Aceite de Hígado de Tiburón
Identidad
Nomenclatura y Nombres Químicos
El aceite de hígado de tiburón (AHT) es la fracción lipídica cruda o refinada extraída de los hígados de tiburones, principalmente de especies de aguas profundas. No es una entidad química única, sino una mezcla compleja de clases lipídicas. Las principales especies de origen incluyen Centrophorus squamosus (tiburón de aguas profundas), Cetorhinus maximus (tiburón peregrino) y Squalus acanthias (tiburón espinoso o mielga). La composición del AHT difiere entre especies de tiburón y depende del tamaño del tiburón —el hígado constituye alrededor del 25% del peso corporal total del tiburón— así como de la dieta, el sexo, la tasa de crecimiento, la profundidad de natación y la reproducción.
Los dos componentes principales y más estudiados farmacológicamente son:
- Escualeno: Designado químicamente como 2,6,10,15,19,23-hexametil-2,6,10,14,18,22-tetracosahexaeno (C₃₀H₅₀). En 1916, el químico japonés Tsujimoto Mitsumaru logró aislar el escualeno (C30H50) del aceite de hígado de tiburón (Squalus spp.) y descubrió que el compuesto era un hidrocarburo isoprenoide altamente insaturado que contenía seis dobles enlaces.
- Alquilgliceroles (AKGs): Una clase de lípidos de éter 1-O-alquilglicerol. Durante los últimos 40 años, los investigadores han identificado los ingredientes activos del aceite de hígado de tiburón como alquilgliceroles (AKGs), que son gliceroles unidos por enlaces éter que contienen sustancias como el alcohol batílico (AKG18/0), el alcohol quimílico (AKG16/0) y el alcohol selaquílico (AKG18/1).
Composición
El AHT contiene alquilgliceroles (AKGs), escualeno, pristano, vitaminas A y D, ésteres de ácidos grasos, éteres de glicerol, triglicéridos, colesterol y ácidos grasos. Los aceites de hígado de tiburón son ricos en alquilgliceroles y escualeno, pero contienen cantidades relativamente bajas de ácidos grasos poliinsaturados n-3. Las proporciones cuantitativas varían considerablemente según la especie y el método de procesamiento. El análisis químico de una preparación reveló que estaba casi libre de ácidos grasos de cadena larga n-3 y compuesta principalmente (p/p) de escualeno (38.8%) y alquilgliceroles (43.6%). En las especies de Centrophorus, el aceite puede contener ésteres de glicerol y un 60% de materia insaponificable, incluyendo escualeno (45%) y colesterol (4.5%).
El escualeno proviene predominantemente de los aceites de hígado de tiburón y, en menor medida, de plantas como el olivo, y se utiliza para la producción de surfactantes, colorantes, protectores solares y cosméticos. El valor económico del aceite de hígado de tiburón está directamente relacionado con su contenido de escualeno, el cual es muy variable y dependiente de la especie. Posteriormente, también se encontró escualeno en una variedad de aceites vegetales, incluyendo los de oliva, palma, germen de trigo y salvado de arroz.
Los alquilgliceroles no son exclusivos del hígado de tiburón. Estos lípidos de éter se encuentran en órganos hematopoyéticos de mamíferos, especialmente en la médula ósea y en la leche materna humana.
Formas Comerciales y Preparaciones
El aceite tiene un tono amarillo oscuro a marrón y un aroma y sabor intensos. Se encuentra en forma líquida o en cápsulas, o como ingrediente en cremas para la piel y bálsamos labiales. Existen preparaciones purificadas enriquecidas específicamente en alquilgliceroles, como el producto comercial Alkyrol®, en las que el escualeno y otros componentes potencialmente indeseables han sido eliminados en gran parte. Alkyrol® ha sido purificado para enriquecerse en alquilgliceroles y eliminar contaminantes y sustancias no deseadas como bifenilos policlorados, pesticidas, metales pesados, sustancias grasas incluyendo colesterol, escualeno, y cantidades excesivas de vitaminas A y D. También se ha utilizado en estudios clínicos y observacionales una preparación conocida como Ecomer.
Uso Tradicional e Histórico
Medicina Popular Escandinava
El AHT es un remedio antiguo entre los pescadores de la costa oeste de Noruega y Suecia. La medicina popular escandinava utilizaba el aceite de hígado de tiburón para el tratamiento de cánceres y otras dolencias, basándose en la rareza de tumores en los tiburones y su capacidad para resistir infecciones. En la medicina popular tradicional escandinava, el aceite de hígado de tiburón se utilizaba como ayuda en la cicatrización de heridas, el tratamiento de la irritación de las vías respiratorias y digestivas, y la linfadenopatía. Inicialmente, el AHT era empleado por los pescadores escandinavos para tratar afecciones de la piel, dolencias respiratorias y ciertos cánceres. El aceite se ha utilizado históricamente para tratar lo que se denominaba enfermedad glandular, que hoy probablemente se identificaría como linfadenopatía.
El aceite de hígado de tiburón se utilizó durante siglos en los países escandinavos, particularmente por los pescadores, como remedio para heridas de cicatrización lenta y contra la irritación de los órganos respiratorios. En el siglo XIX, el uso del aceite de hígado de tiburón casi desapareció, sobreviviendo solo en algunas comunidades pesqueras. Tendrían que pasar más de cien años antes de que su uso se revitalizara, tras la publicación de documentación científica sobre sus efectos beneficiosos.
El AHT ha sido utilizado tradicionalmente por los pescadores escandinavos para el tratamiento de diversas dolencias, incluyendo heridas, enfermedades cardíacas e infertilidad.
La Segunda Guerra Mundial y el Resurgimiento a Mediados del Siglo XX
Su uso aumentó durante la Segunda Guerra Mundial como fuente de vitamina A en medio de la escasez de alternativas como el aceite de hígado de bacalao.
En 1952, una joven médica sueca, Astrid Brohult, M.D., descubrió que la médula de huesos frescos de ternero administrada a niños con leucemia estimulaba su producción de glóbulos blancos. Brohult y Holmberg, utilizando la porción insaponificable de diferentes grasas de médula ósea, así como preparaciones que contenían ésteres de alquilgliceroles en leucemia infantil, observaron un efecto prodiferenciador sobre los glóbulos blancos que condujo a la administración clínica de AKGs en la leucopenia actínica. A principios de la década de 1950, Astrid Brohult comenzó a experimentar con AKGs de médula de ternero en niños con leucemia, destacando su capacidad para estimular la producción de glóbulos blancos; más tarde, en 1963, publicó una tesis sobre los AKGs y su uso en pacientes con cáncer uterino irradiado, demostrando que la administración de AKG durante la exposición a la radiación reducía la leucopenia inducida en la médula ósea tras la radioterapia por carcinoma de cuello uterino.
Se descubrió que los ingredientes activos del aceite de hígado de tiburón eran un grupo de gliceroles unidos por enlaces éter conocidos como alquilgliceroles. El uso clínico inicial fue para el tratamiento de leucemias, y posteriormente para prevenir la enfermedad por radiación derivada de la radioterapia con rayos X en el cáncer.
En 1922, Tsujimoto y Toyama encontraron alquilgliceroles en el AHT, y Sir Robert Robinson, premio Nobel, los sintetizó por primera vez en 1930.
Componentes Clave y Mecanismos de Acción
Alquilgliceroles (AKGs)
Los 1-O-alquilgliceroles naturales (alquil-Gro) son lípidos de éter bioactivos presentes en células y fluidos corporales. Son precursores de fosfolípidos de éter, que participan en las estructuras y funciones de las membranas de ciertas células, como los glóbulos blancos o macrófagos. El aceite de hígado de tiburón de Centrophorus squamosus (AHT), o la mezcla de alquil-Gro proveniente de esta fuente, tiene varias actividades biológicas in vivo, incluyendo la estimulación de la hematopoyesis y las defensas inmunológicas, la mejora de la calidad espermática, y actividades antitumorales y antimetastásicas. Se sugieren varios mecanismos para estas múltiples actividades, resultantes de la incorporación de alquil-Gro en los fosfolípidos de membrana y las interacciones de señalización lipídica.
Con respecto a la modulación inmunitaria, los AKGs pueden controlar la respuesta inmunitaria posiblemente mediante la modificación de la producción del factor activador de plaquetas (PAF) y del diacilglicerol (DAG). El nivel de alquilgliceroles naturales aumenta dentro de las células tumorales, aparentemente en un esfuerzo por controlar el crecimiento celular. Estudios recientes indican que la activación de la proteína cinasa C, un paso esencial en la proliferación celular, puede ser inhibida por los alquilgliceroles, una acción que sugiere una inhibición competitiva del 1,2-diacilglicerol por parte de los alquilgliceroles.
Reportes de la literatura muestran que los alquilgliceroles potencian la fagocitosis mediada por receptores Fc, aumentan la respuesta inmunitaria humoral y retrasan las reacciones de hipersensibilidad.
El aceite de hígado de tiburón es una fuente rica de alquilgliceroles que pueden metabolizarse en plasmalógenos. Los plasmalógenos son fundamentales para la salud humana y tienen funciones establecidas en el desarrollo neuronal, la respuesta inmunitaria y como antioxidantes endógenos. Sin embargo, las bases mecanísticas de estas y otras funciones biológicas de los plasmalógenos no están bien definidas.
En cuanto a la permeabilidad de la barrera hematoencefálica, los alquil-Gro sintéticos de cadena corta, como el 1-O-pentil-sn-glicerol, son compuestos interesantes que abren transitoriamente la barrera hematoencefálica (BHE), permitiendo un mayor paso de moléculas terapéuticas a través de esta. El 1-O-decil-sn-glicerol parenteral también puede aumentar el paso de la carbamazepina a través de la BHE. Este efecto se ha demostrado principalmente en modelos animales.
Escualeno
Químicamente, el escualeno es un compuesto poliprenílico, con similitud estructural con el β-caroteno, la coenzima Q10, y las vitaminas A, E y K. El escualeno, un intermediario de la biosíntesis del colesterol, se ha propuesto que actúa de manera similar a las estatinas mediante la inhibición de la 3-hidroxi-3-metilglutaril coenzima A (HMG-CoA) reductasa en el hígado. Sin embargo, esta posibilidad es cuestionada por un número sustancial de estudios in vitro e in vivo existentes que demuestran que el escualeno exógeno exhibe inhibición por retroalimentación de la HMG-CoA reductasa, una enzima clave que funciona en la biosíntesis del colesterol.
El escualeno potencia la presentación de antígenos y la inducción de la respuesta inflamatoria. También se ha descubierto que el escualeno posee un amplio espectro de funciones biológicas, tales como la prevención del deterioro celular, propiedades antienvejecimiento, y la mejora de la inmunidad así como de la función sexual.
El escualeno también es un componente natural del sebo cutáneo humano. Es un triterpeno que actúa como intermediario en la biosíntesis del colesterol y también es un componente importante de los lípidos poliinsaturados superficiales de la piel, actuando tanto como emoliente como antioxidante.
Evidencia Científica por Área de Uso
Inmunomodulación
Un total de 16 artículos que cumplían los criterios de inclusión —incluyendo estudios en humanos y modelos animales in vivo con diversas condiciones de salud basales— indicaron que el AHT tiene un efecto inmunomodulador amplio pero selectivo, que muestra una respuesta adaptativa dependiendo del contexto, como condiciones inflamatorias, cáncer o infección. Las inconsistencias en los resultados resaltaron la complejidad biológica y el papel dependiente del contexto del AHT en el sistema inmunitario. A pesar de esto, los alquilgliceroles (AKG) emergen como un componente bioactivo clave, con algunos estudios que sugieren posibles efectos dependientes de la dosis y que exploran la relación estructura-actividad de diferentes formas de AKG en la modulación de la respuesta inmunitaria.
En un estudio en humanos que examinó el uso perioperatorio, se realizó un estudio espontáneo abierto en 40 pacientes quirúrgicos de edad muy avanzada tratados preoperatoriamente con alquilgliceroles (500 mg dos veces al día durante 4 semanas), con el fin de reducir los riesgos de la cirugía al contrarrestar las condiciones inflamatorias y anérgicas postoperatorias. La aparición de complicaciones se redujo en el grupo tratado con alquilgliceroles, y el cumplimiento fue excelente sin ningún efecto adverso grave. Específicamente, el recuento de leucocitos y la IgG aumentaron significativamente (p <0.05 y p <0.001, respectivamente), lo que podría explicar cierta protección frente a agentes infecciosos y eventos adversos en la reparación de heridas. La concentración de linfocitos también aumentó significativamente en el grupo tratado con AKG (p <0.001), mientras que los neutrófilos disminuyeron significativamente en dicho grupo (p <0.001), lo que indica la resolución de la infección y el restablecimiento del estado fisiológico.
En un estudio de 4 semanas con dosis altas de AHT en 13 adultos, se examinaron los efectos clínicos, inmunológicos y bioquímicos. El experimento se basó en el consumo de 3.6 g de escualeno, 3.6 g de alquilgliceroles y 750 mg de ácidos grasos poliinsaturados n-3 al día durante 4 semanas. Los resultados mostraron una mayor respuesta de los neutrófilos frente a las bacterias, un aumento del nivel del componente del complemento C4 en sangre, un incremento del estado antioxidante total del suero, y un predominio de la producción de las citocinas de tipo I IFN-gamma, TNF-alfa e IL-2 por parte de las células mononucleares de sangre periférica tras la ingesta de aceite de hígado de tiburón.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. La mayoría de los datos provienen de estudios pequeños, no controlados o no aleatorizados en humanos y de modelos animales. Faltan ensayos controlados aleatorizados de mayor tamaño.
Protección contra la Radiación y Coadyuvante Oncológico
Los alquilgliceroles se han estudiado como agentes anticancerígenos en varios ensayos clínicos y se han investigado para el tratamiento de los efectos secundarios inducidos por la radiación y por su capacidad de reforzar el sistema inmunitario.
A principios de la década de 1950, Astrid Brohult demostró que la administración de AKG durante la exposición a la radioterapia reducía la leucopenia inducida en la médula ósea tras la radioterapia por carcinoma de cuello uterino. Los pacientes tratados con AKG mostraron una tasa de complicaciones reducida y una reducción del 47% en la incidencia de fístulas cuando se había administrado AKG antes del tratamiento de radiación.
Los primeros estudios clínicos con suplementación de AHT fueron para el tratamiento de la leucemia y como agente complementario administrado a pacientes con cáncer de cuello uterino sometidas a radioterapia con rayos X. En estos enfoques, la suplementación con AHT logró evitar la leucopenia y la trombocitopenia habitualmente causadas por la radiación.
Los datos en modelos animales sobre la actividad antitumoral incluyen: la inhibición del crecimiento tumoral en el carcinoma injertado 3LL fue similar entre los ratones tratados con AHT (−29 ± 3% en comparación con el control) y con alquil-Gro (−26% ± 3%). El AHT pareció disminuir la metástasis pulmonar en un 31 ± 8% por debajo del control, y el alquil-Gro la redujo en un 64 ± 8%. Cinco días de tratamiento con alquil-Gro se asociaron con una reducción del 26 ± 9% en el marcador endotelial de los vasos sanguíneos tumorales en comparación con el grupo control. Los autores concluyeron que el alquil-Gro y el AHT parecían exhibir efectos antitumorales y antiangiogénicos.
Asimismo, en el contexto de especies individuales de alquilglicerol probadas en modelos de ratón, se sintetizaron y probaron seis componentes prominentes de la mezcla natural de alquil-Gro —12:0, 14:0, 16:0, 18:0, 16:1 n-7 y 18:1 n-9— para actividades antitumorales y antimetastásicas. Los alquil-Gro 16:1 y 18:1 mostraron una fuerte actividad en la reducción del número de metástasis pulmonares, mientras que los alquil-Gro saturados tuvieron un efecto más débil (16:0) o nulo (12:0, 14:0, 18:0).
Fuerza de la evidencia: Los datos clínicos de protección contra la radiación (Brohult) provienen de ensayos antiguos no aleatorizados con limitaciones metodológicas según los estándares contemporáneos. Los datos antitumorales son en gran parte preclínicos (modelos animales). La evidencia clínica en humanos es insuficiente para extraer conclusiones firmes de eficacia.
Salud Cardiovascular y Metabolismo Lipídico
El efecto del AHT y el escualeno sobre los niveles de colesterol ha producido hallazgos mixtos en diferentes diseños de estudio y poblaciones.
En un estudio cruzado, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo (2021), diseñado para evaluar el impacto de la suplementación con AHT sobre los niveles endógenos de plasmalógenos, diez hombres con sobrepeso u obesidad recibieron 4 g de Alkyrol® (AHT purificado) o placebo al día durante 3 semanas, seguido de una fase de lavado de 3 semanas y luego un intercambio de grupos. La suplementación con AHT llevó a cambios significativos en los lipidomas de plasma y de glóbulos blancos circulantes, notablemente un aumento de los niveles de plasmalógenos y otros lípidos de éter. Además, la suplementación con AHT disminuyó significativamente los niveles plasmáticos de colesterol libre total, triglicéridos y proteína C-reactiva. Estos hallazgos sugieren que la suplementación con AHT puede enriquecer los plasmalógenos plasmáticos y celulares, y que este enriquecimiento puede ofrecer protección contra la dislipidemia y la inflamación relacionadas con la obesidad.
En un estudio japonés de 8 semanas controlado con placebo en hombres de mediana edad y de edad avanzada, se comparó la suplementación con AHT a 1,500 mg al día (582 mg como escualeno) con placebo en cuanto a índices de rigidez arterial central y función microvascular periférica. La suplementación con AHT y, por lo tanto, con escualeno, no mostró efectos clínicamente significativos sobre el peso, la presión arterial, la frecuencia cardíaca, o los niveles séricos de lípidos, glucosa, o cualquier otro parámetro de laboratorio.
Un estudio a corto plazo en mujeres jóvenes sanas encontró que 6 semanas de suplementación con AHT llevaron a una disminución significativa de los niveles de proteína C-reactiva en el suero y de los niveles de colesterol intracelular en las células mononucleares de sangre periférica.
Un estudio con dosis altas de 4 semanas en 13 adultos reportó resultados contrastantes: se observó un aumento del nivel de colesterol total de 182.92 ± 29.290 mg/dL antes del consumo de aceite a 224.46 ± 62.198 mg/dL después de la dieta rica en aceite, y una disminución en la fracción HDL. Sin embargo, el metabolismo lipídico se normalizó espontáneamente al finalizar el experimento en todos los individuos.
Los datos en animales también son inconsistentes: un estudio que evaluó las actividades hipercolesterolemiantes del escualeno puro y del AHT en hámsteres encontró que el colesterol total sérico se elevó en un 32% en el grupo con 0.05% de escualeno, en un 23% en el grupo con 0.10% de escualeno, en un 35% en el grupo con 0.5% de escualeno, y en un 19% en el grupo con 0.05% de AHT, en comparación con el grupo control. Por el contrario, la suplementación con escualeno en ratas también ha mostrado aumentos del colesterol HDL en algunos estudios en animales.
Fuerza de la evidencia: Mixta. Los ensayos pequeños en humanos con dosis purificadas y más bajas tienden a mostrar efectos hipolipemiantes o neutros, mientras que los regímenes de dosis altas han elevado transitoriamente el colesterol. Se necesitan ECA más grandes y más largos antes de poder hacer recomendaciones clínicas.
Modulación de Plasmalógenos y Enfermedad Metabólica
Los plasmalógenos son glicerofosfolípidos de membrana con diversas funciones biológicas. Se han observado niveles reducidos de plasmalógenos en enfermedades metabólicas; por lo tanto, aumentar sus niveles podría ser beneficioso para mejorar estas condiciones. El aceite de hígado de tiburón es una fuente rica de alquilgliceroles que pueden metabolizarse en plasmalógenos. Los estudios lipidómicos han caracterizado niveles reducidos de plasmalógenos en varios estados de enfermedad, incluyendo la enfermedad neurodegenerativa y cardiometabólica, destacando el potencial de la modulación de plasmalógenos como estrategia terapéutica. El estudio cruzado de 2021 del Journal of Lipid Research (Paul et al.) señaló que la suplementación con AHT moduló los plasmalógenos y otros lípidos de éter en el plasma y los glóbulos blancos humanos. Estos cambios, junto con mejoras pequeñas pero significativas en marcadores clínicamente importantes de dislipidemia e inflamación, proporcionan una base sólida para ensayos más grandes que examinen el impacto de la suplementación con AHT en las enfermedades metabólicas.
Fuerza de la evidencia: Preliminar pero mecanísticamente coherente. El diseño cruzado controlado con placebo del estudio de 2021 representa la evidencia contemporánea más sólida en humanos hasta la fecha; sin embargo, la muestra (n=10) fue pequeña y los hallazgos requieren replicación en cohortes más grandes.
Estomatitis Aftosa Recurrente (Úlceras Bucales)
No existe un tratamiento específico y eficaz para la estomatitis aftosa recurrente (EAR), lo cual está relacionado con su etiología inexplicada. En un estudio diseñado para determinar la eficacia clínica y la inmunomodulación del aceite de hígado de tiburón en el tratamiento de la EAR, 25 pacientes con enfermedad grave recibieron tratamiento con aceite de hígado de tiburón durante un periodo de tres meses. La frecuencia de aparición de la EAR disminuyó de 1.56 antes del tratamiento a 0.95 después del tratamiento, y el número de lesiones por mes se redujo significativamente durante el tercer mes de tratamiento y dos meses después del tratamiento. Durante los dos meses posteriores al tratamiento, 4 pacientes no presentaron úlceras, y se observó una mejora en todos excepto en 3 de los pacientes restantes.
Fuerza de la evidencia: Muy limitada. Se trata de un único estudio pequeño y no controlado; no se han identificado réplicas controladas con placebo.
Cicatrización de Heridas y Aplicaciones Cutáneas
El AHT se ha utilizado para la cicatrización de heridas, enfermedades inflamatorias pulmonares y del tracto alimentario, linfadenopatía, cáncer y dermatitis. El cribado cualitativo preliminar del aceite de hígado de tiburón descubrió que el escualeno y los alquilgliceroles desempeñan un papel significativo en la promoción de la cicatrización de heridas a través de múltiples mecanismos. También se han estudiado las aplicaciones tópicas; el AHT comercializado bajo el nombre de Isolutrol ha sido estudiado en un ensayo clínico de acné a una concentración tópica de 0.15 g por 100 mL.
Fuerza de la evidencia: Principalmente uso tradicional y preclínico. La evidencia formal de ensayos clínicos en humanos para la cicatrización de heridas es muy limitada.
Fertilidad y Calidad del Esperma
Los alquilgliceroles pueden servir como precursores de un factor activador de plaquetas que se ha relacionado en estudios en animales con la motilidad espermática. Estudios in vivo en cerdos machos mostraron que la ingesta oral de AHT (40 g/día, 28 días) mejoró la motilidad y la velocidad espermática, junto con un aumento de los niveles de alquil-Gro en el esperma. Estos datos sugieren la posibilidad de mejorar la fertilidad mediante la suplementación oral con AHT; sin embargo, se necesita confirmación.
Fuerza de la evidencia: Solo datos en animales. No se han identificado ensayos bien controlados en humanos sobre la calidad del esperma.
Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas
- Sistema Inmunitario: El principal ingrediente inmunoactivo del aceite de hígado de tiburón son los alquilgliceroles. Los AKGs estimulan la actividad de los macrófagos, modulan los perfiles de citocinas y potencian la fagocitosis mediada por receptores Fc.
- Sistema Hematopoyético: Los alquilgliceroles presentes en el aceite de hígado de tiburón pueden tener efectos hematopoyéticos, y parecen aumentar el número de glóbulos blancos y plaquetas en dosis específicas.
- Sistema Cardiovascular: El aceite de hígado de tiburón se ha utilizado durante mucho tiempo como suplemento dietético con actividades promotoras de la salud, particularmente para la salud cardiovascular, en Japón. Se han estudiado los efectos sobre los perfiles lipídicos, la rigidez arterial y la cardioprotección mediada por plasmalógenos.
- Piel y Sistema Tegumentario: El escualeno es un componente predominante del aceite cutáneo o sebo. Proporciona hidratación a la piel y la protege del daño por radiación ultravioleta (UV).
- Sistema Respiratorio: Los usos tradicionales incluían el tratamiento de dolencias respiratorias; no existe evidencia clínica formal.
- Sistema Reproductivo: Los alquilgliceroles pueden influir en la motilidad espermática a través de vías del factor activador de plaquetas; confirmado únicamente en estudios en animales.
- Sistema Nervioso Central (experimental): Varios estudios experimentales han mostrado la capacidad de los alquilgliceroles para abrir la barrera hematoencefálica y facilitar el acceso de fármacos terapéuticos al sistema nervioso central. Esta es un área de interés farmacéutico activo, pero no se ha desarrollado clínicamente con AHT oral.
Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios
El AHT está disponible comercialmente en cápsulas orales, cápsulas de gelatina blanda (softgel) y formas líquidas. También están disponibles preparaciones purificadas y enriquecidas en alquilgliceroles (por ejemplo, Alkyrol®, Ecomer).
- En un estudio de efectos vasculares y seguridad, la dosis fue de 1,500 mg de AHT al día (que proporcionan 582 mg de escualeno) durante 8 semanas; esta dosis se seleccionó porque se encontró bien tolerada en estudios toxicológicos preliminares.
- En el estudio cruzado de 2021 sobre enfermedad metabólica, los participantes recibieron 4 g de Alkyrol® (AHT purificado) al día durante 3 semanas.
- Un estudio con dosis altas en 13 adultos se basó en el consumo de 3.6 g de escualeno, 3.6 g de alquilgliceroles y 750 mg de AGPI n-3 al día durante 4 semanas.
- En un estudio de inmunidad perioperatoria, se administraron alquilgliceroles a 500 mg dos veces al día durante 4 semanas.
- También se ha reportado en la literatura una dosis de 1.5 g una vez al día durante 8 semanas para un uso seguro a corto plazo.
- Los datos en animales sugieren que el AHT puede mejorar la fertilidad. El AHT comercializado bajo el nombre de Isolutrol se ha estudiado en un ensayo clínico de acné a una concentración tópica de 0.15 g por 100 mL.
No existe una dosis estandarizada para el aceite de hígado de tiburón.
Consideraciones de Seguridad
Tolerabilidad General
En un estudio clínico, el 29% de los sujetos que tomaron el suplemento de AHT reportaron eventos adversos leves (P=0.469 en comparación con placebo), siendo el más común el malestar gastrointestinal con o sin erupción. No hubo ningún efecto secundario indeseable relacionado con la intervención de significancia clínica, y no se encontró ninguna anomalía en los parámetros de las pruebas de laboratorio de rutina en ningún sujeto de ninguno de los dos grupos. Los suplementos de AHT pueden tener un sabor y/u olor desagradables.
Hepatotoxicidad: Reporte de Caso
Se reportó un caso de hepatitis tóxica aguda en una mujer de 31 años que presentó síntomas de malestar y molestias abdominales una semana después de iniciar la suplementación con aceite de hígado de tiburón, progresando pronto a ictericia y prurito. Al momento del ingreso, había estado tomando cápsulas de aceite de hígado de tiburón dos veces al día durante 2 semanas. No se identificaron antecedentes familiares, ambientales o factores de riesgo infecciosos para hepatotoxicidad. Se observó una mejora inmediata de los síntomas al suspender el suplemento, con normalización de las enzimas hepáticas dentro de 8 semanas. En Suecia, un producto de AHT (Ecomer) fue prohibido para su uso por la Junta Nacional de Salud y Bienestar debido a la sospecha de efectos adversos.
Riesgo de las Preparaciones No Purificadas
El AHT no purificado o semipurificado podría tener efectos nocivos en el hígado y otros órganos importantes debido a la presencia de cantidades sustanciales de escualeno y otros componentes indeseables. Por lo tanto, el AHT debe consumirse con precaución.
Toxicidad por Vitamina A
El aceite de hígado de tiburón contiene vitamina A, la cual puede ser tóxica en cantidades excesivas. Los síntomas de la toxicidad por vitamina A incluyen mareo, náuseas y, en casos graves, daño hepático.
Contaminantes
Se han identificado contaminantes como bifenilos policlorados (PCBs) y éteres de difenilo polibromados (PBDEs) en productos de AHT crudos y procesados en frío (esencialmente sin refinar). Como producto marino, el aceite de hígado de tiburón puede contener contaminantes como mercurio y PCBs.
Efectos en el Perfil Lipídico a Dosis Altas
La suplementación con aceite de hígado de tiburón en dosis altas afectó notablemente el metabolismo lipídico y el equilibrio del colesterol, incluyendo un aumento del colesterol total y una disminución de la fracción HDL. Sin embargo, el metabolismo lipídico se normalizó espontáneamente al finalizar el experimento. Dado que ni el AHT ni el escualeno han sido estudiados extensamente en humanos, la información sobre su toxicidad y efectos secundarios es limitada.
Neumonía
Se han reportado casos de neumonía inducida por AHT en humanos y en cerdos.
Datos Toxicológicos en Animales
A pesar de la popularidad del AHT, existen pocos datos toxicológicos publicados sobre los alcoxigliceroles. La toxicidad de un extracto de fluido supercrítico de aceite de hígado de tiburón (extracto AKG-1) se evaluó en estudios de toxicidad oral aguda y de dosis repetida (28 días) en ratas, a dosis 200 y 100 veces la dosis máxima recomendada por los fabricantes de suplementos en humanos, respectivamente. Una dosis única oral por sonda de 2,000 mg/kg de peso corporal no produjo eventos adversos ni mortalidad. Una dosis diaria de 1,000 mg/kg de peso corporal durante 28 días por sonda no produjo efectos adversos ni mortalidad.
Interacciones Medicamentosas
El aceite de hígado de tiburón puede interactuar con ciertos medicamentos, incluyendo anticoagulantes e inmunosupresores. Las propiedades inmunoestimulantes de los AKGs representan teóricamente una preocupación farmacodinámica en pacientes que reciben terapia inmunosupresora. No se han identificado estudios formales de interacción farmacocinética en humanos en la literatura revisada por pares. No se han identificado contraindicaciones formales; sin embargo, falta información sobre la seguridad y eficacia durante el embarazo y la lactancia.
Referencias
- PMC4508980 — Vascular effects and safety of supplementation with shark liver oil in middle-aged and elderly males. Experimental and Therapeutic Medicine, 2015.
- PMC2953404 — An Update on the Therapeutic Role of Alkylglycerols. PubMed Central, 2010.
- PubMed 20948908 — An update on the therapeutic role of alkylglycerols. Marine Drugs, 2010.
- PMC2920550 — Multiple Beneficial Health Effects of Natural Alkylglycerols from Shark Liver Oil. Marine Drugs, 2010.
- PMC4280700 — Jurassic Surgery and Immunity Enhancement by Alkylglycerols of Shark Liver Oil. BMC Surgery, 2014.
- PMC8540316 — The Impact of Short-Term Shark Liver Oil Supplementation on the Fatty Acid Composition of Erythrocyte Membranes. Nutrients, 2021.
- PubMed 34146594 — Shark liver oil supplementation enriches endogenous plasmalogens and reduces markers of dyslipidemia and inflammation. Journal of Lipid Research, 2021.
- PMC8281607 — Shark liver oil supplementation enriches endogenous plasmalogens and reduces markers of dyslipidemia and inflammation. Journal of Lipid Research, 2021.
- PMC7071298 — The Efficacy of Squalene in Cardiovascular Disease Risk: A Systematic Review. Nutrients, 2020.
- PMC4015826 — Antitumor and anti-cachectic effects of shark liver oil and fish oil: comparison between independent or associative chronic supplementation in Walker 256 tumor-bearing rats.
- PubMed 9553838 — Some biological actions of alkylglycerols from shark liver oil. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 1998.
- PubMed 16124384 — Effect of high doses of shark liver oil supplementation on T cell polarization and peripheral blood polymorphonuclear cell function.
- PubMed 12396466 — Effect of squalene and shark liver oil on serum cholesterol level in hamsters.
- PubMed 11761818 — Assessment of the effectiveness of the shark liver oil in recurrent aphthous stomatitis treatment: clinical and immunological studies.
- Annals of Hepatology — Shark liver oil: hidden dangers. 2012.
- Drugs.com — Shark Liver Oil: Uses, Benefits & Dosage (Natural Product Database, Facts & Comparisons).
- ResearchGate — Biological action and clinical application of shark liver oil.
- MDPI Nutrients 2021 — The Impact of Short-Term Shark Liver Oil Supplementation on the Fatty Acid Composition of Erythrocyte Membranes.