Boj (Buxus sempervirens L.): Una referencia integral
1. Identidad y caracterización botánica
1.1 Nomenclatura
Nombre botánico: Buxus sempervirens L. Los nombres comunes incluyen box, boxtree, buksbom (danés), buis (francés), Buchsbaum (alemán) y boj (español). En inglés la planta se conoce como common box, European box o boxwood; Buxus colchica, del Cáucaso occidental, y B. hyrcana, del norte de Irán y el Cáucaso oriental, se tratan comúnmente como sinónimos de B. sempervirens.
El nombre científico Buxus sempervirens proviene del latín buxus, derivado del griego antiguo pyxos (πύξος), el nombre que los griegos daban al boj. El epíteto específico sempervirens alude a su carácter perenne.
1.2 Taxonomía y familia
El boj es un arbusto o pequeño árbol de hoja perenne perteneciente a la familia Buxaceae. El género Buxus está compuesto por diversas especies, entre ellas B. sempervirens, B. papillosa, B. microphylla, B. hildebrandtii y B. hyrcana.
1.3 Distribución geográfica y hábitat
Buxus sempervirens es originario de Europa occidental y meridional, el noroeste de África y el suroeste de Asia, desde el sur de Inglaterra hasta el norte de Marruecos, y hacia el este a través de la región norte del Mediterráneo hasta Turquía. Actualmente la planta se cultiva en todo el mundo. En estado silvestre, los bojes crecen en zonas rocosas abiertas y pueden alcanzar el tamaño de árboles pequeños; son arbustos característicos de la Europa submediterránea.
1.4 Descripción botánica
El boj común es un arbusto leñoso de hoja perenne que alcanza una altura de 5 metros, densamente ramificado, con un tronco de hasta 20 centímetros de diámetro. Las ramillas o ramas están densamente cubiertas de hojas, y las hojas son de color verde oscuro, ovaladas, lisas, gruesas y coriáceas. La planta florece en abril y mayo con flores diminutas de color verde amarillento. El fruto es una cápsula trilobulada que contiene entre 3 y 6 semillas. La planta tiene un sistema radicular denso, que forma una malla de raíces finas y amarillas. En condiciones ideales, los bojes pueden vivir entre 70 y 150 años.
1.5 Partes de la planta usadas medicinalmente y preparaciones habituales
Las hojas, la corteza y la madera se han usado como medicina. Las hojas se recolectan antes de la floración, a principios de la primavera, y se secan para su uso en extractos; tienen un olor desagradable y un sabor amargo y astringente. La corteza se tritura y se seca para su uso en decocción.
El boj es un arbusto; las personas usan compuestos químicos (extractos) de la hoja del boj para elaborar medicamentos, aunque la hoja en sí no debe utilizarse directamente como medicina. La preparación estandarizada principal utilizada en la investigación clínica es el SPV30, un extracto etanólico de B. sempervirens. La preparación de estudio SPV30 se evaluó en dosis de 990 mg/día y 1980 mg/día. En el contexto de la gemoterapia —un enfoque fitoterapéutico que utiliza tejidos vegetales embrionarios—, este tipo de fitoterapia se denomina gemoterapia, y los productos derivados de plantas correspondientes se denominan extractos de gemoterapia (GTE, por sus siglas en inglés). Pocos estudios abordan extractos de tejidos meristemáticos como yemas, brotes jóvenes y puntas de raíz, a pesar de su composición bioactiva potencialmente superior.
2. Uso tradicional e histórico
2.1 Antigüedad y uso temprano
El boj común tiene una larga trayectoria histórica y cultural. Desde la antigüedad clásica, griegos y romanos lo usaban para delimitar jardines y decorar espacios públicos. El boj común fue utilizado por primera vez por su valor estético por los egipcios en el año 4000 a. C.
B. sempervirens no se conoció por su uso medicinal hasta principios del siglo XVII. Después de esto se descubrió que las hojas (que contienen alcaloides, aceites y taninos), la corteza (que contiene clorofila, cera, resina, lignina y minerales) y el aceite de la madera tenían un efecto medicinal.
2.2 Afecciones tratadas tradicionalmente
Tras incorporarse al uso medicinal, el boj se empleó para tratar la gota, las infecciones del tracto urinario, los parásitos intestinales, los problemas cutáneos crónicos, la sífilis, las hemorroides, la epilepsia, el dolor de cabeza y las almorranas, y también tuvo fama de curar la lepra, el reumatismo, el VIH, la fiebre y la malaria. Históricamente, el boj se ha usado como sedante y como tratamiento para la sífilis, el reumatismo, la epilepsia y la malaria.
2.3 Malaria y el papel como sustituto de la quinina
En el ámbito medicinal, la especie se utilizó en su momento como alternativa a la quinina en el tratamiento de la malaria entre los siglos XVII y XIX. Antiguamente las hojas se usaban en lugar de la quinina como reductor de la fiebre. Entre sus efectos atribuidos, el boj se consideraba sudorífico, antirreumático, antiséptico, antimalárico y colagogo; estos alcaloides eran responsables de las propiedades sudoríficas de la planta, utilizada antiguamente contra la fiebre malárica.
Buxus sempervirens se conoce en la zona mediterránea como una planta con actividad antimalárica. Los estudios etnomédicos muestran que poblaciones de áreas geográficamente aisladas han adquirido de manera independiente conocimientos sobre el uso terapéutico de las plantas de boj contra la malaria. La forma de aplicación reportada en estudios independientes es una decocción de las hojas.
2.4 Preparaciones tradicionales en distintas culturas
En la medicina popular, Buxus sempervirens se usa para tratar el reumatismo, la artritis, las infecciones de las vías biliares, la diarrea, la fiebre y las ulceraciones cutáneas. Se ha reportado que los extractos crudos de varias especies de Buxus tienen aplicaciones en la medicina tradicional para curar la fatiga, el reumatismo, la malaria, la depresión y las infecciones cutáneas. Para el hígado, el boj se consideraba un remedio tónico amargo hepático y colagogo, del que se creía que beneficiaba el funcionamiento de la vesícula biliar y favorecía la expulsión de la bilis; estas propiedades se consideraban útiles contra la discinesia biliar y la digestión pesada, pero no se recomendaba la planta en personas con cálculos biliares.
Debido a los numerosos efectos secundarios adversos de la planta y a la disponibilidad de hierbas más adecuadas para tratar las mismas afecciones, el uso medicinal del boj ha cesado casi por completo.
3. Componentes clave y compuestos activos
3.1 Alcaloides esteroidales y nor-triterpénicos
Los estudios fitoquímicos sobre diversas plantas del género Buxus han dado lugar al aislamiento de más de 200 alcaloides esteroidales nuevos. Algunos de estos alcaloides han mostrado actividades biológicas interesantes, incluyendo propiedades antibacterianas, antimicobacterianas y otras.
La ciclobuxina es un alcaloide presente en Buxus sempervirens y deriva del esqueleto del colesterol. Los alcaloides pueden encontrarse en toda la planta, pero las mayores cantidades de alcaloides (hasta un 3%), incluida la ciclobuxina, se encuentran en las hojas y la corteza.
La planta contiene numerosos alcaloides esteroidales: buxina, parabuxina, parabuxinina, cloprotobuxina, buixidina, buxenona, buxandrina, buxinamina, bebeerina, bebbuxina, buxalfina, buxamina, buxaminol, buxanina, buxatina, ciclovirobuxina-D, y derivados relacionados. Las principales toxinas del boj son diversos alcaloides esteroidales, siendo la buxina identificada como el alcaloide principal; también se encuentran otros alcaloides como la buxinidina, la ciclobuxina y la cicloprotobuxina.
Los alcaloides de Buxus constituyen una clase única de alcaloides esteroide-triterpenoides con un esqueleto básico de tipo pregnano con un sistema 4-dimetil-9β,10β-ciclolartenol y una cadena lateral degradada en C-20; este tipo de alcaloide ha mostrado actividades farmacológicas interesantes como efectos antimaláricos, antituberculosos y anti-VIH.
La molécula de ciclobuxina presenta un patrón de sustitución en C-4 y C-14 que es intermedio en el esquema biogenético entre los esteroides de tipo lanosterol y de tipo colesterol. El precursor biosintético de la ciclobuxina es el cicloartenol, sintetizado mediante una degradación de la cadena lateral 17β.
3.2 Constituyentes fitoquímicos adicionales
Las hojas del boj contienen aceite esencial, taninos y los alcaloides buxina (responsable principal del sabor amargo), parabuxina y parabuxonidina. La corteza contiene clorofila, cera, resina, lignina y minerales como potasio, magnesio, fósforo, hierro y silicio. B. sempervirens contiene alcaloides esteroidales como la ciclobuxina, así como flavonoides.
3.3 Variabilidad estacional del contenido de alcaloides
B. sempervirens se ha utilizado etnofarmacológicamente contra una amplia variedad de enfermedades debido a que contiene alcaloides nor-triterpénicos del tipo nor-ciclolartano; durante un período de un año (febrero de 2019 a enero de 2020), se recolectaron mensualmente puntas de brotes de un seto de boj para elaborar un perfil estacional de alcaloides. Estos datos subrayan que la potencia farmacológica de las preparaciones de boj puede variar según el momento de la cosecha y la parte de la planta seleccionada.
4. Mecanismos de acción
4.1 Inhibición de la colinesterasa
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva en la que se produce una pérdida progresiva de sinapsis colinérgicas en el hipocampo y la neocorteza. La disminución de la concentración del neurotransmisor acetilcolina (ACh) parece ser un elemento crítico en el desarrollo de la demencia, y el enfoque terapéutico más adecuado consiste en restaurar los niveles de acetilcolina inhibiendo ambas formas principales de colinesterasa: la acetilcolinesterasa (AChE) y la butirilcolinesterasa (BChE). Los alcaloides de Buxus han mostrado un potencial significativo en el área de las actividades de inhibición enzimática; las bases esteroidales aisladas de B. hyrcana exhiben actividades inhibitorias enzimáticas que incluyen la inhibición de GST, AChE y BChE.
4.2 Actividad antiviral / antirretroviral
Dado que se presume que la ciclobuxina interfiere en la vía que conduce al VIH/SIDA, este es el mecanismo farmacológico mejor comprendido. El efecto antirretroviral del SPV-30 fue identificado por primera vez por Durant; se trata de un extracto herbal que contiene ciclobuxina proveniente de B. sempervirens. Se han estudiado las interacciones de la ciclobuxina con ácidos nucleicos; se encontró que la ciclobuxina tiene un efecto bifásico sobre la estabilidad de los ácidos nucleicos: en concentraciones bajas, la ciclobuxina tiene un efecto estabilizador favorable sobre la conformación original del ADN y otros polidesoxinucleótidos, mientras que en concentraciones más altas tiene un efecto desestabilizador adverso.
4.3 Mecanismos antiprotozoarios / antimaláricos
Los extractos de Buxus sempervirens mostraron efectos antimaláricos y anti-BChE elevados, así como una capacidad de quelación de hierro bastante alta; se sugirió que los extractos con actividad antimalárica pueden ejercer sus efectos mediante el mecanismo de inhibición de la BChE combinado con la capacidad de quelación del hierro. Se aisló el alcaloide ciclolartano O-tigloilciclovirobuxeína-B y se evaluó su actividad antiplasmódica, obteniéndose un IC50 de 0,455 µg/mL contra Plasmodium falciparum; este compuesto es, por lo tanto, el principal responsable de la alta potencia del extracto crudo.
4.4 Mecanismos anticancerígenos (in vitro)
El análisis por citometría de flujo con clasificación activada por fluorescencia (FACS) mostró que el extracto de la planta inducía muerte celular y detención del ciclo celular en la fase G0/G1 en las líneas celulares de cáncer de mama MCF7, T47D, MCF10CA1a y BT-20, junto con una regulación negativa de la ciclina D1. Los resultados mostraron que el extracto de Buxus tiene efectos citotóxicos específicos hacia las líneas celulares cancerosas, principalmente induciendo una disminución de la ciclina D1; el extracto indujo muerte celular autofágica y apoptosis en las células de cáncer de mama analizadas, y una apoptosis independiente de la caspasa-3 en las células agresivas MCF10CA1a.
Los efectos antiproliferativos de un extracto hidroalcohólico de B. sempervirens (BSHE) involucraron reguladores del ciclo celular como p21 y ciclina B1, y entre los marcadores de apoptosis, el BSHE disminuyó (30–40 % a las 48 h) la expresión de la proteína antiapoptótica survivina. Se concluyó que el BSHE altera el flujo autofágico, provocando la detención de la proliferación y la muerte tanto en fibroblastos como en células cancerosas, siendo estas últimas mucho más sensibles a estos efectos.
4.5 Mecanismos cardioprotectores
Los alcaloides del boj tienen efectos cardiotóxicos en dosis tóxicas al alterar la conducción y la contractilidad cardíacas; se sospecha que afectan los canales de sodio y potasio en las células del músculo cardíaco, lo que puede provocar arritmias. A nivel farmacológico, sin embargo, estudios aislados anteriores informaron una dimensión diferente: se informó que la ciclobuxina protegía al corazón aislado de rata frente a lesiones miocárdicas producidas por isquemia y reperfusión (Planta Med., 1993). Esta aparente paradoja —cardioprotección en dosis subtóxicas frente a cardiotoxicidad en dosis más altas— refleja la estrecha ventana terapéutica que caracteriza a esta clase de alcaloides.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 VIH/SIDA
Evidencia clínica en humanos (Nivel: ensayo controlado aleatorizado único — moderado)
El objetivo del estudio clínico clave fue comparar la eficacia y la seguridad de dos dosis de SPV30 en pacientes asintomáticos con VIH. El estudio se diseñó como un ensayo aleatorizado, doble ciego y multicéntrico de dos dosis de SPV30 (990 mg/día y 1980 mg/día) frente a placebo, en el que se reclutaron 145 sujetos previamente no tratados con infección por VIH asintomática (grupo IV de los CDC) y recuentos de células CD4 entre 250 y 500 × 10⁶/L.
Hubo una diferencia estadísticamente significativa en los fracasos terapéuticos entre grupos a favor del SPV30 990 mg/día, incluyendo disminuciones del recuento de células CD4 por debajo de 200 × 10⁶/L y/o el número de agravamientos clínicos (progresión a SIDA o complejo relacionado con el SIDA). Los grupos de tratamiento difirieron estadísticamente en la tasa de progresión de la enfermedad, también a favor del SPV30 990 mg/día. Menos pacientes que recibieron SPV30 990 mg/día presentaron al final un aumento de la carga viral superior a 0,5 log (P = 0,029). No se reportaron efectos secundarios graves en ninguno de los tres grupos. Los autores concluyeron que el SPV30 990 mg/día tiene efectos beneficiosos en pacientes asintomáticos con VIH y parece retrasar la progresión de la enfermedad por VIH.
Una dosis más alta de 1980 mg al día no tuvo efecto, posiblemente debido al estrés oxidativo inducido por los flavonoides presentes en el extracto.
Limitaciones: Las personas usan el extracto de boj para afecciones como el VIH/SIDA, la malaria y la artritis, pero no existe buena evidencia científica de múltiples ensayos de alta calidad que respalde estos usos. El ensayo de Durant et al. (1998) es anterior a la terapia antirretroviral combinada moderna y se realizó en pacientes previos a la era HAART, lo que limita la aplicabilidad de los hallazgos a los contextos clínicos contemporáneos. No se han publicado ensayos posteriores en humanos a gran escala que repliquen o amplíen estos hallazgos.
5.2 Actividad antimalárica / antiprotozoaria
Evidencia científica (Nivel: preclínico — solo in vitro)
En un estudio previo, se recuperó O-tigloilciclovirobuxeína-B de un extracto de hojas de B. sempervirens mediante aislamiento guiado por bioactividad; se identificó que este alcaloide nor-ciclolartano posee una actividad in vitro fuerte y selectiva contra el agente causante de la malaria tropical, Plasmodium falciparum.
Varios de los compuestos aislados de B. sempervirens mostraron una actividad in vitro prometedora contra patógenos en un rango submicromolar con índices de selectividad altos concurrentes; en consecuencia, varios alcaloides de B. sempervirens tienen el potencial de servir como nuevas estructuras líder antiprotozoarias.
La actividad antiprotozoaria de los extractos se evaluó frente a los parásitos Plasmodium falciparum (malaria) y Trypanosoma brucei rhodesiense (tripanosomiasis africana humana) a concentraciones de 0,81 y 4,85 µg/mL.
Limitaciones: Toda la evidencia sobre la actividad antimalárica es actualmente preclínica (in vitro y fraccionamiento guiado por actividad). Ningún ensayo clínico en humanos ha evaluado extractos de B. sempervirens específicamente para el tratamiento de la malaria.
5.3 Enfermedad de Alzheimer e inhibición de la colinesterasa
Evidencia científica (Nivel: preclínico — solo in vitro / bioquímico)
Se aislaron dos alcaloides, (+)-buxabenzamidienina y (+)-buxamidina, de Buxus sempervirens mediante fraccionamiento guiado por bioensayo; se estudiaron sus actividades inhibitorias de la AChE y la BChE, y se encontró que los compuestos eran inhibidores bastante selectivos de la AChE. Los valores de IC50 del compuesto 1 (buxabenzamidienina) para la AChE de anguila eléctrica y la BChE de caballo fueron de 0,787 y 7,68 mM, respectivamente; mientras que el IC50 correspondiente del compuesto 2 (buxamidina) fue de 1,70 y 549,98 mM, respectivamente.
Una revisión exhaustiva de los avances en el campo de los inhibidores de la colinesterasa aislados de la familia Buxaceae encontró que los anticolinesterásicos naturales derivados de plantas se consideran una posible fuente de nuevos candidatos a fármacos para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. Se han revisado alcaloides esteroidales y terpenoidales aislados de plantas de la familia Buxaceae por su actividad anticolinesterásica; la mayoría de ellos ha mostrado inhibición in vitro de la butirilcolinesterasa de suero equino y de la acetilcolinesterasa de anguila eléctrica.
Actualmente, se está estudiando el boj como tratamiento para el Alzheimer. El consenso general es que los inhibidores de la colinesterasa pueden aliviar los síntomas de la EA pero no pueden curar la enfermedad; los alcaloides anticolinesterásicos esteroidales y terpenoidales pueden resultar un grupo prometedor de inhibidores de la AChE.
Limitaciones: Todos los datos de inhibición de la colinesterasa provenientes de B. sempervirens se basan en ensayos in vitro y bioquímicos. No se han realizado ensayos clínicos en humanos que examinen resultados cognitivos en pacientes con Alzheimer utilizando extractos de boj. La vía desde la inhibición in vitro de la AChE hasta el beneficio clínico en humanos sigue sin demostrarse para esta planta.
5.4 Actividad anticancerígena
Evidencia científica (Nivel: preclínico — solo in vitro)
Se investigó la actividad citotóxica del extracto acetónico de Buxus sempervirens en cinco líneas celulares de cáncer de mama (MCF7, MCF10CA1a, T47D, BT-20 y MDA-MB-435), utilizando MCF10A como control no tumoral. El extracto acetónico mostró actividad citotóxica hacia las cinco líneas celulares de cáncer de mama con un IC50 que varió de 7,74 µg/mL a 12,5 µg/mL, mientras que fue menos tóxico hacia MCF10A, con un IC50 de 19,24 µg/mL.
Un estudio de un extracto hidroalcohólico de hojas secas de B. sempervirens (BSHE) investigó su efecto sobre cuatro líneas celulares humanas (células de melanoma BMel, células de carcinoma colorrectal HCT116, células de cáncer de próstata PC3 y fibroblastos de piel HS27). Este extracto inhibió la proliferación de todas las líneas celulares, con valores de GR50 de 72, 48, 38 y 32 µg/mL para las células HS27, HCT116, PC3 y BMel, respectivamente, tras 48 h de exposición.
En el momento de la publicación del estudio de líneas celulares de cáncer de mama, aún no se había descrito ninguna actividad anticancerígena de los extractos de B. sempervirens en sujetos humanos.
Limitaciones: Toda la evidencia anticancerígena se limita a experimentos in vitro con líneas celulares. Ningún estudio en modelos animales ni ensayo clínico en humanos ha evaluado los extractos de boj en cuanto a resultados oncológicos.
5.5 Actividad antimicrobiana
Evidencia científica (Nivel: preclínico)
Los alcaloides de Buxus exhiben diversos efectos biológicos, incluidas actividades antimaláricas, antibacterianas, antifúngicas, antivirales e inhibitorias de enzimas. Entre los extractos de gemoterapia estudiados, el boj (Buxus sempervirens) se incluyó en un grupo de plantas con efectos antimicrobianos. Algunos alcaloides de Buxus han mostrado actividades biológicas interesantes, incluidas propiedades antibacterianas, antimicobacterianas, antimaláricas e inhibitorias de la acetilcolinesterasa (AChE). Toda la evidencia actual proviene de estudios in vitro o preclínicos.
5.6 Perfil lipídico / efectos metabólicos
Evidencia científica (Nivel: preclínico — solo modelos animales)
Estudios en animales realizados en Marruecos investigaron los efectos de extractos acuosos de hojas de B. sempervirens sobre los perfiles lipídicos en ratas diabéticas. En la preparación, 1 g de hojas en polvo mezclado con 100 mL de agua destilada se hirvió durante 10 min y luego se enfrió durante 15 min en un aparato Soxhlet. Aunque estos estudios en animales sugieren un posible efecto antidiabético o modificador de los lípidos, no existen datos de ensayos clínicos en humanos que respalden este uso.
6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el boj
- Inmunológico / enfermedades infecciosas: Se ha reportado que el extracto etanólico de B. sempervirens exhibe actividad anti-VIH, y ha mostrado retraso en la progresión en pacientes asintomáticos infectados por VIH.
- Sistema nervioso / neurodegeneración: Los alcaloides de Buxus han mostrado actividades inhibitorias de la acetilcolinesterasa (AChE) y la butirilcolinesterasa (BChE), lo que sitúa al género en la investigación activa para el desarrollo de fármacos contra la enfermedad de Alzheimer.
- Enfermedades infecciosas / parasitarias: Buxus sempervirens se conoce en la zona mediterránea como una planta con actividad antimalárica.
- Oncología: Se investigó la actividad citotóxica del extracto acetónico de B. sempervirens en cinco líneas celulares de cáncer de mama; el extracto mostró actividad citotóxica hacia las cinco, con valores de IC50 que oscilaron entre 7,74 y 12,5 µg/mL.
- Hepatobiliar / digestivo: El boj se consideraba un remedio tónico amargo hepático y colagogo, del que se creía que beneficiaba el funcionamiento de la vesícula biliar y favorecía la expulsión de la bilis.
- Musculoesquelético: Los extractos de boj se han usado tradicionalmente en algunas culturas para aliviar el dolor articular y tratar afecciones como el reumatismo.
- Cardiovascular: Los alcaloides esteroidales otorgan a la planta propiedades atribuidas cardiotónicas, sudoríficas, laxantes, antirreumáticas, antisépticas, antimaláricas y colagogas, aunque en gran medida se trata de atribuciones tradicionales. En dosis tóxicas, los efectos cardíacos resultan perjudiciales en lugar de terapéuticos.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios
Las personas usan compuestos químicos (extractos) de la hoja del boj para elaborar medicamentos. Las siguientes dosis aparecen en investigaciones revisadas por pares:
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SPV30 (extracto de hoja etanólico estandarizado), vía oral: El ensayo clínico sobre el VIH evaluó dos dosis de SPV30: 990 mg/día y 1980 mg/día. Existe evidencia de que 990 mg de extracto de la planta de Buxus por día podrían retrasar la progresión de la enfermedad en pacientes infectados por VIH; la ciclobuxina está presente en este extracto, y con esta dosis la disminución del recuento de células CD4 parece retrasarse.
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Trabajo in vitro / con líneas celulares (no son dosis humanas): El extracto acetónico de Buxus sempervirens mostró actividad citotóxica hacia cinco líneas celulares de cáncer de mama con un IC50 que varió de 7,74 µg/mL a 12,5 µg/mL.
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Estudio de fraccionamiento antiprotozoario: Se encontró que el extracto de diclorometano de hojas de B. sempervirens era selectivamente activo contra la cepa NF54 de Plasmodium falciparum, con un valor de IC50 de 2,79 µg/mL.
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Decocción acuosa tradicional (estudio en animales): Se usó como preparación en un estudio con roedores 1 g de hojas en polvo mezclado con 100 mL de agua destilada, hervido durante 10 min.
No se ha validado ninguna dosis terapéutica humana establecida mediante múltiples ensayos clínicos para ninguna indicación. El ensayo con SPV30 en VIH sigue siendo la única referencia de dosificación humana disponible en la literatura revisada por pares.
8. Consideraciones de seguridad y toxicología
8.1 Perfil general de toxicidad
Todas las partes de la planta son venenosas, en particular la corteza y las hojas. No se recomienda el uso del boj común con fines herbales debido a la presencia de potentes alcaloides esteroidales (como la ciclobuxina), que tienen una toxicidad significativa.
Las partes aéreas de Buxus sempervirens contienen buxina, ciclobuxina y varios alcaloides esteroidales relacionados; los efectos tóxicos incluyen dermatitis de contacto, efectos inicialmente excitantes seguidos de parálisis e hipotensión, náuseas, vómitos, mareos, diarrea, espasmos y muerte por paro respiratorio.
8.2 Umbrales de toxicidad de los alcaloides
Las principales toxinas del boj son diversos alcaloides esteroidales, siendo la buxina identificada como el alcaloide principal; también están presentes otros alcaloides como la buxinidina, la ciclobuxina y la cicloprotobuxina. Estos alcaloides se clasifican como altamente tóxicos según la clasificación de toxinas, ya que pueden tener efectos tóxicos incluso en concentraciones de 5 a 50 mg/kg de masa corporal. La dosis letal (DL) de la buxina pura es de aproximadamente 0,1 g/kg de masa corporal, mientras que en perros se considera una dosis letal aproximadamente 5 g de hojas por kg de peso corporal.
8.3 Toxicidad aguda en humanos
La ingestión de boj por humanos es rara, pero en casos de ingestiones grandes probablemente causaría síntomas gastrointestinales como cólicos abdominales, náuseas, vómitos y diarrea. La principal toxina que se encuentra en las especies de Buxus es un alcaloide amargo llamado buxina; el contacto con la piel puede causar irritación leve, pero por lo demás es generalmente seguro de manipular.
Un estudio de 1999 sobre B. sempervirens reveló efectos tóxicos en humanos. La intoxicación en humanos y animales no era infrecuente. Una excitación inicial era seguida de una movilización creciente y, finalmente, la muerte era causada por parálisis, es decir, insuficiencia respiratoria.
La hoja en sí no debe usarse como medicina, ya que puede causar daños graves, incluida la muerte.
8.4 Toxicidad cardiovascular
Los alcaloides tienen efectos cardiotóxicos al alterar la conducción y la contractilidad cardíacas; se sospecha que afectan los canales de sodio y potasio en las células del músculo cardíaco, lo que puede provocar arritmias. En dosis más altas, también puede producirse daño hepático y renal debido a la degradación y acumulación de subproductos metabólicos.
8.5 Seguridad del extracto SPV30 en el ensayo clínico
No se reportaron efectos secundarios graves en ninguno de los tres grupos del ensayo de SPV30 sobre VIH; los autores concluyeron que el SPV30 990 mg/día tiene efectos beneficiosos en pacientes asintomáticos con VIH. Esto sugiere que los extractos estandarizados y controlados en el nivel de dosis de 990 mg/día no produjeron eventos adversos graves a corto plazo, aunque se trató de un único ensayo en una población de pacientes específica.
8.6 Seguridad reproductiva y del desarrollo
El boj puede causar intoxicación, provocando abortos espontáneos y afectando al feto; el boj está completamente contraindicado durante el embarazo, la lactancia y en menores de 15 años.
8.7 Uso directo de la hoja
El boj no se usa comúnmente en la medicina herbal y es una planta tóxica que puede causar intoxicaciones graves. Su uso interno debe restringirse a la prescripción médica expresa y bajo la supervisión de profesionales de la salud.
9. Estado actual de la investigación y resumen de la evidencia
El conjunto de la literatura científica sobre Buxus sempervirens como agente medicinal se caracteriza por un único ensayo controlado aleatorizado en humanos (el estudio SPV30/VIH de Durant et al., publicado en 1998 en Phytomedicine), un cuerpo sustancial de trabajo de caracterización fitoquímica que identifica más de 200 alcaloides esteroidales, y un número creciente de estudios preclínicos (in vitro y en animales) en los ámbitos anticancerígeno, antiprotozoario e inhibitorio de la colinesterasa. Las plantas de la familia Buxaceae se usan ampliamente en la medicina tradicional y constituyen fuentes ricas de alcaloides terpenoidales; los compuestos de esta familia han sido objeto de numerosos estudios químicos y farmacológicos durante las últimas décadas debido a sus interesantes actividades biológicas, como la inhibición de la colinesterasa.
Las personas usan el extracto de boj para afecciones como el VIH/SIDA, la malaria y la artritis, y como "agente desintoxicante de la sangre", pero no existe buena evidencia científica que respalde estos usos. El boj podría impedir que el parásito causante de la malaria se reproduzca; también podría detener virus, pero no hay suficiente evidencia científica que respalde estas teorías.
En resumen, existen señales farmacológicas prometedoras a nivel preclínico, particularmente en cuanto a efectos antiprotozoarios, anticancerígenos e inhibitorios de la colinesterasa. La evidencia en humanos, sin embargo, se limita esencialmente al único ensayo sobre VIH, el cual, aunque aleatorizado y controlado, es anterior a los estándares antirretrovirales modernos y no se ha replicado. El estrecho margen entre las dosis farmacológicas y tóxicas de los alcaloides de la planta representa un desafío fundamental para su desarrollo terapéutico.
Referencias
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