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cromo

Condiciones de Salud16
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Chelated chromiumChromicChromic chlorideChromic chloride hexahydrateChromic ionChromium (Cr)Chromium (III)Chromium chlorideChromium glycinateChromium histidinateChromium ionChromium nicotinateChromium picolinateChromium polynicotinateChromium propionateChromium trichlorideCrGlucose Tolerance Factor (GTF)Glucose Tolerance Factor chromiumGTF chromiumLMCrLow-molecular-weight chromium-binding substanceTrivalent chromium

Sinopsis

Cromo: Una Referencia Integral

1. Identidad, Propiedades Químicas y Formas

Identidad química: El cromo (símbolo químico Cr, número atómico 24) es un elemento metálico de transición de la primera serie. El estado de oxidación más estable del cromo en los sistemas biológicos es el cromo trivalente (Cr³⁺), que forma complejos relativamente inertes con proteínas y ácidos nucleicos. El cromo se encuentra principalmente en dos formas: trivalente (Cr³⁺), que es biológicamente activo y se encuentra en los alimentos, y hexavalente (Cr⁶⁺), una forma tóxica que resulta de la contaminación industrial.

Descubrimiento: El cromo fue descubierto por el químico francés Nicholas Louis Vauquelin en París en 1798. Le intrigó un mineral de color rojo brillante que había sido descubierto en una mina de oro de Siberia en 1766 y que se conocía como plomo rojo siberiano. Actualmente se conoce como crocoíta y es una forma de cromato de plomo. Intrigado por la gama de colores que podía producir en solución, Vauquelin lo llamó cromo a partir de la palabra griega chroma, que significa color.

Reconocimiento del estatus biológico: Se consideró que el cromo era un componente de plantas y animales en 1948. Se descubrió que era biológicamente activo en 1954. En 1957, el cromo fue identificado como un elemento traza esencial para la nutrición animal. La necesidad del cromo dietético fue establecida formalmente en 1959 por Schwartz.

Debate actual sobre la esencialidad: Los científicos actualmente no consideran que el cromo sea necesario para la buena salud, y no se ha reportado deficiencia de cromo en personas sanas. Sin embargo, en 2001 los científicos consideraban al cromo como un nutriente esencial y establecieron cantidades recomendadas con base en la evidencia disponible en ese momento. Existe desacuerdo sobre el estatus del cromo como nutriente esencial. Los departamentos gubernamentales de Australia, Nueva Zelanda, India y Japón consideran al cromo como esencial, mientras que Estados Unidos y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea no lo hacen. En 2014, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria concluyó que no se puede establecer un requerimiento dietético —ni siquiera una ingesta adecuada— para el cromo trivalente, ya que no existe evidencia concluyente de que el cromo sea esencial en ningún nivel de ingesta dietética.

Formas suplementarias comunes: El cromo está disponible en muchos suplementos dietéticos, como los suplementos multivitamínicos/minerales y los suplementos que contienen únicamente cromo. El cromo en los suplementos dietéticos se presenta en muchas formas, incluyendo picolinato de cromo y cloruro de cromo. Otras formas documentadas incluyen nicotinato de cromo (a veces vendido como "cromo GTF" o cromo del factor de tolerancia a la glucosa), levadura de cromo y polinicotinato de cromo. El cuerpo absorbe el cromo de manera similar a partir de las diferentes formas utilizadas en los suplementos.

2. Fuentes Naturales

El cromo está presente en muchos alimentos, incluyendo carnes, productos de granos, frutas, verduras, frutos secos, especias, levadura de cerveza, cerveza y vino. Las fuentes más concentradas de cromo son la levadura de cerveza (no la levadura nutricional ni la levadura torula) y el hígado de ternera. Dos onzas de levadura de cerveza o cuatro onzas de hígado de ternera aportan entre 50 y 60 microgramos (mcg) de cromo. Otras buenas fuentes de cromo son los granos enteros, la cerveza y el queso.

El contenido de cromo de los alimentos comunes generalmente es bajo (1–13 microgramos por porción). El contenido de cromo de los alimentos varía ampliamente, debido a diferencias en el contenido mineral del suelo, la temporada de cultivo, el cultivar de la planta y la contaminación durante el procesamiento. Los cereales aportan cantidades variables, pero potencialmente importantes, de cromo a la dieta total. El contenido de cromo de una porción de 50 g (peso seco) de 43 marcas de cereales varió de 0.15 a 35 μg. Los cereales altos en salvado generalmente, aunque no siempre, son altos en cromo.

El contenido de cromo en los alimentos puede aumentar o disminuir con el procesamiento. Informes anteriores indicaron pérdidas de cromo cuando se refinaban granos y azúcares. Sin embargo, los alimentos ácidos acumulan cromo durante la preparación y el procesamiento, particularmente cuando se calientan en recipientes de acero inoxidable. El cromo (y el níquel) se filtran hacia los alimentos cocinados en acero inoxidable, siendo el efecto mayor cuando el utensilio de cocina es nuevo. Los alimentos ácidos que se cocinan durante muchas horas también agravan este efecto.

3. Uso Tradicional e Histórico

A diferencia de muchos suplementos botánicos, el cromo no tiene un uso medicinal tradicional preescientífico documentado como compuesto aislado, debido a que no fue identificado como un elemento distinto hasta 1798 y su función biológica no se reconoció hasta mediados del siglo XX. Su historia en la salud humana es, por lo tanto, principalmente una historia científica y de medicina nutricional del siglo XX, en lugar de una tradición arraigada en la práctica popular o herbolaria.

La levadura de cerveza como fuente tradicional de cromo: El precursor histórico de la suplementación con cromo fue el uso de la levadura de cerveza (Saccharomyces cerevisiae), que se ha consumido durante siglos en muchas culturas como alimento y como medicina popular con fines digestivos y de salud general. Alimentos como la levadura de cerveza, el germen de trigo y el riñón son ricos en cromo. El cromo biológicamente activo presente de forma natural en la levadura de cerveza —a veces denominado "factor de tolerancia a la glucosa" (GTF) en la literatura más antigua— fue identificado en la década de 1950 como el constituyente activo responsable de las mejoras observadas en el metabolismo de la glucosa en modelos animales.

Primeros estudios nutricionales: La necesidad del cromo dietético fue establecida en 1959 por Schwartz, tras lo cual los investigadores comenzaron a explorar su potencial terapéutico en la tolerancia alterada a la glucosa. Las décadas de 1970 y 1980 vieron el surgimiento de la investigación sobre la suplementación con cromo en sujetos humanos, particularmente en el contexto de la función de la insulina. El cromo puede actuar como potenciador de la insulina, afectando el metabolismo de azúcares, proteínas, grasas y ácidos nucleicos a través de la insulina. Para la década de 1990, los suplementos comerciales de picolinato de cromo se habían comercializado ampliamente en Estados Unidos para el control del azúcar en sangre, la pérdida de peso y el rendimiento atlético, lo que estableció la posición del cromo como uno de los suplementos minerales más destacados comercialmente.

4. Constituyentes Clave y Mecanismos de Acción

4.1 Cromo Trivalente (Cr³⁺)

El estado de oxidación más estable del cromo en los sistemas biológicos es el cromo trivalente (Cr³⁺), que forma complejos relativamente inertes con proteínas y ácidos nucleicos. Se cuestiona la esencialidad del cromo trivalente, y su función propuesta en el cuerpo sigue siendo poco comprendida.

4.2 Cromodulina (Sustancia de Bajo Peso Molecular que se Une al Cromo)

La composición y estructura precisas de la forma biológicamente activa del cromo no se conocen. Un modelo postula que el cromo trivalente podría ser el cofactor de una sustancia de bajo peso molecular que se une al cromo, conocida como LMWCr o cromodulina. Se ha demostrado que la cromodulina desempeña un papel en el transporte del cromo desde los tejidos hacia el torrente sanguíneo para su eliminación final en la orina. Cuando el cromo se consume en niveles altos, como a partir de suplementos dietéticos, los niveles de cromodulina en los tejidos aumentan.

Algunos estudios sugieren que la forma biológicamente activa del cromo(III) se transporta en el cuerpo a través de un oligopéptido llamado sustancia de bajo peso molecular que se une al cromo (cromodulina), que podría desempeñar un papel en la vía de señalización de la insulina. El mecanismo propuesto es que la cromodulina, una vez activada por la unión al cromo, estimula la actividad intrínseca de la tirosina quinasa del receptor de insulina, amplificando así la cascada de señalización de la insulina. Sin embargo, este mecanismo no se ha establecido de manera definitiva en la fisiología humana.

4.3 Potenciación de la Insulina

Generalmente se cree que el cromo potencia la acción de la insulina, una hormona fundamental para el metabolismo y almacenamiento de carbohidratos, grasas y proteínas en el cuerpo. La insulina es secretada por células especializadas del páncreas en respuesta a concentraciones elevadas de glucosa en sangre. La insulina se une a los receptores de insulina en la superficie de las células, lo que activa los receptores y estimula la captación de glucosa por las células. Esto proporciona a las células glucosa para obtener energía y evita que la glucosa en sangre se eleve.

El cromo potencia la acción de la insulina in vivo e in vitro. Sin embargo, debido a que el mecanismo exacto por el cual esto ocurre a nivel molecular no se ha resuelto de manera concluyente, la relevancia clínica de este hallazgo in vitro sigue siendo objeto de debate.

4.4 Cromo Hexavalente — Distinción

Un tipo diferente de cromo, llamado cromo(VI) (a veces denominado cromo hexavalente), es un subproducto venenoso de la fabricación industrial. Otra forma común y estable de cromo en el medio ambiente es el cromo hexavalente (Cr⁶⁺). El cromo hexavalente se deriva del cromo trivalente mediante calentamiento a pH alcalino y se utiliza como fuente de cromo para fines industriales. El cromo hexavalente es un carcinógeno reconocido y no es la forma que se encuentra en los alimentos o en los suplementos dietéticos.

5. Ingestas Dietéticas de Referencia

No hubo evidencia suficiente para establecer un Requerimiento Promedio Estimado (EAR) para el cromo. Por lo tanto, se estableció una Ingesta Adecuada (AI) con base en las ingestas medias estimadas. La AI es de 35 μg/día y 25 μg/día para hombres y mujeres jóvenes, respectivamente. Las necesidades aumentan levemente durante el embarazo y la lactancia, y disminuyen moderadamente después de los 50 años.

Se han asociado pocos efectos adversos graves con el exceso de ingesta de cromo proveniente de los alimentos. Por lo tanto, no se estableció un Nivel Máximo Tolerable de Ingesta (UL). No existe un Nivel Máximo Tolerable de Ingesta establecido para el cromo trivalente. Esto no significa que sea seguro sin límite; refleja evidencia insuficiente para definir un umbral universal.

Aunque la absorción de cromo es inversamente proporcional a la ingesta de cromo, independientemente de la dosis, el cuerpo en realidad no absorbe muy bien el cromo, y solo alrededor del 0.5–2% del cromo ingerido se absorbe realmente.

6. Evidencia Científica por Área de Uso

6.1 Control Glicémico y Diabetes Tipo 2

Esta es el área principal de investigación para la suplementación con cromo. Existe evidencia proveniente de múltiples ensayos controlados aleatorizados (ECA) y metaanálisis, pero los hallazgos son inconsistentes y la calidad general de la evidencia se considera limitada.

Ensayo clave temprano: Un estudio chino frecuentemente citado, realizado por Anderson et al. (1997), encontró que la ingesta elevada de cromo suplementario (como picolinato de cromo) mejoraba las variables de glucosa e insulina en personas con diabetes tipo 2. Esta sección se centra en cinco condiciones en las que el cromo podría tener efectos beneficiosos: la tolerancia alterada a la glucosa y la diabetes. Anderson RA et al. informaron que las ingestas elevadas de cromo suplementario mejoran las variables de glucosa e insulina en personas con diabetes tipo 2 (Diabetes 1997;46:1786–91). Ese estudio se realizó en una población china y utilizó dosis de 200 mcg y 1,000 mcg/día de picolinato de cromo; sin embargo, se ha cuestionado su capacidad de generalización a otras poblaciones.

ECA de mayor tamaño con resultados nulos: Un ensayo aleatorizado en 137 participantes de entre 30 y 70 años con diabetes tipo 2 encontró que 1,000 mcg de picolinato de cromo al día durante 24 semanas no afectó significativamente la sensibilidad a la insulina, la glucosa en ayunas ni la HbA1c en general.

Ensayo en síndrome metabólico: Un ensayo en 63 adultos de entre 18 y 75 años con síndrome metabólico que recibieron 500 mcg de picolinato de cromo o placebo dos veces al día durante 16 semanas encontró que el cromo aumentó significativamente la respuesta insulínica aguda a la glucosa, pero no afectó la HbA1c, la sensibilidad a la insulina ni otras medidas del metabolismo de la glucosa.

Metaanálisis (Suksomboon et al., 2014): Una revisión sistemática y metaanálisis publicado en el Journal of Clinical Pharmacy and Therapeutics incluyó 25 ECA. De estos, 22 estudios evaluaron la monosuplementación con cromo. Un estudio evaluó la levadura de cromo combinada con vitaminas C y E, y otros dos evaluaron el picolinato de cromo más biotina. En general, la suplementación con cromo, tanto sola como combinada, mejoró significativamente el control glicémico (diferencia de medias para HbA1c −0.55%; IC del 95% −0.88 a −0.22%; P=0.001; diferencia de medias para glucosa en ayunas (FPG) −1.15 mmol/L; IC del 95% −1.84 a −0.47 mmol/L; P=0.001). En particular, la monoterapia con cromo redujo significativamente los triglicéridos y aumentó los niveles de HDL-C. Los efectos sobre los niveles de glucosa y triglicéridos se mostraron especialmente con el picolinato de cromo. El control glicémico puede mejorar con la monosuplementación de cromo en dosis superiores a 200 μg diarios. La HbA1c y la FPG también mejoraron en pacientes con control glicémico inadecuado al inicio del estudio.

Metaanálisis (2020): Un metaanálisis en PubMed de 28 ECA publicados antes de febrero de 2020 evaluó la glucosa plasmática en ayunas, la insulina, la HbA1C y el índice de evaluación del modelo homeostático para la resistencia a la insulina (HOMA-IR) como desenlaces en veintiocho estudios. Los resultados revelaron reducciones significativas en la FPG (DMP: −19.00 mg/dl; IC del 95%: −36.15, −1.85; P=0.030), el nivel de insulina (DMP: −12.35 pmol/L; IC del 95%: −17.86, −6.83; P<0.001), la HbA1C (DMP: −0.71%; IC del 95%: −1.19, −0.23; P=0.004) y el HOMA-IR.

Síntesis general y limitaciones: La suplementación con cromo, principalmente como picolinato de cromo en dosis de 200–1,000 mcg/día, puede producir reducciones modestas en la glucosa en ayunas y la HbA1c en algunas personas con diabetes tipo 2, particularmente en aquellas con mal control glicémico y mayor resistencia a la insulina. El tamaño del efecto es pequeño (reducción de la HbA1c de aproximadamente 0.6% en promedio), la calidad de la evidencia es mixta, y la significancia clínica sigue siendo objeto de debate. El cromo no parece beneficiar el azúcar en sangre en personas sanas y no diabéticas. Los suplementos de cromo a menudo se promueven para mejorar el control del azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2. Sin embargo, los estudios que examinan los efectos del cromo sobre los niveles elevados de azúcar en sangre o la diabetes han tenido resultados mixtos. La Asociación Estadounidense de Diabetes no recomienda los suplementos de cromo para personas con diabetes debido a que estos suplementos no tienen un beneficio claro.

Una revisión narrativa de 2023 concluyó que la suplementación con cromo probablemente no tiene un efecto significativo sobre la glicemia ni los lípidos séricos. Se necesitan más estudios para llegar a una conclusión sólida sobre el efecto del cromo suplementario.

6.2 Hipoglucemia Reactiva

Un estudio pequeño encontró que 200 mcg de cloruro de cromo al día durante 3 meses mejoraron los síntomas y aumentaron los niveles de glucosa en sangre en pacientes con hipoglucemia reactiva (Anderson et al., Metabolism, 1987). Esto representa evidencia muy preliminar proveniente de un único ensayo pequeño; no existen revisiones sistemáticas sobre esta aplicación específica.

6.3 Manejo del Peso y Composición Corporal

Revisión Cochrane (Tian et al., 2013): Se incluyeron nueve ensayos controlados aleatorizados que comparaban la eficacia y seguridad de 8 a 24 semanas de suplementación con cromo frente a placebo en adultos con sobrepeso u obesidad (es decir, con un índice de masa corporal entre 25 y 29.9 kg/m² para definir el sobrepeso y un índice de masa corporal de 30 kg/m² o más para definir la obesidad). Un total de 622 participantes tomaron parte en los estudios. Cuando se combinaron los resultados obtenidos con las dosis de picolinato de cromo investigadas (200 μg, 400 μg, 500 μg, 1,000 μg), los participantes del estudio perdieron alrededor de 1 kg más de peso corporal que los participantes que recibieron placebo. Los investigadores no pudieron encontrar buena evidencia de que este posible efecto de pérdida de peso aumentara con dosis crecientes de picolinato de cromo. La revisión no encontró evidencia actual y confiable para fundamentar decisiones firmes sobre la eficacia y seguridad de los suplementos de CrP en adultos con sobrepeso u obesidad.

Metaanálisis (Pittler et al., 2003): Un metaanálisis publicado en el International Journal of Obesity combinó datos de 10 ensayos. Para el peso corporal, se encontró un efecto diferencial significativo a favor del picolinato de cromo (diferencia de medias ponderada: −1.1 kg; intervalo de confianza del 95%: −1.8 a −0.4 kg; n=489). Sin embargo, los autores concluyeron que cualquier pérdida de peso era pequeña y de dudosa relevancia clínica. Los resultados no fueron robustos debido a la influencia considerable de un ensayo.

Composición corporal en diabetes tipo 2 (metaanálisis, 2023): Una revisión sistemática y metaanálisis de dosis-respuesta de 14 ECA en pacientes con diabetes tipo 2, publicado hasta julio de 2023, encontró que la suplementación con cromo no tuvo ningún efecto significativo sobre la masa grasa (DMP = −0.43%), el IMC (DMP: 0.09 kg/m²), la circunferencia de la cintura (DMP: −0.47 cm) ni el peso corporal (DMP: −0.26 kg). Sin embargo, el análisis de subgrupos reveló que la ingesta de cromo disminuyó la masa grasa en sujetos de ≥55 años y cuando se utilizó picolinato de cromo como intervención.

Evaluación general: Un metaanálisis de 2019 que evaluó el impacto del cromo sobre índices antropométricos en sujetos con sobrepeso u obesidad encontró una disminución pequeña pero significativa en el peso, el índice de masa corporal y el porcentaje de grasa corporal. Los autores señalaron que el tamaño del efecto era mediano, y la relevancia clínica para la pérdida de peso es incierta. Cabe destacar que una revisión Cochrane de ensayos controlados aleatorizados de picolinato de cromo en adultos con sobrepeso u obesidad encontró una disminución pequeña pero significativa en el peso; sin embargo, los investigadores señalaron que no había evidencia general que respaldara su uso. Se necesitan ensayos clínicos aleatorizados y controlados para determinar si el cromo puede influir en la diabetes, el metabolismo lipídico o la pérdida de peso.

6.4 Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

El SOP se caracteriza por resistencia a la insulina, hiperandrogenismo y desregulación metabólica, lo que ha motivado investigaciones sobre la suplementación con cromo como terapia adyuvante.

El picolinato de cromo (CrPic) se ha estudiado ampliamente como suplemento nutricional en pacientes con diabetes, obesidad y síndrome de ovario poliquístico (SOP). No solo aumenta la sensibilidad a la insulina y mejora el metabolismo lipídico, sino que también reduce el estrés oxidativo, el peso corporal y la masa grasa corporal en dichos pacientes.

Revisión sistemática específica de SOP (Heshmati et al., 2018): Una revisión sistemática publicada en PubMed identificó 6 ensayos clínicos elegibles en pacientes con SOP. Dos estudios que evaluaron el efecto del cromo sobre el peso corporal o el índice de masa corporal no reportaron ningún efecto. Otro estudio reportó el efecto beneficioso del cromo sobre la reducción de peso. Parece que el efecto del cromo en la reducción de la glucosa en sangre es insignificante, y los resultados son inconsistentes en relación con la dislipidemia.

Metaanálisis en red (2023): Un metaanálisis en red de 41 ECA que involucraron a 2,362 pacientes con SOP encontró que el omega-3 redujo la glucosa en sangre en ayunas (SUCRA: 93.53%), y el cromo redujo la insulina en ayunas (SUCRA: 72.90%); ambos fueron superiores al placebo en la mejora del índice de resistencia a la insulina (HOMA-IR), y el cromo fue más eficaz que el omega-3 para el HOMA-IR (SUCRA: 79.99%).

ECA pequeño en SOP: Se realizó un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo en 40 mujeres con SOP, divididas en dos grupos de 20. A un grupo se le administraron 200 microgramos de cromo al día, y al otro grupo se le administró un placebo durante ocho semanas. El resultado mostró que la suplementación con cromo mejora la glucosa en ayunas, la resistencia a la insulina, los triglicéridos séricos, y aumenta la capacidad antioxidante.

El panorama general para el SOP es que se ha reportado algún beneficio en marcadores relacionados con la insulina, pero los resultados prometedores de la suplementación con Cr siguen siendo limitados. Se necesitan ensayos más grandes y metodológicamente más rigurosos.

6.5 Perfil Lipídico y Marcadores de Riesgo Cardiovascular

Se ha informado que la suplementación dietética de cromo en individuos normales conduce a mejoras en la tolerancia a la glucosa, las concentraciones séricas de lípidos, incluyendo el colesterol de lipoproteínas de alta densidad, la insulina y la unión de la insulina. El metaanálisis de Suksomboon de 2014 encontró que la monoterapia con cromo redujo significativamente los triglicéridos y aumentó los niveles de HDL-C. Sin embargo, no existe evidencia proveniente de ECA de alta calidad sobre desenlaces cardiovasculares duros (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, mortalidad); ningún estudio ha informado sobre la mortalidad por todas las causas, la morbilidad o la calidad de vida relacionada con la salud.

6.6 Diabetes Inducida por Esteroides

Ravina et al. (1999) estudiaron un total de 50 pacientes con diabetes inducida por esteroides que se beneficiaron de la suplementación con cromo, que no podía controlarse con insulina y/u otros medicamentos. La suplementación continua con picolinato de cromo (200 μg, tres veces al día) también redujo la dosis de los medicamentos requeridos. Este es un conjunto de datos muy pequeño y estos hallazgos deben considerarse preliminares.

6.7 Estatus de Cromo y Envejecimiento

Aunque no se sabe que el requerimiento de cromo sea mayor para los adultos mayores, un estudio encontró que las concentraciones de cromo en el cabello, el sudor y la orina disminuían con la edad. Las implicaciones clínicas de esta observación no se han establecido.

7. Formas de Dosificación y Dosis Utilizadas en los Estudios

La dosis de cromo utilizada en los estudios varía de 200 a 1,000 mcg diarios, principalmente en forma de picolinato de cromo. Las dosis específicas documentadas en los principales estudios clínicos incluyen:

  • 200 mcg/día de cloruro de cromo durante 3 meses — estudiado en pacientes con hipoglucemia reactiva (Anderson et al., Metabolism, 1987).
  • 200 mcg/día de cromo durante 8 semanas — estudiado en 40 mujeres con SOP en un ensayo doble ciego controlado con placebo.
  • 500 mcg dos veces al día (1,000 mcg/día en total) de picolinato de cromo durante 16 semanas — estudiado en 63 adultos con síndrome metabólico.
  • 1,000 mcg/día de picolinato de cromo durante 24 semanas — estudiado en 137 participantes con diabetes tipo 2; no afectó significativamente la sensibilidad a la insulina ni la HbA1c.
  • 200 mcg, tres veces al día (600 mcg/día) de picolinato de cromo — estudiado en diabetes inducida por esteroides.
  • La revisión Cochrane incluyó dosis de 200 μg, 400 μg, 500 μg y 1,000 μg en adultos con sobrepeso/obesidad a lo largo de 9 ensayos de 8 a 24 semanas de duración.

Si bien las dosis terapéuticas de los suplementos de cromo generalmente varían de 200 a 1,000 microgramos, dosis más altas pueden implicar riesgos, incluyendo posible toxicidad e interacciones con medicamentos.

8. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas con el Cromo

  • Sistema Endocrino / Metabólico: Asociación central con la señalización de la insulina, la regulación de la glucosa en sangre y el metabolismo de los carbohidratos. El cromo es importante en la descomposición de las grasas y los carbohidratos. Estimula la síntesis de ácidos grasos y colesterol, que son importantes para la función cerebral y otros procesos corporales. El cromo también ayuda en la acción de la insulina y la descomposición de la glucosa.
  • Sistema Cardiovascular: Asociado con el metabolismo lipídico (triglicéridos, colesterol HDL), aunque la evidencia es limitada y no se han estudiado desenlaces cardiovasculares duros.
  • Reproductivo / Endocrino (SOP): Investigado en el contexto de la resistencia a la insulina, el hiperandrogenismo y la regulación del ciclo en mujeres con síndrome de ovario poliquístico.
  • Musculoesquelético / Rendimiento Atlético: El picolinato de cromo se ha comercializado para el desarrollo muscular y el rendimiento atlético, aunque falta evidencia sólida para estos usos.
  • Sistema Renal: El riñón es el principal órgano excretor del cromo; existen reportes de casos de toxicidad renal con la suplementación en dosis altas (véase la sección de Seguridad más abajo).

9. Seguridad, Toxicidad e Interacciones Farmacológicas Conocidas

9.1 Tolerabilidad General del Cromo Trivalente

Debido a las bajas tasas de absorción y altas tasas de excreción del cromo, la toxicidad no es común. En dosis inferiores a 200 mcg/día, el cromo generalmente se tolera bien. Dosis más altas (600–2,400 mcg/día) se han asociado con reportes de casos de disfunción hepática, insuficiencia renal y trastornos sanguíneos. No se ha establecido ningún UL.

9.2 Ausencia de un Nivel Máximo Tolerable de Ingesta

Se han asociado pocos efectos adversos graves con el exceso de ingesta de cromo proveniente de los alimentos. Por lo tanto, no se estableció un Nivel Máximo Tolerable de Ingesta (UL). Esta ausencia de un UL no debe interpretarse como una autorización para la suplementación ilimitada en dosis altas; refleja datos humanos insuficientes para definir un umbral tóxico preciso, no un límite de seguridad confirmado.

9.3 Cromo Hexavalente — Perfil Toxicológico Distinto

Un tipo diferente de cromo, llamado cromo(VI) (a veces denominado cromo hexavalente), es un subproducto venenoso de la fabricación industrial. Esta forma no está presente en los alimentos ni en los suplementos dietéticos y no es la forma discutida en la investigación sobre suplementación, pero la distinción es importante para la interpretación precisa de los datos toxicológicos del cromo.

9.4 Interacciones con la Insulina y los Medicamentos Antidiabéticos

El cromo podría aumentar la sensibilidad a la insulina. Tomar cromo junto con insulina podría aumentar el riesgo de hipoglucemia. Los resultados de algunos estudios indican que la suplementación con cromo podría disminuir los niveles de glucosa en sangre. Por lo tanto, los suplementos de cromo podrían tener un efecto aditivo con la metformina u otros medicamentos antidiabéticos, y así podrían aumentar el riesgo de hipoglucemia. Si toma medicamentos antidiabéticos, tomar suplementos dietéticos de cromo podría provocar niveles bajos de azúcar en sangre.

9.5 Interacción con la Levotiroxina

La levotiroxina es un medicamento utilizado para tratar el hipotiroidismo (una condición en la que la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea). Tomar suplementos dietéticos de cromo junto con levotiroxina podría reducir la cantidad de levotiroxina que su cuerpo absorbe, por lo que podría no estar recibiendo el efecto completo del medicamento. Un estudio en siete voluntarios sanos evaluó el efecto del uso concomitante de levotiroxina (1,000 μg) y picolinato de cromo (1 mg). Se reveló que la suplementación con cromo disminuye la biodisponibilidad de la levotiroxina en un 17%.

9.6 Interacción con AINE y Aspirina

Los antiinflamatorios no esteroideos y la aspirina pueden aumentar la absorción de cromo por parte del cuerpo, elevando el riesgo de efectos adversos. La aspirina y otros inhibidores de las prostaglandinas aumentan la absorción de cromo, aunque no se ha documentado ninguna interacción adversa clínicamente significativa.

9.7 Interacción con Antiácidos y Carbonato de Calcio

Los antiácidos y otros medicamentos reductores de ácido, como los inhibidores de la bomba de protones, pueden reducir significativamente la cantidad de cromo que absorbe su cuerpo. El carbonato de calcio interfiere con la absorción del cromo.

9.8 Corticosteroides

Los corticosteroides pueden aumentar la excreción urinaria de cromo, lo que podría dar lugar a niveles más bajos en el cuerpo.

9.9 Vitamina C y Mejora de la Absorción

La vitamina C mejora la absorción de cromo. Aunque generalmente esto es beneficioso, en teoría podría aumentar la exposición al cromo cuando ambos suplementos se toman juntos.

9.10 Consideración sobre Alergias

Las personas con alergias al cuero o al cromato también podrían ser alérgicas al cromo.

10. Estatus Regulatorio

En Estados Unidos, los suplementos dietéticos de cromo se regulan como suplementos dietéticos bajo la Ley de Salud y Educación de Suplementos Dietéticos (DSHEA) y no requieren aprobación previa a su comercialización por parte de la FDA. La NIH ODS señala que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. no ha autorizado una declaración de propiedades saludables calificada para el picolinato de cromo y su papel en la reducción del riesgo de diabetes tipo 2, habiendo concluido que la evidencia es altamente incierta.

La esencialidad del cromo debe reconsiderarse a nivel mundial para prevenir la propagación de información errónea por parte de los fabricantes que se dirigen a pacientes con diabetes mellitus tipo 2. El cromo trivalente parece tener efectos en la salud únicamente en dosis farmacológicas, y no se ha observado una deficiencia dietética de este mineral.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que cromo puede ayudar a apoyar.

  • AcnéCientífico

    La evidencia clínica vincula la suplementación con cromo a una reducción en la severidad del acné, principalmente en mujeres con SOP. Un ensayo aleatorizado doble ciego controlado con placebo encontró que 200 µg/día de picolinato de cromo durante 8 semanas redujo significativamente la prevalencia de acné junto con marcadores inflamatorios (hs-CRP, MDA) y mejoró la capacidad antioxidante. El mecanismo probable es el efecto sensibilizador a la insulina del cromo, dado el papel de la hiperinsulinemia en impulsar la producción de sebo mediada por andrógenos. La evidencia se limita a poblaciones con SOP y muestras pequeñas.

  • El picolinato de cromo se ha estudiado en relación con los antojos de carbohidratos (particularmente en la depresión atípica y el trastorno por atracón) y muestra señales clínicas de reducción del deseo compulsivo de comer. La investigación preclínica también indica que el cromo podría modular el sistema dopaminérgico de recompensa relevante para la adicción a sustancias. La evidencia en humanos se limita a los antojos relacionados con alimentos, más que a la adicción a sustancias.

  • Múltiples ensayos clínicos indican que el picolinato de cromo puede reducir modestamente el hambre, la ingesta de alimentos y los antojos de carbohidratos, particularmente en personas con sobrepeso que presentan antojos de carbohidratos. Un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo realizado en el Pennington Biomedical Research Center encontró que el picolinato de cromo redujo el hambre en un 24% y la ingesta de alimentos en un 25% en mujeres con sobrepeso no diabéticas durante 8 semanas. Los efectos son moderados y parecen más pronunciados en quienes presentan antojos de carbohidratos.

  • El cromo es un mineral traza necesario para la formación del factor de tolerancia a la glucosa (GTF), que potencia la acción de la insulina. Un metaanálisis de 2020 con 28 estudios mostró que la suplementación con cromo redujo significativamente la glucosa plasmática en ayunas, la insulina, la HbA1c y el HOMA-IR en pacientes diabéticos. Un metaanálisis de 2022 encontró una reducción significativa de la HbA1c.

  • El cromo es un elemento traza esencial involucrado en el metabolismo de macronutrientes y la señalización de la insulina, con niveles de ingesta adecuada (AI) establecidos por el IOM para niños. Un análisis de etiquetas financiado por el NIH ODS encontró cromo en multivitamínicos infantiles (MVM), y está presente en todas las principales formulaciones de multivitamínicos pediátricos de marca, incluidas ChildLife y Kirkman.

  • ColesterolCientífico

    La evidencia sobre el efecto del cromo en los perfiles lipídicos es mixta e inconsistente. Algunos ECA y metaanálisis en pacientes con diabetes tipo 2 reportan reducciones modestas en el colesterol total y el LDL; otros, incluyendo un ECA de 4 meses citado por el NIH ODS y el Manual Merck, no reportan efectos significativos sobre el colesterol total, el HDL, el LDL o los triglicéridos. La revisión sistemática de Diabetes Care de 2007 concluyó que la evidencia general sobre los efectos en los lípidos era no concluyente.

  • DepresiónCientífico

    El picolinato de cromo se ha estudiado específicamente en la depresión atípica (caracterizada por antojo de carbohidratos, reactividad del estado de ánimo e hipersomnia), con resultados prometedores en pequeños ensayos controlados. Un ECA piloto encontró que el 70% de los pacientes tratados con cromo cumplió con los criterios de respuesta, frente al 0% con placebo. Una réplica multicéntrica de mayor tamaño encontró un beneficio específicamente en el subgrupo con alto antojo de carbohidratos. El mecanismo propuesto implica la regulación negativa de los receptores 5-HT2A y una mayor sensibilidad a la insulina a nivel central.

  • El picolinato de cromo ha sido investigado en un ECA piloto clínico (N=24, 6 meses) para el trastorno por atracón, mostrando reducciones numéricas en la frecuencia de atracones y en la depresión, junto con mejoras significativas en la glucosa en ayunas. Su mecanismo propuesto implica la modulación de las vías de insulina, serotonina y dopamina que regulan la ingesta de alimentos impulsada por el estado de ánimo. Estudios en depresión atípica muestran que reduce la desregulación del apetito y los antojos de carbohidratos asociados con la alimentación emocional.

  • Peso saludableCientífico

    El cromo, particularmente en forma de picolinato de cromo, potencia la señalización de la insulina y se utiliza para reducir los antojos de carbohidratos y la grasa corporal. El NIH ODS señala que algunos ensayos clínicos muestran reducciones pequeñas en el peso corporal y la masa grasa, aunque la evidencia es mixta. Una revisión sistemática encontró que el picolinato de cromo produjo una pérdida de peso modesta pero estadísticamente significativa en comparación con el placebo.

  • HipoglucemiaCientífico

    El cromo potencia la acción de la insulina y se ha demostrado específicamente en un estudio clínico (Anderson et al., Metabolism, 1987) que alivia los síntomas hipoglucémicos y eleva la glucosa sérica fuera del rango de hipoglucemia. Un amplio metaanálisis en red de 2023 (170 ECA, 14,223 participantes) clasificó al cromo como el más eficaz entre los suplementos de micronutrientes para reducir la glucosa en sangre en ayunas y el HOMA-IR.

  • El cromo, en particular como picolinato de cromo, ha sido estudiado extensamente como sensibilizador de insulina. Una revisión sistemática y metaanálisis de 20 ECA con 1147 casos encontró reducciones significativas en el HOMA-IR (DM combinada = −1,29) en pacientes con DMT2, prediabetes y resistencia a la insulina confirmada. La evidencia es mixta en individuos no diabéticos, pero más consistente en aquellos con metabolismo de la glucosa alterado.

  • Un pequeño estudio clínico en 12 mujeres obesas que recibieron picolinato de cromo (200 µg/día durante 8 semanas) encontró una disminución significativa de la leptina plasmática (p<0.001), con reducciones en la circunferencia de cintura y cadera, aunque la grelina no se vio alterada de manera significativa. Otros estudios revisados y datos en animales respaldan la relación inversa del cromo con los niveles de leptina en poblaciones obesas.

  • El cromo ha sido investigado clínicamente para el síndrome metabólico debido a su propuesto papel en la mejora de la señalización de la insulina, pero la evidencia de beneficio específicamente en pacientes con síndrome metabólico es débil e inconsistente. Tanto la Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH como el Instituto Linus Pauling concluyen que la investigación actual no demuestra un beneficio significativo para el síndrome metabólico. Un ECA de 2025 en pacientes con SM encontró mejoras modestas en HbA1c, HDL-C y presión arterial con picolinato de cromo, aunque la significancia clínica era incierta. El panorama general es de resultados mixtos, con el cromo mostrando un desempeño más favorable en la diabetes tipo 2 manifiesta con glucosa basal elevada que en el síndrome metabólico en sí.

  • MetabolismoCientífico

    El cromo (en su forma trivalente, Cr III) desempeña un papel documentado en el metabolismo de la glucosa y la insulina, y los ensayos clínicos en humanos y múltiples revisiones sistemáticas muestran mejoras glucémicas significativas específicamente en personas con diabetes tipo 2. El mecanismo propuesto involucra la potenciación de la señalización del receptor de insulina a través de una sustancia de unión al cromo de bajo peso molecular. La evidencia en poblaciones no diabéticas o prediabéticas es débil e inconsistente, y el conjunto general de la literatura está limitado por la heterogeneidad y problemas de calidad metodológica de los estudios.

  • El cromo, particularmente como picolinato de cromo, ha sido evaluado en múltiples ECA para el SOP. Los metaanálisis en red confirman que el cromo reduce la insulina en ayunas y mejora el HOMA-IR en mujeres con SOP. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 confirmó que el cromo tiene un claro beneficio terapéutico en la reducción del estrés oxidativo, la dislipidemia y los trastornos del metabolismo de la glucosa en el SOP.

  • TriglicéridosCientífico

    El cromo, particularmente en la forma de picolinato de cromo, se ha estudiado en múltiples ECA por sus efectos sobre los perfiles lipídicos, incluidos los triglicéridos, en pacientes con diabetes y síndrome metabólico. Los metaanálisis muestran reducciones de TG modestas pero significativas, particularmente en personas con resistencia a la insulina.

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