Epiandrosterona
1. Identidad y caracterización química
1.1 Nombres y nomenclatura
La epiandrosterona, o isoandrosterona, también se conoce como 3β-androsterona, 3β-hidroxi-5α-androstan-17-ona, o 5α-androstan-3β-ol-17-ona, y es una hormona esteroidea con actividad androgénica débil. Su número de registro CAS es 481-29-8, y su fórmula molecular es C19H30O2 con un peso molecular de aproximadamente 290,44 g/mol, según lo establecido en el NIST WebBook y la base de datos japonesa J-GLOBAL de Ciencia y Tecnología. Otros sinónimos registrados en el NIST WebBook incluyen D-Epiandrosterone, iso-Androsterone, trans-Androsterone, 3-Epiandrosterone, y 3β-Hydroxyetioallocholan-17-one. En contextos deportivos y de suplementación, se abrevia coloquialmente como Epi-Andro.
Químicamente, la epiandrosterona es un 3β-hidroxiesteroide que corresponde a un (5α)-androstano sustituido con un grupo β-hidroxi en la posición 3 y un grupo oxo en la posición 17, según lo registrado por ChEBI (EMBL-EBI). Es una hormona esteroidea con actividad androgénica débil, derivada del 5α-androstano. La androsterona es su isómero 3-alfa, y la epiandrosterona es el isómero 3-beta del mismo esqueleto androstánico, una distinción estructural con consecuencias biológicas relevantes, ya que los dos isómeros interactúan de manera diferente con los sistemas receptores.
La forma física de la epiandrosterona es descrita por los proveedores químicos como un polvo cristalino blanco a blanquecino. La epiandrosterona se transforma principalmente en derivados 17β-hidroxilados, metabolitos 7- o 16α-hidroxilados en condiciones de NAD(P)H, y en 5α-androstan-3,17-diona en condiciones de NAD(P)+.
1.2 Relación con otros andrógenos
La epiandrosterona es una hormona esteroidea con actividad androgénica débil y es un metabolito de la testosterona y la dihidrotestosterona (DHT). Es un metabolito de la dehidroepiandrosterona y un andrógeno, y es un precursor de la testosterona y el estradiol con actividades hipolipemiantes y anabólicas. Como el metabolito 17-cetosteroide del precursor de testosterona DHEA, la epiandrosterona se consideró durante mucho tiempo simplemente un producto final inactivo de la DHEA, pero en realidad podría ser un efector fisiológico por derecho propio.
2. Fuentes naturales y presencia
La epiandrosterona es una hormona esteroidea de origen natural y un metabolito de la dehidroepiandrosterona (DHEA) en el cuerpo humano, producida en las glándulas suprarrenales, las gónadas y el cerebro. Se produce naturalmente mediante la enzima 5α-reductasa a partir de la hormona suprarrenal DHEA. La epiandrosterona también puede producirse a partir de los esteroides naturales androstanodiol, vía 17β-hidroxiesteroide deshidrogenasa, o a partir de androstanodiona, vía 3β-hidroxiesteroide deshidrogenasa.
Se forma en tejidos periféricos, desde donde se libera a la circulación y finalmente se excreta en la orina. La epiandrosterona está presente en la orina humana normal como constituyente minoritario; es el isómero 3β, menos activo, del andrógeno androsterona. Se ha demostrado que la epiandrosterona se produce de forma natural en la mayoría de los mamíferos, incluidos los cerdos. También se ha reportado su presencia en el polen de pino, aunque esta afirmación, si bien ampliamente citada en fuentes populares, requiere verificación frente a estudios primarios de química analítica revisados por pares antes de poder considerarse definitivamente establecida.
3. Descubrimiento histórico y antecedentes
La epiandrosterona fue aislada por primera vez en 1931 por Adolf Friedrich Johann Butenandt y Kurt Tscherning. Estos destilaron más de 17.000 litros de orina masculina, de los cuales obtuvieron 50 miligramos de androsterona cristalina (muy probablemente una mezcla de isómeros), lo cual fue suficiente para establecer que la fórmula química era muy similar a la de la estrona. El aislamiento a partir de orina fue así principalmente de androsterona, reconociéndose la epiandrosterona como el isómero 3β-epimérico dentro de esa mezcla cristalina. Butenandt fue posteriormente galardonado con el Premio Nobel de Química en 1939, en parte por su trabajo sobre las hormonas sexuales.
La epiandrosterona no tuvo una historia de uso tradicional independiente como sí ocurre con los medicamentos botánicos, dado que no se conocía como compuesto aislable antes del siglo XX. Su aparición como ingrediente de suplementos dietéticos es un fenómeno completamente moderno: se introdujo en el mercado de nutrición deportiva en los Estados Unidos a finales de los años 90 y principios de los años 2000, como parte de la ola de los llamados suplementos prohormonales que siguió a la Ley de Salud y Educación sobre Suplementos Dietéticos (Dietary Supplement Health and Education Act) de 1994. La epiandrosterona se ha utilizado como agente anabólico, comercializada como suplemento dietético y precursora de la dihidrotestosterona.
4. Biosíntesis y metabolismo endógeno
La epiandrosterona se ubica dentro de la cascada más amplia de la esteroidogénesis suprarrenal y gonadal. La DHEA se produce naturalmente a partir del colesterol mediante dos enzimas del citocromo P450: el colesterol se convierte en pregnenolona por la enzima P450 scc (escisión de la cadena lateral), y luego CYP17A1 convierte la pregnenolona en 17-hidroxipregnenolona y después en DHEA. A partir de la DHEA, la epiandrosterona se produce mediante la enzima 5α-reductasa.
La epiandrosterona es un metabolito del precursor de testosterona dehidroepiandrosterona y se produce en tejidos periféricos, liberándose a la circulación y excretándose luego en la orina. Igual que la dehidroepiandrosterona, la epiandrosterona también se convierte en 7α-hidroxiepiandrosterona mediante la enzima humana CYP7B1. En la fracción S9 de hígado humano, al añadir epiandrosterona se forma 7β-hidroxiepiandrosterona.
En hombres adultos tratados con finasterida 5 mg diarios durante 4 meses, se observaron niveles plasmáticos más bajos de muchos esteroides 5α-reducidos, incluidos DHT, alopregnanolona, androsterona y epiandrosterona, lo que demuestra que la inhibición farmacológica de la 5α-reductasa reduce los niveles circulantes de epiandrosterona, así como los de DHT.
5. Compuestos activos clave y mecanismos de acción
5.1 Actividad androgénica y conversión a DHT
La epiandrosterona es solo un andrógeno débil. Su principal interés farmacológico como ingrediente de suplementos deriva de su papel como precursor: la epiandrosterona, como hormona esteroidea natural y metabolito de la DHEA, sirve como precursora de la hormona androgénica potente DHT, que influye en las características sexuales masculinas, la masa muscular, la densidad ósea y la libido. La conversión a DHT ocurre enzimáticamente mediante un proceso de dos etapas que involucra las enzimas 3β-hidroxiesteroide deshidrogenasa y 17β-hidroxiesteroide deshidrogenasa en los tejidos periféricos.
5.2 Inhibición de la vía de las pentosas fosfato (G6PD / NADPH)
Un mecanismo bien documentado de la epiandrosterona, establecido en estudios de ciencia básica, involucra sus efectos sobre el metabolismo redox celular. Se reconoce ampliamente que la epiandrosterona inhibe la vía de las pentosas fosfato y disminuye los niveles intracelulares de NADPH. Un 17-cetosteroide, la epiandrosterona, atenúa las corrientes de Ca²⁺ tipo L (ICa-L) en miocitos cardíacos e inhibe la contractilidad miocárdica. Debido a que se sabe que los 17-cetosteroides inhiben la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), la enzima limitante de la velocidad en la vía de las pentosas fosfato, y reducen los niveles intracelulares de NADPH, los investigadores plantearon la hipótesis de que la inhibición de la G6PD podría ser un mecanismo de señalización novedoso que inhibe la ICa-L y, por lo tanto, la función contráctil cardíaca.
Se ha demostrado que la inhibición de la G6PD por la DHEA reduce los niveles de glutatión citosólico, causando así disfunción contráctil mediante la desregulación de la homeostasis del Ca²⁺, y se ha demostrado que la inhibición de la G6PD por la epiandrosterona provoca la supresión de la ICa-L al disminuir la amplitud y desplazar la curva de inactivación en estado estacionario hacia potenciales hiperpolarizantes. A diferencia de la epiandrosterona y de la clase de bloqueadores de canales de Ca²⁺ tipo L de dihidropiridina, un inhibidor diferente suprimió la actividad del canal disminuyendo la amplitud de la corriente sin afectar significativamente el estado de activación o inactivación en estado estacionario, lo que sugiere que los esteroides ejercen sus efectos inhibitorios mediante mecanismos adicionales a los cambios redox dependientes de la G6PD.
La clase más amplia de 17-cetosteroides, a la que pertenece la epiandrosterona, comparte esta propiedad inhibitoria de la G6PD. Se sabe que los 17-cetosteroides —incluidos el 17β-estradiol, la testosterona, la epiandrosterona y la DHEA— inhiben la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), la enzima limitante de la velocidad en la vía de las pentosas fosfato (PPP), y reducen los niveles intracelulares de NADPH.
5.3 Antagonismo de los canales de calcio tipo L
La epiandrosterona podría actuar como antagonista de los canales de Ca²⁺ tipo L. Esto se demostró in vitro y en preparaciones de órganos aislados. El metabolito de dehidroepiandrosterona epiandrosterona podría actuar como antagonista de los canales de Ca²⁺ tipo L, con propiedades similares a las de los bloqueadores de canales de calcio conocidos dentro de esa clase farmacológica. Las implicaciones cardíacas de esta actividad se analizan en la sección cardiovascular más abajo. Este mecanismo está establecido a nivel celular/tisular; su relevancia para la farmacología sistémica derivada de la suplementación oral en humanos no ha sido determinada.
5.4 Inhibición de la G6PD y efectos antivirales
Compuestos relacionados con la epiandrosterona demostraron capacidad de inhibir la actividad de la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa murina, lo que sugiere que la epiandrosterona, en sus formas modificadas, podría ser prometedora como inhibidor potencial de esta enzima. Esta vía metabólica también parece sustentar los efectos antivirales observados (véase la sección 7.4 más abajo).
5.5 Modulación de los receptores GABA
El isómero estructural de la epiandrosterona, la androsterona, actúa como modulador alostérico positivo de los receptores GABAA y posee efectos anticonvulsivos. Se sabe que la androsterona es un neuroesteroide androstánico inhibitorio, que actúa como modulador alostérico positivo del receptor GABAA, y posee efectos anticonvulsivos. El isómero 3β de la androsterona es la epiandrosterona, y se ha reportado que la epiandrosterona actúa como modulador negativo de los receptores GABAA —lo opuesto a la androsterona—, una distinción farmacológica importante entre estos dos isómeros estrechamente relacionados. Sin embargo, esta distinción ha sido reportada en fuentes de revisión de suplementos que hacen referencia a la literatura primaria; la cita primaria específica revisada por pares debería confirmarse antes de extraer conclusiones clínicas.
6. Sistemas corporales y áreas de investigación
6.1 Andrógenos y el eje de hormonas esteroideas
La epiandrosterona es relevante principalmente como un nodo en la red esteroidea endógena. La DHEA es un esteroide multifuncional con una amplia gama de efectos biológicos y puede convertirse en varios metabolitos oxigenados, incluida la epiandrosterona (EpiA), que también tiene funciones biológicas significativas en procesos como el cáncer, la inflamación y la regulación hormonal. Su conversión a DHT la hace relevante para todos los procesos fisiológicos y fisiopatológicos impulsados por la DHT, incluidos la alopecia androgenética, la biología prostática y el anabolismo muscular y óseo.
6.2 Sistema cardiovascular
La investigación mecanísticamente más detallada sobre la epiandrosterona a nivel celular concierne a sus efectos cardiovasculares. Como se describió anteriormente, la epiandrosterona atenúa las corrientes de Ca²⁺ tipo L en miocitos cardíacos e inhibe la contractilidad miocárdica mediante una acción que involucra la inhibición de la G6PD y la reducción de los niveles intracelulares de NADPH. La investigación también documentó efectos vasculares: en concentraciones de 10 a 100 mM, la epiandrosterona disminuyó la presión desarrollada por el ventrículo izquierdo (PDVI) y la tasa de contracción miocárdica de manera dependiente de la dosis; también aumentó la presión de perfusión coronaria en corazones aislados, redujo los niveles miocárdicos de NADPH y nitrito, y relajó anillos de aorta de rata de manera dependiente de la dosis.
Importancia del contexto: Estos efectos se demostraron en concentraciones suprafisiológicas en preparaciones aisladas de corazón y anillos aórticos. No se sabe si la suplementación oral en humanos produce concentraciones cardíacas cercanas a las utilizadas en estos experimentos. Toda la evidencia cardíaca es preclínica (in vitro y en animales); no existen datos clínicos controlados en humanos para estos criterios de valoración.
6.3 Sistema neurológico y neuroprotección
El metabolito hidroxilado de la epiandrosterona, la 7β-hidroxi-epiandrosterona (7β-OH-EpiA), ha atraído interés investigativo por su potencial neuroprotector. La 7β-hidroxi-epiandrosterona (7β-OH-EpiA) es un metabolito androgénico endógeno que ha demostrado ejercer efectos neuroprotectores, antiinflamatorios y antiestrogénicos. Los datos demuestran que la 7-hidroxilación de los esteroides confiere eficacia neuroprotectora, y que la 7β-OH-epiandrosterona representa una nueva clase de compuestos neuroprotectores. Los efectos neuroprotectores se demostraron tanto in vivo como in vitro en modelos animales de daño neuronal isquémico, según se describe en la investigación revisada por pares.
Limitación: Estos hallazgos se relacionan con un metabolito derivado (7β-OH-EpiA) y no con la epiandrosterona propiamente dicha, y la evidencia es predominantemente preclínica. No se han publicado ensayos controlados aleatorizados en humanos que evalúen la suplementación con epiandrosterona para resultados neuroprotectores.
6.4 Vías inflamatorias
Se ha demostrado previamente que la 7β-hidroxi-epiandrosterona (7β-OH-EpiA), un derivado androgénico endógeno de la DHEA, ejerce una acción antiinflamatoria in vitro e in vivo mediante un cambio de la producción de prostaglandina E2 (PGE2) hacia la producción de 15-deoxi-Δ12,14-PGJ2. Esta modulación en la producción de prostaglandinas se obtuvo con concentraciones bajas de 7β-OH-EpiA (1–100 nM) y sugirió que podría actuar a través de un receptor específico. Nuevamente, esta evidencia corresponde al metabolito 7β-hidroxilado y se basa en estudios in vitro y en animales.
6.5 Investigación antiestrogénica y oncológica
La 7β-OH-EpiA ejerció efectos antiestrogénicos en las líneas celulares de cáncer de mama MCF-7 y MDA-MB-231, asociados con la inhibición de la proliferación celular y la detención del ciclo celular; los ensayos de transactivación y proliferación indicaron que la 7β-OH-EpiA interactuaba con el ERβ, y los datos también sugirieron que podría actuar a través del receptor de membrana GPR30. Estos resultados respaldan que este esteroide androgénico actúa como compuesto antiestrogénico, y representan la primera evidencia de que dosis bajas de un esteroide androgénico ejercen efectos antiproliferativos en estas células de cáncer mamario.
Limitación: Toda la evidencia anticancerígena para la 7β-OH-EpiA proviene de estudios en líneas celulares (in vitro). No se han realizado ensayos clínicos en pacientes con cáncer. Estos datos no deben interpretarse como evidencia de eficacia anticancerígena clínica de la suplementación con epiandrosterona.
6.6 Fertilidad masculina
Los niveles de 7β-OH-EpiA, un metabolito androgénico endógeno que ejerce efectos neuroprotectores, antiinflamatorios y antiestrogénicos, se midieron en plasma y plasma seminal mediante un método de cromatografía líquida de ultra alta resolución con dilución isotópica acoplada a espectrometría de masas. Se midieron los niveles de 7β-OH-EpiA en 191 hombres con diferentes grados de infertilidad. El estudio (Vitku et al., 2018, publicado en Physiological Research) examinó las asociaciones entre la 7β-OH-EpiA circulante y la calidad espermática, pero el resumen publicado no reportó hallazgos terapéuticos positivos. Esta área es exploratoria; no se han realizado ensayos de suplementación.
6.7 Actividad antiviral
Se estudió la actividad antiviral in vitro de la DHEA, la epiandrosterona (EA) y 16 derivados sintéticos frente a la replicación del virus Junín (JUNV) en células Vero; la DHEA y la EA causaron una inhibición selectiva de la replicación de JUNV y de otros miembros de la familia Arenaviridae, como el virus Pichinde y el virus Tacaribe. Los compuestos no fueron virucidas frente al JUNV libre de células, y el deterioro de la replicación viral no se debió a efectos inhibitorios sobre la adsorción o internalización del virus; en cambio, se demostró un efecto inhibitorio sobre la síntesis de proteínas de JUNV y sobre la producción viral tanto intracelular como extracelular. Algunos compuestos obtenidos a partir de la epiandrosterona mediante síntesis química mostraron índices de selectividad superiores a los de la ribavirina, el único compuesto antiviral que ha mostrado eficacia parcial contra el virus Junín en contextos clínicos (Acosta et al., 2008, publicado en Steroids).
Limitación: Esta es una investigación completamente in vitro. No se han realizado ensayos clínicos en humanos que evalúen la epiandrosterona o sus derivados para terapia antiviral.
7. Evidencia científica por área de uso
7.1 Composición corporal y rendimiento atlético
El uso comercial más destacado de la epiandrosterona como suplemento es para promover la masa muscular magra, reducir la grasa corporal y mejorar el rendimiento atlético, afirmaciones basadas en su conversión a DHT. La base de evidencia para estas afirmaciones, aplicadas a la suplementación oral en humanos sanos, es extremadamente escasa.
No existen ensayos controlados aleatorizados (ECA) de alta calidad en adultos sanos que demuestren que la epiandrosterona oral mejore la fuerza, la hipertrofia o la pérdida de grasa más allá de lo que logran por sí solos el entrenamiento estructurado y la nutrición. Podría influir en la composición corporal o el entrenamiento de manera indirecta a través de su actividad androgénica débil, pero faltan datos humanos sólidos sobre la suplementación.
La epiandrosterona es biología real, pero como andrógeno débil endógeno y metabolito, no como potenciador del rendimiento validado clínicamente. Comprenderla como un nodo en una red esteroidea compleja ayuda a establecer expectativas: los efectos locales son plausibles; los efectos fuertes y consistentes en todo el cuerpo en personas entrenadas sanas no están comprobados.
La base teórica de los efectos sobre la composición corporal se sustenta en la fisiología de la DHT: la conversión de la epiandrosterona a DHT contribuye a sus efectos androgénicos; la DHT está implicada en el desarrollo de las características sexuales masculinas y es importante para mantener la masa muscular, la densidad ósea y la libido, y la conversión de la epiandrosterona a DHT podría incluir la promoción del crecimiento muscular magro y la mejora de la fuerza. Sin embargo, estas son extrapolaciones mecanísticas, no resultados demostrados en ensayos de suplementación.
Fuerza de la evidencia: Muy débil. No existen ECA adecuados según la literatura disponible. Todas las afirmaciones relacionadas con el rendimiento son extrapolaciones a partir de datos preclínicos y de la biología de la DHT.
7.2 Efectos cardiovasculares
La investigación disponible a nivel celular y en preparaciones de órganos sugiere que la epiandrosterona actúa como antagonista de los canales de calcio tipo L e inhibidor de la G6PD en el tejido cardíaco, efectos que se esperaría que reduzcan la contractilidad cardíaca. La epiandrosterona, un metabolito del precursor de testosterona, bloquea los canales de calcio tipo L de los miocitos ventriculares e inhibe la contractilidad miocárdica. Esto se estableció en estudios que utilizaron preparaciones aisladas de corazón animal y electrofisiología de fijación de membrana en miocitos cardíacos. No se han realizado estudios clínicos en humanos que evalúen criterios de valoración cardiovasculares de la suplementación.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica (in vitro y en animales). No hay datos humanos.
7.3 Neuroprotección
La investigación sobre metabolitos 7β-hidroxilados de la epiandrosterona (formados en el hígado y otros tejidos cuando la epiandrosterona es el sustrato) ha mostrado propiedades neuroprotectoras en modelos de isquemia. Se ha demostrado que la 7β-hidroxi-epiandrosterona, un derivado androgénico endógeno de la DHEA, ejerce una acción antiinflamatoria in vitro e in vivo mediante un cambio de la producción de prostaglandina E2 (PGE2) hacia la producción de 15-deoxi-Δ12,14-PGJ2. Algunas fuentes señalan una planificación temprana de ensayos clínicos de fase II para la 7β-OH-EpiA en la enfermedad de Alzheimer, pero no se han publicado resultados de ensayos en la literatura disponible.
Fuerza de la evidencia: Evidencia preclínica preliminar para un metabolito derivado. No está establecida para la epiandrosterona propiamente dicha en humanos.
7.4 Actividad antiviral
Como se describió en la sección 6.7, la epiandrosterona y sus derivados sintéticos demostraron actividad inhibitoria in vitro contra Arenavirus. El mecanismo involucró la inhibición de la síntesis de proteínas virales y la producción viral, no una actividad virucida directa. También se detectó una acción inhibitoria parcial sobre la expresión en la superficie celular de la glicoproteína G1 de JUNV en cultivos tratados con DHEA y EA.
Fuerza de la evidencia: Solo in vitro. No hay datos in vivo en animales ni clínicos en humanos.
7.5 Inhibición de la G6PD e investigación metabólica
Los derivados 3β-alcanosulfonato de la epiandrosterona demostraron capacidad de inhibir la actividad de la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa murina; una mayor investigación sobre el mecanismo preciso y la eficacia de estos inhibidores podría abrir camino al desarrollo de nuevos agentes terapéuticos dirigidos a la actividad de la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa. La inhibición de la G6PD es un blanco farmacológico reconocido en condiciones de estrés oxidativo y en algunos cánceres, pero esto sigue siendo exploratorio y no se ha publicado trabajo clínico en humanos con epiandrosterona o sus derivados sintéticos para este propósito.
Fuerza de la evidencia: Preliminar, solo farmacología in vitro y en animales.
7.6 Detección de dopaje deportivo
La epiandrosterona se ha estudiado como posible marcador urinario del uso de testosterona exógena, más que como agente terapéutico. La epiandrosterona ha sido identificada como posible marcador a largo plazo del abuso de testosterona; su aplicabilidad como marcador se ha evaluado mediante estudios de administración que involucran testosterona transdérmica, intramuscular y subcutánea. Los resultados indican que el sulfato de epiandrosterona es menos eficaz que los compuestos de referencia utilizados convencionalmente para detectar la aplicación de testosterona en dosis bajas, particularmente con la administración de gel transdérmico; si bien mostró mayor potencial diagnóstico con la administración intramuscular, no amplió significativamente la ventana de detección más allá de la de los compuestos de referencia convencionales, y su respuesta a la administración en dosis más altas varió según la magnitud de la dosis, lo que indica una utilidad limitada como marcador para la administración de testosterona en dosis bajas.
8. Situación regulatoria y legal
En los Estados Unidos, la epiandrosterona es una sustancia controlada de la Lista III (Schedule III) cuyo uso no es legal en suplementos, pero aun así se encuentra en algunos productos de suplementos. También está prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA/WADA). Figura como agente anabólico en la Lista de Sustancias y Métodos Prohibidos de la Agencia Mundial Antidopaje; su uso puede desencadenar violaciones antidopaje.
La Lista de Prohibiciones de la WADA es un Estándar Internacional obligatorio bajo el Código Mundial Antidopaje y se actualiza cada año tras un extenso proceso de consulta; la Lista de Prohibiciones de 2026 entró en vigor el 1 de enero de 2026. Los deportistas son estrictamente responsables de cualquier sustancia prohibida hallada en su cuerpo; según las Reglas Antidopaje de World Athletics, la presencia o el uso de una sustancia prohibida constituye una violación de la normativa antidopaje, independientemente de la intención.
La clasificación de la epiandrosterona como sustancia controlada en los Estados Unidos deriva de la Ley de Control de Esteroides Anabólicos de Diseño (Designer Anabolic Steroid Control Act) de 2014 (DASCA), que extendió el estatus de Lista III a una amplia gama de prohormonas y precursores de esteroides anabólicos. Su clasificación como esteroide anabólico para fines regulatorios prevalece sobre su carácter endógeno y de origen natural.
9. Formas de dosificación y dosis reportadas en las fuentes
La epiandrosterona se comercializa en formas de cápsulas y tabletas orales, así como en cremas y geles tópicos (transdérmicos) diseñados para eludir el metabolismo hepático de primer paso. No existe una dosis estandarizada o clínicamente validada, porque no se han realizado y publicado en la literatura revisada por pares ensayos clínicos humanos adecuados sobre la suplementación oral con epiandrosterona para ninguna indicación.
No se ha establecido una dosis oral basada en evidencia para humanos; fuera del contexto de la investigación clínica, una opción prudente es 0 mg al día, tal como se caracteriza en un análisis de suplementos rigurosamente referenciado.
El rango de dosis observado en los productos de suplementos comercializados (no establecido en ensayos clínicos) se ha reportado generalmente entre 50 y 250 mg al día por fuentes minoristas, pero estas cifras no provienen de estudios de determinación de dosis revisados por pares y no deben tomarse como orientación basada en evidencia. Las dosis utilizadas en experimentos cardíacos in vitro (10–100 mM) son farmacológicamente irrelevantes para la suplementación oral; se emplearon en preparaciones tisulares aisladas para caracterizar respuestas mecanísticas.
10. Consideraciones de seguridad
10.1 Efectos secundarios androgénicos
Debido a que la epiandrosterona se convierte en DHT, conlleva todos los efectos secundarios androgénicos conocidos asociados con niveles elevados de DHT. Cuando se toma por vía oral, la epiandrosterona es posiblemente insegura para la mayoría de las personas; los efectos secundarios incluyen infertilidad, cambios de comportamiento y pérdida de cabello; también podría provocar daño hepático y enfermedad cardíaca. La alopecia androgenética es una consecuencia bien establecida de los niveles elevados de DHT en individuos genéticamente susceptibles: el mismo mecanismo por el cual se comercializa la epiandrosterona por sus efectos anabólicos (conversión a DHT) es el que impulsa la miniaturización de los folículos pilosos mediada por DHT.
10.2 Preocupaciones cardiovasculares
El hallazgo de laboratorio establecido de que la epiandrosterona bloquea los canales de calcio tipo L e inhibe la contractilidad miocárdica en preparaciones de tejido cardíaco constituye una preocupación teórica de seguridad cardiovascular. La epiandrosterona podría provocar daño hepático y enfermedad cardíaca. En modelos experimentales, la epiandrosterona en concentraciones de 10 a 100 mM disminuyó la presión desarrollada por el ventrículo izquierdo y la tasa de contracción miocárdica de manera dependiente de la dosis, aumentó la presión de perfusión coronaria, redujo los niveles miocárdicos de NADPH y nitrito, y relajó anillos de aorta de rata de manera dependiente de la dosis. No se ha establecido en estudios controlados en humanos si estos efectos se traducen en un riesgo cardiovascular clínicamente significativo derivado de la suplementación oral en dosis reales.
10.3 Disrupción endocrina
Debido a que la epiandrosterona es un esteroide endógeno que influye en el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas (HHG) a través de su conversión posterior a DHT, la suplementación exógena conlleva el riesgo de suprimir la producción endógena de testosterona mediante retroalimentación negativa, lo que podría causar atrofia testicular, reducción de la producción espermática y un síndrome de abstinencia al suspenderla. Estos efectos son comunes a los compuestos de la clase de esteroides anabólicos en general y se espera que se apliquen a la epiandrosterona, aunque no se dispone en la literatura publicada consultada de estudios clínicos específicos sobre su supresión del eje HHG en humanos.
10.4 Interacción con finasterida
Debido a que la 5α-reductasa convierte la DHEA en epiandrosterona, la inhibición farmacológica de la 5α-reductasa con finasterida 5 mg diarios durante 4 meses en hombres adultos da como resultado niveles plasmáticos más bajos de muchos esteroides 5α-reducidos, incluida la epiandrosterona. Por el contrario, se esperaría que la epiandrosterona exógena compitiera con los inhibidores de la 5α-reductasa y potencialmente contrarrestara parcialmente sus efectos sobre las vías de biosíntesis de la DHT, aunque esta interacción farmacocinética específica no se ha estudiado formalmente. Se esperaría que el uso de epiandrosterona junto con inhibidores de la 5α-reductasa (finasterida, dutasterida) destinados a tratar la alopecia androgenética o la hiperplasia prostática benigna contrarreste los mecanismos terapéuticos de esos fármacos.
10.5 Interacción con la deficiencia de G6PD
Se reconoce ampliamente que la epiandrosterona inhibe la vía de las pentosas fosfato y disminuye los niveles intracelulares de NADPH. En personas con deficiencia preexistente de G6PD —una afección hereditaria que afecta a varios cientos de millones de personas en todo el mundo— la inhibición adicional de esta enzima por la epiandrosterona podría, en teoría, exacerbar el estrés oxidativo en los glóbulos rojos y otros tejidos. Esta interacción no se ha estudiado formalmente en contextos de suplementación.
10.6 Condiciones sensibles a las hormonas
Dada su conversión a DHT, la epiandrosterona estaría contraindicada en personas con afecciones sensibles a las hormonas, incluidos el cáncer de próstata, la hiperplasia prostática benigna, el cáncer de mama y la alopecia androgenética, en las cuales la DHT es un factor determinante. No existen datos clínicos controlados de seguridad específicos para la epiandrosterona en estas poblaciones.
10.7 Contaminación de suplementos y riesgo legal
La clasificación de la epiandrosterona como sustancia controlada de Lista III en los Estados Unidos y como agente anabólico prohibido por la WADA implica que los productos que la contienen (ya sea declarada en la etiqueta o como contaminante no declarado) generan responsabilidad legal y riesgo de violaciones antidopaje. En los Estados Unidos, la epiandrosterona es una sustancia controlada de Lista III cuyo uso no es legal en suplementos, pero aun así se encuentra en algunos productos de suplementos.
11. Resumen de la fuerza de la evidencia
- Mecanismo de acción (inhibición de la G6PD, antagonismo de los canales de Ca²⁺ tipo L): Bien caracterizado a nivel celular y tisular en modelos preclínicos. Hallazgo científico establecido, no extrapolable a beneficio clínico sin ensayos en humanos.
- Conversión a DHT (función endocrina): Bien establecida bioquímicamente; confirmada en estudios enzimáticos y metabólicos. La significancia clínica de la suplementación exógena no está documentada en ECA.
- Composición corporal y rendimiento atlético: No existen ECA adecuados. La evidencia está ausente. Las afirmaciones son extrapolaciones teóricas a partir de la biología de la DHT.
- Neuroprotección: Evidencia preclínica preliminar para el metabolito 7β-hidroxilado, no para la epiandrosterona propiamente dicha. No hay datos en humanos.
- Efectos antiinflamatorios: Demostrados in vitro y en modelos animales para la 7β-OH-EpiA. No hay datos clínicos en humanos.
- Actividad antiviral: Solo in vitro, frente a Arenavirus. No hay datos en humanos.
- Utilidad como marcador de dopaje: Limitada; menos eficaz que los marcadores urinarios establecidos para detectar la administración de testosterona en dosis bajas.
Referencias