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Sinopsis

Boldo (Peumus boldus Molina)

1. Identidad y clasificación botánica

El boldo (Peumus boldus Molina), comúnmente conocido por su nombre mapuche foḻo, es una especie de árbol de la familia Monimiaceae y la única especie del género Peumus. Es endémico de la región central de Chile, entre los 33° y los 40° de latitud sur. El árbol de boldo crece de manera abundante en los ecosistemas más húmedos de la región climática mediterránea de Chile central y se extiende hacia la mitad norte de la mucho más lluviosa región de los lagos chilenos, entre los 33° y los 39° de latitud sur.

Es un arbusto o árbol siempreverde, muy ramificado y fuertemente aromático, que alcanza aproximadamente veinte pies de altura y produce hojas coriáceas de forma ovalada, racimos de flores blancas o amarillas en forma de campana, y pequeñas bayas amarillas. La parte de la especie utilizada con fines medicinales es la hoja (boldo folium), que es simple, ovada, de color verde grisáceo en el haz y blanquecina en el envés, de peciolo corto, dura y de olor agradable. El rasgo distintivo de la hoja de boldo es la presencia de numerosas protuberancias, correspondientes a pelos protectores dispuestos en forma de estrella, y un margen revoluto. El mesófilo esponjoso está lleno de glándulas oleíferas que producen un aceite de color amarillo pardusco, de olor alcanforado y sabor aromático, que contiene 1,8-cineol, p-cimeno y ascaridol como componentes principales.

El boldo también ha sido introducido en Europa y el norte de África, aunque no suele encontrarse fuera de los jardines botánicos. Debido a su nombre común, con frecuencia se lo confunde con la especie Plectranthus ornatus, conocida como falso boldo, boldo paraguayo o boldo rastrero, lo que ha generado confusión respecto de los usos, propiedades y toxicidad de ambas especies.

Nombres comunes y nomenclatura

  • Nombre científico: Peumus boldus Molina (también citado como Peumus boldus Mol.)
  • Familia: Monimiaceae, orden Laurales
  • Nombres comunes: Boldo, boldo-do-chile, boldus, boldu
  • Nombre farmacopeico: Boldi folium (hoja de boldo)

El nombre "boldo" o "boldu" probablemente deriva de los verbos indígenas mapuches "weltum" (volver a brotar) o "volitum" (echar raíces nuevas), lo que podría hacer referencia a esta característica.

Reconocimiento farmacopeico

Peumus boldus figura en las farmacopeas oficiales de Brasil, Chile, Alemania, España, Portugal y Suiza como referencia en el tratamiento de enfermedades hepáticas. Entre las plantas medicinales chilenas, P. boldus destaca a nivel regulatorio, con hojas incluidas en farmacopeas y monografías oficiales debido a sus efectos coleréticos, hepatoprotectores y antioxidantes. El Comité de Medicamentos Herbarios (HMPC, por sus siglas en inglés) de la Agencia Europea de Medicamentos ha emitido una monografía comunitaria sobre Boldi folium, y la planta está reconocida por la ESCOP (Cooperativa Científica Europea en Fitoterapia).

Escala comercial

Cada año Chile exporta aproximadamente 2.000 toneladas de boldo folium (Peumus boldus), que se utiliza en todo el mundo como producto herbario medicinal tradicional (PHMT), principalmente para aliviar trastornos gastrointestinales. Las hojas de boldo (Boldi folium, de Peumus boldus Mol.) se emplean con mucha frecuencia como hierba medicinal en Chile y se exportan a numerosos países para su uso en infusiones o como extractos incluidos en remedios herbarios, principalmente como ayuda digestiva y sedante suave.

Preparaciones y formas de dosificación habituales

  • Infusión herbaria (té): Hojas secas y trituradas puestas en infusión en agua caliente
  • Extracto seco: Obtenido mediante la evaporación de un disolvente acuoso o hidroalcohólico a partir de la hoja
  • Extracto líquido / tintura: Preparaciones hidroalcohólicas
  • Tabletas y cápsulas: Que contienen hoja seca o extracto seco
  • Boldina aislada: Extraída comercialmente de la corteza y comercializada como compuesto activo estandarizado

Las conclusiones del HMPC abarcan las preparaciones de hoja de boldo obtenidas mediante secado y trituración de las hojas, o bien colocando el material vegetal en agua para disolver los compuestos y formar un extracto líquido, tras lo cual se evapora el disolvente para obtener un extracto seco. Los medicamentos herbarios que contienen estas preparaciones de hoja de boldo suelen presentarse como té herbario para beber y en formas sólidas para administración oral. Las preparaciones estandarizadas deben contener un mínimo de 0,1% de alcaloides expresados como boldina y al menos 2,0% de aceites esenciales.

2. Uso tradicional e histórico

Uso indígena en Chile

El boldo (Peumus boldus) es un árbol siempreverde chileno conocido por su uso medicinal tradicional. El pueblo indígena mapuche empleó sus hojas durante siglos, particularmente para remedios digestivos. El boldo fue un remedio tradicional utilizado por el pueblo araucano de Chile como tónico, y las bayas también se consumen como alimento. El boldo tiene una larga historia de uso por parte de los pueblos indígenas de Chile como tónico hepático y en el tratamiento de cálculos biliares.

Históricamente, el boldo fue utilizado por los pueblos indígenas chilenos como tónico hepático, carminativo y diurético, entre otros usos. En su área nativa, donde se consume con mayor frecuencia en forma de té, el boldo se ha usado tradicionalmente para tratar resacas, gota, dolor de estómago e inflamación urogenital. El boldo se emplea popularmente en casos de hepatitis, cólico hepático, litiasis biliar, trastornos intestinales, reumatismo, mala digestión, astenia, dispepsia, inapetencia y otros trastornos.

Difusión hacia Europa

Conocido en Europa desde la década de 1880, el boldo es especialmente valorado por su acción beneficiosa sobre los trastornos hepatobiliares. Las hojas se incorporaron progresivamente a la Farmacopea Francesa (8.ª edición, 1965; 9.ª edición, 1979) y con el tiempo recibieron reconocimiento formal en múltiples marcos regulatorios nacionales y europeos.

Uso tradicional contemporáneo en Sudamérica

En Brasil, Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, el boldo se mezcla con yerba mate u otras infusiones para moderar su sabor. Nativo de Chile, el boldo es una de las hierbas domésticas más utilizadas para preparar infusiones amargas, tradicionalmente asociadas con la salud digestiva y hepática.

Métodos de preparación en contextos tradicionales

Las hojas secas de Peumus boldus (Monimiaceae) se utilizan en infusión o decocción como digestivo y para mejorar los trastornos hepáticos. Los sanadores tradicionales empleaban las hojas en infusiones, decocciones y tinturas, principalmente como apoyo digestivo y hepatobiliar.

3. Constituyentes clave y compuestos activos

Alcaloides

Se han detectado dieciocho alcaloides en la corteza, las hojas, la madera y las raíces de Peumus boldus, entre ellos trazas de secoboldina, N-metilsecoboldina (boldina metina), glaucina y norreticulina, no reportados previamente como constituyentes de esta especie. La boldina predomina en la corteza, y la laurolitsina en la madera y las raíces. La composición alcaloidea de las hojas, determinada en 130 árboles identificados individualmente y clasificados por edad y sexo, resultó muy variable, predominando la N-metilaurotetanina, la laurotetanina, la coclaurina y, en algunos casos, la isocorydina, pero no la boldina.

El alcaloide principal característico es la boldina, identificada químicamente como (S)-2,9-dihidroxi-1,10-dimetoxiaporfina, un alcaloide mayoritario presente en las hojas y la corteza del boldo (Peumus boldus Molina), que ha demostrado poseer actividad antioxidante y efectos antiinflamatorios. La única fuente comercial actual de boldina es la corteza del árbol chileno Peumus boldus Molina.

La boldina no suele ser el alcaloide mayoritario de las hojas, y algunas de las propiedades medicinales de este remedio herbario probablemente se deban a otros constituyentes no alcaloideos. La atención preferente prestada a la farmacología de la boldina se ha dado en detrimento de alcaloides aporfínicos fenólicos 1,2,9,10-tetraoxigenados estructuralmente muy similares, en particular la isoboldina y la N-metilaurotetanina. Es particularmente notable como fuente de alcaloides tales como boldina, laurolitsina, N-metilaurotetanina, isocorydina y coclaurina.

Compuestos fenólicos y flavonoides

Los constituyentes fenólicos identificados en infusiones de la droga cruda Boldi folium son principalmente proantocianidinas y glicósidos de flavonoles. Se identificaron nueve glicósidos de quercetina, ocho derivados de kaempferol, nueve glicósidos de isorhamnetina, tres ácidos fenólicos, un glicósido de ácido cafeoilquínico y veintiuna proantocianidinas mediante HPLC-DAD y ESI-MS. Un número reducido de estudios ha abordado los constituyentes polifenólicos de las hojas de boldo. Se han identificado glicósidos de flavon-3-ol, catequinas y sus oligómeros (proantocianidinas), así como ácidos fenólicos aromáticos.

La catequina resultó ser el principal captador de radicales libres de los extractos acuosos calientes de hojas de boldo. Sobre la base del material seco de partida, el contenido de catequina en la droga cruda fue de 2,25%, mientras que el alcaloide total calculado como boldina fue de 0,06%.

Aceite esencial

Las hojas de boldo contienen entre 2% y 3% de aceites esenciales, con componentes como el p-cimeno y el ascaridol, además de flavonoides y una pequeña cantidad de cumarina. Un análisis detallado mediante CG-EM mostró que la hidrodestilación de boldo folium comercial produjo un 1,5% (p/p) de un aceite esencial amarillento que contenía 1,8-cineol (20,7%), p-cimeno (18,5%), limoneno (9,1%), ascaridol (9,1%) y β-felandreno (6,4%) como constituyentes principales.

Resumen de las principales clases de constituyentes

  • Alcaloides aporfínicos: Boldina, N-metilaurotetanina, laurotetanina, isocorydina, coclaurina, laurolitsina (variables según el órgano y el individuo)
  • Compuestos fenólicos: Catequina, proantocianidinas, glicósidos de quercetina, derivados de kaempferol, glicósidos de isorhamnetina
  • Componentes del aceite esencial: 1,8-cineol (eucaliptol), p-cimeno, limoneno, ascaridol, β-felandreno
  • Otros: Cumarina (en pequeñas cantidades)

4. Mecanismos de acción

Actividad antioxidante

Investigaciones realizadas a principios de la década de 1990 permitieron descubrir que la boldina es uno de los antioxidantes naturales más potentes. La boldina presenta actividades farmacológicas importantes, como efectos citoprotectores y antiinflamatorios, que podrían derivar de sus propiedades captadoras de radicales libres. La peroxidación lipídica en eritrocitos fue inhibida por extractos y fracciones de boldo a 500 µg/ml, con mayor efecto para la fracción soluble en acetato de etilo y la fracción alcaloidea. La IC50 para la catequina y la boldina en la prueba de peroxidación lipídica fue de 75,6 y 12,5 µg/ml, respectivamente. La actividad de la boldina fue seis veces superior a la de la catequina en el ensayo de peroxidación lipídica.

Bloqueo de hemicanales de conexina: un mecanismo central

Estudios realizados en los últimos 20 años indican que la boldina podría interactuar con receptores y canales iónicos específicos, sobre todo bloqueando el movimiento de moléculas pequeñas a través de hemicanales de conexina (Cx) (HC). El consenso actual es que las acciones de bloqueo de los HC de Cx de la boldina contribuyen mucho más a sus efectos terapéuticos que su actividad antioxidante. La boldina inhibe los hemicanales de conexina (HC de Cx), los hemicanales de panexina 1 (HC de Panx1) y el receptor purinérgico P2X7. Este bloqueo de canales reduce significativamente el influjo de Ca²⁺ y el eflujo de K⁺, ambos activadores clave del inflamasoma. Como resultado, la boldina reduce la activación de la caspasa-1, lo que lleva a una disminución en la producción de IL-1β, un resultado clave de la activación del inflamasoma. Es importante señalar que la boldina no inhibe los canales de unión en hendidura (gap junctions) formados por conexinas.

Mecanismos antiinflamatorios

La boldina exhibe una actividad antiinflamatoria dependiente de la dosis en la prueba de edema de pata inducido por carragenina en conejillos de indias, con una DE50 oral de 34 mg/kg. La boldina también reduce la hipertermia inducida por pirógenos bacterianos en conejos, en un grado que varió entre 51% y 98% a una dosis de 60 mg/kg por vía oral. Estudios in vitro en anillos aórticos de rata revelaron que la boldina es un inhibidor eficaz de la biosíntesis de prostaglandinas, promoviendo un 53% de inhibición a 75 µM. Este efecto in vitro podría estar mecánicamente relacionado con los efectos antiinflamatorios y antipiréticos que la boldina ejerce in vivo.

Mecanismos hepatoprotectores

Se ha evaluado un extracto hidroalcohólico seco de Peumus boldus por sus efectos hepatoprotectores, coleréticos y antiinflamatorios en ratones y ratas. Este extracto ejerció una hepatoprotección significativa frente a la hepatotoxicidad inducida por hidroperóxido de terc-butilo en hepatocitos de rata aislados (técnica in vitro), reduciendo la peroxidación lipídica y la fuga enzimática de LDH; esta eficacia se reforzó con una hepatoprotección significativa frente a la hepatotoxicidad inducida por CCl4 en ratones (técnica in vivo), donde el extracto vegetal redujo la fuga enzimática de ALAT. El boldo posee propiedades hepatoprotectoras, particularmente contra el daño causado por agentes hepatotóxicos como el cisplatino. Esta protección se atribuye a las catequinas del boldo, que presentan efectos antioxidantes significativos. Estos compuestos previenen eficazmente la peroxidación lipídica en microsomas hepáticos y reducen la actividad del citocromo P4502E1, limitando así el daño oxidativo al hígado.

Mecanismos neuroprotectores

La boldina ejerce efectos neuroprotectores mediante diversos mecanismos, entre ellos la supresión de la actividad de la AChE y la BuChE, el bloqueo de los hemicanales de conexina-43 y de los canales de panexina 1, la reducción de la liberación de interleucinas mediada por NF-κβ, y la reducción de la excitotoxicidad por glutamato, que en conjunto reducen el daño neuronal. Un inhibidor específico de hemicanales, la boldina, derivada del árbol de boldo y que ha demostrado inhibir los hemicanales astrocíticos y microgliales, pero no las uniones en hendidura, fue evaluado en un modelo murino de enfermedad de Alzheimer. El uso de boldina en este modelo provocó una reducción en la liberación de ATP y glutamato por parte de los astrocitos y la microglía activada, aliviando el sufrimiento neuronal hipocampal.

Mecanismos vasculares y endoteliales

La boldina podría ejercer efectos protectores sobre el endotelio a través de varios mecanismos, incluida la protección del óxido nítrico frente a su degradación por especies reactivas de oxígeno en enfermedades relacionadas con el estrés oxidativo. La evidencia disponible respalda un papel terapéutico complementario de la boldina frente a la disfunción endotelial asociada con la hipertensión y la diabetes mellitus, al interferir con la vía de señalización mediada por estrés oxidativo. La boldina también protege contra la disfunción endotelial mediante un mecanismo que se ha propuesto derivaría de acciones antioxidantes o de la inhibición de una cascada de estrés oxidativo BMP4 mediada por angiotensina II.

5. Evidencia científica por área de uso

5.1 Molestias digestivas y dispepsia

Base tradicional y situación regulatoria: El HMPC concluyó que, sobre la base de su uso de larga tradición, las preparaciones de hoja de boldo pueden utilizarse para el alivio de los síntomas de dispepsia (indigestión) y espasmos leves del tracto gastrointestinal. El Comité de Medicamentos Herbarios (HMPC) ha concluido que las preparaciones de hoja de boldo disponibles en forma de té herbario pueden utilizarse para el alivio de los síntomas de dispepsia y espasmos leves del tracto gastrointestinal.

Evidencia en humanos: No se han realizado estudios en pacientes con hoja de boldo. El único estudio pequeño identificado en humanos aborda el tránsito intestinal: Gotteland et al. (1995) trataron a doce voluntarios sanos diariamente con 2,5 g de un extracto seco de boldo (etanol 60% v/v) que contenía 0,12% de boldina y 0,4% de alcaloides totales, durante dos períodos sucesivos de cuatro días, mostrando una prolongación del tiempo de tránsito orocecal en comparación con el placebo.

Evidencia preclínica: Los flavonoides boldósido y peumósido suprimieron la excitación inducida en ratones y demostraron un marcado efecto espasmolítico en conejos con espasmo intestinal.

Fuerza de la evidencia: La clasificación del HMPC de la EMA para la hoja de boldo en el área de la dispepsia es de uso tradicional, lo que significa que está respaldada por un uso histórico documentado, pero no por datos adecuados de ensayos clínicos. El respaldo científico para estos usos es escaso.

5.2 Hepatoprotección

Evidencia preclínica: Múltiples estudios in vitro y en animales respaldan las propiedades hepatoprotectoras. Un extracto hidroalcohólico seco ejerció una hepatoprotección significativa frente a la hepatotoxicidad inducida por hidroperóxido de terc-butilo en hepatocitos de rata aislados y frente a la hepatotoxicidad inducida por CCl4 en ratones. La boldina, el alcaloide principal de P. boldus, parece estar implicada en esta actividad hepatoprotectora. Estudios han demostrado que los extractos polares de Peumus boldus son capaces de mostrar actividad antioxidante y reducir la lipoperoxidación hepática inducida por cisplatino.

Evidencia en humanos: No se han realizado ensayos clínicos controlados en pacientes humanos que hayan demostrado efectos hepatoprotectores. Los estudios clínicos siguen siendo limitados, predominando los ensayos preclínicos que respaldan su perfil multifuncional.

Fuerza de la evidencia: El efecto hepatoprotector está bien respaldado en modelos animales e in vitro, pero no se dispone de ensayos clínicos en humanos. Toda la evidencia hepatoprotectora en humanos sigue siendo inferencial.

5.3 Actividad colerética y colagoga

Los efectos coleréticos, frecuentemente mencionados en las indicaciones tradicionales, no se han confirmado en ratas. Estudios previos no han logrado demostrar actividad colerética tras la administración oral de 200–800 mg/kg de extracto etanólico acuoso de boldo, ni tras la administración intravenosa de extracto etanólico. Las indicaciones de uso del boldo son extremadamente amplias en su alcance y, en igual medida, carecen de fundamento.

Fuerza de la evidencia: La afirmación colerética tiene origen tradicional, pero no se ha confirmado en los modelos preclínicos disponibles, y no se han realizado ensayos en humanos.

5.4 Efectos antiinflamatorios

Evidencia preclínica: Se obtuvieron efectos antiinflamatorios significativos y dependientes de la dosis en la prueba de edema agudo inducido por carragenina en ratas. La boldina demostró propiedades antiinflamatorias en modelos experimentales de colitis. Los ratones con colitis ulcerosa inducida por docusato de sodio, tratados con boldina 50 mg/kg vía oral durante 7 días, presentaron menor pérdida de peso y mejores puntuaciones en el índice de actividad de la enfermedad en comparación con los ratones no tratados. La boldina también disminuyó el peso del bazo, suprimió el acortamiento de la longitud del colon, bloqueó la infiltración de células inflamatorias y restauró la arquitectura del epitelio del colon.

Fuerza de la evidencia: La evidencia es preclínica (solo animal e in vitro). No se han realizado ensayos clínicos en humanos sobre afecciones inflamatorias con boldo o boldina.

5.5 Actividad anti-Helicobacter pylori

Evidencia in vitro: Se evaluó el efecto anti-Helicobacter pylori de un extracto acuoso de hojas secas de Peumus boldus Mol. (Monimiaceae). Este extracto mostró una alta actividad inhibitoria frente a la ureasa de H. pylori. La fracción activa del extracto acuoso fue la más activa contra la ureasa de H. pylori, con una IC50 = 15,9 µg equivalentes de ácido gálico (EAG)/mL. El análisis por HPLC evidenció que esta fracción estaba compuesta principalmente de proantocianidinas derivadas de catequina. El efecto antiadherente del boldo se evaluó mediante el cocultivo de H. pylori y células AGS. Tanto el extracto acuoso como la fracción activa mostraron un efecto antiadherente dependiente de la concentración.

Fuerza de la evidencia: Esta evidencia es enteramente in vitro (estudios de laboratorio basados en células). Ciertos compuestos químicos, como los flavonoides y antioxidantes presentes en las hojas de boldo, están asociados con diversas actividades atribuidas a estas plantas. Sin embargo, la eficacia de estas infusiones en el tratamiento de las úlceras pépticas no ha sido establecida científicamente.

5.6 Efectos antioxidantes

La boldina ejerce efectos antioxidantes, hepatoprotectores, antiaterosclerótico, antidiabético, analgésico, antipirético, antiinflamatorio, antiepiléptico, neuroprotector, nefroprotector, antiartrítico, anticanceroso y nootrópico, aunque la mayoría de estos se han demostrado únicamente en contextos preclínicos. Investigaciones realizadas a principios de la década de 1990 permitieron descubrir que la boldina es uno de los antioxidantes naturales más potentes. Surgió un número creciente y considerable de estudios enfocados en caracterizar propiedades farmacológicas que podrían derivar de las propiedades captadoras de radicales libres de la boldina.

Fuerza de la evidencia: Existe evidencia sólida de actividad antioxidante in vitro y en modelos animales. No existe evidencia clínica en humanos.

5.7 Efectos neuroprotectores

Durante la última década, la boldina ha atraído atención por su eficacia en modelos de roedores de enfermedades humanas. Entre las propiedades atribuidas a la boldina se incluyen actividades antioxidantes, acciones neuroprotectoras y analgésicas, efectos hepatoprotectores, acciones antiinflamatorias, efectos cardioprotectores y potencial anticanceroso. La administración oral prolongada de boldina en ratones con enfermedad de Alzheimer (EA) reveló la prevención del aumento de la actividad de los hemicanales gliales, la señal de Ca²⁺ astrocítica, y la liberación de ATP y glutamato, aliviando el sufrimiento neuronal hipocampal. Otro estudio que investigó el efecto neuroprotector de la boldina en modelos celulares utilizando neuronas hipocampales primarias y una línea celular derivada del hipocampo HT22 tratadas con oligómeros del péptido beta amiloide mostró que la boldina interactúa con el beta amiloide in silico, previniendo su agregación y defendiendo a las neuronas del hipocampo frente al fallo sináptico.

Fuerza de la evidencia: Únicamente evidencia preclínica (modelos de roedores e in vitro). No se han realizado ensayos clínicos en humanos.

5.8 Efectos cardiovasculares y endoteliales

La evidencia disponible respalda un papel terapéutico complementario del fitoquímico boldina frente a la disfunción endotelial asociada con la hipertensión y la diabetes mellitus, al interferir con la vía de señalización mediada por estrés oxidativo. Un ensayo aleatorizado realizado por el Heart Protection Study Collaborative Group mostró que un régimen antioxidante combinado no produjo ningún efecto significativo sobre la mortalidad a 5 años por enfermedades vasculares y no vasculares. De manera similar, un metaanálisis de varios ensayos clínicos demostró que la suplementación con betacaroteno y vitamina E no mostró ningún beneficio. Este contexto ilustra la dificultad general de trasladar los hallazgos preclínicos basados en antioxidantes a resultados cardiovasculares en humanos.

Fuerza de la evidencia: Únicamente evidencia preclínica. No se han reportado ensayos clínicos en humanos con boldo o boldina en desenlaces cardiovasculares.

5.9 Efectos antidiabéticos y nefroprotectores

Dado que los tratamientos actuales para la nefropatía diabética no previenen el daño renal, los investigadores postularon un tratamiento alternativo con boldina. Ratas diabéticas inducidas con estreptozotocina y ratas control fueron tratadas con boldina (50 mg/kg/día) durante diez semanas. También se cultivaron células mesangiales en condiciones control o en concentración elevada de glucosa junto con citoquinas proinflamatorias, con o sin boldina (100 µmol/L). El tratamiento con boldina en animales diabéticos previno el aumento de la glucemia, la presión arterial, las sustancias reactivas al ácido tiobarbitúrico renales, y la relación proteína/creatinina en orina.

Fuerza de la evidencia: La evidencia es preclínica (modelos animales y cultivo celular). No se dispone de ensayos clínicos en humanos.

6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el boldo

  • Sistema hepatobiliar: Utilizado tradicionalmente como tónico hepático; actividad hepatoprotectora demostrada preclínicamente
  • Sistema gastrointestinal: Alivio de la dispepsia y de espasmos leves del tracto intestinal (uso tradicional, reconocido por el HMPC de la EMA); actividad anti-H. pylori in vitro
  • Sistemas inmunológico e inflamatorio: Efectos antiinflamatorios y antipiréticos en modelos animales
  • Sistema nervioso central: Efectos neuroprotectores y potencialmente sedantes en modelos preclínicos
  • Sistema cardiovascular/endotelial: Efectos vasorelajantes, antioxidantes y de protección endotelial en modelos animales
  • Sistema renal: Efectos nefroprotectores en modelos de ratas diabéticas inducidas con estreptozotocina
  • Sistema metabólico: Efectos antidiabéticos (preclínicos)

7. Formas de dosificación y dosis reportadas

No existen ensayos clínicos de calidad que respalden la dosificación terapéutica del extracto de hoja de boldo. Las dosis tradicionales incluyen 1 a 2 cucharaditas (2 a 3 g) de hoja seca por taza de agua; 0,1 a 0,3 mL de extracto líquido (1:1 en alcohol al 45%) 3 veces al día.

No se recomienda el aceite volátil de boldo debido a su alto contenido de ascaridol. La hoja seca puede utilizarse en infusión a razón de 3 gramos al día.

El único ensayo pequeño en humanos sobre el tránsito orocecal utilizó 2,5 g al día de un extracto seco de boldo (etanol 60% v/v) que contenía 0,12% de boldina y 0,4% de alcaloides totales, administrado durante dos períodos sucesivos de cuatro días.

La dosis preclínica clave con efecto antiinflamatorio en modelos animales fue una DE50 oral de 34 mg/kg para la actividad antiinflamatoria de la boldina en la prueba de edema de pata inducido por carragenina, y de 60 mg/kg por vía oral para los efectos antipiréticos en conejos.

En el estudio nefroprotector en ratas, las ratas diabéticas inducidas con estreptozotocina y las ratas control fueron tratadas con boldina a 50 mg/kg/día durante diez semanas.

Según lo reportado en una referencia de fitoterapia, se han descrito una infusión de 1–2 g de hierba triturada en 150 mL de agua hirviendo, tomada 2–3 veces al día, y una dosis diaria de extracto seco de 60–200 mg.

8. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas

Toxicidad por ascaridol

El aceite volátil (2,5% en la hoja) contiene ascaridol, una toxina hepatotóxica. El ascaridol representa un motivo de preocupación debido a su toxicidad, por lo que las preparaciones de boldo que contienen ascaridol deben manejarse con cuidado para uso humano. El boldo debe usarse con precaución, ya que las hojas contienen ascaridol, que puede ser tóxico para el hígado. Existen preparaciones libres de ascaridol disponibles, y solo esas deberían utilizarse con fines medicinales.

Casos de hepatotoxicidad

Se han documentado informes de casos publicados de hepatotoxicidad asociada con el uso de boldo. Piscaglia et al. publicaron un informe de caso titulado "Caution in the use of boldo in herbal laxatives: a case of hepatotoxicity" en Scandinavian Journal of Gastroenterology, 2005; 40:236–9. Series de casos publicadas adicionales documentan eventos adversos relacionados con el boldo, incluidos anafilaxia, prolongación del intervalo QT, taquicardia ventricular y hepatotoxicidad.

Anafilaxia

Se documentó un caso de anafilaxia a una infusión de boldo: Monzon S, Lezaun A, Saenz D, et al., "Anaphylaxis to boldo infusion, a herbal remedy," publicado en Allergy, 2004; 59:1019–20.

Efectos adversos neuropsiquiátricos

Un informe de caso publicado documentó alteraciones del comportamiento y alucinaciones tras el consumo de infusiones de hoja de boldo, publicado en Therapie, 2014; 69(5):465–467.

Interacción con warfarina

La ingesta de boldo puede potenciar el efecto anticoagulante de la warfarina; se recomienda precaución. Esta interacción está respaldada por un informe de caso farmacoterapéutico publicado: Lambert J, Cormier J., "Potential interaction between warfarin and boldo-fenugreek," Pharmacotherapy, 2001; 21:509–12. El mecanismo propuesto implica un aumento del efecto anticoagulante de la warfarina debido a las cumarinas anticoagulantes presentes en el boldo.

Interacción con tacrolimus

Se ha documentado una posible interacción con tacrolimus, que resulta en niveles plasmáticos disminuidos. Esto fue reportado en: Carbajal R, Yisfalem A, Pradhan N, Baumstein D, Chaudhari A., "Case report: boldo (Peumus boldus) and tacrolimus interaction in a renal transplant patient," Transplant Proceedings, 2014; 46(7):2400–2402.

Contraindicaciones reconocidas por las autoridades regulatorias

Los medicamentos de hoja de boldo no deben ser tomados por pacientes con obstrucción del conducto biliar, colangitis (inflamación del conducto biliar), enfermedad hepática, cálculos biliares y cualquier otro trastorno de las vías biliares. El boldo está contraindicado en la enfermedad hepática y en las enfermedades del conducto biliar, incluidos los cálculos biliares.

Restricciones de uso

Los medicamentos de hoja de boldo solo deben utilizarse en adultos. Se han reportado reacciones de hipersensibilidad (alérgicas) con medicamentos de boldo.

Contexto general de seguridad

Las indicaciones de uso del boldo son extremadamente amplias en su alcance y, en igual medida, carecen de fundamento. Futuras evaluaciones de nuevos análogos de boldina, con modificaciones estructurales que conduzcan a vidas medias más prolongadas, podrían merecer una evaluación in vivo más detallada de su potencial utilidad hepatoprotectora. Para P. boldus, los estudios clínicos siguen siendo limitados, predominando los ensayos preclínicos que respaldan su perfil multifuncional.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que boldo puede ayudar a apoyar.

  • Las hojas de boldo (Peumus boldus) contienen boldina, cuya actividad colerética está documentada, estimulando la secreción biliar hepática. Reconocido por la ESCOP para molestias biliares y utilizado en la medicina tradicional sudamericana para trastornos hepatobiliares. Estudios de farmacología animal confirman que la boldina induce aumentos en la secreción biliar.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que boldo puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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