Epistano (Metilepitiostanol): Una referencia integral
1. Identidad y caracterización química
Nombres y sinónimos
El metilepitiostanol —conocido comúnmente por los nombres comerciales Epistane, Hemapolin, Havoc y Epi Plex— es un esteroide anabólico-androgénico (EAA) sintético y activo por vía oral del grupo de la dihidrotestosterona (DHT), descrito por primera vez en la literatura en 1974 pero nunca comercializado para uso médico. Su nombre químico sistemático derivado de la nomenclatura IUPAC es 2α,3α-epitio-17α-metil-5α-androstan-17β-ol. Otros sinónimos documentados en bases de datos químicas incluyen 2,3-Thioepoxy Madol; pistone; (2α,3α,5α,17β)-2,3-Epitio-17-metilandrostan-17-ol; y Metepitiostano. El compuesto lleva el número de registro CAS 4267-80-5. Entre los nombres comerciales utilizados en el mercado de suplementos se incluyen Epistane, RPN Havoc, Hemaguno, Epi Plex y Hemapolin.
Clasificación química y estructura
El metilepitiostanol es un esteroide androstano sintético y un derivado 17α-alquilado de la DHT. Más específicamente, es el derivado 17α-metilado del epitiostanol, un EAA y antiestrógeno que anteriormente se utilizaba en el tratamiento del cáncer de mama en Japón. El epistano es un derivado metilado del esteroide epitiostanol y es un compuesto fácilmente activo por vía oral que carece de la cetona en posición 3 común a la mayoría de los esteroides anabólicos. La característica estructural definitoria de la molécula es el anillo epitio 2α-3α (un puente epóxido que contiene azufre) fusionado al anillo A del esqueleto androstano, combinado con el grupo 17α-metilo que le confiere biodisponibilidad oral. Debido a su grupo 17α-metilo, se considera que el fármaco tiene un alto potencial de hepatotoxicidad.
El epistano es un derivado sintético de la dihidrotestosterona (DHT) que se ha utilizado como ingrediente en diversos suplementos nutricionales y de culturismo. Su fórmula molecular es C₂₀H₃₂OS, y la incorporación del átomo de azufre en el anillo epitio lo distingue de la mayoría de los demás andrógenos sintéticos.
Fuente natural y origen
El epistano es un compuesto totalmente sintético, sin fuente vegetal, botánica ni de origen natural. Fue desarrollado originalmente como un esteroide anabólico de diseño. No existe en la naturaleza. Su linaje químico se remonta al andrógeno natural DHT, pero tanto la modificación epitio como la 17α-metilación son completamente sintéticas.
Formas y preparaciones comunes
El epistano no se administra por vía inyectable; se toma por vía oral. En el mercado de suplementos, antes de su clasificación como sustancia controlada, se vendía principalmente en forma de cápsulas o tabletas orales, generalmente en dosis de 10 mg por unidad. El metilepitiostanol apareció en internet como un nuevo esteroide de diseño en suplementos dietéticos alrededor de 2009, y en 2015 se identificó en más de 30 productos vendidos en línea que lo listaban como ingrediente en la etiqueta. Debido al grupo 17α-metilo, el epistano es un compuesto metilado; esta modificación estructural ayuda a evitar que la molécula se degrade en el hígado, permitiéndole ser eficaz cuando se toma por vía oral.
Un importante problema de integridad de producto se identificó mediante análisis químico: aunque el etiquetado de los productos de Epistane indicaba que contenían únicamente 17alfa-metil-2alfa,3alfa-epitio-5alfa-androstano-17beta-ol, en el suplemento se identificaron 17alfa-metil-2beta,3beta-epitio-5alfa-androstano-17beta-ol y desoximetiltestosterona. Esto confirmó que los productos comercializados podían contener sustancias no declaradas, además de o en lugar del ingrediente indicado.
2. Desarrollo histórico y contexto
Orígenes sintéticos
El metilepitiostanol fue descrito por primera vez en la literatura en 1974, pero nunca se comercializó para uso médico. Es el derivado 17α-metilado del epitiostanol, un EAA y antiestrógeno que anteriormente se utilizaba en el tratamiento del cáncer de mama en Japón. De manera similar al mepitiostano, el metilepitiostanol es una variante activa por vía oral del epitiostanol.
El compuesto original, el epitiostanol, tiene una historia medicinal documentada: el mecanismo de acción del epitiostanol en el cáncer de mama es multimodal; suprime directamente el crecimiento tumoral mediante la activación del receptor androgénico (AR) y la inhibición del receptor estrogénico (ER), y, en mujeres premenopáusicas, actúa adicionalmente como antigonadotrópico, reduciendo los niveles sistémicos de estrógeno mediante la activación del AR y la consiguiente supresión del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal. El epitiostanol es único entre los EAA por actuar como antagonista del ER. De manera similar a lo que ocurre con la testosterona, el epitiostanol muestra una biodisponibilidad deficiente y una eficacia terapéutica débil cuando se toma por vía oral, debido a un extenso metabolismo de primer paso. Fue en la búsqueda de una variante oral más biodisponible del epitiostanol que se sintetizó el metilepitiostanol. La estructura química del Epistane (Metilepitiostanol) fue creada y formulada por investigadores japoneses. Originalmente se desarrolló para producir una versión metilada del mepitiostano que pudiera usarse junto con Nolvadex (tamoxifeno) para combatir el cáncer de mama, suprimiendo los niveles excesivos de estrógeno en el cuerpo. Tras las pruebas, los resultados revelaron que el fármaco no solo tenía propiedades antiestrogénicas, sino que el epistano también producía propiedades anabólicas y androgénicas significativas.
Un caso clínico japonés publicado a finales de la década de 1980 documentó el uso del compuesto original, epitiostanol: una paciente con cáncer de mama avanzado en estadio IV con múltiples metástasis fue tratada mediante ovariectomía, administración de un antiestrógeno no esteroideo (tamoxifeno) y fármacos quimioterapéuticos leves, con resultados favorables. Después de cuatro años, la paciente presentó una recaída del cáncer. Se administró entonces un antiestrógeno esteroideo (epitiostanol) con resultados satisfactorios. Existe la posibilidad de que el mecanismo de acción del epitiostanol, que se considera un antiestrógeno esteroideo, sea diferente del del tamoxifeno, en el que interviene un sistema de receptores estrogénicos (ER). El mepitiostano, un profármaco estrechamente relacionado con el epitiostanol, fue patentado y descrito en 1968, y se utiliza como agente antiestrogénico y antineoplásico en el tratamiento del cáncer de mama, así como también como EAA en el tratamiento de la anemia por insuficiencia renal.
Entrada en el mercado de suplementos
Introducido por primera vez en la década de 1970, el epistano no ganó mucha tracción como fármaco médico. Sin embargo, se abrió un nicho como esteroide de diseño, a menudo comercializado como suplemento dietético. El epistano apareció en el ámbito del culturismo desde mediados de la década de 1960 (en cuanto a sus orígenes de investigación), pero no encabezó el mercado de las prohormonas hasta 2006. Se vendió como suplemento dietético bajo la marca Recomp Performance Nutrition, con los nombres registrados RPN Havoc y Hemaguno. Su popularidad se disparó con productos como Havoc, que colocó al epistano a la vanguardia de la comunidad del culturismo.
El epistano pertenece a la categoría coloquialmente denominada "esteroide de diseño" o "prohormona". Estos compuestos se denominaban coloquialmente con diversos apelativos engañosos, como "pro-hormonas", "esteroides naturales" y "potenciadores de testosterona". El epistano es la versión 17-alfa-alquilada del conocido EAA epitiostanol.
3. Constituyentes clave y compuestos activos
El epistano es en sí mismo la única entidad farmacológicamente activa. No es una preparación botánica o herbal y no contiene múltiples constituyentes derivados de plantas. Su actividad farmacológica deriva directamente de la molécula de metilepitiostanol y de sus características estructurales.
Características estructurales que confieren actividad
- Grupo 17α-metilo: el epistano es un compuesto metilado. Esta modificación estructural ayuda a evitar que la molécula se degrade en el hígado, permitiéndole ser eficaz cuando se toma por vía oral.
- Anillo 2α,3α-epitio (que contiene azufre): el átomo de azufre en el puente epitio es la base estructural de las propiedades antiestrogénicas del epitiostanol y del metilepitiostanol. El epistano es un esteroide que contiene azufre y que se sabe tiene una actividad antiestrogénica fuerte y duradera, así como actividades androgénicas y miotróficas débiles.
- Estructura base de DHT: como derivado sintético de la dihidrotestosterona (DHT), no puede ser aromatizado (convertido en estrógeno). El epistano es un derivado de la DHT, pero no aromatizante y no progestágeno.
- Ausencia de cetona en posición 3: el epistano es un compuesto fácilmente activo por vía oral que carece de la cetona en posición 3 común a la mayoría de los esteroides anabólicos.
4. Mecanismos de acción
Agonismo del receptor androgénico
El epistano se une fuertemente al receptor androgénico en el tejido muscular, lo cual es el principal impulsor de sus efectos anabólicos, produciendo un aumento de la síntesis de proteínas y la retención de nitrógeno. Actúa uniéndose a los receptores androgénicos en todas las células madre del músculo esquelético. Esto envía señales desde los receptores androgénicos a las células de todo el cuerpo, induciendo la síntesis de proteínas y la retención de nitrógeno.
Actividad antiestrogénica
Como derivado de la DHT, el epistano no puede convertirse en estrógeno mediante la enzima aromatasa. Su rasgo más singular es que se cree que la molécula en sí posee propiedades de Modulador Selectivo del Receptor Estrogénico (SERM), particularmente en el tejido mamario. Puede unirse al receptor estrogénico sin activarlo, bloqueando eficazmente que el estrógeno provoque ginecomastia. Esto es una herencia directa de su compuesto original, el epitiostanol.
El mecanismo antiestrogénico más amplio del compuesto original se documentó en la literatura revisada por pares: el epitiostanol suprime directamente el crecimiento tumoral mediante la activación del AR y la inhibición del ER, y, en mujeres premenopáusicas, actúa adicionalmente como antigonadotrópico, reduciendo los niveles sistémicos de estrógeno mediante la activación del AR y la consiguiente supresión del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal.
Interacciones con receptores nucleares hepatocelulares
Un estudio revisado por pares de 2020 publicado en Archives of Toxicology (Petrov et al.) investigó específicamente los mecanismos moleculares del epistano en hepatocitos humanos. El epistano (EPI) es un derivado de testosterona 17α-alquilado administrado por vía oral, con un anillo epitio 2α-3α. Los investigadores identificaron a cuatro personas que, tras el consumo de EPI, desarrollaron colestasis de larga duración. Se caracterizó el perfil de ácidos biliares (AB) de tres pacientes, así como los mecanismos moleculares implicados en esta patología.
En el componente in vitro de ese mismo estudio, concentraciones de EPI de tan solo 0.01 μM regularon al alza la expresión de genes clave de la síntesis de AB (CYP7A1, en un 65 %, y CYP8B1, en un 67 %) y de transportadores de AB (NTCP, OSTA y BSEP), y regularon a la baja el FGF19. El EPI aumentó la captación/acumulación de un análogo fluorescente de AB en hepatocitos en un 50–70 %. Los resultados también mostraron que 40 μM de EPI transactivaron los receptores nucleares LXR y PXR. Más importante aún, 0.01 μM de EPI activó el AR en hepatocitos, lo que llevó a un aumento en la expresión de CYP8B1. En muestras de un banco de hígado humano, la expresión de AR se correlacionó positivamente con la de CYP8B1 en hombres. Los investigadores concluyeron que el EPI podría causar colestasis al inducir la síntesis de AB y favorecer la acumulación de AB en los hepatocitos, al menos en parte por activación del AR, y que la gran variabilidad fenotípica de las enzimas de síntesis de AB y los genes de transporte en el ser humano proporciona una posible explicación de la naturaleza idiosincrásica de la colestasis inducida por EPI.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Masa muscular y rendimiento deportivo
El uso alegado del epistano para el desarrollo muscular y la mejora del rendimiento deportivo representa su principal razón de ser en el mercado. La validación científica para el uso del epistano en productos nutricionales es limitada. Se han realizado pocos estudios clínicos específicos sobre el epistano en humanos. La mayor parte de la evidencia disponible proviene de informes anecdóticos y de extrapolaciones de estudios en animales o de investigaciones sobre compuestos estructuralmente similares. Estos sugieren que el epistano podría promover la hipertrofia muscular y ganancias de fuerza, probablemente debido a sus propiedades anabólicas y antiestrogénicas.
Desde una perspectiva científica, la validación clínica de la eficacia y seguridad del epistano sigue siendo limitada. La mayor parte de la evidencia que respalda su uso es anecdótica o proviene de informes de usuarios, en lugar de ensayos clínicos revisados por pares y de gran escala. Algunos estudios sobre compuestos relacionados respaldan la idea de que los derivados de la DHT pueden promover el crecimiento muscular e inhibir la actividad estrogénica, pero la investigación directa sobre el 2α,3α-epitio-17α-metil-5α-androstan-17β-ol es escasa.
Resumen de la solidez de la evidencia: no existen ensayos controlados aleatorizados (ECA), estudios clínicos controlados en humanos ni estudios de dosis-respuesta revisados por pares publicados que evalúen específicamente la eficacia del metilepitiostanol para la masa muscular, la fuerza o la composición corporal en humanos. La plausibilidad mecanística (activación del receptor androgénico → síntesis de proteínas) se extrapola a partir de estudios sobre otros EAA y sobre el compuesto original, el epitiostanol. No existen datos de revisiones sistemáticas ni metaanálisis específicos para este compuesto.
5.2 Efectos antiestrogénicos y protección del tejido mamario
Las propiedades antiestrogénicas del compuesto original del epistano, el epitiostanol, se establecieron en la literatura oncológica japonesa para el tratamiento del cáncer de mama. El mepitiostano, que es un profármaco del epitiostanol, es un epitiosteroide con actividades antiestrogénicas y anabólicas androgénicas débiles. El mecanismo documentado para el epitiostanol —antagonismo del receptor estrogénico y supresión del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal— es la base científica de las afirmaciones de que el metilepitiostanol exhibiría efectos antiestrogénicos similares.
El mecanismo de acción del epistano —unión a los receptores androgénicos e inhibición de la aromatasa— ofrece una base plausible para sus efectos antiestrogénicos. Sin embargo, no se han publicado ensayos clínicos que hayan evaluado específicamente al metilepitiostanol en cuanto a criterios de valoración antiestrogénicos en humanos.
Resumen de la solidez de la evidencia: la evidencia se deriva mecanísticamente del compuesto original; no existen datos clínicos específicos del metilepitiostanol para esta aplicación.
5.3 Efectos hepáticos — Evidencia clínica
Esta es el área con la evidencia clínica más directa sobre el epistano. El estudio de 2020 de Petrov et al. en Archives of Toxicology (PMID 31894354) reportó tanto casos clínicos como hallazgos mecanísticos in vitro. Cuatro personas que habían consumido EPI desarrollaron colestasis de larga duración. Se caracterizó el perfil de ácidos biliares de tres pacientes, así como los mecanismos moleculares implicados en esta patología. El conjunto de AB en suero aumentó de 14 a 61 veces, básicamente a causa de AB conjugados primarios (conjugados del ácido cólico), mientras que los AB secundarios eran muy bajos.
El patrón clínico-analítico y la evolución de estos cuatro casos sugirieron colestasis inducida por EAA, con una pérdida de peso significativa, un elevado aumento de la bilirrubina directa y una curva de normalización lenta tras la interrupción del fármaco.
La hepatotoxicidad ocurre particularmente con derivados de testosterona que han sufrido 17α-alquilación en el residuo C-17, un grupo que incluye al epistano. Bioquímicamente, esto se manifiesta típicamente como un ligero aumento de las transaminasas séricas (AST, ALT), la lactato deshidrogenasa (LDH) y la gamma-glutamil transpeptidasa (GGT); la ictericia y el prurito son poco frecuentes. Otros informes sugieren una correlación entre el uso prolongado de estos compuestos y la peliosis hepática, y, en los casos más graves, el adenoma hepático o el carcinoma hepatocelular.
Resumen de la solidez de la evidencia: existen casos clínicos documentados de colestasis inducida por el epistano, respaldados por un estudio mecanístico revisado por pares (Petrov et al., 2020). La señal de hepatotoxicidad, aunque basada en un pequeño número de casos identificados, está bien caracterizada mecanísticamente y es consistente con el perfil toxicológico conocido de todos los EAA orales 17α-alquilados en posición C17.
5.4 Efectos cardiovasculares
No se han realizado estudios clínicos que evalúen específicamente los efectos cardiovasculares del metilepitiostanol de forma aislada. Sin embargo, los esteroides anabólicos-androgénicos son derivados sintéticos de la testosterona utilizados terapéuticamente, pero frecuentemente abusados por deportistas y personas que buscan aumentar la masa muscular; sus efectos anabólicos y androgénicos resultan de la activación del receptor androgénico en los tejidos diana, y la exposición crónica y suprafisiológica a EAA se asocia con consecuencias cardiovasculares graves, que van desde la hipertensión y los trastornos lipídicos hasta la cardiomiopatía, la aterosclerosis y la muerte cardíaca súbita. El uso suprafisiológico y prolongado de EAA afecta a todos los órganos, provocando trastornos cardiovasculares, neurológicos, endocrinos, gastrointestinales, renales y hematológicos.
Resumen de la solidez de la evidencia: no existen datos clínicos cardiovasculares específicos para el metilepitiostanol. El perfil de riesgo cardiovascular se infiere a partir de la literatura más amplia sobre EAA, que documenta hallazgos consistentes en múltiples esteroides orales 17α-alquilados.
5.5 Efectos endocrinos — Supresión de testosterona
Desde el punto de vista de la supresión, tanto el epistano como los compuestos estructuralmente relacionados suprimen la producción endógena de testosterona. Esto es consistente con el mecanismo documentado del epitiostanol, donde, en mujeres premenopáusicas, el epitiostanol actúa como antigonadotrópico, reduciendo los niveles sistémicos de estrógeno mediante la activación del AR y la consiguiente supresión del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal. La supresión de las gonadotropinas endógenas y de la testosterona es esperable con cualquier agonista exógeno del receptor androgénico, mediante retroalimentación negativa sobre el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal.
Resumen de la solidez de la evidencia: la supresión gonadal es un efecto mecanísticamente previsto y compartido por toda la clase de EAA exógenos, incluido el metilepitiostanol. No se han publicado estudios clínicos controlados que cuantifiquen el grado de supresión específico del metilepitiostanol.
6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el epistano
- Sistema musculoesquelético: efecto anabólico alegado sobre el músculo esquelético mediante la activación del receptor androgénico y la estimulación de la síntesis de proteínas. No existe evidencia clínica controlada específica para el metilepitiostanol.
- Sistema hepático: la hepatotoxicidad es una de las principales preocupaciones respecto al tratamiento y abuso de EAA. Se han publicado casos clínicos documentados de colestasis inducida por fármacos tras el consumo de epistano en literatura revisada por pares.
- Sistema endocrino: supresión del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal y reducción de la producción endógena de testosterona, consistente con todos los EAA exógenos.
- Sistema cardiovascular: la exposición crónica y suprafisiológica a EAA se asocia con consecuencias cardiovasculares graves, que van desde la hipertensión y los trastornos lipídicos hasta la cardiomiopatía, la aterosclerosis y la muerte cardíaca súbita.
- Sistema reproductivo: entre los efectos secundarios reportados se incluyen infertilidad y cambios de comportamiento.
- Efectos dermatológicos y androgénicos: algunos usuarios reportan efectos secundarios androgénicos como acné, piel grasa y calvicie de patrón masculino acelerada en quienes están predispuestos. La virilización en mujeres constituye un riesgo elevado, por lo que generalmente no es apto para uso femenino.
7. Estatus regulatorio y legal
Estados Unidos
La Ley de Control de Esteroides Anabólicos de Diseño de 2014 (Designer Anabolic Steroid Control Act of 2014, H.R. 4771) es una ley que amplió la lista de esteroides anabólicos regulados por la Administración de Control de Drogas (DEA) para incluir aproximadamente dos docenas de nuevas sustancias, y estableció nuevos delitos relacionados con el etiquetado falso de esteroides. Barack Obama promulgó la ley el 18 de diciembre de 2014. El metilepitiostanol se convirtió en una sustancia controlada en Estados Unidos en 2014 con la aprobación de la Designer Anabolic Steroid Control Act, que lo incluyó explícitamente entre las 27 sustancias recién catalogadas. En EE. UU., el epistano es una sustancia controlada de la Lista III (Schedule III), cuyo uso en suplementos no es legal, pero aún se encuentra en algunos productos suplementarios.
Estatus antidopaje internacional
El epistano también está prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA/WADA). La Lista de Prohibiciones vigente de la WADA nombra explícitamente al 17α-Metilepitiostanol (epistano) como esteroide anabólico androgénico prohibido bajo la categoría S1.1, aplicable en todo momento, tanto dentro como fuera de competencia. La Agencia Mundial Antidopaje también prohíbe el uso indebido de mepitiostano por parte de los deportistas, el análogo clínico más cercano.
La detección del epistano en pruebas antidopaje es posible mediante métodos analíticos estándar. Las muestras de orina pueden analizarse tras la administración de EPISTANE utilizando el procedimiento de detección habitual para esteroides anabólicos con GC/MS.
8. Formas de dosificación y dosis reportadas
No hay suficiente información confiable proveniente de estudios controlados para saber cuál sería una dosis apropiada de epistano. La siguiente información de dosificación fue reportada en documentación del mercado de suplementos antes de la clasificación del compuesto como sustancia controlada:
- Las dosis típicas reportadas en la comunidad de suplementos fueron de 20–40 mg por día, aconsejándose a los principiantes comenzar por el límite inferior.
- El epistano se tomaba en ciclos de 4 a 6 semanas. A los principiantes se les indicaba comenzar con 4 semanas; los usuarios novatos/avanzados podían llegar hasta 6 semanas.
- Normalmente se dividía en 2–3 dosis por día, tomadas con un intervalo de 4 a 6 horas.
- Las dosis en ciclos de pulso reportadas fueron de 40 mg cada dos días.
Ninguno de estos regímenes de dosificación fue validado en ensayos clínicos revisados por pares. Las únicas dosis farmacológicamente caracterizadas provienen del componente in vitro de Petrov et al. (2020), donde concentraciones de EPI de tan solo 0.01 μM regularon al alza la expresión de genes clave de la síntesis de ácidos biliares en hepatocitos humanos cultivados, demostrando actividad hepatocelular a concentraciones muy bajas.
9. Consideraciones de seguridad
Hepatotoxicidad
Debido a su grupo 17α-metilo, se considera que el fármaco tiene un alto potencial de hepatotoxicidad. Esto no es meramente teórico: cuatro personas que consumieron EPI desarrollaron colestasis de larga duración. El patrón clínico-analítico en estos casos sugirió colestasis inducida por EAA, con una pérdida de peso significativa, un elevado aumento de la bilirrubina directa y una curva de normalización lenta tras la interrupción del fármaco. La gran variabilidad fenotípica de las enzimas de síntesis de AB y los genes de transporte en el ser humano proporciona una posible explicación de la naturaleza idiosincrásica de la colestasis inducida por EPI, lo que sugiere que la susceptibilidad puede variar entre individuos y no puede predecirse de antemano.
La hepatotoxicidad de los compuestos 17α-alquilados, incluido el epistano, se manifiesta típicamente como un ligero aumento de las transaminasas séricas (AST, ALT), la lactato deshidrogenasa (LDH) y la gamma-glutamil transpeptidasa (GGT); la ictericia y el prurito son poco frecuentes. Otros informes sugieren una correlación entre el uso prolongado de estos compuestos y la peliosis hepática, y, en los casos más graves, el adenoma hepático o el carcinoma hepatocelular.
Supresión endocrina
Entre los efectos secundarios reportados se incluyen infertilidad y cambios de comportamiento. La supresión del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal, que resulta en una reducción de la producción endógena de testosterona, es una consecuencia farmacológica esperable de cualquier andrógeno exógeno.
Efectos secundarios androgénicos
Los posibles efectos secundarios del epistano incluyen dolores lumbares, calambres, piel y articulaciones secas, y aumento de la presión arterial. También se reporta caída del cabello. La virilización en mujeres constituye un riesgo elevado, por lo que generalmente no es apto para uso femenino.
Adulteración y contaminación de productos
Un análisis químico publicado encontró que, aunque el etiquetado de los productos de EPISTANE indicaba que contenían únicamente 17alfa-metil-2alfa,3alfa-epitio-5alfa-androstano-17beta-ol, en el suplemento se identificaron 17alfa-metil-2beta,3beta-epitio-5alfa-androstano-17beta-ol y desoximetiltestosterona. Este hallazgo indica que los consumidores que utilizan productos etiquetados como epistano podrían estar expuestos, sin saberlo, a esteroides anabólicos adicionales no declarados, incluida la desoximetiltestosterona, que es en sí misma una sustancia controlada.
Interacciones farmacológicas y comunicación cruzada con receptores nucleares
El estudio de Petrov et al. (2020) documentó que 40 μM de EPI transactivaron los receptores nucleares LXR y PXR en hepatocitos humanos. La activación del PXR es de particular relevancia clínica, ya que este receptor nuclear regula la expresión de múltiples enzimas del citocromo P450 responsables del metabolismo de fármacos, lo que implica un potencial teórico del epistano para alterar el metabolismo de medicamentos coadministrados mediante la inducción de enzimas CYP. Sin embargo, no se han realizado estudios específicos de interacciones farmacológicas en humanos.
Riesgos legales y de elegibilidad deportiva
En EE. UU., el epistano es una sustancia controlada de la Lista III, cuyo uso en suplementos no es legal. La WADA lista explícitamente al 17α-Metilepitiostanol (epistano) como esteroide anabólico androgénico prohibido. Los deportistas que compiten bajo cualquier marco antidopaje que adopte el código de la WADA se enfrentan a descalificación y sanciones por su uso. Las muestras de orina pueden analizarse tras la administración de EPISTANE utilizando el procedimiento de detección habitual para esteroides anabólicos con GC/MS.
Evaluación global de la evidencia
El epistano se utiliza para la pérdida de peso, para mejorar el rendimiento deportivo, para reducir problemas sexuales y para muchos otros usos, pero no existe buena evidencia científica que respalde su uso. Los escasos datos de estudios científicos sugieren que los esteroides de diseño, incluido el metilepitiostanol, pueden tener efectos secundarios graves, que incluyen hepatotoxicidad, colestasis, insuficiencia renal, hipogonadismo, ginecomastia e infertilidad. La totalidad de la literatura científica actual no ofrece evidencia revisada por pares de eficacia para ninguna indicación en humanos, mientras documenta un daño hepático clínicamente verificado.
Referencias
- Petrov PD, Fernández-Murga L, Conde I, et al. Epistane, an anabolic steroid used for recreational purposes, causes cholestasis with elevated levels of cholic acid conjugates, by upregulating bile acid synthesis (CYP8B1) and cross-talking with nuclear receptors in human hepatocytes. Archives of Toxicology. 2020. PubMed PMID: 31894354.
- Wikipedia: Methylepitiostanol (Epistane)
- Wikipedia: Epitiostanol
- Wikipedia: Mepitiostane
- World Anti-Doping Agency (WADA): The Prohibited List
- Wikipedia: Designer Anabolic Steroid Control Act of 2014
- U.S. Congress: H.R.4771 — Designer Anabolic Steroid Control Act of 2014
- Council for Responsible Nutrition: The Designer Anabolic Steroid Control Act of 2014
- WebMD/Natural Medicines: Epistane — Overview, Uses, Side Effects
- Rahnema CD, Crosnoe LE, Kim ED. Designer steroids – over-the-counter supplements and their androgenic component: review of an increasing problem. Andrology. 2015;3(2):150–5. Wiley Online Library.
- ResearchGate: Petrov et al. (2020) — Epistane cholestasis study (full reference)
- Frontiers in Cardiovascular Medicine: Forensic approach in cases of anabolic-androgenic steroid abuse and cardiovascular mortality. 2025.
- PMC: Impact of Anabolic–Androgenic Steroid Abuse on the Cardiovascular System: Molecular Mechanisms and Clinical Implications.
- PubMed: A case of advanced breast cancer successfully treated with combined tamoxifen and epitiostanol. PMID: 3395140.
- Suppversity: Designer Steroids Exposed — Epistane, Methylstenbolone, DMZ, and Others. 2015.