Skip to main content
Envío gratis en todos los pedidos
888-559-3802
VitabaseIngredientes

Carlina

Tabla de contenidos

Otros Nombres

AlpenkasAmberwurzBarometerdistelBergdistelBernswurzCaméléon blancCameleontaCarlina acaulisCarlina acaulis f. caulescensCarlina acaulis f. nanaCarlina acaulis f. simplexCarlina acaulis L.Carlina acaulis subsp. acaulisCarlina acaulis subsp. aggregataCarlina acaulis subsp. caulescensCarlina acaulis subsp. simplexCarlina acaulis var. alpinaCarlina acaulis var. caulescensCarlina acaulis var. eckartsbergensisCarlina aggregataCarlina alpinaCarlina biancaCarlina caulescensCarlina caulifera vel acaulisCarlina cirsioidesCarlina elatiorCarlina rhopalachyronCarlina simplexCarlina subdecurrensCarlinae radixCarline à tige courteCarline acauleCarline blancheCarline sans tigecarline thistleChamaeleon exiguusChardopatiumCiurul zânelordwarf carline thistledwarf thistleEbenwurzEberdistelEberwurzEinhackelEnglische DistelErdwurzFrauendistelGroße EberwurzHeberwurzHeustecherHundsspornHundszornhunter's breadJägerbrotJewerwurzelKarlsblumeKarlsdistelKraftwurzNebelpflanzeNiedrige Wetterdistelpupava bezlodyžnáRegenwurzelRoßwurzSilbendistelSilberdistelSilbersonnesilver thistlesilvertistelsmooth carlinaSonnenblumeStängellose EberwurzStängellose Silberdistelstemless carlinestemless carline thistleTschöckleinTschöggliWasserwurzWetterdistelwhite carlinaWiesenkas

Sinopsis

Carlina (Carlina acaulis L.): Una Referencia Integral

1. Identidad y Clasificación Botánica

Nombre científico: Carlina acaulis L. (también escrito como Carlina acaulis subsp. acaulis y Carlina acaulis subsp. caulescens). Sinónimos / nombres comunes: Cardo carlina, cardo de plata, cardo carlina blanco, Carlinae radix (el nombre farmacopeico de su raíz). En el habla vernácula tradicional también se le ha llamado "nueve fuerzas" (Dziewięćsił) en la cultura polaca, y Chamaeleon albus en los textos grecorromanos antiguos.

Carlina acaulis L. pertenece a la familia Asteraceae (Compositae) y es una hierba perenne originaria de los Alpes, que tiene una larga historia como alimento y remedio tradicional, siendo una de las plantas medicinales más importantes de Europa. El género Carlina (Asteraceae) comprende aproximadamente 30 especies vegetales que crecen en Europa y Asia.

C. acaulis pertenece a la familia Asteraceae, específicamente a la tribu Cardueae y la subtribu Carlininae. La primera taxonomía detallada de la planta se puede encontrar en Flora Europea, en la que C. acaulis se clasifica dentro del género Carlina, junto con casi otras 30 especies, en el subgénero Carlina. Se pueden distinguir dos subespecies: la subespecie sin tallo y otra forma. Carlina acaulis L. es una planta perenne monocárpica de la familia Asteraceae que se encuentra en el sur y centro de Europa. Crece principalmente en pastizales xerotérmicos y calcáreos de montaña, mientras que su presencia en zonas de tierras bajas es poco frecuente. La planta tiene una raíz principal gruesa y carnosa. Las hojas lanceoladas, de margen espinuloso, crecen formando una roseta basal. Las flores tubulares, agrupadas en florecillas de color blanco plateado con un diámetro de 7 a 15 cm, aparecen a partir de agosto.

Otras especies estudiadas médicamente dentro del género incluyen Carlina acanthifolia, Carlina vulgaris y Carlina corymbosa, aunque C. acaulis es, con diferencia, la especie más ampliamente investigada y la más comúnmente referenciada en contextos farmacopeicos y regulatorios.

Formas y Preparaciones Comunes

  • Raíz (Carlinae radix): El material farmacopeico principal, utilizado fresco, seco, o como polvo, decocción o extracto hidroalcohólico.
  • Aceite esencial de raíz (AE): Obtenido por hidrodestilación; el aceite esencial obtenido por hidrodestilación es un líquido amarillento con un aroma intenso, y su contenido en las raíces de C. acaulis es del 1–2%.
  • Infusiones y decocciones herbales: Preparaciones tradicionales que utilizan la raíz seca. Los registros folclóricos históricos indican la preparación de una decocción usando 2 g de raíz en 100 mL de agua, tomada en 2–3 tazas al día.
  • Tinturas y extractos hidroalcohólicos: Utilizados en la medicina herbal moderna.
  • Preparaciones tópicas: Aplicadas externamente para afecciones cutáneas.
  • Cipsela (fruto/semilla): Se ha demostrado que la cipsela es una rica fuente de macro y microelementos, aceite vegetal (25%), y α-tocoferol (aproximadamente 2 g/kg de aceite), así como de proteína.

2. Estatus Regulatorio

El uso del AE de C. acaulis no se ha asociado con fenómenos de toxicidad, y ha sido incluido, junto con la raíz de la que se obtiene, en la lista italiana de productos botánicos para uso en suplementos alimenticios y en la lista BELFRIT (Cousyn et al., 2013). La raíz de Carlina acaulis y su AE están hoy en día incluidos en la lista italiana de botánicos para uso en suplementos alimenticios, así como en la lista BELFRIT, donde se indican como sustancias diuréticas, diaforéticas, carminativas y eupépticas.

El proyecto BELFRIT (Bélgica, Francia, Italia) representa un primer paso hacia la armonización de las sustancias botánicas permitidas en suplementos alimenticios en toda la Unión Europea. El resultado es una lista de aproximadamente 1000 sustancias herbales, evaluadas y aprobadas por un comité científico; la lista ya está en vigor en Italia y Bélgica, mientras que Francia adoptó una lista comparable de botánicos aprobados, aunque las conclusiones no son jurídicamente vinculantes para ningún país de la UE.

3. Uso Histórico y Tradicional

Antigüedad y Época Clásica

Las plantas del género Carlina ya fueron descritas por Teofrasto de Ereso, Dioscórides, Plinio el Viejo y Galeno de Pérgamo. En sus obras, las plantas son referidas como Chamaeleon niger y Chamaeleon albus. La citación de Carlina por las cuatro autoridades fundacionales de la medicina natural antigua demuestra que las propiedades medicinales de la planta fueron reconocidas al menos desde el siglo III a.C. en las tradiciones mediterránea y del Cercano Oriente.

Europa Medieval y Renacentista

Carlinae radix todavía aparecía en los libros botánicos renacentistas y en las farmacopeas oficiales, pero desapareció de la escena en el siglo XIX. Carlina acaulis L. fue incluida en la Farmacopea Bávara (Ph. Bav.), citada junto a otras monografías herbales oficiales de la época.

Entre las comunidades montañesas polacas (Gorale), Carlina acaulis se usaba en enjuagues bucales como agente fortalecedor de las encías, y varias plantas diferentes tenían el nombre dialectal de "nueve fuerzas", pero la más famosa era el cardo carlina (Carlina acaulis).

Medicina Popular Tradicional Europea

Carlina acaulis L. se utilizó ampliamente como medicina, especialmente en Alemania y Polonia. La raíz de la planta se aplicaba para tratar diversas enfermedades cutáneas y como agente diaforético, diurético y antihelmíntico. A finales del siglo XIX, el uso medicinal de la planta cesó, aunque las raíces de C. acaulis todavía se usan en la medicina popular, especialmente en zonas rurales de los Balcanes donde la planta crece de forma silvestre.

Varias especies del género Carlina, incluyendo C. acaulis, C. acanthifolia, C. utzka y C. corymbosa, todavía se usan en la medicina tradicional en España, Italia, Hungría, Polonia, Lituania y los países balcánicos, principalmente por sus efectos colagogos, diuréticos, antibióticos y depurativos.

Los extractos de la hierba se aplican externamente para facilitar la curación de lesiones cutáneas.

Las principales indicaciones tradicionales documentadas en estas culturas incluyen:

  • Sistema digestivo: Empleada tradicionalmente en remedios para combatir trastornos digestivos, incluyendo hinchazón, indigestión y calambres estomacales. La raíz a menudo se preparaba como decocción o infusión, y se creía que estimulaba el apetito y favorecía la salud gastrointestinal general.
  • Uso diaforético: Tiene una larga tradición en la medicina herbal y se usa sobre todo como diaforético (para promover la sudoración) en casos de fiebre, resfriado y gripe. Otro uso común es como diurético.
  • Enfermedades cutáneas: Los usos reportados incluyen el tratamiento de enfermedades de la piel, acné, eczema y úlceras.
  • Antihelmíntico: Usado como remedio contra las lombrices intestinales, documentado especialmente en la farmacopea tradicional alemana y polaca.
  • Etnobotánica polaca: Los habitantes polacos apreciaban especialmente el cardo carlina (Carlina acaulis L.) entre sus plantas medicinales.

Existen varios informes que indican que las raíces de Carlina acaulis L. se aplicaban comúnmente como medida de tratamiento en enfermedades cutáneas y como agente antiparasitario, desde la Antigüedad hasta el siglo XIX; sin embargo, en la actualidad ha perdido su importancia farmacopeica formal.

4. Constituyentes Fitoquímicos Clave

La información actual sobre la fitoquímica y la actividad farmacológica de estas plantas es limitada. Existen algunos datos sobre la presencia de ingredientes vegetales comunes como aceite esencial, flavonoides, ácidos fenólicos, triterpenos, inulina y ácidos grasos.

Óxido de Carlina (el Compuesto Activo Dominante)

El óxido de carlina, 2-(3-fenilprop-1-inil)furano, es una poliacetileno natural que constituye hasta el 90–99% del aceite esencial. Del análisis de la composición del AE, el constituyente principal es el poliacetileno 2-(3-fenilprop-1-in-1-il)furano, también conocido como óxido de carlina (fórmula molecular: C₁₃H₁₀O; peso molecular: 182), que fue aislado en 1889, convirtiéndose en uno de los miembros más antiguos conocidos de la familia de los poliacetilenos. Se clasifica químicamente como un poliacetileno aromático que presenta un anillo de furano unido mediante un enlace alquino a una cadena fenilpropilo, una estructura única en el mundo botánico por su predominio fraccional extremadamente alto dentro de un aceite esencial.

Inulina

Un estudio anterior reportó que las raíces de Carlina acaulis contenían aproximadamente 20% de inulina. Otro estudio sugirió que la inulina es el compuesto principal de las especies de Carlina, comprendiendo entre el 18 y el 20%. La inulina es un polisacárido tipo fructano que funciona como prebiótico, estimulando selectivamente el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas.

Flavonoides

En la hierba se han identificado flavonoides que incluyen orientina, homoorientina, isoschaftósido, vitexina, apigenina 7-O-glucósido y apigenina. Estas flavonas C-glucosiladas y O-glucosiladas se asocian con actividades antioxidantes, antiinflamatorias y antiespasmódicas.

Ácidos Clorogénicos (Ácidos Fenólicos)

La especie es rica en ácidos clorogénicos y C-glucósidos de luteolina y apigenina. La cantidad total de ácidos clorogénicos en la raíz se ha medido en 12.6 mg/g. Los ácidos clorogénicos son ésteres del ácido cafeico con ácido quínico y se encuentran entre los antioxidantes dietéticos más estudiados.

Triterpenos Pentacíclicos

Los triterpenos pentacíclicos identificados incluyen lupeol, acetato de lupeol, α-amirina, β-amirina, acetato de β-amirina, ácido betulínico, ácido oleanólico y ácido ursólico. Los principales triterpenos encontrados en C. acaulis son triterpenos pentacíclicos, principalmente ácido oleanólico y ácido ursólico, y la cantidad de estos metabolitos depende de la forma en que se cultive C. acaulis.

Otros Constituyentes Identificados

De las raíces de C. acaulis se han extraído y caracterizado diferentes constituyentes: inulina, aceite esencial, taninos, triterpenos y ácidos clorogénicos. La cipsela (aquenio/fruto) se ha caracterizado adicionalmente como fuente de ácidos grasos insaturados, aminoácidos esenciales, tocoferoles y elementos minerales.

5. Mecanismos de Acción

Mecanismo Antimicrobiano del Óxido de Carlina

El aceite esencial de Carlina acaulis L. se caracteriza principalmente por el poliacetileno óxido de carlina, que tiene propiedades antimicrobianas. Se entiende que las características estructurales del óxido de carlina —específicamente su triple enlace conjugado en proximidad a un anillo de furano aromático— permiten la intercalación con las membranas celulares microbianas y la alteración de la integridad de la membrana. Los resultados de estudios in vitro mostraron que el AE y el óxido de carlina son activos contra bacterias Gram-positivas, con una actividad más marcada para el óxido de carlina. Las pruebas mostraron una ineficacia completa del AE y del óxido de carlina contra especies Gram-negativas, lo cual es consistente con la membrana externa protectora de los organismos Gram-negativos, que limita el acceso a la membrana citoplasmática.

Mecanismo Citotóxico / Antiproliferativo

El óxido de carlina (50 µg/mL) disminuyó la expresión de AKT y de la quinasa regulada por señales extracelulares 1/2 (ERK1/2), los nodos de señalización clave que impulsan la proliferación y la supervivencia celular. Los estudios in vitro mostraron un efecto tóxico del óxido de carlina, demostrado por la inducción de apoptosis y necrosis tanto en células normales como en células de melanoma. Se observó una disminución de la expresión de la quinasa AKT y de ERK1/2 en la línea celular de melanoma UACC-647. También se observó que el óxido de carlina modificó la expresión del ligando de muerte celular programada 1 (PD-L1) en las líneas celulares evaluadas. Esto sugiere una posible modulación de las vías de puntos de control inmunitario, aunque esto solo se ha estudiado en modelos de cultivo celular.

Mecanismo Antioxidante

Todos los extractos de Carlina investigados mostraron una actividad antioxidante moderada. La actividad antioxidante total (TAA) se correlacionó con el contenido total de fenólicos (TPC), pero fue menor que la actividad del ácido L-ascórbico usado como estándar (7.41 µmol Fe²⁺/mg). La captación del radical DPPH fue dependiente de la concentración. Los extractos de la parte herbácea de Carlina fueron captadores más potentes del radical DPPH que los extractos de las raíces. Esta diferencia se atribuye al mayor contenido de flavonoides y ácidos fenólicos en las partes aéreas en comparación con la raíz.

Mecanismos de los Triterpenos

La presencia de ácidos fenólicos y triterpenos, especialmente los ácidos ursólico y oleanólico, puede explicar algunas de las propiedades antitumorigénicas de los extractos de hoja, así como fundamentar la aplicación de las especies de Carlina en tratamientos anticancerígenos tradicionales. Existen numerosos informes sobre las propiedades antiproliferativas y proapoptóticas de los ácidos ursólico y oleanólico. En estudios con la línea celular de melanoma humano M4Beu, se demostró que el ácido ursólico ejerció un efecto antiproliferativo significativo asociado con la activación de la caspasa-3. Se demostró que el ácido ursólico indujo la apoptosis de las líneas celulares de melanoma MM200, Mel-RM, Me4405 y A375.

6. Evidencia Científica por Área de Uso

6.1 Actividad Antimicrobiana

Nivel de evidencia: Preclínica (in vitro); sin ensayos clínicos en humanos.

Herrmann et al. (Planta Medica, 2011) confirmaron que Carlina acaulis tiene una larga historia de uso medicinal en Europa debido a sus propiedades antimicrobianas. Se confirmó la fuerte actividad del óxido de carlina, el compuesto principal del aceite esencial de C. acaulis, contra dos cepas de MRSA, Streptococcus pyogenes, Pseudomonas aeruginosa, Candida albicans y C. glabrata. Se registró una actividad fuerte y selectiva contra Trypanosoma brucei brucei, con una IC₅₀ de 1.0 µg/mL y un índice de selectividad de 446 en comparación con células HeLa humanas. La toxicidad selectiva del óxido de carlina lo convierte en un compuesto líder prometedor para el desarrollo de fármacos destinados a tratar la tripanosomiasis africana y bacterias Gram-positivas multirresistentes.

El AE y el óxido de carlina mostraron una bioactividad alentadora frente a una variedad de bacterias y hongos, incluyendo Staphylococcus aureus, Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Pseudomonas aeruginosa, Proteus vulgaris, Candida albicans y C. glabrata.

Un estudio de 2021 publicado en Antibiotics (Basel) evaluó una formulación de nanoemulsión: La NE que contenía AE de C. acaulis se preparó mediante el método de homogeneización a alta presión, y se determinó la CIM frente a varias cepas bacterianas y fúngicas para todos los productos derivados de C. acaulis, los cuales fueron activos frente a todas las cepas bacterianas Gram-positivas evaluadas y también frente a todas las cepas fúngicas, con valores de CIM bajos. Para las levaduras, el AE y el óxido de carlina mostraron buenos valores de CIM. El AE y el óxido de carlina fueron activos contra bacterias Gram-positivas con valores que oscilaron entre 2.7 y 10.9 mg/mL y entre 0.33 y 5.35 mg/mL, respectivamente.

Limitaciones: Todos los datos antimicrobianos provienen de modelos in vitro (de laboratorio). No se han realizado ensayos clínicos en humanos para evaluar la eficacia del óxido de carlina o de los extractos de C. acaulis como agentes antimicrobianos o antitripanosómicos. La extrapolación de los valores de CIM in vitro a la eficacia in vivo implica incertidumbres farmacocinéticas y de biodisponibilidad significativas.

6.2 Actividad Antioxidante

Nivel de evidencia: Preclínica (in vitro); sin ensayos clínicos en humanos.

Un estudio de 2017 publicado en Oxidative Medicine and Cellular Longevity examinó tres poblaciones de Carlina vulgaris L.: Se examinaron extractos metanólicos de tres poblaciones de Carlina vulgaris L. respecto al contenido de ácido clorogénico, contenido mineral, contenido fenólico total (TPC), contenido de flavonoides total (TFC) y actividad antioxidante. Los resultados demostraron una actividad de captación del radical DPPH significativa pero dependiente de la concentración, correlacionada con el contenido de fenólicos y flavonoides. Los extractos de la hierba fueron consistentemente antioxidantes más potentes que los extractos de raíz en estudios comparativos, debido al mayor contenido fenólico en las partes aéreas.

Limitaciones: Todos los datos antioxidantes provienen de ensayos in vitro como DPPH, FRAP y TBARS. Estos ensayos miden la capacidad reductora química en condiciones artificiales y no predicen de manera confiable los efectos antioxidantes biodisponibles en humanos.

6.3 Actividad Antiproliferativa / Anticancerígena

Nivel de evidencia: Preclínica (solo in vitro); sin ensayos clínicos en humanos.

Un estudio publicado en Frontiers in Pharmacology (2017) evaluó la actividad antiproliferativa in vitro: Las propiedades antitumorales de los extractos se exploraron utilizando un ensayo de viabilidad celular basado en tetrazolio y un análisis de apoptosis por citometría de flujo, seguido de la inmunodetección de ERK1/2 fosfoactivo en las líneas celulares de melanoma humano UACC-903, C32 y UACC-647. Se utilizaron fibroblastos humanos normales como control. Los extractos de hoja inhibieron la viabilidad de todas las líneas celulares de melanoma evaluadas de forma dosis-dependiente, mientras que los fibroblastos fueron menos sensibles a dicho extracto.

Los extractos de las hojas y raíces se analizaron mediante HPLC, y el análisis mostró la presencia de triterpenos y ácidos fenólicos como los componentes principales del extracto. La investigación demostró que los extractos de las hojas de la planta fueron citotóxicos contra la línea de melanoma humano e indujeron la apoptosis de las células. La fracción de triterpenos presente en los extractos evaluados podría ser responsable de esta actividad.

Los extractos de hoja de C. acaulis subsp. caulescens (100 µg/mL) inhibieron la ERK1/2 proliferativa en células UACC-903 y C32, según se demostró por la disminución de la fosforilación de ERK1/2.

Un estudio de toxicología independiente (Wnorowski et al., Toxins, 2020) encontró que: los extractos de raíz de C. acaulis desprovistos de óxido de carlina no mostraron citotoxicidad frente a células humanas in vitro. Además, los extractos libres de óxido de carlina estimularon significativamente la proliferación de células cutáneas de origen humano. Este hallazgo importante indica que el perfil de actividad biológica de la planta entera es más matizado que el de su principal constituyente volátil aislado, con implicaciones para el tipo de preparación utilizada con fines medicinales.

Limitaciones: Todos los datos anticancerígenos provienen de modelos de cultivo celular (in vitro). No se han publicado modelos animales ni ensayos clínicos en humanos. La extrapolación de la citotoxicidad en cultivo celular a la eficacia anticancerígena clínica es altamente incierta, y el índice de selectividad (células cancerosas versus células normales) requiere una mayor caracterización en un panel más amplio de tipos celulares.

6.4 Actividad Antiinflamatoria

Nivel de evidencia: Preclínica (in vitro y animal limitada); sin ensayos clínicos en humanos.

Se ha comprobado la actividad antimicrobiana del aceite aislado de la raíz de C. acanthifolia, junto con otros efectos farmacológicos, incluyendo actividad antiinflamatoria, antiulcerosa y antioxidante. Los estudios que examinaron extractos hidrometanólicos de raíces y hierbas de C. acaulis y C. acanthifolia demostraron actividad antiinflamatoria in vitro, evaluada en ensayos bioquímicos de detección estándar.

Limitaciones: Los datos antiinflamatorios de las especies de Carlina provienen de ensayos in vitro de inhibición enzimática y pruebas preclínicas limitadas. No se han investigado los efectos antiinflamatorios de ninguna preparación de Carlina mediante ensayos controlados aleatorizados en humanos.

6.5 Actividad Digestiva y Colagoga

Nivel de evidencia: Uso tradicional respaldado por mecanismos fitoquímicos plausibles; sin ensayos clínicos.

La lista italiana de botánicos utilizados en suplementos alimenticios y la lista BELFRIT incluyen la raíz de C. acaulis y su AE, descritos como diaforéticos, eupépticos, diuréticos y carminativos. El principio amargo y los constituyentes del aceite esencial son farmacognósticamente consistentes con la actividad estimulante digestiva —una clase de fitoquímicos bien reconocida por su capacidad para estimular la secreción biliar (efecto colagogo) y la producción de jugo gástrico (efecto eupéptico). Sin embargo, estos mecanismos no se han medido específicamente en ensayos controlados en humanos para Carlina.

6.6 Actividad Antitripanosómica

Nivel de evidencia: Preclínica (in vitro); sin ensayos clínicos en humanos.

El estudio de Herrmann et al. (2011) reportó la propiedad antitripanosómica del extracto hexánico de C. acaulis y del óxido de carlina contra Trypanosoma brucei brucei. Se registró una actividad fuerte y selectiva contra Trypanosoma brucei brucei, con una IC₅₀ de 1.0 µg/mL y un índice de selectividad de 446 en comparación con células HeLa humanas. La toxicidad selectiva del óxido de carlina lo convierte en un compuesto líder prometedor para el desarrollo de fármacos destinados a tratar la tripanosomiasis africana y bacterias Gram-positivas multirresistentes.

Limitaciones: Todos los datos antitripanosómicos provienen de cultivo celular. No se han publicado modelos de eficacia animal ni estudios en humanos. Si bien el índice de selectividad es favorable, la farmacocinética in vivo del compuesto, su biodisponibilidad y su posible toxicidad sistémica en concentraciones terapéuticas permanecen sin estudiar en modelos mamíferos relevantes para el uso humano.

7. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas con la Carlina

  • Sistema gastrointestinal: Indicaciones diaforéticas, carminativas, eupépticas (estimulante digestivo) y colagogas; uso tradicional para gastritis, indigestión e hinchazón. El contenido de inulina posiciona adicionalmente a la raíz como un potencial sustrato prebiótico para la microbiota intestinal.
  • Sistema renal/urinario: Uso diurético tradicional, listado como tal en la clasificación regulatoria BELFRIT.
  • Sistema tegumentario (piel): Aplicación externa para eczema, acné, úlceras y otros trastornos cutáneos documentados en múltiples tradiciones etnobotánicas europeas. Evidencia in vitro de actividad antiproliferativa contra líneas celulares de melanoma.
  • Sistema inmunitario/antimicrobiano: Actividad in vitro frente a un amplio espectro de bacterias Gram-positivas (incluyendo MRSA), bacterias Gram-negativas seleccionadas, hongos (especies de Candida) y parásitos (tripanosomas).
  • Sistema termorregulador: Uso tradicional como diaforético para el manejo de la fiebre en el contexto de resfriados y gripe.
  • Antiparasitario: Uso antihelmíntico tradicional documentado en la historia farmacopeica alemana y polaca; actividad antitripanosómica in vitro confirmada en estudios de laboratorio modernos.

8. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas

No se ha establecido una dosis clínica humana estandarizada para ninguna preparación de Carlina acaulis, ya que no se han publicado ensayos formales de búsqueda de dosis clínica. Las siguientes dosis aparecen únicamente en la literatura de uso tradicional y etnobotánica:

  • Decocción (tradicional): Fuentes folclóricas históricas describen la preparación de una decocción usando 2 g de raíz seca en 100 mL de agua, tomada en 2–3 tazas al día, para promover la sudoración, el apoyo digestivo y la diuresis.
  • Aceite esencial: El AE está incluido en la lista de suplementos alimenticios BELFRIT sin un límite de dosis especificado en el texto regulatorio publicado. La concentración de óxido de carlina en tales preparaciones es una variable de seguridad crítica (véase la Sección 9).
  • Extracto hidroalcohólico (referencia veterinaria): La Agencia Europea de Evaluación de Medicamentos declaró que el extracto hidroalcohólico de raíz es un tratamiento seguro para animales.
  • Concentraciones in vitro/preclínicas (no para dosificación humana): Los estudios usaron óxido de carlina en concentraciones de 0.25–50 µg/mL para pruebas antimicrobianas y hasta 300 µg/mL para ensayos antiproliferativos; estas concentraciones in vitro no deben extrapolarse a directrices de dosificación humana.

La dosis adecuada de carlina depende de varios factores como la edad, la salud y otras condiciones del usuario. En este momento no existe suficiente información científica para determinar un rango de dosis apropiado para la carlina.

9. Consideraciones de Seguridad

Toxicidad del Óxido de Carlina

Los estudios in vitro mostraron un efecto tóxico del óxido de carlina, demostrado por la inducción de apoptosis y necrosis tanto en células normales como en células de melanoma. El óxido de carlina exhibió una alta toxicidad in vivo, con una CL₅₀ = 10.13 µg/mL tras 96 horas de exposición en la prueba de toxicidad en embriones de pez cebra (ZFET).

Estudios recientes han señalado que el AE de C. acaulis es citotóxico para fibroblastos y queratinocitos, y ligeramente tóxico para ratas. Una administración más alta de 1000 mg/kg provocó el desarrollo de toxicidad neurológica, gástrica y hepática. Sin embargo, el AE mostró un perfil de seguridad significativo, ya que la dosificación en las formulaciones insecticidas sería, en cualquier caso, inferior a las evaluadas.

La relación entre las preparaciones con y sin óxido de carlina es farmacológicamente importante: los extractos de raíz de C. acaulis desprovistos de óxido de carlina no mostraron citotoxicidad frente a células humanas in vitro. Además, los extractos libres de óxido de carlina estimularon significativamente la proliferación de células cutáneas de origen humano. Este hallazgo implica que el perfil de seguridad de las preparaciones de Carlina depende críticamente del contenido de óxido de carlina, el cual a su vez depende del método de preparación y de la parte de la planta utilizada.

En cuanto a la selectividad de citotoxicidad entre líneas celulares, Herrmann y colaboradores estudiaron la citotoxicidad del óxido de carlina en la línea celular de cáncer cervical HeLa. Las células HeLa mostraron una resistencia notable al óxido de carlina. Las células no mostraron cambios en la viabilidad a concentraciones de alrededor de 50 µg/mL de óxido de carlina, lo cual es comparable a las células C32 en otro estudio. Sin embargo, las células HeLa sobrevivieron a la exposición de dosis mucho más altas de óxido de carlina, arrojando un valor de CL₅₀ de 446 µg/mL. Esta variabilidad entre líneas celulares subraya la dificultad de predecir la toxicidad in vivo.

Los investigadores han destacado la tensión de doble uso del AE: el AE puede utilizarse para desarrollar nuevos insecticidas; podría considerarse la restricción de su empleo como alimento. Los hallazgos alientan a las autoridades de seguridad alimentaria a realizar una evaluación toxicológica completa para posibles restricciones a nivel alimentario.

Acumulación de Metales Pesados

Carlina vulgaris se ha recolectado tanto de hábitats naturales no metalicólicos como de poblaciones metalicólicas en escombreras de antiguas minas a cielo abierto. El nivel de Zn, Pb, Cd, Fe, Ni y Mn fue significativamente mayor en la raíz y las hojas de las plantas que crecían en suelos contaminados en comparación con las de hábitats no contaminados. Esta es una preocupación de seguridad específica de la fuente: las plantas de Carlina que crecen cerca de sitios de residuos mineros o de fundición pueden concentrar metales pesados y no deben usarse como material herbal.

Alergenicidad

La carlina puede causar una reacción alérgica en personas sensibles a la familia de plantas Asteraceae/Compositae. Los miembros de esta familia incluyen la ambrosía, los crisantemos, las caléndulas, las margaritas y muchas otras. La reactividad cruzada con otros alérgenos de Asteraceae es un riesgo farmacológico reconocido para las personas atópicas, consistente con el bien documentado síndrome de alergia a las Compositae.

Embarazo y Lactancia

No existen datos de seguridad provenientes de estudios controlados en humanos para el uso durante el embarazo o la lactancia. Los usos tradicionales antihelmíntico y diaforético de la planta, combinados con la citotoxicidad conocida del óxido de carlina, indican que el uso durante el embarazo no puede considerarse seguro con base en la evidencia disponible.

Brecha General de Evidencia

Estudios preliminares in vitro y en animales sugieren que los extractos de Carlina podrían ofrecer efectos protectores contra ciertos patógenos y el estrés oxidativo, lo que respalda sus usos tradicionales. Sin embargo, los ensayos clínicos robustos que evalúan la eficacia y seguridad de la Carlina en humanos siguen siendo limitados. Actualmente se están realizando numerosos estudios para evaluar la posibilidad de reintroducir extractos derivados de C. acaulis en la fitoterapia. Determinar el perfil de seguridad de los principales constituyentes del material vegetal es crucial para lograr este objetivo.

10. Resumen de la Solidez de la Evidencia

  • Antimicrobiana (in vitro): Consistente, replicada y bien caracterizada en múltiples laboratorios. Evidencia in vitro sólida. Sin datos en humanos.
  • Antitripanosómica (in vitro): Un único estudio clave con un excelente índice de selectividad; requiere confirmación in vivo.
  • Antiproliferativa/anticancerígena (in vitro): Preliminar; restringida a líneas celulares de melanoma; la fracción de triterpenos probablemente responsable; requiere estudios en animales y en humanos.
  • Antioxidante (in vitro): Moderada y reproducible; los extractos de la hierba superiores a los de la raíz; no se ha establecido relevancia clínica en humanos.
  • Antiinflamatoria (in vitro/preclínica): Preliminar; base mecanística plausible a través de fenólicos y triterpenos; sin datos en humanos.
  • Digestiva/diurética/diaforética: Basada en el uso tradicional y la inclusión farmacopeica; fitoquímicamente plausible; sin ensayos controlados en humanos.
  • Seguridad: Mixta — el AE y su constituyente principal (óxido de carlina) exhiben citotoxicidad genuina y toxicidad in vivo a concentraciones más altas; los extractos desprovistos de AE han mostrado un perfil de seguridad favorable in vitro. No se ha realizado una evaluación toxicológica clínica completa.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Carlina puede ayudar a apoyar.

  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Carlina puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
Únete a nuestro boletín

Mantente informado. Mantente saludable.

Recibe consejos de suplementos de expertos, descuentos exclusivos y recomendaciones de productos en tu bandeja de entrada

Carlina | Vitabase