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Camellia sinensis

Condiciones de Salud5
Tabla de contenidos

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Assam teaBlack teaČajovník čínskýCamellia arborescensCamellia assamicaCamellia boheaCamellia cantonensisCamellia chinensisCamellia dehungensisCamellia dishiensisCamellia formosensisCamellia longlingensisCamellia multisepalaCamellia oleosaCamellia parvisepalaCamellia parvisepaloidesCamellia polyneuraCamellia theaCamellia theiferaCamellia waldeniaeChaChaiChanokiChina tea plantChinese teaCommon teaFeuille de thé noirGreen teaJapanese teaPlanta de téPlanta do cháTé negroTé verdeTea camelliaTea plantTea shrubTea treeTea tree camelliaTeepensasTeestrauchTeestruikThé anglaisThé noirThé vertThea assamicaThea boheaThea cantonensisThea chinensisThea cochinchinensisThea grandifoliaThea oleariaThea oleosaThea parvifoliaThea sinensisThea viridisTheaphylla cantonensisThéierWalden's CamelliaWaldenae Camelliaкамелия китайскаяЧайный кустチャノキ茶树茶樹茶花

Sinopsis

Camellia sinensis (planta del té): una referencia integral

1. Identidad y descripción botánica

Camellia sinensis (L.) Kuntze — también conocida históricamente como Thea sinensis L. — es la fuente botánica de todos los tés verdaderos. Es una especie vegetal de la familia Theaceae, comúnmente conocida como la planta del té, y es la fuente de varios tipos de té, incluidos el té verde, el té negro y el té oolong. Dos variedades botánicas principales representan casi todo el cultivo comercial: C. sinensis var. sinensis (té de China) y C. sinensis var. assamica (té de Assam). La primera se cultiva en China, Japón y Taiwán, mientras que la segunda predomina en el sur y sudeste de Asia, incluidos Australia y África.

Morfológicamente, el té var. sinensis es un arbusto perenne de múltiples tallos que crece hasta 3 m de altura, mientras que el té var. assamica puede alcanzar de 10 a 15 m de altura con un tallo principal. En cultivo, las hojas jóvenes de C. sinensis se recolectan regularmente, y las plantas de té se podan y adiestran para formar un arbusto bajo, profusamente ramificado y extendido, de 1.0–1.5 m de altura. Sus hojas son alternas, exestipuladas, lanceoladas a obovadas, de hasta 30 cm de largo, 2–5 cm de ancho, pubescentes, a veces glabras, aserradas, agudas o acuminadas. Las hojas frescas suelen recolectarse desde finales de marzo y principios de abril hasta julio de cada año.

La planta del té propiamente dicha es un árbol perenne nativo de la región del sudeste asiático donde la provincia de Yunnan, en China, limita con la región de Nagaland, en India, y las zonas septentrionales de Myanmar, Tailandia, Laos y Vietnam. Cultivada desde hace mucho tiempo en China, también se cultivó en Indonesia desde el siglo XVIII, y en India y Sri Lanka desde el siglo XIX.

2. Formas y preparaciones comunes

Los seis tipos clásicos de té —té blanco, té verde, té amarillo, oolong, té negro y pu-erh— se producen a partir de Camellia sinensis. Lo que distingue a los diferentes tés es el procesamiento, no la planta en sí. Cuando las hojas de Camellia sinensis se oxidan, se convierten en té negro; las hojas de oolong se oxidan parcialmente; y las hojas de té verde permanecen sin oxidar.

El té verde se prepara cociendo al vapor y sofriendo en sartén las hojas de Camellia sinensis, y luego secándolas. Debido a que el té verde no se fermenta, conserva moléculas importantes llamadas polifenoles, responsables de muchos de sus beneficios. Todos los tipos de té —verde, negro, oolong y blanco— se producen a partir de la planta Camellia sinensis mediante diferentes métodos. El té generalmente se prepara en infusión y se bebe, pero los extractos de té verde también se venden en cápsulas y a veces se usan en productos para la piel.

Como suplemento dietético, Camellia sinensis está disponible en múltiples formas:

  • Té de hojas en infusión: Una taza estándar de té verde preparado (1.5–2 gramos de té en infusión durante 3–5 minutos en agua recién hervida) proporciona aproximadamente 30–60 mg de EGCG y 20–45 mg de cafeína.
  • Extractos secos estandarizados (cápsulas/tabletas): preparaciones concentradas a menudo estandarizadas a un porcentaje definido de catequinas totales o EGCG, usadas en estudios clínicos y vendidas como suplementos dietéticos.
  • Pomada tópica (medicamento de receta): La pomada de sinecatequinas al 15% se fabrica a partir del extracto de hojas de té verde de Camellia sinensis, compuesto por 85–95% de catequinas, siendo el EGCG la catequina principal, representando más del 55%.
  • Matcha: polvo de té verde de hoja entera finamente molido, consumido en suspensión.

El té verde representa alrededor del 20% del té seco fabricado anualmente y se consume principalmente en países asiáticos, como Japón, debido a su relativa seguridad y precio más económico en comparación con otras bebidas.

3. Uso tradicional e histórico

La planta del té se cultivó por primera vez en China hace miles de años, y existe evidencia del uso del té con fines de salud que se remonta a unos 3,000 años. Un relato legendario ubica el descubrimiento del té con el mítico Emperador Shen Nong: mientras se hervía agua en el jardín del emperador, hojas de Camellia sinensis cayeron dentro de la olla, y Shen Nong bebió la infusión resultante. Con su primer sorbo, exclamó "t'sa", que significa "divino", y así se adoptó el nombre "cha" para la bebida. Sin embargo, el cultivo del té no comenzó en China hasta alrededor del año 350 d.C., y en el año 780 d.C., Lu Yu publicó uno de los primeros libros sobre el té, que incluía descripciones de las formas de las hojas de té y de las ceremonias del té.

Investigaciones antropológicas indican que las hojas de Camellia sinensis originalmente se recolectaban de forma silvestre y se consumían como una verdura amarga que se cocinaba en sopas nutritivas, y como medicina popular preparada en forma de tónico vigorizante.

El pueblo chino reconoció el té como una bebida tradicional eficaz, necesaria para la profilaxis de muchas afecciones de salud. En la Medicina Tradicional China (MTC), el té —llamado cha— se ha usado ampliamente en la cultura china y en la mayoría de las culturas asiáticas. El nombre cambió a "chai" cuando el té se extendió hacia Oriente Medio. A principios del siglo XII, comerciantes llevaron el té al mundo musulmán, donde se consumía en lugar del vino y otros estimulantes y bebidas prohibidas.

La cultura del té se extendió a Japón y allí desarrolló tradiciones propias: la cultura del té en Japón, que data desde el siglo IX, ha dado lugar a diversos tipos. Los tés verdes chinos suelen tostarse o sofreírse en sartén para evitar la oxidación, lo que produce un sabor intenso, ahumado o tostado, y aromas terrosos. Los tés verdes japoneses se cuecen al vapor, no se tuestan como los tés verdes chinos. Legalmente considerado una bebida y no un producto farmacéutico, el té actúa como estimulante debido a su contenido de cafeína y puede usarse como antidiarreico debido a su contenido de taninos.

4. Componentes clave y compuestos activos

La compleja composición química del té verde comprende diferentes clases de compuestos químicos, como polifenoles, alcaloides, proteínas, minerales, vitaminas, aminoácidos y otros. Se ha reportado que las hojas frescas de Camellia sinensis contienen 22.2% de polifenoles, 17.2% de proteína, 4.3% de cafeína, 27.0% de fibra cruda, 0.5% de almidón, 3.5% de azúcares reductores, 6.5% de pectinas, 2.0% de extracto etéreo y 5.6% de cenizas.

4.1 Polifenoles / Catequinas (Flavan-3-oles)

Una tercera parte de los compuestos bioactivos del té verde corresponde a los polifenoles, el componente más interesante. El principal tipo de polifenoles se denominan catequinas (flavan-3-oles), también conocidas como taninos, que actúan como componentes astringentes. Las principales catequinas en sus hojas son la epigalocatequina galato (EGCG), la epigalocatequina (EGC), la epicatequina galato (ECG), la galocatequina (GC), la epicatequina (EC) y la catequina.

La epigalocatequina-3-galato (EGCG) es el polifenol más abundante en el té verde. Entre los tipos más importantes de catequinas se incluyen la epigalocatequina-3-galato (EGCG), que representa aproximadamente el 59% del total de catequinas, y la epigalocatequina (EGC), con aproximadamente el 19%. Se ha demostrado que la especie más ampliamente estudiada, Camellia sinensis, contiene abundantes compuestos fenólicos, incluidos catequinas, glucósidos de flavonol y derivados de ácidos fenólicos, en gran parte responsables de sus bien documentadas actividades antioxidante y antiinflamatoria.

Aproximadamente el 10% del extracto de té verde está compuesto por catequinas; de estas, la epigalocatequina-3-galato (EGCG) está presente en la mayor concentración. El procesamiento es fundamental para el contenido de catequinas: los perfiles de catequinas del extracto de té verde (GTE) varían significativamente según los procesos de fabricación.

4.2 Metilxantinas (cafeína y alcaloides relacionados)

Los principales constituyentes de metilxantina de las hojas incluyen hasta un 4% de cafeína (también llamada teína). El estudio de aislamiento indexado en PubMed de C. sinensis var. assamica identificó cafeína y teobromina entre sus compuestos caracterizados. El aminoácido L-teanina, presente casi exclusivamente en el té, es otro componente neuroactivo importante. Se ha demostrado que las diferencias en la relación molar entre cafeína + EGCG y teanina + arginina en el té verde afectan la reducción del estrés y el sueño en estudios experimentales y clínicos. El EGCG y la teanina son ingredientes exclusivos del té verde que afectan la función cerebral.

4.3 Otros constituyentes fitoquímicos

Los compuestos químicos encontrados en las flores del té incluyen flavonoles, catequinas, polisacáridos, saponinas, proteínas, alcaloides, derivados de espermidina y antocianinas. Estos incluyen catequinas, glucósidos de flavonol y derivados de ácidos fenólicos. Adicionalmente, a partir de las semillas, los investigadores han aislado ácido gálico, (+)-catequina, ampelopsina, (-)-epicatequina y epicatequina-3-O-galato, entre otros compuestos.

5. Mecanismos de acción

5.1 Actividad antioxidante

El EGCG es el componente principal y más activo del té verde. Los estudios han demostrado que el EGCG protege contra el daño celular al inhibir el daño al ADN y la oxidación de la LDL. Una de las propiedades protectoras del EGCG es su capacidad para eliminar radicales libres. El efecto protector del EGCG se debe a su capacidad para disminuir la peroxidación lipídica, el estrés oxidativo y la producción de radicales de óxido nítrico (NO), al inhibir la expresión de la iNOS.

5.2 Acción antiinflamatoria

El té verde/EGCG actúa como antioxidante al eliminar especies reactivas de oxígeno, lo que conduce a una atenuación de la actividad del factor nuclear kappa B (NF-κB). El EGCG también mejora la sobreproducción de citocinas y mediadores proinflamatorios, y reduce la actividad de NF-κB y AP-1. El té verde y el EGCG suprimen la expresión génica y/o proteica de citocinas inflamatorias y enzimas relacionadas con la inflamación.

5.3 Modulación de la señalización celular y la apoptosis

Gracias a múltiples interacciones con receptores de la superficie celular, vías de señalización intracelular y factores de transcripción nucleares, el EGCG posee una amplia variedad de propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antifibróticas, antirremodelación y protectoras de tejidos. Se ha descrito el EGCG como un potente inductor de la apoptosis y un inhibidor de la actividad de la telomerasa. La proteína antiapoptótica del linfoma de células B 2 (Bcl-2) es suprimida por el EGCG mediante la regulación negativa del NF-κB, lo que podría explicar la propiedad inductora de apoptosis del EGCG en su efecto anticanceroso.

5.4 Efectos sobre enzimas y transportadores metabolizadores de fármacos

Las catequinas son los compuestos polifenólicos más abundantes en el té verde (p. ej., el EGCG), y se ha reportado que influyen en determinantes de la farmacocinética de fármacos, tales como la solubilidad del fármaco y la actividad de los transportadores y enzimas metabolizadoras de fármacos. Para la mayoría de los fármacos con interacciones reportadas, se propuso que las catequinas del té verde disminuyen la absorción intestinal del fármaco al inhibir la captación mediada por OATP (particularmente OATP1A2), potenciar la actividad de eflujo de la glicoproteína P (P-gp), o reducir la solubilidad del fármaco.

5.5 Vía metabólica / AMPK

Varias líneas de evidencia han demostrado que el EGCG puede estimular la generación de especies reactivas de oxígeno, lo que conduce a la activación de la proteína quinasa activada por AMP (AMPK) mediante fosforilación. La AMPK fosforilada generada por la acción del EGCG puede modular algunas proteínas implicadas en la adipogénesis, la lipogénesis y la lipólisis.

6. Evidencia científica por área de uso

6.1 Factores de riesgo cardiovascular

Una gran cantidad de estudios observacionales han revelado el papel protector de la suplementación con té verde en las enfermedades cardiovasculares. Una revisión sistemática y metaanálisis examinó los efectos de la suplementación con té verde sobre los factores de riesgo cardiovascular, incluidos el perfil lipídico, la presión arterial, los marcadores de control glucémico y la proteína C reactiva (PCR). Entre 11,286 estudios identificados inicialmente, se incluyeron 55 ensayos controlados aleatorizados (ECA) elegibles con 63 tamaños de efecto. Los resultados del metaanálisis de efectos aleatorios mostraron que la suplementación con extracto de té verde (GTE) redujo significativamente el colesterol total (DMP = −7.62 mg/dL; IC del 95%: −10.51, −4.73), el LDL-C (DMP = −5.80; IC del 95%: −8.30, −3.30), la glucemia en ayunas (DMP = −1.67; IC del 95%: −2.58, −0.75), la HbA1c (DMP = −0.15; IC del 95%: −0.26, −0.04) y la presión arterial diastólica (DMP = −0.87; IC del 95%: −1.45, −0.29), mientras aumentó el HDL-C (DMP = 1.85; IC del 95%: 0.87, 2.84).

Caracterización de la evidencia: Este metaanálisis abarcó un número considerable de ECA, pero los análisis de subgrupos basados en la duración de la suplementación (≥12 vs. <12 semanas), la dosis de GTE (≥1,000 vs. <1,000 mg/día), el sexo y los niveles séricos basales mostraron resultados diferentes para algunos factores de riesgo, lo que indica que los tamaños del efecto dependen del contexto. Las magnitudes del efecto, aunque estadísticamente significativas, son modestas. Muy pocos estudios a largo plazo han examinado los efectos del té sobre el riesgo de enfermedad cardíaca.

6.2 Obesidad y peso corporal

El té verde y sus extractos se promueven como suplementos dietéticos para perder peso, reducir los niveles de colesterol en sangre y prevenir enfermedades crónicas como la enfermedad cardíaca y el cáncer. La investigación indica que se estudia la suplementación con extracto de té verde (GTE) para una variedad de afecciones, incluidas varias formas de cáncer, enfermedades cardiovasculares (ECV) y enfermedades hepáticas; sin embargo, la evidencia existente sobre sus efectos en la composición corporal, el estrés oxidativo y las hormonas relacionadas con la obesidad no es concluyente.

Caracterización de la evidencia: No se ha demostrado que el té verde sea eficaz para la pérdida de peso según el NCCIH. La evidencia general sobre el GTE y el peso corporal es inconsistente entre los ECA. El NCCIH señala además que, aunque se han realizado muchos estudios sobre el té verde y sus extractos, aún no se pueden alcanzar conclusiones definitivas sobre si el té verde es útil para la mayoría de los fines para los que se utiliza.

6.3 Cáncer — Quimioprevención

Muchos estudios sugieren una relación inversa entre el consumo de té verde y el riesgo de una variedad de cánceres, aunque otros estudios no han encontrado asociación. Los ensayos clínicos han sido pequeños y heterogéneos, con resultados contradictorios. Se observaron hallazgos mixtos para los cánceres de mama, esófago, estómago e hígado, con una asociación mayormente nula para el cáncer colorrectal, pancreático y de próstata.

En modelos preclínicos, el EGCG mejora la comunicación por uniones gap entre células adyacentes y, por lo tanto, protege a las células del desarrollo tumoral; los efectos antitumorales del EGCG también se relacionan parcialmente con sus amplios efectos antiinflamatorios y antioxidantes, ya que el EGCG puede suprimir los procesos inflamatorios crónicos que resultan en transformación celular e hiperproliferación.

Caracterización de la evidencia: La posición de la FDA es que la evidencia que vincula el consumo de té verde con la prevención del cáncer es "débil y limitada". Los resultados de los estudios en humanos no siempre son positivos, posiblemente debido a que en los estudios en animales se utilizan dosis de té más altas que las consumidas por los humanos, y las condiciones experimentales en los estudios con animales generalmente se optimizan. En general, la evidencia sobre la prevención del cáncer sigue siendo preliminar y ningún organismo regulador ha aprobado el té verde como agente preventivo del cáncer con base en evidencia clínica.

6.4 Verrugas genitales (VPH) — Indicación aprobada por la FDA

Esta es la única área en la que un producto derivado de Camellia sinensis cuenta con aprobación regulatoria. El Polyphenon E se desarrolló como una preparación estandarizada de catequinas de té verde y fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) en 2006 como medicamento para tratar las verrugas genitales (vendido como Veregen® o sinecatequinas). La pomada de sinecatequinas al 15% se fabrica a partir del extracto de hojas de té verde de Camellia sinensis, compuesto por 85–95% de catequinas. Es el primer agente botánico aprobado por la FDA para uso con receta, y está indicado para el tratamiento tópico, aplicado por el paciente, de verrugas genitales externas y perianales. Dos ensayos clínicos de fase 3 con más de 1,000 pacientes, hombres y mujeres, con verrugas genitales externas (EGW), tratados hasta por 16 semanas con pomada de sinecatequinas al 15%, mostraron tasas de eliminación completa de todas las verrugas estadísticamente superiores en comparación con los pacientes tratados con el vehículo (54.9% frente al placebo).

La tasa de eliminación de las lesiones verrugosas después del tratamiento con sinecatequinas es similar a la de otros fármacos aplicados tópicamente, como el imiquimod y la podofilotoxina, pero las recurrencias se observan con menor frecuencia después del tratamiento con sinecatequinas. El modo de acción molecular no se ha caracterizado completamente, pero las siguientes propiedades probablemente participan en la regresión de las verrugas genitales: activación de reacciones inmunitarias celulares, inducción de detención del ciclo celular y apoptosis, e inhibición de la expresión génica del VPH.

6.5 Función cognitiva y neuroprotección

Varios estudios experimentales in vitro e in vivo han demostrado los efectos neuroprotectores del té verde y sus componentes, como las catequinas y la teanina. En un estudio clínico piloto en humanos, doce residentes de asilos de ancianos con disfunción cognitiva (edad media de 88 años) consumieron 2 g/día de polvo de té verde durante 3 meses. Después de tres meses de consumo de té verde, las puntuaciones MMSE-J de los participantes mejoraron significativamente (antes: 15.3 ± 7.7; después: 17.0 ± 8.2; p = 0.03). Sin embargo, este resultado sugiere que el consumo de té verde podría ser eficaz para mejorar la función cognitiva o reducir la progresión de la disfunción cognitiva, pero se necesitan estudios controlados a gran escala y a largo plazo para aclarar mejor el efecto.

Un estudio japonés encontró que el consumo diario de 336.4 mg de catequinas de té verde descafeinado podría mejorar la función cognitiva en adultos japoneses de 50 a 69 años con deterioro cognitivo y una puntuación MMSE >24. El consumo diario de GTC mejoró significativamente la función cognitiva, lo que sugiere un potencial de mejora de la memoria de trabajo. Por el contrario, otro estudio encontró que el té verde o el EGCG no tuvieron un impacto significativo en el funcionamiento cognitivo en participantes que recibieron 2 g/día de polvo de té verde o un placebo, lo que ilustra la naturaleza mixta de la evidencia actual.

Caracterización de la evidencia: La evidencia en humanos es preliminar. Aunque los datos epidemiológicos son sugerentes, los ECA son pequeños, a corto plazo y heterogéneos. La mayor parte del trabajo mecanístico proviene de modelos animales y celulares. Faltan ensayos grandes y bien controlados.

6.6 Diabetes tipo 2 y control glucémico

Existen evidencia e ideas farmacológicas sobre los mecanismos antidiabéticos del té verde a través de modelos experimentales y clínicos, lo que respalda su uso como nutracéutico complementario en el manejo de las alteraciones bioquímicas en la aparición y progresión de la diabetes. El metaanálisis de ECA descrito en la Sección 6.1 también encontró reducciones significativas en la glucemia en ayunas y la HbA1c con la suplementación de GTE (DMP = −1.67 para la glucemia en ayunas; DMP = −0.15 para la HbA1c), aunque los tamaños del efecto fueron pequeños.

Los aumentos inducidos por la dieta alta en grasas en los niveles inflamatorios de TNF-α en islotes de rata se atenuaron mediante la suplementación con EGCG, lo que sugiere que el efecto antidiabético del EGCG podría estar mediado por la supresión de la inflamación a través de la modulación de la actividad del NF-κB.

Caracterización de la evidencia: La evidencia mecanística es sólida a nivel preclínico. La evidencia de ECA en humanos muestra efectos estadísticamente significativos pero modestos sobre los marcadores glucémicos. La evidencia no es suficiente para respaldar el uso del té verde como tratamiento para la diabetes.

6.7 Piel y fotoprotección

Una revisión sistemática encontró pocos estudios clínicos, incluidos cinco centrados en el eritema inducido por UV y alteraciones cutáneas, tres sobre fotoenvejecimiento, dos sobre defensas antioxidantes de la piel, y uno sobre acné y genodermatosis. A pesar de varios beneficios propuestos, la evidencia clínica solo respalda el uso de preparaciones orales de té verde para proteger la piel del daño inducido por la radiación ultravioleta; en otros casos, los resultados contradictorios y las limitaciones metodológicas no permiten aclarar la eficacia.

6.8 Enfermedades inflamatorias

La mayoría de los resultados de los estudios en humanos indicaron efectos beneficiosos del té verde y las catequinas del té frente a las enfermedades inflamatorias. Los estudios celulares y en animales también aportaron evidencia de los efectos favorables del té verde/EGCG. Dado que el té verde y el EGCG tienen múltiples dianas y actúan de manera pleiotrópica, su uso podría mejorar la calidad de vida en pacientes con enfermedad inflamatoria.

En el contexto de la esclerosis múltiple, un análisis del EGCG combinado con acetato de glatirámero (GA) en 122 pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente (EMRR) encontró que la dosis oral de 800 mg/día de EGCG más GA, durante una duración de 18 meses, no reveló mejoras significativas en la actividad por RM y clínica en comparación con el placebo.

7. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas

  • Sistema cardiovascular: Perfil lipídico (colesterol total, LDL-C, HDL-C), presión arterial, función endotelial
  • Sistema metabólico: Control glucémico, sensibilidad a la insulina, adipogénesis, peso corporal
  • Sistema nervioso central: Función cognitiva, neuroprotección, neuroinflamación, papel potencial en la prevención de enfermedades neurodegenerativas
  • Sistema tegumentario: Daño cutáneo inducido por UV, fotoenvejecimiento, verrugas relacionadas con el VPH (uso tópico aprobado por la FDA)
  • Sistema inmunológico: Efectos antiinflamatorios a través de las vías de NF-κB y citocinas, inmunomodulación
  • Oncología: Investigación quimiopreventiva en múltiples sitios de cáncer (la evidencia sigue siendo preliminar en humanos)
  • Sistema hepático: Paradójicamente, se han documentado tanto posibles efectos protectores (consumo como bebida) como riesgo hepatotóxico (extractos en dosis altas)
  • Sistema gastrointestinal: Uso histórico como antidiarreico; alguna evidencia relacionada con la modulación del microbioma intestinal

8. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

Los estudios clínicos en humanos demuestran que dosis únicas de hasta 1.6 gramos de extracto de té verde son bien toleradas. Se reporta que la dosis máxima tolerada en humanos es de 9.9 gramos al día, una dosis equivalente a 24 tazas de té verde.

Las dosis específicas utilizadas en los estudios en humanos citados incluyen:

  • Polvo de té verde: 2 g/día durante 3 meses (estudio piloto de función cognitiva, residentes de edad avanzada).
  • Catequinas de té verde descafeinado: 336.4 mg/día (estudio de función cognitiva en adultos de 50 a 69 años).
  • Extractos de té verde descafeinado: 800 mg/día de EGCG en un estudio clínico de seguridad de cuatro semanas en personas sanas.
  • Ingesta diaria de 1,315 mg de catequinas de té verde que contienen 843 mg de EGCG, evaluada en investigación clínica.
  • 600 mg de EGCG al día en pacientes con EMRR durante 12 meses, investigados por sus efectos antioxidantes y metabólicos.
  • Sinecatequinas tópicas (Veregen®): pomada al 15% aplicada sobre verrugas genitales hasta por 16 semanas (ensayos de fase 3).

Los análisis de subgrupos sugieren que una dosis de GTE ≥1,000 mg/día podría producir resultados diferentes a una dosis <1,000 mg/día para algunos factores de riesgo cardiovascular.

El Panel de Seguridad de la EFSA concluyó que las dosis de catequinas de 800 mg al día o más provenientes de suplementos se asocian con un riesgo de daño hepático, un umbral que se supera fácilmente con algunos productos comercialmente disponibles.

9. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas

9.1 Hepatotoxicidad — La principal preocupación de seguridad

El consumo de té verde no se ha asociado con daño hepático ni con elevaciones de las transaminasas séricas; de hecho, estudios transversales sugieren que el uso regular de té verde se asocia con valores más bajos de ALT y AST séricas. Sin embargo, los extractos concentrados presentan un perfil de riesgo significativamente distinto. Series de casos y una revisión sistemática de la Farmacopea de los Estados Unidos han planteado la cuestión del posible potencial del extracto de té verde para causar hepatotoxicidad.

Una revisión sistemática encontró 34 reportes de daño hepático, que abarcan desde hepatitis aguda hasta insuficiencia hepática fulminante que requirió trasplante, tras el uso de múltiples preparaciones de extracto de té verde. Como resultado, la Farmacopea de los Estados Unidos ha sugerido, aunque no exigido, que se incluya una advertencia sobre los síntomas de daño hepático en cualquier monografía de extracto de té verde producida.

El mecanismo propuesto está bien caracterizado: el mecanismo de la hepatotoxicidad derivada del GTE se ha atribuido a los efectos del EGCG, que da lugar a la formación de especies reactivas de oxígeno debido al desacoplamiento de los mecanismos de fosforilación oxidativa. Este efecto se potencia con la ingesta crónica y los estados de ayuno, principalmente debido a un tiempo de tránsito duodenal prolongado y a una actividad enzimática microsomal hepática alterada, consecuencia de un estado de déficit calórico.

También se ha identificado un factor de susceptibilidad genética: la estrecha asociación del daño hepático por té verde con el alelo HLA B*35:01 sugiere una etiología inmunológica. Los reportes de casos de eventos adversos publicados asocian la hepatotoxicidad con cantidades de ingesta de EGCG de entre 140 mg y aproximadamente 1,000 mg/día, con una variabilidad interindividual sustancial en la susceptibilidad, posiblemente debido a factores genéticos.

Con base en estos hallazgos, la USP incluyó un requisito de etiquetado cautelar en su monografía de Extracto de Té Verde Descafeinado en Polvo, que dice: "No tomar con el estómago vacío. Tomar con alimentos." Además, el extracto de té verde Exolise fue retirado del mercado en Francia y España en 2003 debido a problemas de seguridad.

Los efectos secundarios de las dosis altas de extracto de té verde suelen ser leves e incluyen dolor de cabeza, mareo y náuseas. La seguridad y tolerabilidad del uso a largo plazo de los extractos de té verde no se ha definido bien.

La EFSA concluyó además que el riesgo de daño hepático parece ser mayor cuando los suplementos se toman con el estómago vacío o en una sola dosis alta (bolo). El Comité de Medicamentos Herbarios de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) también ha emitido una declaración pública destacando el riesgo de daño hepático asociado con los extractos de té verde.

9.2 Interacciones farmacocinéticas con fármacos

Una revisión sistemática de 2025 publicada en Clinical Pharmacology & Therapeutics encontró que la mayoría de los análisis (72%) reportaron disminuciones significativas (del 18–99%) en la exposición sistémica al fármaco con el consumo de té verde, en fármacos que incluyen atorvastatina, celiprolol, digoxina, fexofenadina, ácido fólico, lisinopril, nadolol, nintedanib, raloxifeno y rosuvastatina. Un análisis (6%) reportó un aumento del 50% en la exposición sistémica del fármaco (sildenafil), y en el 22% de los análisis la farmacocinética del fármaco no se vio afectada por el consumo de té verde (fluvastatina, pseudoefedrina, simvastatina y tamoxifeno).

Las interacciones específicas notables incluyen:

  • Warfarina/anticoagulantes: Los suplementos de té verde pueden interactuar con la warfarina, donde el efecto sobre el INR es complejo e impredecible. La vitamina K presente de forma natural en las hojas de té puede contrarrestar parcialmente los efectos anticoagulantes.
  • Hierro no hemínico: Las catequinas del té verde inhiben la absorción de hierro no hemínico, lo que hace que la suplementación de hierro sea menos eficaz para quienes padecen anemia por deficiencia de hierro.
  • Sustratos de CYP1A2: El té verde puede bloquear la enzima CYP1A2 y podría elevar los niveles del fármaco. Los datos de laboratorio y clínicos sugieren que los inhibidores potentes de CYP1A2 pueden aumentar significativamente los niveles de fezolinetant (Veozah). Debido a que el té verde y los extractos de té verde pueden inhibir el CYP1A2, no se recomienda usarlos junto con Veozah.
  • Proteínas de la leche y biodisponibilidad: Las catequinas del té pueden unirse a las proteínas de la leche y formar una red de micelas de caseína. En el caso del EGCG, el grupo funcional galoílo es responsable de esta afinidad a través de enlaces de hidrógeno e interacciones hidrofóbicas. Las catequinas libres que podrían absorberse in vivo a partir de las infusiones de té verde podrían verse influenciadas por estas interacciones con las proteínas de la leche.

9.3 Variabilidad en la composición del producto

Existe una gran variabilidad en la concentración de extracto de té verde, EGCG y otros componentes entre los productos comercializados, lo que podría explicar por qué algunos productos se han implicado en casos de hepatotoxicidad.

9.4 Efectos relacionados con la cafeína

La cafeína del té verde, combinada con otros estimulantes como los medicamentos para el TDAH, puede producir un efecto aditivo, lo que provoca elevación de la frecuencia cardíaca y la presión arterial. El té verde también es una fuente de cafeína relevante para poblaciones sensibles a esta metilxantina, incluidas aquellas con afecciones cardiovasculares, trastornos de ansiedad, o quienes toman medicamentos que se metabolizan junto con la cafeína.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Camellia sinensis puede ayudar a apoyar.

  • DermatitisCientífico

    Camellia sinensis (té verde y té negro) cuenta con evidencia clínica, a través de su fracción de EGCG, para la dermatitis inducida por radiación en pacientes con cáncer de mama (ECA 2:1 en 165 pacientes que mostró un inicio retrasado y una severidad reducida). Los taninos del té negro provenientes de Camellia sinensis tienen un uso empírico ancestral en dermatología para afecciones cutáneas inflamatorias.

  • Camellia sinensis (la planta del té, fuente del té verde, blanco, oolong y negro) proporciona EGCG y otras catequinas que inhiben la 5-alfa reductasa y estimulan la proliferación de las células de la papila dérmica del folículo piloso. Se cita en revisiones sistemáticas de ECA con productos herbales para la caída del cabello como un agente natural prometedor.

  • Salud pulmonarCientífico

    Camellia sinensis (planta del té) produce té verde, blanco, oolong y negro, todos ellos con catequinas y polifenoles con asociaciones documentadas con la salud pulmonar. Múltiples estudios epidemiológicos vinculan el consumo de Camellia sinensis con una reducción del riesgo de cáncer de pulmón y una mejora del FEV1. Su EGCG y sus teaflavinas reducen las citocinas inflamatorias de las vías respiratorias.

  • Camellia sinensis es la fuente vegetal de todos los tés verdaderos y la principal fuente dietética de EGCG y otras catequinas con efectos documentados sobre la biogénesis mitocondrial y de protección de la cadena de transporte de electrones (ETC). Su base de evidencia mitocondrial es la misma que la del EGCG y el té verde.

  • Camellia sinensis (la planta del té) contiene EGCG y catequinas con propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas estudiadas en la urticaria crónica. Una revisión sistemática de Sage de 2025 encontró que los ensayos clínicos con Camellia sinensis mostraron resultados prometedores para reducir los síntomas de la urticaria crónica. Se están desarrollando parches transdérmicos con extracto de Camellia sinensis para el manejo de la urticaria.

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Camellia sinensis | Vitabase