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(2E)-1-(2,4-Dihydroxyphenyl)-3-(3,4-dihydroxyphenyl)prop-2-en-1-one(E)-1-(2,4-Dihydroxyphenyl)-3-(3,4-dihydroxyphenyl)prop-2-en-1-one1-(2,4-Dihydroxyphenyl)-3-(3,4-dihydroxyphenyl)-2-propen-1-one2',3,4,4'-Tetrahydroxychalcone2',4',3,4-Tetrahydroxychalcone2-Propen-1-one, 1-(2,4-dihydroxyphenyl)-3-(3,4-dihydroxyphenyl)-2-Propen-1-one, 1-(2,4-dihydroxyphenyl)-3-(3,4-dihydroxyphenyl)-, (2E)-3,4,2',4'-TetrahydroxychalconeAcrylophenone, 2',4'-dihydroxy-3-(3,4-dihydroxyphenyl)-Chalcone, 2',3,4,4'-tetrahydroxy- (7CI,8CI)

Sinopsis

Buteína (2′,3,4,4′-tetrahidroxichalcona): Una referencia integral

1. Identidad, descripción química y fuentes naturales

1.1 Identidad química

La buteína se describe químicamente como 2′,3,4,4′-tetrahidroxichalcona, un derivado de chalcona producido por especies de varias familias botánicas diversas, incluidas las Anacardiaceae, Asteraceae y Fabaceae. Un nombre sistemático alternativo pero equivalente es (E)-1-(2′,4′-dihidroxifenil)-3-(3,4-dihidroxifenil)prop-2-en-1-ona. Su número de registro CAS es 487-52-5. El compuesto pertenece a la clase de los chalconoides, flavonoides de cadena abierta: un grupo chalcona consiste en dos anillos aromáticos, también conocidos como 1,3-diaril-2-propen-1-onas, conectados por un sistema carbonílico insaturado de 3 carbonos, un tipo de flavonoide de cadena abierta.

Desde el punto de vista biosintético, la buteína se sintetiza en las plantas mediante una serie de reacciones de tres moléculas de malonil-CoA y una molécula de p-cumaroil-CoA en presencia de enzimas como la chalcona sintasa y la chalcona reductasa, para producir isoliquiritigenina; la isoliquiritigenina experimenta luego una hidroxilación por acción de la chalcona-3-hidroxilasa para producir buteína.

1.2 Fuentes botánicas

La buteína se encuentra en una gran variedad de fuentes botánicas pertenecientes a diferentes familias, como Asteraceae (p. ej., Coreopsis lanceolata L., Dahlia variabilis Desf.), Asparagaceae (p. ej., Sansevieria liberica), Anacardiaceae (p. ej., Semecarpus anacardium L.), Fabaceae (p. ej., Butea frondosa Roxb., Butea monosperma Taub., Acacia pycnantha Benth.), Pinaceae (p. ej., Abies pindrow Royle), Solanaceae (p. ej., Solanum lycopersicum Lam.), entre otras. También se puede encontrar en Toxicodendron vernicifluum (anteriormente Rhus verniciflua), Dahlia, Butea (Butea monosperma) y Coreopsis.

Otras fuentes importantes documentadas en la literatura científica incluyen el duramen de Dalbergia odorifera, la corteza del tallo del anacardo (Semecarpus anacardium) y la hierba Caragana jubata. La buteína está presente en numerosas plantas, incluida la corteza del tallo del anacardo (Semecarpus anacardium), y hierbas como Caragana jubata y el duramen de Dalbergia odorifera.

1.3 Historia del descubrimiento y aislamiento

El compuesto fue aislado e identificado por primera vez en 1904 a partir de las flores de Butea frondosa, en forma de un pigmento colorante amarillo (Perkin y Hummel, 1904). Sin embargo, Perkin y Everest (1918) propusieron que la buteína no es producida por B. frondosa, sino que es más bien un producto de biotransformación de la butina que se forma durante el secado o la extracción de las flores. Schmid y Seebald (1932) purificaron posteriormente la buteína a partir de flores de Dahlia variabilis.

1.4 Formas y preparaciones comunes

La buteína es un aditivo alimentario reconocido y un ingrediente común de plantas utilizadas en formulaciones de medicina herbal, particularmente en países asiáticos. El compuesto se utiliza como aditivo alimentario en varios países, incluida Corea. En contextos de investigación y suplementación, la buteína está disponible como compuesto puro aislado. La buteína posee amplias propiedades anticancerígenas, pero tiene un uso limitado debido a problemas como su baja biodisponibilidad, su rápido aclaramiento sistémico y su baja solubilidad en agua; para superar estos desafíos, se han investigado tecnologías de administración novedosas, como la bioingeniería, las nanoformulaciones y la encapsulación.

2. Uso tradicional e histórico

2.1 Tradiciones medicinales asiáticas

La buteína tiene una larga historia de uso tradicional en Japón, Corea y China como agente analgésico, antibiótico, antitrombótico, anticancerígeno y antiinflamatorio. La buteína pertenece a la familia de flavonoides de las chalconas y fue aislada de varias plantas, incluidas Toxicodendron vernicifluum, Semecarpus anacardium, Dalbergia odorifera y Butea monosperma; todas estas plantas se han utilizado en diversos sistemas de medicina tradicional, como el siddha, el ayurveda, y la medicina coreana, china e iraní, para tratar enfermedades inflamatorias, aterosclerosis, trastornos hepáticos, úlceras, gota, enfermedades oculares, dolor reumático, demencia, hemorragias, tos y cánceres.

Estas plantas de origen se han utilizado en el tratamiento de la gastritis, la aterosclerosis y otras diversas enfermedades, como enfermedades inflamatorias, trastornos hepáticos, cánceres, hemorragias y tos, así como analgésico, antioxidante y agente antibacteriano.

2.2 Uso ayurvédico

Butea monosperma — una de las fuentes botánicas más ricas de buteína — tiene una extensa historia en la práctica ayurvédica. La flor, la corteza del tallo, la corteza de la raíz y las hojas de Butea monosperma poseen diversos constituyentes químicos, como butrina, isobutrina e isocoreopsina, que mostraron una amplia gama de actividades biológicas, como propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, anticonvulsivas, antidiabéticas, hepatoprotectoras, antigotosas, ameliorativas, antiobesidad, antihiperglucémicas, antinociceptivas, antihelmínticas y quimiopreventivas. Las flores de la planta son una buena fuente de color, que tradicionalmente se utiliza en rituales religiosos.

2.3 Uso alimentario

El compuesto también se utiliza como aditivo alimentario en varios países, incluida Corea; los extractos vegetales que contienen buteína como ingrediente activo se utilizan ampliamente como medicinas tradicionales. Su función como pigmento natural —que confiere una coloración amarilla— significa que se ha incorporado a tradiciones alimentarias y de tinción en varios países asiáticos.

3. Principales constituyentes activos y mecanismos de acción establecidos

3.1 Base estructural de la actividad

Aunque es un polifenol simple, la buteína exhibe una serie de propiedades farmacológicas, destacando su acción como potente inhibidor de la proteína tirosina cinasa y como agente antineoplásico. Se entiende ampliamente que los cuatro grupos hidroxilo en las posiciones 2′, 3, 4 y 4′ del esqueleto de chalcona subyacen a muchas de sus bioactividades a través de enlaces de hidrógeno y propiedades de eliminación de radicales.

3.2 Inhibición de la vía NF-κB

La buteína inhibe la producción de citocinas proinflamatorias como IL-6, IL-1β y TNF-α, así como la producción de óxido nítrico (NO) y prostaglandina E2 (PGE2) a través de la vía de señalización NF-κB. Se ha demostrado que afecta a múltiples objetivos moleculares, incluido el factor de transcripción maestro factor nuclear-κB y sus moléculas efectoras; además, dado que actúa sobre múltiples vías, se reducen las probabilidades de falta de respuesta y de desarrollo de resistencia.

3.3 Activación de SIRT1

La buteína es un compuesto activador de sirtuinas, un compuesto químico que tiene un efecto sobre las sirtuinas, un grupo de enzimas que utilizan NAD+ para eliminar grupos acetilo de las proteínas. La activación del regulador silencioso de información 1 (SIRT1) inhibe la apoptosis, la oxidación y la inflamación, aliviando así las lesiones multiorgánicas inducidas por sepsis. En el contexto del cáncer, la buteína aumenta la actividad de SIRT1 para mejorar el conjunto mitocondrial funcional.

3.4 Vías PI3K/Akt/mTOR y MAPK

El papel de la buteína en el tratamiento de enfermedades radica principalmente en su capacidad de dirigirse específicamente a vías de señalización clave, incluidas NF-κB, TNF-α, PI3K/Akt/mTOR, p53, MAPK y varias otras cascadas de señalización implicadas en el crecimiento, el metabolismo, la inflamación, la homeostasis oxidativa, la quimiorresistencia y la apoptosis.

3.5 Activación de Nrf2/ARE y HO-1

La expresión de HO1 (hemo oxigenasa-1) mediada por buteína, inducida a través de la activación de Nrf2, está implicada en su acción neuroprotectora; la regulación al alza de la expresión de HO1 inducida por Nrf2 contribuye a los efectos neurocitoprotectores y antiinflamatorios de la buteína.

3.6 Inhibición de la proteína tirosina cinasa

Se ha reconocido que la buteína tiene la capacidad de inhibir la enzima proteína tirosina cinasa, previniendo así la fosforilación y ofreciendo protección contra algunos cánceres y enfermedades inflamatorias. El compuesto muestra efectos inhibitorios contra el EGFR en células HepG2 y contra las actividades específicas de tirosina cinasa del EGFR.

3.7 Mecanismos antioxidantes

La buteína presentó un mecanismo antioxidante de interrupción de cadena con mayor actividad que el α-tocoferol de referencia, particularmente en lo que respecta a la estequiometría o captura de radicales peroxilo (n = 3.7 ± 1.1 frente a 2.0 para el tocoferol). La buteína puede reducir eficazmente la peroxidación lipídica y la producción de anión superóxido en microsomas de hígado de rata gracias a su capacidad antioxidante intrínseca, previniendo así la citotoxicidad inducida por radicales libres. La buteína también protege a los hepatocitos primarios de rata del daño oxidativo al promover la expresión de la glutamato cisteína ligasa y los niveles de glutatión.

3.8 Inhibición de la aldosa reductasa y de los productos finales de glicación avanzada

La buteína tiene efectos antioxidantes e inhibitorios sobre la aldosa reductasa y los productos finales de glicación avanzada (AGE). Se considera que la inhibición de la aldosa reductasa —la primera enzima de la vía de los polioles— es relevante para prevenir complicaciones diabéticas como la neuropatía, la retinopatía y las cataratas.

3.9 Inhibición de la aromatasa

Las buteínas poseen una elevada capacidad para inhibir el proceso de aromatización en el cuerpo humano; por esta razón, se ha explorado el uso de estos compuestos en el tratamiento del cáncer de mama sobre base estrogénica.

3.10 Mecanismos antiangiogénicos

La buteína inhibió la proliferación celular, la migración y la formación de tubos inducidas por suero y por el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) en células progenitoras endoteliales humanas (EPC) de manera dependiente de la concentración, sin efecto citotóxico. Además, la buteína suprimió notablemente la formación de brotes vasculares inducida por VEGF en anillos aórticos y suprimió la formación de microvasos en el ensayo de implante de Matrigel in vivo.

4. Evidencia científica por área de uso

Limitación general importante: Con base en numerosos estudios preclínicos, la buteína muestra un potencial terapéutico significativo contra diversas enfermedades; sin embargo, se necesitan urgentemente estudios clínicos bien diseñados para validar los hallazgos preclínicos. Las siguientes subsecciones reflejan el estado actual de la evidencia, que es predominantemente in vitro y basada en modelos animales.

4.1 Actividad anticancerígena

Base de evidencia

La investigación anticancerígena sobre la buteína es extensa, pero permanece en etapa preclínica. Estudios in vitro e in vivo han mostrado que la buteína puede inducir muerte celular apoptótica en diversas células cancerosas humanas. Hasta el momento, no se han identificado ensayos clínicos en humanos publicados sobre buteína aislada para el tratamiento del cáncer en la literatura revisada por pares.

Cáncer de mama

Un estudio demostró que la inhibición de la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) por parte de la buteína resulta en la supresión del crecimiento del cáncer de mama; diferentes líneas celulares de cáncer de mama fueron tratadas con buteína y luego sometidas a ensayos de viabilidad celular y apoptosis, y células de cáncer de mama sensibles o resistentes a la buteína fueron inyectadas en las almohadillas grasas mamarias de ratones inmunocomprometidos, tras lo cual se inyectó buteína; las células de cáncer de mama se clasificaron según su sensibilidad a la buteína; la buteína redujo la viabilidad de diferentes células de cáncer de mama, sin afectar la de las células de cáncer de mama HER2-positivas.

Cáncer cervical

Dos líneas celulares de cáncer cervical, C-33A y SiHa, fueron tratadas con buteína a diferentes dosis durante distintas duraciones, y la evaluación mediante ensayo MTT reveló que la buteína ejerció citotoxicidad en ambas líneas celulares de forma dependiente de la dosis y del tiempo. El tratamiento con buteína moduló la expresión de proteínas de la familia Bcl-2 e IAP en células de cáncer cervical.

Cáncer de ovario

La buteína disminuyó el crecimiento de células de cáncer de ovario en modelos de tumores de xenoinjerto; inhibió la fosforilación de STAT3 e indujo la acumulación nuclear de FoxO3a mediante la inhibición de la señalización de IL-6; la actividad anticancerígena de la buteína fue mediada por el bloqueo de la interacción IL-6/IL-6Rα y la supresión de la bioactividad de IL-6 al interferir con la vía IL-6/STAT3/FoxO3a.

Carcinoma de células escamosas orales

La buteína exhibió potentes efectos antiproliferativos, citotóxicos, antimigratorios y antiinvasivos en células de carcinoma de células escamosas orales (OSCC); suprimió la expresión de NF-κB y de productos génicos regulados por NF-κB, como COX-2, survivina y MMP-9, implicados en la regulación de procesos como la proliferación, la supervivencia, la invasión y la metástasis de las células de OSCC. Se señaló que la validación in vivo era crítica antes de avanzar hacia ensayos clínicos.

Carcinoma cutáneo de células escamosas

Experimentos in vitro demostraron que la buteína inhibió la proliferación y la migración de la línea celular humana de cSCC A431 con una IC50 de 43 μM e indujo apoptosis dependiente de la dosis; en un modelo de xenoinjerto en ratones desnudos, el tratamiento con buteína a 10, 20 y 40 mg/kg redujo el volumen tumoral en un 39.21%, 63.44% y 79.05%, respectivamente, sin afectar el peso corporal.

Carcinoma de piel

Una investigación adicional reveló que la buteína detiene la progresión del ciclo celular, aumenta la generación de especies reactivas de oxígeno (ROS) y altera el potencial de membrana mitocondrial (MMP), lo que conduce tanto a la muerte celular apoptótica como necrótica; la buteína también posee buena biodisponibilidad oral, propiedades similares a las de un fármaco y alta absorción gastrointestinal en estudios de predicción, mientras que no alteró la integridad de los eritrocitos humanos en un estudio ex vivo.

Caracterización general

La buteína posee amplias propiedades anticancerígenas con extensas aplicaciones en el campo quimioterapéutico; sin embargo, tiene un uso limitado debido a problemas como su baja biodisponibilidad, su rápido aclaramiento sistémico y su baja solubilidad en agua. La base de evidencia para los efectos anticancerígenos es enteramente preclínica (estudios in vitro con líneas celulares y modelos de xenoinjerto en roedores). No existen datos de ensayos clínicos en humanos.

4.2 Actividad antiinflamatoria

La buteína exhibe un amplio espectro de bioactividades, incluidas propiedades antineoplásicas, antioxidantes y antiinflamatorias prometedoras tanto en modelos in vitro como in vivo. La buteína disminuyó significativamente la adhesión de monocitos inducida por TNF-α a células epiteliales pulmonares de manera dependiente de la dosis; también inhibió la expresión de proteína y ARNm de la molécula de adhesión intercelular-1 (ICAM-1) y de las moléculas de adhesión celular vascular. Estos hallazgos provienen de modelos de cultivo celular y animales; no se han publicado datos de ensayos clínicos sobre criterios de valoración antiinflamatorios en humanos.

4.3 Neuroprotección y trastornos neurológicos

Se ha descubierto que la buteína tiene propiedades neuroprotectoras contra la enfermedad de Alzheimer inducida por escopolamina en ratas; reduce el deterioro cognitivo y los cambios bioquímicos y neuroconductuales causados por la escopolamina; el efecto neuroprotector de la buteína puede atribuirse a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

En un modelo murino de lesión cerebral inducida por sepsis, la buteína administrada por vía intraperitoneal a 10 mg/kg salvó a los ratones de la letalidad inducida por sepsis al aumentar la tasa de supervivencia a 7 días tras la cirugía de ligadura y punción cecal; el tratamiento con buteína mejoró la señalización de SIRT1, disminuyendo así los niveles de Ac-NF-κB, Ac-FOXO1 y Ac-p53, atenuando la lesión cerebral al disminuir el edema cerebral, mantener la integridad de la barrera hematoencefálica, inhibir la apoptosis neuronal y disminuir las citocinas proinflamatorias (IL-6, TNF-α, IL-1β) y el estrés oxidativo tanto en el suero como en el tejido de la corteza cerebral.

Toda la evidencia neuroprotectora actual proviene de estudios en animales. No existen datos de ensayos clínicos en humanos para indicaciones neurológicas.

4.4 Hepatoprotección y enfermedad hepática

Fibrosis hepática

Se ha demostrado que la buteína, un compuesto polifenólico extraído de la corteza del tallo del anacardo y de Rhus verniciflua, suprime la fibrosis hepática inducida por tetracloruro de carbono e inhibe la diferenciación miofibroblástica de las células estrelladas hepáticas de rata (HSC). Se ha demostrado que su derivado, con mejor biodisponibilidad, tiene un potente efecto antiproliferativo mediado por la activación de ERK, y la activación de ERK conduce a la activación transcripcional de AP-1 y, en consecuencia, a la expresión de hemo oxigenasa 1 en las células estrelladas hepáticas.

Un estudio de nanoformulación empleó un sistema de nanopartículas lipídicas sólidas modificadas con vitamina A para mejorar la administración hepática: la buteína se encapsuló dentro de nanopartículas lipídicas sólidas novedosas modificadas con VA (VA-SLN), y las SLN cargadas negativamente con un diámetro medio de 150 nm y una eficacia de atrapamiento del 75% tuvieron éxito en la mejora de la fibrosis hepática.

Esteatohepatitis no alcohólica (NASH)

El tratamiento con buteína resultó en una mejora significativa de la desregulación del metabolismo glucolipídico, la inflamación hepática y la fibrosis hepática en un modelo murino, potencialmente mediada mediante la modulación de la vía de señalización PDE4/cAMP/p-CREB; en modelos experimentales in vitro, la buteína atenuó eficazmente el estrés oxidativo inducido por lípidos en células HepG2 y redujo las respuestas inflamatorias y fibróticas en células LX-2. Estos hallazgos establecen los efectos protectores de la buteína contra la progresión de la NASH mediante la modulación de la vía PDE4/cAMP/p-CREB, respaldando su potencial como candidato terapéutico para el tratamiento de la NASH, en espera de una mayor validación clínica.

Hepatotoxicidad inducida por quimioterapia

En un modelo de rata, ratas albinas macho se dividieron en grupos (de 7 animales cada uno): control, 5-FU, y dos grupos pretratados con buteína (50 y 100 mg/kg/día, por vía oral durante 14 días) antes de una dosis única intraperitoneal de 150 mg/kg de 5-FU. La buteína ofreció hepatoprotección dependiente de la dosis contra la lesión hepática inducida por 5-FU mediante la atenuación del estrés oxidativo, la supresión de marcadores proinflamatorios y apoptóticos, y la regulación al alza de las defensas antioxidantes.

Toda la evidencia hepatoprotectora proviene de modelos in vitro y en roedores. No existen datos clínicos en humanos.

4.5 Efectos antidiabéticos y metabólicos

La buteína tiene efectos antioxidantes e inhibitorios sobre la aldosa reductasa y los productos finales de glicación avanzada, todos ellos mecánicamente relevantes para el manejo de las complicaciones diabéticas. Las complicaciones diabéticas inducidas por la hiperglucemia también son impulsadas por la formación de AGE; se ha investigado la buteína para la inhibición de la glicación de la α-cristalina como enfoque para la prevención de la retinopatía; la agregación de las proteínas del cristalino inducida por la glicación es uno de los principales impulsores de la retinopatía diabética y del desarrollo de cataratas diabéticas.

También se han atribuido a la buteína propiedades antidiabéticas, antinefríticas, antiangiogénicas, neuroprotectoras, antimicrobianas, antihipertensivas y hepatoprotectoras. Esta evidencia es exclusivamente preclínica. No se han publicado datos de ensayos clínicos en humanos específicamente para la buteína en diabetes o enfermedad metabólica.

4.6 Efectos cardiovasculares

Como derivado de chalcona y polifenol vegetal proveniente del duramen de Dalbergia odorifera, Caragana jubata y Rhus verniciflua, se ha identificado que la buteína tiene amplios efectos farmacológicos, incluidas propiedades antioxidantes, anticancerígenas, antiinflamatorias y antimicrobianas. En un modelo de rata con insuficiencia cardíaca crónica, se estudió la buteína por su capacidad para reducir la lesión por estrés oxidativo a través de la señalización ERK/Nrf2. En entornos preclínicos, se demostró que mejora el resultado del tratamiento de varias enfermedades crónicas, incluidas la inflamación, los trastornos neurológicos, las neoplasias y la aterosclerosis, y la mayoría de estas acciones se lograron mediante la inhibición de NF-κB y sus objetivos efectores. La evidencia se limita a estudios en animales.

4.7 Actividad antioxidante

La buteína y la homobuteína son chalconas polihidroxiladas bioactivas ampliamente distribuidas en plantas dietéticas cuyas propiedades antioxidantes requieren una definición mecanicista. Estudios cinéticos en micelas lipídicas mostraron que la buteína tenía un mecanismo de interrupción de cadena con mayor actividad antioxidante que el α-tocoferol de referencia, particularmente en lo que respecta a la estequiometría de la captura de radicales peroxilo (n = 3.7 ± 1.1 frente a 2.0 para el tocoferol). Estos resultados se obtuvieron en ensayos in vitro de oxidación lipídica.

4.8 Propiedades antimicrobianas

La buteína, aislada de plantas con un uso medicinal profundo, posee propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, anticancerígenas, antinefríticas, antidiabéticas y antibacterianas intrínsecas. Los detalles específicos de los estudios antimicrobianos no están ampliamente publicados en la literatura centrada en humanos; esta área también permanece en fase preclínica.

4.9 Actividad senolítica y antienvejecimiento

La buteína aumenta la resistencia al estrés oxidativo y la esperanza de vida, con efectos positivos sobre el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad en Caenorhabditis elegans. La investigación sobre las propiedades activadoras de sirtuinas de la buteína (activación de SIRT1) ha generado interés en su posible contribución a las vías de longevidad, pero esto permanece a nivel de ciencia básica sin confirmación clínica en humanos.

5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la buteína

  • Oncología: Múltiples líneas celulares de cáncer estudiadas in vitro; modelos de xenoinjerto en roedores; sin ensayos clínicos.
  • Sistema nervioso: Neuroprotección contra el estrés oxidativo, la neuroinflamación y modelos similares al Alzheimer en roedores.
  • Hígado / Sistema hepático: Efectos hepatoprotectores, antifibróticos y contra la NASH en modelos de roedores y de cultivo celular.
  • Sistema metabólico / endocrino: Efectos antidiabéticos, inhibición de la aldosa reductasa, inhibición de AGE; preclínico.
  • Sistema cardiovascular: Efectos antiaterosclerótico y contra el estrés oxidativo en modelos de insuficiencia cardíaca; preclínico.
  • Sistema inmunológico / inflamación: Inhibición de NF-κB, supresión de citocinas; preclínico.
  • Sistema endocrino (estrogénico): Inhibición de la aromatasa; interés preclínico en el cáncer de mama dependiente de estrógenos.
  • Piel: Inhibición de la tirosinasa (potencial despigmentante), efectos anticancerígenos en líneas celulares de carcinoma de piel.
  • Riñón: Propiedades antinefríticas atribuidas en estudios preclínicos.

6. Formas de dosificación y dosis reportadas

No existe un régimen de dosificación clínicamente validado para humanos. Las siguientes dosis se derivan exclusivamente de la literatura experimental:

  • Estudios in vitro: Típicamente a dosis experimentales de 10–100 µM en sistemas de cultivo celular.
  • Modelo de xenoinjerto en roedores (SCC cutáneo): Se administró buteína a 10, 20 y 40 mg/kg, reduciendo el volumen tumoral en un 39.21%, 63.44% y 79.05%, respectivamente, sin afectar el peso corporal.
  • Modelo de sepsis en ratones: Buteína administrada por vía intraperitoneal a 10 mg/kg.
  • Modelo de hepatotoxicidad en ratas: Buteína administrada por vía oral a 50 y 100 mg/kg/día durante 14 días antes de una agresión tóxica.
  • Dosis en humanos: No se dispone de dosis clínicamente estudiadas en humanos debido a la ausencia de ensayos en humanos.

7. Farmacocinética y biodisponibilidad

Un estudio informó que la buteína es un compuesto débilmente básico que mostró mayor solubilidad en el rango de pH básico, lo que indica que el intestino es el sitio principal de absorción.

En un estudio, se evaluó la asociación de unión de la buteína con la albúmina sérica humana (HSA) y su farmacodinámica; los investigadores observaron que la buteína se une a la HSA principalmente a través de interacciones hidrofóbicas y penetra eficazmente los liposomas, lo que le permite permear con éxito las membranas celulares.

Se considera que la biodisponibilidad es limitada debido a su baja solubilidad acuosa (carácter lipofílico), su susceptibilidad al metabolismo rápido de fase II (glucuronidación y sulfatación) y su potencial transformación por la microbiota intestinal.

Los desafíos inherentes a la buteína relacionados con la biodisponibilidad en entornos fisiológicos exigen estrategias de formulación novedosas; el desarrollo de sistemas de administración que mejoren la solubilidad, prolonguen el tiempo de circulación y aseguren la entrega dirigida a tejidos u órganos específicos podría optimizar su impacto terapéutico. Con este fin, se han investigado tecnologías de administración novedosas, como la bioingeniería, las nanoformulaciones y la encapsulación.

8. Consideraciones de seguridad e interacciones

8.1 Perfil de seguridad general

La seguridad a largo plazo y las posibles toxicidades asociadas con el consumo prolongado de buteína requieren una evaluación meticulosa. Se necesitan investigaciones clínicas rigurosas para validar su seguridad, eficacia y regímenes de dosificación óptimos en diversas poblaciones de pacientes; el diseño de ensayos bien controlados que tengan en cuenta las acciones multifacéticas de la buteína y sus posibles interacciones con otros medicamentos será esencial para establecer su utilidad clínica.

8.2 Consideraciones hepáticas derivadas de las plantas de origen

Toxicodendron vernicifluum (el árbol de la laca), una de las fuentes botánicas más ricas de buteína, es en sí misma conocida por ser una planta alergénica y potencialmente hepatotóxica en forma cruda; sin embargo, esta toxicidad se atribuye al urushiol y constituyentes relacionados, y no a la buteína específicamente. La buteína como compuesto aislado se ha estudiado preclínicamente y se ha encontrado que es hepatoprotectora en lugar de hepatotóxica, pero el perfil de seguridad sistémica del compuesto aislado a dosis más altas o prolongadas no se ha evaluado formalmente en humanos.

8.3 Interacciones con la quimioterapia

Se ha implicado a los flavonoides buteína y sus análogos como los constituyentes activos detrás de los efectos hepatoprotectores de los extractos de Butea monosperma en modelos experimentales de hepatotoxicidad. Si bien esto sugiere un posible papel protector junto con algunos agentes quimioterapéuticos, la interacción de la buteína con fármacos citotóxicos en entornos clínicos no ha sido evaluada.

8.4 Consideraciones estrogénicas/antiestrogénicas

Las buteínas poseen una elevada capacidad para inhibir el proceso de aromatización en el cuerpo humano. Este mecanismo implica un potencial para reducir los niveles circulantes de estrógeno y podría interactuar teóricamente con afecciones o medicamentos sensibles a las hormonas. No se dispone de datos de interacción clínica.

8.5 Preocupaciones relacionadas con la biodisponibilidad y la dosis

Los posibles efectos adversos dependientes de la dosis podrían mitigarse mediante sistemas de administración mejorados. Además, la seguridad a largo plazo y las posibles toxicidades asociadas con el consumo prolongado de buteína requieren una evaluación meticulosa. Los estudios preclínicos existentes en animales utilizaron dosis en el rango de 10–100 mg/kg de peso corporal sin informar toxicidad aguda significativa, pero estos hallazgos no pueden extrapolarse directamente al uso clínico en humanos.

8.6 Ausencia de estatus regulatorio establecido

Al momento de la elaboración de este artículo, la buteína como compuesto aislado no ha recibido aprobación como fármaco ni ha recibido una dosis máxima segura formalmente establecida por ninguna autoridad regulatoria importante (FDA, EMA, OMS). Se consume como parte de preparaciones de la planta entera y productos alimenticios en varios países asiáticos, donde su uso es tradicional, pero no se ha identificado ninguna monografía farmacopeica específica para la buteína aislada en las fuentes disponibles.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que butein puede ayudar a apoyar.

  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que butein puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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