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VitabaseCondiciones de Salud

SPM (síndrome premenstrual)

Otros NombresTrastorno Disfórico de la Fase Lútea Tardía
Remedios Naturales10
Ingredientes65
Tabla de contenidos

Otros Nombres

Trastorno Disfórico de la Fase Lútea TardíaDisforia de la fase lútea tardíaTrastorno disfórico de la fase lútea tardíaSíndrome de la fase lútea tardíaLLDDLTFM (Trastorno disfórico premenstrual, por sus siglas en inglés: PMDD)Cambios de ánimo menstrualesMolimina menstrualTrastorno del ánimo relacionado con la menstruaciónMRMDTDPMPMTTrastorno disfórico premenstrualMolimina premenstrualEstrés premenstrualSíndrome premenstrualTensión premenstrualSíndrome de tensión premenstrual

Sinopsis

Síndrome Premenstrual (SPM): Una Referencia Integral en Nutrición y Salud Natural

1. Definición y Presentación Clínica

El síndrome premenstrual (SPM) engloba manifestaciones somáticas y psicológicas clínicamente significativas durante la fase lútea del ciclo menstrual, que provocan malestar sustancial y deterioro de la capacidad funcional. Estos síntomas desaparecen a los pocos días del inicio de la menstruación.

Los síntomas del SPM generalmente se agrupan alrededor de la fase lútea de la ovulación y se resuelven cuando comienza la menstruación o poco después. Los síntomas del SPM pueden ser tanto afectivos (por ejemplo, ansiedad, depresión, irritabilidad) como somáticos (por ejemplo, distensión abdominal, dolor de cabeza, hinchazón).

Los síntomas del SPM incluyen cambios en el apetito, aumento de peso, dolor abdominal, dolor de espalda, dolor lumbar, dolor de cabeza, hinchazón y sensibilidad en los senos, náuseas, constipación, ansiedad, irritabilidad, ira, fatiga, inquietud, cambios de humor y llanto.

La mayoría de las mujeres en edad reproductiva presentan cierto malestar físico o disforia en las semanas previas a la menstruación. Los síntomas suelen ser leves, pero pueden ser lo bastante intensos como para afectar sustancialmente las actividades diarias. Aproximadamente el 5–8% de las mujeres padece así síndrome premenstrual (SPM) severo; la mayoría de estas mujeres también cumple con los criterios para el trastorno disfórico premenstrual (TDPM).

El síndrome premenstrual (SPM) es un trastorno común que afecta a mujeres en edad reproductiva, con una prevalencia mundial estimada del 47,8%, presentando síntomas severos en el 3–8% de los casos, lo que afecta significativamente el funcionamiento diario.

Relación con el TDPM

El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es una forma más severa de SPM, que ha sido incluido como trastorno psiquiátrico en la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). En el TDPM, el estado de ánimo está marcadamente deprimido, y la ansiedad, la irritabilidad y la labilidad emocional son pronunciadas. Pueden presentarse pensamientos suicidas. El interés en las actividades diarias se ve muy disminuido. A diferencia del SPM, el TDPM provoca síntomas lo suficientemente severos como para interferir con las actividades cotidianas o el funcionamiento general.

Diagnóstico

El diagnóstico del SPM es un desafío debido a la ausencia de signos explícitos en el examen físico y a la falta de pruebas diagnósticas. Para un diagnóstico definitivo, los síntomas autoinformados de manera prospectiva deben demostrar un patrón cíclico, y deben excluirse otras patologías psicológicas y la disfunción tiroidea que pueden presentarse con síntomas similares.

2. Sistemas Corporales Involucrados

El Eje Hipotálamo-Hipófisis-Ovario (HPO)

Se han identificado dos objetivos fisiopatológicos principales: uno es el eje hipotálamo-hipófisis-ovario, y el otro se dirige a las sinapsis serotoninérgicas cerebrales. Las fluctuaciones en los niveles de hormonas gonadales desencadenan los síntomas, y las intervenciones que abolen la ciclicidad ovárica son efectivas.

Dado que los síntomas del SPM ocurren simultáneamente con las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual, se han propuesto como factores contribuyentes desproporciones hormonales como el exceso de estrógeno y la deficiencia de progesterona. Los niveles de estrógeno que fluctúan durante la fase lútea son responsables de los cambios de humor en las mujeres.

El Sistema Serotoninérgico

La importancia de la serotonina en la regulación del estado de ánimo y la agresividad, así como su probable papel en la modulación del comportamiento impulsado por esteroides sexuales, sugieren que la serotonina podría estar involucrada en la fisiopatología del SPM. Un argumento sólido a favor de la importancia de la conducción serotoninérgica son los niveles más bajos de serotonina en sangre periférica durante la fase lútea en mujeres con SPM.

La progesterona suprime los receptores de estrógeno y aumenta la actividad de la monoaminooxidasa (MAO), lo que reduce la disponibilidad de serotonina y da como resultado un estado de ánimo deprimido.

El Sistema GABAérgico

Los dos sistemas de neurotransmisores mejor estudiados y relevantes implicados en la génesis de los síntomas son el sistema GABAérgico y el serotoninérgico. Los metabolitos de la progesterona formados por el cuerpo lúteo del ovario y en el cerebro se unen a un sitio de unión de neuroesteroides en la membrana del receptor GABA, cambiando su configuración, volviéndolo resistente a una mayor activación y, finalmente, disminuyendo la inhibición central mediada por GABA.

Se sospecha que la conductancia del GABA y los cambios en los niveles de neuroesteroides, particularmente la alopregnanolona, desempeñan un papel sustancial en la etiología del trastorno.

El Eje HPA y la Neuroinflamación

Dada la compleja interacción entre el estrés, las respuestas inmunitarias y la regulación hormonal, la disfunción del eje HPA podría contribuir significativamente a la fisiopatología del SPM/TDPM, donde tanto la reactividad al estrés como las alteraciones del sistema inmunitario empeoran sinérgicamente los síntomas del trastorno.

La inflamación del SNC puede afectar la regulación del eje HPO, el eje HPA, el sistema serotoninérgico, el sistema GABAérgico y el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), todos los cuales se han asociado durante mucho tiempo con el riesgo de SPM/TDPM.

El Sistema Nervioso Central

Los estudios de imagen aportan evidencia de una conducción alterada de GABA y serotonina en el núcleo amigdaloide y la corteza prefrontal en pacientes afectadas por TDPM. Se observaron cambios en la expresión del ARNm de los receptores de serotonina 5-HT1A y 5-HT2A, de los GABAAR, y de los receptores de neurotransmisores monoaminérgicos centrales en el sistema límbico de un modelo de macaco con SPM.

La Vía Triptófano-Quinurenina

Investigaciones recientes subrayan el papel fundamental de los desequilibrios en los TRYCAT —que abarcan compuestos neurotóxicos como 3-HK y QUIN, así como compuestos neuroprotectores como KYNA— en la fisiopatología de los trastornos del ánimo. Además, la activación de la vía mucosa de los TRYCAT está fuertemente asociada con el SPM, correlacionándose con la activación de la IDO en tejidos mucosos. La eliminación del triptófano, precursor de la serotonina, de la dieta induce síntomas premenstruales.

3. Factores Contribuyentes y Asociados

Sensibilidad Hormonal

Existe un acuerdo general en que todos los síntomas son desencadenados por fluctuaciones en los esteroides sexuales, y por lo tanto se eliminan cuando termina la ciclicidad hormonal. Es importante destacar que la investigación indica que las mujeres con SPM no presentan niveles hormonales absolutos anormales, sino más bien una sensibilidad anormal a los cambios hormonales cíclicos normales. Aunque existe evidencia convincente de que la progesterona desempeña un papel en la fisiopatología del SPM, los estudios han demostrado que el receptor clásico de progesterona no está involucrado en este proceso, y muchos ensayos controlados aleatorizados doble ciego (ECA) no han logrado demostrar la eficacia de la suplementación con progesterona.

Genética e Historia Familiar

Se encontró una correlación significativa entre la historia familiar de SPM y los síntomas psicológicos, físicos y conductuales del SPM. Múltiples factores de riesgo incluyen la edad, el peso, la historia familiar de SPM, el estado civil, el tabaquismo, el consumo de té de hierbas, el consumo de comida rápida y otros hábitos dietéticos.

Índice de Masa Corporal y Obesidad

Un IMC ≥27,5 se asoció significativamente con el riesgo de SPM en comparación con mujeres con un IMC ≤20 durante un período de seguimiento de 10 años. Cada aumento de 1 kg/m² en el IMC se asoció con un aumento del 3% en el riesgo. También se encontró que el IMC estaba más fuertemente relacionado con síntomas físicos y emocionales, incluyendo hinchazón de extremidades, dolor de espalda, cólicos abdominales, antojos alimentarios, llanto, cambios de humor e irritabilidad.

Dado que la obesidad es un factor de riesgo modificable, las estrategias de manejo del SPM no solo deberían considerar factores como el alto estrés y el tabaquismo, sino también la obesidad.

Estrés Psicológico

Se sabe que la depresión, el estrés, los trastornos del sueño y los problemas de conducta alimentaria influyen en el SPM. Se encontró que factores del estilo de vida, incluyendo altos niveles de estrés, mala alimentación, falta de actividad física y trastornos del sueño, exacerban los síntomas.

Salud Física y Edad

Tanto el SPM como el TDPM se asociaron con mala salud física y malestar psicológico. Los factores sociodemográficos vinculados con un mayor riesgo de SPM incluyeron edad reproductiva avanzada, menor nivel educativo y desempleo.

El SPM es más probable que afecte a adultas, especialmente a aquellas con mala salud física, alto índice de masa corporal (IMC), o que padecen amenorrea, además de aquellas con altos niveles de estrés, historia familiar de depresión y/o depresión posparto.

Hábitos Dietéticos

Los malos hábitos alimentarios; el consumo de azúcar, alcohol, cafeína y sodio; y el estrés se han implicado en cierta medida en el empeoramiento de los síntomas del SPM. Las deficiencias de vitaminas y minerales también podrían desempeñar un papel, siendo el calcio y ciertas vitaminas del grupo B las más comúnmente referidas.

4. Nutrientes, Hierbas e Ingredientes Naturales

Existe un amplio cuerpo de literatura que explora la relación entre diversos micronutrientes, fitoquímicos y el SPM. Se han identificado sesenta y dos hierbas, vitaminas y minerales para los cuales se han hecho afirmaciones de beneficio para el SPM, encontrándose evidencia de ECA para solo 10 de ellos. A continuación, el uso tradicional se separa claramente de la evidencia científica para cada sustancia principal.

Calcio

Uso Tradicional

Los alimentos ricos en calcio y los productos lácteos se promovieron históricamente para la salud femenina en muchas tradiciones populares europeas y norteamericanas, aunque el calcio no se articuló históricamente como un remedio específico para las molestias premenstruales per se. Su investigación formal como intervención para el SPM es producto de la medicina clínica moderna más que de la tradición etnobotánica.

Evidencia Científica

Los datos respaldan el uso del calcio para el SPM, y solo el calcio contaba con evidencia de buena calidad que respaldara su uso en el SPM.

Los niveles de calcio sérico se reducen antes del período menstrual, son más bajos en la fase lútea del ciclo menstrual que en la fase folicular, y este nivel bajo puede exacerbar los síntomas del SPM al causar alucinaciones, depresión e inquietud.

El tratamiento con vitamina B₆, calcio y zinc tuvo consistentemente efectos positivos significativos sobre los síntomas psicológicos del SPM en una revisión sistemática de 2025 que incluyó 31 ECA con 3,254 participantes. Sin embargo, solo 1 de los estudios incluidos presentaba un bajo riesgo de sesgo, lo que limita la confianza en las conclusiones.

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda la suplementación de 1,200 mg de calcio al día para aliviar tanto los síntomas físicos como psicológicos del SPM, especialmente reduciendo la retención de líquidos y la sensibilidad mamaria. La Asociación Nacional de Síndromes Premenstruales (NAPS) sugiere el uso diario de 1 g de calcio y 10 µg de vitamina D3, especialmente para el tratamiento de la migraña.

Fuerza de la evidencia: Moderada a buena. El calcio es el suplemento natural más consistentemente respaldado en las revisiones sistemáticas para el SPM, aunque muchos ensayos individuales son pequeños.

Magnesio

Uso Tradicional

Las aguas minerales y preparaciones que contienen magnesio se utilizaron en la medicina tradicional europea para molestias nerviosas y tensión muscular, aunque no específicamente para el SPM como enfermedad nombrada. Su papel en la investigación del SPM es, de nuevo, principalmente una búsqueda clínica moderna.

Evidencia Científica

Existe evidencia de beneficio con el calcio y la vitamina B₆ en mujeres con síndrome premenstrual, hallazgos mixtos para el magnesio y el aceite de onagra, y datos insuficientes sobre la hierba de San Juan, el agnus castus o el ginkgo biloba, según una revisión sistemática de la base de datos DARE.

Los hallazgos de un ensayo clínico aleatorizado indicaron que el magnesio más vitamina B₆ tuvo el mayor efecto sobre la puntuación media del SPM en comparación con el placebo. Sin embargo, la misma revisión sistemática no encontró evidencia de beneficio con el óxido de magnesio. La forma de magnesio suplementada (óxido versus pirrolidona versus glicinato) parece relevante para los resultados, ya que las diferentes formas muestran diferente biodisponibilidad.

Hubo evidencia insuficiente para respaldar los efectos del magnesio sobre los síntomas psicológicos del SPM en la revisión sistemática de 2025 de 31 ECA.

Fuerza de la evidencia: Mixta y dependiente de la forma. Algunos ECA muestran beneficio para el pirrolidona de magnesio; el óxido de magnesio no ha demostrado beneficio. La evidencia general sigue siendo preliminar.

Vitamina B₆ (Piridoxina)

Uso Tradicional

La vitamina B₆ llegó a asociarse con el SPM principalmente a través del interés clínico de mediados del siglo XX en su papel en el metabolismo del estrógeno y la síntesis de neurotransmisores, más que a través de una profunda tradición etnobotánica histórica.

Evidencia Científica

El Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos, como tratamiento de primera línea para el TDPM, recomienda la suplementación con vitamina B₆, a pesar del bajo nivel de evidencia sobre su efectividad. La NAPS recomienda la vitamina B₆ para tratar el SPM leve a moderado, con una ingesta diaria máxima de 50 mg bajo la supervisión de un médico de atención primaria. Sin embargo, la evidencia disponible que respalda su eficacia sigue siendo insuficiente.

Los datos sugieren que la vitamina B₆ podría ser eficaz para el SPM, aunque las limitaciones metodológicas en los ensayos dificultan sacar conclusiones firmes. Dosis altas de B₆ pueden promover el desarrollo de neuropatía periférica.

El tratamiento con vitamina B₆, calcio y zinc tuvo consistentemente efectos positivos significativos sobre los síntomas psicológicos del SPM en la revisión sistemática de 2025 de 31 ECA.

Fuerza de la evidencia: Sugerente pero limitada. Los organismos que elaboran guías reconocen un beneficio potencial en dosis moderadas, mientras que las revisiones sistemáticas califican la calidad general de la evidencia como baja.

Vitamina D

Uso Tradicional

La vitamina D no tiene ningún papel etnobotánico tradicional en el SPM. La investigación sobre esta asociación es enteramente producto de la ciencia nutricional contemporánea.

Evidencia Científica

Estudios de casos y controles han investigado la asociación entre el riesgo de síndrome premenstrual y el estado de vitamina D, calcio y magnesio entre estudiantes universitarias. Un ensayo clínico aleatorizado de 2019 encontró que, en el grupo de vitamina D, los niveles séricos de IL-10 e IL-12 disminuyeron significativamente mientras que la capacidad antioxidante total (TAC) aumentó significativamente después de la intervención, con diferencias significativas en los niveles séricos de IL-12 y TAC entre los dos grupos.

Hubo evidencia insuficiente para respaldar los efectos de la vitamina D sobre los síntomas psicológicos del SPM en la revisión sistemática de 2025.

Fuerza de la evidencia: Preliminar. Los ECA individuales muestran efectos sobre los marcadores inflamatorios, pero la evidencia a nivel de revisión sistemática es insuficiente para extraer conclusiones definitivas.

Zinc

Uso Tradicional

Los alimentos ricos en zinc, como las ostras, semillas y legumbres, se han señalado durante mucho tiempo en muchos sistemas alimentarios tradicionales como apoyo a la salud reproductiva, aunque el uso específico del zinc como intervención para el SPM es un concepto clínico moderno.

Evidencia Científica

El tratamiento con vitamina B₆, calcio y zinc tuvo consistentemente efectos positivos significativos sobre los síntomas psicológicos del SPM en la revisión sistemática de 2025 de 31 ECA con 3,254 participantes. Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo estudió específicamente el efecto de la suplementación con zinc sobre la calidad de vida y la calidad del sueño en mujeres jóvenes con síndrome premenstrual.

Fuerza de la evidencia: Señal positiva emergente en el contexto de la revisión sistemática, aunque existen menos estudios sobre el zinc que sobre el calcio o la B₆.

Ácidos Grasos Omega-3

Uso Tradicional

El consumo de pescado y aceites de pescado ha estado integrado en las dietas de muchas poblaciones costeras y nórdicas (nórdicas, japonesas, inuit) durante siglos, con estos alimentos ampliamente asociados a la buena salud. No se ha documentado un uso tradicional específico para el SPM como entidad clínica en fuentes etnobotánicas históricas.

Evidencia Científica

El tratamiento de los síntomas premenstruales mediante suplementos de omega-3 redujo los síntomas y mejoró la calidad de vida de las mujeres, según un ensayo clínico aleatorizado. Un ECA piloto evaluó el efecto de los ácidos grasos omega-3 en el tratamiento del SPM mediante un ensayo controlado aleatorizado doble ciego realizado en 184 mujeres elegibles asignadas aleatoriamente a dos grupos; en el grupo de omega-3, se prescribieron 2 g de omega-3 al día (dos perlas de 1 g), y en el grupo de control se prescribieron cápsulas blandas de placebo equivalentes.

Los estudios publicados hasta la fecha mostraron que una baja ingesta de grasas y una alta ingesta de alimentos frescos y no procesados ricos en ácidos grasos omega-3 podrían ayudar a prevenir la aparición del SPM y reducir la severidad de sus síntomas.

Fuerza de la evidencia: Positiva preliminar. Los ECA individuales son alentadores, pero la base de evidencia sigue siendo limitada en tamaño y rigor metodológico. La suplementación con omega-3 se encuentra entre los candidatos mejor investigados después del calcio.

Vitex agnus-castus (Sauzgatillo)

Uso Tradicional

El Vitex agnus castus (VAC), también conocido como sauzgatillo o árbol casto, es una planta originaria del área mediterránea, Crimea y Asia central. Su fruto se ha utilizado durante más de 2,500 años como agente fitoterapéutico. En el último siglo, el VAC se ha utilizado principalmente para el tratamiento del síndrome premenstrual, las irregularidades menstruales, los trastornos de fertilidad y los síntomas de la menopausia.

En tradiciones europeas más antiguas, el vitex se asociaba con la salud reproductiva femenina, el confort menstrual y el dolor mamario cíclico. La planta produce pequeños frutos oscuros que se parecen algo a granos de pimienta, y estos frutos son el material medicinal utilizado en tés, tinturas, cápsulas y extractos estandarizados.

Mecanismos Propuestos

El mecanismo de acción parece ser una actividad agonista sobre los receptores de dopamina D2 hipofisarios, que inhiben la secreción de prolactina de las células lactotropas, con acciones farmacológicas adicionales a través de receptores opioides. Los resultados fisiológicos incluyen una disminución relativa de la FSH, un aumento relativo de la LH, una inhibición de la prolactina, un aumento relativo de la progesterona y una normalización de la fase lútea del ciclo menstrual.

Estudios preclínicos sugieren que los extractos preparados a partir de los frutos de Vitex agnus castus interactúan con los receptores de dopamina D2, lo que lleva a una reducción de la secreción de prolactina. Se identificaron diterpenos con estructura clerodadienol como principales compuestos activos, pero no se dispone de datos concluyentes sobre su potencia y actividad intrínseca.

Evidencia Científica

Los investigadores encontraron 17 ensayos controlados aleatorizados de Vitex agnus castus en el tratamiento del síndrome premenstrual, de los cuales 14 pudieron incluirse en un análisis cuantitativo (metaanálisis). Todos los ensayos, excepto uno, encontraron que la preparación de Vitex agnus castus era más eficaz que el placebo, la piridoxina y el magnesio, tanto para la puntuación total de síntomas como para síntomas individuales o grupos de síntomas. Desafortunadamente, la mayoría de los ensayos se ven afectados por un alto riesgo de sesgo.

La remisión de los síntomas fue 2.57 veces más probable en quienes tomaban VAC que en quienes recibieron placebo en un metaanálisis de ECA doble ciego. Sin embargo, aunque el metaanálisis muestra un gran efecto combinado del VAC en ensayos controlados con placebo, el alto riesgo de sesgo, la alta heterogeneidad y el riesgo de sesgo de publicación de los estudios incluidos impiden una conclusión definitiva. Los efectos de tratamiento combinados deben considerarse meramente exploratorios y, en el mejor de los casos, una sobreestimación del efecto real del tratamiento del VAC para la sintomatología del SPM.

Los ocho estudios incluidos en una revisión sistemática fueron positivos para el VAC en el tratamiento del SPM o TDPM, y el VAC fue en general bien tolerado. Las principales limitaciones fueron las diferencias en la definición de los criterios diagnósticos, los instrumentos utilizados como medidas de resultado principales y las diferentes preparaciones de extractos de VAC, lo que limita la comparación de resultados entre estudios. No obstante, los ECA que utilizaron VAC para el tratamiento del SPM/TDPM sugirieron que el extracto de VAC es una alternativa segura y eficaz a considerar para el tratamiento de los síntomas del SPM/TDPM.

En un estudio, pacientes con TDPM fueron tratadas con fluoxetina y Vitex agnus-castus. La fluoxetina ayudó a tratar los síntomas psicológicos, mientras que el extracto de VAC redujo los síntomas físicos.

Fuerza de la evidencia: Moderada, con salvedades. Múltiples revisiones sistemáticas encuentran efectos positivos, pero el alto riesgo de sesgo, la heterogeneidad y la falta de preparaciones de extracto estandarizadas limitan las conclusiones definitivas. El VAC cuenta con más respaldo de ensayos clínicos que la mayoría de los demás botánicos utilizados para el SPM.

Aceite de Onagra (Oenothera biennis)

Uso Tradicional

La onagra (Oenothera biennis) es originaria de Norteamérica, donde los pueblos indígenas usaban varias partes de la planta para diferentes dolencias. Su aceite extraído de las semillas se popularizó en la medicina herbal y nutricional europea a partir de la década de 1970 para una serie de afecciones de salud femenina, incluyendo el SPM y el dolor mamario cíclico.

Evidencia Científica

El aceite de onagra contiene dos tipos de ácidos grasos omega-6, incluyendo ácido linoleico (60–80%) y ácido gamma-linolénico (8–14%).

Una búsqueda sistemática en la literatura de ensayos clínicos sobre el aceite de onagra para el tratamiento del SPM encontró solo siete ensayos controlados con placebo, pero solo en cinco ensayos se indicó claramente la aleatorización. La puntuación inconsistente y los criterios de respuesta hicieron que la agrupación estadística y, por lo tanto, un metaanálisis riguroso, fueran inapropiados. Los dos estudios mejor controlados no lograron demostrar ningún efecto beneficioso para el aceite de onagra, aunque, dado que los ensayos eran relativamente pequeños, no se pueden excluir efectos modestos. Con la evidencia actual, el aceite de onagra tiene poco valor en el manejo del síndrome premenstrual.

No hubo evidencia estadísticamente significativa de eficacia para el aceite de onagra (tres ECA, dos de buena calidad). El único hallazgo destacable de un artículo de metaanálisis es la seguridad de una dosis diaria de 3 a 6 g de aceite de onagra en voluntarias con SPM.

Fuerza de la evidencia: Débil. A pesar del uso tradicional generalizado, los ensayos clínicos bien controlados no han demostrado beneficio para el SPM, y el aceite de onagra no está respaldado por la evidencia sistemática actual.

Azafrán (Crocus sativus)

Uso Tradicional

El azafrán se ha utilizado durante más de 3,000 años en Persia, el Mediterráneo y el sur de Asia como especia culinaria, colorante y agente medicinal. En la medicina Unani (grecoárabe) y la medicina persa tradicional, el azafrán se utilizaba para molestias relacionadas con el estado de ánimo y menstruales, entre muchas otras aplicaciones.

Evidencia Científica

Los datos preliminares muestran cierto beneficio con el azafrán en el tratamiento del SPM, según una revisión sistemática de ECA de 2009. Los ECA sobre plantas medicinales Unani como Crocus sativus (azafrán/zafran) se han incluido en análisis sistemáticos de enfoques herbales para el SPM. Se hipotetiza que los constituyentes activos del azafrán —crocina, crocetina y safranal— modulan las vías de serotonina y dopamina.

Fuerza de la evidencia: Preliminar. Un pequeño número de ECA reporta hallazgos positivos, pero la base de evidencia es insuficiente para recomendaciones firmes.

Ginkgo biloba

Uso Tradicional

El Ginkgo biloba se ha utilizado en la medicina tradicional china durante varios miles de años, principalmente para la función cognitiva, la circulación y las molestias respiratorias. Su uso para el SPM o los trastornos menstruales no es una aplicación tradicional primaria, pero se ha explorado en investigaciones clínicas más recientes.

Evidencia Científica

Los datos preliminares muestran cierto beneficio con el ginkgo para el SPM. Los bioflavonoides del ginkgo tienen actividad antiinflamatoria, ya que inhiben la ciclooxigenasa y la lipooxigenasa (importantes para la producción de prostaglandinas inflamatorias) y son moduladores del estrés. Además, la molécula bioactiva quercetina presente en el ginkgo es un potente inhibidor de la liberación de histamina. Por lo tanto, un equipo de investigación concluyó que el ginkgo fue capaz de reducir la severidad de los síntomas del SPM mediante este mecanismo.

Existen datos insuficientes sobre el ginkgo biloba en las revisiones sistemáticas que abarcan intervenciones para el SPM.

Fuerza de la evidencia: Preliminar y limitada. Solo existe un pequeño número de ensayos; no está respaldado por evidencia sistemática sólida para el SPM.

Hierba de San Juan (Hypericum perforatum)

Uso Tradicional

La hierba de San Juan tiene una larga historia de uso en la medicina herbal europea que se remonta al menos a la antigua Grecia, principalmente para el dolor nervioso y las molestias depresivas. Su aplicación para el SPM surgió de su uso bien documentado para la depresión leve a moderada.

Evidencia Científica

Los datos preliminares muestran cierto beneficio con la hierba de San Juan para el SPM. Sin embargo, no hubo evidencia estadísticamente significativa de eficacia para la hierba de San Juan (un ECA de buena calidad).

Fuerza de la evidencia: Insuficiente. Aunque sus mecanismos antidepresivos (inhibición de la recaptación de serotonina, entre otros) proporcionan una justificación biológica, la evidencia de ECA específica para el SPM es limitada y no estadísticamente significativa en las revisiones actuales.

Triptófano y Precursores Dietéticos de la Serotonina

Uso Tradicional

Los alimentos naturalmente ricos en triptófano (pavo, lácteos, semillas, legumbres) no se han asociado específicamente con el manejo del SPM en las tradiciones herbales premodernas; esta es una hipótesis de la ciencia nutricional moderna.

Evidencia Científica

Los ensayos clínicos han demostrado que los precursores de serotonina aumentan significativamente entre los días 7 a 11 y 17 a 19 del ciclo menstrual, lo que indica que el SPM está estrechamente asociado con trastornos del ánimo a través de la regulación estrógeno-serotonina. La eliminación del triptófano, precursor de la serotonina, de la dieta induce síntomas premenstruales.

Fuerza de la evidencia: Mecánicamente plausible y respaldada por estudios de provocación (la depleción de triptófano empeora de manera confiable los síntomas), pero los estudios de suplementación directa para el SPM son limitados.

5. Factores Dietéticos y de Estilo de Vida

Patrón Dietético General

Los estudios publicados hasta la fecha mostraron que una baja ingesta de carbohidratos simples, grasas, sal y alcohol, y una alta ingesta de alimentos frescos y no procesados ricos en vitaminas del grupo B, vitamina D, zinc, calcio y ácidos grasos omega-3 podrían ayudar a prevenir la aparición del SPM y reducir la severidad de sus síntomas. Sin embargo, se necesitan más estudios para formular recomendaciones definitivas sobre el uso de vitaminas, micronutrientes y otros ingredientes dietéticos en mujeres con SPM para mejorar el funcionamiento. Se requieren ensayos clínicos grandes, aleatorizados y doble ciego en poblaciones diversas para formular recomendaciones claras.

Sodio, Azúcar, Alcohol y Cafeína

Los malos hábitos alimentarios; el consumo de azúcar, alcohol, cafeína y sodio; e incluso el estrés se han implicado en cierta medida en el empeoramiento de los síntomas del SPM. La reducción de la ingesta de cafeína está incluida en la orientación estándar de manejo no farmacológico, aunque la evidencia rigurosa de ECA que aísla específicamente estos componentes dietéticos para el SPM es limitada.

Ingesta de Carbohidratos y Carbohidratos Complejos

El manejo no farmacológico del SPM incluye, entre otros enfoques, un mayor consumo de calcio y carbohidratos. Se hipotetiza que los carbohidratos complejos aumentan transitoriamente la disponibilidad de serotonina a través de un mecanismo de captación de triptófano mediado por insulina, aunque hubo evidencia insuficiente para respaldar los efectos de los carbohidratos de grano entero sobre los síntomas psicológicos del SPM en la revisión sistemática de 2025 de 31 ECA.

Actividad Física y Ejercicio

La actividad física y el ejercicio se encuentran entre las diversas terapias no farmacológicas utilizadas para tratar los síntomas leves del SPM. Se encontró que factores del estilo de vida, incluyendo altos niveles de estrés, mala alimentación, falta de actividad física y trastornos del sueño, exacerban los síntomas. El ejercicio aeróbico se incorpora en la mayoría de las guías de manejo no farmacológico del SPM, con base en datos observacionales y clínicos acumulados, aunque las estimaciones del tamaño del efecto varían entre estudios individuales.

Sueño

Los factores emocionales (es decir, la depresión y el estrés) y los factores del estilo de vida (es decir, el sueño, la dieta y el ejercicio) se han identificado como determinantes del SPM en estudios de estudiantes universitarias. El trastorno del sueño tanto exacerba como puede ser causado por el SPM, formando una relación bidireccional entre la carga de síntomas dependiente del ciclo y la calidad del sueño.

Consumo de Lácteos y Productos Derivados de la Leche

Los hallazgos de estudios muestran una asociación positiva significativa entre el consumo de productos lácteos y la severidad de los síntomas del SPM. A nivel mundial, entre el 20% y el 32% de las mujeres premenopáusicas y el 30–40% de las mujeres en edad reproductiva reportaron tener SPM durante su ciclo menstrual. La relación entre los lácteos y el SPM es compleja: los lácteos son una fuente importante de calcio dietético, que se asocia con la reducción de síntomas, aunque cierta investigación sugiere que un consumo excesivo de lácteos también podría influir en la señalización hormonal.

Ingesta de Hierro

Evidencia observacional de cohortes seguidas prospectivamente sugiere que una mayor ingesta dietética de hierro no hemínico (de fuentes vegetales) se asocia con un riesgo reducido de SPM. La participación del hierro en la síntesis de serotonina se ha propuesto como una explicación mecanística, aunque la evidencia directa de ECA específica para el SPM es limitada.

Soya e Isoflavonas

Los datos preliminares muestran cierto beneficio con la soya para el SPM, mientras que hubo evidencia insuficiente para respaldar los efectos de las isoflavonas de soya sobre los síntomas psicológicos del SPM en la revisión sistemática más reciente. En general, la evidencia sobre la soya y sus isoflavonas específica para el SPM sigue siendo poco concluyente.

Resumen de la Jerarquía de Evidencia

  • Evidencia más sólida (consistente en múltiples revisiones sistemáticas): Suplementación con calcio.
  • Evidencia sugerente (ECA positivos, no completamente consistentes en revisiones sistemáticas): Vitamina B₆, zinc, ácidos grasos omega-3, Vitex agnus-castus.
  • Evidencia preliminar o mixta: Magnesio (dependiente de la forma), vitamina D, azafrán, ginkgo, carbohidratos complejos, ejercicio aeróbico, dietas ricas en triptófano.
  • No respaldados por la evidencia sistemática actual: Aceite de onagra (óxido de magnesio en algunas revisiones), hierba de San Juan (para el SPM específicamente en los ECA disponibles).

La Clínica Mayo destaca la suplementación con calcio, magnesio, vitamina E, vitamina B₆ y remedios herbales, pero subraya la falta de evidencia concluyente que respalde su efectividad. Se necesita más investigación mediante ECA de duración adecuada, tamaño de muestra suficiente, productos bien caracterizados y que midan el efecto sobre la severidad de síntomas individuales del SPM.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Alimentos ricos en magnesio y suplementación: El magnesio ayuda con la hinchazón, los dolores de cabeza y la regulación del ánimo — quejas clave del síndrome premenstrual (SPM). Incluye frutos secos, semillas, granos enteros y vegetales de hoja verde oscura en tu dieta diaria, o considera un suplemento de magnesio combinado con vitamina B6, que según sugiere la investigación puede reducir significativamente los síntomas del SPM, incluyendo la irritabilidad, los cólicos y la tensión premenstrual.
Remedio 2
Dieta rica en calcio: Los estudios sugieren que el calcio puede reducir los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), como los cambios de humor, la fatiga y la hinchazón, al favorecer el equilibrio hormonal durante todo el ciclo menstrual. Consume abundantes lácteos, vegetales de hoja verde, almendras y leches vegetales fortificadas para mantener los niveles adecuados durante la fase lútea.
Remedio 3
Sauzgatillo (Vitex agnus-castus): El sauzgatillo es un remedio herbal tradicional con una reputación de larga data para apoyar la salud reproductiva femenina, especialmente para aliviar los síntomas físicos y psicológicos del síndrome premenstrual (SPM), como los cambios de humor, la sensibilidad mamaria y la irritabilidad. Se toma comúnmente como extracto estandarizado o tintura, a diario durante todo el ciclo.
Remedio 4
Reduce la cafeína, el azúcar, el alcohol y la sal: Disminuir el consumo de cafeína, alcohol, azúcar y alimentos salados puede ayudar a aliviar la hinchazón, la irritabilidad y los cambios de humor asociados con el síndrome premenstrual (SPM). Reemplaza estos alimentos por opciones integrales como frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras, que ayudan a estabilizar el estado de ánimo y los niveles de energía a lo largo del ciclo.
Remedio 5
Ácidos grasos omega-3: Estas grasas saludables, presentes en el pescado graso, las nueces y las semillas de linaza, pueden reducir la inflamación y ayudar a mejorar el estado de ánimo al favorecer la estabilidad hormonal. Procura incluir estos alimentos regularmente en tu dieta durante las semanas previas a tu período menstrual.
Remedio 6
Cúrcuma (curcumina): La curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma, tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas que pueden ayudar con el dolor y las molestias relacionadas con el síndrome premenstrual. Agrega cúrcuma en polvo generosamente a las comidas, la leche dorada o los batidos, o toma un suplemento de curcumina durante la fase lútea.
Remedio 7
Infusiones de manzanilla y valeriana: La manzanilla y la valeriana son hierbas calmantes muy conocidas que presentan efectos relajantes y ligeramente sedantes, lo que ayuda a aliviar el insomnio y la ansiedad que suelen reportarse con el síndrome premenstrual (SPM). Prepara una taza caliente de infusión de manzanilla o valeriana por las noches durante tus días premenstruales para favorecer la relajación y un mejor sueño.
Remedio 8
Ejercicio aeróbico regular: El movimiento diario regular puede mejorar la salud general y ayudar a aliviar síntomas específicos del síndrome premenstrual (SPM), como la fatiga y el estado de ánimo bajo. Se recomienda realizar al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico moderado —como caminar a paso rápido, andar en bicicleta o nadar— la mayoría de los días de la semana, ya que la constancia es clave para obtener beneficios hormonales.
Remedio 9
Priorizar el sueño y la higiene del sueño: Dormir lo suficiente y con buena calidad puede estabilizar el estado de ánimo, reducir la irritabilidad y ayudar a controlar la fatiga que a menudo acompaña al síndrome premenstrual (SPM). Practica una buena higiene del sueño evitando las pantallas antes de dormir, manteniendo un horario de sueño constante y creando una rutina nocturna relajante, especialmente durante las dos semanas previas a tu período.
Remedio 10
Aromaterapia de lavanda y salvia esclarea: La lavanda tiene una larga asociación con el alivio de la ansiedad leve, el estrés, los pensamientos depresivos y la tensión, todas quejas comunes del síndrome premenstrual (SPM). Use aceite esencial de lavanda en un difusor o en un baño tibio; el aceite de salvia esclarea, conocido por sus propiedades leves de equilibrio hormonal, también se puede diluir y aplicar con un suave masaje en la parte baja del abdomen para ayudar a aliviar los cólicos y favorecer el estado de ánimo.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar spm (síndrome premenstrual).
  • El 5-HTP es el precursor inmediato de la serotonina, y la reducción de la actividad serotoninérgica está bien documentada en mujeres con SPM y TDPM. Estudios de imagenología PET confirman una actividad anormal de la serotonina derivada del 5-HTP en las cortezas prefrontales de mujeres con disforia premenstrual. La evidencia de revisiones sistemáticas indica que el 5-HTP es superior al placebo para aliviar la depresión menstrual.

  • calcioCientífico

    El calcio cuenta con la base de evidencia más sólida entre todos los suplementos para el SPM. Un ECA de referencia con 720 mujeres mostró que 1200 mg/día de carbonato de calcio produjo una reducción general del 48% en las puntuaciones de síntomas del SPM frente a placebo durante tres meses. Múltiples revisiones sistemáticas confirman que el calcio es el único producto natural con evidencia de calidad consistentemente alta para el SPM.

  • manzanillaCientífico

    La manzanilla exhibe efectos calmantes, sedantes y antiinflamatorios relevantes para el síndrome premenstrual (SPM), y fue un componente del suplemento PMSoff, que redujo significativamente los síntomas del SPM en un ECA doble ciego de 2025. Su uso tradicional para las molestias menstruales y la ansiedad está firmemente establecido en la medicina herbal europea y del Medio Oriente.

  • árbol castoCientífico

    El sauzgatillo (Vitex agnus-castus) está aprobado por las autoridades sanitarias alemanas para el síndrome premenstrual (SPM) y la mastodinia premenstrual. Un metaanálisis de tres ECA doble ciego encontró que las mujeres que tomaban sauzgatillo tenían 2.57 veces más probabilidades de lograr la remisión de los síntomas del SPM en comparación con el placebo. Los ocho ECA elegibles mostraron resultados positivos.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina, el principal bioactivo de la cúrcuma, ha sido evaluada en múltiples ECA para el síndrome premenstrual (SPM) y la dismenorrea, y una revisión sistemática de 2025 sobre 10 ECA encontró que 6 reportaron una mejora significativa de los síntomas del SPM. La curcumina inhibe la COX-2 y la producción de prostaglandinas, y modula los biomarcadores inflamatorios y el estado de la vitamina D en pacientes con SPM.

  • La suplementación con omega-3 que contiene EPA ha sido estudiada para el síndrome premenstrual (SPM), con evidencia que sugiere reducciones en los síntomas relacionados con el estado de ánimo y los síntomas físicos mediante la modulación antiinflamatoria de las prostaglandinas. Los ECA con aceite de kril (alto en EPA+DHA) muestran una reducción de los síntomas emocionales y el dolor en comparación con placebo en el SPM.

  • aceite de onagraCientífico

    El aceite de onagra se ha evaluado en múltiples ECA para el síndrome premenstrual (SPM), con hallazgos mixtos a negativos. La revisión sistemática de Whelan de 2009 no encontró evidencia de beneficio con el aceite de onagra para el SPM, mientras que la revisión sistemática de DARE encontró hallazgos mixtos. Sigue siendo ampliamente utilizado de manera tradicional a pesar de la evidencia clínica no concluyente.

  • hinojoCientífico

    Múltiples ensayos clínicos han evaluado el hinojo para la severidad de los síntomas del síndrome premenstrual (SPM). Los estudios demuestran reducciones estadísticamente significativas en las puntuaciones de severidad del SPM con extracto de hinojo frente a los grupos control. El efecto parece consistente entre los estudios, incluyendo un ensayo clínico aleatorizado en estudiantes universitarias y un estudio que comparó el hinojo con el ejercicio.

  • fenogrecoCientífico

    La fenogreco ha demostrado beneficio clínico para la dismenorrea primaria (menstruación dolorosa) —un síntoma central del SPM— en un ECA doble ciego que mostró una reducción significativa del dolor y una mejoría en los síntomas sistémicos asociados. Sus propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas, junto con su acción fitoestrogénica, son los mecanismos propuestos.

  • geranioCientífico

    Un ensayo clínico de masaje con aromaterapia de geranio demostró una reducción significativa de los síntomas del síndrome premenstrual (SPM). Se propone que el geranio estimula la corteza suprarrenal y favorece el equilibrio hormonal. Tiene un uso documentado para los síntomas emocionales y físicos relacionados con el SPM, tanto en contextos clínicos como tradicionales.

  • jengibreCientífico

    El jengibre figura entre los suplementos botánicos estudiados para el SPM, y los ECA sobre jengibre para la dismenorrea (cólicos menstruales, un síntoma central del SPM) muestran una reducción significativa del dolor. Múltiples ECA determinan que el jengibre es comparable al ibuprofeno y al ácido mefenámico para el dolor de la dismenorrea, y figura entre las hierbas utilizadas para el SPM en revisiones botánicas de referencia.

  • ginkgo bilobaCientífico

    El extracto de Ginkgo biloba ha sido evaluado en ECA para el síndrome premenstrual (SPM), con estudios que encontraron reducciones en los síntomas congestivos y relacionados con el estado de ánimo del SPM. Un ECA de 2009 que utilizó el extracto estandarizado EGb 761, administrado desde el día 16 del ciclo hasta el día 5 del siguiente ciclo, mostró reducciones significativas en la severidad de los síntomas del SPM en comparación con el placebo.

  • inositolCientífico

    La evidencia sobre el inositol en el SPM/TDPM es contradictoria. Un ECA de 2011 (Carlomagno et al., Human Psychopharmacology) demostró la eficacia de una nueva formulación de myo-inositol en el TDPM. Sin embargo, un ECA cruzado más pequeño y anterior, de 2002, no encontró ningún beneficio, y un metaanálisis de 2014 mostró solo una tendencia no significativa hacia un beneficio en los síntomas depresivos relacionados con el TDPM. El sistema de segundo mensajero del fosfatidilinositol ofrece una justificación mecanística plausible.

  • isoflavonasCientífico

    Las isoflavonas como clase (incluidas las isoflavonas de soya) son fitoestrógenos que, según revisiones sistemáticas, han mostrado evidencia preliminar de ECA en cuanto al beneficio para el síndrome premenstrual (SPM). Actúan como moduladores selectivos del receptor de estrógeno, modulando el entorno hormonal del ciclo menstrual.

  • aceite de krillCientífico

    El ECA doble ciego de Sampalis et al. (2003) (n=70 mujeres) encontró que Neptune Krill Oil mejoró significativamente tanto los síntomas físicos como emocionales del SPM en comparación con el valor basal, con mejoras mayores que las del comparador de aceite de pescado. Un estudio piloto de 3 meses con 29 mujeres que utilizó una formulación a base de aceite de kril también mostró reducciones significativas en los síntomas del SPM.

  • L-tryptophanCientífico

    La L-triptófano es el aminoácido dietético precursor del 5-HTP y, en última instancia, de la serotonina, y proporciona el sustrato inicial de la vía de la serotonina implicada en el SPM. Los estudios de depleción de triptófano empeoran los síntomas anímicos del SPM, y la suplementación con L-triptófano se ha estudiado para la depresión y la irritabilidad relacionadas con el TDPM.

  • lavandaCientífico

    La aromaterapia con lavanda ha sido evaluada en ECA específicamente para el SPM y se ha encontrado que reduce los síntomas psicológicos y físicos. La lavanda formó parte de la combinación de suplementos del ECA PMSoff, que redujo significativamente los síntomas del SPM en un ensayo doble ciego de 2025. El linalol y el acetato de linalilo de la lavanda tienen propiedades ansiolíticas y analgésicas documentadas.

  • raíz de regalizCientífico

    Fuentes autorizadas señalan que los ensayos clínicos de combinaciones herbales que contienen regaliz mostraron beneficios en la dismenorrea y el síndrome premenstrual (SPM). Las isoflavonas del regaliz podrían inhibir la recaptación de serotonina, lo que podría abordar los síntomas del SPM relacionados con el estado de ánimo. Los compuestos fitoestrogénicos podrían modular las fluctuaciones hormonales subyacentes al SPM.

  • magnesioCientífico

    La deficiencia de magnesio ha sido implicada en la fisiopatología del síndrome premenstrual (SPM), con estudios que muestran niveles más bajos de magnesio en los glóbulos rojos en pacientes con SPM. Los ECA que utilizan pirrolidona carboxilato de magnesio muestran un beneficio preliminar para el estado de ánimo premenstrual y los síntomas de retención de líquidos. Se ha documentado un efecto sinérgico con la vitamina B6 en un ECA doble ciego cruzado para los síntomas de SPM relacionados con la ansiedad.

  • manganesoCientífico

    Un ensayo metabólico controlado encontró que un bajo consumo dietético de manganeso se asoció con un aumento de los síntomas del estado de ánimo y del dolor durante la fase premenstrual. Una revisión de PMC identifica al manganeso entre los minerales potencialmente involucrados en la fisiopatología del síndrome premenstrual (SPM), aunque solo existe un estudio con exposición combinada de manganeso/calcio.

  • Los ácidos grasos omega-3 (EPA/DHA) reducen la producción de prostaglandinas proinflamatorias que causan el dolor menstrual y los síntomas del síndrome premenstrual (SPM). Un ensayo aleatorizado doble ciego en 184 mujeres mostró que la suplementación con omega-3 redujo los síntomas psiquiátricos y somáticos del SPM, incluyendo depresión, nerviosismo, ansiedad, hinchazón y dolor de cabeza. Una revisión sistemática con metaanálisis confirma los efectos antidismenorreicos.

  • FitoestrógenosCientífico

    Los fitoestrógenos como clase —incluidas las isoflavonas de soya y las isoflavonas de trébol rojo— se unen a los receptores de estrógeno y modulan el entorno hormonal del síndrome premenstrual (SPM). Se encuentran entre las intervenciones naturales estudiadas para el manejo del SPM en revisiones sistemáticas y se utilizan en la medicina tradicional y complementaria.

  • corteza de pinoCientífico

    La evidencia clínica respalda el uso de Pycnogenol para el alivio de los síntomas premenstruales, incluido el dolor abdominal. Una revisión de farmacología clínica señaló que el PYC alivia los síntomas premenstruales, incluido el dolor abdominal, mediante la acción espasmolítica de los ácidos fenólicos. Los ECA sobre cólicos menstruales también incluyeron a mujeres con síntomas de tipo SPM.

  • progesteronaCientífico

    El síndrome premenstrual (SPM) está relacionado con la disminución de la progesterona en la fase lútea tardía y con la sensibilidad de los receptores GABA-A al alopregnanolona, un metabolito de la progesterona. La revisión registrada en Cochrane sobre la progesterona para el SPM encontró evidencia insuficiente de que la progesterona oral o vaginal por sí sola sea superior al placebo, pero el mecanismo neuroesteroide GABA-A que vincula las fluctuaciones de progesterona con los síntomas del SPM está bien establecido.

  • rosaCientífico

    Una revisión sistemática y metaanálisis de ECA encontró que Rosa damascena reduce el dolor de cabeza, la fatiga, la ansiedad y la hinchazón asociados a la menstruación, síntomas centrales del síndrome premenstrual. Múltiples ECA que utilizan aromaterapia y extracto oral respaldan esta evidencia. El uso tradicional de la rosa para el síndrome premenstrual está bien documentado en la medicina persa.

  • azafránCientífico

    El azafrán (Crocus sativus) se ha evaluado en múltiples ECA para el síndrome premenstrual (SPM) y el trastorno disfórico premenstrual (TDPM). Sus compuestos bioactivos, la crocina y el safranal, inhiben la recaptación de serotonina, dopamina y norepinefrina. Un ECA doble ciego mostró que el azafrán no fue inferior a la fluoxetina para el TDPM; una revisión sistemática confirmó efectos positivos sobre el estado de ánimo y los síntomas psicológicos del SPM.

  • SoyaCientífico

    Las isoflavonas de soya se han incluido entre los productos con evidencia preliminar de ECA en cuanto al beneficio para el síndrome premenstrual (SPM) en una revisión sistemática de 2009. Las isoflavonas se unen a los receptores de estrógeno y pueden modular las fluctuaciones hormonales que contribuyen al SPM; un ECA encontró que el consumo de soya redujo los síntomas afectivos del SPM en comparación con el placebo.

  • Las isoflavonas de soya son los compuestos fitoestrogénicos responsables de los efectos de la soya sobre el síndrome premenstrual (SPM). Las isoflavonas genisteína y daidzeína se unen a los receptores de estrógeno con actividad similar a los SERM y podrían modular el entorno hormonal del SPM. La evidencia de ECA es preliminar, pero está presente en revisiones sistemáticas.

  • espirulinaCientífico

    La espirulina fue un componente del suplemento combinado PMSoff, que demostró una reducción significativa de los síntomas del síndrome premenstrual (SPM) en un ECA doble ciego de 2025. La espirulina tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes documentadas que se ha propuesto que alivian los síntomas relacionados con el SPM. Es un alga verdiazul densa en nutrientes utilizada en contextos de salud reproductiva femenina.

  • La hierba de San Juan (Hypericum perforatum) fue evaluada en un ECA doble ciego, controlado con placebo y de diseño cruzado, en 36 mujeres con síndrome premenstrual (SPM) leve, y resultó estadísticamente superior al placebo para los síntomas físicos y conductuales del SPM. Múltiples revisiones sistemáticas la incluyen entre los productos con evidencia preliminar de beneficio para el SPM.

  • La valeriana tiene propiedades sedantes y GABAérgicas relevantes para el insomnio y la ansiedad asociados al síndrome premenstrual. Un ECA que evaluó cápsulas de valeriana para los síntomas de estado de ánimo y comportamiento premenstruales encontró una disminución significativa en la severidad de los síntomas. La valeriana también apareció en el ECA de la combinación PMSoff, que demostró un beneficio significativo para el síndrome premenstrual.

  • vitamina B1Científico

    La vitamina B1 (tiamina) se ha asociado con una mejora del estado de ánimo y una reducción de la ansiedad en el síndrome premenstrual (SPM), y formó parte del suplemento combinado PMSoff que mostró una reducción significativa de los síntomas del SPM en un ECA doble ciego de 2025. Los datos observacionales también relacionan una mayor ingesta de tiamina con un menor riesgo de SPM. La tiamina también figura entre los suplementos nutricionales que se han reportado eficaces para la dismenorrea.

  • vitamina B6Científico

    La vitamina B6 es un cofactor en la síntesis de serotonina y dopamina, ambas relevantes para la fisiopatología del síndrome premenstrual (SPM). Una revisión sistemática que abarcó 25 estudios encontró evidencia combinada de beneficio de la vitamina B6 en el SPM, aunque los hallazgos fueron mixtos entre los ensayos individuales. La Comisión E alemana y revisiones sistemáticas respaldan su uso, particularmente para la depresión premenstrual.

  • vitamina DCientífico

    Los niveles bajos de vitamina D se asocian con un mayor riesgo y gravedad del SPM; el SPM se ha caracterizado como un estado de deficiencia de calcio/vitamina D que se manifiesta durante la fase lútea. Los ECA de calcio y vitamina D combinados muestran una reducción significativa de los síntomas del SPM, y un ensayo con dosis altas de vitamina D3 mostró reducciones en la incidencia del SPM.

  • vitamina ECientífico

    La vitamina E ha mostrado un beneficio preliminar para el síndrome premenstrual (SPM) en ECA, particularmente para los síntomas anímicos y físicos. La revisión sistemática de Whelan de 2009 identificó a la vitamina E entre los productos con evidencia preliminar de ECA en cuanto a beneficio para el SPM. Un ECA combinado de vitamina D y E (2024) mostró una reducción significativa en la puntuación del SPM en mujeres con deficiencia de vitamina D.

  • Vitex agnus-castus (sauzgatillo) ha sido aprobado por las autoridades sanitarias alemanas para el síndrome premenstrual, la sensibilidad mamaria y la irregularidad menstrual. Un metaanálisis de 2020 de tres ECA doble ciego encontró que las mujeres que tomaban extractos de VAC tenían 2.57 veces más probabilidades de experimentar la remisión de los síntomas del síndrome premenstrual en comparación con el placebo. Una revisión sistemática de 2017 identificó 8 ECA que cumplían los criterios, todos positivos para el VAC en el síndrome premenstrual o el trastorno disfórico premenstrual (TDPM).

  • MilenramaCientífico

    Un estudio controlado en 334 estudiantes mujeres mostró que el extracto de milenrama redujo significativamente las puntuaciones totales de los síntomas del síndrome premenstrual y la intensidad del dolor en comparación con el placebo durante tres meses. Esto constituye evidencia clínica directa del uso de la milenrama en el síndrome premenstrual.

  • AgnusideTradicional

    La agnusida es un glucósido iridoide y uno de los compuestos marcadores de Vitex agnus-castus (sauzgatillo). Contribuye a la estandarización de los extractos de sauzgatillo utilizados en ensayos clínicos sobre el síndrome premenstrual (SPM) y se considera un constituyente marcador de preparaciones con eficacia documentada para el SPM.

  • espárragoTradicional

    Asparagus racemosus se utiliza tradicionalmente en la medicina ayurvédica para favorecer la salud reproductiva femenina, incluidas las molestias premenstruales. Los datos preclínicos y la limitada evidencia clínica disponible respaldan sus propiedades moduladoras hormonales. No se ha publicado ningún ECA dedicado específicamente al síndrome premenstrual.

  • cohosh negroTradicional

    La cugat negra tiene un uso tradicional documentado para el síndrome premenstrual (SPM) y los síntomas de ánimo y físicos premenstruales, que abarca la práctica de los nativos americanos y la práctica estadounidense del siglo XIX. El NCCIH incluye el SPM como una indicación promovida. Los ensayos clínicos modernos dirigidos específicamente al SPM son muy escasos, pequeños y no concluyentes.

  • borrajaTradicional

    El aceite de borraja tiene un uso tradicional documentado para el síndrome premenstrual, atribuido al papel del GLA en la modulación de las prostaglandinas, lo que podría reducir la sensibilidad mamaria, la hinchazón, la irritabilidad y los cólicos. Estudios pequeños sugieren un beneficio, pero las revisiones sistemáticas encuentran evidencia de alta calidad insuficiente específica para el aceite de borraja.

  • El aceite de borraja se usa tradicionalmente y de manera generalizada para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), incluyendo la sensibilidad mamaria, los cólicos, los cambios de humor y la retención de líquidos, lo cual se atribuye a la capacidad del GLA para favorecer la síntesis de prostaglandina E1 y modular los efectos relacionados con la prolactina. La evidencia clínica proviene principalmente de ensayos con aceite de onagra (EPO) y no del aceite de borraja específicamente; falta evidencia de ECA sobre el aceite de borraja en el SPM.

  • En la Medicina Tradicional China (MTC), B. falcatum es una hierba central para el estancamiento del Qi del Hígado, un patrón que corresponde estrechamente a los síntomas del síndrome premenstrual (SPM): irritabilidad, cambios de humor, hinchazón y calambres. Es el componente principal de Jia Wei Xiao Yao San, utilizado históricamente para las alteraciones emocionales premenstruales. No se han identificado ensayos clínicos aislados en humanos específicamente para el SPM con B. falcatum solo.

  • casticinaTradicional

    La casticina es un flavonoide polimetoxilado presente en el fruto de Vitex agnus-castus, uno de los compuestos bioactivos de los extractos de sauzgatillo (chasteberry) utilizados para el síndrome premenstrual (SPM). Tiene propiedades antiinflamatorias y antiproliferativas documentadas en estudios preclínicos, que contribuyen al mecanismo de acción general de las preparaciones de Vitex para el SPM.

  • La corteza de calambre (Viburnum opulus) se utiliza en la fitoterapia tradicional occidental como antiespasmódico uterino y analgésico para los cólicos menstruales asociados con el síndrome premenstrual (SPM). Estudios en animales y experimentos con tejido uterino humano sugieren efectos antiespasmódicos, pero no se han realizado ensayos clínicos controlados con placebo específicos para el SPM.

  • damianaTradicional

    La damiana se utiliza tradicionalmente en la medicina herbal latinoamericana y europea para los síntomas premenstruales, incluidos la irritabilidad, la tensión nerviosa y las molestias pélvicas. Sus acciones nervinas, antiespasmódicas y fitoestrogénicas leves aportan plausibilidad biológica. No existen ensayos clínicos sobre el síndrome premenstrual.

  • Los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), incluidos los cambios de humor, la hinchazón y la sensibilidad mamaria, están asociados con un desequilibrio de estrógeno-progesterona en la fase lútea. El DIM se utiliza en la práctica integrativa para reducir el predominio estrogénico que se cree que impulsa el SPM. Un ECA doble ciego sobre DIM para anomalías cervicales incluyó el SPM como un criterio de valoración de un subestudio monitoreado, lo que proporciona datos formales limitados.

  • dioscoreaTradicional

    El ñame silvestre (wild yam) se utiliza en la medicina herbal para los síntomas del síndrome premenstrual, incluyendo cólicos, cambios de humor y malestar hormonal, debido a sus propiedades antiespasmódicas y a su leve efecto fitoestrogénico. Este es un uso tradicional bien documentado. No existe evidencia clínica.

  • dong quaiTradicional

    El dong quai (Angelica sinensis) se ha utilizado en la Medicina Tradicional China durante más de 2000 años como tónico femenino principal para la irregularidad menstrual, el síndrome premenstrual (SPM), la dismenorrea y la amenorrea. En la MTC, se lo considera el "ginseng femenino". Sin embargo, no se han realizado ECA controlados con placebo específicamente para el SPM.

  • El ácido gamma-linolénico (GLA) es el ácido graso omega-6 activo del aceite de onagra que se propone para abordar una deficiencia de GLA que contribuiría al síndrome premenstrual (SPM) a través de una deficiencia de prostaglandina E1. La evidencia de los ECA clínicos sobre el aceite de onagra es mixta a negativa en la mayoría de los ensayos rigurosos, aunque el GLA sigue siendo ampliamente recomendado en la medicina complementaria para el SPM.

  • kavaTradicional

    El kava se utiliza en la medicina herbal para la tensión premenstrual, la irritabilidad y los cólicos, lo cual se desprende de sus propiedades ansiolíticas, antiespasmódicas y relajantes musculares documentadas. La literatura de la herbolaria clínica y el uso tradicional en el Pacífico respaldan esta aplicación. No existe un ECA específico dedicado al kava para el síndrome premenstrual.

  • melisaTradicional

    La toronjil (Melissa officinalis) se utiliza en la medicina tradicional europea para la ansiedad, el insomnio y las molestias nerviosas asociadas con el síndrome premenstrual (SPM). Su ácido rosmarínico y sus flavonoides inhiben la GABA transaminasa, aumentando los niveles de GABA. Estudios clínicos pequeños respaldan efectos ansiolíticos y de mejora del estado de ánimo relevantes para los síntomas del SPM.

  • macaTradicional

    La maca cuenta con un uso tradicional bien documentado para el síndrome premenstrual (SPM) entre los pueblos andinos, registrado en fuentes etnobotánicas y monografías farmacobotánicas. No existe investigación clínica sobre la maca para el SPM como condición específica, aunque los efectos relacionados con el equilibrio hormonal y el estado de ánimo en mujeres perimenopáusicas cuentan con cierto respaldo científico.

  • MejoranaTradicional

    La mejorana tiene una reputación tradicional por aliviar los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), incluidos los cólicos abdominales, el dolor de cabeza y las alteraciones del estado de ánimo, lo cual se atribuye a sus propiedades antiespasmódicas, analgésicas y nervinas. La documentación clínica específicamente relacionada con el SPM se limita a registros tradicionales y anecdóticos.

  • ArtemisaTradicional

    La artemisa (mugwort) está documentada en la medicina tradicional china para el síndrome premenstrual, y la moxibustión ha sido estudiada en un contexto clínico para reducir los cólicos premenstruales. Adams et al. (Chinese Medicine, 2012) revisaron específicamente la artemisa para el tratamiento del SPM. La evidencia en humanos proviene de aplicaciones de moxibustión más que de la suplementación oral.

  • pasifloraTradicional

    La pasiflora (Passiflora incarnata) se utiliza tradicionalmente en la herbolaria occidental y sudamericana para la ansiedad, el insomnio y la tensión nerviosa asociada con el síndrome premenstrual. Sus propiedades potenciadoras del GABA e inhibidoras de la MAO proporcionan un sustento mecanístico para su uso ansiolítico en los síntomas anímicos relacionados con el síndrome premenstrual.

  • peoníaTradicional

    Paeonia lactiflora es un ingrediente central en las fórmulas de la MTC para el síndrome premenstrual, ya que aborda síntomas como irritabilidad, dolor abdominal, distensión mamaria y cambios de ánimo. Sus actividades antiespasmódica, antiinflamatoria y estrogénica ofrecen plausibilidad mecanística, pero no existe evidencia de ensayos clínicos con el ingrediente aislado.

  • trébol rojoTradicional

    El trébol rojo (Trifolium pratense) contiene isoflavonas —formononetina, biochanina A, daidzeína y genisteína— que actúan como fitoestrógenos. Se ha utilizado tradicionalmente para los trastornos menopáusicos y menstruales, incluido el síndrome premenstrual (SPM), con algunos estudios clínicos pequeños sobre los síntomas menopáusicos y evidencia preliminar proveniente de la bibliografía más amplia sobre fitoestrógenos.

  • jalea realTradicional

    La jalea real se ha utilizado tradicionalmente en varias culturas para reducir los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), incluidos los cambios de humor y la hinchazón, atribuido a su actividad fitoestrogénica. Es un suplemento popular entre las mujeres para este fin, pero faltan ensayos clínicos controlados dedicados específicamente a evaluar el SPM como criterio de valoración principal.

  • escutelariaTradicional

    La escutelaria está documentada en la práctica tradicional para el síndrome premenstrual (SPM) y la tensión nerviosa asociada al ciclo menstrual. Encyclopedia.com incluye el SPM entre sus usos herbarios contemporáneos. Las mujeres cherokee la utilizaban para la salud menstrual, y sus propiedades ansiolíticas y antiespasmódicas abordan los síntomas centrales del SPM.

  • vid de la liebreTradicional

    La herboristería tradicional y naturopática documenta el uso de squawvine para el síndrome premenstrual (SPM), particularmente el tipo acompañado de retención de agua, congestión pélvica e irritabilidad. Se citan como base sus propiedades combinadas diurética, tónica uterina y nervina suave. No existen ensayos clínicos.

  • sumaTradicional

    En la práctica herbal tradicional sudamericana, la suma se utiliza para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), lo cual se atribuye a su contenido de fitosteroles y ecdisteroides, que podrían modular los niveles de estrógeno y progesterona. Este uso está documentado, pero no ha sido confirmado por ensayos clínicos en humanos.

  • tribulusTradicional

    La base de datos LiverTox de los NIH incluye el síndrome premenstrual entre las afecciones para las que se ha utilizado tradicionalmente el tribulus. El uso tradicional ayurvédico para la retención de líquidos y las molestias menstruales concuerda con los síntomas del síndrome premenstrual. Ningún ECA ha estudiado directamente el tribulus para el síndrome premenstrual.

  • Ñame silvestreTradicional

    El ñame silvestre (Dioscorea villosa) se ha usado históricamente para los cólicos menstruales y el síndrome premenstrual (SPM) en la medicina herbal norteamericana y ecléctica. Su saponina esteroidal, la diosgenina, es un precursor farmacéutico de la progesterona, aunque el cuerpo humano no puede realizar esta conversión. Se recomienda más comúnmente para el SPM en contextos tradicionales de lo que respaldan los ensayos clínicos.

  • BetónicaTradicional

    La betónica (wood betony) figura en la práctica herbolaria tradicional específicamente para las molestias premenstruales, combinando sus propiedades nervinas y antiespasmódicas. Está documentada en la literatura popular y herbolaria para los nervios alterados, la tensión y las alteraciones del estado de ánimo asociadas con la fase premenstrual.

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SPM (síndrome premenstrual) | Vitabase