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té verde

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Sinopsis

Té verde (Camellia sinensis)

1. Identidad y descripción botánica

El té verde se produce a partir de las hojas y los brotes foliares de Camellia sinensis (L.) Kuntze, una planta perteneciente a la familia Theaceae. Camellia sinensis es la fuente de diversos tipos de té, incluidos el té verde, el té negro y el té oolong. La planta del té puede presentarse como arbusto o como árbol de hoja perenne. Sus hojas varían de exestipuladas, lanceoladas a obovadas, de hasta 30 cm de largo y 2–5 cm de ancho, y son aserradas, agudas o acuminadas.

La distinción fundamental entre el té verde y otros tés derivados de la misma planta radica en su procesamiento. Tanto el té verde como el té negro se producen a partir de las hojas de Camellia sinensis; sin embargo, el té verde, a diferencia del té negro, no se fermenta, lo que ayuda a preservar sus catecoles polifenólicos antioxidantes. Para detener el proceso de fermentación que de otro modo reduciría el contenido de polifenoles, las hojas de té verde recién cosechadas se someten a vapor inmediatamente después de la recolección.

1.1 Formas y preparaciones comunes

El té verde está disponible en múltiples preparaciones que difieren sustancialmente en su contenido y biodisponibilidad de compuestos activos:

  • Té suelto y en bolsitas (infusión): Una taza típica de té verde preparado (240 mL) contiene 30–60 mg de cafeína, 8–25 mg de L-teanina y 25–200 mg de catequinas. Una taza de té verde de Camellia sinensis contiene aproximadamente 50 mg de equivalente de EGCG, aunque la cantidad varía según la especie, el tiempo de infusión y el tiempo de oxidación.
  • Matcha: El matcha es una forma distintiva de té verde elaborada moliendo hojas enteras cultivadas bajo sombra hasta obtener un polvo fino. El proceso de sombreado antes de la cosecha aumenta el contenido de clorofila y L-teanina, lo que le da al matcha su color verde intenso y su rico sabor umami. El matcha japonés se prepara agregando el polvo fino de té a agua caliente y batiendo la mezcla para crear una bebida ligeramente espumosa. Se ha demostrado que el proceso de pulverización con un molino de cerámica y el batido en agua caliente aumentan la concentración promedio extraída de EGCG en más de tres veces en comparación con el té de hojas.
  • Extracto de té verde (GTE): El extracto de té verde (GTE) es un suplemento dietético derivado de las hojas de Camellia sinensis. El GTE contiene un gran número de componentes concentrados, incluidos polifenoles no oxidados, vitaminas y antioxidantes. Los suplementos de té verde, incluidos el extracto de té verde, las catequinas y la L-teanina, están disponibles en forma de píldoras, cápsulas, líquido y polvo.

Los métodos de procesamiento también difieren según la región. Los tés verdes japoneses se someten a vapor inmediatamente después de la cosecha para detener la oxidación, preservando así el color verde brillante y los sabores frescos y herbáceos, mientras que los tés verdes chinos suelen tostarse en sartén (tostado en seco), lo que produce un carácter más tostado y suave.

2. Uso tradicional e histórico

2.1 Orígenes en China

El té se originó en el suroeste de China hace aproximadamente 5,000 años, lo que lo convierte en una de las bebidas más antiguas consumidas en la historia de la humanidad. La evidencia creíble más temprana del consumo de té data de la dinastía Shang (1500–1046 a. C.) en la provincia china de Yunnan, donde aún hoy crecen árboles de té silvestres. El té ha existido en China durante más de 3,000 años, y las primeras notas sobre la historia del té se remontan al siglo VIII, cuando se descubrió el proceso de vaporizar las hojas para detener la oxidación.

Para la dinastía Tang (618–907 d. C.), el consumo de té ya era una parte bien establecida de la sociedad y la cultura chinas. La dinastía Tang es ampliamente considerada como la Edad de Oro de la cultura del té. Los eruditos recopilaron métodos de preparación, técnicas de cultivo y etiqueta ceremonial asociados con la cultura del té. Una publicación clave sobre el tema fue el Clásico del Té de Lu Yu, que ayudó a organizar el cuerpo de conocimiento en torno al uso del té y elevó el arte de beberlo a una alta estima.

El proceso de recolectar hojas de té verde jóvenes y tiernas en primavera, y luego tostarlas y hornearlas en hojas de té enteras y separadas, existía durante las dinastías Tang y Song, pero no fue sino hasta las dinastías Ming (1368–1644) y Qing (1644–1912) que el té de hoja entera se convirtió en la forma predominante de beber té en China.

2.2 Introducción en Japón

Durante los períodos Nara y Heian, los monjes budistas que viajaban a China trajeron consigo semillas y plantas de té, introduciendo el té verde en Japón, donde inicialmente se consumía en los templos budistas por sus beneficios para la salud y como ayuda para la meditación. Los monjes descubrieron que el té les ayudaba a mantenerse tranquilos y alerta durante largos períodos de meditación.

Hacia el siglo XII, el monje Eisai ayudó a promover el té por sus beneficios para la salud y la claridad mental. El libro de Eisai, Kissa Yojoki, jugó un papel importante en la difusión de la cultura del té en Japón. Para el siglo XV, la preparación y el consumo ceremonial del té se habían convertido en una parte central de la cultura japonesa, encarnando principios zen como la atención plena y la simplicidad. Fue durante esta época que la ceremonia del té, o chanoyu, tomó su forma formal.

Desde finales del siglo XV hasta finales del siglo XVI, maestros del té como Murata Shuko, Takeno Joo y Sen no Rikyu desarrollaron una nueva ceremonia del té llamada Wabicha, que ganó gran seguimiento entre la clase samurái y es el origen de la ceremonia del té practicada en la actualidad. En Kioto, Soen Nagatani, de Ujitawarakyo, desarrolló un Sencha de alta calidad en 1738, que se dice es el precursor del Sencha moderno.

2.3 Usos medicinales tradicionales

El té verde ha sido considerado durante mucho tiempo una medicina en la India, China, Japón y Tailandia. Históricamente, se utilizó en diversas tradiciones asiáticas como estimulante para promover el estado de alerta, como digestivo y como tónico restaurador general. Desde hace mucho tiempo se cree que el té verde tiene propiedades restauradoras de la salud y que sus ingredientes poseen actividad antioxidante; históricamente, los extractos de té verde se han utilizado como medicamento herbal con el propósito de mejorar la salud, prevenir el cáncer y las enfermedades cardíacas, disminuir los niveles de lípidos séricos, promover la pérdida de peso y reducir la enfermedad periodontal.

3. Componentes clave y compuestos activos

3.1 Polifenoles y catequinas

El té verde contiene una amplia gama de componentes, incluidos derivados de xantina (cafeína, teofilina y teobromina), el derivado de glutamina teanina, y compuestos fenólicos conocidos como catequinas: catequina, epicatequina, epicatequina-3-galato, epigalocatequina y epigalocatequina-3-galato (EGCG). Las catequinas constituyen el 95% del contenido fenólico del té verde.

Los principales compuestos fenólicos que se encuentran en el té verde son los flavonoides, que representan casi el 70% de sus polifenoles totales. El té verde es rico en flavonoides polifenólicos, incluidas las catequinas; la epigalocatequina-3-galato (EGCG) es la catequina de té verde más abundante y potente, y ha sido ampliamente estudiada por sus efectos beneficiosos para la salud como agente nutracéutico.

3.2 Aminoácidos: L-teanina

El té verde contiene varias sustancias que afectan la función cognitiva, incluidas la cafeína, la L-teanina y las catequinas. La L-teanina es un aminoácido que se encuentra casi exclusivamente en la planta del té. La combinación de cafeína y L-teanina es casi exclusiva de la planta del té. La L-teanina modula la neurotransmisión serotoninérgica, dopaminérgica y GABAérgica en el cerebro.

3.3 Alcaloides

El té verde contiene los alcaloides púricos cafeína, teofilina y teobromina. Estos compuestos de clase xantina contribuyen al efecto estimulante leve de la bebida y también interactúan de manera sinérgica con las catequinas en algunas de las propiedades farmacológicas del té verde.

3.4 Componentes adicionales

El té verde también contiene saponinas triterpenoides, minerales y elementos traza, además de sus fracciones de polifenoles y alcaloides. El té contiene alrededor de 4,000 compuestos bioactivos representados por polifenoles (principalmente flavonoides) y alcaloides (cafeína, teofilina y teobromina).

4. Mecanismos de acción

4.1 Actividad antioxidante y captación de radicales libres

El EGCG, con su estructura polifenólica, es ampliamente reconocido como un antioxidante potente a través de sus actividades de neutralización de radicales reactivos y quelación de iones metálicos para prevenir la formación de especies reactivas de oxígeno (ROS). Se demostró que una fracción antioxidante (enriquecida en catequinas) de té verde chino era activa en la desintoxicación directa de peróxido de hidrógeno y radicales superóxido, protegiendo así hepatocitos de ratón y queratinocitos humanos cultivados in vitro.

La mayor parte de la evidencia ha demostrado que la actividad cardioprotectora del té verde se atribuye principalmente a las propiedades antioxidantes de sus catequinas, que actúan induciendo enzimas antioxidantes, inhibiendo enzimas prooxidantes y capturando radicales libres.

4.2 EGCG: efectos prooxidantes y actividad antioxidante indirecta

El mecanismo del EGCG no se limita a una simple acción antioxidante. El tratamiento de células con EGCG produce peróxido de hidrógeno y radicales hidroxilo en presencia de Fe(III), lo que significa que el EGCG funciona como prooxidante en algunos contextos celulares. Investigaciones recientes han revelado numerosas acciones directas del EGCG que son independientes de los mecanismos antioxidativos. En niveles moderados, las ROS producidas pueden ser beneficiosas mediante la inducción de enzimas antioxidantes y citoprotectoras mediadas por Nrf2, generalmente denominada actividad antioxidante indirecta del EGCG. Estas enzimas desempeñan un papel mucho más importante en la citoprotección que la actividad directa de captación de radicales libres del EGCG.

4.3 Transducción de señales y regulación génica

El EGCG interactúa directamente con proteínas y fosfolípidos en la membrana plasmática y regula vías de transducción de señales, factores de transcripción, metilación del ADN, función mitocondrial y autofagia para ejercer muchas de sus acciones biológicas.

Se sabe que los polifenoles del té inhiben metaloproteinasas, diversas proteína quinasas y proteínas que regulan la replicación y transformación del ADN. El EGCG inhibió de manera potente y específica la actividad proteasómica tumoral in vitro.

4.4 Mecanismos antiinflamatorios

El EGCG suprime la inflamación en células endoteliales de la arteria coronaria humana al inhibir el NF-κB, inhibe la expresión aumentada de moléculas de adhesión como VCAM-1 e ICAM-1, y atenúa la adhesión de monocitos. Los efectos antioxidantes del EGCG pueden estar mediados, al menos parcialmente, por la regulación al alza de Nrf2/HO-1 mediante la activación de las vías de señalización p38 MAPK y ERK1/2.

4.5 Mecanismos antitumorales

Los mecanismos por los cuales los polifenoles del té pueden actuar contra el desarrollo tumoral incluyen la inhibición de la mutagénesis, la genotoxicidad, la transformación, la proliferación celular y la angiogénesis. El EGCG mejora la comunicación por uniones gap entre células adyacentes y así protege a las células del desarrollo tumoral, ya que los promotores tumorales inhiben la comunicación intercelular por uniones gap y aíslan a las células preneoplásicas de la influencia reguladora de las células circundantes.

4.6 Colesterol y metabolismo lipídico

El mecanismo exacto por el cual el té verde reduce el colesterol no se comprende completamente, pero los mecanismos propuestos incluyen un aumento de la termogénesis, una mayor expresión génica de enzimas involucradas en la producción de ácidos biliares y la supresión del apetito.

4.7 Mecanismos neuroprotectores

El té verde puede ejercer efectos neuroprotectores a través de múltiples mecanismos, incluidos: los polifenoles del té que inhiben la acetilcolinesterasa (un objetivo para los medicamentos contra la enfermedad de Alzheimer); el extracto de té verde que regula la secreción de hormonas del estrés como la corticosterona; y la L-teanina que modula la neurotransmisión serotoninérgica, dopaminérgica y GABAérgica en el cerebro. El té verde y sus polifenoles tienen numerosos efectos neuroprotectores potenciales, incluida actividad antioxidante y quelante de hierro, acciones antiinflamatorias (al reducir citoquinas proinflamatorias, la activación microglial y la vía TLR4/NF-κB), y efectos antiamiloide/antitau al inhibir la agregación.

5. Evidencia científica por área de uso

5.1 Prevención del cáncer

La prevención del cáncer es una de las áreas más ampliamente estudiadas para el té verde, aunque también una de las más inconclusas.

Aunque en estudios en animales se ha encontrado que el té y/o los polifenoles del té inhiben el crecimiento de tumores en diferentes partes del cuerpo, los resultados de los estudios en humanos —tanto epidemiológicos como clínicos— han sido inconclusos.

El té verde (Camellia sinensis) es rico en catequinas, de las cuales el EGCG es la más abundante. Los estudios en modelos animales de carcinogénesis han demostrado que el té verde y el EGCG pueden inhibir la tumorigénesis durante las etapas de iniciación, promoción y progresión. Se han propuesto muchos mecanismos potenciales, incluidos efectos tanto antioxidantes como prooxidantes, pero persisten dudas sobre la relevancia de estos mecanismos para la prevención del cáncer en humanos.

A nivel de la epidemiología humana, para ciertos sitios individuales de cáncer —cáncer de endometrio, pulmón, boca y ovario, y linfoma no Hodgkin— la mayoría de los metaanálisis observaron una asociación inversa con el té verde. Se observaron hallazgos mixtos para el cáncer de mama, esófago, estómago e hígado, y se encontró una asociación mayormente nula para el cáncer colorrectal, pancreático y de próstata.

Aunque la evidencia clínica general es inconclusa, el consumo habitual de té verde podría proporcionar cierto nivel de quimioprevención en el cáncer de próstata y de mama. Aunque se han realizado muchos estudios sobre el té verde y sus extractos, aún no se pueden alcanzar conclusiones definitivas sobre si el té verde es útil para la mayoría de los propósitos para los que se utiliza.

Un desarrollo regulatorio notable concierne al uso de preparaciones tópicas: Veregen, una preparación de polifenoles de té verde con EGCG como componente principal, ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) como fármaco para el tratamiento tópico de verrugas genitales externas y anales causadas por el virus del papiloma. La FDA ha aprobado un ungüento específico de extracto de té verde como medicamento de prescripción para el tratamiento de verrugas genitales.

Fuerza de la evidencia: predominantemente preliminar (in vitro, animal y epidemiología observacional). La evidencia intervencionista en humanos es insuficiente para establecer al té verde como un agente preventivo eficaz contra el cáncer para la mayoría de los tipos de cáncer. La preparación tópica Veregen representa una excepción regulatoria específica respaldada por datos de ensayos clínicos para verrugas asociadas al VPH.

5.2 Salud cardiovascular

La literatura en general respalda una asociación inversa entre el té verde y los resultados de salud relacionados con enfermedades cardiovasculares. Estudios observacionales han sugerido un papel de prevención primaria del té verde contra enfermedades cardiovasculares como el accidente cerebrovascular, la enfermedad coronaria y la aterosclerosis coronaria. Los resultados de un gran estudio de cohorte mostraron que el consumo diario de 2 tazas de té verde se asoció con una reducción del 22–33% en la mortalidad por causas cardiovasculares en una población japonesa.

En términos de datos de ensayos clínicos, entre 11,286 estudios identificados en una revisión sistemática, se incluyeron 55 ECA elegibles con 63 tamaños de efecto. Los resultados del metaanálisis de efectos aleatorios mostraron que la suplementación con extracto de té verde (GTE) redujo significativamente el colesterol total (DMP = −7.62 mg/dL), el LDL-C (DMP = −5.80 mg/dL), la glucemia en ayunas (DMP = −1.67 mg/dL), la HbA1c (DMP = −0.15%) y la presión arterial diastólica (DMP = −0.87 mmHg), mientras que aumentó el HDL-C (DMP = +1.85 mg/dL).

Con respecto al colesterol específicamente, según el NCCIH, el té verde redujo el colesterol total y el colesterol LDL en una pequeña medida, pero no afectó el colesterol HDL ni los triglicéridos. Muy pocos estudios a largo plazo han examinado los efectos del té sobre el riesgo de enfermedad cardíaca; sin embargo, la evidencia limitada disponible actualmente sugiere que tanto el té verde como el té negro podrían tener efectos beneficiosos sobre algunos factores de riesgo de enfermedad cardíaca, incluyendo la presión arterial y el colesterol.

En un ensayo controlado aleatorizado doble ciego con 30 sujetos obesos, el tratamiento con EGCG (150 mg dos veces al día, por vía oral) durante 8 semanas redujo significativamente la presión arterial sistólica, la presión arterial diastólica y la presión arterial media.

Fuerza de la evidencia: moderada. La evidencia observacional de grandes cohortes asiáticas es consistente. Los metaanálisis de ECA demuestran reducciones estadísticamente significativas pero numéricamente modestas en LDL y colesterol total. La alta heterogeneidad interestudio limita la certeza. Faltan datos de resultados cardiovasculares a largo plazo (por ejemplo, tasas de infarto de miocardio) provenientes de ensayos aleatorizados.

5.3 Peso corporal y obesidad

Hoy en día, el té verde y sus extractos se promueven como suplementos dietéticos para, entre otras cosas, perder peso y reducir los niveles de colesterol en sangre. Según el resumen de evidencia disponible del NCCIH, no se ha demostrado que el té verde sea eficaz para la pérdida de peso.

Sin embargo, un metaanálisis de ECA proporciona hallazgos más matizados. Treinta y ocho estudios reportaron la masa corporal como medida de resultado, y los resultados generales del modelo de efectos aleatorios indicaron que la suplementación con GTE resultó en una reducción significativa de la masa corporal (DMP: −0.64 kg; IC del 95%: −0.97, −0.30; P < 0.001).

Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo encontró que 12 semanas de tratamiento con extracto de té verde en dosis alta (856.8 mg de EGCG diarios) resultó en una pérdida de peso significativa, una reducción de la circunferencia de la cintura y una disminución del colesterol total y de los niveles plasmáticos de LDL en mujeres con obesidad central. Se propuso que el mecanismo antiobesidad del extracto de té verde en dosis alta se asociaba en parte con la inhibición de la secreción de grelina, lo que conducía a un aumento de los niveles de adiponectina.

Los beneficios de las catequinas del té verde sobre la oxidación de lípidos y las vías de quema de grasa relacionadas parecen lograrse de manera dependiente de la dosis, con efectos significativos observados solo en dosis altas, como 400 a 500 mg de equivalente de EGCG por día.

Fuerza de la evidencia: baja a moderada. Aunque se han reportado reducciones de peso estadísticamente significativas en ECA, la magnitud absoluta es pequeña (menos de 1 kg en promedio en los metaanálisis). El NCCIH caracteriza la evidencia general como insuficiente para establecer eficacia. Los efectos parecen ser dependientes de la dosis y son más pronunciados en dosis más altas de EGCG que podrían conllevar preocupaciones de seguridad.

5.4 Diabetes tipo 2 y control glucémico

La evidencia para los resultados relacionados con la diabetes es menos convincente, mientras que los metaanálisis generalmente sugirieron una asociación inversa entre el té verde y los resultados relacionados con el IMC y la presión arterial.

En un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo realizado en el Hospital de la Ciudad de Taipéi, se inscribieron 102 pacientes con diabetes tipo 2 y los sujetos fueron asignados aleatoriamente para recibir GTE EGCG descafeinado o un placebo (celulosa) durante 16 semanas; las cápsulas contenían 500 mg de extracto de GTE descafeinado. El ensayo examinó los efectos sobre la resistencia a la insulina y el péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) entre los participantes con anomalías lipídicas.

Un metaanálisis más amplio reportó que la suplementación con GTE redujo significativamente la glucemia en ayunas (DMP = −1.67 mg/dL; IC del 95%: −2.58, −0.75; P < 0.001) y la HbA1c (DMP = −0.15%; IC del 95%: −0.26, −0.04; P = 0.008) en 55 ECA elegibles.

Fuerza de la evidencia: baja a moderada. Los hallazgos metaanalíticos muestran efectos estadísticamente significativos pero numéricamente pequeños sobre los marcadores glucémicos. Los ECA individuales se han realizado en poblaciones específicas (por ejemplo, diabetes tipo 2 existente, obesidad, anomalías lipídicas), y los resultados pueden no generalizarse ampliamente. El NCCIH caracteriza la evidencia relacionada con la diabetes como menos convincente que la referente a resultados cardiovasculares.

5.5 Salud neurológica y función cognitiva

Muchas investigaciones de cohortes poblacionales han demostrado que el consumo de té se relaciona con un menor riesgo de deterioro cognitivo. Un estudio de seguimiento de 5.7 años en el que participaron 13,645 personas japonesas mayores de 65 años mostró que el consumo de té verde reducía significativamente el riesgo de demencia. Un estudio con 278 pacientes con enfermedad de Parkinson reveló que el inicio de la EP se retrasaba 7.7 años cuando el consumo de té era superior a 3 tazas al día.

En un ensayo clínico, se documentó de manera significativa una disminución de los marcadores oxidativos, incluidos el malondialdehído y el 8-OHdG, así como un aumento en la puntuación del MMSE y en la capacidad antioxidante total del plasma tras el consumo de té verde, lo que sugiere un efecto protector sobre la función cognitiva relevante para la enfermedad de Alzheimer.

Un estudio piloto en pacientes con demencia vascular encontró que el análisis post hoc de los datos de demencia vascular (n = 8) mostró que las puntuaciones totales del MMSE-J y las puntuaciones del dominio de memoria a corto plazo mejoraron significativamente después de tres meses de consumo de té verde, lo que indica un potencial como agente neuroprotector especialmente para la demencia vascular. La principal limitación fue el diseño no cegado y no controlado con placebo.

Para el síndrome de Down, se han observado algunos efectos positivos del EGCG sobre la función cognitiva en personas con síndrome de Down. En un estudio piloto con 29 pacientes con síndrome de Down, el EGCG (9 mg/día) durante 3 meses mejoró significativamente la memoria episódica.

La evidencia de los ensayos clínicos es menos consistente, posiblemente debido a variaciones en las formas de té verde/extracto probadas, la duración de los estudios y los resultados cognitivos evaluados. En general, las revisiones aclaran que el té verde tiene potentes efectos neuroprotectores, especialmente en estudios in vitro e in vivo (modelos animales); sin embargo, se necesitan más estudios genómicos, moleculares y ensayos clínicos para comprender el alcance y el mecanismo de acción del té verde en humanos.

Fuerza de la evidencia: preliminar a baja. Las asociaciones epidemiológicas son alentadoras. Varios ensayos clínicos pequeños muestran señales positivas en poblaciones específicas (demencia vascular, síndrome de Down), pero los ensayos tienen limitaciones metodológicas (muestras pequeñas, corta duración, falta de cegamiento). No existe evidencia definitiva en humanos que establezca al té verde como un tratamiento o prevención eficaz para la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson.

5.6 Salud oral

Numerosos estudios han sugerido efectos beneficiosos del té verde sobre afecciones bucales como la caries dental, las enfermedades periodontales y la halitosis. Se ha informado que el té verde protege contra la caries dental inducida por bacterias. Se ha demostrado que el extracto de té verde inhibe el inicio de la destrucción periodontal (pérdida de inserción y resorción del hueso alveolar) en periodontitis experimental en ratas.

Sin embargo, se requieren más datos clínicos para determinar los posibles beneficios del consumo de té verde en la salud oral.

Fuerza de la evidencia: preliminar. La evidencia proviene principalmente de estudios in vitro y en animales. Existen datos limitados de ensayos clínicos en humanos, y la base de evidencia es insuficiente para conclusiones clínicas firmes.

5.7 Actividad antiviral (VPH/verrugas genitales)

Esta es la aplicación clínicamente más establecida de una preparación específica derivada del té verde. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ha aprobado un ungüento tópico que contiene un extracto específico de té verde para el tratamiento de verrugas genitales externas y perianales. El producto aprobado, Veregen (ungüento de sinecatequinas al 15%), es el principal ejemplo de un fármaco derivado del té verde utilizado en la práctica clínica regulada, y su aprobación se basó en ensayos clínicos controlados.

6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el té verde

  • Sistema cardiovascular: Modulación lipídica (LDL, colesterol total), presión arterial, función endotelial y protección antioxidante del tejido vascular.
  • Sistema metabólico: Control glucémico (glucosa en ayunas, HbA1c), sensibilidad a la insulina y modulación del peso corporal.
  • Oncológico (biología del cáncer): Actividad antiproliferativa, proapoptótica y antiangiogénica en modelos tumorales; asociaciones inversas epidemiológicas con ciertos tipos de cáncer.
  • Sistema nervioso: Neuroprotección a través de vías antioxidantes, antiamiloides, antitau y antiinflamatorias; modulación de la función cognitiva a través de la L-teanina y la cafeína.
  • Bucal/dental: Efectos antibacterianos relevantes para la caries dental y la enfermedad periodontal.
  • Dermatológico/tegumentario: Uso tópico antiinflamatorio y antiviral (Veregen aprobado por la FDA para verrugas genitales relacionadas con el VPH).
  • Inmunológico: Mecanismos antiinflamatorios mediante la supresión de NF-κB y la activación de la vía Nrf2.

7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

Los ensayos clínicos que examinan los efectos del EGCG sobre la función cognitiva, los niveles de colesterol, la presión arterial y la resistencia a la insulina han utilizado dosis que van de 9 a 1,200 mg por día, con muchos estudios utilizando 300 mg o más.

  • Bebida en infusión: Una taza típica de té verde preparado (240 mL) contiene 30–60 mg de cafeína, 8–25 mg de L-teanina y 25–200 mg de catequinas.
  • ECA cardiovasculares: Un metaanálisis de 2022 de 55 ECA examinó dosis por encima y por debajo de 1,000 mg/día de GTE; los análisis de subgrupos demostraron resultados diferentes para los factores de riesgo lipídicos y glucémicos según la duración (≥12 semanas frente a <12 semanas) y la dosis de GTE (≥1,000 mg/día frente a <1,000 mg/día).
  • ECA de presión arterial: EGCG a 150 mg dos veces al día (por vía oral) durante 8 semanas en un ECA doble ciego con 30 sujetos obesos.
  • ECA de pérdida de peso: Se utilizó una dosis diaria de 856.8 mg de EGCG en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 12 semanas en mujeres con obesidad central.
  • ECA de diabetes tipo 2: Los sujetos recibieron cápsulas que contenían 500 mg de extracto de GTE descafeinado durante 16 semanas.
  • Estudio piloto de síndrome de Down: Se utilizó EGCG a 9 mg/día durante 3 meses en un estudio piloto con 29 pacientes con síndrome de Down.
  • Umbral de seguridad hepática (observado en revisiones): La ingesta diaria de 1,315 mg de catequinas de té verde que contienen 843 mg de EGCG conlleva principalmente efectos adversos hepáticos leves y transitorios.

La mayoría de las dosis de suplementos se estandarizan según el contenido de EGCG.

8. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas

8.1 Seguridad general de la bebida frente al extracto

El té verde, una bebida antigua, tiene un buen perfil de seguridad cuando se consume como bebida, pero puede representar un riesgo de daño hepático cuando se consume en forma de extracto. El extracto de té verde podría reducir los biomarcadores de estrés oxidativo y los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular y mejorar la función cognitiva; sin embargo, la calidad de la evidencia es baja a moderada, y las dosis altas pueden causar daño hepático.

8.2 Efectos secundarios gastrointestinales

Los efectos secundarios de los suplementos de extracto de té verde incluyen náuseas, constipación, malestar abdominal y aumento de la presión arterial.

8.3 Hepatotoxicidad

Aunque es poco común, se ha reportado daño hepático en algunas personas que utilizaron productos de té verde, principalmente extractos de té verde en forma de tableta o cápsula. El extracto de té verde y, más raramente, la ingestión de grandes cantidades de té verde han estado implicados en casos de daño hepático agudo clínicamente evidente, incluidos casos de insuficiencia hepática aguda y la necesidad de trasplante hepático urgente o muerte.

El componente principal implicado en la hepatotoxicidad es el EGCG, especialmente con el uso prolongado, la ingesta en ayunas y dosis superiores a 800 mg. El uso de disolventes orgánicos en la extracción, como el metanol o el cloroformo, añade otra capa de riesgo.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) inició una revisión sistemática sobre la seguridad de las catequinas en 2018. Esta revisión sistemática identificó aumentos en los parámetros de transaminasas y colestasis con una ingesta diaria de al menos 800 mg de EGCG en 9 de 38 estudios de intervención. Aunque la infusión tradicional de té verde se consideró inocua, se identificó una posible relación causal con el daño hepático para los suplementos alimenticios con dosis acumulativas de EGCG superiores a 800 mg/día.

Sobre la base de una revisión en la que el Comité de Expertos en Información sobre Suplementos Dietéticos de la Farmacopea de los Estados Unidos (USP) examinó más de 200 casos relacionados con productos de té verde, 27 informes de daño hepático se consideraron posible o probablemente causados por toxicidad inducida por el GTE.

Las personas con una variante específica de un gen que desempeña un papel importante en la función inmunitaria parecen ser especialmente susceptibles al daño hepático inducido por el té verde, y entre el 5 y el 15 por ciento de los estadounidenses tienen esta variante. La investigación ha identificado el alelo HLA-B*35:01 como un marcador de susceptibilidad genética. Se han documentado pacientes con este alelo en reportes de casos de hepatotoxicidad por té verde.

La investigación sugiere que las personas no deberían seguir una dieta con restricción calórica mientras consumen EGCG para la pérdida de peso, ya que la combinación aumenta significativamente el riesgo de daño hepático.

8.4 Interacciones farmacológicas

Se ha demostrado que el té verde en dosis altas reduce los niveles sanguíneos y, por lo tanto, la eficacia del nadolol, un betabloqueante utilizado para la presión arterial alta y los problemas cardíacos.

El extracto de té verde puede reducir los niveles sanguíneos del medicamento para reducir el colesterol atorvastatina.

Las catequinas polifenólicas constituyen el componente químicamente activo del extracto de té verde (GTE). La estructura polifenólica de las catequinas se aprovecha por su potencial antioxidante, pero probablemente también sea responsable del daño hepático, una naturaleza dual que complica el perfil de riesgo-beneficio de la suplementación en dosis altas.

8.5 Consideraciones relacionadas con la cafeína

Dado que el té verde contiene cafeína (tanto en la bebida como en la mayoría de los extractos no descafeinados), aplican las consideraciones estándar respecto a la cafeína, incluidos los posibles efectos sobre la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la calidad del sueño y la sensibilidad a la cafeína. La interacción entre la cafeína y la L-teanina es característica del té verde; el efecto reductor del estrés de la teanina se suprime fuertemente por la presencia de cafeína y EGCG. Existen preparaciones descafeinadas específicamente para mitigar los efectos relacionados con la cafeína mientras se conserva el contenido de polifenoles.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que té verde puede ayudar a apoyar.

  • AcnéCientífico

    El té verde, rico en EGCG (epigalocatequina-3-galato), tiene efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antimicrobianos relevantes para el acné. Una revisión sistemática y metaanálisis de ECA evaluó el extracto de té verde específicamente para el acné vulgar. Una revisión sistemática de nutracéuticos (42 estudios, 3346 participantes) identificó al extracto de té verde como uno de cuatro nutracéuticos con evidencia de buena calidad para el acné.

  • El té verde cuenta con sólida evidencia clínica en humanos que respalda su papel en la defensa antioxidante. Múltiples ensayos controlados aleatorizados y metaanálisis demuestran que la suplementación con té verde y extracto de té verde aumenta significativamente la capacidad antioxidante total (TAC) y la actividad de enzimas antioxidantes endógenas (SOD, GPX), a la vez que reduce los marcadores de peroxidación lipídica. Los principales compuestos activos son las catequinas —especialmente la epigalocatequina-3-galato (EGCG)— que neutralizan los radicales libres, quelan metales prooxidantes y regulan positivamente las vías antioxidantes endógenas, incluida la vía Nrf2.

  • AnsiedadCientífico

    Múltiples ECA en humanos y revisiones sistemáticas respaldan las propiedades ansiolíticas del té verde, atribuibles principalmente a la L-teanina y su interacción con el EGCG. Una revisión sistemática de 2025 de 13 ECA encontró que 6 estudios reportaron mejoras en los síntomas de ansiedad. Un ensayo clínico en humanos con 81 sujetos sanos mostró reducciones significativas en las puntuaciones del Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI) después de 2 semanas de consumo de té verde en polvo. La evidencia es prometedora, pero los tamaños del efecto varían y se necesitan ensayos más grandes.

  • El té verde contiene tanto EGCG como cafeína, que juntos suprimen el apetito, reducen la grelina y favorecen una pérdida de peso modesta. Un ECA de 12 semanas en mujeres con obesidad abdominal encontró que la suplementación con té verde redujo el peso (~2.5 lbs), disminuyó el colesterol y redujo la grelina. El EGCG por sí solo retrasa el vaciamiento gástrico en un ECA doble ciego, lo que contribuye a una saciedad prolongada.

  • Salud arterialCientífico

    Los polifenoles del té verde (principalmente EGCG y catequinas) mejoran la función endotelial y reducen la rigidez arterial. Una revisión bibliográfica de PMC de 2024 mencionó explícitamente a los polifenoles del té verde entre los nutracéuticos asociados con una mayor función endotelial y una menor rigidez arterial. Los metaanálisis muestran que el consumo regular de té verde reduce la presión arterial y el riesgo cardiovascular.

  • AsmaCientífico

    El té verde, rico en EGCG y otras catequinas, tiene propiedades antiinflamatorias y estabilizadoras de los mastocitos relevantes para el asma. Estudios epidemiológicos vinculan el consumo de té verde con una menor incidencia de asma. Estudios preclínicos confirman que sus catequinas reducen las citocinas Th2, la eosinofilia de las vías respiratorias y la liberación de histamina/leucotrienos en modelos de asma.

  • La evidencia clínica de ECA pequeños indica que el extracto de té verde (GTE) podría reducir el estrés oxidativo y el daño muscular inducidos por el ejercicio, favoreciendo la recuperación en atletas. Un ECA triple ciego en 16 atletas varones entrenados que suplementaron con 500 mg/día de GTE durante 15 días mostró preservación de la función neuromuscular y menores marcadores de estrés oxidativo frente al placebo. También se ha documentado un aumento de la oxidación de grasas con catequinas más cafeína. La evidencia es alentadora, pero se basa en estudios pequeños.

  • El té verde y sus catequinas, en particular la EGCG, han demostrado efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores relevantes para las afecciones autoinmunes. Los estudios en animales muestran un beneficio significativo en modelos de EM y AR; la evidencia en humanos incluye reducciones en los marcadores inflamatorios. El té verde inhibe el NF-κB y suprime las respuestas de Th17 relevantes para la autoinmunidad.

  • Las catequinas del té verde, en particular el EGCG, inhiben las bacterias productoras de CSV (compuestos sulfurados volátiles) y neutralizan directamente el mercaptano de metilo mediante una reacción química con el anillo B del EGCG. Una revisión sistemática sobre Camellia sinensis para la halitosis encontró que el colutorio de té verde reducía las concentraciones de CSV, y un estudio mostró que era tan eficaz como la clorhexidina al 0.2% para reducir la halitosis. Investigaciones clínicas y de laboratorio publicadas en revistas con revisión por pares respaldan estos hallazgos.

  • Las catequinas del té verde (particularmente la EGCG) inhiben la agregación plaquetaria in vitro y ex vivo. Una revisión sistemática de 2022 confirmó que el té verde se encuentra entre las hierbas con inhibición demostrada de la agregación plaquetaria en diseños de estudio controlados. Las catequinas del té verde modulan la síntesis de tromboxano A2 y las vías de activación plaquetaria.

  • Se ha confirmado en un metaanálisis de 2025 que incluyó 36 ECA que la suplementación con té verde reduce significativamente tanto la presión arterial sistólica como la diastólica. Los efectos son más pronunciados en personas con presión arterial basal elevada. Los compuestos activos incluyen EGCG, catequinas y L-teanina.

  • El té verde ha sido evaluado en múltiples ECA y metaanálisis por sus efectos sobre la glucemia y la sensibilidad a la insulina. Un metaanálisis de 17 ECA encontró que la suplementación con té verde redujo significativamente la glucosa sanguínea en ayunas. Sus componentes activos incluyen EGCG, otras catequinas y L-teanina, que en conjunto mejoran la señalización de la insulina.

  • Densidad óseaCientífico

    Los datos epidemiológicos y clínicos sugieren que el consumo de té verde está asociado con una mayor densidad mineral ósea (DMO) y un menor riesgo de osteoporosis y fractura, particularmente en mujeres posmenopáusicas. Un estudio nacional coreano de 3,530 mujeres posmenopáusicas encontró que aquellas que bebían de 1 a 3 tazas diarias tenían una prevalencia significativamente menor de osteopenia y osteoporosis. Los mecanismos propuestos incluyen la estimulación de la actividad osteoblástica y la supresión de la actividad osteoclástica mediante EGCG y efectos antioxidantes.

  • La L-teanina, el principal aminoácido del té verde, ha demostrado clínicamente que promueve la relajación sin somnolencia al inducir actividad cerebral de ondas alfa. Voluntarios humanos a quienes se administró teanina oral en dosis de 50–200 mg mostraron generación de ondas alfa en las regiones occipital y parietal dentro de los 40 minutos. La L-teanina también modula los receptores GABA y actúa como agonista parcial de los receptores NMDA, lo que respalda su mecanismo calmante.

  • CelulitisCientífico

    El té verde, rico en catequinas EGCG, se utiliza en formulaciones anticelulíticas por sus propiedades lipolíticas, antioxidantes y termogénicas. Revisiones revisadas por pares lo identifican como un complemento de la cafeína en productos anticelulíticos, ya que estimula el metabolismo y la quema de grasa. La evidencia clínica confirma que las catequinas del té verde logran una reducción del 4-5% de la grasa corporal en los ensayos, lo que respalda su acción sobre el componente adiposo de la celulitis.

  • Los extractos de té verde (polifenoles, incluida la EGCG) se han estudiado en mujeres con lesiones cervicales infectadas por VPH. Un ensayo clínico piloto con 51 mujeres encontró una tasa de respuesta global del 69% con el tratamiento de extracto de té verde, frente a un 10% en los controles no tratados, siendo la aplicación tópica la más eficaz. Un posterior ECA de fase II (n=98) con extracto de té verde oral resultó seguro, pero no superó de manera significativa al placebo en el caso de CIN1 con VPH-AR.

  • ColesterolCientífico

    El té verde y sus catequinas (principalmente EGCG) inhiben la absorción micelar intestinal de colesterol y la HMG-CoA reductasa, y regulan al alza los receptores de LDL. Un metaanálisis de 14 ECA encontró que el té verde redujo el CT en 7.2 mg/dL y el LDL-C en 2.19 mg/dL (p<0.001). Dosis estudiadas: 250–1,200 mg de extracto o 170–850 mg de EGCG/día.

  • El té verde, principalmente a través de su catequina mayoritaria epigalocatequina-3-galato (EGCG), tiene una actividad antiinflamatoria documentada respaldada por estudios clínicos y epidemiológicos en humanos. El mecanismo central implica la supresión de la señalización de NF-κB, lo que reduce citocinas proinflamatorias posteriores como TNF-α, IL-1β e IL-6. Los metaanálisis de ensayos clínicos muestran que los beneficios se observan de manera más consistente en poblaciones con inflamación elevada preexistente (por ejemplo, síndrome metabólico, diabetes tipo 2) que en sujetos sanos. La evidencia es genuina, pero el tamaño del efecto en los ECA es modesto y los resultados siguen siendo inconsistentes entre estudios.

  • Múltiples estudios de cohorte prospectivos y metaanálisis demuestran que el consumo habitual de té verde se asocia con un menor riesgo de demencia y deterioro cognitivo en adultos mayores. Un estudio de cohorte longitudinal de 2025 con 1155 participantes seguidos durante hasta 20 años encontró que 2 a 3 tazas al día reducían el riesgo de deterioro cognitivo significativo en un 44% (OR 0.56). Un metaanálisis de 2023 que incluyó 7 estudios de cohorte prospectivos encontró que el consumo de té se asociaba con una reducción del 29% en el riesgo de demencia por todas las causas (RR=0.71).

  • Las catequinas del té verde, en particular el EGCG, tienen actividad antigripal documentada y han sido estudiadas para la prevención de resfriados y gripe. Un ECA japonés encontró que hacer gárgaras con catequinas de té verde durante 3 meses redujo la incidencia confirmada de influenza del 10% al 1% en trabajadores de la salud en comparación con el placebo. Múltiples estudios epidemiológicos asocian el consumo de té verde con un menor riesgo de infecciones respiratorias. EBSCO y NCCIH incluyen el extracto de té verde como un tratamiento propuesto para el resfriado y la gripe.

  • OjerasCientífico

    El té verde es rico en polifenoles (particularmente EGCG) que inhiben la melanogénesis y proporcionan beneficios antioxidantes y antiinflamatorios a la piel periorbital. Una revisión sistemática en PMC (PMC5843359) y JCAD identifica al té verde entre los ingredientes naturales con evidencia en el manejo de la hiperpigmentación. Se utiliza en formulaciones para el área bajo los ojos que han sido probadas clínicamente y es un ingrediente reconocido en el cuidado periorbital.

  • DermatitisCientífico

    El extracto de té verde, particularmente el EGCG, cuenta con evidencia clínica para la dermatitis inducida por radiación proveniente de ECAs en pacientes con cáncer de mama, donde la aplicación tópica retrasó el inicio de la radiodermatitis entre 2 y 3 semanas y redujo su severidad. Los taninos del té verde también son reconocidos en la práctica dermatológica por sus efectos antiinflamatorios en la piel.

  • Sequedad bucalCientífico

    Las catequinas del té verde, en particular la EGCG, se evaluaron en un ECA de fase II doble ciego controlado con placebo (fórmula MighTeaFlow, 60 pacientes con xerostomía) y se descubrió que mejoraban significativamente la tasa de flujo salival total estimulado en comparación con el placebo. La investigación preclínica sugiere que la EGCG podría retrasar la disfunción de las glándulas salivales y restaurar parcialmente su función a través de mecanismos moleculares.

  • EnergíaCientífico

    El té verde contiene cafeína y L-teanina como principales constituyentes activos, ambos de los cuales contribuyen a sus efectos promotores de energía y alerta. Se ha demostrado en ECA que la combinación de cafeína con L-teanina mejora la atención, el estado de ánimo y la energía, a la vez que atenúa los efectos secundarios de nerviosismo inducidos por la cafeína. El té verde también aumenta el gasto energético mediante la termogénesis.

  • El té verde (Camellia sinensis) aporta una combinación sinérgica de L-teanina y cafeína que mejora de forma consistente la atención, el estado de alerta y el procesamiento cognitivo en ECA. El EGCG proporciona efectos neuroprotectores y procognitivos adicionales. Una revisión exploratoria (scoping review) de ECA identificó al té verde entre los ingredientes más prometedores para la energía mental cognitiva. Su uso tradicional para la claridad mental abarca más de 2,000 años en Asia oriental.

  • El té verde, rico en catequinas, especialmente EGCG, cuenta con evidencia preclínica de efectos antialérgicos que incluyen la estabilización de los mastocitos, la atenuación del FcεRI y la reducción de la inflamación de las vías respiratorias. Una revisión de 2023 publicada en Nutrients (MDPI) identificó al EGCG/los polifenoles del té verde como capaces de controlar el entorno del tejido nasal y reducir la activación de las células inmunitarias efectoras en las respuestas alérgicas. El extenso uso tradicional en Asia oriental para afecciones inflamatorias y alérgicas ofrece contexto adicional.

  • El consumo regular de té verde se asocia con una menor incidencia de cálculos biliares en estudios poblacionales. Las catequinas (especialmente el EGCG) ofrecen protección antioxidante y antiinflamatoria y mejoran la calidad de la bilis. Un ensayo abierto de 2024 (n=65) encontró que el té verde (150 mg) combinado con cardo mariano y alcachofa resolvió o redujo el lodo biliar en el 64 % de los pacientes durante 3 meses.

  • El té verde (Camellia sinensis) y su principal catequina, el EGCG, han demostrado efectos preventivos frente a los cálculos biliares en modelos con ratones, posiblemente mediante actividad antiinflamatoria. Un estudio de casos y controles poblacional realizado en China encontró que el consumo de té se asociaba con una reducción del 27% en el riesgo de cálculos biliares entre las mujeres que bebían al menos una taza diaria durante más de 6 meses. Un suplemento combinado de cardo mariano, alcachofa y té verde mostró reducciones significativas del lodo biliar en un estudio clínico prospectivo.

  • GastritisCientífico

    Los polifenoles del té verde, en particular la EGCG, inhiben el crecimiento de H. pylori y la actividad de la ureasa, y reducen la adhesión bacteriana a la mucosa gástrica. Estudios epidemiológicos y en vitro respaldan su papel en la reducción de la inflamación gástrica asociada a H. pylori. Las catequinas del té verde también ejercen efectos antiinflamatorios directos sobre la mucosa gástrica.

  • GlaucomaCientífico

    Las catequinas del té verde, principalmente el EGCG, han demostrado efectos reductores de la PIO en estudios clínicos realizados en voluntarios sanos, así como efectos neuroprotectores en modelos de glaucoma. Un estudio clínico de 2022 confirmó una reducción significativa de la PIO con 400 mg de extracto de té verde en un plazo de 2 horas. Las catequinas también protegen a las células ganglionares de la retina (CGR) del daño por isquemia/reperfusión al atenuar la activación de las caspasas.

  • Saciedad y GLP-1Científico

    Las catequinas del té verde, particularmente el EGCG, han demostrado estimular la secreción de GLP-1 en las células intestinales y pueden mejorar la resistencia a la insulina y la saciedad. Se incluye de manera constante en revisiones especializadas entre los productos naturales con efectos estimulantes del GLP-1.

  • Los extractos de té verde, en particular el EGCG y otras catequinas, se han estudiado por su actividad inhibitoria de la xantina oxidasa y sus efectos antiinflamatorios relevantes para la gota. Los extractos de hojas de té muestran de manera consistente una alta actividad inhibitoria de la XO en estudios comparativos de extractos vegetales. El EGCG inhibe la expresión de IL-1β y bloquea la producción de ROS en modelos de peritonitis por MSU en animales.

  • Las catequinas del té verde, especialmente el EGCG, inhiben el crecimiento de P. gingivalis y P. intermedia, suprimen la COX-2 y las citocinas proinflamatorias, y reducen la actividad de colagenasa de las bacterias periodontales. Una revisión sistemática de 2021 (Mazur et al.) concluyó que los parámetros clínicos periodontales se ven afectados positivamente por el té verde. Múltiples estudios clínicos han demostrado su utilidad como terapia adyuvante para la enfermedad periodontal.

  • Los polifenoles del té verde (catequinas, EGCG) interactúan bidireccionalmente con la microbiota intestinal, siendo transformados por las bacterias intestinales en metabolitos bioactivos mientras modulan selectivamente la composición de la comunidad microbiana. Múltiples estudios humanos y preclínicos confirman que el té verde promueve el Lactobacillus e inhibe selectivamente los Firmicutes y Bacteroidetes patógenos.

  • El té verde (Camellia sinensis) y su principal catequina, EGCG, inhiben la 5-alfa reductasa, estimulan la proliferación de las células de la papila dérmica y suprimen la apoptosis folicular mediada por TGF-beta. Aparece en una revisión sistemática de 2025 de 16 ECA sobre remedios herbales para el cabello como uno de los productos naturales que muestran una eficacia clínica prometedora. Su uso tradicional en Asia Oriental para la salud del cuero cabelludo y el cabello está bien documentado.

  • El té verde y sus catequinas (en particular la EGCG) se encuentran entre los compuestos vegetales más estudiados para el envejecimiento saludable, y los datos epidemiológicos de Japón vinculan un mayor consumo con una menor mortalidad por todas las causas y con menos enfermedades relacionadas con la edad. La EGCG activa la AMPK y la autofagia, y los ensayos clínicos confirman beneficios antioxidantes, cardiovasculares y metabólicos.

  • Peso saludableCientífico

    El té verde y sus extractos ricos en catequinas —particularmente el EGCG— incrementan la termogénesis y la oxidación de grasas, en parte al inhibir la enzima COMT y prolongar la actividad de la norepinefrina. Múltiples ECA y metaanálisis demuestran reducciones modestas pero significativas en el peso corporal y la circunferencia de cintura, especialmente cuando se combina con cafeína.

  • La evidencia epidemiológica, de cohortes y de ECA vincula de manera consistente el consumo de té verde con beneficios cardiovasculares. Una revisión sistemática y metaanálisis de 55 ECA elegibles encontró mejoras en los perfiles lipídico y glucémico con la suplementación de té verde. Un extenso estudio de cohorte mostró que el consumo diario de 2 tazas se asoció con una reducción del 22–33% en la mortalidad por causa cardiovascular en la población japonesa. Los mecanismos incluyen los efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antihipertensivos, hipolipemiantes y protectores del endotelio de las catequinas.

  • El té verde (Camellia sinensis) contiene altas concentraciones de polifenoles catequina, en particular EGCG, que favorecen el metabolismo y la desintoxicación de estrógenos. Se incluye de manera constante en los protocolos de desintoxicación hormonal basados en evidencia y se encuentra entre los suplementos más citados para controlar el estrógeno elevado. Estudios epidemiológicos vinculan el consumo de té verde y brócoli con proporciones favorables de metabolitos de estrógeno y con un menor riesgo de cáncer de mama.

  • El té verde, rico en catequinas, especialmente EGCG, exhibe propiedades antimelanogénicas y fotoprotectoras relevantes para la hiperpigmentación. El EGCG inhibe múltiples pasos de la vía de la melanogénesis. Los extractos de té verde han sido revisados en investigación sistemática como uno de varios ingredientes naturales con evidencia in vitro y clínica de efectos despigmentantes.

  • El té verde contiene catequinas (principalmente EGCG) que mejoran la sensibilidad a la insulina mediante la translocación de GLUT4, la inhibición de PTP1B y mecanismos antiinflamatorios. El NIH Endotext señala que el té verde redujo la glucemia en ayunas en 1 de 3 ensayos pequeños en humanos. Múltiples revisiones sistemáticas respaldan su papel en el metabolismo de la glucosa, particularmente en personas con resistencia a la insulina.

  • El té verde (Camellia sinensis) se menciona directamente en la revisión sistemática de PubMed de 2018 sobre plantas dietéticas para la prevención de cálculos renales como receptor de "un interés considerable basado en evidencia científica". Las catequinas, incluidas EGCG, epicatequina y catequina, se identifican como fitofenoles antioxidantes eficaces para la prevención de la urolitiasis. Los estudios en animales confirman efectos renoprotectores contra el daño renal oxidativo.

  • El té verde (Camellia sinensis) y sus polifenoles —particularmente el EGCG— son identificados en una revisión sistemática de PMC como poseedores de evidencia científica para la prevención de cálculos renales. Los polifenoles del té verde inhiben la formación de cristales de CaOx y reducen el estrés oxidativo renal y la inflamación. Múltiples estudios preclínicos en modelos animales hiperoxalúricos confirman efectos antiurolíticos, aunque su contenido de oxalato es una consideración a tener en cuenta.

  • El té verde (Camellia sinensis) contiene tanto L-teanina como EGCG, que de manera individual y sinérgica favorecen la función cognitiva. Los estudios epidemiológicos vinculan el consumo regular de té verde con un menor riesgo de deterioro cognitivo. Los ECA muestran mejoras en la memoria de trabajo, la atención y el rendimiento cognitivo con el té verde y sus extractos.

  • Un metanálisis de 2017 de 11 ECA (PubMed 29129232) encontró que el té verde no alteró significativamente las concentraciones generales de leptina o grelina en comparación con placebo, pero los análisis de subgrupos mostraron que la leptina aumentó con intervenciones de más de 12 semanas y la grelina aumentó en mujeres y en poblaciones no asiáticas. Un ECA aparte de 2015 con EGCG en dosis alta (856.8 mg/día, 12 semanas, n=102 mujeres con obesidad central) demostró niveles significativamente más bajos de grelina en el grupo de tratamiento.

  • El té verde y su polifenol principal, el EGCG (galato de epigalocatequina), han demostrado efectos hepatoprotectores en estudios preclínicos y ensayos clínicos, reduciendo los niveles de enzimas hepáticas y la grasa hepática en la EHGNA. El EGCG inhibe la replicación viral de la hepatitis B y C, reduce la inflamación hepática y favorece la actividad de las enzimas de detoxificación de fase II. Una revisión exhaustiva de ensayos clínicos de 2024 confirmó que el té verde provocó una disminución de las enzimas hepáticas.

  • Salud pulmonarCientífico

    Las catequinas del té verde (Camellia sinensis), particularmente el EGCG, cuentan con evidencia preclínica y epidemiológica en relación con la salud pulmonar. Los estudios poblacionales asocian el consumo de té verde con una reducción del riesgo de cáncer de pulmón y una mejora de la función pulmonar. El EGCG inhibe las vías inflamatorias de las vías respiratorias y ha demostrado actividad antiviral contra patógenos respiratorios.

  • Las catequinas del té verde se clasifican como compuestos venoactivos relevantes para el drenaje linfático en revisiones farmacológicas sobre el tratamiento del linfedema. Las catequinas (especialmente el EGCG) reducen la permeabilidad vascular, la tasa de filtración capilar y la inflamación, mecanismos que comparten con la diosmina y los OPC utilizados para el linfedema. Las propiedades venotónicas del té verde se mencionan en libros de texto de farmacología y en resúmenes temáticos de ScienceDirect sobre el manejo del linfedema.

  • Los polifenoles del té verde (Camellia sinensis) —principalmente el EGCG— inhiben la 5α-reductasa y estimulan la proliferación de células de la papila dérmica relevantes para la AGA. Estudios preclínicos y múltiples revisiones sistemáticas de PMC (PMC9963650, PMC11549889) confirman los efectos promotores del crecimiento capilar, y los componentes del té verde aparecen en múltiples ensayos de suplementos combinados para AGA basados en evidencia.

  • MemoriaCientífico

    Ensayos clínicos en humanos y metaanálisis respaldan el beneficio del té verde para la memoria y la atención. Una revisión sistemática (ScienceDirect, 2017) de estudios en humanos encontró evidencia de que el té verde mejora la cognición, incluyendo la memoria y la atención. Un ECA doble ciego en 91 pacientes con deterioro cognitivo leve encontró que una combinación de extracto de té verde y L-teanina mejoró las puntuaciones de memoria y atención. Un metaanálisis encontró que el consumo de té verde se asoció inversamente con el deterioro cognitivo (OR 0.63, IC del 95%: 0.54–0.73).

  • El té verde contiene tanto cafeína como L-teanina, una combinación que ha demostrado clínicamente producir un estado de alerta focalizado y sostenido. Es una de las bebidas potenciadoras de la cognición más consumidas y cuenta con una larga historia de uso tradicional en las culturas de Asia oriental para la claridad mental.

  • El té verde, principalmente a través de su catequina epigalocatequina-3-galato (EGCG), ha sido investigado en múltiples ECA y metaanálisis por sus efectos sobre los componentes centrales del síndrome metabólico —obesidad, dislipidemia, hiperglucemia e hipertensión arterial—. La evidencia sugiere beneficios modestos sobre el peso corporal, el IMC, la circunferencia de cintura y el colesterol LDL, aunque los metaanálisis más recientes guiados por PRISMA, centrados específicamente en pacientes con SM diagnosticado, no encontraron un efecto conjunto estadísticamente significativo sobre la glucosa en ayunas, la HbA1c, la presión arterial o las fracciones lipídicas, con una alta heterogeneidad entre estudios. Los beneficios antiinflamatorios son igualmente mixtos: el té verde redujo significativamente el TNF-α, pero no la PCR ni la IL-6, en un metaanálisis de 2024 publicado en PMC que incluyó 15 ECA.

  • MetabolismoCientífico

    El té verde cuenta con evidencia clínica y mecanística sólida que respalda su papel en el aumento del metabolismo. Su principal compuesto activo, la epigalocatequina-3-galato (EGCG), inhibe la enzima COMT, prolongando la actividad de la norepinefrina y estimulando así la termogénesis y la oxidación de grasas. Múltiples ECA en humanos y metaanálisis confirman incrementos modestos pero significativos en el gasto energético, así como reducciones en el peso corporal y la masa grasa. Los tamaños del efecto son generalmente pequeños, y los resultados varían según la población, la genética y si se administra conjuntamente con cafeína.

  • El té verde (Camellia sinensis) es la principal fuente dietética de EGCG, el cual mejora la eficiencia del transporte de electrones mitocondrial, promueve la biogénesis a través de AMPK/PGC-1α, e induce la mitofagia. Múltiples ECA en humanos respaldan la capacidad del té verde para mejorar los marcadores del metabolismo oxidativo mitocondrial y el gasto energético.

  • NeuroplasticidadCientífico

    El té verde (Camellia sinensis) contiene EGCG y L-teanina, ambos identificados en la revisión sistemática de 2017 de Neural Plasticity como moduladores del BDNF. El EGCG promueve la neurogénesis hipocampal y la plasticidad sináptica, mientras que la L-teanina aumenta el NGF en el hipocampo. Múltiples metaanálisis respaldan los beneficios cognitivos relevantes para la neuroplasticidad derivados del consumo de té verde.

  • Microbioma oralCientífico

    El té verde y sus catequinas (especialmente el EGCG) han demostrado efectos directos sobre la microbiota oral, reduciendo las bacterias cariogénicas y periodontopáticas mientras promueven cambios hacia comunidades microbianas más saludables. Los estudios en humanos muestran cambios medibles en el microbioma oral después de 2 a 4 semanas de consumo. El té verde inhibe S. mutans, P. gingivalis y las bacterias causantes de halitosis.

  • El té verde y sus polifenoles (principalmente EGCG) se han asociado con un riesgo reducido de enfermedad de Parkinson en múltiples estudios epidemiológicos. Los metaanálisis de estudios poblacionales muestran que el consumo regular de té reduce el riesgo de enfermedad de Parkinson. Mecánicamente, las catequinas del té verde protegen las neuronas dopaminérgicas mediante efectos antioxidantes, antiinflamatorios e inhibidores de la α-sinucleína.

  • El té verde y sus catequinas (especialmente el EGCG) se han estudiado en relación con el SOP, apareciendo en revisiones sistemáticas de medicina herbal para el SOP con mecanismos documentados. Una revisión sistemática incluyó al té verde entre las medicinas herbales con resultados positivos para la infertilidad y las irregularidades metabólicas asociadas al SOP.

  • El té verde y su principal compuesto bioactivo, el EGCG (galato de epigalocatequina), se han estudiado en relación con el rendimiento de resistencia. Los extractos de té verde mejoran la oxidación de grasas durante el ejercicio, preservan el glucógeno muscular, reducen el estrés oxidativo inducido por el ejercicio y pueden mejorar modestamente el rendimiento aeróbico. Múltiples estudios en humanos respaldan los efectos relevantes para la resistencia de las catequinas del té verde combinadas con el entrenamiento físico.

  • PleuresíaCientífico

    El extracto de polifenoles de té verde fue evaluado en un modelo de pleuresía inducida por carragenina en ratones, revisado por pares (Respiratory Research, 2005; PMC1177993), demostrando una potente atenuación de todos los parámetros de inflamación medidos, incluyendo la infiltración de neutrófilos, el TNF-α, la producción de nitrito/nitrato, la sobrerregulación de ICAM-1, la nitrotirosina y el daño pulmonar. Los autores concluyeron que el extracto de té verde ofrece un enfoque terapéutico novedoso para el manejo del daño pulmonar.

  • NeumoníaCientífico

    Las catequinas del té verde, particularmente la EGCG, han demostrado actividad antimicrobiana contra Streptococcus pneumoniae y actividad antiviral contra virus respiratorios. El té verde figura en revisiones fitoterapéuticas de referencia para el manejo de enfermedades respiratorias, incluida la neumonía. La medicina tradicional del este asiático utiliza el té verde para infecciones respiratorias y afecciones pulmonares.

  • PóliposCientífico

    En un ensayo clínico aleatorizado se ha demostrado que el extracto de té verde reduce la recurrencia de pólipos adenomatosos colorrectales del 31 % al 15 % al año en pacientes pospolipectomía. Múltiples ECA de gran tamaño (MIRACLE, J-FAPP Study I) han investigado formalmente el extracto de té verde para la prevención de pólipos colorrectales. El efecto quimiopreventivo se atribuye al EGCG.

  • El té verde (Camellia sinensis) contiene EGCG y otras catequinas con propiedades antivirales, antiinflamatorias y antioxidantes relevantes para la recuperación posviral. Se ha utilizado en la medicina tradicional de Asia oriental para la recuperación de enfermedades y el apoyo inmunológico durante miles de años. La evidencia moderna respalda la actividad antiviral mediada por catequinas contra virus respiratorios, incluido el SARS-CoV-2.

  • El té verde y sus catequinas (particularmente el EGCG) han demostrado potencial anticancerígeno contra el cáncer de próstata en estudios epidemiológicos, preclínicos y de fase clínica temprana. Los estudios observacionales vinculan el consumo regular de té verde con un menor riesgo de cáncer de próstata. Un estudio encontró evidencia débil de que los extractos de té verde podrían reducir los síntomas de la HPB. El EGCG se acumula en el tejido prostático después de la suplementación oral.

  • Las catequinas del té verde, en particular el EGCG, inhiben la 5α-reductasa, suprimen la actividad del receptor de andrógenos y tienen efectos antiinflamatorios sobre las células prostáticas. Un estudio clínico (Ther Adv Urol 2014) encontró que el extracto de té verde y té negro mejoró la salud urológica en hombres con LUTS. Una revisión de 2019 sobre nutracéuticos para la HPB incluye los polifenoles del té verde entre los agentes con evidencia clínica para la mejora de los síntomas de HPB/LUTS.

  • El té verde (Camellia sinensis) contiene EGCG y catequinas con propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas estudiadas en la urticaria crónica. Una revisión sistemática de Sage de 2025 encontró que los ensayos clínicos con Camellia sinensis mostraron resultados prometedores para reducir los síntomas de la urticaria crónica. Actualmente se están desarrollando parches transdérmicos que contienen extracto de té verde para el manejo a largo plazo de la urticaria.

  • Los polifenoles del té verde, en particular el EGCG, inhiben el TNF-α, la IL-6, la IL-1β, la COX-2 y las vías de señalización de NF-κB relevantes para la AR. Una revisión exhaustiva publicada en PMC en 2025 confirma que los polifenoles del té verde inhiben mediadores inflamatorios relevantes para la AR, y las revisiones de Harvard Health, Arthritis Foundation y PubMed incluyen al té verde entre las hierbas bajo investigación clínica para la AR.

  • RosáceaCientífico

    Los polifenoles de té verde en aplicación tópica mostraron una reducción de ~25% en los síntomas de rosácea en un estudio clínico publicado (Skinmed 2012, PMID 23346663). Una combinación tópica de polifenoles de té verde, resveratrol y cafeína mejoró el enrojecimiento facial en 16 pacientes con rosácea durante 6 semanas. La revisión de extractos vegetales para rosácea de Karger de 2026 clasifica a la hoja de té verde como poseedora de evidencia clínica en afecciones relacionadas con la rosácea.

  • Los extractos de té verde, principalmente a través del EGCG, se han estudiado para el manejo de cicatrices, con un ECA calificado como 1b que respalda su eficacia. El té verde inhibe la proliferación de fibroblastos, la expresión de TGF-β y la síntesis de colágeno en el tejido cicatricial. Se cita en múltiples revisiones autorizadas como un extracto vegetal utilizado para la cicatrización de heridas y el manejo de cicatrices.

  • El extracto de té verde (Camellia sinensis), rico en catequinas polifenólicas (principalmente EGCG), ha demostrado efectos antienvejecimiento en ensayos clínicos controlados. Un ensayo tópico mostró una reducción de arrugas del 36–63%. Los polifenoles del té verde aumentan el contenido de elastina dérmica y reducen el daño cutáneo inducido por UV mediante la inhibición de las MMP y la actividad antioxidante, documentados en 21 estudios en una revisión conforme a PRISMA.

  • El té verde y sus polifenoles (especialmente el EGCG) cuentan con evidencia clínica documentada para proteger el colágeno y la elastina de la piel frente al fotoenvejecimiento. Una revisión sistemática de estudios clínicos encontró que las preparaciones orales de té verde protegían el colágeno dérmico y los componentes de las fibras elásticas contra la degradación inducida por rayos UV, y estimulaban la producción de elastina y fibronectina. El uso tradicional en la medicina de Asia Oriental para la salud de la piel abarca siglos.

  • EstrésCientífico

    La evidencia de ECA y estudios de cohorte respalda los efectos reductores del estrés del té verde a través de la modulación que la L-teanina ejerce sobre el cortisol, el tono simpático y el metabolismo de la serotonina. Una revisión sistemática de 2025 que analizó 13 ECA encontró que 5 estudios reportaban mejoras en los síntomas de estrés. En voluntarios sanos, 200 mg de L-teanina redujeron significativamente el cortisol salival y la activación simpática bajo estrés cognitivo. El consumo prolongado de té verde en una cohorte de hombres de mediana edad y mayores se asoció con una reducción de la depresión y una mejora de los marcadores inflamatorios vinculados al estrés.

  • El té verde contiene polifenoles (principalmente EGCG) con actividad fotoprotectora comprobada. Estudios en animales muestran que los polifenoles del té verde reducen los efectos nocivos de la exposición a los rayos UV; estudios en humanos con suplementación de polifenoles de té verde mostraron una reducción del eritema inducido por UV y la inhibición de metabolitos proinflamatorios asociados con las quemaduras solares. Un estudio clínico con un suplemento que contenía extracto de té verde junto con otros antioxidantes demostró un aumento de la dosis mínima de eritema a lo largo de 12 semanas.

  • TermogénicosCientífico

    El extracto de té verde (estandarizado en catequinas/EGCG) es uno de los botánicos termogénicos más estudiados. Aumenta el gasto energético de 24 horas en aproximadamente un 4% y promueve la oxidación de grasas mediante la inhibición de la COMT y la activación del sistema nervioso simpático. Múltiples ECA respaldan su actividad termogénica, particularmente en combinación con cafeína.

  • El té verde contiene catequinas (principalmente EGCG), fluoruro natural y otros polifenoles que, en conjunto, favorecen la remineralización dental al inhibir las bacterias cariogénicas, reducir la producción de ácido en la placa, modular el pH salival y proteger el colágeno dentinario de la degradación enzimática. Estudios in vitro muestran que el barniz de té verde logra una remineralización comparable a la del barniz de fluoruro.

  • TriglicéridosCientífico

    Se ha demostrado en metaanálisis que el té verde y su catequina principal, el EGCG, reducen significativamente los triglicéridos séricos. Un metaanálisis de ECA encontró que la suplementación con extracto de té verde reducía de forma modesta pero significativa los niveles de TG, junto con el colesterol total y el LDL. El té verde es ampliamente utilizado en la medicina tradicional del este de Asia para la salud metabólica.

  • ÚlcerasCientífico

    Las catequinas del té verde, en particular el EGCG, han demostrado actividad anti-H. pylori y efectos gastroprotectores en modelos animales. El EGCG inhibe el crecimiento y la adhesión de H. pylori, y el té verde con miel de manuka figura entre los tratamientos naturales propuestos para la gastritis/úlcera según EBSCO. Los datos epidemiológicos sugieren que el consumo regular de té verde se asocia con un menor riesgo de úlcera gástrica.

  • Las catequinas del té verde (principalmente la EGCG) cuentan con evidencia clínica para la reducción de la incidencia de influenza e infecciones respiratorias agudas de las vías superiores (IRAS). Un ECA doble ciego (n=197 trabajadores de la salud) encontró que la suplementación con catequinas de té verde redujo significativamente las tasas de infección por influenza confirmada en laboratorio. La EGCG inhibe la neuraminidasa y la hemaglutinina virales de la influenza en estudios preclínicos.

  • Salud uterinaCientífico

    El extracto de té verde, principalmente a través de su catequina activa EGCG, cuenta con evidencia clínica de ECA para reducir el volumen de los fibromas uterinos y mejorar los síntomas relacionados con estos. Un ensayo piloto controlado y aleatorizado de 4 meses de duración encontró que 800 mg/día de extracto de té verde (45% de EGCG) redujo significativamente el volumen total de fibromas en ~32.6% en comparación con el placebo en mujeres premenopáusicas.

  • El té verde (Camellia sinensis) es rico en catequinas, particularmente EGCG, con actividad antiviral demostrada contra el virus de la influenza A, SARS-CoV-2, VHS, VIH y VHC. Inhibe la neuraminidasa viral, la adhesión viral a las células huésped y la actividad de la proteasa viral. Los datos epidemiológicos sugieren una correlación entre el consumo de té verde y una menor morbilidad por COVID-19.

  • VitíligoCientífico

    Los polifenoles del té verde han demostrado efectos antioxidantes y citoprotectores sobre los melanocitos in vitro y en modelos animales de vitíligo. La decocción de té verde, dentro de un protocolo antioxidante combinado, produjo un 70% de repigmentación en ratones con vitíligo autoinmune. Un estudio de aleatorización mendeliana publicado en 2023 en Frontiers in Nutrition encontró que el consumo habitual de té podría reducir causalmente el riesgo de vitíligo.

  • VerrugasCientífico

    La pomada de sinecatequinas al 15%, derivada de las catequinas del té verde (Camellia sinensis), es el primer tratamiento botánico de venta con receta aprobado por la FDA para las verrugas genitales externas y perianales, aprobado en 2006. Los ECA de fase 3 realizados en más de 1,000 pacientes encontraron una eliminación completa de las verrugas de 54.9–57.2% con sinecatequinas frente a ~33.7% con placebo. Inhibe la proliferación celular activada por el VPH e induce apoptosis en líneas celulares positivas para el VPH.

  • Las propiedades diuréticas y moderadamente reductoras de líquidos del té verde se atribuyen a su contenido de cafeína y catequinas (EGCG), ambas capaces de estimular la filtración renal y promover la excreción de sodio y agua. Revisiones sometidas a revisión por pares identifican al té verde y al té negro como diuréticos naturales, y sus efectos sobre el equilibrio de líquidos son reconocidos por la literatura de salud especializada. Las catequinas podrían contribuir de manera independiente a la cafeína mediante la inhibición de los receptores de adenosina.

  • Las catequinas del té verde (Camellia sinensis), especialmente el EGCG, favorecen la desintoxicación hepática al regular positivamente las enzimas antioxidantes y de desintoxicación de fase II (NQO1, glutatión-S-transferasa). Estudios en humanos muestran que el extracto de té verde puede reducir los niveles de enzimas hepáticas (ALT/AST) y mejorar los marcadores de esteatosis hepática, lo que respalda su inclusión en formulaciones de limpieza corporal integral enfocadas en el hígado.

Sistemas Corporales

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