Insomnio
Sinopsis
Insomnio: una referencia nutricional y de salud natural
1. Definición y presentación clínica
El insomnio se define como el síntoma de dificultad para conciliar el sueño, despertares repetidos con dificultad para volver a dormir, o sueño no reparador o de mala calidad, a menudo acompañado de la percepción de una duración total del sueño corta. En términos diagnósticos, el insomnio abarca dificultades para iniciar y mantener el sueño, despertar temprano y mala calidad subjetiva del sueño a pesar de contar con una oportunidad y circunstancias adecuadas para dormir, con deterioro del rendimiento diurno.
A diferencia de los insomnios situacionales y transitorios, definidos como síntomas de insomnio atribuidos a un evento determinado o que ocurren de forma transitoria (menos de 3 meses), los insomnios crónicos requieren atención específica debido a su impacto en la calidad del sueño, el rendimiento diurno y la calidad de vida. Según la CIE-10, existe un trastorno de insomnio clínicamente significativo cuando los síntomas persisten durante 4 semanas; según el DSM-5, se requiere una duración de 3 meses para la designación de insomnio crónico.
El insomnio es una afección clínica común caracterizada por dificultad para iniciar o mantener el sueño, acompañada de síntomas como irritabilidad o fatiga durante la vigilia. La prevalencia del trastorno de insomnio es de aproximadamente 10 % a 20 %, con aproximadamente 50 % que presenta un curso crónico. El insomnio es un factor de riesgo para el deterioro funcional, el desarrollo de otros trastornos médicos y mentales, y el aumento de los costos de atención médica.
Las consecuencias diurnas son una característica definitoria del diagnóstico. Las secuelas diurnas incluyen alteración del estado de ánimo, deterioro de la funcionalidad, aumento del absentismo y mayor riesgo de depresión. El insomnio a menudo provoca fatiga, agotamiento energético, deterioro de la concentración y aumento de la irritabilidad.
2. Sistemas corporales involucrados
2.1 Arquitectura neurobiológica del sueño
El núcleo supraquiasmático (NSQ) actúa como el reloj biológico maestro del organismo, regulando el ciclo sueño-vigilia y coordinándolo con los ciclos externos de luz-oscuridad, respondiendo a la información luminosa del entorno para sincronizar los procesos fisiológicos con el ciclo de 24 horas de día y noche. Otras regiones cerebrales, incluidos el hipotálamo y el sistema límbico, desempeñan roles significativos en la regulación del sueño. El hipotálamo participa en la regulación de varios procesos fisiológicos, incluidos el sueño y la vigilia, mientras que el sistema límbico, crucial para el procesamiento emocional, puede influir en la calidad del sueño, y la desregulación emocional contribuye a menudo al insomnio.
El sistema promotor del sueño involucra neurotransmisores como el ácido gamma-aminobutírico (GABA) y la galanina, mientras que el sistema promotor de la vigilia involucra neurotransmisores como la dopamina, la noradrenalina y la serotonina. El GABA es el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro y participa en la promoción del sueño; la serotonina participa en la regulación del ciclo sueño-vigilia, y su actividad suele disminuir durante el sueño. La melatonina, una hormona producida por la glándula pineal, promueve la somnolencia y está regulada por el núcleo supraquiasmático.
Los modelos neurobiológicos actuales proponen que el insomnio resulta de una actividad persistente en las estructuras neurales promotoras de la vigilia durante el sueño NREM. La etiología y la fisiopatología del insomnio involucran factores genéticos, ambientales, conductuales y fisiológicos que culminan en hiperalerta.
2.2 Sistemas neuroendocrino y autónomo
El insomnio comórbido puede originarse a partir de cambios neurodegenerativos, inflamatorios, traumáticos o isquémicos en los núcleos troncoencefálicos e hipotalámicos reguladores del sueño, con los consecuentes cambios en los neurotransmisores. La hiperactivación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HHA) relacionada con el estrés, con niveles elevados de cortisol, es un factor contribuyente reconocido del estado de hiperalerta característico del insomnio crónico.
2.3 Sistema cardiovascular
El insomnio se ha asociado estrechamente con las enfermedades cardiovasculares, incluido el infarto de miocardio. Un metaanálisis agrupado encontró una asociación significativa entre el insomnio y la incidencia de infarto de miocardio en comparación con las personas sin insomnio (riesgo relativo = 1,69; IC del 95 % = 1,41–2,02), y la asociación más alta se detectó entre una duración del sueño de cinco horas o menos y la incidencia de infarto de miocardio, en comparación con siete a ocho horas de sueño (RR = 1,56; IC del 95 % = 1,41–1,73).
2.4 Neurodegeneración
El insomnio es un síntoma común de muchas enfermedades neurodegenerativas y, más recientemente, se ha identificado como un factor de riesgo para trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. Un metaanálisis a gran escala que incluyó 16 estudios con un tamaño de muestra combinado de más de 9 millones de personas concluyó que el insomnio está vinculado al riesgo de demencia, enfermedad de Alzheimer y demencia vascular. Los autores señalaron que estos resultados deben interpretarse con cautela debido a la heterogeneidad remanente entre los estudios incluidos.
3. Factores contribuyentes y asociados
3.1 Factores psicológicos y conductuales
Cinco variables se han asociado de manera consistente con la aparición de un nuevo síndrome de insomnio en investigaciones poblacionales: episodio previo de insomnio, antecedentes familiares positivos de insomnio, mayor predisposición a la activación, peor autopercepción del estado de salud general y mayor dolor corporal.
Los factores relacionados con el insomnio pueden clasificarse en: características demográficas del paciente (por ejemplo, edad, estado civil o socioeconómico); estado mental (por ejemplo, depresión o ansiedad); estado físico (por ejemplo, fatiga, dolor o síndrome de piernas inquietas); y factores relacionados con el tratamiento. Comorbilidades como el dolor, la depresión y la ansiedad, y ciertos fármacos, pueden causar insomnio u otros problemas del sueño.
3.2 Factores circadianos y ambientales
Los componentes considerados con mayor frecuencia como parte de la literatura de investigación sobre higiene del sueño incluyen los componentes conductuales del consumo de cafeína, el consumo de alcohol, el ejercicio o la actividad física, la regularidad o el horario del sueño, las siestas, el tabaquismo, la rutina de relajación previa al sueño, el control de estímulos, la ingesta de alimentos, la restricción del sueño y el uso de medicamentos para dormir; los componentes ambientales de la luz, el ruido, la temperatura, la ropa de cama cómoda y la persona con quien se comparte la cama; y el estrés y otros factores psicológicos que influyen en el sueño.
3.3 Comorbilidades médicas
Los factores de riesgo significativos para el insomnio incluyen el sexo femenino, la ansiedad, la depresión, una mayor duración de la enfermedad, la diabetes y la gastritis. Los posibles factores que contribuyen a la asociación entre diabetes e insomnio incluyen la interrupción del sueño por nicturia, el dolor neuropático, las fluctuaciones glucémicas y el malestar psicológico.
4. Nutrientes estudiados en relación con el insomnio
4.1 Melatonina
Contexto tradicional: La melatonina es una hormona endógena y no un remedio herbal tradicional; su uso como suplemento surgió tras la identificación de su papel en la regulación circadiana en las últimas décadas del siglo XX.
Evidencia científica: Un metaanálisis de 2013 que abarcó 19 ensayos aleatorizados controlados con placebo, con 1863 participantes con trastornos primarios del sueño, encontró evidencia de mejoras pequeñas pero estadísticamente significativas en la latencia de inicio del sueño (reducción de 7,06 minutos), el tiempo total de sueño (aumento de 8,25 minutos) y la calidad general del sueño con el uso de melatonina. Estos efectos no parecen disiparse con el uso continuado de melatonina. Los investigadores concluyeron que, aunque el beneficio absoluto de la melatonina en comparación con el placebo es menor que el de otros tratamientos farmacológicos, la melatonina podría desempeñar un papel en el tratamiento del insomnio dado su perfil de efectos secundarios relativamente benigno.
La evidencia actual sugiere que la melatonina podría ser útil para tratar varios trastornos del sueño, incluidos el jet lag, el trastorno de fase de sueño retrasada y los problemas de sueño relacionados con el trabajo por turnos. Una revisión de 2016 de dos estudios (n=52) mostró que los suplementos de melatonina redujeron el tiempo que tardaban en dormirse las personas con trastorno de fase de sueño-vigilia retrasada en comparación con el placebo, en aproximadamente 22 minutos en promedio. La fuerza de la evidencia para el trastorno de insomnio primario en sí se caracteriza como moderada por el NCCIH.
4.2 Magnesio
Contexto tradicional: El magnesio se ha utilizado en la medicina popular tradicional y naturopática como un mineral relajante muscular y calmante de los nervios, recomendado a menudo en el contexto del estrés y la inquietud.
Evidencia científica: Las investigaciones observacionales asocian un mayor consumo de magnesio con una mejor calidad del sueño, incluida una latencia de inicio del sueño más corta, una mayor duración del sueño y una menor somnolencia diurna. Los ensayos clínicos sugieren además que la suplementación con magnesio mejora la eficiencia del sueño y reduce la gravedad del insomnio, posiblemente mediante mecanismos como el aumento de la producción de melatonina y la reducción de los niveles de cortisol. Una revisión sistemática reciente encontró una asociación entre el estado del magnesio y la calidad del sueño en estudios observacionales, pero destacó inconsistencias en los ensayos de intervención: dos ECA mostraron mejoras en la eficiencia, el tiempo o la latencia del sueño, mientras que tres no encontraron efectos significativos, y estos ensayos incluyeron en total solo 247 participantes.
Un metaanálisis agrupado mostró que la latencia de inicio del sueño posterior a la intervención fue 17,36 minutos menor tras la suplementación con magnesio en comparación con el placebo (IC del 95 % −27,27 a −7,44; p=0,0006), mientras que la mejora en el tiempo total de sueño de 16,06 minutos no fue estadísticamente significativa. En general, la base de evidencia está limitada por el número reducido de ensayos y las poblaciones heterogéneas; a menudo se afirma que la suplementación con magnesio mejora el sueño; sin embargo, tanto como ayuda para dormir de venta libre como medicina complementaria, la evidencia que respalda esta afirmación es limitada.
4.3 L-triptófano
Contexto tradicional: El triptófano es un aminoácido esencial que el cuerpo no puede sintetizar y debe obtenerse a través de los alimentos; las fuentes dietéticas incluyen pollo, pavo, huevos, leche, pescado, queso, frijoles y semillas de calabaza. Su uso como suplemento promotor del sueño tiene raíces en la psiquiatría nutricional de mediados del siglo XX.
Evidencia científica: El triptófano es un precursor de la melatonina y la serotonina y puede atravesar la barrera hematoencefálica. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2021 de 10 ECA (n=258 participantes) concluyó que las dosis diarias de L-triptófano de 1 g o más mejoraban las métricas subjetivas de calidad del sueño, incluida la reducción de la vigilia después del inicio del sueño, con una diferencia de medias estandarizada de −0,56 en comparación con el placebo (P<0,05), mientras que los efectos fueron insignificantes con dosis inferiores a 1 g. Los resultados han sido mixtos o negativos en sujetos completamente normales, insomnes graves y personas con enfermedades médicas o psiquiátricas graves. Las limitaciones de la literatura sobre el sueño para el L-triptófano incluyen tamaños de muestra pequeños (mediana de n=20 por grupo), duraciones cortas (1 a 4 semanas) y un posible sesgo de publicación, y los datos a largo plazo más allá de los 3 meses son escasos. La Academia Americana de Medicina del Sueño (actualizado en 2017) no respalda el L-triptófano como terapia de primera línea para el insomnio, priorizando la terapia cognitivo-conductual.
Estudios clínicos y experimentales han demostrado que aumentar la ingesta dietética de triptófano puede reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño, y los efectos del triptófano parecen ser dependientes de la dosis y más pronunciados cuando se consume en combinación con carbohidratos, que facilitan su transporte al cerebro. Las dietas ricas en carbohidratos de alto índice glucémico —particularmente cuando se consumen unas cuatro horas antes de acostarse— también han demostrado acortar el tiempo para conciliar el sueño, posiblemente al aumentar la disponibilidad de triptófano en el cerebro.
4.4 5-hidroxitriptófano (5-HTP)
Contexto tradicional: El 5-HTP es un metabolito intermediario natural en la vía de conversión del triptófano en serotonina y se produce comercialmente a partir de las semillas de Griffonia simplicifolia. Se ha utilizado en la medicina nutricional europea y norteamericana desde la década de 1980.
Evidencia científica: Un ensayo controlado aleatorizado de 12 semanas mostró que la suplementación con 5-HTP tuvo un efecto general favorable en ciertos componentes de la calidad del sueño y aumentó la concentración sérica de serotonina. La evidencia sobre el 5-HTP como ayuda para dormir es limitada y se basa en estudios pequeños y antiguos; en adultos sanos, dos estudios preliminares muy pequeños de la década de 1970 sugirieron ciertos beneficios sobre el sueño. La base de evidencia general sigue siendo insuficiente para extraer conclusiones clínicas firmes sobre la dosis, la formulación y la eficacia a largo plazo.
4.5 Vitamina D
Evidencia científica: La deficiencia de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de insomnio, incluida una duración corta del sueño, mala calidad del sueño y somnolencia diurna; los estudios sugieren una correlación entre el deterioro de la calidad del sueño y una deficiencia de 25-hidroxivitamina D en suero. La deficiencia de vitamina D se ha vinculado con una duración más corta del sueño y una peor calidad del sueño, probablemente debido a su influencia sobre los ritmos circadianos. Los datos de intervención aún son incipientes, y la evidencia que vincula directamente la suplementación con la mejora de los resultados del insomnio sigue siendo preliminar.
4.6 Ácidos grasos omega-3 y antioxidantes
Evidencia científica: Una revisión sistemática y metaanálisis encontró que el triptófano, la vitamina D, los ácidos grasos omega-3, el zinc y los antioxidantes podrían mejorar la calidad del sueño al disminuir la latencia del sueño y la vigilia después del inicio del sueño, aumentar la eficiencia del sueño y prolongar el tiempo total de sueño. Sin embargo, la heterogeneidad en la presentación de los datos limita las comparaciones concluyentes entre los distintos subtipos de suplementos, ya que no se dispuso de datos suficientes para ciertas categorías.
5. Hierbas e ingredientes botánicos
5.1 Valeriana (Valeriana officinalis)
Uso tradicional: La raíz de valeriana se ha utilizado como hierba sedante en la medicina popular europea durante siglos, y sus raíces y rizomas se describieron en textos griegos y romanos antiguos por sus propiedades calmantes. Fue un remedio destacado en la medicina botánica del siglo XIX en Europa y Norteamérica.
Evidencia científica: La evidencia sobre si la valeriana es útil para los problemas del sueño es inconsistente. En sus guías de práctica clínica de 2017, la Academia Americana de Medicina del Sueño recomendó no utilizar la valeriana para el insomnio crónico en adultos. Algunos hallazgos sugieren que la valeriana podría ser eficaz para mejorar la calidad del sueño y reducir los síntomas de insomnio mediante la modulación de los sistemas de neurotransmisores, pero la base de evidencia es mixta. La valeriana es probablemente la especie más estudiada por sus efectos sobre diferentes tipos de alteraciones nerviosas, especialmente el insomnio y la ansiedad. La fuerza de la evidencia es caracterizada por organismos regulatorios y clínicos como insuficiente para recomendaciones definitivas.
5.2 Ashwagandha (Withania somnifera)
Uso tradicional: El polvo de raíz de ashwagandha y sus extractos se han utilizado durante mucho tiempo en la medicina ayurvédica para mejorar el sueño y la ansiedad. Se clasifica como un rasayana (tónico rejuvenecedor) en el ayurveda clásico y se ha utilizado durante milenios en el subcontinente indio, generalmente preparado como una decocción de raíz o en polvo con leche caliente.
Evidencia científica: Una revisión sistemática y metaanálisis de cinco ECA encontró que el extracto de ashwagandha mostró un efecto pequeño pero significativo sobre el sueño general (diferencia de medias estandarizada −0,59; IC del 95 % −0,75 a −0,42), con efectos sobre el sueño más prominentes en el subgrupo de adultos diagnosticados con insomnio. Los cinco ensayos contenían un total de 400 participantes. Un ensayo doble ciego controlado con placebo en 60 pacientes con insomnio encontró que la latencia de inicio del sueño fue significativamente más corta (p=0,019) tras 10 semanas con extracto de raíz de ashwagandha en comparación con el placebo. Los cinco ensayos incluidos en el metaanálisis se llevaron a cabo en la India, lo que representa una limitación en cuanto a la generalización de los resultados. La evidencia es prometedora, pero está limitada por tamaños de muestra pequeños y la concentración geográfica de los ensayos.
5.3 Pasiflora (Passiflora incarnata)
Uso tradicional: La pasiflora se ha citado en prácticas de medicina popular para los trastornos del sueño. Se ha utilizado como hierba sedante y ansiolítica en las tradiciones herbales norteamericanas y europeas durante varios siglos, generalmente preparada como infusión o tintura.
Evidencia científica: La pasiflora cuenta con investigaciones preclínicas que muestran interacción con el sistema del GABA, además de ensayos clínicos en humanos. Una revisión exploratoria (scoping review) de productos de venta libre encontró que la pasiflora, sola o en combinación con valeriana y lúpulo, se encontraba entre los productos que mostraban beneficios significativos en los resultados del sueño. Los extractos de pasiflora se han investigado para las alteraciones del sueño, pero, hasta el momento, la cantidad de datos no es suficiente para evaluar de manera definitiva su efecto sobre los trastornos de insomnio. En general, la evidencia es preliminar y se limita a ensayos clínicos pequeños.
5.4 Manzanilla (Matricaria chamomilla)
Uso tradicional: La manzanilla se ha utilizado como una infusión calmante nocturna en toda Europa y el Mediterráneo durante siglos, empleada en la medicina galénica tradicional por sus propiedades sedantes y antiespasmódicas leves.
Evidencia científica: Una revisión sistemática y metaanálisis publicada recientemente indicó que la manzanilla es eficaz y segura para mejorar la calidad del sueño y los trastornos de ansiedad generalizada, pero destacó un efecto escaso para el insomnio en sí. Se encontraron datos científicos escasos o nulos que respalden la eficacia de la manzanilla como hipnótico. Un estudio con sesenta personas mayores que tomaron cápsulas de extracto de manzanilla (200 mg) dos veces al día durante 28 días consecutivos sí reportó mejoras en la calidad general del sueño y en la latencia del sueño, medidas mediante el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh. La evidencia sigue siendo limitada y la calidad de los estudios es variable.
5.5 Toronjil (Melissa officinalis)
Uso tradicional: El toronjil se ha utilizado en la medicina herbal europea al menos desde la época medieval, a menudo combinado con valeriana, y fue descrito por médicos como Paracelso y en las tradiciones herbales del mundo de habla alemana como un calmante nervioso.
Evidencia científica: Un estudio clínico doble ciego reportó el efecto ansiolítico del toronjil en pacientes después de una cirugía cardíaca, mejorando su calidad del sueño. La evidencia acumulada destaca que el toronjil, entre otras plantas medicinales seleccionadas, podría ejercer efectos hipnóticos o ansiolíticos relevantes, complementando así las estrategias melatoninérgicas en el manejo del insomnio. Los datos sobre el toronjil en las alteraciones del sueño aún son insuficientes para extraer conclusiones firmes sobre su eficacia como agente único.
5.6 Lúpulo (Humulus lupulus)
Uso tradicional: El lúpulo se ha utilizado en la fitomedicina tradicional europea como sedante leve, a menudo en combinación con valeriana. En la Europa medieval, se colocaban almohadas de lúpulo cerca de la cabeza para promover el sueño, y las preparaciones de lúpulo se describieron en textos farmacéuticos alemanes del siglo XIX.
Evidencia científica: Un ensayo doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo en 171 voluntarios con dificultades de sueño no reportó cambios significativos en la calidad del sueño tras tomar 500 mg de lúpulo durante 2 semanas. Otro estudio con 101 voluntarios con insomnio primario crónico que tomaron 50 mg de extracto de lúpulo al día durante un mes no mostró efectos sobre la calidad del sueño, el metabolismo de la melatonina ni el ciclo sueño-vigilia. Algunos ensayos clínicos han mostrado resultados prometedores con el lúpulo en fórmulas combinadas, pero la evidencia para el lúpulo por sí solo sigue siendo débil.
5.7 Kava (Piper methysticum)
Uso tradicional: La kava se ha utilizado durante siglos en las culturas de las islas del Pacífico como bebida ceremonial y social con propiedades ansiolíticas y sedantes, preparada como un extracto acuoso de la raíz.
Evidencia científica: La kava ha sido bien estudiada y ha mostrado buenos resultados para reducir la ansiedad y como efecto hipnótico. Aunque se dice que la kava tiene propiedades sedantes, se ha realizado muy poca investigación sobre si esta hierba es útil específicamente para el insomnio. Más importante aún, el uso de la kava se ha vinculado con daño hepático, en ocasiones grave o incluso mortal, y la causa exacta y la frecuencia del daño hepático no son claras. Los organismos regulatorios de varias jurisdicciones han restringido o prohibido la venta de suplementos de kava.
5.8 Lavanda (Lavandula angustifolia)
Uso tradicional: La lavanda se ha utilizado en la medicina popular europea y mediterránea como sedante aromático, tanto de forma tópica (bolsitas y almohadas de lavanda) como en infusión, durante siglos.
Evidencia científica: Una preparación oral de aceite esencial de lavanda (Silexan) se ha estudiado en ensayos clínicos para las alteraciones del sueño asociadas a la ansiedad. La evidencia acumulada destaca que la lavanda podría ejercer efectos hipnóticos o ansiolíticos relevantes. Varios ECA de productos con lavanda se han incluido en revisiones exploratorias de productos de venta libre para el insomnio, y algunos ensayos individuales reportan efectos significativos sobre los resultados del sueño. La evidencia para la aromaterapia inhalada con lavanda por sí sola es limitada y proviene en gran medida de estudios observacionales pequeños.
6. Patrones dietéticos y factores basados en alimentos
6.1 Patrón dietético mediterráneo
Una revisión sistemática comprendió 23 informes que describían la relación entre la adherencia a la dieta mediterránea y diferentes características del sueño, incluida la calidad del sueño, la duración del sueño, la somnolencia diurna y los síntomas de insomnio. La mayoría de los estudios incluidos reportaron una asociación significativa entre una mayor adherencia a la dieta mediterránea y una menor probabilidad de tener mala calidad del sueño, duración inadecuada del sueño, somnolencia diurna excesiva o síntomas de insomnio. En general, la mayoría de los estudios mostraron que una mayor adherencia a un patrón dietético mediterráneo se asociaba con mejores características del sueño, y los hallazgos concuerdan con los de ensayos clínicos aleatorizados, lo que sugiere que la intervención dietética con una dieta mediterránea podría mejorar las características del sueño.
Ciertos alimentos clave que forman parte de la dieta mediterránea son ricos en melatonina, serotonina y vitamina D, y estos alimentos podrían mejorar el sueño. Sin embargo, la mayoría de los estudios tenían un diseño transversal, lo que limita la inferencia causal.
6.2 Alimentos específicos estudiados
Los estudios han vinculado el consumo de pescado graso, productos lácteos, kiwi, cerezas ácidas y otras frutas del bosque como fresas y arándanos con un mejor sueño. Una de las vías comunes por las que estos alimentos podrían afectar el sueño es proporcionando melatonina, un importante modulador de los ciclos de sueño y vigilia. Alimentos funcionales como el jugo de cereza ácida y el kiwi demuestran beneficios potenciales para la calidad del sueño, aunque la base de evidencia para cada alimento de manera individual sigue siendo relativamente pequeña.
Una revisión sistemática indicó que los alimentos más saludables se asocian con una mejor calidad del sueño, mientras que los alimentos altamente procesados y azucarados se asocian con una peor calidad del sueño.
6.3 Crononutrición: el momento de las comidas y el sueño
Las investigaciones emergentes sobre la crononutrición —el estudio de cómo el momento, la frecuencia y la composición de la ingesta de alimentos interactúan con el sistema circadiano del cuerpo— destacan que el momento en que comemos podría ser tan importante como qué comemos, ya que un horario de comidas irregular podría alterar la alineación circadiana y deteriorar el sueño.
7. Factores dietéticos y de estilo de vida con evidencia establecida
7.1 Cafeína
Al bloquear el sistema de neuromodulador y receptor de la adenosina, que contribuye de manera importante a la regulación del ciclo sueño-vigilia, la cafeína deteriora el sueño nocturno, al menos en las personas vulnerables. Una revisión sistemática y metaanálisis cuantificó que el consumo de cafeína redujo el tiempo total de sueño en 45 minutos y la eficiencia del sueño en un 7 %, con un aumento de la latencia de inicio del sueño de 9 minutos y de la vigilia después del inicio del sueño de 12 minutos. Incluso las dosis ingeridas hasta 6 horas antes de acostarse se asociaron con alteraciones tanto en la evaluación subjetiva como objetiva del sueño. El efecto del consumo regular de cafeína sobre la calidad percibida del sueño sigue siendo poco claro debido a hallazgos contradictorios; alguna evidencia sugiere que la cafeína reduce el tiempo total de sueño, mientras que otros hallazgos indican que no hay un efecto significativo, y las variaciones en los diseños de los estudios y los métodos de medición de la cafeína complican las conclusiones.
7.2 Alcohol
La cafeína, el alcohol, las comidas abundantes y la exposición a la luz más tarde en el día se asocian con un sueño fragmentado y de mala calidad. Aunque el alcohol podría reducir transitoriamente la latencia de inicio del sueño, la evidencia en la literatura de investigación asocia de manera consistente el consumo de alcohol antes de dormir con la alteración de la arquitectura del sueño, particularmente con la supresión del sueño REM y el aumento de los despertares nocturnos. El tabaquismo, el consumo de alcohol, el estrés excesivo y la ingesta excesiva de cafeína en la dieta son factores que influyen en el deterioro de la calidad del sueño; no se recomienda el consumo de alcohol antes de dormir para asegurar una buena higiene del sueño.
7.3 Actividad física y ejercicio
Las recomendaciones para mejorar el sueño incluyen dormir de 7 a 9 horas, mantener un horario de sueño-vigilia constante, seguir una rutina regular antes de acostarse, hacer ejercicio de manera regular y adoptar una práctica contemplativa. La literatura de investigación sobre higiene del sueño identifica la actividad física como un componente conductual con un impacto significativo en el horario y la calidad del sueño, aunque la evidencia sobre el momento y el tipo óptimo de ejercicio sigue siendo un área de investigación activa.
7.4 Prácticas de relajación
Hay evidencia que sugiere que el uso de técnicas de relajación, como la relajación progresiva, la imaginería guiada, la biorretroalimentación o los ejercicios de respiración profunda antes de acostarse, puede ser un componente útil de una estrategia exitosa para mejorar los hábitos de sueño. La evidencia disponible sobre la eficacia de las técnicas de relajación para los trastornos del sueño consiste en varios ensayos aleatorizados controlados pequeños, revisiones sistemáticas, metaanálisis y recomendaciones específicas en guías de práctica clínica independientes.
7.5 Fitomedicinas moduladoras del GABA: panorama general de la evidencia
Se han identificado diez fitomedicinas que cuentan con investigaciones preclínicas que muestran interacción con el sistema del GABA, además de ensayos clínicos en humanos: kava, valeriana, centella asiática, lúpulo, manzanilla, Ginkgo biloba, pasiflora, ashwagandha, escutelaria y toronjil. Es importante señalar que la actividad moduladora del GABA en estudios preclínicos no se traduce automáticamente en efectos hipnóticos clínicamente relevantes en humanos, y la fuerza de la evidencia varía considerablemente dentro de este grupo.
7.6 Estado nutricional general
Una nutrición adecuada, rica en triptófano, vitamina D y ácido gamma-aminobutírico, puede mejorar la calidad del sueño; al consumir alimentos ricos en estas sustancias, se mejora la eficacia del sueño y el tiempo real de sueño. Sustancias como el alcohol, la nicotina, el exceso de cafeína y el cannabis afectan negativamente la calidad del sueño.
Existe una necesidad reconocida de investigación sistemática sobre la evidencia detrás de cada factor individual de la higiene del sueño, en particular aquellos que actualmente carecen de evidencia sólida, como la influencia de la dieta y la nutrición. Gran parte de la evidencia actual es observacional y transversal; por lo tanto, la inferencia causal debe hacerse con cautela.
Referencias
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- A Neurobiological Model of Insomnia — PMC/NIH
- Neurobiology of Sleep and Waking Workshop Report — NHLBI/NIH
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- Sleep Disorders and Complementary Health Approaches — NCCIH/NIH
- Valerian: Usefulness and Safety — NCCIH/NIH
- Melatonin: What You Need to Know — NCCIH/NIH
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- Oral Magnesium Supplementation for Insomnia in Older Adults: Systematic Review and Meta-Analysis — PMC/NIH
- The Mechanisms of Magnesium in Sleep Disorders — PMC/NIH
- Examining the Effects of Supplemental Magnesium on Self-Reported Anxiety and Sleep Quality: Systematic Review — PMC/NIH
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- Comparative Evaluation of Ashwagandha and Melatonin for Sleep Quality: Randomized Double-Blind Study — PMC/NIH
- Prevalence and Influencing Factors of Insomnia in Coronary Heart Disease: Systematic Review and Meta-Analysis — Frontiers in Psychiatry
Remedios Naturales
Ingredientes
- 5-HTP (5-hidroxitriptófano)Científico
El 5-HTP es el precursor directo de la serotonina y se utiliza para favorecer el sueño al evitar el paso limitante de la conversión del triptófano. Múltiples estudios respaldan su papel en la mejora de la calidad y la duración del sueño, particularmente en el insomnio asociado con depresión o insuficiencia de serotonina.
- apigeninaCientífico
La apigenina es un flavonoide presente en la manzanilla y otras plantas que se une a los receptores de benzodiazepinas en el cerebro, produciendo efectos ansiolíticos y sedantes leves. Es el principal compuesto activo responsable de las propiedades promotoras del sueño de la manzanilla. La evidencia preclínica es sólida; los datos limitados en humanos respaldan una mejora en la calidad del sueño.
- ashwagandhaCientífico
La ashwagandha (Withania somnifera) es un adaptógeno ayurvédico respaldado por múltiples ECA que demuestran mejoras significativas en la calidad del sueño, la latencia del sueño y la eficiencia del sueño en adultos con insomnio. Los efectos son más pronunciados con dosis ≥600 mg/día durante ≥8 semanas.
- semilla de biotaCientífico
La semilla de biota cuenta con múltiples estudios preclínicos que demuestran actividad sedante-hipnótica en modelos de insomnio en ratones, actuando a través de los sistemas serotoninérgico y GABAérgico. Su uso para el insomnio es una de las indicaciones más antiguas y consistentes de la MTC, documentada desde hace más de 2000 años. La evidencia de ensayos clínicos en humanos sigue siendo muy limitada.
- cohosh negroCientífico
La evidencia clínica respalda que la cimicífuga (black cohosh) mejora los parámetros objetivos del sueño en mujeres posmenopáusicas. Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo que utilizó polisomnografía encontró mejoras significativas en la eficiencia del sueño y una reducción en la duración de la vigilia después del inicio del sueño (wake-after-sleep-onset). Los tamaños del efecto fueron modestos y la evidencia se limita en gran medida a la población menopáusica.
- cafeínaCientífico
La cafeína es una de las causas de alteración del sueño con evidencia más sólida. Al bloquear los receptores de adenosina, retrasa el inicio del sueño, reduce el tiempo total de sueño, aumenta los despertares nocturnos y suprime el sueño de ondas lentas. Estos efectos están bien establecidos en ensayos controlados y dependen de la dosis y del momento de administración.
- cannabidiolCientífico
El cannabidiol (CBD), el cannabinoide no psicoactivo de Cannabis sativa, se ha evaluado en múltiples ensayos clínicos para el insomnio. La evidencia es variable, pero incluye un ECA que mostró mejoría subjetiva del sueño y mejor eficiencia objetiva del sueño. Actúa mediante neuromodulación de los receptores CB1, GABA-A, 5-HT1A y TRPV1.
- manzanillaCientífico
La manzanilla alemana (Matricaria chamomilla) es una hierba sedante tradicional europea con evidencia de ECA que respalda la mejora de la calidad del sueño en el insomnio. Su compuesto activo principal, la apigenina, se une a los receptores de benzodiazepinas. Varios ECA muestran mejoras en las puntuaciones del Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI).
- cerezaCientífico
Múltiples ECA y estudios piloto demuestran que el jugo de cereza ácida mejora los resultados relacionados con el insomnio en adultos mayores, reduciendo la latencia de inicio del sueño, aumentando el tiempo total de sueño y mejorando la eficiencia del sueño. Una revisión sistemática de 2025 identificó seis estudios clínicos que mostraron mejoras en la calidad del sueño y en los índices relacionados con la melatonina.
- Succinato de doxilaminaCientífico
La succinato de doxilamina es un antihistamínico de primera generación (antagonista H1) que se vende sin receta como ayuda para dormir a corto plazo. Sus efectos sedantes están bien caracterizados, y está aprobado por la FDA para el insomnio ocasional bajo marcas como Unisom SleepTabs. Está destinado únicamente para uso a corto plazo debido al desarrollo de tolerancia.
- fu lingCientífico
Un estudio clínico (PMC10574255) en 21 adultos con insomnio encontró que 800 mg nocturnos de extracto etanólico de Poria cocos aumentaron significativamente la duración total del sueño (de 327 a 357 min, p=0.014) y disminuyeron la activación durante el sueño (sleep arousal), evaluada mediante polisomnografía. Un ECA de 4 semanas (n=70) con un suplemento combinado que contenía P. cocos mostró un aumento del 12.96% en la duración total del sueño y una mejora del 59.94% en las puntuaciones del PSQI.
- GABA (ácido gamma aminobutírico)Científico
El GABA es el principal neurotransmisor inhibitorio y está directamente implicado en la regulación del sueño. La suplementación oral con GABA se ha estudiado en ensayos controlados aleatorizados sobre el insomnio, mostrando reducciones en la latencia del sueño y mejoras en la calidad subjetiva del sueño. Su mecanismo gabaérgico está bien establecido.
- ganodermaCientífico
La medicina tradicional china ha empleado durante mucho tiempo el Ganoderma para el insomnio (efecto sedante 'An-Shen'). Los estudios preclínicos confirman la reducción de la latencia del sueño y el aumento de la duración del sueño mediante mecanismos GABAérgicos y serotoninérgicos. Un pequeño ensayo clínico en 60 pacientes con insomnio, y un ECA sobre neurastenia, proporcionan un respaldo inicial en humanos.
- gardeniaCientífico
Fructus Gardeniae tiene actividad sedante documentada y se utiliza en fórmulas de la MTC y Kampo para el insomnio y las alteraciones del sueño. Las investigaciones en animales muestran que el extracto de Gardenia jasminoides mejora la ansiedad y los déficits conductuales inducidos por la privación de sueño mediante la metabolómica hipocampal y la modulación de la microbiota intestinal. La fórmula Kampo kamishoyosan, que contiene gardenia, está indicada específicamente para el insomnio.
- Gardenia jasminoidesCientífico
Un ensayo clínico doble ciego, controlado con placebo y de diseño cruzado, realizado en 21 hombres adultos sanos, encontró que la crocetina (un carotenoide de Gardenia jasminoides) redujo el número de episodios de vigilia medidos por actigrafía (p=0.025) durante 2 semanas. El geniposido y el gardenósido también han mostrado propiedades sedantes en modelos animales. Esta es la principal evidencia en humanos para esta indicación.
- gastrodiaCientífico
La gastrodina y el alcohol p-hidroxibencílico (HBA) de GE han demostrado efectos significativos de promoción del sueño en modelos animales, incluyendo el aumento del tiempo de sueño no REM y la modulación de los niveles de 5-HT y citocinas. GE está incluida en la Farmacopea de la República Popular China para el insomnio, y el GE fermentado muestra potencial para el alivio del sueño.
- GlicinaCientífico
La glicina es un aminoácido no esencial que mejora la calidad del sueño mediante mecanismos termorreguladores y de neurotransmisores. Estudios controlados en humanos con polisomnografía muestran que reduce la latencia del sueño, mejora la eficiencia del sueño y acorta el tiempo hasta el sueño de ondas lentas a 3 g/día.
- madera de hoCientífico
El contenido casi puro de linalol de la madera de ho respalda su uso para el insomnio, basado en evidencia preclínica de sedación mediada por GABA, reducción de la latencia del sueño y prolongación de la duración del sueño. Se utiliza en aromaterapia para personas con trastornos del sueño, particularmente mediante difusión.
- lúpuloCientífico
Los estróbilos de lúpulo (Humulus lupulus) tienen una larga historia de uso tradicional como sedante y se revisan en el contexto de los trastornos del sueño. La evidencia clínica, frecuentemente en combinación con valeriana, respalda mejoras en la calidad y la latencia del sueño. La Comisión E alemana ha respaldado el uso del lúpulo para alteraciones del estado de ánimo como la inquietud y la ansiedad.
- jujubeCientífico
Las semillas de azufaifo (Ziziphus jujuba) se han utilizado durante más de 2000 años en la medicina de Asia oriental específicamente para el insomnio y la ansiedad. Los compuestos bioactivos espinosina y jujubósidos modulan los receptores GABA-A y las vías serotoninérgicas. Estudios clínicos y preclínicos recientes confirman su eficacia sedante-hipnótica.
- jujubósidosCientífico
Los jujubósidos son saponinas triterpenoides de las semillas de Ziziphus jujuba con evidencia preclínica establecida y evidencia clínica emergente de actividad sedante-hipnótica en el insomnio. Modulan los receptores GABA-A y las vías serotoninérgicas, y se encuentran entre los constituyentes activos clave del remedio tradicional chino para el insomnio suan zao ren.
- kavaCientífico
El kava (Piper methysticum) se utiliza en la medicina tradicional de las Islas del Pacífico como relajante y cuenta con el respaldo de ECA y metaanálisis para el insomnio relacionado con la ansiedad. Modula los receptores GABA-A y reduce la latencia de inicio del sueño. La evidencia es más sólida para el insomnio inducido por estrés.
- kavalactonasCientífico
Las kavalactonas son los principales compuestos psicoactivos del kava (Piper methysticum) y son responsables de sus efectos ansiolíticos y sedantes. Múltiples ECA y un metaanálisis respaldan su eficacia para el insomnio relacionado con la ansiedad. Modulan los receptores GABA-A y los canales de sodio/calcio.
- L-glicinaCientífico
Múltiples ensayos clínicos controlados demuestran que 3 g de glicina oral antes de acostarse mejora tanto la calidad subjetiva como objetiva del sueño en personas con insomnio o tendencias insomnes. Los estudios polisomnográficos confirman una reducción de la latencia de inicio del sueño, un menor tiempo hasta alcanzar el sueño de ondas lentas y una mejor eficiencia del sueño. El mecanismo involucra una vasodilatación periférica que provoca una disminución de la temperatura corporal central, lo que facilita el inicio del sueño.
- L-theanineCientífico
La L-teanina, un aminoácido presente en el té verde (Camellia sinensis), promueve la relajación sin sedación y cuenta con evidencia clínica que respalda la mejora de la calidad del sueño y la reducción de la latencia del sueño. Modula la actividad de la serotonina, el GABA y las ondas cerebrales alfa. Múltiples ECA respaldan su uso en el insomnio y las alteraciones del sueño relacionadas con la ansiedad.
- L-tryptophanCientífico
El L-triptófano es un aminoácido esencial y el precursor dietético de la serotonina y la melatonina. Estudios controlados respaldan su capacidad para reducir la latencia de inicio del sueño y mejorar la calidad del sueño, especialmente en el insomnio leve. Ha sido revisado por la AASM y por múltiples metaanálisis en relación con su uso para el sueño.
- lavandaCientífico
La lavanda (Lavandula angustifolia) se utiliza en aromaterapia y como suplemento oral para la ansiedad y las alteraciones del sueño. Los ensayos clínicos respaldan su uso para mejorar la calidad del sueño y reducir la gravedad del insomnio. Una preparación oral de aceite de lavanda (Silexan) cuenta con evidencia de ECA para la ansiedad generalizada y las alteraciones del sueño asociadas.
- melisaCientífico
La toronjil (Melissa officinalis) es una hierba sedante tradicional europea utilizada desde la antigüedad para la ansiedad y las alteraciones del sueño. La investigación clínica muestra que reduce la gravedad del insomnio, particularmente cuando se combina con otras hierbas calmantes. Actúa mediante la inhibición de la GABA-transaminasa y la modulación de los receptores de serotonina.
- lirioCientífico
El bulbo de lirio (lily bulb) figura oficialmente en la Farmacopea China para el insomnio. Estudios farmacológicos confirman efectos sedantes e hipnóticos. La cápsula Bailemian (que contiene bulbo de lirio) ha sido estudiada clínicamente para el insomnio, con evidencia de modulación de neurotransmisores. Estudios preclínicos demuestran propiedades sedantes en modelos animales. Se prescribe clásicamente para el insomnio derivado de la inquietud y los sueños vívidos.
- semilla de lotoCientífico
Los extractos de semilla de loto y de plúmula favorecen el inicio del sueño y aumentan la duración del sueño NREM en modelos con roedores mediante vías gabaérgicas y serotoninérgicas. Un estudio piloto en humanos que utilizó una combinación de semilla de loto y Rhodiola rosea mejoró significativamente las puntuaciones de calidad del sueño. La MTC ha utilizado la semilla de loto para el insomnio durante siglos.
- magnesioCientífico
El magnesio es un mineral esencial que participa en la regulación de los receptores NMDA y en la síntesis de melatonina, ambos procesos relevantes para el sueño. Los estudios clínicos respaldan la suplementación para mejorar la calidad, la eficiencia y la duración del sueño, particularmente en adultos mayores o en personas con deficiencia de magnesio.
- magnoliaCientífico
Múltiples ensayos en humanos respaldan el uso de la corteza de magnolia para el insomnio, particularmente en poblaciones menopáusicas y posparto. Un ECA multicéntrico con 634 mujeres mostró una mejora significativa del insomnio a las 4, 8 y 12 semanas. Un estudio de 24 semanas en 89 mujeres menopáusicas con 60 mg de magnolia + 50 mg de magnesio mostró una reducción significativa del insomnio. El honokiol promueve el sueño no REM mediante la modulación de GABA-A en modelos preclínicos.
- MelatoninaCientífico
La melatonina es una hormona pineal que regula los ritmos circadianos y es uno de los inductores naturales del sueño más estudiados. Múltiples metaanálisis muestran que reduce moderadamente la latencia de inicio del sueño y aumenta el tiempo total de sueño en pacientes con insomnio. Los efectos son más consistentes en adultos mayores y en aquellos con insomnio comórbido o relacionado con el ritmo circadiano.
- árbol de la vida orientalCientífico
Semen Platycladi (semillas de P. orientalis, Bai Zi Ren) se ha utilizado durante aproximadamente 2,000 años en la MTC para el insomnio. Estudios preclínicos demuestran que el aceite esencial y las saponinas de la semilla acortan el tiempo de inicio del sueño, prolongan su duración y modulan las vías de 5-HT y GABA en modelos de ratón con insomnio. Las vesículas extracelulares derivadas de las hojas de la planta también mejoraron los parámetros del sueño en roedores.
- pasifloraCientífico
La pasiflora (Passiflora incarnata) se utiliza tradicionalmente en la medicina popular europea y norteamericana para la ansiedad y el insomnio. Los ensayos clínicos han demostrado su capacidad para aumentar el tiempo total de sueño y reducir la gravedad del insomnio. Su mecanismo de acción implica la modulación de los receptores GABA.
- PolygalaCientífico
Las poligalasaponinas y otras fracciones de P. tenuifolia demuestran efectos sedantes-hipnóticos consistentes en modelos de insomnio en roedores, reduciendo la latencia del sueño y prolongando su duración a través de las vías del GABA, la serotonina y la noradrenalina. La MTC ha utilizado durante mucho tiempo el Yuan Zhi para el insomnio y las palpitaciones. No se han publicado ECA en humanos sobre criterios de valoración relacionados con el insomnio.
- pregnenolonaCientífico
Estudios clínicos más antiguos observaron que la pregnenolona reducía el insomnio en pacientes con afecciones relacionadas con el estrés. La alopregnanolona, un metabolito clave de la pregnenolona, cuenta con aprobación de la FDA (brexanolona) para la depresión posparto y se sabe que promueve el inicio del sueño a través de GABA-A. Los datos de ensayos clínicos que aborden específicamente el insomnio con pregnenolona son limitados, pero continúan en curso.
- progesteronaCientífico
La progesterona y su metabolito activo sobre el GABA-A, la alopregnanolona, ejercen efectos sedantes y promotores del sueño, con la evidencia más sólida en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. Un ECA con 100 mujeres tailandesas con insomnio menopáusico encontró una mejoría significativa del PSQI con progesterona micronizada oral. Se ven afectados tanto el inicio como el mantenimiento del sueño.
- hongo reishiCientífico
Un ECA paralelo de 8 semanas presentado en la conferencia SLEEP 2026 (n=218 adultos con insomnio crónico) encontró que el extracto de hongo reishi, 980 mg por noche estandarizado al 6% de triterpenos, redujo las puntuaciones del Índice de Severidad del Insomnio más que la melatonina 5 mg. Análisis clínicos anteriores y un estudio en humanos de 2022 también mostraron que el reishi redujo el tiempo de inicio del sueño y aumentó la duración total del sueño. El mecanismo involucra la modulación GABAérgica y la calma del eje HPA.
- RhodiolaCientífico
Un estudio piloto en humanos publicado (PMC 2024) evaluó una combinación de extractos de Rhodiola rosea y Nelumbo nucifera (750 mg/día durante dos semanas) en 20 adultos con insomnio subumbral y encontró mejoras significativas en las puntuaciones de ISI y PSQI. Se propone como mecanismo principal la reducción adaptogénica del estrés y el cortisol atribuida a la Rhodiola. La evidencia es preliminar, basada en un ensayo pequeño con un producto combinado y sin grupo de control con placebo.
- rosaCientífico
Múltiples ECAs y una revisión sistemática con metanálisis han evaluado la aromaterapia con Rosa damascena para la calidad del sueño, encontrando efectos positivos en los desenlaces del sueño en diferentes poblaciones. Un metanálisis de 2025 que incluyó 28 ECAs concluyó que la aromaterapia con Rosa damascena "puede tener un efecto positivo en la mejora de la calidad del sueño". Un ensayo clínico que comparó preparaciones de pétalos de rosa también mostró beneficios en el insomnio.
- azafránCientífico
El azafrán (Crocus sativus) y sus componentes activos, la crocina y el safranal, cuentan con evidencia de ECA en la mejora de la calidad del sueño y la reducción de la gravedad del insomnio. Los mecanismos incluyen la inhibición de la recaptación de serotonina y la modulación de los receptores GABA. Un amplio ECA doble ciego ha evaluado específicamente sus efectos en adultos con insomnio moderado.
- schisandraCientífico
En la Medicina Tradicional China (MTC), la schisandra se ha utilizado durante siglos para tratar el insomnio, las palpitaciones y el sueño perturbado por sueños al 'calmar el shen (espíritu)'. Un estudio de PubMed (2021) mostró que la schisandra y la schisandra procesada con vino promovieron el sueño NREM y modularon la actividad del eje HPA para aliviar la disfunción cardiovascular asociada con el insomnio en modelos de ratas. Los textos de MTC la clasifican como una hierba primaria para el insomnio inducido por el estrés.
- EsquizandrinasCientífico
La esquizandrina B acorta significativamente la latencia del sueño, aumenta la duración del sueño y mejora los índices de calidad del sueño en modelos con roedores mediante la elevación de la relación GABA/glutamato y la regulación positiva de los receptores GABA-A. La MTC documenta el uso de Wu Wei Zi para el insomnio debido a la deficiencia de yin de corazón-riñón desde hace siglos. Faltan ECA en humanos que evalúen específicamente las esquizandrinas para el insomnio.
- EsclerocioCientífico
El extracto de esclerocio de Poria cocos mejora la calidad del sueño tanto en modelos animales como en un pequeño ensayo clínico en humanos (n=21), aumentando la duración total del sueño y el sueño NREM mediante mecanismos GABAérgicos. El ácido pachímico se identifica como el compuesto activo clave que modula el sistema GABAérgico.
- árbol de sedaCientífico
A. julibrissin es la medicina herbal china más recetada para el insomnio en Taiwán y cuenta con evidencia mecanística preclínica sustancial. Los glucósidos de flavonol de sus flores aumentan la duración del sueño inducido por pentobarbital en ratones de manera dependiente de la dosis. Múltiples constituyentes actúan sobre las vías GABAérgicas y serotoninérgicas relevantes para el sueño.
- Raíz de valerianaCientífico
La raíz de valeriana (Valeriana officinalis) se ha utilizado como sedante en la medicina tradicional europea durante siglos y ha sido evaluada en numerosos ensayos clínicos. La evidencia sugiere que puede mejorar la calidad del sueño y reducir la latencia del sueño, particularmente en el insomnio crónico, aunque los resultados de los estudios son variados. La Comisión E alemana la ha aprobado para la inquietud y los trastornos del sueño.
- WithanólidosCientífico
Las withanolidas son las principales lactonas esteroidales bioactivas de la Ashwagandha (Withania somnifera) asociadas con sus propiedades adaptogénicas y promotoras del sueño. Los ECA que utilizan extractos estandarizados en withanolidas muestran mejoras significativas en la gravedad del insomnio, la eficiencia del sueño y la latencia del sueño.
- ZincCientífico
El zinc es un mineral traza que desempeña un papel regulador en el metabolismo de la melatonina y en la regulación del ciclo sueño-vigilia. Los ECA respaldan su uso para mejorar la calidad del sueño en poblaciones con alteraciones del sueño, incluidos los trabajadores por turnos y los adultos mayores.
- ámbarTradicional
El Ámbar (Hu Po) es una hierba fundamental de la Medicina Tradicional China (MTC) para el insomnio, utilizada específicamente cuando la falta de sueño se acompaña de palpitaciones, ansiedad o sueño perturbado por sueños. Estudios en animales muestran que el ácido succínico prolonga el sueño inducido por barbitúricos en ratones. No existen ECA en humanos para el ámbar solo en el insomnio.
- anemarrhena asphodeloidesTradicional
Anemarrhena se ha utilizado durante mucho tiempo en la MTC para tratar el insomnio causado por el "calor por deficiencia de yin", particularmente en el contexto de la menopausia, la fiebre y la inquietud nerviosa. Se incorpora en fórmulas sedantes tradicionales y su rizoma está clasificado como sedante en las farmacopeas tradicionales. La evidencia preclínica respalda una actividad sedante leve y moduladora del SNC.
- BacopaTradicional
El insomnio es una de las principales indicaciones tradicionales ayurvédicas de Bacopa, documentada en textos clásicos, incluida la Indian Materia Medica. StatPearls (NIH/NCBI) enumera el insomnio como una indicación ayurvédica principal. Un ECA en humanos (Lopresti 2021) no mostró una mejora significativa en la Escala de Insomnio de Bergen frente a placebo.
- tusílagoTradicional
El insomnio figura entre los usos tradicionales documentados de la petasita (butterbur) en múltiples bases de datos de farmacognosia, incluidas fuentes gubernamentales del NCCIH y RxList. No existe evidencia de ensayos clínicos para esta indicación, y el mecanismo farmacológico por el cual la petasita podría favorecer el sueño no ha sido establecido.
- Amapola de CaliforniaTradicional
La amapola de California (Eschscholzia californica) tiene uso tradicional en la medicina herbal nativa americana y occidental como sedante suave y ayuda para el sueño en casos de insomnio y ansiedad. Contiene alcaloides, incluidos californidina y eschscholtzina, que interactúan con los receptores GABA. La evidencia preclínica respalda su actividad sedante; existen ensayos clínicos limitados.
- Raíz de salvia chinaTradicional
El Danshen se ha utilizado en la MTC (medicina tradicional china) durante al menos dos milenios para el insomnio y la inquietud, clasificado dentro de la acción de "nutrir el corazón para calmar la mente". Esto está bien documentado en textos clásicos de materia médica. La investigación farmacológica confirma las propiedades neuroprotectoras y moduladoras del sueño de la tanshinona IIA, aunque no existen ensayos en humanos dedicados específicamente al sueño.
- Coleus forskohliiTradicional
Coleus forskohlii está documentado en la medicina ayurvédica como un remedio tradicional para el insomnio y las convulsiones. Múltiples fuentes farmacopeicas y etnofarmacológicas confirman este uso. No se han publicado ensayos clínicos en humanos específicamente para el insomnio.
- cornejoTradicional
El dogwood jamaicano (Piscidia erythrina) es una de sus indicaciones tradicionales principales, particularmente para el insomnio provocado por dolor, tensión nerviosa o ansiedad. Estudios en roedores respaldan efectos depresores del sistema nervioso central y sedantes. Está incluido en la British Herbal Pharmacopoeia para este uso. No existen ensayos clínicos en humanos.
- geranioTradicional
El geranio se ha utilizado tradicionalmente como sedante y relajante nervioso para promover el sueño. Un ECA en enfermeras de UCI que evaluó P. graveolens para la calidad del sueño no encontró un efecto estadísticamente significativo sobre las puntuaciones de sueño, aunque se redujo la fatiga. El uso para promover el sueño sigue siendo principalmente tradicional.
- haliotisTradicional
En la Medicina Tradicional China (MTC), la concha de abulón se incluye en fórmulas para el insomnio relacionado con el ascenso del Yang de Hígado o el Fuego de Hígado, en los que la inquietud y la incapacidad para dormir se acompañan de otros signos de calor. Es un componente de la fórmula Tian Ma Gou Teng Yin, documentada para el tratamiento del vértigo y el insomnio.
- espino blancoTradicional
El espino (hawthorn) tiene uso tradicional como sedante e hipnótico suave en la medicina popular europea. Estudios en animales demuestran actividad depresora del SNC que respalda este uso. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2026 encontró una ausencia total de evidencia de ECA para el espino como agente único para el insomnio, y los datos clínicos disponibles involucran combinaciones de múltiples hierbas.
- InmortalTradicional
El insomnio figura como una indicación tradicional de H. italicum en la medicina popular europea, en países como Italia, España, Portugal y Bosnia y Herzegovina. El mecanismo no está bien caracterizado científicamente y no existen ensayos clínicos sobre el insomnio.
- inositol nicotinatoTradicional
El inositol nicotinato aparece en múltiples fuentes clínicas y monografías de suplementos como uso tradicional para los problemas de sueño (insomnio). RxList, WebMD y Wikipedia incluyen el insomnio entre sus usos citados. Sin embargo, no se han identificado ensayos clínicos que evalúen específicamente el IHN para el insomnio, y estas fuentes señalan de manera consistente que se necesita más evidencia.
- jiaogulanTradicional
El jiaogulan se ha utilizado tradicionalmente en el sur de China para las dificultades de sueño y figura en la monografía de RxList como un uso tradicional para el insomnio. No se ha realizado ningún ECA dedicado en humanos con el insomnio como criterio de valoración principal; el efecto se atribuye a sus propiedades adaptógenas moduladoras del eje HPA.
- LactucariumTradicional
El lactucario es el látex seco de la lechuga silvestre (Lactuca virosa o Lactuca sativa), utilizado históricamente en la medicina europea y estadounidense del siglo XIX como agente sedante e hipnótico. Las lactonas sesquiterpénicas activas, incluidas la lactucina y la lactucopicrina, han demostrado actividad sedante. El uso tradicional para el insomnio y la inquietud está bien documentado.
- LactucopicrinaTradicional
La lactucopicrina es una lactona sesquiterpénica de la lechuga silvestre (Lactuca spp.) responsable de parte de las propiedades sedantes e hipnóticas tradicionales de la planta. Los estudios farmacológicos muestran actividad depresora del SNC. Es el compuesto activo clave que sustenta el uso tradicional del lactucario para el insomnio.
- lobeliaTradicional
Para el siglo XIX, se registró el uso de la lobelia para el insomnio como parte de su función más amplia como relajante del SNC y nervino en la práctica ecléctica. El resumen histórico de Drugs.com incluye el insomnio entre las afecciones para las que se utilizaba la lobelia. Ningún estudio clínico ha evaluado esta aplicación.
- hoja de lophatherumTradicional
La hoja de Lophatherum tiene un rol tradicional documentado en la Medicina Tradicional China (MTC) para el tratamiento de la inquietud y el insomnio causados por el "calor que agita el espíritu del Corazón". Los textos clásicos describen su efecto calmante sobre el Shen (espíritu) cuando el exceso de calor genera irritabilidad y trastornos del sueño. No existen estudios clínicos ni farmacológicos que aborden específicamente los resultados relacionados con el insomnio.
- MejoranaTradicional
La mejorana está documentada en la medicina popular marroquí para el insomnio, y sus propiedades sedantes son reconocidas en la herbolaria tradicional. El ECA de aromaterapia de 2023 que demostró una reducción de la ansiedad proporciona respaldo humano indirecto para la acción sedante-ansiolítica.
- ArtemisaTradicional
A. vulgaris está documentada en preparaciones homeopáticas reconocidas por la Farmacopea Europea y en múltiples sistemas tradicionales para el insomnio y los trastornos del sueño, incluido el sonambulismo. Los compuestos fenólicos inhibidores de la MAO presentes en la planta proporcionan una plausibilidad mecanística para la sedación del sistema nervioso. No existen ensayos clínicos en humanos sobre el sueño con artemisa (mugwort).
- OphiopogonTradicional
Ophiopogon japonicus se prescribe en la MTC para el insomnio y la irritabilidad causados por la deficiencia de yin del corazón y el "fuego del corazón". Según la teoría de la MTC, la hierba "elimina el fuego del corazón" y "calma la mente". Se le menciona de manera constante como remedio para el insomnio tanto en la medicina china como en la medicina Kampo japonesa.
- raíz de ophiopogonTradicional
El insomnio es una indicación tradicional documentada de manera consistente para la raíz de ophiopogon en la Farmacopea China, el Shennong's Classic, la Farmacopea Japonesa (16.ª edición) y múltiples fuentes clásicas de la MTC y el Kampo. Se prescribe para el insomnio derivado de la deficiencia de yin del corazón y la inquietud (vexación). No existen ensayos clínicos en humanos sobre el sueño con monoterapia de O. japonicus.
- naranjaTradicional
El azahar y la cáscara de naranja tienen un uso tradicional documentado para el insomnio en la medicina herbaria europea, china y del Medio Oriente. Los efectos calmantes del aceite esencial de naranja sobre el sistema nervioso, documentados en estudios clínicos relacionados con la ansiedad, brindan un respaldo indirecto a esta indicación tradicional.
- melocotónTradicional
La hoja de durazno se clasifica como levemente sedante en la herbolaria tradicional, y la planta se ha utilizado en la medicina popular para el apoyo del sistema nervioso, incluyendo afecciones relacionadas con el sueño. Esto constituye una extensión de las propiedades sedantes/nervinas documentadas.
- raíz de polygalaTradicional
El insomnio es una de las indicaciones históricamente más documentadas para la raíz de Polygala en la MTC. Estudios en animales muestran que las fracciones de saponinas prolongan el tiempo de sueño y modulan el GABA, la serotonina y la norepinefrina. Existe un pequeño número de observaciones en humanos, pero faltan ECA en humanos dedicados específicamente al insomnio como criterio de valoración principal.
- amapolaTradicional
El uso sedante y promotor del sueño de la amapola está documentado en las tradiciones de la medicina unani, ayurvédica y popular occidental. Las preparaciones de amapola de opio se utilizaron históricamente para inducir el sueño mediante la depresión opioide del sistema nervioso central. La amapola común (Papaver rhoeas) contiene el alcaloide sedante suave rheadina y cuenta con una tradición paralela como infusión para dormir, particularmente en niños.
- aligustreTradicional
El insomnio es una indicación tradicional documentada de la Medicina Tradicional China (MTC) para Ligustrum lucidum, atribuida a sus propiedades nutritivas del yin para el hígado y los riñones. El MSKCC señala explícitamente este uso, pero indica que no existen datos clínicos que lo respalden. Las indicaciones tradicionales aparecen en múltiples fuentes farmacopeicas y etnobotánicas.
- RehmanniaTradicional
La Rehmannia cruda (Sheng Di Huang) se prescribe en la MTC (Medicina Tradicional China) para el insomnio asociado con la deficiencia de Yin, caracterizado por inquietud, sudores nocturnos y sensaciones de calor. Es un ingrediente fundamental de fórmulas como el Tian Wang Bu Xin Dan, utilizado para las alteraciones del sueño relacionadas con la deficiencia de Yin del corazón y el riñón. La monografía de la farmacopea de Restorative Medicine también señala que la deficiencia de sangre con palpitaciones e insomnio es una indicación clave.
- rehmannia glutinosaTradicional
Rehmannia figura en múltiples referencias de la MTC para el insomnio de tipo deficiencia de sangre que se presenta con palpitaciones cardíacas, mareos e inquietud nocturna. Se combina con otras hierbas nutritivas de la sangre en fórmulas clásicas para las alteraciones del sueño. No existen ensayos independientes en humanos para el insomnio.
- escutelariaTradicional
La escutelaria (Scutellaria lateriflora) es un sedante herbal tradicional de Norteamérica utilizado por pueblos indígenas y en la medicina ecléctica para la nerviosismo y el insomnio. Flavonoides como la baicalina modulan los receptores GABA-A. La evidencia clínica es limitada; los datos preclínicos respaldan su actividad sedante-ansiolítica.
- guanábanaTradicional
Las hojas de guanábana se usan tradicionalmente para tratar el insomnio y poseen propiedades sedantes documentadas en la literatura etnomedicinal y en investigaciones preclínicas tempranas. Las hojas, la corteza y las raíces de A. muricata se han utilizado por sus efectos sedantes y nervinos.
- vid de la liebreTradicional
El pueblo menominee de América del Norte usaba específicamente las hojas de squawvine en una bebida para tratar el insomnio, según se registra en la literatura etnobotánica. La hierba también se menciona en la medicina popular por sus efectos sedantes, atribuidos a sus constituyentes fitoquímicos. No existen ensayos clínicos.
- Hierba de San JuanTradicional
La hierba de San Juan (Hypericum perforatum) tiene un uso tradicional documentado en la medicina herbal europea para afecciones nerviosas y trastornos del sueño. La Comisión E la avala para trastornos psicovegetativos, incluidos los trastornos del sueño. La evidencia clínica para el insomnio se refiere principalmente al contexto de la alteración del sueño asociada a la depresión.
- junco dulceTradicional
El cálamo (A. calamus) figura en la farmacología ayurvédica como sedante y depresor del SNC, con uso tradicional para el insomnio y la histeria. Estudios en animales confirman propiedades sedantes e hipnóticas atribuibles a los componentes asarona. No se han identificado ensayos clínicos en humanos sobre el insomnio como criterio de valoración principal.
- BacopaTradicional
El insomnio se encuentra entre las principales indicaciones tradicionales ayurvédicas para el Bacopa monnieri. Esta hierba está documentada en textos tradicionales y registros etnobotánicos como tratamiento para el insomnio, y algunos ECA modernos han reportado mejoras en el sueño como un resultado secundario.
- BetónicaTradicional
La betónica está documentada en la herbolaria tradicional europea y popular como remedio para el insomnio y el sueño deficiente, especialmente el sueño alterado por pensamientos acelerados o tensión nerviosa. Sus acciones sedante y nervina respaldan este uso. No existen datos de ensayos clínicos.
- MilenramaTradicional
La milenrama tiene un uso tradicional como sedante suave y hierba calmante, referenciado en la medicina popular y citado en la literatura publicada como utilizado para el insomnio y la ansiedad. Su actividad documentada sobre el receptor GABA-A proporciona un fundamento mecanístico. No se han realizado ensayos clínicos sobre parámetros relacionados con el sueño.