Canela (Cinnamomum spp.): Una referencia integral
1. Identidad: Clasificación botánica, fuentes naturales y formas comerciales
Clasificación botánica
La canela es una especia obtenida de la corteza interna de varias especies de árboles del género Cinnamomum, todas pertenecientes a la familia Lauraceae.
Cinnamomum verum (también C. zeylanicum), conocida como "canela de Ceilán" por su origen en Sri Lanka (antes Ceilán), se considera la "canela verdadera", pero la mayor parte de la canela en el comercio internacional proviene de otras cuatro especies, generalmente denominadas "casia": C. burmannii (canela indonesia o casia de Padang), C. cassia (canela china o casia china), C. loureiroi (canela de Saigón o casia vietnamita) y la menos común C. citriodorum (canela de Malabar).
Cinnamomum verum, conocida como el "árbol de la canela verdadera" y "árbol de la canela de Ceilán", es un árbol pequeño de hoja perenne perteneciente a la familia Lauraceae. Cinnamomum verum es originaria de India, Sri Lanka, Bangladesh y Myanmar. Cinnamomum cassia, también llamada "canela china", es un árbol de hoja perenne originario del sur de China; la canela china se produce principalmente en las regiones del sur y también se cultiva ampliamente en otras zonas del sur y este de Asia.
Ambas canelas tienen nombres científicos más antiguos: Cinnamomum zeylanicum ahora se denomina correctamente Cinnamomum verum, y Cinnamomum aromaticum es un nombre antiguo (obsoleto) para Cinnamomum cassia. Tanto en el comercio como en la investigación clínica, "canela" puede referirse a diferentes especies y formas de producto, por lo que los resultados de un estudio pueden no corresponder al producto que se compra.
Producción mundial
En 2023, la producción mundial de canela fue de 238,403 toneladas; cuatro países representaron el 98 % de este total: China, Vietnam, Indonesia y Sri Lanka.
Diferencias físicas entre especies
Entre las casias, la canela china suele ser de color pardo rojizo medio a claro, de textura dura y leñosa, y más gruesa (2–3 mm de espesor), ya que se utilizan todas las capas de la corteza. La canela de Ceilán, que emplea únicamente la fina corteza interna, presenta un color pardo más claro y una textura más fina, menos densa y más desmenuzable. Su sabor es sutil y más aromático que el de la casia, y pierde gran parte de su sabor durante la cocción. Las barras (o "quills") de canela de Ceilán tienen muchas capas finas y se convierten fácilmente en polvo, mientras que las barras de casia son mucho más duras.
Formas y preparaciones comunes
La canela se usa en la cocina tanto en forma de barras enteras (o trozos de estas) como de especia molida seca. El aceite esencial extraído de la corteza interna seca de la planta de canela se ha utilizado durante mucho tiempo como agente aromatizante en alimentos, bebidas, dulces y gomas de mascar. Como suplemento dietético, está disponible comercialmente en varias formas distintas:
- Barras o quills enteros: La corteza interna se desprende frotándola con una varilla de bronce, luego se corta y se pela. Las barras largas y completas de canela tienen más valor que los trozos rotos. Estas barras se secan durante varios días a la sombra y luego en la oscuridad.
- Polvo molido: La canela molida se produce recolectando la corteza de canela, secándola y molturándola hasta obtener un polvo fino.
- Aceite esencial: Las ramitas, hojas y bayas se trituran para obtener el aceite de canela.
- Extractos encapsulados/estandarizados: La canela se ubicó entre los 30 suplementos herbales más vendidos en 2020. Los extractos hidrosolubles estandarizados —notablemente aquellos comercializados bajo nombres como Cinnulin PF®— son formas de suplemento comunes estudiadas en ensayos clínicos.
2. Uso tradicional e histórico
Civilizaciones antiguas y clásicas
La canela es una de las especias más antiguas registradas en la historia humana. Su origen se sitúa en el sur de Asia, específicamente en Sri Lanka y el sur de India, donde crece de forma natural en los bosques tropicales. Su uso se remonta al año 2000 a. C., cuando formaba parte de las redes comerciales que unían Asia, Oriente Medio y África. La canela se menciona repetidamente tanto en el Antiguo Testamento (en el libro del Éxodo y en el Cantar de los Cantares) como en escritos sánscritos. Se utilizaba con fines medicinales además de como aromatizante, y en el embalsamamiento del antiguo Egipto, uso atribuible a las propiedades antibacterianas de la especia.
La canela era tan apreciada entre las naciones antiguas que se consideraba un regalo digno de monarcas e incluso de una deidad; una inscripción registra la ofrenda de canela y casia al templo de Apolo en Mileto. Su origen se mantuvo en secreto comercial en el mundo mediterráneo durante siglos por parte de quienes participaban en el comercio de especias, para proteger su monopolio como proveedores. En la antigua Roma, se consideraba un producto de lujo, más valioso incluso que el oro, reservado para la élite y empleado en perfumes, ungüentos y preparaciones medicinales.
Como especia, se menciona la canela en escritos chinos que datan del año 4000 a. C. La canela de casia se ha utilizado en la medicina china desde al menos el año 2700 a. C. Es una de las hierbas medicinales más antiguas registradas en el Shennong Ben Cao Jing, una antigua farmacopea china. La canela de casia se usaba para tratar resfriados, mejorar la circulación y favorecer la digestión, usos que se mantienen en la medicina tradicional china actual.
Medicina tradicional china (MTC)
En la medicina tradicional china (MTC), la canela —particularmente la variedad casia— se conoce como Rou Gui (la corteza) y Gui Zhi (las ramitas jóvenes). Durante siglos, ha ocupado un lugar destacado entre el grupo de hierbas que calientan y movilizan la energía vital del cuerpo, conocida como Qi. Según este antiguo enfoque terapéutico, la canela favorece funciones energéticas vinculadas al calor interno, la circulación y el equilibrio general del cuerpo.
Medicina ayurvédica
En el antiguo sistema del Ayurveda, la canela era venerada no solo por su sabor agradable sino también por sus poderosas propiedades medicinales. Conocida como "Twak", la canela desempeñaba un papel fundamental en este enfoque holístico del bienestar. Los practicantes ayurvédicos reconocían su naturaleza cálida, lo que la convertía en un ingrediente valioso para equilibrar los doshas del cuerpo, particularmente Vata y Kapha. La canela se empleaba para favorecer la digestión, aliviar afecciones respiratorias y abordar molestias menstruales.
Medicina medieval e islámica
El médico persa del siglo X Avicena (Ibn Sina) incluyó la canela en sus célebres textos médicos, señalando sus propiedades cálidas y su eficacia en el tratamiento de resfriados, tos e inflamación. No fue hasta la Era de los Descubrimientos, cuando los portugueses llegaron a Sri Lanka en el siglo XVI, que Europa obtuvo acceso directo a las plantaciones de canela.
Reconocimiento de la Comisión E alemana
La mayoría de los usos terapéuticos de la corteza de canela china se basan en su uso histórico como medicina tradicional y en estudios de laboratorio y en animales. Las autoridades sanitarias alemanas (Comisión E) aprueban la corteza de canela para espasmos gastrointestinales leves, la estimulación del apetito y el alivio de la indigestión.
3. Componentes clave y compuestos activos
Fenilpropanoides volátiles
El aroma y sabor característicos de la canela derivan de su aceite esencial y de su componente principal, el cinamaldehído, así como de numerosos otros constituyentes, entre ellos el eugenol. Los principales componentes activos del aceite de canela incluyen cinamaldehído, ácido cinámico y eugenol, que desempeñan un papel clave en sus efectos farmacológicos.
- Cinamaldehído (trans-cinamaldehído): La canela contiene abundante cinamaldehído, un fenilpropanoide que produce el sabor y el aroma de la canela. Es el constituyente predominante del aceite esencial y es central en la mayoría de los mecanismos farmacológicos propuestos.
- Eugenol: El eugenol es un compuesto mayoritario en la canela de Ceilán, pero no en la canela de casia, lo que lo convierte en un biomarcador característico para distinguir entre diferentes especies de canela.
- Ácido cinámico: Un ácido fenólico que contribuye a la actividad antioxidante y antiinflamatoria.
Compuestos polifenólicos
La corteza de canela contiene polímeros polifenólicos hidrosolubles, incluidas procianidinas (proantocianidinas tipo A) y catequinas. Un polifenol específico denominado MHCP (polímero de metil hidroxichalcona) fue aislado de la canela y se reportó que exhibe actividad mimética de la insulina en adipocitos. Estos incluyen estructuras basadas en catequina y enlaces de procianidina tipo B y A de compuestos polifenólicos, lo que da lugar a una gran variedad de componentes basados en polifenoles.
Cumarina
La cumarina (2H-cromen-2-ona) es un compuesto aromático presente en varias plantas de la naturaleza, incluidas las especies de la planta de canela. La cumarina tiene un olor característicamente dulce y un sabor amargo, y es un hepatotóxico y carcinógeno reconocido cuando se consume en grandes cantidades. Debido a la cantidad variable de cumarina en C. cassia —generalmente muy por encima de 1 mg de cumarina por gramo de canela y a veces hasta 12 veces esa cantidad— C. cassia tiene un límite superior bajo de ingesta segura para respetar la ingesta diaria tolerable. En contraste, C. verum solo contiene cantidades ínfimas de cumarina.
4. Mecanismos de acción establecidos
Señalización de insulina y metabolismo de la glucosa
Los efectos beneficiosos de la canela sobre la salud metabólica y cardiovascular pueden relacionarse con múltiples mecanismos moleculares atribuidos a sus compuestos bioactivos, principalmente cinamaldehído, ácido cinámico y polifenoles. Un mecanismo clave es el aumento de la sensibilidad a la insulina y la regulación del metabolismo de la glucosa por parte de la canela. El cinamaldehído puede activar los receptores de insulina y promover la translocación del transportador de glucosa 4 (GLUT4) en el músculo y el tejido adiposo, facilitando una mayor captación de glucosa. Además, la canela activa el proceso de fosforilación en la cascada de señalización de la insulina, lo que conduce a la activación de eventos en cascada intracelulares.
Los polifenoles de la canela pueden activar la autofosforilación del receptor de insulina y la captación de glucosa en las células, potencialmente al afectar el receptor de insulina de la superficie celular o la señalización descendente. Los polifenoles también pueden unirse a las membranas celulares o a proteínas de membrana, alterando su conformación o agrupamiento. Los oligómeros de procianidina podrían interactuar con las balsas lipídicas e influir en la localización del receptor de insulina, mejorando así la sensibilidad de la señalización de la insulina.
Un extracto de canela afecta a una tirosina fosfatasa que de otro modo inactivaría el receptor de insulina, y un extracto acuoso de canela aumentó el GLUT4 dependiente de insulina. Los polifenoles hidrosolubles de la canela también inhibieron la producción de glucosa, acompañado de una disminución de la expresión de fosfoenolpiruvato carboxicinasa y glucosa-6-fosfatasa, reguladores principales de la gluconeogénesis hepática.
Otro posible mecanismo que explica el efecto hipoglucemiante de la canela es un aumento en la expresión de los receptores activados por proliferadores de peroxisomas (PPAR) alfa y gamma, aumentando así la sensibilidad a la insulina. Los estudios también mostraron que la administración de canela aumenta el nivel del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1).
Mecanismos hipolipemiantes
Los efectos hipolipemiantes de la canela se producen mediante múltiples mecanismos. La canela inhibe la actividad de la HMG-CoA reductasa hepática, reduciendo así la síntesis endógena de colesterol. También promueve la lipólisis, potencialmente al mejorar la resistencia a la insulina y suprimir la sobreproducción de lipoproteínas intestinales que contienen apoB48, contribuyendo a la regulación del metabolismo lipídico. Además, la canela es rica en compuestos polifenólicos, que inhiben la absorción intestinal de colesterol y regulan al alza la expresión del receptor activado por proliferadores de peroxisomas alfa (PPAR-α) en el tejido adiposo, lo que conduce a una mayor actividad de la lipoproteína lipasa y a una mejor captación y metabolismo de los ácidos grasos libres.
Mecanismos antimicrobianos
Los mecanismos de acción de la canela en relación con la actividad antimicrobiana incluyen la alteración de las membranas celulares, la inhibición de la actividad ATPasa y la prevención de la formación de biopelículas. Los principales constituyentes químicos de los aceites naturales de C. cassia y C. verum —eugenol y cinamaldehído— pueden inhibir el crecimiento microbiano.
Mecanismos antiinflamatorios
Las propiedades antiinflamatorias del aceite de canela se evidencian por su capacidad para suprimir marcadores inflamatorios como las moléculas de adhesión celular vascular y los factores estimulantes de colonias de macrófagos. El factor nuclear kappa B (NF-κB) funciona como un factor de transcripción sensible al estrés. Los niveles endógenos de NF-κB regulan la transcripción en respuesta al estímulo de estrés, incluidos los provenientes del factor de necrosis tumoral alfa (TNFα), especies reactivas de oxígeno, factores inflamatorios e infección. Se ha indicado que el factor nuclear relacionado con eritroide 2 (Nrf2) afecta la progresión del cáncer y potencialmente ofrece medidas preventivas, y varios derivados de la canela actúan sobre Nrf2.
Modulación de canales iónicos y GPCR
Los fitonutrientes derivados de la canela, particularmente el cinamaldehído, el eugenol y los compuestos polifenólicos, modulan canales iónicos clave y vías de GPCR implicadas en la regulación metabólica. Las interacciones con la membrana de los fitoquímicos de la canela están gobernadas por su lipofilia. El cinamaldehído y el eugenol son altamente lipofílicos y se difunden fácilmente a través de las membranas celulares, lo que permite el acceso directo a los bolsillos hidrofóbicos de los canales iónicos/GPCR, y también pueden incrustarse en la bicapa lipídica y alterar la fluidez de la membrana, lo que podría afectar indirectamente la conformación de las proteínas de membrana.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Control glucémico y diabetes tipo 2
Esta es el área más extensamente estudiada en la investigación sobre canela, aunque la base de evidencia global sigue siendo mixta, con una heterogeneidad significativa entre los ensayos.
El NCCIH no reconoce el uso de la canela para el tratamiento ni la prevención de la diabetes ni de otras enfermedades. Ni la Asociación Estadounidense de Diabetes (nivel de evidencia grado C) ni la Asociación Canadiense de Diabetes (nivel de evidencia grado D) respaldan su uso. Se ha sugerido que la canela puede ayudar a los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 a lograr un mejor control glucémico, aunque las conclusiones de los metaanálisis son mixtas.
Los datos de los ensayos clínicos han mostrado resultados contradictorios sobre la eficacia de la canela para la diabetes. Una revisión sistemática Cochrane de 2012 que incluyó 10 ensayos controlados aleatorizados con un total de 577 participantes encontró evidencia insuficiente para respaldar el uso de la canela en la diabetes tipo 1 o tipo 2.
Análisis agregados más recientes han encontrado señales más favorables, aunque aún mixtas. Se incluyeron dieciséis estudios controlados aleatorizados en un metaanálisis. La canela redujo significativamente la glucosa en ayunas (FBG) y la evaluación del modelo homeostático de resistencia a la insulina (HOMA-IR) en comparación con placebo, con una diferencia de medias ponderada (WMD) de −0,545 (IC 95 %: −0,910, −0,18) mmol/L y −0,714 (−1,388, −0,04), respectivamente. No hubo cambios significativos en la HbA1c ni en los perfiles lipídicos. La conclusión fue que la canela redujo la FBG y el HOMA-IR en pacientes con DMT2 y prediabetes en comparación con placebo, pero la elevada heterogeneidad observada entre los estudios incluidos justifica la realización de más ensayos clínicos tras la estandarización de la formulación de canela.
Un metaanálisis de sombrilla (umbrella) publicado en PMC (2023), que agrupó 11 metaanálisis previos de ECA, encontró lo siguiente: La suplementación con canela fue eficaz para reducir la glucosa plasmática en ayunas sérica (WMD: −10,93 mg/dL; IC 95 %: −16,22, −5,65), la insulina (WMD: −2,01 IU/mL; IC 95 %: −3,96, −0,07), los niveles de HOMA-IR (WMD: −0,61; IC 95 %: −0,91, −0,31) y la HbA1c (WMD: −0,10 %; IC 95 %: −0,17, −0,03).
Un metaanálisis de dosis-respuesta (publicado en 2023, con literatura hasta noviembre de 2022) señaló: Una ingesta diaria de canela inferior a 1200 mg puede reducir eficazmente los niveles de glucosa en ayunas, lo cual se considera una dosis de intervención apropiada.
Un metaanálisis distinto de 2019 sobre 18 estudios encontró: La suplementación con canela redujo la FBS en −19,26 mg/dL (IC 95 %: −28,08, −10,45; I²: 96,5 %; p = 0,0001) en comparación con placebo. La suplementación con canela puede reducir los niveles séricos de glucosa sin cambios en otros parámetros glucémicos ni en índices antropométricos. Sin embargo, debido a la alta heterogeneidad, los hallazgos deben interpretarse con gran cautela.
Fuerza global de la evidencia para el control glucémico: Moderada en cantidad pero limitada en calidad. Se reportan con frecuencia reducciones estadísticamente significativas en la glucosa en ayunas, pero la magnitud clínica es modesta, la heterogeneidad es alta y los efectos sobre la HbA1c son inconsistentes. Ni la Asociación Estadounidense de Diabetes, ni la Asociación Canadiense de Diabetes, ni el NCCIH respaldan actualmente el uso de la canela para el tratamiento de la diabetes.
5.2 Perfil lipídico (dislipidemia)
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2020 con 16 estudios, junto con otra revisión y metaanálisis de 2020 con 9 estudios realizada por el mismo grupo de investigación, encontró que la suplementación con canela en pacientes con diabetes tipo 2 puede causar una disminución de los triglicéridos, el colesterol total, el LDL y la presión arterial en comparación con placebo.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 que abarca la literatura hasta noviembre de 2023 encontró resultados mixtos según la dosis: El metaanálisis sobre el impacto de la canela en los perfiles lipídicos indica un efecto global no significativo sobre el LDL (WMD, −2,48; IC 95 %, −9,70, 4,72), aunque se observan reducciones significativas con dosis <500 mg/día (−10,26). El efecto global sobre el HDL no es significativo (WMD, 3,97), mostrando respuestas variables en diferentes dosis. Los triglicéridos muestran una reducción global significativa (WMD, −6,88; IC 95 %, −12,62, −1,15), particularmente en el grupo de <500 mg/día. El efecto global sobre el colesterol total no es significativo.
Un metaanálisis de sombrilla de once metaanálisis previos (datos hasta enero de 2022) reportó: El consumo de canela puede mejorar significativamente el colesterol total (WMD = −1,01 mg/dL; IC 95 %: −2,02, −0,00, p = 0,049), el LDL-C (WMD = −0,82 mg/dL; IC 95 %: −1,57, −0,07, p = 0,032) y los niveles de HDL-C (WMD = 0,47 mg/dL; IC 95 %: 0,17, 0,77, p = 0,002), pero no los niveles de triglicéridos.
Fuerza global de la evidencia para los efectos lipídicos: Los efectos sobre los triglicéridos parecen más consistentes que los efectos sobre el LDL o el colesterol total. Los resultados entre metaanálisis son contradictorios —diferentes metaanálisis llegan a conclusiones opuestas sobre los mismos desenlaces—, lo que probablemente refleja diferencias en las poblaciones incluidas, las especies de canela, las dosis y la duración de los estudios. La evidencia es preliminar.
5.3 Factores de riesgo cardiovascular y presión arterial
Una revisión de sombrilla de metaanálisis encontró que la suplementación con canela se asocia significativamente con mejoras en la glucosa en ayunas y los perfiles lipídicos, con efectos más pronunciados observados en pacientes con diabetes y síndrome metabólico. Los análisis de subgrupos sugieren que dosis más altas (>1,5 g/día) y duraciones de intervención más cortas (≤2 meses) pueden potenciar estos beneficios. Además, la canela muestra potencial para modular la resistencia a la insulina, la capacidad antioxidante y la regulación de la presión arterial.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 con 49 estudios (que abarca datos hasta julio de 2024) señaló: Se observaron reducciones significativas en la circunferencia de la cintura, la presión arterial, la glucosa en ayunas y los perfiles lipídicos, junto con mejoras en los marcadores inflamatorios y los parámetros de estrés oxidativo, lo que subraya el potencial de la canela como enfoque complementario.
Fuerza global de la evidencia para los efectos cardiovasculares: Preliminar. Numerosos metaanálisis muestran reducciones modestas y estadísticamente significativas en varios marcadores de riesgo cardiovascular, pero la relevancia clínica es incierta y los hallazgos están fuertemente condicionados por la alta heterogeneidad y los resultados inconsistentes entre los ensayos individuales.
5.4 Actividad antiinflamatoria
Los resultados de la evidencia disponible revelan que la canela mejoró los indicadores glucémicos y lipídicos. Los ensayos clínicos también aclararon que la canela posee un efecto antiinflamatorio, que puede actuar de manera beneficiosa en la diabetes.
Fuerza global de la evidencia para los efectos antiinflamatorios: En gran medida preclínica (estudios in vitro y en animales). Algunos datos de ensayos clínicos en poblaciones diabéticas sugieren reducciones en marcadores como la PCR, pero la evidencia aún no es suficiente para extraer conclusiones firmes.
5.5 Actividad antimicrobiana
Los estudios in vitro muestran mayor actividad de la canela frente a cepas bacterianas Gram-positivas (Enterococcus, Streptococcus, Staphylococcus) y Gram-negativas (Pseudomonas aeruginosa). Estos resultados son consistentes con hallazgos que revelan que el aceite de corteza de canela inhibió completamente el crecimiento de bacterias Gram-negativas y Gram-positivas seleccionadas.
Fuerza global de la evidencia para los efectos antimicrobianos: Principalmente in vitro. Faltan datos sólidos de ensayos clínicos en humanos sobre aplicaciones antimicrobianas. La evidencia in vitro es favorable, pero no se traduce directamente en eficacia clínica en humanos.
5.6 Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
La suplementación con canela demuestra efectos prometedores sobre el peso corporal, la glucosa en sangre, el colesterol total, el LDL y la resistencia a la insulina en mujeres con SOP, lo que indica su potencial para mitigar los factores de riesgo cardiovascular asociados con esta afección. Se trata de un área emergente de investigación con relativamente pocos ensayos, y de pequeña escala.
Fuerza global de la evidencia para el SOP: Preliminar. Los datos disponibles proceden de ECA pequeños y de corta duración con poder estadístico limitado.
5.7 Peso corporal y composición corporal
Los productos de canela se promocionan como suplemento dietético para la diabetes y la pérdida de peso. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2020 de ensayos clínicos controlados (referenciada por el NCCIH) investigó los efectos sobre el peso corporal. Algunos suplementos dietéticos, como el cromo, la canela o la berberina, podrían ayudar a mejorar el control de la glucosa en sangre. Sin embargo, la investigación no es lo suficientemente sólida como para permitir extraer conclusiones definitivas sobre sus efectos.
Fuerza global de la evidencia para el peso/composición corporal: Débil. Los hallazgos son inconsistentes, y cualquier efecto observado es modesto. La literatura actual no respalda a la canela como agente eficaz para la pérdida de peso.
5.8 Investigación neuroprotectora y sobre la enfermedad de Alzheimer
Un extracto de canela promueve el desmontaje completo de filamentos de tau recombinantes y provoca una alteración sustancial de la morfología de los filamentos helicoidales apareados aislados de cerebros de personas con enfermedad de Alzheimer, sin ser perjudicial para la función celular normal de la tau. Una molécula de proantocianidina trimérica con enlace A aislada de un extracto de canela de Ceilán ha mostrado contener una proporción significativa de esta actividad inhibitoria.
Fuerza global de la evidencia para los efectos neuroprotectores: En etapa temprana y principalmente preclínica. No se han completado ensayos clínicos en humanos que demuestren un beneficio clínico para la enfermedad de Alzheimer o la función cognitiva.
5.9 Cáncer — Solo investigación preclínica
Un compuesto activo importante dentro de la canela es el eugenol, que induce apoptosis en células de leucemia promielocítica (HL60). También aumenta las especies reactivas de oxígeno (ROS) dentro del cáncer de colon, lo que sugiere su potencial como opción de tratamiento alternativa. El cinamaldehído también muestra evidencia de inducir apoptosis en HL60; en concentraciones altas regula al alza la expresión de CD95 y la escisión de PARP, mientras que en concentraciones bajas induce apoptosis mediante la regulación al alza de la actividad de la caspasa-8, Bax y Bid, y la disminución de proteínas antiapoptóticas.
Los componentes de la canela se han vinculado con la prevención del cáncer al afectar positivamente el microbioma intestinal e inhibir la inflamación. Sin embargo, esta línea de investigación concluye reconociendo la necesidad de estudios clínicos y el riesgo potencial asociado con la ingesta de canela.
Fuerza global de la evidencia para los efectos anticancerígenos: Puramente preclínica (estudios en líneas celulares y en animales). No se han realizado ensayos clínicos en humanos. Esta evidencia no puede extrapolarse a un beneficio clínico en humanos.
6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios clínicos
Las dosis utilizadas en los estudios publicados en humanos han variado ampliamente, lo cual es una fuente importante de heterogeneidad en la literatura. A continuación se presentan los rangos específicamente reportados en las fuentes referenciadas aquí:
- Corteza de canela en polvo (entera): Los estudios han utilizado dosis que van desde 120 mg hasta 6 gramos al día. Los estudios son heterogéneos, con dosis variables de 120 mg a 6 gramos.
- Dosis comúnmente asociadas con beneficio glucémico: Se identificó una ingesta diaria de canela inferior a 1200 mg como una dosis de intervención apropiada para reducir los niveles de glucosa en ayunas. Otra revisión que abarcó 28 estudios en pacientes con DMT2 reportó mejoras significativas en la FBG, la HbA1c y el HOMA-IR con dosis de 2 g/día o más.
- Dosis asociadas con efectos lipídicos: Se observaron reducciones significativas en el LDL y los triglicéridos particularmente con dosis <500 mg/día.
- Hallazgos de subgrupos sobre dosis y duración: Los análisis de subgrupos sugieren que dosis más altas (>1,5 g/día) y duraciones de intervención más cortas (≤2 meses) pueden potenciar los beneficios metabólicos.
Advertencia importante: La equivalencia de dosis se complica por la falta de estandarización: los estudios usan diferentes especies de canela, polvo entero, extractos hidrosolubles o aceite, y rara vez especifican rigurosamente la especie. Los resultados de una dosis o preparación no pueden generalizarse de manera confiable a otros productos.
7. Consideraciones de seguridad
7.1 Contenido de cumarina y riesgo de hepatotoxicidad
El problema de seguridad mejor documentado con los suplementos de canela, particularmente de especies de casia, es el contenido de cumarina. La canela de casia, el tipo de canela más común vendido en Estados Unidos y Canadá, contiene cantidades variables de cumarina, una sustancia que puede causar o agravar enfermedades hepáticas si se ingiere en grandes cantidades.
La cumarina tiene un olor característicamente dulce y un sabor amargo, y es un hepatotóxico y carcinógeno reconocido cuando se consume en grandes cantidades. La ingesta diaria tolerable se ha definido en 0,1 mg de cumarina por kg de peso corporal, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR).
La canela de Ceilán contiene solo cantidades mínimas de cumarina. La canela de casia, por el contrario, puede contener más de 1000 mg/kg de cumarina. La cumarina es una sustancia aromatizante presente en concentraciones relativamente altas en las variedades de canela conocidas colectivamente como "canela de casia". En personas especialmente sensibles, incluso cantidades comparativamente pequeñas de cumarina pueden causar daño hepático, aunque el efecto suele ser reversible.
En 2004, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que el efecto carcinogénico de la cumarina no se debía a un mecanismo genotóxico, y se estableció una ingesta diaria tolerable (IDT) de 0,1 mg de cumarina/kg de peso corporal, basada en un nivel sin efecto adverso observado (NOAEL) para la toxicidad hepática en un estudio de dos años en perros. La EFSA también concluyó que la exposición a cumarina que resulte en una ingesta tres veces superior a la IDT durante una a dos semanas no representa un motivo de preocupación en materia de seguridad.
Para evitar superar la IDT establecida por la EFSA, la agencia francesa de seguridad alimentaria ANSES recomienda mantener la ingesta de cumarina a través de suplementos alimenticios por debajo de 4,8 mg al día para un adulto de 60 kg. También aconseja a las personas con antecedentes de enfermedad hepática evitar el consumo de alimentos ricos en canela y de suplementos alimenticios que contengan cumarina.
Los consumidores que toman suplementos alimenticios a base de canela deben tener en cuenta que dichos productos pueden contener grandes cantidades de canela de casia.
7.2 Niveles de cumarina específicos por especie
En un análisis, la corteza auténtica de canela de Ceilán contenía entre 12 y 143 mg/kg de cumarina —un fenólico típicamente bajo en la canela verdadera—, pero las muestras del mercado contenían cumarina en niveles de hasta 3462 mg/kg, lo que indica una probable contaminación con casia en canela falsificada.
En un principio se sospechó que la cumarina tenía efectos genotóxicos y carcinogénicos en humanos, pero nuevos datos toxicológicos han demostrado que no es genotóxica y han permitido definir una ingesta diaria tolerable. Se cree que la mayoría de los humanos poseen una vía principal para el metabolismo de la cumarina (la vía de la 7-hidroxicumarina) que difiere de la observada en las ratas (la vía de la epoxidación de 3,4-cumarina), en la cual se forma un epóxido reactivo. La vía del epóxido de 3,4-cumarina se ha vinculado con los efectos hepatotóxicos y carcinogénicos de la cumarina observados en estudios a largo plazo en ratas y ratones.
7.3 Contaminación con plomo (adulteración)
En marzo de 2024, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) recomendó un retiro voluntario de seis marcas de puré de manzana con canela debido a una contaminación extrema con plomo, tras una investigación derivada de 500 reportes de intoxicación por plomo en niños en todo Estados Unidos. La FDA determinó que la canela (en las bolsitas de puré de manzana fabricadas por AUSTROFOOD S.A.S. con canela de Negasmart, ambas de Ecuador) estaba adulterada con cromato de plomo. Los dos proveedores figuran ahora en la Lista Roja para prevenir futuras adulteraciones.
7.4 Interacciones farmacológicas
La canela, especialmente en dosis suplementarias, ha demostrado un potencial de interacciones farmacocinéticas a través de las vías enzimáticas del citocromo P450 (CYP450).
Se ha demostrado que los extractos de canela inhiben múltiples enzimas del citocromo P450 (CYP1A2, 2C9, 2D6, 3A4), lo que podría afectar el metabolismo de los anticoagulantes y otros medicamentos.
Un ensayo clínico financiado por el NCCIH en la Universidad Estatal de Washington evaluó específicamente a la canela como precipitante de interacciones farmacocinéticas con sustratos farmacológicos del CYP2A6 en voluntarios sanos. Se utilizó goma de mascar de nicotina como fármaco sonda del CYP2A6 (control positivo) y letrozol como fármaco objeto de alto impacto. Los resultados tienen como objetivo orientar investigaciones futuras sobre el uso potencial de la canela como agente para dejar de fumar, así como el impacto clínico en los regímenes farmacoterapéuticos que incluyen letrozol en pacientes con cáncer.
Dosis más altas, como suplementos concentrados o aceites, pueden activar un receptor hepático llamado PXR, que desempeña un papel en cómo el cuerpo metaboliza muchos medicamentos, lo que significa que la canela —especialmente en formas más concentradas— podría afectar la forma en que se metabolizan algunos fármacos.
Cinnamomum cassia (la especie más utilizada) contiene niveles altos de cumarina, la cual tiene propiedades anticoagulantes y puede interactuar con la warfarina. La canela tiene propiedades leves de fluidificación de la sangre, que, combinadas con los efectos de la cumarina, aumentan aún más su potencial para afectar a los medicamentos anticoagulantes.
Se sabe poco sobre si es seguro usar canela de Ceilán o de casia en cantidades mayores como medicina a largo plazo.
8. Posiciones regulatorias e institucionales
- NCCIH (EE. UU.): El NCCIH no reconoce el uso de la canela para el tratamiento ni la prevención de la diabetes ni de otras enfermedades. Los datos de los ensayos clínicos han mostrado resultados contradictorios sobre la eficacia de la canela para la diabetes.
- Comisión E alemana: Las autoridades sanitarias alemanas (Comisión E) aprueban la corteza de canela para espasmos gastrointestinales leves, la estimulación del apetito y el alivio de la indigestión.
- EFSA / BfR (Europa): La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos (BfR) recomiendan una ingesta diaria tolerable (IDT) de 0,1 mg de cumarina por kilogramo de peso corporal. Para los alimentos que contienen canela, desde 2011 están vigentes en la Unión Europea nuevos niveles máximos permitidos de cumarina.
- Asociaciones estadounidense y canadiense de diabetes: La Asociación Estadounidense de Diabetes asigna un nivel de evidencia grado C para el uso de la canela en el tratamiento de la diabetes; la Asociación Canadiense de Diabetes asigna un nivel de evidencia grado D y ha concluido que es prematuro recomendar la canela para uso generalizado, pero que merece consideración para futuras investigaciones.
Referencias
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- NCCIH — Type 2 Diabetes and Dietary Supplements: What the Science Says
- NCCIH — 5 Things To Know About Type 2 Diabetes and Dietary Supplements
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- Sarmadi et al. — Cinnamon Consumption on Lipid Profile, Oxidative Stress, and Inflammation Biomarkers: Umbrella Meta-Analysis (Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, 2023)
- Mehta et al. — Cinnamomum Species: Bridging Phytochemistry, Pharmacological Properties and Toxicological Safety (PMC, 2021)
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- Therapeutic Potential of Cinnamon Oil: Chemical Composition, Pharmacological Actions, and Applications (PMC, 2024)
- Ranasinghe et al. — Medicinal Properties of 'True' Cinnamon (Cinnamomum zeylanicum): A Systematic Review (PMC)
- Cinnamon Extract Lowers Glucose, Insulin and Cholesterol in People with Elevated Serum Glucose (PMC)
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- Cinnamon as a Complementary Therapeutic Approach for Dysglycemia and Dyslipidemia in T2DM: Molecular Mechanism Review (PMC, 2022)
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- German Federal Institute for Risk Assessment (BfR) — FAQ on Coumarin in Cinnamon and Other Foods
- ANSES (French Food Safety Agency) — Beware of Overconsumption of Herbal Supplements Containing Coumarin
- Ole G. Størsrud et al. — Risk Assessment of Coumarin Using the Benchmark Dose Approach (Food and Chemical Toxicology, 2012)
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- ClinicalTrials.gov — Evaluating the Pharmacokinetics and Drug Interaction Potential of the Botanical Dietary Supplement Cinnamon (Washington State University / NCCIH)