Sulforafano
1. Identidad
Nombre químico y clasificación
El sulforafano (SFN), cuyo nombre sistemático es 1-isotiocianato-4-(metilsulfinil)butano, pertenece a la clase de fitoquímicos denominados isotiocianatos. Su fórmula molecular es C6H11NOS2, y es el isotiocianato biológicamente activo producido por el metabolismo de la glucorafanina mediante la enzima mirosinasa. En su estado líquido, el sulforafano tiene un peso molecular de aproximadamente 177,28 g/mol, y por lo general funde alrededor de los 74,6 °C, aunque su punto de fusión puede variar entre 58,6 °C y 91,2 °C.
Fuentes botánicas
El sulforafano puede extraerse de plantas del género Brassica. Sin embargo, los brotes de brócoli son la principal fuente de sulforafano y son de 20 a 50 veces más ricos que el brócoli maduro, ya que contienen 1153 mg/100 g. La glucorafanina, el glucosinolato precursor del sulforafano, se encuentra en vegetales crucíferos como el brócoli, el repollo, la coliflor y la col rizada (kale). Otras fuentes dentro de la familia Brassicaceae incluyen las coles de Bruselas, el rábano picante (horseradish), la chirivía, el rábano, el wasabi, el berro y la mostaza blanca.
La relación precursora glucorafanina-sulforafano
Todos los glucosinolatos se componen de una estructura básica formada por un grupo β-D-tioglucosa, un grupo oxima sulfonada y una cadena lateral derivada de un aminoácido. Los glucosinolatos se activan mediante hidrólisis dependiente de enzimas para dar lugar a sus respectivos isotiocianatos. La enzima mirosinasa está presente de forma natural en la planta y se libera de las vacuolas vegetales tras un estrés mecánico, por ejemplo, al cortar o masticar. La glucorafanina se deriva de la dihomometionina, que es metionina con la cadena elongada dos veces. En las plantas, el sulforafano disuade a los insectos depredadores y actúa como un antibiótico selectivo.
Propiedades físicas y estabilidad
El sulforafano presenta una solubilidad débil en agua, pero muestra solubilidad en solventes orgánicos como el metanol, el etanol, el dimetilsulfóxido y el acetato de etilo. Por lo general se presenta como un líquido amarillo o incoloro a temperatura ambiente, y la molécula es susceptible a descomponerse a altas temperaturas, dado su punto de fusión relativamente bajo de 74,6 °C.
Formas y preparaciones comunes
En la administración humana, el sulforafano puede administrarse directamente en su forma activa o como glucorafanina (GRP). Las preparaciones comerciales incluyen polvos y extractos de brotes de brócoli, tabletas o cápsulas estandarizadas en glucorafanina (en las que la mirosinasa convierte el precursor en sulforafano activo en el intestino) y sulforafano purificado. En las modalidades preferidas, el precursor de sulforafano glucorafanina y la enzima mirosinasa se obtienen del brócoli, de los brotes de brócoli o de las semillas de brócoli, y pueden obtenerse de la misma fuente o de fuentes diferentes, incluso como extracto o polvo de semilla o brote de brócoli.
2. Uso tradicional e histórico
El sulforafano como compuesto químico aislado no tiene una historia tradicional de uso, ya que no fue identificado hasta la era moderna. Lo que sí tiene una historia tradicional documentada es la amplia clase de vegetales crucíferos de la que se deriva el sulforafano.
Desde la época del Imperio Romano, las Brassicas se han considerado vegetales muy valiosos, y a mediados del siglo XVIII, en Inglaterra, el brócoli se introdujo por primera vez como "espárrago italiano", mientras que en la década de 1920 se popularizó por primera vez en los Estados Unidos.
Los isotiocianatos, especialmente el sulforafano, se han utilizado como medicina en China durante miles de años, con referencias a los vegetales crucíferos que aparecen en contextos de la medicina tradicional china. Sin embargo, la atribución específica del sulforafano como el agente activo en estas tradiciones es una interpretación científica retroactiva, y no una afirmación explícita dentro de esas tradiciones mismas.
Antes del descubrimiento científico moderno del sulforafano, las cocinas tradicionales de todo el mundo apreciaban los vegetales crucíferos por sus sabores intensos y sus beneficios digestivos. En Europa, el repollo fermentado (chucrut) se consumía en invierno para favorecer la salud intestinal, mientras que en Asia oriental, las hojas de mostaza y el rábano daikon se usaban como ayudas digestivas. En los textos clásicos ayurvédicos no hay mención directa del sulforafano; en su lugar, los vegetales de la familia del repollo se clasifican de manera general según el sabor (rasa) y el efecto posdigestivo (vipaka).
A mediados del siglo pasado, el sulforafano se describió como un antibiótico y fue aislado del repollo morado y de la lepidio (hoary cress), una mala hierba de los pastizales del oeste de los Estados Unidos. Fue sintetizado por primera vez y aislado por primera vez del brócoli por Talalay y Zhang. Las múltiples acciones del sulforafano en los seres humanos han sido ampliamente estudiadas desde 1992, cuando Talalay y sus colaboradores descubrieron su acción como inductor de los sistemas enzimáticos de desintoxicación.
3. Constituyentes clave y compuestos activos
El sulforafano dentro de la familia de los isotiocianatos
El sulforafano es un compuesto dentro del grupo de los isotiocianatos (ITC), compuestos organosulfurados. Los ITC son productos de hidrólisis de los glucosinolatos, metabolitos secundarios vegetales que se encuentran en altas concentraciones en los vegetales del género Brassica. Los ITC se sintetizan y almacenan como glucosinolatos en las plantas y se liberan cuando se produce daño en los tejidos vegetales. El compuesto ITC más caracterizado es el sulforafano, el producto de hidrólisis de la glucorafanina, que se encuentra generalmente en altas concentraciones en el brócoli.
Glucorafanina: el precursor
Todos los glucosinolatos se componen de una estructura básica formada por un grupo β-D-tioglucosa, un grupo oxima sulfonada y una cadena lateral derivada de un aminoácido. La glucorafanina se convierte en sulforafano mediante la enzima mirosinasa. La estereoquímica se establece cuando se añade un átomo de oxígeno al 4-metiltiobutilglucosinolato mediante una flavina monooxigenasa.
Biodisponibilidad
Tras la administración oral, el sulforafano suele absorberse en el intestino, presentando una biodisponibilidad menor, una vida media más corta y un efecto de primer paso significativo. Estudios en modelos de ratas encontraron que el sulforafano se absorbía muy bien y rápidamente, presentando una biodisponibilidad absoluta del 82 %, la cual disminuía con dosis más altas, lo que indica un comportamiento farmacocinético dependiente de la dosis; se concluye que el sulforafano administrado por vía oral se absorbe rápidamente, logrando una alta biodisponibilidad absoluta con dosis dietéticas bajas, pero se evidenció una farmacocinética dependiente de la dosis, con una biodisponibilidad que disminuía al aumentar la dosis. Cuando se consume glucorafanina en lugar de sulforafano activo, la actividad de la mirosinasa bacteriana intestinal desempeña un papel clave en la liberación del compuesto activo en el colon.
4. Mecanismos de acción establecidos
4.1 La vía KEAP1-NRF2: el blanco primario validado
Muchos posibles objetivos celulares se ven afectados por el sulforafano, aunque solo uno —la señalización KEAP1-NRF2— puede considerarse un blanco validado. El factor de transcripción NRF2 es un regulador maestro de las respuestas de supervivencia celular ante factores estresantes endógenos y exógenos.
En condiciones basales, Nrf2 se une a su represor Keap1 en el citoplasma y posteriormente experimenta degradación proteasómica a través de ubiquitinación. Bajo estrés oxidativo, Nrf2 se disocia de Keap1 y luego se translocaliza al núcleo, donde se une con la pequeña proteína Maf en las secuencias ARE de las regiones promotoras de los genes objetivo. Esto impulsa la expresión de varios genes citoprotectores, como la hemo oxigenasa-1 (HO-1), la NAD(P)H:quinona oxidorreductasa-1 (NQO1) y la superóxido dismutasa (SOD).
En los mamíferos, el sulforafano puede regular positivamente las vías de señalización inducidas por estrés, incluida la vía transcripcional NRF2, la cual está conservada entre las especies de mamíferos. El sulforafano activa la maquinaria transcripcional de NRF2 para incrementar la expresión de genes antioxidantes y enzimas desintoxicantes de fase II.
La inducción de las enzimas de fase II por el sulforafano se asocia con la modificación del grupo tiol de Keap1, lo que conduce a la disrupción de las interacciones Nrf2-Keap1 y a un mayor translocación nuclear del factor de transcripción Nrf2. Una vez liberado de Keap1, Nrf2 se dimeriza con las proteínas pequeñas Maf y se une a los elementos de respuesta antioxidante/electrofílica (ARE/EpRE) presentes en las regiones promotoras de numerosos genes de fase II/antioxidantes.
4.2 Modulación de enzimas de fase I y fase II
El sulforafano se metaboliza extensamente y, por lo tanto, puede competir con otros sustratos de enzimas y transportadores de fase I, II y III. Además, posee una potencia inusualmente alta como inductor de enzimas de fase II y regula la expresión y función de diferentes genes del citocromo P-450. El sulforafano también ha mostrado propiedades quimioprotectoras al inhibir las enzimas metabolizadoras de fase I, modular las enzimas metabolizadoras de xenobióticos de fase II, y actuar sobre las células madre cancerosas.
4.3 Mecanismos epigenéticos
La evidencia acumulada respalda que la modificación epigenética es un factor importante en la carcinogénesis y la progresión del cáncer, ya que las alteraciones epigenéticas a menudo contribuyen a la inhibición de genes supresores de tumores y a la activación de oncogenes. Los estudios sobre los mecanismos subyacentes a los efectos anticancerígenos del sulforafano han mostrado que puede revertir dichas alteraciones epigenéticas en los cánceres al actuar sobre las ADN metiltransferasas (DNMT), las histona desacetilasas (HDAC) y los ARN no codificantes.
Un aspecto destacable del mecanismo del sulforafano es su capacidad como inhibidor de la histona desacetilasa (HDAC).
4.4 Señalización antiinflamatoria
Se ha informado que el sulforafano activa la actividad de Nrf2 en los macrófagos peritoneales y ejerce efectos antiinflamatorios mediante la inhibición de la expresión de TNF-α, IL-1β, COX-2 e iNOS en modelos murinos.
4.5 Ciclo celular y apoptosis
El sulforafano ejerce sus efectos anticancerígenos al modular vías de señalización y genes clave implicados en la inducción de la apoptosis, la detención del ciclo celular y la inhibición de la angiogénesis. El análisis del ciclo celular mostró que el sulforafano provocaba la detención en fase G2/M, lo que conducía a la inhibición de la proliferación/crecimiento tumoral, y esto se asoció con la regulación negativa de los genes de la ciclina B1 y la ciclina D1, así como con el aumento de los niveles proteicos de p21WAF1/CIP1 (un inhibidor de las quinasas dependientes de ciclina).
4.6 Hormesis
El sulforafano induce respuestas hormésicas dependientes de la dosis mediante la regulación positiva de la vía Nrf2/ARE. Esta respuesta bifásica está bien integrada, es dependiente de la concentración y específica de los tipos celulares implicados. La respuesta hormésica del sulforafano puede disminuir la incidencia y gravedad de diversas patologías relacionadas con el ser humano, y también se ha encontrado que interviene en el aumento de la proliferación de células madre.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Prevención y tratamiento del cáncer
Panorama de la base de evidencia: Una revisión de 2025 evaluó los ensayos clínicos registrados en ClinicalTrials.gov que se enfocaban en el uso de sulforafano o extractos derivados del brócoli; se identificaron 84 ensayos, de los cuales 39 han sido publicados. Una revisión sistemática siguiendo las guías Cochrane, realizada en 2023, informó que se identificaron ocho ensayos controlados aleatorizados (ECA) que investigaban la eficacia y seguridad del sulforafano en cáncer de próstata, cáncer de mama, cáncer de páncreas y melanoma; los regímenes de dosificación fueron variables e inconsistentes entre los estudios.
Cáncer de próstata: El tratamiento con sulforafano provocó alteraciones estadísticamente significativas en varios genes vitales y biomarcadores histológicos en varios estudios. Sin embargo, no afectó a algunos otros genes clave. En pacientes con cáncer, el sulforafano mostró resultados prometedores en el cáncer de próstata y de mama en etapa temprana, particularmente en individuos GSTM1-positivos, pero mostró efectos limitados en casos avanzados.
Cáncer de mama: La mayor parte de la evidencia disponible sobre el impacto y la seguridad del sulforafano en el manejo del cáncer de mama proviene de estudios en cultivos celulares y modelos animales; la revisión sistemática disponible consolida los datos existentes para determinar si son necesarios estudios empíricos en humanos.
Fuerza global de la evidencia para el cáncer: Hasta la fecha, el uso del sulforafano para el tratamiento y la prevención de diferentes tipos de cáncer está respaldado y ampliamente investigado en estudios preclínicos, clínicos y epidemiológicos. No está claro cuán significativos son los beneficios adicionales del sulforafano en pacientes con un diagnóstico confirmado de cáncer, ni si debería recomendarse como una intervención adicional en las guías de tratamiento del cáncer cuando se administra a partir de fuentes dietéticas o como extracto. Aproximadamente el 50 % de los ensayos completados permanecen sin publicar, lo que genera preocupaciones sobre el sesgo de publicación.
Observaciones epidemiológicas: Numerosos estudios han sugerido que un alto consumo dietético de vegetales crucíferos se correlaciona con un bajo riesgo de cáncer. Se han realizado estudios observacionales para determinar si el consumo de vegetales crucíferos afecta el riesgo de cáncer en humanos, pero no hay suficiente evidencia clínica que indique que consumir glucorafanina y otros isotiocianatos presentes en los vegetales crucíferos sea beneficioso, según una revisión de 2017.
5.2 Desintoxicación ambiental
Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo evaluó si la ingesta de sulforafano mejora el metabolismo de desintoxicación de carcinógenos y toxinas ambientales, como el benceno y la acroleína, en 283 sujetos (89 % no fumadores) expuestos a niveles sustanciales de contaminantes atmosféricos en China. La ingesta de una bebida derivada de brotes de brócoli, que proporcionaba dosis diarias de 600 micromoles de glucorafanina y 40 micromoles de sulforafano durante 12 semanas, aumentó significativamente la excreción urinaria de los ácidos mercaptúricos de desintoxicación formados a partir del benceno en un 61 % (P<0,001) y de la acroleína en un 23 % (P=0,01). Este estudio proporcionó evidencia sólida de que la bebida de brotes de brócoli puede modular la disposición de carcinógenos y toxinas ambientales.
5.3 Diabetes tipo 2 y metabolismo de la glucosa
El análisis de redes de coexpresión y datos genéticos para identificar una firma de la enfermedad de la diabetes tipo 2 en tejido hepático identificó al sulforafano como un compuesto que podría revertir dicha firma de la enfermedad. El sulforafano suprimió la producción de glucosa en las células hepáticas mediante la translocación nuclear de NRF2 y disminuyó la expresión de enzimas clave en la gluconeogénesis. Además, el sulforafano revirtió la firma de la enfermedad en los hígados de animales diabéticos y atenuó la producción excesiva de glucosa y la intolerancia a la glucosa en una magnitud similar a la de la metformina.
En pacientes obesos con diabetes tipo 2 desregulada, el sulforafano en alta concentración puede disminuir significativamente los niveles de glucosa en sangre, mejorando la glucosa en ayunas y la hemoglobina glucosilada. Sin embargo, pocos estudios se refieren a la aplicación directa del sulforafano en ensayos clínicos; la mayoría de los estudios se centran principalmente en la evaluación de los efectos clínicos de precursores como la glucorafanina, o en extractos ricos en sulforafano.
Los estudios sobre enfermedades metabólicas revelaron mejoras en el control glucémico en la diabetes tipo 2, pero sin beneficios para la hipertensión. La evidencia clínica sugiere que los alimentos ricos en sulforafano, como el brócoli, pueden mejorar el estado metabólico y reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular al disminuir los biomarcadores de estrés oxidativo e inflamación en pacientes con diabetes tipo 2.
Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada. La mayor parte de la evidencia mecanística es preclínica. Un pequeño número de estudios clínicos en humanos muestran señales prometedoras para el control glucémico, pero los ECA robustos y de gran escala que utilicen directamente sulforafano aislado en la diabetes tipo 2 son limitados.
5.4 Trastorno del espectro autista (TEA)
Ensayos clínicos previos con sulforafano oral demostraron efectos clínicos positivos en el comportamiento en hombres jóvenes y cambios en la metabolómica urinaria en niños con TEA. Un ensayo clínico aleatorizado paralelo, doble ciego y controlado con placebo, de 15 semanas, con una fase de tratamiento abierto de 15 semanas adicionales y extensiones de 6 semanas sin tratamiento, incluyó a 57 niños de entre 3 y 12 años con TEA durante 36 semanas en total. Veintiocho fueron asignados al grupo de sulforafano y 29 recibieron placebo. Se midieron los efectos clínicos, la seguridad y tolerabilidad, y los biomarcadores.
En cuanto a los trastornos cerebrales, el sulforafano demostró mejoras sintomáticas en el trastorno del espectro autista y beneficios cognitivos en la esquizofrenia, pero careció de una integración robusta de biomarcadores.
En un estudio longitudinal en humanos, las puntuaciones promedio de comunicación verbal o no verbal del grupo de sulforafano cambiaron significativamente en el punto final a las 12 semanas. El sulforafano fue seguro y no se observaron efectos secundarios graves.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. Se han realizado múltiples ensayos aleatorizados pequeños y ensayos abiertos en Johns Hopkins y otros centros, que muestran mejoras conductuales. Los tamaños de muestra siguen siendo pequeños, y hay en curso ensayos más amplios y definitivos. Aproximadamente el 50 % de los ensayos completados permanecen sin publicar, lo que genera preocupaciones sobre el sesgo de publicación, y los tamaños de muestra limitados y los resultados inconsistentes subrayan la necesidad de ensayos más amplios y estratificados.
5.5 Neuroprotección: neurodegeneración y trastornos cerebrales
Los efectos protectores del sulforafano sobre la salud cerebral han sido estudiados considerablemente; los estudios se han extendido a varias enfermedades neurológicas, incluidas la enfermedad de Alzheimer (EA), la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la esclerosis lateral amiotrófica, la esclerosis múltiple, el trastorno del espectro autista y la esquizofrenia.
Se ha demostrado que el sulforafano ejerce efectos neuroprotectores a través de la activación de la vía Nrf2, la modulación de la neuroinflamación y mecanismos epigenéticos. En estudios que involucraron modelos de expresión de la proteína precursora amiloide, se observó que el sulforafano induce la expresión de Nrf2 al reducir los niveles de metilación del ADN en el promotor de Nrf2. La activación de la vía Nrf2-ARE, que conduce posteriormente a la regulación positiva de elementos clave subsiguientes como la NAD(P)H quinona oxidorreductasa 1, la hemo oxigenasa 1 y la glutatión peroxidasa 1, desempeña un papel fundamental en la contrarrestación del estrés oxidativo.
El aumento de la evidencia preclínica sugiere de manera constante que el sulforafano tiene un efecto neuroprotector multifacético en la fisiopatología de la enfermedad de Alzheimer, aunque la evidencia de tipo anti-EA del sulforafano se observa principalmente en células y animales.
Fuerza de la evidencia: Mayormente preclínica (en modelos in vitro y animales). La evidencia clínica en humanos específicamente para la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y otras afecciones neurodegenerativas sigue siendo muy limitada.
5.6 Infección por Helicobacter pylori y salud gástrica
Se descubrió que una dieta rica en sulforafano a base de brotes de brócoli reducía la colonización y atenuaba la gastritis en personas infectadas por Helicobacter pylori. Un estudio en humanos (Yanaka et al., 2009, referenciado en múltiples revisiones) evaluó la eficacia de los brotes de brócoli para reducir la infección por H. pylori. Los hallazgos sugieren que el sulforafano puede tener un efecto antibacteriano directo sobre H. pylori, lo que resulta en una reducción de la gastritis, así como un efecto indirecto al aumentar la respuesta citoprotectora de fase 2.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. Un pequeño número de estudios en humanos muestra una reducción de la colonización gástrica y de la inflamación, pero faltan ECA de gran escala.
5.7 Salud respiratoria y pulmonar
El sulforafano tuvo un impacto mínimo en las enfermedades respiratorias, pero mostró un papel de apoyo en la terapia de la rinitis alérgica. Trabajos clínicos previos también han explorado el sulforafano en personas con asma: un estudio referenciado en la literatura de ensayos clínicos (Brown et al., 2015) encontró que el sulforafano mejora la respuesta broncoprotectora en asmáticos a través de vías genéticas mediadas por Nrf2.
Fuerza de la evidencia: Limitada y mixta en poblaciones humanas. La mayor parte de la evidencia respiratoria proviene de estudios mecanísticos o pilotos de pequeña escala.
5.8 Protección cardiovascular y metabólica
El hígado y el sistema nervioso han sido los órganos objetivo que han atraído más atención debido al papel clave del estrés oxidativo en las enfermedades hepáticas y neurodegenerativas. Sin embargo, también se han demostrado actividades protectoras en los pulmones, el corazón, el sistema inmunitario, los riñones y el sistema endocrino. La evidencia preclínica respalda un papel activo del sulforafano en la activación de NRF2 o en la modulación eficaz de la proteína cinasa activada por AMP (AMPK) para proteger contra las complicaciones diabéticas, incluida la cardiomiopatía diabética, la neuropatía diabética, la nefropatía diabética, la enfermedad del hígado graso no alcohólico y la resistencia a la insulina del músculo esquelético.
Fuerza de la evidencia: Mayormente preclínica. La evidencia en humanos es indirecta y proviene principalmente de estudios de intervención dietética con alimentos ricos en brócoli, en lugar de sulforafano aislado.
5.9 Motilidad gastrointestinal
Se ha informado que la ingesta diaria de una dieta rica en sulforafano a base de brotes de brócoli durante 4 semanas mejoró los hábitos de defecación intestinal en sujetos humanos.
Fuerza de la evidencia: Muy preliminar; basada en observaciones humanas limitadas.
6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con el sulforafano
- Oncología/quimioprevención: Múltiples tipos de cáncer investigados en ensayos clínicos, incluidos el de próstata, mama, páncreas y pulmón. El sulforafano ha estado bajo investigación en ensayos clínicos para el cáncer de próstata, cáncer de mama y cáncer de pulmón, entre otros.
- Sistema nervioso/neuroprotección: Las enfermedades neurológicas estudiadas incluyen la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la esclerosis lateral amiotrófica, la esclerosis múltiple, el trastorno del espectro autista y la esquizofrenia.
- Metabólico/endocrino: Homeostasis de la glucosa, resistencia a la insulina y complicaciones de la diabetes tipo 2.
- Hepático: Protección hepática mediante la activación de Nrf2 y efectos antiinflamatorios.
- Cardiovascular: Cardioprotección en modelos de cardiomiopatía diabética a través de la vía AMPK-NRF2.
- Gastrointestinal: Supresión de H. pylori, citoprotección de la mucosa gástrica, motilidad intestinal.
- Respiratorio: Rinitis alérgica, broncoprotección en el asma.
- Desintoxicación/metabolismo de xenobióticos: Mayor excreción urinaria de carcinógenos (benceno, acroleína) y aductos de aflatoxina-ADN en ensayos con humanos.
- Oftalmológico: El sulforafano se ha estudiado en enfermedades oftalmológicas como la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), la retinopatía diabética, las cataratas y la degeneración retiniana.
7. Formas farmacéuticas y dosis reportadas en los estudios
Según la evidencia clínica actual, las dosis reportadas en los estudios incluyen aproximadamente 20-40 mg/día (~100-200 µmol de sulforafano) a partir de fuentes dietéticas o suplementos para beneficios generales de salud, y 100-200 µmol/día durante hasta 20 semanas, según lo respaldado por ensayos clínicos de prevención del cáncer y terapia complementaria. El sulforafano demuestra un sólido perfil de seguridad a dosis moderadas, y la suplementación a largo plazo (30-200 µmol/día) es bien tolerada en estudios clínicos.
Las dosis específicas de estudios notables en humanos incluyen:
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En el ensayo sobre contaminación del aire en Qidong, China: una bebida derivada de brotes de brócoli que proporcionaba dosis diarias de 600 micromoles de glucorafanina y 40 micromoles de sulforafano durante 12 semanas.
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En un estudio de biodisponibilidad en tejido mamario: 8 mujeres sometidas a mamoplastia consumieron una preparación que contenía 200 µmol de sulforafano aproximadamente 50 minutos antes de la cirugía.
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En un estudio de seguridad de fase I con preparación de brotes de brócoli, 12 voluntarios humanos sanos recibieron dosis de la preparación de brotes de brócoli cada 8 horas durante 7 días (total de 21 dosis). Las dosis utilizadas en los diferentes grupos fueron de 25 µmol de glucosinolatos, 100 µmol de glucosinolatos y 25 µmol de isotiocianatos; por lo tanto, los sujetos recibieron entre 75 y 300 µmol de glucosinolatos al día, equivalentes a 12-50 g de semillas frescas de brócoli, o 75 µmol de isotiocianatos. No se informaron eventos adversos clínicos.
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En un estudio de biodisponibilidad en esquizofrenia: 7 tabletas de Avmacol® por vía oral, cada una con 15 mg de glucorafanina, para una dosis esperada de sulforafano con un promedio de 100-150 µmol.
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En un estudio piloto pediátrico sobre TEA: los niños con TEA recibieron 2,2 micromoles/kg de sulforafano al día durante 14 días.
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Se ha descrito que una ingesta oral de 68 gramos de brotes de brócoli proporciona una dosis no tóxica de 100 mg de sulforafano que ha demostrado ser terapéutica en modelos de cáncer.
Las dosis utilizadas en la mayoría de los experimentos con animales han superado la dosis máxima de sulforafano administrada a humanos. Por lo tanto, son necesarios estudios exhaustivos de dosis-respuesta para proporcionar información crucial que permita establecer regímenes de dosificación sensatos de sulforafano y mejorar la seguridad y la eficacia en la traducción clínica.
8. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas
8.1 Perfil general de seguridad
Los brotes de brócoli se consumen ampliamente como alimento en todo el mundo sin que se hayan reportado efectos adversos. Los estudios de investigación realizados en humanos no han demostrado efectos adversos significativos de la administración de sulforafano o de productos alimentarios enriquecidos con sulforafano, como los brotes de brócoli. La evidencia creciente respalda la opinión de que el sulforafano se considera de baja toxicidad.
Sin embargo, la seguridad del sulforafano debe evaluarse debido a sus posibles efectos negativos, incluidos daño cromosómico, enfermedades cutáneas, progresión tumoral y toxicidad general, según lo sugerido por estudios in silico. Según los resultados de una investigación limitada en animales, para el uso a largo plazo del sulforafano es crucial considerar cuidadosamente factores como la dosis, el momento y la duración. Se necesita más investigación, incluidos estudios in vitro e in vivo, para confirmar los posibles efectos adversos y establecer niveles seguros de exposición al sulforafano.
El sulforafano tiene aplicaciones clínicas potenciales como agente quimioprotector. No obstante, son necesarios más estudios para establecer las dosis seguras del sulforafano en humanos.
8.2 Efectos secundarios gastrointestinales
Algunos posibles efectos adversos de la suplementación con sulforafano pueden incluir molestias gastrointestinales como náuseas, vómitos y diarrea. Estos efectos se reportan principalmente con dosis más altas y en forma de suplemento, en lugar del consumo dietético de vegetales crucíferos.
8.3 Función tiroidea
También se ha encontrado que el sulforafano tiene efectos goitrogénicos, que pueden interferir con la función tiroidea y pueden exacerbar los trastornos tiroideos en algunos individuos. La seguridad de los suplementos de sulforafano durante el embarazo y la lactancia no está bien establecida.
8.4 Interacciones fármaco-fármaco a través de la modulación de enzimas CYP
El sulforafano se metaboliza extensamente y puede competir con otros sustratos de enzimas y transportadores de fase I, II y III. Posee una potencia inusualmente alta como inductor de enzimas de fase II y regula la expresión y función de diferentes genes del citocromo P-450.
El sulforafano puede reducir significativamente la expresión del citocromo P450 3A4 (CYP3A4) en hepatocitos humanos primarios. El CYP3A4 es responsable del metabolismo hepático e intestinal de numerosos protoxicantes, compuestos farmacéuticos y esteroles endógenos.
Existe evidencia proveniente de estudios en animales y estudios in vitro que sugiere que el sulforafano y/o sus metabolitos pueden inhibir la expresión de CYP 1A2, 3A4 y 2D6, lo cual podría ser una fuente potencial de interacciones fármaco-fármaco si el participante está tomando medicamentos que son sustratos de estas enzimas. El riesgo de posibles interacciones fármaco-fármaco no está bien establecido en humanos.
Se ha demostrado que el sulforafano modula la actividad del citocromo P450 (CYP450), especialmente CYP1A2, CYP2E1 y CYP3A4, que participan en el metabolismo de una amplia gama de fármacos, incluidos la warfarina, el clopidogrel, las benzodiazepinas y algunas estatinas. El sulforafano puede afectar el metabolismo de los fármacos al inhibir las enzimas CYP450, alterando potencialmente las concentraciones plasmáticas de los fármacos.
8.5 Interacción con la quimioterapia
En el tratamiento del cáncer, el sulforafano ha demostrado la capacidad de inducir selectivamente la muerte celular en las células cancerosas, inhibir la histona desacetilasa y sensibilizar las células cancerosas a la quimioterapia. Sin embargo, la interacción del sulforafano con agentes quimioterapéuticos específicos requiere una consideración clínica cuidadosa y caso por caso, ya que las mismas propiedades moduladoras de enzimas que pueden sensibilizar a los tumores podrían, en teoría, alterar la farmacocinética de los fármacos citotóxicos administrados conjuntamente.
8.6 Limitaciones de la evidencia actual
Aproximadamente el 50 % de los ensayos completados sobre sulforafano permanecen sin publicar, lo que genera preocupaciones sobre el sesgo de publicación. Si bien los resultados publicados destacan el potencial terapéutico del sulforafano, los tamaños de muestra limitados y los resultados inconsistentes subrayan la necesidad de ensayos más amplios y estratificados. La mayoría de los hallazgos mecanísticos provienen de estudios celulares y animales, y la traducción clínica se encuentra en una etapa temprana para la mayoría de las indicaciones fuera de la desintoxicación ambiental.
Referencias