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colmena de abejas

Tabla de contenidos

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Apiary productsApiceuticalsApiculture productsApis mellifera hiveApis mellifera L. (hive)Apitherapy productsBee colony productsBeehiveHive productsHive-derived productsHoneybee colony productsHoneybee hive

Sinopsis

Productos de la colmena como suplementos dietéticos e ingredientes naturales: una referencia integral

Panorama general y alcance

El término productos de la colmena —utilizado colectivamente en el comercio y en la literatura de apiterapia— abarca un grupo de sustancias biológicamente distintas producidas dentro de o por la colonia de abejas melíferas (Apis mellifera L. y especies relacionadas de Apis). Estos productos incluyen cera de abeja, miel, jalea real, polen y propóleo. Se utilizan cada vez más en contextos alimentarios, nutracéuticos y cosméticos. El campo de la medicina que emplea estas sustancias con fines terapéuticos se conoce como apiterapia. La apiterapia es una rama de la medicina natural, o alternativa, que utiliza productos de la colmena —como cera de abeja, miel, jalea real, polen y propóleo— para tratar afecciones más o menos graves.

Este artículo trata cada producto principal de la colmena de forma individual, abordando su identidad, uso histórico, composición química, mecanismos de acción, evidencia clínica, formas de dosificación utilizadas en los estudios y consideraciones de seguridad.


Parte I: Propóleo (goma de abejas)

1.1 Identidad y fuente natural

El propóleo es producido por las abejas melíferas y es una resina singular recolectada de brotes de árboles, flujos de savia y otros exudados vegetales, que luego se mezcla con enzimas de las abejas, cera de abeja y secreciones. Las principales especies de árboles conocidas por contribuir a la producción de propóleo son coníferas: pino, abeto, picea, algunos álamos, aliso, sauce, castaño de indias, abedul, ciruelo, fresno y roble. La palabra "propóleo" deriva del griego: el término proviene del griego y está compuesto por las palabras "pro" (que significa "delante de") y "polis" (que significa "ciudad").

La composición del propóleo varía según la fuente vegetal, la temporada de recolección, la geografía, el tipo de flora apícola, el clima y la especie de abeja melífera en el sitio de recolección. Hasta la fecha, se han identificado más de 1000 compuestos en el propóleo, que abarcan diversas clases químicas, entre ellas ácidos fenólicos, flavonoides, terpenos y alcaloides.

Las formas comerciales comunes incluyen:

  • Propóleo crudo o bruto (sólido, sin procesar)
  • Extracto etanólico de propóleo (EEP) — la forma más estudiada en investigación de laboratorio y clínica
  • Geles, cremas, aerosoles para la garganta, jarabes para la tos y colutorios
  • Cápsulas y tabletas orales
  • Soluciones tópicas y formulaciones en spray

1.2 Uso tradicional e histórico

Los antiguos griegos, romanos y egipcios conocían las propiedades curativas del propóleo y lo utilizaban extensamente como medicina. En la Edad Media, el propóleo no fue un tema muy popular y su uso en la medicina convencional desapareció. Sin embargo, el conocimiento de las propiedades medicinales del propóleo sobrevivió en la medicina popular tradicional.

El uso tradicional del propóleo se conoce desde el año 300 a. C. Los egipcios veneraban a la abeja y utilizaban propóleo en el proceso de momificación. También era bien conocido por los sacerdotes, quienes en aquella época monopolizaban la medicina y la química.

Las propiedades medicinales del propóleo probablemente fueron identificadas por médicos y científicos griegos y romanos como Aristóteles, Plinio el Viejo, Galeno, Cornelio Celso y Dioscórides. Aristóteles, entre otros, menciona el propóleo en su "Historia de los animales" y lo considera un remedio contra todas las afecciones de la piel, heridas e infecciones. El propóleo también era conocido por los incas, quienes lo usaban para infecciones febriles. El propóleo se ha utilizado en Francia desde el siglo XVIII, pero resultó particularmente útil durante la Guerra de los Bóeres, alrededor de 1900, para desinfectar heridas.

El interés por el propóleo regresó a Europa junto con la teoría renacentista ad fontes. Los templos criaban abejas para satisfacer el deseo de los dioses de tener miel y para la producción de medicinas y ungüentos. El propóleo ha sido llamado a menudo "penicilina rusa".

Después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, su uso creció aún más, así como los estudios para identificar sus características químicas y farmacológicas.

1.3 Componentes clave y mecanismos de acción

La mayoría de los compuestos bioactivos comunes responsables de las propiedades biológicas y farmacéuticas del propóleo son apigenina, crisina, galangina, luteolina, kaempferol, pinobanksina, pinocembrina, quercetina, ácido cafeico, ácido cinámico, ácido p-cumárico, ácido ferúlico, artepilina C, CAPE (éster fenetílico del ácido cafeico) y cumarina.

Al comprender una mezcla compleja de resinas, ceras, aceites esenciales y polen, el propóleo exhibe propiedades antimicrobianas, antioxidantes, antiinflamatorias, inmunomoduladoras y anticancerígenas significativas.

Desde el punto de vista mecanístico, a nivel molecular:

  • El propóleo ejerce efectos antibacterianos a través de múltiples vías: inhibiendo la síntesis de la pared celular bacteriana, alterando la integridad de la membrana (provocando fuga de iones y agotamiento de ATP), y bloqueando la síntesis de ácidos nucleicos al actuar sobre la ADN girasa y la topoisomerasa II.
  • También inhibe la formación de biopelículas. Los flavonoides interfieren con las enzimas bacterianas y la síntesis de ADN, mientras que la artepilina C modula vías inflamatorias, como NF-κB, reduciendo la producción de prostaglandinas y óxido nítrico.
  • El propóleo demuestra efectos sinérgicos con antibióticos convencionales, potenciando su eficacia contra cepas resistentes a fármacos al aumentar la permeabilidad de la membrana e inhibir enzimas de resistencia.

La variabilidad química inherente del propóleo presenta varios desafíos para su estandarización y control de calidad. Su composición química varía según el origen geográfico, la fuente botánica y la especie de abeja, lo que complica la estandarización.

1.4 Evidencia científica por área de salud

1.4.1 Salud bucal y odontología

El uso del propóleo como agente terapéutico en la estomatitis aftosa recurrente idiopática (EAR), en individuos por lo demás sanos, ha atraído el interés científico debido a sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, inmunomoduladoras y de cicatrización de heridas. Varios productos a base de propóleo se han evaluado clínicamente en humanos, incluidos colutorios, soluciones para aplicación tópica, aerosoles, películas mucoadhesivas, pastas y cápsulas orales.

Ozan et al. y Arsalan et al. concluyeron que los colutorios de propóleo no eran tan eficaces como los colutorios de clorhexidina en la prevención de caries. Las investigaciones han demostrado que los colutorios que contienen propóleo en una solución hidroalcohólica curan las heridas quirúrgicas intrabucales; por lo tanto, el propóleo desempeña un papel en la reparación epitelial tras la extracción dental y ejerce un efecto antiinflamatorio en el dolor orofacial. Se observó que el propóleo en pasta dental mejora considerablemente la salud bucal y mostró un efecto inhibidor sobre la formación de placa dental.

Fuerza de la evidencia: La mayor parte del trabajo sobre el propóleo corresponde a estudios in vitro o en animales. Se necesitan ensayos clínicos en humanos para obtener el mejor beneficio de este ingrediente natural. Los ECA existentes son de tamaño reducido y heterogéneos en su formulación.

1.4.2 Cicatrización de heridas y úlceras del pie diabético

Un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo examinó el propóleo como adyuvante en la cicatrización de heridas del pie diabético. Los sujetos aleatorizados recibieron tratamiento ambulatorio de cicatrización para heridas del pie diabético con aerosol de propóleo (3%), que se aplicaba para cubrir toda la superficie de la herida cada vez que se realizaba el vendaje, desde la semana 0 hasta la cicatrización o hasta un máximo de 8 semanas. El estudio incluyó a 31 sujetos con diabetes tipo 2. El propóleo promovió una reducción del área de la herida de un promedio de 4 cm², relacionada con un aumento en el depósito de tejido conectivo en comparación con el control. El propóleo también aumentó el glutatión (GSH) y la relación GSH/GSSG (p < 0.02), redujo el factor de necrosis tumoral alfa y aumentó los niveles de interleucina-10.

Fuerza de la evidencia: Preliminar; la población del estudio fue pequeña (n=31), y se necesitan ensayos multicéntricos más amplios.

1.4.3 Efectos antidiabéticos y glucémicos

Un ensayo clínico controlado, aleatorizado y doble ciego evaluó la suplementación con propóleo en 60 pacientes con diabetes tipo 2. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente para recibir propóleo iraní (1500 mg/día durante 8 semanas) (n=30) o placebo (n=30). La ingesta diaria de 1500 mg de suplemento de propóleo de abeja durante 8 semanas resultó en una mejora del estado glucémico, una reducción de la resistencia a la insulina y una mejora de la condición inflamatoria en pacientes con diabetes tipo 2.

Un ensayo clínico controlado con placebo y doble ciego independiente (n=67) evaluó los efectos sobre el metabolismo de los lípidos. Los sujetos elegibles fueron asignados aleatoriamente a un grupo de propóleo (n=35) y un grupo placebo (n=32). Todos los sujetos fueron evaluados en el día 0 (basal), 45 y 90. En el grupo de propóleo, el HDL-colesterol aumentó de 53.9 ± 11.9 a 65.8 ± 16.7 mg/dL (p < 0.001) desde el valor basal hasta el día 90.

Fuerza de la evidencia: Moderada; los resultados son prometedores, pero los tamaños de los ensayos son pequeños, las poblaciones varían internacionalmente y las composiciones de propóleo entre ensayos difieren sustancialmente.

1.4.4 Efectos antiinflamatorios y antioxidantes

Una revisión sistemática y metaanálisis de ECA de 2025 examinó los efectos del propóleo sobre marcadores inflamatorios y de estrés oxidativo. En total, se incluyeron 27 ensayos con 29 brazos de tratamiento. La suplementación con propóleo parece ser eficaz para reducir la inflamación y el estrés oxidativo al mejorar la capacidad antioxidante y reducir marcadores inflamatorios específicos. Sin embargo, las variaciones en los diseños de los estudios, las dosis y las características de los participantes contribuyen a la heterogeneidad de los resultados. Se necesitan más ECA bien diseñados para confirmar estos hallazgos y determinar la dosis óptima y los efectos a largo plazo.

Fuerza de la evidencia: Aunque un gran número de ensayos han observado las propiedades antiinflamatorias del propóleo, la investigación disponible actualmente sigue siendo controvertida en cuanto a sus efectos beneficiosos para la salud.

1.4.5 Salud respiratoria

Un ensayo clínico de fase dos, aleatorizado, doble ciego y controlado examinó los efectos del propóleo en el asma persistente moderada. Se incluyeron cincuenta y dos sujetos de 44.6 ± 18.5 años con asma moderada y un VEF1 de 60-79% del valor predicho. Los sujetos fueron asignados aleatoriamente a recibir propóleo (75 mg tres veces al día) o un placebo equivalente durante un mes. Los hallazgos clínicos mejoraron significativamente después del tratamiento. Sin embargo, los autores señalaron que, en un modelo murino de asma, el propóleo mostró una supresión eficaz de la reacción inmunológica y alérgica aguda, además de los fenómenos crónicos que causan la remodelación asociada al asma, aunque su eficacia para tratar el asma no ha sido evaluada ampliamente en seres humanos.

Fuerza de la evidencia: Limitada a un único ensayo pequeño; los datos mecanísticos son en gran parte preclínicos.

1.4.6 Evaluación general de la evidencia clínica sobre el propóleo

Existe ciertamente un interés en las propiedades saludables del propóleo y un crecimiento consecuente en el historial de publicaciones desde 1990; sin embargo, se necesita urgentemente más ensayos clínicos para confirmar el valor del propóleo en una población específica. Aunque se justifica un mayor número de estudios en humanos, ciertamente los datos preclínicos respaldan un papel en la actividad antioxidante y antiinflamatoria del propóleo, lo que respalda una reducción en diversas enfermedades crónicas, incluidas las cardiopatías, la diabetes, la hipertensión y las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

1.5 Formas de dosificación reportadas en los estudios

  • Propóleo iraní: 1500 mg/día por vía oral durante 8 semanas (ECA en diabetes tipo 2)
  • 75 mg tres veces al día (225 mg/día en total) durante un mes (ECA en asma)
  • Aerosol de propóleo al 3% aplicado tópicamente sobre las superficies de heridas (ECA en úlceras del pie diabético)
  • Formulaciones de colutorio, gel y película mucoadhesiva en concentraciones variables utilizadas en ECA de salud bucal

Parte II: Polen de abeja

2.1 Identidad y fuente natural

El polen de abeja es una combinación de polen vegetal, secreciones de abejas melíferas y néctar. Es recolectado por las abejas obreras forrajeras de las plantas con flores, empaquetado en pellets con néctar y secreciones de las abejas, y transportado de vuelta a la colmena como fuente principal de proteínas para la colonia. El polen de abeja exhibe variaciones significativas en su composición de macro y microelementos, determinadas por factores como el origen floral, la ubicación geográfica, el tipo de suelo y las condiciones climáticas.

Las formas comerciales incluyen:

  • Gránulos de polen crudo desecado
  • Polvo de polen encapsulado (liofilizado o secado al aire)
  • Extractos acuosos o etanólicos de polen
  • Incorporado en alimentos funcionales y mezclas nutracéuticas

2.2 Uso tradicional e histórico

La Biblia y textos egipcios antiguos son pruebas documentadas de su uso en salud pública. Los papiros egipcios describen el polen como un "polvo dador de vida", una intuición sorprendente si consideramos lo que la ciencia moderna ha confirmado desde entonces sobre sus propiedades nutricionales y beneficiosas. Sus amplios efectos biológicos se conocen y se han aprovechado desde la antigüedad.

2.3 Componentes clave y composición química

El polen de abeja tiene una composición química compleja, que comprende carbohidratos, proteínas, aminoácidos, lípidos, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos como flavonoides, ácidos fenólicos y enzimas.

Cuantitativamente, según una revisión sistemática de más de 100 estudios: el polen de abeja contiene un promedio de 54.22% de carbohidratos, 21.30% de proteínas, 5.31% de lípidos, 8.75% de fibra y 2.91% de cenizas. El contenido medio de glucosa es de 13.41 g/100 g; fructosa, 15.36 g/100 g; sacarosa, 4.25 g/100 g; y potasio, 4951.61 mg/kg.

El polen de abeja contiene proteínas esenciales para la vida, que representan un promedio del 22.7%, y aminoácidos esenciales como isoleucina, lisina, treonina, histidina, leucina, valina, fenilalanina, metionina y triptófano.

Dado que más del 70% de la composición del polen de abeja es activa (proteínas, carbohidratos, lípidos/ácidos grasos, compuestos fenólicos y vitaminas), los investigadores han demostrado que el polen puede potenciar mecanismos de protección contra el envejecimiento cutáneo (polifenoles, vitaminas E y C), la sequedad cutánea (azúcares y ácidos grasos), la radiación ultravioleta (carotenoides), el daño oxidativo (polifenoles) y la inflamación y la melanogénesis.

2.4 Actividades biológicas y mecanismos

Investigaciones recientes han revelado una multitud de actividades biológicas asociadas al polen de abeja, que van desde propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antimicrobianas y antifúngicas hasta posibles aplicaciones antivirales y anticancerígenas.

El polen de abeja demuestra una serie de acciones tales como actividades antifúngicas, antimicrobianas, antivirales, antiinflamatorias, hepatoprotectoras, anticancerígenas, inmunoestimulantes y analgésicas locales.

La evidencia más reciente ha demostrado que los compuestos fenólicos pueden mejorar la absorción de nutrientes, el metabolismo lipídico y la pérdida de peso. El polen de abeja es rico en compuestos fenólicos que podrían desempeñar un papel crucial en la prevención de la obesidad y sus complicaciones secundarias para la salud.

2.5 Evidencia científica

Las investigaciones científicas contemporáneas han comenzado a revelar los posibles beneficios para la salud del polen de abeja. Sin embargo, los datos de ensayos clínicos en humanos siguen siendo limitados y, en su mayoría, preliminares. Gran parte de la base de evidencia consiste en estudios in vitro, modelos animales y pequeños estudios piloto en humanos. Los estudios sobre el metabolismo de los metabolitos vegetales naturales activos del polen de abeja tras su consumo, así como sobre la seguridad alimentaria del polen de abeja, son ambos insatisfactorios. Comprender el amplio repertorio de propiedades biológicas entre las diversas fuentes de polen sigue siendo un desafío.

Fuerza de la evidencia general: Preliminar a moderada para los efectos antioxidantes y nutricionales; en gran parte preclínica para las afirmaciones antiinflamatorias, antimicrobianas y anticancerígenas.


Parte III: Jalea real

3.1 Identidad y fuente natural

La jalea real es una secreción similar a la leche proveniente de las glándulas mandibulares de las abejas obreras que se utiliza para alimentar a las larvas de obreras y zánganos y, cuando se administra en mayores cantidades y durante períodos prolongados, para la alimentación y desarrollo de las abejas reinas (hembras fértiles). La jalea real, una sustancia viscosa similar a una jalea, es producida por las glándulas mandibulares e hipofaríngeas de las abejas melíferas (Apis mellifera).

Las formas comerciales incluyen:

  • Jalea real fresca (refrigerada o congelada)
  • Polvo de jalea real liofilizado (secado por congelación), en cápsulas o tabletas
  • Jalea real tratada enzimáticamente (JRe), utilizada en algunos ensayos clínicos
  • Preparaciones cosméticas tópicas (cremas, sueros)

3.2 Uso tradicional e histórico

En China, el uso terapéutico de la miel se ha documentado durante aproximadamente 5000 años, mientras que los textos sagrados de la tradición india, los Vedas en sánscrito, mencionan la miel como remedio para numerosas dolencias. La jalea real se ha utilizado durante mucho tiempo en la medicina tradicional de Asia oriental como tónico de vitalidad y longevidad, y tradicionalmente era consumida por la realeza y las clases privilegiadas en China y Japón. Debido a su semejanza con los estrógenos, la jalea real es ampliamente utilizada por las mujeres para aliviar y tratar la menopausia, así como enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

3.3 Componentes clave y mecanismos de acción

La jalea real es una mezcla de compuestos importantes, como proteínas, vitaminas, lípidos, minerales, hormonas, neurotransmisores, flavonoides y polifenoles, que sustentan sus notables actividades biológicas y terapéuticas. Diversas moléculas bioactivas como el ácido 10-hidroxi-2-decenoico (10-HDA), la proteína antibacteriana, la apisina, las principales proteínas de la jalea real (MRJP, por sus siglas en inglés) y péptidos específicos como apisimina, royalisina, royalactina, apidaecina, defensina-1 y jeleínas son ingredientes característicos de la jalea real.

La jalea real está compuesta de agua, proteínas, carbohidratos y lípidos, rica en componentes bioactivos con propiedades terapéuticas, como ácidos grasos libres, principalmente el ácido 10-hidroxi-trans-2-decenoico (10-H2DA) y el ácido 10-hidroxidecanoico (10-HDA), y las principales proteínas de la jalea real (MRJP), así como flavonoides, en su mayoría flavonas y flavonoles, hormonas, vitaminas y minerales.

Calidad y estandarización: el 10-HDA es el principal criterio para determinar la calidad y frescura de la jalea real. Según las normas de la Organización Internacional de Normalización (ISO), la cantidad total de 10-HDA debe ser superior al 1.4% para que la jalea real pura cumpla con los parámetros de control de calidad.

Desde el punto de vista mecanístico, el 10-HDA presenta múltiples modos de acción:

  • La producción de citocinas proinflamatorias, interleucina (IL)-8, IL-1β y TNF-α en células WiDr fue modulada por el 10-HDA. La IL-8 disminuyó drásticamente con el 10-HDA a 3 mM, mientras que la IL-1β y el TNF-α disminuyeron significativamente. El 10-HDA aumentó la IL-1ra de manera dependiente de la dosis. El NF-κB se redujo tras el tratamiento con 10-HDA.
  • El 10-HDA actuó como un potente bactericida contra patógenos específicos de animales o humanos, incluidos Staphylococcus aureus, Streptococcus alactolyticus, Staphylococcus intermedius B, Staphylococcus xylosus, Salmonella choleraesuis, Vibrio parahaemolyticus, y Escherichia coli (hemolítica).

La jalea real compite por la unión del 17 beta-estradiol al receptor de estrógeno alfa y beta humano, pero actúa de forma más débil que los fitoestrógenos y el dietilestilbestrol. Estudios relacionados con la expresión génica mostraron que la jalea real a 0.1-1 mg/ml activa los receptores de estrógeno.

3.4 Evidencia científica por área de salud

3.4.1 Síntomas menopáusicos

Un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo incluyó a 42 mujeres japonesas posmenopáusicas y sanas. Las sujetos fueron asignadas aleatoriamente a tratamiento oral con 800 mg de polvo liofilizado de jalea real digerida con proteasa (JR tratada con enzimas) o placebo (800 mg de dextrina) diariamente durante 12 semanas. El nivel de síntomas menopáusicos se evaluó cada 4 semanas. Hubo diferencias significativas en cuanto a la puntuación de ansiedad (P = 0.046) y la puntuación de dolor de espalda y dolor lumbar (P = 0.040) entre los grupos tratados con 800 mg/día de jalea real tratada con enzimas y el grupo placebo después de 12 semanas de administración. No se observaron efectos secundarios en ninguno de los grupos. Este estudio demuestra que la suplementación con jalea real tratada con enzimas a dosis de 800 mg/día es eficaz para aliviar síntomas menopáusicos como la ansiedad, el dolor de espalda y el dolor lumbar en mujeres japonesas posmenopáusicas.

Un ensayo controlado aleatorizado independiente examinó específicamente los síntomas genitourinarios. Las mujeres elegibles fueron asignadas aleatoriamente para recibir 1 g diario de jalea real oral o placebo durante 8 semanas. Aunque las complicaciones vesicales del grupo de intervención mejoraron levemente tras ocho semanas de tratamiento con jalea real en comparación con el grupo control (p = 0.04), no hubo cambios significativos en la sequedad vaginal, los problemas sexuales ni la puntuación urogenital total. Los cambios dentro de cada grupo tampoco mostraron diferencias en los síntomas urogenitales. Una dosis diaria de 1 g de jalea real tomada por vía oral durante 8 semanas no logró aliviar el síndrome genitourinario de la menopausia. Para tomar decisiones más fiables sobre el uso y la seguridad de la jalea real en el futuro, se requieren diferentes dosis de jalea real y ensayos de mayor duración.

Estudios clínicos demostraron que la administración oral de jalea real (1 g/día) es capaz de disminuir la gravedad del síndrome premenstrual y mejorar la calidad de vida en mujeres en edad reproductiva.

Fuerza de la evidencia: Mixta. Se ha observado cierto beneficio en ECA más pequeños para síntomas menopáusicos específicos (ansiedad, dolor musculoesquelético), pero los resultados para síntomas genitourinarios han sido negativos. Existe solo una pequeña cantidad de ensayos clínicos en humanos, y la gran mayoría de las investigaciones se realizaron en modelos animales ovariectomizados.

3.4.2 Efectos neuroprotectores

En modelos animales de envejecimiento y enfermedad de Alzheimer (EA), la jalea real fue capaz de mejorar el aprendizaje y la retención de memoria, además de prevenir y tratar déficits cognitivos. En estudios preclínicos, en modelos animales y en líneas celulares, la jalea real, la jalea real tratada con enzimas (JRe), el 10-HDA, los péptidos de la jalea real y las MRJP fueron eficaces contra la patología de la EA al interferir con el mal plegamiento de proteínas, la síntesis de amiloide y la eliminación de amiloide. Además, la jalea real promovió la supervivencia y el funcionamiento neuronal al actuar sobre la inflamación, el estrés oxidativo, la disfunción mitocondrial, la proteostasis alterada, la toxicidad del amiloide β (Aβ), la excitotoxicidad mediada por calcio y la insuficiencia bioenergética.

Fuerza de la evidencia: Únicamente preclínica; no existe evidencia establecida de ensayos clínicos en humanos para enfermedades neurodegenerativas.

3.4.3 Efectos antiinflamatorios y esclerosis múltiple

Los estudios encontraron que la jalea real y el 10-HDA previnieron el desarrollo de encefalomielitis autoinmune experimental (EAE, un modelo animal de EM). Los grupos tratados mostraron una reducción de la desmielinización, una disminución de la infiltración de leucocitos en el sistema nervioso central y una inhibición dependiente de la dosis de los mediadores inflamatorios. Se encontró que la jalea real y el 10-HDA modulan la respuesta inmunitaria al afectar principalmente la polarización de las células Th17 y Th1. Estos hallazgos destacan el potencial de la jalea real como opción terapéutica, pero se necesita más investigación y ensayos clínicos para comprender completamente los mecanismos subyacentes y optimizar la aplicación clínica.

Fuerza de la evidencia: Únicamente en animales/in vitro para indicaciones de esclerosis múltiple y enfermedades inflamatorias; aún no establecida en ensayos clínicos en humanos.

3.4.4 Perfil farmacológico general

La jalea real muestra numerosas propiedades fisiológicas y farmacológicas, incluidos efectos vasodilatadores, hipotensores, antihipercolesterolemiantes, antidiabéticos, inmunomoduladores, antiinflamatorios, antioxidantes, antienvejecimiento, neuroprotectores, antimicrobianos, estrogénicos, antialérgicos, antiosteoporóticos y antitumorales. En ensayos clínicos, la jalea real fue eficaz contra la presión arterial alta, la diabetes, la esclerosis múltiple, la infertilidad y los síntomas menopáusicos. Sin embargo, muchos de estos ensayos clínicos citados son pequeños, de un solo centro, y no se han replicado a mayor escala.

3.5 Formas de dosificación reportadas en los estudios

  • 1 g/día por vía oral (síndrome premenstrual, estudio de calidad de vida en la menopausia)
  • 800 mg/día de polvo de jalea real liofilizado digerido con proteasa durante 12 semanas (ECA de síntomas menopáusicos)
  • 1 g/día de jalea real liofilizada oral durante 8 semanas (ECA del síndrome genitourinario)

Parte IV: Cera de abeja

4.1 Identidad y fuente natural

Las abejas melíferas (Apis mellifera L.) son uno de los insectos económicamente más importantes. La cera de abeja es el segundo producto apícola más importante después de la miel. Es secretada por abejas obreras adultas jóvenes a partir de glándulas productoras de cera ubicadas en su abdomen y se utiliza para construir las celdas del panal de la colmena.

La cera de abeja generalmente es de color amarillo o pardo amarillento, tiene un punto de fusión de 61-65 °C y está compuesta por más de 300 compuestos orgánicos diversos. Según una evaluación química realizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la cera de abeja está compuesta por aproximadamente entre 35 y 45 % de ésteres de cera, entre 12 y 16 % de hidrocarburos, y entre 12 y 14 % de ácidos grasos libres.

Los grados comerciales incluyen cera de abeja cruda, grado cosmético, grado alimentario y grado farmacéutico. La cera de abeja de grado alimentario y farmacéutico pasa por procesos adicionales de filtración y purificación para cumplir con normas de pureza más estrictas. En la UE, la cera de abeja de grado alimentario debe cumplir con la especificación E901, que establece límites en cuanto a impurezas.

4.2 Uso tradicional e histórico

La cera de abeja se ha utilizado desde la antigüedad como sellador, agente impermeabilizante, material para velas, recubrimiento de tablillas de escritura y base medicinal. En la medicina tradicional formó la base de ungüentos y emplastos utilizados en culturas europeas, asiáticas y africanas. Los practicantes del antiguo Egipto la utilizaron en apósitos para heridas y como componente de las preparaciones de embalsamamiento.

4.3 Componentes clave y compuestos bioactivos

La propiedad nutracéutica y farmacéutica de la cera de abeja se justifica por la presencia de policosanoles bioactivos, concretamente tetracosanol, triacontanol, hexacosanol, dotriacontanol y octacosanol, que tienen el potencial de reducir el contenido de colesterol. Los flavonoides, como galangina, crisina, tectocrisina, pinobanksina y pinocembrina, también contribuyen a las propiedades de la cera de abeja.

Su importancia comercial se debe a sus propiedades antimicrobianas, antioxidantes, antiinflamatorias y antisépticas, así como regenerativas.

4.4 Aplicaciones y evidencia científica

La cera de abeja se utiliza en la industria farmacéutica como espesante, retardante, agente liberador, portador de fármacos y aglutinante. Las propiedades antioxidantes y antibacterianas de la cera de abeja son responsables del aumento de citocinas en las células cutáneas. La cera de abeja puede utilizarse como portador para administrar doxorrubicina y fármacos a base de 4-nitrochalcona que ejercen propiedades antitumorales y reducen el efecto de la quimioterapia.

Registrada como aditivo alimentario E901, la cera de abeja se utiliza como agente de recubrimiento en frutas frescas y congeladas, como agente desmoldante en productos de panadería, como recubrimiento en dulces y como ingrediente base en la goma de mascar. El brillo cerúleo que se observa en manzanas y cítricos en la tienda a menudo proviene de la cera de abeja o de una cera similar de grado alimentario.

El Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la Organización Mundial de la Salud evaluó la cera de abeja y no le asignó un límite específico de ingesta diaria admisible, concluyendo que "no existe preocupación de seguridad ante la exposición dietética prevista" de menos de 650 miligramos por persona por día. Esa evaluación se basó en el largo historial de uso de la cera de abeja y en la falta de toxicidad observada con sus principales componentes.

Fuerza de la evidencia: La cera de abeja como suplemento dietético de consumo directo tiene una evidencia de ensayos clínicos muy limitada. Su principal validación científica se relaciona con la aprobación regulatoria como aditivo alimentario seguro y su uso bien establecido como excipiente farmacéutico.


Parte V: Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con los productos de la colmena

El propóleo exhibe eficacia en el tratamiento de enfermedades autoinmunes, diabetes, quemaduras, heridas, problemas ginecológicos, así como afecciones relacionadas con las vías laringológicas, dermatológicas, neurodegenerativas, gastrointestinales y respiratorias. Además, sus aplicaciones se extienden a los trastornos cardiovasculares, con actividades antimicrobianas, anticancerígenas, hepatoprotectoras, antiinflamatorias, antivirales y antioxidantes documentadas.

Los sistemas corporales asociados con los productos de la colmena incluyen colectivamente:

  • Sistema inmunológico: Efectos inmunomoduladores demostrados preclínicamente para el propóleo, la jalea real y el polen de abeja; validación clínica modesta para el propóleo.
  • Sistema tegumentario (piel y cicatrización de heridas): Existe evidencia clínica del propóleo en la cicatrización de heridas (úlceras del pie diabético); la jalea real y el polen de abeja se estudian en aplicaciones cosméticas.
  • Cavidad oral y odontología: Múltiples estudios en humanos sobre el propóleo en placa dental, estomatitis aftosa y cuidado de heridas posteriores a la extracción.
  • Sistema endocrino y metabólico: El propóleo se estudia en el control glucémico y el metabolismo lipídico; la jalea real se estudia en afecciones relacionadas con estrógenos y salud posmenopáusica.
  • Sistema cardiovascular: Datos preclínicos sobre la modulación del colesterol; evidencia limitada en humanos.
  • Sistema nervioso: Evidencia preclínica de la jalea real en la neurodegeneración; no existen datos establecidos de ensayos en humanos.
  • Sistema reproductivo: La jalea real se estudia para el manejo de síntomas menopáusicos; resultados mixtos en ECA.
  • Sistema respiratorio: Un pequeño ensayo con propóleo en asma; evidencia en gran parte preclínica.
  • Sistema gastrointestinal: La jalea real se estudia en colitis en modelos animales; faltan datos en humanos.

Parte VI: Consideraciones de seguridad e interacciones conocidas

6.1 Reacciones alérgicas — Todos los productos de la colmena

Los productos de las abejas melíferas pueden provocar reacciones alérgicas que van desde dermatitis localizada hasta anafilaxia sistémica y potencialmente mortal. Aunque de forma relativamente rara, los productos de las abejas melíferas pueden desencadenar reacciones alérgicas, incluido el choque anafiláctico.

6.2 Seguridad específica del propóleo

La dermatitis de contacto por propóleo es una complicación bien conocida de la apicultura y puede ocurrir tanto con la administración tópica como oral de propóleo. Se han reportado reacciones alérgicas, incluidos angioedema y anafilaxia, provenientes de fuentes comerciales de propóleo. Las reacciones alérgicas probablemente se deben a agliconas de flavonoides vegetales.

En la mayoría de los ensayos clínicos, no se han mencionado las tasas de eventos adversos, pero se reporta que el propóleo es bien tolerado. El propóleo puede contener contaminantes, partes de insectos y alérgenos del entorno.

6.3 Seguridad específica de la jalea real

Los síntomas de las reacciones a la jalea real van de leves a graves e incluyen rinitis, eccema, dermatitis de contacto, urticaria, conjuntivitis, colitis hemorrágica, asma aguda, broncoespasmo y anafilaxia fatal.

Casi todos los pacientes que han tenido reacciones alérgicas a la jalea real tenían antecedentes de asma, rinitis alérgica, eccema o atopia. Por lo tanto, los individuos atópicos podrían tener un mayor riesgo de sensibilización a la jalea real y de desarrollar reacciones alérgicas a la misma.

En algunos casos, se observan reacciones alérgicas tras la primera ingesta de jalea real, lo que sugiere la existencia de alérgenos con reactividad cruzada con la jalea real.

En cuanto a las interacciones farmacológicas: la jalea real podría aumentar los efectos de la warfarina. Tomar jalea real junto con warfarina podría aumentar el riesgo de hematomas o hemorragias.

6.4 Seguridad específica de la cera de abeja

La naturaleza lipofílica de la cera de abeja le permite acumular residuos de acaricidas lipofílicos y pesticidas ambientales, creando un riesgo de transferencia de contaminación cuando la cera se recicla para su uso en las industrias farmacéutica o alimentaria. Los estudios han detectado múltiples residuos de pesticidas (por ejemplo, acaricidas e insecticidas) en la cera de abeja en niveles que van desde cantidades trazas hasta 218.57 µg/kg, destacando su persistencia, acumulación y potencial de exposición crónica.

No se ha reportado daño hepático atribuible a los productos apícolas. En ensayos clínicos de cera de abeja y propóleo como terapia para la diabetes, la obesidad y el cáncer, los efectos secundarios rara vez fueron mencionados, y no se reportaron elevaciones de ALT ni hepatotoxicidad. A pesar de su disponibilidad y uso extendido como terapias alternativas, no se han publicado reportes de daño hepático atribuido a los productos apícolas. Puntuación de probabilidad: E (causa improbable de daño hepático clínicamente evidente).

6.5 Desafíos de estandarización relevantes para la seguridad

La aplicación terapéutica del propóleo enfrenta desafíos clave. Su composición química varía según el origen geográfico, la fuente botánica y la especie de abeja, lo que complica la estandarización. Los métodos de extracción también afectan el rendimiento y la potencia de los compuestos activos. Los datos clínicos son limitados, especialmente en lo que respecta a la seguridad a largo plazo en individuos inmunocomprometidos y a los riesgos de reacciones alérgicas.

Además, la farmacocinética y los objetivos moleculares del propóleo siguen sin comprenderse completamente, lo que subraya la necesidad de una investigación rigurosa para estandarizar las formulaciones y definir aplicaciones terapéuticas eficaces y seguras.


Referencias

Condiciones de Salud

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Sistemas Corporales

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