Aceite de Tiburón (Aceite de Hígado de Tiburón): Una Referencia Integral
1. Identidad, Origen y Nomenclatura
El aceite de hígado de tiburón (AHT) es un extracto rico en lípidos obtenido de los hígados de tiburones, principalmente de especies de aguas profundas.
El AHT se obtiene de los hígados de tiburones, principalmente Centrophorus squamosus, Cetorhinus maximus y Squalus acanthias — conocidos comúnmente como tiburón de aguas profundas, tiburón peregrino y tiburón mielga (dogfish), respectivamente.
El AHT se purifica a partir de tiburones como Centrophorus squamosus, Cetorhinus maximus, Squalus acanthias, tiburones peregrinos y tiburones mielga que viven en océanos fríos y profundos.
Otras especies utilizadas incluyen el tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus) y el tiburón espinoso (Echinorhinus brucus). El nombre del género Squalus dio origen directamente al nombre del compuesto principal del aceite: el escualeno recibió su nombre como resultado de su primer aislamiento a partir del aceite de hígado de tiburones (Squalus spp.).
Químicamente, el escualeno se designa como 2,6,10,15,19,23-hexametil-2,6,10,14,18,22-tetracosahexaeno (fórmula molecular C₃₀H₅₀). El escualeno, el segundo componente más abundante del AHT, es un triterpeno poliinsaturado que contiene seis unidades de isopreno y, por lo tanto, presenta una similitud estructural con diversos compuestos poliprenílicos de origen natural, incluida la vitamina E. Posteriormente, el escualeno se encontró también en una variedad de aceites vegetales, incluidos los de oliva, palma, germen de trigo y salvado de arroz. Químicamente, el escualeno es un compuesto poliprenílico, con una similitud estructural con el β-caroteno, la coenzima Q10 y las vitaminas A, E y K.
La otra clase principal de compuestos bioactivos, los alquilgliceroles (AKG), se denominan formalmente lípidos éter 1-O-alquilglicerol. Estructuralmente, son éteres alquílicos del glicerol. Los tres alquilgliceroles individuales más comúnmente citados que se encuentran en el AHT son el alcohol batílico (1-O-octadecilglicerol), el alcohol quimílico (1-O-hexadecilglicerol) y el alcohol selaquílico (una variante insaturada). Tras la separación mediante cromatografía en ácido silícico, los éteres de glicerol monoinsaturados se han separado de los homólogos saturados, en particular del 1-O-octadecilglicerol (alcohol batílico) y del 1-O-hexadecilglicerol (alcohol quimílico), mediante complejación con urea.
El aceite en sí posee características sensoriales distintivas. El aceite presenta un tono amarillo oscuro a marrón y un aroma y sabor penetrantes. Comercialmente, el AHT puede encontrarse en forma líquida o en cápsulas, o como ingrediente en cremas para la piel y bálsamos labiales. Es un componente de algunas lociones humectantes para la piel y de medicamentos para las hemorroides.
2. Composición Química
La composición precisa del AHT varía notablemente entre especies de tiburón. La caracterización del tiburón de aguas profundas Centrophorus squamosus reveló que el aceite está compuesto en un 60 % por materia insaponificable, que contiene un 45 % de escualeno, un 4,5 % de colesterol y un 10 % de éteres de glicerol lineales saturados y monoinsaturados con 14 a 18 átomos de carbono. En contraste, la preparación utilizada en un estudio japonés de seguridad vascular clínica estaba casi libre de ácidos grasos de cadena larga n-3 y se componía principalmente (p/p) de escualeno (38,8 %) y alquilgliceroles (43,6 %), lo que indica que una dosis diaria de la cápsula de AHT contenía escualeno en un peso de 582 mg.
El análisis bioquímico del aceite de hígado del tiburón espinoso (Echinorhinus brucus) reveló un perfil de ácidos grasos diferente, que incluye la presencia de ácido palmítico (15 %), ácido oleico (12 %), ácido esteárico (8 %), ácido docosahexaenoico — DHA (18 %) y ácido eicosapentaenoico — EPA (16 %). También se encontró que el aceite es una buena fuente de escualeno (38,5 %) y de vitaminas liposolubles A, D y K (vitamina A: 17,08 mg/100 g de aceite, vitamina D: 15,04 mg/100 g de aceite y vitamina K: 11,45 mg/100 g de aceite).
También se han identificado varias variantes distintas de alquilgliceroles en el aceite de hígado de tiburón de Groenlandia. Compuestos como el 1-O-(2-metoxihexadecil)-glicerol, el 1-O-(2-metoxi-4-hexadecenil)-glicerol y el 1-O-(2-metoxi-4-octadecenil)-glicerol se han aislado del AHT de Groenlandia. Se considera que el AHT es la fuente natural más rica de escualeno.
Una distinción clave respecto al aceite de pescado convencional es la relativa escasez de ácidos grasos omega-3. Los aceites de hígado de tiburón son ricos en alquilgliceroles y escualeno, pero contienen cantidades relativamente bajas de ácidos grasos poliinsaturados n-3. La composición de alquilgliceroles también varía según la longitud de cadena y el grado de saturación. La composición de la mezcla natural de alquil-Gro contiene varios alquil-Gro que varían en longitud de cadena e insaturación. Seis constituyentes destacados de la mezcla natural incluyen 12:0, 14:0, 16:0, 18:0, 16:1 n-7 y 18:1 n-9 alquil-Gro.
3. Uso Tradicional e Histórico
El aceite de hígado de tiburón es un aceite obtenido de los hígados de tiburones. Se ha utilizado durante siglos como remedio popular para promover la cicatrización de heridas y como remedio para problemas del tracto respiratorio y del sistema digestivo.
El uso tradicional más documentado proviene de Escandinavia. El AHT es un remedio ancestral entre los pescadores de la costa oeste de Noruega y Suecia. El aceite de hígado de tiburón ha sido utilizado como medicina popular por los habitantes de las aldeas pesqueras de la costa oeste de Noruega y Suecia durante cientos de años. Los pescadores cocinaban los hígados para extraer el aceite, y luego lo almacenaban en estómagos de tiburón limpiados y conservados. El aceite se utilizaba para promover la cicatrización de heridas y como remedio general para afecciones relacionadas con el tracto respiratorio y el sistema digestivo. También se utilizaba para tratar las "enfermedades glandulares", a las que hoy nos referimos comúnmente como ganglios linfáticos inflamados.
El AHT ha sido utilizado tradicionalmente por los pescadores escandinavos para el tratamiento de diversas afecciones, entre ellas heridas, enfermedades cardíacas e infertilidad. El uso tradicional también se extendió a afecciones dermatológicas: el AHT fue empleado inicialmente por los pescadores escandinavos para tratar afecciones cutáneas, dolencias respiratorias y ciertos cánceres.
En Japón, el AHT se conocía con un nombre completamente distinto. Los marineros japoneses lo llamaban samedawa, o "cura todo". El AHT se ha utilizado durante mucho tiempo como suplemento dietético con actividades promotoras de la salud, particularmente para la salud cardiovascular, en Japón.
La base histórica del uso del AHT en las tradiciones relacionadas con el cáncer se fundamentaba en la observación popular más que en la ciencia. En la medicina tradicional escandinava, el aceite de hígado de tiburón era una parte esencial de la terapia contra el cáncer. Este enfoque médico tradicional se basaba en observaciones "populares" tempranas de que los tiburones rara vez padecen tumores y resisten con éxito numerosas infecciones. Esta observación era simplista e incorrecta, ya que la incidencia de cáncer en los tiburones es multifactorial y requiere una evaluación cuidadosa — los tiburones sí pueden desarrollar cáncer.
La transición científica de remedio popular a objeto de investigación comenzó en la década de 1950. El descubrimiento de los alquilgliceroles se remonta a la década de 1950, cuando la médica sueca Astrid Brohult descubrió que la administración de médula ósea de ternero ayudaba en la recuperación de los glóbulos blancos en niños sometidos a radioterapia por leucemia. El ingrediente activo aislado se identificó como alquilgliceroles. En 1963, Astrid Brohult publicó una tesis sobre los alquilgliceroles y su uso en el tratamiento por radiación. Los alquiléteres utilizados se aislaron del hígado de tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus) mediante destilación molecular seguida de hidrólisis.
El descubrimiento bioquímico de los alquilgliceroles precedió a este trabajo clínico. En 1922, Tsujimoto y Toyama encontraron AKG en el AHT, y Sir Robert Robinson, laureado con el Nobel, los sintetizó por primera vez en 1930. El escualeno en sí se aisló algo antes: en 1916, Tsujimoto Mitsumaru, un químico japonés, logró aislar el escualeno (C₃₀H₅₀) del aceite de hígado de tiburón (Squalus spp.) y descubrió que el compuesto era un hidrocarburo isoprenoide altamente insaturado que contenía seis dobles enlaces.
4. Componentes Clave y Mecanismos de Acción
4.1 Alquilgliceroles (AKG)
El aceite de hígado de tiburón se ha utilizado durante más de 40 años tanto como agente terapéutico como preventivo. Se ha descubierto que los ingredientes activos del aceite de hígado de tiburón son un grupo de gliceroles unidos por enlaces éter conocidos como alquilgliceroles.
Los alquilgliceroles no son exclusivos del aceite de hígado de tiburón — son lípidos endógenos en los mamíferos. Los alquilgliceroles son lípidos presentes de forma natural en los humanos, en órganos inmunitarios como la médula ósea, el hígado y el bazo, así como en la leche materna. El calostro de la leche humana contiene una concentración más alta de éteres de glicerol no sustituidos en comparación con la leche madura; la leche humana contiene concentraciones diez veces más altas que la leche de vaca y dos veces más altas que la leche de oveja. La concentración más alta de alquilgliceroles en lípidos neutros se encuentra en la médula ósea humana y en células de cáncer cervical.
El mecanismo principal propuesto para la inmunoestimulación por AKG implica la modulación de la señalización de las células inmunitarias. El nivel de alquilgliceroles naturales se eleva dentro de las células tumorales, aparentemente en un esfuerzo por controlar el crecimiento celular. Estudios recientes indican que la activación de la proteína cinasa C, un paso esencial en la proliferación celular, puede ser inhibida por los alquilgliceroles. Esta acción sugiere una inhibición competitiva del 1,2-diacilglicerol por parte de los alquilgliceroles.
Los AKG también modulan el metabolismo del factor activador de plaquetas (PAF) y del diacilglicerol (DAG). Los alquilgliceroles pueden controlar la respuesta inmunitaria posiblemente mediante la modificación de la producción del factor activador de plaquetas (PAF) y del diacilglicerol (DAG).
A nivel celular, los AKG ejercen efectos sobre la función de los macrófagos. Estudios adicionales sobre la acción inmunoestimulante de los alquilgliceroles sugieren una acción primaria sobre el macrófago. El proceso de activación de macrófagos se ha demostrado tanto con alquilgliceroles sintéticos como naturales. Aunque no se ha determinado el mecanismo exacto, se han sugerido tanto un sistema autocrino como paracrino. Los reportes de la literatura muestran que los alquilgliceroles potencian la fagocitosis mediada por receptores Fc, aumentan la respuesta inmunitaria humoral y retrasan las reacciones de hipersensibilidad.
Los AKG también contribuyen a la biología estructural de las células inmunitarias. Los alquilgliceroles son precursores de fosfolípidos que contribuyen a la estructura y función de las membranas en ciertas células inmunitarias, como los glóbulos blancos y los macrófagos.
La investigación experimental ha identificado una posible aplicación neurológica significativa. Varios estudios experimentales han demostrado la capacidad de los alquilgliceroles para abrir la barrera hematoencefálica y facilitar el acceso de fármacos terapéuticos al sistema nervioso central.
La actividad antitumoral de especies moleculares específicas de AKG se ha estudiado en modelos animales. Los alquil-Gro 16:1 y 18:1 mostraron una actividad fuerte en la reducción del número de metástasis pulmonares, mientras que los alquil-Gro saturados tuvieron un efecto más débil (16:0) o nulo (12:0, 14:0, 18:0) — lo que indica que la potencia antitumoral depende de la estructura. Los alquilgliceroles y el escualeno tienen actividad antitumoral, posiblemente basada en diferentes mecanismos, es decir, inducción de apoptosis de células neoplásicas, supresión de la transducción de señales, inhibición de la angiogénesis y promoción del transporte transmembrana de agentes citotóxicos.
4.2 Escualeno
La evidencia experimental in vitro indica que el escualeno es una molécula antioxidante única que exhibe una actividad captadora de oxígeno altamente efectiva. La presencia de la estructura de dobles enlaces permitió que el hidrocarburo isoprenoide actuara como un antioxidante potente y un antibiótico natural.
El escualeno ocupa un papel metabólico central en los humanos. El escualeno es un intermediario en la síntesis del colesterol y evita la HMG-CoA reductasa en esta vía. Por lo tanto, se ha estudiado por sus efectos sobre la aterosclerosis y las enfermedades cardiovasculares. En relación con la biología de la piel, el escualeno parece desempeñar un papel antioxidante al disminuir el daño causado por la oxidación de radicales libres en la piel. Como componente principal del sebo, la función del escualeno es proteger las superficies cutáneas de la peroxidación lipídica debida a la exposición a la luz ultravioleta. Además, el escualeno se absorbe profundamente en la piel, aumentando su flexibilidad, y no deja residuo graso, lo que ha incrementado su atractivo para fines cosméticos.
A nivel farmacéutico, las propiedades inmunoestimulantes del escualeno se han aprovechado como adyuvante de vacunas. Las formulaciones de aceite en agua a base de escualeno se utilizan como adyuvantes de vacunas que potencian las respuestas inmunitarias a los antígenos. El escualeno es un triterpeno lineal natural que se encuentra en grandes cantidades en ciertos aceites de hígado de pescado, especialmente de tiburones de aguas profundas, y en menor medida en una amplia variedad de aceites vegetales. Los adyuvantes de vacunas a base de escualeno, como MF59 (Novartis), AS03 (GlaxoSmithKline Biologicals) o AF03 (Sanofi), se incluyen en las vacunas estacionales contra los virus de la influenza. El escualeno potencia la presentación de antígenos y la inducción de la respuesta inflamatoria.
4.3 Ácidos Grasos Poliinsaturados Omega-3 (AGPI)
Los AGPI, principalmente ácidos grasos omega-3 que también son componentes del AHT, pueden influir en la función inmunitaria del organismo debido a sus efectos antiinflamatorios. El efecto ateroprotector de la ingesta de omega-3 se ha asociado con una reducción de la síntesis de VLDL y de las partículas pequeñas de LDL. El contenido de omega-3 del AHT es, sin embargo, variable según la especie y generalmente es menor que en las preparaciones convencionales de aceite de pescado.
5. Evidencia Científica por Área de Uso
5.1 Apoyo Oncológico y Radioprotección
Esta es el área con la historia clínica en humanos más extensa y sustancial para el AHT. El uso clínico inicial fue para el tratamiento de leucemias, y posteriormente para prevenir la enfermedad por radiación derivada de la radioterapia oncológica.
La investigación humana fundacional fue realizada por la médica sueca Astrid Brohult y su esposo durante varias décadas. En pacientes con cáncer uterino, una disminución de los glóbulos blancos y las plaquetas, que normalmente ocurre durante el tratamiento con radiación, es menos pronunciada si se administran AKG durante dicho tratamiento. En un estudio prospectivo controlado de 250 pacientes con cáncer cervical, Astrid Brohult administró ésteres de alquilglicerol a uno de cada dos pacientes antes del tratamiento con radiación.
En 1970, Brohult y su esposo Sven Brohult, PhD, informaron por primera vez los efectos positivos de los alquilgliceroles derivados de tiburón en pacientes con cáncer, y en 1986 encontraron tasas de supervivencia más altas en pacientes con cáncer cervical que tomaron alquilgliceroles mientras recibían tratamiento con radiación.
Los resultados específicos en los estudios de radiación incluyen la mitigación de la formación de fístulas: los pacientes que suplementaron con aceite de hígado de tiburón experimentaron una supresión de la médula ósea significativamente menor durante el tratamiento con radiación en comparación con quienes no lo hicieron. En un estudio controlado, las pacientes con cáncer cervical a quienes se administraron alquilgliceroles antes de la radioterapia mostraron una reducción del 47 % en las fístulas — una lesión grave por radiación — en comparación con los controles.
En pacientes con cáncer uterino, se demostró que la disminución de los glóbulos blancos y las plaquetas que normalmente ocurre durante el tratamiento con radiación es menos pronunciada si se administran alquilgliceroles durante dicho tratamiento. En experimentos con ratas irradiadas, se demostró que los alquilgliceroles o sus ésteres inhiben, en cierta medida, la disminución tanto de megacariocitos como de células nucleadas en la médula ósea asociada a la irradiación.
Evaluación de la evidencia: Los estudios de Brohult constituyen la principal base de evidencia clínica en humanos. Representan ensayos prospectivos controlados pero no aleatorizados de un solo grupo de investigación, realizados principalmente entre las décadas de 1960 y 1980. Las afirmaciones sobre las propiedades anticancerígenas e inmunoestimulantes de los suplementos de aceite de hígado de tiburón se basan principalmente en estudios in vitro o en animales. Algunos autores concluyen, no obstante, que los alquilgliceroles del aceite de hígado de tiburón pueden ser útiles como complemento de los tratamientos convencionales contra el cáncer y como profilaxis. El aceite de hígado de tiburón se promueve como suplemento dietético, y se han hecho afirmaciones adicionales de que puede tratar dolencias como el cáncer, el VIH, la enfermedad por radiación y el resfriado común. Hasta la fecha, ninguna de estas afirmaciones ha sido validada médicamente, y el aceite de hígado de tiburón por sí solo no es un medicamento prescrito ni utilizado por los médicos estadounidenses.
5.2 Modulación Inmunitaria
El aceite de hígado de tiburón es una fuente de alquilgliceroles que se han estudiado como agentes anticancerígenos en varios ensayos clínicos. Además, los alquilgliceroles se han investigado por su capacidad para potenciar el sistema inmunitario.
Un pequeño estudio abierto en pacientes quirúrgicos de edad avanzada proporciona uno de los conjuntos de datos humanos más específicos sobre resultados inmunológicos. Se realizó un estudio espontáneo abierto en 40 pacientes quirúrgicos de edad muy avanzada, tratados preoperatoriamente con alquilgliceroles (500 mg dos veces al día durante 4 semanas), con el fin de reducir los riesgos de la operación, contrarrestando las condiciones inflamatorias y anérgicas postoperatorias, logrando así una recuperación rápida y sencilla.
Una revisión sistemática de alcance sobre el AHT y los resultados inmunológicos identificó una señal modesta pero consistente. Un total de 16 artículos cumplieron los criterios de inclusión, incluyendo estudios en humanos y modelos animales in vivo con diversas condiciones de salud basales. El AHT tiene un efecto inmunomodulador amplio pero selectivo, que muestra una respuesta adaptativa dependiendo del contexto, como condiciones inflamatorias, cáncer o infección. Las inconsistencias en los resultados resaltaron la complejidad biológica y el papel dependiente del contexto del AHT en el sistema inmunitario. A pesar de esto, los alquilgliceroles (AKG) emergen como un componente bioactivo clave, con algunos estudios que sugieren posibles efectos dependientes de la dosis y que exploran la relación estructura-actividad de las diferentes formas de AKG en la modulación de la respuesta inmunitaria.
Los datos en animales también respaldan un papel inmunoestimulante del escualeno. Se investigaron los efectos del escualeno sobre las respuestas inmunitarias celulares y no específicas y la actividad antitumoral en ratones. Los parámetros de ensayo inmunológico celular y no específico adoptados en el estudio fueron la reacción de hipersensibilidad de tipo tardío y las células formadoras de rosetas para la inmunidad celular, y las actividades de las células asesinas naturales y los fagocitos para la inmunidad no específica. El escualeno produjo aumentos marcados de las funciones inmunitarias celulares y no específicas y un mejoramiento de la resistencia del huésped al desafío tumoral de manera dependiente de la dosis.
Evaluación de la evidencia: La evidencia sobre la modulación inmunitaria en humanos sigue siendo preliminar. La mayoría de los datos mecanísticos de respaldo proviene de experimentos in vitro y en animales, y los estudios en humanos que existen son pequeños, a menudo no controlados y realizados en subpoblaciones clínicas específicas.
5.3 Efectos Cardiovasculares
El papel del escualeno en la bioquímica del colesterol ha impulsado el interés en el AHT para la salud cardiovascular. Como intermediario en la biosíntesis del fitosterol y el colesterol, la evidencia de que el escualeno tiene efectos beneficiosos contra la enfermedad cardiovascular reveló que el mecanismo era similar al de las estatinas, el cual se asoció con la actividad inhibitoria sobre la HMG-CoA reductasa en el hígado, y reduce la conversión de acetil CoA a colesterol.
Estudios en animales del grupo de Farvin mostraron que la suplementación con escualeno extraído de aceite de hígado de tiburón en ratas con infarto de miocardio (IM) inducido por isoprenalina durante 45 días demostró una disminución significativa del colesterol total y los triglicéridos en comparación con el grupo control. Mientras tanto, el HDL-C en el grupo con IM suplementado con escualeno mostró incrementos significativos en comparación con el grupo control con IM. El tratamiento previo con escualeno en ratas con IM inducido por isoprenalina también aumentó significativamente los niveles de enzimas antioxidantes (GST y GPx) y de enzimas antiperoxidativas (CAT y SOD).
La evidencia en humanos es contradictoria. Por un lado, algunos estudios atribuyen al escualeno efectos antiaterosclerosis. Por otro lado, estudios en animales que utilizan suplementación dietética con escualeno mostraron elevaciones paradójicas del colesterol. Los efectos del escualeno sobre el colesterol se evaluaron en hámsteres alimentados con dietas con 0,05 %, 0,1 % o 0,5 % de escualeno o con 0,05 % de escualeno contenido en AHT durante 4 semanas. Las concentraciones de colesterol total aumentaron un 32 % en el grupo con 0,05 % de escualeno, un 23 % en el grupo con 0,1 % de escualeno, un 35 % en el grupo con 0,5 % de escualeno y un 19 % en el grupo con AHT, en comparación con el grupo control. Se alcanzó significancia estadística (P < 0,05) únicamente en los grupos con 0,05 % y 0,5 % de escualeno. También se observó un efecto similar sobre los triglicéridos. Los niveles de lipoproteínas de alta densidad aumentaron en los grupos con 0,1 % de escualeno, 0,5 % de escualeno y 0,05 % de AHT, en comparación con el grupo control.
La investigación también ha demostrado que la dirección del efecto del escualeno sobre el colesterol puede depender de si se administra por vía oral. Los resultados de estudios previos han reportado que el escualeno exógeno más bien inhibe la HMG-CoA reductasa, una enzima clave para la síntesis de colesterol, y el AHT administrado por vía oral, o una fuente dietética de escualeno, no aumentó el nivel sérico de colesterol.
Evaluación de la evidencia: La evidencia sobre los efectos cardiovasculares del AHT en humanos es contradictoria. La mayor parte de los datos cardiovasculares proviene de modelos animales. Los resultados contradictorios sobre el colesterol entre especies y diseños de estudio impiden extraer conclusiones firmes para la aplicación en humanos.
5.4 Inflamación y Composición de la Membrana Eritrocitaria
Un estudio piloto en humanos publicado en 2021 en Nutrients examinó los efectos bioquímicos a corto plazo de la suplementación con AHT. La suplementación con aceite de hígado de tiburón se ha utilizado ampliamente en los últimos tiempos en la prevención y el tratamiento de enfermedades humanas. Los investigadores analizaron el impacto de la suplementación a corto plazo con AHT sobre ciertos parámetros bioquímicos y la composición de ácidos grasos eritrocitarios en un grupo de mujeres jóvenes sanas. Sus resultados mostraron que 6 semanas de suplementación con AHT llevaron a una disminución significativa de los niveles de proteína C reactiva en el suero y de los niveles de colesterol intracelular en células mononucleares de sangre periférica.
El estudio también encontró cambios en la composición lipídica de la membrana: la suplementación con AHT provocó un aumento significativo en el contenido de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3: ácido docosahexaenoico, ácido docosapentaenoico y ácido α-linolénico. En el grupo de ácidos grasos omega-6, se observó un aumento significativo del contenido de ácido araquidónico y ácido dihomo-gamma-linoleico. El índice omega-3 aumentó significativamente de 3,6 % (antes) a 4,2 % (después de la suplementación).
Evaluación de la evidencia: Estos hallazgos son prometedores, pero están limitados por el pequeño tamaño de la muestra del estudio, la inscripción exclusiva de mujeres jóvenes sanas, la ausencia de un grupo con placebo y el corto período de suplementación.
5.5 Aplicaciones Dermatológicas y Tópicas
El AHT ha sido clasificado como protector tópico. El escualeno parece desempeñar un papel antioxidante al disminuir el daño causado por la oxidación de radicales libres en la piel. El escualeno es un aceite biocompatible con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias e inmunomoduladoras. El escualano, su versión completamente saturada, tiene propiedades hidratantes, antioxidantes y de protección UV. En cosmética, el escualano completamente saturado (C₃₀H₆₂), generado mediante la hidrogenación del escualeno, es un ingrediente valioso debido a sus propiedades emolientes, hidratantes y antioxidantes. El escualano penetra fácilmente en la piel humana, sirviendo así como vehículo líquido que facilita la absorción de otras moléculas bioactivas.
Un producto tópico de AHT comercializado con el nombre de isolutrol se ha estudiado para el acné. El AHT comercializado con el nombre de isolutrol se ha estudiado en un ensayo clínico sobre acné a una concentración tópica de 0,15 g por 100 mL.
Evaluación de la evidencia: Los efectos hidratantes y protectores de la barrera cutánea del escualano (el derivado saturado y estable del escualeno) están bien establecidos en la ciencia cosmética. La evidencia sobre el tratamiento clínico de enfermedades dermatológicas mediante AHT oral sigue siendo escasa.
5.6 Hematopoyesis y Apoyo a las Células Sanguíneas
El AHT oral o la mezcla de alquilgliceroles de fuentes de hígado de tiburón tiene varias actividades biológicas in vivo, incluida la estimulación de la hematopoyesis y las defensas inmunológicas, o actividades antitumorales y antimetastásicas in vivo. El efecto estimulante de la hematopoyesis sustenta las observaciones radioprotectoras — al apoyar la función de la médula ósea, los AKG pueden reducir la gravedad de la leucopenia y la trombocitopenia inducidas por la radiación.
5.7 Escualeno como Adyuvante Farmacéutico
Más allá de la suplementación dietética, el escualeno extraído del AHT se ha utilizado como componente lipídico activo en sistemas adyuvantes de vacunas aprobados. El escualeno se utiliza actualmente en numerosas emulsiones para vacunas y sistemas de administración de fármacos debido a sus propiedades estabilizadoras y su biocompatibilidad. Los adyuvantes de vacunas a base de escualeno, como MF59 (Novartis), AS03 (GlaxoSmithKline Biologicals) o AF03 (Sanofi), se incluyen en las vacunas estacionales contra los virus de la influenza. Los tres están aprobados para su uso tanto en vacunas contra la influenza estacional como pandémica. Estudios en ratones y primates no humanos mostraron que, además de su papel como portadores de antígenos, los adyuvantes basados en escualeno potencian tanto las respuestas inmunitarias innatas como las adaptativas.
El MF59 potencia las respuestas inmunitarias al antígeno al actuar sobre tres tipos celulares diferentes, incluidos monocitos, macrófagos y granulocitos. El MF59 tiene una serie de efectos sobre estas células, incluidos el aumento de la captación de antígenos, la liberación de quimioatrayentes y la inducción de la diferenciación celular.
En cuanto a la seguridad del escualeno en los adyuvantes de vacunas y su relación con el llamado síndrome de la Guerra del Golfo, se creía que el síndrome de la Guerra del Golfo Pérsico estaba vinculado a anticuerpos desarrollados contra el escualeno contenido en las vacunas. Sin embargo, los datos clínicos han sugerido que los anticuerpos contra el escualeno se han detectado en individuos sanos, y la presencia de estos anticuerpos no aumenta con las vacunas que contienen escualeno. Los anticuerpos antiescualeno no aumentan con la inmunización mediante vacunas que contienen el adyuvante MF59. Estos datos amplían el perfil de seguridad del adyuvante en emulsión MF59.
6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios
Ningún organismo regulador ha establecido una ingesta diaria recomendada oficial para el AHT como suplemento dietético. Las dosis utilizadas en contextos clínicos y de investigación incluyen:
- En el estudio de inmunidad quirúrgica, los pacientes fueron tratados preoperatoriamente con alquilgliceroles a 500 mg dos veces al día durante 4 semanas.
- El hígado de tiburón es una fuente natural importante de alquilgliceroles, que no presentan efectos secundarios conocidos en dosis de 100 mg tres veces al día.
- El aceite de hígado de tiburón es posiblemente seguro cuando se usa a corto plazo. Se han utilizado con seguridad dosis de 1,5 gramos diarios durante hasta 8 semanas.
- En un estudio japonés de seguridad vascular, una dosis diaria de la cápsula de AHT contenía escualeno en un peso de 582 mg.
- Una evaluación sugirió introducir el producto nutracéutico en dosis de 500 mg dos veces al día en personas de edad muy avanzada antes del tratamiento quirúrgico, para la modulación de leucocitos y la reactividad inmunológica soluble.
- En los estudios de Brohult sobre cáncer cervical, las pacientes del subgrupo de dosis alta recibieron un promedio de 95 gramos y las del subgrupo de dosis baja recibieron un promedio de 65 gramos de alquilgliceroles en total durante el periodo del tratamiento con radiación.
Debido a la falta de ensayos clínicos en humanos, actualmente escasea la evidencia sólida sobre la eficacia del aceite de hígado de tiburón para cualquier afección. Del mismo modo, no existen dosis formalmente establecidas para el aceite de hígado de tiburón.
7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones
7.1 Perfil General de Seguridad
Se han reportado pocos efectos tóxicos. Los suplementos de AHT pueden tener un sabor y/u olor desagradables. No se observaron reacciones adversas ni efectos sobre la mortalidad en ratas que recibieron dosis a corto y largo plazo de un extracto de fluido supercrítico de AHT en dosis de 100 a 200 veces la del consumo humano normal.
7.2 Hepatotoxicidad
Se ha documentado en la literatura un evento adverso clínicamente relevante. Se reportó un caso de hepatitis tóxica aguda en una mujer de 31 años que se volvió sintomática con malestar general y molestias abdominales 1 semana después de comenzar la suplementación con aceite de hígado de tiburón, lo cual progresó pronto a ictericia y prurito. Al momento del ingreso, había estado tomando cápsulas de aceite de hígado de tiburón dos veces al día durante 2 semanas. No se identificaron antecedentes familiares ni factores de riesgo ambientales o infecciosos para hepatotoxicidad. Se observó una mejoría inmediata de los síntomas tras la interrupción del suplemento, con normalización de las enzimas hepáticas dentro de las 8 semanas.
7.3 Riesgo Pulmonar
Se han reportado casos de neumonía inducida por AHT en humanos y cerdos. Este riesgo parece estar asociado con la aspiración del aceite en lugar de la ingestión oral.
7.4 Acciones Regulatorias
En Suecia, un producto de AHT (Ecomer) fue prohibido para su uso por la Junta Nacional de Salud y Bienestar debido a sospechas de efectos adversos.
7.5 Contaminantes Ambientales
Como depredador marino de la cima de la cadena alimentaria, los tiburones bioacumulan contaminantes ambientales. Como producto marino, el aceite de hígado de tiburón puede contener contaminantes como mercurio y PCB (bifenilos policlorados). Los PCB pueden tener efectos nocivos en los humanos y pueden aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer. Sin embargo, aunque los tiburones son propensos a la contaminación por metales pesados — más específicamente a la contaminación por mercurio —, la investigación sugiere que este se acumula principalmente en el tejido muscular y las aletas, y que, en el caso de los peces expuestos al mercurio, sus aceites tienden a presentar cantidades insignificantes del metal, lo que sugiere que podría eliminarse durante el proceso de fabricación.
Debido a la sobrepesca y al aumento de la contaminación en el océano — como metales pesados y contaminantes orgánicos persistentes — que puede contaminar el producto triterpénico, el escualeno de origen tiburón es una fuente desfavorable para aplicaciones médicas.
7.6 Riesgo de Toxicidad por Vitamina A
Algunas preparaciones de AHT, particularmente de ciertas especies, contienen cantidades significativas de vitaminas liposolubles, incluida la vitamina A. En el tiburón espinoso, por ejemplo, se encontró que el aceite es una buena fuente de vitaminas liposolubles A, D y K (vitamina A: 17,08 mg/100 g de aceite). Los síntomas de toxicidad por vitamina A incluyen mareo, náuseas y, en casos graves, daño hepático.
7.7 Efectos sobre el Perfil Lipídico
El uso prolongado en dosis altas se ha relacionado con cambios en los perfiles lipídicos. Debido a que el escualeno es un precursor bioquímico de la síntesis de colesterol, existe el riesgo de elevar el colesterol total y los niveles de colesterol LDL, lo que hace necesario un monitoreo sanguíneo regular en los usuarios frecuentes.
7.8 Interacciones Farmacológicas
El AHT tiene un alto contenido de omega-3, del cual se sabe que reduce la presión arterial. Del mismo modo, dado el efecto anticoagulante de los AGPI omega-3, su ingesta puede aumentar el riesgo de hemorragias cuando se combina con medicamentos anticoagulantes como la aspirina y la warfarina. El aceite de hígado de tiburón también puede interactuar con ciertos medicamentos, incluidos los anticoagulantes y los inmunosupresores.
7.9 Inestabilidad Oxidativa
Debido a su contenido de AGPI omega-3, el AHT es altamente propenso a la oxidación, lo que significa que puede volverse rancio fácilmente. Los suplementos de omega-3 oxidados pueden perder su eficacia y provocar efectos perjudiciales para la salud. Los factores que pueden hacer que el suplemento de AHT pierda su frescura incluyen la exposición a la luz, el calor y el oxígeno.
7.10 Embarazo y Alergia a los Mariscos
No se han identificado formalmente contraindicaciones. Falta información sobre la seguridad y eficacia durante el embarazo y la lactancia. Las personas con alergias a los mariscos también pueden reaccionar al aceite de hígado de tiburón.
8. Sistemas Corporales y Áreas de Uso Asociadas
- Sistema inmunitario: Activación de macrófagos, potenciación de la fagocitosis mediada por receptores Fc, modulación de la respuesta inmunitaria humoral, apoyo a la hematopoyesis.
- Oncología (coadyuvante): Radioprotección durante la radioterapia; mitigación de la leucopenia y la trombocitopenia; actividad antitumoral y antimetastásica en modelos experimentales.
- Sistema cardiovascular: Posibles efectos antiaterosclerosis mediante la modulación de la HMG-CoA reductasa; evidencia contradictoria sobre los niveles de colesterol y triglicéridos.
- Piel y tegumento: Protección antioxidante tópica, componente del sebo, hidratación, protección frente a la peroxidación lipídica; componente de preparaciones dermatológicas y cosméticas.
- Sistema nervioso central (experimental): Permeabilización de la barrera hematoencefálica en modelos experimentales para la administración de fármacos.
- Sistemas respiratorio y gastrointestinal: Uso tradicional popular para dolencias del tracto respiratorio y digestivo.
- Sistema linfático: Uso histórico para la linfadenopatía.
- Farmacología: El escualeno es un componente adyuvante clave en vacunas contra la influenza autorizadas (MF59, AS03, AF03).
Referencias