Avellano europeo (Corylus avellana L.): Una referencia integral
1. Identidad, taxonomía y fuente natural
Clasificación botánica
(cite index="3-1">Corylus avellana, el avellano común, es una especie de planta con flores de la familia de las betuláceas (Betulaceae). (cite index="7-1,7-4">El avellano pertenece a la familia Betulaceae, subfamilia Coryloideae, y al género Corylus. (cite index="7-5,7-6">Hasta ahora se han descrito entre 11 y 15 especies botánicas; Corylus avellana —el avellano europeo— es la especie más extensamente cultivada en el mundo. El epíteto avellana proviene de Avella, una antigua ciudad del sur de Italia tradicionalmente conocida por su producción de excelentes avellanas.
Nombres comunes
(cite index="15-3,15-4">La planta es comúnmente conocida por muchos nombres, incluyendo avellano europeo, avellano europeo de fruto, avellana silvestre y avellano. El cultivar ornamental de tallos retorcidos también se llama a veces Bastón de Harry Lauder o avellano de tirabuzón.
Origen geográfico y distribución
(cite index="3-4,3-5">El avellano común es originario de Europa y del oeste de Asia, y se encuentra desde Irlanda y las islas británicas, al sur hasta la península ibérica, Italia, Grecia, Turquía y Cipro, al norte hasta el centro de Escandinavia, y al este hasta los montes Urales centrales, el Cáucaso y el noroeste de Irán. (cite index="8-1">Es un árbol pequeño, caducifolio, generalmente de tallos múltiples y polinizado por el viento, que se encuentra a menudo en el sotobosque de bosques mixtos caducifolios.
Morfología de la planta
(cite index="2-8,2-9">El avellano europeo es un arbusto caducifolio de tallos múltiples, aunque puede podarse para formar un pequeño árbol; forma una espesura de tallos arqueados desde la base, lo que lo hace ideal para pantallas naturales y cercos comestibles. (cite index="2-11">Suele alcanzar una altura de 10 a 20 pies (3 a 6 metros), pero ocasionalmente puede crecer hasta 40 a 50 pies (12 a 15 metros) si no se poda. (cite index="8-11">Conocido por sus hojas dentadas distintivas y sus flores en amento, el avellano común se ha cultivado en todo el mundo tanto por sus frutos comestibles como por su madera.
Partes de la planta utilizadas
(cite index="16-9,16-10,16-11">La mayoría de las personas conocen la planta a través de las avellanas, pero tiene una huella tradicional mucho más amplia. Los frutos se consumen crudos, tostados, molidos en pastas untables o prensados para obtener aceite. Las hojas se han utilizado en la herbolaria popular, a menudo en forma de infusiones, y la corteza ha aparecido en preparaciones tradicionales para el dolor y afecciones vasculares. Los subproductos industriales —incluidas las cáscaras (cubierta exterior dura), la piel (película que rodea la almendra) y el involucro verde foliáceo (la envoltura que rodea los frutos inmaduros)— se estudian cada vez más por su contenido fitoquímico.
Formas y preparaciones comunes
- Almendra entera: se consume cruda o tostada como alimento o suplemento dietético en forma de fruto seco
- Aceite de avellana: aceite obtenido por prensado en frío o por expulsor a partir de la almendra, utilizado en cosmética, en aplicaciones culinarias y en medicina tradicional
- Infusiones y extractos de hoja: extractos acuosos, hidroalcohólicos o etanólicos estandarizados de hojas secas
- Decocciones de corteza: preparaciones tradicionales que consisten en hervir la corteza en agua
- Cápsulas de suplemento dietético estandarizadas: que contienen extractos de almendra u hoja
- Extractos de subproductos: de cáscaras, pieles e involucros, cada vez más investigados como ingredientes nutracéuticos
2. Uso tradicional e histórico
Uso prehistórico y antiguo
(cite index="11-12">Las avellanas han sido una parte esencial de la dieta humana desde la Edad de Piedra. (cite index="46-5">Los seres humanos han hecho uso de esta especie desde el Mesolítico y el Neolítico: se han hallado evidencias en sitios arqueológicos de Suecia, Dinamarca y Alemania. (cite index="10-1">Manuscritos chinos mencionaron las avellanas hace 5000 años, cuando se usaban tanto como alimento como por sus propiedades terapéuticas.
Antigüedad clásica
(cite index="12-5">Los registros históricos de la antigua Grecia y Roma indican que las avellanas se usaban no solo como alimento, sino también por sus supuestos beneficios para la salud, incluido el apoyo a la salud cardiovascular y como tónico general. (cite index="6-2">El autor y naturalista romano Plinio el Viejo hace referencia a una nux Pontica cuyo origen se suponía en Turquía, al sur del mar Negro.
Medicina popular y herbolaria europea
(cite index="16-1,16-2">En la práctica popular tradicional europea y regional, las hojas y la corteza de avellano se usaban como hierbas astringentes suaves y de apoyo vascular, mientras que los frutos se valoraban como un alimento energético que también aportaba grasas saludables, vitamina E, folato y compuestos vegetales protectores. (cite index="12-1,12-2">Durante siglos, las hojas, la corteza y los frutos del avellano se valoraron en remedios populares. Los antiguos herbolarios a menudo preparaban infusiones o decocciones a partir de las hojas y la corteza para apoyar la salud circulatoria, reducir la inflamación y tratar la insuficiencia venosa.
(cite index="17-14,17-15,17-16">El herbolario del siglo XVII William Coles utilizó muchas partes del avellano, incluidas las cáscaras, las conchas y las pieles de los frutos —cada una tomada en vino tinto por sus propiedades astringentes—, mientras que los amentos de avellano y la corteza interna de las ramas pequeñas se administraban para tratar la estranguria, término que se refiere a la incapacidad de producir orina. (cite index="17-17">En la medicina tradicional sueca, la hoja y la corteza se usaban para tratar el dolor.
(cite index="10-16">La medicina tradicional utiliza las hojas en forma de extracto acuoso o hidroalcohólico para tratar pequeñas lesiones, y la corteza en casos de fiebre intermitente no específica. (cite index="13-1,13-2">En la medicina popular europea, el aceite de avellana era un emoliente conocido para las costras lácteas de los bebés o para suavizar las manos agrietadas en invierno. Los frutos prensados en aceite también aparecían en ungüentos para las articulaciones reumáticas, a menudo mezclados con alcanfor y romero.
(cite index="61-3">Las preparaciones galénicas de hojas de avellano también se han utilizado para aliviar úlceras e infecciones orofaríngeas, con propiedades leves antidisentéricas, antifúngicas y cicatrizantes reportadas.
(cite index="5-5,5-6">El avellano ha sido un componente importante de los setos utilizados como linderos tradicionales de campo en las tierras bajas de Inglaterra, y la madera se cultivaba tradicionalmente como monte bajo, utilizándose las varas para la construcción de entramado y barro.
(cite index="17-18">A juzgar por la ausencia del avellano en la mayoría de los herbarios después de mediados del siglo XVIII, el avellano parece haber perdido popularidad en la medicina, mientras la atención se dirigía más hacia el hamamelis americano.
3. Constituyentes clave y compuestos activos
Fracción lipídica (almendra)
(cite index="46-7">La porción lipídica es el componente principal de la almendra de avellana y puede constituir más del 60% del peso seco de las avellanas; los ácidos grasos monoinsaturados (principalmente el ácido oleico, 18:1n-9) representan la mayor proporción (valor medio de 80,85%), seguidos de los ácidos grasos poliinsaturados (10,70%). (cite index="54-3">Los principales ácidos grasos en las variedades de avellana son el oleico (79,4%), el linoleico (13,0%) y el palmítico (5,4%). (cite index="58-2">Los ácidos grasos saturados son los componentes minoritarios y representan solo aproximadamente el 8,43% del total de ácidos grasos.
(cite index="18-7,18-8">Las avellanas también son ricas en proteínas y grasas insaturadas; además contienen cantidades significativas de manganeso, cobre, vitamina E, tiamina y magnesio. (cite index="57-1">El contenido promedio de niacina, vitamina B1, vitamina B2, vitamina B6, ácido ascórbico, ácido fólico, retinol y tocoferol total en las almendras de avellana fue de 1,45 mg/100 g, 0,28 mg/100 g, 0,05 mg/100 g, 0,5 mg/100 g, 2,45 mg/100 g, 0,043 mg/100 g, 3,25 mg/100 g y 26,9 mg/100 g, respectivamente.
Proteínas y aminoácidos
(cite index="57-5">El contenido de proteína de la almendra de avellana oscila entre el 10% y el 24%. (cite index="54-6">Se han determinado aminoácidos esenciales, principalmente arginina (2003 mg/100 g) y leucina (1150 mg/100 g), y aminoácidos no esenciales, principalmente ácido glutámico (2714 mg/100 g) y ácido aspártico (1493 mg/100 g), en variedades de avellana.
Compuestos fenólicos y antioxidantes
(cite index="19-2">El avellano europeo contiene muchos fitoquímicos importantes, incluidos ácidos fenólicos, flavonoides, taninos, proantocianidinas, diarilheptanoides, lignanos, taxanos y compuestos volátiles. (cite index="10-6">Las hojas específicamente contienen miricetina, ácido cafeico, ácido clorogénico, quercetina, betulina, aceite volátil, azúcares y minerales. (cite index="46-8">Se han determinado cuantitativamente un total de 18 compuestos fenólicos en 57 cultivares de avellana.
(cite index="20-6">Un subproducto del procesamiento industrial de la avellana —el involucro tostado de avellana— es rico en compuestos fenólicos, especialmente proantocianidinas A y B. (cite index="26-2">Los taninos condensados o proantocianidinas se han asociado con efectos positivos sobre la neurogénesis, la mejora cognitiva y la prevención de la muerte neuronal en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, en modelos preclínicos.
(cite index="34-7">La avellana también contiene fenólicos antioxidantes como el ácido cafeico, junto con minerales que incluyen manganeso, cobre, cromo, hierro, fósforo, calcio y zinc, y otros compuestos como colina, betaína y fibra dietética.
Diarilheptanoides
(cite index="23-2">Los extractos polares de las cáscaras, hojas y cubiertas foliáceas verdes de C. avellana contienen numerosos metabolitos pertenecientes a la clase de los diarilheptanoides, junto con flavonoides, neolignanos y fenilpropanoides, que se han investigado por sus actividades citotóxicas contra distintas líneas celulares de cáncer humano.
Taxanos
(cite index="22-2,22-3">El avellano (Corylus avellana), ya cultivado por su valor nutricional, ha atraído amplia atención debido al descubrimiento del taxol y taxanos relacionados dentro de la especie, lo que ha impulsado un considerable interés por explorar la producción biotecnológica de estos compuestos mediante cultivos in vitro. (cite index="20-4">Entre los compuestos identificados se encuentran el paclitaxel, la 10-desacetilbaccatina III, la baccatina III, el paclitaxel C y el 7-epipaclitaxel. (cite index="19-3">El paclitaxel (Taxol™) es conocido por su efecto antimitótico en la fase G2-M del ciclo celular, lo que conduce a una importante actividad antitumoral. (cite index="20-2">Una revisión de la literatura sugiere que C. avellana podría actuar como una fuente comercial y alternativa para la producción de taxol.
Fitosteroles
Las almendras y subproductos de avellana contienen fitosteroles, incluido el β-sitosterol. (cite index="67-4">Los análisis cualitativos y cuantitativos mediante LC-MS y LC-MS/MS en extractos de involucro de avellana han revelado cantidades importantes de polifenoles y fitosteroles individuales —moléculas con potencial antioxidante.
Compuestos de la almendra con bioactividades novedosas
(cite index="62-4,62-5,62-6">Los compuestos aislados de las almendras de avellana —incluidas las recientemente caracterizadas hazelnutinas A–F— inhibieron la expresión de la COX-2 con tasas de inhibición que oscilaron entre el 36,10% y el 64,08%; algunos compuestos inhibieron la proliferación de Candida albicans; y el compuesto 11 mostró una potente actividad antioxidante contra ABTS y DPPH con valores de IC50 de 11,22 y 13,21 μmol/L, respectivamente.
4. Mecanismos de acción
Cardiovascular: modulación lipídica
(cite index="35-5">Las avellanas pueden asociarse con la prevención de enfermedades cardiovasculares debido a su composición de ácidos grasos, basada principalmente en ácidos grasos monoinsaturados (AGMI), que protegen a las lipoproteínas de baja densidad (LDL) contra la oxidación. Se considera que el alto contenido de ácido oleico sustituye a la grasa saturada de la dieta, mejorando así la relación LDL/HDL.
Mecanismos antiinflamatorios y antioxidantes
(cite index="31-5">Las avellanas se consideran un alimento antiinflamatorio e hipolipemiante excelente, siendo la segunda fuente más rica de ácidos grasos monoinsaturados entre los frutos secos, además de ser ricas en vitaminas, minerales y compuestos fenólicos. Se entiende que los flavonoides y polifenoles del avellano —incluidos quercetina, miricetina, ácido clorogénico y ácido cafeico— actúan como captadores de radicales libres. (cite index="62-4">Los compuestos aislados de las almendras de avellana inhiben la expresión de la COX-2, una enzima proinflamatoria clave.
Mecanismo antimitótico (taxanos)
(cite index="19-1">Entre los taxanos de la avellana, el paclitaxel es conocido por su efecto antimitótico en la fase G2-M del ciclo celular, lo que conduce a una importante actividad antitumoral. (cite index="20-5">Estos agentes quimioterapéuticos han demostrado la capacidad de inhibir la transición metafase-anafase en una línea celular de cáncer de pulmón humano (SK-Mes-1). Cabe señalar que las concentraciones de taxanos en el material vegetal del avellano son muy bajas, y no se han establecido aplicaciones clínicas del avellano como fuente de taxanos en humanos.
Mecanismo inmunomodulador
(cite index="46-3,46-4">Un estudio que empleó macrófagos derivados de monocitos (MDM) de donantes humanos sanos en cultivo primario, tratados con un extracto entero de Corylus avellana 'Tonda Gentile Romana' (almendra y piel), evaluó si este podía fortalecer la respuesta inmunitaria innata frente a una infección bacteriana intracelular con Staphylococcus aureus. El estudio buscaba aclarar si el extracto podía potenciar la respuesta bactericida de los macrófagos humanos, sugiriendo una posible función inmunomoduladora.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Salud cardiovascular y perfil lipídico
Esta es el área mejor estudiada para Corylus avellana como suplemento dietético, con múltiples ensayos de intervención en humanos y una revisión sistemática con metaanálisis.
Revisión sistemática y metaanálisis: (cite index="32-1,32-2,32-3,32-4,32-5">Una revisión sistemática y un metaanálisis bayesiano combinaron resultados de múltiples ensayos para estimar el efecto conjunto de las avellanas sobre los lípidos sanguíneos y los resultados de peso corporal. Se incluyeron nueve estudios que representaban a 425 participantes; las dietas de intervención duraron entre 28 y 84 días, con dosis de avellana que oscilaron entre 29 y 69 g/día. (cite index="32-6,32-7">De los nueve estudios, tres estudios aleatorizados fueron sometidos a metaanálisis, mostrando una reducción significativa del colesterol LDL (diferencia de medias combinada = −0,150 mmol/L; intervalo de densidad posterior más alta del 95% = −0,308 a −0,003) a favor del consumo de avellanas. Una dieta enriquecida con avellanas redujo significativamente el colesterol LDL y mostró una tendencia hacia la reducción del colesterol total, sin disminuir el colesterol HDL, mientras que los triglicéridos y el IMC permanecieron sustancialmente sin cambios.
Adultos hipercolesterolémicos (estudio cruzado): (cite index="29-5,29-6,29-7,29-8">Se reclutaron quince hombres hipercolesterolémicos de 48 ± 8 años en un diseño de estudio de dos períodos bien controlado, con una duración total de 8 semanas. En el primer período, los sujetos consumieron una dieta control (baja en grasas, baja en colesterol y alta en carbohidratos); en el segundo período, la dieta control se complementó con avellana rica en AGMI (40 g/día), que aportaba el 11,6% del contenido energético total.
Dieta enriquecida con avellana y función endotelial: (cite index="28-1">El consumo de una dieta enriquecida con avellanas mejoró significativamente la vasodilatación mediada por flujo (VMF) en un 56,6%, el colesterol total (−7,8%), los triacilgliceroles (−7,3%), el colesterol LDL (−6,17%) y el colesterol HDL (+6,07%) en comparación con una dieta control. (cite index="28-16">Además, los niveles de LDL oxidado, proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-hs) y la molécula de adhesión celular vascular soluble-1 (sVCAM-1) fueron significativamente más bajos en el grupo con dieta enriquecida con avellanas en comparación con las dietas control. (cite index="28-18,28-19">Las dietas enriquecidas con avellanas pueden ejercer un efecto antiaterogénico al mejorar la función endotelial, prevenir la oxidación del LDL y reducir los marcadores inflamatorios, además de sus efectos hipolipemiantes; sin embargo, estos efectos beneficiosos parecieron ser reversibles tras 4 semanas con una dieta libre de avellanas.
Niños con hiperlipidemia (ECA): (cite index="27-1,27-2,27-3,27-4">Una intervención dietética con avellanas italianas tostadas (Corylus avellana L.) consumidas diariamente durante 8 semanas investigó los efectos sobre los perfiles lipídicos séricos y la composición de ácidos grasos de los fosfolípidos de los eritrocitos en niños y adolescentes con hiperlipidemia primaria. Se consideraron dos brazos de intervención —avellana con piel y avellana sin piel—, con un tercer grupo que recibió únicamente asesoramiento dietético como control. Se inscribió un total de 66 niños y adolescentes con hiperlipidemia primaria (edad media 11,6 ± 2,6 años).
Solidez de la evidencia: (cite index="33-3">Estos datos muestran un efecto potencialmente favorable sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares y sugieren la necesidad de más investigación con estudios de intervención a largo plazo y grupos de estudio más amplios, con el fin de confirmar y posteriormente promover el consumo de avellanas para beneficiar los patrones fisiológicos del colesterol sérico. La evidencia cardiovascular general es de solidez moderada para la reducción del LDL; la mayoría de los estudios son de corta duración (4 a 12 semanas) y se realizaron en poblaciones específicas. Aún no se dispone de datos a largo plazo sobre eventos cardiovasculares específicamente relacionados con la avellana.
5.2 Estrés oxidativo e inflamación
Ensayo piloto prospectivo: (cite index="30-1,30-2">Un ensayo clínico piloto prospectivo en 24 voluntarios sanos que consumieron diariamente, como aperitivo, 40 g de avellanas (261,99 kcal/1096,17 kJ) durante seis semanas evaluó mediciones antropométricas, composición corporal y análisis nutrigenómico de 12 genes antiinflamatorios y antioxidantes, al inicio y después de la intervención. El estudio evaluó cambios en la expresión génica en lugar de resultados clínicos. (cite index="31-4,31-5">La inflamación está asociada con la obesidad y desempeña un papel fundamental en la aparición y progresión de enfermedades crónicas; las avellanas se consideran un alimento antiinflamatorio e hipolipemiante excelente, siendo la segunda fuente más rica de AGMI entre los frutos secos, además de ser ricas en vitaminas, minerales y compuestos fenólicos.
Solidez de la evidencia: La evidencia sobre los efectos antiinflamatorios del consumo de avellana entera en humanos es preliminar. Los datos humanos disponibles consisten en un pequeño ensayo piloto; se necesitan resultados de ensayos controlados más amplios. La evidencia in vitro sobre la actividad antiinflamatoria de los extractos de hoja y cáscara de avellano es más extensa, pero aún no se ha traducido en ensayos clínicos.
5.3 Actividad antioxidante
(cite index="24-2">Una visión general de la actividad biológica en la almendra de avellana y sus subproductos abarca principalmente efectos antioxidantes, antiproliferativos y antimicrobianos, junto con efectos biológicos menos comunes, contribuyendo a destacar a C. avellana como fuente de fitoquímicos bioactivos con potencial para ejercer efectos beneficiosos sobre la salud humana. (cite index="64-13,64-14">El extracto acuoso de avellana ha demostrado actividad antioxidante de manera dependiente de la concentración; los extractos de avellana también han revelado una alta actividad antimicrobiana contra bacterias grampositivas (CMI de 0,1 mg/mL).
Solidez de la evidencia: La evidencia de actividad antioxidante es sólida in vitro, pero carece de datos clínicos robustos en humanos. Se han reportado mejoras en la capacidad antioxidante plasmática en algunos estudios de consumo de frutos secos, pero los datos específicos en humanos para el avellano siguen siendo limitados.
5.4 Actividad anticancerígena/antiproliferativa (relacionada con taxanos)
(cite index="22-3,22-4">El descubrimiento del taxol y taxanos relacionados en C. avellana impulsó un amplio interés por explorar la producción biotecnológica de estos compuestos mediante cultivos in vitro. (cite index="23-1,23-2">Se reportó que los extractos de cultivos celulares de avellana eran más eficaces que el Taxol puro contra ciertas líneas celulares de cáncer humano. Los extractos polares de cáscaras, hojas y cubiertas foliáceas verdes del cultivar italiano de C. avellana 'Tonda di Giffoni' —que arrojaron numerosos metabolitos, incluidos diarilheptanoides, flavonoides, neolignanos y fenilpropanoides— fueron investigados por sus actividades citotóxicas contra las líneas celulares de adenocarcinoma de pulmón humano (A549), carcinoma epidermoide de cérvix humano (HeLa), fibroblastos de piel humana (HaCaT), linfoma B humano (DeFew) y osteosarcomas humanos (U2Os y SAOs). (cite index="23-3">Ni los fenólicos individuales (en concentraciones de entre 10 y 100 μM) ni los extractos metanólicos (a 500 μg/mL y 250 μg/mL) de subproductos de avellana causaron un efecto citotóxico significativo en esos ensayos.
Solidez de la evidencia: La evidencia es enteramente preclínica (estudios in vitro y en líneas celulares). No existen ensayos clínicos en humanos que utilicen taxanos derivados del avellano u otros extractos de avellano como agentes terapéuticos contra el cáncer. Las cantidades de taxanos encontradas en el material vegetal del avellano son extremadamente pequeñas, y el interés de investigación se centra principalmente en la producción biotecnológica de paclitaxel, y no en el consumo directo de la planta para efectos anticancerígenos.
5.5 Actividad antimicrobiana
(cite index="64-7,64-8">El potencial antioxidante de los cultivares de avellana se ha evaluado mediante el ensayo de poder reductor, la captación de radicales DPPH y el sistema modelo de betacaroteno-linoleato; también se ha evaluado la capacidad antimicrobiana frente a bacterias grampositivas (Bacillus cereus, B. subtilis, Staphylococcus aureus), bacterias gramnegativas (Pseudomonas aeruginosa, Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae) y hongos (Candida albicans, Cryptococcus neoformans). (cite index="64-14">Los extractos de avellana revelaron una alta actividad antimicrobiana contra bacterias grampositivas (CMI de 0,1 mg/mL).
Solidez de la evidencia: Todos los datos antimicrobianos son in vitro. Ningún ensayo clínico ha evaluado preparaciones de avellano para el tratamiento de afecciones infecciosas en humanos. Esta área sigue siendo preclínica.
5.6 Salud neurológica
(cite index="21-5">Se han consultado bases de datos como PubMed y ScienceDirect para investigación sobre la avellana (Corylus avellana) y sus principales componentes químicos (lípidos, proteínas, vitaminas) relacionados con la enfermedad de Alzheimer y posibles mecanismos de acción, incluidas palabras clave como demencia, memoria, cognición, neurogénesis y nootrópico. (cite index="34-3">En estudios con modelos animales, las variedades de avellana resultaron protectoras frente a los cambios neuroquímicos inducidos por β-amiloide y frente a la alteración de indicadores metabólicos inducida por dietas ricas en grasa. (cite index="26-2">Los taninos condensados o proantocianidinas de la avellana se han asociado, en investigaciones preclínicas, con efectos positivos sobre la neurogénesis, la mejora cognitiva y la prevención de la muerte neuronal en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Solidez de la evidencia: La evidencia es preclínica (in vitro y en modelos animales). Ningún ensayo clínico en humanos ha evaluado preparaciones específicas de avellano para resultados neurológicos o cognitivos. Esta es un área de interés investigativo temprano únicamente.
6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas
- Sistema cardiovascular: reducción del colesterol LDL, mejora de la función endotelial (VMF), reducción del LDL oxidado y de marcadores inflamatorios (PCR-hs, sVCAM-1); respaldado por múltiples ensayos clínicos.
- Defensa antioxidante: captación de radicales libres a través de fenólicos, tocoferoles y protección del LDL por las grasas monoinsaturadas; respaldado por estudios in vitro y algunos marcadores clínicos.
- Regulación inflamatoria: inhibición de la COX-2 in vitro; modulación de la expresión génica en un estudio piloto en humanos; evidencia principalmente preclínica.
- Sistema tegumentario (piel): uso tradicional del aceite de avellana como emoliente; evidencia in vitro de propiedades hidratantes y de protección de la barrera cutánea derivadas del contenido de ácido oleico.
- Sistema inmunitario: evidencia preclínica de que los extractos de almendra de avellana podrían potenciar la función bactericida de los macrófagos.
- Sistema nervioso/cognición: datos preclínicos en animales e in vitro que vinculan a las proantocianidinas y otros fenólicos con la neuroprotección; sin datos de ensayos en humanos.
- Defensa antimicrobiana: solo datos in vitro; sin aplicación clínica establecida.
- Oncológico: la presencia de taxanos en el material vegetal es científicamente notable; solo hay datos preclínicos en líneas celulares; no se han establecido aplicaciones clínicas que utilicen al avellano como fuente.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios
Las siguientes dosis se reportan a partir de estudios en humanos y no deben extrapolarse como recomendaciones:
- (cite index="32-5">Las dietas de intervención en el metaanálisis sistemático duraron entre 28 y 84 días, con una dosis de avellanas que oscilaba entre 29 y 69 g/día.
- (cite index="29-8">En un estudio cruzado en hombres hipercolesterolémicos, la dieta control se complementó con 40 g/día de avellana rica en AGMI, que aportaba el 11,6% del contenido energético total.
- (cite index="30-1">En el ensayo clínico piloto con voluntarios sanos, se consumieron diariamente 40 g de avellanas (261,99 kcal/1096,17 kJ) como aperitivo durante seis semanas.
- (cite index="27-1">En el ECA pediátrico, se consumieron diariamente avellanas italianas tostadas durante 8 semanas; las cantidades diarias específicas no se detallaron en el extracto disponible.
(cite index="16-6">El té y los extractos de hoja de avellano tienen usos tradicionales, pero aún no cuentan con una dosis medicinal bien estandarizada. No se han establecido regímenes de dosificación clínica estandarizados para la hoja, la corteza o los extractos de partes distintas de la almendra de Corylus avellana en estudios revisados por pares en humanos.
8. Seguridad, efectos adversos e interacciones
Alergia: una consideración de seguridad importante
(cite index="36-14">Las avellanas (Corylus avellana) se encuentran entre los frutos secos de árbol comunes que provocan reacciones alérgicas. (cite index="38-2">La alergia a la avellana varía desde síntomas de alergia oral bastante leves hasta anafilaxia potencialmente mortal, y presenta variaciones geográficas y relacionadas con la edad. (cite index="40-4">Es la alergia a frutos secos de árbol más común en Europa.
(cite index="40-3">Tras su ingestión, la avellana puede inducir reacciones alérgicas de dos maneras: como alergia alimentaria primaria mediada por inmunoglobulina E (IgE), o como síndrome de alergia oral (SAO) asociado con alergia al polen.
(cite index="38-4">En los niños, la sensibilización se produce predominantemente frente a las proteínas de almacenamiento de la avellana Cor a 9 y Cor a 11, no relacionadas con la alergia al polen de abedul, y generalmente se asocia con un resultado clínico más grave tras el consumo de avellana cruda y procesada. (cite index="38-5">En contraste, los adultos presentan predominantemente un síndrome de alergia oral debido a la extensa reactividad cruzada entre la labil Cor a 1.04 y Bet v 1, el alérgeno principal del polen de abedul (Betula verrucosa).
(cite index="39-4,39-5">Se encontró que el principal alérgeno de la avellana tiene una masa molecular de aproximadamente 17-18 kDa y comparte epítopos de IgE con Bet v 1, el alérgeno principal del polen de abedul; este alérgeno fue reconocido por IgE en el 93% de los pacientes alérgicos a la avellana estudiados.
(cite index="42-1,42-2">La alergia a la avellana es común, a menudo persistente, y se asocia con el riesgo de reacciones sistémicas graves y anafilaxia. Distinguir entre la alergia primaria a la avellana y las reacciones cruzadas con pólenes, especialmente el de abedul, es crucial para un diagnóstico preciso y un tratamiento eficaz.
(cite index="40-6">La alergia a la avellana se considera relacionada con el polen de abedul en el noroeste de Europa, mientras que en el sur de Europa se considera una alergia no relacionada con el polen. (cite index="40-7">La alergia a la avellana también puede presentarse asociada con alergias a otros frutos secos de árbol, incluidos el cacahuate, la nuez, la nuez pecana, la almendra, el anacardo, el pistacho, la macadamia y la nuez de Brasil.
(cite index="38-6">En ausencia de una cura, la evitación sigue siendo la principal medida de manejo eficaz, particularmente en pacientes que presentan una forma grave de alergia a la avellana.
Contaminación por micotoxinas
(cite index="17-12">Las aflatoxinas carcinógenas son posibles contaminantes de las avellanas. La contaminación por aflatoxinas es un problema de seguridad alimentaria reconocido para los frutos secos de árbol, incluida la avellana, y puede producirse en condiciones de almacenamiento inadecuado.
Adulteración
(cite index="17-11">La pasta de avellana puede adulterarse con aceites vegetales. Esta es una preocupación documentada comercialmente que afecta particularmente a los productos procesados de avellana.
Densidad calórica
(cite index="64-9">El principal constituyente de los frutos de avellana es la grasa, que oscila entre el 56% y el 61%, con un valor nutricional de aproximadamente 650 kcal por 100 g de frutos. A pesar de que la suplementación con avellana no aumenta significativamente el IMC en estudios de intervención de corta duración, la alta densidad calórica de las avellanas es una consideración práctica cuando se utilizan como suplemento en cantidades sustanciales.
Seguridad de la hoja y la corteza
(cite index="16-3">La almendra de avellana cuenta con evidencia humana más sólida, especialmente en cuanto al apoyo cardiometabólico dentro de una dieta equilibrada, mientras que la hoja muestra una actividad antioxidante y antiinflamatoria prometedora en investigación de laboratorio, pero aún carece de una confirmación clínica sólida. Los datos de seguridad para el uso prolongado de preparaciones de hoja y corteza en humanos no están bien establecidos en la literatura revisada por pares, y no se dispone de protocolos estandarizados de preparación o dosificación para estas formas a partir de ensayos clínicos.
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