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cannabidivarina

Tabla de contenidos

Otros Nombres

(1R-trans)-2-[3-Methyl-6-(1-methylethenyl)-2-cyclohexen-1-yl]-5-propyl-1,3-benzenediol2-((1R,6R)-6-Isopropenyl-3-methyl-cyclohex-2-enyl)-5-propyl-benzene-1,3-diol2-p-Mentha-1,8-dien-3-yl-5-propylresorcinol2-[(1R,6R)-3-Methyl-6-(1-methylethenyl)-2-cyclohexen-1-yl]-5-propyl-1,3-benzenediol2-[(1R,6R)-3-methyl-6-prop-1-en-2-ylcyclohex-2-en-1-yl]-5-propylbenzene-1,3-diolCannabidiol-C3CannabidivarineCannabidivarolCBD-C3CBD-VCBDVGWP42006

Sinopsis

Cannabidivarina (CBDV): Una referencia integral

1. Identidad y perfil químico

Nombres y clasificación

La cannabidivarina (CBDV) es un componente vegetal no psicoactivo con la fórmula molecular C19H26O2, perteneciente a la familia de los cannabinoides (fitocannabinoides), que se presenta en diversas especies de cannabis. También se conoce por la designación de fármaco en investigación GWP42006. Otros sinónimos registrados en la literatura incluyen cannabidivarol y CBD-V. Su nombre IUPAC es 2-[(1R,6R)-3-metil-6-prop-1-en-2-ilciclohex-2-en-1-il]-5-propilbenceno-1,3-diol.

La CBDV es un fitocannabinoide no psicoactivo que pertenece a la clase varínica de cannabinoides. Es estructuralmente homólogo al cannabidiol, mediante la presencia de una cadena lateral propilo más corta. Más precisamente, es un homólogo del cannabidiol (CBD), con la cadena lateral acortada en dos puentes de metileno (unidades CH2). La estructura molecular de la CBDV es similar a la del CBD (cannabidiol), pero posee una cadena propilo en lugar de una cadena pentilo. Esta ligera diferencia clasifica a la CBDV como un cannabinoide propílico, lo que significa que el cannabinoide contiene una cadena lateral de tres carbonos. Al igual que el CBD, presenta siete isómeros de doble enlace y 30 estereoisómeros.

Fuente botánica y distribución natural

La CBDV es una sustancia química presente en la planta Cannabis sativa. Aunque la cannabidivarina (CBDV) suele ser un componente minoritario del perfil de cannabinoides, se han reportado niveles elevados de CBDV en poblaciones silvestres de C. indica (= C. sativa ssp. indica var. kafiristanica) del noroeste de la India, y en hachís de Nepal. También está presente en muchas poblaciones mexicanas de cannabis, aunque en cantidades mucho menores. En general, la CBDV se encuentra en plantas con mayor contenido de CBD y menor contenido de THC. La CBDV suele estar presente en cantidades mucho menores, a menudo en menos del 1% en la mayoría de las plantas.

El ácido cannabidivarínico (CBDVA) es el precursor ácido de la CBDV. La CBDV (y el THCV, en ese sentido) se biosintetizan mediante una vía diferente. El pirofosfato de geranilo y el ácido divarinólico experimentan una reacción química para biosintetizar el ácido cannabigerovarínico (CBGVA). Tras este paso, la vía es la misma requerida para sintetizar CBD y THC, mediante la cual las sintasas de cannabinoides descomponen el CBGVA en THCV o CBDV. El quimiotipo CBDV resulta del cruce de plantas que portan tanto el gen BD como el gen APR postulados. El gen BD indica a las plantas sintetizar la parte cíclica de la molécula de CBD, y el gen APR indica a la planta sintetizar esta molécula con una cadena lateral propilo, en lugar de la cadena pentilo habitual presente en el CBD.

Formas y preparaciones habituales

Una sustancia farmacológica botánica (BDS) de CBDV puede obtenerse mediante la extracción de plantas ricas en CBDV. Estos quimiovares se cultivan específicamente para producir una proporción significativa de sus cannabinoides como CBDV. La BDS de CBDV también puede prepararse añadiendo CBDV aislada a una BDS libre de cannabinoides. En el contexto de ensayos clínicos, la CBDV obtenida de GW Pharmaceuticals fue un extracto de aceite de origen vegetal de Cannabis sativa, que contenía 50 mg/ml de CBDV y <0.2% p/p de THC. El desarrollo farmacéutico de la CBDV es limitado debido a su baja biodisponibilidad oral y su alta sensibilidad oxidativa y fotolítica.

2. Contexto histórico y tradicional

La CBDV no cuenta con un historial documentado de uso como compuesto aislado o reconocido en la medicina tradicional. Su identidad como molécula distinta no se estableció hasta la era moderna. La sustancia fue identificada por primera vez en 1969 por Vollner et al. En 1971, Frans y Merkus escribieron sobre la CBDV y el tetrahidrocannabivarina (THCV), señalando que eran "dos componentes más del hachís." Solo recientemente la CBDV se convirtió en objeto de investigación detallada, más de 40 años después de su primera identificación.

La planta de cannabis en la que se presenta naturalmente la CBDV —incluidas las variedades de C. indica del noroeste de la India y el hachís nepalí en el que se encuentran concentraciones más altas— se ha utilizado históricamente en diversos sistemas medicinales y rituales tradicionales del sur de Asia. Sin embargo, la literatura científica no documenta ningún uso tradicional de la CBDV como componente específico y reconocido; las preparaciones tradicionales utilizaban la planta entera o extractos crudos, en los que la CBDV habría sido uno de los muchos cannabinoides minoritarios presentes en cantidades traza. Existen pocos estudios sobre la eficacia de la CBDV para tratar cualquier afección antes de 2012. Dado que ninguna fuente autorizada documenta el uso tradicional de la CBDV específicamente (a diferencia del cannabis en general), cualquier asociación con la medicina tradicional sería especulativa.

3. Componentes clave y mecanismos de acción

Receptores y canales iónicos como diana

La CBDV modula los receptores CB2, los canales de potencial receptor transitorio (TRP), los receptores acoplados a proteínas G (GPR), las vías dopaminérgicas y el sistema endocannabinoide. Es fundamental señalar que sus efectos anticonvulsivos y otros efectos neurológicos parecen ser en gran medida independientes de la vía clásica de los receptores cannabinoides: las sustancias farmacológicas botánicas de CBDV ejercieron efectos anticonvulsivos significativos en tres modelos de convulsiones que no estaban mediados por el receptor cannabinoide CB1.

Canales TRP: Un mecanismo clave documentado involucra los canales de potencial receptor transitorio (TRP). Una investigación publicada en ACS Chemical Neuroscience (Iannotti et al., 2014) demostró que los cannabinoides vegetales no psicotrópicos, la cannabidivarina (CBDV) y el cannabidiol (CBD), activan y desensibilizan los canales de potencial receptor transitorio vaniloide 1 (TRPV1) in vitro, con potencial para el tratamiento de la hiperexcitabilidad neuronal. La CBDV exhibe un potente agonismo humano de TRPA1, TRPV1 y TRPV2, y un antagonismo de TRPM8. A concentraciones inferiores a 1 μM, la CBDV influye en TRPA1, TRPM8 y TRPV4.

En cuanto al mecanismo específico por el cual la CBDV reduce la hiperexcitabilidad neuronal, el TRPV1 estuvo fuertemente fosforilado (y por lo tanto probablemente sensibilizado) en tejido hipocampal tratado con solución libre de Mg2+, y tanto la capsaicina como la CBDV provocaron la desfosforilación del TRPV1, en concordancia con la desensibilización del TRPV1.

Modulación del sistema endocannabinoide: También se ha demostrado que la CBDV inhibe la actividad de la diacilglicerol (DAG) lipasa-α, la principal enzima responsable de la síntesis del endocannabinoide 2-araquidonoilglicerol (2-AG). Sin embargo, las implicaciones clínicas de esto no son claras, ya que no se ha demostrado que esta interacción afecte la actividad anticonvulsiva de la CBDV.

TLR4/MD2 (neuroinflamación): Un estudio de 2022 publicado en PMC identificó un mecanismo adicional: se identificó a la CBDV como antagonista de TLR4 (receptor tipo Toll 4). In vitro, las titulaciones de fluorescencia intrínseca de proteínas revelaron que la CBDV se une directamente al correceptor de TLR4, la proteína de diferenciación mieloide 2 (MD2). Se descubrió que la CBDV restringe la activación inducida por LPS de los ejes de señalización de TLR4, NF-κB y MAPK, bloqueando así los factores proinflamatorios inducidos por LPS: NO, IL-1β, IL-6 y TNF-α.

GPR55: En modelos animales del síndrome de Rett, se encontraron niveles elevados de GPR55 en el hipocampo de ratones RTT, lo que sugiere que este receptor acoplado a proteínas G es una nueva diana potencial para el tratamiento de este trastorno.

Sistema glutamato-GABA: Investigaciones de neuroimagen en humanos han sugerido que la CBDV actúa sobre el equilibrio de excitación-inhibición del cerebro. Los hallazgos de la espectroscopía por resonancia magnética sugieren que, según lo medido por MRS, la CBDV modula el sistema glutamato-GABA en los ganglios basales, pero no en las regiones frontales. Además, existe variación individual en la respuesta según la bioquímica basal.

Expresión génica relacionada con la epilepsia: Trabajos moleculares preclínicos han demostrado que la CBDV ejerce efectos sobre las convulsiones inducidas químicamente a nivel molecular, proporcionando la primera confirmación molecular de los efectos anticonvulsivos observados conductualmente de este cannabinoide no psicoactivo.

Afinidad por los receptores CB1/CB2: Debido a que sus cadenas alquílicas llenan los sitios hidrofóbicos de CB1R y CB2R, la CBDV exhibe una actividad más débil o incluso no psicoactiva en comparación con otros fitocannabinoides. La afinidad de unión entre la CBDV y el CB2R alcanza un valor de 574.2 ± 146.1 nM.

4. Evidencia científica por área de uso

4.1 Epilepsia y trastornos convulsivos

Evidencia preclínica

La CBDV ha ganado un interés considerable en la investigación debido a la creciente evidencia preclínica que respalda numerosos usos terapéuticos potenciales. El trabajo preclínico fundacional fue publicado por Hill et al. en British Journal of Pharmacology (2012), estableciendo que la CBDV es anticonvulsiva en múltiples modelos de roedores. Un estudio posterior (Hill et al., 2013) examinó sustancias farmacológicas botánicas (BDS) de CBDV: las BDS de CBDV ejercieron efectos anticonvulsivos significativos en los modelos de convulsiones por pentilentetrazol (≥100 mg/kg) y audiogénicas (≥87 mg/kg), y suprimieron las convulsiones inducidas por pilocarpina (≥100 mg/kg). El estudio isobolográfico reveló que los efectos anticonvulsivos de la CBDV purificada y el CBD fueron linealmente aditivos cuando se administraron conjuntamente. Un estudio de 2013 publicado en PeerJ (Amada et al.) mostró que la CBDV suprimió los aumentos inducidos por pentilentetrazol (PTZ) en la expresión de genes relacionados con la epilepsia, proporcionando confirmación a nivel molecular de la acción anticonvulsiva.

Ensayo controlado aleatorizado de Fase 2 — Convulsiones focales

El ensayo humano más riguroso metodológicamente hasta la fecha fue un ECA de Fase 2 realizado por Brodie et al. (2021), publicado en Cannabis and Cannabinoid Research. El objetivo fue evaluar la eficacia, la seguridad y la tolerabilidad de la cannabidivarina (CBDV) como terapia complementaria en adultos con convulsiones focales inadecuadamente controladas. Se inscribieron ciento sesenta y dos participantes (CBDV n=81; placebo n=81). Tras un período basal de 4 semanas, los participantes titularon la dosis de 400 a 800 mg de CBDV dos veces al día (b.i.d.) o placebo durante 2 semanas, seguido de 6 semanas de dosificación estable (a 800 mg b.i.d.) y un período de reducción gradual de 12 días.

Las frecuencias medianas basales de convulsiones focales fueron de 17 a 18 por 28 días en ambos grupos, y se observaron reducciones similares en la frecuencia en los grupos de CBDV (40.5%) y placebo (37.7%) durante el período de tratamiento. Es probable que la reducción del 40.5% en las convulsiones con CBDV represente una respuesta farmacológica apropiada en esta población con convulsiones focales. Sin embargo, la respuesta al placebo fue alta, lo que podría reflejar las expectativas de los participantes respecto a la CBDV, y no se observó una diferencia de tratamiento respecto al placebo. La CBDV fue generalmente bien tolerada. Los autores del ensayo concluyeron que el tratamiento complementario con CBDV en participantes con convulsiones focales tuvo un perfil de seguridad aceptable, pero no hubo diferencia en la reducción de convulsiones entre los grupos de CBDV y placebo. Este es un resultado nulo para el criterio de valoración principal de eficacia. Fuerza de la evidencia: un único ECA de Fase 2 con un criterio de valoración principal negativo; insuficiente para establecer eficacia en convulsiones focales.

Ensayo de Fase 1 — Síndrome de Rett

El síndrome de Rett (RTT), comúnmente causado por variantes patogénicas de la proteína de unión a metil-CpG 2 (MECP2), presenta numerosas comorbilidades. Entre el cincuenta y el noventa por ciento de los niños con RTT tienen epilepsia, que a menudo es farmacorresistente. La cannabidivarina (CBDV), un fitocannabinoide no alucinógeno, ha mostrado beneficios en modelos animales de MECP2. Este ensayo de fase 1 evaluó la seguridad y tolerabilidad de la CBDV en niñas con RTT y epilepsia farmacorresistente, así como el efecto sobre la frecuencia media mensual de convulsiones (MMSF), el electroencefalograma (EEG) y los síntomas comórbidos no epilépticos.

Se inscribieron cinco niñas con epilepsia farmacorresistente y una variante patogénica de MECP2. Se prescribió una solución oral de CBDV (50 mg/ml) y se tituló hasta 10 mg/kg/día. Las pacientes iniciaron el tratamiento con CBDV a 2.5 mg/kg dos veces al día. Si no se reportaban efectos secundarios, la dosis se aumentaba en 2.5 mg/kg adicionales cada semana hasta una dosis máxima de 10 mg/kg al día. La dosis media final fue de 9.9 mg/kg diarios.

Hallazgos clave: la dosificación de cannabidivarina (CBDV) a 10 mg/kg/día es segura y tolerada en una población pediátrica con RTT, y la CBDV redujo la frecuencia media mensual de convulsiones en niñas con RTT y epilepsia farmacorresistente. No se reportaron eventos adversos graves relacionados con la CBDV. No se observó ningún cambio significativo en el EEG ni en los síntomas de RTT no relacionados con la epilepsia. Fuerza de la evidencia: solo datos preliminares de seguridad de Fase 1, n=5; los hallazgos de eficacia son generadores de hipótesis.

4.2 Trastorno del espectro autista (TEA)

Estudios de neuroimagen en humanos

Un estudio de 2019 publicado en Translational Psychiatry (Pretzsch et al.) utilizó un diseño cruzado, de medidas repetidas, doble ciego y de orden aleatorio para evaluar los efectos de la CBDV sobre la neuroquímica cerebral en adultos con y sin TEA. El objetivo principal fue evaluar, por primera vez, si la CBDV modifica los metabolitos de glutamato y/o GABA —marcadores del sistema excitatorio e inhibitorio primario del cerebro— tanto en el cerebro "típico" como en el autista. La CBDV no tuvo un impacto significativo sobre el Glx en la corteza prefrontal dorsomedial, ni sobre el GABA+ en ninguno de los dos vóxeles en ninguno de los grupos. Los hallazgos sugieren que, según lo medido por MRS, la CBDV modula el sistema glutamato-GABA en los ganglios basales, pero no en las regiones frontales.

Un estudio piloto posterior publicado en Molecular Autism (2021) examinó la RM funcional en estado de reposo. Para investigar esto en un pequeño estudio piloto, los investigadores obtuvieron datos de resonancia magnética funcional en estado de reposo de 28 hombres (15 neurotípicos, 13 con TEA) en dos ocasiones, en un estudio de medidas repetidas, doble ciego y controlado con placebo, utilizando un enfoque basado en semillas para comparar la conectividad funcional (FC) estriatal y examinar el efecto de la exploración farmacológica (600 mg de CBDV/placebo equivalente) sobre la FC estriatal atípica en el TEA. Las visitas se separaron por al menos 13 días para permitir la eliminación del fármaco. En comparación con los neurotípicos, los individuos con TEA presentaron una FC más baja entre el estriado ventral y las regiones frontales y pericentrales; presentaron una FC intraestriatal más alta y una FC putaminal más alta con regiones temporales implicadas en el habla y el lenguaje. En el TEA, la CBDV redujo la hiperconectividad hasta el nivel neurotípico.

Los investigadores proporcionaron una prueba preliminar de concepto de que, en el cerebro autista adulto, la administración aguda de CBDV puede modular la circuitería estriatal atípica hacia una función neurotípica. Se requieren estudios futuros para determinar si la modulación de la FC estriatal se asocia con un cambio en los síntomas del TEA. Una limitación importante: los hallazgos deben considerarse a la luz de varios aspectos metodológicos, en particular el grupo de participantes (restringido a hombres adultos), lo que limita la generalización de los hallazgos a la población de TEA más amplia y heterogénea.

Un ensayo abierto de seguridad y tolerabilidad de 52 semanas (NCT03849456) estudió la CBDV en niños y adultos jóvenes con TEA: fue un ensayo abierto de 52 semanas para evaluar la seguridad y tolerabilidad de GWP42006, con participantes que comenzaban con una dosis de 2.5 mg/kg/día y titulaban hasta una dosis objetivo de 10 mg/kg/día o 800 mg/día, la que fuera menor, durante las primeras 4 semanas de tratamiento. El estudio se terminó debido a dificultades de reclutamiento durante la pandemia de COVID-19. Un ensayo separado, aleatorizado, doble ciego, de 12 semanas (NCT03202303) que comparó la CBDV con placebo en 100 niños con TEA (edades de 5 a 18 años) se centró en la irritabilidad como criterio de valoración principal: este estudio tuvo como objetivo examinar la eficacia y seguridad de la CBDV con el objetivo principal de estudiar su efecto sobre la irritabilidad en niños con TEA, y utilizó un diseño aleatorizado, doble ciego, de 12 semanas, de CBDV frente a placebo en 100 sujetos pediátricos y adolescentes.

Fuerza de la evidencia para el TEA: los estudios de biomarcadores de neuroimagen son preliminares y no miden resultados clínicos; los ECA de intervención más amplios aún no han reportado resultados definitivos de eficacia. Toda la evidencia clínica disponible es exploratoria.

4.3 Síndrome de Rett (más allá de la epilepsia)

El trabajo en modelos animales es sustancial. El tratamiento sistémico con CBDV (2, 20, 100 mg/kg i.p. durante 14 días) revierte las alteraciones conductuales y cerebrales en ratones macho MeCP2-308, un modelo validado de RTT. El tratamiento con CBDV restauró el estado de salud general comprometido, la sociabilidad y el peso cerebral en ratones RTT. También se observó una restauración parcial de la coordinación motora. En octubre de 2017, la CBDV recibió la designación de medicamento huérfano por parte de la Agencia Europea de Medicamentos para su uso en el síndrome de Rett, y nuevamente en febrero de 2018 para el tratamiento del síndrome de X frágil. Evidencia para síntomas no epilépticos del RTT: solo preclínica (modelo animal); el ensayo de Fase 1 (Hurley 2022) no encontró cambios significativos en los síntomas no relacionados con la epilepsia del RTT.

4.4 Náuseas y efectos antieméticos

Rock et al. (2013), publicado en British Journal of Pharmacology, evaluaron si la CBDV produce los síntomas de agonismo inverso en los receptores CB1 que causan náuseas en ratas. El patrón de hallazgos indica que ni el THCV ni la CBDV produjeron un perfil conductual característico de los agonistas inversos del receptor CB1. Además, estos compuestos podrían tener potencial terapéutico para reducir las náuseas. Específicamente, la CBDV redujo el boqueo condicionado inducido por LiCl, como se observa con el THC y el HU-210. Fuerza de la evidencia: solo preclínica (modelo de rata); no hay datos humanos disponibles específicamente sobre la CBDV y las náuseas.

4.5 Neuroinflamación y dolor

Un estudio publicado en PMC (2022) demostró que, en sistemas basados en células, la CBDV atenuó la tolerancia analgésica a la morfina, medida mediante la prueba de formalina, al inhibir específicamente la activación glial y la expresión de factores proinflamatorios inducidos por morfina crónica en el núcleo accumbens. Este estudio confirma que MD2 es una diana de unión directa de la CBDV para el efecto antineuroinflamatorio e implica que la CBDV tiene un gran potencial traslacional en el manejo del dolor. Además, una prueba de placa caliente mostró que la CBDV potenció la antinocicepción inducida por morfina. La CBDV sola no mostró actividad analgésica según la prueba de placa caliente, mientras que sí mostró efectos analgésicos tanto en la fase aguda como en la fase tónica, medidos mediante la prueba de formalina. Fuerza de la evidencia: solo evidencia in vitro y en modelos animales; no hay datos clínicos en humanos disponibles.

5. Sistemas corporales asociados con la CBDV

  • Sistema nervioso central: actividad anticonvulsiva, modulación del equilibrio glutamato-GABA, conectividad funcional estriatal, neuroprotección en modelos animales del síndrome de Rett. Debido a su lipofilicidad y su capacidad de penetrar la barrera hematoencefálica (BBB), la CBDV ha recibido recientemente mucha atención por su capacidad de modular enfermedades neurológicas.
  • Sistema inmunitario/inflamatorio: antagonismo de TLR4/MD2 que conduce a la supresión de la señalización de NF-κB y MAPK, y a la reducción de citocinas proinflamatorias (IL-1β, IL-6, TNF-α) en modelos preclínicos.
  • Sistema nervioso periférico: modulación de los canales iónicos TRPV1, TRPA1, TRPV2 y TRPM8 implicados en la función de las neuronas sensoriales, la transducción del dolor y la nocicepción.
  • Sistema gastrointestinal: supuestos efectos antieméticos observados en modelos preclínicos con ratas; la diarrea y las náuseas también se han reportado como efectos adversos en contextos clínicos.

6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

Solución oral (ensayos clínicos)

La solución oral de CBDV (50 mg/ml) se prescribió y tituló hasta 10 mg/kg/día en el ensayo de Fase 1 del síndrome de Rett. Las pacientes iniciaron el tratamiento con CBDV a 2.5 mg/kg dos veces al día. Si no se reportaban efectos secundarios, la dosis se aumentaba en 2.5 mg/kg adicionales cada semana hasta una dosis máxima de 10 mg/kg al día.

En el ECA de Fase 2 sobre convulsiones focales, los participantes titularon la dosis de 400 a 800 mg de CBDV dos veces al día (b.i.d.) o placebo durante 2 semanas, seguido de 6 semanas de dosificación estable (a 800 mg b.i.d.).

En el ensayo abierto de seguridad sobre TEA (NCT03849456), los participantes comenzaron con GWP42006 a una dosis de 2.5 mg/kg/día y titularon hasta una dosis objetivo de 10 mg/kg/día o 800 mg/día, la que fuera menor, durante las primeras 4 semanas de tratamiento.

En el estudio piloto de neuroimagen humana (RMf) sobre conectividad estriatal en TEA, la exploración farmacológica utilizó 600 mg de CBDV o placebo equivalente.

No existe suficiente información confiable para saber cuál podría ser una dosis apropiada de cannabidivarina fuera del contexto de ensayos clínicos específicos o entornos de investigación supervisados. No se ha establecido una dosis estandarizada para ninguna indicación.

7. Farmacocinética

Al igual que el Δ9-THC, la CBDV tiene baja solubilidad en agua y una biodisponibilidad oral deficiente (~6% en humanos), lo que hace que la administración oral sea un método de administración desfavorable. El metabolismo significativo de primer paso por el hígado provoca una absorción errática desde el tracto gastrointestinal, baja biodisponibilidad y una farmacocinética poco confiable.

La CBDV presenta una absorción relativamente rápida, con concentraciones máximas observadas alrededor de 2 horas después de la administración oral en estudios farmacocinéticos en animales. Se determinó que la CBDV administrada por vía oral en ratones tenía una Cmáx plasmática de 0.47 μg/mL y una Tmáx de 30 minutos, y una Cmáx cerebral de 0.94 μg/mL y una Tmáx de 60 minutos. Debido a su lipofilicidad, se ha demostrado que la CBDV cruza la barrera hematoencefálica. Se determinó que la CBDV administrada por vía oral en ratones tenía una semivida de eliminación plasmática de 222 minutos y una semivida de eliminación cerebral de 204 minutos.

Los estudios clínicos indican que la CBDV es bien tolerada, pero su eficacia sigue siendo limitada debido a una exposición sistémica deficiente y a la falta de estrategias de formulación optimizadas. La solubilidad de la CBDV es deficiente, lo que puede limitar las aplicaciones terapéuticas de la CBDV debido a su baja biodisponibilidad. Se propone incorporar la CBDV en un nuevo sistema de administración de fármacos para aumentar su biodisponibilidad, prolongar su semivida y potenciar su efecto terapéutico.

8. Consideraciones de seguridad y efectos adversos

Eventos adversos en ensayos clínicos

Los datos de seguridad en humanos más detallados provienen del ECA de Fase 2 de Brodie et al. (2021) sobre epilepsia focal. En general, 59 (72.8%) de los participantes en el grupo de CBDV y 39 (48.1%) en el grupo de placebo tuvieron ≥1 evento adverso emergente del tratamiento (EA); los 3 más comunes fueron diarrea, náuseas y somnolencia. La incidencia de EA graves fue baja (3.7% en el grupo de CBDV frente a 1.2% en el grupo de placebo). Se observó poco o ningún efecto de la CBDV sobre los signos vitales, la exploración física o los hallazgos electrocardiográficos.

Señal de seguridad hepática: Se produjeron elevaciones de las transaminasas séricas (alanina aminotransferasa o aspartato aminotransferasa) a niveles >3 veces el límite superior normal en tres participantes que tomaban CBDV (dos suspendieron el tratamiento a raíz de ello) y en uno que tomaba placebo; sin embargo, ninguno cumplió los criterios para posibles casos de la Ley de Hy. Esta elevación de las transaminasas es paralela a la señal hepática conocida observada con el CBD farmacéutico (Epidiolex) en ensayos de epilepsia, particularmente cuando se coadministra con valproato.

En el ensayo de Fase 1 sobre el síndrome de Rett: la hipersomnolencia y la sialorrea fueron los únicos eventos adversos relacionados con el fármaco identificados. No se reportaron eventos adversos graves relacionados con la CBDV.

Perfil no psicoactivo

El patrón de hallazgos indica que ni el THCV ni la CBDV produjeron un perfil conductual característico de los agonistas inversos del receptor CB1, lo cual se esperaría si la CBDV produjera efectos psicoactivos o disfóricos a través de ese mecanismo. La CBDV es un cannabinoide psicoactivo no intoxicante que se encuentra en el cannabis, lo que significa que puede afectar la función cerebral sin producir la sensación de "euforia" intoxicante asociada con el THC.

Interacciones farmacológicas

No se han publicado datos específicos y bien caracterizados sobre interacciones farmacológicas de la CBDV como agente independiente en la literatura clínica revisada por pares hasta la fecha de las fuentes disponibles. En el ensayo de Fase 2 sobre convulsiones focales, los participantes recibían de uno a tres medicamentos antiepilépticos concomitantes junto con la CBDV. Los participantes elegibles presentaban convulsiones a pesar del tratamiento previo con al menos dos fármacos antiepilépticos (FAE) y recibían de uno a tres FAE concomitantes. Las elevaciones de transaminasas observadas en ese ensayo, aunque no cumplían con los criterios de la Ley de Hy, sugieren precaución respecto al monitoreo de enzimas hepáticas en contextos de polifarmacia, en particular dado que el compuesto estructuralmente relacionado, el CBD, es conocido por interactuar con las enzimas CYP3A4 y CYP2C19. Por analogía estructural y metabólica, podrían presentarse interacciones similares con la CBDV, pero esto no se ha caracterizado directamente en estudios clínicos publicados.

Situación regulatoria

En octubre de 2017, la CBDV recibió la designación de medicamento huérfano por parte de la Agencia Europea de Medicamentos para su uso en el síndrome de Rett, y nuevamente en febrero de 2018 para el tratamiento del síndrome de X frágil. No está incluida en la lista de la Convención sobre Sustancias Psicotrópicas. Ningún medicamento a base de CBDV ha recibido aprobación regulatoria completa (FDA o EMA) para ninguna indicación hasta la fecha de las fuentes revisadas aquí.

9. Resumen de la evidencia y limitaciones

Los estudios clínicos indican que la CBDV es bien tolerada, pero su eficacia sigue siendo limitada debido a una exposición sistémica deficiente y a la falta de estrategias de formulación optimizadas. La evidencia disponible posiciona a la CBDV como un cannabinoide farmacológicamente prometedor que sigue estando poco explorado.

El peso de la evidencia disponible actualmente sobre la CBDV es el siguiente:

  • Anticonvulsivo (convulsiones focales): Un ECA de Fase 2 (n=162) con un criterio de valoración principal de eficacia negativo; un pequeño ensayo abierto de Fase 1 en el síndrome de Rett (n=5) que mostró una tendencia hacia la reducción de la frecuencia de convulsiones. La evidencia global es insuficiente para establecer eficacia clínica.
  • Trastorno del espectro autista: Pequeños estudios de biomarcadores de neuroimagen en humanos (n=13-28) que proporcionan una señal neurobiológica de prueba de concepto; ECA de intervención más amplios en curso o interrumpidos anticipadamente. La evidencia es preliminar y exploratoria.
  • Náuseas/antiemético: Solo modelos preclínicos en ratas. La evidencia es únicamente animal/preclínica.
  • Neuroinflamación/dolor: Solo estudios in vitro y en animales. La evidencia es únicamente animal/preclínica.
  • Síndrome de Rett (síntomas no epilépticos): Los modelos animales muestran beneficios; el ensayo de Fase 1 en humanos no encontró cambios significativos en los síntomas de RTT no relacionados con las convulsiones. La evidencia es animal/preclínica; los datos en humanos son inconclusos.

Referencias

Condiciones de Salud

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  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

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  • No hay sistemas corporales disponibles.
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