Babasú (Attalea speciosa / Orbignya phalerata)
1. Identidad y clasificación botánica
Nomenclatura
En la literatura actual se encuentran varios nombres científicos para el babasú, principalmente Orbignya phalerata y Attalea speciosa, pero también O. speciosa y O. martiana, entre otros. Esta multiplicidad de nombres ha generado históricamente una considerable confusión en la comunidad científica. Cuatro descripciones independientes en el siglo XIX dan inicio a la nomenclatura del babasú: la primera descripción fue realizada por Martius en 1826 como Attalea speciosa; el mismo autor describió un ejemplar en Bolivia en 1844 como Orbignya phalerata. Aunque el nombre Orbignya phalerata se considera válido, no se recomienda su uso, ya que la literatura botánica reciente sobre Arecaceae y los índices de nombres de plantas adoptan la fusión de géneros en Attalea, y Genera Palmarum (Dransfield et al. 2008) trata a Orbignya como sinónimo de Attalea. El nombre aceptado y actualmente recomendado es, por lo tanto, Attalea speciosa Mart. ex Spreng., mientras que Orbignya phalerata Mart. persiste ampliamente en la literatura científica como sinónimo.
Taxonomía y distribución
El babasú (Attalea speciosa) es un cultivo de palma de importancia económica de la familia Arecaceae, nativo de una zona de transición entre la Caatinga brasileña, el Cerrado y la Amazonía. La palma de babasú es nativa de la selva amazónica y se encuentra en Brasil, Bolivia, Surinam y Guyana. La palma de babasú, Orbignya phalerata Mart. (Arecaceae), está ampliamente distribuida en las regiones norte, noreste y centro-oeste de Brasil.
Morfología y estructura del fruto
La palma de babasú produce frutos tipo drupa que crecen en racimos densos, comúnmente denominados cocos. Cada racimo de frutos, que pesa entre 15 y 90 kg, contiene entre 200 y 600 frutos. Cada fruto es de forma elíptica a oblonga, de 6–12 × 4–10 cm, y con un peso seco de 40–440 g. El epicarpio es fibroso, de 1–4 mm de grosor; el endocarpio es leñoso, de 35–75 mm de diámetro, y contiene de 3 a 6 semillas ovaladas a elípticas, cada una de 3–6 cm de longitud, con endospermo oleoso y blanco.
El fruto del babasú está compuesto por cuatro partes: el epicarpio (11%), el mesocarpio (23%), el endocarpio (59%) y las semillas (7%). Las semillas son la fuente del aceite de babasú, que es el producto de mayor valor agregado obtenido del procesamiento del fruto.
Formas y preparaciones comunes
El babasú se utiliza en varias formas comerciales y tradicionales diferentes, derivadas de distintas partes del fruto:
- Aceite de almendra de babasú: aceite extraído en frío o mediante solventes a partir de las almendras de la semilla, de importancia económica en varias regiones de Brasil debido a sus características nutricionales y saludables.
- Harina de mesocarpio de babasú (BMF): la pulpa interna (mesocarpio) se muele para obtener una harina nutritiva utilizada en panes, pasteles y suplementos vitamínicos.
- Extractos de mesocarpio: extractos hidroalcohólicos o etanólicos del mesocarpio seco, utilizados en investigación farmacológica.
- Microemulsiones de babasú: preparaciones de nanotecnología farmacéutica diseñadas para mejorar la biodisponibilidad de los componentes activos del aceite.
- Carbón de endocarpio: las cáscaras se utilizan para producir carbón vegetal.
El método de extracción afecta considerablemente la calidad del aceite derivado. Para fines farmacéuticos y cosméticos, la técnica preferida es la extracción en frío (prensado en frío), ya que preserva su composición química y mantiene su resistencia a la oxidación.
2. Uso tradicional e histórico
Contexto socioeconómico y cultural
La palma de babasú es un recurso forestal muy importante para más de 300,000 familias en el estado de Maranhão, en el noreste de Brasil. Su explotación representa una fuente vital de ingresos y subsistencia para comunidades social y económicamente vulnerables. La recolección, quiebra y procesamiento del coco de babasú es una práctica tradicional transmitida de generación en generación, llevada a cabo predominantemente por mujeres, conocidas como quebradoras de babasú.
Entre comunidades indígenas como los Paiter Suruí del suroeste de la Amazonía, el babasú se utiliza en la construcción (por ejemplo, para techar viviendas), en la elaboración de utensilios (por ejemplo, cestería) y como alimento (por ejemplo, harina de mesocarpio e insectos), aunque los usos medicinales tradicionales han sido en gran medida abandonados.
Usos medicinales tradicionales
El babasú (Orbignya phalerata Mart.) es una palma bien distribuida en América Latina cuyo fruto posee un mesocarpio y una almendra utilizados para la alimentación humana, y relacionados empíricamente con el tratamiento de la gastritis, la vaginitis y la cicatrización de heridas.
Entre las comunidades que procesan el babasú, el aceite de babasú se usa para cocinar, pero también con fines medicinales, para tratar heridas cutáneas e inflamación, y vulvovaginitis. El aceite extraído de las almendras se aplica de forma tópica para hidratar la piel, tratar heridas y quemaduras, y aliviar el dolor muscular. Internamente, el aceite de babasú se consume para tratar problemas gastrointestinales y como laxante suave.
El mesocarpio suele procesarse en harina, utilizada para combatir la verminosis, la diarrea y la inflamación. Las infusiones y decocciones elaboradas con las hojas, la cáscara del coco o las raíces se usan para tratar la tos, la bronquitis, problemas renales e infecciones.
El babasú se toma por vía oral para la artritis, el cáncer, el estreñimiento, la hinchazón del estómago y los intestinos, la hinchazón o infección del tracto genital femenino, la obesidad, el dolor y las enfermedades de las venas. Algunas personas también aplican babasú sobre la piel para tratar úlceras, hinchazón o infecciones del tracto genital femenino, y para la cicatrización de heridas.
El árbol tiene una larga historia de uso en todo su hábitat natural, desde la medicina popular y tradicional hasta materiales de construcción, alimentos y productos cosméticos. Estos usos tradicionales se transmiten oralmente entre generaciones y representan un sistema de atención primaria de salud importante para muchas comunidades, basado en la observación y la experiencia acumulada a lo largo del tiempo.
3. Constituyentes clave y compuestos activos
Aceite de almendra: perfil de ácidos grasos
El aceite de babasú es rico en ácidos grasos saturados (80–91%), destacando los ácidos láurico, mirístico, palmítico, cáprico, caprílico y esteárico. El resto son ácidos grasos insaturados (9–20%), donde están presentes el ácido oleico y el ácido linoleico.
Los principales constituyentes del aceite de babasú son los ácidos grasos saturados (~86.42%), siendo los ácidos grasos más prevalentes el láurico (~47.40%), el mirístico (15.64%) y el oleico (~11.28%), respectivamente, dentro del rango recomendado por el Codex Alimentarius, presentando índices de aterogenicidad y trombogenicidad favorables para el consumo humano.
El perfil detallado de ácidos grasos, determinado en un estudio de prensado en frío de 2019 (PMC6930611), muestra el siguiente orden de abundancia: láurico (47.40%) > mirístico (15.64%) > oleico (11.28%) > palmítico (8.01%) > caprílico (6.21%) > cáprico (5.78%) > esteárico (3.15%) > linoleico (1.85%) > linolénico (0.25%), con numerosos ácidos grasos adicionales menores presentes en cantidades traza.
El aceite de babasú es una grasa láurica, semisólida a temperatura ambiente. Los ácidos grasos se distribuyen en 63% de triglicéridos trisaturados, 30% monoinsaturados y 7% di-oleína-monosaturados. El aceite también contiene ácidos grasos libres, monoacilgliceroles, diacilgliceroles y otros compuestos menores como esteroles, fosfolípidos, vitaminas liposolubles, pigmentos y minerales.
Los resultados de índice de peróxidos, Rancimat y TGA/DSC han indicado que el aceite de babasú es estable frente a la oxidación. Se han detectado macro y microelementos (Na, K, Ca, Mg, P; Fe, Mn, Cr, Se, Al y Zn) en el aceite, a niveles inferiores a los límites máximos tolerables de ingesta para adultos.
Harina de mesocarpio: composición proximal
La harina de mesocarpio de babasú (BMF) presenta una variación significativa en su composición química según las diferentes preparaciones: almidón (65.63–84.57%), humedad (10.53–12.89%), proteínas (1.39–1.77%), lípidos (0.17–1.51%), fibras (11.11–16.48%) y cenizas (1.04–1.59%). Una caracterización describió la BMF como un polvo fino con un alto contenido de almidón resistente (98% RS), y la clasificó como un subproducto de la extracción del aceite de babasú.
Mesocarpio: compuestos fenólicos y otras sustancias bioactivas
El mesocarpio de babasú es un subproducto de la fabricación de aceite de almendra, y se ha descrito como una fuente rica en compuestos fenólicos de potencial biotecnológico debido a sus propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes, antioxidantes y antimicrobianas.
Se ha encontrado que el extracto etanólico del mesocarpio contiene un 56% de polifenoles totales, incluyendo un 55% de ácidos fenólicos y un 1% de flavonoides. Los principales compuestos fenólicos detectados en los estudios de extracción son los flavonoides y los taninos. La investigación ha demostrado que las partes no comestibles (mesocarpio, epicarpio, endocarpio) del babasú contienen niveles significativos de compuestos fenólicos, flavonoides, fitosteroles y otros metabolitos bioactivos con propiedades antioxidantes.
Un estudio identificó ergostanol-3-benzoato en el mesocarpio mediante experimentos de RMN, lo que representa la primera identificación de constituyentes químicos del mesocarpio de babasú en una y dos dimensiones, informando además ácidos grasos, fitoesteroides y terpenos entre las principales clases de compuestos.
El fruto del babasú contiene un polisacárido llamado glucano MP1 que reduce las etapas tempranas de la inflamación. El α-glucano del babasú podría contribuir a la amplificación fagocítica y a la protección vascular a través de cadenas residuales de enlaces 1→3 no hidrolizadas por la amilasa.
4. Mecanismos de acción
Vías antiinflamatorias
Se ha demostrado que el aceite de babasú y su principal constituyente, el ácido láurico, ejercen actividad antiinflamatoria en modelos de edema de oreja en ratones mediante la inhibición de la vía de los eicosanoides y de las aminas bioactivas.
Se ha reportado que el ácido oleico, presente en el aceite de babasú, modula la respuesta inmune en la cicatrización de heridas mediante la regulación al alza del colágeno, la metaloproteinasa de matriz 9 (MMP-9), la IL-10 y el TNF-α, y la regulación a la baja de la expresión de la ciclooxigenasa-2 (COX-2), además de una disminución del infiltrado inflamatorio después de 5 días.
El efecto inmunomodulador del mesocarpio de babasú sobre la inflamación parece estar relacionado con la capacidad de los compuestos presentes en el extracto para inhibir la producción de las citocinas TNF-α e IL-6.
A pesar del alto contenido de ácidos grasos saturados en el aceite de almendra crudo, se ha planteado la hipótesis de que la disminución de la permeabilidad vascular y los efectos sobre la adhesión de leucocitos podrían atribuirse a la acción antiinflamatoria del ácido oleico y al efecto antioxidante del α-tocoferol.
Mecanismos de cicatrización de heridas
In vitro, el aceite de babasú aumentó la migración de fibroblastos L929, inhibió la producción de óxido nítrico por macrófagos peritoneales estimulados con LPS, y aumentó los niveles de producción de las citocinas INF-γ e IL-6. In vivo, el aceite de babasú aceleró el proceso de cicatrización en un modelo de herida de grosor completo con férula, mediante un aumento en el número de fibroblastos, los vasos sanguíneos y el depósito de colágeno en las heridas.
Mecanismos inmunomoduladores
Las microemulsiones que contienen aceite de babasú mejoran la función del sistema inmunológico humano al aumentar la liberación de anión superóxido, la fagocitosis de fagocitos mononucleares y las actividades antimicrobianas.
Mecanismos antioxidantes
Los extractos de mesocarpio de babasú ricos en flavonoides conservan la actividad antioxidante incluso después de una digestión gastrointestinal simulada, reduciendo significativamente las especies reactivas de oxígeno intracelulares, restaurando la función mitocondrial y modulando la expresión de genes relacionados con el estrés oxidativo en células HepG2.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Actividad antiinflamatoria
Evidencia preclínica en animales e in vitro (no se dispone de ensayos controlados en humanos).
Un estudio de 2017 (Reis et al., publicado en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine) evaluó la actividad antiinflamatoria del aceite de babasú y desarrolló un sistema de microemulsión con aceite de babasú para administración tópica. La actividad antiinflamatoria tópica se evaluó en un modelo de edema de oreja en ratones utilizando PMA, ácido araquidónico, fenilpropiolato de etilo, fenol y capsaicina como agentes flogísticos. La microemulsificación del aceite de babasú pareció mejorar la permeación cutánea de los compuestos activos antiinflamatorios presentes en el aceite, alcanzando los mismos porcentajes de inhibición del edema que el aceite de babasú puro con una concentración de aceite mucho menor.
En un estudio separado, el aceite de babasú mostró un efecto antiinflamatorio en un modelo de edema de oreja crónico, reduciendo el espesor de la oreja, la hiperplasia epidérmica y la actividad de la mieloperoxidasa.
Fuerza de la evidencia: solo preclínica (modelos murinos y cultivos celulares). No se han identificado ensayos controlados aleatorizados en humanos en la literatura revisada por pares para esta indicación.
5.2 Cicatrización de heridas
Evidencia preclínica únicamente, in vitro e in vivo.
Un estudio de 2020 (PMC7532363) examinó las propiedades de cicatrización de heridas del aceite de babasú, tanto in vitro como in vivo. In vitro, el aceite de babasú aumentó la migración de fibroblastos L929, inhibió la producción de óxido nítrico por macrófagos peritoneales estimulados con LPS, y aumentó los niveles de las citocinas INF-γ e IL-6. In vivo, el aceite de babasú aceleró el proceso de cicatrización en un modelo de herida de grosor completo con férula, mediante un aumento en el número de fibroblastos, los vasos sanguíneos y el depósito de colágeno en las heridas. El aceite de babasú también aumentó el reclutamiento de células inflamatorias en el sitio de la herida y mostró un efecto antiinflamatorio en un modelo de edema de oreja crónico, reduciendo el espesor de la oreja, la hiperplasia epidérmica y la actividad de la mieloperoxidasa.
Fuerza de la evidencia: solo preclínica. No se han identificado ensayos clínicos en humanos que examinen específicamente la cicatrización de heridas con aceite de babasú.
5.3 Inmunomodulación y actividad antimicrobiana
Datos en células humanas ex vivo y modelos murinos in vivo; no hay ensayos clínicos controlados.
Un estudio de 2015 (Pessoa et al., Drug Design, Development and Therapy, PMC4274040) examinó el efecto de una microemulsión de aceite de babasú sobre la función de los fagocitos utilizando células de sangre humana. Al evaluar la interacción de la microemulsión o del aceite de babasú con los fagocitos, los autores observaron un aumento en el superóxido, la fagocitosis y la actividad microbicida. El aceite de babasú aumentó la actividad microbicida de los fagocitos mononucleares de la sangre en comparación con los fagocitos no tratados. El estudio utilizó fagocitos derivados de sangre humana tratados ex vivo (n=8 por grupo de tratamiento).
Con respecto a la actividad antimicrobiana, un estudio de 2016 (PMC5007311) investigó el extracto etanólico del mesocarpio de babasú (EE). El EE resultó eficaz como antimicrobiano contra E. faecalis, S. aureus y SARM. El EE es rico en ácidos fenólicos, una clase de compuestos con actividad antimicrobiana e inmunológica. El estudio también mostró una acción bacteriostática selectiva in vitro contra las bacterias grampositivas Staphylococcus aureus y Enterococcus faecalis, pero no contra las bacterias gramnegativas Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa.
En un modelo murino de sepsis letal (ligadura y punción cecal), los ratones recibieron EE por vía subcutánea en dosis de 125 o 250 mg/kg, 6 horas después del procedimiento. El inicio de la muerte se retrasó notablemente en los ratones que recibieron el tratamiento con EE.
Fuerza de la evidencia: datos ex vivo en fagocitos humanos y modelos murinos de sepsis in vivo. No existen ensayos clínicos controlados que confirmen estos hallazgos en humanos.
5.4 Actividad antioxidante
Evidencia únicamente in vitro y basada en cultivos celulares.
La extracción con líquido presurizado de harina de mesocarpio de babasú a 95 °C proporcionó un contenido fenólico total de 25.82 ± 1.05 mg EAG/g y valores de capacidad antioxidante de DPPH = 130.54 ± 0.16 µmol ET/g, FRAP = 152.99 ± 3.4 µmol ET/g, ORAC = 158.82 ± 13.66 µmol ET/g, superando la extracción basada en maceración y reduciendo el tiempo de extracción de 24 horas a 15 minutos.
La extracción asistida por ultrasonido del mesocarpio de babasú utilizando etanol (proporción 1:25, 20 min, 20 °C) produjo valores altos de contenido fenólico total (CFT: 5124.86 ± 350.13 mg EAG/100 g), flavonoides (CFT flavonoides: 477.45 ± 23.07 mg EQ/100 g) y capacidad antioxidante (FRAP: 4037.56 ± 187.26 µmol TEAC/100 g, DPPH• remanente del 10–38% después de la estabilización).
Algunas pruebas identificaron el potencial antioxidante del babasú para neutralizar radicales libres y prevenir la peroxidación lipídica; sin embargo, un estudio encontró un contenido fenólico total de 288 mg/g en el aceite de almendra, pero observó que la actividad antioxidante no superó la del ácido ascórbico, lo que sugiere que podría no existir una correlación directa entre los altos niveles de fitoquímicos y mejores efectos.
Fuerza de la evidencia: ensayos químicos in vitro y datos de cultivo celular (células HepG2). No hay evidencia clínica en humanos sobre beneficios antioxidantes.
5.5 Usos ginecológicos/genitourinarios (vulvovaginitis)
Solo uso tradicional; no se identificaron datos de ensayos clínicos controlados.
Entre las comunidades que procesan el babasú, el aceite de babasú se utiliza con fines medicinales para tratar heridas cutáneas e inflamación, y vulvovaginitis. Este uso está documentado etnobotánicamente, pero no ha sido investigado en ensayos controlados aleatorizados.
5.6 Base de evidencia preclínica general
Una revisión sistemática de 2024 publicada en Future Journal of Pharmaceutical Sciences (Springer, acceso abierto) evaluó de manera integral la bioactividad preclínica del babasú. El estudio tuvo como objetivo reportar las actividades biológicas in vitro e in vivo de los constituyentes de O. phalerata mediante búsquedas en cinco bases de datos mundiales y criterios PICOS. Se incluyó un total de 28 estudios in vitro (n=15) e in vivo (n=11), dos de los cuales presentaban ambos diseños experimentales. Esta revisión representa la síntesis más completa de la base de evidencia existente y subraya que la totalidad de la investigación disponible se encuentra aún en etapas preclínicas.
Una revisión sistemática de 2025 (MDPI Agriculture), siguiendo las directrices PRISMA, buscó en cinco bases de datos (Embase, ScienceDirect, Scopus, PubMed y Web of Science), recuperando 410 registros, de los cuales 23 cumplieron los criterios de inclusión, centrándose específicamente en los métodos de extracción fitoquímica y la capacidad antioxidante de diferentes fracciones del babasú. Aunque la investigación se ha centrado predominantemente en la fracción de almendra, las partes no comestibles contienen niveles significativos de compuestos fenólicos, flavonoides, fitosteroles y otros metabolitos bioactivos con propiedades antioxidantes.
6. Sistemas corporales y áreas de salud
- Sistema tegumentario (piel): cicatrización de heridas por vía tópica, efectos antiinflamatorios en la piel, hidratación, uso potencial en formulaciones dermatológicas.
- Sistema inmunológico: mejora ex vivo de la actividad de los fagocitos; inmunomodulación de la producción de citocinas (TNF-α, IL-6, INF-γ); aplicaciones antimicrobianas potenciales contra organismos grampositivos.
- Sistema gastrointestinal: uso tradicional para la gastritis, el estreñimiento, la diarrea y la verminosis; la harina de mesocarpio se utiliza como ingrediente dietético funcional.
- Sistema genitourinario: uso tópico tradicional para la vulvovaginitis.
- Sistema cardiovascular/de coagulación: el babasú podría retardar la coagulación sanguínea y, en teoría, podría aumentar el riesgo de hematomas o sangrado en algunas personas con trastornos de la coagulación.
- Sistema endocrino (tiroides): las afecciones tiroideas, como el hipotiroidismo o el bocio, podrían verse afectadas, ya que el babasú podría disminuir la función tiroidea.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas
No existen pautas de dosificación clínica establecidas para el babasú por parte de organismos regulatorios ni monografías farmacopeicas. Las dosis a continuación son las reportadas en estudios de investigación específicos:
- Tópico (aceite crudo): en un modelo murino de edema de oreja crónico, los ratones recibieron 20 µL de aceite de crotón al 5% en acetona en días alternos durante 9 días; a partir del día 5, los ratones fueron tratados tópicamente con 10 µL/oreja de aceite de babasú dos veces al día.
- Inyección subcutánea (extracto de mesocarpio, estudio en animales): en un modelo murino de sepsis, los ratones recibieron el extracto etanólico del mesocarpio de babasú por vía subcutánea en dosis de 125 o 250 mg/kg, 6 horas después de la ligadura y punción cecal.
- Estudio ex vivo en fagocitos (microemulsión): los resultados se reportaron para n=8 sujetos por grupo de tratamiento, pero en este estudio no se especificó una dosis oral o tópica basada en peso o volumen para uso en humanos.
- Formulación tópica de microemulsión: la formulación tópica desarrollada consistió en 39% de fase acuosa, 12.2% de fase oleosa (aceite de babasú) y 48.8% de sistema surfactante.
No existe suficiente información publicada y confiable para determinar si el babasú administrado por vía oral o tópica es seguro para los humanos a alguna dosis específica, ni para caracterizar completamente su perfil de efectos secundarios en estas vías de administración.
8. Consideraciones de seguridad e interacciones
Función tiroidea
Comer el fruto del babasú y otras partes de la planta podría afectar la función tiroidea, lo cual puede ser particularmente dañino para las personas con hipotiroidismo. El aceite de babasú podría tener un efecto sobre los niveles de hormonas tiroideas, pero no existen estudios concluyentes para determinar si el aceite de babasú podría causar otras interacciones hormonales o medicamentosas.
Coagulación sanguínea
El babasú podría retardar la coagulación sanguínea, y existe la preocupación de que pueda causar sangrado adicional durante y después de una cirugía. La orientación perioperatoria en la literatura recomienda suspender el consumo de babasú al menos 2 semanas antes de una cirugía. La investigación sugiere que la harina del fruto de babasú podría retardar la capacidad del cuerpo para coagular la sangre.
Embarazo y lactancia
No existe suficiente información confiable para determinar si el babasú es seguro de usar durante el embarazo o la lactancia; por lo tanto, se ha recomendado evitar su uso durante estos periodos como medida de precaución.
Reactividad cruzada alérgica
El babasú y el coco pertenecen ambos a la familia de las palmas (Arecaceae). Es posible que las personas con alergia al coco también sean alérgicas al babasú.
Estabilidad oxidativa
Se ha demostrado que la extracción por prensado en frío utilizando una máquina doméstica produce un aceite de alta calidad que mantiene su composición química estable frente a la oxidación gracias a antioxidantes naturales. Se ha reportado que el aceite de babasú extra virgen es más ligero y térmicamente más estable que el aceite de babasú virgen obtenido mediante otros métodos de extracción.
Limitaciones generales de la evidencia
Hasta el momento, no existe suficiente evidencia científica para determinar si el babasú es eficaz o no para ninguna de sus indicaciones clínicas propuestas. Toda la base de evidencia científica sobre el babasú como ingrediente para la salud consiste en estudios preclínicos (in vitro y en modelos animales), experimentos ex vivo en células humanas, y documentación etnobotánica. No se han publicado ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo que confirmen la eficacia ni la seguridad a largo plazo en humanos para ninguna indicación.
Referencias
- Chemical Constituent Analysis of the Babassu (Orbignya phalerata Mart.) Mesocarp — ResearchGate / Universitas Scientiarum, 2019
- What is the name of the babassu? A note on the confusing use of scientific names — Rodriguésia / SciELO Brazil
- Orbignya phalerata Arecaceae Mart. — World Agroforestry Centre (ICRAF) Tree Functional Attributes and Ecological Database
- Integral Processing of Babassu Palm Fruits: Village Level Production in Maranhão, Brazil — Economic Botany, Springer
- Physicochemical and Thermal Characterization of Babassu Oils Obtained by Different Extraction Methods — Food Research International, ScienceDirect, 2020
- The Fatty Acids and Glycerides of Babassu Oil — Journal of the American Oil Chemists' Society, Springer
- Anti-Inflammatory Activity of Babassu Oil and Development of a Microemulsion System for Topical Delivery — PMC / Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, 2017
- In Vitro and In Vivo Wound Healing and Anti-Inflammatory Activities of Babassu Oil (Attalea speciosa) — PMC, 2020
- Microemulsion of Babassu Oil as a Natural Product to Improve Human Immune System Function — PMC / Drug Design, Development and Therapy, 2015
- Immunomodulatory and Antimicrobial Activity of Babassu Mesocarp Improves the Survival in Lethal Sepsis — PMC, 2016
- First Study on the Oxidative Stability and Elemental Analysis of Babassu (Attalea speciosa) Edible Oil — PMC, 2019
- Babassu (Attalea speciosa) Mesocarp Flour Extract Inhibits Lipid Peroxidation and Pro-Oxidant Enzymes: In Vitro and In Silico Evidence — Foods (MDPI), 2026
- Recovery of Phenolic Compounds From Babassu Mesocarp Flour Using Pressurized Liquid Extraction — PMC / Plant Foods for Human Nutrition, 2026
- Green Ultrasound-Assisted Extraction of Bioactive Compounds of Babassu Mesocarp — ScienceDirect, 2023
- Comprehensive Preclinical Studies on the Bioactivity of Orbignya phalerata Mart. (Babassu): A Systematic Review — Future Journal of Pharmaceutical Sciences, Springer Open, 2024
- Babassu (Attalea speciosa) Mesocarp Flour Extract Inhibits Lipid Peroxidation and Pro-Oxidant Enzymes — Foods (MDPI), 2026
- Valorization of Babassu (Attalea speciosa) Waste: A Systematic Review of Phytochemical Extraction Methods and Antioxidant Capacity — Agriculture (MDPI), 2026
- Bioactive Films Based on Babassu Mesocarp Flour and Starch — Food Hydrocolloids, ScienceDirect, 2017
- Babassu: Overview, Uses, Side Effects, Precautions, Interactions — WebMD Natural Medicines
- Babassu (Attalea speciosa) as a Cultural Keystone Species for the Paiter Suruí People — Springer Nature
- Women Babassu Nutcrackers Demand Compliance with Legislation — InfoAmazonia, 2024
- Antioxidative Effect and Phytochemical Profile of Natural Products from the Fruits of Babaçu and Buriti — Food and Chemical Toxicology, ScienceDirect, 2018
- Babassu Mesocarp Flour: A Nutritive Brazilian By-product for Gluten-free Muffins — Journal of Culinary Science & Technology, Taylor & Francis, 2021