Silicio (Suplemento Dietario)
1. Identidad: Nombres Químicos, Fuentes Naturales y Formas Comunes
Identidad química. El silicio es el segundo elemento más abundante en la Tierra y el tercer oligoelemento más abundante en el cuerpo humano. En la naturaleza rara vez existe en forma elemental; en cambio, se encuentra como dióxido de silicio (SiO2), comúnmente llamado sílice, y como una diversa familia de silicatos. El silicio se presenta naturalmente en los alimentos como dióxido de silicio (SiO2) y silicatos, mientras que la mayor parte del silicio en el agua está presente como ácido ortosilícico libre (OSA; H4SiO4). El ácido ortosilícico —también escrito Si(OH)4— es la forma monomérica biológicamente activa y soluble en agua que predomina en la dieta humana. El silicio en forma de sílice, o dióxido de silicio (SiO2), es un aditivo alimentario común pero tiene una absorción intestinal limitada.
Clasificación elemental. El silicio es un oligoelemento nutricional propuesto con posibles funciones en procesos metabólicos, neurobiológicos, endocrinos, inflamatorios y relacionados con el hueso. Su distribución corporal total se ha estimado en aproximadamente 1–2 g, lo que lo convierte en el tercer oligoelemento más abundante después del hierro y el zinc.
Fuentes botánicas y naturales. El silicio dietario se encuentra principalmente en alimentos de origen vegetal, como el arroz, los cereales integrales (incluidos productos de cereales como la cerveza), las verduras, la fruta y el agua mineral. Las fuentes dietarias de silicio biodisponible incluyen granos integrales, cereales, cerveza y algunas verduras como las judías verdes. El vehículo botánico más importante para la suplementación con silicio es Equisetum arvense (cola de caballo común). El componente principal de la sílice de la cola de caballo es el dióxido de silicio. Este compuesto de origen natural constituye hasta el 70% del peso total del material vegetal seco de la cola de caballo. Sin embargo, la investigación ha demostrado que el nivel de silicio en la planta entera de cola de caballo es de aproximadamente 5%, mientras que el máximo silicio extraíble en agua fue de solo 0.3% de la planta; la cantidad de silicio extraíble del uso normal de té de cola de caballo es menor que el contenido de silicio presente en una rebanada de pan, lo que lleva a la conclusión de que el silicio de la cola de caballo no es responsable de los beneficios para la salud atribuidos a la planta.
Formas suplementarias comunes. Existen diferentes formas de suplementos de silicio disponibles, y la consideración más importante para seleccionar la mejor opción está relacionada con la seguridad y la biodisponibilidad. Los suplementos de silicio son ampliamente utilizados, aunque existe una amplia variación en la biodisponibilidad del silicio, que va desde valores inferiores al 1% hasta valores cercanos al 50%, dependiendo de la forma química. Las principales formas encontradas en la práctica incluyen:
- Ácido ortosilícico (OSA): La forma monomérica, la más biodisponible. La meteorización de rocas y minerales del suelo produce, en bajas concentraciones, una forma monomérica soluble de sílice conocida como ácido ortosilícico (Si(OH)4). Se cree que el ácido ortosilícico se absorbe fácilmente en el intestino delgado, ya que su pequeño tamaño molecular y su falta de carga le permiten atravesar fácilmente la capa mucosa del tracto gastrointestinal.
- Ácido ortosilícico estabilizado con colina (ch-OSA): Una forma líquida estabilizada de OSA desarrollada comercialmente, acomplejada con colina, diseñada para prevenir la polimerización y preservar la biodisponibilidad en concentraciones suplementarias.
- Complejo OSA-vainillina (OSA-VC): El OSA-VC se describe como un complejo compuesto de ácido ortosilícico y vainillina (4-hidroxi-3-metoxibenzaldehído). Esta forma recibió la autorización de Nuevo Alimento de la EFSA.
- Dióxido de silicio (SiO2) y gel de sílice: Formas poliméricas, poco solubles, utilizadas ampliamente como aditivos alimentarios (agentes antiaglomerantes) y en algunos suplementos, con baja biodisponibilidad gastrointestinal.
- Monometilsilanotriol (MMST) / silicio orgánico: Un compuesto de silicio sintético unido orgánicamente.
- Extractos derivados de cola de caballo: Extractos acuosos o etanólicos estandarizados de las partes aéreas de Equisetum arvense, incluidos en farmacopeas nacionales, tradicionalmente preparados como infusiones o tinturas.
2. Uso Tradicional e Histórico
Tradiciones antiguas y clásicas. La cola de caballo (Equisetum arvense) es un remedio herbal que se remonta a la antigua Roma y Grecia. Se utilizaba tradicionalmente para detener el sangrado, curar úlceras y heridas, y tratar la tuberculosis y problemas renales. Según se informa, fue recomendada por primera vez por el médico romano Galeno; varias culturas emplearon la cola de caballo como remedio popular para problemas renales y de vejiga, artritis, úlceras sangrantes y tuberculosis.
Medicina europea medieval y popular. La cola de caballo se utilizaba comúnmente por sus propiedades diuréticas, promoviendo la micción y aliviando la retención de líquidos. También se utilizaba para la cicatrización de heridas, la salud ósea y como astringente para detener el sangrado. El uso tópico de la cola de caballo se empleaba tradicionalmente para detener el sangrado de heridas y promover una curación rápida. El uso de esta hierba como limpiador abrasivo para fregar ollas o pulir madera ilustra el origen de los nombres comunes de la cola de caballo: "junco fregador" y "hierba de afeitar".
Tradiciones de los pueblos originarios de Norteamérica. Los tallos, con alto contenido de sílice, eran utilizados por los indígenas americanos y los primeros colonos euroamericanos para fregar y pulir ollas y sartenes, y podían usarse para lijar objetos de madera, como astas de flechas o tablas de piso.
Tónicos de belleza y estructurales. A través de las culturas, la cola de caballo se ha utilizado para diversos propósitos; los herboristas populares a menudo usaban la cola de caballo como tónico de belleza gracias a su contenido de sílice, creyendo que mejoraba la fuerza del cabello, reducía la rotura y favorecía uñas más saludables. Para estos fines, la cola de caballo se toma preferentemente en infusión o decocción debido a la solubilidad en agua de sus minerales.
Composición botánica reconocida en el uso histórico. La cola de caballo es rica en ácido silícico y silicatos, que proporcionan aproximadamente 2–3% de silicio elemental. En esta hierba también se encuentran potasio, aluminio y manganeso, junto con quince tipos diferentes de flavonoides.
Comienzos de la era científica. El interés de los investigadores por el silicio como elemento importante para el funcionamiento del cuerpo animal y humano comenzó en la década de 1970. Los experimentos iniciales sobre la importancia nutricional del silicio para la salud humana fueron realizados por Schiano et al. (1979), quienes encontraron un aumento significativo en el volumen del hueso trabecular al usar monometiltrisilanol como fuente externa de sílice.
3. Constituyentes Clave, Distribución en el Cuerpo y Mecanismos de Acción
3.1 Distribución Corporal
En ratas, los niveles más altos de silicio se encontraron en el hueso y otros tejidos conectivos, como piel, uñas, cabello, tráquea, tendones y aorta; se asume una distribución tisular similar en humanos, aunque esto no se ha investigado directamente hasta el momento. Aproximadamente el 41% de la sílice absorbida a partir de los alimentos se excreta en la orina, mientras que su concentración en el suero sanguíneo permanece constante (10–31 μg/dL). En un rango de ingesta dietaria, la mayor parte se retiene en los tejidos conectivos, incluidos hueso, piel, tráquea y tendón, y otra fracción se transfiere al cerebro.
3.2 Absorción y Biodisponibilidad
La absorción del silicio depende de su forma química, siendo el ácido ortosilícico soluble (OSA, Si(OH)4) el más biodisponible. La absorción de silicio en el intestino va seguida de un rápido aumento en los niveles séricos de silicio, y el silicio que no es retenido por el cuerpo se excreta en la orina dentro de las 4–8 horas. Entre las diferentes formas químicas disponibles, el ácido ortosilícico (OSA) presenta la mayor biodisponibilidad, mientras que las otras formas tienen una absorción inversamente proporcional al grado de polimerización.
Un estudio piloto cruzado de biodisponibilidad comparó una nueva presentación en polvo de silicio como ácido ortosilícico con maltodextrina (Orgono Powder) con dos presentaciones líquidas estándar de OSA —ácido ortosilícico con Equisetum arvense y Rosmarinus officinalis (G5 Siliplant) y ácido ortosilícico con aloe vera (G7 Aloe); todos los suplementos se administraron a la misma dosis oral de silicio de 21.6 mg en un estudio posprandial aleatorizado, doble ciego y cruzado realizado en 5 hombres sanos. Todos los suplementos dietarios de OSA proporcionaron silicio altamente biodisponible, según lo evidenciado por un aumento significativo en la excreción urinaria de silicio durante un período de 6 horas después de la ingestión de cada producto, sin diferencias significativas en la excreción urinaria de silicio entre los 3 productos.
3.3 Función en el Colágeno y el Tejido Conectivo
El silicio es necesario para la biosíntesis de colágeno y glicosaminoglicanos, que se requieren para la formación de la matriz ósea orgánica. El silicio está vinculado a los glicosaminoglicanos y desempeña un papel importante en la formación de enlaces cruzados entre el colágeno y los proteoglicanos. Se ha demostrado que el silicio potencia la actividad de la prolil hidroxilasa, estabiliza el entrecruzamiento del colágeno y aumenta la mineralización de la matriz ósea in vitro.
En la piel, se sugiere que el silicio es importante para la síntesis óptima de colágeno y para activar las enzimas de hidroxilación, mejorando la fuerza y elasticidad de la piel. Se demostró que concentraciones fisiológicas de ácido ortosilícico estimulan a los fibroblastos a secretar colágeno tipo I. En el caso del cabello, se sugiere que un mayor contenido de silicio en la fibra capilar resulta en una menor tasa de caída del cabello y mayor brillo.
3.4 Función en la Elastina y el Tejido Vascular
El silicio es abundante en las arterias y desempeña un papel clave en la síntesis y estabilización de las fibras de elastina. El silicio desempeña un papel importante en la formación y el mantenimiento del tejido conectivo, incluidos el colágeno y la elastina.
3.5 Mecanismos Antiinflamatorios y Antioxidantes
A nivel molecular, el silicio modula los procesos inflamatorios y oxidativos al regular a la baja la expresión de TNF-α, iNOS y COX-2, suprimir la activación de NF-κB y normalizar la actividad de las enzimas antioxidantes, lo que sugiere que una ingesta adecuada de silicio podría ayudar a preservar la estructura vascular y reducir la señalización proinflamatoria en la aterogénesis temprana.
3.6 Interacción con el Aluminio
El silicio y el ácido silícico reducen la biodisponibilidad del aluminio al bloquear parcialmente su absorción en el tracto gastrointestinal y dificultar su reabsorción. Se ha propuesto que este mecanismo constituye una posible vía protectora contra la neurotoxicidad y los efectos cardiovasculares relacionados con el aluminio.
3.7 Posible Doble Función en el Tejido Conectivo
La investigación ha propuesto que el silicio puede cumplir dos funciones distintas: el silicio podría tener una función "esencial" en los tejidos conectivos en lo que respecta a la salud del colágeno, y la cantidad de silicio necesaria para esta función es mínima (pequeña), según se indicó recientemente a partir de la cuantificación directa de silicio en la fracción de colágeno del hueso de rata. Esta pequeña cantidad de silicio (asociada al colágeno) parece conservarse en las ratas bajo diferentes niveles de exposición dietaria al silicio. El silicio también podría tener una segunda función, "farmacológica", en el hueso.
4. Evidencia Científica por Área de Uso
4.1 Salud Ósea y Osteoporosis
Evidencia epidemiológica. El conjunto de datos humanos de referencia proviene del estudio de la Cohorte Framingham Offspring. Para investigar el papel del silicio dietario en la salud ósea en humanos, el estudio de Jugdaohsingh et al. (2004) utilizó sujetos del Estudio de Osteoporosis de Framingham —1,251 hombres y 1,596 mujeres pre- y posmenopáusicas (de 30 a 87 años) que habían completado dos cuestionarios semicuantitativos de frecuencia de alimentos y se habían sometido a mediciones de DMO mediante DXA entre 1996 y 2001. El silicio dietario se correlacionó de forma positiva y significativa con la DMO en todos los sitios de la cadera en hombres y mujeres premenopáusicas, pero no en mujeres posmenopáusicas, lo que sugiere que un mayor consumo de silicio se asocia con un aumento de la DMO cortical en estas poblaciones. La ingesta de silicio está relacionada positivamente con la DMO femoral en hombres y mujeres premenopáusicas, pero no en mujeres posmenopáusicas; sin embargo, no se encontró una asociación significativa entre la ingesta de silicio y la DMO lumbar en ningún grupo. Al ser un estudio transversal, este no puede establecer causalidad.
Evidencia de ensayos controlados aleatorizados. Cada vez hay más evidencia que respalda una función fisiológica del silicio en forma de ácido ortosilícico (OSA, Si(OH)4) en la formación ósea. El efecto del ácido ortosilícico estabilizado con colina (ch-OSA) por vía oral sobre los marcadores de recambio óseo y la densidad mineral ósea (DMO) se investigó en un ensayo doble ciego controlado con placebo. Durante 12 meses, 136 de las 184 mujeres aleatorizadas (con puntuación T en la columna indicativa de osteopenia) completaron el estudio. En general, hubo una tendencia a que el ch-OSA confiriera algún beneficio adicional al tratamiento con calcio y vitamina D3, especialmente en los marcadores de formación ósea, pero solo el marcador de formación de colágeno tipo I (PINP) fue significativo a los 12 meses para las dosis de silicio de 6 y 12 mg. Este ECA es de calidad moderada y con una muestra relativamente pequeña.
Datos de intervención anteriores. En un pequeño estudio de intervención, el tratamiento de sujetos osteoporóticos con silicio en forma de monometiltrisilanol aumentó el volumen del hueso trabecular en comparación con los controles no tratados. En otro estudio de intervención abierto, la densidad femoral aumentó significativamente después de la administración intramuscular de silicio (50 mg) como monometiltrisilanol dos veces por semana durante 4 meses. Estos estudios anteriores fueron pequeños y carecieron de controles rigurosos.
Conclusión de la revisión narrativa. Una revisión narrativa de 2021 en PMC identificó ocho estudios humanos elegibles. Aunque la evidencia científica disponible no se considera lo suficientemente sólida como para establecer un nivel adecuado de ingesta de silicio, con base en extrapolaciones de datos animales y humanos se ha sugerido que una ingesta adecuada para promover efectos beneficiosos para el hueso podría considerarse de alrededor de 25 mg de silicio/día. En cuanto a los suplementos dietarios de silicio, se ha demostrado que el tratamiento combinado con ácido ortosilícico (6 mg), calcio y vitamina D tiene un efecto potencialmente beneficioso sobre la DMO femoral en comparación con el uso de calcio y vitamina D solos.
Revisión general (umbrella review). Una revisión general de 2024 que examinó datos animales y humanos concluyó que, al alterar tanto el metabolismo mineral como la síntesis de colágeno, la suplementación con silicio puede aumentar la densidad y la resistencia ósea. Todos estos efectos directos e indirectos desempeñan un papel central en la mejora y el mantenimiento de la calidad del hueso y el cartílago durante el crecimiento y en etapas posteriores de la vida, lo que demuestra la importancia del silicio como micromineral. Sin embargo, los revisores señalaron que aún no existen indicaciones precisas sobre un posible papel del silicio en la salud ósea en humanos.
Fortaleza de la evidencia: Los datos epidemiológicos son moderadamente consistentes pero de tipo transversal; la evidencia de ECA se limita a un pequeño número de ensayos con resultados mixtos en los criterios de valoración de la DMO; los datos en animales son más sólidos. En general, la evidencia actual es prometedora pero insuficiente para establecer pautas clínicas definitivas.
4.2 Salud de la Piel, el Cabello y las Uñas
Base mecanicista. En la piel, se sugiere que el silicio es importante para la síntesis óptima de colágeno y para activar las enzimas de hidroxilación, mejorando la fuerza y elasticidad de la piel. En cuanto al cabello, se sugiere que las hebras con mayor contenido de silicio tienden a tener una menor tasa de caída y mayor brillo. Las uñas también se ven afectadas por la presencia de silicio, ya que este elemento es uno de los minerales predominantes en su composición.
Ensayo clínico en piel fotodañada. La presencia de uñas blandas y quebradizas puede indicar una deficiencia sistémica de silicio. En un estudio con 50 voluntarios sanos, de entre 40 y 65 años y con signos clínicos claros de fotoenvejecimiento facial, se analizó el efecto de la ingesta de suplementos que contienen ch-OSA sobre la piel, el cabello y las uñas. Los resultados de este ensayo de 20 semanas (Barel et al., 2005) mostraron mejoras en la elasticidad de la piel y una reducción de la fragilidad del cabello y las uñas.
Ensayo de resistencia a la tracción del cabello. Un estudio independiente examinó el efecto de la suplementación oral con ch-OSA específicamente sobre la resistencia a la tracción y la morfología del cabello en mujeres con cabello fino; los resultados indicaron mejoras medibles, aunque el estudio fue pequeño.
Ensayo reciente en piel de 84 días. Un estudio evaluó la eficacia y seguridad de Mesoporosil® en la mejora de la firmeza, hidratación y elasticidad de la piel en mujeres con piel envejecida. Este estudio de intervención de 84 días involucró a 22 voluntarias de entre 40 y 66 años con envejecimiento facial moderado a severo y piel seca. Las participantes consumieron una tableta diaria de Mesoporosil® que contenía 14 mg de silicio. Las evaluaciones se realizaron al inicio, en el día 28, el día 56 y el día 84. Este fue un diseño abierto, sin control, lo que limita su peso probatorio.
Todavía faltan ensayos controlados robustos y a gran escala que evalúen la seguridad y eficacia del silicio para la piel, el cabello y las uñas.
Fortaleza de la evidencia: Preliminar a moderada. La base mecanicista está bien respaldada in vitro; ensayos clínicos pequeños han reportado resultados positivos en cuanto a elasticidad de la piel, cabello y fragilidad de las uñas. Se necesitan ECA más grandes y con mayor poder estadístico.
4.3 Salud Cardiovascular y Aterosclerosis
Datos mecanicistas y en animales. El efecto sobre los lípidos se considera uno de los mecanismos del efecto antiaterogénico del silicio. En estudios con conejos, se encontró que el 88% de los conejos con una dieta aterogénica desarrollaron aterosclerosis, mientras que con una dieta aterogénica más adición intravenosa de silicio, solo el 30% de los conejos mostraron placas ateroscleróticas. Sin embargo, la exposición excesiva a sílice cristalina (SiO2) ejerce toxicidad endotelial y efectos prooxidantes, lo que ilustra una influencia dependiente de la dosis del silicio sobre la salud vascular.
Evidencia clínica humana — rigidez arterial. En modelos animales de envejecimiento cardiovascular acelerado, un suplemento nutricional específico a base de espirulina enriquecida con silicio (SpSi) mostró efectos beneficiosos sobre la función vascular. El estudio, diseñado como un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, tuvo como objetivo evaluar la eficacia de este suplemento SpSi sobre los cambios relacionados con la edad en la función vascular en adultos mayores sanos; se inscribieron 120 voluntarios sanos de entre 60 y 75 años, asignados aleatoriamente al grupo SpSi (n = 60) o al grupo placebo (n = 60). En individuos mayores sanos, la suplementación con SpSi mejoró la presión arterial alta-normal y la velocidad de la onda de pulso aórtico, lo que sugiere una mejor función vascular. Este ECA de 2025 es uno de los primeros ensayos controlados en humanos dirigidos específicamente a resultados vasculares.
Datos observacionales/piloto. La mayor parte de la evidencia disponible proviene de estudios experimentales, mientras que los datos en humanos siguen siendo limitados y en gran medida observacionales.
Fortaleza de la evidencia: Principalmente datos en animales e in vitro, con un único ECA prometedor sobre la función vascular publicado en 2025. Los datos cardiovasculares en humanos son muy limitados; el papel antiaterogénico del silicio en humanos sigue sin confirmarse.
4.4 Salud Neurológica y Enfermedad de Alzheimer — Reducción del Aluminio
Se ha sugerido una posible asociación entre los niveles de aluminio y silicio en el agua potable y la enfermedad de Alzheimer (EA). Se ha reportado que el silicio podría tener un efecto protector al limitar la absorción oral de aluminio. El mecanismo del efecto tóxico del aluminio sobre el cerebro no se ha dilucidado por completo, pero se consideran los siguientes factores: el entrecruzamiento de proteínas hiperfosforiladas, que conduce a la formación de la proteína tau; la promoción de la expresión de la proteína precursora de amiloide (APP) y el aumento del nivel de los fragmentos β-40 y β-42 en el cerebro, que puede llevar a la formación de ovillos neurofibrilares; el aumento del estrés oxidativo y la reacción inflamatoria debido a la disminución de la actividad de las enzimas antioxidantes; y el daño al sistema colinérgico.
Un estudio clínico controlado sobre la enfermedad de Alzheimer mostró que beber hasta 1 litro de agua mineral rica en silicio diariamente durante 12 semanas aumentó la excreción urinaria de aluminio. Los resultados de varios estudios sugieren que la suplementación dietaria con silicio podría tener valor terapéutico para prevenir la acumulación crónica de aluminio en el cerebro y, por lo tanto, ser una posible terapia para la EA. Sin embargo, cabe señalar que persiste la controversia sobre si la acumulación de aluminio en el cerebro es una causa o una consecuencia de la EA.
Los niveles bajos de silicio en el agua potable aumentan el riesgo de deterioro cognitivo debido a una alta ingesta de aluminio.
Fortaleza de la evidencia: La evidencia mecanicista sobre el antagonismo silicio-aluminio está razonablemente bien establecida. El vínculo con la prevención de la enfermedad de Alzheimer sigue siendo especulativo y controvertido; no existen grandes ensayos clínicos que confirmen que la suplementación con silicio prevenga o trate la demencia en humanos.
4.5 Microbioma Intestinal
El silicio es un oligoelemento nutricional propuesto con posibles funciones en procesos metabólicos, neurobiológicos, endocrinos, inflamatorios y relacionados con el hueso. Una revisión narrativa crítica de 2025 en Nutrients examinó el posible papel del silicio en la modulación del microbioma intestinal, aunque los autores de la revisión enfatizaron que los datos humanos directos son escasos y que se trata de un área de investigación en etapa inicial que requiere más investigación controlada.
Fortaleza de la evidencia: Preliminar y exploratoria; actualmente no hay evidencia clínica robusta disponible.
5. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas con el Silicio
- Sistema esquelético: El silicio mejora la calidad de la matriz ósea y facilita la mineralización del hueso. Favorece la actividad de los osteoblastos y el entrecruzamiento del colágeno en la matriz extracelular ósea.
- Tejido conectivo: Existe un cuerpo creciente de evidencia sobre el papel significativo del silicio en el desarrollo y la composición tanto del tejido conectivo como del tejido óseo.
- Piel: El envejecimiento de la piel se asocia con una disminución de los niveles de silicio y ácido hialurónico en el tejido conectivo, lo que resulta en una pérdida de humedad y elasticidad.
- Cabello y uñas: La disminución de los niveles de silicio puede provocar adelgazamiento del cabello, debilitamiento de las uñas y pérdida de elasticidad de la piel, todo lo cual es común con el envejecimiento.
- Sistema vascular: El silicio es abundante en las arterias y desempeña un papel clave en la síntesis y estabilización de las fibras de elastina.
- Sistema neurológico: Se ha propuesto que el antagonismo competitivo del silicio con el aluminio es un mecanismo relevante para los procesos neurodegenerativos. Los niveles bajos de silicio en el agua potable aumentan el riesgo de deterioro cognitivo debido a una alta ingesta de aluminio.
- Cartílago y articulaciones: Se ha promovido el uso del silicio para fortalecer los huesos y el tejido conectivo debido a su contenido de sílice, utilizado a menudo en el tratamiento de fracturas, osteoartritis, y para promover la salud del cabello, la piel y las uñas.
6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios
Rangos de ingesta dietaria. En humanos, la ingesta de silicio varía entre 12 y 62 mg/día, dependiendo de la dieta y la ubicación geográfica. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la ingesta dietaria promedio estimada de silicio es de 20–50 mg/día, lo que corresponde a 0.3–0.8 mg de silicio/kg de peso corporal/día para una persona de 60 kg, y es poco probable que estas ingestas causen efectos adversos. Sin embargo, no se ha establecido una ingesta dietaria recomendada para el silicio.
Dosis suplementaria sugerida para la salud ósea. Con base en extrapolaciones de datos de modelos animales y humanos, se ha sugerido que una ingesta adecuada para promover efectos beneficiosos para el hueso podría considerarse de alrededor de 25 mg de silicio/día.
Dosis utilizadas en ensayos clínicos clave.
- Spector et al. (2008), ECA sobre formación ósea: Se investigó el ácido ortosilícico estabilizado con colina por vía oral en un ensayo doble ciego, controlado con placebo, a lo largo de 12 meses en 136 mujeres. El ensayo probó dosis de 6 mg y 12 mg de silicio por día en forma de ch-OSA como complemento al calcio y la vitamina D3.
- Estudio cruzado de biodisponibilidad de OSA: Todos los suplementos dietarios se administraron a la misma dosis oral de silicio de 21.6 mg en un estudio posprandial aleatorizado, doble ciego y cruzado realizado en 5 hombres sanos.
- Suplemento OSA-VC (evaluación de la EFSA): Se propuso que el suplemento OSA-VC se utilizara en una dosis estándar de 15 mL/día de suplemento dietario (que contiene 98.9% del complejo OSA-VC), proporcionando 10.1–18.2 mg de silicio/día.
- Ensayo de piel con Mesoporosil: Las participantes consumieron una tableta diaria de Mesoporosil® que contenía 14 mg de silicio.
- Niveles máximos del BfR alemán para suplementos alimenticios: El Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) determinó cantidades máximas de 350 mg de silicio en forma de dióxido de silicio y 100 mg de silicio en forma de ácido silícico (gel de sílice), por dosis diaria recomendada de un producto individual de suplemento alimenticio, para personas de 15 años en adelante.
7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones
7.1 Perfil General de Seguridad
No hay evidencia de que el silicio presente naturalmente en los alimentos y el agua, e ingerido con la dieta, sea perjudicial para la salud. El Grupo de Expertos en Vitaminas y Minerales del Reino Unido (EVM) realizó una evaluación de riesgo y estableció un nivel superior seguro para la exposición diaria suplementaria de silicio de 700 mg de silicio/día para adultos a lo largo de la vida. En términos de silicio elemental, esto equivale a un nivel superior seguro de 12 mg de silicio/kg de peso corporal/día para un adulto de 60 kg, en el caso del silicio suplementario. El Panel de la EFSA sobre Productos Dietéticos, Nutrición y Alergias (NDA) estimó que la ingesta dietaria típica de 20–50 mg de silicio/día tenía pocas probabilidades de causar efectos adversos.
La FDA otorgó al dióxido de silicio el estatus GRAS (Generalmente Reconocido como Seguro) con base en décadas de datos toxicológicos. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) llegó a una conclusión similar, aprobando el dióxido de silicio (E 551) como aditivo alimentario.
7.2 Excreción Renal y Función Renal
El silicio se elimina principalmente por los riñones. Los riñones depuran eficientemente el silicio absorbido, manteniendo concentraciones séricas estables. El aclaramiento renal del silicio es de aproximadamente 90 mL/min, cercano a la tasa de filtración glomerular, lo que confirma que el silicio se filtra libremente y no se reabsorbe en los túbulos renales. En individuos con deterioro renal grave, el exceso de silicio se elimina mediante excreción renal en forma de ácido silícico; cuando la función renal está afectada (etapas 4–5 según la TFG), se recomienda una evaluación por un nefrólogo.
7.3 Gel de Sílice y Riesgo de Cálculos Renales
El Panel de la EFSA señaló que la asociación entre el uso de antiácidos de silicato y los cálculos renales podría ser incidental, pero no pudo realizar una evaluación de riesgo concluyente de los silicatos debido a la falta de datos. Este riesgo potencial se aplica a formas específicas de silicato (como antiácidos), y no al silicio dietario ni a los suplementos de dosis bajas.
7.4 Sílice Cristalina vs. Amorfa — Distinción Crítica
La exposición excesiva a sílice cristalina (SiO2) ejerce toxicidad endotelial y efectos prooxidantes, lo que ilustra una influencia dependiente de la dosis del silicio sobre la salud vascular. La inhalación ocupacional de sílice cristalina se asocia con silicosis y un mayor riesgo de cáncer de pulmón; sin embargo, esto es completamente distinto de la suplementación dietaria u oral con compuestos de silicio amorfo a dosis fisiológicas, y no es relevante para el uso de suplementos.
7.5 Confusión de Especies con Suplementos de Cola de Caballo
La única preocupación con la cola de caballo sería asegurarse de que se utilice la especie correcta. Equisetum palustre es otra especie de cola de caballo que contiene alcaloides tóxicos y es un conocido tóxico para el ganado. Debido a la falta de información de seguridad clara, la cola de caballo debe evitarse durante el embarazo y la lactancia.
7.6 Interacciones Farmacéuticas
No se han documentado formalmente interacciones farmacocinéticas con fármacos para los compuestos de silicio soluble en la literatura publicada. Dado que el exceso de silicio se elimina por excreción renal, cualquier afección que deteriore la función renal justifica una evaluación antes de la suplementación en dosis altas. Con base en su mecanismo de reducción de la absorción de aluminio, el silicio podría teóricamente reducir la eficacia de compuestos que contienen aluminio (por ejemplo, antiácidos a base de aluminio o quelantes de fosfato), aunque faltan estudios clínicos específicos sobre esta interacción.
7.7 Precauciones Específicas de la Cola de Caballo
La cola de caballo contiene altas concentraciones de ácido silícico, de hasta 14%, y a veces se utiliza como fuente orgánica de silicio. Debe usarse con precaución en pacientes con edema debido a insuficiencia cardíaca. Sus propiedades diuréticas pueden ser relevantes cuando se toma junto con otros medicamentos diuréticos, aunque los datos específicos de interacción son limitados.
7.8 Variabilidad de la Biodisponibilidad como Factor Relevante para la Seguridad
Existen diferentes formas de suplementos de silicio disponibles, y la consideración más importante para seleccionar la mejor opción está relacionada con la seguridad y la biodisponibilidad. Los suplementos de silicio son ampliamente utilizados, aunque existe una amplia variación en la biodisponibilidad del silicio, que va desde valores inferiores al 1% hasta valores cercanos al 50%, dependiendo de la forma química. Esta amplia variación significa que las dosis nominales indicadas en las etiquetas de los suplementos pueden representar de manera sustancialmente inexacta la cantidad de silicio realmente absorbida, lo que complica la interpretación de la relación dosis-respuesta.
Referencias
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