Espinaca (Spinacia oleracea L.): Una referencia integral
1. Identidad y descripción botánica
Nombre botánico: Spinacia oleracea L. La espinaca (Spinacia oleracea L.) es ampliamente considerada un alimento funcional debido a su diversa composición nutricional, que incluye vitaminas y minerales, y a sus fitoquímicos y bioactivos que promueven la salud más allá de la nutrición básica.
La espinaca (Spinacia oleracea) es una hortaliza de hoja verde originaria de Persia. Pertenece a la familia de las amarantáceas y está relacionada con la remolacha y la quinua. Botánicamente, la espinaca tiene un tallo vertical, redondo, delicado y suculento que puede alcanzar una altura de 30 cm. Puede crecer hasta 30 cm de altura y sus hojas pueden tener un ancho de hasta 15 cm y una longitud de 30 cm. Su semilla proviene de frutos muy pequeños (10 mm de radio), que a su vez provienen de flores igualmente pequeñas (5 mm).
Los estudios de investigación revelan que la espinaca es un cultivo de estación fría que crece principalmente durante el invierno y a principios de la primavera. Las hojas deben cortarse aproximadamente a una pulgada por encima de la superficie del suelo antes de que se formen los tallos de semillas. Estas hojas se consumen crudas o cocidas.
Formas y preparaciones comunes
- Hoja entera fresca: Se consume cruda en ensaladas o cocida (salteada, al vapor, hervida).
- Espinaca congelada: Una forma procesada ampliamente disponible.
- Espinaca en conserva (enlatada): Procesada con calor para su estabilidad en anaquel.
- Polvo de espinaca (deshidratado): Se ha reportado que el polvo de espinaca contiene 8.2% de fibra cruda, 19.2% de proteína, 1,304 mg/100 g de calcio y 40.4 mg/100 g de hierro.
- Extracto de espinaca (extracto de tilacoides): Usado en estudios de suplementación clínica, típicamente estandarizado según el contenido de membrana tilacoidal.
- Jugo de espinaca: Usado históricamente en la medicina popular y estudiado en algunos ensayos clínicos agudos.
La composición nutricional de la espinaca puede variar según factores como la etapa de madurez, el método de cultivo y las técnicas de procesamiento. Por ejemplo, la espinaca cosechada entre la cuarta y sexta semana muestra niveles aumentados de fibra cruda, proteína y minerales como hierro y calcio, mientras que la fermentación puede mejorar la bioaccesibilidad de los minerales y reducir antinutrientes como los oxalatos. La espinaca cultivada hidropónicamente tiende a tener un contenido de vitamina C levemente menor en comparación con la espinaca no hidropónica.
2. Uso histórico y tradicional
Orígenes en Persia
La espinaca se cultivó por primera vez en Persia hace aproximadamente 2,000 años, aunque su origen se encuentra en el suroeste de Asia. El lugar de origen de la espinaca es la antigua Persia (el actual Irán y países circundantes). Desde allí llegó a la India, aunque no se sabe quién la introdujo. Irán es el centro temprano de diversidad de la espinaca, y sus especies silvestres crecen como vegetales silvestres en muchas de las montañas de Irán, incluidas las laderas septentrionales del Alborz y el Zagros.
Expansión hacia China
Los antiguos chinos la recibieron de la India y le dieron el nombre de "vegetal persa." La primera mención escrita de la espinaca indica que llegó a China a través de Nepal alrededor del año 647. En la medicina tradicional china, la espinaca fue reconocida por sus beneficios para la salud, atribuidos a su rico contenido de vitaminas y minerales, y su incorporación en las prescripciones médicas enfatizaba su papel en la promoción del bienestar general. Se creía que la espinaca ayudaba a la digestión, mejoraba la salud de la piel y poseía propiedades revitalizantes.
Mundo árabe y Europa medieval
Los sarracenos llevaron la espinaca a Sicilia en el año 827. Los primeros textos que mencionan la espinaca en el Mediterráneo se escribieron en el siglo X. Para el siglo X, era referenciada en obras de eruditos prominentes como al-Rāzī (Rhazes), Ibn Waḥshīyah y Qusṭus al-Rūmī. La espinaca ganó una popularidad significativa en el Mediterráneo árabe, obteniendo el título de raʼīs al-buqūl, o "caudillo de las hortalizas de hoja."
En la cultura árabe, la espinaca se usaba por sus propiedades medicinales contra el dolor de estómago y de hígado. Los árabes la introdujeron en España alrededor del siglo XI, y se había extendido por toda Europa para el siglo XIV. La hortaliza se mencionó por primera vez en el libro de cocina inglés The Forme of Cury (1390), donde apareció como "spinnedge" y "spynoches."
Reconocida históricamente como una hierba medicinal, la espinaca ganó popularidad en Europa hacia la Edad Media y se asoció con la salud debido a su contenido de hierro, aunque las primeras afirmaciones sobre su riqueza en hierro fueron exageradas debido a un error de cálculo. En 1870, el químico alemán Erich von Wolf estaba investigando el contenido de hierro de varios vegetales verdes y colocó mal un punto decimal al registrar la cantidad en la espinaca.
Para el siglo XV, la espinaca era común en la región mediterránea, donde era popular entre la realeza. Era particularmente deseable porque maduraba muy temprano en la primavera, cuando había pocos vegetales frescos disponibles y las reservas de invierno se habían agotado.
Uso popular y en tiempos de guerra
Durante la Primera Guerra Mundial, el jugo de espinaca se mezclaba con vino y se administraba a soldados franceses que sufrían hemorragias para espesar la sangre, con la esperanza de reducir el sangrado. A lo largo de la historia, la espinaca se ha utilizado en remedios medicinales y se valoraba por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes para proteger a las células del daño causado por los radicales libres. La espinaca silvestre iraní (Blitum virgatum L.) es una planta medicinal tradicional importante utilizada contra enfermedades antivirales como la neumonía y otras infecciones del tracto respiratorio.
3. Constituyentes clave y compuestos activos
Vitaminas
La composición nutricional de la espinaca se caracteriza por un rico perfil vitamínico, particularmente folato, vitamina K y ácido ascórbico (vitamina C). Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, una taza de espinaca cruda tiene solo 7 calorías, pero proporciona el 121% de la vitamina K que un hombre debería consumir cada día y el 161% de la cantidad recomendada para las mujeres. La espinaca cocida, por taza, proporciona el 129% de la vitamina A diaria recomendada para las mujeres y el 105% de la cantidad sugerida para los hombres.
Minerales
La espinaca (Spinacia oleracea) es una hortaliza de hoja rica en nutrientes, conocida por su bajo contenido calórico y sus altos niveles de nutrientes esenciales como zinc, ácido fólico, hierro, calcio, magnesio, retinol y ácido ascórbico. La espinaca también es una fuente notable de minerales, incluyendo hierro (Fe), calcio (Ca), zinc (Zn), potasio (K), magnesio (Mg), sodio (Na) y fósforo (P).
Carotenoides
El contenido de luteína y zeaxantina en las hortalizas varía considerablemente; el mayor contenido se encuentra en la col rizada (kale) (~39 mg/100 g) y la espinaca (~11.9 mg/100 g). Los efectos protectores de los carotenoides están principalmente relacionados con su defensa contra el estrés oxidativo y su capacidad de eliminar radicales libres. La luteína y la zeaxantina son los únicos carotenoides dietéticos que se acumulan en la retina, específicamente en la mácula, y se denominan pigmentos maculares. La espinaca también contiene beta-caroteno (un carotenoide provitamina A), neoxantina y violaxantina.
Se ha medido que el total de carotenoides en la espinaca es de aproximadamente 0.346 ± 0.042 mg/g de peso seco.
Flavonoides y compuestos fenólicos
Los constituyentes fitoquímicos de la espinaca incluyen flavonoides, carotenoides y compuestos fenólicos, que actúan como los principales agentes bioactivos responsables de los efectos promotores de la salud. Entre los flavonoides notables identificados en la espinaca se encuentran el kaempferol, la quercetina y varios derivados glucosilados. Los flavonoides y otros compuestos bioactivos de la espinaca podrían ayudar a resistir el estrés oxidativo, controlar los niveles de azúcar en sangre, mejorar la salud ósea e incluso reducir los riesgos de algunos tipos de cáncer.
Nitratos dietéticos
La espinaca es una excelente fuente de nitratos, compuestos que han demostrado mejorar la salud de los vasos sanguíneos y la circulación. Una vez ingeridos, los nitratos se convierten en óxido nítrico, una molécula que dilata los vasos sanguíneos, lo que mejora el flujo sanguíneo y reduce la presión arterial.
Tilacoides
Los tilacoides son proteínas de membrana extraídas de hojas verdes como la espinaca, y algunos estudios sugieren que pueden reducir el peso en humanos al inducir la saciedad, disminuir el apetito y posiblemente reducir la ingesta de alimentos a través de vías homeostáticas y no homeostáticas. Los efectos positivos observados de los extractos de tilacoides en los índices antropométricos, la homeostasis de la glucosa y el perfil lipídico podrían explicarse por mecanismos probables como la inhibición de la lipasa/colipasa, que estimula la liberación compensatoria de lipasa/colipasa y actúa como un mecanismo para aumentar la enterostatina, un péptido supresor del apetito.
Ácido oxálico (antinutriente)
El consumo de una porción normal de espinaca (50–100 g) resulta en una carga de aproximadamente 500–1,000 mg de oxalato dietético y puede aumentar significativamente la excreción urinaria de oxalato. El ácido oxálico se une a minerales como el hierro y el calcio, formando sales insolubles y reduciendo su biodisponibilidad a partir de la espinaca en relación con lo que sugeriría el contenido mineral total.
Ácidos grasos
El contenido de grasa en la espinaca es generalmente bajo, pero contiene ácidos grasos beneficiosos como el ácido alfa-linolénico y el ácido linoleico.
Filoquinona (vitamina K1)
La filoquinona (vitamina K1) es una forma dietética de vitamina K creada por plantas y hortalizas verdes como la espinaca y la col rizada. La cantidad de vitamina K en la espinaca es aproximadamente cuatro veces mayor que en la lechuga, cinco veces mayor que en el brócoli y ocho veces mayor que en el repollo.
4. Evidencia científica por área de salud
4.1 Salud cardiovascular y presión arterial
Como hortaliza rica en nitratos, la espinaca muestra efectos cardioprotectores al inducir un aumento en las concentraciones plasmáticas posprandiales de nitrato y nitrito y al reducir la presión arterial.
Un mecanismo clave involucra la vía nitrato–nitrito–óxido nítrico (NO). El mecanismo principal a través del cual el nitrato dietético puede afectar la salud cardiovascular es mediante el aumento del óxido nítrico. El NO derivado del endotelio mantiene el tono vascular, influyendo en el flujo sanguíneo y la presión arterial.
Ensayo controlado aleatorizado (Bondonno et al., 2012): En comparación con el control, todos los tratamientos (manzana y/o espinaca) resultaron en una mayor dilatación mediada por flujo (p < 0.05) y una menor presión de pulso (p < 0.05), y la manzana y la espinaca resultaron en una menor presión arterial sistólica (p < 0.05). No se observó un efecto significativo en la presión arterial diastólica. La combinación de manzana y espinaca no resultó en efectos aditivos sobre el estado del óxido nítrico, la función endotelial o la presión arterial.
Ensayo cruzado controlado aleatorizado (Bondonno et al., 2013, n=26): Veintiséis participantes de entre 38 y 69 años fueron reclutados para un ensayo cruzado controlado aleatorizado. Se compararon los efectos agudos de dos comidas equiparadas en energía, administradas en orden aleatorio. Las comidas eran altas en nitrato (220 mg de nitrato derivado de espinaca) o bajas en nitrato (control). La espinaca resultó en un aumento de ocho veces en la concentración salival de nitrito y de siete veces en la concentración salival de nitrato desde antes de la comida (p < 0.001) hasta 120 minutos después de la comida. La espinaca, comparada con el control, resultó en un mayor índice de elasticidad de arterias grandes (p < 0.001) y en una menor presión de pulso (p < 0.001) y presión arterial sistólica (p < 0.001). La velocidad de onda de pulso carótido-femoral posprandial, el índice de aumento, el índice de elasticidad de arterias pequeñas y la presión arterial diastólica no se vieron alterados significativamente por la espinaca en relación con el control.
Fuerza de la evidencia: La evidencia sobre los efectos agudos de reducción de la presión arterial mediante nitrato dietético es moderada, respaldada por múltiples ensayos cruzados aleatorizados pequeños en adultos sanos. Los resultados respaldan los hallazgos de ensayos clínicos a corto plazo y metaanálisis de estos ensayos que demuestran un beneficio de la ingesta de nitrato sobre la presión arterial; sin embargo, no todos los ensayos clínicos han observado una reducción de la presión arterial con la ingesta de nitrato. Los datos de resultados cardiovasculares a largo plazo atribuibles específicamente al consumo de espinaca son limitados.
4.2 Salud ocular — Degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) y función visual
La luteína y la zeaxantina son los únicos carotenoides dietéticos que se acumulan en la retina, específicamente en la mácula, y se denominan pigmentos maculares. La luteína y la zeaxantina forman pigmentos maculares que pueden proteger contra la DMAE al reducir el estrés oxidativo, absorber la luz azul y estabilizar las membranas celulares.
El consumo regular de alimentos como espinaca, col rizada y repollo ha demostrado en muchos estudios brindar una protección significativa contra la aparición de DMAE avanzada.
Estudios de cohorte prospectivos: Las cohortes de estudios de cohorte prospectivos del Nurses' Health Study y el Health Professionals Follow-up Study en Estados Unidos siguieron a un total de 63,443 mujeres y 38,603 hombres desde 1984 y 1986, respectivamente, hasta 2010. A pesar de una fuerte plausibilidad biológica, la evidencia de estudios epidemiológicos y ensayos clínicos sobre las relaciones entre la ingesta de luteína y zeaxantina y la DMAE ha sido inconsistente. Los roles de otros carotenoides han sido investigados con menor profundidad.
Estudio de intervención: Una intervención de ocho semanas utilizando polvo de espinaca como alimento rico en luteína/zeaxantina encontró mejoras en los niveles de pigmento macular (MPL, por sus siglas en inglés) en los respondedores séricos más altos y en aquellos con MPL inicialmente bajo, respaldando la evidencia observacional hasta la fecha.
Evidencia del ensayo AREDS2 (basado en suplementos): El grupo de estudio AREDS2 encontró que las personas con bajo consumo dietético de luteína y zeaxantina tenían aproximadamente un 25% menos de probabilidades de desarrollar DMAE avanzada si suplementaban. La eliminación del beta-caroteno no afectó el efecto protector de la formulación, y las formulaciones que contenían luteína y zeaxantina sin beta-caroteno tuvieron una reducción del 18% en el desarrollo de DMAE avanzada en comparación con los participantes que tomaron la fórmula AREDS2 con beta-caroteno y sin luteína ni zeaxantina.
Resultados de ensayos clínicos (suplementos de luteína/zeaxantina): Los estudios observacionales han reportado que una mayor ingesta dietética y niveles séricos más altos de luteína y zeaxantina se asocian con un menor riesgo de DMAE, especialmente DMAE avanzada. Los ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo han demostrado que la suplementación con xantofilas aumenta los niveles de pigmento macular, mejora la función visual y disminuye el riesgo de progresión a DMAE avanzada, especialmente la DMAE neovascular.
Fuerza de la evidencia: Moderada a buena en cuanto a que la luteína/zeaxantina dietéticas provenientes de fuentes como la espinaca reducen el riesgo de progresión de la DMAE, basada en datos de cohortes grandes y ensayos clínicos de respaldo. La evidencia de intervenciones específicas con espinaca (en lugar de suplementos) es más limitada.
4.3 Obesidad, saciedad y salud metabólica (tilacoides)
Las plantas de Spinacia también se han utilizado como alimento que confiere efectos antiobesidad. Estos efectos derivan principalmente de su capacidad para inducir la secreción de hormonas de saciedad y reducir la respuesta glucémica posprandial. Los tilacoides, las membranas de plantas verdes, influyen en estos efectos.
Ensayo cruzado doble ciego controlado con placebo: Un estudio doble ciego, controlado con placebo, aleatorizado y de diseño cruzado, realizado entre sesenta hombres y mujeres con sobrepeso u obesidad, indicó que la suplementación con 5 g de tilacoides podría aumentar la saciedad, así como un mayor aumento en la respuesta glucémica plasmática posprandial en comparación con el grupo placebo.
Ensayo controlado aleatorizado en mujeres (Stenblom et al.): Stenblom et al. concluyeron que la adición dietética de tilacoides a un desayuno rico en carbohidratos resultó en un aumento significativo en los niveles posprandiales de CCK (colecistoquinina) y previno la hipoglucemia posprandial en 20 mujeres sanas.
ECA de 12 semanas en hombres obesos: Sesenta y ocho hombres obesos fueron divididos aleatoriamente en cuatro grupos: control, suplemento, entrenamiento, y entrenamiento combinado con suplemento. Los grupos de entrenamiento comenzaron un programa HIFT de doce semanas (3 sesiones/semana, 30 min cada una). Los candidatos elegibles fueron asignados aleatoriamente para recibir extracto de espinaca rico en tilacoides (5 g por día) o un placebo equivalente (5 g por día de almidón de maíz, 30 min antes del almuerzo) durante 12 semanas. Aunque no se observaron diferencias significativas entre los grupos de solo entrenamiento y entrenamiento más tilacoides en marcadores metabólicos sistémicos, los datos preliminares sugirieron que la suplementación con tilacoides podría proporcionar modestas modulaciones complementarias en miocinas específicas. Sin embargo, estas tendencias observadas no alcanzaron una superioridad clínica sobre el ejercicio solo en el perfil metabólico más amplio.
ECA en mujeres obesas con SOP: Cuarenta y cuatro mujeres obesas con síndrome de ovario poliquístico (SOP) participaron en un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo durante 12 semanas, y fueron asignadas para recibir 5 g de membranas tilacoidales de extracto de espinaca combinadas con una dieta hipocalórica, o 5 g de placebo junto con una dieta hipocalórica. Se evaluaron índices aterogénicos y antropométricos novedosos, incluyendo el índice aterogénico plasmático, los índices de riesgo de Castelli, TyG-IMC y marcadores de resistencia a la insulina. La suplementación con membranas tilacoidales de espinaca junto con una dieta de restricción calórica mostró una disminución significativa en el índice aterogénico plasmático, los índices de riesgo de Castelli I y II, TyG-IMC y la puntuación metabólica de resistencia a la insulina (p < 0.05).
Fuerza de la evidencia: Temprana a moderada; múltiples ECA pequeños respaldan los efectos a corto plazo de los tilacoides de espinaca sobre la saciedad y ciertos marcadores metabólicos, pero se necesitan ensayos más grandes y a largo plazo para establecer la relevancia clínica en el manejo del peso.
4.4 Salud cognitiva
Un estudio prospectivo de 960 adultos mayores (edad promedio de 81 años) del Rush Memory and Aging Project encontró que un mayor consumo de vegetales de hoja verde, incluyendo espinaca, col rizada, berza y lechuga, se asoció con una tasa significativamente más lenta de deterioro cognitivo durante aproximadamente 4.7 años. Aquellos en el quintil más alto de consumo de vegetales de hoja verde (aproximadamente 1.3 porciones/día) mostraron tasas de deterioro en las puntuaciones de cognición global equivalentes a ser 11 años más jóvenes en comparación con aquellos en el quintil de consumo más bajo (aproximadamente 0.09 porciones/día).
Los nutrientes abundantes en los vegetales de hoja verde, como el folato, la luteína, la vitamina K (filoquinona) y el nitrato, se asociaron individualmente con un deterioro cognitivo más lento, sugiriendo mecanismos por los cuales las dietas ricas en espinaca pueden proteger la salud cerebral.
Estudios in vitro y en animales han destacado la participación de la vitamina K en el desarrollo y la supervivencia de las células cerebrales. En particular, la vitamina K parece tener un efecto antiapoptótico y antiinflamatorio mediado por la activación del gen específico de detención del crecimiento 6 (Growth Arrest Specific Gene 6) y la Proteína S. Además, esta vitamina participa en el metabolismo de los esfingolípidos, una clase de lípidos que participa en la proliferación, diferenciación y supervivencia de las células cerebrales. La evidencia muestra una correlación interesante, aunque no definitiva, entre los niveles de vitamina K y el rendimiento cognitivo.
Fuerza de la evidencia: Observacional (estudio de cohorte) en cuanto al consumo de vegetales de hoja verde y el deterioro cognitivo. Faltan datos de intervención específicos con espinaca para la cognición. La evidencia mecanística para constituyentes individuales (folato, luteína, vitamina K, nitrato) es biológicamente plausible, pero requiere ensayos clínicos dedicados.
4.5 Salud ósea
La vitamina K (VK) es una vitamina liposoluble que contribuye a la coagulación de la sangre y al mantenimiento de la salud ósea. La mayoría de los estudios afirman que el papel esencial de la vitamina K en la función osteoblástica está mediado por la vía clásica de γ-carboxilación de proteínas, que está bien establecida. Otros estudios han explorado diferentes mecanismos de acción de la vitamina K sobre el hueso y mostraron evidencia de que la acción osteoprotectora de la vitamina K2 está mediada por la regulación positiva de genes marcadores óseos.
La evidencia general destaca el potencial de la vitamina K, especialmente la K2, para apoyar la salud ósea y cardiovascular, aunque los efectos pueden variar según la forma, la dosis y el resultado objetivo. La espinaca proporciona vitamina K1 (filoquinona), y aunque contribuye significativamente a la ingesta diaria de vitamina K, la mayor parte de la evidencia de ECA específica para el hueso se basa en la suplementación con vitamina K2 (menaquinona), no en la K1 dietética de la espinaca. La espinaca también contiene calcio, aunque su biodisponibilidad se reduce por el contenido concurrente de ácido oxálico.
Fuerza de la evidencia: Preliminar en cuanto al consumo directo de espinaca sobre los resultados óseos. La vitamina K1 de la espinaca plausiblemente respalda la activación de proteínas óseas relacionadas con la coagulación, pero no existen ensayos clínicos en humanos enfocados en la espinaca dietética y la densidad mineral ósea en la literatura revisada.
4.6 Actividad antioxidante y cáncer (preclínica y epidemiológica)
La espinaca tiene fuertes propiedades antioxidantes, impulsadas por carotenoides como la luteína y la zeaxantina, que son importantes para mantener la visión y combatir la degeneración macular relacionada con la edad. La introducción de flavonoides, carotenoides, ácidos grasos omega-3, vitaminas, minerales y antioxidantes a través de frutas y hortalizas parece tener efectos positivos en la reducción de algunos tipos de cáncer y enfermedades crónicas, gracias a la capacidad de estas moléculas para reducir el daño causado por las especies reactivas de oxígeno (ROS).
Los carotenoides y compuestos activos lipofílicos presentes en Spinacia spp. —es decir, luteína, neoxantina, zeaxantina— pueden considerarse fuentes beneficiosas y contribuyentes a los efectos antineoplásicos observados.
Evidencia in vitro: Entre los fitoquímicos antiproliferativos, se registró una reducción del daño al ADN de hasta el 40% con la dosis más alta de 20-hidroxiecdisona (1.5 y 15 µM) y, entre los carotenoides, de hasta el 50% con luteína a 2 µM. El β-caroteno (1.5 y 15 µM) reduce el daño al ADN en aproximadamente un 15–20%.
Fuerza de la evidencia: Mayormente preclínica (modelos in vitro y animales). Una abrumadora evidencia indica que las dietas ricas en frutas y hortalizas son protectoras contra enfermedades crónicas comunes como el cáncer, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares. Las hortalizas de hoja verde, en particular, son reconocidas por tener actividades sustanciales de promoción de la salud, atribuidas a las propiedades funcionales de sus nutrientes y compuestos químicos no esenciales. Sin embargo, faltan datos de intervención específicos en humanos con espinaca sobre el cáncer en la literatura revisada; los hallazgos se extrapolan principalmente de investigaciones más amplias sobre patrones dietéticos.
4.7 Folato y salud hematológica / prenatal
El folato (vitamina B9) funciona como cofactor o cosustrato en muchas reacciones de transferencia de un carbono, importantes para el metabolismo de aminoácidos y para la síntesis de ácidos nucleicos. Cuando la síntesis de ADN se ve afectada, la producción de glóbulos rojos se interrumpe, y la deficiencia de folato puede conducir a anemia megaloblástica. La espinaca es una de las fuentes dietéticas más concentradas de folato natural de los alimentos.
El ácido fólico —también conocido como folato o vitamina B9— es vital para las mujeres embarazadas y esencial para la función celular normal y el crecimiento de los tejidos. Los folatos naturales de los alimentos provenientes de la espinaca contribuyen a satisfacer los requerimientos de folato que son especialmente críticos durante el inicio del embarazo para el desarrollo del tubo neural.
Fuerza de la evidencia: Bien establecida a nivel de nutriente (el papel del folato en la prevención de defectos del tubo neural y la anemia megaloblástica es ciencia de consenso); la espinaca como fuente dietética de folato está reconocida, pero rara vez se destaca de forma individual en ensayos clínicos frente a la ingesta total de folato dietético.
5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la espinaca
- Sistema cardiovascular: Modulación de la presión arterial a través de la vía nitrato dietético → óxido nítrico; función endotelial; elasticidad arterial.
- Sistema visual: Mantenimiento de la densidad óptica del pigmento macular mediante luteína y zeaxantina; reducción del riesgo de DMAE.
- Sistema musculoesquelético: Salud ósea a través de la vitamina K1 (γ-carboxilación de proteínas óseas); contenido de calcio y magnesio.
- Sistema nervioso / cognición: Síntesis de neurotransmisores mediada por folato; participación de la vitamina K en el metabolismo de esfingolípidos; acumulación de luteína en tejido neural.
- Sistema hematológico: Folato para la síntesis de glóbulos rojos; hierro para la producción de hemoglobina; vitamina K para la activación de factores de coagulación.
- Sistema metabólico / endocrino: Señalización de saciedad mediada por tilacoides; modulación de la respuesta glucémica e insulínica posprandial; efectos potenciales sobre los perfiles lipídicos.
- Antioxidante / protección celular: Eliminación de especies reactivas de oxígeno mediante carotenoides, flavonoides y ácido ascórbico; protección contra la peroxidación lipídica.
Los estudios de investigación han revelado que las hojas de espinaca contienen una cantidad significativa de magnesio, que apoya el metabolismo energético, la función muscular y neuronal, el ritmo cardíaco, la salud inmunitaria y la regulación de la presión arterial.
6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios clínicos
No existe una dosis terapéutica estandarizada establecida para la espinaca como suplemento dietético. A continuación se presentan las dosis reportadas en investigaciones publicadas:
- Espinaca entera (ensayos de nitrato/cardiovasculares): 220 mg de nitrato derivado de espinaca, administrados como una única comida alta en nitrato en un ensayo cruzado controlado aleatorizado.
- Extracto de tilacoides de espinaca (ensayos de saciedad/obesidad): 5 g por día de extracto de espinaca rico en tilacoides, administrados 30 minutos antes del almuerzo durante un total de 12 semanas en ECA.
- Extracto de tilacoides de espinaca (ensayo de SOP/metabólico): 5 g de membranas tilacoidales de extracto de espinaca combinadas con una dieta hipocalórica durante 12 semanas en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo.
- Polvo de espinaca (luteína/zeaxantina/pigmento macular): Una intervención de ocho semanas utilizó polvo de espinaca como alimento rico en luteína/zeaxantina para evaluar los niveles de pigmento macular. La dosificación específica del polvo no pudo extraerse de los resúmenes disponibles.
- Objetivos dietéticos de luteína: La ingesta diaria recomendada de luteína es de aproximadamente 10.0 mg y la de zeaxantina es de 2 mg; la ingesta de luteína en adultos varía, con ingestas promedio de 1–2 mg/día. Los modelos dietéticos describen niveles efectivos sugeridos de luteína y zeaxantina alcanzables a través de la dieta en valores de 5 mg y 10 mg por día.
7. Consideraciones de seguridad e interacciones fármaco-nutriente
Contenido de oxalato y cálculos renales
A pesar de su consumo infrecuente, la espinaca cocida y cruda se identificó como la principal fuente de oxalato dietético en estudios de cohorte a largo plazo. El consumo de una porción normal de espinaca (50–100 g) resulta en una carga de aproximadamente 500–1,000 mg de oxalato dietético y puede aumentar significativamente la excreción urinaria de oxalato. Estos estudios mostraron un riesgo menor asociado con la ingesta dietética de oxalato y la enfermedad litiásica (riesgo relativo de 1.21 en hombres y 1.22 en mujeres mayores). A las personas propensas a los cálculos renales a veces se les recomienda seguir una dieta baja en oxalatos. Hervir la espinaca puede disminuir la cantidad de oxalatos consumidos.
Vitamina K y terapia anticoagulante (warfarina)
La vitamina K, que desempeña un papel importante en la coagulación de la sangre, puede interferir con el anticoagulante warfarina. Esto es menos problemático con los anticoagulantes más nuevos, pero las personas que toman warfarina deben mantener un consumo consistente. La vitamina K, que desempeña un papel importante en la coagulación de la sangre, puede interferir con el anticoagulante warfarina. Las personas que toman warfarina deben mantener un consumo consistente de vitamina K, lo que ayudará a estabilizar los niveles de warfarina.
Potasio y enfermedad renal crónica
La espinaca es alta en potasio; las personas con enfermedad renal crónica o a quienes se les haya recomendado limitar el potasio deben consultar con su equipo médico sobre las cantidades apropiadas y las alternativas.
Gota
La espinaca contiene purinas, que se convierten en ácido úrico en el organismo. En las personas que padecen gota, el ácido úrico puede desencadenar un ataque; sin embargo, los estudios han demostrado que el consumo de espinaca tiene poco o ningún efecto sobre el riesgo de un ataque de gota.
Biodisponibilidad del hierro
Aunque la espinaca es una buena fuente de hierro, su absorción se inhibe por los oxalatos presentes en las hojas. La presencia de oxalato forma complejos insolubles de hierro en el intestino, reduciendo sustancialmente la biodisponibilidad del hierro no hemínico que aporta la espinaca, a pesar de su contenido total de hierro relativamente alto.
Riesgos microbianos y de contaminantes
Las investigaciones han identificado riesgos potenciales, incluyendo residuos de pesticidas, contaminación microbiana, metales pesados y acumulación de nitrato, que merecen la atención tanto de los consumidores como de los profesionales de la seguridad alimentaria. La espinaca es una hortaliza de hoja muy perecedera que requiere un manejo, almacenamiento y procesamiento adecuados para mantener su seguridad y calidad.
Acumulación de nitrato
La espinaca puede acumular niveles altos de nitrato del suelo, lo cual es la base de sus beneficios cardiovasculares a través de la vía nitrato–óxido nítrico. Sin embargo, en el contexto de la seguridad alimentaria, particularmente para los lactantes, las autoridades de seguridad alimentaria han monitoreado la ingesta muy alta de nitrato proveniente de ciertos alimentos preparados. En adultos que consumen espinaca dentro de los rangos dietéticos normales, no se han establecido efectos adversos por el nitrato en la literatura revisada.
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