Otros Nombres
1-HexacosanolCerotinCeryl alcoholCerylalcoholCerylalkoholCerylic alcoholHexacosan-1-olHexacosanyl alcoholHexacosyl alcoholn-Hexacosanol
El 1-hexacosanol, también conocido como alcohol cerílico, es un alcohol graso primario saturado con una cadena de carbono de longitud 26. Su fórmula molecular es C₂₆H₅₄O y posee el número de registro CAS 506-52-5. La fórmula química general de los alcoholes alifáticos de cadena larga de esta familia es CH₃—(CH₂)n—CH₂OH, con una longitud de cadena que varía de 24 a 34 átomos de carbono. En la nomenclatura química estándar, el hexacosanol también se designa como hexacosan-1-ol, y el compuesto está catalogado bajo el PubChem CID 68171. El Estándar de Referencia de Hexacosanol está disponible en la Farmacopea de los Estados Unidos (USP) bajo el número de catálogo USP-1305303 (CAS 506-52-5), especificado para uso en pruebas y ensayos oficiales de suplementos dietéticos de la USP–NF.
El hexacosanol es un sólido ceroso blanco a temperatura ambiente, libremente soluble en cloroformo e insoluble en agua. Su peso molecular es de 382.7 g/mol. Debido a su completa insolubilidad en medios acuosos, estos alcoholes grasos son poco solubles en vehículos lipídicos y completamente insolubles en vehículos acuosos, lo que reduce en gran medida su disponibilidad en el tracto digestivo.
El hexacosanol es un alcohol alifático lineal de cadena larga que forma parte de la mezcla conocida como policosanol, la cual se deriva de fuentes como la cera de abeja, las papas, el salvado de arroz y la caña de azúcar. Entre los alcoholes primarios botánicos de cadena larga (C24–C36) más importantes se encuentran el octacosanol, el triacontanol y el hexacosanol. Dentro de las preparaciones estándar de policosanol derivadas de la caña de azúcar, el octacosanol (62.9%), el triacontanol (12.6%) y el hexacosanol (6.2%) son los componentes principales de la mezcla. Sin embargo, la proporción de hexacosanol varía significativamente según la fuente botánica: el análisis de extractos de brotes de cebada confirmó que el hexacosanol estaba presente en los niveles más altos, constituyendo entre el 62% y el 80% del extracto.
El 1-hexacosanol se presenta de forma natural en la cera epicuticular y la cutícula de muchas especies vegetales. Los alcoholes de la clase policosanol, incluido el hexacosanol, se encuentran naturalmente en una variedad de gérmenes vegetales, ceras de plantas e insectos, semillas, hojas y pastos. Las fuentes botánicas específicas confirmadas incluyen:
Los métodos de producción industrial a menudo implican la extracción a partir de fuentes naturales como las ceras epicuticulares de las plantas. En contextos de investigación, la cebada germinada se cultiva en condiciones controladas; entre el día 13 y el día 20 después de la germinación, se cosechan hojas jóvenes de cebada de aproximadamente 10 a 15 cm de largo y se liofilizan para obtener extractos enriquecidos en hexacosanol.
El uso tradicional documentado del hexacosanol como compuesto aislado es limitado; históricamente se consumía como parte de extractos vegetales de cera completa en lugar de en forma purificada. El hexacosanol, un alcohol alifático de cadena larga que se encuentra principalmente en las ceras de plantas como la caña de azúcar, el salvado de arroz y el germen de trigo, tiene una larga historia en la medicina tradicional, particularmente en Asia y América del Sur.
Históricamente, los extractos ricos en hexacosanol —especialmente el policosanol (una mezcla dominada por hexacosanol y octacosanol)— se han empleado como remedios naturales para apoyar la salud cardiovascular, aumentar la resistencia y mejorar la vitalidad general. En la medicina popular, los extractos de cera de caña de azúcar que contienen hexacosanol se consumían como tónicos para promover la salud cardíaca y controlar los niveles de colesterol.
Entre los productos botánicos que tienen un historial de uso en apoyo de la salud lipídica sanguínea humana se encuentran ciertos alcoholes grasos derivados de ceras botánicas, por ejemplo, la cera de caña de azúcar, el salvado de arroz y otras ceras de cereales, y la cera de abeja. La investigación farmacológica formal del policosanol, y del hexacosanol específicamente, comenzó en Cuba durante las décadas de 1980 y 1990. El policosanol se probó originalmente en ensayos clínicos para la dislipidemia en Cuba en la década de 1990.
Cabe señalar que los registros históricos del hexacosanol como entidad química discreta y aislada son mayormente inexistentes; las preparaciones tradicionales contenían un espectro completo de alcoholes grasos de cadena larga derivados de ceras vegetales, y la atribución de efectos específicos al hexacosanol por sí solo es producto de la química analítica moderna y no de la tradición etnobotánica premoderna.
El mecanismo propuesto más exhaustivamente investigado del hexacosanol es su efecto sobre la biosíntesis del colesterol. El hexacosanol se une al sitio de regulación alostérica de la subunidad β de la proteína quinasa activada por AMP (AMPK) y así activa la AMPK, la cual inhibe la actividad de la 3-hidroxi-3-metil-glutaril-coenzima A reductasa (HMG-CoA reductasa) mediante fosforilación inhibitoria. La HMG-CoA reductasa es la enzima limitante de la velocidad en la vía del mevalonato para la síntesis de colesterol; su inhibición es el mismo mecanismo explotado farmacológicamente por los fármacos estatinas.
Otro hallazgo importante fue que el hexacosanol (HEXA) retrasa la translocación al núcleo de la proteína de unión al elemento regulador de esteroles-2 (SREBP-2), la cual regula la transcripción de la HMG-CoA reductasa. El HEXA parece actuar a nivel postraduccional de la SREBP-2, reduciendo su translocación nuclear y la expresión del gen de la HMG-CoA reductasa.
En cultivo celular, las mediciones de colesterol intracelular revelaron que el hexacosanol redujo significativamente las concentraciones de colesterol total, colesterol libre y éster de colesterilo en un 38%, 33% y 53%, respectivamente, en comparación con el vehículo, en hepatocitos HepG2 cargados de lípidos.
Además de los efectos sobre el metabolismo de los lípidos, el policosanol también presenta una amplia gama de actividades farmacológicas, como la reducción de la agregación plaquetaria, propiedades antiulcerosas y efectos antiinflamatorios. El policosanol derivado de la cera de salvado de arroz ha mostrado potentes efectos antiinflamatorios al mitigar el riesgo de aterosclerosis mediante la inhibición de la agregación plaquetaria y la modulación de la composición de la microbiota intestinal, aliviando los síntomas asociados con la enfermedad inflamatoria intestinal. Estos efectos antiplaquetarios se han atribuido a la acción colectiva de la mezcla de alcoholes de cadena larga, y las contribuciones individuales del hexacosanol frente a otros componentes aún no se han caracterizado por completo.
Debido a que el policosanol ejerce su principal efecto sobre el LDL-C, sería concebible un mecanismo de acción mediante la inhibición de la síntesis de colesterol o el aumento del catabolismo de LDL. En fibroblastos humanos cultivados, el policosanol disminuyó la incorporación de acetato marcado con carbono 14 en el colesterol, mientras que la incorporación de mevalonato marcado con 14C no se vio afectada, lo que sugiere que el sitio primario de acción se encuentra en un punto anterior al mevalonato en la vía biosintética del colesterol. El mecanismo exacto de acción del policosanol para reducir los lípidos no se ha dilucidado lo suficiente, pero se ha asociado con la supresión de la síntesis de colesterol, así como con la estimulación de la degradación del colesterol LDL en las células hepáticas mediante la activación de lipasas.
Con base en datos preclínicos, se ha propuesto que el hexacosanol ejerce efectos citoprotectores sobre el tejido neural. Los resultados de experimentos con animales indican que el tratamiento con hexacosanol puede promover la recuperación del deterioro del aprendizaje y la memoria tras un daño cerebral; la restauración de la capacidad cognitiva es de importancia crítica para tratar la pérdida neuronal debida a traumatismo o enfermedad. Es probable que el hexacosanol tenga múltiples acciones, mejorando la función de las vías existentes además de actuar sobre los procesos degenerativos; está claro que el hexacosanol puede actuar sobre la función neural para facilitar la recuperación del comportamiento en neuronas lesionadas in vivo. Estos hallazgos derivan de literatura de patentes y modelos preclínicos, no de ensayos clínicos en humanos.
El policosanol se probó originalmente en ensayos clínicos para la dislipidemia en Cuba en la década de 1990; los estudios originales tuvieron resultados positivos sugestivos de beneficio cardiovascular, pero ensayos posteriores en otras poblaciones han mostrado beneficios nulos o solo marginales. Un ensayo cubano notable informó que, con base en los valores medios de los niveles de colesterol LDL al finalizar el estudio, las reducciones porcentuales medias desde el valor inicial fueron del 27.4% y del 28.1% para los grupos de policosanol de 20 y 40 mg/día, respectivamente, y los efectos de ambas dosis sobre la variable principal de eficacia fueron prácticamente idénticos. Se ha estudiado a más de 1,000 sujetos durante períodos de seis semanas a un año en 15 ensayos aleatorizados, controlados con placebo, utilizando policosanol (5 a 20 mg por día) para reducir los lípidos.
El panorama cambió sustancialmente cuando investigadores independientes fuera de Cuba intentaron replicar estos hallazgos. Un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, realizado en Alemania, inscribió a pacientes con hipercolesterolemia o hiperlipidemia combinada que fueron asignados a 10, 20, 40 u 80 mg/día de policosanol o placebo durante 12 semanas. No se observó ninguna diferencia estadísticamente significativa entre el policosanol y el placebo, y las pruebas no paramétricas que analizaron la dependencia de la dosis arrojaron resultados no significativos. En ninguna de las medidas de resultado secundarias —es decir, colesterol total, HDL-C, colesterol de lipoproteínas de muy baja densidad, triglicéridos, lipoproteína(a) y la razón de colesterol total o LDL-C a HDL-C— se observaron efectos significativos del policosanol. Los autores del estudio señalaron que, en pacientes con hipercolesterolemia o hiperlipidemia combinada, el policosanol derivado de la caña de azúcar en dosis habituales y altas no demuestra una reducción de los niveles lipídicos más allá del placebo.
Un ensayo norteamericano, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, en adultos sanos con hipercolesterolemia leve (n = 40) administró 20 mg/día de policosanol durante 8 semanas. No se observaron diferencias significativas en el cambio del colesterol LDL entre los grupos de placebo y de policosanol. Tampoco se observaron cambios significativos en las medidas de resultado secundarias, incluidos el colesterol total, el colesterol HDL, los triacilgliceroles, la proteína C reactiva y los perfiles de lipoproteínas determinados mediante espectroscopía de resonancia magnética nuclear. La conclusión de este ensayo fue que el policosanol no altera el perfil lipídico sérico durante un período de 8 semanas en adultos con hipercolesterolemia leve.
Una revisión sistemática y un metaanálisis de ensayos realizados fuera de Cuba encontraron de manera similar que el policosanol no tuvo efectos significativos sobre el colesterol total, el LDL-c o el HDL-c en cuatro estudios independientes que abarcaron a 309 participantes. La mayoría de los estudios existentes que muestran beneficios se han realizado en Cuba, y se necesita una verificación independiente antes de que se pueda recomendar su uso.
Entre las sustancias fisiológicamente activas, el hexacosanol, que constituye más del 70% de los compuestos policosanoles del extracto de brote de cebada, fue el componente más probable del extracto de brote de cebada para mejorar el metabolismo lipídico en sangre y prevenir complicaciones ateroscleróticas. Un ensayo controlado aleatorizado coreano (n = 66) probó cápsulas de extracto de brote de cebada (500 mg/cápsula, que contienen aproximadamente 7.5 mg de policosanol total) frente a placebo una vez al día durante 12 semanas. Los sujetos se dividieron aleatoriamente en dos grupos: un grupo consumió una cápsula diaria de extracto de hoja de cebada (n = 25, edad media de 42.48 años) y el otro consumió cápsulas de placebo (n = 26, edad media de 40.54 años) durante 12 semanas. Después de 12 semanas, el colesterol total y el colesterol LDL no fueron más bajos en el grupo de extracto de brote de cebada en comparación con el grupo de placebo (p = 0.415 y p = 0.351, respectivamente), y no se observaron diferencias en los hallazgos clínicos o de laboratorio entre ambos grupos.
Más recientemente, los estudios mecanísticos en modelos animales han ofrecido una línea de respaldo distinta. Las concentraciones de colesterol plasmático y hepático, así como la esteatosis hepática, se redujeron significativamente en ratones alimentados con dieta alta en grasas a los que se administró hexacosanol vía oral (0.7 mg/kg de peso corporal al día) durante 8 semanas, en comparación con ratones control alimentados con vehículo, con reducciones del −15% y del −40% respectivamente. Los extractos de plántulas de cebada y trigo que contienen altos niveles de policosanoles pueden reducir las concentraciones de colesterol plasmático mediante la inhibición de la fosforilación dependiente de AMPK de la enzima limitante de la velocidad en la biosíntesis del colesterol, la HMGCR; en particular, el hexacosanol (C26-OH), un policosanol principal en las plántulas de cebada, mostró considerables capacidades de activación de la AMPK. Este trabajo mecanístico, publicado en 2017, proporciona una base molecular plausible para los efectos reductores del colesterol, pero sigue siendo preclínico y no se ha validado en ensayos clínicos en humanos.
Evaluación general de la evidencia (metabolismo lipídico): La evidencia sobre el hexacosanol específicamente, y sobre las preparaciones de policosanol que contienen hexacosanol, para reducir el colesterol sanguíneo en humanos es inconsistente. Los primeros ensayos cubanos informaron beneficios sustanciales, pero los ensayos controlados aleatorizados independientes realizados en Alemania, América del Norte y Corea no confirmaron efectos hipolipemiantes clínicamente relevantes. Actualmente no está claro cómo o por qué esta mezcla de alcoholes ejercería beneficios para la salud; no se ha establecido una composición óptima de policosanol, y esta puede variar según la indicación prospectiva.
Además de sus posibles efectos sobre el colesterol, el policosanol tiene efectos antiplaquetarios, previene la peroxidación de lipoproteínas y afecta beneficiosamente el desarrollo de la aterosclerosis en una variedad de modelos experimentales. El policosanol tiene efectos favorables sobre la claudicación intermitente, posiblemente debido a sus efectos sobre la agregación plaquetaria y la función endotelial; los ensayos clínicos indican que el policosanol podría tener aplicaciones en el tratamiento de la hipercolesterolemia familiar (tipo II) y relacionada con la diabetes, así como en la claudicación intermitente. La evidencia de estos efectos cardiovasculares se aplica a la mezcla de policosanol en su conjunto; la contribución específica del hexacosanol frente a otros alcoholes de cadena larga coexistentes permanece sin investigar en estudios humanos dedicados.
Un estudio describe cómo los alimentos ricos en fisetina y hexacosanol añadidos a una dieta estricta revirtieron la mayoría de los síntomas de la enfermedad de Parkinson (EP) en un paciente; se trata de un reporte de caso que involucra atención ambulatoria. El sujeto era un dietista diagnosticado con EP idiopática en el año 2000, a la edad de 53 años, con antecedentes de exposición a neurotoxinas y sin antecedentes familiares de EP. La dieta básica por sí sola no logró prevenir el deterioro debido a la EP. En 2009, la dieta se complementó con una buena fuente dietética tanto de fisetina como de hexacosanol. Seis meses después de que el paciente comenzara la dieta mejorada, se observó una mejoría clínicamente significativa de los síntomas. Esto constituye un único reporte de caso; no existe evidencia de ensayo controlado para el hexacosanol en la enfermedad de Parkinson.
El policosanol podría tener un efecto neuroprotector a través de su actividad antioxidante, y los ensayos clínicos sugieren que el policosanol podría tener un impacto positivo en algunos factores de riesgo de demencia. Además de acelerar la recuperación conductual tras una lesión neural, el hexacosanol podría mejorar el alcance absoluto de la recuperación posible tras una lesión; un sujeto que haya sufrido una lesión neural podría alcanzar un nivel más alto de función conductual después del tratamiento con hexacosanol que el que sería posible sin él. Los métodos propuestos para el uso del hexacosanol involucran alcoholes grasos de cadena larga que contienen de 23 a 29 carbonos, o sus ésteres profármaco, para promover la supervivencia de las neuronas lesionadas en el SNC, y posiblemente en el SNP. Todos estos hallazgos provienen de literatura preclínica o basada en patentes; no existe evidencia clínica en humanos para la neuroprotección.
Los experimentos con animales han investigado el hexacosanol en combinación con L-carnitina en modelos de anoxia cardíaca. Los resultados de estos experimentos muestran que las concentraciones de ATP se mantienen en niveles normales únicamente en el grupo de animales tratados con la combinación de L-carnitina y hexacosanol, logrando no solo un mero efecto aditivo, sino una acción verdaderamente sinérgica de la L-carnitina más hexacosanol en la protección del ATP del músculo papilar frente al efecto reductor del ATP causado por la hipoxia. Se encontró que la combinación de L-carnitina más hexacosanol, inyectada en el ventrículo izquierdo, fue capaz de producir una reducción drástica (más del 70%) en el número de contracciones ectópicas en comparación con los controles, mientras que la administración de L-carnitina o hexacosanol por separado mostró solo una capacidad muy limitada para reducir las contracciones ectópicas. Estos resultados provienen de estudios en animales y no se han trasladado a ensayos en humanos.
El hexacosanol no suele venderse como un suplemento de compuesto único; se consume más comúnmente como componente de preparaciones estandarizadas de policosanol o de extractos botánicos completos. El policosanol se suministra en comprimidos recubiertos con película de 5 y 10 mg. Las siguientes dosis aparecen en la literatura clínica y preclínica publicada:
El policosanol es una mezcla natural de alcoholes de cadena larga que comprende principalmente octacosanol, hexacosanol y triacontanol. La cantidad de cada uno de estos alcoholes puede variar de un producto a otro; cada uno de estos alcoholes puede tener efectos diferentes en el organismo, y estos efectos pueden cambiar según la cantidad de cada alcohol presente en el producto. La combinación y las proporciones de estos alcoholes que median los beneficios no se han establecido claramente, pero los estudios preclínicos sugieren que la capacidad potencial de modificación de los lípidos varía entre las diferentes preparaciones de policosanol.
Para el control de calidad, una preparación clínica verificada en el ECA norteamericano se analizó de forma independiente y se encontró que contenía 63% de octacosanol (C28), 14% de triacosanol (C30), 6% de hexacosanol (C26) y 8% de otros alcoholes de cadena larga. Un análisis simultáneo del producto de policosanol cubano mostró que contenía 66% de octacosanol, 13% de triacosanol y 7% de hexacosanol.
Los datos de seguridad del hexacosanol derivan principalmente de estudios de mezclas de policosanol en las que el hexacosanol es un componente. Varios estudios en animales que utilizaron dosis de hasta 500 mg/kg en modelos de rata no revelaron ninguna toxicidad farmacológica, reproductiva o mutagénica significativa. El policosanol parece ser bien tolerado y seguro cuando se administra a largo plazo (ensayos clínicos de hasta tres años). Los estudios en ratas y ratones demostraron que no hubo efectos adversos sobre la fertilidad, la reproducción, la teratogénesis o el desarrollo en dosis equivalentes a 1,500 veces la dosis humana normal de 20 mg/día.
En general, se ha encontrado que el policosanol es bien tolerado, con un bajo grado de eventos adversos leves y transitorios que mostraron un perfil similar al del tratamiento con placebo/control. Un metaanálisis de 22 ensayos que incluyeron a 1,886 participantes encontró que el perfil de eventos adversos del policosanol fue más seguro que el de los agentes utilizados en los grupos control.
Los efectos adversos cuantificables reportados en ensayos clínicos incluyen pérdida de peso (1.8% de los pacientes), poliuria (0.7%) y dolor de cabeza (0.6%). Otros efectos adversos reportados incluyen insomnio, polifagia, nerviosismo, somnolencia, mareo, eritema, excitabilidad, hipotensión, hipertensión, prurito, erupción cutánea, náuseas, dolor epigástrico, diarrea, constipación y sangrado de nariz y encías. No se han reportado aumentos en las enzimas hepáticas ni en la creatina quinasa con el policosanol. No se observaron efectos adversos significativos en las pruebas de laboratorio, incluidas las enzimas hepáticas o la función renal, en los estudios clínicos revisados.
La preocupación por interacciones clínicamente más significativa se relaciona con las propiedades antiplaquetarias de los compuestos de la clase policosanol. Debido a sus efectos sobre la adhesividad plaquetaria, el policosanol puede tener efectos aditivos con todos los medicamentos anticoagulantes y antiplaquetarios. Se debe tener precaución al combinar el policosanol con agentes antiplaquetarios o anticoagulantes, incluidos el ajo, el ginkgo y dosis altas de vitamina E, ya que se ha demostrado que el policosanol inhibe la agregación plaquetaria tanto en pacientes sanos como enfermos.
Sin embargo, en un pequeño estudio farmacocinético realizado en 11 hombres sanos que recibieron warfarina 25 mg antes y después del tratamiento con policosanol 10 mg dos veces al día durante 2 semanas, no se encontró ningún efecto del policosanol sobre la farmacocinética de la warfarina (S)- o (R)-; el policosanol tampoco alteró la respuesta a la warfarina en la agregación plaquetaria. Este hallazgo no elimina el riesgo teórico, y las interacciones siguen siendo un área de precaución, particularmente en ausencia de ensayos farmacocinéticos dedicados más amplios.
Los estudios en animales sugieren que el policosanol podría aumentar los efectos hipotensores de los betabloqueantes y el nitroprusiato. El policosanol no interactúa con tres tipos de medicamentos utilizados para la presión arterial alta —antagonistas de los canales de calcio, diuréticos y betabloqueantes— según los datos de estudio disponibles, aunque debe tenerse en cuenta que los datos en animales sugieren una potenciación de los efectos de los betabloqueantes.
Falta información sobre la seguridad y eficacia durante el embarazo y la lactancia.
La FDA no ha revisado el policosanol en cuanto a su seguridad y eficacia en los Estados Unidos. El Estándar de Referencia de Hexacosanol está especificado para su uso en pruebas y ensayos oficiales de suplementos dietéticos de la USP-NF, lo que indica su reconocimiento como ingrediente medible dentro de la categoría de suplementos dietéticos. Está clasificado bajo Suplementos Dietéticos y Medicina Herbal / Botánicos-Medicina Herbal por la USP.
Condiciones de salud que Hexacosanol puede ayudar a apoyar.
Sistemas corporales que Hexacosanol puede ayudar a apoyar.