Propóleo
1. Identidad, origen y formas
Nombres comunes: Propóleo, cera de abejas, pegamento de abejas, resina de la colmena. El nombre deriva del griego pro (delante) y polis (ciudad), en referencia a su función de proteger la entrada de la colmena.
Fuente biológica: El propóleo es una sustancia resinosa natural recolectada por las abejas melíferas a partir de yemas y exudados de árboles. Está compuesto principalmente de resinas, bálsamos, cera de abejas, aceites esenciales, polen y otros compuestos orgánicos. Es formado por las abejas melíferas (Apis mellifera) al mezclar sustancias como resinas vegetales recolectadas de la naturaleza. Dentro de la colmena, el propóleo funciona como selladora, barrera antimicrobiana y material estructural.
Tipos geográficos y orígenes botánicos
El origen botánico —y, por lo tanto, la composición química— del propóleo varía sustancialmente según la región geográfica. Los tres tipos principales de propóleo son el propóleo europeo (llamado propóleo tipo álamo), el propóleo verde brasileño (derivado principalmente de la resina de las hojas de Baccharis dracunculifolia) y el propóleo rojo cubano (procedente de la resina floral de Clusia rosea). La fuente vegetal le confiere a cada tipo una composición y propiedades específicas.
El propóleo tipo álamo predomina en Europa, América del Norte y partes de Asia. Se deriva principalmente de especies de Populus (P. nigra, P. alba, P. tremula), con fuentes vegetales secundarias como Betula pendula, Salix alba, Pinus sp. y Aesculus hippocastanum. Se caracteriza por un alto contenido de flavonoides agliconas y ésteres de ácidos cinámicos sustituidos, junto con sesquiterpenos aromáticos en su fracción volátil.
En contraste, el propóleo tipo Baccharis de Sudamérica, especialmente el propóleo verde brasileño derivado de Baccharis dracunculifolia, es rico en derivados del ácido cinámico, siendo la artepilina C un compuesto marcador específico. El propóleo brasileño presenta una gran diversidad en su composición química, debido a la rica biodiversidad de Brasil, y ha sido investigado como fuente de nuevas sustancias bioactivas, tales como derivados del ácido cinámico —principalmente la artepilina C—, flavonoides y otros compuestos con propiedades farmacológicas o funcionales.
En Venezuela y Cuba, las flores de Clusia minor y Clusia rosea, respectivamente, producen la resina que las abejas recolectan para la producción de propóleo. En ambos casos, los flavonoides son constituyentes minoritarios del propóleo, siendo los compuestos mayoritarios las benzofenonas poliprenilenadas.
Formas y preparaciones comunes
Entre los productos comercialmente disponibles que contienen propóleo se encuentran las cápsulas orales, comprimidos masticables, pastillas para chupar, gotas, aerosoles, cremas, ungüentos, geles mucoadhesivos, jarabes orales, pastas dentales y colutorios.
Por regla general, los extractos de propóleo se preparan mediante maceración continua en distintos solventes: agua, acetona, etanol de diferentes concentraciones, una mezcla de metanol y diclorometano, entre otros. Las soluciones hidroalcohólicas son las más eficaces para extraer los compuestos biológicamente activos del propóleo, potenciando sus actividades farmacológicas. Las sustancias biológicamente activas suelen tener baja solubilidad en agua, y la cantidad de compuestos fenólicos en los extractos acuosos es 10 veces menor que en los extractos etanólicos. Los extractos etanólicos de propóleo son más eficaces y presentan niveles más altos de actividad antimicrobiana en comparación con las fracciones acuosas, esterificadas y clorofórmicas.
La estandarización de los extractos de propóleo sigue siendo un desafío continuo en este campo. El propóleo es reconocido por sus propiedades biológicas, y sus preparaciones han sido investigadas de manera continua en un intento por resolver el problema de su estandarización, un asunto que limita el uso del propóleo en las industrias alimentaria y farmacéutica. Algunos fabricantes comerciales han desarrollado extractos estandarizados patentados; por ejemplo, un extracto de propóleo tipo álamo (M.E.D.® propolis) se caracteriza por una composición química reproducible, especialmente en cuanto a seis flavonoides principales, incluyendo galangina, crisina, pinocembrina, apigenina, pinobanksina y quercetina, con una concentración relativa de aproximadamente 40 % (p/p).
2. Uso tradicional e histórico
El uso tradicional del propóleo está documentado desde al menos el año 300 a. C. Los egipcios veneraban a la abeja y utilizaban el propóleo en el proceso de momificación. También era bien conocido por los sacerdotes que, en aquella época, monopolizaban la medicina y la química.
Los antiguos griegos, romanos y egipcios conocían las propiedades curativas del propóleo y lo utilizaron ampliamente como medicina. En la Edad Media, el propóleo no fue un tema muy popular y su uso desapareció de la medicina convencional. Sin embargo, el conocimiento de las propiedades medicinales del propóleo sobrevivió en la medicina popular tradicional. El interés por el propóleo regresó a Europa junto con la teoría renacentista del ad fontes.
Los antiguos griegos agregaban el propóleo como ingrediente principal de un perfume llamado polyanthus. Las propiedades medicinales del propóleo probablemente fueron identificadas por médicos y científicos griegos y romanos como Aristóteles, Plinio el Viejo, Galeno, Cornelio Celso y Dioscórides. Hipócrates (considerado el padre de la medicina moderna) fue uno de los primeros médicos en usar esta sustancia para curar heridas y úlceras.
Los antiguos judíos consideraban el tzori (la palabra hebrea para propóleo) como una medicina. El tzori y sus propiedades terapéuticas se mencionan en varios pasajes del Antiguo Testamento. El bálsamo bíblico de Galaad (tzori Gilead en hebreo) es casi indistinguible del propóleo. El Bálsamo de Galaad se describe en la Biblia como el regalo que la Reina de Saba le dio al Rey Salomón.
El propóleo también era conocido por los antiguos persas, árabes y judíos. La palabra hebrea para propóleo, "tzori", se describió en el Antiguo Testamento como un bálsamo terapéutico y componente de un incienso especial. Los árabes y persas utilizaban el propóleo como fármaco contra diversas enfermedades y como agente de limpieza.
El uso del propóleo no se limitó a las culturas europeas o mediterráneas; los incas lo usaban como antipirético, mientras que los chinos lo empleaban para dolores de muela e infecciones. El gran médico persa Avicena también tenía una alta consideración del potencial curativo del propóleo; en un manuscrito antiguo sugirió su uso para el eccema, la mialgia y el reumatismo. El autor de la época renacentista Gerard escribió que el propóleo era útil para todo tipo de inflamación.
El propóleo ha sido bien conocido desde su uso tradicional en el tratamiento de trastornos purulentos, la mejora de la cicatrización de heridas y el alivio de muchas molestias relacionadas. Aunque su uso ya estaba ampliamente extendido desde tiempos antiguos, después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial creció aún más, así como los estudios para identificar sus características químicas y farmacológicas.
Solo en el último siglo los científicos han podido demostrar que el propóleo es tan activo e importante como creían sus usuarios históricos. La investigación sobre la composición química del propóleo comenzó a principios del siglo XX y continuó después de la Segunda Guerra Mundial.
3. Composición química y compuestos activos clave
El propóleo contiene más de 300 compuestos químicos identificados, principalmente flavonoides y ácidos fenólicos, que influyen en sus actividades biológicas. Se han identificado más de 300 compuestos en el propóleo, y casi todas las actividades biológicas de esta sustancia están estrechamente relacionadas con la presencia de componentes fenólicos como flavonoides, terpenos, aldehídos aromáticos, beta-esteroides y alcoholes.
Flavonoides
El propóleo es rico en flavonoides (galangina, crisina, quercetina), ácidos fenólicos (derivados del ácido cafeico, ferúlico y cinámico) y otros compuestos bioactivos como la artepilina C y el ácido cumárico. Los flavonoides son uno de los agentes más importantes, con efectos antiinflamatorios, antivirales, antialérgicos, anticancerígenos, antibacterianos y antioxidantes.
Ácidos fenólicos y ésteres
Los componentes típicos del propóleo de álamo son los fenólicos: flavonoides agliconas (flavonas y flavanonas), ácidos fenólicos y sus ésteres. Un compuesto particularmente estudiado es el éster fenetílico del ácido cafeico (CAPE), que ha atraído un interés investigativo considerable por sus propiedades antiinflamatorias y antivirales.
Variación geográfica en la composición
Los compuestos típicos del propóleo brasileño son derivados prenilados del ácido p-cumárico y de la acetofenona, así como diterpenos y lignanos. El propóleo posee una variedad de propiedades biológicas debido a una composición química muy compleja que depende principalmente de las especies vegetales visitadas por las abejas y de las especies de abejas.
La composición precisa del propóleo varía según la fuente vegetal, la temporada de recolección, la geografía, el tipo de flora melífera, los cambios climáticos y la especie de abeja melífera en el sitio de recolección. Esta variabilidad química es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de preparaciones farmacéuticas estandarizadas.
4. Mecanismos de acción
Mecanismos antimicrobianos
El propóleo ejerce efectos antibacterianos a través de múltiples vías: inhibiendo la síntesis de la pared celular bacteriana, alterando la integridad de la membrana (causando fuga de iones y depleción de ATP) y bloqueando la síntesis de ácidos nucleicos al actuar sobre la ADN girasa y la topoisomerasa II. También inhibe la formación de biopelículas. Los flavonoides interfieren con enzimas bacterianas y con la síntesis de ADN, mientras que la artepilina C modula vías inflamatorias como NF-κB, reduciendo la producción de prostaglandinas y óxido nítrico.
Mecanismos antiinflamatorios
La actividad antiinflamatoria del propóleo es multifactorial. La artepilina C modula vías inflamatorias, como NF-κB, reduciendo la producción de prostaglandinas y óxido nítrico. Además, los constituyentes flavonoides individuales contribuyen a la supresión de citocinas proinflamatorias a través de múltiples cascadas de señalización.
Mecanismos antioxidantes
El elevado contenido polifenólico del propóleo sustenta su actividad depuradora de radicales libres. Los constituyentes fenólicos aislados del propóleo muestran una actividad depuradora de radicales libres más potente que el ácido cafeico y las vitaminas C y E.
Mecanismos antivirales
El propóleo ha demostrado algunos mecanismos clave de acción anti-SARS-CoV-2, entre ellos: la inhibición de la interacción entre la proteína S1 spike y la proteína ACE-2; la disminución de la replicación de los virus al reducir la síntesis de transcritos de ARN en las células; y la disminución de las partículas de coronavirus. El efecto antiviral se observa no solo con extractos, sino también con los compuestos biológicamente activos individuales presentes en el propóleo, como apigenina, ácido cafeico, crisina, kaempferol y quercetina.
Mecanismos anticancerígenos (preclínicos)
El propóleo o sus componentes principales muestran efectos regulatorios sobre la ciclina D, CDK2/4/6 y sus inhibidores. La regulación positiva de p21 y p27 inducida por el propóleo puede resultar en la detención del ciclo celular en G2/M o G0/G1. Los amplios efectos proapoptóticos del propóleo están mediados por la regulación positiva de TRAIL, Bax y p53, y la regulación negativa de la vía de señalización ERK1/2. Estos hallazgos provienen principalmente de modelos in vitro y animales.
Sinergia con antibióticos
El propóleo demuestra efectos sinérgicos con antibióticos convencionales, potenciando su eficacia contra cepas resistentes a fármacos al aumentar la permeabilidad de la membrana e inhibir enzimas de resistencia. Esto sugiere un potencial para reducir las dosis de antibióticos y sus efectos secundarios, aunque aún se requiere validación clínica para optimizar dichas combinaciones.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Salud oral y odontología
Esta es una de las áreas clínicas más ampliamente estudiadas para el propóleo. El propóleo y sus constituyentes fenólicos y flavonoides tienen numerosos usos terapéuticos en la salud oral.
Estomatitis aftosa recurrente (EAR): Una revisión sistemática y metaanálisis evaluó la eficacia y seguridad del propóleo para el tratamiento de la estomatitis aftosa recurrente (EAR), adoptando el marco PICO para examinar los efectos del propóleo tópico y sistémico sobre la EAR en comparación con tratamientos establecidos, placebos o ningún tratamiento. El enfoque fue el tiempo de cicatrización, los niveles de dolor, los efectos adversos, la probabilidad de recurrencia de las úlceras y los síntomas acompañantes. La revisión incluyó ensayos controlados aleatorizados (ECA) y ensayos cuasi aleatorizados. Se han probado clínicamente en humanos varios productos a base de propóleo, incluyendo colutorio, soluciones de aplicación tópica, aerosol, película mucoadhesiva, pasta y cápsulas orales.
Gingivitis y periodontitis: Una revisión sistemática se centró en ensayos clínicos controlados aleatorizados (ECA) que examinaron la eficacia de los colutorios con propóleo en comparación con preparaciones sin propóleo para el tratamiento de la gingivitis y la periodontitis, empleando índices periodontales relacionados. En pacientes con diabetes mellitus tipo 2 y periodontitis crónica, se ha encontrado que la suplementación con propóleo mejora el control glucémico y la salud periodontal. Un ensayo clínico demostró reducciones significativas en la hemoglobina A1c, la glucosa plasmática en ayunas y los niveles séricos de Nε-(carboximetil) lisina, junto con parámetros periodontales mejorados.
Endodoncia: Los estudios han demostrado que el propóleo, como medio de almacenamiento, es capaz de mantener la vitalidad de las células del ligamento periodontal y también tiene la capacidad de inhibir la actividad osteoclástica debido a uno de sus compuestos activos. En la terapia pulpar vital, el propóleo puede inducir la producción de dentina tubular y también disminuir la inflamación de la pulpa.
Mucositis oral (inducida por quimioterapia): Un estudio aleatorizado y controlado evaluó el propóleo como colutorio en la reducción de la mucositis oral (MO) inducida por quimioterapia. Los pacientes sometidos a quimioterapia fueron aleatorizados consecutivamente a un grupo experimental que recibió colutorio de propóleo (n = 20) y un grupo control que recibió agua diluida (n = 20). Este representa un estudio pequeño, unicéntrico; la evidencia es preliminar.
En general, la evidencia en salud oral se encuentra entre las áreas más sólidas para el propóleo, aunque la mayoría de los ECA son pequeños y heterogéneos en sus preparaciones de propóleo, lo que dificulta obtener conclusiones definitivas.
5.2 Actividad antimicrobiana
El propóleo se considera el producto apícola con mayor actividad antimicrobiana. La actividad antibacteriana del propóleo ha sido confirmada por numerosos estudios científicos. Se ha demostrado actividad antibacteriana tanto contra bacterias grampositivas como gramnegativas, tanto aerobias como anaerobias. Aunque la composición del propóleo difiere considerablemente según su origen botánico, todos los tipos de propóleo examinados revelaron una fuerte actividad antibacteriana.
Los estudios in vitro han demostrado una actividad antimicrobiana de amplio espectro de varios extractos de propóleo, aunque la actividad fue mayor en bacterias grampositivas y levaduras. Se ha demostrado sinergismo con varios antibióticos.
Helicobacter pylori: Los estudios in vitro mostraron que el extracto etanólico al 30 % de propóleo ejerció una actividad anti-H. pylori dependiente de la dosis. Sin embargo, el primer informe clínico sobre el propóleo en este contexto involucró a 18 pacientes positivos para H. pylori a quienes se les administró oralmente 20 gotas de una preparación alcohólica de propóleo tres veces al día durante una semana. Cuarenta días después, el 83 % de los pacientes seguía siendo positivo para H. pylori, lo que llevó a la conclusión de una eficacia mínima del propóleo para eliminar la infección. La evidencia clínica del propóleo contra H. pylori es, por lo tanto, débil, basada en un estudio piloto muy pequeño y no controlado.
Fuerza de la evidencia: La actividad antimicrobiana está sólidamente demostrada en modelos in vitro y animales. La evidencia clínica en humanos es limitada y en gran medida carece de un diseño de ECA riguroso para la mayoría de las infecciones.
5.3 Actividad antiviral e infecciones respiratorias
El propóleo sigue siendo una fuente interesante de compuestos químicos naturales que exhiben, entre otras, actividades antivirales, antioxidantes y antiinflamatorias. Debido a la creciente incidencia de infecciones del tracto respiratorio causadas por diversos virus patógenos, se buscan métodos complementarios de prevención y terapia. Las propiedades del propóleo pueden ser importantes en la prevención y el tratamiento de enfermedades del tracto respiratorio causadas por virus como el SARS-CoV-2, los virus de la influenza, el virus de la parainfluenza y los rinovirus.
Los ensayos in vitro e in vivo han demostrado los efectos de amplio espectro del propóleo sobre la infectividad y replicación viral, así como acciones moduladoras sobre la producción de citocinas y la activación de células inmunitarias como parte de las respuestas inmunitarias tanto innatas como adaptativas. Los ensayos clínicos confirmaron el potencial del propóleo como agente terapéutico eficaz; sin embargo, es evidente la falta de ensayos clínicos aleatorizados rigurosos en el contexto de las enfermedades respiratorias.
También se ha demostrado acción antiviral en experimentos animales e in vitro, incluyendo actividad contra los virus del herpes simple tipos 1 y 2 y los virus de la influenza.
Un número creciente de estudios se ha centrado en la actividad de varias preparaciones de propóleo contra el SARS-CoV-2 como tratamiento adyuvante. El propóleo ha demostrado algunos mecanismos clave de acción anti-SARS-CoV-2, incluyendo la inhibición de la interacción entre la proteína S1 spike y la proteína ACE-2 y la disminución de la replicación viral. Sin embargo, la mayoría de esta evidencia es preclínica (in vitro o in silico).
Fuerza de la evidencia: La evidencia antiviral es principalmente preclínica (in vitro y animal). Existe un cuerpo modesto de evidencia clínica, pero faltan ECA sólidos, particularmente para las infecciones respiratorias.
5.4 Salud metabólica: glucemia y perfil lipídico
El propóleo ha sido evaluado en múltiples ensayos clínicos para desenlaces cardiometabólicos. Una revisión sistemática y metaanálisis tuvo como objetivo resumir el efecto del propóleo sobre los parámetros metabólicos en adultos humanos. Se realizó una búsqueda sistemática exhaustiva en ISI Web of Science, PubMed, Scopus y Google Scholar hasta julio de 2020, sobre ensayos clínicos controlados que evaluaron el impacto del propóleo sobre el perfil lipídico y los biomarcadores de enzimas hepáticas. Se utilizó un modelo de efectos aleatorios para calcular la diferencia de medias ponderada y el intervalo de confianza del 95 %.
Un ensayo doble ciego controlado con placebo realizado en Chile investigó los efectos del propóleo sobre el estado oxidativo y la modulación lipídica. Se realizó un ensayo clínico doble ciego controlado con placebo. Los sujetos elegibles (n = 67) fueron aleatorizados en dos grupos: propóleo (n = 35) y placebo (n = 32). Todos los sujetos fueron evaluados al inicio, a los 45 días y a los 90 días. En el grupo de propóleo, el colesterol HDL aumentó de 53,9 ± 11,9 a 65,8 ± 16,7 mg/dL (p < 0,001) desde el valor inicial hasta los 90 días.
Los estudios en animales y humanos han demostrado que el propóleo es eficaz para potenciar la función del sistema inmunitario, regular el metabolismo de la glucosa y los lípidos, y mejorar la presión arterial. Se cree que los efectos antihipertensivos del propóleo se logran a través de mecanismos como la estimulación de la vasodilatación dependiente del endotelio, la actividad antiinflamatoria vascular y la supresión de la síntesis de catecolaminas.
Los ensayos clínicos han demostrado que la suplementación con propóleo tiene un efecto positivo sobre los índices antropométricos, pero otros estudios no han reportado cambios significativos en las variables antropométricas. Metaanálisis previos que evaluaron las propiedades antiobesidad del propóleo se limitaron a solo cuatro y cinco estudios, los cuales no revelaron efectos significativos sobre el peso corporal y el índice de masa corporal.
Fuerza de la evidencia: Moderada pero creciente. Existen varios ECA y metaanálisis para los desenlaces glucémicos y lipídicos, particularmente en pacientes con diabetes tipo 2. Los resultados son prometedores pero inconsistentes entre estudios, en parte debido a la variación en el tipo, dosis y duración del propóleo.
5.5 Antiinflamatorio y estrés oxidativo
El propóleo ha sido evaluado por sus efectos sobre la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA), mostrando efectos protectores contra la esteatosis hepática y la fibrosis. Redujo significativamente la rigidez hepática y los niveles de proteína C reactiva de alta sensibilidad, lo que indica su potencial como agente terapéutico para la EHGNA.
El propóleo también puede beneficiar a los pacientes con artritis reumatoide al reducir la inflamación y el estrés oxidativo. Inhibe las vías inflamatorias y reduce las especies reactivas de oxígeno, lo que podría aliviar el dolor y mejorar el control de la enfermedad.
Un estudio clínico evaluó la actividad antioxidante de un extracto estandarizado de propóleo (EPP-AF®) en voluntarios sanos. Se trató de un ensayo clínico secuencial de dos fases, abierto, no aleatorizado, del tipo "antes y después". Los participantes sanos recibieron dos dosis de EPP-AF® (375 y 750 mg/día, tomadas vía oral en tres dosis divididas) durante 7 ± 2 días, comenzando con la dosis más baja. Las limitaciones de este diseño (sin grupo control, muestra pequeña) implican que los resultados deben interpretarse con cautela.
Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada. Los ECA individuales sugieren beneficios en afecciones inflamatorias específicas, pero el conjunto general de evidencia clínica está limitado por tamaños de muestra pequeños y diseños de estudio heterogéneos.
5.6 Propiedades anticancerígenas
Considerando el creciente cuerpo de evidencia sobre los diferentes efectos anticancerígenos del propóleo y sus componentes activos, este compuesto natural podría considerarse como una potencial terapia adyuvante eficaz destinada a reducir los efectos secundarios relacionados con la quimioterapia y la radioterapia. Sin embargo, esta valoración se basa principalmente en evidencia preclínica.
El propóleo ha sido estudiado por sus propiedades anticancerígenas y neuroprotectoras, pero los ensayos clínicos en humanos específicamente diseñados para evaluar desenlaces anticancerígenos del propóleo como intervención primaria siguen siendo limitados.
Fuerza de la evidencia: Predominantemente preclínica (in vitro y animal). Falta evidencia sólida de ensayos clínicos en humanos para desenlaces anticancerígenos. Cualquier rol anticancerígeno en humanos sigue siendo especulativo con base en la evidencia actual.
5.7 Cicatrización de heridas
Desde tiempos antiguos, el propóleo se ha utilizado como medicina popular tradicional, solo o en combinación con otras sustancias naturales, para tratar heridas. También es bien conocido por sus usos tradicionales en el tratamiento de trastornos purulentos y la mejora de la cicatrización de heridas.
La evidencia in vitro respalda el papel del propóleo en la cicatrización de heridas, con estudios que demuestran la estimulación de la migración y proliferación de fibroblastos. Se ha demostrado una amplia gama de usos terapéuticos debido a sus efectos antibacterianos, antivirales, antifúngicos, antiinflamatorios, de cicatrización de heridas y óseos, y anticancerígenos en diversos estudios in vitro, in vivo y ex vivo, así como en ensayos clínicos en humanos.
Fuerza de la evidencia: Respaldada por una combinación de datos in vitro, animales y algunos datos clínicos, especialmente en el contexto de la cavidad oral. La evidencia de cicatrización de heridas tópica está más desarrollada que la evidencia sistémica.
6. Formas de dosificación y dosis empleadas en los estudios
No existe una dosis terapéutica universalmente aceptada para el propóleo, y las dosis varían considerablemente entre estudios según la preparación, el tipo de extracto, la indicación y la población de pacientes.
- En un estudio clínico antioxidante, los participantes sanos recibieron dos dosis de EPP-AF®: 375 mg/día y 750 mg/día (vía oral, en tres dosis divididas) durante 7 ± 2 días cada fase.
- En un estudio piloto de pacientes positivos para H. pylori, a los sujetos se les administró oralmente 20 gotas de una preparación alcohólica de propóleo tres veces al día durante una semana.
- En un estudio controlado aleatorizado sobre mucositis oral inducida por quimioterapia, el propóleo se administró como colutorio; el grupo experimental (n = 20) recibió colutorio de propóleo y el grupo control (n = 20) recibió agua diluida.
- En los estudios sobre estomatitis aftosa recurrente, los productos a base de propóleo probados clínicamente en humanos incluyen colutorio, soluciones de aplicación tópica, aerosol, película mucoadhesiva, pasta y cápsulas orales.
En cuanto a las concentraciones tópicas, las dosis orales en los estudios clínicos suelen oscilar entre 400 y 500 mg/día, mientras que los productos tópicos utilizan entre 0,5 % y 3 % de propóleo. Estas cifras reflejan los rangos de dosificación reportados en estudios clínicos publicados y no representan recomendaciones terapéuticas establecidas.
7. Sistemas corporales y áreas de salud
El propóleo se ha asociado con una amplia gama de sistemas corporales en la literatura científica y tradicional. Numerosos estudios han encontrado actividades farmacológicas versátiles del propóleo: antimicrobiana, antifúngica, antiviral, antioxidante, anticancerígena, antiinflamatoria, inmunomoduladora y otras. El propóleo se ha utilizado para tratar diversas afecciones médicas, incluyendo las que afectan el tracto gastrointestinal, la salud ginecológica, las afecciones neoplásicas, la piel y la salud oral.
- Cavidad oral y odontología: Periodontitis, gingivitis, estomatitis aftosa recurrente, mucositis oral, endodoncia.
- Sistema inmunitario: Inmunomodulación, potenciación de las respuestas inmunitarias innata y adaptativa.
- Sistema cardiovascular/metabólico: Control glucémico en diabetes tipo 2, perfil lipídico, presión arterial, EHGNA.
- Sistema respiratorio: Infecciones del tracto respiratorio superior, influenza, apoyo adyuvante en COVID-19.
- Sistema tegumentario (piel): Cicatrización de heridas, quemaduras, infecciones dermatológicas.
- Sistema gastrointestinal: Infección por H. pylori, úlcera gástrica (evidencia débil a negativa en estudios clínicos).
- Oncología (adyuvante): Reducción de los efectos secundarios de la quimioterapia (mucositis oral), investigación anticancerígena preclínica.
- Sistema musculoesquelético: Artritis reumatoide (evidencia antiinflamatoria, en etapa inicial).
8. Consideraciones de seguridad e interacciones
Reacciones alérgicas
Se ha detectado sensibilidad al propóleo en estudios europeos en un 1,2–6,6 % de los sujetos; un estudio finlandés encontró sensibilidad en adultos del 0,5–1,4 %, y en niños del 2–13,7 %. Un estudio polaco en niños encontró sensibilidad en el 16,5 % y en adultos jóvenes en el 5,4 %. Las reacciones alérgicas observadas incluyen queilitis por contacto, estomatitis por contacto, eccema perioral, edema labial, dolor oral, descamación de los labios y disnea. Se han aislado diversos alérgenos del propóleo, incluyendo caffeato de 3-metil-2-butenilo, caffeato de feniletilo, caffeato de bencilo, caffeato de geranilo, alcohol bencílico, cinamato de bencilo, cinamato de metilo, ácido ferúlico y tectocrisina.
El propóleo parece ser uno de los sensibilizantes de contacto más frecuentes y debería incluirse en las pruebas de parche de rutina en niños y adolescentes antes de recetarlo.
Desde abril de 2002 hasta agosto de 2007, se reportaron 18 sospechas de reacciones adversas asociadas con productos que contienen propóleo al sistema nacional italiano de vigilancia de productos naturales para la salud. Dieciséis reportes correspondían a reacciones alérgicas (con síntomas dermatológicos o respiratorios), mientras que dos correspondían al tracto digestivo. Algunas de las reacciones fueron graves: seis pacientes fueron ingresados en el hospital o acudieron a un servicio de urgencias, y en dos de estos se informó un evento con riesgo para la vida.
El propóleo es un sensibilizante potente y no debe utilizarse en pacientes con predisposición alérgica, en particular con alergia al polen.
Potencial anticoagulante
El propóleo puede retardar la coagulación de la sangre. Se recomienda evitar tomar propóleo si se tiene un trastorno hemorrágico o se está tomando concurrentemente anticoagulantes, y suspender el propóleo al menos dos semanas antes de una cirugía.
Interacciones farmacológicas
Con el creciente interés en el uso medicinal del propóleo, numerosos estudios han reportado interacciones significativas entre el extracto de propóleo y los fármacos, lo que puede resultar en beneficios clínicos o riesgos.
El propóleo puede retardar la descomposición de los fármacos que se metabolizan en el hígado y puede aumentar sus efectos. El uso concurrente de propóleo y medicamentos de prescripción puede prolongar la vida media y aumentar la disponibilidad sistémica de fármacos de uso crónico con índices terapéuticos estrechos. El uso repetido de fármacos como antibióticos, medicamentos cardíacos y antidepresivos, o fármacos con un índice terapéutico estrecho como agentes antineoplásicos y anticoagulantes, puede causar efectos tóxicos al elevar los niveles plasmáticos en sangre.
La fuerte actividad antioxidante del propóleo también ha mostrado una capacidad potencial para fortalecer el efecto terapéutico de la metformina en la atenuación de la hiperglucemia y el daño pancreático. Además, el propóleo ha mostrado una capacidad potencial para mejorar la función de memoria a corto y largo plazo junto con el donepezilo y mejorar la función motora con levodopa. Estos datos de interacción requieren mayor validación en ensayos clínicos en humanos.
Asma y sensibilidad respiratoria
En personas que padecen asma alérgica no controlada, el propóleo puede, en teoría, desencadenar una exacerbación respiratoria en caso de una reacción alérgica subyacente.
Irritación gastrointestinal
Las propiedades levemente irritantes de ciertos componentes del propóleo (aceites esenciales aromáticos, resinas) pueden agravar una irritación gástrica preexistente.
Limitaciones clínicas y desafíos de estandarización
La aplicación terapéutica del propóleo enfrenta desafíos clave. Su composición química varía según el origen geográfico, la fuente botánica y la especie de abeja, lo que complica su estandarización. Los métodos de extracción también afectan el rendimiento y la potencia de los compuestos activos. Los datos clínicos son limitados, especialmente en cuanto a la seguridad a largo plazo en personas inmunocomprometidas y los riesgos de reacciones alérgicas.
En estudios clínicos, se ha investigado el propóleo por su actividad contra la vaginitis crónica, el herpes genital y las infecciones periodontales y del tracto respiratorio; sin embargo, estos estudios no están cegados, no son aleatorizados o no se comparan con la terapia estándar, lo que dificulta hacer afirmaciones definitivas sobre su eficacia.
En cuanto a la seguridad, el propóleo, como sustancia resinosa, presenta una incidencia relativamente baja de reacciones alérgicas. Un estudio a gran escala que incluyó 2007 casos reportó que solo el 3,8 % de los participantes experimentó síntomas alérgicos.
Referencias
- Pubmed: Anti-bacterial Properties of Propolis: A Comprehensive Review (2025)
- PMC: Propolis — Chemical Composition and Its Applications in Endodontics
- PMC: Chemical Variability and Pharmacological Potential of Propolis as a Source for the Development of New Pharmaceutical Products
- Kuropatnicki et al. — Historical Aspects of Propolis Research in Modern Times, Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine (2013)
- Chinese Medicine: Propolis — An Update on Its Chemistry and Pharmacological Applications (2022)
- ScienceDirect: Historical and Modern Research on Propolis and Its Application in Wound Healing (2020)
- PMC: Propolis Characterization and Antimicrobial Activities Against Staphylococcus aureus and Candida albicans: A Review
- PMC: Propolis Use in Dentistry — A Narrative Review of Its Preventive and Therapeutic Applications (2024)
- PMC: Efficacy and Safety of Propolis for Treating Recurrent Aphthous Stomatitis (RAS): A Systematic Review and Meta-Analysis
- BDJ Open: Propolis Mouthwashes Efficacy in Managing Gingivitis and Periodontitis — A Systematic Review (2025)
- PMC: The Role of Propolis in Oxidative Stress and Lipid Metabolism — A Randomized Controlled Trial
- PMC: The Effects of Propolis on Viral Respiratory Diseases (2023)
- PMC: The Antiviral and Immunomodulatory Activities of Propolis — An Update and Future Perspectives for Respiratory Diseases
- ScienceDirect: A Standardized Polyphenol Mixture Extracted from Poplar-Type Propolis for URTI — A Monocentric, Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Clinical Trial
- PMC: Allergic Inflammation — Effect of Propolis and Its Flavonoids
- PubMed: Surveillance of Suspected Adverse Reactions to Natural Health Products — The Case of Propolis
- PMC: An Overview of the Evidence and Mechanism of Drug–Herb Interactions Between Propolis and Pharmaceutical Drugs (2022)
- PMC: Food–Drug Interactions — Effect of Propolis on the Pharmacokinetics of Enrofloxacin and Ciprofloxacin in Rabbits
- PMC: Propolis Supplementation on Inflammatory and Oxidative Stress Biomarkers in Adults — A Systematic Review and Meta-Analysis of RCTs
- PMC: The Effects of Propolis Supplementation on Metabolic Parameters — A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Clinical Trials
- PMC: The Effects of Propolis Consumption on Body Composition and Blood Pressure — A Systematic Review and Dose-Response Meta-Analysis
- PMC: Antioxidant Effect of Standardized Extract of Propolis (EPP-AF®) in Healthy Volunteers — A "Before and After" Clinical Study (2020)
- PMC: Baccharis dracunculifolia and Dalbergia ecastophyllum — Main Plant Sources for Bioactive Properties in Green and Red Brazilian Propolis
- PMC: Authentication of Propolis — Integrating Chemical Profiling, Data Analysis and International Standardization
- PMC: Plants — Sources of Diversity in Propolis Properties
- PMC: Chemical Composition and Botanical Origin of Red Propolis, a New Type of Brazilian Propolis
- PMC: Origin and Chemical Variation of Brazilian Propolis
- PMC: Antioxidant, Antimicrobial, Antiparasitic, and Cytotoxic Properties of Various Brazilian Propolis Extracts
- PMC: Alternative Preparation of Propolis Extracts — Comparison of Their Composition and Biological Activities
- PubMed: Propolis — A Natural Compound with Potential as an Adjuvant in Cancer Therapy (2024)
- PMC: Propolis Effects on Blood Sugar and Lipid Metabolism, Inflammatory Indicators, and Oxidative Stress in People with Type 2 Diabetes — A Systematic Review and Meta-Analysis
- ScienceDirect Topics: Propolis Overview
- PMC: Chemical Composition and Antioxidant Activity of Propolis Prepared in Different Forms and in Different Solvents