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Lactucarium

Condiciones de Salud1
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Sinopsis

Lactucarium (opio de lechuga)

1. Identidad, origen botánico y nombres comunes

El lactucarium es el látex lechoso seco y endurecido que exudan los tallos y hojas de ciertas especies de lechuga silvestre, principalmente Lactuca virosa, una hierba bienal originaria de regiones que incluyen Europa y partes de Asia. Está relacionada con la lechuga común (L. sativa) y suele denominarse lechuga silvestre, lechuga amarga, laitue vireuse, lechuga de opio, lechuga venenosa, lechuga alta, lechuga grande o rakutu-karyumu-so.

Lactuca virosa es una prima silvestre de la lechuga común de ensalada (Lactuca sativa) y pertenece a la familia del girasol, Asteraceae. Es bienal, similar a la lechuga espinosa Lactuca serriola, pero más alta, capaz de crecer hasta 200 cm (aproximadamente 80 pulgadas o casi 7 pies). Una de las características más distintivas de Lactuca virosa es su látex lechoso (lactucarium), que exuda abundantemente cuando se hacen cortes en los tallos y las hojas, y que se torna marrón al contacto con el aire.

La sustancia se conoce por el nombre común de "opio de lechuga", y sus principales componentes incluyen lactucina (C11H14O4), lactucerina (lactucona), lactucopicrina, ácido lactúcico y un aceite volátil alcanforado.

Todas las especies de Lactuca exudan lo que se conoce como lactucarium: un látex lechoso y potente que brota de la planta cuando se lesiona o se rompe, y algunas variedades producen cantidades copiosas de este látex. El lactucarium se parece al látex lechoso obtenido de las amapolas de opio y, de manera similar, puede reducirse y secarse hasta convertirse en un sólido espeso.

Aunque la definición estándar de lactucarium exige que se produzca a partir de Lactuca virosa, se reconoció que podían obtenerse cantidades menores de lactucarium de manera similar a partir de Lactuca sativa y Lactuca canadensis var. elongata, e incluso que el opio de lechuga obtenido de Lactuca serriola o Lactuca quercina era de calidad superior.

Preparaciones y formas de dosificación comunes

El lactucarium está descrito y estandarizado en la Farmacopea de los Estados Unidos de 1898 y en el Código Farmacéutico Británico (British Pharmaceutical Codex) de 1911 para su uso en pastillas, tinturas y jarabes como sedante para la tos irritativa o como hipnótico suave para el insomnio.

Entre las preparaciones documentadas en la farmacia ecléctica histórica se incluye una tintura de lactucarium al 50% de concentración, a una dosis de 30 a 60 gotas. También se registró un jarabe de lactucarium, preparado a partir de la tintura, a una dosis de 1 a 3 fluidracmas. El lactucarium crudo seco se administraba a dosis de 5 a 20 granos.

Las hojas y tallos de la lechuga silvestre, el lactucarium y el aceite de las semillas se utilizan todos con fines medicinales; las hojas y los tallos se infusionan tradicionalmente como té o se transforman en extracto. Los productos de lactucarium también se fuman en pipas o se calientan en pequeños recipientes, inhalando los vapores; estos extractos a veces se combinan con destilados de damiana, corteza africana de yohimbe o destilados de catnip (nébeda).

2. Uso tradicional e histórico

Uso antiguo y premoderno

El opio de lechuga era utilizado por los antiguos egipcios y se introdujo como fármaco en los Estados Unidos ya en 1799. La sustancia se recetó y estudió extensamente en Polonia durante el siglo XIX, y se consideraba una alternativa al opio: más débil, pero sin efectos secundarios como una alta capacidad adictiva, y en algunos casos preferible. Sin embargo, los primeros intentos de aislar un alcaloide activo no tuvieron éxito.

Los antiguos egipcios tomaban lactucarium en forma de medicamento, ya que durante mucho tiempo se creyó que la hierba poseía propiedades soporíferas. Los antiguos tenían la lechuga en gran estima por sus propiedades refrescantes y calmantes; el emperador Augusto atribuyó su recuperación de una enfermedad peligrosa a esta planta, le erigió un altar y le levantó una estatua en su honor.

Documentos existentes sobre la medicina persa tradicional hacen referencia a numerosas plantas capaces de inducir el sueño y que eran utilizadas por mujeres embarazadas; en Irán, las herboristerías locales continúan proporcionando estas hierbas a las mujeres embarazadas para tratar el insomnio. Los eruditos de la medicina unani afirmaban que la lechuga y su aceite son beneficiosos para el tratamiento del insomnio, el dolor y las etapas iniciales de la inflamación.

Uso médico en el siglo XIX

Lactuca virosa fue utilizada en el siglo XIX por médicos cuando no se podía obtener opio. Fue estudiada extensamente por el Consejo de la Sociedad Farmacéutica de Gran Bretaña en 1911, cuando se identificaron dos sustancias químicas responsables de las propiedades de L. virosa: la lactucopicrina y la lactucina.

Históricamente, los médicos utilizaban la lechuga silvestre como analgésico y para tratar afecciones como la tos ferina, con estudios de investigación sobre su uso que datan de 1814. En 1814, un médico alemán documentó varios informes médicos sobre la lechuga silvestre, describiendo la hierba como muy eficaz para reducir los efectos espasmódicos de la tos sobre el diafragma; tras su administración, la tos era menos violenta y, por lo tanto, se prevenía el vómito.

Una compañía farmacéutica de la década de 1930 aisló el lactucarium de la lechuga silvestre y creó un fármaco antitusivo llamado Lactucyl.

El fármaco se describía en textos herbolarios tradicionales como semejante a un opio débil sin su tendencia a alterar el sistema digestivo, utilizado en pequeña medida como sedante y narcótico, y se decía que, disuelto en vino, era un buen calmante (anodino).

Un texto médico ecléctico histórico describió el lactucarium como un calmante no constipante y un hipnótico débil, a veces útil en el insomnio por sobreesfuerzo mental y, en forma de jarabe, en la tos de la tisis.

Reevaluación y resurgimiento en el siglo XX

En el siglo XX, dos estudios importantes determinaron que el lactucarium comercial carecía de efecto. En 1944, Fulton concluyó que "la medicina moderna considera que sus propiedades inductoras del sueño son una superstición, y su acción terapéutica, dudosa o nula". Otro estudio de la época identificó los principios amargos activos lactucina y lactucopicrina, pero señaló que estos compuestos del látex fresco eran inestables y no se mantenían en las preparaciones comerciales de lactucarium.

(cite index="3-6">En los Estados Unidos, la planta experimentó un resurgimiento de popularidad en la década de 1970. En consecuencia, el opio de lechuga cayó en desuso hasta que las publicaciones del movimiento hippie comenzaron a promoverlo a mediados de la década de 1970 como una droga legal productora de euforia, a veces combinada con catnip (nébeda) o damiana.

3. Componentes químicos clave y mecanismos de acción

Lactonas sesquiterpénicas principales

Los componentes químicos del lactucarium que se han investigado por su actividad biológica incluyen la lactucina y sus derivados, la lactucopicrina y la 11β,13-dihidrolactucina. Se descubrió que la lactucina y la lactucopicrina tenían efectos analgésicos comparables a los del ibuprofeno, y actividad sedante en mediciones de movimientos espontáneos en ratones.

La lactucina y sus derivados lactucopicrina y 11β,13-dihidrolactucina son las lactonas sesquiterpénicas amargas características de Lactuca virosa y Cichorium intybus. Los componentes químicos principales del lactucarium incluyen el ácido lactúcico y la lactucerina (que constituye entre el 50% y el 60% de la fracción insoluble), junto con las lactonas sesquiterpénicas clave, que exhiben actividades diurética, laxante, anticonvulsivante y antiinflamatoria.

El análisis de L. virosa ha determinado que contiene ácido lactúcico, lactucopicrina, entre un 50% y un 60% de lactucerina (lactucona), y lactucina.

Fitoquímicos adicionales

Además de las lactonas sesquiterpénicas, Lactuca virosa contiene flavonoides, cumarinas y N-metil-β-feniletilamina. Otros metabolitos secundarios incluyen flavonoides como la quercetina y el kaempferol, que se encuentran glucosilados en diversas formas entre las especies de Lactuca. También están presentes cumarinas como la umbeliferona, aislada del látex y que contribuye a la fracción fenólica global.

Los componentes habituales del látex también incluyen albúmina, manita y caucho (caoutchouc). El lactucarium contiene una alta proporción de caucho, manitol y lactucerol, que puede constituir hasta el 50% de su composición.

Mecanismos de acción

Agonismo del receptor de adenosina: Uno de los compuestos, la lactucina, es un agonista del receptor de adenosina in vitro. La evidencia preclínica muestra que los extractos de lechuga mejoran la latencia y la duración del sueño mediante la regulación al alza de las subunidades del receptor GABA, así como del receptor de adenosina A1, en ratones inyectados con pentobarbital.

Inhibición de la acetilcolinesterasa: La lactucopicrina, una lactona sesquiterpénica, muestra una potente actividad inhibitoria de la acetilcolinesterasa (AChE). La lactucopicrina inhibe la acetilcolinesterasa (AChE) con una CI50 de 150,3 μM.

Inhibición del NF-κB y señalización antiinflamatoria: Utilizando un modelo de inflamación inducida por TNFα en macrófagos, células endoteliales y células epiteliales intestinales, se identificó a la lactucopicrina como un potente antagonista de NF-κB; los ensayos de acoplamiento in silico y los ensayos funcionales revelaron además a la lactucopicrina como un nuevo modulador del AHR (receptor de hidrocarburos de arilo), y el silenciamiento de la expresión de AHR atenuó la inhibición de NF-κB mediada por lactucopicrina, revelando un mecanismo de diálogo cruzado (crosstalk) AHR-NF-κB previamente no reconocido.

Consideraciones sobre la biodisponibilidad: Un obstáculo importante que limita el uso farmacológico de estas lactonas sesquiterpénicas es su baja solubilidad acuosa y su baja biodisponibilidad oral. Tras el consumo oral de preparaciones de achicoria, un estudio farmacocinético en humanos confirmó que solo se detectaron la lactucina y la 11β,13-dihidrolactucina en circulación, a bajas concentraciones, mientras que ensayos de fermentación in vitro demostraron la conversión de la lactucopicrina y la lactucina en compuestos de tipo lactucina por parte de la microbiota intestinal. Estos hallazgos indican que las lactonas sesquiterpénicas de la achicoria experimentan un metabolismo presistémico extenso que involucra procesos microbianos y de conjugación de fase II, lo que da lugar a niveles plasmáticos muy bajos.

Alcaloide traza de hiosciamina: Algunos efectos también se han atribuido a una traza de hiosciamina presente en Lactuca virosa, pero el alcaloide no fue detectable en el lactucarium estándar.

4. Evidencia científica por área de uso

4a. Sedación y sueño (insomnio)

Evidencia animal/preclínica: Un látex llamado lactucarium puede obtenerse del extracto de las secreciones del tallo de Lactuca virosa; también pueden producirse aceites y extractos a partir de L. virosa, y estos aceites y extractos tienen propiedades sedantes en roedores. La lactucina y la lactucopicrina, pero no la 11β,13-dihidrolactucina, mostraron propiedades sedantes en la prueba de actividad locomotora espontánea.

Evidencia humana/clínica: Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo sobre la eficacia y seguridad de las semillas de Lactuca sativa L. para el insomnio relacionado con el embarazo demostró que las semillas de lechuga disminuían el insomnio durante el embarazo y podían recomendarse como un remedio natural seguro para el tratamiento del insomnio relacionado con el embarazo. Concretamente, en un ensayo clínico aleatorizado y prospectivo, 100 mujeres embarazadas con insomnio, de entre 20 y 45 años, fueron asignadas a recibir cápsulas que contenían 1.000 mg de semillas de lechuga o un placebo diariamente durante dos semanas. El resultado principal fue la calidad del sueño, medida mediante el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI). Cada grupo contaba con 50 participantes, y la mejora en la puntuación del PSQI fue significativamente mayor en las pacientes que recibieron semillas de lechuga que en las que recibieron placebo. Solo 35 mujeres de cada grupo completaron el ensayo; las del grupo de lechuga presentaron una mejora estadísticamente significativa en el sueño (p = 0,021). Cabe destacar que la especie de lechuga (Lactuca sativa) utilizada en este ensayo es diferente de la especie de lechuga silvestre (Lactuca virosa) disponible como medicina herbaria en los Estados Unidos.

Otro ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo examinó un extracto de lechuga (Lactuca sativa, variedad Heukharang) en adultos coreanos. Se reclutaron participantes de entre 30 y 65 años con mala calidad del sueño (Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI) > 5); durante 4 semanas, los participantes tomaron dos cápsulas diarias del extracto en estudio o placebo, y la calidad y cantidad del sueño se evaluaron mediante el PSQI, actigrafía y polisomnografía. Las puntuaciones finales ajustadas del PSQI mostraron una mayor mejora en el grupo de estudio que en el grupo placebo respecto a las puntuaciones globales (6,48 ± 0,63 frente a 7,41 ± 0,57, p = 0,0462). En cuanto a las mediciones de actigrafía, las medias finales ajustadas mostraron mejoras significativas en el grupo de estudio en comparación con el grupo placebo en el tiempo total de sueño (421,68 ± 13,29 frente a 386,57 ± 12,27 min, p = 0,0023) y en la eficiencia del sueño.

Evaluación de la evidencia: A excepción de un pequeño estudio sobre el insomnio en mujeres embarazadas, existe escasa evidencia clínica que respalde su uso para otras indicaciones. Se necesitan específicamente ensayos clínicos en humanos para verificar los beneficios del látex de lechuga silvestre (Lactuca virosa) (el lactucarium propiamente dicho) para el sueño. Los ensayos clínicos disponibles utilizaron semillas de Lactuca sativa, no látex de Lactuca virosa; por lo tanto, la base de evidencia específica para el lactucarium sigue siendo preliminar.

4b. Analgesia y alivio del dolor

Evidencia animal/preclínica: Los compuestos mostraron efectos analgésicos a dosis de 15 y 30 mg/kg en la prueba de la plancha caliente (hot plate), similares a los del ibuprofeno (utilizado como fármaco estándar) a una dosis de 30 mg/kg; las actividades analgésicas de los compuestos a una dosis de 30 mg/kg en la prueba de retirada de la cola (tail-flick) fueron comparables a las del ibuprofeno administrado a una dosis de 60 mg/kg. La lactucopicrina resultó ser el analgésico más potente de los tres compuestos evaluados.

Se demostró que un extracto crudo de las semillas tenía efectos analgésicos y antiinflamatorios en las pruebas estándar de formalina y carragenina en ratas de laboratorio. No fue tóxico para las ratas a una dosis de 6 gramos por kilogramo.

Se investigaron farmacológicamente en ratones Albino-Swiss preparaciones crudas de Lactuca virosa (P-1, P-2, P-3), lactucina y jacquinelina. Los resultados indican que P-1, P-2, P-3 y la lactucina, pero no la jacquinelina, muestran propiedades sedantes y analgésicas; la preparación más activa, a una dosis de 2 mg/kg, redujo la actividad locomotora espontánea, y a una dosis de 15 mg/kg produjo un efecto analgésico.

Evidencia humana/clínica: Muchas personas utilizan la lechuga silvestre para el alivio del dolor; sin embargo, se necesitan ensayos clínicos en humanos para verificar estos hallazgos. La evidencia analgésica del lactucarium en humanos está actualmente ausente en la literatura revisada por pares.

Evaluación de la evidencia: La evidencia es únicamente animal e in vitro. No existen ensayos controlados en humanos sobre el efecto analgésico específico del lactucarium en la literatura publicada.

4c. Antitusivo (supresión de la tos)

El lactucarium está documentado tradicionalmente como agente diurético, laxante y sedante, y cuenta con buenas referencias para su uso como antitusivo y para aliviar la disnea. Debido a sus propiedades relajantes, la lechuga silvestre puede ser beneficiosa como hierba antitusiva; el herbolario Christopher Hobbs ha descrito la lechuga silvestre como útil en la elaboración de medicamentos para la tos, afirmando que ayuda a relajar los bronquiolos, lo cual contribuye a remediar la tos.

Evaluación de la evidencia: El uso antitusivo está documentado tradicionalmente y respaldado por su inclusión en farmacopeas históricas, pero ningún ensayo clínico moderno en humanos ha confirmado esta aplicación. La evidencia es histórica y anecdótica.

4d. Actividad antiinflamatoria

Las enfermedades inflamatorias crónicas, incluidas la enfermedad inflamatoria intestinal y la enfermedad cardiovascular, comparten la inflamación como característica patológica central. Una investigación publicada en 2025 identificó a la lactucopicrina como un potente antagonista de NF-κB en un modelo de inflamación inducida por TNFα en macrófagos, células endoteliales y células epiteliales intestinales. Los ensayos de acoplamiento in silico y los ensayos funcionales revelaron además a la lactucopicrina como un nuevo modulador de AHR, y el silenciamiento de la expresión de AHR atenuó la inhibición de NF-κB mediada por lactucopicrina. Estos hallazgos posicionan a la lactucopicrina como un modulador de doble vía y resaltan el potencial terapéutico de las lactonas sesquiterpénicas en el tratamiento de enfermedades impulsadas por la inflamación.

Evaluación de la evidencia: Esta evidencia es enteramente preclínica (basada en células y en animales), publicada en 2025 (Journal of Medicinal Chemistry). No se han realizado ensayos clínicos en humanos sobre la lactucopicrina ni el lactucarium como agentes antiinflamatorios.

4e. Actividad antimalárica

Informes tradicionales procedentes de Afganistán describieron el uso de extractos acuosos de raíz de Cichorium intybus como remedio fotosensible para la malaria. El aislamiento preparativo y el bioensayo frente al clon HB3 de la cepa Honduras-1 de Plasmodium falciparum identificaron a las lactonas sesquiterpénicas fotosensibles previamente conocidas, lactucina y lactucopicrina, como compuestos antimaláricos. Este estudio verificó que existen al menos dos compuestos antimaláricos en Cichorium intybus, identificados como lactucina y lactucopicrina; ambos habían sido reportados previamente en la achicoria, pero su actividad antimalárica no había sido confirmada anteriormente.

Evaluación de la evidencia: La evidencia es in vitro (bioensayo en cultivo celular frente a Plasmodium falciparum). No existen ensayos clínicos en humanos. La investigación es preliminar.

4f. Presuntos efectos alucinógenos o eufóricos

El efecto alucinógeno reportado de los productos de opio de lechuga suele ser leve y parece estar relacionado con el grado de expectativa del usuario. No existe una base farmacológica para los presuntos efectos alucinógenos del opio de lechuga.

5. Sistemas corporales y áreas de salud relacionadas

  • Sistema nervioso central: Como sedante e hipnótico, la lechuga silvestre se utiliza principalmente en el tratamiento de trastornos agudos del sueño y del insomnio.
  • Vías nociceptivas/del dolor: La lactucina y la lactucopicrina reducen las respuestas nociceptivas en ensayos con ratones, lo que apunta a un efecto analgésico central leve.
  • Sistema respiratorio: El lactucarium cuenta con buenas referencias para su uso como antitusivo y para aliviar la disnea.
  • Sistema gastrointestinal: Debido a sus efectos antiespasmódicos, el lactucarium se asocia con la disminución de la inflamación gastrointestinal y con la espasmólisis.
  • Sistema reproductivo: Existe referencia histórica sobre su uso en trastornos renales, para aliviar las contracciones uterinas dolorosas asociadas a la menstruación, y para el edema generalizado y la ictericia.
  • Vías inflamatorias/inmunitarias: Las lactonas sesquiterpénicas de esta familia de plantas tienen aplicaciones terapéuticas potenciales en el tratamiento de enfermedades impulsadas por la inflamación, incluidas la enfermedad inflamatoria intestinal y las afecciones cardiovasculares.
  • Uso tópico/antiséptico: El opio de lechuga se ha utilizado como antiséptico tópico, como medicina popular para aliviar diversas afecciones y como sustituto o potenciador de narcóticos. El jugo seco se ha recomendado como antiséptico tópico para heridas, y las semillas se han utilizado como galactogogo.

6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

Existe evidencia clínica limitada que respalde recomendaciones de dosis específicas.

  • Se han utilizado dosis de 1.000 mg de semillas de lechuga durante períodos de hasta 2 semanas en un pequeño ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo.
  • El lactucarium crudo seco se administraba a dosis de 5 a 20 granos (aproximadamente 325–1.300 mg) en la farmacia ecléctica histórica.
  • Una tintura de lactucarium al 50% de concentración se administraba a una dosis de 30 a 60 gotas.
  • Un jarabe de lactucarium (preparado a partir de la tintura) se dosificaba en 1 a 3 fluidracmas.
  • En el estudio de farmacología animal de Wesołowska et al. (2006), las lactonas sesquiterpénicas mostraron efectos analgésicos a dosis de 15 y 30 mg/kg en la prueba de la plancha caliente, y actividades analgésicas a 30 mg/kg en la prueba de retirada de la cola comparables al ibuprofeno a 60 mg/kg.
  • En el estudio de la preparación cruda de Lactuca virosa, la preparación más activa, a una dosis de 2 mg/kg, redujo la actividad locomotora espontánea, y a una dosis de 15 mg/kg produjo un efecto analgésico en ratones.

Estos parámetros de dosis no pueden trasladarse directamente al uso clínico en humanos, ya que los estudios de dosis clínicas utilizaron semillas de Lactuca sativa, no látex seco de Lactuca virosa.

7. Consideraciones de seguridad e interacciones

Casos documentados de toxicidad

La lechuga silvestre (Lactuca virosa) puede causar efectos tóxicos al ser ingerida. La lechuga silvestre crece en el norte de Irán, y algunos habitantes locales la consumen sin ser conscientes de sus efectos secundarios adversos. Ocho pacientes con manifestaciones de toxicidad por lechuga silvestre fueron ingresados en un hospital general afiliado a la Universidad de Ciencias Médicas de Golestán. Todos los pacientes se recuperaron, aunque uno tuvo que pasar 48 horas en la unidad de cuidados intensivos, y no se reportaron complicaciones crónicas.

Un artículo publicado en 2009 describió a estos 8 pacientes, quienes al parecer fueron ingresados tras ingerir lechuga silvestre como hierba fresca, posiblemente en grandes cantidades. Se especuló que la hierba había sido recolectada antes de la época habitual; normalmente, la lechuga silvestre se recolecta a finales del verano, pero en este caso se sugirió que la recolección había tenido lugar en mayo. El artículo propuso que se trataba de un caso de sobredosis.

Uso indebido por vía intravenosa

Un informe de caso documentado, titulado "The case of the salad shooters: intravenous injection of wild lettuce extract" ("El caso de los tiradores de ensalada: inyección intravenosa de extracto de lechuga silvestre"), se publicó en Veterinary and Human Toxicology en 1998 (vol. 40, n.º 5), destacando los graves riesgos del uso indebido parenteral.

Efectos adversos en dosis excesivas

Los efectos tóxicos de la lechuga silvestre pueden incluir sudoración, taquicardia, dilatación pupilar, mareos, tinnitus, cambios en la visión, sedación, dificultad respiratoria y muerte. La aplicación de lechuga silvestre directamente sobre la piel puede causar irritación.

Estabilidad de los componentes activos

Un estudio importante del siglo XX señaló que los principios amargos activos, la lactucina y la lactucopicrina, procedentes del látex fresco eran inestables y no se mantenían en las preparaciones comerciales de lactucarium. Esta inestabilidad es un factor clave para interpretar los fracasos clínicos históricos de los productos comerciales de lactucarium y tiene implicaciones importantes para cualquier uso terapéutico.

Datos de toxicidad aguda en ratas

Un extracto crudo no resultó tóxico para las ratas a una dosis de 6 gramos por kilogramo. Este dato de toxicidad aguda en roedores no establece un umbral de seguridad para los seres humanos.

Estatus regulatorio

En los Estados Unidos, la planta no está regulada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), lo que significa que es legal cultivarla, comprarla y poseerla sin receta ni licencia.

Consideraciones sobre interacciones

Dada la actividad sedante documentada en modelos preclínicos y el mecanismo que involucra las vías del receptor de adenosina A1 y del receptor GABA, varios estudios in vivo de extractos de lechuga reportan cambios compatibles con la participación de los receptores de adenosina A₁/A₂A, una vía plausible para promover el sueño no REM. Estos mecanismos farmacológicos sugieren que podría producirse una depresión aditiva del sistema nervioso central en combinación con otros agentes sedantes o depresores del sistema nervioso central, aunque no se han publicado estudios controlados de interacción en humanos.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Lactucarium puede ayudar a apoyar.

  • InsomnioTradicional

    El lactucario es el látex seco de la lechuga silvestre (Lactuca virosa o Lactuca sativa), utilizado históricamente en la medicina europea y estadounidense del siglo XIX como agente sedante e hipnótico. Las lactonas sesquiterpénicas activas, incluidas la lactucina y la lactucopicrina, han demostrado actividad sedante. El uso tradicional para el insomnio y la inquietud está bien documentado.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Lactucarium puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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