Campestanol
El campestanol es un fitostanol de origen natural — la forma saturada de un esterol vegetal — que se encuentra en cantidades traza en una amplia variedad de alimentos vegetales y se concentra comercialmente a partir de aceites vegetales y aceite de tall oil. Es uno de los miembros menores, pero biológicamente significativos, de la familia de los fitosteroles, y ha atraÃdo una atención cientÃfica y regulatoria sostenida principalmente por su papel, junto con su contraparte más abundante, el sitostanol, en la reducción de la absorción intestinal de colesterol. Su seguridad y eficacia como componente de alimentos funcionales con ésteres de estanoles vegetales han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) y otros organismos regulatorios y cientÃficos importantes.
Identidad y caracterización quÃmica
Nombres y descriptores quÃmicos
El campestanol se designa formalmente con el nombre sistemático IUPAC 3β,5α-ergostan-3-ol y posee el número de registro del Chemical Abstracts Service (CAS) 474-60-2. También se conoce por el sinónimo 24-metil-5α-colestan-3β-ol. El nombre "campestanol" deriva del campesterol —su precursor insaturado—, que a su vez toma su nombre de la planta de colza, Brassica campestris, de la cual se aisló por primera vez ese esterol precursor.
La estructura quÃmica de los fitosteroles, incluido el campestanol, consiste en un núcleo tetracÃclico derivado de un esterol, decorado con modificaciones en el anillo y/o en la cadena lateral en C17; los estanoles vegetales, como el campestanol, son fitosteroles saturados que no poseen dobles enlaces en el resto del anillo esteroide. Los esteroles vegetales difieren del colesterol solo en la estructura de su cadena lateral, mientras que los esteroles saturados denominados estanoles carecen del doble enlace Δ5 en su anillo B. El campestanol se obtiene a partir del campesterol mediante la hidrogenación del doble enlace entre los carbonos 5 y 6 y la eliminación del carbono 242. Dado que esta saturación del doble enlace elimina la única caracterÃstica estructural que distingue a los esteroles dietéticos más absorbidos de los estanoles, el campestanol es mucho más resistente a la absorción intestinal que su precursor, el campesterol.
Relación con el campesterol
Los fitosteroles son componentes naturales de la dieta humana y son similares al colesterol y lipofÃlicos, y comprenden tanto esteroles como estanoles; los estanoles son los productos hidrogenados de los esteroles. El campestanol es, por lo tanto, la forma estanol del campesterol. Las estructuras del sitosterol y el campesterol, y sus correspondientes estanoles, el sitostanol y el campestanol, están directamente relacionadas: cada estanol es el análogo de anillo completamente saturado de su esterol precursor.
Fuentes naturales y presencia
Alimentos y plantas
De los más de 250 esteroles y estanoles conocidos en la naturaleza, solo seis —campesterol, campestanol, estigmasterol, sitosterol, sitostanol y brasicasterol— predominan en los aceites de semillas (aceites de colza, soja, maÃz y girasol), otros cereales (maÃz, centeno, trigo, cebada, mijo, arroz, avena y cacahuate) y aceites de árboles.
Los fitosteroles más abundantes en la dieta humana son el sitosterol y el campesterol; sus contrapartes saturadas, el sitostanol y el campestanol, se encuentran en cantidades mucho menores. Buenas fuentes alimentarias de fitosteroles incluyen los aceites vegetales, los cereales, los frutos secos, las legumbres y las frutas y verduras. El sitostanol y el campestanol se encuentran naturalmente en pequeñas cantidades en las fracciones lipÃdicas de cereales como el trigo, el centeno y el maÃz, y en aceites vegetales como el de maÃz y el de oliva.
Los fitosteroles que se presentan con mayor frecuencia en la dieta humana son el β-sitosterol, el campesterol y el estigmasterol, que representan aproximadamente el 65 %, el 30 % y el 3 % del contenido dietético de fitosteroles, respectivamente; los estanoles vegetales más comunes en la dieta humana son el sitostanol y el campestanol, que juntos constituyen alrededor del 5 % del fitosterol dietético.
En el salvado de cereales, se ha reportado que el sitostanol y el campestanol representan el 13,9 % y el 9,9 % del total de esteroles, respectivamente, en el salvado, y el 3,9 % y el 3,1 % en el germen; la contribución de los estanoles al total de esteroles en el salvado ha variado entre estudios del 26 % al 37 %.
La dieta occidental promedio aporta de 20 a 50 mg de estanoles vegetales al dÃa. Esto está muy por debajo de las cantidades (aproximadamente 1,5–3 g/dÃa) necesarias para producir efectos reductores de colesterol medibles en estudios clÃnicos.
Formas conjugadas en los tejidos vegetales
En los tejidos vegetales, los esteroles y estanoles pueden existir como conjugados, con frecuencia esterificados con ácidos grasos como el oleico o el linoleico, en cinco formas distintas. Las fuentes naturales más ricas de fitosteroles son los aceites vegetales y los productos elaborados a partir de ellos; los esteroles pueden estar presentes en forma libre y como ésteres de ácidos grasos y glucolÃpidos.
Producción comercial y formas
Extracción industrial e hidrogenación
Comercialmente, los fitosteroles se aÃslan de aceites vegetales como el aceite de soja, el aceite de colza (canola), el aceite de girasol o el aceite de maÃz, o del llamado "tall oil", un subproducto de la fabricación de pulpa de madera. Los fitosteroles pueden hidrogenarse para obtener fitostanoles.
La composición de la mezcla de estanoles resultante depende considerablemente del material de origen. Los fitostanoles producidos a partir de esteroles de tall oil suelen contener aproximadamente un 90 % de sitostanol y un 10 % de campestanol, mientras que una mezcla de estanoles obtenida de aceites vegetales, tÃpicamente de aceite de soja, contiene entre un 68 y un 75 % de sitostanol y entre un 25 y un 32 % de campestanol.
Partiendo de fitosteroles insaturados, se pueden obtener fitostanoles puros y saturados mediante hidrogenación, un proceso en el cual el doble enlace de la molécula de esterol se satura por adición de hidrógeno; esta reacción se lleva a cabo en un disolvente adecuado bajo alta presión de hidrógeno, generalmente utilizando un catalizador basado en un metal noble como el paladio o el platino.
Formas de éster y aplicaciones alimentarias
Tanto los fitosteroles como los estanoles, que son polvos de alto punto de fusión, pueden esterificarse con ácidos grasos de origen vegetal (aceite); los ésteres resultantes son materiales lÃquidos o semilÃquidos con propiedades quÃmicas y fÃsicas comparables a las de las grasas y aceites comestibles, lo que permite la suplementación de diversos alimentos procesados con ésteres de fitosteroles y fitostanoles.
El proceso de esterificación fue patentado por la empresa finlandesa Raisio Group en 1989, lo que dio lugar, seis años después, a la comercialización de la margarina Benecol. Actualmente existen dos ingredientes principales a base de fitosteroles utilizados en alimentos comerciales: el éster de estanol vegetal, basado casi exclusivamente en estanoles vegetales (sitostanol y campestanol), y el éster de esterol vegetal, basado principalmente en esteroles vegetales (sitosterol y campesterol).
En un producto comercial caracterizado que se investigó clÃnicamente, una barra de aperitivo con éster de estanol vegetal aportaba 1,54 g de estanoles vegetales y 0,1 g de esteroles vegetales al dÃa; la composición de esteroles fue: sitostanol 85,6 %, campestanol 8,0 %, sitosterol 3,0 % y campesterol 2,5 %.
La especificación de la EFSA para la categorÃa de nuevo alimento autorizado "fitosteroles/fitostanoles" establece lÃmites máximos de composición: el nuevo alimento autorizado se refiere a fitosteroles extraÃdos de plantas que pueden presentarse como esteroles y estanoles libres o esterificados con ácidos grasos de calidad alimentaria; debe contener menos del 81 % de β-sitosterol, menos del 35 % de β-sitostanol, menos del 40 % de campesterol, menos del 15 % de campestanol, menos del 30 % de estigmasterol y menos del 3 % de brasicasterol.
Clasificación regulatoria
Los fitosteroles tienen una larga historia de uso seguro, que se remonta a Cytellin, la preparación farmacéutica de fitosteroles comercializada en los Estados Unidos entre 1954 y 1982; los ésteres de fitosteroles poseen el estatus de generalmente reconocido como seguro (GRAS, por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos. La FDA de los EE. UU. ha identificado especÃficamente al campestanol como uno de los fitosteroles que califica para una declaración de propiedades saludables relacionada con la enfermedad coronaria. Los ésteres de estanoles vegetales se preparan esterificando una mezcla de estanoles vegetales derivados de aceites comestibles o de subproductos del proceso de pulpado kraft con ácidos grasos de calidad alimentaria; la mezcla de estanoles vegetales debe contener al menos un 80 % de sitostanol y campestanol (peso combinado). La ciencia actual reconoce que la sustancia de fitosterol para tales declaraciones de propiedades saludables debe consistir en al menos un 80 % de sitosterol, campesterol, estigmasterol, sitostanol y campestanol combinados.
Uso tradicional e histórico
El campestanol en sà no fue identificado ni aislado como compuesto discreto en la medicina botánica tradicional; el uso tradicional e histórico se aplica a los materiales vegetales y a las preparaciones crudas que contienen fitosteroles, más que al campestanol purificado. La historia de los fitosteroles como clase terapéutica es, sin embargo, relevante, ya que el campestanol es un constituyente de todos los materiales vegetales ricos en fitosteroles usados históricamente.
Las propiedades reductoras de colesterol de los fitosteroles se demostraron por primera vez hace aproximadamente 50 años por Peterson, quien alimentó a pollitos con esteroles vegetales en su dieta; poco después, Pollak demostró el mismo efecto en humanos, a quienes administró sitosterol crudo a razón de 5 a 10 g/dÃa durante hasta 8 meses. Estos primeros estudios utilizaron mezclas crudas de esteroles vegetales en las que el campestanol estaba presente como componente menor, junto al sitosterol predominante.
Los alimentos vegetales que contienen campestanol —incluidos los cereales integrales, los aceites vegetales y las legumbres— han sido parte integral de las dietas de muchas culturas durante milenios, y hoy se reconoce que el contenido de fitosteroles de dichos alimentos ha contribuido pasivamente a la salud cardiovascular mediante la reducción de la absorción de colesterol. Sin embargo, no existe una tradición documentada de aislar o concentrar deliberadamente estanoles vegetales con fines medicinales antes del siglo XX. El aprovechamiento deliberado del campestanol y el sitostanol como ingredientes funcionales es producto de la ciencia nutricional de finales del siglo XX, no de los sistemas tradicionales de curación.
Constituyentes clave, compuestos activos y mecanismos de acción
Base estructural de la actividad
Los fitosteroles son esteroles vegetales con una estructura quÃmica y una biofuncionalidad similares a las del colesterol; sin embargo, se diferencian del colesterol por poseer una cadena lateral adicional con sustituyentes metilo o etilo. En el campestanol especÃficamente, el grupo metilo añadido en C-24 y el sistema de anillos completamente saturado hacen que la molécula sea estructuralmente análoga al colesterol, pero con un comportamiento crÃticamente diferente en la luz intestinal.
A pesar de la similitud estructural con el colesterol, los fitosteroles no se absorben en cantidades significativas; la absorción es inferior al 2 % para los fitosteroles, mientras que es del 30–60 % para el colesterol. La forma estanol (campestanol) se absorbe todavÃa peor que la forma esterol (campesterol). Se ha estimado que la absorción del sitostanol se encuentra entre el 0 y el 3 %, y sus niveles séricos son prácticamente indetectables; la absorción del otro estanol principal, el campestanol, también es muy baja, en contraste con su contraparte insaturada, el campesterol.
TeorÃa del desplazamiento micelar
Los fitosteroles y fitostanoles reducen el colesterol LDL desplazando al colesterol de las micelas mixtas en el intestino delgado, de modo que la absorción de colesterol se inhibe parcialmente. Los esteroles vegetales parecen disminuir la solubilidad del colesterol en las fases oleosa y micelar, desplazando asà al colesterol de las micelas de sales biliares e interfiriendo con su absorción. Una teorÃa sugiere que el colesterol en el intestino, ya de por sà marginalmente soluble, se precipita hacia un estado no absorbible por la presencia de fitosteroles y estanoles añadidos; una segunda teorÃa se basa en el hecho de que el colesterol debe ingresar en las "micelas mixtas" que contienen sales biliares y fosfolÃpidos para ser absorbido hacia el torrente sanguÃneo.
Mecanismos mediados por transportadores
Los fitosteroles y fitostanoles interfieren con la absorción intestinal del colesterol mediante varios mecanismos propuestos: desplazando al colesterol de las micelas mixtas (la teorÃa micelar); modificando la expresión de los genes que codifican las proteÃnas transportadoras de esteroles Niemann-Pick C1-Like 1 (NPC1L1) o los transportadores de casete de unión a ATP (ABCG5 y ABCG8) que promueven la salida del colesterol de los enterocitos de vuelta a la luz intestinal; disminuyendo la reesterificación del colesterol en el enterocito; o aumentando la eliminación del colesterol mediante la vÃa de eflujo transintestinal de colesterol (TICE). De estas diferentes teorÃas, solo la teorÃa micelar ha obtenido respaldo experimental.
Los efectos de los estanoles y esteroles probablemente también implican a las proteÃnas transportadoras de la subfamilia G de casetes de unión a ATP (ABC), miembro 5 (ABCG5) y ABCG8; estas proteÃnas de membrana bombean selectivamente a los fitosteroles desde los enterocitos de vuelta a la luz intestinal, manteniendo asà baja su absorción.
JerarquÃa de afinidad por el transportador
La afinidad del transportador de esteroles NPC1L1 difiere entre esteroles, y la preferencia de absorción intestinal sigue el orden: colesterol > colestanol > campesterol > sitosterol > campestanol > sitostanol. Este orden confirma que el campestanol, como estanol, se encuentra entre los esteroles dietéticos que se absorben con menor facilidad, una propiedad que sustenta su utilidad como inhibidor de la absorción de colesterol.
Efectos lipÃdicos posteriores
La eficacia de los fitosteroles y fitostanoles añadidos a alimentos y suplementos alimentarios para lograr una reducción no farmacológica significativa del colesterol sérico y del LDL está bien documentada; independientemente de la edad, el sexo, el origen étnico, el peso corporal, la dieta de base o la causa de la hipercolesterolemia, e incluso cuando se añaden al tratamiento con estatinas, los fitosteroles y fitostanoles a 2 g/dÃa reducen significativamente la concentración de colesterol LDL en un 8–10 %; no afectan las concentraciones de colesterol HDL, de lipoproteÃna(a) ni de la proproteÃna convertasa subtilisina/kexina tipo 9 sérica. En algunos estudios, los fitosteroles y fitostanoles han reducido modestamente los niveles séricos de triglicéridos, especialmente en sujetos con concentraciones basales ligeramente elevadas.
Evidencia cientÃfica por área de uso
1. Reducción del colesterol LDL — Salud cardiovascular
Panorama de la evidencia: La evidencia más sólida y mejor replicada para las preparaciones que contienen campestanol se refiere a su capacidad para reducir el colesterol LDL cuando se administran en forma de ésteres de estanol vegetal. El campestanol no existe de forma aislada en los ensayos clÃnicos; se estudia como componente de mezclas de ésteres de estanol vegetal, principalmente junto al sitostanol.
Se ha sugerido, con base en fundamentos principalmente teóricos, que los ésteres de estanol derivados de fuentes de madera como el tall oil (que contiene principalmente sitostanol) podrÃan ser más eficaces en la inhibición de la absorción de colesterol que los ésteres de estanol derivados de fuentes vegetales (hasta un 33 % de los cuales es campestanol); sin embargo, los resultados de tres estudios independientes han demostrado que no existe una diferencia significativa en el efecto reductor del LDL entre las preparaciones ricas en éster de sitostanol y las ricas en éster de campestanol.
En estudios en humanos, que por primera vez demostraron los efectos hipocolesterolemiantes de los estanoles derivados de aceites vegetales, se mostró que una mezcla de estanoles con una cantidad sustancial de campestanol (más del 10 %, y preferiblemente alrededor del 30 %) era al menos tan eficaz como las mezclas de estanoles con niveles altos de sitostanol. Además, los resultados de ese estudio indicaron que el campestanol, contrariamente a lo que se habÃa reportado previamente, prácticamente no se absorbe.
Se ha demostrado en varios estudios clÃnicos aleatorizados y doble ciego que el consumo de alimentos como margarina o una bebida tipo yogur con éster de estanol vegetal añadido reduce eficazmente el colesterol total y el colesterol LDL séricos; el Panel CientÃfico de Productos Dietéticos, Nutrición y Alergias de la Comisión Europea señaló que "se puede lograr un efecto clÃnicamente significativo de reducción del LDL-C de alrededor del 10 % mediante una ingesta diaria de ésteres de estanol vegetal equivalente a 2 g de estanoles vegetales en un alimento apropiado".
Los estudios clÃnicos indican de manera consistente que la ingesta de fitosteroles a 2 g/dÃa se asocia con una reducción significativa del 8–10 % en los niveles de colesterol LDL.
Una ingesta diaria de 1,5 a 2,4 g de estanoles vegetales se ha evaluado cientÃficamente y reduce el colesterol LDL entre un 7 y un 10 % en diferentes poblaciones, edades y estados de enfermedad; con base en estudios previos, se entendÃa en general que no se lograba una mayor reducción con ingestas superiores a aproximadamente 2,5 g/dÃa, pero estudios recientes sugieren que los estanoles vegetales muestran un efecto de respuesta a la dosis continuo en la reducción del colesterol LDL.
La EFSA concluyó que el colesterol en sangre puede reducirse en promedio entre un 7 y un 10,5 % si una persona consume entre 1,5 y 2,4 gramos de esteroles y estanoles vegetales al dÃa, un efecto que suele establecerse en un plazo de 2 a 3 semanas; estudios de mayor duración, de hasta 85 semanas, mostraron que el efecto reductor del colesterol podÃa mantenerse.
Los estanoles vegetales reducen la absorción tanto del colesterol como de los esteroles vegetales, como el sitosterol y el campesterol, en el tracto gastrointestinal, con el consiguiente efecto reductor del colesterol sérico y de los esteroles vegetales.
Fortaleza de la evidencia: Sólida. Múltiples ensayos clÃnicos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo, realizados en poblaciones diversas, junto con revisiones sistemáticas a nivel regulatorio por parte de la FDA y la EFSA, respaldan el efecto reductor del LDL de las mezclas de éster de estanol vegetal que contienen campestanol. La contribución individual del campestanol frente al sitostanol no puede cuantificarse con precisión a partir de la literatura clÃnica publicada actualmente, pero las comparaciones directas entre mezclas ricas en campestanol y mezclas ricas en sitostanol muestran una eficacia equivalente.
2. Aterosclerosis — Efectos vasculares
En un modelo animal que utilizó conejos heterocigotos hiperlipidémicos Watanabe sometidos a una carga de colesterol, los ésteres de estanol de aceite de colza (que contienen campestanol y sitostanol) redujeron significativamente el colesterol LDL (media de −50 % en los grupos de dosis alta); en todos los grupos experimentales se observó una reducción significativa del contenido de colesterol de la Ãntima aórtica craneal, con un número drásticamente reducido de animales con lesiones ateroscleróticas aórticas significativas (13 en el grupo control, frente a 3 en el grupo de estanol).
Se sabe que los esteroles y estanoles vegetales atenúan la absorción del colesterol de lipoproteÃnas de baja densidad, un factor de riesgo de aterosclerosis prematura y enfermedad cardiovascular. Los datos humanos sobre los efectos antiateroscleróticos directos de las preparaciones de éster de estanol que contienen campestanol son limitados y se restringen en gran medida a criterios de valoración sustitutos, como el colesterol LDL, en lugar de eventos clÃnicos como el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular.
Fortaleza de la evidencia: Moderada para criterios de valoración sustitutos; preliminar/indirecta para eventos cardiovasculares reales en humanos. Aún no hay estudios disponibles con seguimiento a largo plazo que garanticen la seguridad del consumo regular de productos enriquecidos con fitosteroles, como se destaca en publicaciones recientes de la Sociedad Europea de CardiologÃa/Sociedad Europea de Aterosclerosis y de la American Heart Association/American College of Cardiology.
3. Coadministración con estatinas
Incluso cuando se añaden al tratamiento con estatinas, los fitosteroles y fitostanoles a 2 g/dÃa reducen significativamente la concentración de colesterol LDL en un 8–10 %. Los estudios clÃnicos han demostrado que las preparaciones de éster de estanol vegetal (que contienen campestanol junto al sitostanol) proporcionan un efecto reductor del LDL adicional al tratamiento con estatinas, ya que las estatinas reducen la sÃntesis de colesterol mientras que los estanoles reducen su absorción, dos mecanismos complementarios. Esto se ha confirmado en múltiples ensayos clÃnicos controlados y aleatorizados, aunque, de nuevo, el campestanol no se ha evaluado de forma aislada en este contexto.
Fortaleza de la evidencia: Moderada a sólida en cuanto a la reducción adicional del LDL cuando se añaden ésteres de estanol al tratamiento con estatinas, con base en ensayos clÃnicos aleatorizados publicados. La evidencia corresponde a la clase de mezclas de estanol, no especÃficamente al campestanol.
4. Propiedades anticancerÃgenas
El campestanol pertenece a la clase más amplia de fitostanoles/fitosteroles para la cual existe evidencia anticancerÃgena emergente. Existe evidencia emergente considerable que respalda las acciones inhibitorias de los fitosteroles sobre el cáncer de pulmón, estómago, ovario y mama; los fitosteroles parecen actuar a través de múltiples mecanismos de acción, incluida la inhibición de la producción de carcinógenos; sin embargo, los ensayos aleatorizados de prevención del cáncer en humanos son inviables por razones de tiempo y costo.
Los fitosteroles parecen actuar a través de múltiples mecanismos de acción, incluyendo la inhibición de la producción de carcinógenos, el crecimiento de las células cancerosas, la angiogénesis, la invasión y la metástasis, y mediante la promoción de la apoptosis de las células cancerosas.
Estudios de casos y controles han indicado que una ingesta dietética alta de fitosteroles/estanoles se ha asociado con una menor probabilidad de varios tipos de cáncer, incluyendo el de pulmón (razón de posibilidades 0,29; IC del 95 %: 0,14–0,63), el de estómago (RP 0,33; IC del 95 %: 0,17–0,65) y el colorrectal (RP 0,50; IC del 95 %: 0,41–0,61).
Sin embargo, estas asociaciones epidemiológicas corresponden a la ingesta total de fitosteroles/estanoles, no especÃficamente al campestanol. El amplio consenso en los datos preclÃnicos publicados indica que los fitostanoles son antiproliferativos in vivo, y que la reducción del crecimiento tumoral se asocia con una menor expresión de marcadores de proliferación como Ki67 y PCNA; sin embargo, en algunos estudios realizados con dosis muy altas, especialmente en mezclas que contienen altas concentraciones de campestanol o campesterol, los fitostanoles resultaron ser ineficaces, provocaron complicaciones en la salud intestinal o, en dos casos, promovieron el crecimiento tumoral.
Fortaleza de la evidencia: Preliminar y en gran medida preclÃnica. La evidencia en humanos es únicamente epidemiológica (estudios de casos y controles) y no puede atribuirse al campestanol por sà solo. No existen ensayos clÃnicos controlados y aleatorizados en humanos para ningún criterio de valoración oncológico.
5. Propiedades antiinflamatorias y antioxidantes
Los fitosteroles exhiben propiedades antiinflamatorias que complementan sus acciones antioxidantes; al reducir la inflamación, los fitosteroles pueden contribuir indirectamente al manejo de afecciones relacionadas con el estrés oxidativo; los efectos antioxidantes de los fitosteroles pueden contribuir a la prevención del cáncer mediante la neutralización de radicales libres y la inhibición del daño oxidativo al ADN, mientras que sus posibles propiedades antiinflamatorias inhiben aún más la progresión de ciertos cánceres.
Los fitosteroles han despertado un creciente interés cientÃfico y clÃnico debido a sus diversos efectos farmacológicos, incluidas acciones hipocolesterolemiantes, antiinflamatorias, antioxidantes, antidiabéticas y quimiopreventivas. Sin embargo, la mayor parte de esta evidencia se refiere a la clase de los fitosteroles en general —o especÃficamente al β-sitosterol— y no se ha evaluado especÃficamente para el campestanol en ensayos clÃnicos en humanos.
Fortaleza de la evidencia: Débil a preliminar. Los efectos antiinflamatorios y antioxidantes se derivan principalmente de estudios in vitro y en animales de la clase más amplia de fitosteroles. No hay ensayos clÃnicos en humanos que aborden especÃficamente estos resultados para el campestanol.
Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el campestanol
- Sistema cardiovascular: El área principal y mejor documentada de relevancia. El campestanol, como componente de las preparaciones de éster de estanol vegetal, contribuye a la reducción del colesterol LDL mediante la inhibición de la absorción intestinal del colesterol, apoyando el manejo del riesgo cardiovascular.
- Sistema gastrointestinal: El sitio del mecanismo de acción principal del campestanol —el intestino delgado proximal—, donde desplaza al colesterol de las micelas mixtas de sales biliares e interactúa con los transportadores NPC1L1 y ABCG5/G8.
- Metabolismo hepático/lipÃdico: La reducción de la absorción de colesterol conduce a una regulación al alza compensatoria de la expresión hepática del receptor de LDL, lo que contribuye a niveles circulantes más bajos de LDL.
- OncologÃa (en investigación): La evidencia preclÃnica y epidemiológica sugiere que los fitosteroles y fitostanoles podrÃan modular la biologÃa del cáncer, aunque esto no se ha establecido para el campestanol en ensayos con humanos.
- VÃas inmunitarias e inflamatorias (en investigación): Se ha reportado que los fitosteroles, en términos generales, modulan la señalización inflamatoria, pero no existe evidencia clÃnica especÃfica para el campestanol.
Formas de dosificación y dosis clÃnicas
Formas
La esterificación del sitosterol o el sitostanol con ácidos grasos aumenta tanto su solubilidad en matrices alimentarias, como mayonesas y margarinas, como su dispersión intestinal, maximizando asà su eficacia. El campestanol se utiliza predominantemente en su forma esterificada —ésteres de ácidos grasos de campestanol— incorporado en matrices de alimentos funcionales, incluidas margarinas, bebidas tipo yogur, leche, cereales para el desayuno y barras de aperitivo. El campestanol libre (no esterificado) en polvo también existe como material de grado de investigación, pero no es el formato comercial principal.
La incorporación de fitosteroles y fitostanoles a los alimentos es difÃcil debido a su alto punto de fusión (140–170 °C) y a su tendencia a formar cristales insolubles; originalmente se añadÃan a alimentos con alto contenido de grasa, como los untables de aceite comestible, donde la solubilización y dispersión de los esteroles son relativamente sencillas.
Dosis según estudios clÃnicos y organismos regulatorios
- Las dosis diarias consideradas óptimas para reducir los niveles de colesterol en sangre son de 2–3 g de fitostanoles y/o fitosteroles, lo que se traduce en 3,4–5,2 g en forma esterificada.
- Una ingesta diaria de 1,5 a 2,4 g de estanoles vegetales se ha evaluado cientÃficamente y reduce el colesterol LDL entre un 7 y un 10 % en diferentes poblaciones, edades y estados de enfermedad.
- Para los ésteres de estanol vegetal, la guÃa de la FDA establece que los alimentos que contienen al menos 1,7 g por porción de ésteres de estanol vegetal, consumidos dos veces al dÃa con las comidas para una ingesta diaria total de al menos 3,4 g, como parte de una dieta baja en grasas saturadas y colesterol, pueden reducir el riesgo de enfermedad cardÃaca.
- La EFSA recomendó que los alimentos con esteroles añadidos no se consuman en cantidades que resulten en una ingesta total de fitosteroles superior a 3 g/dÃa.
- El JECFA, en su 69.ª reunión, estableció una ingesta diaria admisible (IDA) grupal de 0 a 40 mg de PS/kg de peso corporal para los fitosteroles y estanoles libres y sus ésteres, lo que corresponde a una ingesta diaria de 2,8 g de PS/dÃa para un individuo de 70 kg; esta conclusión se basó en un NOAEL global derivado de varios estudios subcrónicos (de 90 dÃas), respaldados por estudios de toxicidad reproductiva.
Dado que el campestanol siempre se estudia dentro de mezclas de estanoles y no de forma aislada, no se ha reportado una dosis clÃnica especÃfica para el campestanol solo. Su proporción dentro de las preparaciones comerciales tÃpicas de éster de estanol varÃa entre aproximadamente el 6 % y el 32 %, dependiendo de si el tall oil o el aceite vegetal es la fuente de fabricación.
Consideraciones de seguridad e interacciones conocidas
Absorción y niveles plasmáticos
Mientras que alrededor del 50 % del colesterol se absorbe en el tracto intestinal, los estanoles y esteroles vegetales se absorben mucho menos: la absorción es de aproximadamente el 10–15 % para el campesterol y el campestanol, el 4–7 % para el sitosterol y el 1 % para el sitostanol; los alimentos enriquecidos con ésteres de estanol o esterol vegetal reducen los niveles de colesterol sérico al reducir la absorción intestinal de colesterol.
La absorción de fitosteroles es de menor magnitud que la del colesterol y estos son preferentemente secretados hacia la luz intestinal por los transportadores ABCG5/G8; por lo tanto, los niveles plasmáticos de esteroles/estanoles vegetales son insignificantes en comparación con el colesterol bajo una dieta ordinaria.
Sitosterolemia (fitosterolemia) — Contraindicación
La suplementación con fitosteroles está contraindicada en los pacientes raros que presentan fitosterolemia (o sitosterolemia). La sitosterolemia es un trastorno metabólico hereditario con un patrón de herencia autosómico recesivo, caracterizado por la acumulación de ciertos fitosteroles —incluidos el sitosterol, el campesterol y el estigmasterol— que no se eliminan eficazmente del intestino o del hÃgado; se cree que la acumulación de estos esteroles contribuye al desarrollo de enfermedad cardiovascular y otras complicaciones de salud relacionadas. Investigaciones recientes indican que su frecuencia podrÃa ser más prevalente de lo que se pensaba anteriormente, con estimaciones que sugieren una incidencia mÃnima de 1 en 50 000 personas a nivel mundial.
Vitaminas liposolubles y carotenoides
Un hallazgo consistentemente observado en los ensayos clÃnicos con fitosteroles/fitostanoles es una reducción modesta de ciertos nutrientes liposolubles. Tras la estandarización según el colesterol LDL, los niveles de los diversos tocoferoles se incrementaron significativamente, los de varios carotenoides no se modificaron y los de β-caroteno disminuyeron. El Comité CientÃfico de Alimentación de la Comisión Europea ha señalado la complejidad de interpretar estos cambios en el contexto de un número reducido de partÃculas LDL. No se encontraron cambios significativos en las concentraciones séricas de vitaminas liposolubles y carotenoides al relacionarlas con el colesterol total sérico en los estudios con margarina de éster de estanol, lo que sugiere que las reducciones aparentes son en gran medida consecuencia de un menor número de partÃculas transportadoras de colesterol, más que de una malabsorción directa de nutrientes.
Seguridad reproductiva y del desarrollo
Los estudios de alimentación en ratas con mezclas de estanoles que contenÃan sitostanol y campestanol no mostraron efectos adversos sobre la reproducción, la mortalidad de las crÃas ni el peso corporal de las crÃas a concentraciones dietéticas de hasta el 4,38 % de ésteres de estanol vegetal (equivalente al 2,5 % de estanoles totales en la dieta). No obstante, el uso en mujeres embarazadas y en lactancia no se ha establecido en poblaciones humanas. Las mujeres embarazadas y en perÃodo de lactancia deben evitar los alimentos con esteroles vegetales añadidos, ya que la seguridad de estos no se ha estudiado en estos grupos.
Genotoxicidad y carcinogenicidad
El JECFA señaló que no existe evidencia de genotoxicidad de los fitosteroles o fitostanoles y sus ésteres, ni indicios de potencial carcinogénico. No se encontró evidencia en la literatura sobre genotoxicidad, toxicidad subcrónica, toxicidad crónica y carcinogenicidad, ni toxicidad reproductiva de los cuatro fitosteroles identificados en la categorÃa de nuevo alimento fitosterol/fitostanol.
Preocupaciones preclÃnicas con dosis altas
En algunos estudios en animales realizados con dosis muy altas, especialmente en mezclas que contenÃan altas concentraciones de campestanol o campesterol, los fitostanoles resultaron ser ineficaces, provocaron complicaciones en la salud intestinal o, en dos casos, promovieron el crecimiento tumoral y la activación de la expresión de oncogenes; una dosis equivalente a 70 g por persona al dÃa de estanoles vegetales, o de esteroles vegetales, se asoció con la formación de tumores intestinales en modelos animales. Estas dosis están varios órdenes de magnitud por encima de los niveles alcanzados mediante el consumo dietético o de alimentos funcionales, y no se consideran relevantes para la ingesta humana normal.
VacÃo de evidencia de seguridad a largo plazo
Aún no hay estudios disponibles con seguimiento a largo plazo que garanticen la seguridad del consumo regular de productos enriquecidos con fitosteroles; sin embargo, el consumo de alimentos enriquecidos con fitosteroles se asocia con un aumento mucho menor (alrededor del doble) de los esteroles vegetales circulantes en comparación con el aumento de 50 veces observado en la fitosterolemia. Con base en los estudios disponibles a corto y mediano plazo —incluidos estudios de eficacia/seguridad de 85 semanas—, las preparaciones de estanol vegetal que contienen campestanol han mostrado perfiles de seguridad aceptables a los niveles de consumo recomendados.
Interacciones farmacológicas
Existe controversia sobre si el tratamiento con estatinas induce un mayor aumento de los esteroles no colesterol plasmáticos, lo que genera dudas sobre la seguridad de suplementar esteroles vegetales junto con estos fármacos; también se ha reportado un aumento de los esteroles vegetales tras el consumo de alimentos enriquecidos con esteroles vegetales, independientemente de otros tratamientos. La importancia clÃnica de una elevación leve del sitostanol y el campestanol plasmáticos durante el uso de éster de estanol no está establecida, pero es distinta de la hiperabsorción patológica observada en la sitosterolemia. En los ensayos con margarina de éster de estanol, el sitostanol y el campestanol séricos aumentaron solo modestamente: incrementos de 0,11 y 0,19 mg/L, respectivamente, durante el tratamiento activo.
Referencias