Achicoria (Cichorium intybus L.): Una referencia integral
1. Identidad y descripción botánica
El género Cichorium (familia Asteraceae) está compuesto por seis especies con una presencia geográfica importante en Europa y Asia. Cichorium intybus L., comúnmente conocida como achicoria, es una planta herbácea perenne que suele presentar flores de color azul brillante y que se cultiva desde la antigüedad. Es originaria de la región mediterránea, con una larga historia como hierba medicinal.
La planta alcanza una altura de hasta 150 cm, con un tallo grueso, resistente y ramificado de forma irregular, una raíz pivotante larga, robusta, gruesa y de color marrón, hojas lobuladas y no lobuladas, frutos parecidos a semillas y flores de diversos colores. Las flores son de color azul y se caracterizan por abrirse por la mañana y cerrarse al atardecer. La achicoria es una planta resistente y puede soportar temperaturas extremas tanto durante la etapa de crecimiento vegetativo como reproductivo. Al romperse, todas las partes de la planta exudan un látex lechoso.
La planta es conocida con numerosos nombres comunes en distintas culturas. También se la llama margarita azul, marinero azul, hierba azul, achicoria café, hendibeh, hierba caballo, succor, marineros desgarrados, botón de soltero silvestre, diente de león azul y endibia silvestre. En la medicina tradicional del sur de Asia, se conoce como Kasni o Kashni.
El nombre del género Cichorium deriva de la palabra griega kichore, que hace referencia al uso culinario ancestral de la planta. El nombre de la especie intybus proviene de la palabra latina para "endibia", lo que refleja la estrecha relación entre la achicoria y la endibia.
Formas y preparaciones comunes
- Raíz seca: La raíz seca es la parte utilizada principalmente con fines medicinales y como ingrediente alimentario.
- Raíz tostada/sustituto del café: La raíz tostada tiene un sabor similar al del café, pero no contiene cafeína, lo que la convierte en una alternativa popular para quienes buscan evitarla.
- Extracto de inulina: La inulina utilizada con fines medicinales y como suplemento se obtiene generalmente remojando las raíces de achicoria en agua caliente.
- Harina de raíz: La achicoria como alimento funcional ha sido estudiada por la industria alimentaria en forma de harina de raíz.
- Decocciones y tinturas: Las decocciones de achicoria se elaboran tradicionalmente a partir de partes individuales de la planta o de la planta entera.
- Aditivo alimentario: Además de sus aplicaciones fitoquímicas, la achicoria también se utiliza en gastronomía como sustituto del café, aditivo alimentario y aditivo para bebidas.
2. Uso tradicional e histórico
Históricamente, la achicoria fue cultivada por los antiguos egipcios como planta medicinal y ha tenido una larga trayectoria de uso terapéutico tanto en las zonas donde es originaria como en aquellas donde fue introducida. Cichorium intybus tiene una larga tradición de uso a nivel mundial. Históricamente, fue cultivada por los antiguos egipcios como planta medicinal, sustituto del café y cultivo hortícola, y ocasionalmente se usaba como forraje animal.
Los antiguos egipcios consumían grandes cantidades de achicoria porque se creía que la planta podía purificar la sangre y el hígado, mientras que otros confiaban en la hierba por su poder para curar las "pasiones del corazón". Para la época de Hipócrates (siglo V a. C.), la achicoria era conocida por aliviar las molestias del bazo y del hígado. Los romanos cocinaban las raíces de achicoria como verdura; Plinio el Viejo escribió sobre sus virtudes diuréticas y tónicas. Terapeutas clásicos como Virgilio, Ovidio, Plinio y Horacio mencionaron esta hierba para su uso como verdura y como ingrediente importante en ensaladas.
Como panacea para griegos y romanos, se utilizaba para restaurar los afectos y corregir los trastornos del hígado y del sistema circulatorio. Los brotes de achicoria todavía se usan en un plato romano tradicional llamado Puntarelle. En la tradición del sur de Asia, aunque no es nativa, la achicoria se incorporó a los textos de la medicina unani y ayurvédica a través de comerciantes medievales. Se considera una de las plantas medicinales más importantes en los sistemas de medicina ayurvédica, unani y siddha para el tratamiento de diversas enfermedades.
En el ayurveda de la India, la achicoria se utiliza como resolutivo y como medicina refrescante para los problemas de bilis (pitta) y las enfermedades de calor (Agni). Su cultivo extensivo en Europa comenzó en el siglo XVII y ha sido popular desde entonces. En Europa, la raíz de achicoria se convirtió en un sustituto popular del café durante los períodos de escasez de este, particularmente durante las Guerras Napoleónicas y la Segunda Guerra Mundial.
Aplicaciones tradicionales regionales
- Europa (general): Según la monografía europea, el uso tradicional de las raíces de achicoria incluye el alivio de síntomas relacionados con trastornos digestivos leves (como sensación de plenitud abdominal, flatulencia y digestión lenta) y la pérdida temporal del apetito.
- Afganistán: Informes populares describían el uso de extractos acuosos de raíz como remedio fotosensible para la malaria. Este conocimiento indígena ha sido confirmado desde entonces, y los compuestos antimaláricos de las raíces de C. intybus se han identificado como las lactonas sesquiterpénicas fotosensibles lactucina y lactucopicrina.
- Flores (Alemania y Europa): Las flores de la planta de achicoria (Cichorii flos) se utilizan como tratamiento herbal para afecciones cotidianas, como tónico, estimulante del apetito y para el tratamiento de cálculos biliares, gastroenteritis, problemas sinusales, cortes y contusiones.
- Italia: En Italia, los cogollos se preparan en decocción y se usan como depurativo.
- India: Las semillas de achicoria son uno de los ingredientes principales de Jigrine, un producto comercial de la India utilizado para el tratamiento de diversas enfermedades del hígado.
- Sudáfrica: En Sudáfrica, aunque se considera una maleza muy extendida, las hojas, tallos y raíces se preparan en infusión para la ictericia, y el jarabe de achicoria se usa como tónico y medicina purificante para lactantes.
- Turquía: En Turquía, se elabora un ungüento a partir de las hojas para la cicatrización de heridas.
- Medicina tradicional (general): En la medicina tradicional, esta planta se utiliza como diurético, antiinflamatorio, digestivo, cardiotónico y tónico hepático.
3. Constituyentes clave y compuestos activos
La achicoria contiene diversos constituyentes químicos, entre ellos ácido cicórico, lactonas sesquiterpénicas, derivados del ácido cafeico, inulina, azúcares, proteínas, compuestos volátiles y más. El ácido cicórico se ha identificado como el compuesto principal en los extractos metanólicos de achicoria. Es una fuente viable de elementos biológicamente relevantes (potasio, hierro, calcio), vitaminas (vitamina A, B1, B2, C) y compuestos bioactivos, entre ellos inulina, lactonas sesquiterpénicas, derivados de cumarina, ácido cicórico y ácidos fenólicos.
Inulina y fructanos tipo inulina (FTI)
Los fructanos tipo inulina son un grupo de carbohidratos clasificados como fibras no viscosas, solubles y fermentables. La inulina, considerada una fibra dietética, es un fructano con baja densidad energética (1,5 kcal/g) y una estructura de enlace glucosídico beta (2-1)-D-fructosil-fructosa. Aunque la raíz de achicoria se considera la mayor fuente de inulina, esta fibra puede encontrarse en aproximadamente 36 000 especies de plantas. Las raíces de la planta de achicoria contienen hasta un 40% de inulina.
La inulina, los fructooligosacáridos (FOS) y los galactooligosacáridos (GOS) se consideran prebióticos aceptados o comprobados y presentan la evidencia más sólida de beneficios para la salud. La inulina no se digiere ni se absorbe en el estómago, sino que pasa al colon, donde es fermentada por microorganismos residentes.
Lactonas sesquiterpénicas (LST)
Las raíces de achicoria acumulan las LST del tipo guayanólido 8-desoxilactucina, lactucina y lactucopicrina, predominantemente en formas oxaladas en el látex. Las LST más abundantes en la achicoria son la lactucina (LC), la 11β,13-dihidrolactucina (DHLC), la lactucopicrina (LCP) y la 11β,13-dihidrolactucopicrina (DHLCP). Estos compuestos amargos son responsables del sabor característico de la planta y son la base de varias de sus bioactividades históricamente reconocidas.
Ácidos fenólicos y otros polifenoles
La actividad antioxidante de la achicoria se asocia con la presencia de inulina, derivados del ácido cafeico, ácido ferúlico, ácido caftárico, ácido cicórico, ácidos clorogénico e isoclorogénico, ácido dicafeoiltartárico, hidroxicumarinas, flavonoides y lactonas sesquiterpénicas. Las flores de achicoria contienen sacáridos, la metoxicumarina cicorina, flavonoides, aceites esenciales y antocianinas que contribuyen al color azul del perianto.
4. Mecanismos de acción establecidos
Modulación prebiótica/de la microbiota
La evidencia de estudios clínicos en humanos indica que los FTI tienen un efecto prebiótico sobre la microbiota intestinal, promoviendo la abundancia de Bifidobacterium, Lactobacillus y Faecalibacterium prausnitzii. El enriquecimiento en la abundancia de especies de Bifidobacterium es característico del consumo de prebióticos, pero también pueden alterarse otras bacterias relacionadas con una mejor regulación del peso corporal, incluida una menor abundancia de especies de Desulfovibrio y Clostridium sensu stricto.
Mecanismos antiinflamatorios (lactonas sesquiterpénicas)
La investigación examina las propiedades antiinflamatorias de las lactonas sesquiterpénicas derivadas de Cichorium intybus L. (achicoria), centrándose en su modulación de las vías de señalización NF-kB y AHR. Utilizando un modelo de inflamación inducida por TNFα en macrófagos, células endoteliales y células epiteliales intestinales, la lactucopicrina se identificó como un potente antagonista de NF-kB. Los estudios de acoplamiento (docking) in silico y los ensayos funcionales también revelaron a la lactucopicrina como un nuevo modulador de AHR. De manera crucial, el silenciamiento de la expresión de AHR atenuó la inhibición de NF-kB mediada por la lactucopicrina, lo que reveló un mecanismo de interacción AHR-NF-kB previamente no reconocido. Estos hallazgos posicionan a la lactucopicrina como un modulador de doble vía y destacan el potencial terapéutico de las lactonas sesquiterpénicas derivadas de la achicoria en el tratamiento de enfermedades impulsadas por la inflamación.
Sin embargo, la biodisponibilidad de estos compuestos es una limitación significativa. Un obstáculo importante que limita su uso farmacológico es su escasa solubilidad acuosa y su baja biodisponibilidad oral. Tras el consumo oral de preparaciones de achicoria, un estudio farmacocinético en humanos confirmó que solo se detectaron LC y DHLC en circulación en concentraciones bajas, mientras que los ensayos de fermentación in vitro demostraron la conversión de LCP y LC en compuestos de tipo lactucina por parte de la microbiota intestinal. Estos hallazgos indican que las LST de la achicoria experimentan un metabolismo presistémico extenso que involucra procesos de conjugación microbiana y de fase II, lo que resulta en niveles plasmáticos muy bajos.
Mecanismos antiinflamatorios (mediante inhibición de la COX-2)
Se ha reportado en estudios de laboratorio que el extracto de achicoria inhibe la expresión y actividad de la ciclooxigenasa-2 (COX-2), una enzima clave en la señalización inflamatoria, aunque este trabajo permanece en fase preclínica.
Fermentación intestinal y producción de metabolitos
Los efectos beneficiosos para la salud reportados tras el consumo de FTI incluyen una mejor función de la barrera intestinal, mejor laxación, mayor sensibilidad a la insulina, disminución de los triglicéridos y un mejor perfil lipídico, mayor absorción de calcio y magnesio, y mayor saciedad.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Microbiota intestinal y efectos prebióticos
Una revisión sistemática con metaanálisis demuestra que los fructanos tipo inulina derivados de la raíz de achicoria coinciden con la definición de prebióticos de la ISAPP (Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos): "un sustrato que es utilizado selectivamente por microorganismos del huésped que confiere un beneficio para la salud". Esta investigación demostró que la inulina, la oligofructosa y sus combinaciones, derivadas de la raíz de achicoria, actúan como un factor bifidogénico, promoviendo el crecimiento selectivo de Bifidobacteria. Los investigadores también reportaron que los efectos bifidogénicos de las fibras de raíz de achicoria se acompañaron de una mejora en la regularidad intestinal, validada por un aumento en la frecuencia de deposiciones en adultos sanos y por deposiciones más blandas en lactantes y niños sanos.
Solidez de la evidencia: Sólida. La clasificación prebiótica de la inulina y la oligofructosa derivadas de la achicoria está respaldada por múltiples ensayos controlados aleatorizados bien diseñados y una revisión sistemática rigurosa con metaanálisis publicada en una revista con revisión por pares (Critical Reviews in Food Science and Nutrition, 2022). Los autores de la revisión solicitaron ensayos clínicos aleatorizados adicionales de mayor tamaño que involucren a personas con distintas condiciones de salud para "aumentar nuestra confianza en los presentes hallazgos".
5.2 Función intestinal y constipación
Un ensayo controlado doble ciego (referenciado como Marteau et al., 2011, en Int J Food Sci Nutr) examinó los efectos de la inulina de achicoria en personas mayores con constipación. Las dosis estudiadas en investigaciones clínicas para triglicéridos altos han utilizado de 10 a 14 gramos de inulina al día; para el tratamiento de la constipación en personas mayores, se han utilizado dosis de 20 a 40 gramos al día durante 19 días.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha reconocido que la "inulina nativa de raíz de achicoria" en dosis de al menos 12 gramos al día ayuda a mantener movimientos intestinales normales.
Solidez de la evidencia: Moderada a buena para el alivio de la constipación y la frecuencia de deposiciones en adultos; respaldada por ECA individuales y por la declaración de propiedades saludables de la EFSA. Los efectos en el síndrome de intestino irritable pueden ser variables debido a los gases y la distensión relacionados con la fermentación.
5.3 Manejo del peso
Una revisión sistemática publicada en The American Journal of Clinical Nutrition incluyó 32 ensayos controlados aleatorizados y casi 1200 participantes. Los FTI de achicoria redujeron significativamente el peso corporal (diferencia de medias: −0,97 kg; IC del 95%: −1,34, −0,59; n = 1184) en comparación con placebo. Esta revisión sistemática y metaanálisis de 32 estudios mostró que el consumo de FTI condujo a reducciones significativas en el peso corporal, el IMC, la masa grasa, la circunferencia de la cintura y, en cierta medida, el porcentaje de grasa corporal.
Entre los estudios incluidos, 14 ensayos se realizaron en participantes con sobrepeso u obesidad, 5 ensayos en participantes con diabetes tipo 2, 2 ensayos en participantes con prediabetes, y otros 10 ensayos incluyeron individuos sanos o participantes con hígado graso no alcohólico, esteatohepatitis no alcohólica, cardiopatía isquémica, síndrome de ovario poliquístico o diálisis peritoneal.
Se observaron reducciones significativas en el peso corporal y la masa grasa corporal cuando adultos con sobrepeso u obesidad consumieron 21 g de oligofructosa al día durante 12 semanas en comparación con placebo.
Solidez de la evidencia: Moderada. El metaanálisis de 2024 publicado en Am J Clin Nutr es el análisis más completo hasta la fecha. Sin embargo, el estudio recibió financiamiento del Instituto BENEO, un productor de ingredientes alimentarios que incluyen fructanos prebióticos y polioles, lo que representa un posible conflicto de interés. Los tamaños del efecto son relativamente modestos, y la diversidad de la población entre los ensayos incluidos limita la generalización de los resultados. Los hallazgos contribuyen a la creciente evidencia de que los prebióticos, en particular los FTI derivados de la achicoria, pueden influir positivamente en componentes del manejo del peso.
5.4 Regulación de la glucemia y diabetes tipo 2
La sustitución de carbohidratos glucémicos por fructanos tipo inulina derivados de la achicoria (oligofructosa, inulina) reduce la respuesta glucémica e insulínica posprandial a los alimentos, tal como se demostró en dos ensayos controlados aleatorizados doble ciego (Lightowler et al., 2018, European Journal of Nutrition).
Un ensayo aleatorizado y controlado con placebo en 65 mujeres con diabetes tipo 2 (de 20 a 65 años) examinó los efectos de la suplementación con inulina de alto rendimiento. Las mujeres con diabetes mellitus tipo 2 consumieron 4 gramos de inulina prebiótica al día. Se evaluaron la resistencia a la insulina, la glucemia en ayunas, la insulina y el perfil lipídico antes y después de la intervención. El ensayo clínico demostró que, en comparación con las mediciones tomadas antes de la suplementación, la suplementación con inulina disminuyó considerablemente la glucemia en ayunas, el LDL sérico, los triglicéridos, el colesterol total, la insulina y los niveles de resistencia a la insulina, y aumentó significativamente el HDL.
Cuarenta y seis pacientes diabéticas fueron asignadas aleatoriamente a grupos de intervención y control. Los sujetos del grupo de intervención recibieron una dosis diaria de 10 g de achicoria, y los sujetos del grupo control recibieron un placebo durante dos meses. El estudio mostró efectos beneficiosos de la achicoria enriquecida con oligofructosa en la mejora de la homeostasis de la glucosa y el calcio, las pruebas de función hepática, la presión arterial y la reducción de factores de riesgo hematológicos de la diabetes en pacientes femeninas con DMT2.
Se realizó un metaanálisis para examinar la eficacia y seguridad de la inulina para mejorar el control de la insulina, la evaluación del modelo de homeostasis de la resistencia a la insulina (HOMA-IR) y la HbA1c en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Se buscaron artículos relevantes publicados antes del 1 de junio de 2019 en bases de datos como Web of Science, PubMed, Embase y la Biblioteca Cochrane. En total, se examinaron 225 ensayos controlados aleatorizados sobre la eficacia de la inulina para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2.
Solidez de la evidencia: Moderada. Múltiples ECA de pequeño a mediano tamaño demuestran mejoras en los marcadores glucémicos. El mecanismo —reducción de la glucosa posprandial mediante la fermentación de fibra que evita la digestión— está bien comprendido. La mayoría de los ensayos individuales están limitados por muestras pequeñas y poblaciones predominantemente femeninas; se necesitan ensayos más amplios y diversos.
5.5 Perfil lipídico
Los efectos beneficiosos para la salud reportados tras el consumo de FTI en ensayos clínicos incluyen la disminución de los triglicéridos y un mejor perfil lipídico. Los estudios revisados en el metaanálisis de ECA para la diabetes tipo 2 también observaron consistentemente mejoras en el colesterol LDL y los triglicéridos junto con los marcadores glucémicos.
Solidez de la evidencia: Preliminar a moderada. La evidencia proviene principalmente de estudios cuyo criterio de valoración principal era la mejora glucémica, y los cambios lipídicos son resultados secundarios. Los efectos parecen ser más pronunciados en individuos con niveles lipídicos basales elevados.
5.6 Absorción de calcio y salud ósea
Un ensayo aleatorizado en adolescentes púberes (Abrams et al., 2005) asignó a los participantes a recibir 8 g/día de un producto mixto de fructanos tipo inulina de cadena corta y larga o un placebo de maltodextrina. La absorción de calcio fue significativamente mayor en el grupo de fructanos que en el grupo control a las 8 semanas (diferencia: 8,5 ± 1,6%; P < 0,001) y al año (diferencia: 5,9 ± 2,8%; P = 0,04). Después de 1 año, el grupo de fructanos tuvo un mayor incremento tanto en el contenido mineral óseo de cuerpo entero (diferencia: 35 ± 16 g; P = 0,03) como en la densidad mineral ósea de cuerpo entero (diferencia: 0,015 ± 0,004 g/cm²; P = 0,01) en comparación con el grupo control. Los autores concluyeron que el consumo diario de una combinación de fructanos prebióticos tipo inulina de cadena corta y larga aumenta significativamente la absorción de calcio y mejora la mineralización ósea durante el crecimiento puberal.
Un ensayo doble ciego, controlado con placebo y cruzado en 15 mujeres posmenopáusicas evaluó una mezcla secada por atomización de oligofructosa de achicoria e inulina de cadena larga (Synergy1; SYN1). La absorción fraccionada de calcio y magnesio aumentó tras el consumo de SYN1 en comparación con el placebo (P < 0,05). Estos resultados sugieren que 6 semanas de SYN1 pueden mejorar la absorción de minerales e influir en los marcadores del recambio óseo en mujeres posmenopáusicas.
La suplementación sostenida y suficiente con inulina en adultos tiene un efecto positivo sobre el metabolismo del calcio y la densidad mineral ósea. Aumenta significativamente la absorción de calcio y mejora la salud ósea en mujeres posmenopáusicas y hombres adultos.
Solidez de la evidencia: Moderada, con ensayos bien diseñados en adolescentes y mujeres posmenopáusicas. El efecto sobre la absorción de calcio está respaldado mecánicamente por la fermentación colónica, que reduce el pH luminal y promueve la absorción pasiva de calcio. No se ha evaluado en humanos el impacto a largo plazo sobre el riesgo de fractura.
5.7 Osteoartritis
Un ensayo de Fase 1, controlado con placebo, doble ciego y de escalada de dosis tuvo como objetivo determinar la seguridad y tolerabilidad de un extracto bioactivo patentado de raíz de achicoria en pacientes con osteoartritis (OA). Fueron elegibles las personas mayores de 50 años con OA de cadera o rodilla. Se inscribieron un total de 40 pacientes en 3 cohortes, tratados con dosis crecientes de achicoria de 600 mg/día, 1200 mg/día y 1800 mg/día durante 1 mes. Las medidas de seguridad en los pacientes tratados con achicoria o placebo no mostraron cambios clínicamente significativos entre las determinaciones iniciales y finales de los signos vitales (frecuencia cardíaca, presión arterial) o las mediciones de laboratorio (hemograma completo, creatinina, AST/ALT) en ninguna de las cohortes.
Solidez de la evidencia: Débil/preliminar. Se trató de un ensayo de Fase 1 de seguridad y determinación de dosis, no diseñado para evaluar eficacia. Solo se inscribieron 40 pacientes con un período de tratamiento de un mes. Se necesitan más ensayos.
5.8 Salud hepática (hepatoprotección)
Las semillas de achicoria son uno de los ingredientes principales del producto comercial indio Jigrine, utilizado para el tratamiento de diversas enfermedades del hígado. Otras partes de la planta también se utilizan para trastornos hepáticos, específicamente las partes aéreas en Bosnia y Herzegovina, y las raíces en Serbia y la India.
En modelos animales, los extractos de raíz de achicoria han mostrado consistentemente efectos hepatoprotectores. El extracto formulado de achicoria exhibió un porcentaje de recuperación notable en la arquitectura hepática, superior al de la silimarina (el fármaco de referencia). Mientras que el tratamiento con nanopartículas de plata también reparó los cambios degenerativos, el extracto formulado de achicoria posee mayor potencial hepatoprotector en comparación con las nanopartículas de plata al regular parámetros bioquímicos e histopatológicos. Este estudio respalda el potencial hepatoprotector de los compuestos de achicoria para un posible uso en el desarrollo de fármacos para tratar enfermedades hepáticas. Sin embargo, estos hallazgos provienen de experimentos con animales.
Una fórmula tónica hepática multiherbal llamada Liv-52, que contiene C. intybus como componente, mostró un efecto hepatoprotector en pacientes cirróticos debido a las propiedades diuréticas, antiinflamatorias, antioxidantes e inmunomoduladoras de las hierbas que la componen. La contribución específica de la achicoria dentro de esta fórmula multiherbal no puede aislarse de estos resultados.
Solidez de la evidencia: Débil en humanos. La mayor parte de la evidencia hepatoprotectora proviene de estudios en animales y de preparaciones multiherbales combinadas en las que no puede evaluarse la contribución independiente de la achicoria. Faltan ECA en humanos dedicados exclusivamente a la achicoria para enfermedades hepáticas.
5.9 Efectos cardiovasculares
Un ensayo clínico reportó que el consumo diario de café de achicoria redujo el riesgo de trastornos cardiovasculares al disminuir la viscosidad de la sangre completa y del plasma, así como el nivel sérico del factor inhibidor de la migración de macrófagos (MIF), aunque tuvo un efecto variable sobre la agregación plaquetaria.
Solidez de la evidencia: Preliminar. Solo se identificó un ensayo clínico pequeño relevante en esta área. Los hallazgos son consistentes con los mecanismos antiinflamatorios propuestos, pero la evidencia es insuficiente para extraer conclusiones sobre resultados cardiovasculares clínicamente significativos.
6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la achicoria
- Sistema gastrointestinal: La achicoria presenta acción colerética y promotora de la digestión, así como propiedades estimulantes del apetito, antiinflamatorias y antibacterianas, todo ello debido a su variada composición fitoquímica. Por ello, la achicoria se usa con mayor frecuencia para tratar trastornos gastrointestinales.
- Microbioma intestinal: Promoción selectiva de bacterias beneficiosas, entre ellas Bifidobacterium, Lactobacillus y Faecalibacterium prausnitzii.
- Sistema metabólico: Regulación de la glucemia, modulación del perfil lipídico, manejo del peso.
- Sistema musculoesquelético: Evidencia preliminar para el manejo de síntomas de OA; evidencia establecida en modelos animales para el apoyo a la densidad mineral ósea mediante el aumento de la absorción de calcio.
- Sistema hepático: Utilizada tradicionalmente y con evidencia preclínica como hepatoprotectora; la evidencia clínica en humanos sigue siendo limitada.
- Sistema cardiovascular: Evidencia clínica temprana para la reducción de la viscosidad sanguínea y del MIF.
- Sistema inmunológico: La composición fitoquímica de la achicoria presenta actividades farmacológicas, entre ellas propiedades nematicidas, hipotensoras, analgésicas y hepatoprotectoras, y se ha utilizado en el tratamiento de diversas enfermedades, incluidas la diabetes, el cáncer, infecciones virales, infecciones bacterianas y reacciones alérgicas, así como por su propiedad antioxidante.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios
La dosificación varía sustancialmente según la forma, el constituyente y la indicación estudiada. Lo siguiente refleja dosis reportadas específicamente en investigación clínica o en orientación regulatoria:
- Inulina/FTI para la regularidad intestinal (EFSA): La inulina nativa de raíz de achicoria en dosis de al menos 12 gramos al día ayuda a mantener movimientos intestinales normales, según el reconocimiento de la EFSA.
- Inulina para la microflora intestinal: Se reporta que una ingesta de 5-8 g/día de inulina es suficiente para producir un efecto positivo sobre la microflora intestinal.
- Inulina para triglicéridos altos: La dosis habitual de inulina estudiada es de 10 a 14 gramos al día.
- Inulina para la constipación en personas mayores: Se han utilizado 20-40 gramos al día durante 19 días.
- FTI para la absorción de calcio en adolescentes: Los adolescentes púberes recibieron 8 g/día de un producto mixto de fructanos tipo inulina de cadena corta y larga.
- Inulina de achicoria enriquecida para diabetes tipo 2: Los sujetos recibieron una dosis diaria de 10 g de achicoria, y los sujetos del grupo control recibieron un placebo durante dos meses.
- Oligofructosa para el manejo del peso: Se utilizaron 21 g de oligofructosa al día durante 12 semanas en un ensayo ampliamente citado que mostró reducciones significativas del peso corporal y la masa grasa.
- Extracto de raíz de achicoria para la osteoartritis: Se utilizaron dosis de 600 mg/día, 1200 mg/día y 1800 mg/día en 3 cohortes de escalada, cada una durante 1 mes.
- Suplementación general con inulina: Ensayos anteriores en humanos con inulina han utilizado dosis de hasta 16 g/día durante 3 meses sin efectos adversos graves.
8. Consideraciones de seguridad
Estado general de seguridad
La achicoria se considera relativamente segura, y la inulina (un compuesto bioactivo de la achicoria) tiene el estatus de generalmente reconocido como seguro (GRAS, por sus siglas en inglés) otorgado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) cuando se consume en alimentos.
Efectos adversos gastrointestinales
Los posibles efectos secundarios de la ingesta de fructanos tipo inulina incluyen molestias intestinales debido a la producción de gases, reportadas con dosis >20 g/día. La distensión abdominal, la flatulencia y las deposiciones blandas son los efectos dependientes de la dosis más comúnmente reportados en ensayos clínicos y son consistentes con la fermentación colónica.
La achicoria y la inulina se clasifican como alimentos con alto contenido de FODMAP debido a su contenido de fructanos. La achicoria y la inulina son un alimento con alto contenido de FODMAP, ya que son ricas en fructanos. Esto es particularmente relevante para las personas con síndrome de intestino irritable (SII), en quienes la fermentación de fructanos puede exacerbar los síntomas.
Reacciones alérgicas
Se han reportado dermatitis de contacto, alergia ocupacional, asma y anafilaxia. Como otras plantas de la familia Asteraceae, la achicoria contiene lactonas sesquiterpénicas, que pueden causar irritación cutánea y dermatitis alérgica de contacto. Los estudios han demostrado que la achicoria contiene proteínas similares a Bet v 1. Estas están vinculadas al síndrome de alergia oral por polen y alimentos.
Si es alérgico a la achicoria, es posible que la persona no pueda consumir otras plantas de la familia Asteraceae, entre ellas la alcachofa, la manzanilla, la lechuga, el estragón y las semillas de girasol. Se ha reportado reactividad cruzada con el ajenjo y la ambrosía en individuos sensibilizados.
Cálculos biliares
Los libros de referencia para consumidores reportan que grandes cantidades de achicoria herbal pueden, en teoría, aumentar la secreción de bilis, lo cual es indeseable para quienes tienen cálculos biliares debido al riesgo de dolor. Aunque los estudios sistemáticos son limitados, se recomienda precaución y evitar dosis altas de suplementos en personas con cálculos biliares.
Embarazo
Tomar achicoria por vía oral en grandes cantidades es posiblemente inseguro durante el embarazo. La achicoria podría inducir la menstruación y causar un aborto espontáneo. Esta preocupación se relaciona con las preparaciones de la hierba entera. Es importante distinguir entre "la inulina como componente alimentario" y "las preparaciones herbales de achicoria". Según los libros de referencia herbaria para consumidores, las cantidades dietéticas de inulina generalmente se consideran aceptables, mientras que las dosis altas de preparaciones de achicoria de la hierba entera no se han estudiado durante el embarazo y son potencialmente indeseables.
Exposición ocupacional
Se ha documentado rinoconjuntivitis y asma ocupacional causadas por la achicoria en trabajadores que manipulan la planta con regularidad, lo cual es consistente con su contenido de lactonas sesquiterpénicas y su perfil de proteínas similares a Bet v 1. También se ha reportado en la literatura un caso de anafilaxia por contacto y dermatitis de contacto proteínica en un cocinero que manipulaba hojas de achicoria (Willi et al., Contact Dermatitis, 2009).
Limitaciones de biodisponibilidad de las lactonas sesquiterpénicas
Un obstáculo importante que limita el uso farmacológico de las lactonas sesquiterpénicas de la achicoria es su escasa solubilidad acuosa y su baja biodisponibilidad oral, lo que puede requerir dosis más altas y aumentar la toxicidad sistémica. Esta es una consideración importante para cualquier desarrollo farmacéutico futuro de estos compuestos.
Interacciones farmacológicas
No se han establecido interacciones farmacológicas mayores confirmadas clínicamente y específicas de la achicoria en las principales bases de datos de interacciones. Sin embargo, dados los posibles efectos de la achicoria sobre los niveles de glucosa y lípidos en sangre, son teóricamente plausibles efectos aditivos con medicamentos antidiabéticos y estatinas, lo que merece atención en contextos clínicos. La achicoria no figura en la lista del NCCIH entre las hierbas con interacciones farmacocinéticas bien documentadas, y los estudios formales de interacción son en gran medida inexistentes en la literatura.
Referencias
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