Taxifolina (Dihidroquercetina): Una Referencia Integral
1. Identidad y Caracterización Química
1.1 Nombres y Clasificación
La taxifolina (3,5,7,3′,4′-pentahidroxi flavanona), un flavonoide de origen natural también conocido como dihidroquercetina, tiene la fórmula molecular C15H12O7, un peso molecular de 304.25 g/mol, y el nombre sistemático IUPAC (2R,3R)-2-(3,4-dihidroxifenil)-3,5,7-trihidroxi-2,3-dihidrocromen-4-ona. Pertenece a la subclase de flavanonoles de los flavonoides, que forman parte del grupo más amplio de compuestos polifenólicos.
La estructura C15 consiste en dos anillos de benceno (A y B) unidos por un anillo heterocíclico (C). Las propiedades antioxidantes de la taxifolina están respaldadas por cinco grupos hidroxilo ubicados en las posiciones 3, 5, 7, 3′ y 4′ que permiten una eliminación eficaz de radicales libres. La taxifolina contiene dos centros estereogénicos en las posiciones 2 y 3 de su anillo C, lo que da lugar a múltiples formas estereoisoméricas.
La taxifolina tiene dos centros estereogénicos en el anillo C, a diferencia de la quercetina, que no tiene ninguno. Por ejemplo, la (+)-taxifolina tiene configuración (2R,3R), lo que la convierte en uno de los cuatro estereoisómeros que componen dos pares de enantiómeros. Esta complejidad estereoquímica diferencia a la taxifolina de su análogo estructural, la quercetina, y tiene implicaciones para su actividad biológica.
1.2 Fuentes Naturales y Orígenes Botánicos
La taxifolina es un flavonoide de origen natural que se encuentra en diversas especies vegetales, como el cardo mariano (Silybum marianum), la cebolla (Allium cepa), la corteza del abeto de Douglas (Pseudotsuga taxifolia) y la corteza del pino marítimo francés (Pinus pinaster). Se aisló por primera vez de la corteza del abeto de Douglas (Pseudotsuga taxifolia (Lindl.) Britton).
Se ha encontrado taxifolina en diferentes gimnospermas, incluyendo Larix sibirica (alerce siberiano), Larix gmelini (alerce de Dahuria), Larix decidua (alerce europeo), Larix kaempferi (alerce japonés), Pseudotsuga taxifolia (corteza de abeto de Douglas), Picea abies (abeto rojo europeo), Chamaecyparis obtusa (ciprés de hojas obtusas), Pinus silvestris, Pinus roxburghii, Pinus sibirica, Cedrus deodara, Juniperus communis y Taxus chinensis.
La taxifolina también se encuentra en el arroz no glutinoso hervido con frijol adzuki (adzuki-meshi), y en vinagres añejados en madera de cerezo. Específicamente, la taxifolina se encuentra en alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, vino, té y cacao.
También se encuentra en el extracto de silimarina de las semillas de cardo mariano. Se utiliza en diversas preparaciones comerciales como Legalon™, Pycnogenol® y Venoruton®.
1.3 Biosíntesis
La taxifolina y compuestos relacionados se biosintetizan a través de la vía de los fenilpropanoides, y la mayoría de los pasos biosintéticos han sido caracterizados funcionalmente. El conocimiento adquirido mediante la investigación detallada de su biosíntesis ha proporcionado la base para la reconstrucción de las vías biosintéticas.
1.4 Formas Comunes y Preparaciones
El extracto rico en taxifolina disponible comercialmente para aplicaciones como ingrediente alimentario en Europa es un extracto agua-etanol de la madera del alerce de Dahuria y contiene un mínimo de 90% de taxifolina. En la práctica, rara vez se utiliza solo, sino que se emplea frecuentemente en preparaciones como la silimarina (Legalon™) junto con silibina A, silibina B, isosilibina A y otros compuestos. La taxifolina se comercializa como suplemento dietético en forma de cápsulas, tabletas y polvo, y también se incorpora en alimentos funcionales, bebidas y productos cosméticos.
2. Descubrimiento y Contexto Histórico
A finales de la década de 1940, el Laboratorio de Productos Forestales de Oregón (EE. UU.) comenzó a investigar la composición química de la corteza de los pinos del oeste. Una de las primeras especies estudiadas a fondo fue la corteza del abeto de Douglas, donde se encontró un bioflavonoide con un efecto antioxidante muy potente, identificado como taxifolina, también conocida como dihidroquercetina (Pew, John C., 1947).
Durante mucho tiempo se creyó que la dihidroquercetina solo se encontraba en materias primas costosas como los cítricos, las semillas de uva, la Sophora japónica, los pétalos de rosa y los tallos del Ginkgo biloba. El nivel de desarrollo de las técnicas de laboratorio e industriales del siglo XX no permitía obtener bioflavonoides, incluida la dihidroquercetina, en grandes cantidades, lo que representaba una barrera para su amplia implementación en la medicina preventiva y clínica.
3. Uso Tradicional e Histórico
El complejo de silimarina, compuesto por cuatro flavonolignanos (silicristina, silidianina, silibinina y taxifolina), se ha utilizado desde tiempos antiguos tanto en la medicina tradicional europea como en la asiática para el tratamiento de trastornos hepáticos.
El uso medicinal de la taxifolina se remonta siglos atrás, particularmente en Rusia y partes de Asia, donde las decocciones y extractos de alerce se han empleado tradicionalmente para apoyar la salud general, promover la longevidad y fortalecer la resiliencia frente a factores de estrés ambiental. Los sanadores tradicionales valoraban las preparaciones ricas en taxifolina por sus supuestos beneficios en el tratamiento de afecciones respiratorias, problemas circulatorios y condiciones inflamatorias. Se creía que estos remedios fortalecían el cuerpo contra las infecciones, ayudaban en la cicatrización de heridas y aliviaban los síntomas del resfriado y la gripe.
La taxifolina contenida en el alerce siberiano tiene actividad de tipo vitamina P y antioxidante, y es uno de los antioxidantes más activos y estables. Las propiedades farmacológicas de la dihidroquercetina han sido ampliamente estudiadas por el Instituto de Investigación de Farmacología de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias Médicas (Tomsk) y por la Academia Médica de Moscú. La sustancia fue incluida en el registro de medicamentos de Rusia en 2002.
En Corea, el Rhododendron mucronulatum —otra planta que contiene taxifolina— se distribuye en partes de China, Japón y en toda Corea. Sus raíces se han utilizado extensamente en la medicina tradicional oriental como remedio contra la fiebre, la disuria, y como tónico en Corea y China.
Es importante señalar que estos usos históricos se atribuían a los extractos de la planta entera, no a la taxifolina aislada específicamente. La atribución científica de los beneficios tradicionales observados exclusivamente al constituyente taxifolina requiere evidencia independiente.
4. Constituyentes Clave, Compuestos Activos y Mecanismos de Acción
4.1 Mecanismos Antioxidantes
El flavonoide taxifolina, también conocido como dihidroquercetina, tiene efectos farmacológicos similares a los de otros flavonoides. Sin embargo, su capacidad antioxidante es superior a la de los flavonoides comunes. Las propiedades antioxidantes de la taxifolina están respaldadas por cinco grupos hidroxilo ubicados en las posiciones 3, 5, 7, 3′ y 4′ que permiten una eliminación eficaz de radicales libres.
La taxifolina activa Nrf2 para inducir la expresión de HO-1, que desempeña un papel en la supresión del estrés oxidativo y la inflamación. Esta regulación conduce a una reducción de las citocinas proinflamatorias como TNF-α e IL-6, y disminuye los marcadores de estrés oxidativo.
La formación de radicales libres en las mitocondrias desempeña un papel clave en el desarrollo de la apoptosis, lo que incluye la formación de superóxido por la cadena respiratoria, y la peroxidación lipídica en cadena que resulta en la liberación de citocromo c de las mitocondrias y el inicio de la cascada apoptótica. En un estudio sobre el efecto de la taxifolina en estas reacciones, la actividad peroxidasa del complejo de citocromo c con dioleoil cardiolipina disminuyó en un 50% con taxifolina a concentraciones de 0.7 μM.
La dihidroquercetina desempeña un papel importante en la recirculación de la vitamina C por todo el cuerpo y también permite que la vitamina C dure más tiempo en el organismo.
4.2 Mecanismos Antiinflamatorios
La taxifolina elimina eficazmente las especies reactivas de oxígeno (ROS), potencia las enzimas antioxidantes e inhibe las respuestas inflamatorias a través de las vías NF-κB y PI3K/Akt.
Existe evidencia creciente de que la metaloproteinasa de matriz-10 (MMP-10) está involucrada en la respuesta inflamatoria. En biopsias de asma, la expresión de MMP-10 estaba elevada en las células epiteliales, así como en las células inflamatorias subepiteliales y las células residentes. El remodelado y la inflamación de las vías respiratorias están asociados con eosinofilia submucosa, en la cual MMP-10 podría tener un papel influyente. La taxifolina inhibe la expresión de MMP-10 al bloquear la vía Wnt/β-catenina, mejorando el daño inflamatorio en las células epiteliales bronquiales humanas.
4.3 Mecanismos Cardiovasculares
La taxifolina contribuye a sus efectos cardioprotectores a través de mecanismos clave como la modulación de vías como PI3K/AKT y JAK2/STAT3, la inhibición de la NADPH oxidasa y la modulación de la producción de óxido nítrico.
Se ha demostrado que la taxifolina inhibe la agregación plaquetaria inducida por diversos agonistas, como ADP, colágeno, trombina, U46619 y convulxina. Además, también limitó la adhesión plaquetaria al colágeno y la síntesis de tromboxano A2 (TXA2).
La taxifolina atenúa el daño hepático en un modelo de ratón de lesión hepática aguda inducida por CCl4, al reducir el estrés oxidativo mediante la activación de enzimas antioxidantes e inhibir las respuestas inflamatorias en los hepatocitos. Específicamente, la taxifolina mantuvo los niveles de glutatión, redujo la acumulación de malondialdehído y previno el daño a las membranas celulares.
4.4 Mecanismos Anticancerígenos
La taxifolina elimina eficazmente las ROS, potencia las enzimas antioxidantes e inhibe las respuestas inflamatorias a través de las vías NF-κB y PI3K/Akt. Protege al hígado al reducir el estrés oxidativo y la apoptosis, mientras también demuestra efectos anticancerígenos mediante la detención del ciclo celular y la supresión tumoral.
Este efecto de la taxifolina es significativo para la supresión de las señales de supervivencia celular y la inducción de la apoptosis. Los resultados en modelos de carcinoma hepatocelular (células HepG2 y Huh7) mostraron una atenuación en los niveles de expresión de ARNm y proteína de Hif1-α, VEGF y Akt tras el tratamiento con taxifolina, lo que sugiere que la taxifolina podría ser una opción viable para frenar la supervivencia celular y la angiogénesis en el carcinoma hepático.
La taxifolina no es mutagénica y es menos tóxica que el compuesto relacionado, la quercetina. Actúa como un agente quimiopreventivo potencial al regular genes a través de un mecanismo dependiente de ARE.
4.5 Mecanismos Neuroprotectores
La taxifolina es un flavonoide bioactivo de tipo catecol que exhibe efectos pleiotrópicos, incluidas actividades antioxidantes y antiglicación. Los investigadores han demostrado que la taxifolina inhibe la formación de fibrillas de Aβ in vitro, y además han mostrado que mejora el flujo sanguíneo cerebral, facilitando la eliminación de Aβ en el cerebro y suprimiendo el deterioro cognitivo en un modelo de ratón con angiopatía amiloide cerebral (CAA).
In vitro, la taxifolina inhibió la agregación del amiloide-β1–40, un componente principal de los depósitos vasculares de amiloide-β; in vivo, redujo los niveles de oligómeros de amiloide-β en el cerebro, con un aumento concomitante de los niveles de amiloide-β1–40 en circulación. Esto sugirió que la taxifolina podría facilitar la eliminación del amiloide-β del cerebro, quizás a través del sistema de drenaje periarterial intramural (IPAD), un sistema de eliminación de amiloide-β mediado por la vasculatura, lo que potencialmente mantendría la integridad vascular, aliviaría los depósitos de amiloide-β y prevendría la disfunción cognitiva.
5. Evidencia Científica por Área de Salud
5.1 Salud Cardiovascular
A través de sus actividades antioxidantes y antiinflamatorias, la taxifolina ha mostrado un potencial terapéutico significativo en enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis, la isquemia miocárdica y la cardiomiopatía diabética. Sin embargo, la mayor parte de esta evidencia proviene de estudios preclínicos (en animales y cultivos celulares). A través de sus actividades antioxidantes y antiinflamatorias, la taxifolina ha mostrado un potencial terapéutico significativo en enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis, la isquemia miocárdica y la cardiomiopatía diabética. Las revisiones destacan efectos cardioprotectores en modelos preclínicos de aterosclerosis, lesión por isquemia/reperfusión y cardiomiopatía diabética.
La taxifolina ha mostrado beneficios cardiovasculares, pero sus mecanismos antihipertensivos siguen sin estar bien definidos. Un estudio tuvo como objetivo dilucidar de manera integral los mecanismos moleculares subyacentes a los efectos hipotensores de la taxifolina, integrando farmacología de redes, acoplamiento molecular, estudios funcionales ex vivo y validación in vivo. En dicho estudio, ratas espontáneamente hipertensas (SHR) recibieron taxifolina oral in vivo a dosis de 15, 30 o 60 mg/kg una vez al día durante 28 días, con propranolol (80 mg/kg) como control positivo. La taxifolina produjo una vasorrelajación robusta en anillos aórticos con endotelio intacto (Rmax ≈ 121%), que disminuyó a aproximadamente 72% tras la desnudación endotelial. Este trabajo se realizó en modelos animales y no en humanos.
El análisis de farmacología de redes sugirió que la taxifolina podría ejercer efectos antiplaquetarios a través de dianas clave involucradas en la agregación plaquetaria y la formación de trombos, como MAPK1, AKT1, SRC, PIK3R1 y MAPK8. La taxifolina modula las vías de señalización MAPK y PI3K/Akt relacionadas con las plaquetas, inhibiendo así la agregación plaquetaria, la liberación de gránulos, la adhesión, la propagación y la retracción del coágulo. En modelos animales, la taxifolina mostró resultados prometedores en la prevención de embolia pulmonar y trombosis arterial. Estos hallazgos requieren confirmación en ensayos clínicos en humanos antes de que puedan formularse recomendaciones clínicas cardiovasculares.
5.2 Hepatoprotección (Salud Hepática)
Las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de la taxifolina sustentan su capacidad para contrarrestar el estrés oxidativo y la inflamación, dos mecanismos clave en la patogénesis de las enfermedades hepáticas.
Se demostró que la taxifolina extraída de las raíces de L. olgensis atenúa la fibrosis hepática inducida por CCl4 al regular las vías de señalización PI3K/AKT/mTOR y TGF-β1/Smads. Esto se demostró in vivo en ratones y sugirió que la taxifolina podría ser un agente hepatoprotector eficaz.
Se evaluaron los efectos protectores de la taxifolina en ratones con encefalopatía hepática inducida, y se encontró que la taxifolina contribuía a aliviar los síntomas al suprimir la inflamación y el estrés oxidativo en el hígado y el cerebro. El estudio confirmó que la taxifolina alivió la encefalopatía hepática al mantener la integridad de la barrera hematoencefálica y reducir la neuroinflamación.
En datos de actividad compuesta de un ensayo de protección hepática contra la infección por el virus de la hepatitis C, la taxifolina mostró una actividad fuerte en cuatro de cinco ensayos, con protección hepática observada a dosis más bajas en comparación con otros compuestos. Se demostró que la taxifolina inhibe la infección viral, el estrés oxidativo inducido por el virus, la transcripción dependiente de NF-κB y la proliferación mediada por TCR. Estos hallazgos derivan de modelos celulares y animales; los estudios controlados en humanos sobre los efectos hepatoprotectores de la taxifolina siguen siendo limitados.
5.3 Enfermedades Neurodegenerativas
La angiopatía amiloide cerebral (CAA) se caracteriza por la acumulación de β-amiloide (Aβ) en las paredes de los vasos cerebrales, lo que conduce a complicaciones como hemorragia intracerebral, hemorragia subaracnoidea de convexidad y microinfartos cerebrales. Los pacientes con hemorragia intracerebral relacionada con CAA tienen más probabilidades de desarrollar demencia y accidentes cerebrovasculares. Varias investigaciones patológicas han demostrado que más del 90% de los pacientes con enfermedad de Alzheimer presentan CAA concomitante, lo que sugiere mecanismos patogénicos comunes.
La taxifolina suprime la producción de Aβ, la formación de fibrillas y la neuroinflamación en el cerebro. También mejora la disfunción cerebrovascular. Además, la taxifolina afecta beneficiosamente a ciertas enfermedades metabólicas con alto riesgo de enfermedades neurodegenerativas y sus complicaciones. Estos efectos directos e indirectos de la taxifolina contribuirían a prevenir y/o tratar la disfunción cognitiva asociada a Aβ, incluidas la CAA y la enfermedad de Alzheimer. Estas conclusiones se basan principalmente en experimentos in vitro y en animales (ratones transgénicos).
La taxifolina, un flavonoide bioactivo natural, muestra efectos neuroprotectores pleiotrópicos con inhibición de la agregación, producción y glicación de Aβ, efectos antiinflamatorios y mejora del sistema de eliminación de desechos. Los investigadores plantearon la hipótesis de que el consumo de taxifolina está asociado con la supresión del deterioro cognitivo. Para investigar las asociaciones entre el consumo de taxifolina y los cambios cognitivos, identificaron retrospectivamente a pacientes que tomaron taxifolina oral a 300 mg/día y se sometieron regularmente a las pruebas Alzheimer's Disease Assessment Scale-Cognitive Subscale 13 (ADAS-Cog) y Montreal Cognitive Assessment (MoCA), comparando los cambios temporales en las puntuaciones entre el período sin tratamiento (pretaxifolina) (180 ± 100 días) y el período posterior al tratamiento (con taxifolina) (180 ± 100 días), desde junio de 2020 hasta noviembre de 2021. Este estudio observacional retrospectivo, aunque notable por usar una dosis oral de 300 mg/día, tiene limitaciones significativas: carece de un grupo de control, es de diseño retrospectivo y no permite inferencia causal. Aún se necesitan ensayos controlados aleatorizados prospectivos en humanos.
Algunos estudios sugieren que la taxifolina tiene una capacidad limitada para cruzar la barrera hematoencefálica (BBB), lo que limita su eficacia contra la agregación de amiloide-β en el cerebro. Este es un desafío farmacológico clave para sus aplicaciones neurológicas.
5.4 Cáncer (Evidencia Preclínica)
La taxifolina mostró actividades farmacológicas prometedoras en el manejo de la inflamación, los tumores, las infecciones microbianas, el estrés oxidativo, y los trastornos cardiovasculares y hepáticos. La actividad anticancerígena fue más prominente que las demás actividades evaluadas utilizando diferentes modelos in vitro e in vivo.
La taxifolina inhibió significativamente el crecimiento de tumores primarios y redujo las metástasis pulmonares del cáncer de mama en un modelo de ratón con xenoinjerto 4T1. Sin embargo, la expresión excesiva de adenovirus a β-catenina disminuye estos efectos beneficiosos. Se espera que la taxifolina se utilice como un fármaco prometedor para el tratamiento clínico del cáncer de mama altamente agresivo.
La expresión de SOS1, un regulador clave de la vía Ras, está altamente elevada en pacientes afroamericanas (AA) con cáncer de mama. La taxifolina inhibió la transducción de señales de SOS1 al bloquear la interacción entre SOS1 y Grb2, demostrando que la taxifolina podría ser eficaz para combatir la progresión tumoral impulsada por SOS1.
La taxifolina ha mostrado la capacidad de inhibir el crecimiento de células de cáncer de ovario de manera dependiente de la dosis. Sin embargo, en este mismo estudio, la taxifolina fue el flavonoide menos eficaz en la inhibición de la expresión de VEGF.
Fuerza de la evidencia: Para desarrollar un medicamento de uso humano, se deben realizar más estudios sobre el perfil farmacocinético, los mecanismos moleculares profundos y los criterios de seguridad del fármaco, utilizando ensayos clínicos aleatorizados bien diseñados. Todos los hallazgos anticancerígenos reportados hasta la fecha para la taxifolina son preclínicos (modelos de cultivo celular y animales). No se han publicado ensayos clínicos en humanos que establezcan a la taxifolina como agente anticancerígeno.
5.5 Condiciones Metabólicas y Diabéticas
La taxifolina es conocida por muchos efectos beneficiosos, como la mejora de la microcirculación, efectos hepatoprotectores, actividad antiviral y prevención de la nefropatía diabética, así como de la cardiomiopatía diabética. Estos efectos se han documentado principalmente en modelos in vitro y animales.
Estudios recientes han mostrado que la taxifolina puede afectar el metabolismo de la glucosa al modular la expresión del transportador de sodio-glucosa (SGLT), lo que podría mejorar la regulación glucémica.
A pesar de los datos preclínicos alentadores, los estudios clínicos que evalúan la eficacia antidiabética de la taxifolina siguen siendo escasos. Los futuros ensayos clínicos son esenciales para confirmar su potencial terapéutico y establecer su papel en el manejo de la diabetes.
5.6 Salud Respiratoria
La taxifolina suprime la inflamación y la formación de mucosidad inducidas por TNF-α. La taxifolina disminuye la expresión de MMP10 para inhibir la lesión de las células epiteliales bronquiales humanas causada por TNF-α. Todos los resultados implican que la taxifolina mejora el daño inflamatorio en las células epiteliales bronquiales humanas inducido por TNF-α, debido a la inhibición de la expresión de MMP10, posiblemente mediante el bloqueo de la vía Wnt/β-catenina. El estudio demuestra que la taxifolina tiene efectos potenciales en el tratamiento del asma. Se requerirán futuros estudios experimentales in vivo sobre el asma para explorar más a fondo los efectos y el mecanismo.
En el caso del daño oxidativo pulmonar inducido por cisplatino en ratas albinas Wistar macho, la taxifolina despliega plenamente sus propiedades antioxidantes, proporcionando protección contra el estrés oxidativo en los pulmones al inhibir el aumento de los parámetros oxidantes y la reducción de antioxidantes. Estos hallazgos provienen de estudios en animales; no hay evidencia clínica publicada en humanos sobre la taxifolina en el manejo de enfermedades respiratorias.
5.7 Actividad Antimicrobiana
Los ensayos de citotoxicidad in vitro realizados en líneas celulares epiteliales humanas (HEK293) y hepáticas (HepG2) han confirmado su seguridad a concentraciones eficaces contra patógenos bacterianos. La taxifolina también exhibe propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que pueden conferir efectos protectores adicionales a los tejidos del huésped durante una infección bacteriana. Su índice de selectividad, la relación entre las concentraciones citotóxicas y antimicrobianas, respalda aún más su potencial para uso clínico.
Se observó que la dihidroquercetina de L. sibirica inhibe el coxsackievirus B4 en investigación preclínica. Actualmente no se dispone de datos clínicos en humanos que confirmen la eficacia antimicrobiana o antiviral.
6. Sistemas Corporales Asociados con la Taxifolina
- Sistema cardiovascular: La taxifolina previene la aterosclerosis al inhibir la peroxidación lipídica. También se ha estudiado por sus efectos sobre la función endotelial, la agregación plaquetaria y la regulación de la presión arterial.
- Sistema hepático (hígado): Se ha demostrado que extiende una protección sinérgica contra ciertas enfermedades del envejecimiento potencialmente mortales, incluidos trastornos cardiovasculares, neurológicos y diabéticos. Los mecanismos antifibróticos y hepatoprotectores se han documentado a nivel preclínico.
- Sistema nervioso: En el sistema nervioso central, se ha demostrado que la taxifolina inhibe la formación de fibrillas de Aβ. La neuroprotección contra la patología relacionada con el amiloide ha sido el foco de varios estudios en animales y observacionales tempranos.
- Sistema inmunológico: Se demostró que la taxifolina inhibe la infección viral, el estrés oxidativo inducido por el virus, la transcripción dependiente de NF-κB y la proliferación mediada por TCR.
- Sistema musculoesquelético: La taxifolina tiene actividad antiinflamatoria, antiviral, antitumoral y protectora contra la osteoporosis posmenopáusica. Estos efectos permanecen en fase preclínica.
- Sistema tegumentario (piel/cabello): Se confirmó que un factor representativo para promover el crecimiento del cabello, IGF-1, aumentó significativamente, y que TGF-β1, un biomarcador representativo de la caída del cabello, se redujo significativamente con el tratamiento con taxifolina. Estos resultados sugieren que la taxifolina es un tratamiento potencial para la caída del cabello y un potenciador del crecimiento capilar. Esta evidencia proviene de estudios basados en células.
7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios
La taxifolina está disponible comercialmente en varias formas de dosificación. Las siguientes dosis se reportan específicamente según su uso en investigaciones citadas y contextos regulatorios:
- En un estudio observacional retrospectivo de pacientes con deterioro cognitivo leve o demencia leve, los participantes tomaron taxifolina oral a 300 mg/día y fueron monitoreados con evaluaciones cognitivas durante períodos de aproximadamente 180 días.
- En un estudio in vivo con ratas espontáneamente hipertensas, se administró taxifolina oral a 15, 30 o 60 mg/kg una vez al día durante 28 días.
- En estudios farmacocinéticos en ratas, la taxifolina se administró por vía intravenosa u oral a la misma dosis de 15 mg/kg, y también se evaluó una formulación de nanodispersión oral a la misma dosis.
- En un estudio de toxicidad subcrónica en ratas realizado conforme a las normas de la OCDE, la dosis más alta probada, 1,500 mg/kg de peso corporal, se consideró el Nivel Sin Efecto Adverso Observado (NOAEL).
- En 2016, el Panel NDA de la EFSA adoptó un Dictamen Científico sobre la seguridad del extracto rico en taxifolina del alerce de Dahuria (Larix gmelinii) como nuevo ingrediente alimentario en bebidas no alcohólicas, yogures, confitería de chocolate y suplementos alimenticios. Las aplicaciones aprobadas de ingredientes alimentarios especificaron niveles de uso consistentes con un contexto de suplemento dietético.
No se ha confirmado ninguna dosis terapéutica humana universalmente establecida mediante ensayos controlados aleatorizados a gran escala. Las dosis citadas anteriormente provienen de estudios individuales y deben interpretarse en consecuencia.
8. Biodisponibilidad y Farmacocinética
La taxifolina aún presenta algunas deficiencias, como estabilidad, permeabilidad y biodisponibilidad deficientes, lo que limita su uso. Las pruebas de degradación forzada in vitro y las predicciones de estabilidad in silico mostraron que la taxifolina era extremadamente inestable bajo hidrólisis alcalina, y que el producto de degradación alcalina era un dímero de taxifolina.
La biodisponibilidad absoluta de la taxifolina se calculó en 0.75% para una formulación de nanodispersión de taxifolina y en 0.49% para la taxifolina en su forma convencional, respectivamente, en estudios farmacocinéticos en ratas. Estas cifras provienen de estudios en animales y podrían no traducirse directamente a la biodisponibilidad en humanos.
La farmacocinética de la taxifolina se ha investigado en estudios científicos y reveló que la taxifolina presentaba una farmacocinética no lineal en ratas en el rango de dosis de 10–50 mg/kg tras la administración oral única. También se encontraron en muestras de plasma metabolitos biológicamente activos de la taxifolina, como la aromadendrina y la luteolina.
Debido a la estabilidad, permeabilidad y biodisponibilidad deficientes de la taxifolina, su aplicación debería considerar su incorporación en un sistema de administración de fármacos apropiado y centrarse en sus metabolitos y biotransformación en humanos. Se han explorado diversos enfoques de administración mejorada, incluidos complejos de inclusión con diferentes portadores para lograr una solubilidad en agua adecuada y alta estabilidad, nanodispersiones con polímeros hidrosolubles y surfactantes, y otros nanotransportadores cargados con taxifolina.
9. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Conocidas
9.1 Perfil de Seguridad General
Una ventaja crítica de la taxifolina es su baja toxicidad para las células de mamíferos, lo que la convierte en una candidata favorable para el desarrollo terapéutico. Los ensayos de citotoxicidad in vitro realizados en líneas celulares epiteliales humanas (HEK293) y hepáticas (HepG2) han confirmado su seguridad a concentraciones eficaces contra patógenos bacterianos.
La taxifolina no es mutagénica y es menos tóxica que el compuesto relacionado, la quercetina.
El Panel de la EFSA sobre Productos Dietéticos, Nutrición y Alergias consideró que el extracto rico en taxifolina está suficientemente caracterizado y que sus datos de composición y especificaciones no generan preocupaciones de seguridad. El Panel consideró que los datos sobre genotoxicidad no generan preocupación. En un estudio subcrónico en ratas realizado conforme a las normas de la OCDE, la dosis más alta probada (1,500 mg/kg de peso corporal) se consideró el NOAEL.
El Panel de la EFSA concluyó que el nuevo alimento consistente en extracto rico en taxifolina del alerce de Dahuria es seguro bajo las condiciones de uso propuestas.
9.2 Efectos Antiplaquetarios y Riesgo Potencial de Hemorragia
La taxifolina inhibe la agregación plaquetaria inducida por diversos agonistas, como ADP, colágeno, trombina, U46619 y convulxina. Además, también limita la adhesión plaquetaria al colágeno y la síntesis de TXA2. Esta actividad farmacológica plantea una preocupación potencial cuando la taxifolina se coadministra con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios. En modelos animales, la taxifolina mostró resultados prometedores en la prevención de embolia pulmonar y trombosis arterial; es importante destacar que la taxifolina no causó efectos secundarios significativos en estos modelos. Sin embargo, los efectos aditivos sobre la función plaquetaria con la terapia anticoagulante o antiagregante existente en humanos no se han evaluado sistemáticamente en ensayos clínicos.
9.3 Limitaciones de la Evidencia Clínica y Brechas de Investigación
La taxifolina tiene diversas actividades farmacológicas y un potencial terapéutico significativo para el cuerpo humano. A pesar de esto, la mayoría de los ensayos se han realizado a nivel celular y animal, revelando únicamente los beneficios de estudios preclínicos, mientras que hasta ahora no se han realizado ensayos clínicos.
Un efecto multidirigido y no específico de la taxifolina podría dar lugar a efectos biológicos ambiguos o incluso contradictorios. Para desarrollar un fármaco de uso humano, se recomienda realizar más investigación sobre los mecanismos moleculares involucrados y el perfil de seguridad, utilizando ensayos aleatorizados bien diseñados.
Se sugiere realizar más investigación sobre la farmacocinética, los mecanismos moleculares profundos y el perfil de seguridad mediante estudios clínicos aleatorizados bien diseñados, con el fin de desarrollar un fármaco de uso humano.
Los extractos ricos en taxifolina del alerce de Dahuria (L. gmelinii) son un nuevo ingrediente alimentario en bebidas no alcohólicas, yogures, confitería de chocolate y suplementos alimenticios, y se reportan como seguros dentro del contexto de dicho dictamen de la EFSA.
Referencias