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Fosfatidilinositol

Condiciones de Salud1
Tabla de contenidos

Otros Nombres

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Sinopsis

Fosfatidilinositol

1. Identidad, nombres químicos y formas comunes

El fosfatidilinositol (abreviado PI) es un glicerofosfolípido y miembro de la familia más amplia de los fosfolípidos. Es un lípido que contiene un grupo fosfato, dos cadenas de ácidos grasos y una molécula de azúcar inositol. Más precisamente, el fosfatidilinositol consiste en un esqueleto de glicerol esterificado a dos cadenas de ácidos grasos y unido a un anillo de inositol mediante un enlace fosfodiéster. Normalmente, el grupo fosfato presenta carga negativa a valores de pH fisiológicos; como resultado, la molécula es anfipática.

Entre los sinónimos y designaciones relacionadas más comunes se incluyen:

  • 1,2-Diacil-sn-glicero-3-fosfo-(1D-mio-inositol) — la denominación sistemática basada en la nomenclatura IUPAC
  • Fosfolípido de inositol — utilizado indistintamente en la literatura más antigua
  • Fosfoinosítido (PI) — cuando se hace referencia colectiva al PI y sus derivados fosforilados

La fosfatidilcolina (PC), la fosfatidiletanolamina (PE), el fosfatidilinositol (PI) y la fosfatidilserina (PS) son los glicerofosfolípidos más abundantes en la naturaleza. Las formas fosforiladas del fosfatidilinositol se denominan fosfoinosítidos y desempeñan funciones importantes en la señalización lipídica, la señalización celular y el tráfico de membranas.

El anillo de inositol puede ser fosforilado por diversas cinasas en los grupos hidroxilo de las posiciones tres, cuatro y cinco, en siete combinaciones distintas; sin embargo, los grupos hidroxilo de las posiciones dos y seis normalmente no se fosforilan debido al impedimento estérico. Los múltiples sitios de fosforilación permiten una conversión rápida en lípidos de señalización como PI3P, PI4P, PI(4,5)P2 y PI(3,4,5)P3.

En cuanto a la composición de ácidos grasos, los materiales naturales portan una variedad de derivados de ácidos grasos insaturados en las posiciones sn-1 y sn-2, y la naturaleza y el grado de saturación de la cadena lipídica dependen del organismo. En el PI derivado de la soya, el principal ácido graso presente en los productos fosfolipídicos es el ácido linoleico (C18:2n6), presente en la soya en más del 65%.

La producción de la molécula de fosfatidilinositol se limita al retículo endoplasmático. El paso definitorio de la biosíntesis del fosfatidilinositol es catalizado por las CDP-alcohol fosfotransferasas, enzimas transmembrana que utilizan CDP-diacilglicerol como sustrato donador, y como alcohol aceptor el inositol en eucariotas o el fosfato de inositol en procariotas.

Formas y preparaciones comerciales comunes

El fosfatidilinositol se encuentra comercialmente en varias formas:

  • Lecitina de soya (cruda o desaceitada): Las lecitinas de grado alimentario obtenidas de la soya u otras fuentes son una mezcla que contiene aproximadamente 60% de fosfolípidos y 40% de triglicéridos, esteroles e hidratos de carbono en diversas proporciones. La composición fosfolipídica de la lecitina de soya, en base libre de aceite, es de 21% de fosfatidilcolina, 22% de fosfatidiletanolamina y 19% de fosfatidilinositol.
  • Concentrado de PI purificado: Las fracciones concentradas o aisladas de PI pueden producirse mediante fraccionamiento con disolventes. La fracción insoluble en alcohol es rica en el fosfatidilinositol hidrofóbico y, por lo tanto, favorece la formación de emulsiones agua en aceite.
  • Cápsulas y perlas de gelatina blanda: Utilizadas en aplicaciones de suplementos dietéticos, a menudo estandarizadas a un porcentaje definido de PI dentro de una mezcla total de fosfolípidos.

Los fosfolípidos naturales pueden obtenerse de fuentes vegetales como la soya, el girasol, la semilla de colza (canola), el germen de trigo y la semilla de lino, así como de material animal como la yema de huevo de gallina, la leche o el krill. A nivel mundial, más del 90% de la lecitina comercial proviene de la soya; el girasol y el huevo son alternativas comunes.

2. Fuentes naturales

Las principales fuentes de fosfolípidos naturales comerciales son la soya, la yema de huevo y el ganado bovino (cerebro e hígado). El PI es un componente ubicuo de las membranas en todas las formas de vida. Entre los fosfolípidos importantes se incluyen la fosfatidilcolina, la fosfatidiletanolamina y el fosfatidilinositol; su naturaleza como moléculas anfipáticas les confiere propiedades fisicoquímicas únicas, y su función como componentes principales de las membranas celulares hace que los fosfolípidos sean esenciales para todos los procesos vitales de la célula.

En la lecitina de soya, los principales fosfolípidos son la fosfatidilcolina (PC) con 55.3%, la fosfatidiletanolamina (PE) con 26.3% y el fosfatidilinositol (PI) con 18.4%. En cuanto a la composición total de la lecitina de soya comercial, esta es una mezcla compleja que contiene aproximadamente 65–75% de fosfolípidos junto con triglicéridos y cantidades menores de otras sustancias; los principales fosfolípidos incluyen fosfatidilcolina, fosfatidiletanolamina y fosfátidos que contienen inositol; otras sustancias incluyen hidratos de carbono, pigmentos, esteroles y glicósidos de esterol.

Más allá de la soya, la lecitina de soya, predominada por la fosfatidilcolina, seguida de la fosfatidiletanolamina y el fosfatidilinositol, constituye una excelente fuente de fosfolípidos y ácidos grasos. El PI también se encuentra en cantidades significativas en la yema de huevo, el tejido cerebral y hepático animal, el germen de trigo, las semillas de girasol y fuentes marinas, incluido el krill.

En el cuerpo humano, el lípido original fosfatidilinositol representa aproximadamente el 10% del total de fosfolípidos de membrana en la célula eucariota, mientras que los derivados fosforilados representan solo alrededor del 2–3%, siendo el PI(4)P y el PI(4,5)P2 los que representan la mayor parte de estos lípidos.

3. Uso histórico y tradicional

El fosfatidilinositol y sus derivados tienen una rica historia que se remonta a su descubrimiento por Johann Joseph von Scherer y Léon Maquenne a finales del siglo XIX. Conocido inicialmente como "inosita" por su sabor dulce, el aislamiento y caracterización del inositol sentó las bases para comprender su estructura de ciclohexanol.

El inositol —el componente de la cabeza polar del PI— se identificó por primera vez en tejido muscular a mediados del siglo XIX por Scherer (1850). Su presencia en los fosfátidos de soya fue caracterizada científicamente en el siglo XX. El inositol fue hallado por primera vez en los fosfátidos de soya por Klenk y Sakai, con trabajos iniciales realizados por Woolley y Folch. Este compuesto de inositol corresponde al fosfatidilinositol (PI), cuya estructura fue determinada por Okuhara y Nakayama.

El fosfatidilinositol no tiene un uso tradicional definido en la medicina herbal o popular como compuesto aislado; no era conocido ni extraíble como entidad pura en las farmacopeas premodernas. Sin embargo, los alimentos ricos en inositol —particularmente las vísceras, las leguminosas, los cereales y los frutos secos— se han consumido en todas las principales culturas alimentarias a lo largo de la historia registrada. El uso terapéutico del inositol como suplemento nutricional surgió principalmente en la bioquímica nutricional de mediados del siglo XX, cuando los experimentos de deficiencia en animales revelaron su papel en la prevención de afecciones como la lipodistrofia (depósito anormal de grasa). La categoría más amplia de las lecitinas ricas en fosfolípidos (derivadas principalmente de la soya y la yema de huevo) se ha utilizado en la medicina nutricional occidental y asiática desde principios del siglo XX en adelante, primero como tónico general y posteriormente como apoyo específico para la salud hepática y cardiovascular.

Los avances recientes en la investigación nutricional y bioquímica han documentado al inositol como un constituyente dietético y celular importante. Desde las primeras investigaciones sobre la estructura del inositol hasta la identificación de sus diversos isómeros y sus funciones fisiológicas, el estudio de los compuestos de inositol continúa revelando nuevos conocimientos sobre los procesos celulares.

4. Componentes clave y compuestos activos

El fosfatidilinositol es en sí mismo la principal entidad activa, más que un vehículo para metabolitos secundarios distintos. Su actividad biológica surge de su arquitectura molecular y de las moléculas de señalización derivadas que genera.

4.1 La cabeza polar de inositol

La cabeza polar de inositol (específicamente el mio-inositol) es el rasgo estructural distintivo del PI. Los múltiples sitios de fosforilación permiten una conversión rápida en lípidos de señalización como PI3P, PI4P, PI(4,5)P2 y PI(3,4,5)P3. Una alta especificidad estereoquímica garantiza una unión precisa a dominios proteicos como los motivos PH, FYVE y ENTH.

4.2 La familia de los fosfoinosítidos

La cabeza polar de inositol puede sufrir fosforilación y desfosforilación reversibles, dando lugar a la formación de siete especies fosforiladas distintas. La composición de fosfoinosítidos de las membranas celulares del sistema nervioso central está enriquecida en ácidos grasos y consiste principalmente en fosfatidilinositol (PI), fosfatidilinositol-4-fosfato (PIP) y fosfatidilinositol-4,5-bisfosfato (PIP2).

4.3 Cadenas laterales de ácidos grasos

En los tejidos animales, el fosfatidilinositol es la principal fuente de ácido araquidónico para la biosíntesis de eicosanoides, incluidas las prostaglandinas, mediante la acción de la enzima fosfolipasa A2, que libera los ácidos grasos de la posición sn-2. El 2-araquidonoilglicerol, un ligando endógeno del receptor de cannabinoides, puede ser un metabolito adicional del fosfatidilinositol.

4.4 Diacilglicerol e inositol trisfosfato

La fosfolipasa C (PLC) desempeña un papel central en la vía de señalización de fosfoinosítidos al escindir el fosfatidilinositol 4,5-bisfosfato (PIP2) en dos segundos mensajeros importantes: el inositol trisfosfato (IP3) y el diacilglicerol (DAG). El IP3 se difunde a través del citoplasma y se une a receptores del retículo endoplasmático, lo que desencadena la liberación de iones de calcio hacia el citoplasma.

El fosfatidilinositol y los fosfatos de fosfatidilinositol son la principal fuente de sn-1,2-diacilgliceroles, que actúan como moléculas de señalización en las células animales a través de la acción de una familia de enzimas conocidas colectivamente como fosfolipasa C; los diacilgliceroles regulan un grupo de al menos una docena de enzimas relacionadas conocidas como proteína cinasa C, que a su vez controlan muchos procesos celulares, incluida la diferenciación, la proliferación, el metabolismo y la apoptosis.

5. Mecanismos de acción

5.1 Función estructural en las membranas celulares

La función de los fosfolípidos como componentes principales de las membranas celulares los hace esenciales para todos los procesos vitales de la célula; están ampliamente presentes como componentes secretores y estructurales del organismo y pueden imitar o potenciar procesos fisiológicos naturales. Las funciones del fosfatidilinositol en las membranas biológicas incluyen la regulación de las respuestas celulares a estímulos externos y/o la transmisión nerviosa, así como la mediación de la actividad enzimática mediante interacciones con diversas proteínas específicas.

5.2 La cascada de señalización PI3K/Akt

La vía de señalización de la fosfatidilinositol 3-cinasa (PI3K) regula diversas funciones celulares, incluidas la proliferación celular, la supervivencia, la regulación traduccional de la síntesis de proteínas, el metabolismo de la glucosa, la migración celular y la angiogénesis. En la señalización mediada por receptores tirosina cinasa (RTK), la PI3K es reclutada hacia la membrana plasmática tras la activación del RTK y fosforila el fosfatidilinositol 4,5-bisfosfato (PIP2) para formar fosfatidilinositol 3,4,5-trisfosfato (PIP3); este producto lipídico sirve como sitio de anclaje para proteínas de señalización que contienen dominios de homología a pleckstrina (PH), incluida la proteína cinasa Akt, y la activación de Akt promueve la supervivencia, el crecimiento y la proliferación celular al fosforilar diversos objetivos posteriores.

La señalización de PI3K está modulada por múltiples reguladores, incluidos factores de crecimiento (como el EGF, el IGF-1 y el FGF), hormonas (como el estrógeno y la hormona tiroidea), integrinas, niveles intracelulares de calcio y la señalización de RAS. La señalización de PI3K se regula negativamente a nivel de la eliminación de PIP3 mediante fosfatasas fosfolipídicas, como la proteína homóloga de fosfatasa y tensina (PTEN) y la proteína inositol 5-fosfatasa-2 (SHIP2).

5.3 Señalización del calcio

Bajo la acción de diversos estímulos fisiológicos en animales, el PI(4,5)P2 de la membrana plasmática se hidroliza para liberar inositol 1,4,5-trisfosfato, un mensajero celular que se difunde hacia el citosol y desencadena la liberación de calcio desde un depósito cargado de ATP. Esta liberación de calcio desde los depósitos del retículo endoplasmático es la base de numerosos procesos fisiológicos, incluidos la contracción muscular, la secreción y la expresión génica.

5.4 Función del retículo endoplasmático y expansión de la membrana

Diversas revisiones han intentado explicar por qué consumir mio-inositol adicional, un componente esencial de los fosfolípidos de membrana, suele ser beneficioso para pacientes con afecciones caracterizadas por resistencia a la insulina, enfermedad de hígado graso no alcohólico y estrés del retículo endoplasmático (RE); se ha propuesto que, en las afecciones que responden al inositol dietético, existe una sobreexplotación de las reservas de inositol que limita la capacidad del RE estresado para producir el fosfatidilinositol "adicional" necesario para la expansión de la membrana del RE, y que el consumo de suplementos de inositol aumenta el suministro de inositol a las células deficientes en inositol y con estrés del RE, permitiéndoles producir más PI y expandir el sistema de membranas del RE, así como sostener sus funciones.

5.5 Transporte de colesterol y lípidos

Estudios han demostrado que el fosfatidilinositol puede estimular el transporte reverso de colesterol al aumentar el flujo de colesterol hacia las HDL y al promover el transporte del colesterol-HDL hacia el hígado y la bilis. Estos efectos beneficiosos de los fosfolípidos podrían atribuirse a su capacidad para reducir la absorción intestinal de colesterol, aumentar la excreción biliar de colesterol y modular la expresión y la actividad de factores de transcripción y enzimas involucradas en el metabolismo de las lipoproteínas.

5.6 Formación del anclaje GPI

El PI también sirve como precursor de los anclajes de glicosilfosfatidilinositol (GPI), que se utilizan para fijar ciertas proteínas a la cara externa de la membrana plasmática. En las células de mamíferos, el precursor lipídico es una molécula de fosfatidilinositol con restos 1-alquil,2-acilo, que primero se une mediante inositol a un residuo de N-acetilglucosamina, se desacetila y luego se traslada al otro lado de la membrana mediante una flipasa.

6. Sistemas del organismo y áreas de salud

6.1 Sistema cardiovascular

En ensayos clínicos de fase I/II en pacientes con enfermedad cardiovascular, se administró fosfatidilinositol en dosis superiores a 5 g por día, con efectos únicamente positivos; se demostró que aumentaba los niveles plasmáticos de colesterol de lipoproteínas de alta densidad y de apolipoproteína A1, y reducía los niveles de triglicéridos sin evidencia de toxicidad alguna.

Un estudio clave en humanos, publicado en el Journal of Lipid Research, examinó directamente los efectos del PI en personas. El objetivo de este estudio era determinar la seguridad y el valor terapéutico del PI tras su administración oral a sujetos humanos normolipidémicos; los investigadores realizaron un estudio aleatorizado de 2 semanas en 16 sujetos normolipidémicos que recibieron 2.8 o 5.6 g de PI, con o sin alimentos. El PI fue bien tolerado por todos los sujetos, y afectó significativamente los niveles de HDL-C y triglicéridos en el plasma de los sujetos que lo recibieron con alimentos. Se observaron cambios mínimos en los triglicéridos plasmáticos cuando el PI se administró sin alimentos, mientras que se evidenciaron reducciones significativas cuando se tomó con una comida; los sujetos que recibieron PI con alimentos mostraron, todos ellos, una disminución de los triglicéridos, que osciló entre el 5% y el 60%.

Fuerza de la evidencia: Este hallazgo se basa en un estudio aleatorizado pequeño (n=16) de corta duración (2 semanas). Aunque se observaron efectos estadísticamente significativos sobre el HDL-C y los triglicéridos, el ensayo estuvo limitado en tamaño y duración, y no se han publicado ensayos controlados de mayor envergadura hasta la redacción de este artículo.

6.2 Salud hepática y enfermedad de hígado graso no alcohólico

Estudios recientes han demostrado que los fosfolípidos dietéticos, especialmente la fosfatidilcolina y la fosfatidilserina, tienen diversos efectos biológicos beneficiosos; sin embargo, no existen suficientes datos sobre la función fisiológica del fosfatidilinositol dietético.

La investigación en animales (roedores) ha explorado directamente los efectos hepáticos del PI. En la evaluación del efecto del PI dietético sobre el metabolismo del colesterol en ratas Zucker (fa/fa), un modelo de síndrome metabólico, los animales fueron alimentados con dietas semisintéticas que contenían 7% de aceite de soya o 5% de aceite de soya más 2% de PI durante 4 semanas; el PI dietético previno la hipercolesterolemia leve y la acumulación hepática de colesterol, y estos efectos se atribuyeron al aumento de la excreción fecal de ácidos biliares y a tendencias de disminución del ARNm de ACAT1 y aumento del ARNm de CYP7A1 en el hígado.

El fosfatidilinositol y la fosfatidilserina se han asociado con la reducción de los triglicéridos sanguíneos, la enfermedad de hígado graso, los trastornos bipolares y las enfermedades neurodegenerativas; la deficiencia de estos fosfolípidos también se relaciona con una mayor susceptibilidad al cáncer hepático.

Fuerza de la evidencia: La evidencia sobre el papel del PI en la EHGNA y el metabolismo lipídico hepático se limita actualmente a modelos animales. No se han publicado hasta el momento ensayos clínicos directos en humanos específicamente sobre el PI y la enfermedad hepática en la literatura revisada por pares.

6.3 Sistema nervioso y función cerebral

El metabolismo del PI da lugar a 7 polifosfoinosítidos conocidos (también llamados fosfoinosítidos o fosfatos de fosfatidilinositol), que tienen funciones destacadas en los eventos de transducción de señales en el sistema nervioso central. Entre las clases de lípidos, los glicerofosfolípidos son la clase lipídica predominante en el cerebro, sirviendo como componentes básicos primarios de la membrana celular; la composición de la membrana de una célula es esencial para diversas funciones celulares, incluida la regulación de los canales iónicos, el transporte de neurotransmisores y la transducción de señales.

Los glicerofosfolípidos también participan en la formación de la mielina, responsable de aislar las fibras nerviosas y permitir una transmisión rápida y eficiente de los impulsos eléctricos.

Aunque la fosfatidilserina (un fosfolípido estrechamente relacionado) ha sido investigada en ensayos clínicos sobre la función cognitiva, actualmente no existen ensayos directos en humanos que aíslen específicamente los efectos cognitivos del fosfatidilinositol como suplemento en la literatura revisada por pares publicada. El papel del PI en la señalización neural está establecido bioquímicamente; sin embargo, su traducción en evidencia de suplementación clínica para resultados cognitivos requiere más investigación. La mayoría de los estudios se han realizado in vitro o en animales, y solo existe evidencia limitada sobre el beneficio de la suplementación con fosfolípidos en humanos; se necesita más investigación para comprender el impacto de la suplementación con fosfolípidos y confirmar sus beneficios para la salud.

6.4 Sensibilidad a la insulina y salud metabólica (inositol/SOP)

Un área importante de la investigación clínica se refiere al inositol —el compuesto libre de la cabeza polar que puede liberarse del PI y que es un precursor de la biosíntesis del PI. El mio-inositol y el D-quiro-inositol (estereoisómeros del esqueleto de inositol) se estudian cada vez más en el contexto de la resistencia a la insulina y el síndrome de ovario poliquístico (SOP). La resistencia a la insulina es común en mujeres con síndrome de ovario poliquístico; el inositol podría tener efectos sensibilizadores a la insulina, pero su eficacia en el manejo del SOP sigue siendo indeterminada.

Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024, publicada en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism y destinada a informar las guías internacionales basadas en evidencia sobre el SOP de 2023, analizó treinta ensayos (n = 2230; 1093 en el grupo de intervención, 1137 en el grupo control), de los cuales 19 se combinaron en metaanálisis. Los médicos y sus pacientes deben considerar la incertidumbre de la evidencia junto con los valores y preferencias individuales al participar en la toma de decisiones compartida respecto al uso del inositol para el SOP.

Una revisión general (umbrella review) de 2024 de metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados encontró que el análisis integrado indica que el inositol mejora significativamente los resultados hormonales, metabólicos y reproductivos centrales en pacientes con SOP, aunque todos los resultados del análisis se calificaron como evidencia de baja calidad e incluyeron solo un estudio en algunas comparaciones; los resultados deben interpretarse con cautela.

Un estudio clínico prospectivo sobre el mio-inositol en mujeres con SOP reportó una disminución estadísticamente significativa de la hormona luteinizante (LH), la razón LH/FSH, los niveles de insulina sérica en ayunas y el HOMA-IR (modelo homeostático de evaluación de la resistencia a la insulina). Según ese estudio, el mio-inositol produjo una mejora estadísticamente significativa en el perfil hormonal y metabólico de las pacientes con SOP, y se reportó que era seguro y presentaba buena adherencia.

El complejo de inositol actúa como segundo mensajero de la señalización de la insulina; tanto el mio-inositol como el D-quiro-inositol tienen una acción similar a la de la insulina y se ha planteado que mejoran diversos parámetros menstruales y hormonales en el SOP.

Fuerza de la evidencia: Es importante señalar que la mayor parte de esta investigación clínica sobre inositol/SOP se refiere al inositol libre (mio-inositol o D-quiro-inositol), no al fosfatidilinositol como suplemento dietético per se. El PI es un reservorio de inositol en las membranas celulares y en los alimentos, y el inositol libre puede derivarse del PI mediante la acción de las fosfolipasas. La relación mecanística está establecida, pero no se ha determinado si la suplementación con PI como fosfolípido produce los mismos resultados hormonales y metabólicos que la suplementación con inositol libre.

6.5 Estrés del retículo endoplasmático y enfermedad sistémica

Esta área propone que el consumo de mio-inositol adicional, un componente esencial de los fosfolípidos de membrana, suele ser beneficioso para pacientes con afecciones caracterizadas por resistencia a la insulina, enfermedad de hígado graso no alcohólico y estrés del retículo endoplasmático. La revisión reinterpreta además los datos históricos sobre la deficiencia de inositol como un fallo de las células para adaptarse adecuadamente al estrés del RE, proponiendo que el inositol dietético permite a las células producir más fosfatidilinositol, lo que posibilita la expansión de la membrana del RE y sostiene su función. Este mecanismo, aunque convincente, es de carácter teórico a preliminar y aún no ha sido verificado directamente en ensayos a gran escala en humanos.

6.6 Crecimiento celular, proliferación y señalización relacionada con el cáncer

La vía de señalización de la fosfoinosítido 3-cinasa de clase I es un regulador dinámico de procesos fisiológicos y celulares, incluida la proliferación celular, el crecimiento, la supervivencia, la migración y el metabolismo. La vía de PI3K frecuentemente presenta desregulación en el cáncer humano, e impulsa la tumorigénesis al promover un crecimiento y una transformación celular aberrantes; la hiperactivación de la señalización PI3K/AKT ocurre con frecuencia en cánceres humanos, lo que la convierte en un objetivo terapéutico atractivo. Estos hallazgos, si bien son muy relevantes para el desarrollo de fármacos oncológicos, se refieren a la inhibición farmacológica de las vías derivadas del PI, y no a la suplementación dietética con PI.

7. Evidencia científica por área: tabla resumen

  • Metabolismo lipídico/de colesterol (humanos): Un pequeño ensayo aleatorizado (n=16, 2 semanas) encontró un aumento significativo del HDL-C y una reducción de los triglicéridos con PI en dosis de 2.8–5.6 g/día tomadas con alimentos. Los ensayos cardiovasculares de fase I/II también reportaron beneficios con dosis superiores a 5 g/día. La evidencia es preliminar debido al tamaño reducido de las muestras.
  • Hígado graso / metabolismo lipídico hepático: La evidencia actualmente se limita a estudios en animales (modelos de ratas Zucker). No existen ensayos clínicos publicados en humanos específicamente sobre la suplementación con PI y la EHGNA.
  • Función cognitiva y neurológica: El PI es un componente estructural y de señalización crítico de las membranas neuronales, pero no se han publicado ensayos clínicos en humanos que evalúen específicamente la suplementación con PI para resultados cognitivos hasta la fecha de esta redacción.
  • Resistencia a la insulina/SOP: Existe abundante evidencia de ensayos clínicos para el inositol libre (mio-inositol, D-quiro-inositol), pero no específicamente para el fosfatidilinositol como suplemento fosfolipídico dietético.
  • Estrés del RE y función de membrana: Solo evidencia de nivel mecanístico y de revisión; no existen ensayos clínicos.
  • Vías relacionadas con el cáncer: Las vías derivadas del PI son objetivos bien caracterizados en la farmacología oncológica, pero esto no constituye evidencia a favor de la suplementación dietética con PI para la prevención o el tratamiento del cáncer.

8. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

Las siguientes dosis han sido reportadas en la literatura revisada por pares. Estas son descriptivas, no prescriptivas.

  • Ensayo cardiovascular en humanos (Journal of Lipid Research, 2004): Un estudio aleatorizado de 2 semanas en 16 sujetos normolipidémicos, que recibieron 2.8 o 5.6 g de PI, con o sin alimentos.
  • Ensayos clínicos cardiovasculares de fase I/II: El fosfatidilinositol se administró en dosis superiores a 5 g por día, con efectos únicamente positivos.
  • Estudio en animales (ratas) — metabolismo del colesterol: Las ratas fueron alimentadas con dietas semisintéticas que contenían 7% de aceite de soya o 5% de aceite de soya más 2% de PI durante 4 semanas.
  • Estudio de toxicidad (ratas, vía oral): Se administró por vía oral, en una sola dosis, hasta 2,000 mg/kg de PI purificado a ratas macho y hembra sin que se produjeran muertes ni signos clínicos; posteriormente, se administró PI repetidamente en dosis diarias de 100, 300 y 1,000 mg/kg durante 13 semanas.

No se ha establecido un rango de dosificación estandarizado y universalmente aceptado para el fosfatidilinositol como suplemento dietético por parte de organismos regulatorios como la Oficina de Suplementos Dietéticos del NIH o la EFSA.

9. Consideraciones de seguridad e interacciones conocidas

9.1 Toxicología general

Aunque el fosfatidilinositol es un componente importante en todas las plantas y animales, no se ha reportado toxicidad alguna cuando el PI purificado se administra por vía oral a animales. Un estudio formal de seguridad del PI purificado derivado de soya (Asahi Kasei PI) llevó a cabo evaluaciones de toxicidad aguda, subcrónica y de genotoxicidad. No se observaron muertes ni signos toxicológicos durante el período de administración, ni cambios relacionados con la sustancia de prueba en cuanto al peso corporal, el consumo de alimentos, la oftalmoscopia, la hematología, la bioquímica sanguínea, la necropsia, el peso de los órganos o la histopatología. El nivel sin efecto adverso observado (NOAEL) del PI Asahi Kasei se consideró de 1,000 mg/kg/día para ratas macho y hembra.

La evaluación de la genotoxicidad se realizó mediante la prueba de mutación inversa bacteriana (prueba de Ames) y la prueba de aberración cromosómica in vitro; los resultados no indicaron aumento de colonias revertientes ni aberraciones cromosómicas, lo que sugiere que el PI purificado de soya presenta una alta seguridad en cuanto a genotoxicidad.

9.2 Evaluación de la EFSA sobre las lecitinas (E 322)

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha realizado una reevaluación formal de las lecitinas como aditivo alimentario (E 322), que contiene PI como componente significativo. Los estudios de toxicidad subcrónica en ratas y perros no reportaron efectos adversos, incluso en las dosis más altas evaluadas (3,750 mg de fosfolípido esencial/kg de peso corporal por día, 1,000 mg de fosfatidilinositol de soya o EPL/kg de peso corporal por día en ratas y perros, respectivamente, y 5,460 mg de lecitinas/kg de peso corporal por día en ratas). El Panel consideró que los datos de genotoxicidad disponibles sobre las lecitinas eran suficientes para concluir que no existe preocupación en cuanto a la genotoxicidad. Los estudios de toxicidad crónica en ratas no reportaron efectos adversos incluso en la dosis más alta evaluada (3,750 mg de EPL/kg de peso corporal por día); no se reportaron efectos carcinogénicos en ratas incluso con la dosis más alta evaluada (1,470 y 2,280 mg de lecitina de soya/kg de peso corporal por día en machos y hembras, respectivamente) durante 2 años.

9.3 Alergia a la soya

Según el Panel NDA de la EFSA, la dosis mínima desencadenante (MED) más baja reportada en pacientes alérgicos a la soya sometidos a pruebas de provocación alimentaria doble ciego controladas con placebo fue de 0.2 mg de proteína de soya, aunque la mayoría de los pacientes solo reaccionó a dosis más altas. El Panel también señaló algunos reportes de casos de reacciones de hipersensibilidad asociadas con lecitinas de huevo y de soya. Las personas con alergia documentada a la soya deben tener precaución con las preparaciones de PI derivadas de la soya y considerar alternativas derivadas de girasol o huevo.

9.4 Estado regulatorio como aditivo alimentario

Los organismos reguladores (FDA, EFSA) consideran la lecitina segura (GRAS/E322) en los niveles de uso habituales. El fosfatidilinositol, como componente de la lecitina, se encuentra por lo tanto dentro de esta designación general de seguridad en contextos alimentarios. Sin embargo, como suplemento aislado en dosis farmacológicas, no ha recibido una aprobación específica como fármaco ni una designación oficial de ingesta dietética de referencia (DRI) en los Estados Unidos o la Unión Europea.

9.5 Interacciones y poblaciones especiales

Dada su extrema seguridad y biocompatibilidad, la suplementación dietética con preparaciones fosfolipídicas, en particular el fosfatidilinositol, se presenta como una estrategia novedosa y eficaz que podría utilizarse como terapia alternativa o adyuvante a los medicamentos actuales. No se han identificado interacciones fármaco-fármaco específicas para la suplementación aislada con PI en la literatura revisada por pares consultada para este artículo. Dado que el PI es un sustrato de la PI3K —una vía central en la señalización de la insulina—, en teoría, la suplementación con PI en dosis altas podría interactuar con fármacos inhibidores de la PI3K utilizados en oncología, aunque esto no se ha evaluado clínicamente.

Los estudios sobre la suplementación con PI no abordan específicamente la seguridad durante el embarazo, la lactancia, las poblaciones pediátricas o en personas con insuficiencia hepática o renal grave; estas poblaciones no han sido estudiadas formalmente en ensayos clínicos publicados sobre el PI.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Fosfatidilinositol puede ayudar a apoyar.

  • El fosfatidilinositol es un fosfolípido de membrana fundamental en las neuronas que funciona como sustrato para los sistemas de segundos mensajeros esenciales en la transducción de señales del sistema nervioso. La señalización de calcio mediada por IP3, derivada de la hidrólisis del PI, es fundamental para la liberación de neurotransmisores y la plasticidad sináptica.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Fosfatidilinositol puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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