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VitabaseIngredientes

ubiquinol

Condiciones de Salud27
Tabla de contenidos

Otros Nombres

2,3-dimethoxy-5-methyl-6-decaprenyl-1,4-benzenediol2,3-dimethoxy-5-methyl-6-polyprenyl-1,4-benzoquinol2-[(2E,6E,10E,14E,18E,22E,26E,30E,34E)-3,7,11,15,19,23,27,31,35,39-decamethyltetraconta-2,6,10,14,18,22,26,30,34,38-decaen-1-yl]-5,6-dimethoxy-3-methylbenzene-1,4-diol5,6-dimethoxy-3-methyl-1,4-benzenediol (reduced quinone form)Coenzyme Q10 (reduced form)CoQ10 (reduced)CoQH2CoQH2-10Dihydro Coenzyme Q10Dihydrocoenzyme Q10QH2Reduced Coenzyme Q10Reduced CoQ10Reduced Ubiquinone Q10Reduced Ubiquinone-10UbichinolUbiquinol-10

Sinopsis

Ubiquinol

1. Identidad: Nombres Químicos, Estructura, Fuentes Naturales y Formas Comunes

Identidad Química y Nomenclatura

El ubiquinol es la forma completamente reducida de la coenzima Q10 (CoQ10). La CoQ10 es un compuesto endógeno lipofílico con un anillo de benzoquinona y 10 unidades de isopreno en su cadena lateral, y está presente en dos formas redox en el cuerpo humano: la forma oxidada, ubiquinona, y la forma reducida, ubiquinol. El grupo cabeza 1,4-benzoquinona de la CoQ es su fracción redox activa y sufre una reducción reversible de uno o dos electrones hacia la semiquinona y el ubiquinol, respectivamente.

El compuesto se conoce bajo varios nombres sistemáticos y comerciales, entre ellos: ubiquinol, coenzima Q10 (forma reducida), CoQ10 (reducida), ubiquinol, coenzima Q10 reducida, y el nombre comercial del ingrediente Kaneka QH®. Su nombre químico sistemático es 10-[(2R)-6,10,14,18,22,26,30,34-octametil-2,6,10,14,18,22,26,30-tetracontanonaenil]-3,4-dimetoxi-2-metil-5,6-dihidro-1,4-benzoquinol.

A nivel molecular, el ubiquinol tiene un núcleo bencenodiol sustituido (2,3-dimetoxi-5-metil) con una cadena lateral lipofílica decaprenilo (10 unidades de isopreno). La reducción de la quinona a la hidroquinona convierte los carbonilos en hidroxilos fenólicos, generando la estructura del ubiquinol. La CoQ10, presente en los seres humanos, tiene una cadena lateral de 10 unidades isoprenoides compuesta por 50 átomos de carbono.

Síntesis Endógena y Clasificación Bioquímica

A diferencia de las vitaminas, la CoQ10 no se clasifica como un nutriente esencial, ya que las células sanas pueden sintetizarla de novo a partir del aminoácido tirosina mediante la vía del mevalonato, la misma ruta biosintética utilizada para producir colesterol. La vía de biosíntesis de la CoQ10 se inicia en el citosol, donde la cola de isopreno se forma a partir de la conversión del mevalonato, un intermediario clave implicado en la síntesis de colesterol, dolicol y aductos de prenilación de proteínas. El extremo de la cola de isopreno se forma mediante un complejo proteico citosólico heterotetramérico codificado por los genes PDSS1 y PDSS2. La unidad del anillo de quinona también se produce en el citosol a partir de tirosina o fenilalanina y se une a la cola de isopreno dentro de las mitocondrias. Posteriormente, el anillo de benzoquinona se modifica en la membrana mitocondrial interna, proceso que involucra al menos 12 proteínas codificadas en el núcleo, necesarias para la formación de un complejo multiproteico conocido como "sintoma" (synthome).

La CoQ10 es la especie principal de coenzima Q presente en los seres humanos y contiene 10 cadenas laterales isoprenilo. La CoQ10 reducida (ubiquinol-10) es la forma predominante en el cuerpo humano, representando más del 90% de la CoQ10 circulante.

Fuentes Dietéticas Naturales

La CoQ10 es más abundante en pescado, pollo, cerdo, res y otras carnes musculares, hígado y otros órganos animales, y algunos pólenes de abeja. Los alimentos de origen vegetal contienen menos de este nutriente vital que los de origen animal, siendo el aguacate, el brócoli, la espinaca, el cacahuate, el pistache y los dátiles los que aportan más. Al ser sensible al calor, la CoQ10 es vulnerable a la cocción. La ingesta dietética total de CoQ10 es de aproximadamente 5 mg/día. El ubiquinol puede obtenerse de fuentes dietéticas, típicamente yema de huevo, pescado graso, carnes de órganos, y en cantidades menores en frutos secos, semillas y verduras de hoja verde.

Formas y Preparaciones Comerciales

La CoQ10 se utiliza principalmente como suplemento dietético. También está disponible en gotas oftálmicas y para otras aplicaciones tópicas. Los suplementos ofrecen CoQ10 en su forma oxidada (ubiquinona) o en su forma reducida (ubiquinol). Los vehículos de administración oral incluyen cápsulas de gelatina blanda (consideradas vehículos superiores debido a la naturaleza lipofílica de la molécula), cápsulas de cubierta dura, tabletas masticables, líquidos y polvos mezclados en bebidas. Se están explorando diversas formulaciones, como liposomas, nanocápsulas y nanoemulsiones, para mejorar la biodisponibilidad. El ubiquinol presenta un problema importante de estabilidad que dificulta su almacenamiento y formulación, ya que puede transformarse fácilmente en su forma oxidada —la ubiquinona— incluso a bajas temperaturas.

2. Contexto Histórico y Tradicional

Descubrimiento e Historia Científica

La ubiquinona o coenzima Q fue descubierta a mediados-finales de la década de 1950 e identificada poco después como un transportador intermediario en la cadena de transporte de electrones. Moore y sus colaboradores identificaron la coenzima Q10 en 1940. En 1957, la coenzima Q10 fue aislada del corazón de res por el Dr. Frederick Crane. Karl Folkers, científico en Merck Sharpe and Dohme, dilucidó su fórmula química. No fue hasta 1958 que el Dr. Karl Folkers identificó su estructura química precisa.

La CoQ10 no tiene un uso "tradicional" clásico ni etnobotánico, ya que es una molécula endógena de los mamíferos y no un extracto vegetal o herbal. Históricamente, no se utilizó como remedio tradicional; su uso terapéutico surge del descubrimiento bioquímico moderno y de la investigación clínica sobre la disfunción mitocondrial y el estrés oxidativo.

Tradicionalmente, el uso clínico de la CoQ10 se basaba en sus propiedades antioxidantes; sin embargo, recientemente se ha descubierto una amplia gama de funciones alternativas de gran interés. En este sentido, la CoQ10 ha demostrado propiedades analgésicas en pacientes con fibromialgia, una función estabilizadora de membranas, capacidad de potenciar el sistema inmunitario y un papel fundamental en la sensibilidad a la insulina, además de propiedades potencialmente beneficiosas para pacientes con hipercolesterolemia familiar.

En la mayoría de los países, la CoQ10 se ha utilizado ampliamente como suplemento dietético durante más de 20 años. El desarrollo del ubiquinol (la forma reducida) disponible comercialmente como producto de suplemento distinto ocurrió más tarde que los suplementos basados en ubiquinona, impulsado por investigaciones que demostraron que el ubiquinol es la forma biológicamente activa que circula en el plasma humano.

3. Constituyentes Clave, Compuestos Activos y Mecanismos de Acción

El Par Redox: Ubiquinol y Ubiquinona

Dentro de las células, las moléculas de CoQ10 se convierten continuamente entre dos formas. Una forma, llamada ubiquinona, es un estado oxidado. La otra, el ubiquinol, es un estado reducido. Este proceso cíclico de ida y vuelta constituye la base de las funciones vitales de la CoQ10 para la salud humana.

Bioenergética Mitocondrial

La CoQ capta electrones de dos complejos principales de la cadena de transporte de electrones —NADH:ubiquinona oxidorreductasa (complejo I) y succinato deshidrogenasa (complejo II)— y los transfiere a la ubiquinol:citocromo c oxidorreductasa (complejo III). La CoQ10 participa en la producción de adenosín trifosfato (ATP) transfiriendo electrones desde los complejos I y II al complejo III. El ciclo Q dentro de la membrana matricial permite la transferencia de protones desde la matriz mitocondrial hacia el espacio intermembranoso, contribuyendo a generar el gradiente electroquímico para la producción de ATP.

Función Antioxidante

El ubiquinol es un transportador de electrones liposoluble en la cadena respiratoria y un aceptor de electrones para diversas enzimas en las vías metabólicas que se cruzan en este punto central de la membrana mitocondrial interna. La forma reducida de la CoQ es un antioxidante que protege contra la peroxidación lipídica. En su forma reducida, el ubiquinol es un potente antioxidante lipofílico o eliminador de radicales libres. También se han descrito otras funciones relevantes de la CoQ10, como la señalización celular, la expresión génica y la estabilización de membranas.

La CoQ10 puede potencialmente aumentar la producción de antioxidantes vitales, como la superóxido dismutasa, una enzima que mitiga eficazmente el estrés oxidativo vascular en personas con hipertensión. Además, la CoQ10 reduce los niveles de peroxidación lipídica al disminuir los compuestos prooxidantes. Asimismo, la CoQ10 puede mejorar el flujo sanguíneo y proteger los vasos sanguíneos al preservar el óxido nítrico.

Vía Biosintética e Inhibición por Estatinas

Además de la disminución fisiológica relacionada con la edad, la biosíntesis de CoQ10 también puede verse afectada por el tratamiento con fármacos hipocolesterolemiantes que actúan sobre la vía del mevalonato. Las estatinas son inhibidores selectivos de la β-hidroxi β-metilglutaril-CoA reductasa (HMG-CoA), una enzima clave en esta vía que conduce a la síntesis de colesterol, así como de dolicol, ubiquinona y proteínas preniladas.

Disminución Relacionada con la Edad

Los niveles de CoQ disminuyen en algunos tejidos de humanos y roedores durante el envejecimiento, y la suplementación con coenzima Q10 ha mostrado beneficios como agente antienvejecimiento, especialmente en ciertas condiciones asociadas con un aumento del estrés oxidativo. En un paciente de 70 años, la CoQ10 tisular puede estar entre un 40% y un 50% por debajo de los niveles presentes en el pico de síntesis.

Absorción y Farmacocinética

Como sustancia lipofílica, la CoQ10 se absorbe en el intestino delgado con la ayuda de secreciones pancreáticas y biliares. Tras la absorción, la CoQ10 se reduce a ubiquinol, se incorpora a los quilomicrones y se transporta a través del sistema linfático hacia la circulación. En el hígado, se incorpora a las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL)/lipoproteínas de baja densidad (LDL) y se libera nuevamente a la circulación. Después de la ingesta oral, la concentración plasmática máxima ocurre entre 6 y 8 horas y tiene una semivida de eliminación de más de 30 horas. La vía principal de eliminación es biliar y fecal. Una pequeña fracción se elimina en la orina.

La CoQ10 es una molécula hidrofóbica (lipofílica) de alto peso molecular; la absorción de la CoQ10 dietética es lenta, pero mejora en presencia de comidas grasas. Las formulaciones de CoQ10 solubilizadas ofrecen una biodisponibilidad mejorada, con concentraciones plasmáticas máximas que suelen oscilar entre 5.80 y 8.10 horas, según la formulación específica. La evidencia de los estudios farmacocinéticos sugiere que la CoQ10 exógena no influye en la biosíntesis de la CoQ9/CoQ10 endógena, ni se acumula en el plasma o los tejidos tras la suspensión de la suplementación.

4. Ubiquinol vs. Ubiquinona: Comparación de Biodisponibilidad

Para que la ubiquinona funcione en el cuerpo, debe convertirse en ubiquinol, la forma activa del antioxidante, en la sangre o en el intestino. Este proceso de conversión puede variar considerablemente, particularmente entre adultos mayores y personas con ciertas afecciones crónicas. Este fenómeno puede estar vinculado a la eficiencia variable del sistema enzimático responsable de convertir la ubiquinona en ubiquinol.

Se comparó la biodisponibilidad de la forma reducida (ubiquinol) con la ubiquinona oxidada, utilizando cápsulas de gelatina blanda con excipientes idénticos, midiendo los niveles plasmáticos de CoQ10 en estado estable en 12 voluntarios sanos. Después de obtener los niveles basales, se realizaron análisis de seguimiento tras 4 semanas de 200 mg/día de ubiquinona, tras 4 semanas de lavado, y tras 4 semanas de 200 mg/día de ubiquinol. La CoQ10 plasmática total aumentó de 0.9 a 2.5 µg/mL (P < 0.001) después de 4 semanas de ubiquinona, y aumentó de 0.9 a 4.3 µg/mL (P < 0.001) después de 4 semanas de ubiquinol. Tanto el aumento de la CoQ10 plasmática como el aumento de la relación CoQ10/colesterol fueron significativamente mayores tras la suplementación con ubiquinol que con ubiquinona.

Los análisis farmacocinéticos indicaron que una formulación de prueba de ubiquinol demostró una biodisponibilidad sistémica relativa sustancialmente mayor en comparación con un producto de referencia de ubiquinona. Sin embargo, la evidencia sobre la superioridad en biodisponibilidad no es uniformemente consistente entre los estudios. Aunque algunos estudios sugieren que el ubiquinol puede ser ligeramente más biodisponible, otras investigaciones no muestran diferencias significativas en la biodisponibilidad entre ambas formas cuando la ubiquinona se administra en una cápsula de gelatina blanda optimizada y solubilizada.

Una advertencia importante respecto a la base de evidencia clínica es que los principales ensayos clínicos sobre insuficiencia cardíaca (Q-SYMBIO), prevención de migraña y miopatía por estatinas utilizaron todos ubiquinona —CoQ10 estándar— y no ubiquinol. La base de evidencia sobre el ubiquinol consiste principalmente en estudios de absorción e investigaciones sobre fertilidad.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Enfermedad Cardiovascular e Insuficiencia Cardíaca

La CoQ10 actúa como un potente antioxidante, estabilizador de membranas y cofactor en la producción de adenosín trifosfato mediante la fosforilación oxidativa, inhibiendo la oxidación de proteínas y ADN. Los pacientes con insuficiencia cardíaca han mostrado deficiencia de CoQ10; por lo tanto, se han realizado numerosos ensayos clínicos que investigan los efectos de la suplementación con CoQ10 en la insuficiencia cardíaca. La suplementación con CoQ10 puede conferir potenciales ventajas pronósticas en pacientes con insuficiencia cardíaca, sin perfil hemodinámico adverso ni problemas de seguridad.

Evidencia sólida, incluidos los datos del ensayo Q-SYMBIO, demuestra que la suplementación con CoQ10 puede mejorar la capacidad funcional, la fracción de eyección y reducir los eventos cardiovasculares mayores en la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida. El ensayo Q-SYMBIO fue un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Este ensayo clínico controlado emblemático, con 420 pacientes con insuficiencia cardíaca crónica, encontró que 300 mg/día de CoQ10 durante 2 años redujeron los eventos cardiovasculares adversos mayores en un 43%.

En 2024 se publicó en Future Cardiology una revisión sistemática y metaanálisis que examinó específicamente la eficacia de la CoQ10 en la insuficiencia cardíaca. Esta revisión buscó analizar la literatura previa para evaluar la eficacia de la CoQ10 en la población con insuficiencia cardíaca. Se realizó una búsqueda bibliográfica sistemática en MEDLINE (a través de PubMed) y Cochrane Library. Los resultados analizados fueron la reducción de la mortalidad relacionada con la insuficiencia cardíaca, la mejora de la capacidad de ejercicio y la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI). Entre 16 estudios, la CoQ10 redujo significativamente la mortalidad relacionada con la insuficiencia cardíaca en un 40% y mejoró la capacidad de ejercicio en los pacientes con insuficiencia cardíaca, pero no mostró diferencias significativas en la FEVI. La CoQ10 mejora significativamente la capacidad de ejercicio y reduce la mortalidad relacionada con la insuficiencia cardíaca; sin embargo, su impacto en los pacientes con FEVI reducida requiere mayor investigación.

El ubiquinol específicamente también se ha estudiado en la insuficiencia cardíaca. La suplementación con ubiquinol tiene una alta biodisponibilidad y se ha demostrado que mejora la recuperación clínica en pacientes con insuficiencia cardíaca grave. La evidencia sobre la CoQ10 en la insuficiencia cardíaca es una de las más sólidas entre todas las aplicaciones, respaldada por múltiples ensayos controlados aleatorizados y metaanálisis, aunque las limitaciones incluyen la heterogeneidad en las poblaciones de estudio y las medidas de resultado.

5.2 Función Endotelial y Dislipidemia

Un ensayo clínico aleatorizado publicado en PMC examinó específicamente el ubiquinol en sujetos con dislipidemia leve a moderada. El análisis de los datos de 48 participantes que completaron el estudio demostró una vasodilatación mediada por flujo (VMF) significativamente aumentada en ambos grupos tratados en comparación con el grupo placebo (200 mg/día, +1.28% ± 0.90%; 100 mg/día, +1.34% ± 1.44%; p < 0.001) y un marcado aumento de la CoQ10 plasmática, tanto total como reducida. Los metabolitos séricos del óxido nítrico (NOx) aumentaron de manera significativa y dependiente de la dosis en todos los sujetos tratados, mientras que el tiempo de latencia de la oxidación de LDL mejoró significativamente en aquellos que recibieron 200 mg/día. El ubiquinol mejoró significativamente la disfunción endotelial relacionada con la dislipidemia. Este efecto estuvo fuertemente relacionado con una mayor biodisponibilidad de óxido nítrico y fue parcialmente mediado por una mejor protección antioxidante de las LDL.

5.3 Miopatía Asociada a Estatinas

Los estudios sobre la eficacia de la CoQ10 para la miopatía por estatinas han arrojado resultados inconsistentes, con algunos que reportan alivio de síntomas y otros que no muestran beneficio significativo. Se han documentado disminuciones de la CoQ10 plasmática del 25 al 50% en múltiples estudios con dosis estándar de estatinas dentro de las 2 a 4 semanas de inicio. El fundamento subyacente está bioquímicamente establecido: las estatinas son inhibidores de la síntesis del mevalonato, una molécula intermediaria que actúa como precursor tanto del colesterol como de la CoQ10.

Debe destacarse que la investigación se ha centrado en el tratamiento, en lugar de la prevención, de las miopatías inducidas por estatinas, y que no existe evidencia de ensayos clínicos adecuados que determine si la CoQ10 puede ser beneficiosa para su prevención. Por lo tanto, la evidencia sobre la CoQ10 en los síntomas musculares asociados a estatinas se caracteriza como mixta e inconclusa, y no puede formularse una recomendación definitiva a partir de los datos disponibles actualmente.

5.4 Fertilidad y Reproducción Masculina y Femenina

Desde un punto de vista mecanístico, la CoQ10 parece mejorar la energética mitocondrial, atenuar el estrés oxidativo y reducir las modificaciones al ADN, las proteínas y los lípidos. Dichos mecanismos parecen sustentar las mejoras en la calidad de los ovocitos y la fecundación, los marcadores de calidad espermática y, de manera más amplia, los síntomas del SOP y los niveles hormonales que pueden afectar la fertilidad.

Fertilidad masculina: El estrés oxidativo es uno de los factores que puede sustentar la infertilidad masculina idiopática, y se cree que la CoQ10 reduce este efecto. La evidencia de metaanálisis sugiere que la motilidad, la morfología y el recuento espermático podrían modularse favorablemente con la suplementación de CoQ10.

Un estudio publicado que examinó específicamente el ubiquinol en la subfertilidad masculina incluyó a 62 pacientes con astenoteratozoospermia idiopática. En este estudio retrospectivo, 62 pacientes recibieron 100 mg de ubiquinol dos veces al día durante seis meses debido a infertilidad idiopática. Un estudio separado, no aleatorizado, que examinó los efectos del ubiquinol en hombres con oligoastenozoospermia, suplementó a 60 hombres con 150 mg/día de ubiquinol durante seis meses. El recuento espermático total aumentó en un 53% (p < 0.05) y se observó que la motilidad espermática total fue un 26% mayor (p < 0.05) tras la suplementación.

La evidencia es sólida a favor de la CoQ10 en la subfertilidad masculina, y la dosis más comúnmente utilizada fue de 200 mg al día, aunque un estudio comparó una dosis diaria de 200 mg con 400 mg y encontró mejores resultados con la dosis más alta. Dado que los espermatozoides tardan 3 meses en madurar, la duración de la suplementación debe ser de un mínimo de 3 meses.

Fertilidad femenina: La fertilidad femenina está influenciada por una amplia gama de factores, siendo la calidad de los ovocitos y la reserva ovárica determinantes limitantes importantes. Incluso antes de la concepción, la investigación muestra que el uso de anticonceptivos hormonales reduce los niveles de CoQ10 plasmática y la capacidad antioxidante total sérica. Algunas evidencias de estudios en animales sugieren que el ubiquinol desempeña un papel en la recuperación de la calidad ovocitaria más allá de los efectos del estrés oxidativo por sí solo. Los avances en la investigación sugieren que, cuando las demandas fisiológicas aumentan durante ciertas etapas de la vida, como los años reproductivos, la cantidad de ubiquinol producida internamente puede no ser suficiente para satisfacer las necesidades incrementadas, particularmente con una edad materna o paterna avanzada. Esto genera una mayor dependencia de la obtención de ubiquinol a través de la dieta, presentándolo como un nutriente condicionalmente esencial durante ciertas etapas de la vida. En conjunto, el ubiquinol parece mejorar la producción de energía mitocondrial y las defensas antioxidantes en los gametos, un proceso que parece favorecer la función espermática, la calidad ovocitaria y el desarrollo embrionario temprano.

Debe señalarse que la mayoría de las investigaciones sobre fertilidad utilizan CoQ10 de manera general (a menudo como ubiquinona); los ensayos clínicos comparativos específicamente diseñados para comparar el ubiquinol frente a la ubiquinona en resultados de fertilidad están en curso, en lugar de haberse reportado completamente.

5.5 Envejecimiento y Función Mitocondrial

Los niveles de CoQ disminuyen en algunos tejidos de humanos y roedores durante el envejecimiento, y la suplementación con CoQ10 ha mostrado beneficios como agente antienvejecimiento, especialmente en ciertas condiciones asociadas con un aumento del estrés oxidativo. La CoQ10 también ha mostrado beneficios terapéuticos en trastornos relacionados con el envejecimiento, particularmente en enfermedades cardiovasculares y metabólicas.

La CoQ10 es una quinona lipofílica endógena que se encuentra en equilibrio entre su forma oxidada (ubiquinona) y reducida (ubiquinol), ubicua en las membranas biológicas y dotada de propiedades antioxidantes y bioenergéticas, ambas cruciales para el proceso de envejecimiento. Aunque el fundamento mecanístico está bien establecido, la evidencia clínica que vincula específicamente la suplementación con ubiquinol con criterios de valoración antienvejecimiento medibles en humanos sanos sigue siendo limitada y, en gran medida, preliminar.

5.6 Afecciones Neurológicas

Numerosos cambios metabólicos y fisiológicos relacionados con la edad, como el aumento de la inflamación y el estrés oxidativo, la disminución de la producción de ATP, el deterioro de la función cardiovascular y la reducción del flujo sanguíneo cerebral, se han implicado en el deterioro cognitivo, lo que ha impulsado la investigación de intervenciones. Entre ellas, la CoQ10, un antioxidante y estimulante metabólico, ha mostrado potencial para mejorar algunos de los mecanismos biológicos subyacentes al deterioro cognitivo. Actualmente se sabe poco sobre la eficacia de la suplementación con CoQ10 sobre la cognición en personas de edad avanzada.

En cuanto a las enfermedades neurodegenerativas, en adultos se ha reportado que la CoQ10 a 2,400 mg/día durante 5 años es segura y bien tolerada, así como el ubiquinol (CoQH2) a 1,500 mg/día durante 48 semanas, este último estudiado en un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de fase 2, en atrofia multisistémica. La evidencia de ensayos completados en la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Huntington utilizando CoQ10 no ha demostrado una modificación significativa de la enfermedad; los hallazgos de estos ensayos de mayor tamaño han sido en general negativos o inconclusos en cuanto a ralentizar la progresión de la enfermedad.

5.7 Control Glucémico y Función Metabólica

Un estudio piloto abierto referenciado en la literatura clínica encontró que la forma reducida de la coenzima Q10 (ubiquinol) puede mejorar el control glucémico en pacientes con diabetes tipo 2. La CoQ10 ha mostrado un papel fundamental en la sensibilidad a la insulina, aunque la base de evidencia para el ubiquinol específicamente en la enfermedad metabólica consiste principalmente en estudios piloto e investigaciones mecanísticas. Se necesitan ensayos controlados aleatorizados más amplios y adecuadamente dimensionados antes de poder extraer conclusiones.

5.8 Sepsis y Enfermedad Crítica

La disfunción mitocondrial se ha implicado en la patogénesis de la inflamación y la disfunción multiorgánica en traumatismos mayores, incluidas las lesiones por quemaduras. Un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de ubiquinol en pacientes quemados utilizó 1,800 mg/día administrados en dosis divididas. La suplementación con CoQ10 aumentó las concentraciones plasmáticas de CoQ10 total y reducida, así como el contenido total de CoQ10 en las células mononucleares de sangre periférica en pacientes quemados en comparación con el grupo placebo. La suplementación con CoQ10 no modificó significativamente los niveles circulantes de ADN mitocondrial, marcadores inflamatorios (por ejemplo, interleucinas, TNF-α, IFN-γ), ni las puntuaciones de la Evaluación Secuencial de Fallo Orgánico (SOFA) en comparación con el grupo placebo. Este estudio demostró que una dosis relativamente alta de suplementación con CoQ10 reducida aumentó el contenido intracelular de CoQ10, así como las concentraciones plasmáticas, en pacientes quemados. La evidencia clínica en sepsis y enfermedad crítica se encuentra en etapas iniciales, con el ubiquinol demostrando biodisponibilidad, pero sin un beneficio clínico confirmado aún en estos contextos.

6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas al Ubiquinol

  • Sistema cardiovascular: Insuficiencia cardíaca, cardiomiopatía, función endotelial, regulación de la presión arterial y protección lipídica mediante actividad antioxidante sobre las partículas de LDL.
  • Bioenergética mitocondrial: Síntesis de ATP en todos los tejidos de alta demanda energética; particularmente relevante para el corazón, el hígado, el músculo esquelético, el riñón y el cerebro.
  • Sistema reproductivo: Calidad, motilidad y morfología espermática; función mitocondrial ovocitaria y fecundación; desarrollo embrionario.
  • Sistema neuromuscular: Función muscular en el contexto de la miopatía asociada a estatinas; investigación en enfermedades neurológicas como Parkinson, Huntington y atrofia multisistémica.
  • Sistema metabólico: Evidencia emergente en la regulación glucémica y la sensibilidad a la insulina.
  • Inmunológico y sistémico: La CoQ10 puede potencialmente aumentar la producción de antioxidantes vitales como la superóxido dismutasa. Protección antioxidante de las membranas celulares y las lipoproteínas circulantes frente al daño oxidativo.
  • Tegumentario: La CoQ10 está presente en la piel; la disminución de sus niveles con la edad se ha asociado con una menor protección antioxidante en los fibroblastos dérmicos.

7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios

La dosis de suplementación humana de CoQ10 es generalmente de 100 a 300 mg/día. Es poco probable que se presente toxicidad hasta una ingesta diaria de 1200 mg/día, aunque las dosis típicas han sido de 100 a 200 mg/día.

Las dosis específicas reportadas en los estudios y ensayos clínicos identificados incluyen:

  • Comparación de biodisponibilidad (Langsjoen 2014): 200 mg/día de ubiquinol o ubiquinona durante 4 semanas cada uno, en un diseño cruzado con 12 voluntarios sanos.
  • ECA de función endotelial/dislipidemia: Se estudiaron tanto 100 mg/día como 200 mg/día de ubiquinol durante 8 semanas en 48 participantes con dislipidemia leve a moderada.
  • Insuficiencia cardíaca (ensayo Q-SYMBIO): 300 mg/día de CoQ10 durante 2 años en 420 pacientes con insuficiencia cardíaca crónica.
  • Subfertilidad masculina (retrospectivo): 100 mg de ubiquinol dos veces al día (200 mg/día) durante seis meses en 62 pacientes con infertilidad idiopática.
  • Subfertilidad masculina (ubiquinol): Se suplementó a 60 hombres con oligoastenozoospermia, de 20 a 40 años de edad, con 150 mg/día de ubiquinol durante seis meses.
  • Subfertilidad masculina (ubiquinol, controlado con placebo): Un estudio prospectivo más reciente, controlado con placebo, investigó 300 mg de ubiquinol oral durante 26 semanas (aproximadamente dos ciclos de espermatogénesis) en 106 pacientes.
  • Estudio en pacientes quemados (ECA): 1,800 mg/día de CoQ10 reducida (ubiquinol-10) administrados en tres dosis divididas.
  • Atrofia multisistémica (ensayo de fase 2): Ubiquinol (CoQH2) a 1,500 mg/día durante 48 semanas en un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de fase 2.
  • Protocolo de insuficiencia cardíaca diastólica: Se ha descrito que 600 mg/día de ubiquinol se encuentran bien dentro del rango clínicamente recomendado.
  • Biodisponibilidad en adultos mayores (ECA cruzado): 200 mg/día de ubiquinol o ubiquinona durante 2 semanas, con un lavado de 2 semanas entre los períodos cruzados.

La absorción de la CoQ10 dietética es lenta, pero mejora en presencia de comidas grasas. La ingesta diaria aceptable (IDA) de CoQ10 se ha establecido en 12 mg/kg/día.

8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Farmacológicas

Perfil General de Seguridad

Los informes publicados sobre estudios de seguridad indican que la CoQ10 tiene una toxicidad baja y no induce efectos adversos graves en los seres humanos. La ingesta diaria aceptable (IDA) es de 12 mg/kg/día, calculada a partir del nivel sin efecto adverso observado (NOAEL) de 1,200 mg/kg/día, derivado de un estudio de toxicidad crónica de 52 semanas en ratas. La evaluación de riesgos de la CoQ10, basada en diversos datos de ensayos clínicos, indica que el nivel de seguridad observado (OSL) para la CoQ10 es de 1,200 mg/día por persona.

En estudios preclínicos, el nivel sin efecto adverso observado (NOAEL) del ubiquinol es de 300 a 600 mg/kg en ratas Sprague-Dawley.

Los efectos secundarios reportados en los estudios en humanos se limitan generalmente a síntomas gastrointestinales leves, como náuseas y malestar estomacal, observados en un pequeño número de sujetos. No se observaron efectos secundarios en el estudio cruzado de biodisponibilidad con 12 personas que comparó 200 mg/día de ubiquinol y ubiquinona.

Seguridad a Dosis Altas y a Largo Plazo

Para las deficiencias genéticas de CoQ10 en niños, se ha confirmado que la suplementación con CoQ a 4 mg/kg de peso corporal al día durante cuatro años es segura. En adultos, se ha reportado que la CoQ a 2,400 mg/día durante 5 años es segura y bien tolerada.

Interacción con Anticoagulantes (Warfarina)

Desde una perspectiva química, la CoQ10 es un análogo de la vitamina K. A través de esta analogía, puede interactuar —en particular, el enantiómero R— con la warfarina a través del citocromo P450. Existen varios reportes de casos sobre la interacción entre la coenzima Q10 y la warfarina. No obstante, un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de diseño cruzado, no encontró significancia clínica en la interacción entre el suplemento de coenzima Q10 a 100 mg diarios y el tratamiento con warfarina. Debido a su similitud estructural con la vitamina K, se ha sugerido que la CoQ10 posee actividad procoagulante; esto indica que los pacientes en tratamiento anticoagulante pueden necesitar un monitoreo de su INR y un ajuste correspondiente de la dosis del anticoagulante.

Interacción con Medicamentos Antihipertensivos

La polifarmacia debe considerarse al examinar los efectos de la CoQ10, ya que las interacciones negativas con medicamentos como la warfarina y los antihipertensivos pueden aumentar el riesgo de resultados adversos para la salud. La CoQ10 ha documentado efectos reductores de la presión arterial en ensayos clínicos, y su uso concurrente con fármacos antihipertensivos puede requerir monitoreo.

Interacción con Estatinas (Mecanística)

Las estatinas son inhibidores de la síntesis del mevalonato, una molécula intermediaria que actúa como precursor tanto del colesterol como de la CoQ10. En un modelo cutáneo in vitro, la adición de estatinas provocó una deficiencia de CoQ10 y signos de envejecimiento, pero al añadir CoQ10 al medio, los niveles tisulares pudieron restablecerse y los marcadores de envejecimiento se redujeron. La vía biosintética compartida implica que las estatinas reducen los niveles endógenos de CoQ10, lo que proporciona un fundamento mecanístico para la suplementación en pacientes que toman estos fármacos, aunque el beneficio clínico en el alivio de la miopatía por estatinas no se ha establecido de manera definitiva.

Consideraciones de Estabilidad y Almacenamiento

El ubiquinol presenta un problema importante de estabilidad que dificulta su almacenamiento y formulación. Puede transformarse fácilmente en su forma oxidada —la ubiquinona— incluso a bajas temperaturas. El ubiquinol debe protegerse del calor y la luz extremos, y debe almacenarse en un lugar fresco y seco.

Estatus Regulatorio

Aunque la CoQ10 carece de aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para el tratamiento de cualquier condición médica, se encuentra fácilmente disponible como suplemento dietético de venta libre. En los Estados Unidos, la CoQ10 (ubiquinol/ubiquinona) se regula como suplemento dietético bajo la DSHEA. La FDA no evalúa los suplementos dietéticos en cuanto a seguridad o eficacia antes de su comercialización, pero los fabricantes deben garantizar la seguridad y el etiquetado veraz.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que ubiquinol puede ayudar a apoyar.

  • AnginaCientífico

    El ubiquinol es la forma reducida y bioactiva de la CoQ10, con una biodisponibilidad oral superior en comparación con la ubiquinona. Como forma antioxidante activa y transportadora de electrones de la coenzima Q10, el ubiquinol favorece la producción de energía mitocondrial en el miocardio isquémico. Fuentes autorizadas incluyen al ubiquinol como un nutriente relevante para la angina, ya que comparte la base de evidencia clínica de la CoQ10.

  • El ubiquinol es el principal antioxidante liposoluble en el plasma humano y en las membranas celulares, y protege los lípidos, las proteínas y el ADN del daño causado por los radicales libres. Neutraliza directamente las ROS, regenera las vitaminas C y E, y potencia los antioxidantes enzimáticos (SOD, glutatión peroxidasa). Esta función es la base de prácticamente todos los efectos beneficiosos posteriores del ubiquinol sobre la salud.

  • Salud arterialCientífico

    El ubiquinol ha demostrado la capacidad de mejorar la función endotelial y reducir la rigidez arterial en contextos clínicos. Un ensayo aleatorizado en pacientes dislipidémicos mostró que 100–200 mg/día de ubiquinol mejoró significativamente la dilatación mediada por flujo (FMD, por sus siglas en inglés) de la arteria braquial y aumentó la biodisponibilidad de óxido nítrico. La CoQ10 también reduce la oxidación de LDL, lo cual tiene una relevancia antiaterogénica directa.

  • Un ensayo doble ciego controlado con placebo en atletas olímpicos alemanes de élite encontró que 300 mg/día de ubiquinol durante 6 semanas aumentó significativamente la potencia máxima en +2.5% en comparación con el placebo. El papel del ubiquinol en la producción de ATP mitocondrial y su protección antioxidante contra el daño oxidativo inducido por el ejercicio son los mecanismos principales. La evidencia es modesta pero reproducible en múltiples poblaciones deportivas.

  • Un metaanálisis de 2025 que incluyó 45 ECA encontró que la CoQ10 redujo significativamente la presión arterial sistólica (DMP −3.48 mmHg). Un metaanálisis anterior de 2007, con 12 ensayos, reportó reducciones de hasta 17 mmHg en la presión sistólica y 10 mmHg en la diastólica en pacientes hipertensos. El mecanismo del ubiquinol implica potenciar la actividad de la SOD, preservar la biodisponibilidad del óxido nítrico y mejorar la función endotelial.

  • Múltiples metaanálisis de ECA muestran que la suplementación con CoQ10 reduce modestamente la glucosa sanguínea en ayunas y la HbA1c en poblaciones con diabetes y síndrome metabólico. Una revisión umbrella publicada en 2024 encontró diferencias medias en la glucosa sanguínea en ayunas que oscilaron entre −5.2 y −11.21 mg/dL. El mecanismo involucra la mejora de la función mitocondrial y la reducción de la resistencia a la insulina impulsada por el estrés oxidativo.

  • El ubiquinol es mecanísticamente esencial para la producción mitocondrial de ATP, ya que actúa como el transportador de electrones obligatorio entre los complejos I/II y el complejo III de la cadena respiratoria. Su disminución endógena con la edad, la enfermedad y el uso de estatinas está directamente vinculada a una menor capacidad de energía celular. La evidencia clínica en condiciones de alta demanda energética (insuficiencia cardíaca, SFC/EM, rendimiento deportivo) documenta de manera consistente los beneficios relacionados con la energía derivados de la suplementación.

  • ColesterolCientífico

    La CoQ10 no reduce sustancialmente el colesterol LDL total en los ensayos clínicos, pero el ubiquinol protege específicamente a las partículas de LDL de la modificación oxidativa, lo cual es más relevante para el riesgo cardiovascular que la cantidad de colesterol por sí sola. En mujeres con SOP, la CoQ10 redujo el colesterol total y el LDL, a la vez que aumentó el HDL. Una revisión general (umbrella review) de 2024 confirmó efectos modestos sobre el perfil lipídico general.

  • La suplementación con CoQ10 se ha estudiado específicamente en la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC) con resultados positivos. Un ECA doble ciego de 12 semanas en 207 pacientes con EM/SFC encontró que 200 mg de CoQ10 más 20 mg de NADH redujeron significativamente la fatiga cognitiva y mejoraron la calidad de vida relacionada con la salud. La deficiencia de CoQ10 y la disfunción mitocondrial son características documentadas de la EM/SFC.

  • La CoQ10/ubiquinol tiene efectos antiinflamatorios documentados en ensayos clínicos, reduciendo marcadores como la PCR, la IL-6 y el TNF-α en diversas poblaciones de pacientes. Modula vías moleculares sensibles al estado redox, incluida la NF-κB, disminuyendo la producción de citocinas proinflamatorias. Metaanálisis en pacientes con síndrome metabólico confirman mejoras en los biomarcadores inflamatorios.

  • La CoQ10/ubiquinol ha sido investigada para el deterioro cognitivo debido a sus funciones en la producción de energía mitocondrial, la defensa antioxidante y la función vascular, todas ellas implicadas en el deterioro cognitivo asociado con la edad. Se registró y llevó a cabo un ECA de 90 días que evaluó específicamente 200 mg/día de ubiquinol para resultados cognitivos en adultos mayores sanos (≥60 años). Una revisión de PMC de 2025 confirma la CoQ10 como una intervención prometedora para el envejecimiento cognitivo.

  • EnergíaCientífico

    Como transportador de electrones limitante de la velocidad en la cadena de transporte de electrones mitocondrial, el ubiquinol es mecanísticamente central para la producción celular de ATP (energía). Los ensayos clínicos en poblaciones propensas a la fatiga, incluyendo el SFC/EM y usuarios de estatinas, muestran mejoras medibles en la energía percibida y en las puntuaciones de fatiga con la suplementación de CoQ10. Su disminución endógena con la edad respalda el creciente uso para la deficiencia energética relacionada con la edad.

  • Múltiples ECA y estudios clínicos retrospectivos que utilizan específicamente ubiquinol han demostrado mejoras significativas en la densidad, motilidad y morfología espermática en hombres infértiles. Un ECA doble ciego clave en 228 hombres infértiles (200 mg/día durante 26 semanas) encontró mejoras significativas en los tres parámetros seminales primarios. El ubiquinol se concentra en los espermatozoides y favorece la motilidad espermática dependiente de las mitocondrias.

  • La evidencia clínica respalda el papel de la CoQ10/ubiquinol en la mejora de la calidad ovocitaria, la respuesta ovárica y los resultados de la FIV, particularmente en mujeres de edad reproductiva avanzada o con reserva ovárica disminuida. El ubiquinol favorece el suministro de energía mitocondrial fundamental para la maduración ovocitaria y la fertilización. La evidencia proveniente de ECA en contextos de FIV y de una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 confirma los beneficios en mujeres con baja respuesta ovárica.

  • La deficiencia de CoQ10 ha sido documentada en el tejido gingival de pacientes con periodontitis desde la década de 1970. Una revisión sistemática de ECA de 2025 (PubMed PMID 39920883) encontró que la suplementación oral con CoQ10 (120 mg/día), utilizada de manera adyuvante con el raspado y alisado radicular, produjo reducciones significativamente mayores en la profundidad de sondaje y ganancias en el nivel de inserción clínica en comparación con el raspado solo, después de 12 semanas.

  • La biosíntesis de CoQ10 disminuye con la edad en múltiples tejidos, y la suplementación con ubiquinol ha demostrado beneficios en afecciones relacionadas con el envejecimiento, incluidas las enfermedades cardiovasculares, la función cognitiva y el envejecimiento de la piel, en investigaciones clínicas. Contrarresta los aumentos asociados a la edad en el estrés oxidativo y la disfunción mitocondrial, que son características distintivas del envejecimiento biológico. Las revisiones de PMC del NIH confirman los beneficios antienvejecimiento en condiciones de estrés oxidativo elevado.

  • La CoQ10/ubiquinol es uno de los suplementos más estudiados clínicamente para la salud cardíaca, con evidencia en insuficiencia cardíaca, hipertensión y miopatía asociada a estatinas. El ECA Q-SYMBIO (n=420 pacientes con insuficiencia cardíaca, 300 mg/día de CoQ10) mostró reducciones significativas en eventos cardiovasculares adversos mayores. El ubiquinol es la forma preferida en insuficiencia cardíaca avanzada debido a su absorción superior en comparación con la ubiquinona.

  • Los ECA clínicos muestran que la suplementación con CoQ10 mejora los marcadores de sensibilidad a la insulina, incluidos el HOMA-IR, la insulina en ayunas y la HbA1c, particularmente en poblaciones con diabetes tipo 2 y SOP. Una revisión general (umbrella review) de metaanálisis de 2024 encontró reducciones significativas en la glucosa sanguínea en ayunas y la HbA1c. Los mecanismos incluyen la reducción del deterioro de la señalización del receptor de insulina causado por el estrés oxidativo y la mejora de los niveles de adiponectina.

  • Múltiples ECAs y un metaanálisis en pacientes con síndrome metabólico muestran que la suplementación con CoQ10 mejora los niveles de adipoquinas, reduce la peroxidación lipídica, disminuye la presión arterial y modula la sensibilidad a la insulina, abordando simultáneamente múltiples componentes del síndrome metabólico. Los niveles de CoQ10 se ven alterados en el síndrome metabólico, y las proporciones ubiquinol/ubiquinona actúan como marcador de estrés oxidativo en esta población.

  • MigrañaCientífico

    Los niveles de CoQ10 suelen ser bajos en las personas que sufren migraña, y múltiples ensayos clínicos muestran que la suplementación con CoQ10 reduce la frecuencia, la duración y la severidad de las migrañas. Los mecanismos propuestos incluyen la mejora de la función mitocondrial en las neuronas, la reducción del CGRP neuroinflamatorio y la atenuación antioxidante del estrés oxidativo que desencadena los ataques de migraña. El ubiquinol es la forma preferida debido a su biodisponibilidad superior.

  • El ubiquinol es la forma reducida y rica en electrones de la CoQ10 que efectivamente realiza el transporte de electrones en la cadena de transporte de electrones mitocondrial. Es más biodisponible que la ubiquinona (especialmente en adultos mayores) y se ha demostrado que activa los mecanismos de biogénesis mitocondrial, retrasa la senescencia celular y mejora la función mitocondrial en poblaciones de edad avanzada.

  • La suplementación con ubiquinol ha demostrado en múltiples ECA reducir los marcadores de daño muscular inducido por el ejercicio, atenuar el estrés oxidativo y acelerar la recuperación. Un estudio en 100 hombres entrenados encontró que el ubiquinol redujo los biomarcadores de daño muscular y mejoró el rendimiento muscular después de un entrenamiento en circuito extenuante. Se necesitan dosis de 200–300 mg/día para lograr efectos medibles en el tejido muscular.

  • Óxido nítricoCientífico

    El ubiquinol aumenta la biodisponibilidad de óxido nítrico (NO) al potenciar la actividad de la superóxido dismutasa (SOD), reduciendo así la degradación del NO mediada por superóxido. Un ECA clínico (n=51) encontró aumentos dosis-dependientes en el NOx sérico (metabolitos del óxido nítrico) con 100–200 mg/día de ubiquinol. Este mecanismo también subyace a sus efectos reductores de la presión arterial y beneficiosos para la salud arterial.

  • Los estudios clínicos muestran que la suplementación con CoQ10 puede mejorar múltiples parámetros relacionados con el SOP, incluyendo los niveles de FSH, la testosterona, la resistencia a la insulina (HOMA-IR) y los perfiles lipídicos. Una revisión de Frontiers (2025) encontró que la CoQ10 impide la progresión del SOP y mejora la fertilidad. A nivel mecanístico, la CoQ10 reduce el estrés oxidativo ovárico y favorece la función mitocondrial en las células de la granulosa.

  • Se ha demostrado que la suplementación con ubiquinol mejora la potencia máxima y los marcadores de rendimiento aeróbico, incluidos el VO2Max y el umbral anaeróbico, en poblaciones de atletas. Un ECA doble ciego en atletas olímpicos encontró que 300 mg/día durante 6 semanas mejoró la potencia máxima en un 2.5% en comparación con el placebo. Investigaciones en esquiadores de fondo encontraron mejoras en el VO2Max y el umbral anaeróbico con la suplementación de CoQ10.

  • La CoQ10, particularmente en su forma de ubiquinol, disminuye en la piel con la edad y la exposición a los rayos UV, y la suplementación tópica y oral han mostrado reducciones medibles en la profundidad de las arrugas en estudios clínicos. La CoQ10 inhibe las metaloproteinasas de matriz (MMP) desencadenadas por las ROS inducidas por UV y reduce la expresión de colagenasa mediada por IL-6. Un ensayo clínico encontró que una crema tópica de CoQ10 al 1% durante 5 meses redujo las puntuaciones de arrugas evaluadas por dermatólogos.

  • TriglicéridosCientífico

    La evidencia clínica muestra que la CoQ10 puede reducir modestamente los triglicéridos, particularmente en poblaciones con SOP y síndrome metabólico. La CoQ10 tiene efectos beneficiosos sobre el metabolismo lipídico al regular al alza el PPARα, que impulsa la β-oxidación de ácidos grasos y la lipólisis. Un estudio clínico en mujeres con SOP encontró que la CoQ10 disminuyó los triglicéridos junto con el colesterol total y el LDL, mientras aumentaba el HDL.

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