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isomalto-oligosacárido

Condiciones de Salud15
Tabla de contenidos

Otros Nombres

ALOAlpha-D-linked glucose oligomersAlpha-gluco-oligosaccharidesAnomalously linked oligosaccharidesBranched glucose oligosaccharidesBranched oligosaccharidesFHFOFunctional oligosaccharideFunctional-health food oligosaccharidesGlucooligosaccharidesIMOIsomalto-oligosaccharide syrupIsomalto-oligosaccharidesIsomaltooligosaccharideOligodextranPrebiotic fiberPrebiotic soluble fiberShort-chain glucose oligomersStarch sugar oligosaccharides

Sinopsis

Isomalto-oligosacárido (IMO): una referencia integral

1. Identidad: nombres químicos, fuentes naturales y formas comerciales

1.1 Nomenclatura y definición química

El isomaltooligosacárido (IMO) es una mezcla de carbohidratos de cadena corta que posee una propiedad de resistencia a la digestión. Los isomalto-oligosacáridos (IMO) son oligómeros de glucosa con enlaces α-D-(1,6), incluyendo isomaltosa, panosa, isomaltotriosa, isomaltotetraosa, isomaltopentaosa, nigerosa, kojibiosa y oligosacáridos ramificados de mayor tamaño.

La mayoría de los oligosacáridos de glucosa presentes en el IMO están formados por 3 a 6 unidades de monosacáridos unidas entre sí; sin embargo, también están presentes disacáridos y polisacáridos más largos (hasta 9 unidades). Aunque el término "isomalto-oligosacáridos" se refiere estrictamente a los oligosacáridos glucosílicos que contienen enlaces α-(1-6), las preparaciones de IMO disponibles comercialmente se aceptan generalmente como una mezcla de oligosacáridos glucosílicos con enlaces tanto α-(1-6) como α-(1-4).

El número de registro CAS de la isomaltosa (el componente disacárido principal) es 499-40-1. El nombre químico sistemático del componente más simple, la isomaltosa, es 6-O-α-D-glucopiranosil-D-glucopiranosa. La mezcla más amplia se denomina más comúnmente en la literatura científica con el acrónimo IMO o IMOs. Los oligosacáridos son cadenas de carbohidratos que típicamente contienen de 3 a 10 unidades de azúcar (monosacáridos) unidas por enlaces glucosídicos, incluyendo en ocasiones disacáridos y cadenas más pequeñas que los polisacáridos.

1.2 Presencia natural

Los isomalto-oligosacáridos forman parte normal de la dieta humana y se presentan de manera natural en alimentos fermentados, como los panes de masa madre fermentada y el kimchi. El disacárido isomaltosa también está presente en el miso de arroz, la salsa de soja y el sake. En alimentos fermentados como el miso, el sake, la salsa de soja, la cerveza y la miel, pueden observarse concentraciones mínimas de IMO de origen natural.

Debido a la alta demanda comercial de productos que contienen IMO, obtener un suministro suficiente de IMO de origen natural para uso comercial no es económicamente viable. Debido a una confusión en la nomenclatura, los disacáridos se han descrito con frecuencia como IMO; sin embargo, para poder denominarse verdaderamente "oligosacárido", las moléculas deben tener un grado de polimerización (GP) de tres o más. Históricamente, la fuente mejor documentada de IMO se encontró en los panes de masa madre, en los cuales se producen oligosacáridos propiamente dichos.

1.3 Producción comercial

El isomalto-oligosacárido se forma mediante hidrólisis catalizada por enzimas del almidón proveniente de diferentes cultivos de cereales (trigo, cebada, maíz), legumbres (lentejas, guisantes), arroz, tapioca (mandioca), papa y otras fuentes de almidón. Enzimas como la alfa-glucosidasa, la alfa-amilasa y la pululanasa hidrolizan los polisacáridos del almidón para producir mono-, di-, tri- y otros oligosacáridos más pequeños con enlaces glucosídicos alfa-1,4 y alfa-1,6.

Este proceso es seguido por la transglicosilación, que convierte los enlaces glucosídicos α-(1→4) del almidón en enlaces glucosídicos α-(1→6) indigeribles, produciendo formas puras de IMO con distintos grados de polimerización de glucosa, incluyendo isomaltosa, panosa, isomaltotriosa y otros oligosacáridos de mayor tamaño. Los IMO comerciales se producen enzimáticamente a partir de hidrolizados de almidón (maltosa y maltodextrinas) mediante la acción de la α-transglucosidasa (EC 2.4.1.24) de Aspergillus sp.

1.4 Formas físicas y propiedades

El IMO es un jarabe de alta densidad y sabor dulce, que puede secarse por atomización para obtener una forma en polvo. Ingredion lo describe como un jarabe transparente, incoloro o amarillo claro. El IMO tiene una alta propiedad humectante y puede inhibir la cristalización de la sacarosa. El IMO presenta una permeabilidad mayor que la sacarosa. El dulzor del IMO no es elevado, aproximadamente 40–50% del de la sacarosa. La viscosidad del IMO es mayor que la de la sacarosa, lo que facilita asegurar la estabilidad estructural.

El IMO probablemente contiene menos de 2 calorías por gramo, y su dulzor relativo comparado con la sacarosa se reporta en 60–70%. Los IMO disponibles comercialmente son una mezcla de oligosacáridos con grados de polimerización (GP) principales que van de 2 a 10.

2. Uso tradicional e histórico

2.1 Historia dietética en alimentos fermentados

Los IMO se encuentran de manera natural en la salsa de soja, el sake, el miso de arroz, la miel y alimentos fermentados como el kimchi y el pan de masa madre, y se producen comercialmente a partir de fuentes derivadas del almidón. En Asia, los IMO se han utilizado como alimento funcional y edulcorante durante más de tres décadas. Cuentan con una larga trayectoria de uso como edulcorantes de fibra prebiótica en la cocina asiática desde hace más de tres décadas.

El IMO en sí mismo es una innovación moderna de la ciencia de los alimentos; sin embargo, sus precursores naturales —presentes en los alimentos fermentados tradicionales asiáticos— han formado parte de la dieta humana durante siglos. Estos oligosacáridos de origen natural se consumieron como parte de productos fermentados de soja y arroz, y sus efectos beneficiosos sobre la digestión y la flora intestinal se advirtieron mucho antes de que se definieran científicamente los prebióticos.

2.2 Contexto tradicional del este de Asia

Los orígenes de los IMO se remontan a prácticas medicinales tradicionales, particularmente en el este de Asia, donde se consumían sustancias ricas en oligosacáridos de origen natural por sus beneficios percibidos para la salud. Durante siglos, se incorporaron a remedios extractos de fuentes como la cebada, el arroz y diversos tubérculos —hoy conocidos por ser ricos en oligosacáridos— para mejorar la digestión, aliviar las molestias gastrointestinales y aumentar la vitalidad general.

Cabe señalar que estos relatos tradicionales son reconstrucciones basadas en fuentes secundarias; no existen documentos históricos primarios de las tradiciones médicas del este de Asia que identifiquen específicamente a los "isomalto-oligosacáridos" por su nombre, ya que el compuesto no fue caracterizado químicamente hasta la era moderna. La conexión entre las culturas tradicionales de alimentos fermentados y los IMO se infiere de la presencia natural conocida de IMO en dichos alimentos.

2.3 Desarrollo comercial moderno

El IMO cobró relevancia a finales del siglo XX y principios del siglo XXI con los avances en la química de carbohidratos y la enzimología, lo que permitió a los fabricantes producir IMO purificado y de grado alimentario para uso comercial. Su utilidad como edulcorante funcional y fibra prebiótica lo posicionó como un ingrediente popular en las industrias de alimentos saludables y nutrición deportiva, especialmente en productos bajos en carbohidratos, altos en proteína y orientados al bienestar digestivo.

3. Componentes clave, compuestos activos y mecanismos de acción

3.1 Oligosacáridos constituyentes

Químicamente, el IMO es una mezcla de oligómeros de glucosa con enlaces alfa-(1-6), como la isomaltosa, la panosa, la isomaltotriosa y la isomaltopentosa. Los IMO son sacáridos glucosílicos que contienen uno o más enlaces glucosídicos α-1,6, a veces acompañados de enlaces glucosídicos α-1,4, α-1,3 y/o α-1,2. Según el método de producción, la estructura de las moléculas de IMO puede variar significativamente.

3.2 Digestibilidad y resistencia

La digestibilidad del IMO es un tema científicamente debatido. Las enzimas digestivas humanas, como la isomaltasa y la maltasa/glucoamilasa, hidrolizan parcialmente los IMO. El proceso de fabricación determina el grado de polimerización (GP) y la proporción de enlaces α-(1→4):α-(1→6) en los IMO, así como su digestibilidad por las enzimas del borde en cepillo del intestino delgado. Los IMO que contienen un componente con mayor GP y enlaces α-(1→6) son menos digeribles por las enzimas digestivas humanas.

En consecuencia, estos IMO indigeribles llegan al colon y son metabolizados por la microbiota intestinal para producir ácidos grasos de cadena corta (AGCC), los cuales son responsables en gran medida de los efectos beneficiosos de las fibras.

Sin embargo, ha surgido una advertencia importante a partir de investigaciones recientes. Los IMO se han caracterizado como fibras dietéticas que resisten la digestión en el intestino delgado; sin embargo, estudios previos sugirieron que diversos enlaces α-glucosídicos de los IMO eran hidrolizados por α-glucosidasas de mamíferos. Un estudio investigó la hidrólisis de los IMO por las α-glucosidasas del intestino delgado, provenientes del complejo sacarasa-isomaltasa recombinante de rata y humano, en comparación con la amiloglucosidasa fúngica (AMG) de uso común, in vitro. Curiosamente, las α-glucosidasas de mamíferos hidrolizaron completamente varios IMO hasta glucosa a un ritmo lento en comparación con los maltooligosacáridos lineales, mientras que la AMG no pudo hidrolizar completamente los IMO debido a su muy baja actividad hidrolítica sobre los enlaces α-1,6. Esto sugiere que los IMO se han juzgado erróneamente como ingredientes prebióticos que evitan el intestino delgado debido a la naturaleza del ensayo utilizado. Por el contrario, los IMO pueden aplicarse en la industria alimentaria como materiales de digestión lenta para regular la respuesta glucémica y el suministro de energía en el sistema digestivo de los mamíferos.

La evidencia sugiere que el IMO es altamente digerible, con una pequeña porción residual que llega al colon (estimada en 10%) y afecta a la microbiota.

3.3 Mecanismo prebiótico

Los prebióticos se definen como "ingredientes alimentarios no digeribles que pueden afectar beneficiosamente al huésped al estimular selectivamente el crecimiento y/o la actividad de un número limitado de bacterias en el colon". Los oligosacáridos que no se digieren ni se absorben en el intestino delgado pasan al colon, donde son fermentados por las bifidobacterias, favoreciendo así la proliferación de estas bacterias. En este sentido, los oligosacáridos fermentables pueden considerarse prebióticos.

Los IMO promueven selectivamente la proliferación de bacterias intestinales beneficiosas, incluyendo especies de Bifidobacterium y Lactobacillus, al mismo tiempo que aumentan la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el acetato, el propionato y el butirato. Con base en análisis metatranscriptómicos, los miembros de Bacteroides, Lactobacillus y Bifidobacterium fueron los principales degradadores de los IMO.

3.4 Producción de AGCC y efectos posteriores

Los oligosacáridos funcionales son excelentes carbohidratos accesibles para la microbiota (MAC, por sus siglas en inglés) que poseen importantes propiedades prebióticas para la salud intestinal a través de su fermentación en el intestino. El mecanismo de acción se atribuye principalmente a su función como fuente de carbono para probióticos específicos, promoviendo la producción de ácidos grasos de cadena corta y regulando la microbiota intestinal. Los IMO exhiben propiedades prebióticas que estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas. Además, pueden modular las respuestas inmunitarias, mejorar la resistencia a las enfermedades y mejorar el metabolismo lipídico y las funciones hepática y renal.

4. Evidencia científica por área de uso

4.1 Microbioma intestinal y efectos prebióticos

Base de evidencia: Varios estudios en humanos y estudios in vitro. La evidencia global es moderada, pero limitada por tamaños de muestra pequeños y la variabilidad de las preparaciones comerciales de IMO.

Los isomalto/malto-polisacáridos (IMMP) son un nuevo tipo de fibra dietética soluble con potencial prebiótico que promueve el crecimiento de microbios beneficiosos en el intestino. Sin embargo, el modo de acción de los IMMP sigue siendo desconocido. Estudios previos sobre los IMMP mostraron un aumento en las bacterias totales, especialmente los lactobacilos, y una mayor producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) cuando los IMMP se administraron a ratas o se utilizaron durante fermentación in vitro.

Estudios metatranscriptómicos mostraron que la dinámica activa de la comunidad microbiana durante la fermentación variaba según el tipo de IMMP utilizado, y que los cambios observados se reflejaban en los perfiles de expresión génica de la comunidad. Los miembros de Bacteroides, Lactobacillus y Bifidobacterium fueron los principales degradadores de los IMO.

Ciertas poblaciones, como las asiáticas, pueden experimentar cambios beneficiosos en la microbiota y cambios en la evacuación intestinal en personas con estreñimiento con una dosis suficiente, pero no existe evidencia que confirme estos efectos en poblaciones no asiáticas. La variabilidad en la composición del IMO entre diferentes fabricantes puede ser una de las razones de la evidencia contradictoria sobre la digestibilidad.

Si bien la abundancia relativa y la expresión génica de algunas de las bacterias beneficiosas aumentaron con la presencia de IMMP, el uso exclusivo de estos prebióticos ejerció una presión selectiva sobre otros microbios beneficiosos. Esto resalta que el efecto prebiótico no es uniformemente selectivo y merece mayor investigación en ensayos clínicos humanos con suficiente poder estadístico.

4.2 Función intestinal y estreñimiento

Base de evidencia: Varios ensayos pequeños en humanos, principalmente en poblaciones asiáticas. La evidencia es preliminar a moderada.

Un estudio previo encontró que 30 días de suplementación con IMO resultaron en un aumento del doble en la frecuencia de defecación, el volumen de heces húmedas y el peso de heces secas en un grupo de participantes sanos. De manera similar, los pacientes con estreñimiento que recibieron 10 g/día de IMO durante 4 semanas experimentaron un aumento en la frecuencia de defecación y en la producción de heces húmedas y secas.

A diferencia de la fructosa, que se utiliza ampliamente en el tratamiento del síndrome de intestino irritable con predominio de estreñimiento, el IMO no puede aumentar la producción de gas intestinal y, por lo tanto, no empeorará la distensión abdominal. Un ensayo controlado con placebo y dieta controlada mostró que el tratamiento con una dieta rica en IMO durante 4 a 8 semanas en personas mayores con estreñimiento aumentó la frecuencia de las evacuaciones espontáneas.

El consumo de IMO mejoró eficazmente las evacuaciones intestinales, la producción de heces y la fermentación microbiana en el colon, sin efectos adversos en personas mayores.

Es importante señalar que el Panel de la EFSA sobre Productos Dietéticos, Nutrición y Alergias examinó las solicitudes de declaraciones de propiedades saludables en 2010. El Panel concluyó que no se ha establecido una relación de causa y efecto entre el consumo de isomalto-oligosacáridos y un aumento en la frecuencia de las evacuaciones intestinales diarias. El Panel también concluyó que no se ha establecido una relación de causa y efecto entre el consumo de isomalto-oligosacáridos y la reducción de las respuestas glucémicas posprandiales. Las conclusiones de la EFSA reflejan la calidad limitada, y en ocasiones inadecuada, de los datos clínicos presentados en ese momento.

4.3 Respuesta glucémica y glucosa en sangre

Base de evidencia: Mixta y controvertida. Datos mecanísticos recientes cuestionan supuestos anteriores. La evidencia global es contradictoria y preliminar.

La mayoría de los estudios que evaluaron los IMO en poblaciones asiáticas presentaron evidencia contradictoria sobre su digestibilidad y fermentabilidad. El índice glucémico (IG) reportado para el IMO es de 34.66 ± 7.65 (en una escala de 1 a 100), lo que representa un IG bajo.

Dos estudios en humanos aleatorizados, doble ciego, controlados con placebo y de diseño cruzado (descritos en Gourineni et al., 2018) evaluaron las propiedades glucémicas del IMO. En el primer estudio (n = 26), se midieron el hidrógeno en el aliento durante 24 horas, la tolerancia gastrointestinal y la respuesta glucémica e insulinémica al isomaltooligosacárido BIOLIGO™ IL5040 en los participantes. En otro estudio (n = 10), se midió la respuesta glucémica posprandial a las dos horas de los participantes al BIOLIGO™ IL5040 y al BIOLIGO™ IL7010 isomaltooligosacárido, en comparación con la dextrosa (control). Los IMO diferían en la composición de azúcares mono y disacáridos. La dosis del jarabe de IMO se equiparó a 50 g de carbohidratos totales. La puntuación gastrointestinal compuesta media no fue significativamente diferente (p = 0.322) entre el control (1.42) y el IMO (1.38).

Se ha investigado clínicamente la relación entre el consumo de IMO y la diabetes mellitus tipo 2. Un estudio previo evaluó las respuestas glucémicas e insulínicas de sujetos sanos a barras de proteína de suero de leche que contenían IMO como fuente de carbohidratos. Un estudio cruzado aleatorizado con 10 participantes mostró que la respuesta glucémica fue significativamente menor en los primeros 60 minutos posteriores a la ingesta de las barras de proteína de suero de leche, en comparación con una referencia de dextrosa.

Un avance crítico en la comprensión de la digestibilidad del IMO provino de un estudio mecanístico in vitro (Gänzle y Follador, 2022, publicado en Food Chemistry). Las α-glucosidasas de mamíferos hidrolizaron completamente varios IMO hasta glucosa a un ritmo lento en comparación con los maltooligosacáridos lineales, mientras que la AMG no pudo hidrolizar completamente los IMO debido a su muy baja actividad hidrolítica sobre los enlaces α-1,6. Esto sugiere que los IMO se han juzgado erróneamente como ingredientes prebióticos que evitan el intestino delgado debido a la naturaleza del ensayo utilizado. Por el contrario, los IMO pueden aplicarse en la industria alimentaria como materiales de digestión lenta para regular la respuesta glucémica y el suministro de energía en el sistema digestivo de los mamíferos.

4.4 Metabolismo lipídico y colesterol

Base de evidencia: Evidencia limitada en humanos; la mayoría de los datos provienen de estudios en animales. La evidencia es débil y preliminar.

Un estudio publicado (Wang et al., 2001) investigó el uso del isomalto-oligosacárido en el tratamiento de los perfiles lipídicos y el estreñimiento en pacientes en hemodiálisis. La suplementación a largo plazo con isomalto-oligosacáridos mejoró el perfil de la microflora colónica, la función intestinal y los niveles de colesterol en sangre en personas mayores con estreñimiento, en un ensayo controlado con placebo y dieta controlada (Nutrition, 2011).

Según estudios en animales y estudios mecanísticos, los IMO pueden modular las respuestas inmunitarias, mejorar la resistencia a las enfermedades y mejorar el metabolismo lipídico y las funciones hepática y renal. La evidencia clínica en humanos sobre los efectos hipolipemiantes sigue siendo limitada y con poder estadístico insuficiente.

4.5 Efectos metabólicos y antiobesidad

Base de evidencia: Principalmente estudios en animales, con datos limitados en humanos. La evidencia es preliminar.

Los modelos de obesidad inducida por dieta alta en grasas (DAG) han demostrado que los IMO, administrados solos o en combinación con otros compuestos, exhiben potentes efectos antiobesidad, lo que los convierte en agentes prometedores para el tratamiento de la obesidad y sus complicaciones asociadas. Además, los IMO exhiben efectos preventivos contra la disfunción metabólica inducida por DAG mediante la modulación de la microbiota intestinal y los niveles de ácidos grasos de cadena corta, mejorando así los síntomas.

Un estudio en ratones (PubMed ID 28668709) evaluó los IMO en combinación con extracto de té verde frente a las alteraciones metabólicas inducidas por una dieta alta en grasas (DAG). La combinación de extracto de té verde (GTE) e IMO previno eficazmente la adiposidad y la acumulación de lípidos inducidas por la DAG en el hígado y el músculo, al tiempo que normalizó los niveles de glucosa en sangre en ayunas, insulina, glucagón y leptina. También previno el fenotipo de intestino permeable y el aumento inducido por la DAG de lipopolisacáridos circulantes y citocinas proinflamatorias (por ejemplo, resistina, TNF-α e IL-1β), así como la reducción de citocinas antiinflamatorias (por ejemplo, adiponectina e IL-6). Estos hallazgos corresponden a ratones y no deben extrapolarse directamente a los humanos.

4.6 Inflamación intestinal y enfermedad inflamatoria intestinal (EII)

Base de evidencia: Solo modelos animales y estudios in vitro. No se identificaron ensayos clínicos humanos sólidos específicamente para la EII.

Los IMO pueden reducir la EII y aliviar la hiperlipidemia, según hallazgos provenientes de modelos animales. En estudios en animales, la ingesta dietética de IMO atenuó la respuesta inflamatoria intestinal, mejoró el entorno microecológico intestinal y ralentizó el desarrollo de la carcinogénesis colorrectal temprana inducida químicamente en ratas. Este trabajo proporciona una base teórica y un soporte técnico para la prevención o el tratamiento clínico del cáncer colorrectal con prebióticos. Estos resultados provienen de un modelo de carcinogénesis en ratas y requieren validación en estudios en humanos.

4.7 Salud dental (no cariogenicidad)

Base de evidencia: Estudios in vitro y en animales; el fundamento mecanístico está bien establecido.

El IMO no es fermentable por las bacterias bucales normales, por lo que no favorece la caries dental. Los productos de confitería con IMO añadido no contribuyen a la caries dental. Estas propiedades derivan de la resistencia del IMO a la fermentación por parte de la microbiota bucal, lo que lo distingue de la sacarosa y otros azúcares fermentables.

5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el IMO

  • Sistema gastrointestinal: Los isomaltooligosacáridos (IMO), que son un tipo de fibra dietética, poseen múltiples beneficios para la salud; sin embargo, existe información limitada sobre su eficacia frente a enfermedades gastrointestinales. Los efectos gastrointestinales mejor respaldados se relacionan con la modulación de la microbiota intestinal y la mejora de la función intestinal en personas con estreñimiento.
  • Sistema inmunitario: Los IMO exhiben propiedades prebióticas que estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas y pueden modular las respuestas inmunitarias y mejorar la resistencia a las enfermedades. Estos efectos se infieren en gran medida a partir de estudios en animales y estudios mecanísticos.
  • Sistema metabólico y endocrino: Los IMO son resistentes a la digestión en el intestino delgado y, en cambio, son fermentados por la microbiota intestinal en el colon, lo que conduce a una respuesta glucémica más lenta y reducida en comparación con azúcares convencionales como la glucosa o la sacarosa. Sin embargo, evidencia más reciente sugiere una digestibilidad parcial.
  • Sistema cardiovascular (lípidos): Datos limitados en humanos sugieren una posible mejora en los niveles de colesterol con la suplementación a largo plazo en personas mayores con estreñimiento, según se observó en un ensayo con dieta controlada.
  • Salud bucal: El IMO no funciona como sustrato para las bacterias bucales cariogénicas y se considera no cariogénico.
  • Integridad de la barrera intestinal: El epitelio intestinal desempeña un papel importante en el mantenimiento de la barrera intestinal y en la facilitación de la absorción de nutrientes. También sirve como una barrera física crítica contra la infiltración de sustancias extrañas desde la luz intestinal hacia la circulación. La disfunción de la barrera intestinal se ha implicado en el desarrollo de varias enfermedades. Los datos en animales sugieren que el IMO puede favorecer esta barrera; falta evidencia en humanos.

6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

El isomalto-oligosacárido es un ingrediente alimentario que se añade a diversos alimentos, ya sea en polvo o en jarabe. El IMO se utiliza como edulcorante en galletas, pasteles, crackers, barras alimenticias nutricionales, helados comestibles, tofu, leche en polvo, bebidas saborizadas, salsas dulces, coberturas y jarabes, así como en productos salados listos para comer y bocadillos.

Las siguientes dosis corresponden a las indicadas en los estudios y fuentes regulatorias referenciados:

  • Pacientes con estreñimiento recibieron 10 g/día de IMO durante 4 semanas, lo que resultó en un aumento en la frecuencia de defecación y en la producción de heces húmedas y secas.
  • 30 días de suplementación con IMO (dosis no especificada en el extracto revisado; efecto: aumento al doble en la frecuencia de defecación en participantes sanos).
  • En estudios de respuesta glucémica, la dosis del jarabe de IMO se equiparó a 50 g de carbohidratos totales, consumidos mezclados en agua (237 mL/8 oz).
  • En un ensayo clínico (NCT02433873), la dosis fue de 500 mg/día durante las primeras 4 semanas, incrementándose a 1,000 mg/día durante las siguientes 4 semanas.
  • El IMO en dosis de hasta 30 g/día es considerado Generalmente Reconocido como Seguro (GRAS) por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).
  • Un estudio de tolerabilidad demostró que la preparación de IMO fue tolerable en dosis de 120 g/día. Las estimaciones conservadoras de ingesta a partir de los usos autorizados arrojan una estimación máxima de ingesta en adolescentes de 112 g/día en el percentil 95, alcanzando 142 g/día en adolescentes cuando se incluye el uso como suplemento alimenticio.

7. Consideraciones de seguridad y estado regulatorio

7.1 Aprobaciones regulatorias

Los IMO han sido Generalmente Reconocidos como Seguros (GRAS) por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) desde 2016, y aceptados como ingredientes alimentarios novedosos por numerosas jurisdicciones en todo el mundo, incluyendo Health Canada en 2012, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en 2010, y Food Standards Australia New Zealand (FSANZ) en 2017.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos y otras agencias regulatorias globales han reconocido en general a los IMO como seguros, con una ingesta diaria máxima de 30.0 g/día. La FDA de EE. UU. ya ha emitido respuestas de "sin objeciones" respecto a la conclusión de que otras preparaciones comerciales de IMO son GRAS para sus usos previstos en alimentos (GRN 246; GRN 674).

7.2 Tolerancia gastrointestinal

Los estudios han demostrado que el IMO ha resultado ser el más tolerable, con los menores efectos adversos, en comparación con otros oligosacáridos resistentes de cadena corta. El IMO es menos fermentable por las bacterias intestinales normales que los fructooligosacáridos (FOS). Esto sugiere un riesgo potencialmente menor de gases y distensión abdominal en comparación con los FOS en dosis equivalentes.

El Panel de la EFSA señala que las estimaciones conservadoras de ingesta en el percentil 95 superan la dosis de 120 g/día para la cual se ha demostrado tolerabilidad. Sin embargo, considerando la fuente, la caracterización composicional, el proceso de producción y la naturaleza del alimento novedoso, así como los datos nutricionales y toxicológicos disponibles, el Panel considera que el alimento novedoso no presenta problemas de seguridad bajo las condiciones de uso propuestas.

7.3 Controversia sobre la digestibilidad y preocupaciones glucémicas

Una preocupación significativa en materia de seguridad y etiquetado se centra en si el IMO comercial realmente funciona como fibra dietética. Estudios anteriores examinaron la respuesta de hidrógeno en el aliento al IMO en dosis de hasta 25 g/día durante 7 horas en adultos sanos y no reportaron efecto alguno sobre el hidrógeno en el aliento, lo que refleja evidencia insuficiente de fermentación. En otro estudio, un aumento en la glucosa en sangre indicó que el IMO era altamente glucémico.

La FDA ha abordado este problema desde una perspectiva de etiquetado. Según la FDA, la fibra dietética se define como carbohidratos solubles e insolubles no digeribles (con 3 o más unidades monoméricas), y lignina, que son intrínsecos e íntegros en las plantas; carbohidratos no digeribles aislados o sintéticos (con 3 o más unidades monoméricas) que la FDA determina que tienen efectos fisiológicos beneficiosos para la salud humana. Con base en esta definición, el IMO industrial no califica como fibra dietética, ya que no es intrínseco ni íntegro en las plantas, ni se ha demostrado que tenga efectos fisiológicos beneficiosos según la definición de la FDA.

Los diferentes métodos de producción comercial del IMO dan lugar a variabilidad en su composición de carbohidratos, digestibilidad, contenido calórico y utilización por las bacterias intestinales. Los consumidores e investigadores deben tener en cuenta que el término "IMO" abarca una gama de preparaciones con propiedades funcionales considerablemente diferentes, dependiendo de su grado de polimerización y contenido de enlaces α-(1→6).

7.4 Productos derivados del trigo y consideraciones sobre alérgenos

Para fabricar IMO a escala comercial, las industrias alimentarias utilizan almidón procesado a partir de cultivos de cereales como trigo, cebada, legumbres (guisantes, frijoles, lentejas), avena, tapioca, arroz, papa y otros. Esta variedad de fuentes podría beneficiar a los consumidores que tienen alergias o hipersensibilidad a ciertos cultivos de cereales. Las personas con enfermedad celíaca o alergias al trigo/cebada deben verificar la fuente de almidón utilizada en cualquier producto de IMO específico, ya que los granos que contienen gluten se encuentran entre las opciones de materia prima.

7.5 Rechazos de declaraciones de propiedades saludables por parte de la EFSA

El Panel NDA de la EFSA (2010) revisó dos declaraciones de propiedades saludables propuestas para el IMO. Una referencia presentada para la declaración glucémica estaba en chino y no estaba disponible para el Panel, y la segunda reportaba un estudio de intervención en perros sobre las concentraciones de glucosa posprandial. El Panel considera que, si bien los efectos demostrados en estudios en animales pueden usarse como evidencia de apoyo, se requieren estudios en humanos para fundamentar una declaración, y que la evidencia proporcionada únicamente en estudios en animales no es suficiente para predecir la aparición de un efecto del consumo de isomalto-oligosacáridos sobre la reducción de las respuestas glucémicas posprandiales en humanos. Ambas declaraciones de propiedades saludables —para la reducción glucémica y para el aumento de la frecuencia de evacuaciones intestinales— fueron rechazadas por la EFSA por falta de evidencia clínica suficiente en humanos.

7.6 Vacíos de investigación y evaluación general de la evidencia

En PubMed, el uso del término "isomaltooligosaccharides" arrojó 19 artículos publicados en 2023, en su mayoría revisiones, estudios in vitro o estudios en animales. Existe información limitada sobre la eficacia de los IMO frente a enfermedades gastrointestinales. La base de evidencia general sobre los beneficios del IMO para la salud humana sigue siendo limitada tanto en cantidad como en calidad metodológica, con la mayoría de los hallazgos favorables provenientes de ensayos pequeños, modelos animales o sistemas in vitro. Se necesitan ensayos clínicos aleatorizados, amplios y bien controlados, en poblaciones diversas, para fundamentar las declaraciones de propiedades saludables comúnmente asociadas con este ingrediente.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que isomalto-oligosacárido puede ayudar a apoyar.

  • La suplementación con IMO en las dosis utilizadas en ensayos clínicos (10–30 g/d) produjo efectos secundarios gastrointestinales leves y bien tolerados, incluida hinchazón abdominal en algunos estudios. En modelos de SII en ratas, el IMO redujo las puntuaciones de dolor visceral. La clasificación de bajo FODMAP del IMO sugiere que es menos probable que cause molestias relacionadas con la fermentación en comparación con otros prebióticos.

  • La fibra IMO podría suprimir el apetito al aumentar el volumen gástrico y promover la liberación de hormonas de saciedad, incluidas GLP-1 y CCK. Los estudios en animales muestran una modulación de los genes hipotalámicos reguladores del apetito. La evidencia en humanos es indirecta y se basa en calificaciones subjetivas del apetito en estudios con barras/matrices alimentarias.

  • El IMO provoca una respuesta glicémica posprandial menor que la dextrosa, aunque no es totalmente no digerible. Ensayos en humanos de pequeña escala muestran reducciones modestas en la glucosa plasmática en ayunas cuando el IMO se combina con dietas altas en proteína. La EFSA ha revisado las declaraciones glicémicas relativas al IMO. La evidencia sugiere un beneficio parcial, con la advertencia de que el IMO tiene un impacto glicémico medible.

  • ColesterolCientífico

    Los ensayos clínicos en sujetos ancianos con constipación y en pacientes en hemodiálisis muestran que la suplementación con IMO reduce significativamente el colesterol total y aumenta el HDL-C. Los ensayos con galletas fortificadas con IMO en sujetos hiperlipidémicos también demostraron una reducción del colesterol. El mecanismo probablemente involucra la inhibición de la síntesis hepática de colesterol por parte de los AGCC.

  • La IMO modula la inflamación sistémica e intestinal principalmente a través de sus efectos prebióticos sobre la composición de la microbiota y la producción de AGCC. En modelos animales, la IMO previno los aumentos inducidos por la dieta alta en grasas (HFD) en las citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-1β) y redujo la endotoxemia metabólica. Los datos clínicos en humanos sobre los criterios de valoración de inflamación son indirectos.

  • EstreñimientoCientífico

    Múltiples ensayos clínicos en humanos demuestran que la IMO en dosis de 10–30 g/día mejora significativamente la frecuencia de las evacuaciones intestinales, la producción de heces y los síntomas de constipación. Los efectos parecen ser dependientes del tiempo y se atenúan tras la interrupción del consumo. Es probable que este sea uno de los usos clínicamente más validados de este ingrediente.

  • Saciedad y GLP-1Científico

    El consumo de IMO estimula la secreción de hormonas incretinas (incluida la GLP-1) de manera comparable a la dextrosa en adultos sanos, según un estudio cruzado dedicado a este fin. La fermentación prebiótica del IMO también aumenta la producción de AGCC, lo que promueve la liberación de GLP-1 desde las células L. Este efecto podría contribuir a la señalización de la saciedad.

  • La IMO funciona como un prebiótico, estimulando selectivamente el crecimiento de Bifidobacterium, Lactobacillus y Bacteroides en el colon. Los estudios clínicos y en vitro muestran de manera consistente un aumento en el recuento de bacterias beneficiosas y en la producción de SCFA (ácidos grasos de cadena corta). Estos cambios en la microbiota constituyen la base de la mayoría de los beneficios metabólicos y gastrointestinales derivados de la IMO.

  • Peso saludableCientífico

    Los modelos animales muestran de manera consistente que los IMO (isomaltooligosacáridos) previenen la adiposidad y el aumento de peso inducidos por dietas altas en grasa (HFD), modulando genes hipotalámicos reguladores del apetito. Un pequeño ensayo humano de un solo brazo encontró que los IMO combinados con una dieta alta en proteínas redujeron el IMC, el porcentaje de grasa corporal y la circunferencia de cintura. La evidencia en humanos sigue siendo preliminar.

  • Un modelo de rata de SII demostró que la IMO redujo la hipersensibilidad visceral y reparó el daño ultraestructural del epitelio ileal. La IMO se clasifica como baja en FODMAP, lo que hace que sea generalmente tolerada por los pacientes con SII. La evidencia de ensayos clínicos en humanos en poblaciones con SII es limitada.

  • Los IMO (isomaltooligosacáridos) se han explorado para la EII (enfermedad inflamatoria intestinal) por su capacidad de restaurar las bacterias productoras de AGCC, favorecer la integridad de las uniones estrechas y reducir la inflamación de la mucosa en modelos preclínicos de colitis. La revisión de PMC de 2024 identifica a la EII como un objetivo terapéutico clave para los IMO. Todavía no se dispone de datos clínicos en humanos en poblaciones con EII.

  • Los modelos animales muestran de manera consistente que los isomaltooligosacáridos (IMO) previenen la resistencia a la insulina inducida por una dieta alta en grasas (HFD) y normalizan los niveles de insulina y glucagón. Los datos clínicos en humanos son limitados, pero sugieren una mejora modesta en la glucosa en ayunas. La acción prebiótica de los IMO sobre la microbiota intestinal podría contribuir a una mejor señalización de la insulina a través de vías mediadas por ácidos grasos de cadena corta (SCFA).

  • Se ha demostrado en modelos animales que el IMO previene la hiperpermeabilidad intestinal inducida por una dieta alta en grasas (fenotipo de intestino permeable) al favorecer la integridad de las uniones estrechas y reducir los niveles circulantes de LPS. El mecanismo implica el apoyo mediado por AGCC (ácidos grasos de cadena corta) a la barrera epitelial intestinal. Faltan ensayos clínicos directos en humanos sobre parámetros de permeabilidad intestinal.

  • La IMO aborda múltiples componentes del síndrome metabólico —dislipidemia, resistencia a la insulina, obesidad y disbiosis intestinal— en modelos animales. La revisión de PMC de 2024 identifica al síndrome metabólico como una aplicación potencial clave. La evidencia de ensayos clínicos en humanos es indirecta, derivada de los resultados de componentes individuales del síndrome metabólico (MetS).

  • TriglicéridosCientífico

    La suplementación con IMO ha demostrado reducir los niveles de triglicéridos en ayunas en pacientes en hemodiálisis y en sujetos hiperlipidémicos que consumen alimentos enriquecidos con IMO. Estudios en animales corroboran una reducción de la acumulación hepática de lípidos. La producción de SCFA (ácidos grasos de cadena corta) a partir de la fermentación del IMO podría inhibir la síntesis hepática de triglicéridos.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que isomalto-oligosacárido puede ayudar a apoyar.

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