Ciruela pasa (ciruela seca)
1. Identidad, clasificación botánica y fuente natural
La ciruela pasa es el nombre común del fruto deshidratado de determinados cultivares de la ciruela europea, Prunus domestica L., un miembro de la familia de plantas con flores Rosaceae. Las ciruelas pasas son ciruelas europeas deshidratadas, y la planta lleva el nombre botánico Prunus domestica, perteneciente a la familia Rosaceae. El género Prunus es amplio: existen más de 40 especies de ciruelo, siendo las más comunes Prunus domestica y Prunus salicina; las ciruelas deshidratadas se denominan ciruelas pasas. Una aclaración taxonómica clave es que no todas las variedades de ciruela pueden deshidratarse para convertirse en ciruela pasa. No todos los tipos de ciruelas pueden transformarse en ciruelas pasas, y la misma técnica de secado no puede aplicarse a todos los frutos de la misma especie; la mayoría de los cultivares de ciruela pasa son de tipo "freestone" (hueso libre), lo que significa que el hueso se desprende con facilidad. De manera más precisa, las ciruelas con alto contenido de azúcar y pulpa firme, deshidratadas sin extraer el hueso, se denominan ciruelas pasas.
El origen de la planta es antiguo y está bien establecido: las ciruelas pasas son los frutos deshidratados de algunos cultivares de Prunus domestica L. originarios de la región del Cáucaso, en Asia occidental. La variedad predominante en la producción comercial actual es la La Petite d'Agen. La popular ciruela La Petite d'Agen, originaria de Francia, es la variedad principal utilizada en los Estados Unidos tras su introducción en el siglo XIX. De manera más específica, en 1856, el francés Louis Pellier introdujo la ciruela La Petite d'Agen, originaria del suroeste de Francia, en el Valle de Santa Clara, California.
En la literatura científica, la nomenclatura puede ser fuente de confusión. Existen casos en la literatura en los que los autores se refieren a "ciruelas pasas" cuando en realidad hacen referencia a ciruelas frescas de especie y variedad desconocidas, probablemente debido a la traducción incorrecta del nombre latino del género Prunus al inglés, un uso que suele darse en el caso de la ciruela japonesa oriental (Prunus salicina Lindl.). Además, autores chinos, japoneses y coreanos también utilizan los términos "ciruela pasa" o "ciruela" indistintamente para referirse a la ciruela ume (Prunus mume), que es genéticamente distinta.
Formas comunes y preparaciones
La ciruela pasa se comercializa e investiga en varias formas. Las formas procesadas incluyen ciruelas pasas deshidratadas, jugo de ciruela pasa, concentrado de jugo de ciruela pasa, ciruelas pasas en conserva, jugo de ciruela, pasta de ciruela, polvo de ciruela pasa, fibra de ciruela pasa, gránulos de ciruela pasa de baja humedad, trozos de ciruela pasa de baja humedad, mermeladas y jaleas. En la actualidad, los deshidratadores modernos han sustituido los antiguos métodos de secado al sol de las ciruelas pasas en los Estados Unidos. El jugo de ciruela pasa se produce extrayendo y concentrando el líquido del fruto deshidratado, y conserva muchos, aunque no todos, de los componentes de fibra presentes en las ciruelas pasas enteras.
2. Uso histórico y tradicional
La práctica de deshidratar ciruelas tiene raíces en la civilización antigua. Las ciruelas pasas deshidratadas son esencialmente ciruelas deshidratadas de la variedad de ciruela europea (Prunus domestica); la práctica de deshidratar ciruelas se remonta siglos atrás, y existe evidencia que sugiere que era común en civilizaciones antiguas con fines de conservación y facilidad de transporte. Originarias de las cercanías de las montañas del Cáucaso y el mar Caspio, en Asia occidental, las ciruelas se difundieron por toda Europa; fueron llevadas a los Estados Unidos por Louis Pellier en 1856, cuando llegó con la intención de aprovechar la Fiebre del Oro, pero terminó teniendo mucho más éxito cultivando ciruelas.
En múltiples sistemas de medicina tradicional, las ciruelas pasas y las ciruelas fueron reconocidas principalmente por sus propiedades digestivas. En la medicina tradicional, las ciruelas pasas se han reconocido desde hace mucho tiempo por sus beneficios digestivos; se utilizaban comúnmente como remedio natural para el estreñimiento y para favorecer la regularidad intestinal, y en algunas culturas también se creía que tenían propiedades depurativas de la sangre y se usaban para apoyar la función hepática.
En la Medicina Tradicional China (MTC), la ciruela ocupaba un papel terapéutico establecido. Según la medicina tradicional china, las ciruelas pasas tienen un efecto refrescante sobre el organismo; revierten la acidez estomacal y mejoran el apetito al favorecer la digestión. La ciruela agria deshidratada se utiliza terapéuticamente en la medicina china para tratar problemas digestivos, gastroenteritis, alergias y parásitos.
En la medicina islámica y profética, las ciruelas y las ciruelas pasas se trataban en textos clásicos. Las ciruelas pasas (o ciruelas, denominadas "آلو") se mencionan en el corpus tradicional de medicina y hadices chiíes, así como en obras relacionadas sobre los consejos proféticos e imamíes en materia de salud. Estas referencias aparecen en colecciones tempranas como el Ṭibb al-A'immah, una de las primeras compilaciones de las enseñanzas médicas de los Imanes, que contiene numerosas notas breves atribuidas a los Imanes sobre alimentos y sus propiedades, incluidas las ciruelas y las ciruelas pasas.
En el contexto del Ayurveda, la tradición clásica de la India, la historia es menos directa. Aunque no hay mención de las ciruelas pasas en los textos ayurvédicos antiguos, los practicantes modernos de esta antigua medicina atribuyen todas las propiedades terapéuticas de las ciruelas a esta versión deshidratada.
Las ciruelas deshidratadas (Prunus domestica L.) han sido tradicionalmente reconocidas por sus beneficios para la salud relacionados con afecciones como el estreñimiento, los ciclos menstruales irregulares y las llagas bucales.
3. Componentes clave y compuestos activos
La composición nutricional y fitoquímica de las ciruelas pasas es compleja, y los investigadores atribuyen los efectos observados en la salud a interacciones sinérgicas entre múltiples clases de componentes, más que a un único compuesto.
3.1 Macronutrientes y principales componentes dietéticos
Las ciruelas deshidratadas contienen cantidades significativas de sorbitol, ácido quínico, ácidos clorogénicos, vitamina K1, boro, cobre y potasio. Las ciruelas deshidratadas no solo son una fuente de fibra dietética, sino también una buena fuente de potasio y vitamina K; una porción de aproximadamente cuatro ciruelas deshidratadas (92 kilocalorías) aporta 2,4 g de fibra dietética, 280 mg de potasio y 22,8 µg de vitamina K.
Desde el punto de vista nutricional, las ciruelas pasas son ricas en vitaminas A, B6, C y K, así como en minerales importantes como el hierro, el manganeso y el potasio.
En cuanto a la fibra específicamente, las ciruelas pasas tienen un alto contenido de fibra (6-7 g por cada 100 g), incluidas la celulosa y la pectina, que actúan como agentes de volumen para aumentar el volumen fecal.
3.2 Sorbitol
El sorbitol es uno de los componentes farmacológicamente más relevantes en relación con el efecto laxante. Las ciruelas pasas contienen 12 g de sorbitol por cada 100 g; el sorbitol, una clase de alcohol de azúcar, se absorbe mal en el intestino y actúa como laxante al aumentar la presión osmótica en la luz intestinal. El sorbitol se absorbe mal en el intestino delgado, retiene agua por vía osmótica y se fermenta en el colon produciendo ácidos grasos de cadena corta (AGCC), en particular butirato, que favorece la motilidad intestinal.
3.3 Compuestos fenólicos (ácidos clorogénicos y polifenoles relacionados)
Las ciruelas pasas se encuentran entre las fuentes alimentarias conocidas más ricas en compuestos fenólicos. Las ciruelas deshidratadas contienen varios compuestos bioactivos dietéticos, incluidos compuestos fenólicos como el ácido 3-cafeoilquínico, el ácido 4-cafeoilquínico, el ácido 5-cafeoilquínico, el ácido 3-p-cumaroilquínico, el ácido cafeico, el ácido p-cumárico y la quercetina-3-O-rutinósido. Los más destacados de estos son los ácidos clorogénicos, que incluyen tanto los isómeros del ácido clorogénico como del ácido neoclorogénico. Las ciruelas pasas contienen ácido neoclorogénico y ácido clorogénico, dos compuestos fenólicos que, según los investigadores, contribuyen a un tránsito intestinal más rápido.
El ácido clorogénico exhibe una amplia actividad biológica en modelos preclínicos. El ácido clorogénico ejerce su función antiinflamatoria moderando la síntesis y secreción de mediadores inflamatorios, entre ellos el TNF-α, la IL-1β, la IL-6, la IL-8, el NO y la PGE2; también modula vías de señalización clave, incluidas NF-κB, MAPK y Nrf2. La investigación preclínica también ha señalado que el ácido clorogénico exhibe propiedades antioxidantes, antibacterianas y antiinflamatorias potentes. Cabe señalar que estos hallazgos mecanísticos derivan en gran medida de modelos animales y de estudios in vitro, y su relevancia directa para el consumo humano de ciruelas pasas requiere estudios clínicos adicionales.
3.4 Otros compuestos bioactivos
Más allá de las clases principales mencionadas, las ciruelas pasas contienen componentes bioactivos como compuestos polifenólicos, antioxidantes, y ácidos clorogénico y neoclorogénico, así como potasio, vitamina K, magnesio y fibra soluble, asociados con una mejor salud cardiovascular. La acción sinérgica de estos y otros compuestos, presentes también en las ciruelas deshidratadas en cantidades menos evidentes, puede tener efectos beneficiosos para la salud cuando se consumen ciruelas deshidratadas de forma regular.
4. Mecanismos de acción
4.1 Mecanismo laxante gastrointestinal
Se considera que el mecanismo laxante de las ciruelas pasas es multifactorial. Los efectos laxantes leves de la ciruela pueden atribuirse al efecto sinérgico proporcionado por la fibra dietética, el sorbitol y los polifenoles. Actuando por separado, los componentes de fibra de la celulosa y la pectina actúan como agentes de volumen para aumentar el volumen fecal. Mientras tanto, el consumo de sorbitol tiene un efecto ablandador de las heces en dosis pequeñas, pero puede alterar rápidamente el equilibrio hídrico en el colon debido a sus efectos osmóticos en dosis altas. Las ciruelas pasas aumentan el peso de las heces pero no su contenido de agua, lo que indica que las ciruelas pasas aumentan el volumen fecal más que el agua de las heces propiamente dicha.
4.2 Mecanismos del metabolismo óseo
Los efectos beneficiosos de las ciruelas deshidratadas sobre la salud ósea pueden deberse en parte a la variedad de compuestos fenólicos presentes en el fruto; estudios en animales y en células sugieren que las ciruelas deshidratadas y/o sus extractos favorecen la formación ósea e inhiben la resorción ósea a través de sus acciones sobre vías de señalización celular que influyen en la diferenciación de osteoblastos y osteoclastos. A nivel sistémico, estudios preclínicos realizados en modelos de roedores con osteopenia u osteoporosis muestran que la suplementación con ciruela pasa previene y revierte la pérdida ósea al modular las vías oxidativas e inflamatorias; la inflamación y el estrés oxidativo aumentan la resorción ósea al incrementar la función de los osteoclastos y suprimen la formación ósea al reducir la función de los osteoblastos.
4.3 Modulación de la microbiota intestinal
El consumo de ciruela pasa parece ejercer efectos similares a los prebióticos en el intestino. Los polifenoles presentes en las ciruelas pasas también parecen actuar como prebióticos. Evidencia limitada sugiere que las ciruelas pasas (junto con las pasas de uva, los arándanos rojos y los dátiles) afectan de manera potencialmente beneficiosa la composición de la microbiota intestinal humana, en términos de efectos sobre las Bifidobacterias, Faecalibacterium prausnitzii, Lactobacillus, Ruminococcaceae, Klebsiella spp. y Prevotella spp. También se ha observado una tendencia hacia el aumento de bifidobacterias al consumir ciruelas pasas durante 4 semanas en un ECA, en comparación con el grupo control (P = 0,057).
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Estreñimiento y función gastrointestinal
Esta es el área de investigación sobre la ciruela pasa más sólidamente estudiada y clínicamente respaldada. Consumir ciruelas pasas enteras, jugo de ciruela pasa o puré de ciruela pasa parece mejorar el estreñimiento.
Un ensayo comparativo de referencia puso a prueba las ciruelas pasas enteras directamente frente al psyllium, el suplemento de fibra de venta libre estándar. A pesar de que ambos aportaban la misma cantidad de fibra (6 g/día), las ciruelas pasas fueron más eficaces para aumentar las evacuaciones intestinales espontáneas completas (EIEC) semanales y mejorar la consistencia de las heces.
Un ensayo aleatorizado controlado con placebo publicado en 2022 (en la American Journal of Gastroenterology) evaluó específicamente el jugo de ciruela pasa. El jugo de ciruela pasa, que contiene sorbitol, pectina y polifenoles, mejoró las molestias subjetivas y las heces duras, a la vez que normalizó las deposiciones en casos de estreñimiento crónico en este ensayo aleatorizado controlado con placebo.
Un ECA adicional publicado en Clinical Nutrition examinó el efecto de las ciruelas pasas sobre el volumen fecal, el tiempo de tránsito intestinal y la microbiota gastrointestinal. El efecto de las ciruelas pasas sobre el volumen fecal, el tiempo de tránsito intestinal y la microbiota gastrointestinal se examinó en un ensayo controlado aleatorizado publicado en Clinical Nutrition (2019).
Una revisión sistemática y un metaanálisis de los datos disponibles de ECA llegaron a la siguiente conclusión: una revisión sistemática y un metaanálisis identificaron dos ECA en personas con estreñimiento crónico que compararon el consumo de ciruelas pasas enteras con un suplemento de psyllium como control activo. Con base en el conjunto de esta evidencia, una revisión exhaustiva de terapias de venta libre para el estreñimiento crónico asignó a las ciruelas pasas una calificación formal: existe evidencia moderada (recomendación de grado B) para los laxantes a base de frutas, incluidas las ciruelas pasas, en el tratamiento del estreñimiento. Esto se considera evidencia de calidad moderada; las limitaciones incluyen tamaños de muestra pequeños y variabilidad en los diseños de estudio entre los ensayos disponibles.
5.2 Salud ósea y osteoporosis
La salud ósea es el área de resultado clínico a largo plazo más intensamente investigada para la ciruela deshidratada. Para dilucidar y resumir los posibles mecanismos y efectos de las ciruelas deshidratadas sobre la salud ósea, una revisión exhaustiva realizó búsquedas en PubMed hasta enero de 2017 e identificó veinticuatro estudios, incluidos estudios celulares, animales, poblacionales y clínicos.
Evidencia clínica temprana: En un ensayo controlado aleatorizado inicial de 3 meses, cincuenta y ocho mujeres posmenopáusicas que no recibían terapia de reemplazo hormonal fueron asignadas aleatoriamente a consumir 100 g de ciruelas deshidratadas o 75 g de manzanas deshidratadas diariamente durante 3 meses; ambos regímenes aportaban calorías, grasas, carbohidratos y fibra similares. Solo las ciruelas deshidratadas aumentaron significativamente los niveles séricos del factor de crecimiento similar a la insulina tipo I (IGF-I) y la actividad de la fosfatasa alcalina específica del hueso (BSAP); niveles más altos tanto de IGF-I sérico como de BSAP se asocian con mayores tasas de formación ósea.
ECA de un año: Un ensayo posterior y más definitivo extendió la duración a 12 meses. Un ensayo clínico de un año comparó los efectos del consumo diario de 100 g de ciruela deshidratada frente a 75 g de manzana deshidratada sobre la DMO y los biomarcadores del recambio óseo en 100 mujeres posmenopáusicas con osteopenia; el consumo de ciruela deshidratada mejoró significativamente la DMO del cúbito y la columna lumbar en comparación con el control de manzana deshidratada. Además, solo la ciruela deshidratada disminuyó significativamente los niveles séricos de marcadores de recambio óseo, incluidos la fosfatasa alcalina específica del hueso y la fosfatasa ácida resistente al tartrato 5b; los hallazgos confirmaron la capacidad de la ciruela deshidratada para mejorar la DMO en mujeres posmenopáusicas, en parte al suprimir la tasa de recambio óseo.
Retención a largo plazo del beneficio: Una investigación de seguimiento evaluó si la protección ósea persistía después de finalizada la intervención. Un estudio de seguimiento demostró que las mujeres posmenopáusicas que previamente habían consumido 100 g de ciruela deshidratada al día durante el ensayo clínico de un año realizado cinco años antes conservaban la densidad mineral ósea en mayor medida que quienes recibieron el control comparativo.
El Estudio de la Ciruela Pasa (Penn State): Se llevó a cabo un ECA grande y bien diseñado denominado El Estudio de la Ciruela Pasa (The Prune Study) en la Universidad Estatal de Pensilvania. Esta investigación complementaria fue un ensayo controlado aleatorizado en el que mujeres posmenopáusicas fueron asignadas a un grupo control sin ciruela pasa, un grupo de 50 g/día de ciruela pasa o un grupo de 100 g/día de ciruela pasa, en un diseño de un solo centro, paralelo, de 12 meses.
Evidencia en hombres: Un estudio sobre el efecto a corto plazo de las ciruelas pasas en la mejora ósea en hombres se publicó en Nutrients en 2022. Además, un estudio examinó los efectos de 12 meses de consumo de 100 g de ciruela deshidratada (ciruela pasa) sobre los biomarcadores óseos, la densidad y la resistencia ósea en hombres. Estos hallazgos sugieren que los efectos esqueléticos del consumo de ciruela pasa podrían no limitarse a las mujeres posmenopáusicas.
En general, la evidencia sobre la salud ósea es de las más sólidas dentro de la literatura sobre la ciruela pasa, particularmente en mujeres posmenopáusicas con osteopenia, respaldada por múltiples ECA que emplean parámetros de DMO validados. Las limitaciones incluyen tamaños de muestra pequeños a moderados y el hecho de que la mayoría de los ensayos proviene de un número limitado de grupos de investigación.
5.3 Factores de riesgo cardiometabólico
Colesterol y perfiles lipídicos: Un ensayo controlado aleatorizado examinó marcadores cardiovasculares en hombres mayores sanos. En un ensayo controlado aleatorizado (NCT03408119), cincuenta y seis hombres de entre 55 y 80 años fueron distribuidos en tres grupos: 100 g/día de ciruelas pasas (n = 25), 50 g/día de ciruelas pasas (n = 21) o un control (n = 10), durante 6 meses; se analizaron muestras de sangre para determinar las concentraciones lipídicas, incluidos el colesterol total, el LDL-c, el VLDL-c, los triglicéridos, el HDL-c y el biomarcador de estrés oxidativo hidroperóxido lipídico, así como los biomarcadores inflamatorios PCR y TNF-α.
El Estudio de la Ciruela Pasa de 12 meses en Penn State también evaluó resultados glucémicos: en conjunto, los hallazgos sugieren que la suplementación de 12 meses de ciruelas pasas en la dieta diaria, con una porción (50 g/día) o dos porciones (100 g/día), no afectó los marcadores de control glucémico y previno cambios adversos en la adiposidad central en mujeres posmenopáusicas; el ECA no observó cambios significativos en la glucosa plasmática en ayunas, la insulina y el HOMA-IR tras 12 meses de suplementación con ciruela pasa.
Una revisión más amplia sobre la fruta deshidratada y los resultados cardiovasculares reconoció resultados mixtos: existe poca evidencia epidemiológica sobre la asociación entre el consumo de fruta deshidratada y la incidencia y mortalidad por enfermedad cardiovascular, así como el riesgo de diabetes tipo 2 u obesidad; la evidencia de ensayos clínicos sobre los efectos del consumo de fruta deshidratada en los factores de riesgo cardiovascular, incluido el control glucémico, es mixta. Se necesitan ensayos controlados aleatorizados adicionales y bien diseñados que tengan en cuenta el posible efecto de confusión de los cambios en la ingesta energética y el peso corporal para confirmar los beneficios cardiovasculares del consumo de fruta deshidratada.
En resumen, la evidencia sobre el beneficio cardiovascular del consumo de ciruela pasa es preliminar y mixta. Ensayos individuales muestran resultados prometedores en marcadores específicos, pero ningún ECA a gran escala o de largo plazo ha establecido resultados cardiometabólicos definitivos derivados de la suplementación con ciruela pasa.
5.4 Respuesta glucémica
A pesar de su alto contenido natural de azúcar, las ciruelas pasas tienen un índice glucémico notablemente bajo. A pesar de su sabor dulce, las ciruelas deshidratadas no provocan un gran aumento posprandial de la glucosa y la insulina en sangre. El índice glucémico de las ciruelas pasas, medido en pruebas de referencia, es bajo; según informes de la Escuela de Medicina de Harvard, el índice glucémico de una porción de ciruelas pasas (60 gramos, o aproximadamente seis ciruelas pasas) es de 29. El índice glucémico de las ciruelas pasas es más bajo que el de las ciruelas frescas. El mecanismo probable es que el contenido de fibra soluble de las ciruelas pasas ayuda a regular el azúcar en sangre al ralentizar la velocidad con la que el alimento sale del estómago. Sin embargo, los datos formales del Estudio de la Ciruela Pasa, obtenidos en un ensayo clínico, no encontraron un beneficio glucémico significativo en una población posmenopáusica ya sana durante 12 meses.
5.5 Inflamación y función inmunitaria
Análisis secundarios del Estudio de la Ciruela Pasa exploraron resultados inflamatorios. Un análisis titulado "Prune Consumption Attenuates Proinflammatory Cytokine Secretion and Alters Monocyte Activation in Postmenopausal Women" (El consumo de ciruela pasa atenúa la secreción de citocinas proinflamatorias y altera la activación de monocitos en mujeres posmenopáusicas) se reportó como un análisis de resultados secundarios del ECA del Estudio de la Ciruela Pasa de 12 meses (Damani JJ et al., publicado en el Journal of Nutrition, 2024). Esto representa evidencia humana emergente, pero en etapa temprana, sobre los efectos antiinflamatorios.
5.6 Cáncer de colon
Los efectos directos en el tracto gastrointestinal incluyen la prevención del estreñimiento y posiblemente del cáncer de colon. Los mecanismos anticancerígenos propuestos se centran en los componentes fenólicos. Estudios preclínicos (in vitro) sobre el ácido clorogénico —un fenólico principal en las ciruelas pasas— han mostrado actividad antiproliferativa en líneas celulares de cáncer de colon. Sin embargo, estos hallazgos se limitan a modelos de cultivo celular y animales. Es necesaria más investigación sobre los compuestos fenólicos en las ciruelas deshidratadas, particularmente sobre los polímeros de alto peso molecular, su metabolismo y sus acciones biológicas, tanto de forma independiente como en sinergia con otros componentes de la ciruela deshidratada, para dilucidar los efectos observados en la salud. Actualmente no existen ensayos clínicos completos en humanos que establezcan que el consumo de ciruela pasa reduce el riesgo de cáncer de colon.
6. Sistemas corporales y áreas de salud
- Sistema gastrointestinal: El área más respaldada por evidencia. Las ciruelas pasas mejoran de manera demostrable la frecuencia de las evacuaciones, la consistencia de las heces y el tiempo de tránsito en adultos con estreñimiento. Las ciruelas pasas son una fruta rica en fibra eficaz para tratar el estreñimiento crónico.
- Sistema esquelético: La evidencia acumulada sugiere que la ciruela deshidratada (Prunus domestica L.) es potencialmente una intervención eficaz para prevenir y revertir la pérdida de masa ósea y estructural en un modelo de rata ovariectomizada con osteoporosis, así como en mujeres posmenopáusicas con osteopenia.
- Sistema cardiovascular: Componentes bioactivos como los compuestos polifenólicos, los antioxidantes, los ácidos clorogénico y neoclorogénico, el potasio, la vitamina K, el magnesio y la fibra soluble se asocian con una mejor salud cardiovascular, aunque la evidencia de ensayos clínicos sobre resultados cardiovasculares duros sigue siendo preliminar.
- Microbiota intestinal: Los polifenoles presentes en las ciruelas pasas parecen actuar como prebióticos, con evidencia humana limitada que sugiere cambios favorables en las bifidobacterias.
- Sistema metabólico/glucémico: El bajo índice glucémico de las ciruelas pasas está establecido mediante metodología de ciencia de los alimentos; la evidencia de ensayos clínicos sobre la mejora glucémica en poblaciones de riesgo no se ha confirmado.
- Sistema inmunitario e inflamatorio: La evidencia humana emergente proveniente de análisis secundarios de ensayos sugiere una modulación de la secreción de citocinas proinflamatorias; estos hallazgos requieren replicación en ensayos con criterios de valoración primarios.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas
Las siguientes dosis se reportan únicamente tal como se utilizaron en los estudios clínicos citados:
- Ciruelas pasas enteras deshidratadas, 100 g/día — utilizadas en un ECA de 3 meses (n=58 mujeres posmenopáusicas) que evaluó biomarcadores óseos, en comparación con 75 g/día de manzana deshidratada. Cincuenta y ocho mujeres posmenopáusicas fueron asignadas aleatoriamente a consumir 100 g de ciruelas deshidratadas o 75 g de manzanas deshidratadas diariamente durante 3 meses.
- Ciruelas pasas enteras deshidratadas, 100 g/día — utilizadas en el ECA de 1 año (n=100 mujeres posmenopáusicas con osteopenia) que comparó los resultados de DMO con un control de manzana deshidratada. El ensayo clínico de un año comparó los efectos del consumo diario de 100 g de ciruela deshidratada frente a 75 g de manzana deshidratada en 100 mujeres posmenopáusicas con osteopenia.
- Ciruelas pasas enteras deshidratadas, 50 g/día y 100 g/día — ambas dosis evaluadas en el Estudio de la Ciruela Pasa (Penn State, NCT02822378), un ECA de diseño paralelo de 12 meses en mujeres posmenopáusicas que evaluó la densidad ósea, los marcadores cardiometabólicos y la inflamación. El Estudio de la Ciruela Pasa asignó a mujeres posmenopáusicas a un grupo control sin ciruela pasa, un grupo de 50 g/día de ciruela pasa o un grupo de 100 g/día de ciruela pasa.
- Ciruelas pasas enteras deshidratadas, 50 g/día y 100 g/día — utilizadas en un ECA de 6 meses en hombres de entre 55 y 80 años que evaluó marcadores cardiovasculares. En un ensayo controlado aleatorizado (NCT03408119), cincuenta y seis hombres de entre 55 y 80 años fueron distribuidos en tres grupos: 100 g/día de ciruelas pasas (n = 25), 50 g/día de ciruelas pasas (n = 21) o un control (n = 10) durante 6 meses.
- Ciruelas pasas enteras deshidratadas, 50 g/día — utilizadas voluntariamente por una participante de un reporte de caso durante 16 meses después de finalizar el ECA, junto con suplementación de calcio y vitamina D3. Tras finalizar el estudio, la participante comenzó a consumir 50 g (aproximadamente 6) de ciruelas deshidratadas diariamente, además de mantener los suplementos de calcio/vitamina D3 previamente prescritos, durante dieciséis meses después de completar el ECA.
No se ha establecido, al momento de escribir este texto, una dosis oficial farmacopeica o regulatoria para la ciruela pasa como producto medicinal/suplemento por parte de organismos como la OMS, la EMA o la Farmacopea de los Estados Unidos. Las dosis utilizadas en los ensayos clínicos varían entre 50 g y 100 g de ciruelas pasas enteras deshidratadas al día.
8. Consideraciones de seguridad e interacciones
8.1 Tolerabilidad gastrointestinal
Los laxantes a base de frutas, incluidas las ciruelas pasas, reciben una calificación de grado B (evidencia moderada) para el estreñimiento; los eventos adversos comunes reportados en los ensayos relevantes incluyen diarrea, náuseas, distensión abdominal y dolor abdominal, aunque no se reportaron eventos adversos graves. El contenido de sorbitol es un factor determinante clave de estos efectos. El consumo de sorbitol tiene un efecto ablandador de las heces en dosis pequeñas, pero puede alterar rápidamente el equilibrio hídrico en el colon debido a sus efectos osmóticos en dosis altas.
8.2 Contenido de azúcar y consideraciones glucémicas
Las ciruelas pasas tienen un alto contenido natural de azúcar por porción, a pesar de su bajo índice glucémico. A pesar de su sabor dulce, las ciruelas deshidratadas no provocan un gran aumento posprandial de la glucosa y la insulina en sangre; sin embargo, el tamaño de la porción sigue siendo una consideración relevante dada la densidad energética de la fruta deshidratada. El Estudio de la Ciruela Pasa de 12 meses encontró que la suplementación con ciruela pasa a 50 g/día y 100 g/día no empeoró significativamente el control glucémico en mujeres posmenopáusicas, aunque un análisis sin ajustar señaló una pequeña diferencia entre los dos grupos de dosis que desapareció tras ajustar por composición corporal.
8.3 Contenido de oxalato y riesgo de cálculos renales
El nivel de oxalato en las ciruelas pasas es una consideración de seguridad relevante; las personas con problemas renales podrían dudar en consumir ciruelas pasas en grandes cantidades, ya que aproximadamente el 75-80% de los cálculos renales son cálculos de oxalato de calcio, y una ingesta elevada de oxalato puede aumentar la excreción urinaria de oxalato, elevando el riesgo de formación de cálculos. Además, estudios pequeños sobre los efectos de la ingestión de ciruelas pasas (ciruelas deshidratadas) han mostrado un efecto acidificante sobre la orina en humanos, un hallazgo cuyas implicaciones clínicas para quienes forman cálculos no se han establecido de manera definitiva y requieren mayor estudio.
8.4 Contenido de vitamina K e interacciones con anticoagulantes
Las ciruelas pasas son una fuente dietética notable de vitamina K1 (filoquinona). Las ciruelas deshidratadas contienen cantidades significativas de vitamina K1, y una porción de aproximadamente cuatro ciruelas deshidratadas aporta 22,8 µg de vitamina K. Dado que la vitamina K desempeña un papel central en la cascada de coagulación, una ingesta elevada o variable de alimentos ricos en vitamina K puede afectar la actividad de los fármacos anticoagulantes antagonistas de la vitamina K (como la warfarina), alterando el índice internacional normalizado (INR) y requiriendo ajustes de dosis. Esta es una interacción dietética bien establecida para cualquier alimento con un contenido significativo de vitamina K.
8.5 Seguridad a largo plazo en ensayos clínicos
Los ensayos clínicos de mayor duración hasta la fecha han tenido una duración de 12 meses. Dentro de estos marcos temporales, no se reportaron eventos adversos graves en los ensayos relevantes. No se dispone de datos de seguridad a largo plazo más allá de un año provenientes de entornos controlados en la literatura publicada revisada aquí.
8.6 Resumen de seguridad basado en evidencia
Si bien los usos tradicionales, como la depuración de la sangre y el apoyo hepático, no siempre están respaldados por evidencia científica rigurosa, reflejan una comprensión histórica de los posibles beneficios de la ciruela pasa para la salud. El perfil de seguridad general del consumo de ciruela pasa en las cantidades estudiadas en ensayos clínicos (50-100 g/día de fruta entera) parece favorable, con efectos adversos que son principalmente gastrointestinales y dependientes de la dosis.
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