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Xantofila

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Otros Nombres

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Sinopsis

Xantofila: Una Referencia Enciclopédica Integral

1. Identidad: Nombres Químicos, Fuentes Botánicas y Estructura

Los carotenoides se clasifican según su composición química en carotenos o xantofilas. Los carotenoides se clasifican en dos grupos principales: compuestos que tienen una cadena larga de hidrocarburos, conocidos como carotenos, y compuestos que tienen un átomo de oxígeno en su estructura, conocidos como xantofilas. Por lo tanto, el término "xantofila" no es un compuesto único, sino más bien una clase estructural de carotenoides oxigenados.

Las xantofilas son una subclase de carotenoides —pigmentos amarillos de origen natural, esenciales para la fotosíntesis en plantas, algas y cianobacterias— que se distinguen por su estructura química oxigenada, la cual incluye grupos hidroxilo o epóxido unidos a un esqueleto isoprenoide de C40. Estos pigmentos absorben luz en el espectro azul-verde (400–550 nm).

Esta diferencia en la estructura hace que las xantofilas sean más polares que los carotenos debido a la presencia de oxígeno en forma de posiciones metoxi, hidroxi, ceto, carboxi y epóxido. Sin embargo, a excepción de la luteína, siguen siendo compuestos mayormente no polares.

La fórmula molecular de la luteína, que se identifica formalmente como "xantofila" en muchas bases de datos químicas de referencia (CAS 127-40-2), es C₄₀H₅₆O₂. El grupo de las xantofilas incluye (entre muchos otros compuestos) luteína, zeaxantina, neoxantina, violaxantina, flavoxantina, y α- y β-criptoxantina. Este último compuesto (β-criptoxantina) es la única xantofila conocida que contiene un anillo beta-ionona, y por lo tanto la β-criptoxantina es la única xantofila con actividad provitamina A conocida en mamíferos.

El grupo de los carotenos incluye α-caroteno, β-caroteno, licopeno y fitoeno, entre otros. Las moléculas más representativas del grupo de las xantofilas son la fucoxantina, la astaxantina, la luteína, la zeaxantina y la β-criptoxantina.

Xantofilas Individuales Clave

  • Luteína (β,ε-caroteno-3,3′-diol): El tipo más común de xantofila, un componente lipofílico producido por las plantas verdes. La luteína existe en las plantas como ésteres de ácidos grasos, que consisten en uno o dos ácidos grasos unidos a dos grupos –OH.
  • Zeaxantina (β,β-caroteno-3,3′-diol): Un alcohol carotenoide producido naturalmente por plantas y microbios, que actúa como un extintor no fotoquímico. La zeaxantina es un pigmento que le da a los pimientos, al azafrán y a otras plantas su color característico.
  • β-Criptoxantina: Tiene una estructura molecular similar a la del β-caroteno, pero además contiene un grupo hidroxilo.
  • Fucoxantina, Astaxantina, Neoxantina, Violaxantina, Capsantina: Otros miembros de la clase de las xantofilas, cada uno con características estructurales y perfiles biológicos distintos.

2. Fuentes Naturales y Distribución Botánica

Ampliamente distribuidas entre los distintos reinos, las xantofilas se encuentran en hojas verdes, frutas, flores e incluso en tejidos animales como la retina humana, donde contribuyen a la coloración y a funciones biológicas más allá de la fotosíntesis.

La xantofila es uno de los alcoholes carotenoides más extendidos en la naturaleza. Se aisló originalmente de la yema de huevo, y también se aisló mediante cromatografía a partir de ortigas, algas y pétalos de muchas flores amarillas.

Los pétalos de las flores de caléndula (Tagetes erecta y Tagetes patula) representan actualmente la principal fuente comercial de xantofila. La xantofila es abundante en algunas verduras y frutas verdes como el repollo, la espinaca, la lechuga, las judías verdes y las coles, pero la clorofila, el β-caroteno y otros derivados carotenoides también son abundantes en dichas plantas, lo que dificulta la extracción de xantofila pura. Tras una larga búsqueda, los investigadores encontraron niveles muy altos de xantofila y zeaxantina, y menos impurezas de otros carotenoides, en las flores de caléndula, lo que facilita la separación y la purificación; por ello, la caléndula puede ser una buena fuente para la producción industrial de xantofila.

La luteína y la zeaxantina son pigmentos carotenoides relativamente polares que se encuentran en niveles altos en el perejil, la espinaca, la col rizada, la yema de huevo y los alimentos fortificados con luteína. Otras fuentes ricas incluyen la papaya, los duraznos, las ciruelas pasas y la calabaza, que contienen diésteres de luteína. En el caso específico de la zeaxantina, las fuentes incluyen la col verde (collard greens), la acelga y el perejil, entre otras.

La alta biodisponibilidad de un nutriente liposoluble como la zeaxantina proveniente del huevo se debe a la matriz lipídica rica de la yema. La yema de huevo es una buena fuente dietética tanto de zeaxantina como de luteína, particularmente en el contexto de una dieta occidental típica, que suele ser pobre en verduras y frutas.

Las algas se consideran organismos productores de pigmentos, y la función de estos compuestos en las algas es llevar a cabo la fotosíntesis. Poseen una gran variedad de pigmentos, que pueden clasificarse en tres grandes grupos: clorofilas, carotenoides y ficobilinas. Dentro de los carotenoides se encuentran las xantofilas.

En cuanto al estado de esterificación: más del 95% de la xantofila en la caléndula está esterificada, y aproximadamente la mitad de esta fracción está esterificada con ácidos grasos.

3. Formas Comunes y Preparaciones

Las xantofilas están disponibles comercialmente en varias formas. Carotenoides como la luteína y la zeaxantina son generalmente reconocidos como seguros (GRAS, por sus siglas en inglés) para el consumo humano, lo que permite a los fabricantes de alimentos utilizarlos como aditivos. En la UE, las xantofilas derivadas de fuentes naturales están autorizadas como colorantes alimentarios bajo el código E-161.

Las formas en suplementos incluyen luteína libre (no esterificada), ésteres de luteína derivados de la caléndula y variantes sintéticas. Se ha informado una biodisponibilidad variable de los carotenoides debido al tipo de matriz de formulación utilizada, la forma de los compuestos bioactivos (libre versus esterificada) y los efectos de otros nutrientes. La luteína y la zeaxantina en formas naturales tienen baja biodisponibilidad tras la ingesta oral debido a su escasa estabilidad y a una absorción ineficiente en el intestino, lo que provoca concentraciones plasmáticas variables.

Estos pigmentos cumplen funciones duales: como moléculas accesorias captadoras de luz que transfieren energía de excitación a las clorofilas en los fotosistemas I y II, mejorando la eficiencia fotosintética, y como agentes fotoprotectores que mitigan el daño causado por el exceso de luz al neutralizar especies reactivas de oxígeno y facilitar la extinción no fotoquímica.

Para la suplementación dietética, las cápsulas de gelatina blanda (softgel), las perlas (beadlets) y las tabletas son los formatos de administración más comunes. Las xantofilas se usan como aditivo alimentario E161 en la alimentación de truchas y salmones de piscicultura. También es bastante común incluir xantofila en la dieta de gallinas, pollos y aves de corral para que la carne adquiera un tono más anaranjado y, por lo tanto, resulte más atractiva a la vista humana.

4. Uso Tradicional e Histórico

El concepto explícito de "xantofila" como una clase definida de compuestos es producto de la química moderna (el término se acuñó en el siglo XIX), pero las plantas y alimentos ricos en xantofilas se han utilizado en muchas culturas durante milenios, principalmente como colorantes y alimentos, más que como agentes medicinales dirigidos.

El achiote, el azafrán y el pimentón son algunos carotenoides naturales que tradicionalmente se han usado para colorear alimentos. Incluso en la antigua Grecia y Roma, colorantes como el azafrán (crocus) —que contiene zeaxantina— se usaban en las ofrendas de alimentos a los dioses, simbolizando riqueza y favor divino. Esta tradición profundamente arraigada de vincular los colores con el significado espiritual persistió a lo largo de la historia.

La caléndula (Tagetes erecta), la principal fuente comercial moderna de luteína, tiene una larga historia de uso en las culturas mesoamericanas. Nativa de México y América Central, las especies de Tagetes fueron cultivadas por los pueblos precolombinos e incorporadas a contextos ceremoniales, culinarios y medicinales. La introducción de las caléndulas en Europa y Asia tras el Intercambio Colombino del siglo XVI las convirtió posteriormente en una planta ornamental y funcional omnipresente en todo el mundo.

Los pueblos indígenas de Sudamérica, África y Asia utilizaron extensamente colorantes naturales derivados de plantas. El conocimiento indígena, a nivel global, preservó estos pigmentos, con frecuencia asociándolos a propósitos espirituales y medicinales.

El azafrán (Crocus sativus), una rica fuente de zeaxantina, tiene una historia bien documentada de aproximadamente 3.500 años en las tradiciones persa, griega, romana, egipcia y del sur de Asia. Se utilizó como saborizante, tinte, perfume y medicina. De manera similar, las verduras de hoja oscura —col rizada, espinaca, perejil— ricas en luteína han constituido componentes básicos de la dieta en las tradiciones culinarias mediterránea, del este de Asia y africana durante miles de años, aunque su contenido específico de xantofila no fue identificado hasta la era moderna.

El aislamiento científico y la denominación de las xantofilas comenzaron a inicios del siglo XIX. La luteína fue extraída por primera vez de la yema de huevo en 1834 por Heinrich Wilhelm Ferdinand Wackenroder, y el término "xantofila" (del griego xanthos, amarillo, y phyllon, hoja) se introdujo en la década de 1830 para designar pigmentos foliares amarillos. La caracterización química sistemática avanzó durante el siglo XX, y las estructuras de la luteína y la zeaxantina fueron completamente esclarecidas hacia la década de 1940 gracias al trabajo de Richard Kuhn y colaboradores.

5. Constituyentes Clave, Compuestos Activos y Mecanismos de Acción

5.1 Mecanismo Antioxidante Estructural

Las xantofilas (fucoxantina, astaxantina, luteína, zeaxantina y β-criptoxantina) son un tipo de carotenoide con actividades antitumorales y antiinflamatorias, debido a su estructura química rica en dobles enlaces, que les proporciona propiedades antioxidantes. Las xantofilas pueden proteger a otras moléculas del estrés oxidativo al desactivar el daño causado por el oxígeno singlete mediante diversos mecanismos.

La luteína y la zeaxantina absorben la luz azul para reducir el estrés oxidativo en la retina, y se cree que funcionan como antioxidantes que protegen a las células fotorreceptoras contra los radicales libres producidos por la luz y la alta tensión de oxígeno.

5.2 Filtración de Luz Azul en la Mácula

La mayor concentración de xantofilas se encuentra en la retina, y esta presencia selectiva ha generado numerosas teorías respecto a su papel en el sostén de la función retiniana. La luteína y la zeaxantina son las xantofilas dietéticas que constituyen el pigmento macular (PM) y actúan filtrando la luz azul, además de funcionar como antioxidantes, con lo cual protegen a la retina del daño oxidativo inducido por la luz y por la elevada tasa de metabolismo oxidativo en este tejido.

La luteína absorbe la luz azul, protegiendo así al ojo de la luz azul que puede provocar trastornos visuales. Estos compuestos son los únicos carotenoides que se encuentran en alta concentración en la mácula del ojo, donde actúan como filtros naturales de luz azul y como antioxidantes.

5.3 Absorción y Transporte Intestinal

Los seres humanos requieren la ingesta dietética de carotenoides porque las enzimas relevantes para su síntesis no existen en el cuerpo humano. La mayoría de los carotenoides dietéticos se consumen incorporados en una matriz alimentaria. Cuando llegan al intestino, se liberan de dicha matriz mediante la acción de diversas enzimas, incluidas esterasas que escinden los ésteres de xantofila. Los carotenoides libres se solubilizan luego en micelas antes de ser captados por las células de la mucosa intestinal, donde son empaquetados en quilomicrones.

La luteína y la zeaxantina de la dieta se transportan a la retina a través de las lipoproteínas plasmáticas, principalmente el colesterol LDL y HDL. Si bien la LDL es el principal transportador de la mayoría de los carotenoides, la LDL y la HDL transportan cantidades aproximadamente iguales de luteína y zeaxantina. Varios estudios sugieren que niveles relativamente bajos de HDL podrían dificultar el transporte y la captación de estos carotenoides.

Una ingesta elevada de luteína también puede aumentar el contenido macular de meso-zeaxantina, ya que la luteína puede convertirse en meso-zeaxantina en la retina central.

5.4 Vías de Señalización Antiinflamatorias

La luteína redujo significativamente varias respuestas inflamatorias cutáneas, incluida la expresión aumentada de interleucina-(IL-)6 en macrófagos tratados con LPS, la regulación al alza de la ciclooxigenasa-(COX-)2 en células tratadas con interferón-γ/TNF-α, y el aumento del nivel de metaloproteinasa de matriz-(MMP-)9 en queratinocitos irradiados con UV.

Informes previos han sugerido que la luteína es capaz de mejorar las respuestas inflamatorias in vitro e in vivo mediante la supresión de la activación del NF-κB. Estos hallazgos sugieren fuertemente un papel de la luteína en la modulación de los procesos inflamatorios mediante la regulación del potencial redox celular.

La supresión de AP-1 mediada por la luteína y sus efectos antiinflamatorios se deben a sus actividades antioxidantes e inhibidoras de las quinasas p38/c-Jun N-terminal.

En la prevención de enfermedades oculares, un gen importante regulado por la luteína y la zeaxantina es el gen Nrf2, cuya mayor actividad conduce a optimizar la respuesta celular frente a las especies reactivas de oxígeno (ROS) y a prevenir enfermedades relacionadas.

6. Evidencia Científica por Área de Uso

6.1 Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMAE)

La aplicación clínica más ampliamente estudiada de la suplementación con xantofilas es la prevención de la progresión de la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE).

Los estudios observacionales han reportado que una mayor ingesta dietética y niveles séricos más altos de luteína y zeaxantina se asocian con un menor riesgo de degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), especialmente la DMAE avanzada.

AREDS (Age-Related Eye Disease Study): El estudio AREDS demostró que la suplementación diaria con dosis altas de vitaminas antioxidantes y zinc reducía en un 28% la probabilidad, a 5 años, de progresión hacia la DMAE avanzada. El estudio aleatorizado AREDS 1, publicado en 2001, mostró que suplementar la dieta con vitaminas y minerales antioxidantes (la fórmula AREDS) reduce en un 25% el riesgo de desarrollar degeneración macular avanzada.

AREDS2: El NEI llevó a cabo el Age-Related Eye Disease Study (AREDS) y su continuación, el AREDS2, para estudiar las cataratas y la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), evaluando si la toma de suplementos nutricionales podía prevenir o retrasar estas enfermedades. El AREDS2 fue un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico de fase III que evaluó la suplementación con luteína + zeaxantina, ω-3, o ambos ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, en la DMAE intermedia.

El AREDS2 fue un ensayo aleatorizado, multicéntrico y doble ciego con 4.203 participantes, de entre 50 y 85 años, con riesgo de desarrollar DMAE avanzada; el 66% de los pacientes presentaba drusas grandes bilaterales, y el 34% presentaba drusas grandes junto con DMAE avanzada en un ojo.

En el ensayo AREDS2, la adición de ácidos grasos omega-3 o de luteína + zeaxantina a la fórmula AREDS no tuvo un efecto adicional global sobre el riesgo de DMAE avanzada. Sin embargo, los análisis secundarios aclararon el panorama: el grupo de estudio AREDS2 encontró que las personas con baja ingesta dietética de luteína y zeaxantina tenían aproximadamente un 25% menos de probabilidad de desarrollar DMAE avanzada en comparación con los participantes con una ingesta dietética similar que no tomaron luteína y zeaxantina.

Los investigadores encontraron que las formulaciones que contenían luteína y zeaxantina y no contenían beta-caroteno mostraron una reducción del 18% en el desarrollo de DMAE avanzada en comparación con los participantes que tomaron la fórmula AREDS2 con beta-caroteno y sin luteína ni zeaxantina.

La totalidad de la evidencia sobre los efectos beneficiosos y adversos provenientes del AREDS2 y otros estudios sugiere que la luteína/zeaxantina podría ser más apropiada que el beta-caroteno en los suplementos de tipo AREDS.

Seguimiento a largo plazo del AREDS2 (10 años): Este estudio incluyó a 3.882 participantes (edad media basal de 72,0 años). A los 10 años, la razón de probabilidades (odds ratio) de tener cáncer de pulmón fue de 1,82 para los asignados aleatoriamente a beta-caroteno y de 1,15 (no estadísticamente significativo) para luteína/zeaxantina.

Caracterización de la evidencia: La base de evidencia sobre la luteína y la zeaxantina en la DMAE es de las más sólidas en oftalmología nutricional. Ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo han demostrado que la suplementación con xantofilas aumenta los niveles de pigmento macular, mejora la función visual y disminuye el riesgo de progresión hacia la DMAE avanzada, especialmente la DMAE neovascular. Los ensayos AREDS y AREDS2 son las referencias clave, pero debe notarse que los resultados primarios del AREDS2 no mostraron un beneficio global estadísticamente significativo al añadir luteína/zeaxantina a la fórmula AREDS completa; los beneficios se observaron principalmente en análisis de subgrupos con baja ingesta dietética basal.

6.2 Cataratas, Retinopatía Diabética y Otras Afecciones Oculares

Las publicaciones actuales sobre los efectos preventivos y terapéuticos de la luteína y la zeaxantina en las cataratas, la retinopatía diabética y la retinopatía del prematuro han reportado resultados alentadores. Sin embargo, la evidencia en estas afecciones es predominantemente observacional o proviene de ensayos pequeños, y debe considerarse preliminar en comparación con la base de evidencia sobre la DMAE.

El efecto de las xantofilas en la prevención y el tratamiento de diversas enfermedades oculares se ha examinado mediante estudios epidemiológicos, estudios en animales y ensayos clínicos.

6.3 Función Cognitiva y Neuroprotección

La luteína y la zeaxantina son carotenoides dietéticos liposolubles con altas concentraciones en el tejido cerebral humano. Se han realizado numerosos estudios que confirman una asociación entre la luteína y la zeaxantina y la función cognitiva.

En una evaluación de la relación entre el estado de luteína y zeaxantina y la función cognitiva, se evaluaron 118 sujetos mayores sanos (de 76 a 85 años) para determinar la luteína y zeaxantina séricas, la densidad del pigmento macular y diversas medidas de la función cognitiva. La densidad del pigmento macular se relacionó significativamente con el desempeño en una variedad de índices diseñados para evaluar la velocidad de procesamiento, la precisión y la capacidad de finalización de tareas (P < 0,05). Estas relaciones se mantuvieron significativas tras ajustar por edad, sexo y etnia (P ≤ 0,05).

Ensayo aleatorizado en adultos mayores: Niveles altos de los carotenoides xantofila luteína y zeaxantina en el sistema nervioso central se han correlacionado previamente con una mejor función cognitiva. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo evaluó los efectos de suplementar con L y Z en hombres y mujeres mayores. Un total de 62 adultos mayores fueron asignados aleatoriamente a grupos que recibieron 12 mg de L+Z o un placebo visualmente idéntico. Se dispuso de datos de 51 participantes (edad media de 73,7 años) para el análisis. Los niveles retinianos de L+Z (densidad óptica del pigmento macular, MPOD) se midieron como biomarcador de los niveles corticales de L+Z.

Ensayo aleatorizado en adultos jóvenes: El propósito de este estudio fue determinar si la suplementación con L + Z podía mejorar la función cognitiva en adultos jóvenes sanos (18–30 años). Se utilizó un diseño de ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Se reclutaron cincuenta y un sujetos jóvenes y sanos. Se descubrió que la suplementación con L + Z mejoraba los niveles de xantofila en el SNC y la función cognitiva en adultos jóvenes sanos.

En un ensayo en humanos, 6 meses de suplementación diaria con xantofilas maculares (luteína, zeaxantina y el isómero de zeaxantina meso-zeaxantina) en adultos jóvenes sanos redujeron la interleucina-1β sérica y aumentaron la capacidad antioxidante sérica.

Caracterización de la evidencia: Los estudios transversales y de intervención encuentran que un mayor estado de xantofila se relaciona con un mejor desempeño cognitivo en personas de edad avanzada. La determinación de un papel definitivo de la luteína y la zeaxantina en la salud cognitiva de las personas mayores requiere estudios epidemiológicos longitudinales y ensayos clínicos de suplementación con xantofilas. La base de evidencia cognitiva es prometedora, pero preliminar; los ensayos son generalmente pequeños y el campo carece de réplicas a gran escala.

6.4 Salud de la Piel y Fotoprotección

Se cree que las propiedades antioxidantes de las xantofilas desempeñan un papel en la protección de la piel frente al daño inducido por la luz. La luteína y la zeaxantina se encuentran en la piel como resultado de la ingesta dietética.

Los carotenoides, especialmente los isómeros de luteína y zeaxantina, filtran la luz azul y protegen la piel de factores ambientales, incluidas fuentes de alta energía. Estos carotenoides podrían bloquear las vías de formación de melanina, disminuir las citocinas y aumentar los antioxidantes. Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, con un período de suplementación de 12 semanas, incluyó a 50 sujetos sanos (46 completaron el estudio), hombres y mujeres de entre 18 y 45 años con piel seca leve a moderada.

La luteína también proporciona un aumento de la tolerancia a la radiación UV, reduce los procesos inflamatorios en la piel y previene la oncogénesis.

Se utilizaron modelos de tejido EpiDerm de queratinocitos humanos; las muestras de EpiDerm se cultivaron en un medio suplementado con concentraciones finales de 5 μM de luteína y 1 μM de zeaxantina. Estas condiciones se eligieron porque se han detectado xantofilas en concentraciones micromolares en el plasma humano, y la proporción de 5:1 se ha utilizado como suplemento dietético en estudios clínicos.

Caracterización de la evidencia: La investigación relacionada con la piel se basa en gran medida en modelos in vitro, estudios en animales y ensayos pequeños en humanos. La evidencia es preliminar y aún no respalda conclusiones clínicas definitivas sobre la fotoprotección en humanos.

6.5 Salud Cardiovascular

Estudios preliminares sobre la suplementación con luteína en diversas poblaciones sugieren que podría reducir los biomarcadores de enfermedad coronaria, aumentar la luteína sérica y plasmática, y reducir las citocinas inflamatorias.

Se ha reportado extensamente que el consumo de verduras de hoja verde ricas en luteína y zeaxantina, así como de frutas y verduras de color naranja y amarillo, se asocia con una menor incidencia de cáncer, enfermedad cardiovascular, DMAE y formación de cataratas. Sin embargo, esta asociación se ve confundida por la calidad general de la dieta.

Estudio de Resultados Cardiovasculares del AREDS2: El Cardiovascular Outcome Study (COS) fue un estudio auxiliar del AREDS2, un ensayo clínico aleatorizado de diseño factorial con 4.203 participantes reclutados en 82 clínicas oftalmológicas académicas y comunitarias de EE. UU., a quienes se dio seguimiento durante una mediana de 4,8 años. Los individuos eran elegibles si tenían entre 50 y 85 años. Las intervenciones incluyeron suplementación diaria con xantofilas maculares (10 mg de luteína + 2 mg de zeaxantina). La suplementación dietética con xantofilas maculares, además de la ingesta diaria de minerales y vitaminas, no redujo el riesgo de enfermedad cardiovascular en participantes de edad avanzada con degeneración macular relacionada con la edad.

Caracterización de la evidencia: El estudio auxiliar cardiovascular prospectivo y aleatorizado del AREDS2 no encontró ningún beneficio significativo de la suplementación con luteína/zeaxantina sobre los resultados cardiovasculares. Las asociaciones observacionales entre la ingesta dietética de xantofilas y la salud cardiovascular no pueden separarse de otros factores dietéticos y de estilo de vida sin más evidencia controlada.

6.6 Cáncer

La luteína pertenece a la familia de carotenoides de las xantofilas, que poseen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas.

Las investigaciones confirman propiedades antiproliferativas de la luteína y la zeaxantina en ciertas líneas celulares de cáncer humano, incluidas HepG2 (cáncer hepático) y MCF-7 (cáncer de mama), las cuales, tratadas in vitro con una solución de luteína, mostraron una reducción del crecimiento celular.

En un modelo animal de carcinoma hepatocelular, la luteína redujo la actividad de la γ-glutamil transpeptidasa, un marcador de proliferación celular.

Caracterización de la evidencia: Los estudios en humanos examinados han demostrado que los efectos de la luteína sobre el cáncer son mínimos, lo que destaca la necesidad de más investigación clínica en esta área. La evidencia anticancerígena de las xantofilas actualmente se limita a estudios de células in vitro y modelos animales; ningún ensayo clínico en humanos ha establecido a la suplementación con xantofilas como tratamiento del cáncer o agente preventivo primario.

6.7 Retinopatía del Prematuro (ROP)

Si bien la suplementación con luteína y zeaxantina desde el primer día de vida en bebés prematuros hasta el alta probablemente reduce la incidencia de ROP en etapa 3 o superior, podría tener poco o ningún efecto sobre la incidencia de ROP en cualquier etapa, sobre la hemorragia intraventricular (HIV) o la enterocolitis necrotizante (ECN), o sobre la mortalidad evaluada durante toda la estancia en la UCIN. Sin embargo, las estimaciones combinadas para estos resultados podrían cambiar con futuros ensayos rigurosamente realizados. No se reportaron efectos adversos.

7. Sistemas Corporales y Áreas de Salud

  • Sistema Visual: La luteína, la zeaxantina y la meso-zeaxantina son carotenoides xantofila que se encuentran en la retina y en todo el sistema visual. Son los componentes estructurales primarios del pigmento macular.
  • Sistema Nervioso Central: Niveles altos de los carotenoides xantofila luteína y zeaxantina en el sistema nervioso central se han correlacionado previamente con una mejor función cognitiva en adultos mayores que viven en la comunidad.
  • Piel: Los isómeros de luteína y zeaxantina tienen acción fotoprotectora, y se acumulan en el tejido cutáneo a través de la ingesta dietética.
  • Sistema Cardiovascular: Existen asociaciones epidemiológicas, pero la evidencia de intervención no respalda un papel protector contra los eventos de enfermedad cardiovascular (ECV).
  • Sistema Inmunológico / Vías Inflamatorias: Los efectos antiinflamatorios incluyen la inhibición de las respuestas proinflamatorias producidas por la interleucina-6 (IL-6), el factor de necrosis tumoral-α (TNF-α) y la IL-1β.
  • Biología del Cáncer: Se han demostrado efectos antiproliferativos in vitro; la evidencia en humanos es insuficiente para respaldar afirmaciones clínicas.

8. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en los Estudios

Las xantofilas, principalmente en forma de luteína y zeaxantina, se han estudiado en las siguientes dosis:

  • Dosis del ensayo AREDS2: Suplementación diaria con xantofilas maculares: 10 mg de luteína + 2 mg de zeaxantina.
  • Ensayo de función cognitiva (adultos mayores): Un total de 62 adultos mayores fueron asignados aleatoriamente a grupos que recibieron 12 mg de L+Z o un placebo visualmente idéntico.
  • Combinación de carotenoides maculares: Una formulación compuesta por los tres carotenoides maculares (7,3 mg de meso-zeaxantina, 3,7 mg de luteína y 0,8 mg de zeaxantina), durante un período de 8 semanas, aumentó significativamente la concentración sérica de estos carotenoides, así como la densidad óptica del pigmento macular.
  • Ensayo de salud cutánea: Se estudió un período de suplementación de 12 semanas en 50 sujetos sanos. (No se reportaron dosis específicas en el extracto de la fuente consultada.)
  • Estudio in vitro en queratinocitos: Concentraciones de 5 μM de luteína y 1 μM de zeaxantina, que reflejan una proporción de 5:1 utilizada como formulación de suplemento dietético en estudios clínicos.
  • Ingesta dietética promedio: La mayoría de los estadounidenses consumen solo entre 1 y 4 mg por día, muy por debajo de los 6–10 mg asociados con beneficios.

No se ha establecido formalmente un Nivel de Ingesta Máxima Tolerable (UL, por sus siglas en inglés) para la luteína o la zeaxantina por parte de las autoridades estadounidenses: el Instituto de Medicina (IOM) no ha derivado valores de UL para la luteína, la zeaxantina o la meso-zeaxantina. Tampoco se ha establecido un valor de UL por parte del CCA de la CE ni de la EFSA para la luteína, la zeaxantina o la meso-zeaxantina. Sin embargo, se han derivado valores de IDA (ingesta diaria admisible) para formas específicas utilizadas como aditivos alimentarios.

9. Consideraciones de Seguridad e Interacciones

9.1 Evaluaciones Regulatorias de Seguridad

El Panel de la EFSA sobre Aditivos Alimentarios y Fuentes de Nutrientes Añadidas a los Alimentos ofrece un dictamen científico que reevalúa la seguridad de la luteína (E 161b). La luteína ha sido previamente evaluada por el Comité Científico de la UE.

El Panel concluyó, sobre la base del NOAEL de 200 mg/kg de peso corporal/día en un estudio de 90 días en ratas, la ausencia de toxicidad para el desarrollo a niveles de dosis de hasta 1.000 mg/kg de peso corporal/día, el hecho de que la luteína no es genotóxica, y que la luteína es un constituyente normal de la dieta, que se puede derivar una IDA. Dada la ausencia de un estudio multigeneracional de toxicidad reproductiva y de estudios de toxicidad crónica/carcinogenicidad, el Panel aplicó un factor de incertidumbre de 200 y estableció una IDA de 1 mg/kg de peso corporal/día. Esta IDA se refiere a la luteína derivada de Tagetes erecta que contiene al menos un 80% de carotenoides.

La EFSA concluyó que una ingesta de 0,75 mg/kg de peso corporal/día de zeaxantina sintética no genera preocupaciones de seguridad. Estos valores corresponden a una ingesta diaria de 53 mg de zeaxantina y 70 mg de luteína para una persona de 70 kg.

La zeaxantina formulada no fue mutagénica ni clastogénica en una serie de pruebas de genotoxicidad in vitro e in vivo. Un estudio crónico oral de 52 semanas en monos cynomolgus, con dosis de 0,2 y 20 mg/kg de peso corporal/día, diseñado principalmente para evaluar la acumulación y los efectos en los ojos de primates, no mostró efectos adversos. En un estudio de dos generaciones en ratas, el NOAEL fue de 150 mg/kg de peso corporal/día. En 2012, la EFSA (Panel NDA), junto con un factor de seguridad de 200 veces, propuso una ingesta diaria admisible equivalente a 53 mg/día para un adulto de 70 kg. El nivel de uso solicitado, de 2 mg/día, fue ratificado por la Comisión de la UE.

9.2 Cáncer de Pulmón e Interacción con el Beta-Caroteno

Del ensayo AREDS2 surgió una distinción crítica en materia de seguridad: a los 10 años, la razón de probabilidades de tener cáncer de pulmón fue de 1,82 para los asignados aleatoriamente a beta-caroteno y de 1,15 (no estadísticamente significativo) para luteína/zeaxantina. Este hallazgo, combinado con datos previos, llevó a la sustitución del beta-caroteno por luteína/zeaxantina en las formulaciones revisadas de suplementos para la salud ocular. Es importante destacar que el ensayo AREDS2 encontró que reemplazar el beta-caroteno por luteína/zeaxantina eliminaba el mayor riesgo de cáncer de pulmón asociado con el beta-caroteno.

9.3 Competencia entre Carotenoides e Interacciones en la Absorción

El beta-caroteno presente en alimentos y suplementos puede disminuir la absorción de luteína, zeaxantina y astaxantina. Esta interacción es reciproca: la luteína inhibe la absorción de beta-caroteno de manera dependiente de la dosis. Esta absorción competitiva es una de las razones por las que el estudio AREDS2 sustituyó el beta-caroteno por luteína y zeaxantina.

Se demostró que el beta-caroteno compite con la luteína y la zeaxantina, ya que los individuos que tomaron los tres nutrientes presentaron niveles circulantes más bajos de luteína y zeaxantina en comparación con los participantes que tomaron luteína y zeaxantina sin beta-caroteno.

Cuando se administran carotenoides mixtos simultáneamente en el tracto intestinal, se produce competencia por la formación de micelas y por la absorción, lo que afecta la biodisponibilidad de los carotenoides.

9.4 Interacciones con Minerales

Grandes cantidades de iones minerales divalentes, como el calcio y el magnesio, pueden reducir la biodisponibilidad de carotenoides como la luteína y la zeaxantina, probablemente debido a una reacción entre el carotenoide y los iones minerales. Es recomendable tomar la luteína o cualquier suplemento de carotenoides en un momento diferente del día respecto de un suplemento o comida que contenga grandes cantidades (cientos de miligramos) de un mineral.

9.5 Liposolubilidad y Grasa Dietética

Como compuestos liposolubles, las xantofilas requieren la coingesta de grasa dietética para lograr una absorción intestinal significativa. La alta biodisponibilidad de un nutriente liposoluble como la zeaxantina proveniente del huevo se debe a la matriz lipídica rica de la yema. La suplementación sin el consumo concomitante de grasa puede reducir significativamente la biodisponibilidad.

9.6 Olestra

El sustituto de grasa olestra podría reducir la absorción de luteína y zeaxantina.

9.7 Decoloración de la Piel (Carotenodermia)

Una ingesta alta y sostenida de cualquier carotenoide —incluidas las xantofilas— puede producir carotenodermia, un amarillamiento inofensivo de la piel. Este es un efecto benigno bien reconocido del consumo elevado de carotenoides y es reversible al reducir la dosis. No está asociado con toxicidad.

9.8 HDL y Variabilidad Individual

Varios estudios sugieren que niveles relativamente bajos de HDL podrían dificultar el transporte y la captación de luteína y zeaxantina. Esto podría contribuir a la variabilidad individual en la respuesta del pigmento macular a la suplementación.

9.9 Sin un UL Formal Establecido en los Estados Unidos

El IOM no ha derivado valores de UL para la luteína, la zeaxantina o la meso-zeaxantina. La investigación clínica muestra en general que la suplementación con luteína es bien tolerada, y una dosis de 20 mg/día se utiliza comúnmente en suplementos y en varios estudios. No se ha establecido un nivel máximo de ingesta tolerable formal en EE. UU., en parte porque los efectos adversos graves son poco comunes en las dosis suplementarias habituales.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Xantofila puede ayudar a apoyar.

  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Xantofila puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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