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Artemisa

Condiciones de Salud34
Tabla de contenidos

Otros Nombres

Absinthium spicatum (Wulfen ex Jacq.) Baumg.ÀicǎoÀiyèAjenjoAltamisAltamisaAltamizaAmarellaArmoise citronnelleArmoise communeArmoise vulgaireArtemisa vulgarArtémiseArtemisiaArtemísiaArtemisia affinis Hassk.Artemisia cannabifolia H.Lév.Artemisia discolor Douglas ex DC.Artemisia dubia orientalis Pamp.Artemisia dubia septentrionalis Pamp.Artemisia eriophora Ledeb.Artemisia flodmanii Rydb.Artemisia glabrata DC.Artemisia heyneana Wall.Artemisia hispanica Stechm. ex BesserArtemisia indica Willd.Artemisia javanica Pamp.Artemisia leucophylla (Ledeb.) Turcz. ex PavlovArtemisia opulenta Pamp.Artemisia paniculiformis DC.Artemisia parvifoliaArtemisia quadripedalis Gilib.Artemisia rubriflora Turcz. ex BesserArtemisia ruderalis Salisb.Artemisia selengensis Turcz. ex BesserArtemisia superba Pamp.Artemisia tongtchouanensis H.Lév.Artemisia verlotorum LamotteArtemisia violacea Desf.Artemisia vulgarisArtemisia vulgaris L.Artemisia vulgaris subsp. vulgarisArtemisia vulgaris var. coarctata Forselles ex BesserArtemisia vulgaris var. indica (Willd.) Hassk.Assenzio selvaticoBeiaiBeifußkrautBijvoetCalifornia mugwortCarline ThistleChinese mugwortChiu Ts'AoChornobylChrysanthemum weedCingulum Sancti JohannisCommon mugwortCronewortDamanakaDamnakDouglas mugwortErva-de-fogoFelon herbGemeiner BeifussGraaboHerbakaHerbe aux cent goûtsHerbe de feuHerbe de la Saint-JeanHerbe de St. JeanHierba de San JuanHoary mugwortLosnaMachipatriMashibattiriMogusaMother of herbsMoxaMucgwyrtNagadamaniNagadounaNaughty manOld manOld Uncle HenryPujoRiverside wormwoodSailor's tobaccoSsukSt. John's girdleSt. John's plantTabac de Saint-PierreTitepatiVulgaris herbaWild wormwoodYomogi

Sinopsis

Artemisa (Artemisia vulgaris L.): Una referencia integral

1. Identidad y caracterización botánica

Identidad taxonómica y nomenclatural

Artemisia vulgaris L. (artemisa común) es una especie de gran importancia en la historia de la medicina, llamada "madre de las hierbas" en la Edad Media. Pertenece a la familia Compositae (Asteraceae). En inglés también se conoce como mugwort o wormwood; en hindi como Nagadouna; y en tamil como Mashibattiri o Machipatri. Otros nombres vernáculos documentados en la literatura incluyen chrysanthemum weed, felon weed, common artemisia, French tobacco, wild wormwood y mugweed.

"Mugwort" es un nombre común para varias especies de plantas aromáticas con flores del género Artemisia. En Europa, mugwort suele referirse a Artemisia vulgaris, o artemisa común. En Asia Oriental, la especie Artemisia argyi se denomina a menudo "artemisa china" en el contexto de la medicina tradicional china; mientras que Artemisia princeps se conoce en Corea como ssuk (쑥) y en Japón como yomogi (ヨモギ). Este artículo se centra principalmente en Artemisia vulgaris L., que es el objeto de la mayor parte de la investigación fitoquímica y clínica.

Es una planta herbácea común que exhibe una alta variabilidad morfológica y fitoquímica según el lugar donde crece; esta especie es bien conocida en casi todo el mundo. Sus hábitats nativos incluyen Asia templada, Europa, el norte de África y Alaska.

Estatus farmacopeico

La droga vegetal —Artemisiae vulgaris herba— se utiliza como materia prima debido a la presencia de aceite esencial, flavonoides y lactonas sesquiterpénicas, y a sus actividades biológicas asociadas. La Farmacopea Europea ha incluido a esta especie como una posible materia prima homeopática.

Formas y preparaciones habituales

La artemisa se encuentra disponible y se prepara tradicionalmente en varias formas distintas:

  • Infusiones/tés de hierbas: Se preparan vertiendo agua hirviendo sobre una cucharadita (alrededor de 1,2 g) de hierba seca y dejando reposar la mezcla tapada durante unos 5 minutos.
  • Tinturas: Otra forma de medicación con artemisa utilizada en la medicina alopática son las tinturas, que se venden en toda Europa.
  • Moxa (conos y bastones de moxibustión): En la MTC, A. vulgaris se utiliza con mayor frecuencia en termopuntura en forma de hisopos de algodón impregnados con extracto vegetal, o como cigarros rellenos de hojas secas y utilizados para cauterizar la piel.
  • Especia culinaria: La especie es muy valorada como especia debido al aroma y al sabor amargo de la hierba y al sabor dulce y picante de las raíces. Las hojas y los brotes recolectados justo antes de la floración se usan como aditivo amargo para sazonar platos de arroz y té en Asia. La especie también se utiliza como aditivo en carne, aves, pescado y ensaladas, en la producción de vodkas y vinos de hierbas, y en la preparación de pasteles dulces y salados (especialmente en Japón). Antes de la introducción del lúpulo, A. vulgaris se utilizaba para dar sabor a la cerveza.
  • Hierba en polvo y cápsulas: El material vegetal seco también se procesa en forma de polvo para uso oral.
  • Aceite esencial: Una de las especies vegetales terapéuticas más significativas del género Artemisia es A. vulgaris, típicamente reconocida por su aceite volátil.

2. Uso tradicional e histórico

Antigüedad clásica

Debido a su amplia distribución, A. vulgaris era bien conocida en el Egipto, la Grecia y la Roma antiguos. Según la creencia antigua, su nombre deriva del de la diosa griega Artemisa, patrona de las mujeres embarazadas y de las madres recién paridas. Debido a sus efectos beneficiosos sobre afecciones relacionadas con la menstruación y el embarazo, quedó estrechamente asociada con la medicina de la mujer en el mundo antiguo.

Medicina europea medieval

Artemisia vulgaris, especie que desempeñó un papel significativo en la historia de la medicina europea, era denominada en la Edad Media "madre de las hierbas", y se utilizaba, entre otras cosas, para tratar afecciones ginecológicas y urológicas y trastornos gastrointestinales. El Nine Herbs Charm anglosajón menciona por su nombre a mucgwyrt, lo que da testimonio de su importancia en la tradición herbolaria inglesa de la Alta Edad Media. Antes de la introducción del lúpulo en el proceso de elaboración de la cerveza, A. vulgaris se usaba comúnmente en Inglaterra como agente aromatizante. Se añadían flores secas de artemisa al licor de malta, y esto se agregaba a la cerveza. La artemisa se ha utilizado como uno de los agentes tradicionales aromatizantes y amargantes de las cervezas gruit, un tipo de bebida fermentada a base de granos sin lúpulo.

Medicina Tradicional China (MTC)

Esta especie se ha utilizado en la medicina tradicional china, hindú y europea para regular el funcionamiento del sistema gastrointestinal y tratar diversas enfermedades ginecológicas. En la MTC, el uso más destacado de la artemisa seca es la moxibustión. La moxibustión es una técnica tradicional china que consiste en quemar artemisa seca ("moxa") cerca de un punto de acupuntura específico en el dedo pequeño del pie, y se ha utilizado en China durante más de dos mil años para favorecer que un bebé en posición podálica gire a la posición cefálica.

Tradiciones del sur y el sudeste asiático

Tradicionalmente, en el sudeste asiático A. vulgaris se utiliza para tratar afecciones menstruales como amenorrea, dismenorrea y oligomenorrea, trastornos del embarazo, dolor intenso durante el parto y leucorrea. Etnomedicinalmente, también se utiliza en tratamientos tradicionales para la depresión, la epilepsia, la irritabilidad, el insomnio y el estrés. En Filipinas, esta planta se denomina Herbaka y se utiliza para aliviar la hipertensión.

Tradiciones alimentarias y culinarias

Tanto en Vietnam como en Alemania, la artemisa se usa en la cocina como hierba aromática. En China, los tallos crujientes de los brotes jóvenes de A. vulgaris son una verdura de temporada que se usa a menudo en salteados. Se utiliza como hierba culinaria en países occidentales y suele emplearse para dar sabor a platos de arroz y té en Asia.

Usos dermatológicos y externos

Habitualmente, las decocciones de Artemisia vulgaris y Artemisia absinthium (Compositae) se han utilizado para tratar úlceras, eccemas, herpes y sarna purulenta.

3. Principales constituyentes y compuestos activos

Panorama del perfil fitoquímico

Las diferentes aplicaciones de esta especie vegetal han sido posibles gracias a su rica composición química, que incluye especialmente aceites esenciales, flavonoides, lactonas sesquiterpénicas, ácidos fenólicos, cumarinas y otros grupos de metabolitos. Los estudios fitoquímicos han demostrado la rica composición de las partes aéreas de esta planta, que consiste en lactonas sesquiterpénicas, flavonoides y cumarinas, y un aceite esencial compuesto de componentes cualitativamente variables.

Aceite esencial

La presencia de aceite esencial es una característica interesante de A. vulgaris. Una parte importante del aceite extraído de las partes aéreas está constituida por monoterpenoides (72 %) y sesquiterpenoides (26 %). La composición específica del aceite esencial varía notablemente según el origen geográfico. El aceite esencial de A. vulgaris está presente en hasta un 0,3 % y comprende 1,8-cineol, sabineno, β-tuyona y óxido de cariofileno como constituyentes principales. Un estudio que analizó el aceite esencial de Nepal encontró que el sabineno (11,29 %), la β-tuyona (19,19 %), la crisantenona (4,48 %), el alcanfor (11,89 %), el borneol (4,44 %) y el germacreno D (8,42 %) eran los compuestos mayoritarios. Un estudio sobre A. vulgaris cultivada en Brasil reportó que el aceite esencial estaba dominado por sesquiterpenos oxigenados (44,4 %), hidrocarburos sesquiterpénicos (33,3 %) y monoterpenos oxigenados (16,6 %), con cariofileno (37,45 %), germacreno D (16,17 %) y humuleno (13,66 %) como componentes principales. Estas diferencias a nivel de poblaciones en la composición química son coherentes con la alta variabilidad morfológica y fitoquímica de la planta según el lugar donde crece.

Lactonas sesquiterpénicas

Una característica propia de esta especie es la presencia de lactonas sesquiterpénicas, entre ellas psilostachyin, psilostachyin C y vulgarina, y también se ha confirmado la presencia de artemisinina. Estas lactonas sesquiterpénicas son en gran parte responsables del potencial terapéutico del género Artemisia. La revista Frontiers in Chemistry ha destacado investigaciones sobre estos constituyentes en relación con usos medicinales tradicionales para aliviar el dolor y tratar síntomas ginecológicos en la medicina popular; los constituyentes químicos contienen principalmente polisacáridos, flavonoides, terpenoides y esteroles, y muestran actividades antitumoral, antiinflamatoria, hepatoprotectora, antioxidante, inmunomoduladora, antialérgica y antibacteriana.

Flavonoides

Los flavonoides de A. vulgaris incluyen derivados de kaempferol y quercetina. El análisis por HPLC del extracto metanólico de A. vulgaris revela la presencia de luteolina y morina. La presencia de los flavonoides eriodictiol y apigenina en A. vulgaris, con su débil actividad estrogénica, podría explicar su uso popular para tratar trastornos menstruales, como emenagogo y relajante uterino.

Cumarinas y ácidos fenólicos

Otros fitoquímicos confirmados en A. vulgaris incluyen cumarinas (cumarina, esculina, escopoletina y umbeliferona) y ácidos fenólicos (ácidos cafeico y clorogénico), así como esteroles, carotenoides y poliacetilenos.

Tuyona

La tuyona es una cetona monoterpénica presente en el aceite esencial de A. vulgaris y es uno de sus constituyentes más significativos desde el punto de vista farmacológico y toxicológico. La EFSA señala que los ingredientes del aceite esencial de la hierba de A. vulgaris, como la α-tuyona, la β-tuyona, el alcanfor y el 1,8-cineol, tienen efectos potencialmente adversos para la salud humana cuando se consumen con alimentos o suplementos dietéticos; sin embargo, subraya que la mayor parte de la investigación se ha ocupado únicamente de un aceite más concentrado, y no de un extracto menos concentrado.

4. Mecanismos de acción establecidos y propuestos

Efectos antiespasmódicos / sobre el músculo liso

Los flavonoides eriodictiol y apigenina presentes en A. vulgaris poseen una débil actividad estrogénica, lo que podría explicar su uso popular para tratar trastornos menstruales, como emenagogo y relajante uterino. Además, se han reportado actividades relajantes en otros músculos lisos, el íleon y la tráquea. Aunque no se ha probado directamente sobre el útero, el efecto relajante del músculo liso podría explicar por qué se le ha atribuido actividad antiespasmódica uterina.

Actividad antiinflamatoria

Estudios recientes han demostrado que esta especie posee propiedades antioxidantes, hipolipemiantes, antiespasmódicas, analgésicas, estrogénicas, citotóxicas, antibacterianas, antifúngicas, hipotensoras y broncolíticas. La mayoría de estas actividades están relacionadas con la existencia de varios grupos de metabolitos secundarios, entre ellos flavonoides, lactonas sesquiterpénicas, cumarinas, acetilenos, ácidos fenólicos, ácidos orgánicos y mono- y sesquiterpenos. Una investigación publicada en Frontiers in Chemistry identificó específicamente lactonas sesquiterpénicas de A. vulgaris como posibles inhibidores del óxido nítrico (NO) en células de macrófagos inducidas por LPS, lo que proporciona una base mecanística para la actividad antiinflamatoria.

Actividad antimicrobiana

El aceite esencial de Artemisia vulgaris posee actividades antimicrobianas. Los aceites esenciales de A. vulgaris, comparados con el voriconazol estándar, mostraron una eficacia equivalente del 50,3 % y el 43,02 % de la actividad antifúngica contra S. oryzae y F. oxysporum, respectivamente. Los aceites esenciales de A. vulgaris también mostraron propiedades bactericidas y fungicidas contra Staphylococcus aureus y Candida albicans, respectivamente. Estos hallazgos se limitan actualmente a estudios in vitro (de laboratorio).

Actividad estrogénica

La presencia de los flavonoides eriodictiol y apigenina en A. vulgaris, con su débil actividad estrogénica, podría explicar su uso popular para tratar trastornos menstruales, como emenagogo y relajante uterino. Este mecanismo sigue caracterizado únicamente a nivel preclínico, y ningún ensayo controlado en humanos ha verificado efectos estrogénicos con las dosis presentes en preparaciones típicas.

5. Evidencia científica por área de uso

5.1 Moxibustión para la presentación podálica en el embarazo

Esta es el área donde existe la evidencia clínica más sólida y rigurosa para una intervención basada en A. vulgaris. La práctica consiste en quemar artemisa seca (moxa) cerca del punto de acupuntura BL67 (Zhiyin, ubicado en la cara lateral del dedo pequeño del pie) para favorecer la versión cefálica en embarazos con presentación fetal podálica.

Revisión sistemática Cochrane (2023): La revisión Cochrane actualizada de 2023 encontró que, al comparar la moxibustión más los cuidados habituales con la moxibustión simulada (placebo) más los cuidados habituales, la moxibustión probablemente reduce la probabilidad de presentación no cefálica al nacer (1 ensayo, 272 mujeres; RR 0,74; IC del 95 %: 0,58 a 0,95; evidencia de certeza moderada). La evidencia de certeza moderada de un estudio muestra que la moxibustión más los cuidados habituales probablemente reduce el uso de oxitocina antes o durante el parto. Sin embargo, la moxibustión más los cuidados habituales probablemente resulta en poca o ninguna diferencia en la tasa de cesáreas, y los efectos sobre la probabilidad de rotura prematura de membranas y un pH de la sangre del cordón umbilical inferior a 7,1 son incertidumbre. Los eventos adversos se reportaron de manera inadecuada en la mayoría de los ensayos.

Metaanálisis (2021): Se ha propuesto que las intervenciones de tipo acupuntura (como la moxibustión y la acupuntura) en el punto Vejiga 67 (BL67, punto Zhiyin) tienen efectos positivos sobre la presentación podálica. En una revisión sistemática y metaanálisis que incluyó dieciséis ECA con 2555 participantes, la moxibustión aumentó significativamente la presentación cefálica al nacer (RR = 1,39; IC del 95 % = 1,21–1,58).

Revisión sistemática previa (2008): Se incluyeron diez ECA con 2090 participantes y siete ensayos clínicos controlados con 1409 participantes en un análisis anterior independiente. El metaanálisis mostró diferencias significativas entre la moxibustión y ningún tratamiento (RR 1,35; IC del 95 %: 1,20 a 1,51; 3 ECA). La comparación entre la moxibustión y la posición de rodillas-pecho no mostró diferencias significativas (RR 1,30; IC del 95 %: 0,95 a 1,79; 3 ECA). La moxibustión combinada con otros métodos terapéuticos mostró efectos beneficiosos significativos (RR 1,36; IC del 95 %: 1,21 a 1,54; 2 ECA).

Evaluación de la evidencia: Este conjunto de evidencia encontró indicios limitados pero positivos que respaldan el uso de la moxibustión para corregir la presentación podálica. Existen algunos indicios de que el uso de la moxibustión puede reducir la necesidad de oxitocina. Cuando se combina con acupuntura, la moxibustión puede dar lugar a menos partos por cesárea; y cuando se combina con técnicas de manejo postural, puede reducir el número de presentaciones no cefálicas al nacer. Sin embargo, se necesitan ensayos controlados aleatorizados bien diseñados que evalúen la moxibustión para la presentación podálica y que informen sobre desenlaces clínicamente relevantes, así como sobre la seguridad de la intervención. En conjunto, esta área de evidencia es calificada como de certeza moderada por los revisores Cochrane y representa la aplicación clínica de la artemisa estudiada con mayor solidez.

Advertencia importante: Esta base de evidencia corresponde a la aplicación de humo y calor, no al consumo de té de artemisa. El té oral no hereda la base de evidencia de la moxibustión.

5.2 Aplicaciones ginecológicas y menstruales

Durante muchos siglos, esta especie se ha usado principalmente para tratar afecciones ginecológicas y enfermedades gastrointestinales. Esta planta posee numerosas propiedades farmacológicas, entre ellas propiedades antiinflamatorias, antihipertensivas, antioxidantes, antitumorales, inmunomoduladoras, hepatoprotectoras, antipalúdicas, antiespasmódicas y antisépticas. Sin embargo, los datos rigurosos de ensayos clínicos en humanos que evalúen específicamente preparaciones orales de A. vulgaris para la dismenorrea, la amenorrea u otras afecciones menstruales en contextos controlados están ausentes de la bibliografía revisada por pares. La base mecanística —flavonoides con débil actividad estrogénica y actividad relajante del músculo liso— sigue respaldada únicamente por evidencia preclínica e in vitro.

5.3 Actividad antimicrobiana

La evidencia de actividad antimicrobiana reside enteramente en estudios in vitro. Los resultados revelan que el aceite de A. vulgaris es una fuente rica de compuestos monoterpénicos y sesquiterpénicos. Además, A. vulgaris es una fuente rica de compuestos fenólicos y flavonoides, y muestra buena actividad antioxidante y antibacteriana en modelos de laboratorio. Los aceites esenciales de A. vulgaris mostraron propiedades bactericidas y fungicidas contra Staphylococcus aureus y Candida albicans, respectivamente, mientras que la actividad antihelmíntica contra Haemonchus contortus estuvo ausente en un estudio. Ningún ensayo clínico en humanos ha evaluado A. vulgaris como agente antimicrobiano directo.

5.4 Actividad antioxidante y hepatoprotectora

Los autores han confirmado las propiedades beneficiosas de los extractos de la hierba de A. vulgaris, incluidos sus efectos antioxidantes y hepatoprotectores. Estos hallazgos provienen de estudios preclínicos (en células y en animales). No se han identificado en la bibliografía revisada por pares ensayos controlados en humanos que evalúen específicamente desenlaces de protección hepática o antioxidantes con preparaciones estandarizadas de A. vulgaris.

5.5 Aplicaciones gastrointestinales

Esta especie se ha utilizado en la medicina tradicional china, hindú y europea para regular el funcionamiento del sistema gastrointestinal. Los constituyentes amargos de la planta, entre ellos las lactonas sesquiterpénicas y los componentes del aceite esencial, respaldan un mecanismo plausible para estimular las secreciones digestivas y mejorar el apetito, de manera análoga a otras hierbas amargas. Sin embargo, los datos de ensayos clínicos en humanos para estas indicaciones gastrointestinales no están disponibles en la bibliografía revisada por pares actual específicamente para A. vulgaris.

5.6 Actividad antiinflamatoria

Las especies de Artemisia tienen un amplio rango de actividades farmacológicas, incluidas acciones antiinflamatorias. Específicamente para A. vulgaris, el largo uso tradicional y los estudios preclínicos funcionales de diferentes especies de Artemisia para el tratamiento de varias enfermedades han impulsado su evaluación clínica en apoyo de la evidencia sobre su potencial como agentes antiinflamatorios. La evidencia actual de la actividad antiinflamatoria de A. vulgaris se mantiene a nivel de estudios in vitro y en modelos animales, sin ensayos clínicos publicados en humanos que aborden específicamente este desenlace.

5.7 Actividad anticancerígena/citotóxica

Se han descrito en la literatura efectos citotóxicos confirmados de los extractos de la hierba de A. vulgaris. Estos hallazgos derivan enteramente de estudios in vitro en líneas celulares. No se han identificado ensayos clínicos que evalúen preparaciones de A. vulgaris para ninguna indicación oncológica. La evidencia en esta área es muy preliminar.

5.8 Afirmaciones neurológicas/oniro­génicas

Las hojas secas pueden fumarse o utilizarse para preparar un té, supuestamente para promover los sueños lúcidos. Este supuesto efecto onirógeno se atribuye a la tuyona contenida en la planta. Ningún ensayo controlado ha medido desenlaces oníricos derivados del té oral de artemisa. La modulación del receptor GABA-A ofrece plausibilidad mecanística, pero los datos humanos más cercanos involucran dosis de tuyona muy superiores a las presentes en una taza de té típica. Con la fuerza de infusión estándar, la afirmación sobre los sueños es anecdótica. Esta indicación carece de cualquier evidencia clínica.

6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas

  • Sistema reproductivo/ginecológico: Históricamente utilizada como emenagogo, relajante uterino y para tratar la dismenorrea y la amenorrea; respaldada mecanísticamente por flavonoides con débil actividad estrogénica (solo datos preclínicos para preparaciones orales).
  • Musculoesquelético/dolor: La forma de moxibustión cuenta con evidencia clínica de certeza moderada para la versión cefálica en la presentación podálica; se han descrito efectos antinociceptivos a nivel preclínico.
  • Sistema gastrointestinal: Uso tradicional como tónico digestivo amargo; actividad antiespasmódica documentada en modelos preclínicos.
  • Inmunológico/enfermedades infecciosas: Actividad antibacteriana y antifúngica documentada in vitro; sin evidencia clínica en humanos.
  • Hígado/función hepática: Actividad hepatoprotectora en modelos preclínicos; sin datos en humanos.
  • Cardiovascular: Se han descrito efectos hipotensores y broncolíticos en investigación preclínica.
  • Neurológico: Se ha planteado la hipótesis de modulación del receptor GABA-A mediada por tuyona; las afirmaciones sobre efectos onirógenos y anticonvulsivos son anecdóticas o derivan de la etnomedicina sin respaldo clínico.
  • Metabólico/endocrino: A. vulgaris debe usarse con precaución en pacientes con diabetes, ya que puede aumentar los niveles de glucosa en sangre.
  • Respiratorio/sistema alérgico: Se sabe que los pólenes de artemisa desencadenan reacciones alérgicas de tipo 1 como rinitis alérgica, conjuntivitis y asma. La artemisa también se vincula con alergias alimentarias derivadas de plantas (síndrome de alergia polen-alimento), que se manifiesta clínicamente como síndrome de alergia oral, angioedema, urticaria o incluso anafilaxia.

7. Formas de dosificación y dosis reportadas

Actualmente no existen regímenes de dosificación estandarizados y basados en evidencia establecidos por organismos regulatorios de salud (como la EMA o la OMS) específicamente para preparaciones orales de A. vulgaris. Las siguientes dosis son las reportadas o citadas en las fuentes disponibles:

  • Té de hierbas (infusión): Se prepara vertiendo agua hirviendo sobre una cucharadita (alrededor de 1,2 g) de hierba seca y dejando reposar la mezcla tapada durante unos 5 minutos.
  • Moxibustión (para la presentación podálica): Se recomienda iniciar entre las semanas 33 y 36 del embarazo, aplicando 20 minutos por dedo del pie diariamente durante 10 días. Esto implica la combustión externa de moxa cerca del punto de acupuntura BL67, no el consumo interno.
  • Límites de ingesta de tuyona: El consumo de tuyona proveniente de Artemisia no debe superar los 10 mg/kg según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y los 3 mg/día/persona según la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

8. Consideraciones de seguridad e interacciones conocidas

Embarazo y estimulación uterina

Algunas especies de Artemisia se utilizan para regular la fertilidad y deben evitarse durante el embarazo debido al posible riesgo de embriotoxicidad a dosis más altas. Se ha reportado que A. vulgaris es un estimulante uterino, y se han descrito reacciones alérgicas cutáneas y actividad abortiva en la literatura farmacológica. Estas propiedades hacen que el uso oral de preparaciones de A. vulgaris esté contraindicado durante el embarazo según las referencias tradicionales y etnofarmacológicas.

Neurotoxicidad de la tuyona

La EFSA enumera que los ingredientes del aceite esencial de la hierba de A. vulgaris, como la α-tuyona, la β-tuyona, el alcanfor y el 1,8-cineol, tienen efectos potencialmente adversos para la salud humana cuando se consumen con alimentos o suplementos dietéticos; sin embargo, subraya que la mayor parte de la investigación se ha ocupado únicamente de un aceite más concentrado, y no de un extracto menos concentrado. La EFSA clasificó los componentes del aceite esencial de A. vulgaris, como la α-tuyona, la β-tuyona, el alcanfor y el 1,8-cineol, como potencialmente perjudiciales para la salud humana cuando se consumen con alimentos o suplementos dietéticos. Se ha documentado un caso de intoxicación aguda por tuyona asociado con la ingestión repetida de una infusión concentrada de A. vulgaris.

Alergia al polen y reactividad cruzada

El polen de artemisa es uno de los alérgenos de malezas más clínicamente significativos en zonas templadas. La artemisa (Artemisia vulgaris) es una de las principales causas de alergia al polen de malezas en Europa, pero también está distribuida en partes de Asia y América del Norte. Entre el 10 % y el 14 % de los pacientes con alergia al polen presentan una sensibilización relevante al polen de artemisa.

Las proteínas de la artemisa, en concreto Art v 1, Art v 2, Art v 3, Art v 4, Art v 5 y Art v 6, se han identificado como poseedoras de potencial alergénico. Los pólenes de artemisa y de ambrosía muestran un alto nivel de reactividad cruzada, ya que son malezas emparentadas. Además, la artemisa también presenta reactividad cruzada con muchas alergias alimentarias, dando lugar a síndromes de alergia polen-alimento como el síndrome artemisa-apio-especias, artemisa-hinojo, artemisa-mostaza, artemisa-durazno y artemisa-girasol.

Los pacientes con polinosis a menudo presentan reacciones adversas al ingerir alimentos derivados de plantas como resultado de estructuras reactivas cruzadas de IgE compartidas entre el polen y las fuentes de alérgenos alimentarios. Los síntomas de estos síndromes polen-alimento varían desde el síndrome de alergia oral local hasta la anafilaxia sistémica grave. Se han descrito dos síndromes clínicos —el síndrome apio-artemisa-especias y el síndrome de alergia artemisa-mostaza— en asociación con la polinosis por malezas.

Se ha reportado dermatitis de contacto cutánea tras la exposición a diferentes especies de Artemisia. Las pruebas cutáneas de punción (skin prick test) mostraron que la mayoría de los pacientes con rinitis alérgica y asma presentan reacciones positivas a A. vulgaris.

Reactividad cruzada con la familia Asteraceae

Debido a su pertenencia a la familia Asteraceae, las personas con hipersensibilidad conocida a otras plantas de esta familia —como la manzanilla, la ambrosía, el crisantemo y la equinácea— deben tener precaución al considerar cualquier preparación que contenga A. vulgaris. En pacientes con alergia respiratoria, la reactividad cruzada entre aeroalérgenos y alimentos puede inducir alergia alimentaria, con síntomas que van desde el síndrome de alergia oral hasta la anafilaxia grave.

Interacciones metabólicas

Por lo tanto, A. vulgaris debe usarse con precaución en pacientes con diabetes, ya que puede aumentar los niveles de glucosa en sangre. La especie tampoco se recomienda para la prevención de la malaria, y los estudios in vitro no han mostrado actividad protozoicida. Se reportó que los pacientes que usaron A. vulgaris como agente profiláctico al viajar a África oriental no quedaron protegidos del desarrollo de malaria.

Evaluación de seguridad de la EFSA

Se especifica que un producto de tintura de artemisa debe contener un mínimo de 0,01 % de derivados del ácido hidroxicinámico (expresado como ácido clorogénico). Sin embargo, dado que el 74 % de la fracción de materia seca del aditivo permanece sin caracterizar, el Panel de la EFSA no puede concluir sobre la seguridad del aditivo en los niveles de uso propuestos. Esto subraya el punto general de que las preparaciones comerciales de artemisa siguen estando incompletamente caracterizadas desde el punto de vista de la seguridad.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Artemisa puede ayudar a apoyar.

  • A. vulgaris ha demostrado actividad antiespasmódica sobre el músculo liso mediante el bloqueo dual de receptores muscarínicos y la inhibición de canales de calcio, lo que proporciona una base mecanística para el alivio de los cólicos abdominales. Su uso tradicional en los sistemas chino, hindú y europeo para afecciones gastrointestinales cuenta con respaldo farmacológico. Las preparaciones de esta hierba promueven la secreción de jugo gástrico y relajan el tracto gastrointestinal y las vías biliares.

  • Numerosos estudios de laboratorio han documentado una potente actividad antioxidante en extractos de A. vulgaris, atribuida a flavonoides, ácidos fenólicos y componentes del aceite esencial. Los ensayos DPPH, ABTS y FRAP muestran consistentemente una fuerte capacidad de captación de radicales libres. Un estudio en roedores encontró que el tratamiento con el extracto normalizó el malondialdehído sérico y aumentó la actividad de la paraoxonasa-1, marcadores de un mejor estado antioxidante.

  • ArtritisCientífico

    A. vulgaris se usa tradicionalmente para tratar la artritis y la gota en la medicina vietnamita, y los estudios preclínicos confirman actividades inhibitorias de la xantina oxidasa y antiinflamatorias relevantes para la gota. La moxibustión se ha estudiado clínicamente para el dolor de la osteoartritis. Los flavonoides del ajenjo (mugwort) suprimen las citocinas inflamatorias implicadas en la inflamación articular.

  • Los extractos acuosos de A. vulgaris revirtieron la hipertensión inducida por noradrenalina en preparaciones de mesenterio aislado de rata, y la moxibustión en el punto de acupuntura KI 1 ha mostrado efectos hipotensores en ECA revisados en una revisión sistemática. Se han documentado efectos vasodilatadores e hipotensores en modelos animales. Los datos clínicos de los ECA sobre moxibustión constituyen la evidencia más directa a nivel humano.

  • Salud bronquialCientífico

    Se ha demostrado farmacológicamente que los efectos antiespasmódicos y broncodilatadores de A. vulgaris operan mediante el bloqueo dual de los receptores muscarínicos y del influjo de calcio en el músculo liso de las vías respiratorias. Este es uno de los mecanismos farmacológicos mejor caracterizados de la planta. El constituyente mayoritario 1,8-cineol proporciona adicionalmente actividad mucolítica y broncolítica. La evidencia es preclínica; no existen ensayos clínicos en humanos.

  • El aceite esencial de A. vulgaris ha demostrado una actividad antifúngica significativa contra Candida albicans en ensayos de laboratorio de difusión en disco, con zonas de inhibición que superan a las de antifúngicos estándar como el ketoconazol. La actividad antifúngica se atribuye al 1,8-cineol, la α-tuyona y el canfeno. La evidencia es únicamente in vitro; no existen ensayos clínicos en humanos.

  • ColesterolCientífico

    Los extractos de A. vulgaris han demostrado efectos hipolipemiantes en modelos de roedores con hipercolesterolemia inducida por la dieta, normalizando el colesterol total, LDL, VLDL, triglicéridos y HDL. Se propone que el mecanismo implica la inhibición de la HMG-CoA reductasa hepática. Estos hallazgos son únicamente preclínicos; no se han realizado ensayos en humanos.

  • Múltiples estudios preclínicos demuestran que los extractos de A. vulgaris suprimen mediadores inflamatorios, incluyendo TNF-α, NO y prostaglandinas, en modelos con roedores. Los extractos de hoja en acetato de etilo y etanólicos inhibieron significativamente el edema de pata inducido por formalina in vivo. Los compuestos bioactivos clave —flavonoides como la luteolina y la quercetina, además del 1,8-cineol— son agentes antiinflamatorios reconocidos. Aún no se han realizado ensayos controlados en humanos que confirmen estos hallazgos.

  • El aceite esencial de A. vulgaris demuestra actividad antifúngica in vitro relevante para patógenos cutáneos, y la planta se utiliza en formulaciones cosméticas reconocidas por CosIng. Múltiples estudios preclínicos confirman su actividad contra Candida albicans y patógenos bacterianos cutáneos. La evidencia es preclínica y cosmética; no existen ensayos clínicos dermatológicos antifúngicos.

  • Se ha demostrado la actividad hepatoprotectora del extracto acuoso-metanólico de A. vulgaris en modelos con roedores, con normalización de las enzimas hepáticas elevadas y protección de los hepatocitos contra el estrés oxidativo. La planta figura en la MTC (medicina tradicional china) para la hepatitis, y su acción colerética (estimulante de la bilis) está documentada. Se trata únicamente de hallazgos preclínicos; no existen ensayos hepatoprotectores en humanos.

  • El NCCIH informa sobre un estudio clínico preliminar en el que una loción tópica que contenía artemisa y mentol alivió la picazón asociada con cicatrices hipertróficas. La naturaleza multiingrediente del producto hace que la contribución específica de la artemisa sea incierta. La artemisa también se utiliza en formulaciones cosméticas reconocidas por la base de datos europea CosIng por sus efectos protectores de la piel.

  • AnsiedadTradicional

    A. vulgaris está registrada en preparaciones de raíz ayurvédicas y en los listados homeopáticos de la Farmacopea Europea para la ansiedad y los trastornos nerviosos. Especies de Artemisia relacionadas contienen constituyentes (ácido ursólico, ácido oleanólico, carnosol) que modulan los receptores GABA-A a través del sitio de unión de las benzodiazepinas, demostrando efectos ansiolíticos en modelos con roedores. No existen ensayos clínicos en humanos sobre la ansiedad específicamente para A. vulgaris.

  • El artenmisa (mugwort) ha sido registrada como tónico digestivo amargo y aperitivo en los sistemas herbales tradicionales de Europa y Asia. Las lactonas sesquiterpénicas amargas presentes en la planta estimulan la secreción gástrica, que es el mecanismo clásico de los estimulantes del apetito de origen herbal. Ningún ensayo clínico en humanos respalda este uso.

  • Atención y TDAHTradicional

    Adams et al. (Chinese Medicine, 2012) revisaron especies de artemisa específicamente para el tratamiento del TDAH, lo que representa la fuente principal que vincula a A. vulgaris con esta indicación. Los fenólicos inhibidores de la MAO y los componentes volátiles con actividad sobre el SNC proporcionan una plausibilidad mecanística. La evidencia es enteramente tradicional y basada en revisiones, sin ensayos dedicados en humanos.

  • CirculaciónTradicional

    En la medicina tradicional china (MTC), se cree que la moxibustión con A. vulgaris estimula el flujo sanguíneo y el qi en los puntos de acupuntura, y este es uno de sus mecanismos tradicionales centrales. Las propiedades antitrombóticas del borneol (un constituyente del aceite esencial) están documentadas in vitro. La medicina medieval europea utilizaba la artemisa para "eliminar la fatiga de las piernas". No existen ensayos de circulación con suplementación oral.

  • EstreñimientoTradicional

    La artemisa (mugwort) está registrada en la tradición herbal europea por tener un efecto laxante empleado para aliviar el estreñimiento. La revisión farmacológica de Springer señala que sus preparados de la planta producen un efecto laxante experimental reconocido en la práctica europea. La moxibustión también se ha mencionado como utilizada para el estreñimiento en la Medicina Tradicional China (MTC). No existen ensayos clínicos sobre la artemisa oral para el estreñimiento.

  • DepresiónTradicional

    A. vulgaris está documentada en la medicina tradicional ayurvédica, asiática y europea para la depresión, con fenoles inhibidores de la MAO y constituyentes moduladores de GABA-A que proporcionan plausibilidad mecanicista. Una fuente no revisada por pares cita una observación clínica de que el ajenjo (mugwort) reduce los síntomas depresivos, pero no existen datos de ensayos clínicos controlados en humanos.

  • DiarreaTradicional

    La artemisa (mugwort) figura en las tradiciones medievales europeas y asiáticas como remedio para la diarrea, mencionada en el contexto de trastornos gastrointestinales "resultantes del frío". Las propiedades antiespasmódicas y astringentes de la planta proporcionan plausibilidad farmacológica. No existen ensayos clínicos sobre la artemisa para la diarrea.

  • EpilepsiaTradicional

    A. vulgaris está documentada en preparaciones homeopáticas de la Farmacopea Europea y en múltiples sistemas etnomedicinales para la epilepsia y los trastornos convulsivos. La modulación del receptor GABA-A por constituyentes de Artemisia proporciona una base mecanística para la actividad anticonvulsivante. Una fuente describe la reducción de convulsiones en pacientes epilépticos mediante terapia de moxibustión, pero no existe evidencia clínica controlada.

  • En la Medicina Tradicional China (MTC), la artemisa ('Ai Ye') se utiliza específicamente para la infertilidad de tipo frío en combinación con tónicos del yang del riñón, y la moxibustión en BL 67 se emplea para la posición uterina como apoyo a la fertilidad. Las propiedades estrogénicas y uterotónicas de la planta respaldan este uso tradicional. No existen ensayos clínicos en humanos sobre fertilidad con artemisa oral.

  • FiebreTradicional

    A. vulgaris se ha utilizado como antipirético (hierba reductora de la fiebre) en la medicina tradicional europea, ayurvédica y en la medicina popular asiática. La medicina europea medieval la recomendaba específicamente para la fiebre. En la medicina popular del Himalaya, documentada en la literatura etnobotánica, se utiliza la planta entera con fines antipiréticos. Ningún ensayo clínico respalda este uso.

  • La artemisa (mugwort) se utiliza tradicionalmente como colerético —estimulando la producción de bilis y su secreción desde la vesícula biliar— en la medicina herbal europea. Este uso está documentado en el registro tradicional de la herbolaria europea y es farmacológicamente plausible dado el contenido de lactonas sesquiterpénicas amargas de la planta. No existen ensayos clínicos que evalúen esta indicación de manera directa.

  • InsomnioTradicional

    A. vulgaris está documentada en preparaciones homeopáticas reconocidas por la Farmacopea Europea y en múltiples sistemas tradicionales para el insomnio y los trastornos del sueño, incluido el sonambulismo. Los compuestos fenólicos inhibidores de la MAO presentes en la planta proporcionan una plausibilidad mecanística para la sedación del sistema nervioso. No existen ensayos clínicos en humanos sobre el sueño con artemisa (mugwort).

  • La regulación de los ciclos menstruales irregulares es uno de los usos tradicionales más antiguos y consistentemente documentados de A. vulgaris en la medicina europea, china e hindú. La Farmacopea Europea la incluye en preparaciones homeopáticas para este propósito. Su actividad estrogénica y sus propiedades uterotónicas, derivadas de las lactonas sesquiterpénicas, ofrecen una plausibilidad farmacológica, pero no existen ECA en humanos para su uso oral.

  • Salud pulmonarTradicional

    A. vulgaris tiene un papel tradicional como expectorante y se usa para la bronquitis, los resfriados y las afecciones respiratorias en la medicina popular europea y asiática. El constituyente 1,8-cineol (eucaliptol) tiene propiedades mucolíticas, broncolíticas y antiinflamatorias documentadas. No existen ensayos clínicos en humanos sobre el ajenjo común (artemisa) para la salud pulmonar.

  • MenopausiaTradicional

    A. vulgaris está documentada para el tratamiento de síntomas menopáusicos en la Farmacopea Europea (como preparación homeopática) y en la tradición de la MTC. La actividad estrogénica de la planta, confirmada en estudios farmacológicos, brinda respaldo mecanístico. Adams et al. (Chinese Medicine 2012) revisaron específicamente el ajenjo para la menopausia. La moxibustión se utiliza clínicamente para los sofocos. No existen ECA de suplementación oral para la menopausia.

  • La artemisa (Artemisia vulgaris) es uno de los remedios herbales tradicionales más antiguos para los cólicos menstruales y la irregularidad menstrual, utilizada como emenagogo y antiespasmódico en las tradiciones de Asia oriental, europeas e indígenas. Se emplea en la Medicina Tradicional China (moxibustión y uso interno) específicamente para la dismenorrea de tipo frío. La evidencia de ensayos clínicos científicos sobre su uso oral en la dismenorrea es limitada.

  • El ajenjo (mugwort) ha sido clasificado históricamente como una hierba digestiva y antiemética en la medicina tradicional europea y asiática. Su acción antiespasmódica sobre el músculo liso y su uso documentado contra las náuseas —incluidas las náuseas asociadas a la fiebre— se encuentran registrados en múltiples fuentes etnobotánicas. No existen ensayos clínicos en humanos para esta indicación.

  • A. vulgaris está documentada como una hierba antiparasitaria y antihelmíntica (que expulsa gusanos) en las tradiciones europea, asiática y ayurvédica. El uso de la planta contra los gusanos intestinales es una de sus aplicaciones registradas más antiguas. La evidencia preclínica respalda la actividad antiparasitaria de las especies de Artemisia en general. No existen ensayos clínicos en humanos específicamente sobre A. vulgaris para parásitos.

  • La artemisa (mugwort) está documentada en la medicina tradicional china para el síndrome premenstrual, y la moxibustión ha sido estudiada en un contexto clínico para reducir los cólicos premenstruales. Adams et al. (Chinese Medicine, 2012) revisaron específicamente la artemisa para el tratamiento del SPM. La evidencia en humanos proviene de aplicaciones de moxibustión más que de la suplementación oral.

  • La artemisa (mugwort) tiene un uso tradicional de larga data para favorecer la vivacidad de los sueños y la calidad general del sueño, atribuido a la modulación GABA-A de la tuyona y a los fenólicos inhibidores de la MAO. Figura en la Farmacopea Europea para trastornos nerviosos relacionados con el sueño. No existen ECA en humanos que hayan medido resultados objetivos del sueño.

  • EstrésTradicional

    Múltiples sistemas etnomedicinales documentan el uso de A. vulgaris para el estrés y la tensión nerviosa, particularmente la raíz como tónico adaptógeno en el Ayurveda. La moxibustión en la MTC se utiliza para la reducción del estrés. El respaldo mecanístico proviene de las propiedades sedantes e inhibidoras de la MAO de los constituyentes de la planta. No existen ECA en humanos.

  • Salud uterinaTradicional

    A. vulgaris cuenta con una tradición de uso de siglos de antigüedad para la salud uterina en la MTC (medicina tradicional china), la medicina europea y la medicina hindú, incluyendo su empleo para la amenaza de aborto, el sangrado uterino y la posición uterina (mediante moxibustión). Los ECA de moxibustión para la presentación de nalgas demuestran la evidencia clínica humana más directa de efectos relevantes a nivel uterino. La farmacología estrogénica y uterotónica de la planta proporciona respaldo mecanístico.

  • La medicina europea medieval utilizaba A. vulgaris de forma externa para el tratamiento de heridas, y sus propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antioxidantes le otorgan plausibilidad farmacológica. El uso de cataplasmas de hojas para heridas está documentado en múltiples tradiciones populares. No existen ensayos clínicos específicos sobre la cicatrización de heridas con A. vulgaris.

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