Otros Nombres
SerralysinSerrapeptasaSerrapeptasiSerrapeptidaseSerratia E-15 proteaseSerratia peptidaseSerratiapeptaseSerratiaproteaseSerratio peptidaseSerratiopeptidase
La serrapeptasa — también conocida como serratiopeptidasa, serralisina, proteasa E-15 de Serratia, serratiapeptasa, serratia peptidasa, serratio peptidasa y serrapeptidasa — es una enzima proteolítica de origen microbiano con una identidad bioquímica bien caracterizada. La serratiopeptidasa (proteasa E-15 de Serratia, también conocida como serralisina, serrapeptasa, serratiapeptasa, serratia peptidasa, serratio peptidasa o serrapeptidasa) es una enzima proteolítica (proteasa) producida por la enterobacteria Serratia sp. E-15, actualmente conocida como Serratia marcescens ATCC 21074.
La serratiopeptidasa es una metaloproteasa que contiene zinc, con un peso molecular de 45-60 kDa. La enzima tiene el número EC 3.4.24.40 y pertenece al grupo de las serralisinas. La enzima serrapeptasa tiene un peso molecular de 45,000-60,000 Da y está compuesta por 470 aminoácidos de longitud; se clasifica como metaloproteasa debido a que contiene una molécula de zinc que ayuda a catalizar su actividad enzimática. Aunque muestra actividad máxima a 40 °C y un pH de 9.0, se inactiva por completo a 55 °C durante 15 minutos y posee un punto isoeléctrico de 5.3. Su especificidad de sustrato parece ser algo similar a la de la termolisina (producida por Bacillus thermoproteolyticus), y la secuencia de aminoácidos carece de aminoácidos que contienen azufre (cisteína y metionina).
La enzima consta de 470 aminoácidos, los cuales son importantes para su actividad proteolítica. La enzima carece de aminoácidos que contienen azufre, como la cisteína y la metionina. El sitio activo contiene residuos conservados de histidina/glutamato que coordinan un ion Zn²⁺ (mecanismo de metaloproteasa).
Este microorganismo se aisló originalmente a finales de la década de 1960 del intestino del gusano de seda (Bombyx mori L.). La serratiopeptidasa está presente en el intestino del gusano de seda y le permite a la mariposa emergente disolver su capullo. La serratiopeptidasa se produce mediante purificación a partir de un cultivo de la bacteria Serratia E-15.
Hoy en día, la serrapeptasa se fabrica mediante fermentación microbiana y se utiliza como suplemento dietético debido a sus posibles beneficios para la salud, particularmente para ayudar a mantener una respuesta inflamatoria saludable, la salud respiratoria y los procesos naturales de recuperación del cuerpo. La serrapeptasa se aisló por primera vez de la bacteria intestinal del gusano de seda y posteriormente se produjo mediante fermentación controlada utilizando el microorganismo Serratia marcescens. Este proceso de fabricación moderno garantiza que la enzima se produzca en una forma altamente pura y sostenible, apta para el consumo humano.
La serrapeptasa es un fármaco de uso común (Takeda Chemical Industries) en Japón y Europa. En los EE. UU., la serrapeptasa se clasifica como suplemento dietético. Entre los nombres comerciales de la serrapeptasa se incluyen Danzen, Serodase, Nemesulide y Antiflazym.
Las cápsulas/tabletas orales con recubrimiento entérico son la forma preferida para las indicaciones sistémicas/mucolíticas, ya que protegen a la enzima del ácido gástrico. Los polvos/cápsulas sin recubrimiento entérico ofrecen menor costo, pero es probable que la enzima se degrade en el estómago. Los geles tópicos y apósitos para heridas siguen siendo objeto de investigación para la proteólisis localizada y la disrupción de biofilm.
La formulación oral con recubrimiento entérico de esta enzima se utiliza comúnmente en diversas especialidades, como cirugía, ortopedia, otorrinolaringología, ginecología y odontología, por sus propiedades antiinflamatorias y antiedematosas. Este recubrimiento entérico consiste en polímeros sensibles al pH que permanecen intactos en el pH ácido gástrico (1.5-3.5) y se solubilizan en el pH alcalino más favorable (6.5-7.6) del intestino delgado.
A diferencia de los medicamentos herbales botánicos con un uso antiguo documentado, la serrapeptasa no tiene una historia documentada que abarque siglos de medicina tradicional. Su origen es moderno: en la década de 1960, investigadores en Japón aislaron esta enzima y comenzaron a explorar sus posibles aplicaciones para la salud. Hoy en día, la serrapeptasa se produce mediante procesos de fermentación utilizando la bacteria Serratia E15.
La serrapeptasa (número EC 3.4.24.40) es una enzima proteolítica eficaz perteneciente a la familia de las proteasas de serina, que comenzó a interesar a los bioquímicos japoneses hace aproximadamente 25 años, desde entonces se ha utilizado ampliamente en el cuidado de la salud en países de Asia y Europa. La serrapeptasa hizo su debut en los Estados Unidos en 1977.
El uso de enzimas proteolíticas como la tripsina, la quimotripsina y la bromelina se puso en práctica en los Estados Unidos durante la década de 1950 después de observarse que tenían efectos antiinflamatorios. Se hizo la misma observación con la serrapeptasa en Japón a finales de la década de 1960, cuando los investigadores aislaron inicialmente la enzima del gusano de seda. De hecho, investigadores en Europa y Japón propusieron que la serrapeptasa era la enzima proteolítica más eficaz para reducir la inflamación.
Los investigadores japoneses fueron los primeros en informar e introducir al mundo el fármaco antiinflamatorio serratiopeptidasa. Se crearon formulaciones enzimáticas que se utilizaron ampliamente como medicamentos. Después de 1970, estas formulaciones enzimáticas se comercializaron finalmente con éxito en todo el mundo. Los estudios clínicos llevados a cabo por investigadores en Europa y Japón sugirieron que la serratiopeptidasa era un potente fármaco antiinflamatorio.
Algunas fuentes indican su uso en las tradiciones médicas asiáticas. Se utilizó en la medicina tradicional asiática, particularmente en China y Japón, para ayudar a reducir la inflamación y favorecer la cicatrización de heridas. Se valoraba por promover los procesos naturales de curación. Con el tiempo, la serrapeptasa obtuvo reconocimiento más allá de Asia, especialmente en Europa, donde se convirtió en un antiinflamatorio natural popular. Sin embargo, debe señalarse que estas afirmaciones sobre el uso tradicional asiático carecen de documentación detallada en fuentes revisadas por pares, y la historia más rigurosamente documentada de la serrapeptasa comienza con su aislamiento en laboratorio y su desarrollo farmacéutico en Japón a finales de la década de 1960.
La enzima se usó en Japón bajo designación farmacéutica (particularmente bajo el nombre comercial Danzen, de Takeda Chemical Industries) y en países europeos como fármaco aprobado, antes de pasar posteriormente, en muchos mercados, especialmente en los Estados Unidos, a la categoría de suplemento dietético.
La serrapeptasa es en sí misma el principio activo — es una enzima de componente único en lugar de un extracto botánico de múltiples componentes. Sus propiedades bioquímicas están bien establecidas.
Las propiedades terapéuticas de la serrapeptasa se atribuyen a varios mecanismos bioquímicos distintos pero superpuestos.
Como enzima proteolítica, la serrapeptasa se dirige específicamente a materia proteica no viva y la degrada, como la fibrina, una proteína implicada en la coagulación sanguínea, y otros tejidos muertos o dañados. Esta capacidad de digerir selectivamente estas proteínas sustenta sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
La inflamación es una respuesta biológica compleja a estímulos nocivos, y a menudo implica la acumulación de líquido y proteínas en la zona afectada. La serrapeptasa ayuda a reducir esta acumulación al descomponer estas proteínas, lo que puede disminuir la hinchazón y el dolor asociados con la inflamación. Al digerir las proteínas que contribuyen a la respuesta inflamatoria, la serrapeptasa puede reducir eficazmente los síntomas de afecciones como la artritis, la sinusitis y otros trastornos inflamatorios.
La degradación proteolítica de los exudados fibrinosos y de los componentes de la matriz extracelular reduce la estructura que atrapa líquido y células inflamatorias, facilitando la reabsorción del edema y la disminución de la hinchazón de los tejidos. Esto se considera uno de los principales fundamentos de su uso en contextos posoperatorios y postraumáticos.
La serratiopeptidasa es una enzima proteolítica recetada en diversas especialidades por sus efectos antiinflamatorios, antiedematosos y analgésicos. Algunos informes anecdóticos sugieren que también posee efectos antiaterosclerótico, debido a sus propiedades fibrinolíticas y caseinolíticas.
Debido a que la enzima metaboliza tejidos no vivos mientras deja intacto el tejido vivo, podría ser útil para eliminar material graso, colesterol, productos de desecho celular, calcificación y acumulación de fibrina en el interior de los capilares. La acción fibrinolítica (eliminación de coágulos) de la SRP también podría ayudar en casos de sangre más espesa, riesgo elevado de accidente cerebrovascular y flebitis/tromboflebitis.
La escisión proteolítica de las subunidades proteicas de la mucina reduce la viscosidad y adhesividad del moco, facilitando la expectoración y el drenaje.
Otro mecanismo clave es la capacidad de la enzima para diluir el moco. En afecciones como la sinusitis crónica o la bronquitis, el moco puede volverse espeso y difícil de expulsar. La serrapeptasa ayuda descomponiendo la estructura proteica del moco, haciéndolo así menos viscoso y más fácil de eliminar del cuerpo.
Se ha demostrado que la SEPD (serratiopeptidasa) ejerce efectos antiinflamatorios al reducir las citocinas inflamatorias y las moléculas de adhesión, regulando así el movimiento de células inflamatorias hacia el sitio de la inflamación.
La investigación en modelos animales de inflamación vascular sugiere efectos adicionales sobre la expresión de quimiocinas: el lipopolisacárido (LPS) tiene potentes propiedades proinflamatorias y actúa sobre muchos tipos celulares, incluidas las células endoteliales vasculares. La secreción de las citocinas MCP-1 (CCL2), interleucinas, y la elevación del estrés oxidativo por parte de las células endoteliales vasculares activadas por LPS contribuyen sustancialmente a la patogénesis de la inflamación vascular. Estudios preclínicos han examinado si la serrapeptasa puede modular estas vías, aunque su traducción a humanos sigue sin confirmarse.
La proteólisis enzimática de los componentes proteicos de los biofilms bacterianos reduce la integridad estructural, aumentando la penetración de antibióticos y el acceso del sistema inmunitario a las bacterias.
La serrapeptasa (SPT), una enzima proteolítica, ha surgido como un posible agente antibiofilm debido a su capacidad para degradar los componentes del biofilm e interrumpir la adhesión bacteriana. Ensayos in vitro, incluyendo tinción con violeta de cristal, microscopía óptica y de fluorescencia, y mediciones de viabilidad, revelaron una inhibición dependiente de la dosis de la formación de biofilm (IC₅₀ = 14.2 ng/mL), una reducción del biofilm (−92% a 500 ng/mL) y de la viabilidad planctónica (−45% a 500 ng/mL), y una pérdida marcada de fibras de curli amiloide.
Estudios con Staphylococcus aureus también han reportado efectos antibiofilm: la serrapeptasa (SPT), una proteasa de Serratia marcescens, posee propiedades antimicrobianas similares o superiores a las de muchos antibióticos. Se demostró actividad antibiofilm contra S. aureus (ATCC 25923, cepa sensible a meticilina, MSSA) y MRSA (ST80), con valores de IC₅₀ de 0.67 μg/mL y 7.70 μg/mL, respectivamente. La SPT afectó la viabilidad bacteriana, causando una inhibición máxima de −46% y −27%, respectivamente. Estos hallazgos provienen actualmente de investigación in vitro.
Al reducir el edema, el atrapamiento fibrinoso y la retención de mediadores inflamatorios en los tejidos, la serrapeptasa puede disminuir la estimulación nociceptiva mecánica y química. No se cree que la enzima actúe directamente sobre los receptores del dolor, sino que elimina los estímulos físicos y bioquímicos que desencadenan las señales de dolor.
Una búsqueda en PubMed utilizando las palabras clave 'Serratiopeptidase' o 'Serrapeptase' arrojó 74 resultados, de los cuales 16 eran ensayos clínicos, de los cuales 9 eran ECA relacionados con la eficacia de la serratiopeptidasa. Una revisión sistemática de 2013 en el International Journal of Surgery sigue siendo una de las evaluaciones más completas del campo. Diversos estudios publicados han reflejado el uso de la serratiopeptidasa por sus efectos antiinflamatorios, antiedematosos y analgésicos. Algunos estudios anecdóticos sugieren que también posee efectos antiateroscleróticos. Hubo 6 estudios clínicos que respaldaron los efectos antiinflamatorios de la serratiopeptidasa.
Es fundamental señalar que las limitaciones incluyeron un tamaño de muestra pequeño, criterios de inclusión y resultados mal definidos, métodos estadísticos poco claros, corta duración, y la falta de reporte de la dosis y duración del tratamiento en algunos estudios. Muchos estudios sobre la serrapeptasa estaban mal estructurados, con grupos de control inadecuados. Los datos más recientes sugieren que la serrapeptasa no es un suplemento muy eficaz en lo que respecta a la salud articular y la inflamación.
Esta es el área clínica más ampliamente estudiada para la serrapeptasa, con la mayor densidad de ensayos controlados.
Se está investigando la serratiopeptidasa para el dolor, la hinchazón facial y el trismo asociados con la extracción quirúrgica de molares impactados. Sin embargo, falta evidencia concluyente sobre el uso de la serratiopeptidasa. Por ello, Sivaramakrishnan y Sridharan realizaron una revisión sistemática y un metaanálisis de estudios controlados aleatorizados, publicado en el Journal of Maxillofacial and Oral Surgery en 2018.
Un metaanálisis basado en cinco ensayos clínicos en humanos, realizado por Sivaramakrishnan y Sridharan, sugirió beneficios sustanciales de la serratiopeptidasa tras la extracción quirúrgica de molares impactados. La serratiopeptidasa redujo estadísticamente el trismo tras la extracción en comparación con los corticosteroides y el ibuprofeno. La hinchazón fue mejor con los corticosteroides el primer día, y no se observaron resultados significativos durante el seguimiento. Sin embargo, las acciones analgésicas de la serratiopeptidasa son objeto de debate y hasta el momento no existe una afirmación concluyente sobre su eficacia. Deben reconocerse las limitaciones impuestas para evaluar la posible eficacia clínica de la serratiopeptidasa tras la cirugía del tercer molar.
La calidad de los estudios para ambos resultados se calificó como baja. No fue posible agrupar los datos sobre el dolor, ya que cada estudio utilizó un comparador diferente.
Un ensayo clínico controlado aleatorizado de 2021, publicado en BMC Oral Health, informó lo siguiente: en este ensayo clínico, 133 pacientes (edad media de 23 años, 54% mujeres) completaron el estudio. Las características basales fueron comparables entre los grupos de tratamiento. La serratiopeptidasa mejoró significativamente el trismo en comparación con el control el 4.º día.
Un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo de 2009 (Chopra et al.) comparó la eficacia y seguridad del paracetamol, la serratiopeptidasa, el ibuprofeno y la betametasona utilizando el modelo de dolor por impactación dental.
Fuerza de la evidencia: Moderada en amplitud (múltiples ECA), pero de baja a moderada en calidad debido a tamaños de muestra pequeños, heterogeneidad metodológica y medidas de resultado variables.
Un estudio examinó los efectos de la serrapeptasa en casi 200 personas con afecciones inflamatorias de oído, nariz y garganta. Los investigadores encontraron que los participantes que tomaron serrapeptasa como suplemento tuvieron reducciones significativas en la intensidad del dolor y en la producción de moco en comparación con quienes tomaron un placebo.
Esto se refiere al ensayo multicéntrico, doble ciego, aleatorizado versus placebo de Mazzone et al. (1990), que evaluó la serratiopeptidasa en la inflamación aguda o crónica de patología otorrinolaringológica, publicado en el Journal of International Medical Research. Este estudio es uno de los cinco ensayos controlados aleatorizados identificados como de riesgo de sesgo relativamente bajo en la revisión sistemática de 2013.
Fuerza de la evidencia: Limitada; existe un único ECA controlado con placebo que cumple los criterios para esta indicación, lo que representa una evidencia general baja.
Un estudio clínico clave en humanos en esta área es el ensayo de Nakamura et al. (2003), publicado en Respirology: la enzima proteolítica serrapeptasa (SER) se utiliza ampliamente en la práctica clínica en Japón. Los investigadores examinaron el efecto de la SER sobre las propiedades del esputo y los síntomas en pacientes con enfermedades crónicas de las vías respiratorias. Este estudio fue un ensayo abierto con un grupo de control sin tratamiento. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a tratamiento oral con (n = 15) y sin (n = 14) SER 30 mg/día durante 4 semanas. Los pacientes recolectaron muestras de esputo durante aproximadamente 4 h por la mañana el día en que comenzó el ensayo y 4 semanas después.
Sin embargo, las conclusiones del estudio destacaron por su hallazgo negativo: este trabajo investigó el efecto de la SER sobre las propiedades del esputo y los síntomas en pacientes con enfermedades crónicas de las vías respiratorias y concluyó que la enzima proteolítica serrapeptasa debería eliminarse de la práctica clínica.
Otras afecciones evaluadas en los estudios de baja calidad incluyeron la hinchazón posoperatoria o traumática, el síndrome del túnel carpiano, la otitis media secretora y la enfermedad crónica de las vías respiratorias, pero la evidencia resultante fue insuficiente para evaluar la eficacia de la serrapeptasa en estas indicaciones.
Teóricamente, la SEPD podría ser un candidato terapéutico prometedor para su reposicionamiento debido a sus propiedades inmunomoduladoras, antiinflamatorias, mucolíticas, antifibróticas, antitrombóticas, antivirales y fibrinolíticas. Sin embargo, tales afirmaciones se basan en hipótesis, no confirmadas por ECA a gran escala en enfermedad respiratoria.
Fuerza de la evidencia: Débil a inexistente en cuanto al beneficio clínico respiratorio. El principal ensayo en humanos fue abierto, pequeño, y sus autores recomendaron no usarlo clínicamente.
Un ensayo clínico aleatorizado, controlado con placebo, de 1989 (Kee et al.) evaluó la serrapeptasa 30 mg/día durante 3 días en mujeres con ingurgitación mamaria posparto. En una puntuación compuesta que consideraba la hinchazón, la induración y la lactancia deteriorada, la incidencia de mejora marcada o moderada fue del 85.7% con serrapeptasa y del 60% con placebo (P<0.05).
Una revisión Cochrane actualizada en 2016 sobre los mejores tratamientos para la ingurgitación mamaria durante la lactancia identificó únicamente el estudio anterior de 1989 que investigó el uso de la serrapeptasa.
Fuerza de la evidencia: Muy baja. Existe un único ensayo controlado con placebo de 1989, y una revisión Cochrane de 2016 no encontró estudios adicionales. La base de evidencia es demasiado escasa para extraer conclusiones.
Un ensayo preliminar de serratiopeptidasa en pacientes con síndrome del túnel carpiano se publicó en el Journal of the Association of Physicians of India en 2000 (Malshe PC). Dos estudios de baja calidad evaluaron la serrapeptasa como coadyuvante para aumentar la penetración de fármacos antimicrobianos en los sitios de infección. Otras afecciones evaluadas en estudios de baja calidad incluyeron la hinchazón posoperatoria o traumática, el síndrome del túnel carpiano, la otitis media secretora y la enfermedad crónica de las vías respiratorias, pero la evidencia resultante fue insuficiente para evaluar la eficacia de la serrapeptasa en estas indicaciones.
Fuerza de la evidencia: Solo preliminar. Existe un único ensayo piloto pequeño. No se han publicado ECA de confirmación. No se pueden extraer conclusiones.
La serrapeptasa tiene el potencial de mejorar la actividad de los antibióticos al inhibir la producción de biofilms y la adhesión al tejido huésped.
En un estudio de modelo animal que examinaba la infección relacionada con implantes, las pruebas microbiológicas sugirieron que la infección persistió solo en uno (5.6%) de dieciocho animales en el grupo de serratiopeptidasa más antibiótico, mientras que estuvo presente en seis (37.5%) de dieciséis animales en el grupo solo con antibiótico (p = 0.001). La evaluación histológica mostró resultados similares (kappa = 0.92). La serratiopeptidasa fue eficaz para erradicar la infección causada por bacterias formadoras de biofilm en este modelo animal experimental. La propiedad antibiofilm de la enzima podría potenciar la eficacia de los antibióticos en el tratamiento de infecciones por estafilococos.
Dos estudios de baja calidad evaluaron la serrapeptasa como coadyuvante para aumentar la penetración de fármacos antimicrobianos en los sitios de infección. Uno de los estudios referenciados es el de Koyama et al. (1986), que examinó el aumento de la penetración tisular de cefotiam (un antibiótico) mediante serrapeptasa.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica (animal e in vitro), con dos estudios en humanos de baja calidad. La evidencia es insuficiente para recomendar el uso clínico para este propósito.
Un estudio aleatorizado, doble ciego (Klein & Kullich, 2000) evaluó el tratamiento a corto plazo de la osteoartritis dolorosa de rodilla con enzimas orales, en comparación con diclofenaco. Sin embargo, este estudio utilizó un producto de combinación enzimática, lo que dificulta atribuir los efectos únicamente a la serrapeptasa.
Muchos estudios sobre la serrapeptasa estaban mal estructurados, con grupos de control inadecuados. Los datos más recientes sugieren que la serrapeptasa no es un suplemento muy eficaz en lo que respecta a la salud articular y la inflamación.
Fuerza de la evidencia: Débil. Muy pocos ensayos aíslan la serrapeptasa para el dolor musculoesquelético, y la evidencia disponible no respalda un efecto antiartrítico confiable.
La serratiopeptidasa (EC 3.4.24.40), también conocida como serrapeptasa y serralisina, que es un tipo de metaloendopeptidasa, posee propiedades antiedematosas, antiinflamatorias, analgésicas, fibrinolíticas y antiateroscleróticas y se ha empleado directamente en la terapia clínica para la regulación de la inflamación y el dolor; además, la serrapeptasa incluso se está utilizando como suplemento de salud para proteger el corazón de la aterosclerosis, lo cual se logró mediante la degradación de la placa aterosclerótica y la fibrina en el interior de las arterias.
Los análisis publicados sobre las propiedades fibrinolíticas de la serrapeptasa concluyen que, en teoría, reduce la formación de coágulos en lugar de aumentar el riesgo de trombosis. Sin embargo, la evidencia clínica es insuficiente y de baja calidad, con estudios inadecuados que carecen de datos de seguridad a largo plazo, por lo que se aconseja no utilizarla para indicaciones cardiovasculares o antitrombóticas.
Fuerza de la evidencia: Solo teórica y preclínica. Ningún ECA en humanos con potencia estadística adecuada ha establecido un beneficio cardiovascular. Esta aplicación sigue siendo especulativa.
Las dosis que se usan habitualmente en los estudios oscilan entre 10 mg y 60 mg al día. La actividad enzimática de la serrapeptasa se mide en unidades, correspondiendo 10 mg a 20,000 unidades de actividad enzimática.
Las dosis específicas reportadas en los estudios clínicos en humanos identificados incluyen:
La farmacocinética humana de la serrapeptasa intacta está poco cuantificada; no se han establecido porcentajes validados de biodisponibilidad plasmática en estudios estandarizados. En cuanto al lugar de absorción: si el recubrimiento entérico sobrevive el tránsito gástrico, la liberación ocurre en la porción proximal del intestino delgado (duodeno/yeyuno).
La serrapeptasa es una enzima proteica que se destruye por el ácido estomacal. El recubrimiento entérico la protege hasta que llega al ambiente alcalino del intestino delgado, donde se absorbe intacta hacia el torrente sanguíneo. Sin recubrimiento entérico, la mayor parte de la enzima se inactiva antes de la absorción.
En cuanto al momento de la toma: debe tomarse con el estómago vacío o al menos 30 minutos antes de comer o dos horas después de terminar una comida.
La serrapeptasa fue bien tolerada en ensayos clínicos a corto plazo, pero no se ha evaluado su seguridad a largo plazo.
El uso de la SEPD puede justificarse razonablemente como seguro y eficaz y carente de los efectos secundarios que suelen presentarse con el uso de mucolíticos convencionales, que pueden causar sedación, euforia, trastornos gastrointestinales, irritación respiratoria y constipación — probablemente debido a la ausencia de cualquier interacción con receptores. Esta caracterización se aplica únicamente al uso a corto plazo en los contextos de los ensayos publicados.
No hay muchos informes publicados de reacciones adversas al medicamento (RAM) con la serratiopeptidasa. La única información disponible proviene de monografías de compañías farmacéuticas. Las RAM incluyen reacciones alérgicas cutáneas que pueden ir desde dermatitis hasta casos extremos de síndrome de Stevens-Johnson o eritema multiforme, dolores musculares y articulares, trastornos gástricos como anorexia, náuseas y malestar abdominal, y raramente tos o neumonía.
Entre los efectos adversos raros pero graves reportados con la serrapeptasa se incluyen la neumonitis eosinofílica, el penfigoide ampolloso, hemorragia en un paciente con enfermedad de Behçet, y posiblemente el síndrome de Stevens-Johnson.
El caso de neumonitis eosinofílica inducida por serrapeptasa fue reportado en la literatura por Sasaki S, Kawanami R, Motizuki Y et al. (2000), publicado en Nihon Kokyuki Gakkai Zasshi. Esto representa un evento adverso pulmonar raro pero grave que se ha citado repetidamente en revisiones sistemáticas del perfil de seguridad del fármaco.
La serrapeptasa no debe tomarse junto con anticoagulantes — como la warfarina y la aspirina — ni con otros suplementos dietéticos como el ajo, el aceite de pescado y la cúrcuma, que pueden aumentar el riesgo de hemorragia o hematomas.
No existen estudios clínicos que reporten formalmente interacciones farmacológicas específicas con la serratiopeptidasa. La preocupación por el riesgo de hemorragia se extrapola a partir de los mecanismos fibrinolíticos y antiagregantes plaquetarios conocidos de la enzima, en lugar de confirmarse mediante estudios de interacción farmacocinética.
La serrapeptasa no es adecuada para todas las personas, particularmente para quienes tienen trastornos hemorrágicos y para quienes toman anticoagulantes.
Este producto no se ha estudiado lo suficiente para determinar si es seguro usarlo durante el embarazo o la lactancia, o en personas menores de 2 años de edad.
Debido a sus propiedades fibrinolíticas y antiplaquetarias, el uso de la serrapeptasa antes de una cirugía o de procedimientos médicos invasivos merece atención específica. Su capacidad para degradar la fibrina — la proteína fundamental para la hemostasia normal — significa que teóricamente podría prolongar los tiempos de sangrado, aunque faltan estudios farmacológicos formales que cuantifiquen este riesgo en humanos en contexto quirúrgico.
La FDA no ha revisado la serrapeptasa en cuanto a su seguridad y eficacia. La FDA no ha analizado los productos de serrapeptasa para confirmar que contienen los ingredientes indicados en sus etiquetas. En Japón y en algunas partes de Europa, la serrapeptasa ha sido o sigue siendo utilizada bajo designación farmacéutica, sujeta a la supervisión regulatoria en esas jurisdicciones.
En todas las indicaciones estudiadas, la evidencia sobre la serrapeptasa presenta limitaciones recurrentes. A pesar de su uso extendido, hay pocos estudios publicados sobre su eficacia. Por lo tanto, se necesita evidencia adicional sobre su utilidad clínica. La evidencia más sólida — proveniente de múltiples ECA pequeños y un metaanálisis — proviene del ámbito de la cirugía oral/dental, específicamente para la reducción del trismo tras la extracción de molares impactados. La evidencia en los ámbitos de ORL, respiratorio, cardiovascular y otros proviene de ensayos únicos de baja calidad o es puramente preclínica. Los efectos antibiofilm son prometedores en modelos de laboratorio y animales, pero no se han validado en grandes ensayos clínicos en humanos.
La revisión sistemática de 2013 (Bhagat, Agarwal y Roy, International Journal of Surgery) sigue siendo la síntesis más completa de la evidencia clínica y concluyó que, aunque varios estudios individuales reflejaban su uso por sus efectos antiinflamatorios, antiedematosos y analgésicos, la calidad y el volumen general de la evidencia eran insuficientes para respaldar afirmaciones terapéuticas amplias.
Condiciones de salud que Serrapeptasa puede ayudar a apoyar.
La serrapeptasa está citada por la base de datos Caring Sunshine para la bursitis y se ha utilizado en Europa y Asia durante décadas para la inflamación articular y la hinchazón posinflamatoria. Degrada la fibrina y las proteínas inflamatorias en los sitios de lesión. Estudios clínicos pequeños sugieren efectos antiinflamatorios, aunque la calidad de la evidencia es limitada.
La serrapeptasa (serratiopeptidasa) es una proteasa de serina dependiente de zinc, originaria de la bacteria Serratia presente en el intestino del gusano de seda. Se utiliza en suplementos orales con recubrimiento entérico principalmente como agente mucolítico y antiinflamatorio, y se ha incluido en preparaciones clínicas de enzimas digestivas, aunque su función principal es proteolítica más que una digestión específica de macronutrientes.
La serrapeptasa (serratiopeptidasa) es una enzima proteolítica aislada de Serratia marcescens que reduce el edema, los depósitos de fibrina y los mediadores inflamatorios en los tejidos articulares. Los estudios clínicos muestran que reduce la inflamación posquirúrgica, mejora el rango de movimiento y reduce el dolor y la rigidez articular en pacientes con artritis. Se usa ampliamente en Europa y Asia como suplemento enzimático antiinflamatorio.
La serrapeptasa (serratiopeptidasa) es una enzima proteolítica con propiedades antiinflamatorias, fibrinolíticas y antiedematosas utilizada clínicamente en cirugía, ortopedia y en afecciones que incluyen el linfedema. Descompone la fibrina y el tejido cicatricial fibroso que contribuyen a la obstrucción linfática en el linfedema crónico. Un estudio piloto publicado en PMC encontró que los suplementos enzimáticos sistémicos que contienen serrapeptasa mejoraron los síntomas y la calidad de vida en afecciones fibróticas, con un mecanismo directamente aplicable a la fisiopatología del linfedema.
La serrapeptasa (serratiopeptidasa) es una enzima proteolítica con propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antiedematosas utilizada clínicamente para la hinchazón y el dolor posquirúrgicos. Los estudios clínicos demuestran eficacia para reducir la hinchazón postraumática y posoperatoria. Los ECA en cirugía del tercer molar han evaluado su eficacia frente a combinaciones de enzimas.
La serrapeptasa (serratiopeptidasa) es una enzima proteolítica con propiedades antiinflamatorias, fibrinolíticas y mucolíticas incluida en un ECA (PMC8472462) sobre terapia enzimática sistémica para la fatiga post-COVID. Reduce los mediadores inflamatorios y el depósito de fibrina relevantes en la fisiopatología de los microcoágulos posvirales. Los protocolos publicados de recuperación posviral incluyen la serrapeptasa como enzima sistémica.
La serrapeptasa es una enzima proteolítica con actividad fibrinolítica que ha sido estudiada para la reducción del tejido cicatricial mediante la degradación del exceso de fibrina en el tejido cicatricial. Estudios clínicos piloto sobre la suplementación enzimática para la reducción de cicatrices relacionadas con la fibrosis muestran mejoras en los síntomas; los mecanismos antiinflamatorios y fibrinolíticos están bien establecidos.
La serrapeptasa, una proteasa serina derivada de la bacteria Serratia, ha sido evaluada directamente en un ensayo clínico para esguinces de tobillo de grado II, mostrando una reducción del edema superior en comparación con el paracetamol. Su mecanismo antiinflamatorio involucra la inhibición de la COX y la reducción de interleucinas proinflamatorias.
Sistemas corporales que Serrapeptasa puede ayudar a apoyar.