Magnesio: Una Referencia Integral
1. Identidad y Panorama Químico
El magnesio es un elemento químico con el símbolo Mg y número atómico 12. El magnesio (Mg2+) es el cuarto catión más abundante en el cuerpo humano y un cofactor fundamental en cientos de reacciones enzimáticas que regulan el metabolismo energético, la función neuromuscular, la salud cardiovascular, la integridad ósea, la defensa inmunitaria y el bienestar psicológico. El magnesio es un mineral abundante en el cuerpo, está presente de forma natural en muchos alimentos, se encuentra disponible como suplemento dietético, y está presente en algunos medicamentos como antiácidos y laxantes.
La referencia más antigua conocida al magnesio fue en forma de un mineral que contenía magnesio llamado magnesita, descubierto en la antigua Grecia. El nombre "magnesio" deriva de Magnesia, un distrito de la antigua Grecia donde se encontró este mineral. Joseph Black, un químico escocés, fue fundamental en la identificación del magnesio como elemento en la década de 1750, aunque fue Sir Humphry Davy quien lo aisló por primera vez en 1808.
1.1 Fuentes Naturales
El magnesio forma parte del pigmento verde clorofila, vital para la fotosíntesis en las plantas; por ello, los vegetales de hoja verde son una buena fuente dietética de magnesio. El magnesio también se encuentra en altas concentraciones en pescados, productos lácteos, carnes, cereales integrales y frutos secos. Además, el chocolate, el café y el agua dura contienen una buena cantidad de magnesio.
El magnesio se extrae comúnmente del agua de mar, donde es el tercer componente más común. Como suplemento dietético, el magnesio se encuentra de forma natural en muchos alimentos, incluidas las legumbres, los frutos secos, las semillas, los cereales integrales y los vegetales de hoja verde.
1.2 Formas y Preparaciones Comunes en Suplementos
El magnesio está disponible en una amplia gama de formas de suplementos, clasificadas ampliamente como sales orgánicas e inorgánicas. Los suplementos de magnesio se categorizan ampliamente en compuestos orgánicos e inorgánicos. Las formas orgánicas, como el citrato, glicinato, lactato o malato de magnesio, implican magnesio quelado con moléculas orgánicas como aminoácidos o ácidos orgánicos. Estas formas son generalmente más solubles y tienen mayor biodisponibilidad. Las formas inorgánicas, como el óxido, sulfato y cloruro de magnesio, están unidas a sales inorgánicas y tienden a tener menor solubilidad y tasas de absorción.
- Citrato de magnesio: Una de las formas más biodisponibles, con alta solubilidad en agua, lo que conduce a una absorción eficiente. El citrato de magnesio presentó alta solubilidad incluso en agua (55%) y fue sustancialmente más soluble que el óxido de magnesio en todos los estados de secreción ácida.
- Glicinato de magnesio (bisglicinato): El glicinato de magnesio suele recomendarse para personas con sistemas digestivos sensibles, ya que tiende a causar menos efectos secundarios gastrointestinales. También se ha observado la absorción del magnesio quelado con aminoácidos, como el glicinato de magnesio, a través de la vía del transportador de dipéptidos.
- Óxido de magnesio: El óxido de magnesio fue prácticamente insoluble en agua y solo un 43% soluble en secreción ácida máxima simulada. Es la forma más concentrada por peso, pero tiene una biodisponibilidad menor en comparación con las sales orgánicas.
- Aspartato de magnesio: El aspartato de magnesio es una sal de magnesio del ácido aspártico, utilizada comúnmente como suplemento dietético para prevenir y tratar las deficiencias de magnesio. La forma de aspartato muestra alta biodisponibilidad oral y solubilidad en agua, lo que significa que el cuerpo la absorbe eficientemente.
- L-treonato de magnesio: El L-treonato de magnesio ha ganado atención por sus posibles beneficios cognitivos, atribuidos a su capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica, aunque se necesita más investigación para comprender plenamente su eficacia en este contexto.
- Carbonato de magnesio: El carbonato de magnesio es un remedio común de venta libre para la acidez estomacal y la indigestión causadas por exceso de ácido gástrico; sin embargo, debe usarse solo para alivio a corto plazo, ya que el uso prolongado puede provocar molestias digestivas.
- Sulfato de magnesio (sal de Epsom): Históricamente, las aguas minerales ricas en magnesio se consumían por sus supuestos beneficios para la salud, y las sales de Epsom (sulfato de magnesio) se han utilizado durante siglos por sus propiedades calmantes.
El magnesio está disponible en suplementos multivitamínicos-minerales y otros suplementos dietéticos. Las formas de magnesio en los suplementos dietéticos que el cuerpo absorbe con mayor facilidad son el aspartato de magnesio, el citrato de magnesio, el lactato de magnesio y el cloruro de magnesio. El magnesio también se incluye en algunos laxantes y en algunos productos para tratar la acidez estomacal y la indigestión.
2. Uso Tradicional e Histórico
Varios autores antiguos, en particular Hipócrates II, Claudio Galeno y Sorano de Éfeso, describieron el profundo efecto laxante de la sal marina y de la dolomita triturada, así como un efecto positivo en la psique al beber aguas minerales de manantiales que la ciencia moderna determinó que eran ricos en magnesio, litio y bromo.
El efecto laxante de las aguas minerales de algunos manantiales ricos en magnesio, o de las sales extraídas de dichos manantiales, era conocido en la Edad Media. Más tarde, Paracelso descubrió que estas sales podían ser útiles no solo como laxante, sino también como sedante. En 1707, Massimiliano Valentini obtuvo por primera vez óxido de magnesio, que inmediatamente encontró uso en medicina, como antiácido, como laxante suave y como polvo para la piel.
El magnesio se utilizó como remedio curativo desde la antigüedad, en forma de laxantes y sales de Epsom. En la década de 1600, el agua del famoso manantial de Epsom descubierto en Inglaterra fue un remedio popular, utilizado como remedio interno y purificador de la sangre. En el siglo XVII, el manantial curativo de Epsom, en Inglaterra, se hizo famoso. El agua allí era rica en sulfato de magnesio, y los habitantes locales pronto notaron sus efectos depurativos y calmantes.
Los antiguos griegos y romanos usaban la magnesita con fines medicinales, creyendo que tenía propiedades curativas. En el antiguo Egipto, los registros ilustran el uso de sales ricas en minerales, incluido el magnesio, para la momificación y los remedios medicinales.
El magnesio ha sido reconocido por sus beneficios para la salud desde la antigüedad, y su uso está documentado en sistemas de medicina tradicional como el Ayurveda y la Medicina Tradicional China (MTC). En la medicina tradicional china (MTC), el equilibrio lo es todo. El magnesio aparecía a menudo en polvos y tónicos a base de minerales utilizados para restaurar la armonía en el cuerpo. Las sales de magnesio ayudaban a eliminar el calor del cuerpo, reducir la inflamación y regular la digestión. El Ayurveda, el antiguo sistema de medicina de la India, también utilizaba arcillas y sales ricas en magnesio. Los practicantes las usaban para calmar la piel, apoyar la desintoxicación y reducir la ansiedad. La sal de roca, que contiene magnesio, a menudo formaba parte de los remedios digestivos y para la piel.
En 1926, Jacques Leroy fue el primero en demostrar la importancia vital del magnesio para la fisiología de los animales.
3. Constituyentes Clave, Compuestos Activos y Mecanismos de Acción
A diferencia de los suplementos botánicos que contienen diversos fitoquímicos, la actividad del magnesio reside en el ion Mg2+ en sí mismo. Sus funciones biológicas son extensas y multifacéticas.
3.1 Cofactor Enzimático
El magnesio es un cofactor en más de 300 sistemas enzimáticos que regulan diversas reacciones bioquímicas en el cuerpo, incluidas la síntesis de proteínas, la función muscular y nerviosa, el control de la glucosa sanguínea y la regulación de la presión arterial. El magnesio es necesario para la producción de energía, la fosforilación oxidativa y la glucólisis.
La transferencia de fosforilo es una reacción fundamental en la señalización celular y el metabolismo que requiere al Mg2+ como cofactor esencial. Si bien la función principal del Mg2+ es la activación electrostática de sustratos como el ATP, el espectro completo de mecanismos catalíticos ejercidos por el Mg2+ no se conoce por completo. El catión divalente activa el grupo fosforilo atacado y/o el grupo saliente del ATP mediante neutralización de carga, extracción de electrones y ajuste de la conformación de la cadena polifosfato.
3.2 Síntesis de ATP
El Mg2+ desempeña un papel fundamental en la formación del estado de transición durante la síntesis de ATP catalizada por las ATP sintasas, un papel que involucra tanto su coordinación preferencial con el fosfato como el reposicionamiento del bucle P (P-loop). Esto hace que el magnesio sea indispensable para la generación de energía celular en prácticamente todos los tejidos.
3.3 Transporte de Iones y Na/K-ATPasa
El Mg2+ es un cofactor esencial para la activación de la hidrólisis enzimática de ATP en la Na,K-ATPasa sin ser transportado a través de la membrana celular. Además, se han recopilado evidencias experimentales que muestran que los iones Mg2+ tienen un efecto regulador sobre el transporte de iones al interactuar con el lado citoplasmático de la bomba iónica.
3.4 Metabolismo Óseo
El magnesio participa en la formación ósea e influye en las actividades de los osteoblastos y osteoclastos. El magnesio también afecta las concentraciones tanto de la hormona paratiroidea como de la forma activa de la vitamina D, que son reguladores principales de la homeostasis ósea.
3.5 Función Neurológica
El magnesio modula la excitabilidad neuronal mediante el antagonismo de los canales de calcio dependientes de voltaje y el bloqueo de los receptores N-metil-D-aspartato (NMDA), atenuando así la depresión cortical propagada y la activación trigeminovascular, ambos mecanismos centrales de la migraña.
3.6 Inflamación
Un mecanismo hipotetizado que provoca efectos beneficiosos sobre los resultados de salud es la acción del magnesio sobre los parámetros inflamatorios séricos. Entre 2,484 artículos examinados inicialmente, se incluyeron 17 ensayos controlados aleatorizados (889 participantes; edad media: 46 años; mujeres: 62.5%) en un metaanálisis de 2022. En general, se observó un bajo riesgo de sesgo. En el metaanálisis, la suplementación con magnesio disminuyó significativamente la proteína C-reactiva (PCR) sérica y aumentó los niveles de óxido nítrico (NO).
4. Evidencia Científica por Área de Uso
4.1 Salud Cardiovascular y Presión Arterial
En 2022, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) aprobó una declaración de propiedades saludables calificada para alimentos convencionales y suplementos dietéticos que contienen magnesio. Un ejemplo de esta declaración establece: "Consumir dietas con magnesio adecuado puede reducir el riesgo de presión arterial alta (hipertensión). Sin embargo, la FDA ha concluido que la evidencia es inconsistente y no concluyente." La FDA también especifica que los alimentos y suplementos dietéticos que llevan esta declaración en sus etiquetas deben proporcionar al menos 84 mg de magnesio por porción y, en el caso de los suplementos dietéticos, no más de 350 mg.
La revisión de evidencia más reciente de la FDA de Estados Unidos en 2022 identificó evidencia de apoyo pero no concluyente de que las dietas con magnesio adecuado reducen la hipertensión. De los metaanálisis realizados hasta la fecha, 2 de los que revisaron ensayos controlados aleatorizados encontraron reducciones pequeñas pero significativas en la presión arterial sistólica (PAS) y la presión arterial diastólica (PAD), 1 encontró que la suplementación con magnesio redujo la PAD pero no la PAS en personas hipertensas, y 1 revisión no encontró efecto de la suplementación oral de magnesio sobre la presión arterial.
El estudio Atherosclerosis Risk in Communities evaluó los factores de riesgo de enfermedad cardíaca y los niveles de magnesio sérico en una cohorte de 14,232 hombres y mujeres blancos y afroamericanos de entre 45 y 64 años al inicio del estudio. Este amplio estudio prospectivo representa una de las evidencias epidemiológicas más sólidas en esta área.
Solidez de la evidencia: Las asociaciones epidemiológicas son razonablemente consistentes en cuanto al beneficio cardiovascular; sin embargo, la evidencia de ECA para la reducción de la presión arterial es mixta, y la FDA caracteriza el conjunto de la evidencia como inconsistente y no concluyente.
4.2 Diabetes Tipo 2 y Control Glucémico
Estudios previos han demostrado que la diabetes suele ir acompañada de un menor estado de magnesio. El magnesio ha sido implicado en la fisiopatología de la diabetes tipo 2, ya que la deficiencia de magnesio contribuye a la resistencia a la insulina y al metabolismo alterado de la glucosa.
Análisis conjuntos de 24 ensayos controlados aleatorizados con 1,325 personas con diabetes tipo 2 (DT2) revelaron que los sujetos que recibieron suplementación con magnesio tuvieron reducciones estadísticamente significativas en la glucosa plasmática en ayunas, la hemoglobina glucosilada, la presión arterial sistólica y la presión arterial diastólica.
Un metaanálisis de 23 ensayos controlados aleatorizados con 1,345 participantes evaluó los efectos de la suplementación con magnesio sobre el control glucémico en la diabetes mellitus tipo 2. La suplementación con magnesio aumentó significativamente los niveles séricos de magnesio y redujo los niveles de glucosa sanguínea en ayunas; sin embargo, el impacto sobre la hemoglobina glucosilada fue mínimo. El análisis por subgrupos mostró una mayor reducción de la hemoglobina glucosilada entre los participantes de ≥65 años y aquellos que recibieron duraciones más prolongadas de suplementación.
A pesar de la abundancia de investigación, la eficacia de los suplementos de magnesio para el control glucémico en pacientes diabéticos sigue sin ser concluyente.
Tras la suplementación con magnesio en una revisión sistemática y metaanálisis, se observó una mejora significativa en la glucosa plasmática en ayunas, el colesterol HDL, el colesterol LDL, los triglicéridos plasmáticos y la presión arterial sistólica. Durante el análisis por subgrupos, se observó un efecto más beneficioso de la suplementación con magnesio en los sujetos diabéticos con hipomagnesemia.
En un pequeño ensayo controlado aleatorizado realizado en 2018 con 42 pacientes, los investigadores encontraron que, para pacientes con diabetes tipo 2, la suplementación oral con magnesio puede mejorar los indicadores de control glucémico y reducir la resistencia a la insulina. Específicamente, los participantes que tomaron 250 mg al día de magnesio elemental durante 3 meses experimentaron mejoras significativas en los niveles de insulina y la HbA1c.
Solidez de la evidencia: Moderada. Múltiples metaanálisis de ECA muestran reducciones estadísticamente significativas en la glucosa sanguínea en ayunas. El efecto sobre la HbA1c es menor y menos consistente. Los beneficios parecen más sólidos en personas con hipomagnesemia preexistente. Se necesitan ECA más amplios y de mayor duración antes de poder emitir directrices clínicas definitivas.
4.3 Calidad del Sueño
El magnesio, en particular, es popular en las redes sociales para el tratamiento de la ansiedad y el insomnio. Mientras tanto, los estudios preclínicos respaldan las asociaciones entre el estado de magnesio, la calidad del sueño y los síntomas de ansiedad. No está claro en qué medida estas afirmaciones se basan en evidencia.
Una revisión sistemática de 2021 encontró solo tres ensayos controlados aleatorizados, con un total de 151 participantes, que evaluaban los efectos del magnesio sobre el sueño. Los resultados sugirieron que el magnesio ayudó a las personas a conciliar el sueño 17 minutos más rápido, pero no encontraron que las personas durmieran más tiempo, y los ensayos eran de baja calidad. Un estudio de 2022 con casi 4,000 participantes encontró una mejora marginal en la calidad del sueño, pero se trató de un ensayo observacional. Una revisión sistemática de 2023 también observó beneficios en ensayos observacionales, pero solo resultados contradictorios en ensayos controlados aleatorizados. Estos también tuvieron pocos participantes, y la duración del ensayo fue demasiado corta para arrojar respuestas significativas.
La revisión sistemática más reciente, de 2024, investigó el impacto del magnesio sobre la ansiedad y el sueño. Cinco de ocho estudios encontraron mejoras en el sueño, mientras que dos estudios no mostraron beneficio, y uno tuvo resultados mixtos.
Un ensayo de 2025 encontró que 28 días de suplementación (250 mg de magnesio elemental como bisglicinato de magnesio, con 1,523 mg de glicina) resultaron en mejoras modestas pero estadísticamente significativas en las puntuaciones del índice de gravedad del insomnio (ISI, por sus siglas en inglés) (tamaño del efecto d = 0.2) en adultos con síntomas de insomnio primario autoinformado.
Una revisión sistemática confirmó que la calidad de la literatura es deficiente para que los médicos puedan hacer recomendaciones bien fundamentadas sobre el uso de magnesio oral para adultos mayores con insomnio.
Solidez de la evidencia: Preliminar a débil para la evidencia de ECA dedicados. Aunque los datos observacionales y el trabajo preclínico son sugerentes, los pocos ECA realizados hasta la fecha son pequeños, de corta duración e inconsistentes en su diseño. Los efectos relacionados con el sueño no pueden confirmarse de manera definitiva con la evidencia actual.
4.4 Ansiedad y Estado de Ánimo
Una revisión sistemática de 2017 concluyó que alrededor de la mitad de los estudios que examinaron el magnesio y la ansiedad encontraron un efecto positivo, pero los estudios eran de mala calidad. Un ensayo ligeramente más grande encontró de manera similar mejoras en los síntomas de ansiedad y estrés, y una revisión sistemática de 2020 encontró beneficios para los síntomas de depresión leve y la ansiedad. Pero los beneficios no se manifestaron en estudios específicos en personas con trastorno de pánico o trastorno de ansiedad generalizada.
Una revisión sistemática de 2024 encontró que cinco de siete estudios mostraron mejoras en la ansiedad reportada por los participantes.
Un pequeño estudio de 2022 encontró que los pacientes de cirugía a corazón abierto que recibieron magnesio tuvieron menores niveles de ansiedad y depresión, lo que sugiere un beneficio a corto plazo tras experiencias generadoras de ansiedad.
Solidez de la evidencia: Débil a preliminar. La mayoría de los ECA en esta área son pequeños y de baja calidad metodológica. La evidencia actualmente no respalda la suplementación con magnesio como tratamiento para los trastornos de ansiedad diagnosticados.
4.5 Prevención y Tratamiento de la Migraña
Un bajo estado de magnesio se ha asociado con disfunción neurológica, particularmente migrañas. El magnesio modula la excitabilidad neuronal mediante el antagonismo de los canales de calcio dependientes de voltaje y el bloqueo de los receptores NMDA, atenuando así la depresión cortical propagada y la activación trigeminovascular, ambos mecanismos centrales de la migraña. Los estudios observacionales han reportado concentraciones circulantes de magnesio más bajas en pacientes con migraña.
La evidencia acumulada de informes de casos, estudios de casos y controles, estudios observacionales y ensayos aleatorizados controlados con placebo ha demostrado la eficacia de la suplementación con magnesio para aliviar la migraña, tanto de forma aguda como crónica.
La suplementación con magnesio redujo los ataques de migraña (diferencia de medias = −2.51), la gravedad (diferencia de medias = −0.88) y los días de migraña mensuales (diferencia de medias = −1.66) en comparación con el grupo control en una revisión sistemática y metaanálisis de dosis-respuesta de ensayos controlados aleatorizados.
Una revisión sistemática utilizó seis ensayos controlados aleatorizados (ECA) para evaluar el uso de la suplementación oral con magnesio como profilaxis en la migraña, publicados entre 1991 y 2021.
La National Headache Foundation sugiere una dosis diaria de 400–600 mg de magnesio para reducir la frecuencia de los ataques de migraña; sin embargo, dado que esto excede la RDA, puede provocar efectos secundarios (p. ej., debilidad muscular, diarrea) en algunas personas y puede no ser seguro con ciertas condiciones médicas. Recomiendan discutir el uso de suplementos de magnesio de alta dosis con un médico.
Para el uso intravenoso agudo, un metaanálisis de cinco ECA que totalizaron 295 pacientes encontró que el porcentaje de pacientes que experimentaron alivio del dolor de cabeza a los 30 minutos fue un 7% menor en los grupos de magnesio en comparación con los controles, y el porcentaje que experimentó efectos secundarios o eventos adversos fue mayor en los grupos de magnesio en un 37%.
Solidez de la evidencia: Moderada para la profilaxis oral. Los metaanálisis de ECA sugieren una reducción en la frecuencia y gravedad de la migraña con la suplementación oral. La evidencia para el tratamiento intravenoso agudo en entornos de urgencias es mixta y está limitada por tamaños de muestra pequeños.
4.6 Salud Ósea y Osteoporosis
El magnesio participa en la formación ósea e influye en las actividades de los osteoblastos y osteoclastos. El magnesio también afecta las concentraciones tanto de la hormona paratiroidea como de la forma activa de la vitamina D, que son reguladores principales de la homeostasis ósea.
La osteoporosis es un área en la que el magnesio desempeña un papel en el desarrollo de huesos sanos. Las personas con niveles más altos de magnesio podrían tener una mayor densidad mineral ósea. Esto es importante para ayudar a reducir el riesgo de fracturas óseas asociadas con la osteoporosis.
Un estudio a corto plazo encontró que 290 mg/día de magnesio elemental (como citrato de magnesio) durante 30 días en 20 mujeres posmenopáusicas con osteoporosis suprimió el recambio óseo en comparación con el placebo, lo que sugiere que la pérdida ósea disminuyó. Las dietas que proporcionan los niveles recomendados de magnesio mejoran la salud ósea, pero se necesita más investigación para dilucidar el papel del magnesio en la prevención y el manejo de la osteoporosis.
Otros estudios han reportado niveles bajos de magnesio sérico en mujeres con osteoporosis. Sin embargo, se necesita más investigación para determinar si los suplementos de magnesio pueden ayudar a prevenir o tratar la osteoporosis.
Se necesitan futuros estudios clínicos bien diseñados y a largo plazo para definir mejor las relaciones dosis-respuesta, optimizar las estrategias de suplementación y determinar en qué medida el magnesio debe incorporarse en los enfoques estándar de prevención y tratamiento de la osteoporosis.
Solidez de la evidencia: Preliminar. Las asociaciones entre el estado de magnesio y la densidad ósea son epidemiológicamente consistentes, pero la evidencia de ensayos clínicos sobre los resultados de la suplementación es limitada y a corto plazo. Actualmente no hay evidencia definitiva de ECA que respalde la suplementación con magnesio como intervención independiente para el manejo de la osteoporosis.
4.7 Inflamación y Estrés Oxidativo
Entre 889 participantes de 17 ECA (edad media: 46 años; mujeres: 62.5%) en un metaanálisis de 2022, en general se observó un bajo riesgo de sesgo. La suplementación con magnesio disminuyó significativamente la proteína C-reactiva (PCR) sérica y aumentó los niveles de óxido nítrico (NO).
Solidez de la evidencia: Moderada para la reducción de biomarcadores (PCR, NO). La relevancia clínica de estos cambios en biomarcadores para resultados clínicos duros como la morbilidad o la mortalidad requiere mayor investigación en ensayos de mayor duración.
5. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas con el Magnesio
A pesar de las funciones esenciales del magnesio, la deficiencia de magnesio sigue siendo común en todo el mundo, impulsada por una ingesta dietética inadecuada, enfermedades crónicas, el uso de medicamentos y factores del estilo de vida. Un bajo estado de magnesio se asocia con hipertensión, diabetes tipo 2, osteoporosis, migrañas, depresión e inflamación crónica, mientras que una ingesta suficiente respalda la resiliencia cardiometabólica, la fortaleza esquelética, la estabilidad neurológica y el envejecimiento saludable.
La evidencia de Nivel I respalda el uso del magnesio en la prevención y el tratamiento de muchas condiciones de salud comunes, incluidas la cefalea migrañosa, el síndrome metabólico, la diabetes, la hiperlipidemia, el asma, el síndrome premenstrual, la preeclampsia y varias arritmias cardíacas.
La evidencia emergente confirma que casi dos tercios de la población en el mundo occidental no alcanza la ingesta diaria recomendada de magnesio, un problema de deficiencia que contribuye a diversas condiciones de salud.
- Sistema musculoesquelético: La deficiencia de magnesio puede tener efectos profundos en la salud, provocando síntomas como calambres musculares, fatiga, debilidad y anomalías cardiovasculares.
- Sistema nervioso: El magnesio regula la actividad de los receptores NMDA y modula la excitabilidad neuronal, con implicaciones para la migraña, el sueño y el estado de ánimo.
- Sistema cardiovascular: La deficiencia crónica de magnesio se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV), diabetes tipo 2, osteoporosis y cefaleas migrañosas.
- Sistema endocrino/metabólico: El magnesio participa en la secreción de insulina y en la señalización del receptor de insulina, y su deficiencia está vinculada a la resistencia a la insulina.
- Sistema esquelético: El magnesio influye en la actividad de los osteoblastos y osteoclastos y afecta las concentraciones de vitamina D y hormona paratiroidea.
- Sistema inmunitario: La suplementación con magnesio se asocia con reducciones en los marcadores de inflamación sistémica, incluida la PCR.
6. Deficiencia: Síntomas y Prevalencia
Los signos y síntomas tempranos de la deficiencia de magnesio incluyen pérdida de apetito, náuseas, vómitos, fatiga y debilidad. A medida que la deficiencia de magnesio empeora, pueden ocurrir entumecimiento, hormigueo, contracciones y calambres musculares, convulsiones, cambios de personalidad, ritmos cardíacos anormales y espasmos coronarios. La deficiencia grave de magnesio puede alterar la homeostasis mineral y causar hipocalcemia (niveles bajos de calcio sérico) o hipopotasemia (niveles bajos de potasio sérico).
Las dietas de la mayoría de las personas en Estados Unidos proporcionan menos de las cantidades recomendadas de magnesio. Los hombres mayores de 70 años y las adolescentes son los más propensos a tener ingestas bajas de magnesio.
Se estima que entre el 56 y el 68% de los estadounidenses no obtienen suficiente magnesio en su dieta diaria para cumplir con la ingesta diaria recomendada.
A medida que envejecemos, la absorción y retención de magnesio pueden disminuir, lo que lleva a deficiencia y consecuencias para la salud. Las personas mayores son más susceptibles a la deficiencia de magnesio debido a factores como la disminución de la absorción a partir de los alimentos, el mayor uso de medicamentos (los diuréticos pueden agotar el magnesio) y posibles restricciones dietéticas.
7. Dosis: Ingestas Recomendadas y Dosis Utilizadas en Estudios
7.1 Ingestas Dietéticas Recomendadas (RDA)
La Ingesta Dietética Recomendada (RDA) de magnesio varía según la edad, el sexo y la etapa de vida. La RDA para hombres adultos es de 400–420 mg/día, mientras que para mujeres adultas es de 310–320 mg/día. Durante el embarazo y la lactancia, los requerimientos de magnesio aumentan para apoyar la salud materna y fetal.
El embarazo requiere aproximadamente 350–360 mg diarios y la lactancia, 310–320 mg. El Nivel Máximo Tolerable de Ingesta (UL) para el magnesio es de 350 miligramos solo a partir de suplementos.
7.2 Dosis Utilizadas en Estudios Clínicos
- Rango general de suplementación (metaanálisis): La dosis de magnesio varió aproximadamente entre 243 y 973 mg/día en los estudios revisados por el NIH ODS.
- Diabetes tipo 2 (ECA pequeño): Los participantes que tomaron 250 mg al día de magnesio elemental durante 3 meses experimentaron mejoras significativas en los niveles de insulina y HbA1c.
- Osteoporosis (ECA a corto plazo): 290 mg/día de magnesio elemental (como citrato de magnesio) durante 30 días en 20 mujeres posmenopáusicas con osteoporosis suprimió el recambio óseo en comparación con el placebo.
- Profilaxis de la migraña: La National Headache Foundation sugiere una dosis diaria de 400–600 mg de magnesio para reducir la frecuencia de los ataques de migraña.
- Sueño (ECA): 28 días de suplementación con 250 mg de magnesio elemental (como bisglicinato de magnesio, 1,523 mg de glicina) resultaron en mejoras modestas pero estadísticamente significativas en las puntuaciones del índice de gravedad del insomnio (ISI).
7.3 El Debate sobre el Nivel Máximo Tolerable de Ingesta (UL)
La Junta de Alimentos y Nutrición (FNB) ha establecido los UL para el magnesio suplementario en lactantes, niños y adultos sanos. Para muchos grupos de edad, el UL parece ser más bajo que la RDA. Esto ocurre porque las RDA incluyen el magnesio proveniente de todas las fuentes —alimentos, bebidas, suplementos dietéticos y medicamentos—, mientras que los UL solo incluyen el magnesio de los suplementos dietéticos y medicamentos, y no incluyen el magnesio presente de forma natural en alimentos y bebidas.
Los datos indican que se pueden consumir dosis superiores al UL actual para los suplementos de magnesio sin eventos adversos. Estos datos actualizados sugieren que aumentar el nivel máximo tolerable de ingesta para los suplementos de magnesio es seguro y podría disminuir la prevalencia de personas que no cubren su necesidad de este nutriente, lo cual contribuye a la protección contra numerosas enfermedades crónicas.
Los suplementos en dosis altas pueden provocar diarrea, náuseas y calambres en algunas personas. El magnesio adicional proveniente de los alimentos es seguro porque los riñones eliminarán el exceso en la orina.
8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Farmacológicas
8.1 Efectos Adversos del Magnesio Suplementario
Los suplementos de magnesio pueden causar náuseas, calambres y diarrea. Los suplementos de magnesio a menudo causan un ablandamiento de las heces y se utilizan con este propósito. Los efectos secundarios más comunes del magnesio son problemas relacionados con el estómago. Los efectos secundarios generalmente ocurren con dosis más altas y también son más comunes con las formas inorgánicas de magnesio, como el óxido de magnesio.
Un metaanálisis encontró solo diferencias menores en las alteraciones gastrointestinales entre los grupos que recibieron placebo frente a 520 mg de Mg/día, pero las tasas de abandono no fueron significativamente diferentes entre los grupos. Otro metaanálisis encontró que 3 de 13 estudios (con dosis de 120–973 mg/día) reportaron diarrea que llevó al abandono del estudio.
8.2 Interacciones Farmacológicas
Varios medicamentos, incluidos los diuréticos y los inhibidores de la bomba de protones, pueden causar pérdida de magnesio e hipomagnesemia. El magnesio y los medicamentos utilizan las mismas vías de transporte y metabolismo en el cuerpo para su absorción intestinal, metabolismo y eliminación. Esto significa que cuando se toman uno o más medicamentos, siempre existe un riesgo potencial de interacción con el estado del magnesio. En consecuencia, la acción de un medicamento puede verse afectada adversamente por el magnesio —por ejemplo, el magnesio, el calcio y el zinc pueden interferir con la absorción gastrointestinal de los antibióticos de tetraciclina— y, al mismo tiempo, la función fisiológica del magnesio puede verse afectada por un medicamento (por ejemplo, los diuréticos que inducen pérdida renal de magnesio).
- Bisfosfonatos: Los suplementos o medicamentos ricos en magnesio pueden disminuir la absorción de los bisfosfonatos orales, como el alendronato (Fosamax®), utilizado para tratar la osteoporosis. El uso de suplementos o medicamentos ricos en magnesio y de bisfosfonatos orales debe separarse por al menos 2 horas.
- Antibióticos de tetraciclina y quinolona: El magnesio puede formar complejos insolubles con las tetraciclinas, como la demeclociclina y la doxiciclina, así como con antibióticos de quinolona como el ciprofloxacino y el levofloxacino. El antibiótico debe tomarse al menos 2 horas antes o 4–6 horas después del magnesio.
- Diuréticos: Los diuréticos se usan comúnmente para reducir la presión arterial y disminuir el líquido en el cuerpo. Dependiendo del tipo, pueden aumentar o disminuir el magnesio en el cuerpo. Los diuréticos de asa y las tiazidas agotan el magnesio a través de una mayor excreción urinaria; los diuréticos ahorradores de potasio, como la amilorida y la espironolactona, reducen la pérdida de magnesio.
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Los medicamentos IBP recetados, cuando se toman durante períodos prolongados (típicamente más de un año), pueden causar hipomagnesemia. En los casos revisados por la FDA, los suplementos de magnesio a menudo elevaron los niveles bajos de magnesio sérico causados por los IBP. Sin embargo, en el 25% de los casos, los suplementos no elevaron los niveles de magnesio y los pacientes tuvieron que suspender el IBP. La FDA aconseja a los profesionales de la salud que consideren medir los niveles de magnesio sérico de los pacientes antes de iniciar un tratamiento prolongado con IBP y que verifiquen periódicamente los niveles de magnesio en estos pacientes.
- Gabapentina: El magnesio puede reducir la absorción de la gabapentina en un 20%, haciéndola menos eficaz.
8.3 Poblaciones con Riesgo Elevado de Deficiencia
Ciertos grupos de personas son más propensos que otros a tener una insuficiencia de magnesio. Estos incluyen a los adultos mayores (debido a la disminución de la absorción), personas con trastornos gastrointestinales, aquellas con diabetes tipo 2, personas con dependencia del alcohol, y personas que toman ciertos medicamentos a largo plazo como se describió anteriormente.
8.4 Toxicidad Grave
La hipermagnesemia (exceso de magnesio) por ingesta suplementaria es rara en personas con función renal normal, ya que los riñones excretan eficientemente el exceso de magnesio. Los signos de una sobredosis de magnesio pueden incluir náuseas, diarrea, presión arterial baja, debilidad muscular y fatiga. En dosis muy altas, el magnesio puede ser fatal. El riesgo se eleva sustancialmente en personas con función renal comprometida.
Referencias
- NIH Office of Dietary Supplements — Magnesium: Health Professional Fact Sheet
- NIH Office of Dietary Supplements — Magnesium Fact Sheet for Consumers
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