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Terpenoides

Tabla de contenidos

Otros Nombres

CarotenoidsDiterpenoidsHemiterpenoidsIsoprene derivativesIsoprene-based natural compoundsIsoprenoidsModified terpenesMonoterpenoidsNatural products (isoprenoid class)NorisoprenoidsPolyterpenoidsPrenolsSecondary plant metabolites (isoprenoid)SesquarterpenoidsSesquiterpenoidsSesterterpenoidsSteroids (biosynthetic terpenoid derivatives)TerpenesTetraterpenoidsTriterpenoids

Sinopsis

Terpenoides: Una Referencia Enciclopédica Integral

1. Identidad: Clasificación Química, Nomenclatura y Fuentes Naturales

1.1 Identidad Química y Nomenclatura

Los terpenoides, presentes en casi todas las clases de organismos vivos, representan el grupo más grande de compuestos naturales y poseen una extraordinaria diversidad estructural, derivada de esqueletos de carbono de 2-metilbuta-1,3-dieno (unidades de isopreno, C5) reordenados en estructuras lineales y cíclicas. El término "terpenoide" se usa indistintamente con "isoprenoide" en la literatura científica. Los terpenoides (también llamados "isoprenoides") son metabolitos secundarios presentes en la mayoría de los organismos, particularmente en las plantas. Estructuralmente, los terpenoides se forman a partir de varias entidades de 5 carbonos llamadas unidades de isopreno. Están ampliamente distribuidos en la naturaleza, se clasifican según el número de unidades de isopreno y la estructura de sus anillos de carbono, e incluyen diversos derivados oxigenados como alcoholes y cetonas.

Actualmente se han identificado más de 80,000 compuestos terpenoides, ampliamente utilizados en las industrias farmacéutica y cosmética. Una búsqueda bibliométrica a gran escala realizada para una revisión exhaustiva de 2024 encontró un total de 177,633 artículos publicados indexados en la National Library of Medicine y PubMed usando la palabra clave "terpenoids", de los cuales se incluyeron 196 artículos originales y de revisión según criterios de fiabilidad científica, exhaustividad y relevancia.

1.2 Clasificación según el Número de Unidades de Isopreno

Los terpenoides se clasifican como monoterpenos (2 unidades C-5), sesquiterpenos (3 unidades C-5), diterpenos (4 unidades C-5), triterpenos (6 unidades C-5), y así sucesivamente, y se agrupan en seis clases fundamentales: tocoferoles, taxanos, ingenanos, artemisininas, esteroles y cannabinoides. Un esquema más detallado reconoce subgrupos adicionales: según su esqueleto químico, los terpenoides se clasifican además en monoterpenoides, hemiterpenoides, iridoides, sesquiterpenoides, diterpenoides, sesterterpenoides, triterpenoides y politerpenoides.

Las clases principales y ejemplos representativos incluyen:

  • Monoterpenos (C10): Limoneno (presente en la cáscara de cítricos), linalol, mentol, carvacrol y pineno. La vía MEP, ubicada en los plástidos, produce monoterpenos (linalol, mirceno y limoneno) y diterpenos, así como sus derivados.
  • Sesquiterpenos (C15): Los sesquiterpenos más comunes incluyen cariofileno, curcumeno y farneseno. El β-cariofileno, un sesquiterpeno bicíclico presente comúnmente en una variedad de aceites esenciales de plantas, demuestra actividades biológicas notables, incluidas propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antimicrobianas y anticancerígenas. La artemisinina también es una lactona sesquiterpénica (ver Sección 5).
  • Diterpenos (C20): Paclitaxel (taxol), ginkgólidos, retinol (precursor de la vitamina A) y fitol. Los terpenoides, incluidos los sesquiterpenoides y diterpenoides, son los constituyentes más importantes de G. biloba; los ginkgólidos A–Q son los principales diterpenoides del ginkgo, mientras que el bilobálido y sus derivados son los principales sesquiterpenoides.
  • Triterpenos (C30): Más de 20,000 variedades de triterpenoides se forman mediante múltiples modificaciones de la estructura básica del esqueleto. Se ha demostrado que varios triterpenoides, como avicina, ácido betulínico, ácidos boswélicos, celastrol, diosgenina, ácido madecásico, ácido maslínico, momordina, saikosaponinas, platicodón, pristimerina, ácido ursólico, CDDO y withanólido, poseen actividades anticancerígenas y antiinflamatorias.
  • Tetraterpenos (C40): Los carotenoides como el licopeno, el β-caroteno y la astaxantina pertenecen a esta categoría.
  • Politerpenos (>C40): El caucho natural (poliisopreno) es el politerpeno arquetípico.

1.3 Fuentes Naturales

Los terpenoides constituyen una clase muy destacada de compuestos naturales producidos en diversos géneros de plantas, hongos, algas y esponjas. Adquirieron un valor farmacéutico significativo desde tiempos prehistóricos, debido a su amplio espectro de aplicaciones médicas. Los terpenoides son una vasta clase de sustancias químicas orgánicas, con más de 80,000 compuestos únicos identificados en los reinos vegetal, animal y microbiano. Estas moléculas se encuentran principalmente en las plantas, donde cumplen funciones especializadas más allá del crecimiento y la reproducción básicos. Son responsables de muchas cualidades sensoriales, incluidos los aromas característicos de los bosques de pinos, el frescor cítrico de las frutas y los colores vivos de muchas flores y verduras.

Una base de datos integral de terpenoides compilada a partir de más de 10,000 artículos de referencia encontró 6,383 terpenoides obtenidos de 1,254 especies de plantas distintas. Fuentes botánicas destacadas de terpenoides medicinales incluyen Cannabis sativa, Artemisia annua, Salvia miltiorrhiza, Ginkgo biloba y Taxus media. Las hojas fragantes de los árboles de eucalipto también son una fuente rica de terpenoides. Las plantas medicinales acumulan terpenoides en una variedad de tejidos: muchas plantas medicinales, como aquellas que contienen citral (mezcla de neral y geranial) y carvacrol, poseen terpenoides abundantemente en partes que incluyen flores, tallos, raíces, ramas, corteza, frutos y hojas.

1.4 Formas y Preparaciones Comunes

Los terpenoides constituyen la base de los aceites esenciales y se han utilizado desde hace mucho tiempo en remedios tradicionales, perfumes y especias. Las preparaciones comerciales y de investigación incluyen: los terpenos y sus derivados, compuestos por hidrocarburos, se encuentran habitualmente en aceites esenciales (AE). Los extractos botánicos estandarizados (por ejemplo, extracto de Boswellia serrata estandarizado en contenido de AKBA, extracto de Ginkgo biloba estandarizado en contenido de ginkgólidos), los compuestos terpenoides puros aislados (por ejemplo, paclitaxel inyectable, derivados de artemisinina en tabletas orales), las formulaciones tópicas (cremas, pomadas) y los suplementos dietéticos encapsulados son las formas farmacéuticas modernas más comunes. Los terpenoides vegetales se utilizan ampliamente como sustancias químicas de relevancia industrial, incluidos muchos fármacos, sabores, fragancias, plaguicidas y desinfectantes, y como materias primas de gran volumen para las industrias químicas.

2. Uso Tradicional e Histórico

2.1 Uso Prehistórico y Antiguo

Los compuestos derivados de plantas producidos naturalmente, conocidos como fitoquímicos, son biológicamente eficaces y se incorporan para reducir el riesgo de numerosas enfermedades humanas. La utilización de fitoquímicos para la medicina tradicional o la nutrición funcional probablemente ha existido desde los inicios de la historia humana misma. Los terpenoides son una clase muy destacada de compuestos naturales producidos en diversos géneros de plantas, hongos, algas y esponjas, y adquirieron un valor farmacéutico significativo desde tiempos prehistóricos, debido a su amplio espectro de aplicaciones médicas.

2.2 Tradiciones Grecorromanas Clásicas y de la Europa Temprana

El uso terapéutico de plantas aromáticas ha quedado registrado en antiguos textos naturales, como "De Materia Medica", compuesto por el médico griego Pedanio Dioscórides en el primer siglo de la era común. Las propiedades aromáticas y resinosas de muchos materiales vegetales ricos en terpenoides —incluidos el incienso (ácidos boswélicos), la resina de pino (monoterpenos) y el eucalipto— fueron reconocidas por su valor terapéutico en estas tradiciones.

2.3 Tradiciones Ayurvédicas y del Sur de Asia

Los terpenoides, el grupo más grande de fitoquímicos, se han utilizado tradicionalmente con fines medicinales en India y China. En la medicina ayurvédica, Boswellia serrata (incienso indio, conocido como "Shallaki") tiene un historial de uso bien documentado para afecciones inflamatorias articulares, enfermedades respiratorias y trastornos intestinales. El ácido boswélico es el ingrediente activo de Boswellia serrata; ha demostrado una actividad farmacológica significativa en el tratamiento de enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide, la bronquitis crónica, el asma y las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn). El andrografólido, una lactona diterpénica de Andrographis paniculata, es central tanto en la medicina ayurvédica como en la medicina tradicional del sudeste asiático: el compuesto terpénico más prometedor para el tratamiento de la diabetes es el andrografólido, una lactona diterpénica que constituye el componente principal de las hojas de la pequeña planta herbácea A. paniculata, una planta asiática cuyo uso en medicinas tradicionales por su naturaleza terapéutica ya ha sido reportado.

2.4 Medicina Tradicional China (MTC)

La MTC ha empleado plantas ricas en terpenoides durante milenios. Artemisia annua (Qinghao), la fuente de la artemisinina, fue registrada en textos médicos chinos ya en el siglo II a.C. Las preparaciones de hojas de Ginkgo biloba se han utilizado en la MTC durante miles de años para afecciones respiratorias y la función cognitiva. Los ginsenósidos —una clase de saponinas triterpénicas de Panax ginseng— han sido fundamentales en la práctica de la MTC durante siglos. La medicina popular siempre ha sido una fuente de inspiración para el diseño de nuevos fármacos contra enfermedades. Casi tres cuartas partes de los fármacos de origen vegetal se crearon a partir del conocimiento de la medicina popular.

2.5 Tradiciones Indígenas y Etnobotánicas de las Américas

Varias especies de Cecropia se han utilizado durante siglos en la medicina tradicional de México y de América Central y del Sur para tratar afecciones como la diabetes, la hipertensión arterial y la cicatrización de heridas, entre otras. La resina rica en terpenos de árboles como el copal (especies de Bursera) fue utilizada por culturas mesoamericanas tanto ritualmente como medicinalmente con fines antiinflamatorios y de cicatrización de heridas. Las preparaciones de corteza de tejo que contienen diterpenoides de tipo taxano fueron utilizadas por ciertos pueblos indígenas de Norteamérica, aunque su extrema toxicidad limitó su uso formal.

2.6 Química Moderna Temprana y el Descubrimiento de la Estructura de los Terpenos

En el siglo XVIII, se comenzó a trabajar en los isoprenoides de manera avanzada. Se considera que los descubridores de los terpenos fueron el químico alemán Otto Wallach, quien recibió el Premio Nobel en 1910 por descubrir la forma estructural de los monoterpenos. Este reconocimiento de la estructura química tendió un puente entre el uso botánico tradicional y la investigación científica sistemática, y en última instancia, el desarrollo farmacológico.

3. Constituyentes Clave y Compuestos Activos

3.1 Monoterpenoides

La vía MEP produce monoterpenos, entre ellos linalol, mirceno y limoneno, así como sus derivados. El mentol (de especies de Mentha) actúa como agonista del receptor TRPM8, produciendo sensaciones de frescor y efectos analgésicos leves. El carvacrol y el timol, presentes en los aceites esenciales de orégano y tomillo, son de los monoterpenos más estudiados por su actividad antimicrobiana. El 1,8-cineol (eucaliptol), componente dominante del aceite de eucalipto, es reconocido por sus propiedades expectorantes y broncodilatadoras. El limoneno (cáscara de cítricos) se ha estudiado en el ámbito de la quimioprevención. La investigación ha comenzado a aportar evidencia sobre el uso potencial de ciertos terpenos de origen vegetal en la medicina moderna, demostrando efectos antioxidantes, antiinflamatorios y neuroprotectores de estos compuestos.

3.2 Sesquiterpenoides

La artemisinina es un compuesto de lactona sesquiterpénica aislado de Artemisia annua Linn en la década de 1970. El β-cariofileno, un sesquiterpeno bicíclico presente comúnmente en una variedad de aceites esenciales de plantas, demuestra actividades biológicas notables, incluidas propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antimicrobianas y anticancerígenas. Su capacidad para activar selectivamente el receptor cannabinoide CB2 le permite modular las respuestas inmunitarias y reducir la inflamación sin causar efectos psicoactivos. Los ginsenósidos (saponinas triterpénicas clasificadas ampliamente dentro de las vías relacionadas con sesquiterpenos) de Panax ginseng exhiben diversas actividades inmunomoduladoras y neuroprotectoras. Los componentes principales de los extractos de Valeriana son sesquiterpenoides: los componentes principales de los extractos de Valeriana son terpenoides denominados maaliol, alcohol pachulí y acetato de alcohol pachulí; se encontró que el extracto de Valeriana sin terpenoides carecía de actividad antidepresiva, lo que indica que los terpenos son los componentes activos implicados en la reducción de la depresión.

3.3 Diterpenoides

El paclitaxel (taxol) es el diterpenoide con mayor relevancia clínica. El paclitaxel es un fármaco anticancerígeno potente que se origina en el árbol Taxus brevifolia. El paclitaxel tiene varios derivados, entre ellos el docetaxel y el cabazitaxel. Estos agentes actúan alterando la dinámica de ensamblaje de los microtúbulos e induciendo la detención del ciclo celular en la fase G2/M, lo que finalmente desencadena la apoptosis. Los ginkgólidos de Ginkgo biloba son un grupo estructuralmente singular de diterpenoides: los ginkgólidos son compuestos terpénicos exclusivos del ginkgo, con efectos preventivos y terapéuticos significativos en enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. Los ginkgólidos y el bilobálido se absorben como compuestos originales, siendo fácilmente detectables en el plasma humano poco después de su administración oral.

3.4 Triterpenoides

Los triterpenoides son los metabolitos de oligómeros de fosfato de isopentenilo y constituyen el grupo más grande de fitoquímicos, con más de 20,000 compuestos conocidos disponibles en la naturaleza. Los triterpenoides con actividad farmacológica clave incluyen:

  • Ácidos boswélicos (AB): Una familia de triterpenoides pentacíclicos de Boswellia serrata. La investigación actual muestra que el ácido 3-O-acetil-11-ceto-beta-boswélico (AKBA) es el ácido boswélico con mayor actividad farmacológica; el AKBA tiene un potente efecto inhibitorio sobre la 5-lipoxigenasa (5-LOX).
  • Ácido betulínico: Un compuesto triterpenoide pentacíclico. El ácido betulínico y sus derivados poseen actividad anti-VIH, y se considera el compuesto triterpenoide pentacíclico con actividad anti-VIH descubierto más temprano, capaz de afectar la fusión entre el virus y las células, así como de inhibir la actividad de la transcriptasa inversa y el ensamblaje del virus.
  • Ácido ursólico: El ácido ursólico puede inducir la apoptosis de células tumorales y tiene efectos antitumorales evidentes.
  • Ginsenósido Rb1 (G-Rb1): El G-Rb1 es un agente antiinflamatorio potencial que puede inhibir significativamente la activación del NF-κB (un factor clave en la inflamación, y también un factor regulador de la producción de TNF-α).

3.5 Tetraterpenos y Carotenoides

El licopeno, el β-caroteno, la luteína y la astaxantina son de los carotenoides tetraterpénicos más estudiados. Estos compuestos actúan principalmente como antioxidantes y se asocian con la salud cardiovascular y ocular. El licopeno, el pigmento rojo del tomate, ha llegado a ensayos clínicos de Fase II para el cáncer de próstata.

4. Biosíntesis y Mecanismos de Acción

4.1 Vías Biosintéticas

La vía biosintética de los terpenoides es un proceso complejo y sofisticado que incluye síntesis de precursores, síntesis del esqueleto y pasos de modificación posteriores. Existen dos vías biosintéticas de precursores isoprenoides en la naturaleza: la vía del mevalonato (vía MVA), que utiliza acetil-CoA en el citoplasma como sustrato inicial, y la vía del metileritritol 4-fosfato (vía MEP), que usa 3-fosfoglicerato y piruvato en los plástidos como sustratos iniciales. A través de estas dos vías, se pueden sintetizar el pirofosfato de isopentenilo (IPP) y su isómero, el pirofosfato de dimetilalilo (DMAPP), que son los bloques de construcción básicos de los terpenoides.

La vía MVA incluye seis pasos de reacciones enzimáticas y proporciona precursores para sesquiterpenos, fitosteroles y triterpenoides como el brasinólido y las ubiquinonas en las mitocondrias. En las plantas, la biosíntesis de isopreno involucra de manera singular tanto la vía MVA como la vía MEP, en contraste con la utilización de una sola vía observada en otros organismos, como animales, hongos y la mayoría de las bacterias.

Los terpenoides se acumulan en los tejidos vegetales o se liberan como compuestos volátiles en respuesta al entorno cambiante, desempeñando funciones esenciales en la ecología química, como defensa contra patógenos e insectos, mejora de la polinización y la dispersión de semillas, y facilitación de la comunicación entre plantas.

4.2 Mecanismos Antiinflamatorios

Se ha demostrado que el ácido acetil-11-ceto-β-boswélico (AKBA) inhibe la vía NF-κB, reduciendo así la expresión de citocinas proinflamatorias (por ejemplo, TNF-α, IL-1β, IL-6), quimiocinas y enzimas inflamatorias como la ciclooxigenasa-2 (COX-2) y la sintasa inducible de óxido nítrico (iNOS). La inhibición de la 5-lipoxigenasa (5-LOX) por parte de los ácidos boswélicos es un mecanismo bien caracterizado que reduce la biosíntesis de leucotrienos, proporcionando un objetivo antiinflamatorio distinto al de los AINE convencionales. El ginsenósido-Rb1 (G-Rb1) puede inhibir significativamente la activación del NF-κB (un factor clave en la inflamación, y también un factor regulador de la producción de TNF-α).

4.3 Mecanismos Anticancerígenos

Algunos terpenoides exhiben un efecto anticancerígeno al actuar sobre varias etapas de la progresión del cáncer; por ejemplo, suprimen la etapa temprana de la tumorigénesis mediante la inducción de la detención del ciclo celular, inhiben la diferenciación de las células cancerosas y activan la apoptosis. En la etapa tardía del desarrollo del cáncer, ciertos terpenoides son capaces de inhibir la angiogénesis y la metástasis mediante la modulación de diferentes vías de señalización intracelular. El mecanismo del paclitaxel está particularmente bien caracterizado: promueve el ensamblaje de la tubulina en microtúbulos e inhibe la despolimerización hacia tubulina libre, lo que bloquea las células en la fase M del ciclo celular.

4.4 Mecanismos Antimicrobianos

Los terpenos y sus derivados, compuestos por hidrocarburos, se encuentran habitualmente en aceites esenciales. Se ha informado que poseen una potente actividad antimicrobiana, exhibiendo efectos bacteriostáticos y bactericidas contra los patógenos probados. El mecanismo principal de acción de la mayoría de los terpenos contra las bacterias implica la alteración de la integridad de la membrana bacteriana y la interferencia con procesos dependientes de la membrana. Los terpenoides pueden potenciar la eficacia antimicrobiana de los antibióticos; las modificaciones de grupos funcionales y la formación de complejos sugieren que estas interacciones pueden contribuir a efectos sinérgicos, lo que respalda el uso potencial de combinaciones de terpenoides y antibióticos para superar la resistencia a los antibióticos.

4.5 Mecanismos Neuroprotectores

La inflamación es un rasgo distintivo de varios efectos perjudiciales sobre las células, incluidas las del sistema nervioso. Por lo tanto, los terpenoides se han asociado ampliamente con la neuroprotección, aunque los mecanismos exactos implicados aún se comprenden de manera limitada. La vía de señalización PI3K/Akt se ve implicada con frecuencia. El β-cariofileno demuestra actividades biológicas notables, incluidas propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antimicrobianas y anticancerígenas. Su capacidad para activar selectivamente el receptor cannabinoide CB2 le permite modular las respuestas inmunitarias y reducir la inflamación sin causar efectos psicoactivos. Investigaciones recientes han destacado sus funciones neuroprotectoras y de regulación metabólica. Los ginkgólidos actúan inhibiendo el factor activador de plaquetas (PAF): el ginkgólido B es un potente inhibidor del factor activador de plaquetas (PAF), que se une a sus receptores de membrana y antagoniza la agregación plaquetaria; también tiene un efecto antiinflamatorio al disminuir la permeabilidad vascular y posee actividad vasodilatadora al inhibir la liberación de tromboxano B2 y prostaglandinas.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Actividad Antimalárica: Artemisinina

La artemisinina es un compuesto de lactona sesquiterpénica aislado de Artemisia annua Linn en la década de 1970. Es el fármaco antimalárico más eficaz después de la pirimetamina, la cloroquina y la primaquina, y presenta características de baja toxicidad y alta eficacia. Posteriormente, se sintetizaron fármacos antimaláricos como el artesunato, el arteéter y el artemeter mediante modificaciones de la estructura química de la artemisinina. Las terapias combinadas basadas en artemisinina (TCA) son actualmente el tratamiento de primera línea de la OMS para la malaria por Plasmodium falciparum no complicada y representan una de las bases de evidencia clínica más sólidas para cualquier fármaco derivado de terpenoides. La evidencia sobre los compuestos de la clase de la artemisinina en la malaria se califica como de alta calidad, basada en numerosos ensayos clínicos controlados aleatorizados y revisiones sistemáticas.

Fuerza de la evidencia: Sólida (evidencia robusta de ensayos clínicos; terapia de primera línea respaldada por la OMS).

5.2 Oncología: Paclitaxel y Derivados Diterpénicos

El paclitaxel, un diterpenoide aislado de la corteza de Taxus brevifolia Nutt, y sus derivados, como el nanopaclitaxel y el docetaxel, han completado las fases I, II, III y IV de ensayos clínicos para el tratamiento del cáncer de mama, ovario y endometrio. La FDA aprobó el paclitaxel para el tratamiento del cáncer de ovario refractario en 1992, del cáncer de mama refractario en 1994, del sarcoma de Kaposi en 1997 y del cáncer de pulmón de células no pequeñas en 1998. El docetaxel, un derivado semisintético del paclitaxel, mostró mayor eficacia que el paclitaxel en ciertos casos. La FDA autorizó el docetaxel para el tratamiento del cáncer de mama avanzado en 1996, del cáncer pulmonar de células no pequeñas en 1999, del cáncer de próstata metastásico resistente a hormonas en 2004 y del cáncer de cabeza y cuello en 2006.

En cuanto a otros terpenoides en oncología, el ácido ursólico, un triterpenoide pentacíclico ampliamente presente en diferentes especies de plantas, ha completado ensayos clínicos de Fase II para el tratamiento de tumores sólidos. El licopeno, un terpeno de tipo carotenoide presente mayoritariamente en frutas y verduras rojas, ha completado un ensayo clínico de Fase II para el tratamiento del cáncer de próstata resistente a hormonas. La mayoría de los estudios sobre extractos vegetales naturales en el tratamiento del cáncer de mama son ensayos clínicos de pequeña escala o experimentos in vitro, que carecen de datos de investigación clínica a gran escala y a largo plazo. Un gran número de estudios in vitro demuestran la citotoxicidad de las moléculas terpenoides contra diversas células de cáncer hepático, sin embargo, muy pocos compuestos se han evaluado en modelos animales preclínicos de cáncer hepático. Lo mismo ocurre con aquellos compuestos terpenoides naturales que, tras haber sido probados eficazmente en modelos animales, avanzan hacia ensayos clínicos de Fase I.

Fuerza de la evidencia: Sólida para el paclitaxel/docetaxel (aprobación regulatoria, ECA a gran escala); preliminar a moderada para otros triterpenoides (ensayos de Fase I–II, predominantemente datos preclínicos).

5.3 Osteoartritis y Enfermedad Inflamatoria Articular: Ácidos Boswélicos

Los estudios clínicos han demostrado que el extracto de Boswellia serrata no solo tiene propiedades antiinflamatorias y antiartríticas, sino que también mejora el dolor y la función física; los experimentos in vitro también muestran que el extracto de Boswellia serrata puede inhibir la expresión de factores inflamatorios como las moléculas de adhesión.

Un ensayo piloto, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo realizado en 48 pacientes con osteoartritis de rodilla demostró resultados clínicamente significativos: un total de 48 pacientes con osteoartritis de rodilla fueron aleatorizados y asignados a los grupos de BSE y placebo. Los pacientes recibieron BSE o placebo durante un período de 120 días. Los resultados del ensayo revelaron que el tratamiento con BSE mejoró significativamente la función física de los pacientes al reducir el dolor y la rigidez en comparación con el placebo. Las evaluaciones radiográficas mostraron una mejora del espacio articular de la rodilla y una reducción de los osteofitos (espolones), lo que confirmó la eficacia del tratamiento con BSE. El BSE también redujo significativamente los niveles séricos de proteína C-reactiva de alta sensibilidad, un posible marcador inflamatorio asociado con la OA de rodilla. No se informaron eventos adversos graves.

Una limitación importante de gran parte de la evidencia clínica existente es que, a pesar del progreso sustancial en los estudios preclínicos, la investigación clínica no ha seguido el mismo ritmo, particularmente en forma de ECA que utilicen AB purificados como el AKBA y el KBA. La mayoría de los estudios clínicos existentes han empleado el extracto de Boswellia serrata como intervención, el cual contiene una mezcla compleja de metabolitos con un contenido de AB no definido. Esta complejidad dificulta atribuir específicamente los efectos terapéuticos a los AB, lo que limita la traducción de los hallazgos mecanísticos a aplicaciones en humanos.

Una revisión sistemática y un metaanálisis confirmaron además que, si bien algunos ECA han demostrado que el BSE puede aportar beneficios clínicos en afecciones como la artritis reumatoide, la colitis ulcerosa y el asma, estos estudios suelen estar limitados por tamaños de muestra pequeños, condiciones de control variables, períodos de seguimiento cortos y falta de validación con biomarcadores, lo que hace que la evidencia sea insuficiente para conclusiones firmes.

Fuerza de la evidencia: Moderada — múltiples ensayos clínicos sugieren beneficio para la OA de rodilla y algunas afecciones inflamatorias, pero las limitaciones metodológicas (tamaños de muestra pequeños, extractos heterogéneos) impiden conclusiones definitivas.

5.4 Salud Neurológica y Cognitiva: Ginkgólidos y Bilobálido

El ginkgólido y el bilobálido, extractos de hojas de G. biloba, ofrecen diversos beneficios farmacéuticos, incluidas propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y neuroprotectoras. Las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de estos compuestos son cruciales para mitigar la neurodegeneración, particularmente en enfermedades como el Alzheimer. Además, su eficacia para contrarrestar el estrés oxidativo y la inflamación resalta su potencial para prevenir afecciones cardiovasculares.

Una revisión de 13 ensayos clínicos que examinaron fitocompuestos en afecciones neurológicas encontró que, entre los terpenoides, se evaluaron los ginkgólidos y el limoneno. La evidencia recopilada subraya que los ginkgólidos y otros fitoquímicos son principalmente antiinflamatorios, antioxidantes y neuroprotectores, contrarrestando la neuroinflamación, la oxidación neuronal y las disfunciones sinápticas, aspectos cruciales de la intervención en enfermedades neurodegenerativas en diversas afecciones, como el Alzheimer y otras demencias, la depresión y los trastornos neuropsiquiátricos.

Existen varios estudios que reportan las bioactividades de los ginkgólidos para el tratamiento de la epilepsia, la mejora de la memoria y la capacidad de aprendizaje, y el manejo de trastornos metabólicos y problemas cardiovasculares.

Fuerza de la evidencia: Moderada — el extracto de Ginkgo biloba cuenta con una base de evidencia clínica razonable, incluidos múltiples ECA para síntomas relacionados con la demencia y el deterioro cognitivo, aunque los tamaños del efecto son generalmente modestos y no todos los ensayos muestran beneficio. Los datos clínicos que aíslan específicamente a los terpenoides tipo ginkgólido (en contraposición al extracto completo) siguen siendo limitados.

5.5 Actividad Antimicrobiana y de Resistencia a Antibióticos

A pesar de la cantidad de informes publicados sobre pruebas antimicrobianas in vitro de terpenos, aún falta la incorporación de diversos terpenos en ensayos clínicos centrados en la actividad antimicrobiana debido a datos insuficientes sobre el sistema in vivo. La mayor parte de las pruebas in vivo para terpenos y sus derivados se han realizado en relación con la salud humana en aspectos antiinflamatorios, antitumorigénicos, anticancerígenos, como medio de administración transdérmica y neuroprotectores. Sin embargo, la incorporación de terpenos en productos domésticos y cosméticos debido a sus propiedades antibacterianas mostró una creciente confirmación in vivo, inhibiendo múltiples especies de bacterias.

Fuerza de la evidencia: Preliminar — la actividad antimicrobiana está bien establecida in vitro, pero los datos de ensayos clínicos en humanos son escasos; la mayor parte de la evidencia sobre el uso antimicrobiano se mantiene en el nivel de estudios in vitro y en animales.

5.6 Efectos Metabólicos y Antidiabéticos: Andrografólido y Ácidos Boswélicos

El compuesto terpénico más prometedor para el tratamiento de la diabetes es el andrografólido, una lactona diterpénica que constituye el componente principal de las hojas de Andrographis paniculata, una planta asiática cuyo uso en medicinas tradicionales por su naturaleza terapéutica ha sido reportado. El terpenoide actúa reduciendo la glucosa plasmática y aumentando la utilización de glucosa por el organismo en modelos animales de diabetes mellitus. En cuanto a los ácidos boswélicos: para el tratamiento del síndrome metabólico, se han utilizado medicinas herbales tradicionales como el incienso o especies de Boswellia debido a sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antiobesidad, antidiabéticas, antihipertensivas e hipolipemiantes. Los estudios sugieren que los ginkgólidos y el bilobálido tienen un impacto prometedor sobre el metabolismo lipídico, lo que sugiere su importancia para abordar los trastornos metabólicos relacionados con la obesidad.

Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada — la evidencia preclínica es sólida para varios terpenoides, pero faltan ECA a gran escala en humanos en enfermedades metabólicas; los estudios humanos existentes son pequeños y a menudo de corta duración.

5.7 Salud Cardiovascular

Los ginkgólidos son compuestos terpénicos exclusivos del ginkgo, con efectos preventivos y terapéuticos significativos en enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. El mecanismo cardiovascular se ha caracterizado, al menos parcialmente: el ginkgólido B es un potente inhibidor del factor activador de plaquetas (PAF), que se une a sus receptores de membrana y antagoniza la agregación plaquetaria; también tiene un efecto antiinflamatorio al disminuir la permeabilidad vascular y posee actividad vasodilatadora al inhibir la liberación de tromboxano B2 y prostaglandinas.

Fuerza de la evidencia: Moderada para los efectos de los ginkgólidos sobre la agregación plaquetaria (datos mecanísticos y clínicos disponibles); más limitada y mixta en cuanto a resultados cardiovasculares directos en ensayos de gran tamaño.

5.8 Actividad Anti-VIH y Antiviral

El ácido betulínico y sus derivados poseen actividad anti-VIH, y se considera el compuesto triterpenoide pentacíclico con actividad anti-VIH descubierto más temprano, capaz de afectar la fusión entre el virus y las células, así como de inhibir la actividad de la transcriptasa inversa y el ensamblaje del virus. El ácido oleanólico, el ácido damarenólico y el ácido ursólico también poseen actividad anti-VIH. Los terpenoides se caracterizan por un amplio espectro de actividades biológicas, incluidos efectos antiinflamatorios, antiprotozoarios, antibacterianos y antivirales, junto con propiedades cardioprotectoras y neuroprotectoras vinculadas a su actividad antioxidante.

Fuerza de la evidencia: Preliminar — los datos anti-VIH y antivirales más amplios para la mayoría de los terpenoides se basan principalmente en estudios in vitro y en animales; los datos de ensayos en humanos son escasos.

6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas

Con la profundización de la investigación sobre los terpenoides, se ha encontrado que estos compuestos desempeñan un papel cada vez más destacado en el campo de la medicina y poseen diversas actividades biológicas, como antitumoral, antiinflamatoria, antibacteriana, antiviral, antimalárica, promoción de la absorción transdérmica, prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares, reducción de la glucemia, entre otros efectos.

  • Oncología: Paclitaxel, docetaxel, ácido ursólico, ácido betulínico, licopeno, derivados de la artemisinina — actuando mediante la detención del ciclo celular, la inducción de la apoptosis, la actividad antiangiogénica y los mecanismos antimetastásicos.
  • Musculoesquelético e Inflamatorio: Ácidos boswélicos, β-cariofileno, celastrol — actuando mediante la inhibición de la 5-LOX, la supresión del NF-κB y la modulación de la COX-2.
  • Sistema Nervioso y Neuroprotección: Ginkgólidos, bilobálido, linalol, pineno, β-cariofileno — asociados con la enfermedad de Alzheimer, la demencia, la depresión y la neuroinflamación.
  • Cardiovascular: Ginkgólidos (inhibición del PAF), saponinas triterpénicas, licopeno — agregación plaquetaria, permeabilidad vascular y metabolismo lipídico.
  • Enfermedades Infecciosas: Artemisinina (malaria), carvacrol/timol (membranas bacterianas), ácido betulínico (VIH), diversos monoterpenos.
  • Metabólico: Andrografólido (control glucémico), ácidos boswélicos y ginkgólidos (metabolismo lipídico y sensibilidad a la insulina).
  • Gastrointestinal: Ácidos boswélicos (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn), andrografólido. Estudios en animales y ensayos clínicos piloto respaldan la eficacia del BSE para el tratamiento de diversas enfermedades inflamatorias, como la enfermedad inflamatoria intestinal, la artritis reumatoide, la osteoartritis y el asma.
  • Respiratorio: Eucaliptol/1,8-cineol (expectorante, broncodilatador), ácidos boswélicos (asma, bronquitis). El aceite de eucalipto actúa como expectorante, ayudando en la secreción de moco, y también ayuda con problemas gastrointestinales.
  • Dermatológico: Se han estudiado terpenos antiinflamatorios tópicos de drogas crudas chilenas en combinación con compuestos antiinflamatorios sintéticos para afecciones cutáneas; las formulaciones cosmecéuticas de ácido boswélico se han investigado para el eccema y la psoriasis.

7. Formas Farmacéuticas y Dosis Reportadas

Las dosis varían sustancialmente según el compuesto individual, la indicación y el diseño del estudio. A continuación se reportan las dosis según lo indicado en las fuentes citadas:

  • Extracto de Boswellia serrata (BSE / ácidos boswélicos): Un ensayo en humanos doble ciego y controlado con placebo evaluó la suplementación oral estandarizada de Boswellin®, un nuevo extracto de Boswellia serrata que contiene ácido 3-acetil-11-ceto-β-boswélico (AKBBA) junto con ácido β-boswélico (BBA); 48 pacientes con osteoartritis de rodilla recibieron BSE o placebo durante un período de 120 días. La seguridad clínica de los AB se ha demostrado en el tratamiento de la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y el asma bronquial; debido a su baja toxicidad, estos ácidos pueden administrarse por vía oral o intrarrectal en una dosis alta de 500 mg/kg/día. Este límite experimental alto contrasta con las dosis típicas de suplementos en humanos utilizadas en ensayos, que han oscilado entre aproximadamente 100 mg y 1,200 mg por día de extracto estandarizado de Boswellia.
  • Paclitaxel (Taxol®): Tras completar la (hemi)síntesis del compuesto, este fármaco recibió la aprobación para el tratamiento de tumores sólidos, ya sea solo o en combinación con otros agentes. Como fármaco, el paclitaxel se administra por vía intravenosa; los esquemas de dosificación estándar en indicaciones oncológicas aprobadas oscilan entre 135 y 175 mg/m² administrados por infusión intravenosa durante 3 horas cada 3 semanas, según se especifica en la información de prescripción.
  • Derivados de la artemisinina: Las terapias combinadas orales basadas en artemisinina se dosifican según las pautas de tratamiento de la malaria de la OMS; el artesunato es el derivado más ampliamente utilizado en la práctica clínica. La dosificación específica recomendada por la OMS para las TCA basadas en artesunato se ajusta según el peso.
  • Andrografólido (extracto de Andrographis paniculata): Los estudios clínicos han utilizado dosis variables de extracto estandarizado de Andrographis; las dosis típicamente utilizadas en estudios en humanos para afecciones respiratorias altas han oscilado entre 200 y 1,200 mg/día de extracto estandarizado. Dosificación específica reportada en modelos animales preclínicos: el terpenoide actúa reduciendo la glucosa plasmática y aumentando la utilización de glucosa por el organismo en modelos animales de diabetes mellitus.
  • Extracto de Ginkgo biloba (estandarizado en contenido de ginkgólidos/terpenoides): El EGB estandarizado típicamente contiene 24% de glucósidos de flavonol y 6% de trilactonas terpénicas. Las dosis utilizadas en ensayos clínicos para la función cognitiva y la demencia generalmente han oscilado entre 120 y 240 mg/día de extracto estandarizado, en dosis divididas.

La tasa de absorción y utilización de muchos terpenoides en el organismo es baja, lo que limita su efecto clínico. En el futuro, mediante investigaciones adicionales, se podrá optimizar el sistema de administración; se pueden desarrollar nuevos nanoacarreadores, liposomas y micropartículas polimétricas para mejorar la estabilidad y biodisponibilidad de los terpenoides.

8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Farmacológicas

8.1 Perfil General de Seguridad

Los terpenoides naturales presentan nuevas oportunidades para el descubrimiento de fármacos con menos efectos secundarios. Como productos naturales, los terpenoides poseen una amplia gama de actividades biológicas, bajos efectos tóxicos secundarios y fuertes efectos antioxidantes y antiinflamatorios, pueden ralentizar las reacciones malignas relacionadas con el cáncer, presentan buena tolerancia por parte del paciente, y son fármacos potenciales para el tratamiento del cáncer de mama. Sin embargo, la caracterización general de los terpenoides como "seguros" requiere matizaciones, ya que los datos de seguridad varían notablemente según el compuesto individual, la dosis y la preparación.

8.2 Ácidos Boswélicos: Datos de Seguridad Clínica

Los estudios mostraron que el extracto de Boswellia serrata (como 5-Loxin y Aflapin) no presenta efectos tóxicos secundarios. El ensayo controlado con placebo de 120 días de duración sobre BSE en la OA de rodilla informó que no se registraron eventos adversos graves. No obstante, los estudios clínicos sobre BSE suelen estar limitados por tamaños de muestra pequeños, condiciones de control variables, períodos de seguimiento cortos y falta de validación con biomarcadores, lo que hace que la evidencia sea insuficiente para conclusiones firmes.

8.3 Paclitaxel: Efectos Adversos Clínicamente Establecidos

Los mecanismos de acción del paclitaxel, sus diferentes formulaciones, las vías moleculares de resistencia al cáncer, los riesgos potenciales y otras aplicaciones terapéuticas han sido ampliamente revisados. Se explora el papel del paclitaxel en las neoplasias hematológicas y se examinan las posibles limitaciones del uso terapéutico del paclitaxel a nivel clínico. Los efectos adversos clínicamente bien establecidos del paclitaxel incluyen mielosupresión, neuropatía periférica, alopecia, reacciones de hipersensibilidad (en parte atribuibles al vehículo cremophor EL), mialgia y artralgia. Estos se documentan en la información de prescripción regulatoria y en la extensa literatura de ensayos clínicos.

8.4 Posible Hepatotoxicidad de las Preparaciones Herbales de Terpenoides

Los suplementos botánicos y productos herbales son ampliamente utilizados por los consumidores por diversos beneficios de salud presuntos, y su popularidad va en aumento. Algunos de estos productos naturales pueden tener efectos adversos sobre la función hepática y/o interactuar con medicamentos de venta con receta y de venta libre (OTC). Entre las medicinas herbales chinas ricas en terpenoides, las clasificaciones de toxicidad más frecuentemente utilizadas en la literatura son la hepatotoxicidad y la lesión hepática inducida por fármacos, así como la nefrotoxicidad. Los signos más comunes de toxicidad debidos a dosis altas de plantas medicinales son hepatotoxicidad, nefrotoxicidad, neurotoxicidad, afectación pulmonar y cardíaca leve, síndrome de dificultad respiratoria del adulto, convulsiones y neumonía eosinofílica aguda.

8.5 Interacciones Farmacológicas

La interacción de los terpenoides con otros fármacos también puede reducir la eficacia farmacológica o aumentar los efectos secundarios. Las interacciones específicas de relevancia clínica incluyen:

  • Ginkgo biloba / ginkgólidos y anticoagulantes: Debido a que el ginkgólido B inhibe el factor activador de plaquetas y antagoniza la agregación plaquetaria, el uso concurrente con fármacos anticoagulantes o antiplaquetarios (por ejemplo, warfarina, aspirina, clopidogrel) puede potenciar el riesgo de hemorragia. Esta interacción está reconocida en la literatura de farmacovigilancia.
  • Modulación de las enzimas CYP450: Varios terpenoides y plantas ricas en terpenoides (incluidos los diterpenos de la hierba de San Juan, los ginkgólidos) son moduladores conocidos o presuntos de las enzimas del citocromo P450, lo que puede alterar el metabolismo de los fármacos administrados conjuntamente. El constituyente terpenoide específico responsable a menudo varía según la fuente botánica.
  • Sinergia terpenoide-antibiótico: Los terpenoides de ciertas plantas pueden potenciar la eficacia antimicrobiana de los antibióticos; las modificaciones de grupos funcionales y la formación de complejos sugieren que estas interacciones pueden contribuir a efectos sinérgicos, y estos hallazgos respaldan el uso potencial de combinaciones de terpenoides y antibióticos para superar la resistencia a los antibióticos. Si bien esta sinergia se está explorando con fines terapéuticos, también implica un potencial de interacciones farmacocinéticas/farmacodinámicas impredecibles.

8.6 Limitaciones de Biodisponibilidad

Una de las razones del número limitado de estudios preclínicos sobre cáncer hepático con triterpenoides, incluida la falta de estudios in vivo sobre agentes que ya han mostrado eficacia en sistemas de cultivo celular, podría ser que la mayoría de los terpenoides son insolubles en medios acuosos, lo que limita su biodisponibilidad. Tras la administración oral, los glucósidos de flavonol son rápidamente hidrolizados por la microflora intestinal en agliconas y metabolizados; en contraste, los ginkgólidos y el bilobálido se absorben como compuestos originales, siendo fácilmente detectables en el plasma humano poco después de su administración oral. La escasa solubilidad acuosa y la biodisponibilidad oral variable representan así no solo un desafío farmacológico, sino también una consideración de seguridad, ya que los excipientes de formulación (como el cremophor EL en el paclitaxel) tienen sus propios perfiles de efectos adversos.

8.7 Limitaciones de la Base de Evidencia Actual

Los terpenoides tienen efectos multiobjetivo, pero carecen de una alta especificidad hacia células cancerosas específicas, lo que puede afectar a las células normales. En cuanto a la clase más amplia de terpenoides como suplementos dietéticos, a pesar de la cantidad de informes publicados sobre pruebas antimicrobianas in vitro de terpenos, aún falta la incorporación de diversos terpenos en ensayos clínicos debido a datos insuficientes sobre el sistema in vivo. La literatura científica es rica en datos in vitro y en animales; la mayoría de los estudios sobre extractos vegetales naturales en el tratamiento de enfermedades son ensayos clínicos de pequeña escala o experimentos in vitro, que carecen de datos de investigación clínica a gran escala y a largo plazo. La diversidad biológica y química de la clase de los terpenoides implica que los datos de seguridad y eficacia de un compuesto no pueden extrapolarse de manera confiable a otro.

Referencias

Condiciones de Salud

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  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Terpenoides puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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