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asiaticoside

Condiciones de Salud12
Tabla de contenidos

Otros Nombres

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Sinopsis

Asiaticósido: Una Referencia Exhaustiva

1. Identidad, Perfil Químico y Fuente Natural

El asiaticósido es un glicósido triterpénico con la fórmula molecular C48H78O19. Sus saponinas triterpenoides pertenecen a dos grupos químicos principales: asiaticósidos y madecassósidos, derivados de las respectivas agliconas ácido asiático y ácido madecásico. La porción aglicona del asiaticósido es el ácido asiático, un triterpenoide pentacíclico, y múltiples grupos hidroxilo (OH) confieren mayor complejidad a la estructura multianular. La porción glicosídica consiste en una cadena trisacárida unida al esqueleto triterpenoide. La diferencia estructural entre el asiaticósido y su análogo cercano, el madecassósido, radica en la presencia o ausencia de un grupo hidroxilo en la posición R1, y ambos comparten una unidad de azúcares glucosa-glucosa-ramnosa en R2.

El asiaticósido tiene un peso molecular de 959,12 g/mol y una fórmula química de C48H78O19. Se describe físicamente como un cristal blanco en forma de aguja. Los principales constituyentes bioactivos de Centella asiatica son los glicósidos triterpenoides pentacíclicos asiaticósido y madecassósido, junto con sus correspondientes agliconas, ácido asiático y ácido madecásico. El asiaticósido y el madecassósido han sido identificados como los compuestos marcadores de C. asiatica en la Farmacopea China, y estos compuestos triterpénicos son reconocidos por una amplia gama de propiedades farmacológicas, entre ellas actividades neuroprotectoras, cardioprotectoras, hepatoprotectoras, cicatrizantes, antiinflamatorias, antioxidantes, antialérgicas, antidepresivas, ansiolíticas, antifibróticas, antibacterianas, antiartríticas, antitumorales e inmunomoduladoras.

El asiaticósido se concentra en las partes aéreas de Centella asiatica (L.) Urban. Esta planta es una hierba perenne estolonífera perteneciente a la familia Apiaceae (Umbelliferae), que contiene 20 especies diferentes. Es una planta delgada y rastrera que enraíza en los nudos, y crece en zonas húmedas de diversos países tropicales. Centella asiatica es una especie herbácea de uso etnomedicinal que crece abundantemente en regiones tropicales y subtropicales de China, India, el sudeste asiático y África. Más específicamente, es nativa del subcontinente indio, Pakistán, el sudeste asiático, Malasia, Indonesia, China, Japón, Corea, Taiwán y la franja ecuatorial de Sudáfrica, Madagascar y América Centro-Sur.

La planta entera de C. asiatica contiene hasta un 8% de saponinas triterpénicas, incluyendo asiaticósido, madecassósido y sus agliconas. Según el estándar de la Farmacopea Europea, las partes aéreas desecadas y fragmentadas deben contener un mínimo de 6,0% de derivados triterpenoides totales, expresados como asiaticósido.

Sinónimos y Nombres Vernáculos

C. asiatica es la especie farmacéutica y económicamente más significativa del género Centella, y suele usarse como sinónimo de "Gotu Kola" en contextos medicinales y comerciales. Centella asiatica es sinónimo de Hydrocotyle asiatica L. Otros nombres utilizados incluyen Indian Pennywort (inglés), Hydrocotyle Asiatique (francés), Brahma-manduki y Brahmi-Buti (hindi), Tsubokusa (japonés), Tungchian y Luei Gong Gen (chino), y Blasteostimulina, este último un nombre comercial en español específico para el asiaticósido. C. asiatica es conocida por numerosos nombres vernáculos, lo que refleja su uso generalizado e integración cultural, subrayando su reconocimiento global e importancia etnomedicinal.

Formas y Preparaciones Comunes

Se han utilizado comercialmente extractos alcohólicos o acuosos de Centella, así como extractos refinados y purificados. Los extractos estandarizados más estudiados son TECA, TTFCA y TTF, todos con un contenido de 40% de asiaticósido y 60% de agliconas (ácido asiático y ácido madecásico). En particular, se han publicado estudios clínicos que describen preparaciones que incluyen TTFCA, TECA y extractos comerciales vendidos bajo los nombres Madecassol® (extracto titulado de Centella asiatica) y Centellase® (fracción triterpenoide total de Centella asiatica). Centella asiatica está disponible sin receta en forma de hierba entera, polvo, cápsulas o extractos líquidos, y también es un ingrediente en productos para el cuidado de la piel.

2. Uso Tradicional e Histórico

Centella asiatica se ha utilizado en la medicina ayurvédica de la India durante casi 2000 años, con un uso importante centrado en sus propiedades neurofarmacológicas. En el Ayurveda, se ha reconocido como una de las principales hierbas para revitalizar los nervios y las células cerebrales, y se ha administrado extensamente en el tratamiento de trastornos como la depresión. Se consideraba que partes de la planta eran útiles en enfermedades de la piel, del sistema nervioso y de la sangre.

Aunque inicialmente se dio importancia a la hoja en la farmacopea tradicional de la India, muchos investigadores modernos han defendido el uso de la planta entera, incluyendo raíz, ramas, hojas y semillas. El uso de esta hierba también puede rastrearse hasta China y otros países del sudeste asiático, donde se empleaba para la fiebre, afecciones cutáneas y el tratamiento de enfermedades relacionadas con la inflamación.

Esta hierba perenne de la familia Apiaceae se ha utilizado durante siglos por sus propiedades multifuncionales en la medicina ayurvédica india, así como en la medicina herbal de Malasia, China y otras regiones asiáticas. C. asiatica se ha utilizado tradicionalmente en los sistemas medicinales antiguos de todo el mundo como remedio para una amplia gama de trastornos. Es más popularmente utilizada por sus actividades neuroprotectoras y en el tratamiento de trastornos relacionados con el sistema nervioso central, como la fatiga mental, la ansiedad y la mejora de la memoria.

El asiaticósido se define en algunas fuentes históricas como un compuesto tradicionalmente utilizado en el tratamiento de la lepra y la tuberculosis, donde se pensaba que dañaba las paredes celulares de las bacterias responsables de estas enfermedades, facilitando así su eliminación por parte del sistema inmunológico del cuerpo.

Los extractos de C. asiatica se reportan ampliamente en la medicina tradicional ayurvédica y china por su capacidad de potenciar la memoria, prevenir déficits cognitivos y mejorar las funciones cerebrales. Las preparaciones tradicionales incluían decocciones acuosas, pastas elaboradas con material de hoja fresca o seca aplicadas tópicamente sobre heridas, y polvos de hoja seca. Los sanadores tradicionales solían usar comúnmente el polvo de hoja seca de Centella asiatica.

3. Constituyentes Clave, Compuestos Coexistentes y el Papel del Asiaticósido

La Centella contiene varios triterpenoides pentacíclicos, incluyendo asiaticósido, brahmósido y ácido madecásico, junto con otros constituyentes como centellosa, centellósido y madecassósido. Los principales componentes químicos responsables de su actividad farmacológica son los triterpenos, principalmente asiaticósido, ácido asiático, madecassósido y ácido madecásico.

C. asiatica también es rica en un grupo diverso de compuestos formados por ácido quínico esterificado con derivados del ácido cinámico, así como flavonoides como kaempferol, quercetina y glicósidos relacionados. Se han aislado e identificado aproximadamente 124 compuestos químicos de Centella asiatica.

La planta es rica en compuestos bioactivos como los triterpenos pentacíclicos (notablemente asiaticósido, ácido asiático, madecassósido y ácido madecásico), flavonoides, fitosteroles y ácidos fenólicos, que contribuyen significativamente a su eficacia terapéutica. Entre estos, el asiaticósido es el compuesto individual más estudiado y se considera uno de los principales principios activos, particularmente para aplicaciones dermatológicas y neurológicas.

4. Mecanismos de Acción

4.1 Síntesis de Colágeno y Cicatrización de Heridas

El asiaticósido puede inducir la síntesis de colágeno tipo I mediante la activación de la vía de señalización Smad independiente de la cinasa del receptor I de TGF-β. Específicamente, el asiaticósido promueve la síntesis de colágeno tipo I (Col1) en fibroblastos dérmicos humanos mediante la fosforilación de Smad 2 y Smad 3, lo que conduce a la unión de Smad 3 y Smad 4. Se ha demostrado que la administración oral tanto de asiaticósido como de madecassósido mejora la síntesis de colágeno tipo III mediante la activación de fibroblastos cutáneos a través de la vía TGF-β/Smad.

El asiaticósido favorece la cicatrización de heridas al promover la proliferación de fibroblastos, posiblemente vinculada a la migración de células tisulares alrededor de la herida o a la expresión y activación de factores de crecimiento específicos. El asiaticósido estimula la síntesis de inhibidores del colágeno tipo I en células fibroblásticas humanas, cruciales para prevenir el envejecimiento cutáneo. También mejora el comportamiento de las células cutáneas durante el proceso de cicatrización al aumentar la tasa de migración, promover la proliferación celular, mejorar la adhesión inicial de las células cutáneas y aumentar el número de fibroblastos dérmicos humanos normales.

El asiaticósido actúa durante la fase inflamatoria al reducir la síntesis de citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6) y factores de crecimiento (TGF-β, PDGF, VEGF). La aplicación tópica de asiaticósido mejora la vascularización dérmica y la reepitelización, acompañada de un aumento del entrecruzamiento de colágeno y de la densidad capilar.

Cabe destacar que el asiaticósido presenta propiedades reguladoras duales: si bien se ha demostrado que inhibe fuertemente los procesos fibróticos implicados en la formación patológica de cicatrices, estudios previos también han demostrado que puede acelerar la cicatrización normal de heridas cutáneas al promover la proliferación de fibroblastos y la síntesis de colágeno. Esta función dual —potenciar la reparación tisular normal mientras suprime la formación excesiva de cicatrices— sugiere que el control preciso del momento y la dosis de administración del asiaticósido es crucial para su aplicación clínica.

4.2 Mecanismos Antiinflamatorios

Se ha encontrado que el asiaticósido inhibe la vía de señalización NF-κB y reduce la producción de citocinas proinflamatorias como TNF-α, IL-1β e IL-6 en macrófagos. Se ha reportado que los extractos de CA y sus triterpenos pentacíclicos son eficaces contra el acné, las quemaduras, la dermatitis atópica y las heridas mediante la modulación de las vías de señalización NF-κB y de la proteína cinasa activada por mitógenos (MAPK), a través de la regulación de las respuestas inflamatorias y el estrés oxidativo, tanto en modelos in vitro como in vivo.

4.3 Mecanismos Neuroprotectores

Se sabe que múltiples mecanismos son responsables de la mejora cognitiva atribuida a C. asiatica, incluyendo la inhibición de la actividad de la acetilcolinesterasa, la reducción de la actividad de la fosfolipasa A2 (PLA2), la protección contra la formación de β-amiloide y la protección frente al daño cerebral. La investigación mecanística sugiere que el asiaticósido podría mejorar el deterioro cognitivo al inhibir la activación de la vía p38 MAPK y promover la reparación sináptica.

En el sistema nervioso central, se ha demostrado que el asiaticósido atenúa el daño neuronal in vitro causado por la exposición al β-amiloide. Estudios in vivo demostraron que puede atenuar los cambios neuroconductuales, neuroquímicos e histológicos en animales con oclusión focal transitoria de la arteria cerebral media. El asiaticósido también mostró efectos ansiolíticos en modelos animales de estrés agudo y crónico.

En la lesión por isquemia-reperfusión cerebral, el asiaticósido reduce el estrés oxidativo y la neuroinflamación mediante la modulación de la vía NOD2/MAPK/NF-κB y la regulación microglial. El asiaticósido previene la apoptosis neuronal mediante la modulación de vías de señalización apoptóticas, incluida la inhibición de la caspasa-3 y la regulación positiva de proteínas antiapoptóticas como Bcl-2.

Se reporta que el asiaticósido es altamente permeable a la barrera hematoencefálica.

4.4 Biodisponibilidad y Conversión Metabólica

Tras la administración oral, el madecassósido y el asiaticósido se convierten en sus respectivas agliconas en el intestino y se absorben hacia el estómago, el hígado, el riñón, el cerebro y la piel en cuestión de minutos, donde ejercen diversas actividades farmacológicas y biológicas. La principal explicación de las diferencias entre la farmacocinética humana y animal es que existe β-glicosidasa en el intestino humano, capaz de hidrolizar glicósidos, mientras que la β-glicosidasa animal no puede hidrolizar estos glicósidos. Debido a que el asiaticósido y el madecassósido son glicósidos, no pueden ser absorbidos fácilmente de forma intacta por el tracto gastrointestinal.

Se ha reportado que la biodisponibilidad absoluta del asiaticósido es muy baja, de aproximadamente 1,86%. Cuando se administró asiaticósido por vía oral en ratas, los valores de Cmax, T1/2, AUC0–t y Tmax fueron 658,17 ± 597,56 μg/L, 4,20 ± 0,91 h, 1937,19 ± 464,40 μg h/L y 0,62 ± 0,79 h, respectivamente. El asiaticósido pareció degradarse mediante una reacción de primer orden y tuvo baja biotoxicidad; sin embargo, las propiedades farmacocinéticas variaron según la especie.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Cicatrización de Heridas y Reparación Cutánea

Esta es posiblemente el área más extensamente documentada de la investigación sobre el asiaticósido, con evidencia que abarca estudios celulares in vitro, modelos animales y algunos ensayos clínicos.

Evidencia preclínica: Tanto estudios in vivo como in vitro han demostrado que el asiaticósido tiene propiedades cicatrizantes significativas en modelos de heridas normales y crónicas. Se ha observado una mejora en la síntesis de colágeno en fibroblastos dérmicos humanos (HDF), donde las células se trataron con 30 μg/mL de asiaticósido; la expresión de colágeno mejoró después de 2 horas de tratamiento y se mantuvo durante 48 horas. El tratamiento tópico con asiaticósido y madecassósido indujo la síntesis de colágeno, la proliferación y el crecimiento celular, además de estimular la cicatrización de heridas por quemadura en ratones ICR machos.

Evidencia clínica: La aplicación tópica de la pomada Centiderm elaborada con extracto etanólico de C. asiatica mejoró significativamente las puntuaciones objetivas (flexibilidad, vascularidad, pigmentación, altura y agudeza visual) y los signos subjetivos (sequedad, picazón e irritación) en pacientes con heridas por quemaduras de segundo grado en las extremidades. Los promedios de reepitelización y de cicatrización completa fueron significativamente mejores en el grupo tratado con Centiderm que en el grupo control.

La evidencia clínica también respalda la eficacia del asiaticósido para acelerar el cierre de heridas, potenciar la regeneración tisular y minimizar la formación de cicatrices, con un perfil de seguridad favorable. Entre los compuestos triterpenoides de C. asiatica, se reconoce que los propios glicósidos (asiaticósido y madecassósido), y no sus metabolitos correspondientes ácido asiático y ácido madecásico, son los principales constituyentes activos responsables de la cicatrización de heridas por quemadura.

Fuerza de la evidencia: Los datos in vitro y en animales sobre cicatrización de heridas y estimulación del colágeno son sólidos. La evidencia clínica es de apoyo, pero proviene principalmente de ensayos pequeños y estudios observacionales. Los ensayos controlados aleatorizados a gran escala que aíslen específicamente el asiaticósido son limitados.

5.2 Insuficiencia Venosa Crónica (IVC) y Microangiopatía Venosa

Esta área contiene la evidencia clínica en humanos más sólida y consistentemente reportada para las preparaciones triterpénicas de Centella asiatica que contienen asiaticósido.

Evidencia clínica: Durante la década de 1980, varios estudios clínicos mostraron que la Fracción Triterpénica Total de Centella asiatica (TTFCA = TECA), en dosis orales de 60–120 mg diarios durante 30–90 días, era capaz de mejorar los resultados subjetivos y objetivos en pacientes con insuficiencia venosa. Se realizó un estudio aleatorizado, simple ciego, controlado con placebo, sobre los efectos de diferentes dosis de TTFCA en pacientes con microangiopatía venosa hipertensiva, utilizando un modelo microcirculatorio combinado que incluía flujometría láser Doppler (LDF) y mediciones transcutáneas de la tensión de oxígeno y dióxido de carbono. Todas las pruebas mostraron una diferencia significativa entre los grupos tratados con el fármaco y el grupo placebo, distinguiendo entre la dosis más alta (120 mg diarios) y la más baja (60 mg diarios) de TTFCA. Las mediciones transcutáneas de PO2-PCO2 se modificaron significativamente con el tratamiento farmacológico, mientras que no se detectó variación en el grupo placebo. Se observaron efectos sintomatológicos significativos (según puntuaciones subjetivas) tras la administración de TTFCA, especialmente con la dosis más alta.

Se encontró que el TTFCA era eficaz en la insuficiencia venosa, reduciendo el edema de tobillo, la hinchazón del pie y la tasa de filtración capilar, mientras mejoraba los parámetros microcirculatorios. El TTFCA muestra una actividad significativa en la microangiopatía venosa hipertensiva, y sus efectos son dependientes de la dosis.

Revisión sistemática: Una revisión sistemática realizada por Chong y Aziz evaluó la eficacia de Centella asiatica para la mejora de los signos y síntomas de la IVC, buscando en 13 bases de datos electrónicas, incluido el Registro Central Cochrane de Ensayos Controlados, ensayos controlados aleatorizados; ocho estudios cumplieron los criterios de inclusión. Dos de los ensayos incluidos mostraron un efecto estadísticamente significativo sobre la hinchazón del tobillo a favor del grupo TTFCA después de ocho semanas (DM −0,84; IC del 95%: −0,94 a −0,74) y de cuatro semanas (DM −0,77; IC del 95%: −0,78 a −0,76) de tratamiento.

Reconocimiento regulatorio: Los medicamentos que contienen extracto triterpénico de Centella asiatica han sido autorizados en Europa para uso cutáneo (polvo, crema y pomada) desde 1968. Los constituyentes activos de Centella asiatica forman parte de numerosas preparaciones cosméticas en todo el mundo dentro del área del cuidado de la piel.

Fuerza de la evidencia: Moderada. Múltiples ECA respaldan el beneficio en el edema relacionado con la IVC y los parámetros microcirculatorios, pero como señaló una revisión, no existe suficiente evidencia para respaldar de manera global la eficacia de los flebotónicos en la insuficiencia venosa crónica, y se requieren más ensayos clínicos controlados y aleatorizados con mayor atención a la calidad metodológica.

5.3 Neuroprotección, Función Cognitiva y Trastornos Neurológicos

Evidencia preclínica: Los estudios in vivo indican que el asiaticósido y el madecassósido apoyan la función cognitiva y la integridad sináptica, como lo demuestran las mejoras en los resultados de memoria y aprendizaje en modelos animales de enfermedad de Alzheimer (EA), probablemente mediante una mayor plasticidad sináptica y apoyo colinérgico. En conclusión, estos triterpenoides muestran efectos neuroprotectores multifacéticos en modelos preclínicos de EA. El asiaticósido muestra amplias bioactividades en cultivo celular y modelos animales, incluyendo neuroprotección, actividad antidepresiva, antioxidación, antiinflamación, protección contra el daño del ADN y regulación de factores apoptóticos en neuronas corticales. Los efectos neuroprotectores incluyen la reparación de lesiones de la médula espinal y la protección frente al daño neuronal inducido por isquemia-hipoxia.

El extracto de C. asiatica, el ácido asiático y el asiaticósido pudieron aumentar eficazmente el contenido del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) en modelos preclínicos. Estudios recientes indican que el asiaticósido podría proporcionar protección contra el daño neural en trastornos neurológicos como la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer, potencialmente a través de mecanismos como la remodelación sináptica, la restauración del equilibrio de neurotransmisores, la inhibición de la apoptosis celular y la reducción de la inflamación.

Evidencia clínica: Estudios clínicos encontraron que C. asiatica mejoró eficazmente la función cognitiva de pacientes con accidente cerebrovascular. Los pacientes se dividieron en tres grupos y recibieron 1000 mg/día o 750 mg/día de extracto de C. asiatica, o 3 mg/día de ácido fólico, respectivamente. En pacientes con deterioro cognitivo vascular, las dosis utilizadas fueron de 750 mg y 1000 mg de extracto al día.

Fuerza de la evidencia: Algunos estudios clínicos sugieren un beneficio modesto en algunas funciones cognitivas, pero un metaanálisis mostró falta de beneficio. En estudios preclínicos, el compuesto redujo el estrés oxidativo, los niveles de Aβ y la apoptosis, mientras promovía la salud mitocondrial. La evidencia en modelos con roedores y un número limitado de ensayos en humanos confirma la reputación tradicional de C. asiatica como potenciador cognitivo, así como sus propiedades ansiolíticas y anticonvulsivas. En general, la evidencia neuroprotectora es predominantemente preclínica; los datos clínicos en humanos siguen siendo preliminares y heterogéneos. Se necesita más investigación clínica para confirmar la seguridad, optimizar la dosificación y traducir los resultados preclínicos en tratamientos efectivos para humanos.

5.4 Hepatoprotección

El asiaticósido y el madecassósido han mostrado protección significativa contra la lesión hepática aguda inducida por lipopolisacárido (LPS)/D-galactosamina (D-GalN) en estudios preclínicos. El asiaticósido y el madecassósido se consideran agentes hepatoprotectores prometedores para la lesión hepática aguda.

Fuerza de la evidencia: Esta aplicación está respaldada principalmente por datos preclínicos in vitro e in vivo. Faltan ensayos clínicos controlados en humanos que evalúen específicamente los efectos hepatoprotectores del asiaticósido en la literatura publicada, y esta área no puede considerarse clínicamente establecida.

5.5 Protección Pulmonar

Los estudios han encontrado que el asiaticósido podría atenuar la lesión pulmonar inducida por hiperoxia y proteger eficazmente contra la lesión pulmonar séptica inducida por ligadura y punción cecal (CLP). El asiaticósido también tiene un efecto protector contra la fibrosis pulmonar inducida por bleomicina en modelos animales. Wang et al. demostraron en un estudio anterior que el asiaticósido puede atenuar el desarrollo de hipertensión pulmonar (HP) en modelos de ratas con HP inducida por hipoxia, atenuando la remodelación cardiovascular pulmonar y previniendo la hipertrofia ventricular derecha. Se concluyó que estos resultados están mediados por el bloqueo, por parte del asiaticósido, de la sobreactividad inducida por hipoxia de la vía de señalización TGF-β1/SMAD2/3, así como por la inhibición de la proliferación y migración aberrantes de las células musculares lisas de la arteria pulmonar.

Fuerza de la evidencia: Exclusivamente preclínica. Hasta donde muestra la evidencia disponible, ningún ensayo en humanos ha evaluado el asiaticósido para indicaciones pulmonares.

5.6 Actividad Antitumoral

El asiaticósido ha mostrado efectos anticancerígenos en una serie de neoplasias malignas humanas en estudios preclínicos, incluyendo mieloma múltiple, melanoma, glioma y cáncer de mama. El asiaticósido podría ser un agente anticancerígeno potencial. En líneas celulares de carcinoma hepatocelular (CHC), el asiaticósido inhibió significativamente la proliferación celular de manera dependiente de la dosis y del tiempo, indujo significativamente la apoptosis y causó detención del ciclo celular en fase G1. Los resultados de ensayos de Western blot indicaron que el mecanismo implica la inhibición de la actividad de las vías PI3K/Akt y MAPK/ERK. Se necesita más evidencia para confirmar estos resultados, particularmente en cuanto a la eficacia in vivo y eventuales estudios en humanos.

Fuerza de la evidencia: Actualmente limitada a estudios en líneas celulares in vitro y a un pequeño número de experimentos en animales. No existen datos clínicos en humanos para aplicaciones oncológicas.

5.7 Actividad Antiinflamatoria y Antioxidante

El asiaticósido y el madecassósido muestran actividad antiinflamatoria mediante la inhibición de mediadores inflamatorios como NO, TNF-α e IL-6, y son capaces de reducir el estrés oxidativo y los procesos inflamatorios en diferentes líneas celulares, incluyendo macrófagos y células endoteliales. El asiaticósido aumenta la actividad cicatrizante a través de la síntesis de colágeno en los fibroblastos de las paredes vasculares, mejorando su flexibilidad y la tensión de los vasos sanguíneos. También ha demostrado actividad antiinflamatoria y mejora de la permeabilidad capilar, y conduce a un aumento de los niveles antioxidantes.

5.8 Envejecimiento Cutáneo y Aplicaciones Cosmecéuticas

El asiaticósido y el madecassósido se consideran cosméticamente beneficiosos por su papel en el antienvejecimiento, la hidratación de la piel, la síntesis de colágeno, la protección frente a la radiación UV y la curación de cicatrices. A nivel de señalización molecular, el asiaticósido y el madecassósido activan la vía TGF-β/Smad para impulsar la síntesis de matriz extracelular, potenciando así la deposición de colágeno y mejorando la elasticidad e hidratación de la piel.

6. Sistemas Corporales Asociados con el Asiaticósido

  • Tegumentario (piel): La cicatrización de heridas, la reparación de quemaduras y las actividades antiinflamatorias, antioxidantes, antifibróticas y antibacterianas están todas asociadas con el asiaticósido en la piel.
  • Sistema nervioso central: C. asiatica ha mostrado propiedades antiestrés, antidepresivas, ansiolíticas y anticonvulsivas en estudios preclínicos. En modelos animales, el asiaticósido mostró efectos neuroprotectores, antidepresivos y ansiolíticos.
  • Cardiovascular y venoso: C. asiatica es una medicina herbal importante que se ha utilizado ampliamente durante muchos años en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. El asiaticósido tiene efectos particularmente documentados sobre el tono venoso y la microcirculación.
  • Hepático: Evidencia preclínica de protección contra la lesión hepática aguda, según lo descrito anteriormente.
  • Pulmonar: Datos preclínicos sobre protección contra la lesión pulmonar aguda y la fibrosis pulmonar.
  • Musculoesquelético/periodontal: Los experimentos in vitro encontraron que el asiaticósido promovió eficazmente la diferenciación osteogénica de células del ligamento periodontal humano e inhibió la formación de osteoclastos inducida por RANKL, lo que indica un potencial terapéutico para la regeneración del tejido periodontal y las enfermedades osteolíticas.

7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios

En adultos, las dosis más frecuentemente utilizadas clínicamente se encuentran en el rango de 60–180 mg/día, en dosis divididas tres veces al día, de TTFCA (TECA). La duración del uso oscila entre 2 y 8 semanas. La posología del polvo de hoja es de 0,5–1 g diarios.

Los rangos de dosis señalados en la literatura fueron de 30–90 mg/día para extractos y de 1,5–4,0 g/día para la forma cruda; se han probado dosis mucho más altas en estudios clínicos. Por ejemplo, las dosis utilizadas en pacientes con deterioro cognitivo vascular fueron de 750 mg y 1000 mg de extracto al día.

En cuanto a la seguridad y farmacocinética de C. asiatica en voluntarios sanos de Tailandia, se encontró que las dosis orales diarias (únicas o múltiples) de 250 mg y 500 mg eran seguras para los pacientes, con solo eventos adversos leves a moderados reportados.

Respecto a los extractos estandarizados en ensayos de insuficiencia venosa, se hizo una distinción significativa entre la dosis más alta (120 mg diarios) y la más baja (60 mg diarios) de TTFCA en un ensayo aleatorizado controlado con placebo para la microangiopatía venosa hipertensiva.

En cuanto a las formulaciones tópicas, las hojas de Centella asiatica han encontrado aplicación en la práctica clínica para trastornos dermatológicos y, en particular, para mejorar el proceso de cicatrización de heridas, quemaduras y afecciones cutáneas. Las preparaciones semisólidas para uso tópico suelen contener 1% de extracto. Es importante señalar que las dosis mencionadas anteriormente corresponden a extractos de planta entera estandarizados para incluir asiaticósido junto con otros triterpenos; la dosificación del asiaticósido aislado en humanos aún no ha sido bien caracterizada en ensayos clínicos.

8. Seguridad, Toxicología e Interacciones Notables

8.1 Clasificación General de Seguridad

Debido a la ausencia de efectos adversos reportados de C. asiatica en ningún estudio clínico, la planta se clasifica como una hierba de Clase 1 (una que puede consumirse de forma segura cuando se utiliza adecuadamente) en el Botanical Safety Handbook.

8.2 Toxicidad Aguda

Varios investigadores han verificado la seguridad del asiaticósido para uso humano. En 2012, Sampath et al. demostraron la seguridad del asiaticósido y señalaron que la dosis letal (DL50) del asiaticósido supera los 2000 mg/kg mediante administración oral aguda en estudios con animales.

8.3 Efectos Adversos Reportados

En estudios clínicos con C. asiatica, los pacientes experimentaron diferentes grados de efectos secundarios, como estreñimiento, picazón en la piel y distensión abdominal. Tanto el asiaticósido como el madecassósido se consideran seguros, pero algunas personas pueden presentar reacciones alérgicas o molestias intestinales.

En algunos ensayos clínicos se ha documentado dermatitis de contacto con la aplicación tópica. El panel de expertos del Cosmetic Ingredient Review (CIR) ha revisado datos de sensibilización dérmica de estudios de sensibilización en cobayas (OECD 406) y pruebas de parche de insulto repetido en humanos con formulaciones que contienen extracto de Centella asiatica.

8.4 Consideraciones Farmacocinéticas que Afectan la Seguridad

La farmacocinética en estudios en humanos es inconsistente con la de los estudios en animales. La principal explicación es que existe β-glicosidasa en el intestino humano, capaz de hidrolizar glicósidos, mientras que la enzima correspondiente en animales no puede hidrolizar estos glicósidos. Esto significa que el asiaticósido ingerido por vía oral por humanos se convierte sustancialmente en su aglicona (ácido asiático) antes de la absorción sistémica, lo cual tiene implicaciones para la interpretación de los datos de seguridad y eficacia derivados de estudios en animales.

El asiaticósido es altamente permeable a la barrera hematoencefálica. Tiene una variedad de efectos farmacológicos, incluyendo propiedades antiinflamatorias neuronales y anticancerígenas, así como propiedades protectoras para la piel, el sistema cardiovascular y el sistema pulmonar.

8.5 Desafío de la Biodisponibilidad y Direcciones de Investigación

Las investigaciones futuras deberían centrarse en mejorar la biodisponibilidad del asiaticósido y realizar una evaluación clínica más rigurosa. Se están investigando diversos enfoques de administración de fármacos, incluidos los sistemas de nanoportadores, para abordar la deficiente biodisponibilidad oral documentada del asiaticósido intacto.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que asiaticoside puede ayudar a apoyar.

  • Salud arterialCientífico

    El asiaticósido (un glucósido triterpénico de Centella asiatica) reduce la permeabilidad endotelial y protege contra la aterosclerosis al disminuir los marcadores inflamatorios. Modula la síntesis de colágeno en la capa fibrosa de las placas arteriales, contribuye a la integridad estructural de la pared vascular, y es uno de los principales bioactivos responsables de los efectos estabilizadores de la placa arterial documentados para la gotu kola.

  • CelulitisCientífico

    El asiaticósido es el principal glucósido triterpénico de la Centella asiatica referenciado específicamente en la literatura dermatológica revisada por pares por su acción anticelulítica mediante la estimulación del colágeno de los fibroblastos. Es un componente activo de geles tópicos anticelulíticos validados y se cita específicamente en composiciones de patentes estadounidenses para el tratamiento oral de la celulitis.

  • El asiaticósido es el principal glucósido triterpénico de Centella asiatica responsable de sus efectos sobre el tejido conectivo. Estimula la síntesis y el entrecruzamiento de colágeno por parte de los fibroblastos, promueve la cicatrización de heridas y reduce la formación excesiva de cicatrices al modular la remodelación del tejido conectivo. Múltiples estudios in vitro y en animales, además de datos preliminares en humanos, confirman su actividad estimulante del colágeno en la piel y el tejido conectivo.

  • El asiaticósido es el glucósido triterpénico bioactivo primario de Centella asiatica con efectos documentados estimulantes del colágeno, cicatrizantes de heridas y neuroprotectores. Activa la síntesis de colágeno tipo I mediada por TGF-β1 y favorece la salud cerebrovascular relevante para el envejecimiento. Tanto el uso tradicional ayurvédico como la farmacología clínica moderna respaldan sus aplicaciones antienvejecimiento.

  • HemorroidesCientífico

    El asiaticósido es el principal glicósido triterpénico de Centella asiatica utilizado en el manejo de las hemorroides. Promueve la síntesis de colágeno, fortalece las paredes venosas y reduce la permeabilidad capilar. Es el componente activo clave en las preparaciones de Centella asiatica evaluadas en ensayos clínicos que muestran una reducción del grado en el 89.8% de los casos de enfermedad hemorroidal de grado II–III.

  • NeuroplasticidadCientífico

    El asiaticósido es el glucósido triterpénico principal de Centella asiatica responsable de los efectos relevantes para la neuroplasticidad, incluyendo la elongación axonal, la estimulación del crecimiento dendrítico, la regulación positiva del BDNF y la neuroprotección contra la toxicidad del amiloide-β. Los estudios preclínicos confirman su papel en la promoción del crecimiento de neuritas y de la densidad sináptica en neuronas hipocampales.

  • El asiaticósido es el principal glucósido triterpénico bioactivo de Centella asiatica responsable de sus efectos en la cicatrización de heridas posquirúrgicas y en la reducción de cicatrices. Promueve la síntesis de colágeno, la proliferación de fibroblastos y suprime la formación de cicatrices hipertróficas mediada por TGF-β/Smad. Múltiples estudios in vitro, en animales y clínicos confirman su eficacia en la cicatrización de heridas.

  • RosáceaCientífico

    El asiaticósido, el glucósido triterpénico principal de Centella asiatica, fue evaluado en un ECA controlado con vehículo de medio lado (n=27) al 0,1%: se observó una reducción significativa de los cambios cutáneos inflamatorios. La Centella asiatica (su fuente) está clasificada en la revisión de rosácea de Karger de 2026 como poseedora de evidencia clínica en afecciones relacionadas con la rosácea. Fortalece las paredes capilares e inhibe el NF-κB.

  • El asiaticósido es la principal saponina triterpenoide bioactiva de Centella asiatica y ha sido estudiado directamente para el tratamiento de cicatrices. Modula la señalización TGF-β/Smad para regular la síntesis de colágeno, reduce la formación de cicatrices hipertróficas y ha demostrado eficacia en ECA para cicatrices relacionadas con quemaduras y cicatrices quirúrgicas.

  • El asiaticósido es la principal saponina triterpénica de Centella asiatica que activa la vía TGF-β/Smad para estimular la síntesis de colágeno tipo I en los fibroblastos, mientras inhibe la elastasa, la MMP-1 y la hialuronidasa para proteger la matriz dérmica existente. Un ECA realizado en 104 mujeres posmenopáusicas demostró una mejora del +22% en la elasticidad de la piel con un sérum a base de asiaticósido.

  • VáricesCientífico

    El asiaticósido es un glucósido triterpenoide principal de Centella asiatica y un constituyente activo clave en ensayos clínicos que muestran beneficios para la IVC y la disfunción microcirculatoria asociada a las varices. Reduce la permeabilidad endotelial, estimula la síntesis de colágeno para fortalecer las paredes vasculares y se ha demostrado que normaliza el metabolismo de los mucopolisacáridos en pacientes con varices. Es un componente de la fracción triterpénica total (TTFCA) utilizada en ECA para la IVC.

  • El asiaticósido, un glucósido triterpenoide de Centella asiatica, posee propiedades cicatrizantes bien documentadas mediante la estimulación de la síntesis de colágeno, la angiogénesis y la proliferación de fibroblastos. Múltiples estudios in vitro, in vivo y clínicos confirman su eficacia en heridas por quemaduras, heridas quirúrgicas y úlceras crónicas.

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