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VitabaseCondiciones de Salud

Erupciones cutáneas y urticaria

Otros NombresUrticaria aguda
Remedios Naturales10
Ingredientes61
Tabla de contenidos

Otros Nombres

Urticaria agudaAngioedemaUrticaria acuagénicaUrticaria colinérgicaUrticaria idiopática crónicaUrticaria crónica inducibleUrticaria crónica ordinariaUrticaria espontánea crónicaUrticaria crónicaUrticaria por fríoUrticaria de contactoErupción cutáneaReacción cutáneaUrticaria por presión retardadaDermatitisDermografismoDermografismoDermografismoErupción medicamentosaErupción cutánea por medicamentosEritemaErupción cutánea eritematosaExantemaExantemaErupción exantemáticaUrticaria facticiaEritema pigmentado fijoUrticaria por calorUrticariaUrticaria inducibleExantema maculopapularErupción maculopapularErupción morbiliformeErupción morbiliformeUrticariaDermatosis urticarial neutrofílicaUrticaria físicaErupción cutánea pruriginosaPruritoErupción cutáneaRuborErupción cutáneaInflamación cutáneaLesión cutáneaErupción cutáneaEnrojecimiento cutáneoUrticaria solarDermografismo sintomáticoUrticariaUrticaria facticiaErupción urticarialLesión urticarialVasculitis urticarial**Urticación**Angioedema vibratorioUrticaria vibratoriaReacción de habón y eritemaRonchas

Sinopsis

Erupciones cutáneas y urticaria (ronchas): una referencia integral en el contexto de la nutrición y la salud natural

1. Definición y descripción general

La urticaria es un trastorno cutáneo inflamatorio que puede presentarse de forma aislada o asociada con angioedema y/o anafilaxia. Clínicamente, se caracteriza por la presencia de hinchazones lisas, eritematosas o blanqueables y pruriginosas denominadas ronchas o habones, que varían mucho en tamaño y forma y duran menos de 24 horas antes de desaparecer y dejar la piel normal. El nombre urticaria deriva de la ortiga común europea Urtica dioica.

Un habón (o roncha) es una hinchazón superficial de la piel, de color similar al de la piel o pálida, generalmente rodeada de eritema, que dura desde unos minutos hasta 24 horas. La urticaria puede coexistir con el angioedema, que es una hinchazón más profunda dentro de la piel o las mucosas. Las ronchas pueden arder o picar. Las zonas de erupción pueden aparecer en distintas partes del cuerpo, con una duración variable de minutos a días, y por lo general no dejan ningún cambio cutáneo duradero.

La urticaria es un trastorno frecuente que se presenta en el 15–25 % de las personas en algún momento de su vida. Menos del 5 % de los casos duran más de seis semanas (afección conocida como urticaria crónica). El trastorno recurre con frecuencia.

2. Clasificación

La urticaria (ronchas) es un trastorno frecuente que puede asociarse con angioedema (hinchazón que se produce debajo de la piel). Generalmente se clasifica como aguda o crónica, y la urticaria crónica se clasifica además como espontánea o inducible.

  • Urticaria aguda: La urticaria espontánea aguda dura menos de 6 semanas.
  • Urticaria espontánea crónica (UEC): La urticaria espontánea crónica es un trastorno cutáneo autolimitado, mediado por mastocitos, caracterizado por episodios recurrentes de ronchas, angioedema, o ambos, que duran 6 semanas o más.
  • Urticaria crónica inducible (UCInd): Los médicos clasifican la afección como urticaria crónica inducible cuando estímulos físicos específicos, como la presión, los cambios de temperatura o la vibración, desencadenan los síntomas.
  • Urticaria física: La urticaria física puede ser inducida por presión mecánica y aplicada, ejercicio, o exposición al frío, calor, sol, agua o vibración.
  • Urticaria dermográfica: Las ronchas provocadas al frotar la piel (a menudo de aspecto lineal) se deben a una afección benigna llamada urticaria dermográfica.
  • Vasculitis urticarial: Las ronchas individuales que son dolorosas, duran más de 24 horas o dejan un hematoma al sanar tienen más probabilidades de corresponder a una afección más grave llamada vasculitis urticarial.

Las lesiones se presentan típicamente como pápulas o placas pruriginosas de color rosado a rojo que se resuelven dentro de las 24 horas sin decoloración residual. Casi el 40 % de los pacientes presenta angioedema concurrente, que afecta con mayor frecuencia los labios, párpados, genitales o extremidades.

3. Sistemas corporales involucrados

3.1 La piel y la vasculatura dérmica

La urticaria es un edema dérmico resultante de la dilatación vascular y la extravasación de líquido hacia la piel en respuesta a moléculas liberadas por los mastocitos. El principal mediador preformado, la histamina, produce una urticaria prototípica de corta duración. Sin embargo, el espectro clínico y el patrón de las lesiones indican que otras moléculas, incluidas las prostaglandinas, los leucotrienos, las citocinas y las quimiocinas, se producen en distintos momentos tras la activación de los mastocitos.

3.2 El sistema inmunitario y los mastocitos

Una breve descripción del elemento fisiopatológico esencial en la UEC se centra en el mastocito. Según lo que se sabe actualmente, la liberación de histamina y otros mediadores —como el factor activador de plaquetas (PAF) y citocinas— por parte de los mastocitos activados provoca la estimulación de nervios sensoriales, vasodilatación y extravasación plasmática, así como el reclutamiento de otras células inmunitarias en el sitio de la urticaria. Además, las señales que activan los mastocitos y dan lugar a las ronchas son incompletas, poco comprendidas y parecen complicadas, intrincadas y heterogéneas.

La urticaria se asocia con respuestas inmunitarias, en particular reacciones de hipersensibilidad de tipo I, en las que la inmunoglobulina E (IgE) desempeña un papel crucial en el desencadenamiento de la inflamación, lo que provoca dilatación vascular, aumento de la permeabilidad, contracción del músculo liso y mayor secreción glandular. El desarrollo y la manifestación de la urticaria están profundamente arraigados en procesos inmunopatológicos, específicamente en las intrincadas interacciones entre la infiltración celular, las reacciones inmunitarias, las cascadas de coagulación y los autoanticuerpos.

Actualmente está bien establecido que la urticaria puede resultar de la unión de autoanticuerpos IgG a la IgE y/o al receptor de las moléculas de IgE en los mastocitos, lo que corresponde a una reacción de hipersensibilidad de tipo II. Estas urticarias autoinmunes representan hasta el 50 % de los pacientes con urticaria crónica.

Las urticarias no inmunológicas resultan de la activación de mastocitos a través de receptores de membrana implicados en la inmunidad innata (por ejemplo, receptores del complemento, tipo Toll, de citocinas/quimiocinas u opioides) o por toxicidad directa de xenobióticos (haptenos, fármacos).

El mastocito dérmico y sus mediadores pueden desempeñar un papel central en la urticaria idiopática crónica. También se han implicado otras células inflamatorias, como los linfocitos y las células polimorfonucleares.

3.3 El sistema autoinmunitario

La urticaria crónica se define como la presencia de urticaria (ronchas) durante al menos 6 semanas. Si se excluyen las urticarias físicas y la vasculitis urticarial, el resto puede dividirse en urticaria crónica autoinmune (45 %) y urticaria crónica idiopática (55 %). El subgrupo autoinmune se asocia con IgG anti-subunidad alfa del receptor de IgE en el 35–40 % de los pacientes y con IgG anti-IgE en un 5–10 % adicional.

3.4 El sistema gastrointestinal y el eje intestino-piel

Una infección crónica subyacente y el estrés mental y emocional pueden en ocasiones preceder a la aparición de la UEC y, una vez establecida, pueden exacerbar los síntomas. Existen indicios tempranos de disbiosis dentro del tracto gastrointestinal en personas con UEC, y también se observan niveles reducidos de vitamina D.

Los estudios en pacientes con UEC mostraron predominantemente que la abundancia relativa de bacterias beneficiosas estaba disminuida (Firmicutes y Bacteroidetes), mientras que la de bacterias oportunistas estaba aumentada (Enterobacterias y Proteobacterias). El microbioma intestinal de los pacientes con urticaria espontánea crónica se caracteriza por una diversidad reducida, una menor abundancia relativa de bacterias intestinales productoras de butirato y niveles elevados de patógenos condicionales.

3.5 El sistema tiroideo y endocrino

Numerosas enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso sistémico, la polimiositis, la dermatomiositis y la artritis reumatoide, se han asociado con la urticaria crónica; sin embargo, la enfermedad tiroidea autoinmune merece una mención especial. Se ha encontrado una mayor prevalencia de anticuerpos antitiroideos, independientemente de la función tiroidea (eutiroidismo, hipotiroidismo e hipertiroidismo), en pacientes con urticaria espontánea crónica.

3.6 El sistema neuroendocrino

El estrés se asocia con la aparición de la enfermedad a través de la activación del sistema simpático-adrenomedular y el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. El estrés puede aumentar la intensidad del prurito cutáneo y puede hacer que la piel sea susceptible al eccema, la psoriasis, el acné, las ronchas y otros tipos de erupción.

4. Factores contribuyentes y asociados

4.1 Alérgenos y desencadenantes mediados por IgE

Las ronchas ocurren con frecuencia tras una infección o como resultado de una reacción alérgica, como a medicamentos, picaduras de insectos o alimentos. Tanto en la urticaria aguda como en la crónica, los pacientes suelen señalar los alimentos como una causa desencadenante. En la urticaria aguda, los alimentos asociados con alergias verdaderas, como los frutos secos y los mariscos, son los responsables más frecuentes.

4.2 Fármacos y compuestos químicos

Entre las causas identificadas se incluyen fármacos, alimentos, infecciones, producción de complejos inmunitarios que dan lugar a vasculitis urticarial, producción de anticuerpos autoinmunes y enfermedad autoinmune subyacente, en particular la tiroiditis autoinmune. Entre los fármacos que han causado reacciones alérgicas manifestadas como ronchas se encuentran la codeína, el sulfato de morfina, la dextroanfetamina, la aspirina, el ibuprofeno y la penicilina, entre otros.

4.3 Desencadenantes físicos

El estrés psicológico, la temperatura fría o la vibración también pueden ser un desencadenante. En general, se considera que las lesiones urticariales son el resultado de la activación y desgranulación de los mastocitos, lo cual se respalda por el hallazgo de niveles séricos elevados de histamina durante algunos episodios de urticaria.

4.4 Infección

Varias infecciones se han vinculado con la urticaria crónica. La mejor evidencia corresponde a la infección por Helicobacter pylori.

4.5 Enfermedad tiroidea autoinmune

Se ha demostrado una asociación significativa entre la urticaria crónica y la autoinmunidad tiroidea, y las pruebas para detectar autoanticuerpos tiroideos se consideran relevantes en pacientes con urticaria crónica. La prevalencia de la urticaria crónica y los anticuerpos anti-TPO es notablemente alta y puede estar relacionada con las hormonas sexuales; por lo tanto, en mujeres jóvenes con urticaria crónica, especialmente en casos refractarios, se recomienda la monitorización de anti-TPO. Se deben evaluar el anti-TPO y la TSH para el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes con urticaria o angioedema crónico.

4.6 Pseudoalérgenos y reacciones alimentarias no mediadas por IgE

En un subgrupo de pacientes, los pseudoalérgenos pueden inducir o empeorar la urticaria crónica. Los pseudoalérgenos incluyen conservantes, colorantes, salicilatos y compuestos aromáticos presentes tanto en alimentos naturales (por ejemplo, ajo, alcachofa, tomates, frutas y ruibarbo) como en alimentos procesados (por ejemplo, edulcorantes artificiales y carnes procesadas). A diferencia de los alérgenos verdaderos, la prueba cutánea de punción es negativa y la exposición no produce síntomas clínicos de manera constante.

Los alimentos podrían ser responsables de la urticaria si son ricos en histamina o si son capaces de activar los mastocitos a través de la vía no inmunológica e inducir la liberación de histamina. Entre los alimentos que podrían estar implicados se encuentran el queso, el pescado, las verduras, las frutas, el chocolate y el alcohol. A diferencia de la urticaria aguda, que se vincula con la alergia alimentaria, el mecanismo en la urticaria espontánea crónica no es una reacción de tipo I mediada por IgE, sino que depende de la dosis y suele ser una reacción pseudoalérgica retardada a colorantes alimentarios, saborizantes artificiales o conservantes. Los ingredientes naturales no artificiales presentes en los alimentos también podrían causar reacciones pseudoalérgicas.

4.7 Intolerancia a la histamina

Cuando los pacientes con intolerancia a la histamina (IH) presentan erupciones similares a la urticaria, la IH debe diferenciarse de otros tipos de urticaria, como la urticaria espontánea y la urticaria artificial. Los pacientes con IH a menudo tienen antecedentes de haber consumido alimentos ricos en histamina. En los exámenes de laboratorio, la concentración de diamino oxidasa (DAO) está disminuida en la IH. Entre los alimentos ricos en histamina comunes se encuentran la caballa, las carnes conservadas, el chucrut (col fermentada), los cítricos y los cacahuates, así como el vino tinto y el queso curado.

4.8 Disbiosis del microbioma intestinal

Cada vez hay más evidencia que reconoce la alteración de la microbiota intestinal como un posible factor patogénico y agravante de la urticaria. Los estudios que respaldan esta perspectiva han señalado que los pacientes con urticaria presentan una microbiota intestinal distinta, caracterizada por una reducción de las bacterias intestinales beneficiosas y un aumento de los patógenos oportunistas en comparación con las personas sanas. Este desequilibrio microbiano podría exacerbar la inflamación cutánea impulsada por eosinófilos a través del deterioro de la función de la barrera intestinal y de respuestas inmunitarias Th2/Th17 anómalas.

5. Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales

5.1 Vitamina D

Evidencia científica

Un metaanálisis de diecisiete estudios que compararon grupos con urticaria frente a controles reveló una diferencia media de −9,35 ng/mL (IC del 95 %: −12,27 a −6,44) en los niveles séricos de 25(OH)D, y también se observó una asociación entre la urticaria y el déficit de vitamina D. Catorce estudios (1321 casos de UEC y 6100 controles) analizaron los niveles séricos de vitamina D en pacientes con UEC. Doce estudios mostraron niveles séricos de vitamina D significativamente más bajos en los pacientes con UEC en comparación con los controles.

En los análisis por subgrupos, se encontraron efectos significativos de la 25(OH)D en las poblaciones adultas y con urticaria crónica. Seis ensayos de suplementación con vitamina D mostraron una reducción significativa de la puntuación clínica de urticaria tras la intervención con vitamina D.

Los pacientes con urticaria idiopática crónica presentaron niveles significativamente más bajos de vitamina D. El déficit de vitamina D se asoció de forma significativa con una mayor susceptibilidad a la urticaria idiopática crónica. Se observó una correlación positiva significativa entre los niveles de vitamina D y la puntuación de actividad de la urticaria.

Un ensayo aleatorizado realizado en 77 pacientes con UEC y 67 controles sanos asignó a los pacientes con UEC de forma aleatoria a recibir 0,25 µg de alfacalcidol al día o placebo durante 12 semanas. Los niveles séricos de 25(OH)D fueron significativamente más bajos en los pacientes con UEC en comparación con los controles sanos, y se correlacionaron negativamente con la gravedad de la urticaria. Los investigadores concluyeron que el déficit de vitamina D es más frecuente en los pacientes con UEC en comparación con las personas sanas y que el alfacalcidol podría tener un papel beneficioso como terapia complementaria en el manejo de la UEC.

En afecciones alérgicas como el asma, la dermatitis atópica y la rinitis alérgica, el déficit de vitamina D se ha asociado con una mayor actividad de la enfermedad, tasas más altas de exacerbaciones y una menor respuesta a los tratamientos convencionales. De manera similar, en la urticaria crónica, la vitamina D podría modular la estabilidad de los mastocitos, reducir la liberación de histamina y atenuar la producción de citocinas inflamatorias, lo que contribuiría al alivio de los síntomas.

Solidez de la evidencia: Si bien algunas pruebas sugieren una asociación entre la urticaria crónica y los niveles de vitamina D, la medición de la vitamina D o su suplementación no forman actualmente parte de las recomendaciones estándar de diagnóstico o tratamiento. Los datos de asociación son consistentes en múltiples estudios, pero los ensayos de suplementación siguen siendo heterogéneos en cuanto a diseño, dosis y medidas de resultado.

5.2 Quercetina

Evidencia científica

La quercetina es un compuesto polifenólico presente en frutas, verduras, frutos secos, semillas, hierbas, especias y vino tinto, con propiedades antioxidantes. Los flavonoides, incluida la quercetina, poseen potentes actividades antioxidantes, antiinflamatorias y bloqueadoras de mastocitos. Varios flavonoides pueden inhibir la liberación de histamina de mastocitos murinos, así como la liberación de IL-6 y TNF de mastocitos murinos cultivados derivados de médula ósea y de mastocitos peritoneales de rata.

Los experimentos in vitro con mastocitos derivados de sangre de cordón humano (hCBMC) demostraron que la preincubación con quercetina (100 µM) redujo significativamente la secreción de histamina de 4347,9 a 977,3 pg/mL (inhibición del 82 %), la liberación de prostaglandina D2 de 3771,8 a 882,5 pg/mL (inhibición del 77 %) y la secreción de leucotrienos de 4628,6 a 35,3 pg/mL (inhibición del 99 %), con resultados comparables o superiores a los del estabilizador farmacológico de mastocitos cromolina.

La urticaria crónica es una alergia cutánea causada por la activación excesiva de los mastocitos. Un estudio exploró principalmente el efecto terapéutico de la quercetina en ratones con urticaria crónica (UC) inducida por ovoalbúmina e investigó su objetivo y mecanismo in vitro. Los resultados del estudio sugieren que la quercetina alivia la UC al activar la vía de señalización CD300f/SHP-1.

La quercetina puede unirse selectivamente a CLM-1 en los mastocitos, lo que provoca la fosforilación de SHP-1 y la posterior inhibición de la señalización descendente MyD88/IKK/NF-κB. Además, la activación de CLM-1 moduló la expresión superficial de MRGPRX2 al inhibir la F-actina. Por lo tanto, la quercetina se describe como un tratamiento prometedor para las enfermedades alérgicas al actuar como agonista de CLM-1 que inhibe la desgranulación de mastocitos mediada por MRGPRX2.

La quercetina estabiliza los mastocitos, inhibe las vías Lyn/PLCγ y mejora los síntomas de rinitis en pequeños ensayos aleatorizados que utilizan formulaciones biodisponibles.

Solidez de la evidencia: Se ha sugerido la quercetina para el tratamiento de los síntomas de la urticaria debido a sus propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas. Estudios observacionales en animales y estudios clínicos humanos a pequeña escala han respaldado estas afirmaciones. Sin embargo, se necesitan ensayos doble ciego, controlados con placebo y de mayor envergadura para confirmar estos resultados. La evidencia mecanicista de estudios celulares y animales es sólida, pero faltan ensayos clínicos a gran escala específicamente en urticaria.

5.3 Ácidos grasos poliinsaturados omega-3

Evidencia científica

Los hallazgos sugieren que el EPA y el DHA, como ácidos grasos omega-3, podrían tener efectos beneficiosos en la modulación de la función de los mastocitos y en la reducción de la inflamación, mientras que los ácidos grasos omega-6, como el ácido araquidónico, podrían tener efectos proinflamatorios.

Los ácidos grasos omega-3 modulan las respuestas Th2, favorecen a las células T reguladoras y generan mediadores especializados prorresolutivos, con beneficios clínicos modestos observados durante el embarazo y las primeras etapas de la vida.

La literatura sugiere que las dietas libres de pseudoalérgenos y de alimentos liberadores de histamina podrían atenuar la urticaria. También se han estudiado suplementos como las grasas (incluidos los ácidos grasos omega-3), la vitamina D, el hierro y los flavonoides, que podrían disminuir los síntomas.

Solidez de la evidencia: La mayor parte de la evidencia sobre los ácidos grasos omega-3 en la urticaria específicamente proviene de estudios celulares y datos mecanicistas, en lugar de ensayos clínicos dedicados a la urticaria. La evidencia es preliminar e indirecta, obtenida de investigaciones inmunomoduladoras más amplias en afecciones alérgicas.

5.4 Probióticos y modulación del microbioma intestinal

Evidencia científica

Los ensayos clínicos han demostrado que cepas específicas de bacterias del ácido láctico, como L. gasseri, L. salivarius, L. johnsonii, L. paracasei y L. reuteri, ya sea de forma individual o en combinación con cepas de bifidobacterias (por ejemplo, B. animalis y B. longum), pueden reducir la gravedad de la urticaria y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Un ensayo clínico comparó los efectos de la loratadina combinada con probióticos frente a la loratadina sola en el tratamiento de la urticaria crónica. Los resultados mostraron que la loratadina combinada con una preparación probiótica multicepa que comprendía Bifidobacterium infantis, Lactobacillus acidophilus, Enterococcus faecalis y Bacillus cereus redujo significativamente el prurito y la formación de ronchas, y aumentó los niveles séricos de interferón gamma (IFN-γ), en comparación con la loratadina sin probióticos.

Un ensayo clínico aleatorizado, ciego, de cuatro brazos, realizado en pacientes con urticaria crónica que no respondían bien al tratamiento antihistamínico de primera línea, administró antihistamínico (cetirizina) y probióticos (cápsula de femilact) al grupo de intervención, y antihistamínico y placebo al grupo control, dos veces al día durante 8 semanas. Se utilizó el cuestionario de Actividad de la Urticaria durante 7 Días (UAS7) para evaluar la actividad de la urticaria. Las puntuaciones medias del UAS7 se redujeron en ambos grupos, pero de forma más significativa en el grupo de intervención con probióticos (9,6 ± 6,4) en comparación con el grupo control (12,7 ± 8,1) al final de la octava semana (P = 0,036). Sin embargo, no hubo diferencias significativas en la calidad de vida entre los dos grupos. Este estudio mostró que el consumo de probióticos junto con antihistamínicos mejoró significativamente la actividad de la urticaria, pero no la calidad de vida.

Un estudio reciente mostró que, en comparación con la ebastina (un antihistamínico H1 de segunda generación), la combinación de Lactobacillus reuteri y ebastina puede aliviar significativamente los síntomas clínicos y mejorar las puntuaciones de calidad de vida en pacientes con urticaria crónica. Un metaanálisis sugirió que los probióticos combinados con antihistamínicos podrían mejorar la eficacia terapéutica en el tratamiento de la urticaria. Sin embargo, este metaanálisis incluyó estudios sobre otras afecciones cutáneas alérgicas, como el eccema y la dermatitis atópica, lo que introduce una considerable heterogeneidad clínica. Además, carecía de una definición clara de "efecto terapéutico" y no reportó medidas de resultado reconocidas internacionalmente, lo que genera dudas sobre su fiabilidad y generalización.

Un ensayo clínico informó que los probióticos redujeron la IL-6, el TNF-α y la IgE séricas, así como los niveles de CD8+ en sangre periférica, en pacientes con urticaria espontánea crónica.

Solidez de la evidencia: Una limitación común entre los estudios es el tamaño de muestra reducido, los criterios diagnósticos variables para la UEC y la corta duración del seguimiento. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2023 de nueve ensayos clínicos pequeños concluyó que, si bien la suplementación con probióticos podría ofrecer un alivio modesto de los síntomas, la calidad general de la evidencia sigue siendo baja, y se necesitan ECA más amplios y bien diseñados para establecer la eficacia clínica.

5.5 Ortiga (Urtica dioica)

Uso tradicional

Las ortigas (especies de Urtica) se han utilizado en una amplia variedad de medicinas tradicionales e históricas de todo el mundo para el tratamiento de enfermedades cutáneas, heridas, trastornos urinarios, enfermedades respiratorias, dolor óseo y articular, anemia y otros problemas circulatorios, así como en preparaciones cosméticas para el cuidado de la piel y el cabello. Se han identificado varios componentes químicos bioactivos de la ortiga, entre ellos flavonoides, ácidos fenólicos y aminoácidos, ácidos grasos y carotenoides.

Evidencia científica

Se ha sugerido a la ortiga por sus propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas. Sin embargo, la evidencia sigue siendo en gran medida preliminar. Cabe señalar que el contacto físico con las ortigas (Urtica dioica) por sí mismo suele causar más comúnmente una reacción cutánea urticarial, distinción que es importante al considerar el uso oral de preparaciones de ortiga frente al contacto tópico.

Solidez de la evidencia: La evidencia clínica que respalda directamente el uso de la ortiga en el manejo de la urticaria es limitada. El uso tradicional está bien documentado en múltiples culturas, pero faltan ensayos clínicos rigurosos sobre la urticaria en la literatura actual.

5.6 Flavonoides dietéticos en general (incluida la curcumina y el EGCG)

Evidencia científica

La curcumina inhibe la señalización de NF-κB/MAPK, mejora la función de barrera y mejora la rinitis alérgica y la dermatitis, a pesar de su biodisponibilidad limitada. El galato de epigalocatequina (EGCG) estabiliza los mastocitos, atenúa la señalización de FcεRI y reduce la inflamación de las vías respiratorias en modelos preclínicos, aunque los datos clínicos son escasos.

En general, los hallazgos preclínicos respaldan de manera consistente el potencial inmunomodulador de estos compuestos, mientras que los resultados clínicos son prometedores pero heterogéneos. Se necesitan formulaciones estandarizadas, ensayos a largo plazo y la exploración de efectos sinérgicos para confirmar su eficacia y seguridad.

Solidez de la evidencia: La evidencia sobre la curcumina y el EGCG en la urticaria específicamente es preliminar y proviene principalmente de estudios preclínicos (en animales y células). No se han publicado ensayos clínicos a gran escala en poblaciones con urticaria.

5.7 Ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y butirato

Evidencia científica

El AGCC butirato suprimió la liberación de TNF-α e IL-6 mediada por IgE en mastocitos derivados de médula ósea (aproximadamente un 70 %) de forma dependiente de FcεRI. El butirato redujo la fosforilación de MAPK p38, ERK1/2 y de la cinasa N-terminal de c-Jun (JNK). Además, el tratamiento con butirato aumentó la acetilación en los promotores del TNF-α y la IL-6, pero bloqueó la unión de la ARN polimerasa II a estos genes, lo que provocó la suspensión del inicio de la transcripción.

El microbioma intestinal de los pacientes con urticaria espontánea crónica se caracteriza por una diversidad reducida y una menor abundancia relativa de bacterias intestinales productoras de butirato. La relación entre las bacterias productoras de butirato, la producción de AGCC y la actividad de la enfermedad en la urticaria es un área emergente, aunque la evidencia sigue siendo preclínica.

Solidez de la evidencia: Solo existe evidencia mecanicista basada en estudios celulares; no se han realizado ensayos clínicos en poblaciones con urticaria que evalúen específicamente el butirato dietético o las estrategias para aumentar los AGCC.

6. Factores dietéticos

6.1 Dieta libre de pseudoalérgenos (DLP)

Los pacientes con urticaria crónica (UC) a menudo preguntan sobre modificaciones dietéticas. Las investigaciones han indicado que cambios dietéticos específicos podrían ser útiles en un subgrupo de pacientes. Las reacciones alimentarias inmunológicas son poco frecuentes, pero entre los posibles desencadenantes de la UC se incluyen los observados en ciertos contextos, como en pacientes con antecedentes de picaduras de garrapata, antecedentes de ingesta de pescado crudo o marinado, o aquellos con enfermedad celíaca. Las intolerancias alimentarias no inmunológicas también podrían contribuir, aunque el mecanismo de acción no se comprende bien.

Las estrategias dietéticas en la urticaria espontánea crónica (UEC) son controvertidas. Una revisión sistemática evaluó el interés de la dieta en el manejo de la UEC, buscando en MEDLINE, EMBASE, CENTRAL y LILACS. De entre 278 informes examinados, se incluyeron 20, que abarcaban a 1734 pacientes. Los informes describieron 3 tipos de dieta sistemática: dieta libre de pseudoalérgenos (n = 1555 pacientes), dieta baja en histamina (n = 223) y dieta sin productos de pescado (n = 47), que indujeron una remisión completa en el 4,8 %, el 11,7 % y el 10,6 % de los pacientes, respectivamente, y una remisión parcial en el 37,0 %, el 43,9 % y el 4,3 %.

Ocho informes describieron dietas de exclusión personalizadas (66 pacientes) adaptadas a los síntomas o a los resultados de pruebas alergológicas, y llevaron a una remisión completa en el 74,6 % de los pacientes, aunque el diagnóstico de UEC era dudoso. No se dispuso de estudios aleatorizados comparativos sobre dietas.

6.2 Dieta baja en histamina

Los ensayos de dietas libres de pseudoalérgenos y de dietas bajas en histamina han dado lugar a una remisión parcial en un subgrupo de pacientes, mientras que las pruebas de provocación oral han confirmado que algunos pacientes experimentan un empeoramiento de los síntomas tras la ingesta de aditivos alimentarios, tomates, hierbas, mariscos, alcohol y otros alimentos.

La relación entre la dieta y la urticaria crónica no está tan firmemente definida como en la urticaria aguda. Muchos pacientes restringen su dieta de manera innecesaria, por lo que corresponde a los médicos ayudar a los pacientes a identificar si existe un vínculo reproducible entre sus síntomas y sus exposiciones dietéticas.

6.3 Vitamina D y estado nutricional

Se ha observado una mayor prevalencia de déficit de vitamina D en pacientes con UC en comparación con controles sanos. Existen indicios tempranos de disbiosis dentro del tracto gastrointestinal en personas con UEC, y también se observan niveles reducidos de vitamina D. Esto último podría estar relacionado con la importancia de la vitamina D3 en el aumento de la función de las células T reguladoras, lo cual puede controlar una tendencia hacia la autoinmunidad.

7. Factores del estilo de vida

7.1 Estrés psicológico

Una infección crónica subyacente y el estrés mental y emocional pueden en ocasiones preceder a la aparición de la UEC y, una vez establecida, pueden exacerbar los síntomas. El estrés se asocia con la aparición de la enfermedad a través de la activación del sistema simpático-adrenomedular y el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. Las terapias de conversación que reducen el estrés y la ansiedad, la suplementación con vitamina D3, la corrección de la disbiosis intestinal y el tratamiento de cualquier infección crónica deberían considerarse como parte de un enfoque integral para el manejo de la UEC recalcitrante.

7.2 Desencadenantes físicos y exposiciones ambientales

La urticaria crónica provoca episodios recurrentes de ronchas pruriginosas, angioedema, o ambos, que duran 6 semanas o más. La afección se clasifica como UEC cuando los síntomas se presentan sin un desencadenante identificable, y como UCInd cuando los síntomas resultan de estímulos físicos específicos, como la presión, temperaturas extremas o la vibración.

7.3 Medidas sintomáticas relacionadas con el estilo de vida

Aplicar compresas frías, usar ropa holgada y tomar baños de avena son opciones de estilo de vida que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la urticaria. Estas medidas están ampliamente descritas, pero son de apoyo y sintomáticas, más que curativas desde un punto de vista mecanístico.

7.4 El eje intestino-piel y el microbioma

Al aplicar nuevos conocimientos sobre las comunidades microbianas intestinales y la metabolómica, las futuras terapias para la UEC podrían modificar la composición de la microbiota mediante el uso de agentes como probióticos u otros agentes similares, que, en combinación con las terapias estándar actuales, podrían conducir a una reducción de los síntomas y una mejora de la calidad de vida. Las estrategias terapéuticas dirigidas al eje intestino-piel ofrecen nuevas vías para tratamientos dermatológicos innovadores, con posibles avances futuros que podrían implicar la ingeniería de comunidades microbianas, los posbióticos y la inteligencia artificial en el diagnóstico relacionado con el microbioma.

8. Resumen de la solidez de la evidencia por factor

  • Asociación con el déficit de vitamina D: Consistente en múltiples estudios observacionales y metaanálisis; los ensayos de suplementación muestran indicios de beneficio, pero siguen siendo heterogéneos. Nivel de evidencia: moderado.
  • Dietas libres de pseudoalérgenos y bajas en histamina: Las revisiones sistemáticas muestran remisión parcial en subgrupos de pacientes; no se dispone de ensayos dietéticos comparativos aleatorizados. Nivel de evidencia: bajo a moderado para ciertas subpoblaciones.
  • Quercetina: Evidencia mecanicista sólida a partir de estudios celulares y animales; estudios en humanos a pequeña escala en afecciones alérgicas; no hay ECA a gran escala específicamente en urticaria. Nivel de evidencia: preliminar.
  • Probióticos: Múltiples ECA pequeños muestran un beneficio modesto al combinarse con antihistamínicos; la calidad general de la evidencia es baja debido al tamaño de muestra reducido, la heterogeneidad y la falta de estandarización. Nivel de evidencia: bajo a moderado.
  • Ácidos grasos omega-3: Datos mecanicistas basados en estudios celulares; evidencia clínica modesta en enfermedades alérgicas más amplias. No existen ensayos clínicos dedicados específicamente a la urticaria. Nivel de evidencia: preliminar.
  • Ortiga (Urtica dioica): Uso tradicional bien documentado; no existen ensayos clínicos rigurosos en urticaria. Nivel de evidencia: insuficiente/solo tradicional.
  • Curcumina, EGCG y otros flavonoides: Evidencia mecanicista preclínica; no hay ensayos clínicos a gran escala en urticaria. Nivel de evidencia: preliminar/preclínico.
  • Microbioma intestinal/butirato: Evidencia asociativa temprana que vincula la disbiosis con la UEC; los datos sobre AGCC son solo de base celular. Nivel de evidencia: emergente/preclínico.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Baño de avena coloidal: La avena coloidal se ha utilizado durante mucho tiempo en el cuidado natural de la piel para calmar la piel irritada y con picazón. Agregue una taza de avena coloidal finamente molida a un baño de agua fresca y sumérjase durante al menos 20 minutos para calmar el enrojecimiento y reducir las molestias causadas por urticaria o erupciones cutáneas.
Remedio 2
Compresa fría: Aplicar una compresa fresca y húmeda directamente sobre la piel afectada es una de las medidas físicas más simples y eficaces para la urticaria. Humedezca un paño limpio con agua fría, exprímalo y presiónelo suavemente sobre el área con picazón durante 10 a 20 minutos; repita a lo largo del día según sea necesario para reducir la hinchazón y suprimir el impulso de rascarse.
Remedio 3
Gel de Aloe Vera: El aloe vera es un antiinflamatorio natural ampliamente utilizado para calmar la piel irritada. Aplica gel de aloe vera puro, sin fragancia, directamente sobre la erupción o urticaria según sea necesario; primero realiza una pequeña prueba de sensibilidad en la parte interna del brazo antes de aplicarlo en un área más grande.
Remedio 4
Aplicación de hamamelis: El hamamelis contiene taninos naturales y antioxidantes que pueden ayudar a aliviar la inflamación e irritación causadas por la urticaria. Aplique una solución de hamamelis sin fragancia sobre la piel afectada con un algodón y déjela actuar durante 15 a 20 minutos antes de enjuagar; alternativamente, prepare su propia infusión hirviendo a fuego lento de 5 a 10 gramos de corteza de hamamelis en agua, colando y dejando enfriar antes de usarla.
Remedio 5
Té de ortiga: La ortiga es un remedio herbal bien establecido con compuestos naturales que ayudan a inhibir la producción de histamina, lo que la convierte en un antihistamínico natural popular. Prepare una taza de té de hoja de ortiga seca y bébala una o dos veces al día para ayudar a reducir la picazón y la frecuencia de los brotes de urticaria.
Remedio 6
Cúrcuma (Interna y Tópica): La curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma, es ampliamente reconocida en la práctica de la salud natural por sus potentes propiedades antiinflamatorias. Mezcle una cucharadita de cúrcuma en leche tibia o té de hierbas y bébala diariamente, o combínela con gel de aloe vera para crear una pasta tópica suave que se pueda aplicar sobre la piel afectada después de una prueba de parche.
Remedio 7
Dieta baja en histamina: Para las personas propensas a la urticaria crónica, reducir la ingesta de histamina en la dieta puede ayudar a disminuir la frecuencia y la gravedad de los brotes. Evite los alimentos ricos en histamina, como los quesos añejos, los alimentos fermentados, el alcohol, las carnes curadas y ciertos pescados; en cambio, priorice las frutas frescas, las verduras y las proteínas recién cocidas para que el cuerpo tenga menos histamina que procesar en general.
Remedio 8
Identificación de desencadenantes y dieta de eliminación: Llevar un diario detallado de alimentos y del entorno puede ayudar a identificar qué está causando las erupciones o urticaria recurrentes. Prueba una dieta de eliminación simplificada retirando temporalmente los alérgenos comunes (como frutos secos, lácteos, huevos y mariscos) y luego reintroduciéndolos uno a la vez mientras monitoreas la respuesta de tu piel para identificar tus desencadenantes personales.
Remedio 9
Prácticas de reducción del estrés: El estrés y la fatiga son factores desencadenantes reconocidos de las crisis de urticaria. Las prácticas de relajación diarias, como los ejercicios de respiración profunda, el yoga suave, la meditación o la relajación muscular progresiva, pueden ayudar a calmar el sistema nervioso y reducir las respuestas de histamina impulsadas por el estrés; incluso 10 a 15 minutos al día pueden generar una diferencia significativa con el tiempo.
Remedio 10
Rutina de cuidado de la piel suave y sin fragancia: las fragancias y los ingredientes químicos agresivos en jabones, detergentes y lociones son irritantes comunes que pueden empeorar las erupciones y desencadenar nueva urticaria. Cambie a limpiadores, detergentes para ropa y humectantes sin fragancia (no solo 'sin perfume'), y tome duchas tibias (no calientes), ya que el agua caliente puede irritar aún más la piel sensibilizada y prolongar los brotes.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar erupciones cutáneas y urticaria.
  • AlantoínaCientífico

    Un estudio de 2022 publicado en Molecules (PMC9182162) demostró que la alantoína inhibió de manera dosis-dependiente la desgranulación de mastocitos, la liberación de histamina y los niveles de citocinas proinflamatorias in vitro e in vivo, lo cual es directamente relevante para la formación de urticaria. La alantoína también es reconocida por la FDA como protector cutáneo de venta libre (OTC) para irritaciones cutáneas menores, y sus propiedades antiirritantes han sido demostradas en estudios con voluntarios humanos.

  • Aloe veraCientífico

    El gel de aloe vera contiene polisacáridos, vitaminas y aminoácidos con propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras relevantes para las erupciones cutáneas y la urticaria. Según una revisión sistemática de 2025, se están desarrollando hidrogeles herbales que contienen extracto de aloe vera específicamente para el manejo tópico de los síntomas de la urticaria. La aplicación tópica se utiliza ampliamente de forma tradicional y está respaldada por datos mecanísticos antiinflamatorios.

  • apigeninaCientífico

    La apigenina es un flavonoide presente en la manzanilla con propiedades documentadas de estabilización de mastocitos y antiinflamatorias relevantes para la urticaria. Inhibe la desgranulación de mastocitos mediada por IgE y la liberación de histamina in vitro. La manzanilla, su fuente principal, se identifica en una revisión sistemática de 2025 como eficaz para reducir los síntomas de la urticaria, incluidos la picazón y la hinchazón.

  • BifidobacteriumCientífico

    Las cepas de Bifidobacterium se han estudiado en ECA para la urticaria crónica, mostrando una reducción de la IL-6, el TNF-α y la IgE séricos cuando se combinan con antihistamínicos. Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados en 2023 y 2025 utilizaron formulaciones que contienen Bifidobacterium en pacientes con urticaria, con resultados positivos. Bifidobacterium favorece el reequilibrio inmunológico relevante para la urticaria mediada por mastocitos.

  • CaléndulaCientífico

    Calendula officinalis (caléndula) se identifica en una revisión sistemática de Sage de 2025 como un ingrediente en hidrogeles herbales desarrollados específicamente para el manejo de los síntomas de la urticaria a nivel tópico. Una revisión sistemática de PMC de 2025 confirma que alivia la picazón mediante efectos antiinflamatorios y calmantes para la piel. Su uso tradicional para erupciones e irritaciones de la piel es extenso en la medicina herbal europea.

  • Camellia sinensis (la planta del té) contiene EGCG y catequinas con propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas estudiadas en la urticaria crónica. Una revisión sistemática de Sage de 2025 encontró que los ensayos clínicos con Camellia sinensis mostraron resultados prometedores para reducir los síntomas de la urticaria crónica. Se están desarrollando parches transdérmicos con extracto de Camellia sinensis para el manejo de la urticaria.

  • Centella asiatica se identifica en una revisión sistemática de Sage de 2025 como un ingrediente en hidrogeles herbales desarrollados específicamente para el manejo tópico de los síntomas de la urticaria. Sus triterpenos tienen propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes de la piel documentadas. Su uso tradicional en el Ayurveda y la Medicina Tradicional China (MTC) para trastornos cutáneos inflamatorios, incluidas las erupciones, es extenso.

  • manzanillaCientífico

    La manzanilla contiene apigenina, bisabolol y flavonoides con efectos antiinflamatorios y antipruríticos aplicables a erupciones cutáneas y urticaria. Una revisión sistemática de Sage de 2025 identifica a la manzanilla como eficaz para reducir síntomas como picazón, enrojecimiento e hinchazón en pacientes con urticaria crónica. Una revisión sistemática de PMC de 2025 sobre plantas medicinales para el prurito confirma que la manzanilla alivia la picazón mediante efectos antiinflamatorios y calmantes de la piel.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina, el principal compuesto bioactivo de la cúrcuma, tiene propiedades antiinflamatorias y moduladoras de los mastocitos que han sido estudiadas en la urticaria crónica. Se identifica específicamente en una revisión sistemática de Sage de 2025 como un bioactivo clave en los remedios herbales comercialmente disponibles para la urticaria. Los ensayos clínicos con formulaciones de Curcuma longa que contienen curcumina han mostrado resultados prometedores para reducir los síntomas de la urticaria crónica.

  • diamina oxidasaCientífico

    La urticaria (ronchas) y las erupciones cutáneas son manifestaciones cutáneas bien documentadas de la deficiencia de DAO y la intolerancia a la histamina. Un ensayo doble ciego controlado con placebo de 30 días demostró que la suplementación con DAO redujo las puntuaciones de actividad de la urticaria y el uso de antihistamínicos en pacientes con niveles bajos de DAO. Los niveles séricos bajos de DAO se correlacionan con la frecuencia de síntomas cutáneos en cohortes observacionales.

  • aceite de onagraCientífico

    El aceite de onagra, rico en ácido gamma-linolénico (GLA), se identifica en una revisión sistemática de PMC de 2025 sobre plantas medicinales para el prurito como eficaz en el picor asociado a la dermatitis atópica, con relevancia para la urticaria. El GLA modula la síntesis de eicosanoides proinflamatorios. Su uso tradicional y clínico para afecciones cutáneas inflamatorias y alérgicas, incluidas las erupciones, está establecido.

  • El aceite de pescado, como fuente principal de los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, se menciona en los protocolos naturopáticos para la urticaria por sus propiedades antiinflamatorias. Se recomienda en fuentes de remedios caseros y de medicina integrativa para reducir la urticaria. La base mecanicista es la inhibición competitiva de las vías proinflamatorias del ácido araquidónico relevantes para la urticaria mediada por mastocitos.

  • El extracto de Gardenia jasminoides y el geniposide han demostrado actividad antialérgica relevante para la urticaria (ronchas) y las reacciones cutáneas inflamatorias, principalmente al inhibir la liberación de histamina de los mastocitos y suprimir la IgE y las citocinas Th2. Estos efectos se han confirmado en líneas celulares de mastocitos y en múltiples modelos de ratones con DA. La evidencia es preclínica.

  • El GLA (ácido gamma-linolénico), el compuesto bioactivo del aceite de onagra y del aceite de borraja, se identifica en una revisión sistemática de 2025 publicada en PMC como eficaz para el picor asociado a la dermatitis atópica y las erupciones cutáneas inflamatorias. Suprime la síntesis de eicosanoides proinflamatorios derivados del ácido araquidónico y ha sido estudiado en múltiples ECA sobre afecciones cutáneas.

  • GlicirricinaCientífico

    La glicirricina es el principal bioactivo antiinflamatorio de la raíz de regaliz, identificado específicamente en una revisión sistemática de Sage de 2025 como un compuesto clave en los remedios herbales comercialmente disponibles para la urticaria. Inhibe la activación del complemento, suprime las citocinas Th2 y exhibe propiedades estabilizadoras de los mastocitos relevantes para la urticaria.

  • gotu kolaCientífico

    La Gotu Kola (Centella asiatica) se identifica en una revisión sistemática de Sage de 2025 como un ingrediente en formulaciones de hidrogel herbal desarrolladas para el manejo tópico de la urticaria. Sus triterpenos tienen propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes de la piel documentadas. Su uso tradicional en el Ayurveda y la Medicina Tradicional China (MTC) para trastornos inflamatorios de la piel, incluyendo erupciones cutáneas, es extenso.

  • té verdeCientífico

    El té verde (Camellia sinensis) contiene EGCG y catequinas con propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas estudiadas en la urticaria crónica. Una revisión sistemática de Sage de 2025 encontró que los ensayos clínicos con Camellia sinensis mostraron resultados prometedores para reducir los síntomas de la urticaria crónica. Actualmente se están desarrollando parches transdérmicos que contienen extracto de té verde para el manejo a largo plazo de la urticaria.

  • impatiensCientífico

    Las especies de Impatiens muestran propiedades antialérgicas, antihistamínicas y antipruriginosas en estudios preclínicos. Los flavonoides de las flores de Impatiens inhiben las reacciones alérgicas mediadas por IgE y la liberación de histamina en modelos animales, lo que respalda su uso para erupciones alérgicas y urticaria.

  • LactobacillusCientífico

    Las cepas de Lactobacillus se evalúan en ECA para la urticaria crónica y se incluyen en múltiples revisiones sistemáticas y metanálisis que muestran una reducción de los síntomas de la urticaria. Un ECA a cuádruple ciego (2019–2020) que utilizó un probiótico multicepa que contenía Lactobacillus encontró una mejora significativa en las puntuaciones de actividad de la urticaria cuando se combinó con antihistamínicos.

  • lavandaCientífico

    La lavanda se cita en una revisión sistemática de 2025 indexada en PMC sobre plantas medicinales para el prurito como una opción que ofrece beneficios antimicrobianos junto con alivio antipruriginoso. Su principal compuesto bioactivo, el linalol, cuenta con datos preclínicos de propiedades antiinflamatorias. El uso tradicional de la lavanda para erupciones cutáneas y urticaria está bien establecido en la medicina herbal europea y del Medio Oriente.

  • raíz de regalizCientífico

    La raíz de regaliz (Glycyrrhiza spp.) contiene glicirricina, con propiedades antiinflamatorias y antialérgicas cutáneas bien documentadas. Una revisión de 2020 confirmó propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y cicatrizantes útiles para la inflamación cutánea relevante en la urticaria. Se utiliza tanto en la medicina tradicional china (MTC) como en el Ayurveda para la urticaria, y es identificada en una revisión sistemática de 2025 entre los principales remedios herbales para la urticaria.

  • luteolinaCientífico

    La luteolina es un flavonoide con potentes propiedades estabilizadoras de mastocitos y antiinflamatorias demostradas en modelos preclínicos de alergia. Inhibe la liberación de histamina y las respuestas mediadas por IgE mediante la supresión de NF-κB y de citocinas Th2, mecanismos directamente relevantes para la urticaria. La evidencia es actualmente preclínica; no se han publicado ECA clínicos de urticaria para la luteolina aislada.

  • OrtigaCientífico

    La ortiga (Urtica dioica) posee propiedades antihistamínicas y antiinflamatorias tradicionales y se cita en el manejo de la urticaria. Un ECA doble ciego controlado con placebo, citado en una revisión sistemática de Sage de 2025, demostró reducciones significativas en la severidad de los síntomas en pacientes con urticaria aguda. Los profesionales de la naturopatía la enumeran como agente de primera línea para la urticaria, típicamente combinada con quercetina y vitamina C.

  • avenaCientífico

    La avena coloidal tiene eficacia clínica documentada para erupciones cutáneas, urticaria y afecciones urticariales gracias a sus propiedades antiinflamatorias, antihistamínicas y calmantes para la piel. Se ha estudiado en erupciones inducidas por fármacos y otras afecciones cutáneas inflamatorias, con evidencia de beneficio clínico.

  • Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) ejercen efectos antiinflamatorios mediante la inhibición competitiva de eicosanoides derivados del ácido araquidónico, lo que podría reducir la frecuencia y gravedad de la urticaria. Fuentes autorizadas de medicina complementaria y alternativa (CAM) citan los omega-3 como un suplemento de apoyo para reducir la frecuencia de los brotes de urticaria. La base mecanística es sólida, aunque faltan ECA formales específicos sobre urticaria.

  • PantenolCientífico

    Las propiedades antiinflamatorias y de reparación de la barrera cutánea del dexpantenol le otorgan una utilidad documentada en diversas afecciones que cursan con sarpullido, incluida la dermatitis de contacto irritativa. Estudios doble ciego confirman que reduce la irritación cutánea, el eritema y el prurito en afecciones dermatíticas. Su amplio uso en múltiples dermatosis está respaldado por revisiones clínicas y referencias farmacológicas.

  • MentaCientífico

    La menta (Mentha piperita) y el mentol tienen propiedades antihistamínicas y se citan en el manejo herbario de la urticaria. Una revisión sistemática de Sage de 2025 identifica los parches transdérmicos con infusión de extracto de Mentha piperita como en desarrollo para el manejo a largo plazo de los síntomas de la urticaria. El uso tradicional de la menta para el picor cutáneo alérgico está bien establecido.

  • quercetinaCientífico

    La quercetina inhibe la desgranulación de mastocitos mediada por IgE y la liberación de histamina, lo que la hace relevante para la urticaria. Un estudio de 2025 publicado en Phytotherapy Research mostró que alivia la urticaria crónica a través de la vía de señalización CD300f/SHP-1. Un metaanálisis PRISMA de 2025 (13 estudios murinos, Frontiers in Pharmacology) confirmó reducciones significativas en IgE, histamina, IL-4 y TNF-α. Los datos observacionales en humanos, aunque a pequeña escala, son alentadores, pero todavía se necesitan ECA de mayor tamaño.

  • cúrcumaCientífico

    La cúrcuma contiene curcumina, con propiedades antiinflamatorias y moduladoras de los mastocitos documentadas y estudiadas en la urticaria crónica. Los ensayos clínicos con Curcuma longa han mostrado resultados prometedores en la reducción de los síntomas de la urticaria crónica, según una revisión sistemática de Sage de 2025. El uso tradicional ayurvédico para erupciones cutáneas inflamatorias es extenso.

  • vitamina B12Científico

    La vitamina B12 se ha sugerido para la urticaria crónica con base en una asociación observada entre la deficiencia de B12 y las ronchas crónicas. EBSCO Research Starters (CAM) menciona la B12 entre los suplementos sugeridos para el tratamiento de la urticaria, aunque se necesita más evidencia. La corrección de la deficiencia puede ser beneficiosa en pacientes con urticaria que presentan deficiencia de B12, según datos observacionales y de series de casos.

  • vitamina CCientífico

    La vitamina C actúa como un antihistamínico natural al reducir los niveles de histamina en el torrente sanguíneo y se sugiere para el tratamiento de la urticaria en referencias autorizadas de medicina complementaria y alternativa (CAM). EBSCO Research Starters cita a la vitamina C como sugerida para la urticaria, y los practicantes naturopáticos la incluyen como agente de primera línea para la urticaria. La evidencia es preliminar, sin ECA a gran escala específicos sobre la urticaria.

  • vitamina DCientífico

    Múltiples ECA y una revisión sistemática de 2025 publicada en el European Journal of Medical Research demuestran que la deficiencia de vitamina D está relacionada con la urticaria crónica, y la suplementación muestra una mejora de los síntomas. Un estudio prospectivo de casos y controles (60 pacientes con UCE) confirmó que la suplementación con vitamina D mejoró los síntomas de urticaria y la calidad de vida. La vitamina D modula la estabilidad de los mastocitos y reduce la liberación de histamina.

  • vitamina D3Científico

    La vitamina D3 (colecalciferol) es la forma suplementaria más frecuentemente estudiada en los ECA sobre urticaria crónica. Una revisión sistemática de 2025 confirma que los estudios de intervención con suplementación de D3 demostraron una mejoría de los síntomas y una reducción de la gravedad de la enfermedad en la urticaria crónica. Su mecanismo implica la estabilización de los mastocitos y la reducción de la inflamación mediada por histamina.

  • AlcanetTradicional

    La aplicación tópica de preparaciones de raíz de alcaneta para erupciones con picazón es un uso tradicional documentado de forma consistente en la medicina herbaria europea y mediterránea. La raíz se describe como antipruriginosa y astringente. No existen ensayos clínicos para esta indicación.

  • El alcanfor tiene un uso tradicional y documentado para aliviar erupciones cutáneas, picazón y urticaria debido a sus propiedades antiinflamatorias y antipruriginosas. La monografía OTC de la FDA reconoce al alcanfor como antipruriginoso para irritaciones cutáneas menores. Estudios en animales respaldan además su actividad antiinflamatoria relevante para las reacciones cutáneas alérgicas.

  • pamplinaTradicional

    La pastelera (chickweed) es uno de los remedios herbales más frecuentemente citados para las erupciones con picazón y la urticaria (ronchas) en la medicina herbal europea. Las preparaciones tópicas alivian el calor, la picazón y la inflamación. Los datos in vitro en células cutáneas ofrecen un respaldo mecanístico limitado.

  • forsitiaTradicional

    La forsitia se utiliza tradicionalmente en la Medicina Tradicional China (MTC) para las erupciones cutáneas, las máculas y la erisipela (una erupción cutánea bacteriana grave). Textos clásicos, incluido el Herbario de Shennong, la mencionan para la erisipela y las máculas. Se utiliza en fórmulas para las erupciones cutáneas febriles y las erupciones de patrón de calor. Los datos preclínicos respaldan sus propiedades antiinflamatorias y antialérgicas.

  • gardeniaTradicional

    Las erupciones cutáneas y la urticaria son usos tradicionales documentados de Gardenia jasminoides en la Medicina Tradicional China (MTC), donde el Zhizi se emplea para afecciones cutáneas caracterizadas por calor y el patrón de calor en la sangre, que se presentan como erupciones rojas, urticaria o ronchas. Las aplicaciones tradicionales tópicas y orales para erupciones cutáneas inflamatorias están bien documentadas. Las propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras de la genipina y el geniposido ofrecen plausibilidad mecanística.

  • En la medicina tibetana, Gentiana macrophylla es un tratamiento tradicional documentado para la urticaria (ronchas). Esto se cita en múltiples fuentes etnofarmacológicas, incluido un artículo de 2004 del Journal of Ethnopharmacology. Se considera que las propiedades antiinflamatorias y "depuradoras del amargo" de la hierba son relevantes para las afecciones cutáneas mediadas por el calor.

  • geranioTradicional

    El geranio se utiliza en la medicina herbal tradicional para las erupciones e irritaciones cutáneas inflamatorias. Sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y astringentes son la base de este uso. No se ha identificado ningún ensayo clínico sobre el tratamiento de la urticaria o las erupciones cutáneas con geranio.

  • jengibreTradicional

    El jengibre se usa tradicionalmente para la urticaria y las erupciones cutáneas en la medicina ayurvédica y en la medicina popular asiática, debido a sus propiedades antiinflamatorias y estimulantes de la circulación sanguínea. El jugo de jengibre se aplica de forma tópica para reducir el enrojecimiento y la picazón asociados con la urticaria. La evidencia científica se limita principalmente a datos preclínicos sobre propiedades antiinflamatorias; no existen ECA formales sobre urticaria.

  • sello de oroTradicional

    El sello dorado (goldenseal) se usa tradicionalmente para diversas erupciones e irritaciones cutáneas, en concordancia con su uso documentado para afecciones de la piel, inflamación de las mucosas y prurito. La revisión de patentes de la USPTO cita el prurito entre las afecciones para las cuales el sello dorado se ha utilizado tradicionalmente.

  • madreselvaTradicional

    La madreselva se ha aplicado históricamente como lavado tópico en la Medicina Tradicional China (MTC) para inflamaciones cutáneas, erupciones infecciosas, erisipela y urticaria atribuidas al "calor en la sangre". El uso externo de las flores en erupciones y llagas está documentado en textos clásicos. Los mecanismos antiinflamatorios y antihistamínicos observados in vitro brindan un respaldo científico parcial.

  • MalvaviscoTradicional

    La malvavisco se ha utilizado en la medicina tradicional europea y persa para aliviar sarpullidos y urticaria. Se propone que sus propiedades emolientes, antiinflamatorias y mucilaginosas son la base de este uso. No existen ensayos clínicos en humanos dedicados específicamente a la urticaria.

  • AlgodoncilloTradicional

    El látex de la algodoncillo (milkweed) se aplicaba tradicionalmente por vía tópica en erupciones cutáneas, tiña y otras afecciones de la piel. Múltiples grupos indígenas de Norteamérica utilizaban la savia para la tiña e irritaciones cutáneas en general. El látex contiene compuestos antifúngicos demostrados in vitro. No existe evidencia clínica para el tratamiento de la urticaria o las erupciones cutáneas.

  • uva de OregónTradicional

    Las preparaciones tópicas y orales de agracejo de Oregón (Oregon grape) se utilizan en las tradiciones herbales occidentales y nativas americanas para erupciones cutáneas, urticaria y afecciones cutáneas en general. Los alcaloides antiinflamatorios y antimicrobianos aportan el fundamento mecanístico. La evidencia clínica proviene de afecciones relacionadas (psoriasis, dermatitis atópica) y no específicamente de erupciones cutáneas o urticaria.

  • PlantagoTradicional

    Plantago major y P. lanceolata se utilizan tradicionalmente como agentes antiinflamatorios tópicos para las erupciones cutáneas. La Comisión E avala el uso de P. lanceolata para la inflamación cutánea externa. Los flavonoides antialérgicos (escutelareína, baicaleína) y los compuestos antiinflamatorios presentes en Plantago son relevantes para la urticaria y las erupciones alérgicas.

  • plátanoTradicional

    El llantén se aplica tradicionalmente sobre erupciones cutáneas, urticaria, picaduras de insectos y ronchas en la medicina popular europea, americana y asiática. Su actividad antihistamínica (inhibición de la liberación de histamina por parte de los mastocitos) proporciona una base farmacológica para el alivio de la urticaria. La aplicación tradicional de hojas frescas machacadas directamente sobre las reacciones cutáneas es uno de los usos más ampliamente documentados a nivel mundial.

  • trébol rojoTradicional

    Los ungüentos y cataplasmas de trébol rojo tienen un uso tradicional documentado para aliviar erupciones cutáneas. Drugs.com incluye explícitamente el tratamiento de erupciones como una indicación tópica tradicional. Este uso es compartido por las tradiciones herbales europeas y norteamericanas, pero no está respaldado por datos de ensayos clínicos.

  • Rubia cordifoliaTradicional

    R. cordifolia está tradicionalmente indicada en el Ayurveda para el 'Visarpa' (enfermedades cutáneas que se propagan, incluidas las erupciones herpetiformes) y se utiliza para el prurito, las erupciones cutáneas y las reacciones alérgicas de la piel en la práctica ayurvédica y de la MTC. Su actividad anti-PAF es mecánicamente relevante para la urticaria alérgica. Los textos ayurvédicos también señalan su uso para la púrpura alérgica en la MTC.

  • zarzaparrillaTradicional

    La zarzaparrilla es un remedio tradicional documentado para erupciones cutáneas, picazón y urticaria en las tradiciones indígenas de Sudamérica y el Caribe, así como en la medicina tradicional china (MTC). Sus flavonoides antiinflamatorios e inmunomoduladores (especialmente la astilbina) ofrecen una base mecanicista plausible. No existen ensayos clínicos en humanos específicamente para erupciones cutáneas o urticaria.

  • schizonepetaTradicional

    Schizonepeta es una hierba fundamental de la MTC para las erupciones cutáneas y la urticaria, utilizada para expulsar el viento y liberar las erupciones hacia la superficie. Aparece en fórmulas clásicas como Xiao Feng San para las erupciones cutáneas de viento-calor. Los estudios preclínicos sobre mastocitos aportan un sustento mecanístico, pero no existen ensayos clínicos en humanos independientes.

  • La raíz de escrofularia se usa tradicionalmente para erupciones cutáneas, sarpullidos, eritema y afecciones pruriginosas tanto en la MTC como en la herbolaria europea. La MTC la clasifica como una hierba que "enfría la sangre" y resuelve erupciones cutáneas. La S. ningpoensis figura como remedio para el eritema y el prurigo en textos clásicos. No se han realizado ensayos clínicos.

  • acedera de ovejaTradicional

    La acacedera (sheep's sorrel) tiene un uso tradicional documentado como lavado tópico para erupciones con picazón, urticaria y reacciones al roble o hiedra venenosa (poison ivy). Se propone que sus taninos astringentes son el mecanismo responsable. No existe evidencia clínica.

  • raíz de silerTradicional

    La raíz de Siler cuenta con una extensa documentación tradicional para erupciones cutáneas, incluyendo el sarpullido de la rubéola, la urticaria (ronchas) y el prurito inducido por viento, apareciendo en más de 130 formulaciones de la MTC para presentaciones cutáneas inflamatorias. La fórmula clásica Fang Feng Tong Sheng San se cita específicamente para la urticaria y afecciones cutáneas en la práctica moderna de la MTC. La evidencia preclínica sugiere que mecanismos antialérgicos podrían ser la base de estos usos.

  • Olmo resbaladizoTradicional

    El olmo resbaladizo (slippery elm) se ha aplicado tradicionalmente como cataplasma tópica para erupciones cutáneas y urticaria en las tradiciones nativas americanas y de los primeros colonos. Se cree que el mucílago forma una capa protectora calmante sobre la piel irritada. No existe evidencia de ensayos clínicos para esta indicación.

  • Boca de dragónTradicional

    Los extractos de dragón (boca de dragón) se han aplicado tópicamente de manera tradicional en erupciones cutáneas menores, irritaciones de la piel y picaduras de insectos en la medicina popular europea, aprovechando las propiedades antiinflamatorias y calmantes de la planta. En un estudio publicado se evaluó una formulación en gel herbal de A. majus por su actividad antiacné, lo cual se relaciona de manera tangencial con las erupciones cutáneas inflamatorias.

  • El aceite de árbol de té (Melaleuca alternifolia) posee propiedades antiinflamatorias y antisépticas utilizadas de forma tópica para erupciones cutáneas y urticaria en la medicina tradicional y popular. Una revisión indexada en PubMed confirma sus aplicaciones dermatológicas antiinflamatorias. La evidencia específica sobre la urticaria alérgica sigue siendo mayormente tradicional y extrapolada a partir de datos dermatológicos antiinflamatorios generales.

  • Roble blancoTradicional

    La aplicación externa de corteza de roble blanco en forma de lavado o baño para erupciones e irritaciones cutáneas es un uso tradicional bien documentado tanto en la herbolaria nativoamericana como en la europea. Los taninos astringentes y antiinflamatorios ayudan a reducir el enrojecimiento, el exudado y la irritación. La Comisión E de Alemania respalda el uso tópico para afecciones cutáneas inflamatorias.

  • HamamelisTradicional

    El hamamelis (Hamamelis virginiana) es un astringente antiinflamatorio tradicional cuyos taninos se utilizan para aliviar la irritación y la picazón causadas por urticaria y erupciones cutáneas. Es ampliamente citado en las tradiciones naturopáticas y herbolarias para el alivio de los síntomas de la urticaria. La evidencia científica sobre la resolución de la urticaria es limitada; su uso se sustenta principalmente como remedio tópico sintomático tradicional.

  • MilenramaTradicional

    La milenrama se usa tradicionalmente para erupciones cutáneas y reacciones inflamatorias, y se describe como "antialérgica" en las monografías herbarias clásicas. Su contenido de flavonoides antiinflamatorios y antihistamínicos respalda este uso; la Comisión E aprueba su uso tópico para la inflamación cutánea.

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