Apio (Apium graveolens L.): Una Referencia Integral
1. Identidad: Nombres Botánicos y Químicos, Origen y Formas
1.1 Identidad Botánica
El apio pertenece a la familia Apiaceae y se designa científicamente como Apium graveolens Linn., conocido comúnmente como apio. Se ha utilizado en el sistema de medicina Unani como agente antiinflamatorio, uricosúrico y diurético, y para tratar el reumatismo, entre otras afecciones. Es una planta nativa desde Macaronesia hasta el Himalaya occidental, y desde Europa hasta el norte de África, actualmente omnipresente en todo el mundo. Es una hierba bienal, caducifolia, erguida y herbácea, con un sistema de raíz pivotante poco profundo, un tallo ramificado, hueco y suculento, hojas pinnadas con folíolos ovados que presentan pequeñas flores blancas, y un fruto de tipo esquizocarpo; las semillas son muy pequeñas, de color marrón oscuro, de forma ovoide a globosa, y se utilizan como agente aromatizante.
Se reconocen ampliamente tres variedades botánicas de A. graveolens en el cultivo y la investigación: var. dulce (apio de tallo), var. rapaceum (apionabo o raíz de apio) y var. secalinum (apio de hoja o de corte). Las partes de la planta utilizadas incluyen las semillas, las hojas y los aceites esenciales.
1.2 Preparaciones Comunes y Formas de Dosificación
Los tallos pueden consumirse crudos, utilizarse como ingrediente en ensaladas, o como saborizante en sopas, guisos y estofados. Las semillas de apio, que tienen un sabor fuerte y aromático, se utilizan como especia o se procesan en aceite esencial, extractos estandarizados, cápsulas y preparaciones de hierba seca. Como suplemento dietético, el apio está disponible comercialmente en formas que incluyen: polvo de semilla encapsulado, extractos de semilla estandarizados (a menudo estandarizados según el contenido de 3-n-butilftalida), aceite esencial de semilla, preparaciones de jugo elaboradas a partir de tallos frescos, y extractos fluidos de la raíz. A finales del siglo XIX, aparecieron comercialmente diversos tónicos y elíxires de apio, que generalmente contenían el jugo de semillas de apio trituradas y a menudo una gran cantidad de alcohol.
2. Uso Tradicional e Histórico
2.1 Tradiciones Antiguas del Mediterráneo y el Cercano Oriente
El apio común de hoy es un descendiente cultivado del apio silvestre, muy valorado por los antiguos egipcios, griegos y chinos, tanto como saborizante alimentario como medicina, con registros que muestran su cultivo durante al menos 3,000 años, notablemente en el Egipto faraónico, así como en China en el siglo V a.C.
En el Antiguo Egipto, las hojas de apio se utilizaban en guirnaldas funerarias y se encontraron en la tumba del rey Tutankamón. Los egipcios consideraban el apio sagrado, utilizándolo como ofrenda a los muertos y como planta medicinal; algunas fuentes sugieren que se utilizaba para tratar el reumatismo y en rituales.
Los griegos tejían apio en guirnaldas para los victoriosos en los Juegos Nemeos. En la cultura griega, el apio estaba asociado con la muerte y el más allá, pero también se valoraba por sus propiedades medicinales. Alrededor del año 450 a.C., los griegos usaban apio para elaborar un tipo de vino llamado selinites, que se otorgaba como premio en los primeros juegos atléticos, de manera similar a las hojas de laurel o las ramas de olivo.
Desde los hipocráticos hasta Dioscórides y Plinio, pasando por Walahfrid Strabo e Hildegarda de Bingen, hasta ibn Sina e ibn al-Baytar y más adelante, el apio es un clásico de la literatura sobre la materia médica del antiguo Mediterráneo y de la Europa centro-septentrional. El médico y farmacólogo Dioscórides, escribiendo en el siglo I d.C., documentó diversos usos medicinales del apio de huerta, incluyendo para la inflamación ocular y afecciones cutáneas.
Los romanos creían que el apio podía prevenir la intoxicación y lo recomendaban para las resacas, la indigestión y como afrodisíaco. Plinio el Viejo describió las cualidades curativas del apio, y la planta aparecía en recetas romanas. La planta entera se utilizaba para aliviar la acidez estomacal, y se preparaban decocciones para diversas dolencias.
2.2 Uso en la Europa Medieval y Moderna Temprana
En el Capitular de Carlomagno, compilado alrededor del año 800 d.C., el apium aparece entre las hierbas medicinales populares y las verduras que el emperador franco deseaba ver cultivadas. En un momento posterior de la Europa medieval, el apio desplazó al perejil de caballo (alexanders) como planta medicinal común.
En la Edad Media, el apio se utilizaba principalmente como medicina. Los herbolarios lo recomendaban para calmar los nervios, favorecer el sueño y ayudar a la digestión. Incluso se pensaba que controlaba la histeria y servía como tónico general.
Hacia los siglos XVII y XVIII, los avances en el cultivo hicieron que el apio fuera más suave y agradable para comer. Este cambio permitió que el apio pasara del estante del boticario a la mesa.
2.3 Medicina Tradicional Asiática
La planta también se utiliza en la medicina tradicional china. Las semillas se han utilizado en los sistemas de medicina tradicional del Medio Oriente desde la antigüedad. El uso del aceite de semilla de apio se desarrolló aún más con la industria de alimentos procesados, ya que el aceite se utiliza ampliamente como saborizante alimentario en EE. UU. y Europa. En el sistema de medicina Unani, Apium graveolens se ha utilizado como agente antiinflamatorio, uricosúrico y diurético, y para tratar el reumatismo, entre otros fines.
2.4 Resumen de Preparaciones e Indicaciones Tradicionales
- El apio se ha utilizado tradicionalmente como diurético, para estimular las glándulas, la bilis, los cálculos renales, para regular los intestinos, para aumentar el apetito, y como profilaxis para la agitación nerviosa.
- La semilla de apio se ha utilizado tradicionalmente como diurético para afecciones de la vejiga y el riñón, así como para la artritis y el reumatismo.
- El jugo de apio de la planta entera fresca se ha tomado para las inflamaciones articulares y del tracto urinario, así como para la artritis reumatoide, cistitis o uretritis, estados de debilidad y agotamiento nervioso. La raíz se utiliza como diurético, para los cálculos urinarios, y como remedio digestivo amargo y estimulante hepático.
- El apio se utiliza comúnmente para tratar problemas digestivos como la mala digestión, la hinchazón y la indigestión.
- El apio se emplea en la medicina tradicional para tratar afecciones cutáneas como el eccema y la psoriasis.
3. Constituyentes Clave y Compuestos Activos
3.1 Principales Clases Fitoquímicas
El apio (Apium graveolens) contiene carbohidratos, flavonoides, alcaloides, esteroides, glucósidos, fenoles, furocumarinas, aceites volátiles, alcoholes sesquiterpénicos, ácidos grasos y una amplia gama de elementos traza. Entre los compuestos fitoquímicos del apio se pueden mencionar los carbohidratos, fenoles como los flavonoides, alcaloides y esteroides. La presencia de compuestos como el limoneno, el selineno, los glucósidos de furocumarina, los flavonoides y las vitaminas A y C se encuentran entre las razones por las que el apio es la planta más utilizada en la medicina tradicional.
3.2 Ftálidos: 3-n-Butilftalida (3nB)
Las semillas de apio son ricas en ftálidos, incluidos el sedanólido y la 3-n-butilftalida, así como monoterpenos como el limoneno. La DL-3-n-butilftalida (NBP) es un compuesto sintetizado a partir de un extracto de semillas de apio Apium graveolens Linn., y se ha utilizado como fármaco terapéutico, mostrando múltiples actividades neuroprotectoras y regenerativas. El aroma del aceite se atribuye a la presencia de anhídrido sedanónico y sedanólido en el aceite de semilla.
3.3 Flavonoides: Apigenina, Luteolina, Apiína y Otros
El apio, debido a compuestos como el ácido cafeico, el ácido p-cumárico, el ácido ferúlico, la apigenina, la luteolina, el tanino, la saponina y el kaempferol, posee potentes características antioxidantes. La apigenina (4′,5,7-trihidroxiflavona) es un componente importante de la dieta humana, siendo el apio, el apionabo y el perejil algunas de sus fuentes más importantes. Un flavonoide separado y purificado de la hoja de apio mediante extracción con etanol fue identificado como apiína (glucósido de apigenina) mediante LC/ESI-MS.
3.4 Furocumarinas (Psoralenos)
Los constituyentes fitoquímicos incluyen bergapteno, flavonoides, glucósidos, furanocumarinas, furocumarina, limoneno, psoraleno, xantotoxina y selineno. Estas furocumarinas, particularmente los psoralenos, están presentes en concentraciones más altas en las semillas y la raíz en comparación con los tallos, y conllevan implicaciones de seguridad que se analizan más adelante.
3.5 Poliacetilenos y Otros Compuestos
Los principales constituyentes químicos encontrados en las diferentes partes de la planta incluyen falcarindiol, falcarinol, poliacetileno 8-O-metilfalcarindiol y panaxidol, así como un polisacárido péctico (apiumano) que contiene ácido D-galacturónico, D-galactosa, L-arabinosa y L-ramnosa. Se han reportado en las semillas de apio apinina, apigenina, ácido cafeico, ácido clorogénico, ocimeno, rutaretina, bergapteno e isopimpinelina. Compuestos adicionales incluyen sesina, ostenol, gravebiósido A y B, e isoimperatorina. El aceite de semilla está compuesto por ácido esteárico, ácido oleico, ácido linoleico, ácido palmítico, ácido petroselínico, D-limoneno, terpineol, selineno y santolol.
Los tallos y hojas de apio contienen niveles más altos de ácidos fenólicos como el ácido clorogénico y el ácido ferúlico, furanocumarinas, y flavonoides como la apigenina y la quercetina. Esta variación composicional entre las partes de la planta tiene relevancia directa en cuanto a qué efectos farmacológicos se asocian con las diferentes preparaciones.
3.6 Constituyentes Macronutrientes y Micronutrientes
Los estudios han revelado que el apio es abundante en vitaminas, minerales, ftálidos y flavonoides como la apigenina y la luteolina, que tienen fuertes propiedades antiinflamatorias y antitumorales. Además, el apio contiene sílice, clorofila y un alto contenido de fibra, y está compuesto por aproximadamente un 95% de agua.
4. Mecanismos de Acción
4.1 Mecanismos Cardiovasculares y Antihipertensivos
La apigenina, un compuesto bioactivo del apio, ejerce efectos vasodilatadores y antiproliferativos sobre las células del músculo liso vascular, contribuyendo a la reducción de la presión arterial. Se ha demostrado que el extracto de semilla de apio regula la presión arterial a través de múltiples mecanismos, incluidos el bloqueo de los canales de calcio, la inhibición de los receptores β-adrenérgicos y la actividad diurética. Con base en estudios en animales y humanos, el apio parece producir la regulación de la presión arterial principalmente mediante propiedades vasodilatadoras, diuréticas y de bloqueo de los canales de calcio.
4.2 Mecanismos Antiinflamatorios
La apigenina ha demostrado preclínicamente propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, anticancerígenas, antidiabéticas, neuroprotectoras, cardioprotectoras y antimicrobianas. El compuesto ejerce sus efectos mediante la modulación de diversas vías de señalización, actividades enzimáticas, expresión génica y mecanismos celulares.
4.3 Mecanismos Antioxidantes
Los flavonoides del apio actúan como potentes eliminadores de especies reactivas de oxígeno, reduciendo así la peroxidación lipídica.
4.4 Inhibición de la Xantina Oxidasa (Mecanismo de Ácido Úrico/Gota)
Las semillas de apio se han utilizado como suplemento dietético para controlar la hiperuricemia y disminuir la recurrencia de la gota. La xantina oxidasa (XOD), la enzima crítica responsable de la producción de ácido úrico, representa el objetivo más prometedor contra la hiperuricemia en la práctica clínica. La luteolina de la semilla de apio inhibe la enzima xantina oxidasa que produce ácido úrico en el cuerpo. La caracterización química mediante ultrafiltración por afinidad-cromatografía líquida-espectrometría de masas identificó treinta y dos compuestos en extractos de semilla de apio, incluidos catorce flavonoides y seis fenilpéptidos, como contribuyentes a los efectos inhibitorios de la xantina oxidasa.
4.5 Mecanismos Anticancerígenos (Preclínicos)
La apigenina modula diversas vías de señalización, como las vías PI3K/AKT, MAPK/ERK, JAK/STAT, NF-κB y Wnt/β-catenina. Estas vías ayudan en la regulación de la apoptosis celular, la detención del ciclo celular y la inhibición de la migración e invasión celular. La capacidad de la apigenina para inhibir el crecimiento tumoral, inducir la apoptosis y suprimir la angiogénesis y la metástasis apunta a su significativo potencial anticancerígeno en modelos preclínicos.
4.6 Mecanismos Neuroprotectores
La NBP (3-n-butilftalida) es conocida por sus propiedades neuroprotectoras, incluidos efectos antioxidantes, antiapoptóticos y antiinflamatorios, así como su capacidad para mejorar el flujo sanguíneo cerebral. La NBP no solo mejora la expresión de factores de crecimiento angiogénicos, sino que también promueve activamente la angiogénesis en modelos de accidente cerebrovascular. La vía activada de la cinasa Akt puede prevenir la muerte de las células nerviosas y exhibir efectos neuroprotectores en el cerebro después de un accidente cerebrovascular.
5. Evidencia Científica por Área de Uso
5.1 Hipertensión (Presión Arterial)
La evidencia disponible revela que el apio mejora los parámetros de presión arterial. Los ensayos clínicos han aclarado que el apio ejerce su efecto a través de muchos compuestos bioactivos, específicamente la 3-n-butilftalida y la apigenina.
Ensayo clínico clave (aleatorizado, triple ciego, controlado con placebo, cruzado): Los efectos antihipertensivos del extracto de semilla de apio se estudiaron en un ensayo clínico aleatorizado, triple ciego, controlado con placebo y cruzado. Cincuenta y dos pacientes se dividieron en dos grupos, y se administraron cuatro cápsulas de extracto de semilla de apio (totalizando 1.34 g por día) o cuatro cápsulas de placebo por día durante un ensayo clínico de 4 semanas. En el grupo de apio, la presión arterial sistólica cambió de 141.2 ± 5.91 a 130.0 ± 4.38 mmHg (p < .001), mientras que la presión arterial diastólica cambió de 92.2 ± 5.74 a 84.2 ± 4.87 mmHg (p < .001). La presión arterial media disminuyó de 108.5 ± 5.76 a 99.5 ± 4.66 mmHg (p < .001). No se observaron cambios significativos en el grupo placebo, y no se reportaron efectos secundarios significativos en el grupo de apio en comparación con el placebo.
Estudio adicional en humanos (no controlado): Un estudio en humanos evaluó la eficacia de un extracto estandarizado de semilla de apio que suministraba 85% de 3nB en 30 pacientes con hipertensión leve a moderada. La dosis fue de 150 mg por día. Los resultados mostraron una disminución estadísticamente significativa tanto en la presión arterial sistólica (PAS) como en la diastólica (PAD) en comparación con el valor basal. El cambio en la semana seis para la PAS fue de 8.2 mmHg y para la PAD fue de 8.5 mmHg. No se reportaron efectos secundarios. Este estudio carecía de control con placebo y, por lo tanto, representa una evidencia más débil.
Metaanálisis (2025): El análisis de subgrupos de una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados reveló que las semillas de apio o las preparaciones de apio que excedían 1,000 mg/día eran más efectivas que las preparaciones que utilizaban otras partes de la planta. No se encontró una diferencia significativa en los eventos adversos entre el apio y el placebo.
Fortaleza de la evidencia: Moderada, respaldada por al menos un ECA bien diseñado y un metaanálisis de 2025. Los estudios son generalmente pequeños y a corto plazo; se necesitan réplicas independientes más amplias.
5.2 Gota e Hiperuricemia
Las semillas de apio han demostrado potencial para la prevención y el tratamiento de la gota, principalmente debido a su capacidad para inhibir la actividad de la xantina oxidasa y reducir las concentraciones séricas de ácido úrico. En un estudio específico, se indujo hiperuricemia en ratones mediante oxonato de potasio y extracto de levadura, y el tratamiento con extracto acuoso de semilla de apio (CSAE) y extracto oleoso de semilla de apio (CSOL) resultó en reducciones significativas de los niveles de ácido úrico sérico y de XO.
En ratas con artritis gotosa aguda inducida por inyección intraarticular de cristales de urato monosódico, el tratamiento con CSAE y CSOL alivió la hinchazón de las articulaciones del tobillo y redujo la infiltración de células inflamatorias. El CSAE y el CSOL también redujeron los niveles de interleucina-1β y factor de necrosis tumoral-α, y aumentaron los niveles de IL-10. Los resultados sugirieron que los extractos de semilla de apio pueden tener propiedades antigotosas, parcialmente a través de efectos antiinflamatorios y antioxidantes.
Según las revisiones de investigación disponibles, no se han publicado ensayos clínicos en humanos que respalden específicamente esta aplicación para la gota. La evidencia se limita, por lo tanto, a modelos animales e in vitro, y el mecanismo (inhibición de la xantina oxidasa por la luteolina y otros flavonoides) es biológicamente plausible pero no se ha confirmado en ensayos clínicos en humanos.
Fortaleza de la evidencia: Preliminar — solo estudios en animales e in vitro; no se han confirmado en la literatura ensayos clínicos en humanos con la gota como criterio de valoración principal.
5.3 Trastornos Neurológicos y Accidente Cerebrovascular (3-n-Butilftalida)
Como fármaco neuroprotector para el tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico, la 3-n-butilftalida, un extracto de semilla de apio, ha sido aprobada por la Administración Estatal de Alimentos y Medicamentos de China como fármaco terapéutico clínico para pacientes con accidente cerebrovascular isquémico. La L-3-n-butilftalida posee una eficacia significativa en el tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico agudo.
En un ensayo aleatorizado doble ciego, un total de 573 pacientes que recibieron NBP dentro de las 48 horas posteriores al inicio del accidente cerebrovascular isquémico y durante un período de tratamiento de 90 días (seguido de aspirina) tuvieron resultados significativamente mejorados, medidos según la Escala de Rankin Modificada. El control para la comparación fue una infusión de 14 días de ozagrel seguida de aspirina. El tratamiento crónico con NBP (tanto intravenoso como oral) se consideró seguro y superior al tratamiento con ozagrel sódico y aspirina para pacientes con accidente cerebrovascular isquémico agudo.
En un ensayo, se utilizó dl-3-n-butilftalida por vía oral, 400 mg al día (administrada como una cápsula de 200 mg dos veces al día), como parte de un régimen de tratamiento de 90 días para mejorar los resultados en pacientes con accidente cerebrovascular isquémico agudo.
A. graveolens y su fitoconstituyente bioactivo, la 3-n-butilftalida (NBP), han demostrado efectos sobre trastornos neurológicos como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, las complicaciones neurológicas relacionadas con el accidente cerebrovascular, la depresión, las complicaciones neurológicas relacionadas con la diabetes y la epilepsia. Una revisión exploratoria de 26 artículos sobre este tema consistió en 19 estudios in vivo, 1 ensayo clínico publicado, 4 estudios in vitro y 2 estudios que comprendían tanto métodos in vivo como in vitro.
Cuatro estudios realizados entre 2010 y 2016 se centraron en la enfermedad de Alzheimer utilizando L-3-n-butilftalida en una dosis oral de 15 mg/kg durante una duración de tratamiento de tres meses o más. Los hallazgos mostraron que la L-NBP mejoró las funciones sinápticas; redujo la carga de placas de Aβ, el estrés oxidativo y la activación de la microglía; e inhibió la hiperfosforilación anormal de la proteína tau. Estos estudios se realizaron en modelos animales.
Fortaleza de la evidencia: Clínicamente significativa para el accidente cerebrovascular isquémico (la NBP es un fármaco aprobado en China con base en datos de ECA), pero el producto aprobado es un compuesto farmacéutico sintetizado derivado del apio. La evidencia para las aplicaciones en la enfermedad de Alzheimer y de Parkinson sigue siendo preclínica. La evidencia neurológica se refiere a la NBP aislada/sintetizada, más que a preparaciones de apio entero.
5.4 Glucosa en Sangre (Control Glucémico)
Se ha encontrado que la 3-n-butilftalida, un compuesto presente en las semillas de apio, mejora la resistencia a la insulina y reduce los niveles de glucosa en sangre en modelos animales. Un ensayo aleatorizado realizado por Yusni et al. en pacientes prediabéticos indicó que el apio puede reducir los niveles de glucosa en sangre.
El apio se utiliza comúnmente como intervención dietética para la hipertensión, la hiperglucemia y la hiperlipidemia. Sin embargo, su eficacia terapéutica precisa sigue siendo incierta.
Fortaleza de la evidencia: Preliminar. Existe al menos un ECA en pacientes prediabéticos, y los datos en animales respaldan el mecanismo, pero la base general de evidencia clínica es limitada y requiere confirmación adicional.
5.5 Perfil Lipídico
Se ha demostrado que el apio reduce eficazmente los niveles de triglicéridos y colesterol en modelos de ratas. Tanto los extractos acuosos como etanólicos de las semillas de apio han mostrado bioactividad hipolipemiante en modelos de hámster. Los flavonoides presentes en el apio son capaces de reducir los niveles plasmáticos de lipoproteínas de baja densidad, inhibir la agregación plaquetaria y reducir la proliferación celular en contextos preclínicos.
Fortaleza de la evidencia: Débil para humanos — la evidencia proviene principalmente de estudios en animales; los datos clínicos en humanos son limitados.
5.6 Actividad Antioxidante
El apio es una planta de la familia Apiaceae, y los compuestos fenólicos y antioxidantes de esta planta han sido estudiados por varios científicos. De 980 artículos recopilados publicados en el período 1997–2015, una revisión sistemática identificó 9 estudios que cumplían con los criterios de inclusión; el apio, debido a compuestos como el ácido cafeico, el ácido p-cumárico, el ácido ferúlico, la apigenina, la luteolina, el tanino, la saponina y el kaempferol, posee potentes características antioxidantes para eliminar los radicales libres.
Fortaleza de la evidencia: Bien establecida en modelos in vitro y animales; la relevancia clínica de los efectos antioxidantes del apio en humanos no se ha establecido definitivamente mediante grandes ensayos controlados.
5.7 Actividad Anticancerígena (Preclínica)
Los estudios experimentales han demostrado que la apigenina tiene eficacia en la supresión tumoral contra diferentes tipos de líneas celulares de cáncer, tanto en condiciones in vivo como in vitro. La apigenina ha atraído una atención considerable como suplemento dietético debido a su baja toxicidad, propiedades no mutagénicas y notable eficacia terapéutica en diversas enfermedades en estudios preclínicos. La evidencia de un gran número de estudios preclínicos sugiere que la apigenina tiene efectos prometedores en la prevención y el tratamiento de una variedad de enfermedades hepáticas, incluidas la lesión hepática multifactorial, la enfermedad del hígado graso no alcohólico, la fibrosis hepática y el cáncer de hígado.
Un ensayo clínico registrado en ClinicalTrials.gov (NCT03139227) evaluó si consumir una dieta a base de apio podría ayudar en la prevención y el tratamiento de enfermedades inflamatorias, incluido el cáncer. El objetivo principal era determinar la factibilidad de la suplementación oral con apigenina utilizando un pan de plátano con apio especialmente formulado. Este ensayo se encontraba en etapa de factibilidad y no establece eficacia clínica anticancerígena.
Fortaleza de la evidencia: Únicamente preclínica. No se han publicado ensayos clínicos en humanos que hayan establecido que la suplementación con apio o apigenina previene o trata el cáncer en humanos.
5.8 Actividad Antiinflamatoria y Antiartrítica
Estudios farmacológicos previos mostraron que Apium graveolens ejercía efectos gastrointestinales, cardiovasculares, citotóxicos, antimicrobianos, antihelmínticos, hipolipemiantes, antiinflamatorios, sobre el sistema nervioso central, y muchos otros efectos farmacológicos. La investigación en animales ha demostrado actividad antiinflamatoria. El extracto de semilla de apio tiene efectos antiinflamatorios, según se ha establecido en modelos preclínicos.
Fortaleza de la evidencia: La evidencia preclínica es consistente; faltan ensayos controlados en humanos dirigidos específicamente a resultados inflamatorios.
6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas con el Apio
- Sistema cardiovascular: Regulación de la presión arterial, vasodilatación, efectos antihipertensivos a través de ftálidos y apigenina.
- Sistema musculoesquelético: Uso tradicional para tratar afecciones artríticas, gota e infecciones urinarias.
- Sistema renal y urinario: Efectos diuréticos; las semillas se usan principalmente como diurético y, según se reporta, para ayudar a eliminar el ácido úrico, especialmente en casos de gota donde los cristales de ácido úrico se acumulan en las articulaciones.
- Sistema gastrointestinal: Uso tradicional para tratar problemas digestivos como la mala digestión, la hinchazón y la indigestión.
- Sistema neurológico: La NBP ha demostrado efectos sobre trastornos neurológicos como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, las complicaciones neurológicas relacionadas con el accidente cerebrovascular, la depresión, las complicaciones neurológicas relacionadas con la diabetes y la epilepsia, en investigaciones preclínicas y clínicas limitadas.
- Sistema endocrino/metabólico: Control glucémico y regulación lipídica en modelos animales y evidencia clínica preliminar.
- Sistema hepático: La evidencia preclínica sugiere que la apigenina tiene efectos prometedores en la prevención y el tratamiento de una variedad de enfermedades hepáticas, incluidas la enfermedad del hígado graso no alcohólico, la fibrosis hepática y el cáncer de hígado.
- Sistema inmunológico e inflamatorio: Efectos antiinflamatorios en múltiples modelos preclínicos.
7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios
Las dosis varían sustancialmente según la preparación y la indicación. Las siguientes son dosis reportadas en los estudios y fuentes identificados:
- Cápsulas de extracto de semilla de apio (ECA de hipertensión): 52 pacientes recibieron cuatro cápsulas de extracto de semilla de apio, totalizando 1.34 g por día, administradas durante un ensayo clínico de 4 semanas.
- Extracto estandarizado de semilla de apio (85% 3nB; estudio en humanos no controlado): 150 mg por día en 30 pacientes con hipertensión leve a moderada.
- Extracto de semilla de apio (85% NBP; según se utilizó en estudios en humanos): Dosis de 75 mg tomadas 2 veces al día (totalizando 150 mg/día) durante 6 semanas. Los autores del estudio sugirieron que 150 mg de extracto de semilla de apio equivalen aproximadamente a 530 tallos de apio.
- DL-3-n-butilftalida (fármaco, ensayo de accidente cerebrovascular isquémico): 400 mg por vía oral al día, administrados como una cápsula de 200 mg dos veces al día, como parte de un régimen de tratamiento de 90 días.
- L-3-n-butilftalida (estudios en animales sobre Alzheimer): Dosis oral de 15 mg/kg durante una duración de tratamiento de tres meses o más.
- Umbral general (hallazgo del metaanálisis): Se encontró que las semillas de apio o las preparaciones de apio que excedían 1,000 mg/día eran más efectivas que las preparaciones que utilizaban otras partes de la planta de apio.
8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Medicamentosas
8.1 Perfil General de Seguridad
La semilla de apio tiene la categoría de Generalmente Reconocido como Seguro (GRAS) cuando se utiliza como alimento. Aunque se ha demostrado neurotoxicidad en ratas debido al constituyente químico falcarinol de la semilla, la concentración de furocumarinas en la ingesta dietética normal es al menos 1,000 veces menor que el nivel sin efecto observado para el desarrollo de cáncer de hígado en ratas. Estudios toxicológicos limitados sugieren que el extracto de semilla de apio carece de toxicidad en dosis normales.
En numerosos experimentos con animales y ensayos clínicos, no se ha observado toxicidad cuando la semilla de apio se consume internamente en las dosis reportadas. Los hallazgos de seguridad de una revisión exploratoria mostraron que la NBP es segura hasta por 18 semanas a 15 mg/kg en estudios con animales, mientras que se reportaron efectos adversos (7%) al consumir NBP durante 24 semanas a 600 mg diarios en ensayos con humanos.
8.2 Fotosensibilidad (Furocumarinas/Psoralenos)
En casos raros, el consumo excesivo de apio, particularmente las semillas o extractos, podría provocar sensibilidad a la luz solar (fotosensibilidad) debido al contenido de psoraleno. Esta preocupación es más relevante en dosis medicinales que en niveles de ingesta alimentaria, dadas las bajas concentraciones en cantidades dietéticas normales mencionadas anteriormente.
8.3 Reacciones Alérgicas
La reactividad cruzada de IgE entre el polen de abedul, el polen de artemisa y el apio se debe a tres alérgenos distintos con reactividad cruzada, según se investigó en el "síndrome abedul-artemisa-apio". Las personas con alergias al polen, particularmente al abedul, pueden experimentar síndrome de alergia oral (picazón o hinchazón bucal) al consumir apio.
8.4 Interacciones con Medicamentos Anticoagulantes/Antiplaquetarios
El apio podría ralentizar la coagulación sanguínea. El uso de apio en cantidades medicinales junto con medicamentos que ralentizan la coagulación puede aumentar el riesgo de hemorragia. Algunos de estos medicamentos incluyen la aspirina, el clopidogrel (Plavix), la dalteparina (Fragmin), el dipiridamol (Persantine), la enoxaparina (Lovenox), la heparina, la ticlopidina (Ticlid), la warfarina (Coumadin), entre otros.
8.5 Interacciones con Medicamentos Diuréticos
La semilla de apio actúa como diurético, por lo que podría potenciar los efectos de otros diuréticos y aumentar el riesgo de deshidratación.
8.6 Interacción con Medicamentos Tiroideos
La levotiroxina se utiliza para la baja función tiroidea. Tomar semilla de apio junto con levotiroxina podría reducir los efectos de la levotiroxina. Esta interacción se basa en datos de informes de casos.
8.7 Interacción con Litio
Tomar apio podría disminuir la capacidad del cuerpo para eliminar el litio. Esto podría aumentar la cantidad de litio en el cuerpo y provocar efectos secundarios graves. Es posible que sea necesario ajustar la dosis de litio si se consume apio en cantidades medicinales.
8.8 Interacción con Venlafaxina (Inhibidor de la Recaptación de Serotonina y Norepinefrina)
El extracto de raíz de apio podría disminuir la velocidad con la que el cuerpo descompone la venlafaxina. Tomar extracto de raíz de apio junto con venlafaxina podría aumentar los efectos y efectos secundarios de la venlafaxina.
8.9 Embarazo
El aceite de apio y las semillas de apio probablemente no son seguros cuando se toman por vía oral durante el embarazo en las cantidades que se encuentran en los medicamentos. Grandes cantidades de apio podrían provocar contracciones uterinas y causar un aborto espontáneo.
8.10 Interacciones con Medicamentos Fotosensibilizantes
Algunos medicamentos que causan fotosensibilidad incluyen la amitriptilina, la ciprofloxacina, la norfloxacina, la lomefloxacina, la ofloxacina, la levofloxacina, la esparfloxacina, la gatifloxacina, la moxifloxacina, el trimetoprima/sulfametoxazol, la tetraciclina, el metoxsaleno y el trioxsaleno. Debido a que el apio contiene psoralenos (furocumarinas), combinar dosis medicinales de apio con estos medicamentos puede, en teoría, aumentar el riesgo de reacciones de fotosensibilidad.
Referencias
- The Pharmacology of Apium graveolens — A Review (ResearchGate/2014)
- Monograph of Apium graveolens Linn (ResearchGate/2011)
- Medicinal properties of celery seeds (Apium graveolens L.) (ResearchGate/2021)
- Therapeutic potential and bioactive compounds of Apium graveolens: A phytopharmacological review (ScienceDirect/2025)
- A Review of the Antioxidant Activity of Celery (Apium graveolens L) (PubMed/2017)
- A Review of the Antioxidant Activity of Celery (Apium graveolens L) (PMC)
- In vitro and in vivo antioxidant activities of a flavonoid (apiin) isolated from celery (PubMed/2014)
- Apium graveolens — North Carolina Extension Gardener Plant Toolbox
- Celery — Wikipedia
- Herbs in History: Celery (AHPA)
- Celery — ScienceDirect Topics Overview
- Celery Uses, Benefits & Dosage (Drugs.com Natural Products Database)
- Antihypertensive Property of Celery: A Narrative Review on Current Knowledge (PMC/2024)
- Effects of celery (Apium graveolens) on blood pressure, glycemic and lipid profile in adults: a systematic review and meta-analysis of RCTs (PMC/2025)
- Effect of celery (Apium graveolens) seed extract on hypertension: A randomized, triple-blind, placebo-controlled, cross-over, clinical trial (Wiley/2022)
- Blood Pressure Change After Celery Juice Ingestion in a Hypertensive Elderly Male (PMC/2022)
- Anti-gouty arthritis and anti-hyperuricemia properties of celery seed extracts in rodent models (PMC/2019)
- Anti-gouty arthritis and anti-hyperuricemia properties of celery seed extracts in rodent models (PubMed/2019)
- Identification of Xanthine Oxidase Inhibitors from Celery Seeds Using Affinity Ultrafiltration–LC–MS (PMC/2023)
- A Narrative Pharmacological Review: Current Research Status of Celery Seed (SAGE/2025)
- Apigenin unveiled: an encyclopedic review of its preclinical and clinical insights (Springer Nature/2025)
- The Therapeutic Potential of Apigenin (PMC/2019)
- A Comprehensive Assessment of Apigenin as an Antiproliferative, Proapoptotic, Antiangiogenic and Immunomodulatory Phytocompound (PMC/2019)
- Apigenin as an emerging hepatoprotective agent (Frontiers in Pharmacology/2024)
- A Review on Flavonoid Apigenin: Dietary Intake, ADME, Antimicrobial Effects, and Interactions with Human Gut Microbiota (PMC/2019)
- L-3-n-butylphthalide protects against vascular dementia via activation of the Akt kinase pathway (PMC/2014)
- DL-3-n-butylphthalide Increases Collateriogenesis and Functional Recovery after Focal Ischemic Stroke in Mice (PMC/2021)
- Neurological Applications of Celery (Apium graveolens): A Scoping Review (PMC/2023)
- Apigenin in Increasing Health Benefits in High Risk Breast Clinic Patients (ClinicalTrials.gov NCT03139227)
- Celery — WebMD Natural Medicines Comprehensive Database Summary
- Celery: Health Benefits, Side Effects, Uses, Dose & Precautions (RxList)
- From Seeds of Apium graveolens Linn. to a Cerebral Ischemia Medicine: The Long Journey of 3-n-Butylphthalide (PubMed/ACS Journal of Medicinal Chemistry)