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Trichoderma

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Sinopsis

Trichoderma: Una Referencia Integral

1. Identidad: Taxonomía, Fuentes Naturales y Formas Comunes

1.1 Clasificación Taxonómica

Trichoderma es un género fúngico descrito en 1794, que incluye hongos anamórficos aislados principalmente de suelo y materia orgánica en descomposición. Según la clasificación de Kirk, taxonomía basada en filogenia molecular en el Diccionario de los Hongos de Ainsworth y Bisby (10.ª edición), la etapa teleomórfica del género Trichoderma pertenece al dominio Eukarya, reino Fungi, filo Ascomycota, clase Sordariomycetes, subclase Hypocreomycetidae, orden Hypocreales, familia Hypocreaceae. Los géneros Hypocrea, Podostroma y Sarawakus, pertenecientes a la familia Hypocreaceae (Ascomycetes), también han sido descritos como teleomorfos de Trichoderma.

El género fue descrito por Christiaan Hendrik Persoon en 1794, pero la taxonomía ha permanecido difícil de resolver. Durante mucho tiempo, se consideró que constaba de una sola especie, Trichoderma viride, denominada así por producir moho verde. La mayoría de las especies de Trichoderma son morfológicamente muy similares y durante muchos años se consideraron como una sola especie, T. viride. Se necesitaba un esquema taxonómico consolidado. Rifai (1969) propuso y definió nueve agregados de especies morfológicas. El género fue establecido originalmente por Persoon, quien describió cuatro especies, incluyendo T. aureum, T. nigrescens, T. roseum y T. viride, basándose en caracterizaciones morfológicas. Sin embargo, investigaciones posteriores han demostrado que estas especies no están relacionadas entre sí, y solo T. viride permanece clasificada dentro de Trichoderma.

Se han identificado un total de 75 especies de Trichoderma; la mayoría de las cuales se consideran agentes microbianos de control biológico importantes. Estas incluyen T. harzianum, T. hamatum, T. koningii, T. polysporum y T. virens. Las especies médica e industrialmente significativas incluyen además Trichoderma reesei, Trichoderma longibrachiatum, Trichoderma asperellum, Trichoderma atroviride y Trichoderma viride.

1.2 Fuentes Naturales y Hábitats

Trichoderma es un género de hongos de la familia Hypocreaceae que está presente en todos los suelos, donde son los hongos cultivables más prevalentes. Muchas especies de este género pueden caracterizarse como simbiontes vegetales oportunistas avirulentos, en referencia a la capacidad de varias especies de Trichoderma para formar relaciones endofíticas mutualistas con diversas especies de plantas. Las especies de Trichoderma son hongos comunes que se encuentran generalmente en suelo húmedo, madera en descomposición y sitios relacionados con el agua. Estas especies con frecuencia se aíslan de suelos en diversos ecosistemas, incluyendo campos agrícolas, bosques, desiertos y ambientes acuáticos como sistemas de agua dulce y marinos.

Las especies de Trichoderma están ampliamente disponibles en todos los tipos de suelo, y la mayoría de estas especies son hongos avirulentos y oportunistas. Las especies de Trichoderma del orden Hypocreales (Ascomycota) comprenden un gran número de especies saprobias con distribución mundial. Se encuentran comúnmente en el suelo y desempeñan un papel importante como descomponedores de material vegetal en descomposición y como patógenos de insectos.

1.3 Formas Comunes, Preparaciones y Usos como Suplemento

En el contexto de la suplementación dietética y el procesamiento de alimentos, Trichoderma —particularmente T. reesei y T. longibrachiatum— se encuentra principalmente no como organismo completo, sino como fuente de preparaciones enzimáticas derivadas, siendo la más notable la celulasa. La celulasa es una enzima derivada de los hongos Aspergillus niger y Trichoderma longibrachiatum, u otras fuentes. La celulosa es un polisacárido vegetal indigerible y el constituyente principal de la pared celular de las plantas. La celulasa tiene actividad celulolítica, lo que significa que hidroliza la celulosa.

La celulasa derivada de Trichoderma longibrachiatum está compuesta por un complejo enzimático que consiste en celulasa, una glucosidasa, celobiohidrolasa y una glucanasa. Este complejo convierte la celulosa en beta-dextrinas y, finalmente, en D-glucosa.

Las fuentes de celulasa para suplementos enzimáticos pueden ser Aspergillus niger, Trichoderma longibrachiatum y Trichoderma reesei; preferiblemente, la enzima proviene de Trichoderma longibrachiatum. Se utiliza como enzima digestiva, y la dosis no debe exceder las 110,000 CU (unidades de celulosa) por día, y debe tomarse con alimentos/comidas.

En investigación de nutrición animal, se han estudiado enzimas derivadas de Trichoderma reesei en formas de polvo y líquido en la suplementación dietética; las dietas compuestas de maíz y harina de soya se evaluaron por sus efectos sobre el rendimiento, la digestibilidad, los parámetros sanguíneos y la biometría del sistema digestivo, siendo que las celulasas afectan el consumo de alimento y la digestibilidad.

Más allá de las enzimas, Trichoderma en sí aparece en la agricultura como formulaciones vivas —biofertilizantes y preparaciones de esporas para biocontrol— aplicadas a suelos y raíces de plantas. Estas no son lo mismo que los suplementos dietéticos humanos; la suplementación oral humana directa con organismos vivos de Trichoderma no es una práctica establecida documentada en la literatura revisada por pares.

2. Uso Tradicional e Histórico

Trichoderma no tiene una historia documentada en la medicina tradicional humana de la misma manera que la tienen macrohongos como Ganoderma o Inonotus obliquus (Chaga). No existen registros en las principales tradiciones etnobotánicas —incluyendo el Ayurveda, la Medicina Tradicional China o la medicina popular europea— que documenten específicamente el uso intencional de especies de Trichoderma como agente medicinal para el consumo humano.

La importancia histórica de Trichoderma radica principalmente en la agricultura. Los hongos Trichoderma han sido reportados durante mucho tiempo como descomponedores; muchos autores los han reportado como organismos saprobios, mientras que están surgiendo numerosos reportes sobre diversas especies de Trichoderma como organismos micoparásitos y endofíticos. El interés científico en el género se aceleró a partir de mediados del siglo XX con el descubrimiento de metabolitos antibióticos producidos por T. viride y el desarrollo de los primeros productos agrícolas de biocontrol.

La primera descripción taxonómica formal del género data de 1794 (Persoon), pero el estudio científico sistemático de sus metabolitos secundarios y aplicaciones biotecnológicas no avanzó de manera significativa hasta la segunda mitad del siglo XX. La producción de metabolitos secundarios por parte de las cepas de Trichoderma muestra gran variedad y potencial de aplicación en el campo medicinal. Trichoderma viride es una fuente de antibióticos mediante la transformación de acetaldehídos, gliotoxina y viridina en alfa-pironas.

El uso de enzimas celulasa derivadas de Trichoderma reesei en el procesamiento de alimentos y la nutrición animal es un desarrollo industrial del siglo XX, no una continuación de una práctica de medicina tradicional.

3. Constituyentes Clave y Compuestos Activos

Hasta la fecha, se han identificado casi 200 compuestos de especies de Trichoderma como terpenoides, policétidos, péptidos, alcaloides y lactonas. Los hongos filamentosos de ecosistemas del suelo han recibido atención como reservorios de dichos metabolitos, incluyendo aquellos con actividades antimicrobianas, antioxidantes y citotóxicas. Estos hongos producen una amplia gama de metabolitos secundarios, como alcaloides, flavonoides, fenoles, esteroides y terpenoides, que desempeñan roles clave en las interacciones ecológicas y muestran potencial para el desarrollo farmacéutico.

3.1 Peptaiboles

Los peptaiboles son péptidos lineales que consisten en aminoácidos α,α-dialquilados, isovalina, ácido α-amino isobutírico (Aib), un extremo N-terminal acetilado y un alcohol amínico C-terminal. Son ecológica y comercialmente importantes por sus propiedades antimicrobianas y anticancerígenas, así como por su capacidad de inducir resistencia sistémica en las plantas contra la invasión microbiana. Los peptaiboles son de naturaleza anfipática y se autoensamblan para formar canales iónicos dependientes de voltaje en las membranas. Esta capacidad es en gran medida responsable de las propiedades antibióticas de estos compuestos. Los peptaiboles son producidos principalmente por miembros del género Trichoderma, y el primer peptaibol descubierto, la alameticina F30, fue reportado en T. viride.

Las especies de Trichoderma, incluida Trichoderma reesei, son capaces de producir metabolitos llamados peptaiboles. Algunas cepas de Trichoderma reesei pueden producir el peptaibol paracelsina, además de otros peptaiboles. Se ha reportado que la paracelsina es dañina para invertebrados acuáticos, para células de mamíferos y para ratones en condiciones experimentales donde se sortearon las barreras naturales.

3.2 Gliotoxina y Viridina

Se ha identificado una amplia variedad de compuestos durante la interacción entre T. harzianum y Rhizoctonia solani, tales como el ácido heptelídico, la tricovirdina, el ácido harziánico, la gliotoxina, la gliovirdina, la viridina y el viridiol.

Algunas cepas de Trichoderma virens producen gliotoxina, un metabolito secundario fúngico del tipo epiditiodioxopiperazina (ETP) que es tóxico para las células animales. Induce apoptosis, previene la activación de NF-κB mediante la inhibición del proteasoma, y posee propiedades inmunosupresoras. Se sabe que la gliotoxina está implicada en el antagonismo de microorganismos de la rizosfera. En modelos animales, el daño celular está bien documentado, así como la inducción de apoptosis y las interferencias con la señalización de NF-κB y la función del proteasoma. El mecanismo es, al menos en parte, estrés oxidativo catalizado por la gliotoxina, que es una molécula redox-activa. La inmunosupresión es aparentemente el resultado de este daño múltiple, que interfiere con la actividad de los neutrófilos.

La gliotoxina (GT) es un metabolito secundario fúngico dual. Exhibe actividades pleiotrópicas y posee propiedades medicinales y capacidades de biocontrol, pero, desafortunadamente, tiene propiedades tóxicas en humanos.

3.3 Ácido Harziánico y Policétidos Relacionados

El ácido harziánico, un ácido tetrámico producido por la cepa T. harzianum M10, demostró propiedades biológicas notables, incluyendo la promoción del crecimiento vegetal y actividad antimicrobiana contra diferentes hongos fitopatógenos, como Pythium irregulare, Sclerotinia sclerotiorum y R. solani.

3.4 Terpenoides y Esteroides

El hongo de biocontrol Trichoderma harzianum, tanto de ambientes marinos como terrestres, ha atraído considerable atención. T. harzianum tiene un enorme potencial para producir una variedad de metabolitos secundarios (MS) bioactivos, que son una fuente importante de nuevos herbicidas y antibióticos. Los MS derivados de ambientes marinos, especialmente terpenoides, policétidos y compuestos macrólidos, ocupan una proporción significativa de los productos naturales de T. harzianum.

Se obtuvo estigmasterol a partir de T. harzianum y T. koningii, mostrando actividades antifúngicas contra R. solani, S. rolfsii, M. phaseolina y F. oxysporum. Los sesquiterpenos de Trichoderma han demostrado actividades antibacterianas, antifúngicas y neurolépticas. Un grupo particular de sesquiterpenos incluye toxinas fúngicas conocidas como tricotecenos. Existen diferentes especies de Trichoderma que producen compuestos bioactivos que actúan como micotoxinas, tal como el tricoteceno. Este es un metabolito secundario derivado de sesquiterpenoides sintetizado principalmente por Fusarium y otros géneros fúngicos como Trichoderma, Trichothecium y Stachybotrys.

3.5 Celulasas y Enzimas Industriales

La celulasa derivada de Trichoderma reesei (nombre sistemático: 4-(1,3;1,4)-β-D-glucano 4-glucanohidrolasa; EC 3.2.1.4) cataliza la hidrólisis de los enlaces 1,4-β-D-glucosídicos en la celulosa, la liqueninа y los β-D-glucanos de cereales, dando como resultado la generación de mono, di-, tri-, tetra- y oligosacáridos compuestos de residuos de glucosa. Trichoderma reesei es eficiente en la producción de celulasa, la cual se produce mediante fermentación sumergida, seguida de purificación, formulación y secado.

3.6 Antraquinonas y Otros Compuestos Fenólicos

Se aislaron tres antraquinonas —1,8-dihidroxi-3-metilantraquinona, 1-hidroxi-3-metilantraquinona y 6-metil-1,3,8-trihidroxiantraquinona— de cepas de T. harzianum que fueron activas contra R. solani, S. rolfsii, M. phaseolina y F. oxysporum. Se ha reconocido que los compuestos polifenólicos poseen propiedades farmacológicas tales como propiedades antioxidantes, hepatoprotectoras, antibacterianas, antiinflamatorias, anticancerígenas y potencialmente antivirales.

El análisis del genoma de T. afroharzianum revela clústeres de genes biosintéticos para la biosíntesis de policétidos, péptidos no ribosómicos y terpenos, lo que subraya el potencial del género para producir compuestos bioactivos.

4. Evidencia Científica por Área de Uso

4.1 Actividad Antimicrobiana (In Vitro y Preclínica)

Los extractos orgánicos de cepas de T. afroharzianum demostraron actividad antimicrobiana de amplio espectro, inhibiendo bacterias Gram-positivas y Gram-negativas, así como diversas especies de Candida, con notable eficacia contra Staphylococcus aureus (CMI: 15.6–31.25 µg/mL). Los extractos también mostraron actividad antibiofilm, siendo la cepa UEPA AR12 la que exhibió la mayor inhibición contra Escherichia coli (81.8%), Enterococcus faecalis (92.8%), Candida albicans (87.9%) y Candida parapsilosis (89.3%).

Las dos cepas de Trichoderma probadas en un estudio —T. asperellum IMI 393899 y T. atroviride TS— inhibieron el crecimiento de los patógenos evaluados al entrar en contacto con ellos. El extracto de T. asperellum mostró la mayor actividad inhibitoria y fue activo incluso a baja concentración. Ambas cepas de Trichoderma produjeron compuestos con actividad antifúngica contra los hongos y oomicetos patógenos evaluados.

Fuerza de la evidencia: Todos los hallazgos antimicrobianos en el contexto de la salud humana están actualmente limitados a estudios de laboratorio in vitro. No se han identificado ensayos clínicos en humanos que evalúen extractos derivados de Trichoderma como agentes antimicrobianos en la literatura revisada por pares.

4.2 Actividad Antioxidante (In Vitro)

Se identificó una fuerte actividad antifúngica en extractos de T. harzianum, y se estimó el IC50 de la actividad antioxidante para el extracto de acetato de etilo en 71.47% y para el extracto de n-butanol en 56.01%, utilizando la prueba de DPPH. Los COV (compuestos orgánicos volátiles) de Trichoderma harzianum desempeñan un papel significativo como agentes antifúngicos y antioxidantes, dados los químicos bioactivos ventajosos observados en los extractos.

T. hamatum también posee varias actividades beneficiosas, tales como actividad antimicrobiana y actividad antioxidante.

Fuerza de la evidencia: La actividad antioxidante se ha demostrado exclusivamente en ensayos in vitro (DPPH y pruebas similares de eliminación de radicales). No existe evidencia clínica en humanos sobre efectos antioxidantes in vivo.

4.3 Propiedades Citotóxicas y Anticancerígenas (In Vitro y Computacional)

Varios estudios recientes han investigado la citotoxicidad de extractos naturales contra líneas celulares de cáncer humano, donde la proliferación y viabilidad de las células cancerosas disminuyeron tras el tratamiento con extractos naturales. Las actividades citotóxicas de especies de Trichoderma contra líneas celulares de cáncer hepático no se han estudiado lo suficiente, y un grupo de investigación reportó el primer estudio utilizando metabolitos del filtrado completo del cultivo de Trichoderma viride como agentes anticancerígenos.

Los estudios computacionales han explorado el potencial anticancerígeno. Los metabolitos secundarios de especies de Trichoderma han sido evaluados como inhibidores de la tirosina quinasa EGFR mediante un enfoque computacional que evalúa la eficacia anticancerígena.

Los peptaiboles son ecológica y comercialmente importantes por sus propiedades antimicrobianas y anticancerígenas.

Fuerza de la evidencia: La investigación anticancerígena es exclusivamente preclínica —limitada a estudios in vitro con líneas celulares y análisis in silico (computacionales). No se han realizado ensayos clínicos en pacientes humanos con cáncer utilizando metabolitos derivados de Trichoderma como agentes terapéuticos.

4.4 Suplementación con Enzimas Digestivas (Datos Humanos Limitados)

La celulasa se ha utilizado para tratar fitobezoares, una forma de bezoar de celulosa que se encuentra en el estómago humano. La celulasa se utiliza como auxiliar digestivo, particularmente en animales, y para el manejo de la flatulencia.

Un estudio realizado en pacientes de un hogar de ancianos que tomaban una fórmula multienzimática que contenía celulasa encontró que esta aumentó favorablemente los marcadores de absorción de proteínas, indicando una mejora en la digestión de una fórmula nutricional que también se administró a los participantes del estudio, lo cual conduciría a un mejor estado nutricional general. Otras pruebas también indicaron una mejora en la función inmunológica de los pacientes. Cuando se retiró el suplemento enzimático, los beneficios positivos cesaron. Este estudio involucró una fórmula multienzimática —no un producto específico de Trichoderma— y, por lo tanto, no puede atribuirse únicamente a la celulasa derivada de T. longibrachiatum.

La celulasa de T. reesei cataliza la hidrólisis de los enlaces 1,4-β-D-glucosídicos en la celulosa, la liqueninа y los β-D-glucanos de cereales. Está destinada a usarse en procesos de elaboración de cerveza, producción de alcohol destilado y procesamiento de almidón para la producción de jarabes de glucosa.

Fuerza de la evidencia: El uso de celulasa derivada de Trichoderma como enzima alimentaria está regulado y evaluado en términos de seguridad (véase la revisión de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria más adelante). Sin embargo, los ensayos clínicos controlados en humanos que evalúen específicamente su eficacia digestiva son escasos, y en los casos en que se han estudiado formulaciones multienzimáticas, no puede aislarse la contribución independiente de la celulasa.

4.5 Mejora Agrícola del Contenido de Nutrientes en los Alimentos (Evidencia Preclínica Indirecta)

Una línea de investigación examina si la inoculación de cultivos alimentarios con Trichoderma aumenta el valor nutricional del alimento resultante. Para aumentar la productividad de los cultivos de Brassica y mejorar su contenido de glucosinolatos y su capacidad antioxidante, pueden considerarse diferentes estrategias, incluida la simbiosis con hongos endofíticos. Esto es relevante solo en la medida en que los compuestos secundarios en las plantas tratadas con Trichoderma puedan ser más nutritivos; el hongo en sí no es consumido por humanos en este contexto.

5. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas con Trichoderma

  • Sistema Digestivo: La celulasa derivada de Trichoderma se utiliza como enzima alimentaria y suplemento digestivo para hidrolizar la celulosa; las preparaciones industriales están aprobadas para su uso en el procesamiento de alimentos por organismos regulatorios, incluida la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
  • Sistema Inmunológico (in vitro / preclínico): La gliotoxina, producida por algunas cepas de Trichoderma, es un compuesto inmunosupresor potente que ha demostrado interferir con la señalización de NF-κB, inhibir el proteasoma, inducir apoptosis y suprimir la función de los neutrófilos en entornos de laboratorio. Estas propiedades son relevantes para la seguridad, no para un beneficio terapéutico.
  • Oncología (solo in vitro / computacional): Varios metabolitos secundarios —peptaiboles, terpenoides, antraquinonas— han demostrado citotoxicidad in vitro contra líneas celulares de cáncer humano. No existe evidencia clínica en humanos.
  • Antimicrobiano (solo in vitro): Los extractos muestran actividad contra patógenos bacterianos y fúngicos en entornos de laboratorio.
  • Enfermedades Infecciosas (preocupación de seguridad clínica): Varias especies son reconocidas como patógenos humanos oportunistas. Véase la Sección 7 (Seguridad).

6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas

En el contexto de la suplementación con celulasa proveniente de Trichoderma longibrachiatum, la dosis no debe exceder las 110,000 CU (unidades de celulosa) por día, y debe tomarse con alimentos/comidas.

Para la enzima alimentaria celulasa derivada de T. reesei (cepa DP-Nzc36), el panel de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) identificó un nivel sin efecto adverso observado de al menos 97.6 mg TOS (sólidos orgánicos totales)/kg de peso corporal por día, lo que, en comparación con la exposición dietética estimada, resulta en un margen de exposición de al menos 745.

En la literatura agrícola y de nutrición animal, se estudiaron enzimas derivadas de Trichoderma reesei en formas de polvo y líquido en la alimentación de pollos de engorde de 1 a 21 días de edad, en dietas compuestas de maíz y harina de soya, evaluándose sus efectos sobre el rendimiento, la digestibilidad, los parámetros sanguíneos y la biometría del sistema digestivo. No se documentan dosis específicas para la suplementación humana con organismos completos de Trichoderma en la literatura clínica revisada por pares, ya que dicho uso no es una práctica establecida.

7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Notables

7.1 Patogenicidad Oportunista (Tricodermosis)

El espectro de hongos filamentosos que emergen como patógenos humanos oportunistas se amplía constantemente. Se han atribuido diversos tipos de micosis, a menudo con desenlace grave y ocasionalmente incluso fatal, a diferentes especies del género Trichoderma, generalmente en pacientes con un sistema inmunológico comprometido. Sin embargo, también se conocen casos en huéspedes no inmunocomprometidos. Para estas infecciones se ha propuesto el nombre "tricodermosis". Trichoderma puede causar (rino)sinusitis; otitis externa; infecciones pulmonares, del sistema nervioso central (SNC), hepáticas y cutáneas; estomatitis; peritonitis; endocarditis; onicomicosis; queratitis; e infecciones diseminadas.

Las condiciones predisponentes incluyen trasplante de órganos, diálisis peritoneal, neoplasias hematológicas e infección por VIH.

Actualmente, se cree que nueve especies de patógenos causan enfermedades en humanos: Trichoderma citrinoviride, Trichoderma harzianum, Trichoderma koningii, Trichoderma longibrachiatum, Trichoderma orientale, Trichoderma pseudokoningii, Trichoderma reesei y Trichoderma viride.

Las especies de Trichoderma son hongos filamentosos responsables de infecciones invasivas localizadas y amenazantes que causan hasta un 53% de mortalidad en pacientes inmunocomprometidos. Se han reportado nueve especies como patógenos humanos potenciales.

Tras 50 años de reportes de casos (desde el primer caso en 1970 hasta 2019), se registraron 42 casos o episodios de infección por Trichoderma en humanos. En el número máximo de casos, estuvo implicada T. longibrachiatum.

Se ha publicado una revisión de 40 casos de infección asociados con especies de Trichoderma, en su mayoría T. longibrachiatum. El número de casos reportados ha aumentado año tras año, posiblemente debido a la creciente población de huéspedes inmunocomprometidos.

Un reporte de caso presenta un ejemplo notable de Trichoderma harzianum causando fungemia en un individuo inmunocompetente, lo que ilustra el potencial de infecciones graves incluso en individuos que no pertenecen a los grupos de riesgo tradicionales.

7.2 Resistencia a Fármacos Antifúngicos

Los datos sobre la susceptibilidad antifúngica de los aislados clínicos de Trichoderma indican altos niveles de resistencia a los fármacos antifúngicos utilizados de manera rutinaria, lo que puede generar dificultades en el tratamiento de los pacientes infectados. Los datos de susceptibilidad antifúngica frecuentemente se correlacionan con la posición taxonómica de los aislados; por lo tanto, la identificación precisa de los hongos oportunistas es crucial para intervenciones terapéuticas adecuadas.

Las infecciones por Trichoderma en humanos se han relacionado con varios factores de riesgo, asociándose principalmente con la diálisis peritoneal, el trasplante de órganos y los trastornos hematológicos. Causan infecciones diseminadas graves y persistentes que generalmente no responden al tratamiento con anfotericina B o voriconazol.

7.3 Toxicidad de la Gliotoxina

El descubrimiento de la gliotoxina en un patógeno humano oportunista y el establecimiento de su papel en la virulencia llevaron a que este potente metabolito antimicrobiano fuera designado como micotoxina. La gliotoxina exhibe actividades pleiotrópicas y posee propiedades medicinales y capacidades de biocontrol, pero tiene propiedades tóxicas en humanos.

7.4 Toxinas de Tricoteceno y Sesquiterpeno

El tricoteceno es un metabolito secundario derivado de sesquiterpenoides sintetizado por Trichoderma y otros géneros fúngicos. Estos compuestos sesquiterpenoides son dañinos para las plantas y los animales que se alimentan de forraje infectado.

7.5 Toxicidad de los Peptaiboles

Se ha reportado que la paracelsina, un peptaibol producido por algunas cepas de Trichoderma reesei, es dañina para invertebrados acuáticos, para células de mamíferos y para ratones en condiciones experimentales donde se sortearon las barreras naturales.

7.6 Evaluación de Seguridad de la EFSA sobre la Celulasa de T. reesei

Se buscó la similitud de la secuencia de aminoácidos de la celulasa derivada de T. reesei con alérgenos conocidos, y no se encontró ninguna coincidencia. El panel de la EFSA consideró que, bajo las condiciones de uso previstas, el riesgo de sensibilización alérgica y reacciones de provocación por exposición dietética puede excluirse en la producción de alcohol destilado, y se considera bajo cuando la enzima se utiliza en el procesamiento de almidón y en los procesos de elaboración de cerveza. Con base en los datos proporcionados, el panel concluyó que esta enzima alimentaria no genera preocupaciones de seguridad bajo las condiciones de uso previstas.

7.7 Exposición Ocupacional

Aunque la gran mayoría de los agentes de control biológico se consideran generalmente seguros para los humanos y el medio ambiente, algunos estudios han demostrado que el aumento de la exposición a sustancias fúngicas entre trabajadores agrícolas puede afectar el sistema inmunológico.

7.8 Evaluación General de Patogenicidad

Existe una certeza razonable de que no hay daño para adultos, lactantes y niños humanos expuestos a la cepa T-39 de Trichoderma harzianum. Esto incluye todas las exposiciones dietéticas anticipadas y todas las demás exposiciones evaluadas con la base de datos actual.

No hay evidencia en la literatura científica que indique que la cepa ATCC 74252 de Trichoderma reesei tenga probabilidad de causar efectos adversos en la salud humana. Es poco probable que Trichoderma reesei cause infección en humanos. En el caso improbable de una infección, la cepa ATCC 74252 de Trichoderma reesei es susceptible a los principales fármacos antifúngicos clínicos.

Resumen de las Limitaciones de la Evidencia

La gran mayoría de los datos sobre las propiedades bioactivas potenciales de Trichoderma —antimicrobianas, antioxidantes, citotóxicas— provienen de experimentos de laboratorio in vitro y, en menor medida, de estudios en animales. No se han realizado ensayos clínicos aleatorizados robustos y revisados por pares en poblaciones humanas que evalúen ninguna preparación completa de Trichoderma ni metabolito aislado (aparte de la enzima celulasa purificada en contextos de procesamiento de alimentos) para beneficio terapéutico. El uso de celulasa derivada de Trichoderma como ingrediente de suplemento dietético humano cuenta con respaldo regulatorio de seguridad (EFSA, EPA), pero la evidencia de eficacia clínica en la digestión humana sigue siendo limitada e indirecta. Además, varias especies conllevan preocupaciones de seguridad significativas como patógenos oportunistas emergentes, particularmente para individuos inmunocomprometidos. Por lo tanto, caracterizar a Trichoderma de manera general como un suplemento seguro para la salud humana carece de fundamento científico suficiente; sus roles legítimos reconocidos están en la agricultura, la producción industrial de enzimas y el procesamiento de alimentos.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Trichoderma puede ayudar a apoyar.

  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Trichoderma puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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Trichoderma | Vitabase