Fosfatidilcolina: una referencia integral
1. Identidad, química y fuentes naturales
Identidad química y nomenclatura
Las fosfatidilcolinas (PC) son una clase de glicerofosfolípidos que incorporan colina dentro del grupo de cabeza. La PC es un componente básico de las bicapas de las membranas celulares y el principal fosfolípido que circula en el plasma sanguíneo; tiene una estructura fosfolipídica con un grupo de cabeza de colina y un grupo de cola de ácido glicerofosfórico. El grupo de cola puede ser saturado o insaturado, y puede haber presente más de un grupo de cola, siendo los grupos de cola iguales o diferentes.
Las fosfatidilcolinas son un componente tan importante de la lecitina que en algunos contextos los términos se usan como sinónimos; sin embargo, los extractos de lecitina consisten en una mezcla de fosfatidilcolina y otros compuestos. Los tres fosfolípidos principales en la lecitina de soya comercial son la fosfatidilcolina (también llamada lecitina "pura" o "química"), la fosfatidiletanolamina (popularmente llamada "cefalina") y los fosfatidilinositoles (también llamados inositol fosfátidos).
La fosfatidilcolina es el fosfolípido más abundante en las membranas de las células eucariotas, constituyendo generalmente alrededor del 40–50 % del total de los fosfolípidos celulares. Es un constituyente importante de las membranas celulares y del surfactante pulmonar, y se encuentra más comúnmente en la monocapa exoplásmica o externa de una membrana celular. La dipalmitoilfosfatidilcolina es un componente importante del surfactante pulmonar y se usa con frecuencia en la relación lecitina–esfingomielina para calcular la madurez pulmonar fetal.
Aunque las fosfatidilcolinas se encuentran en todas las células vegetales y animales, están ausentes en las membranas de la mayoría de las bacterias, incluyendo Escherichia coli.
Fuentes naturales
Las fosfatidilcolinas son un componente importante de las membranas biológicas y pueden obtenerse fácilmente de fuentes como la yema de huevo o la soya, de las cuales se extraen mecánica o químicamente utilizando hexano. Pertenecen al grupo de la lecitina, sustancias grasas de color amarillo-parduzco presentes en tejidos animales y vegetales.
La lecitina se encuentra en muchas fuentes animales y vegetales, incluyendo hígado de res, bistec, huevos, maní, coliflor y naranjas. Los productos comerciales de lecitina pueden derivarse de fuentes vegetales (p. ej., soya, semillas de girasol) y de fuentes animales (p. ej., yema de huevo, cerebro bovino). Algunos productos comerciales de lecitina y suplementos de lecitina contienen entre 10 % y 35 % de fosfatidilcolina.
Las especies moleculares de PC varían sustancialmente según la fuente. La PC de soya es particularmente rica en especies que contienen ácidos grasos esenciales, como (18:2−18:2)PC (34,0 %), (16:0−18:2)PC (20,8 %) y (18:1−18:2)PC (16,3 %). La PC de fuentes animales como el hígado de buey y la yema de huevo contenía especies moleculares principales como (16:0−18:2)PC, (16:0−18:1)PC, (18:0−18:2)PC y (18:0−18:1)PC. La fuente marina (aceite de krill) es particularmente rica en (16:0−20:5)PC y (16:0−22:6)PC, y representa una fuente potencial interesante para la suplementación alimentaria.
La soya es, con mucho, la fuente más importante de lecitina comercial, y la lecitina es el subproducto más importante de la industria de procesamiento del aceite de soya debido a sus muchas aplicaciones en alimentos y en productos industriales no alimentarios. Debido a los requisitos de la UE de declarar la adición de alérgenos en los alimentos, además de las regulaciones relativas a los cultivos genéticamente modificados, se está produciendo un cambio gradual hacia otras fuentes de lecitina, como la lecitina de girasol.
Formas comunes de suplementos y preparaciones
La fosfatidilcolina está disponible comercialmente en varias formas. Las formas orales estándar incluyen cápsulas blandas (softgel) y preparaciones líquidas derivadas de lecitina de soya o girasol, con el contenido de fosfatidilcolina estandarizado en grados variables. Existe una distinción clave entre la lecitina cruda y las preparaciones de PC altamente purificadas o concentradas. Una formulación clínicamente relevante es la polienilfosfatidilcolina (PPC), que se refiere a la PC enriquecida en ácidos grasos poliinsaturados, típicamente derivada de la soya. La lecitina de soya convencional puede enriquecerse con polienilfosfatidilcolina agregando extractos de soya que contienen altos niveles de PPC, y este tipo se denomina fosfatidilcolina "enriquecida con polienilfosfatidilcolina", incluso cuando el término abarca lecitina obtenida de fuentes naturales que exhiben niveles de PPC superiores a los de las variedades ordinarias de soya.
Se han desarrollado formulaciones orales de liberación modificada (liberación retardada o retard) específicamente para aplicaciones gastrointestinales, con el objetivo de administrar PC a la mucosa colónica en lugar del tracto gastrointestinal superior. Las formulaciones inyectables de PC —típicamente combinadas con desoxicolato de sodio— se han utilizado en contextos de medicina estética. Las emulsiones de fosfolípidos intravenosas (utilizadas en nutrición clínica) también contienen PC como componente principal.
2. Uso histórico y tradicional
Descubrimiento científico
La lecitina fue aislada por primera vez en 1845 por el químico y farmacéutico francés Théodore Gobley. En 1850, denominó a la fosfatidilcolina "lécithine". Gobley originalmente aisló la lecitina de la yema de huevo y estableció la fórmula química completa de la fosfatidilcolina en 1874.
El nombre lecitina derivó del griego lékithos ('yema de huevo') por Theodore Nicolas Gobley, un químico y farmacéutico francés de mediados del siglo XIX, quien lo aplicó a la fosfatidilcolina de la yema de huevo. Gobley finalmente describió la lecitina desde un punto de vista estructural químico en 1874.
La presencia de lípidos que contienen fósforo en los tejidos animales probablemente fue observada por primera vez por Vauquelin en 1812, en el material graso del cerebro. Posteriormente, en 1846, Gobley informó que la yema de huevo contenía un lípido que contenía fósforo al que llamó "lecitina", derivado de la palabra griega para yema de huevo. Más tarde, Diakonow concluyó que la colina y los ácidos grasos también eran componentes de la molécula de lecitina. Notablemente, ya en 1874, Johann Ludwig Wilhelm Thudichum demostró que los productos de la hidrólisis completa de la lecitina eran ácido fosfórico, glicerol, ácidos grasos y una base orgánica que contenía un átomo de nitrógeno. Acuñó el término "fosfátidos" para esta clase de moléculas (ahora conocidas como fosfoglicerolípidos).
Uso médico e industrial temprano
Se propuso el uso de lecitina para tratar dolencias hepáticas, hipercolesterolemia y enfermedades neurológicas, así como en la industria de procesamiento de alimentos. La lecitina es el nombre popular y comercial de una mezcla de fosfolípidos de origen natural (anteriormente llamados fosfátidos), que varía en color desde el marrón claro hasta el marrón rojizo oscuro y en consistencia desde un fluido hasta un sólido plástico. La lecitina es necesaria para un funcionamiento biológico adecuado y es un compuesto común presente en las células de todos los organismos vivos.
A mediados del siglo XX, la extracción comercial de lecitina a partir del aceite de soya se había establecido industrialmente. La soya se convirtió, con mucho, en la fuente más importante de lecitina comercial, siendo la lecitina el subproducto más importante de la industria de procesamiento del aceite de soya. El uso inyectable de PC para tratar depósitos de lípidos tisulares y xantelasma se describió por primera vez en la segunda mitad del siglo XX, y su aplicación como agente hepatoprotector se formalizó en Europa bajo el nombre de "fosfolípidos esenciales" (EPL), principalmente como medicamento de prescripción (bajo nombres como Essentiale) en Alemania y otros países europeos y de la era soviética para enfermedades hepáticas, donde ha estado en uso clínico durante varias décadas.
3. Constituyentes clave, biosíntesis y mecanismos de acción
Estructura molecular
Cada molécula de PC es un glicerofosfolípido anfifílico que comprende un esqueleto de glicerol esterificado en las posiciones sn-1 y sn-2 con cadenas de ácidos grasos, y en la posición sn-3 con un grupo de cabeza de fosfocolina. Su naturaleza como moléculas anfófilas les confiere propiedades fisicoquímicas únicas. Esta anfifilicidad —con una cabeza hidrofílica de fosfocolina y colas de acilo hidrofóbicas— es lo que subyace al autoensamblaje de las moléculas de PC en las bicapas lipídicas que constituyen las membranas biológicas.
Biosíntesis: la vía de Kennedy
Aunque existen múltiples vías para la biosíntesis, la ruta predominante en eucariotas involucra la condensación entre diacilglicerol (DAG) y citidina 5'-difosfocolina (CDP-colina o citicolina). Esta se conoce como la vía de la CDP-colina o vía de Kennedy. La fosfatidilcolina y los fosfolípidos de colina relacionados se biosintetizan en los mamíferos en el paso final de la vía de la CDP-colina mediante las colina fosfotransferasas colina fosfotransferasa 1 (CPT1) y colina/etanolamina fosfotransferasa 1 (CEPT1). Una ruta secundaria —la vía PEMT (fosfatidiletanolamina N-metiltransferasa)— involucra la metilación secuencial de la fosfatidiletanolamina. Las neuronas pueden sintetizar colina mediante la metilación de la fosfatidiletanolamina dependiente de S-adenosilmetionina (SAM), seguida de la hidrólisis a fosfatidilcolina; en consecuencia, la metionina (tras su conversión a SAM) y la serina pueden ser precursores últimos de la colina.
Mecanismos de acción
Integridad estructural de la membrana celular. Los fosfolípidos funcionan como los componentes principales de las membranas celulares, lo que los hace esenciales para todos los procesos celulares vitales. Como fosfolípido predominante, la PC determina la fluidez de la membrana, la permeabilidad y la función de las proteínas incrustadas en la membrana. La fosfatidilcolina puede ayudar a ralentizar o prevenir los cambios relacionados con la edad en el grosor cortical al aportar dos moléculas que son críticas para la integridad cortical: la colina y los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga.
Aporte de colina y síntesis de acetilcolina. La colina es el precursor de la acetilcolina e influye directamente en la síntesis de acetilcolina en el tejido cerebral, además de ser un precursor de la propia fosfatidilcolina, que es necesaria para la síntesis de membranas y el mantenimiento de la función sináptica. La fosfatidilcolina aumenta los niveles séricos de colina de manera más eficaz que la colina administrada por vía oral; en consecuencia, puede acelerar la síntesis de acetilcolina (ACh) en el cerebro mediante una mayor disponibilidad de colina. Los fosfolípidos que contienen colina, como la PC, actúan a través de dos mecanismos separados: los precursores se utilizan primero como sustrato para la síntesis de acetilcolina, lo cual puede mejorar la neurotransmisión colinérgica.
Transporte hepático de lípidos y reparación de membranas. La PC es un componente esencial de las partículas de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), que son necesarias para la exportación hepática de triglicéridos. En estados de deficiencia de PC, la secreción de VLDL se ve afectada, lo que contribuye a la acumulación de grasa hepática. Se ha demostrado que las preparaciones de EPL/PPC ejercen efectos antioxidantes, antiinflamatorios y reguladores de lípidos en modelos in vitro y animales. Su influencia positiva en el grado de esteatosis hepática se destacó en varios ensayos clínicos aleatorizados basados en evaluación dinámica por histología, TC y ecografía; en estudios preclínicos, los EPL han mostrado efectos antioxidantes, antiinflamatorios y reguladores de lípidos.
Función de la barrera de la mucosa intestinal. Un nivel insuficiente de fosfatidilcolina en el moco colónico es un posible factor patogénico para la colitis ulcerosa. La PC es un componente hidrofóbico crítico de la capa de moco que recubre el epitelio colónico, proporcionando una barrera protectora contra la penetración bacteriana y los irritantes luminales. La fosfatidilcolina es un componente clave de la barrera mucosa; el tratamiento con fosfatidilcolina de liberación modificada tiene como objetivo mejorar la función de barrera deteriorada.
Metabolismo de la microbiota intestinal: la vía del TMAO. Existe un vínculo mecanístico entre el metabolismo microbiano intestinal de la fracción de colina de la fosfatidilcolina dietética y la enfermedad de las arterias coronarias a través de la producción de un metabolito proaterosclerótico, el N-óxido de trimetilamina (TMAO). Ciertas bacterias intestinales catabolizan el grupo de cabeza de colina de la PC a trimetilamina (TMA), que luego es oxidada en el hígado por monooxigenasas que contienen flavina a TMAO. El papel del metabolito TMAO derivado de la actividad de la flora intestinal permite percibir un nuevo escenario de riesgo cardiovascular, ya que el TMAO es un fuerte predictor de esta afección.
Donación de grupos metilo de un carbono. La colina funciona como componente de lípidos incluyendo la fosfatidilcolina, la esfingomielina y mediadores lipídicos como el factor activador de plaquetas; y como componente del neurotransmisor acetilcolina. A través de su producto de hidrólisis, la colina, la PC participa en las reacciones de metilación mediante la conversión a betaína, contribuyendo a la regulación del metabolismo de la homocisteína.
Transducción de señales. La fosfolipasa D cataliza la hidrólisis de la fosfatidilcolina para formar ácido fosfatídico (PA), liberando el grupo de cabeza de colina soluble al citosol. El ácido fosfatídico es en sí mismo un lípido de señalización, y esta vía enzimática participa en cascadas de transducción de señales intracelulares involucradas en la proliferación, la reorganización del citoesqueleto y el tráfico de membranas.
4. Evidencia científica por área de uso
4.1 Enfermedad hepática
La aplicación terapéutica más ampliamente estudiada de la PC (como preparaciones de EPL/PPC) es en la enfermedad hepática, particularmente la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y afecciones relacionadas.
Ensayo aleatorizado temprano (NAFLD con diabetes tipo 2): Uno de los primeros ensayos clínicos en demostrar que el EPL conduce a una mejora de la esteatosis histológica fue un estudio aleatorizado, controlado con placebo y doble ciego de Polonia realizado por Gonciarz et al. en 29 pacientes con NAFLD con diabetes mellitus tipo 2. Los EPL, administrados a 600 mg tres veces al día durante 6 meses, se asociaron con una marcada mejoría histológica en 4/15 (26,7 %) pacientes del grupo de EPL frente a 1/14 (7,1 %) del grupo de placebo.
Estudio MANPOWER (mundo real, Rusia): En la línea base, las anomalías identificadas con mayor frecuencia en la ecografía fueron la hiperecogenicidad hepática (84,0 % de los pacientes) y la estructura hepática heterogénea (62,9 %). A las 24 semanas, se observó una mejoría significativa (p<0,05) en la ecogenicidad y la estructura hepática en 1932/2827 (68,3 %) y 1207/2827 (42,7 %) pacientes, respectivamente. El estudio concluyó que la terapia adyuvante con PPC puede ser útil para mejorar las características ecográficas de la NAFLD en pacientes con comorbilidades cardiometabólicas asociadas.
Estudio observacional de la vida real ruso: En un estudio realizado en 28 pacientes con NAFLD con diabetes tipo 2 que recibieron 2,1 g/día de PPC como tratamiento adyuvante, se observó una reducción significativa en las pruebas de función hepática. Los niveles de ALT, AST y GGT disminuyeron en un promedio de 17,4, 10,4 y 9,1 U/L después de 6 meses, y esta disminución se observó desde el inicio de la terapia con PPC (p<0,05 en comparación con la línea base en los meses 2, 4 y 6). El tratamiento adyuvante con PPC resultó en mejoras consistentes en las enzimas hepáticas en pacientes con NAFLD recién diagnosticada y comorbilidades metabólicas asociadas.
Estudio del mundo real de China (MAFLD): La evidencia clínica que respalda el papel de la PPC en retrasar la fibrosis hepática en pacientes con enfermedad del hígado graso asociada a disfunción metabólica (MAFLD) es limitada. Un estudio observacional retrospectivo multicéntrico evaluó la efectividad de la PPC en pacientes con MAFLD en China, incluyendo pacientes con diabetes tipo 2 o ≥2 desregulaciones metabólicas, divididos en grupos que recibieron PPC o ningún tratamiento hepatoprotector.
Fuerza de la evidencia (hígado): Principalmente estudios observacionales y ensayos abiertos o aleatorizados pequeños con limitaciones metodológicas. La evidencia es favorable pero aún no definitiva debido al predominio de diseños no cegados, la participación de la industria en algunos estudios y la ausencia de ECA amplios y rigurosos controlados con placebo con criterios de valoración histológicos sólidos. La evidencia se clasifica como de fuerza preliminar a moderada.
4.2 Colitis ulcerosa
El papel de la deficiencia de PC en la mucosa colónica en la colitis ulcerosa (CU) ha sido el foco de un programa de investigación clínica dirigido, principalmente por investigadores de Heidelberg, Alemania.
ECA de fase IIA (CU activa crónica): Se realizó un estudio de fase IIA, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo en 60 pacientes con colitis ulcerosa activa crónica, no dependiente de esteroides, con un índice de actividad clínica (CAI) ≥4. Se administraron fosfolípidos ricos en fosfatidilcolina de liberación retard y placebo a una dosis de 6 g diarios durante tres meses. El criterio de valoración principal fue un cambio en el CAI hacia la remisión clínica (CAI ≤3) o una mejoría del CAI ≥50 %. Los criterios de valoración secundarios incluyeron cambios ≥50 % en el índice de actividad endoscópica, la histología y las puntuaciones de calidad de vida. La inducción de la remisión clínica se logró en 16 (53 %) pacientes del grupo tratado con fosfatidilcolina en comparación con tres (10 %) del grupo de placebo (p<0,00001).
Ensayo de CU refractaria a esteroides (Annals of Internal Medicine): Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo incluyó a 60 pacientes con colitis ulcerosa crónica refractaria a esteroides y con índices altos de actividad clínica y endoscópica de la enfermedad (puntuación ≥5). Se ingirió fosfatidilcolina o placebo de celulosa 4 veces al día durante 12 semanas para una dosis total de 2 g/día.
Estudio de búsqueda de dosis: La remisión (CAI ≤3) se alcanzó en 5/10 y 6/10 pacientes en los grupos de dosis de 3 g y 4 g, respectivamente, en comparación con ningún paciente en el grupo de 0,5 g (p=0,033). En el grupo de dosis de 1 g, solo 3/10 pacientes alcanzaron la remisión. Las tasas de respuesta clínica (mejoría del CAI ≥50 %) fueron del 70 % en todos los grupos de dosis eficaces (1 a 4 g, p=0,003). Se encontró una respuesta a la dosis saturable de PC de liberación retardada en el tratamiento de la colitis ulcerosa crónica activa, con dosis eficaces ≥1 g por día; las dosis de 3 y 4 g parecen superiores para lograr la remisión.
Ensayo multicéntrico de fase 3 (LT-02): Un total de 156 pacientes con una respuesta inadecuada a la mesalazina, una puntuación de actividad de la enfermedad (SCCAI) ≥5 y diarrea sanguinolenta se sometieron a tratamiento con 0; 0,8; 1,6 o 3,2 g de LT-02. Posteriormente, se realizaron dos ensayos de fase 3 más grandes. La fosfatidilcolina es un constituyente esencial del moco intestinal que previamente se demostró que era beneficioso en estudios de fase 2; sin embargo, el LT-02 oral más mesalamina no fue superior al placebo para inducir o mantener la remisión. El LT-02 fue seguro y bien tolerado. A pesar de la evidencia previa de efectos beneficiosos de la PC en ensayos de fase 2, el estudio de inducción con LT-02 en pacientes con CU leve a moderada se terminó prematuramente por futilidad; las señales de eficacia en la terapia de mantenimiento requieren confirmación en un ensayo de mantenimiento con potencia estadística adecuada.
Fuerza de la evidencia (colitis ulcerosa): Los ensayos tempranos de fase 2 mostraron resultados prometedores. Los ensayos posteriores de fase 3 (LT-02/PCG-2 y PCG-4) no confirmaron estos hallazgos para la inducción de la remisión en la CU leve a moderada con mesalamina. La evidencia es actualmente mixta, y la base de evidencia clínica general es insuficiente para respaldar el uso rutinario. Las características de administración de la formulación de liberación modificada parecen importantes para la eficacia, y los resultados entre formulaciones no pueden generalizarse.
4.3 Función cognitiva y salud neurológica
Además de sus funciones en el mantenimiento de la estructura y función de las membranas celulares, la fosfatidilcolina actúa como fuente del nutriente esencial colina, que es importante para la producción de una sustancia química cerebral involucrada en el aprendizaje y la memoria, llamada acetilcolina.
Datos observacionales: Un análisis entre la ingesta de nutrientes y el riesgo de demencia en 3224 participantes del Framingham Heart Study encontró que una baja ingesta dietética de colina y una baja ingesta de fosfatidilcolina se asociaron con un mayor riesgo de demencia. Un estudio separado que incluyó a 2497 hombres finlandeses encontró que los individuos con los niveles más altos de ingesta dietética de fosfatidilcolina (>222 mg/día) tenían un riesgo de demencia un 28 % menor en relación con aquellos con la ingesta más baja (<144 mg/día). Una alta ingesta de fosfatidilcolina también se asoció con una mejor función cognitiva.
Ensayos de suplementación: Se han utilizado dosis altas de lecitina (fosfatidilcolina) para tratar a pacientes con demencia debida a la enfermedad de Alzheimer con la esperanza de aumentar la cantidad de acetilcolina disponible en el cerebro; sin embargo, una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorizados no encontró que la lecitina fuera más beneficiosa que el placebo en el tratamiento de pacientes con deterioro cognitivo, demencia vascular, enfermedad de Alzheimer o demencia mixta.
El papel de la PC en el deterioro cognitivo y las demencias ha sido el foco de una revisión Cochrane (2003). Ningún ensayo informó de un beneficio clínico claro de la fosfatidilcolina para la enfermedad de Alzheimer o la demencia de Parkinson. Solo escasos ensayos clínicos han conducido a datos adecuados para metaanálisis.
Una revisión sistemática de 2009 de ensayos clínicos en humanos encontró evidencia insuficiente para respaldar la suplementación con lecitina o fosfatidilcolina en la demencia, aunque señaló que no se podía descartar un beneficio moderado sin estudios adicionales a gran escala.
La fosfatidilcolina fue la primera molécula precursora colinérgica utilizada, pero no demostró beneficios clínicos claros. No ocurre lo mismo con otros fosfolípidos —CDP-colina y α-GPC— involucrados en las vías biosintéticas de la colina, para los cuales se documenta una mejora incierta de la disfunción cognitiva en la demencia neurodegenerativa y vascular. Los resultados positivos obtenidos con precursores colinérgicos seleccionados no pueden generalizarse debido al pequeño número de pacientes estudiados en ensayos clínicos apropiados.
Función ejecutiva en adultos mayores: Los mecanismos fisiológicos subyacentes de la relación entre los niveles de fosfatidilcolina, la flexibilidad cognitiva y la integridad cortical de la corteza prefrontal inferior pueden ser triples: la PC puede ayudar a ralentizar o prevenir los cambios relacionados con la edad en el grosor cortical al aportar colina y ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga; el aporte de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga puede ayudar a prevenir la inflamación cerebral; y el aporte de colina contribuye a la síntesis de acetilcolina, un neurotransmisor implicado en el desempeño del cambio de tarea (set-shifting).
Fuerza de la evidencia (cognición): Los estudios observacionales muestran asociaciones consistentes entre la ingesta dietética de PC y los resultados cognitivos. Los ensayos controlados de suplementación específicamente con PC han fracasado consistentemente en demostrar un beneficio cognitivo en poblaciones clínicas con demencia. La evidencia es débil para la suplementación terapéutica en enfermedad cognitiva establecida; la evidencia observacional respalda una ingesta dietética adecuada como potencialmente protectora.
4.4 Salud materna, fetal y perinatal
La colina es esencial para el desarrollo del cerebro fetal, y no se sabe si una dieta estadounidense típica contiene suficiente colina para garantizar un desarrollo cerebral óptimo. Se llevó a cabo un estudio para determinar si suplementar a mujeres embarazadas con fosfatidilcolina (la principal fuente dietética de colina) mejora las capacidades cognitivas de su descendencia.
En un ensayo controlado aleatorizado doble ciego, 140 mujeres embarazadas fueron asignadas aleatoriamente a recibir fosfatidilcolina suplementaria (750 mg) o un placebo (aceite de maíz) desde las 18 semanas de gestación hasta los 90 días posparto. Sus bebés (n=99) fueron evaluados para memoria visoespacial a corto plazo, memoria episódica a largo plazo, desarrollo del lenguaje y desarrollo global a los 10 y 12 meses de edad. La intervención no tuvo un efecto significativo en la neurocognición del niño a los 10 meses de edad. A los 12 meses, la tarea de memoria episódica a largo plazo tendió a ser más baja en el grupo de colina en comparación con el grupo de placebo. La intervención no tuvo efectos significativos en el índice compuesto de desarrollo global, el número de palabras habladas, la memoria visoespacial a corto plazo o la memoria episódica a largo plazo.
El interés reciente en la colina se ha centrado en su papel en el desarrollo neural, con evidencia convincente en roedores de que la deficiencia dietética materna de colina en el embarazo altera el desarrollo del cerebro fetal, con efectos que incluyen una disminución de la proliferación de células progenitoras neurales, un aumento de la apoptosis y una hipometilación global de histonas, ADN y genes específicos, culminando en alteraciones de por vida en el funcionamiento cognitivo y de la memoria.
La ingesta limitada de colina durante el embarazo y la lactancia aumenta la susceptibilidad de la madre a desarrollar deficiencia de colina. Los periodos prenatal y posnatal temprano son ambos periodos de desarrollo críticos, considerados como "ventanas sensibles del desarrollo", incluida la insuficiencia de colina.
Fuerza de la evidencia (embarazo/desarrollo fetal): Los datos en roedores son convincentes y están mecanísticamente bien caracterizados. Los ensayos de suplementación con PC en humanos durante el embarazo son limitados; el único ECA publicado no demostró un beneficio cognitivo significativo en la descendencia. Los datos observacionales que vinculan la ingesta dietética de colina y PC con los resultados del desarrollo son sugerentes pero están sujetos a factores de confusión.
4.5 Salud cardiovascular
La relación entre la PC, sus metabolitos y la salud cardiovascular es compleja e involucra mecanismos tanto potencialmente beneficiosos como potencialmente dañinos.
TMAO y riesgo cardiovascular: La producción de TMAO a partir de la fosfatidilcolina dietética depende del metabolismo por parte de la microbiota intestinal. El aumento de los niveles de TMAO se asocia con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares adversos mayores incidentes. El aumento de los niveles plasmáticos de TMAO se asoció con un mayor riesgo de un evento cardiovascular adverso mayor (razón de riesgos para el cuartil más alto vs. el más bajo de TMAO, 2,54; intervalo de confianza del 95 %, 1,96 a 3,28; P<0,001). Un nivel elevado de TMAO predijo un mayor riesgo de eventos cardiovasculares adversos mayores tras el ajuste por factores de riesgo tradicionales.
Una alta ingesta de fosfatidilcolina, que podría conducir a una mayor producción de TMAO, se asoció significativamente con un mayor riesgo de mortalidad por todas las causas y específica por ECV, particularmente entre pacientes diabéticos.
Es importante destacar que el riesgo del TMAO parece depender del microbioma y puede variar según la formulación. Un estudio en personas no embarazadas y no lactantes sugirió que el consumo de colina a partir de un suplemento de bitartrato de colina aumentó las concentraciones de TMAO; sin embargo, el consumo de una cantidad equivalente de colina ya sea de suplementos de fosfatidilcolina o de una mayor ingesta de huevos no mostró un aumento significativo del TMAO. Estos hallazgos indican que la forma de colina ingerida puede afectar las implicaciones cardiovasculares de la suplementación con colina.
Fuerza de la evidencia (cardiovascular/TMAO): La asociación TMAO–riesgo cardiovascular es robusta en estudios de cohortes observacionales y corroborada por evidencia mecanística, pero la causalidad no ha sido establecida por ensayos de intervención. El efecto diferencial según la forma de colina agrega una complejidad que requiere estudio adicional.
4.6 Contorneado corporal y lipólisis por inyección
La lipólisis por inyección o "mesoterapia" implica introducir diversas sustancias en las capas más profundas de la piel con el objetivo de disolver la grasa subcutánea. La PC combinada con desoxicolato de sodio se ha utilizado ampliamente fuera de indicación (off-label) para este propósito. La inyección subcutánea de PC para eliminar acumulaciones locales indeseadas de grasa fue propuesta por primera vez por Maggiori, quien trató el xantelasma utilizando inyecciones tisulares de PC.
Las inyecciones de PC-DC pueden reducir eficazmente el volumen y el grosor de la grasa abdominal, sin efectos adversos graves en mujeres adultas sanas, como se observó en un pequeño estudio aleatorizado. Una serie de casos retrospectiva que abarcó 1616 pacientes que recibieron un total de 15 122 tratamientos informó que volúmenes de inyección relativamente modestos produjeron resultados satisfactorios y suaves en el 74,5 al 86,5 % de los pacientes en las dos consultas.
El mecanismo de reducción de grasa en la lipólisis por inyección ha sido debatido. Informes recientes han sugerido que la reducción de grasa por inyección de PC fue el resultado de su efecto tóxico tisular y la muerte de adipocitos, en lugar de una lipólisis asociada a la lipasa. El desoxicolato solo y el PC-DC produjeron ambos una muerte celular dependiente de la dosis en adipocitos 3T3-L1, mientras que la PC sola no tuvo efecto. Ni la PC sola ni la combinación PC-DC indujeron lipólisis en este modelo in vitro.
Aunque la fosfatidilcolina se ha estudiado como una alternativa a la liposucción, ningún estudio revisado por pares ha demostrado que tenga efectos comparables.
Fuerza de la evidencia (contorneado corporal): La evidencia se limita a estudios pequeños y en gran parte no controlados, y el mecanismo de acción de la combinación de PC/desoxicolato usada comercialmente no está firmemente establecido. La FDA no ha aprobado las formulaciones de lipólisis por inyección basadas en PC para este uso en los Estados Unidos.
5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la fosfatidilcolina
- Sistema hepático: Integridad de la membrana hepática, metabolismo hepático de lípidos, secreción de VLDL, efectos antiesteatósicos y hepatoprotectores.
- Sistema gastrointestinal: Barrera fosfolipídica de la mucosa intestinal; estudiada en la colitis ulcerosa para la protección de la mucosa.
- Sistema nervioso: Aporte de colina para la síntesis de acetilcolina; componente estructural de las membranas neuronales; potencialmente relevante para el envejecimiento cognitivo y la neurodegeneración.
- Sistema cardiovascular: Transporte de lípidos en el plasma; metabolizada a TMAO a través de la microbiota intestinal, con datos asociativos de riesgo cardiovascular.
- Sistema pulmonar: La dipalmitoilfosfatidilcolina es un componente importante del surfactante pulmonar y se usa con frecuencia en la relación lecitina–esfingomielina para calcular la madurez pulmonar fetal.
- Salud reproductiva y perinatal: Aporte de colina para el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso fetal; papel estructural en la formación de la membrana fetal.
- Tejido adiposo: Disolución local de grasa cuando se inyecta, estudiada para el contorneado corporal.
6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios
Las siguientes dosis se reportan directamente de estudios clínicos publicados y no deben interpretarse como recomendaciones.
- Enfermedad hepática (EPL/PPC, oral): Se utilizaron 600 mg tres veces al día (1,8 g/día) durante 6 meses en un ECA polaco temprano en pacientes con NAFLD con diabetes tipo 2. También se han estudiado 2,1 g/día en un ensayo observacional de 6 meses en pacientes con NAFLD.
- Colitis ulcerosa (PC de liberación retard, oral): Se utilizaron 6 g diarios durante tres meses en el ensayo de fase IIA. Se utilizaron 2 g/día (ingeridos 4 veces al día) durante 12 semanas en el ensayo refractario a esteroides. Se evaluaron dosis de 0,5, 1, 3 y 4 g diarios durante 12 semanas en un estudio de búsqueda de dosis. Se ha utilizado fosfatidilcolina de liberación retardada de 3,2 a 6 g/día durante 3 meses en estudios de pacientes con colitis ulcerosa activa.
- Suplementación en el embarazo: Se utilizaron 750 mg de fosfatidilcolina desde las 18 semanas de gestación hasta los 90 días posparto en un ECA doble ciego.
- Lipólisis por inyección: Los protocolos clínicos para las inyecciones de PC/desoxicolato varían entre los estudios publicados y los informes de profesionales; ninguna dosis estandarizada única es universalmente aceptada en la literatura revisada por pares. En un estudio en ratas, se estudiaron dosis subcutáneas de 50, 300 o 600 µL de la fórmula de PC/desoxicolato, administradas tres veces durante 30 días.
7. Consideraciones de seguridad e interacciones
Tolerabilidad oral general
Los efectos adversos generalmente no se asocian con la lecitina. Sin embargo, ha habido informes de anorexia, náuseas, sudoración, aumento de la salivación, otros efectos gastrointestinales y hepatitis. En el ensayo de búsqueda de dosis en CU, se registró distensión abdominal en el 40 % de los pacientes independientemente de la dosis del tratamiento, y tres de cada diez pacientes en el grupo de dosis de 4 g reportaron náuseas. El LT-02 de liberación modificada fue seguro y bien tolerado en el gran ensayo de fase 3.
Preocupaciones de seguridad relacionadas con la inyección
La lipólisis por inyección con PC/desoxicolato causa fibrosis tisular y necrosis de los tejidos adiposo y vascular tanto en ratas como en sujetos humanos, lo que hace incierta la seguridad a largo plazo del PC/DC para el tratamiento no quirúrgico de los depósitos de grasa subcutánea. El perfil de seguridad de los químicos utilizados en la lipólisis por inyección está poco regulado y puede causar efectos secundarios o secuelas a largo plazo que pueden ser desastrosas para el paciente. Los efectos secundarios menores y raros de la lipólisis por inyección han incluido dolor, mareo, nódulos sensibles, pigmentación y ulceración.
Señal de seguridad cardiovascular: TMAO
Los estudios en animales han mostrado un vínculo mecanístico entre el metabolismo microbiano intestinal de la fracción de colina de la fosfatidilcolina dietética y la enfermedad de las arterias coronarias a través de la producción de un metabolito proaterosclerótico, el N-óxido de trimetilamina (TMAO). La relación entre los niveles plasmáticos en ayunas de TMAO y los eventos cardiovasculares adversos mayores incidentes se examinó durante 3 años de seguimiento en 4007 pacientes sometidos a angiografía coronaria electiva. Esta señal de riesgo del TMAO depende del microbioma y varía entre individuos según la composición bacteriana intestinal.
Consideraciones sobre alérgenos
Los suplementos de PC derivados de la soya conllevan consideraciones relevantes de etiquetado de alérgenos, ya que la soya es un alérgeno importante reconocido. Existen alternativas derivadas de girasol y de huevo para quienes evitan la soya. Debido a los requisitos de la UE de declarar la adición de alérgenos en los alimentos, además de las regulaciones relativas a los cultivos genéticamente modificados, se está produciendo un cambio gradual hacia otras fuentes de lecitina, como la lecitina de girasol.
Interacciones farmacológicas
No se han identificado formalmente contraindicaciones para la suplementación oral con lecitina/PC; la información sobre seguridad y eficacia en el embarazo y la lactancia es limitada; y las interacciones farmacológicas formales no están bien documentadas en la literatura. La PC podría teóricamente potenciar los fármacos anticolinérgicos al aumentar el tono colinérgico a través de la vía biosintética de la acetilcolina, aunque faltan datos clínicos sobre interacciones específicas. Se ha demostrado que los precursores de acetilcolina prolongan los efectos favorables de los inhibidores de la acetilcolinesterasa sobre las mejoras cognitivas y conductuales en pacientes con enfermedad de Alzheimer y demencia vascular leve a moderada.
Interacciones metabólicas
La PC está involucrada en el metabolismo de un carbono y la donación de grupos metilo. Debido a que la PC (a través de su constituyente de colina) contribuye a la remetilación de la homocisteína, una alta ingesta de PC podría teóricamente interactuar con las vías del folato y la vitamina B12 relevantes para el metabolismo de la homocisteína. Estas interacciones no han sido caracterizadas exhaustivamente en estudios clínicos específicos de la suplementación con PC.
Referencias