideraciones de seguridad e interacciones

Eventos adversos en ensayos en humanos

Los eventos adversos más comúnmente reportados en el ECA ASAP sobre la tiroiditis de Hashimoto fueron mareo leve (36%), náuseas (8%), dolores de cabeza (7%) y parestesia (7%). Sin embargo, los ajustes de dosis resolvieron dichos eventos en la mayoría de los casos. En general, se reportó que el suplemento de anatabina fue seguro y bien tolerado a dosis de 9–24 mg/día durante 3 meses en este ensayo, el único estudio controlado con placebo en humanos publicado de esta duración.

Preocupaciones regulatorias de la FDA

En 2013, la FDA advirtió a Star Scientific por promover ilegalmente CigRx y Anatabloc antes de que se demostrara que la anatabina era segura. Aunque la agencia coincidió en que la anatabina se presenta de forma natural en verduras que forman parte comúnmente del suministro alimentario, la FDA declaró que la mera presencia de anatabina en un alimento, sin evidencia de que dicho alimento se comercializara específicamente por su contenido de anatabina, no constituye la "comercialización" de la anatabina como alimento o suplemento. La FDA no ha aprobado la anatabina como fármaco, enfatizando que su eficacia y seguridad como tratamiento médico no están establecidas.

Inhibición de la MAO y potencial de interacción farmacológica

La anatabina fue eficaz para inhibir la actividad de la MAO en todos los puntos temporales de la reacción, y fue igualmente eficaz al inhibir las actividades tanto de MAO A como de MAO B. Esta inhibición parcial de la MAO (aproximadamente un 60% a concentraciones saturantes in vitro) plantea una preocupación teórica en relación con las interacciones con fármacos serotoninérgicos o adrenérgicos, alimentos con alto contenido de tiramina, y otros compuestos monoaminérgicos. Sin embargo, no se ha establecido en investigaciones clínicas publicadas si las concentraciones plasmáticas alcanzadas a las dosis utilizadas como suplemento dietético son suficientes para producir una inhibición de la MAO clínicamente relevante en humanos.

Actividad sobre receptores nicotínicos y efectos en el SNC

En estudios neurofarmacológicos comparativos de nicotina, cotinina y anatabina, una única inyección de nicotina indujo rasgos conductuales de tipo ansiolítico en ratones, mientras que la cotinina y la anatabina no mostraron ningún efecto detectable. La anatabina fue un agonista más débil de los nAChR que la nicotina. Esto sugiere un menor riesgo de efectos estimulantes en el SNC similares a los de la nicotina, pero la relevancia clínica en humanos sigue sin caracterizarse.

Conflicto de interés en la investigación publicada

La anatabina fue suministrada para investigación por Rock Creek Pharmaceuticals, empresa que comercializaba la anatabina como suplemento dietético, y el director ejecutivo de Rock Creek Pharmaceuticals figuró como autor en varios estudios preclínicos publicados. Este patrón de participación de la industria constituye una limitación significativa a la hora de interpretar la literatura preclínica y clínica existente.

Ausencia de datos de seguridad a largo plazo

Según los autores del ensayo ASAP, se requieren estudios a largo plazo para confirmar los resultados observados en los ensayos existentes. Son necesarios estudios adicionales, en particular ensayos clínicos en humanos, para confirmar las observaciones existentes y establecer cualquier afirmación médica definitiva. El programa de desarrollo clínico se discontinuó en 2016 tras la quiebra de la empresa, dejando una brecha sustancial en los datos de seguridad a largo plazo en humanos.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que anatabina puede ayudar a apoyar.

  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que anatabina puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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