Hiperósido
1. Identidad y caracterización química
1.1 Nomenclatura
La quercetina-3-O-β-D-galactopiranósido, conocida como hiperósido, es un glucósido flavonol. El compuesto también se denomina en la literatura científica hiperina, quercetina-3-galactósido y quercetina 3-O-β-D-galactósido. Se conoce químicamente como quercetina-3-O-β-D-galactopiranósido, con fórmula molecular C₂₁H₂₀O₁₂ y se presenta como un sólido amarillo a temperatura ambiente.
1.2 Estructura química
El hiperósido existe predominantemente en la naturaleza como un flavonoide glucosilado. Específicamente, consiste en el flavonoide natural quercetina, unido a la galactosa mediante un enlace β-glucosídico. Su fórmula molecular es C₂₁H₂₀O₁₂, que corresponde a un peso molecular de 464.3763. Cabe destacar que los múltiples grupos funcionales hidroxilo distribuidos en sus anillos A y B (con el anillo C implicado principalmente en la formación de enlaces glucosídicos) confieren potentes efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antitumorales. Estas actividades biológicas están mediadas por la eliminación de especies reactivas de oxígeno (ROS) y la regulación de las vías de señalización celular.
El hiperósido, también conocido como quercetina 3-O-beta-D-galactopiranósido, es un sólido amarillo, y su aglicona es la quercetina. Su actividad antioxidante puede estar relacionada con los grupos hidroxilo de los anillos A y B y los glucósidos unidos al anillo C, mientras que su efecto analgésico puede estar relacionado con el 3-galactopiranósido.
1.3 Fuentes botánicas y distribución natural
El hiperósido es un glucósido flavonol natural que se encuentra en diversas plantas, como Crataegus pinnatifida Bge, Forsythia suspensa y Cuscuta chinensis Lam. Es un glucósido flavonol que se encuentra principalmente en plantas de los géneros Hypericum y Crataegus, y también se detecta en muchas especies vegetales como Abelmoschus manihot, Ribes nigrum, Rosa rugosa, Agrostis stolonifera, Apocynum venetum y Nelumbo nucifera.
El hiperósido está ampliamente distribuido en diversas familias vegetales, incluidas Hypericaceae, Rosaceae, Polygonaceae y otras como Erythrinaceae, Labiatae y Leguminosae. Las plantas fuente clave incluyen Hypericum monogynum en Hypericaceae, Crataegus pinnatifida en Rosaceae y Polygonum aviculare en Polygonaceae. El hiperósido, un compuesto flavonoide, es una sustancia polifenólica que se encuentra abundantemente en diversas partes de las plantas, incluidas flores, hojas y frutos.
En Hypericum perforatum (hierba de San Juan), el hiperósido es uno de una amplia gama de flavonoides coexistentes. Las preparaciones más comunes de hierba de San Juan son extractos hidroalcohólicos de la parte aérea de la planta, que contienen al menos diez tipos diferentes de compuestos bioquímicos: flavonoides (incluidos rutina, hiperósido, quercetina, quercitrina), naftodiantronas (incluidas hipericina y pseudohipericina), acilfloroglucinoles (incluidos hiperforina y adhiperforina), proantocianidinas, procianidinas, taninos, aceite esencial, aminoácidos, fenilpropanos, xantonas y otros compuestos hidrosolubles.
Entre las especies de espino albar, Crataegus monogyna es una de las especies más utilizadas en la medicina tradicional para el tratamiento de numerosas enfermedades antiinflamatorias, y se emplea la planta entera con fines medicinales, incluidas las hojas, flores y frutos. El hiperósido fue el compuesto fenólico predominante en extractos de hojas de tres especies de Potentilla según el ensayo RP-HPLC.
1.4 Preparación, extracción y formas comerciales
El hiperósido se obtiene de plantas y por síntesis química. En las plantas, se extrae con mayor eficacia de las partes aéreas: hojas, flores y tallos. Casi todos los metabolitos se acumulan más en las hojas que en los tallos. Los solventes de extracción muestran diferencias específicas según la especie, siendo el etanol (EtOH) más adecuado para la extracción de hipericina, quercetina, quercitrina e hiperósido.
El hiperósido se presenta en preparaciones comerciales principalmente como componente de extractos vegetales estandarizados, en particular el extracto de bayas de espino albar (Crataegus) y el extracto de hierba de San Juan (Hypericum perforatum). Se utilizan con frecuencia formas de aplicación modernas como grageas, tabletas y cápsulas, pero aún se prepara la infusión tradicional de té de hierbas para fines terapéuticos. Como compuesto puro, el hiperósido está disponible como estándar de referencia y como fitoquímico aislado para investigación. Los investigadores han fabricado nanopartículas de complejo ternario de zeína-polifenol de té-pectina y nanopartículas compuestas de zeína-pectina como sistemas eficaces de liberación para el hiperósido. Dichos sistemas mejoran considerablemente la biodisponibilidad del hiperósido.
2. Uso tradicional e histórico
2.1 Tradiciones europeas y grecorromanas
La historia del hiperósido como molécula identificada es relativamente reciente; sin embargo, las plantas que lo contienen tienen historias medicinales largas. Dentro de la rica diversidad de plantas medicinales utilizadas en remedios herbales y homeopáticos, la hierba de San Juan es una de las más antiguas, con una historia de más de 2000 años. Información histórica que se remonta al año 400 a. C. narra la historia de la hierba de San Juan y su evolución medicinal y espiritual: los antiguos griegos y romanos consignaron el uso médico de la hierba de San Juan. Estos usos se centraban en los trastornos del ánimo, la cicatrización de heridas y el dolor, condiciones que hoy se entiende que se atribuyen en parte a los constituyentes flavonoides, incluido el hiperósido.
El uso de la hierba de San Juan, otra fuente potente de hiperósido, se remonta a la antigua Grecia, donde se empleaba para aliviar los trastornos nerviosos y como estimulante del ánimo.
2.2 Medicina tradicional china (MTC)
Hypericum perforatum L. tiene una larga historia como medicina tradicional china, donde se utilizaba tradicionalmente para el tratamiento del malestar emocional, la depresión cardiotorácica y la mastitis aguda. Se incluyó en la Farmacopea China como medicina herbal china, utilizada tradicionalmente para el tratamiento del malestar emocional, la depresión cardiotorácica y la mastitis aguda.
El hiperósido también puede extraerse de Crataegus pinnatifida Bunge (género Crataegus pinnatifida Bunge, familia Rosaceae), otra medicina tradicional china que tradicionalmente se usaba en China para prevenir y tratar enfermedades cardíacas. Históricamente, se utilizaron plantas que contenían hiperósido para respaldar la salud cardiovascular, siendo las bayas de espino albar un ejemplo destacado. Los remedios populares con frecuencia recetaban extractos de espino albar para afecciones cardíacas, hipertensión y para mejorar la vitalidad general.
2.3 Descubrimiento y aislamiento como compuesto puro
Desde 1960, el hiperósido se ha aislado del cornejo rojo (Cornus stolonifera Michx.). Con el avance de los estudios en química farmacéutica natural, se ha descubierto que muchos fármacos naturales contienen flavonoides, y el hiperósido es uno de los componentes más importantes. Su aislamiento como molécula discreta permitió a los investigadores comenzar a caracterizar sistemáticamente su química y propiedades farmacológicas, un cuerpo de trabajo que se aceleró notablemente en las décadas de 2000 y 2010.
3. Constituyentes clave, compuestos activos y mecanismos de acción
3.1 Relaciones estructura-actividad
El hiperósido mismo es la entidad bioactiva bajo estudio; su aglicona precursora es la quercetina, uno de los flavonoides naturales más ampliamente estudiados. El resto de galactosa en la posición 3 distingue al hiperósido de compuestos estrechamente relacionados como la rutina (quercetina-3-O-rutinósido) y la isoquercitrina (quercetina-3-O-glucósido). La estructura química única del hiperósido sustenta sus diversas funciones biológicas. Cabe destacar que los múltiples grupos funcionales hidroxilo distribuidos en sus anillos A y B confieren potentes efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antitumorales.
3.2 Mecanismos antioxidantes
El hiperósido puede considerarse un nutriente común con propiedades que incluyen efectos antioxidantes, antienvejecimiento, antiinflamatorios, antivirales, protectores vasculares y preventivos del cáncer. El hiperósido posee actividad antioxidante. Wang Mengyu informó que la actividad antioxidante del hiperósido está relacionada con el grupo hidroxilo en posición 3 del hiperósido. Sus múltiples grupos hidroxilo le permiten donar átomos de hidrógeno a las especies reactivas de oxígeno (ROS), neutralizándolas directamente. Además, el hiperósido ejerce sus funciones anticancerígenas y protectoras del cerebro, los nervios y los riñones a través de las vías de la fosfatidilinositol-3-quinasa (PI3K)/proteína quinasa B (AKT) y del factor nuclear relacionado con eritroide 2 (Nrf2)/hemo oxigenasa-1 (HO-1).
3.3 Mecanismos antiinflamatorios
El hiperósido reduce la inflamación vascular mediante la inhibición de las vías de señalización mediadas por HMGB1. La actividad antiinflamatoria del hiperósido en macrófagos peritoneales de ratón puede explicarse por su capacidad de inhibir la activación de NF-κB, lo que sugiere que desempeña un papel esencial en el control de la inflamación. Estudios han demostrado que el hiperósido puede mejorar la inflamación intestinal al inhibir la inflamación y la apoptosis a través de la vía de señalización de Nrf2. Además, el hiperósido fue capaz de estabilizar los niveles del receptor activado por proliferadores de peroxisomas (PPAR)-γ al modular la ligasa E3 dedo de anillo proteína 1 (MKRN1) para aliviar la inflamación intestinal, y restablece el equilibrio inmunitario celular Th17/Treg para proteger contra la colitis.
3.4 Mecanismos cardioprotectores
El hiperósido reduce significativamente la actividad proteolítica de la calpaína mediante la regulación al alza de su inhibidor endógeno, la calpastatina, lo que protege proteínas críticas como la Ca²⁺ ATPasa-2a del retículo sarco-endoplásmico y la troponina I cardíaca de la degradación. Esta preservación de proteínas ayuda a mantener la homeostasis intracelular de Ca²⁺ y la fuerza de contracción de los miocitos. Los experimentos tanto in vivo como in vitro mostraron que el hiperósido podía aumentar los niveles de JAK2 y STAT3 fosforilados, lo que indica que el hiperósido podría ejercer un papel cardioprotector mediante la activación de la vía de señalización JAK2/STAT3.
3.5 Mecanismos anticancerígenos
Como flavonoide, el hiperósido puede ejercer efectos significativos sobre las células cancerosas a través de múltiples mecanismos. No solo inhibe la proliferación de células tumorales, sino que también induce la apoptosis de estas células. Además, el hiperósido influye en el crecimiento y la migración de las células tumorales al modular las vías de señalización pertinentes, y aumenta la sensibilidad de las células tumorales a ciertos fármacos quimioterapéuticos. En estudios de líneas celulares de cáncer de mama, los ensayos CCK-8 y de cicatrización de heridas mostraron que la viabilidad y la capacidad de migración de las células MCF-7 y 4T1 fueron inhibidas por el hiperósido, mientras que la apoptosis celular aumentó. El análisis mostró niveles disminuidos de Bcl-2 y XIAP, y niveles aumentados de Bax y caspasa-3 escindida.
3.6 Mecanismos antidepresivos y neurotróficos
El hiperósido, un flavonol natural, se conoce comúnmente como 3-O-galactósido de quercetina. Se han propuesto múltiples mecanismos para explicar sus efectos antidepresivos. Haas et al. (2011) sugieren que el hiperósido activa los receptores de dopamina D2, lo que podría contribuir a su eficacia. Song et al. (2022) informaron un efecto de alivio sintomático del hiperósido en ratones sometidos a CUMS (estrés leve impredecible crónico), y encontraron que el hiperósido podía ejercer un efecto antidepresivo al inhibir el inflamasoma NLRP1 a través de la vía de señalización CXCL1/CXCR2/BDNF. Se ha reportado que el hiperósido ejerce actividad antidepresiva en roedores tras un tratamiento agudo, y esta actividad podría estar influenciada por el sistema monoaminérgico y la regulación al alza del nivel del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF).
3.7 Mecanismos neuroprotectores
En modelos de la patología de la enfermedad de Parkinson, el tratamiento con hiperósido activó el factor nuclear eritroide 2 relacionado 2 (Nrf2), una molécula ascendente de la hemo oxigenasa-1 (HO-1). El hiperósido también indujo la expresión de HO-1, un gen de respuesta antioxidante. Es notable que los efectos neuroprotectores del hiperósido se debilitaron con un ARN de interferencia pequeño de Nrf2, lo que indica el papel vital de HO-1. En general, el hiperósido, mediante la inducción de la activación de HO-1 dependiente de Nrf2, suprime la muerte neuronal causada por el estrés oxidativo inducido por 6-OHDA.
En modelos de la enfermedad de Alzheimer, se identificó un glucósido flavonol que atraviesa la barrera hematoencefálica, el hiperósido, con efectos antiagregación de Aβ, inhibitorios de BACE y neuroprotectores en modelos celulares o en ratones transgénicos dobles APP/PSEN1 con enfermedad de Alzheimer. Los datos farmacocinéticos confirmaron que la administración intranasal de hiperósido resultó en una mayor biodisponibilidad en el cerebro de los ratones, y estudios in vivo adicionales revelaron que mejoró el déficit motor, la memoria espacial y la capacidad de aprendizaje de los ratones APP/PSEN1, con reducción del nivel de placas de Aβ y de GFAP en la corteza y el hipocampo.
4. Evidencia científica por área de uso
4.1 Efectos cardiovasculares y cardioprotectores
El hiperósido, un glucósido flavonoide, es reconocido por sus propiedades cardioprotectoras en cardiomiocitos isquémicos. Sin embargo, los mecanismos detallados a través de los cuales el hiperósido confiere estos beneficios siguen siendo insuficientemente comprendidos. La preponderancia de la evidencia proviene de investigaciones preclínicas (en animales y basadas en células).
Estudios previos han verificado que el precondicionamiento con hiperósido inhibe la lesión inducida por isquemia/reperfusión (I/R) en corazones aislados de rata, aunque los mecanismos de sus efectos protectores sobre la lesión por hipoxia/reoxigenación siguen bajo investigación. Las mediciones ecocardiográficas e histológicas demostraron que el tratamiento con hiperósido mejoró la función cardíaca y atenuó la hipertrofia miocárdica y el depósito de fibrinógeno después del infarto de miocardio.
El hiperósido mostró efectos angiogénicos, promoviendo la formación de tubos, la migración y la proliferación de células endoteliales. Esta angiogénesis produjo una mayor densidad de arteriolas y vasos dentro del miocardio infartado y se asoció con una mayor expresión de factores proangiogénicos, como el factor de von Willebrand, la angiopoyetina-1 y el factor de crecimiento de fibroblastos 2.
El hiperósido tiene una amplia gama de efectos farmacológicos, incluidos efectos antiinflamatorios, antiespasmódicos, diuréticos, hipotensores, hipocolesterolemiantes, de asimilación proteica y de protección cardio-cerebrovascular.
Fuerza de la evidencia: La evidencia cardiovascular es actualmente solo preclínica, restringida a modelos animales y sistemas de cultivo celular. No se han publicado ensayos controlados aleatorizados (ECA) en poblaciones humanas que hayan evaluado el hiperósido como compuesto aislado para desenlaces cardiovasculares.
4.2 Efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores
La investigación médica ha encontrado que el hiperósido posee un amplio espectro de actividades biológicas, incluidos efectos anticancerígenos, antiinflamatorios, antibacterianos, antivirales, antidepresivos y protectores de órganos. Estas propiedades farmacológicas sientan las bases para su uso en el tratamiento de múltiples enfermedades, como sepsis, artritis, colitis, nefropatía diabética, isquemia-reperfusión miocárdica, fibrosis pulmonar y cánceres.
En modelos de artritis, se ha reportado que el hiperósido ejerce efectos antiinflamatorios y antiartríticos en sinoviocitos similares a fibroblastos humanos estimulados con LPS in vitro y en ratones con artritis inducida por colágeno. En la fibrosis hepática, el hiperósido indujo apoptosis en células LX-2 y disminuyó los niveles de actina de músculo liso α (α-SMA), colágeno tipo I y especies reactivas de oxígeno (ROS) intracelulares. Es notable que el hiperósido también inhibió la actividad de unión al ADN del factor de transcripción NF-κB y alteró los niveles de expresión de genes regulados por NF-κB relacionados con la apoptosis, incluidos los genes proapoptóticos Bcl-Xs, DR4, Fas y FasL y los genes antiapoptóticos A20, c-IAP1, Bcl-XL y RIP1.
Fuerza de la evidencia: La evidencia antiinflamatoria es predominantemente in vitro y en modelos animales. Aún no se dispone de estudios clínicos (en humanos) que aíslen la contribución antiinflamatoria del hiperósido.
4.3 Efectos anticancerígenos
Las biofunciones del hiperósido se relacionaron principalmente con efectos antioxidantes, hipoglucemiantes, anticancerígenos, antiinflamatorios y cardiovasculares. Estudios previos han demostrado que el hiperósido puede ayudar a mejorar el cáncer de pulmón, el cáncer de páncreas, el cáncer de próstata y el cáncer de colon. En estudios en células de cáncer de mama y en animales, se utilizaron diferentes concentraciones de hiperósido para explorar su potencial terapéutico tanto en células de cáncer de mama como en un modelo de ratón con homotransplante subcutáneo. Los ensayos CCK-8 y de cicatrización de heridas mostraron que la viabilidad y la capacidad de migración de las células MCF-7 y 4T1 fueron inhibidas por el hiperósido, mientras que la apoptosis celular aumentó.
El hiperósido ha mostrado un potencial notable en la terapia contra el cáncer al actuar sobre múltiples mecanismos; induce apoptosis, inhibe la proliferación, bloquea la angiogénesis y reduce el potencial metastásico de las células cancerosas. Además, el hiperósido aumenta la sensibilidad de las células cancerosas a la quimioterapia al modular vías de señalización clave.
Fuerza de la evidencia: La evidencia anticancerígena del hiperósido es enteramente preclínica (modelos celulares in vitro y modelos de xenoinjerto en animales). No se han realizado ensayos clínicos en humanos sobre el hiperósido como agente anticancerígeno aislado.
4.4 Neurología: depresión y estado de ánimo
El hiperósido es el componente activo principal de Hypericum perforatum (HP), una planta medicinal utilizada durante siglos y ampliamente reconocida como un tratamiento eficaz para la depresión leve a moderada. El HP se considera con frecuencia la única alternativa herbal a los antidepresivos sintéticos tradicionales.
Trabajos preclínicos en roedores han investigado el hiperósido como molécula aislada. Los investigadores estudiaron los efectos antidepresivos, ansiolíticos y procognitivos del hiperósido en ratones tras un tratamiento agudo y prolongado (14 días). Ambos polifenoles (hiperósido y ácido protocatéquico) indujeron un efecto de tipo ansiogénico tras el tratamiento agudo, mientras que se produjo un efecto ansiolítico tras la administración repetida. En comparación con los antidepresivos tradicionales que actúan sobre neurotransmisores específicos, el hiperósido parece actuar a través de múltiples mecanismos, lo que podría ofrecer un enfoque terapéutico más amplio para la depresión. Investigaciones adicionales que aclaren las contribuciones relativas de cada mecanismo podrían revelar el potencial del hiperósido para abordar diferentes subtipos de depresión.
Fuerza de la evidencia: Los efectos antidepresivos del hiperósido como compuesto aislado se han demostrado únicamente en modelos preclínicos (roedores). Los ensayos clínicos con extractos estandarizados de Hypericum perforatum (que contienen hiperósido junto con muchos otros constituyentes, incluida la hiperforina) han demostrado eficacia para la depresión leve a moderada, pero la contribución específica del hiperósido no puede aislarse de estos ensayos con múltiples compuestos.
4.5 Neurología: enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson
Los investigadores evaluaron sistemáticamente el potencial neuroprotector del hiperósido en modelos in vivo e in vitro de la enfermedad de Alzheimer (EA) y la enfermedad de Parkinson (EP). Los hallazgos indicaron que el hiperósido puede mitigar, intervenir y tratar modelos animales de EA y EP y las células asociadas mediante diversos mecanismos, incluidas actividades antioxidantes, antiinflamatorias, antiapoptóticas, antiagregación de Aβ e inhibitorias de la colinesterasa. El hiperósido posiblemente ejerce efectos anti-EA y anti-EP a través de diversos mecanismos, lo que lo convierte en un candidato prometedor para la intervención terapéutica tanto en la EA como en la EP.
En un estudio con ratones transgénicos APP/PS1 con enfermedad de Alzheimer, la administración intranasal de hiperósido resultó en una mayor biodisponibilidad en el cerebro de los ratones, y los estudios in vivo revelaron una mejora en el déficit motor, la memoria espacial y la capacidad de aprendizaje, con niveles reducidos de placas de Aβ en la corteza y el hipocampo. Los resultados de bioinformática, acoplamiento computacional y ensayos in vitro sugirieron que el hiperósido se une al Aβ e interactúa con los receptores de rianodina, regulando así la apoptosis celular a través de la vía de señalización del calcio (Ca²⁺) retículo endoplásmico-mitocondria. Se confirmó que el hiperósido aumentó los niveles de Bcl2, disminuyó los niveles de Bax y de citocromo c, y mejoró la muerte celular neuronal tanto en modelos in vitro como in vivo.
El hiperósido ha mostrado actividades biológicas destacadas contra una variedad de enfermedades, incluyendo cáncer, isquemia miocárdica, accidente cerebrovascular, depresión, enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson.
Fuerza de la evidencia: La evidencia sobre el hiperósido en contextos de enfermedades neurodegenerativas es preclínica. La revisión sistemática de Deng et al. (2024) consolidó 17 estudios preclínicos incluidos, confirmando que toda la evidencia actual proviene de modelos animales y basados en células, no de ensayos en humanos.
4.6 Estrés oxidativo y protección de órganos
El hiperósido puede prevenir la degeneración macular relacionada con la edad y proteger contra la retinopatía diabética. El hiperósido también puede proteger el páncreas, combatir la fatiga y mejorar la proliferación de células NK. Sus efectos farmacológicos incluyen la prevención del cáncer y la protección del cerebro, los nervios, el corazón, los riñones, el pulmón, los vasos sanguíneos, los huesos, las articulaciones y el hígado, entre otros. Estas afirmaciones se originan en estudios en animales e in vitro. Más allá de las enfermedades neoplásicas, el hiperósido también presenta aplicaciones terapéuticas prometedoras en el manejo de afecciones no cancerosas, como la diabetes, la enfermedad de Alzheimer y la fibrosis pulmonar.
Fuerza de la evidencia: Los efectos protectores de órganos están respaldados únicamente por datos preclínicos. No existen datos de intervención en humanos publicados para el hiperósido como compuesto independiente en estas áreas.
4.7 Efectos analgésicos
La administración intragástrica de 100 mg/kg de hiperósido en ratas revierte significativamente la regulación al alza del receptor de N-metil-D-aspartato (NMDA) que contiene NR2B en la sustancia gris periacueductal del mesencéfalo, y muestra actividad analgésica frente a la estimulación inflamatoria continua en ratones.
Fuerza de la evidencia: Los efectos analgésicos se han estudiado únicamente en modelos de roedores; no hay datos clínicos en humanos disponibles.
5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el hiperósido
- Sistema cardiovascular: Se ha confirmado que el hiperósido extraído de Hypericum perforatum L. ejerce efectos terapéuticos sobre las enfermedades cardiovasculares. Las áreas de investigación incluyen la lesión por isquemia-reperfusión miocárdica, la insuficiencia cardíaca y la inflamación vascular.
- Sistema nervioso central: El hiperósido exhibe una multitud de funciones biológicas, incluidos efectos antiinflamatorios, antidepresivos, antioxidantes, protectores vasculares y neuroprotectores.
- Oncología: Las propiedades anticancerígenas del hiperósido están intrincadamente ligadas a diversas vías biológicas y sus mecanismos asociados. Como flavonoide, el hiperósido puede ejercer efectos significativos sobre las células cancerosas a través de múltiples mecanismos.
- Musculoesquelético/Inmunitario: Estudios preclínicos implican al hiperósido en el manejo de la artritis y la colitis mediante mecanismos antiinflamatorios e inmunomoduladores.
- Sistema renal: El análisis farmacocinético del hiperósido ha revelado que se acumula principalmente en el riñón, y trabajos preclínicos han investigado su papel en la nefropatía diabética.
- Sistema hepático: El hiperósido se ha estudiado preclínicamente en la fibrosis hepática mediante la inducción de apoptosis en células estrelladas hepáticas.
- Sistema ocular: El hiperósido puede prevenir la degeneración macular relacionada con la edad y proteger contra la retinopatía diabética.
6. Farmacocinética y biodisponibilidad
6.1 Absorción y biodisponibilidad oral
Tras la administración intragástrica de hiperósido a ratas, los investigadores observaron una vida media de aproximadamente 4 horas y una biodisponibilidad absoluta del 26%. Este hallazgo sugiere que el hiperósido podría desarrollarse en formulaciones orales para aplicaciones clínicamente relevantes.
Los estudios han demostrado que la biodisponibilidad del hiperósido administrado por vía oral es menor que la del hiperósido inyectado por vía intraperitoneal, lo que podría estar relacionado con el metabolismo de primer paso del hiperósido y las propiedades físicas de los flavonoides (hidrofobicidad).
La curva de concentración plasmática en función del tiempo tras la administración oral de hiperósido en ratas muestra una absorción bimodal. Este fenómeno podría estar relacionado con la circulación hepato-entérica o con la absorción por partes duales del intestino, aunque estas conjeturas no han sido confirmadas por los investigadores.
6.2 Distribución, metabolismo y excreción
El proceso metabólico del hiperósido es relativamente complejo y ocurre predominantemente en el hígado, donde el sistema enzimático influye significativamente en el metabolismo del hiperósido. Las vías metabólicas comunes incluyen la hidroxilación y la glucosilación. Cabe destacar que el hiperósido se excreta principalmente por la orina. Aunque actualmente no hay suficiente evidencia directa para demostrar el impacto de la salud renal en el perfil de excreción del hiperósido, su acumulación en los riñones subraya la necesidad de investigar más a fondo su posible relación con la función renal.
El análisis farmacocinético del hiperósido ha revelado que se acumula principalmente en el riñón. La biodisponibilidad absoluta fue del 26%, lo que demuestra que el hiperósido podría formularse en una preparación oral para aplicación clínica. En un estudio, la vida media de la administración intravenosa de hiperósido fue de 264.96 ± 145.80 min, según se detectó mediante LC/MS.
Actualmente, pocos estudios han explorado la farmacocinética del hiperósido, especialmente su excreción. Se han investigado nuevas plataformas de liberación basadas en nanotecnología, incluidos sistemas de encapsulación con nanopartículas, para mejorar la biodisponibilidad sistémica.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios
Aún no se han establecido datos de dosificación clínica en humanos para el hiperósido como compuesto aislado, ya que hasta la fecha no se han publicado ensayos clínicos registrados sobre hiperósido aislado en poblaciones humanas. La información sobre dosificación disponible en la literatura se refiere a estudios experimentales en animales, trabajos farmacocinéticos preclínicos y dosis utilizadas en investigación basada en células. A continuación se presentan tal como aparecen en las fuentes citadas:
- La administración intragástrica de 100 mg/kg de hiperósido en ratas revierte significativamente la regulación al alza del receptor NMDA NR2B en la sustancia gris periacueductal del mesencéfalo y muestra actividad analgésica frente a la estimulación inflamatoria continua en ratones.
- El poscondicionamiento con hiperósido a dosis de 18–36 mg/kg/día durante 14 días potenció la autofagia para inhibir la inflamación mediada por NLRP1 en el modelo de ligadura de la arteria DAI (LAD).
- En un estudio in vitro con células estrelladas hepáticas, las células se trataron con diferentes concentraciones de hiperósido: 0, 0.125, 0.25, 0.5, 1.0 y 2.0 mM/L.
Como ingrediente en preparaciones de origen vegetal (por ejemplo, extracto de hierba de San Juan, extracto de espino albar), el hiperósido normalmente no se dosifica como entidad aislada en contextos clínicos; las formulaciones se estandarizan según compuestos marcadores como las hipericinas (en la hierba de San Juan) o las proantocianidinas oligoméricas (en el espino albar). En vista de sus notables bioactividades y efectos farmacológicos, se considera que el hiperósido posee una prometedora perspectiva de aplicación en las industrias alimentaria y farmacéutica.
8. Consideraciones de seguridad
8.1 Toxicidad aguda
La toxicidad aguda del hiperósido es relativamente baja. Específicamente, la dosis letal media (DL50) por vía oral en ratones supera los 5,000 mg/kg, lo que corresponde a una dosis humana aproximada de 549.5 mg/kg.
Los estudios sobre la toxicidad del hiperósido son muy escasos. Hasta ahora, solo un equipo ha estudiado la toxicidad del hiperósido, y en sus estudios solo se utilizaron animales. Una prueba de toxicidad aguda del hiperósido mostró que su DL50 > 5000 mg/kg. Un ensayo de mutación reversa bacteriana (test de Ames) indicó que el hiperósido no tiene toxicidad genética.
8.2 Toxicidad reproductiva y del desarrollo
Un experimento sobre el desarrollo embrionario y fetal en ratas mostró que este compuesto ejerce efectos insignificantes sobre las ratas preñadas, pero ralentiza el crecimiento de los fetos de rata. Este hallazgo indica una preocupación potencial para el desarrollo fetal que justifica una mayor investigación antes de que su uso pueda considerarse seguro durante el embarazo.
8.3 Acumulación renal
El análisis farmacocinético del hiperósido ha revelado que se acumula principalmente en el riñón. Sin embargo, debe evitarse en la práctica clínica la aplicación prolongada de hiperósido en dosis altas debido a su toxicidad renal. Esta acumulación renal representa la preocupación de seguridad más claramente documentada y específica del hiperósido.
8.4 Perfil de toxicidad general
El hiperósido ha mostrado actividades biológicas destacadas contra diversas enfermedades y tiene una toxicidad muy baja en el rango de dosis efectivas. No obstante, la base de datos de toxicidad general del hiperósido es extremadamente limitada: los estudios sobre la toxicidad del hiperósido son muy escasos, y hasta ahora solo un equipo ha estudiado la toxicidad del hiperósido, utilizando únicamente animales en sus estudios. Esto representa una brecha importante en la base de evidencia.
8.5 Interacciones farmacológicas: contexto de las plantas fuente
El hiperósido como compuesto aislado no ha sido objeto de estudios formales de interacción farmacocinética con fármacos en humanos. Su principal planta fuente, Hypericum perforatum (hierba de San Juan), presenta un perfil bien documentado de interacciones farmacológicas mediante la inducción de las enzimas del citocromo P450 (CYP3A4) y de la P-glicoproteína, atribuible principalmente al constituyente hiperforina y no al hiperósido en sí. El pretratamiento con extracto etanólico de H. perforatum potenció al máximo el efecto hipnótico del pentobarbital y el deterioro de la coordinación motora causado por el diazepam, y también aumentó la concentración plasmática de paracetamol en comparación con el grupo control. Estos resultados se correlacionaron con las concentraciones de naftodiantronas. Por lo tanto, las señales de interacción farmacológica detectadas en estudios con extracto completo de Hypericum no deben atribuirse específicamente al hiperósido sin evidencia adicional.
8.6 Limitaciones de la evidencia de seguridad actual
La base de datos toxicológica completa del hiperósido como compuesto aislado sigue siendo muy escasa. Todos los estudios toxicológicos formales se han realizado únicamente en animales. No se dispone en la literatura revisada por pares de estudios sistemáticos de seguridad en humanos, datos de farmacovigilancia ni estudios de exposición humana a largo plazo para el hiperósido aislado. Actualmente, pocos estudios han explorado la farmacocinética del hiperósido, especialmente su excreción. Dada la acumulación renal y el hallazgo preliminar de toxicidad del desarrollo, se justifica una caracterización de seguridad dedicada adicional en humanos antes de que los suplementos de hiperósido aislado se utilicen ampliamente.
9. Brechas actuales en la investigación y perspectivas futuras
Este cuerpo de investigación tiene como objetivo proporcionar una visión general completa del hiperósido en cuanto a sus fuentes y actividades biológicas, con el fin de ofrecer perspectivas sobre su potencial terapéutico y proporcionar una base para estudios de alta calidad que determinen la eficacia clínica de este compuesto. La limitación general en todas las áreas de la farmacología del hiperósido es la ausencia casi total de ensayos clínicos controlados en humanos que evalúen el hiperósido como entidad aislada. La mayor parte de los datos mecanísticos y de eficacia proviene de experimentos in vitro y modelos en roedores, que con frecuencia no se traducen directamente en resultados terapéuticos en humanos.
En comparación con los antidepresivos tradicionales que actúan sobre neurotransmisores específicos, el hiperósido parece actuar a través de múltiples mecanismos, lo que podría ofrecer un enfoque terapéutico más amplio para la depresión. Investigaciones adicionales que aclaren las contribuciones relativas de cada mecanismo podrían revelar el potencial del hiperósido para abordar diferentes subtipos de depresión o reducir los efectos secundarios asociados con fármacos de blanco único.
Los sistemas de liberación con nanopartículas (como las nanopartículas de complejo ternario de zeína-polifenol de té-pectina) se han investigado como sistemas eficaces de liberación para el hiperósido, y dichos sistemas sin duda mejoran considerablemente la biodisponibilidad del hiperósido, lo que representa una vía para mejorar su traslación clínica.
Referencias
- Wang et al. (2022). Hyperoside: A Review of Its Structure, Synthesis, Pharmacology, Pharmacokinetics and Toxicity. Molecules, 27(9), 3009. PMC9101560.
- Wang et al. (2023). Potential Implications of Hyperoside on Oxidative Stress-Induced Human Diseases: A Comprehensive Review. Journal of Inflammation Research. PMC10581022.
- Zhao et al. (2025). The multiple biological activities of hyperoside: from molecular mechanisms to therapeutic perspectives in neoplastic and non-neoplastic diseases. Frontiers in Pharmacology, 16, 1538601.
- Zhang et al. (2022). Hyperoside: A review on its sources, biological activities, and molecular mechanisms. Phytotherapy Research.
- Hyperoside: A Review of Resources, Synthesis Pathways, Physicochemical Properties, Metabolism, Pharmacological Activities, Clinical Trials and Human Studies, Toxicology and Safety, Marketed Products, and Patents. Springer Nature.
- Li et al. (2020). Hyperoside Induces Breast Cancer Cells Apoptosis via ROS-Mediated NF-κB Signaling Pathway. PMC6981893.
- Shi et al. (2016). Dietary Flavonoid Hyperoside Induces Apoptosis of Activated Human LX-2 Hepatic Stellate Cell by Suppressing Canonical NF-κB Signaling. PubMed 27110557.
- Zhang et al. (2023). Hyperoside alleviates toxicity of β-amyloid via endoplasmic reticulum-mitochondrial calcium signal transduction cascade in APP/PS1 double transgenic Alzheimer's disease mice. PMC9975698.
- Zhou et al. (2019). Suppression of 6-Hydroxydopamine-Induced Oxidative Stress by Hyperoside Via Activation of Nrf2/HO-1 Signaling in Dopaminergic Neurons. PMC6929192.
- Deng et al. (2024). Pharmacological activities and therapeutic potential of Hyperoside in the treatment of Alzheimer's and Parkinson's diseases: A systemic review. Neuroscience. ScienceDirect.
- Hyperoside: a multifaceted approach to cardiac protection. European Journal of Preventive Cardiology, 2025.
- Hou et al. (2017). Hyperoside protects against hypoxia/reoxygenation induced injury in cardiomyocytes by suppressing the Bnip3 expression. ScienceDirect.
- Yang et al. (2023). Exploring the role and mechanism of hyperoside against cardiomyocyte injury in mice with myocardial infarction based on JAK2/STAT3 signaling pathway. ScienceDirect.
- Song et al. (2022). The Role and Mechanism of Hyperoside against Depression-like Behavior in Mice via the NLRP1 Inflammasome. PMC9788057.
- Flavonoids against depression: a comprehensive review of literature. Frontiers in Pharmacology, 2024.
- Procognitive, Anxiolytic, and Antidepressant-like Properties of Hyperoside and Protocatechuic Acid Corresponding with the Increase in Serum Serotonin Level after Prolonged Treatment in Mice. PMC10747003.
- Hypericum perforatum (St John's wort) beyond depression: A therapeutic perspective for pain conditions. ScienceDirect, 2017.
- Hyperoside – an overview. ScienceDirect Topics (Biochemistry).
- Hyperoside – an overview. ScienceDirect Topics (Agricultural and Biological Sciences).
- Influence of different Hypericum perforatum L. preparations on pharmacokinetic and pharmacodynamic properties of pentobarbital, diazepam and paracetamol. PMC3506273.