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crisina

Condiciones de Salud24
Tabla de contenidos

Otros Nombres

4H-1-Benzopyran-4-one, 5,7-dihydroxy-2-phenyl-4H-1-Benzopyran-4-one, 5,7-dihydroxy-2-phenyl- (9CI)5,7-bis(oxidanyl)-2-phenyl-chromen-4-one5,7-Chrysin5,7-DHF5,7-dihydroxy-2-phenyl-1-benzopyran-4-one5,7-dihydroxy-2-phenyl-4-chromenone5,7-Dihydroxy-2-phenyl-4H-1-benzopyran-4-one5,7-dihydroxy-2-phenyl-4H-benzo[b]pyran-4-one5,7-Dihydroxy-2-phenyl-4H-chromen-4-on5,7-Dihydroxy-2-phényl-4H-chromén-4-one5,7-Dihydroxy-2-phenyl-4H-chromen-4-one5,7-DihydroxyflavoneChrysineChrysinic acidFlavone XFlavone, 5,7-dihydroxy-Galangin flavanoneGalangine flavanoneNSC 407436

Sinopsis

Crisina (5,7-Dihidroxiflavona): Una Referencia Integral

1. Identidad: Nombre Químico, Clasificación y Fuentes Naturales

1.1 Identidad Química

La crisina, también llamada 5,7-dihidroxiflavona, es una flavona presente en la miel, el propóleo, las flores de la pasión Passiflora caerulea y Passiflora incarnata, y en Oroxylum indicum. Es un flavonoide de origen natural en el que los dos grupos hidroxilo se ubican en las posiciones 5 y 7, con un peso molecular de 254.24 g/mol y la fórmula química C₁₅H₁₀O₄. La crisina pertenece a la clase de las dihidroxiflavonas, caracterizadas por grupos hidroxilo unidos únicamente al anillo aromático A —específicamente en las posiciones 5 y 7—, lo que la distingue de otras flavonas.

La crisina, que posee el omnipresente esqueleto de flavona de 15 carbonos, es uno de los componentes bioactivos más importantes de diversas frutas, verduras e incluso hongos. Tiene una estructura química común, compuesta por dos anillos fusionados, A y C, y un anillo fenilo, B, unido a la segunda posición del anillo C. Cabe destacar que, a diferencia de muchos flavonoides, la crisina contiene grupos hidroxilo únicamente en el anillo A (5,7-dihidroxilo) y no presenta sustituyentes en el anillo B.

Dentro de la familia más amplia de los flavonoides, que también incluye flavonoles y flavanonas, la crisina destaca particularmente por su estructura química singular y sus efectos farmacológicos específicos. Estos efectos abarcan propiedades antioxidantes, neuroprotectoras y antiinflamatorias significativas, todas las cuales han despertado un interés científico creciente.

1.2 Fuentes Naturales

La crisina se encuentra en la miel, el propóleo, las flores de la pasión Passiflora caerulea y Passiflora incarnata, en Oroxylum indicum, zanahorias, manzanilla, numerosas frutas y en hongos, como el hongo Pleurotus ostreatus. La crisina (5,7-dihidroxiflavona) es un flavonoide aislado de plantas como Passiflora coerulea, Passiflora incarnata y Matricaria chamomilla. Se ha demostrado que la crisina es el ingrediente principal de algunas plantas medicinales, como Radix scutellariae, Lactarius deliciosus y Passiflora incarnata.

La cantidad de crisina en la miel proveniente de diversas fuentes vegetales es de aproximadamente 0.2 mg por 100 g, y la crisina se encuentra típicamente en cantidades más altas en el propóleo que en la miel. Un estudio de 2010 encontró que la cantidad de crisina fue de 0.10 mg/kg en miel de mielada y de 5.3 mg/kg en mieles de bosque.

La crisina es mayormente insoluble en agua, pero se disuelve en solventes orgánicos. En las plantas, tiende a concentrarse en el polen, la corteza y las partes aéreas.

1.3 Preparaciones Comerciales y Formas de Dosificación

La crisina es un ingrediente presente en suplementos dietéticos. Está disponible comercialmente en varias formas. La crisina suele incorporarse en sistemas de liberación a nanoescala (niosomas, nanopartículas lipídicas, nanovesículas), que mejoran su solubilidad y eficacia en el tratamiento de cánceres, enfermedades neurodegenerativas e infecciones. La síntesis de ésteres y amidas de crisina con diversos grupos funcionales aumenta la estabilidad metabólica y la biodisponibilidad, según lo confirman estudios preclínicos en modelos animales de enfermedades metabólicas y relacionadas con el cáncer.

Las nanoformulaciones de polifenoles, incluida la crisina, se elaboran mediante diversos métodos de transporte, como liposomas y nanocápsulas. Un ensayo cruzado aleatorizado proporcionó la primera evidencia clínica de que una formulación micelar de crisina-quercetina-rutina (LMC) puede superar la escasa biodisponibilidad de la crisina nativa, logrando un aumento de aproximadamente 2 a 3 veces en la exposición sistémica y una mayor permeabilidad intestinal.

2. Uso Tradicional e Histórico

Si bien la crisina en sí no fue aislada ni nombrada hasta el análisis fitoquímico moderno, sus fuentes naturales tienen una larga historia en la medicina tradicional, particularmente las especies de Passiflora (pasiflora) y los productos derivados de las abejas, como el propóleo y la miel. La crisina, un flavonoide natural, se encontraba comúnmente en el propóleo y la miel, y se utilizaba tradicionalmente en la medicina herbal.

La miel y el propóleo, dos de las fuentes naturales más ricas en crisina, tienen historias de uso milenarias en múltiples culturas. Una de las fuentes naturales más ricas en crisina es el propóleo, una mezcla resinosa recolectada por las abejas de los brotes de los árboles y utilizada en productos de la colmena. El propóleo se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional debido a su rico contenido en flavonoides, incluida la crisina.

Las especies de pasiflora, que representan la principal fuente botánica de crisina, fueron centrales en las tradiciones medicinales indígenas. La pasiflora se ha utilizado durante siglos en la medicina herbal tradicional, especialmente por culturas nativas americanas y sudamericanas, donde se valoraba por sus efectos calmantes y se usaba para tratar la ansiedad, el insomnio y los trastornos nerviosos.

En las tradiciones herbolarias europeas, la pasiflora entró en uso generalizado hace varios siglos. En la tradición herbolaria europea, el té de pasiflora se utilizaba como tónico calmante nocturno, y la manzanilla se infusionaba para aliviar los problemas digestivos y favorecer la digestión, prácticas que siguen siendo comunes en la actualidad.

Es importante señalar que los usuarios históricos no empleaban la crisina como compuesto aislado. Las preparaciones tradicionales involucraban extractos de la planta entera, decocciones, infusiones y productos derivados de las abejas, cuya actividad medicinal se atribuía a mezclas complejas de constituyentes, siendo la crisina uno de los muchos fitoquímicos presentes. La crisina como entidad química discreta fue aislada y caracterizada por primera vez mediante métodos fitoquímicos modernos en el siglo XX.

3. Constituyentes Clave y Mecanismos de Acción

3.1 Base Estructural de la Actividad

La actividad biológica de la crisina se atribuye principalmente a la presencia de grupos hidroxilo, que facilitan la neutralización de radicales libres y la modulación de las vías de señalización intracelular. La captación celular de la crisina y otros flavonoides ocurre principalmente mediante difusión pasiva; sin embargo, ciertas formas pueden transportarse a través de proteínas transportadoras específicas asociadas a la membrana.

3.2 Mecanismos Antioxidantes

La capacidad antioxidante de la crisina deriva directamente de su estructura polifenólica. Se ha demostrado que la crisina es un flavonoide muy potente que actúa a través de un gran número de actividades farmacológicas, incluyendo actividad antiasmática mediante la supresión de la óxido nítrico sintasa inducible (iNOS) y del factor nuclear kappa B (NF-κB), inhibición de la histona desacetilasa y de las ADN topoisomerasas, actividad cardioprotectora al mejorar la recuperación funcional postisquémica, actividad antiinflamatoria mediante el bloqueo de la liberación de histamina y la expresión de citocinas proinflamatorias, prevención de la osteoporosis mediante la activación del receptor de estrógenos/proteína cinasa activada por mitógenos, y actividad anticancerígena al favorecer la muerte celular inducida por el ligando inductor de apoptosis relacionado con el factor de necrosis tumoral (TNF, por su sigla en inglés) (TRAIL).

3.3 Mecanismos Antiinflamatorios

La crisina demuestra acción antiinflamatoria a través de varios mecanismos: suprime la ciclooxigenasa-2 (COX-2), una enzima involucrada en la síntesis de prostaglandinas que promueve la inflamación; inhibe la fosforilación y degradación de IκB-α, así como la translocación de NF-κB, y reduce los niveles de TNF-α e IL-1β al inhibir la expresión de NF-κB.

La crisina actúa sobre diversos objetivos moleculares y modula distintas vías de señalización de la inflamación (NF-κB, PXR, TBK1) y del metabolismo celular (AMPK/AKT/ERK/PPAR).

3.4 Mecanismos Anticancerígenos

La capacidad de la crisina para combatir el cáncer surge de sus mecanismos de acción multifacéticos, que incluyen la iniciación de la apoptosis y la inhibición de la proliferación, la angiogénesis, la metástasis y la progresión del ciclo celular. En muchos estudios, se ha demostrado que la crisina suprime la expresión de citocinas proinflamatorias y la liberación de histamina, regula a la baja el factor nuclear kappa B (NF-κB), la ciclooxigenasa 2 (COX-2) y la óxido nítrico sintasa inducible (iNOS), regula al alza las vías apoptóticas, inhibe la angiogénesis y la formación de metástasis, suprime las ADN topoisomerasas y la histona desacetilasa, y regula a la baja el factor de necrosis tumoral α (TNF-α) y la interleucina 1β (IL-1β).

3.5 Mecanismos Neuroprotectores

Se ha reportado que la crisina ejerce efectos neuroprotectores a través de diferentes mecanismos, incluyendo funciones antioxidantes, antiinflamatorias y antiapoptóticas, inhibición de la MAO y propiedades miméticas del GABA. En estructuras cerebrales como el hipocampo, la corteza prefrontal, el núcleo del rafe y el estriado, involucradas en la fisiopatología de los trastornos de ansiedad y depresión, se ven afectadas diversas actividades neurofarmacológicas, incluyendo la activación de sistemas de neurotransmisores (gabaérgico, serotoninérgico, dopaminérgico y noradrenérgico), factores neurotróficos como el factor neurotrófico derivado del cerebro y el factor de crecimiento nervioso, y ciertas vías de señalización.

3.6 Inhibición de la Aromatasa

La crisina, 5,7-dihidroxiflavona, es un potente inhibidor de la enzima aromatasa, que convierte los andrógenos en estrógenos. Cuando se añadieron 40 nM de androstenediona como sustrato, 0.5 μM de crisina pudo inhibir el 50 por ciento de la concentración de aromatasa (IC₅₀), y los valores de Ki de la crisina fueron de 0.26 μM. Sin embargo, como se detalla en la Sección 5 a continuación, esta potencia in vitro no se traduce en efectos clínicos significativos tras la administración oral.

4. Biodisponibilidad y Farmacocinética

Los efectos de la crisina dependen de su biodisponibilidad y solubilidad. Tras la ingesta oral en humanos, la crisina presenta baja biodisponibilidad y excreción rápida.

La baja solubilidad acuosa, el metabolismo rápido mediado por UGT y SULT, y la excreción eficiente mediante transportadores de eflujo, incluyendo BCRP y MRP2, son las principales razones que causan la escasa biodisponibilidad sistémica de la crisina.

El primer estudio farmacocinético sistemático en humanos fue particularmente informativo: este estudio respalda la opinión de que la biodisponibilidad de la crisina, y posiblemente de otros flavonoides, en humanos es muy baja, debido al extenso metabolismo intestinal presistémico. La disposición y el metabolismo de una dosis oral de crisina se determinaron en siete voluntarios humanos mediante mediciones en plasma, orina y heces. La administración a voluntarios humanos de 400 mg de crisina en una sola dosis resultó en una extensa unión a proteínas plasmáticas (>99%) y una biodisponibilidad oral de 0.003–0.02%.

Tras la absorción, la crisina se convierte extensamente mediante metabolismo de fase II en crisina 7-O-sulfato y crisina 7-O-glucurónido. Se reporta que el sulfato de crisina es el metabolito circulante predominante, superando a menudo las concentraciones de la crisina original en aproximadamente 30 veces in vivo. Se cree que estos conjugados tienen actividad biológica limitada, lo que sugiere que las estrategias que incrementan la exposición sistémica de la crisina intacta podrían potenciar su potencial terapéutico.

La crisina se disuelve mal en los fluidos corporales, lo cual constituye el primer paso esencial para una absorción efectiva. La pequeña cantidad de crisina que logra absorberse se metaboliza de inmediato y de forma extensa en los intestinos y el hígado. Esto conduce a la formación de metabolitos inactivos o mucho menos activos (glucurónidos y sulfatos) antes de que el compuesto llegue al torrente sanguíneo.

La crisina tiene una absorción intestinal deficiente, y su concentración máxima en suero es de 12 a 64 nM.

Aunque la biodisponibilidad sistémica es muy baja, debido a un reciclaje enterohepático eficiente facilitado por el metabolismo de fase II y el eflujo, la biodisponibilidad de la crisina en el tracto gastrointestinal inferior es relativamente alta. Esto sugiere que la crisina podría tener mayor utilidad para las enfermedades del tracto gastrointestinal que para las afecciones sistémicas.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

Una observación crítica y general se aplica a todas las áreas descritas a continuación: la mayoría de los resultados más impresionantes respecto a las propiedades anticancerígenas, antiinflamatorias o neuroprotectoras de la crisina provienen de estudios en líneas celulares (in vitro) o modelos animales (in vivo). Estos estudios a menudo utilizan concentraciones altas o vías de administración especiales (por ejemplo, inyecciones) que eluden el problema de la biodisponibilidad. Sin embargo, faltan ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad que confirmen estos beneficios en humanos tras la suplementación oral estándar.

5.1 Potenciación de la Testosterona e Inhibición de la Aromatasa

La crisina es popular entre atletas y culturistas como supuesto inhibidor natural de la aromatasa, destinado a bloquear la conversión de testosterona en estrógeno. Sin embargo, los estudios clínicos en humanos no han confirmado esta eficacia. Se ha demostrado que la ingesta oral de crisina no afecta significativamente los niveles de estrógeno o testosterona, lo cual resulta directamente de su mínima biodisponibilidad.

Hasta 2016, no existía uso clínico de la crisina, ni evidencia de su efecto sobre los niveles de testosterona. La investigación mostró que la crisina administrada por vía oral no tiene actividad clínica como inhibidor de la aromatasa.

Un estudio clínico examinó los niveles de testosterona urinaria: Gambelunghe et al. realizaron un estudio para examinar el efecto de la crisina sobre los niveles de testosterona urinaria en hombres de 25 a 30 años. Los resultados de dicho estudio no demostraron que la inhibición de la aromatasa observada in vitro se traduzca en cambios hormonales clínicamente significativos, lo cual es consistente con el problema de biodisponibilidad.

Fuerza de la evidencia: La evidencia in vitro de inhibición de la aromatasa está bien establecida; sin embargo, la evidencia clínica en humanos es negativa. La discrepancia se atribuye a la biodisponibilidad oral casi nula de la crisina.

5.2 Ansiedad y Efectos sobre el Sistema Nervioso Central

Los efectos farmacológicos de la 5,7-dihidroxiflavona (crisina), un monoflavonoide de origen natural que desplaza la unión de [³H]flunitrazepam a los receptores centrales de benzodiazepinas (BDZ), se examinaron en ratones. En la prueba del laberinto en cruz elevado para ansiedad, el diazepam (0.3–0.6 mg/kg) o la crisina (1 mg/kg) indujeron aumentos en el número de entradas a los brazos abiertos y en el tiempo transcurrido en los brazos abiertos, coherente con una acción ansiolítica de ambos compuestos. Los efectos de la crisina sobre el laberinto en cruz elevado se abolieron con el pretratamiento con el antagonista específico del receptor BDZ Ro 15-1788 (3 mg/kg). Estos datos sugieren que la crisina posee acciones ansiolíticas sin inducir sedación ni relajación muscular.

Un estudio en ratas de laboratorio investigó los posibles efectos ansiolíticos de la crisina, un extracto de Passiflora, y la supuesta modulación del receptor de benzodiazepinas sobre el receptor GABA(A). Los investigadores plantearon la hipótesis de que la crisina disminuye la ansiedad mediante su interacción con el receptor GABA(A), según se midió mediante el laberinto en cruz elevado, la corticosterona y los ensayos de catecolaminas. Cuarenta y cuatro ratas macho Sprague-Dawley fueron asignadas aleatoriamente en un diseño experimental doble ciego, controlado con placebo, entre sujetos. Cada animal recibió una inyección intraperitoneal de vehículo, crisina a 2 mg/kg, midazolam a 1.5 mg/kg, o flumazenil a 3 mg/kg y crisina a 2 mg/kg.

Se ha demostrado que los componentes flavonoides, particularmente la crisina y la apigenina, se unen selectivamente al sitio de las benzodiazepinas (BZ) en los receptores GABA.

Una revisión de alcance analizó sistemáticamente 29 estudios publicados entre 2005 y 2023, identificados mediante una búsqueda en las bases de datos PubMed, Scopus y Web of Science. Este estudio destaca el importante potencial neuroprotector de la crisina, particularmente en su capacidad para modular vías clave de inflamación y estrés oxidativo en diversos modelos neuroinflamatorios y neurodegenerativos. La crisina ha inhibido eficazmente mediadores inflamatorios críticos, como NF-κB, iNOS y COX-2, mientras potencia las defensas antioxidantes.

Fuerza de la evidencia: Los datos preclínicos (animales) sobre la actividad ansiolítica son consistentes y mecánicamente plausibles, e involucran interacciones bien caracterizadas con el sitio de unión a benzodiazepinas del receptor GABA-A. Hasta la fecha no existen ensayos clínicos controlados en humanos que aíslen a la crisina como agente ansiolítico; la evidencia clínica de efectos ansiolíticos proviene de ensayos con extracto de pasiflora en planta entera, no de crisina aislada.

5.3 Actividad Anticancerígena

Varios estudios in vitro e in vivo han mostrado posibles efectos anticancerígenos de la crisina en el cáncer de mama, de próstata, de pulmón y otros. Los efectos anticancerígenos de la crisina se atribuyen a su capacidad para interferir con las vías de señalización asociadas a la inflamación y la apoptosis.

En células de cáncer de vejiga, la crisina provocó apoptosis debido a la activación de las caspasas-3 y 9, redujo la expresión de Bcl-2, Mcl-1 y Bcl-xl, y promovió la expresión de la proteína Bax. La crisina también indujo estrés del retículo endoplásmico mediante la activación de la respuesta a proteínas mal plegadas de PRKR-like ERK, eIF2α y el factor de transcripción activador 4.

Su papel en diversos tipos de cáncer ha sido demostrado, y modula vías de señalización celular, incluyendo la inflamación, la angiogénesis, la apoptosis, la autofagia y el ciclo celular.

Fuerza de la evidencia: Predominantemente evidencia in vitro y en animales. No existen ensayos clínicos robustos en humanos que establezcan a la crisina como un tratamiento anticancerígeno eficaz. La traslación clínica está significativamente limitada por la escasa biodisponibilidad oral.

5.4 Efectos Antiinflamatorios

La crisina demuestra acción antiinflamatoria a través de varios mecanismos: suprime la ciclooxigenasa-2 (COX-2), una enzima involucrada en la síntesis de prostaglandinas que promueve la inflamación; inhibe la fosforilación y degradación de IκB-α, así como la translocación de NF-κB, y reduce los niveles de TNF-α e IL-1β al inhibir la expresión de NF-κB.

La crisina previno la liberación de NO y citocinas proinflamatorias, incluyendo TNF-α e IL-1β, y las expresiones de iNOS y COX-2, mediante la inhibición de las activaciones de moléculas de señalización involucradas en la neuroinflamación (cinasa c-Jun N-terminal y NF-κB).

Fuerza de la evidencia: Los datos in vitro y en modelos animales son robustos. No existen datos clínicos en humanos.

5.5 Neuroprotección y Trastornos Neurológicos

Entre los miembros de la familia de la clase de los flavonoides, la crisina se presenta como un flavonoide natural prometedor, que exhibe una variedad de efectos neuroprotectores al atenuar el estrés oxidativo, la neuroinflamación y la apoptosis.

Se demostró que el tratamiento con crisina reduce la disfunción oculomotora inducida por lesión cerebral traumática (LCT) y el deterioro de la memoria mediante la inhibición de la neuroinflamación y la apoptosis a través de la regulación al alza de la familia Bcl-2 y la regulación a la baja de la proteína Bax. En otro estudio, la crisina favoreció la disminución del comportamiento tipo ansiedad y depresión relacionado con la LCT. Además, se demostró que el tratamiento con crisina (10 y 20 mg/kg) reduce el edema cerebral tras un accidente cerebrovascular isquémico.

La crisina mitiga la neuroinflamación al inhibir la señalización de NF-κB, regular a la baja las citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6, IL-1β) y suprimir la expresión de COX-2 e iNOS.

Fuerza de la evidencia: Exclusivamente preclínica (animal e in vitro). No existen ECA en humanos. Los hallazgos son mecánicamente consistentes y prometedores, pero requieren validación clínica.

5.6 Efectos Antidiabéticos

La crisina, una flavona de origen natural que se encuentra más abundantemente en numerosas plantas, incluidas frutas y verduras, posee potentes actividades antidiabéticas, antiinflamatorias y antioxidantes. También se han reportado efectos positivos de la crisina sobre el pardeamiento de la grasa y la obesidad.

Estudios in vitro en investigación antidiabética han demostrado que la crisina y su nanoformulación exhibieron actividades antidiabéticas y antiglicantes de manera dependiente de la dosis, y que la forma nanométrica de la crisina actúa como un mejor agente antidiabético y antiglicante en comparación con su forma a granel.

Fuerza de la evidencia: Evidencia preclínica (in vitro y en animales). No existen ECA en humanos publicados que evalúen específicamente la crisina para el manejo de la diabetes. Los datos mecánicos mediante la inhibición de la alfa-amilasa y la alfa-glicosidasa son prometedores pero no confirmados clínicamente.

5.7 Efectos Cardioprotectores

El estrés oxidativo contribuye sin duda al desarrollo de enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis, la hipertensión y las cardiomiopatías, lo que hace que los flavonoides antioxidantes como la crisina resulten de interés.

En un estudio en animales, el pretratamiento con crisina restauró el efecto del precondicionamiento isquémico en la lesión por isquemia/reperfusión, en relación con un aumento de las actividades de SOD y CAT, junto con una reducción del nivel de LPO en corazones de ratas con diabetes inducida. La crisina se administró por vía oral a una dosis de 60 mg/kg durante una semana antes de la aislación del corazón en el protocolo experimental.

Fuerza de la evidencia: Datos exclusivamente de modelos animales. No existen ensayos clínicos en humanos. La dosis utilizada en los estudios con ratas (60 mg/kg) no se traduce directamente en regímenes de suplementación en humanos.

5.8 Efectos Hepatoprotectores

Se observaron efectos hepatoprotectores de la crisina contra el etanol en la alteración de las enzimas metabolizadoras del alcohol —alcohol deshidrogenasa (ADH), citocromo P450 2E1 (CYP 2E1) y xantina oxidasa (XO)— y el estado oxidante/antioxidante en ratas. La administración de crisina previno el daño hepático durante el consumo crónico de etanol al modular las actividades de las enzimas ADH, CYP 2E1, XO y CAT en ratas.

La suplementación con crisina protegió el hígado contra los efectos mutagénicos inducidos por PhIP mediante la inducción de la UDP-glucuronosiltransferasa y/o la inhibición de la sulfotransferasa en células HepG2.

Fuerza de la evidencia: Datos en animales e in vitro. No existen ensayos en humanos.

5.9 Efectos Protectores Contra Agentes Tóxicos

Un creciente cuerpo de evidencia científica ha demostrado que la crisina posee efectos protectores contra agentes tóxicos en diversos tejidos animales, incluyendo el cerebro, el corazón, el hígado, el riñón y el pulmón. Esta evidencia podría indicar eficacia en el manejo de enfermedades inducidas por agentes tóxicos; sin embargo, debido a la falta de información en humanos, se necesitan más estudios para determinar la eficacia de la crisina como agente antídoto en humanos.

5.10 Aplicación Gastrointestinal: Diarrea Inducida por Irinotecán

Un área en la que se ha realizado investigación clínica en humanos es el uso de la crisina para modular la glucuronidación intestinal. Se han realizado estudios clínicos utilizando crisina para modular las UGT en el tracto gastrointestinal con el fin de prevenir la diarrea inducida por irinotecán. Los resultados mostraron que la exposición sistémica al SN-38 no se alteró significativamente cuando la crisina se combinó con irinotecán, pero la gravedad de la diarrea parece reducirse. Estos hallazgos podrían revelar que la UGT1A1, la enzima que cataliza el metabolismo del SN-38, fue regulada por la crisina únicamente en el intestino y no en el hígado. Si esta hipótesis es correcta, la crisina podría tener una mayor distribución en el tracto gastrointestinal para ejercer una mejor regulación de la UGT1A1 en comparación con el hígado y otros órganos.

Fuerza de la evidencia: Esta es una de las pocas áreas donde se ha estudiado el uso clínico de la crisina en humanos, aprovechando su biodisponibilidad local relativamente más alta en el intestino. Los resultados son preliminares y requieren mayor investigación.

6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas

La crisina tiene efectos anticancerígenos, antivirales, antidiabéticos, neuroprotectores, cardioprotectores, hepatoprotectores y renoprotectores, así como efectos protectores gastrointestinales, respiratorios, reproductivos, oculares y cutáneos, mediante la modulación de vías de señalización involucradas en la apoptosis, el estrés oxidativo y la inflamación.

  • Sistema endocrino/reproductivo: Inhibición de la enzima aromatasa (CYP19A1) in vitro; papel propuesto pero no confirmado en el equilibrio testosterona/estrógeno.
  • Sistema nervioso central: Efectos neuroprotectores mediante funciones antioxidantes, antiinflamatorias y antiapoptóticas, inhibición de la MAO y propiedades miméticas del GABA.
  • Sistema cardiovascular: Protección antioxidante contra la lesión por isquemia-reperfusión; actividad antifibrótica en modelos preclínicos.
  • Sistema gastrointestinal: Modulación local de la UGT con potencial para reducir la diarrea asociada a la quimioterapia; biodisponibilidad local relativamente más alta en el tracto gastrointestinal inferior.
  • Sistema inmunológico/inflamatorio: Supresión de NF-κB, COX-2, iNOS, TNF-α e interleucinas en múltiples modelos celulares y animales.
  • Oncología: Actividad preclínica antiproliferativa, proapoptótica y antiangiogénica en múltiples líneas celulares de cáncer.
  • Metabolismo/endocrino (diabetes): Inhibición de la alfa-glucosidasa y reducción de la glicación in vitro; modulación de la vía AMPK/AKT/PPAR en modelos animales.
  • Sistemas hepático/renal: Efectos protectores contra el daño orgánico inducido por sustancias químicas y medicamentos en modelos animales.

7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios

Las siguientes dosis aparecen en la literatura científica de referencia. Se reportan de manera descriptiva tal como se encuentran en los estudios y no constituyen recomendaciones.

  • Se administró una dosis oral única de 400 mg de crisina a voluntarios humanos en un estudio farmacocinético para describir su disposición oral.
  • En un estudio ansiolítico en ratas (vía intraperitoneal), se administró crisina a 2 mg/kg, en comparación con midazolam a 1.5 mg/kg y flumazenil a 3 mg/kg.
  • En la prueba del laberinto en cruz elevado en ratones, se encontró que la crisina a 1 mg/kg produce efectos ansiolíticos comparables al diazepam a 0.3–0.6 mg/kg.
  • Se demostró que la crisina a 10 y 20 mg/kg reduce el edema cerebral tras un accidente cerebrovascular isquémico en modelos animales.
  • En un estudio de cardioprotección en ratas, se administró crisina por vía oral a una dosis de 60 mg/kg durante una semana.
  • La administración de crisina a 20 mg/kg de peso corporal ejerció actividades antioxidantes para prevenir el envejecimiento mediado por D-galactosa en ratas.
  • La suplementación oral de crisina a 100 mg/kg de peso corporal disminuyó las respuestas neuroinflamatorias inducidas por cloruro de amonio en ratas.

Aunque su potencial terapéutico parece prometedor, desafíos como la baja biodisponibilidad y los datos clínicos limitados resaltan la necesidad de una investigación más profunda. La brecha entre las dosis utilizadas en modelos animales y cualquier concentración plasmática alcanzable en humanos —dada la biodisponibilidad oral casi nula— constituye una limitación central para la interpretación clínica de todos los datos de dosificación provenientes de estudios en animales.

8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones

8.1 Perfil General de Seguridad

Hasta 2016, no se había atribuido toxicidad a la crisina en ensayos clínicos ni en informes de eventos adversos, y no se habían identificado problemas de seguridad clínica. Sin embargo, hasta 2016, los datos no clínicos sugerían posibles preocupaciones.

8.2 Hallazgos de Mutagenicidad

Un estudio planteó una advertencia importante: la prueba de micronúcleos mostró que, de 1 a 15 μM de crisina, se observó actividad mutagénica en células HepG2. El ensayo de Salmonella demostró una respuesta positiva en la cepa de Salmonella TA100 en presencia o ausencia de S9, lo que sugiere que este compuesto actuó sobre el ADN, induciendo sustitución de pares de bases antes o después del metabolismo mediado por el citocromo P-450. Estos resultados mostraron que la crisina es un compuesto mutagénico y citotóxico en cultivos de células humanas HepG2 y en Salmonella typhimurium. Se trata de hallazgos in vitro cuya relevancia para la exposición humana a niveles dietéticos o de suplementación habituales se desconoce.

8.3 Interacciones con el Citocromo P450

Al ser metabolizada por las mismas enzimas que muchos medicamentos (citocromo P450), la crisina teóricamente podría interactuar afectando su concentración y acción. Aunque este riesgo es bajo con la suplementación estándar (debido a su escasa absorción), podría volverse relevante cuando se utilizan sistemas de administración avanzados que aumentan las concentraciones sanguíneas.

La crisina inhibió las actividades de CYP1A1/2 y CYP3A en microsomas hepáticos de rata y humanos. Sin embargo, en un estudio de interacción farmacocinética en ratas, los parámetros farmacocinéticos de la cafeína y sus tres metabolitos (paraxantina, teobromina y teofilina) no cambiaron tras el tratamiento con crisina in vivo, a pesar de su efecto inhibitorio sobre el CYP1A in vitro. Esto ilustra que la inhibición del CYP por parte de la crisina in vitro no necesariamente produce interacciones farmacológicas clínicamente significativas in vivo, debido a su escasa biodisponibilidad sistémica.

8.4 Estatus Regulatorio

En 2016, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) no recomendó incluir a la crisina en la lista de sustancias farmacéuticas a granel que pueden utilizarse en la elaboración de fórmulas magistrales bajo la sección 503A de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, con base en la consideración de los siguientes criterios: (1) caracterización fisicoquímica; (2) seguridad; (3) eficacia; y (4) uso histórico de la sustancia en la elaboración de fórmulas magistrales. Los suplementos dietéticos de crisina no están sujetos a los estrictos controles aplicados a los medicamentos.

8.5 Mejora de la Biodisponibilidad y Consideraciones de Seguridad Emergentes

El desarrollo de nuevas nanoformulaciones que aumentan sustancialmente la biodisponibilidad de la crisina introduce nuevas consideraciones de seguridad. Al ser metabolizada por las mismas enzimas que muchos medicamentos (citocromo P450), la crisina teóricamente podría interactuar afectando su concentración y acción. Aunque este riesgo es bajo con la suplementación estándar (debido a su escasa absorción), podría volverse relevante cuando se utilizan sistemas de administración avanzados que aumentan las concentraciones sanguíneas.

La crisina es un conocido inhibidor de CYP2E1 y CYP3A4, y esta actividad inhibitoria es relevante para la bioactivación de medicamentos coadministrados, como el paracetamol, en NAPQI. Esta interacción se ha explorado en ratas, pero no se ha caracterizado completamente en humanos.

9. Brechas de Investigación y Estado Actual

La mayoría de los resultados más impresionantes respecto a las propiedades anticancerígenas, antiinflamatorias o neuroprotectoras de la crisina provienen de estudios en líneas celulares (in vitro) o modelos animales (in vivo). Estos estudios a menudo utilizan concentraciones altas o vías de administración especiales (por ejemplo, inyecciones) que eluden el problema de la biodisponibilidad. Sin embargo, faltan ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad que confirmen estos beneficios en humanos tras la suplementación oral estándar.

A pesar de sus actividades biológicas bien documentadas, la baja solubilidad en agua y la biodisponibilidad de la crisina obstaculizan su desarrollo clínico. La investigación está explorando la aplicación de nanotransportadores como estrategia para superar estos desafíos y mejorar la administración de la crisina. Los nanotransportadores, incluidas las nanopartículas (NP) basadas en polímeros, las NP basadas en lípidos y los nanotransportadores inorgánicos, han mostrado ser prometedores para mejorar la solubilidad, la biodisponibilidad y la administración dirigida a tumores de la crisina.

Hasta 2016, no existe evidencia del uso de la crisina en aplicaciones clínicas en humanos. Aunque esta evaluación es anterior a trabajos farmacocinéticos clínicos recientes —en particular el ensayo con la formulación micelar que demostró un aumento de 2 a 3 veces en la exposición—, la ausencia de ECA de eficacia en humanos para cualquier indicación sigue siendo una brecha fundamental en la investigación sobre la crisina, de acuerdo con la literatura disponible.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que crisina puede ayudar a apoyar.

  • La crisina es un flavona natural que se encuentra en la miel y la pasiflora, y que inhibe la enzima aromatasa, reduciendo la conversión de testosterona a estrógeno. El aumento de la actividad de la aromatasa con la edad (particularmente en el tejido adiposo) contribuye directamente a la baja relación testosterona/estrógeno alta observada en la andropausia. Si bien la inhibición de la aromatasa in vitro está bien documentada, los estudios de biodisponibilidad en humanos han planteado dudas sobre su eficacia por vía oral.

  • La crisina es un flavona antioxidante potente, que elimina radicales libres a través de sus grupos hidroxilo fenólicos, quela iones metálicos redox-activos, previene la peroxidación lipídica y regula al alza las enzimas antioxidantes endógenas (SOD, catalasa, glutatión peroxidasa, GSH). Estos efectos están documentados en tejidos hepáticos, renales, cerebrales y cardiovasculares en múltiples modelos preclínicos.

  • AnsiedadCientífico

    La crisina ejerce efectos ansiolíticos en modelos con roedores principalmente mediante la modulación alostérica positiva de los receptores GABAA en el sitio de unión de las benzodiazepinas. Los efectos son bloqueados por flumazenil y picrotoxina, lo que confirma el mecanismo gabaérgico. También se ha documentado la participación del sistema serotoninérgico. Toda la evidencia sólida sigue siendo preclínica; no existen ECA en humanos completados que hayan establecido su eficacia en los trastornos de ansiedad.

  • ArtritisCientífico

    La crisina reduce la inflamación artrítica en un modelo de rata inducido con adyuvante completo de Freund (CFA), disminuyendo significativamente el puntaje de artritis, la VSG, el factor reumatoide y la infiltración de células inflamatorias, con efectos comparables a los del piroxicam. También atenúa la sinovitis mediada por el inflamasoma NLRP3 en modelos de osteoartritis de rodilla. La evidencia es preclínica.

  • AsmaCientífico

    La crisina reduce la inflamación alérgica de las vías respiratorias y la remodelación de las vías respiratorias en un modelo de ratón con asma crónica inducida por OVA, mediante la disminución del recuento de eosinófilos, IL-4, IL-13 e IgE total, mientras restaura el IFN-γ. También inhibe la proliferación de células del músculo liso de las vías respiratorias a través de la supresión de la vía Akt/ERK. La evidencia es enteramente preclínica.

  • Múltiples estudios preclínicos demuestran que la crisina reduce la glucemia en ayunas y mejora la tolerancia a la glucosa en modelos animales de diabetes. Una formulación en nanopartículas (fitosoma cargado con crisina) mejoró significativamente la resistencia a la insulina y los resultados de la PTOG (prueba de tolerancia oral a la glucosa) en ratones db/db, mientras que la crisina simple por sí sola no logró el mismo efecto. Los mecanismos incluyen la regulación positiva de GLUT4, la activación de la vía AMPK/PI3K/AKT y la supresión de la gluconeogénesis. No se han publicado ensayos clínicos en humanos.

  • La actividad GABAérgica bien documentada de la crisina es la base de sus efectos calmantes en modelos animales, actuando sobre el mismo complejo receptor que es el objetivo de las benzodiazepinas. La modulación serotoninérgica contribuye a un perfil calmante más amplio. A diferencia de las benzodiazepinas, la crisina no causa sedación ni deterioro motor a dosis ansiolíticas. La evidencia es enteramente preclínica.

  • ColesterolCientífico

    La crisina reduce el colesterol total y el LDL-C en modelos preclínicos de hiperlipidemia y diabetes. En ratones con hiperlipidemia inducida por Tritón WR-1339, la crisina oral a 10 mg/kg previno la elevación del colesterol total. Los fitosomas cargados con crisina redujeron significativamente el colesterol total y el LDL-C en ratones db/db. Los mecanismos incluyen la inhibición de la absorción intestinal de colesterol y de la biosíntesis de colesterol.

  • La crisina es un compuesto antiinflamatorio bien caracterizado en modelos preclínicos, que inhibe la señalización de NF-κB, suprime la expresión de COX-2 e iNOS, y reduce las citocinas proinflamatorias, incluidas TNF-α, IL-6, IL-17A e IL-22. Ha demostrado eficacia en modelos de psoriasis, dermatitis atópica, osteoartritis e inflamación sistémica. No se han realizado ensayos clínicos en humanos.

  • La crisina protege contra el deterioro cognitivo en modelos animales de envejecimiento al preservar la neurogénesis hipocampal, reducir la apoptosis neuronal mediante mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios, y regular positivamente el BDNF. La evidencia preclínica abarca modelos de envejecimiento inducido por D-galactosa, isquemia cerebral, y modelos de neurodegeneración de tipo Alzheimer y de tipo Parkinson.

  • DepresiónCientífico

    La crisina produce efectos antidepresivos en modelos de roedores, principalmente a través de mecanismos GABAérgicos y serotoninérgicos, y también mediante la activación de BDNF y NGF. Tanto las dosis bajas como las altas muestran efectos distintivos contra la inmovilidad en la prueba de natación forzada, y los efectos de la dosis alta son similares a los de la fluoxetina. Toda la evidencia es preclínica.

  • EpilepsiaCientífico

    La crisina demuestra actividad anticonvulsiva en convulsiones inducidas por pentilenotetrazol (PTZ) en ratas, reduciendo la peroxidación lipídica y la carbonilación de proteínas. Su mecanismo gabaérgico —el mismo que subyace a sus efectos ansiolíticos— aporta plausibilidad farmacológica. Toda la evidencia es preclínica.

  • La crisina es una flavona presente en la miel y el propóleo con actividad inhibitoria documentada sobre la aromatasa (CYP19) in vitro, clasificada como la flavona inhibidora de aromatasa más potente, con una IC50 de 1.5 µM. Al reducir la conversión de andrógenos en estrógenos, se utiliza para modular el equilibrio estrogénico; sin embargo, la evidencia clínica en humanos sigue siendo principalmente in vitro y la biodisponibilidad de la crisina oral es escasa.

  • La crisina inhibe la aromatasa (CYP19), la enzima que convierte la testosterona en estradiol, y también incrementa la expresión del gen StAR en las células de Leydig para estimular la esteroidogénesis testicular. Los estudios en roedores muestran un aumento de la testosterona y una mejora en el recuento y la motilidad espermática. Sin embargo, un pequeño estudio en humanos (21 días, propóleo/miel) no encontró cambios en la testosterona urinaria, lo que sugiere que la escasa biodisponibilidad limita los efectos in vivo en humanos.

  • La crisina atenúa los procesos de envejecimiento impulsados por el estrés oxidativo en modelos animales, protegiendo la neurogénesis hipocampal, mejorando la memoria, preservando los niveles de testosterona y ejerciendo efectos hepatoprotectores. Mejora las actividades de las enzimas antioxidantes y el BDNF en ratones envejecidos. Toda la evidencia es preclínica.

  • La crisina demuestra efectos cardioprotectores en modelos preclínicos a través de mecanismos antioxidantes, antiinflamatorios e hipolipemiantes. Ha mostrado protección contra la lesión por isquemia-reperfusión miocárdica, reducción de la dislipidemia e inhibición de procesos ateroscleróticos, incluyendo la inflamación vascular y la activación plaquetaria. No se han realizado ensayos clínicos cardiovasculares en humanos.

  • La crisina y sus formulaciones con biodisponibilidad mejorada mejoran la sensibilidad a la insulina en modelos de roedores con diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina inducida por la dieta. Los mecanismos incluyen la regulación positiva de GLUT4, la activación de AMPK/PI3K/AKT y la supresión de la gluconeogénesis. Los resultados de la prueba de tolerancia a la glucosa y del HOMA-IR mejoran significativamente con la formulación en fitosomas. La evidencia es enteramente preclínica.

  • La crisina posee propiedades hepatoprotectoras bien documentadas en modelos animales, contrarrestando la hepatotoxicidad inducida por agentes químicos (CCl4, d-galactosamina, paracetamol), alcohol, e insultos metabólicos incluyendo el NAFLD y la fibrosis hepática. Los mecanismos incluyen la restauración de enzimas antioxidantes, la reducción de la peroxidación lipídica y la supresión de citocinas inflamatorias. No se han publicado ensayos en humanos sobre el hígado.

  • MemoriaCientífico

    La crisina protege contra los déficits de memoria inducidos por la edad y el estrés oxidativo en modelos con roedores, al preservar la neurogénesis hipocampal, reducir la apoptosis neuronal y restaurar el BDNF. También protege contra el deterioro cognitivo en modelos de isquemia cerebral y de déficit cognitivo inducido por clonazepam. La evidencia es totalmente preclínica.

  • La crisina y sus formulaciones abordan múltiples componentes del síndrome metabólico en modelos animales, incluyendo hiperglucemia, dislipidemia, resistencia a la insulina y esteatosis hepática. El estudio de ACS JAFC 2021 utilizó específicamente el síndrome metabólico como modelo, demostrando mejoras en los parámetros de glucosa y lípidos a través de AMPK/PI3K/AKT. La evidencia es preclínica.

  • La crisina demuestra efectos neuroprotectores en múltiples modelos de la enfermedad de Parkinson (EP), protegiendo las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra, inhibiendo la monoaminooxidasa B (MAO-B) y restaurando la dopamina estriatal. Reduce los déficits motores y cognitivos en modelos animales de 6-OHDA y MPTP. Toda la evidencia es preclínica.

  • En un modelo de artritis reumatoide inducida por CFA en ratas, la crisina a 50 y 100 mg/kg redujo significativamente el índice de artritis, el factor reumatoide, la VSG, el TNF-α, el NF-κB y la expresión de TLR-2, con efectos comparables a los del piroxicam. La histopatología confirmó una reducción de la erosión del cartílago, la erosión ósea y la formación de pannus. La evidencia es preclínica.

  • TestosteronaCientífico

    La crisina es un flavonoide de origen natural con propiedades inhibidoras de la aromatasa demostradas in vitro, lo cual, en teoría, podría aumentar la testosterona al reducir su conversión en estrógeno. Una revisión sistemática encontró que 19 de 20 estudios in vitro mostraron inhibición de la aromatasa, pero solo se ha realizado un estudio en humanos. La biodisponibilidad es baja, lo que limita su traducción clínica.

  • TriglicéridosCientífico

    La crisina reduce los triglicéridos elevados en modelos animales de hiperlipidemia. En ratones con hiperlipidemia inducida por Triton WR-1339, la crisina oral a 10 mg/kg previno parcialmente la elevación de triglicéridos. Los estudios también muestran que la crisina disminuye la síntesis de lípidos y aumenta el metabolismo lipídico. Toda la evidencia proviene de estudios en animales.

Sistemas Corporales

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