Otros Nombres
Crioceras dipladeniiflorusCrioceras longiflorusTabernaemontana dipladeniiflora
En la literatura sobre suplementos dietéticos e ingredientes naturales, el término Crioceras se refiere específicamente a la planta tropical africana Crioceras longiflorus Pierre, un nombre que actualmente se considera sinónimo de la especie aceptada Crioceras dipladeniiflorus (Stapf) K.Schum. La relevancia de esta planta para la salud humana radica enteramente en su contenido del alcaloide vincamina, a partir del cual se deriva el compuesto semisintético farmacéutico y de suplementos dietéticos vinpocetina (apovincaminato de etilo). Cuando las bases de datos de ingredientes, los registros regulatorios y las monografías farmacéuticas incluyen "Crioceras longiflorus" como nombre alternativo o sinónimo de la vinpocetina, están señalando el origen botánico del alcaloide precursor de ese compuesto.
Crioceras es un género de plantas de la familia Apocynaceae, descrito por primera vez como género en 1897. Contiene una única especie actualmente aceptada, Crioceras dipladeniiflorus, nativa del África tropical central, específicamente de Gabón, la República del Congo y la provincia angoleña de Cabinda. La especie tipo es Crioceras longiflorus, descrita por el botánico francés Jean Baptiste Louis Pierre, que hoy se considera sinónimo de C. dipladeniiflorus.
El área de distribución nativa de esta especie es el África tropical centro-occidental, donde crece como arbusto o árbol principalmente en el bioma tropical húmedo. Dentro de la familia Apocynaceae, el género pertenece a la subfamilia Rauvolfioideae, tribu Tabernaemontaneae, y subtribu Tabernaemontaninae. Según el NCBI Taxonomy Browser, Crioceras dipladeniiflorus K.Schum. se clasifica dentro del orden Gentianales, familia Apocynaceae, subfamilia Rauvolfioideae, tribu Tabernaemontaneae.
Debido a que la vinpocetina se deriva de la vincamina —un alcaloide presente en varias especies de Apocynaceae—, este compuesto presenta una amplia variedad de sinónimos botánicos y farmacológicos en la literatura. La vinpocetina también se conoce con nombres como 14-Etoxicarbonil-(3alfa, 16alfa-etil)-14,15-eburnamina, ácido apovincaminato, Cavinton®, apovincaminato de etilo, Eusenium®, Intelectol®, kavinton, Crioceras longiflorus, RGH-4405, TCV-3b, vinRx, vintoperol y Voacanga africana. Cuando "Crioceras" aparece en una lista de ingredientes de un suplemento o en un documento regulatorio, funciona como una declaración del origen botánico de la vincamina, el precursor de producto natural de la vinpocetina.
La vinpocetina es un componente semisintético derivado del alcaloide vincamina; la vincamina está presente en las partes aéreas de Vinca minor, Crioceras longiflorus, y las semillas de Voacanga africana, todas plantas pertenecientes a la familia Apocynaceae. La vinpocetina (éster etílico del ácido 14-etoxicarbonil-(3a,16a-etil)-14,15-eburnamina) es un derivado sintético del alcaloide de vinca vincamina, un alcaloide extraído de la planta de vincapervinca Vinca minor. La vincamina en sí es hipotensora, cronotrópica negativa, espasmolítica, hipoglucemiante y simpaticolítica; altera el metabolismo neuronal favoreciendo la glucólisis aeróbica e incrementa el flujo sanguíneo cerebral, particularmente hacia las zonas isquémicas.
La FDA describe formalmente a la vinpocetina como un compuesto sintético derivado de la vincamina, un alcaloide presente en la planta Vinca minor L. La vinpocetina puede sintetizarse de varias formas a partir de la vincamina; un método consiste en calentar (+)-14-oxo-15-hidroxiimino-E-homo-eburnano con etanol y ácido sulfúrico.
La vinpocetina fue descubierta, desarrollada y comercializada inicialmente bajo el nombre comercial Cavinton® por Chemical Works of Gedeon Richter Ltd., Budapest, Hungría, y está aprobada por las Farmacopeas Europea y Británica. La vinpocetina se ha utilizado clínicamente en muchos países para el tratamiento de trastornos cerebrovasculares como el accidente cerebrovascular y la demencia durante más de 30 años; actualmente también está disponible en el mercado como suplemento dietético para mejorar la cognición y la memoria.
Se han evaluado en la literatura de investigación formas de sal de citrato, de liberación sostenida y de administración transdérmica de la vinpocetina. En la práctica, las formas orales en tabletas y cápsulas son las más comúnmente encontradas tanto en contextos clínicos como en suplementos de venta libre.
El uso tradicional e histórico de Crioceras per se —como preparación etnobotánica— no está documentado en la literatura revisada por pares o institucional identificada. Lo que sí está documentado es el uso tradicional de sus parientes de Apocynaceae, particularmente Vinca minor (vincapervinca menor), de la cual se aisló y caracterizó por primera vez la vincamina, y de la cual se deriva, en última instancia, la mayor parte del suministro mundial de vinpocetina.
Los usos tradicionales de la vincapervinca menor (Vinca minor) incluyen su empleo como antigalactagogo y emenagogo. La historia cultural y médica más amplia de la vinpocetina como producto farmacéutico es de carácter europeo y asiático oriental. Los primeros estudios clínicos sobre las propiedades hemodinámicas cerebrovasculares de la vinpocetina se realizaron en la década de 1970, y fue introducida por primera vez como fármaco bajo el nombre comercial Cavinton® en 1978 por el formulador farmacéutico Gedeon Richter Nyrt en Hungría.
La vinpocetina ha sido utilizada por profesionales médicos europeos y japoneses para mantener el cerebro y sus vasos sanguíneos durante más de dos décadas. Desde entonces, se ha usado ampliamente en Japón, Alemania, Rusia, Polonia y Hungría para el tratamiento de patologías relacionadas con enfermedades cerebrovasculares. Estos son usos farmacéuticos modernos, no aplicaciones etnobotánicas tradicionales.
El constituyente farmacológicamente relevante de Crioceras longiflorus es el alcaloide indólico vincamina. En el reino vegetal, la vincamina pertenece a la clase de alcaloides indólicos monoterpenoides (MIA, por sus siglas en inglés), característica de la familia Apocynaceae. Es el precursor natural directo a partir del cual se deriva semisintéticamente la vinpocetina.
La vinpocetina es un sólido cristalino blanco con una masa molecular de 350.45 g/mol. Tiene un punto de ebullición estimado de 420 °C, un punto de fusión de 147–153 °C, un log KOW de 4.31 y una presión de vapor de 3.02 × 10−7 mm Hg a 25 °C. Su nombre químico según la IUPAC es éster etílico del ácido (3α,16α)-eburnamenina-14-carboxílico (N.º CAS 42971-09-5), también conocido como apovincaminato de etilo.
La actividad biológica de la vinpocetina —y, por extensión, la relevancia farmacológica de Crioceras como fuente de su alcaloide— opera a través de varias vías mecanísticamente distintas.
Las acciones neuroprotectoras de la vinpocetina son multifacéticas e incluyen la inhibición de la fosfodiesterasa tipo 1 (PDE1), el bloqueo de los canales NaV1.8 dependientes de voltaje, la reducción del estrés oxidativo y la supresión de los procesos neuroinflamatorios desencadenados por la isquemia-hipoxia cerebral. La vinpocetina inhibe la actividad de la PDE1 y mejora el flujo sanguíneo cerebral al elevar el cGMP y el cAMP, aumentar la función mitocondrial y mejorar la utilización de glucosa y oxígeno por parte del cerebro. Debido a que la PDE1 cataliza la hidrólisis del cAMP y del cGMP, su inhibición por la vinpocetina aumenta los niveles de estos nucleótidos cíclicos, lo que finalmente conduce a la expresión de genes relacionados con la plasticidad.
En el cerebro, la vinpocetina mejora el flujo sanguíneo cerebral al actuar como vasodilatador cerebral y potencia el metabolismo cerebral al aumentar la captación de oxígeno y glucosa. Este efecto vasodilatador se considera uno de los principales mecanismos que subyacen a su uso en afecciones cerebrovasculares.
La vinpocetina inhibe la inflamación dependiente de NF-κB a través de un mecanismo dependiente de IKK pero independiente de la PDE. La mayoría de las citocinas proinflamatorias liberadas por los macrófagos son inhibidas por la vinpocetina mediante un mecanismo dependiente de NF-κB; bloquea la adhesión y migración de monocitos al inhibir la expresión de citocinas proinflamatorias y es eficaz para reducir el estrés oxidativo mediante la inhibición de NF-κB y de la PDE1.
Se ha acumulado un amplio conjunto de evidencia experimental preclínica que demuestra el potencial neuroprotector de la vinpocetina y sus complejos mecanismos de acción en la isquemia-hipoxia cerebral. Estudios in vitro exhaustivos y experimentos en animales han dilucidado significativamente la base molecular y las vías de señalización mediante las cuales previene o mitiga la lesión isquémica.
Se han observado in vitro propiedades antioxidantes y captadoras de radicales hidroxilo de la vinpocetina. Los modelos animales sugieren que la vinpocetina tiene efectos antiinflamatorios, antioxidantes, antimitóticos, antiaterogénicos, antitrombóticos y antiepilépticos.
Estudios recientes han revelado nuevas funciones de la vinpocetina, incluyendo la antiinflamación, el antagonismo del remodelado vascular inducido por lesión, la contrarrestación de la aterosclerosis inducida por dieta rica en grasas y la atenuación del remodelado cardíaco patológico. La vinpocetina promueve la estabilidad de la placa y ayuda a prevenir la erosión y la ruptura de la placa aterosclerótica.
La literatura científica contiene numerosos estudios clínicos en humanos e investigaciones en animales sobre las acciones farmacológicas y bioquímicas de la vinpocetina. Sin embargo, la cantidad y calidad de la evidencia varía sustancialmente según la indicación. Las siguientes secciones caracterizan la evidencia por área, separando los hallazgos preclínicos de los datos humanos/clínicos, y señalando explícitamente la solidez de la evidencia cuando es posible evaluarla.
Evidencia clínica: mixta y de calidad limitada: La vinpocetina se ha utilizado clínicamente en muchos países asiáticos y europeos para la prevención y el tratamiento del accidente cerebrovascular, la demencia senil y las alteraciones de la memoria.
Un estudio piloto (N = 30) reportó puntuaciones mejoradas en el accidente cerebrovascular isquémico agudo, mientras que un estudio ruso (N = 100) reportó mejoras en enfermedades vasculares reversibles, incluyendo la insuficiencia cerebral intermitente. Un estudio multicéntrico de gran tamaño (N = 4,865) reportó una reducción en las quejas de los pacientes, en la gravedad de los síntomas neurológicos, y mejoras en las puntuaciones de la escala de Tinetti y del Mini Mental Status Exam.
Una revisión sistemática Cochrane sobre los efectos de la vinpocetina administrada dentro de las dos semanas siguientes al accidente cerebrovascular isquémico no encontró evidencia de beneficio en la reducción de fallecimientos tempranos (un mes) ni tardíos. Una revisión Cochrane (Bereczki 1997) concluyó que la evidencia es insuficiente para justificar el uso de la vinpocetina en la fase aguda de la enfermedad cerebrovascular.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 concluyó que la vinpocetina, como agente neuroprotector, es eficaz en el accidente cerebrovascular isquémico agudo en algunos ensayos controlados aleatorizados (ECA); la revisión sistemática previa, publicada en 2008, no había encontrado evidencia concluyente a favor de su uso, pero desde entonces se han completado dos ECA más. Debido a diversas limitaciones metodológicas, algunos ensayos clínicos no pudieron incluirse en esa revisión, y el régimen, la vía y la dosis de vinpocetina variaron entre estudios; no se pudo identificar una relación dosis-respuesta evidente.
Resumen: La evidencia en el accidente cerebrovascular isquémico existe pero es inconsistente y de calidad metodológica limitada. No existe evidencia sólida proveniente de ECA grandes y de alta calidad que cumplan con los estándares modernos.
Evidencia clínica: débil y no concluyente: Datos preclínicos de calidad desigual sugieren un posible efecto beneficioso de la vinpocetina en las enfermedades cerebrovasculares crónicas y en el rendimiento cognitivo en diversos modelos animales. Los ensayos clínicos para probar estas hipótesis se realizaron antes de que se generalizaran los criterios actualmente utilizados para la demencia. Los resultados muestran mejoría tras el tratamiento con vinpocetina frente a placebo, pero el número de pacientes con demencia tratados durante al menos seis meses fue pequeño.
Todos los estudios identificados y utilizados en la revisión Cochrane se realizaron antes de la década de 1990 y usaron diversos términos y criterios para el deterioro cognitivo y la demencia. Los tres estudios incluidos en la revisión involucraron un total de 583 personas con demencia tratadas con vinpocetina o placebo.
Aunque la ciencia básica es interesante, la evidencia sobre el efecto beneficioso de la vinpocetina en pacientes con demencia no es concluyente y no respalda su uso clínico.
La revisión Cochrane reportó que la vinpocetina, en dosis de 30 a 60 mg/día, podría ser beneficiosa en la demencia; sin embargo, pocos ensayos clínicos de calidad estuvieron disponibles para la revisión.
Un metaanálisis de tres ensayos controlados aleatorizados en pacientes con demencia concluyó que los ensayos no eran adecuados para recomendar el uso de la vinpocetina. Ningún ensayo clínico ha determinado si la vinpocetina puede prevenir la demencia o promover la salud cerebral.
La vinpocetina se ha estudiado como posible tratamiento para la enfermedad de Alzheimer, pero una revisión sistemática no encontró beneficio. Tanto en voluntarios adultos sanos como en pacientes con epilepsia focal, no se observaron beneficios cognitivos significativos con las dosis de vinpocetina evaluadas en un estudio.
Informes anecdóticos y estudios preclínicos sugieren que la vinpocetina puede mejorar la memoria, pero falta evidencia clínica que lo respalde. Ninguna investigación clínica sugiere que la vinpocetina proteja contra la demencia o retrase el envejecimiento cerebral.
Un ensayo doble ciego, aleatorizado y cruzado con solo 12 voluntarias sanas reportó que un régimen de tres días con 40 mg de vinpocetina podría mejorar el tiempo de reacción.
Resumen: En general, la evidencia sobre la vinpocetina en el deterioro cognitivo y la demencia es débil. Los ECA existentes son pequeños, metodológicamente desactualizados e insuficientemente potenciados. La colaboración Cochrane no respalda el uso clínico para la demencia.
Evidencia clínica: muy limitada: Los estudios en humanos sugieren que la vinpocetina mejora la memoria a corto plazo y el rendimiento cognitivo, y mejora la disfunción cerebral crónica en pacientes de edad avanzada. Sin embargo, estos hallazgos se basan en estudios pequeños y la base de evidencia no es suficiente para extraer conclusiones definitivas. Informes anecdóticos y estudios preclínicos sugieren que la vinpocetina puede mejorar la memoria, pero falta evidencia clínica que lo respalde.
Predomina la evidencia preclínica: Además de los estudios sobre los efectos de la vinpocetina en la isquemia e hipoxia cerebral, casi 100 publicaciones adicionales describen sus acciones protectoras frente a diversos agentes tóxicos (por ejemplo, manganeso, plomo, tolueno, tetracloruro de carbono, etanol). Se han reportado efectos beneficiosos en modelos animales de diversas afecciones, incluyendo la depresión, enfermedades inflamatorias, cambios cerebrales relacionados con el β-amiloide, déficits cognitivos posteriores a traumatismos cerebrales, parkinsonismo y esquizofrenia, afectando órganos como el cerebro, el hígado, el corazón, los pulmones y el sistema vascular. La explicación puede residir en que muchas enfermedades comparten patologías comunes que pueden mejorarse con la vinpocetina, como el antagonismo de la inflamación en diversos tipos celulares, la protección de distintas células frente a la muerte durante lesiones isquémicas, y la estimulación de la vasodilatación para aumentar el flujo sanguíneo en diversos tejidos. Cabe señalar que los hallazgos recientes orientados a explorar nuevas funciones de la vinpocetina dependen en gran medida de modelos animales.
Resumen: Los datos sobre neuroinflamación y neuroprotección son predominantemente preclínicos (in vitro y en animales). La traducción a resultados clínicos en humanos no se ha demostrado en ensayos con potencia estadística adecuada.
Evidencia preclínica emergente: Las revisiones de investigación han descubierto nuevas funciones de la vinpocetina en las enfermedades cardiovasculares, incluyendo la aterosclerosis, la obesidad, la hiperplasia neointimal, la vasoconstricción, el remodelado cardíaco patológico y el accidente cerebrovascular isquémico. Estos hallazgos podrían sugerir un uso más amplio de la vinpocetina frente a enfermedades cardiovasculares relevantes en humanos, pero aún no se dispone de ensayos clínicos en humanos para estas indicaciones cardiovasculares específicas.
La literatura científica sobre la vinpocetina también abarca investigaciones sobre efectos antioxidantes, resultados relacionados con la menopausia, trastornos oculares, insuficiencia renal, accidente cerebrovascular, micción incontrolada, reducción de la agregación plaquetaria, actividad antiulcerosa, inhibición de la fosfodiesterasa-1, vasodilatación cerebrovascular, defectos auditivos de origen neurológico, y otros trastornos cerebrales. La investigación en humanos sugiere que la vinpocetina podría ser útil para tratar trastornos cerebrales, discapacidad auditiva, memoria, trastornos oculares, insuficiencia renal, accidente cerebrovascular y micción incontrolada, aunque la calidad de la evidencia para estas indicaciones es, en general, preliminar y, en varios casos, se limita a estudios pequeños o metodológicamente limitados.
Con base en la literatura científica disponible, se han investigado los siguientes sistemas del organismo en relación con la vinpocetina (el compuesto activo derivado de la vincamina proveniente de Crioceras):
La mayoría de las publicaciones explora las propiedades vasodilatadoras, antiinflamatorias y neuromoduladoras de la vinpocetina en relación con diversas enfermedades. Además, la mayoría de los estudios emplean modelos in vitro, ex vivo y animales.
En humanos, la absorción de la vinpocetina tras su ingestión es rápida, alcanzándose la concentración plasmática máxima dentro de las 2 horas siguientes a la ingestión y con una vida media de eliminación plasmática ≤2 horas. La biodisponibilidad oral reportada en humanos varía del 6.7% al 57%. La biodisponibilidad de la vinpocetina difiere según se administre con o sin alimentos: la biodisponibilidad relativa fue entre un 60% y un 100% mayor en individuos a quienes se administró vinpocetina en condiciones no ayuno en comparación con condiciones de ayuno.
Debido a su baja solubilidad acuosa y a un elevado efecto de primer paso, la biodisponibilidad oral es baja (7%), salvo que se tome con alimentos (se han sugerido aumentos de hasta un 60% o más).
En humanos, la unión a proteínas plasmáticas es del 66%. El volumen de distribución es de 246.7 ± 88.5 L. La vinpocetina se administró por vía oral a ratas en estudios con marcadores radiactivos, y la concentración máxima del fármaco se encontró en el hígado y el tracto gastrointestinal.
La vinpocetina se metaboliza exclusivamente en el hígado y se distribuye ampliamente en los sistemas del organismo, incluido el SNC. La farmacocinética de la vinpocetina (Cavinton) y de su principal metabolito, el ácido apovincamínico (AVA), se estudió en 5 voluntarios varones sanos tras la administración de dosis diarias de 3 × 5 y 3 × 10 durante siete días. Tanto la vinpocetina como el AVA muestran farmacocinética lineal en las dosis utilizadas, y no se observa acumulación ni autoinducción.
La vinpocetina puede atravesar la barrera hematoencefálica e ingresar al cerebro tras la administración oral o intravenosa.
Las siguientes dosis se han reportado específicamente en estudios de investigación y ensayos clínicos citados en la literatura revisada por pares:
Los estudios farmacocinéticos han demostrado que los parámetros en pacientes de edad avanzada no difieren significativamente de los observados en una población adulta no anciana, y no se observa acumulación del fármaco. No se considera necesario ajustar la dosis en pacientes con trastornos hepáticos y renales, ya que el fármaco no se acumula en estos grupos de pacientes.
No se han reportado efectos secundarios ni toxicidad significativos para la vinpocetina en dosis terapéuticas, y en general se considera segura para su uso a largo plazo. La vinpocetina ha atraído, por lo tanto, una atención considerable de las comunidades académica, científica y farmacéutica para caracterizar sus nuevas funciones terapéuticas, mecanismos de acción y objetivos farmacológicos. Los datos disponibles no evidencian numerosos problemas de efectos adversos, pero no se dispuso de datos por intención de tratar para ninguno de los ensayos clínicos revisados.
Este es el problema de seguridad más consecuente y formalmente documentado asociado a la vinpocetina como ingrediente de suplementos dietéticos.
El 3 de junio de 2019, la FDA emitió una advertencia de seguridad para mujeres en edad fértil sobre la vinpocetina. De acuerdo con los datos revisados por la FDA, el consumo de vinpocetina se asocia con efectos reproductivos adversos: la vinpocetina podría causar un aborto espontáneo o dañar el desarrollo fetal. En consecuencia, la FDA recomienda a las mujeres embarazadas y a las mujeres que podrían quedar embarazadas que no consuman vinpocetina. La agencia también recomienda a las empresas de suplementos dietéticos que comercializan productos que contienen vinpocetina evaluar el etiquetado de sus productos para asegurarse de que proporcionen advertencias de seguridad contra su uso por mujeres embarazadas y mujeres que podrían quedar embarazadas.
De acuerdo con los datos revisados por la FDA, incluyendo un informe del Programa Nacional de Toxicología (NTP) de los NIH, el consumo de vinpocetina se asocia con efectos reproductivos adversos: la vinpocetina podría causar un aborto espontáneo o dañar el desarrollo fetal. Debido a la literatura limitada que indica que la vinpocetina podría no ser segura para su uso durante el embarazo y a la posibilidad de una exposición generalizada en mujeres en edad fértil, el NTP llevó a cabo estudios de toxicología del desarrollo prenatal.
Debido a los datos de seguridad limitados, la vinpocetina está contraindicada durante el embarazo y la lactancia. Los estudios en animales han mostrado una posible toxicidad reproductiva, incluyendo embriotoxicidad y teratogenicidad, y existen datos insuficientes sobre la seguridad de la vinpocetina en el embarazo o la lactancia en humanos.
No existen estudios que hayan examinado específicamente la exposición a la vinpocetina y los resultados reproductivos o prenatales adversos en humanos.
El análisis de suplementos de vinpocetina ha demostrado que, en un número significativo de productos, el contenido real de vinpocetina variaba respecto a lo indicado en la etiqueta, lo que podría resultar en dosis más altas que las recomendadas en las etiquetas de los productos.
La vinpocetina podría tener efectos antiplaquetarios y anticoagulantes, por lo que debe usarse con precaución o evitarse en personas con trastornos de la coagulación o antecedentes de episodios hemorrágicos. Podría aumentar el riesgo de hemorragia o interactuar con otros medicamentos anticoagulantes, lo que podría derivar en complicaciones hemorrágicas graves. Estudios limitados de la década de 1990 mostraron un efecto de la vinpocetina sobre el tiempo de protrombina; sin embargo, no se demostró una interacción clínicamente importante.
La vinpocetina nunca ha sido aprobada por la FDA de los Estados Unidos como fármaco para ninguna afección. Se ha comercializado legalmente como ingrediente dietético para su uso en suplementos dietéticos, y tiene la particularidad de contar con cinco notificaciones de Nuevo Ingrediente Dietético (NDI) presentadas ante el Centro de Seguridad Alimentaria y Nutrición Aplicada (CFSAN) de la FDA. La FDA ha publicado un aviso en el Registro Federal solicitando comentarios sobre la situación regulatoria de la vinpocetina como ingrediente dietético, concluyendo de manera preliminar que la vinpocetina no cumple con la definición de ingrediente dietético y queda excluida de la definición de suplemento dietético establecida en la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos. Este procedimiento administrativo no se ha finalizado.
La vinpocetina está aprobada por las Farmacopeas Europea y Británica. Se ha utilizado ampliamente en Japón, Alemania, Rusia, Polonia y Hungría para el tratamiento de patologías relacionadas con enfermedades cerebrovasculares.
En un estudio pequeño, se reportaron nerviosismo, aumento de la frecuencia cardíaca e insomnio posiblemente relacionados con la vinpocetina.
La tabla a continuación resume la solidez de la evidencia en las principales áreas investigadas para la vinpocetina, el compuesto bioactivo derivado del alcaloide presente en Crioceras longiflorus y especies relacionadas de Apocynaceae.
Sintetizada hace más de 60 años, la vinpocetina —el ingrediente activo de Cavinton®, con más de cinco décadas de uso clínico— ha seguido siendo objeto de una extensa investigación. Se ha acumulado un amplio conjunto de evidencia experimental preclínica que demuestra su potencial neuroprotector y sus complejos mecanismos de acción en la isquemia-hipoxia cerebral. No obstante, la traducción de estos hallazgos preclínicos en evidencia clínica sólida en humanos sigue siendo una brecha significativa en la literatura.
Condiciones de salud que crioceras puede ayudar a apoyar.
Sistemas corporales que crioceras puede ayudar a apoyar.