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Goteo posnasal

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Otros Nombres

CatarroPNDPNDSGoteo nasal posteriorRinorrea posteriorGoteo posnasalSíndrome de goteo posnasalUACSSíndrome de tos de la vía aérea superior

Sinopsis

Goteo Posnasal: Una Referencia Nutricional y de Salud Natural

Definición y Descripción General

El goteo posnasal (GPN), también conocido como síndrome de tos de las vías respiratorias altas (UACS, por sus siglas en inglés) o, de manera idiopática, como catarro, ocurre cuando la mucosa nasal produce moco en exceso, y este moco excedente se acumula en la parte posterior de la nariz, llegando eventualmente a la garganta a medida que gotea hacia abajo. La secreción posnasal describe la sensación de acumulación de moco en la garganta o la sensación de que el moco gotea desde la parte posterior de la nariz. El GPN es un síntoma común que se presenta al evaluar a personas con enfermedad sinonasal; puede estar presente sin enfermedad sinonasal o como síntoma de reflujo laringofaríngeo.

Cuando el GPN causa tos crónica, la afección se denominó inicialmente síndrome de goteo posnasal (SGPN), ahora más conocido como síndrome de tos de las vías respiratorias altas (UACS). El SGPN fue descrito por primera vez como causa de tos por H. Dobell en 1866. En la actualidad, la mayor parte de la literatura se centra en la tos, pero muchos pacientes se quejan únicamente de la incomodidad causada por el GPN sin presentar tos.

Se postula que el GPN se origina por una disfunción de los mecanismos normales de eliminación del moco; sin embargo, no existe evidencia definitiva que aclare una fisiopatología exacta, y a las incertidumbres que rodean al GPN se suma la falta de una herramienta de evaluación objetiva. La definición de lo que constituye el GPN es variable, y no está claro si se trata de un síntoma, un signo, o ambos.

Fisiología Normal del Moco

Las glándulas de la nariz y la garganta producen continuamente moco, aproximadamente entre uno y dos cuartos de galón al día. El moco humedece y limpia las membranas nasales, humidifica el aire, atrapa y elimina partículas extrañas inhaladas, y combate infecciones. En la superficie del revestimiento de la mucosa, el latido rítmico de cilios invisibles impulsa el moco hacia atrás, donde luego se traga de manera inconsciente.

La producción de moco está activada por el sistema nervioso autónomo; específicamente, los neuropéptidos colinérgicos son responsables de aumentar la producción de moco. El exceso de moco puede drenar posteriormente hacia las vías respiratorias superiores e inferiores, lo cual, junto con otros irritantes físicos y químicos, puede activar receptores en el tracto respiratorio que dan lugar a una tos protectora fisiológica. En algunos pacientes, se ha descrito la recirculación de moco entre los ostium naturales y accesorios como un mecanismo que perpetúa el goteo posnasal y la rinosinusitis crónica.

Algunos investigadores sostienen que el flujo de moco por la parte posterior de la garganta desde la cavidad nasal es un proceso fisiológico normal que ocurre en todos los individuos sanos. Cuando la cantidad se vuelve excesiva, cuando la consistencia se espesa, o cuando se interrumpen los mecanismos normales de deglución y eliminación, surge la sensación de GPN.

Sistemas Corporales Involucrados

El GPN implica a varios sistemas corporales que interactúan entre sí:

  • Tracto respiratorio superior: La mucosa nasal, los senos paranasales, la nasofaringe y la orofaringe son los principales sitios de sobreproducción y acumulación de moco. La rinosinusitis se caracteriza por la irritación aguda de las fosas nasales y los senos paranasales, mientras que la rinosinusitis crónica (RSC) provoca la destrucción de la membrana mucosa y es más grave y prolongada.
  • Sistema inmunológico: Existen muchas teorías sobre la fisiopatología específica del GPN. Los mecanismos incluyen disfunción ciliar, aumento de la producción de moco e hipersensibilidad secundaria a la inflamación laríngea causada por el reflujo gástrico, entre otros. La patología probablemente es multifactorial, y diferentes componentes desempeñan un papel más significativo en determinados estados de la enfermedad.
  • Sistema nervioso autónomo: La producción de moco está controlada por el sistema nervioso autónomo a través de neuropéptidos colinérgicos. Cuando una persona está nerviosa o estresada, los músculos de la garganta pueden desencadenar espasmos que dan la sensación de tener un nudo en la garganta.
  • Sistema gastrointestinal/digestivo: El GPN puede ser causado por rinitis, sinusitis, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), o por un trastorno de la deglución (como un trastorno de la motilidad esofágica).
  • Vías respiratorias inferiores: En investigaciones con pacientes con asma con variante de tos y asma con predominio de tos, aquellos con síntomas de goteo posnasal presentaron un tiempo significativamente mayor hasta la desaparición de la tos en comparación con quienes no presentaban síntomas de GPN, y el análisis multivariado confirmó que los síntomas de GPN eran factores independientes que prolongaban la duración de la tos.

Presentación y Síntomas

Cuando el cuerpo produce más moco de lo habitual o el moco es más espeso de lo normal, se vuelve más perceptible. El exceso puede salir por las fosas nasales en forma de secreción nasal, o cuando el moco desciende por la parte posterior de la nariz hacia la garganta, se le denomina goteo posnasal. Puede causar dolor de garganta o tos. La inflamación o hinchazón de las fosas nasales provoca la acumulación de goteo posnasal, y el exceso de moco también puede causar congestión.

El GPN a menudo provoca dolor e irritación de garganta. Por lo general, los cultivos de garganta no mostrarán estreptococos ni otras infecciones, pero las amígdalas y otros tejidos glandulares de la garganta pueden inflamarse, causando molestias o la sensación de un nudo en la garganta. La tos característicamente empeora cuando los pacientes se acuestan en posición supina para dormir, tanto por el empeoramiento posicional del drenaje nasal como por una mayor percepción de la irritación en ausencia de las distracciones habituales del día.

En múltiples estudios prospectivos y descriptivos en adultos, se ha demostrado que el SGPN debido a diversas afecciones respiratorias altas es, ya sea solo o en combinación con otras afecciones, la causa más común de tos crónica.

Factores Contribuyentes y Asociados

Rinitis Alérgica

Cuando se está expuesto a alérgenos como el polen, los ácaros del polvo o la caspa de mascotas, la respuesta inmunitaria del cuerpo puede causar una producción excesiva de moco. La rinitis alérgica (RA) puede manifestarse como picazón nasal, estornudos, rinorrea, goteo posnasal, congestión nasal, dolor de garganta, sensación de globo, aclaramiento de garganta y disfonía. La rinitis alérgica perenne es un problema que ocurre durante todo el año, a menudo causado por alérgenos de interiores como el polvo y la caspa de animales, además del polen. En un estudio con 100 pacientes con síndrome de GPN, las causas incluyeron rinitis crónica en el 22 % de los casos, sinusitis crónica o pólipo nasal en el 31 %, rinitis alérgica en el 28 %, vegetaciones adenoideas en el 16 % y nasofaringitis crónica en el 3 %.

Sinusitis

Los bloqueos en las aberturas de los senos paranasales debido a la hinchazón causada por resfriados, gripe o alergias pueden derivar en una infección sinusal aguda. Un resfriado viral que persiste durante 10 días o más puede haberse convertido en una infección sinusal bacteriana, lo cual puede aumentar el goteo posnasal. La sinusitis crónica ocurre cuando los bloqueos sinusales persisten, provocando que el revestimiento de los senos se inflame aún más. Pueden desarrollarse pólipos (crecimientos en la nariz) con la sinusitis crónica, y los pacientes con pólipos tienden a presentar un goteo posnasal irritante y persistente.

Reflujo Gastroesofágico y Laringofaríngeo

Aunque la sinusitis crónica, las alergias y la rinitis crónica son causas más comunes de goteo posnasal, la ERGE puede contribuir cuando los ácidos estomacales fluyen hacia atrás e irritan el esófago. La ERGE es conocida por causar acidez estomacal, pero si el ácido gástrico irrita el esófago, el cuerpo podría reaccionar produciendo moco en exceso. El reflujo desde el estómago también induce los llamados síntomas atípicos o extraesofágicos, incluyendo tos, ronquera, faringitis, laringitis, dolor en el pecho, sinusitis, otitis media, erosiones dentales y trastornos del sueño.

Rinitis No Alérgica (Vasomotora)

La rinitis crónica se refiere a la inflamación prolongada de las fosas nasales, lo cual puede provocar un aumento en la producción de moco y goteo posnasal. Diversos factores pueden desencadenarla, incluyendo alergias, infecciones, la temperatura, la humedad, la luz solar, los cambios de presión barométrica y los irritantes ambientales.

Medicamentos y Factores Hormonales

Ciertos medicamentos, incluidos algunos fármacos para la presión arterial como los inhibidores de la ECA, y las píldoras anticonceptivas, pueden causar goteo posnasal como efecto secundario. Las secreciones delgadas y transparentes pueden deberse a resfriados y gripe, alergias, temperaturas frías, luces brillantes, ciertos alimentos o especias, el embarazo y otros cambios hormonales. Diversos fármacos (incluidas las píldoras anticonceptivas y los medicamentos para la presión arterial alta) y un cartílago nasal irregular también pueden producir un aumento del moco.

Factores Ambientales y Físicos

El aumento de secreciones espesas en invierno a menudo se debe a la sequedad en edificios y hogares con calefacción. Los virus, las infecciones y la inhalación de irritantes, partículas y microorganismos transportados por el aire pueden desencadenar una sobreproducción de moco o un moco más espeso de lo habitual. Un tabique desviado —donde la pared de cartílago entre las fosas nasales está torcida— hace que una fosa nasal sea más pequeña que la otra, lo cual puede impedir que el moco drene adecuadamente y provocar goteo posnasal.

Nutrientes, Hierbas e Ingredientes Naturales

N-Acetilcisteína (NAC)

Mecanismo

La N-acetilcisteína actúa reduciendo la viscosidad del moco al romper los enlaces disulfuro que unen las proteínas presentes en las mucoproteínas. La NAC se introdujo inicialmente como tratamiento para la reducción del moco y se usó ampliamente para afecciones respiratorias crónicas asociadas con la sobreproducción de moco; sin embargo, su mecanismo de acción va más allá de la actividad mucolítica. A diferencia de otros fármacos mucoactivos, se ha encontrado que la NAC exhibe actividad antioxidante, antiinfecciosa y antiinflamatoria en informes preclínicos y clínicos.

Evidencia Científica

La evidencia sobre la eficacia mucolítica y expectorante de la NAC intravenosa es limitada. Un estudio grande, multicéntrico, aleatorizado, controlado, con enmascaramiento del sujeto y del evaluador, evaluó si la NAC intravenosa era superior al placebo y no inferior al ambroxol para mejorar la viscosidad del esputo y la dificultad de expectoración, e incluyó a 333 sujetos hospitalizados de 28 centros en China con enfermedad respiratoria y secreción mucosa anormal. Este se describió como el primer estudio grande y sólido sobre la eficacia de la NAC intravenosa en enfermedades respiratorias con secreción mucosa anormal, proporcionando nueva evidencia para la administración de NAC intravenosa en situaciones clínicas donde se prefiere la vía intravenosa. La NAC posee propiedades inmunomoduladoras pleiotrópicas, la mayoría de las cuales contribuyen a la regresión de las manifestaciones clínicas de enfermedades inflamatorias agudas y crónicas del tracto respiratorio. La evidencia específica sobre la NAC oral para el GPN sigue siendo limitada; gran parte de la investigación clínica existente se centra en afecciones respiratorias inferiores como la EPOC y las bronquiectasias, y los resultados en esos contextos no han sido consistentemente positivos.

Bromelina

Uso Tradicional

La bromelina es una enzima proteolítica derivada de la planta de piña (Ananas comosus). La bromelina ha sido reconocida como un tipo de agente terapéutico seguro y eficaz, y personas de todo el mundo la utilizan para diversas afecciones, como la bronquitis, la sinusitis, la artritis y la inflamación. Su uso en la medicina botánica tradicional se ha centrado en preparaciones a base del tallo de la piña, consumidas para afecciones respiratorias y digestivas.

Evidencia Científica

La bromelina está autorizada como agente terapéutico para la inflamación e hinchazón sinusal y nasal tras operaciones de nariz, oído y garganta por la Comisión E alemana. Un análisis de tres ensayos menores pero bien diseñados mostró que la bromelina ayuda a aliviar los síntomas de las infecciones sinusales. La bromelina podría ser un agente mucolítico importante para la rinitis alérgica, la rinosinusitis y la rinosinusitis grave, al disminuir la producción de prostaglandinas proinflamatorias y reducir la hinchazón en las vías nasales. La bromelina también reduce significativamente la producción de moco y mejora el drenaje.

Una revisión sistemática y metaanálisis publicado en 2023 tuvo como objetivo evaluar la evidencia clínica relativa a la eficacia y la seguridad de la bromelina utilizando CINAHL Complete, MEDLINE, ScienceDirect y Scopus. Incluyó 54 artículos para el resumen cualitativo y 39 para el metaanálisis. La revisión encontró que la bromelina se mantiene en el suero con actividad proteolítica tras su absorción oral, y concluyó que la bromelina puede ser eficaz contra la sinusitis. En un estudio, los niños con sinusitis aguda tratados con bromelina se recuperaron de sus síntomas más rápidamente que quienes recibieron el tratamiento estándar (replicando hallazgos previos), y en otro estudio, el 85 % de los sujetos tratados con bromelina experimentaron un alivio completo de la inflamación nasal, en comparación con el 40 % en el grupo placebo. En general, la evidencia sobre la bromelina para la sinusitis es preliminar y se basa en ensayos pequeños; aún se necesitan ECA más amplios y con suficiente poder estadístico.

Quercetina

Uso Tradicional

La quercetina es un flavonoide de origen vegetal que se encuentra ampliamente en frutas y verduras, incluidas las cebollas rojas, las manzanas, la col rizada (kale) y los tomates. Su uso en la alimentación como medicina está documentado en muchos sistemas tradicionales, aunque ninguna tradición médica antigua específica la designó por su nombre como un compuesto terapéutico independiente; se encontraba como componente de preparaciones a base de plantas utilizadas para afecciones respiratorias y alérgicas.

Evidencia Científica

La quercetina tiene un efecto antiinflamatorio y antihipersensibilidad al prevenir las prostaglandinas y los leucotrienos proinflamatorios mediante la inhibición de las enzimas ciclooxigenasa (COX) y lipoxigenasa (LOX), y se ha utilizado como extracto en diversos ensayos para tratar diferentes enfermedades infecciosas y no infecciosas. También reduce la producción del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) en la inflamación crónica. La rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCcPN) es una enfermedad inflamatoria crónica clínica asociada con una alta heterogeneidad tisular y riesgo de recurrencia posoperatoria. La investigación ha destacado la eficacia beneficiosa de la quercetina contra la rinosinusitis crónica sin pólipos nasales (RSCsPN). Un estudio en modelo animal encontró que la quercetina podría atenuar el desarrollo de la RSCcPN, pero esta evidencia es únicamente preclínica. Debido a que la mayoría de estos estudios se realizaron utilizando quercetina in vitro con altas concentraciones, y los estudios in vivo no pueden usar las mismas dosis, la quercetina mostró un efecto mínimo durante los ensayos clínicos. Por lo tanto, la evidencia en humanos específica sobre el GPN es débil e indirecta.

Vitamina C (Ácido Ascórbico)

Uso Tradicional

Los alimentos ricos en vitamina C (cítricos, escaramujo) se han utilizado en muchas culturas para tratar los síntomas del resfriado y las enfermedades respiratorias altas. La medicina tradicional europea empleó durante mucho tiempo preparaciones de escaramujo (Rosa canina) y de saúco como fuentes de este nutriente para afecciones respiratorias.

Evidencia Científica

Existe un gran número de ensayos de intervención controlados y aleatorizados con ingestas de hasta 1 g de vitamina C. Estos ensayos documentan que las ingestas adecuadas de vitamina C mejoran los síntomas y reducen la duración de las infecciones del tracto respiratorio, incluido el resfriado común. Según el NCCIH, para la mayoría de las personas, la vitamina C no previene los resfriados y solo reduce levemente su duración y gravedad. La vitamina C generalmente se considera segura, excepto cuando se toma en dosis altas. La relevancia de la vitamina C para el GPN es indirecta: como nutriente que apoya la inmunidad de las mucosas e influye en la respuesta inmunitaria ante las afecciones virales y alérgicas que desencadenan la sobreproducción de moco, más que como una intervención mucolítica directa o específica para el GPN.

Zinc

Uso Tradicional

Los compuestos que contienen zinc se han utilizado en diversos sistemas de medicina tradicional para la cicatrización de heridas y las infecciones. Las pastillas de zinc y las preparaciones nasales se popularizaron en el siglo XX, basándose en teorías sobre la actividad antiviral contra el rinovirus.

Evidencia Científica

Los datos disponibles demuestran que un estado adecuado de zinc aumenta la reactividad inmunitaria, y que un suministro inadecuado de zinc puede predisponer a enfermedades infecciosas del tracto respiratorio superior e inferior. Se sabe que el zinc modula la inmunidad antiviral y antibacteriana y regula la respuesta inflamatoria. La deficiencia de zinc provoca falta de formación, activación y maduración de los linfocitos, altera la comunicación intercelular a través de citocinas y debilita la defensa innata del huésped. La deficiencia de zinc también reduce la proliferación de linfocitos y la producción de citocinas Th1, provocando un desequilibrio Th1/Th2. En cuanto a la vía nasal específicamente, el uso intranasal de zinc puede causar anosmia (pérdida del sentido del olfato), la cual puede ser duradera o permanente. En 2009, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) advirtió a los consumidores que dejaran de usar varios productos intranasales de zinc comercializados como remedios para el resfriado, ya que se los había vinculado con casos de anosmia. La base de evidencia sobre el zinc en el GPN específicamente es indirecta; su relevancia radica en ser un cofactor de la defensa inmunitaria respiratoria superior y en reducir la duración de las enfermedades virales que pueden precipitar el GPN.

Vitamina D

Evidencia Científica

La vitamina D es un elemento conocido por ser inmunoestimulante e inmunomodulador, y la eficacia de los suplementos que la contienen para combatir la infección y la inflamación del tracto respiratorio superior se ha demostrado en ensayos clínicos en humanos. A pesar de la sólida evidencia sobre el importante papel de la vitamina D en el sistema inmunitario, los ensayos clínicos han mostrado hallazgos inconsistentes sobre el efecto de la suplementación con vitamina D en las infecciones respiratorias. Una revisión sistemática que incluyó 39 estudios mostró asociaciones significativas entre un estado bajo de vitamina D y un mayor riesgo de infecciones del tracto respiratorio tanto superior como inferior a partir de estudios observacionales; sin embargo, se reportaron resultados contradictorios a partir de los ECA. Ningún estudio clínico examina específicamente la vitamina D en el contexto del GPN como un desenlace discreto.

Saúco (Sambucus nigra)

Uso Tradicional

Las bayas de la planta de saúco negro (Sambucus nigra) se han utilizado tradicionalmente para tratar los síntomas del resfriado y la gripe. Según el NCCIH, el saúco se utiliza tradicionalmente en la medicina herbal occidental para aliviar los síntomas de la gripe y la inflamación leve del tracto respiratorio superior.

Evidencia Científica

Un metaanálisis de 2019 que incluyó cuatro estudios encontró que la suplementación con saúco negro (Sambucus nigra) fue significativamente eficaz para reducir la duración total y la gravedad de los síntomas respiratorios superiores, en comparación con el placebo. Un ensayo controlado, aleatorizado y doble ciego de 2016 que evaluó el saúco en viajeros aéreos sugirió que el saúco podría reducir la duración y la gravedad de los síntomas del resfriado. Un número reducido de estudios ha evaluado el saúco para resfriados, gripe y otras infecciones respiratorias altas, y se ha investigado poco sobre otros usos. Algunas investigaciones preliminares sugieren que el saúco podría aliviar los síntomas de la gripe, los resfriados u otras infecciones respiratorias altas. El saúco es un complemento plausible y respaldado por evidencia para las infecciones respiratorias, con la señal clínica más sólida en la influenza y las infecciones del tracto respiratorio superior (IRTS, por sus siglas en inglés: URTI). Su relevancia para el GPN es indirecta —al reducir la duración y la gravedad de las infecciones que desencadenan la sobreproducción de moco— y ningún ensayo clínico ha examinado específicamente el saúco para el GPN como criterio de valoración principal. Las bayas de saúco crudas y sin madurar, así como otras partes del árbol de saúco, como las hojas y los tallos, contienen sustancias tóxicas (por ejemplo, sambunigrina) que pueden causar náuseas, vómitos y diarrea; la cocción elimina esta toxina.

Factores Dietéticos y de Estilo de Vida

Hidratación

Muchas personas, especialmente las de mayor edad, necesitan más líquidos para diluir las secreciones. Beber más agua, eliminar la cafeína y, de ser posible, evitar los diuréticos (medicamentos que eliminan líquido del cuerpo aumentando la micción) ayudará. Una ingesta adecuada de líquidos es una de las medidas de apoyo mencionadas de manera más constante en las fuentes de otorrinolaringología e institucionales para el manejo de las secreciones espesas asociadas con el GPN.

Irrigación Nasal con Solución Salina

Las irrigaciones nasales con solución salina alivian las secreciones espesadas. Las irrigaciones nasales pueden aliviar las secreciones espesadas y pueden realizarse de dos a cuatro veces al día, ya sea con un dispositivo de ducha nasal o un irrigador oral (water pik) con una boquilla de irrigación nasal. La irrigación con solución salina se analiza de manera constante en la literatura otorrinolaringológica como un complemento práctico para el manejo del moco. Una revisión Cochrane sobre la irrigación nasal con solución salina para las infecciones agudas del tracto respiratorio superior se cita entre los resúmenes institucionales de referencia sobre enfoques complementarios.

Alérgenos Dietéticos y Lácteos

Las secreciones espesas en invierno a menudo se deben a la sequedad en espacios con calefacción. También pueden originarse por infecciones sinusales o nasales y alergias, especialmente a alimentos como los productos lácteos. Sin embargo, la relación entre los lácteos y la producción de moco no es sencilla. Los lácteos no generan moco en todas las personas; las reacciones varían, y la evidencia general no respalda a los lácteos como un productor generalizado de moco.

Dieta y Manejo del Reflujo Gastroesofágico

Cuando el GPN está asociado con la ERGE o el reflujo laringofaríngeo, el manejo dietético del reflujo es un enfoque respaldado en la literatura institucional. Los enfoques de manejo del reflujo gastroesofágico incluyen elevar la cabecera de la cama entre 15 y 20 centímetros (seis a ocho pulgadas), evitar alimentos y bebidas al menos tres horas antes de acostarse, perder peso y eliminar el alcohol y la cafeína de la dieta.

Alimentos Picantes

Las temperaturas frías, los cambios de clima y la sequedad en el aire, las luces brillantes y los alimentos picantes se encuentran entre los factores señalados por Cleveland Clinic como causas contribuyentes del goteo posnasal. Los alimentos picantes pueden aumentar temporalmente las secreciones nasales mediante un mecanismo neurogénico (rinorrea no alérgica, provocada por estímulos), un efecto bien reconocido clínicamente aunque el mecanismo subyacente aún no esté completamente dilucidado en la evidencia de ECA específica sobre el GPN.

Factores Ambientales y de Estilo de Vida

En los casos en que el GPN es causado por rinitis alérgica o rinitis irritativa, evitar los alérgenos o factores irritantes como la caspa, el humo de cigarrillo y los productos de limpieza puede ser beneficioso. Fuentes institucionales han señalado que el humo, la contaminación y los olores fuertes pueden irritar las fosas nasales y aumentar la producción de moco. La postura al dormir también importa: el reflejo de deglución disminuye durante el sueño, lo que da lugar a la acumulación de goteo posnasal en la entrada del esófago. Durante el sueño, el reflejo de la tos también disminuye, lo que puede provocar un flujo secundario de goteo posnasal hacia la tráquea.

Resumen de la Fortaleza de la Evidencia

  • Irrigación nasal con solución salina: Respaldada de manera constante por fuentes institucionales (ENT Health, AAO-HNS) y mencionada en revisiones Cochrane sobre infecciones del tracto respiratorio superior; práctica y de bajo riesgo.
  • Bromelina: La más directamente relevante; autorizada por la Comisión E alemana para la hinchazón nasal relacionada con la sinusitis; respaldada por una revisión sistemática y metaanálisis de 2023 sobre la sinusitis, con evidencia clínica preliminar positiva. Los ensayos son pequeños, y la evidencia específica sobre el GPN (a diferencia de la sinusitis) sigue siendo indirecta.
  • NAC: Evidencia mecanicista y clínica sólida como mucolítico para las secreciones respiratorias en pacientes hospitalizados con enfermedad respiratoria; la evidencia sobre la suplementación oral en contextos ambulatorios o específicos del GPN es limitada.
  • Quercetina: Evidencia preclínica (in vitro y en modelo animal) de efectos antiinflamatorios en el tejido nasal; la evidencia clínica en humanos es mínima y los tamaños del efecto en los ensayos clínicos han sido débiles.
  • Saúco: Evidencia clínica modesta para reducir la duración y la gravedad de los síntomas respiratorios superiores; la relevancia para el GPN es indirecta. El metaanálisis más grande incluyó solo 180 participantes.
  • Vitamina C y zinc: Funciones bien documentadas en la inmunidad respiratoria superior; la evidencia sobre la reducción de la duración del resfriado está establecida, pero la evidencia específica sobre el GPN es indirecta. El zinc intranasal está contraindicado debido al riesgo de anosmia.
  • Vitamina D: La evidencia epidemiológica vincula los niveles bajos con un mayor riesgo de infección respiratoria; los hallazgos de los ECA sobre la suplementación son inconsistentes.
  • Hidratación, evitación de alérgenos, manejo del reflujo y cese del tabaquismo: Recomendados de manera constante en fuentes institucionales y clínicas de otorrinolaringología; no están sujetos a ECA específicos, pero representan una atención de apoyo estándar.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Irrigación nasal con solución salina (neti pot): La irrigación nasal con solución salina consiste en usar una solución de agua con sal para lavar las fosas nasales mediante un neti pot o una jeringa nasal. Esta práctica puede ayudar a eliminar el exceso de moco y reducir el goteo posnasal, particularmente en personas con sinusitis crónica. Mezcle 1/4–1/2 cucharadita de sal no yodada en una taza de agua destilada tibia y enjuague cada fosa nasal una o dos veces al día.
Remedio 2
Inhalación de vapor: Inhalar vapor tibio y húmedo ayuda a aflojar la mucosidad espesa y calma las fosas nasales irritadas. Puedes inclinarte sobre un recipiente con agua caliente con una toalla cubriéndote la cabeza, o simplemente sentarte en un baño lleno de vapor con la ducha caliente encendida. Agregar unas gotas de aceite esencial de menta o eucalipto al agua puede potenciar el efecto descongestionante.
Remedio 3
Manténgase bien hidratado con líquidos tibios: Beber abundantes líquidos —especialmente líquidos tibios como infusiones de hierbas, caldos y agua caliente con limón— ayuda a diluir la mucosidad, haciéndola menos irritante y más fácil de drenar. Los líquidos tibios también humedecen las fosas nasales y favorecen la función inmunitaria. Procure tomar líquidos tibios a sorbos a lo largo del día y limitar las bebidas con cafeína o frías.
Remedio 4
Té de jengibre: El jengibre es muy valorado en la salud natural por sus propiedades antiinflamatorias y descongestionantes, que pueden ayudar a aliviar las fosas nasales irritadas y reducir la congestión asociada con el goteo posnasal. Deje en infusión unas rodajas de raíz de jengibre fresco en agua caliente durante 10 minutos, agregando miel y limón de manera opcional, y beba 2 a 3 tazas al día.
Remedio 5
Miel cruda y canela: Tanto la miel cruda como la canela poseen propiedades antibacterianas naturales que pueden ayudar a tratar el goteo posnasal asociado con infecciones respiratorias altas. El uso de miel orgánica cosechada localmente es especialmente valorado en la salud natural, ya que puede contener pequeñas cantidades de alérgenos locales que ayudan al cuerpo a desarrollar tolerancia con el tiempo. Combine una cucharada de miel cruda con una pizca de canela y tómela dos veces al día.
Remedio 6
Eleve la Cabeza Mientras Duerme: Mantener la cabeza ligeramente elevada durante la noche permite que la gravedad ayude al drenaje de la mucosidad en lugar de dejar que se acumule y gotee por la garganta. Apoye su almohada contra la cabecera o apile dos almohadas para lograr una inclinación suave. Este simple ajuste de posición puede reducir significativamente la irritación de garganta y la tos nocturnas causadas por el goteo posnasal.
Remedio 7
Usa un Humidificador en Interiores: El aire seco en interiores —especialmente durante los meses de invierno— puede espesar la mucosidad y empeorar el goteo posnasal. Usar un humidificador de niebla fría en tu habitación o sala de estar devuelve humedad al aire, manteniendo las fosas nasales más cómodas y facilitando la eliminación de la mucosidad. Limpia el humidificador con regularidad para evitar la acumulación de moho y bacterias.
Remedio 8
Reducir o Eliminar los Lácteos y Alimentos que Generan Mucosidad: Los productos lácteos como la leche, el queso y el helado están tradicionalmente asociados con una mayor producción o espesamiento de la mucosidad, y pueden empeorar el goteo posnasal en personas sensibles. Reducir o eliminar temporalmente los lácteos de la dieta, junto con los alimentos azucarados y refinados, es un enfoque dietético fundamental en la salud natural para manejar el exceso de mucosidad. Reemplácelos con alternativas de origen vegetal y observe si los síntomas mejoran en un período de 2 a 4 semanas.
Remedio 9
Cúrcuma y especias antiinflamatorias en la dieta: La cúrcuma contiene curcumina, un compuesto con propiedades antiinflamatorias bien establecidas que puede ayudar a reducir la inflamación en las fosas nasales y los senos paranasales. Incorpora cúrcuma, ajo y otras especias de propiedades cálidas en las comidas diarias —como en sopas, guisos y leche dorada— para favorecer suavemente un entorno respiratorio menos reactivo y menos propenso a la producción de moco.
Remedio 10
Gárgaras de agua con sal: Hacer gárgaras con agua tibia y sal es un remedio natural de uso tradicional para aliviar la irritación de la garganta y eliminar el exceso de moco que ha escurrido por la parte posterior de la garganta. Disuelva aproximadamente 1/2 cucharadita de sal marina en una taza de agua tibia y haga gárgaras durante 30 a 60 segundos, luego escupa el agua. Repetir esto 2 a 3 veces al día puede aliviar la molestia en la garganta y ayudar a eliminar el moco acumulado.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar goteo posnasal.
  • BoswelliaCientífico

    La resina de Boswellia serrata contiene ácidos boswélicos que inhiben la 5-lipoxigenasa, reduciendo la síntesis de leucotrienos, un mediador clave de la inflamación de la mucosa nasal y de la hipersecreción de moco en la rinitis. La evidencia clínica respalda su uso en la rinitis alérgica perenne y la sinusitis crónica. Un estudio aleatorizado de casos y controles de 2023 (PMC10142908) encontró que un suplemento que contenía Boswellia redujo significativamente la rinorrea y la hiperemia nasal en pacientes con sinusitis crónica en comparación con el control con esteroide solo.

  • Los ácidos boswélicos son los constituyentes triterpénicos activos de Boswellia serrata que inhiben selectivamente la 5-lipoxigenasa, reduciendo los leucotrienos proinflamatorios que provocan el edema de la mucosa nasal y la hipersecreción de moco en la rinitis. La evidencia clínica de ensayos sobre sinusitis crónica muestra una reducción de la rinorrea y la inflamación mucosa cuando se utilizan formulaciones de ácidos boswélicos como tratamiento adyuvante. Esta evidencia mecanística y clínica es la misma que la correspondiente a la resina de Boswellia.

  • bromelainaCientífico

    La bromelina, una enzima proteolítica extraída de la piña, reduce la inflamación de la mucosa nasal y fluidifica las secreciones mucosas implicadas en el goteo posnasal. Múltiples estudios clínicos documentan una recuperación más rápida de los síntomas de sinusitis, incluida la secreción nasal, en comparación con tratamientos estándar o placebo. Un estudio piloto de 2014 en pacientes con rinosinusitis crónica mostró una mejora en las puntuaciones totales de síntomas y en las puntuaciones de rinoscopia. Un estudio de casos y controles de 2023 publicado en PMC encontró una reducción significativa de la rinorrea y la hiperemia nasal cuando se añadió bromelina a la terapia estándar.

  • tusílagoCientífico

    El extracto de petasita (Petasites hybridus), estandarizado en petasinas, es uno de los tratamientos herbales con mayor validación clínica para la rinitis alérgica, una causa importante de goteo posnasal. Múltiples ECA muestran que su eficacia es comparable a la de los antihistamínicos de segunda generación (cetirizina) para reducir la rinorrea, los estornudos y la congestión nasal. Un estudio posterior a la comercialización con 580 pacientes encontró una mejora del 90% en los síntomas de la rinitis alérgica estacional (RAE), incluida la rinorrea.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina, el principal polifenol bioactivo de la cúrcuma, reduce los síntomas de la rinitis alérgica, incluyendo la rinorrea y la congestión nasal asociadas con el goteo posnasal. Un estudio piloto publicado en Annals of Allergy, Asthma & Immunology encontró que la curcumina redujo la resistencia al flujo de aire nasal y mejoró los estornudos y la secreción nasal en pacientes con rinitis alérgica perenne. Su mecanismo involucra la inhibición de NF-κB y la reducción de la producción de citocinas Th2 que impulsan la hipersecreción de moco.

  • eucaliptoCientífico

    El aceite de eucalipto y su principal compuesto activo, el 1,8-cineol (eucaliptol), cuentan con evidencia clínica sólida para reducir la producción de moco y la inflamación nasal en la rinosinusitis. Un ECA controlado con placebo en 152 pacientes con rinosinusitis aguda mostró que las cápsulas de 1,8-cineol (600 mg/día durante 7 días) redujeron significativamente las puntuaciones sumatorias de síntomas, incluidas la secreción y la obstrucción nasal. Modelos ex vivo confirman que el cineol reduce la expresión génica de mucinas (MUC2, MUC19) en el tejido nasal.

  • jengibreCientífico

    Se ha demostrado en un ensayo controlado, aleatorizado y doble ciego (BMC Complementary Medicine and Therapies, 2020) que el extracto de jengibre es igualmente eficaz que la loratadina para reducir las puntuaciones totales de síntomas nasales en pacientes con rinitis alérgica. Durante 6 semanas en 72 participantes, el jengibre mejoró la rinorrea, la congestión nasal, los estornudos y la calidad de vida. Sus compuestos activos (gingeroles, shogaoles, zingeronas) actúan como agentes antiinflamatorios y antihistamínicos naturales.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un agente mucolítico que rompe directamente los enlaces disulfuro de las glucoproteínas del moco, reduciendo la viscosidad y mejorando el aclaramiento mucociliar. Un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo confirmó que la NAC mejoró significativamente el tiempo de aclaramiento mucociliar nasal (p=0.021) frente al placebo. La NAC también reduce la formación de biopelículas e inhibe las citocinas proinflamatorias, lo que la hace relevante para el goteo posnasal crónico y relacionado con infecciones.

  • OrtigaCientífico

    La ortiga (Urtica dioica) se ha utilizado tradicionalmente y ha sido estudiada clínicamente para la rinitis alérgica, una causa primaria del goteo posnasal. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo (PMC5963652) en 40 pacientes con rinitis alérgica perenne mostró una mejora significativa en las puntuaciones de síntomas SNOT-22 y una reducción en el recuento de eosinófilos nasales con el extracto de raíz de ortiga. Sus mecanismos incluyen el antagonismo de la histamina y la inhibición de las enzimas COX-1/COX-2.

  • quercetinaCientífico

    La quercetina, un flavonoide presente en muchas plantas, inhibe la degranulación de los mastocitos y la liberación de histamina, lo que reduce directamente los síntomas de la rinitis alérgica, incluyendo la rinorrea y el goteo posnasal. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 2022 demostró que los suplementos que contienen quercetina mejoraron significativamente las puntuaciones de secreción nasal y las medidas de calidad de vida relacionadas con la alergia en comparación con el placebo. Una revisión sistemática de 2025 (PRISMA, 18 estudios) confirmó la evidencia preclínica y clínica emergente sobre su papel en la rinitis alérgica.

  • vitamina DCientífico

    La vitamina D desempeña un papel inmunomodulador en la defensa de la mucosa respiratoria superior y ha sido estudiada clínicamente como tratamiento adyuvante para la sinusitis crónica y el goteo posnasal asociado a rinitis. Un ECA de 2023 (PMC10142908, n=60) encontró que un suplemento que contenía vitamina D y Boswellia redujo significativamente la rinorrea en la sinusitis crónica en comparación con el esteroide nasal solo. La deficiencia de vitamina D está asociada con una mayor gravedad de la rinitis alérgica y la sinusitis.

  • ZincCientífico

    El zinc respalda la defensa inmunitaria en la mucosa de las vías respiratorias superiores y se ha utilizado en formulaciones nutracéuticas clínicas que redujeron significativamente los síntomas nasales, incluida la rinorrea, en infecciones de las vías respiratorias superiores. Un ensayo clínico simple ciego (Healthcare, 2022) encontró que un suplemento que contenía Boswellia, bromelina, zinc y magnesio mejoró los hallazgos nasales y redujo la duración de la infección. El zinc también inhibe la replicación rinoviral, una causa común del goteo posnasal.

  • vara de oroTradicional

    La clasificación tradicional de la vara de oro como hierba anticatarral abarca el goteo posnasal como manifestación del catarro de las vías respiratorias superiores. Las tradiciones herbolarias europeas y norteamericanas la utilizan para reducir la hipersecreción mucosa de las fosas nasales. No se han realizado estudios clínicos que aborden específicamente el goteo posnasal.

  • rábano picanteTradicional

    El rábano picante se ha usado tradicionalmente para estimular y despejar la congestión sinusal, incluidas afecciones asociadas con el goteo posnasal. Los vapores pungentes de AITC provocan una estimulación inmediata de la secreción nasal y la lagrimeo. Este efecto mucolítico y descongestionante constituye la base mecanística, aunque no existen ensayos clínicos que aborden específicamente el goteo posnasal.

  • hisopoTradicional

    El hisopo se menciona en la tradición herbal para el catarro nasofaríngeo y el exceso de mucosidad, afecciones que subyacen al goteo posnasal. Sus acciones antiespasmódica y expectorante sobre las membranas mucosas forman parte de su uso respiratorio clásico.

  • Aceite de mentolTradicional

    El efecto refrescante del mentol sobre las vías nasales se ha utilizado históricamente para aliviar el goteo posnasal y las molestias asociadas. La evidencia clínica es indirecta, derivada de estudios que muestran que el mentol mejora la sensación de flujo de aire nasal durante la congestión y los síntomas de resfriado, pero no existen ensayos específicos sobre el goteo posnasal.

  • GordoloboTradicional

    El gordolobo se utiliza tradicionalmente para afecciones catarrales que implican secreciones excesivas o espesas de las membranas mucosas que drenan por la garganta. Sus acciones expectorantes y descongestionantes están bien documentadas en la herbolaria tradicional. No se han realizado ensayos clínicos que aborden específicamente el goteo posnasal.

  • MentaTradicional

    La menta (Mentha piperita) y su compuesto activo, el mentol, se utilizan ampliamente de forma tradicional para aliviar la sensación de congestión nasal y goteo posnasal. El mentol activa los receptores de frío TRPM8 en las fosas nasales, generando una sensación refrescante de mejora del flujo de aire. Si bien no reduce físicamente la mucosidad, es un remedio sintomático de alivio bien establecido en la herbolaria, el ayurveda y la medicina tradicional europea para la congestión nasal y la rinitis.

  • La raíz de Platycodon se clasifica en la MTC como una hierba transformadora de flema y expectorante de mucosidad, y se ha utilizado para tratar la producción excesiva de mucosidad en las vías respiratorias superiores. Se ha demostrado in vitro que la platicodina D inhibe la expresión de citocinas inflamatorias y mucosidad inducida por IL-13 en células epiteliales nasales. No se ha realizado ningún ensayo clínico dirigido específicamente al goteo posnasal.

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