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Quemaduras y escaldaduras

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Otros Nombres

AcidezQuemadura por álcalisQuemadurasLesión por quemaduraQuemaduras y TraumatismosQuemaduraQuemadurasQuemadura químicaQuemaduras químicasLesión por quemaduraQuemadura por contactoQuemaduras por contactoCorrosiónQuemadura por corrosiónLesión por calor secoQuemadura eléctricaQuemaduras eléctricasQuemadura de primer gradoQuemadura por llamaQuemaduras por llamaQuemadura por destelloQuemaduras por destelloQuemadura de cuarto gradoQuemadura por fricciónQuemaduras por fricciónQuemadura de grosor totalQuemadura por grasaQuema con Líquido CalienteEscaldadura por inmersiónLesión por inhalaciónQuemadura por líquidoQuemadura graveQuemadura menorLesión por calor húmedoQuemadura de grosor parcialQuemadura por radiaciónQuemaduras por radiaciónQuemadura por escaldaduraQuemaduras por escaldaduraQuemadura por escaldaduraEscaldaduraQuemaduras por líquidos calientesQuemadura de segundo gradoLesión por Inhalación de HumoEscaldadura por derrameQuemadura por vaporQuemadura solarQuemadura superficialQuemadura térmicaQuemaduras térmicasLesión térmicaQuemadura de tercer grado

Sinopsis

Quemaduras y escaldaduras: una referencia de nutrición y salud natural

1. Definición y panorama general

Una quemadura es una lesión causada cuando el tejido queda expuesto a cantidades de energía que superan el umbral de tolerancia fisiológica. La extensión y la duración de la exposición, junto con la intensidad o fuerza del agente causante, determinan la gravedad; la escaldadura —es decir, el traumatismo asociado con líquidos y/o gases a alta temperatura— se clasifica como una quemadura. El calor húmedo (escaldaduras) transporta más energía que el calor seco (llama), por lo que la misma temperatura puede producir un daño tisular mayor en una lesión por escaldadura.

Las quemaduras por escaldadura, que se refieren a cualquier lesión térmica causada por líquido calentado, pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo expuesta, aunque son más frecuentes en la piel. Además de las causas térmicas, las quemaduras también pueden originarse por exposición química, eléctrica o a radiación, cada una capaz de producir destrucción tisular mediante el mismo mecanismo fundamental de superar los umbrales de tolerancia celular.

2. Clasificación y presentación clínica

La gravedad de una quemadura se cuantifica mediante dos mediciones: la profundidad de la quemadura en el tejido y una estimación del área de superficie corporal total (ASCT) afectada.

2.1 Clasificación por profundidad

El sistema clínico más utilizado clasifica las quemaduras por grado:

  • Las quemaduras de primer grado generalmente se limitan a eritema (enrojecimiento) y una placa blanca en el sitio; el traumatismo celular se extiende solo hasta la profundidad de la epidermis. Estas quemaduras destruyen tejido únicamente dentro de la capa más externa de la piel y, por lo general, se curan rápidamente sin atención médica.
  • Las quemaduras de segundo grado también presentan eritema, pero con ampollas superficiales; el traumatismo celular afecta la dermis superficial (papilar) y también puede afectar la dermis profunda (reticular). En las quemaduras de segundo grado superficiales, se observan vesicación e inflamación, ya que solo está afectada la dermis papilar; en las quemaduras de segundo grado profundas, hay formación de escara, ya que se afecta la dermis reticular profunda.
  • Las quemaduras de tercer grado (de grosor completo) son aquellas en las que se pierde la epidermis con daño a la hipodermis; el daño suele ser extremo, incluida la carbonización.

Las quemaduras también pueden clasificarse como de "grosor parcial" y de "grosor completo". Si el daño se limita a la epidermis y a la parte externa de la dermis (grosor parcial superficial), con la mayoría de las estructuras anexas intactas, la recuperación es rápida (10 a 14 días). Una herida de grosor parcial superficial tiene buen aporte sanguíneo y suficientes células epidérmicas en regeneración que pueden curar sin cicatrización en 1 a 2 semanas. Las quemaduras de grosor parcial profundas y de grosor completo han perdido el plexo vascular dérmico y las células necesarias para curar.

2.2 Extensión: área de superficie corporal total (ASCT)

La carga global de las quemaduras varía según factores como el área de superficie corporal total (ASCT), la presencia de quemaduras de la vía aérea, la edad y la región geográfica. Las quemaduras de grosor parcial y profundas que afectan la cara, las manos, los pies, el perineo, los genitales y las articulaciones principales suelen requerir consulta con un centro especializado en quemaduras.

3. Sistemas corporales involucrados

Las quemaduras de tamaño significativo afectan a múltiples sistemas orgánicos más allá de la piel misma:

3.1 Sistema cardiovascular y circulatorio

Las quemaduras que afectan más del 30 % del ASCT provocan una hipovolemia considerable junto con la formación y liberación de mediadores inflamatorios, lo que conduce a una disfunción cardiovascular sistémica conocida como shock por quemadura, un proceso complejo de deterioro circulatorio y microcirculatorio que genera edema tanto en el tejido quemado como en el no afectado. La extravasación de plasma da lugar a un aumento de la resistencia vascular sistémica (RVS) y a una reducción del flujo sanguíneo periférico.

3.2 Sistema tegumentario (barrera cutánea)

La pérdida de la función de barrera física de la piel abre la puerta a la invasión microbiana y puede provocar infección. La quemadura puede afectar tejido más profundo que la dermis, incluidos la grasa y el músculo; la lesión muscular puede provocar síndrome compartimental y rabdomiólisis.

3.3 Sistema metabólico y endocrino

La lesión por quemadura provoca un estado hipermetabólico persistente y prolongado, así como un aumento del catabolismo, que se traduce en mayor pérdida de masa muscular y caquexia. Las tasas metabólicas de los pacientes con quemaduras pueden superar el doble de lo normal, y el hecho de no cubrir estos requerimientos energéticos causa alteración de la cicatrización de heridas, disfunción orgánica y susceptibilidad a infecciones.

Tras una lesión por quemadura grave se produce una respuesta hipermetabólica profunda que persiste hasta 24 meses después de la lesión. Está mediada por elevaciones de hasta 50 veces en las catecolaminas plasmáticas, el cortisol y las células inflamatorias, que conducen a catabolismo generalizado, aumento del gasto energético en reposo y disfunción multiorgánica.

La elevación de hormonas catabólicas —epinefrina, cortisol y glucagón— provoca la inhibición de la síntesis proteica y de la lipogénesis. La degradación de proteínas se convierte en una fuente de energía necesaria y considerable, y la caquexia del músculo esquelético resulta de un desequilibrio prolongado entre la síntesis y la degradación proteica. La desregulación de la cinética del músculo esquelético dura un año o más después de una quemadura grave, y se ha reportado reducción de la masa corporal magra en pacientes hasta 3 años después de la lesión.

3.4 Sistema inmunitario

Las lesiones por quemadura inducen hipermetabolismo y múltiples complicaciones, incluidos edema generalizado, shock, lesión renal aguda y síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS). Estas lesiones aumentan la demanda de procesos anabólicos mientras que, simultáneamente, desencadenan un estado catabólico sistémico, lo que conduce a malnutrición, pérdida acelerada de masa muscular e inmunosupresión, aumentando el riesgo de infecciones.

3.5 Estrés oxidativo y sistemas antioxidantes

El proceso de reparación se ve afectado debido a la mayor pérdida de líquidos y minerales a través de la herida por quemadura, la aparición de hipermetabolismo con la consiguiente alteración del aporte de nutrientes, y las alteraciones en el sistema endocrino. Además, los procesos inflamatorios y de radicales libres que se inician impulsan la progresión del estrés oxidativo, cuya inhibición depende en gran medida de un aporte adecuado de antioxidantes y minerales.

4. Factores contribuyentes y asociados

4.1 Factores demográficos

Los factores de riesgo de las quemaduras incluyen aquellos relacionados con el nivel socioeconómico, la raza y el origen étnico, la edad, el sexo, la región de residencia, la intencionalidad de la lesión y la comorbilidad. Los factores relacionados con el paciente incluyen el grosor de la piel, la edad y si se administraron o no primeros auxilios. Los individuos muy jóvenes y los de edad avanzada, con piel más fina y frágil, sufren mayor lesión ante el mismo agente en comparación con un adulto.

4.2 Consumo de alcohol y sustancias

El alto consumo de alcohol y los riesgos laborales se identificaron como factores importantes que contribuyen a las quemaduras. Existe evidencia sustancial, aunque no definitiva, de que el alcohol desempeña un papel en la etiología de los incendios y las lesiones y muertes por quemaduras.

4.3 Factores laborales y socioeconómicos

El impacto de estos factores varía según la región; un mayor desarrollo económico suele correlacionarse con un aumento de los riesgos de quemaduras relacionadas con el alcohol, mientras que en las regiones de menores ingresos los riesgos laborales son más pronunciados debido a la insuficiencia de recursos de seguridad y a la falta de concientización.

4.4 Estado nutricional al momento de la lesión

La lesión por quemadura es perjudicial para la salud, ya que las víctimas pierden proteínas y micronutrientes a través del exudado de la herida, experimentan un catabolismo proteico extenso y, en consecuencia, son propensas a la malnutrición. Los pacientes quemados también sufren un trauma emocional significativo que reduce la ingesta de nutrientes.

En un estudio transversal de 40 pacientes quemados con una ASCT promedio del 31,4 %, el 70 %, el 35 %, el 75 %, el 52,5 %, el 12,5 % y el 32,5 % de los pacientes presentaban deficiencia de vitaminas A, C, E, zinc, cobre y selenio, respectivamente, y una ingesta adecuada de vitamina C se relacionó con una progresión de la cicatrización significativamente mejor.

5. Nutrición en la recuperación de quemaduras: panorama general

La nutrición desempeña un papel fundamental en la recuperación y la cicatrización de heridas de los pacientes quemados. Una ingesta adecuada de carbohidratos, proteínas y micronutrientes es un tratamiento esencial para las respuestas hipermetabólicas e hipercatabólicas.

Los macronutrientes, incluidos carbohidratos, grasas, proteínas y líquidos, junto con micronutrientes como vitaminas y minerales, orquestan de manera conjunta la progresión adecuada de la cicatrización de heridas. Las heridas más grandes, en particular las quemaduras térmicas extensas, pueden precipitar un déficit nutricional considerable.

No satisfacer los requerimientos abrumadores de energía y proteínas tras una lesión grave por quemadura provoca disfunción multiorgánica, mayor susceptibilidad a infecciones y muerte. Intentar sobrecompensar aportando calorías y/o proteínas en exceso es ineficaz y probablemente aumente complicaciones como hiperglucemia, retención de dióxido de carbono y azotemia. El objetivo principal del soporte nutricional es satisfacer los requerimientos agudos y específicos de la quemadura, no la sobrealimentación.

5.1 Proteína

Los pacientes quemados tienen mayores requerimientos proteicos debido al aumento del metabolismo, y la mayoría experimentará algún grado de pérdida de proteína muscular debido a la respuesta hormonal y proinflamatoria ante la lesión por quemadura. Un estudio observacional mostró mayor mortalidad en la UCI en pacientes que recibían proteína baja (aproximadamente 1 g/kg al día) en comparación con pacientes que recibían proteína alta (aproximadamente 1,7 g/kg al día), en una población mixta que incluía a personas con quemaduras >15 % del ASCT, aunque no se realizaron análisis de subgrupos exclusivamente de la población quemada.

5.2 Carbohidratos

No existe consenso respecto al momento, la vía, la cantidad y la composición óptimos del soporte nutricional para los pacientes quemados, pero la mayoría de los clínicos aboga por la nutrición enteral temprana con fórmulas altas en carbohidratos. La modulación de la respuesta hipermetabólica mediante la alimentación enteral temprana y continua con una dieta alta en carbohidratos y proteínas ha disminuido notablemente la morbilidad; numerosas estrategias terapéuticas han incluido el uso de escisión e injerto temprano, termorregulación y alimentación enteral continua temprana.

5.3 Alimentación enteral temprana

Se cree que iniciar la nutrición enteral de manera temprana (dentro de las 24 horas posteriores a la lesión) atenúa la respuesta metabólica a la lesión por quemadura y conduce a mejores desenlaces; la nutrición enteral puede ser oral, pero muchos pacientes quemados requieren la colocación de una sonda de alimentación. Se ha demostrado que la alimentación temprana mitiga la respuesta hipermetabólica e hipercatabólica tras la lesión por quemadura. La nutrición enteral, en particular, ayuda a preservar la función del tejido linfoide asociado al intestino y a revertir la hipoperfusión de la mucosa inducida por el shock.

6. Micronutrientes en las quemaduras: evidencia científica

La suplementación con micronutrientes tras la lesión por quemadura es una práctica común para combatir el estrés oxidativo, apoyar el sistema inmunitario y optimizar la cicatrización de heridas. Evaluar el estado de micronutrientes tras la lesión por quemadura es difícil debido a la hemodilución en la fase de reanimación, la redistribución de nutrientes desde el suero a otros órganos y las disminuciones en proteínas transportadoras como la albúmina. Aunque existen numerosos datos preclínicos, los estudios en pacientes quemados son limitados.

6.1 Vitamina C (ácido ascórbico)

La suficiencia de antioxidantes, especialmente de vitamina C, se asoció con desenlaces positivos de cicatrización en pacientes quemados, lo que resalta la necesidad de comidas planificadas y bien equilibradas, ricas en vitamina C. Las vitaminas A, C y E, así como minerales como zinc, selenio y hierro, son esenciales para la proliferación celular y la formación de tejido nuevo. La evidencia sobre la suplementación con vitamina C en dosis altas específicamente en quemaduras graves es un tema de investigación en curso; se incluye, junto con los ácidos grasos omega-3 y la vitamina D, entre las áreas donde la evidencia de beneficios sobre desenlaces clínicos duros sigue siendo preliminar debido a limitaciones en el diseño de los estudios.

6.2 Zinc

En las revisiones sistemáticas, las exposiciones estudiadas en pacientes quemados incluyen vitamina A, vitamina E, vitamina C, zinc, cobre y selenio, siendo los principales desenlaces la tasa de recuperación, el tiempo de cicatrización de la herida, el recambio proteico, la sepsis, la infección, la tasa de mortalidad y el catabolismo proteico. Se observaron desenlaces positivos de cicatrización en pacientes con ingesta adecuada de vitaminas A y E y zinc; se registró menos infección entre los pacientes con ingesta adecuada de vitaminas A y C y zinc.

6.3 Selenio, cobre y suplementación combinada de oligoelementos

Los pacientes quemados sufren deficiencias de oligoelementos y una disminución de las defensas antioxidantes e inmunitarias; se realizaron dos ensayos aleatorizados, doble ciego, consecutivos, para determinar el efecto de la suplementación con oligoelementos sobre la neumonía nosocomial. Dos estudios combinados incluyeron a 41 pacientes con quemaduras graves; la intervención consistió en suplementos intravenosos de oligoelementos (cobre 2,5–3,1 mg/día, selenio 315–380 μg/día y zinc 26,2–31,4 mg/día) durante 8 a 21 días frente a placebo. Se está llevando a cabo investigación prometedora sobre combinaciones de micronutrientes, especialmente por vía intravenosa.

Los pacientes con quemaduras graves sufren deficiencias de oligoelementos que pueden afectar su curso clínico; los proyectos de mejora de la calidad han suplementado a los pacientes con multivitamínicos con oligoelementos, vitamina C y zinc.

7. Inmunonutrientes: evidencia científica

7.1 Glutamina

Los inmunonutrientes estudiados en quemaduras incluyen glutamina, arginina, aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) y ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado). Una revisión Cochrane de ensayos controlados aleatorizados encontró que solo la glutamina podría reducir potencialmente el riesgo de muerte en pacientes quemados. La administración de glutamina por vía de nutrición enteral parece conllevar un efecto beneficioso, particularmente en pacientes con quemaduras y traumatismos, en comparación con la nutrición parenteral.

Sin embargo, la evidencia no es del todo consistente. Los efectos positivos anticipados de la glutamina sobre el tiempo hasta el alta, la mortalidad y las bacteriemias se refutaron en el ensayo controlado aleatorizado más grande que investigó la suplementación con glutamina en quemaduras. Por lo tanto, la evidencia general sobre la glutamina en pacientes quemados debe caracterizarse como mixta, con algunos ensayos que muestran beneficio y al menos un ECA importante que no logra confirmarlo.

7.2 Arginina

Se demostró en 13 estudios que los suplementos inmunomoduladores que contienen arginina producían mejoras significativas en al menos una medida de desenlace en los grupos de intervención. En general, se encontró que las intervenciones con un solo nutriente eran menos efectivas que las intervenciones que utilizaban múltiples nutrientes.

7.3 Ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado)

Se ha documentado el profundo efecto del soporte nutricional en la mejora de la cicatrización de heridas y la reducción de la tasa de hospitalización en pacientes quemados. El aceite de pescado, como fuente primaria de ácidos grasos omega-3, puede atenuar la respuesta inflamatoria y mejorar la función inmunitaria; sin embargo, persisten efectos poco claros sobre la mejora de los desenlaces clínicos en pacientes quemados.

En un metaanálisis de siete ECA, no se encontraron diferencias significativas entre los grupos suplementados con omega-3 y los grupos control en la duración de la estancia hospitalaria (p = 0,59), la mortalidad (p = 0,86), los días de ventilación (p = 0,16) ni las complicaciones gastrointestinales (p = 0,73). La reposición o suplementación de ácidos grasos omega-3 puede ser prometedora desde una perspectiva fisiológica, pero la evidencia de beneficios sobre desenlaces clínicos duros sigue siendo débil debido a limitaciones en el diseño de los estudios. Por lo tanto, la evidencia sobre la suplementación con omega-3 en quemaduras es actualmente insuficiente para respaldar una recomendación definitiva.

8. Hierbas e ingredientes naturales: uso tradicional y evidencia científica

8.1 Aloe vera (Aloe barbadensis)

Uso tradicional: El aloe vera se ha utilizado tradicionalmente para la curación de quemaduras. Se considera la terapia tradicional para las quemaduras en muchas culturas, aplicado tópicamente como un gel fresco extraído directamente de la hoja. Su uso en el cuidado de heridas abarca el Egipto antiguo, el subcontinente indio y las Américas precolombinas, aplicándose el gel fresco o como cataplasma preparada sobre lesiones térmicas.

Evidencia científica: Se incluyeron cuatro ensayos clínicos controlados con un total de 371 pacientes en una revisión sistemática; con base en un metaanálisis que utilizó la duración de la cicatrización como medida de desenlace, la diferencia de medias ponderada resumen del tiempo de curación en el grupo de aloe vera fue 8,79 días más corta que en el grupo control (P=0,006).

Debido a las diferencias en los productos y las medidas de desenlace, hay escasez de datos para extraer una conclusión específica sobre el efecto del aloe vera en la cicatrización de quemaduras. Sin embargo, la evidencia acumulada tiende a respaldar que el aloe vera podría ser una intervención eficaz para quemaduras de primer a segundo grado. Deberían realizarse más ensayos bien diseñados que especifiquen los detalles del contenido de los productos de aloe vera.

En estudios centrados en quemaduras, el aloe vera fue más eficaz que la gasa con vaselina, la pomada de sulfadiazina de plata al 1 % y la crema de framicetina. Redujo el tiempo de recuperación, previno la infección en el área de la herida y previno el enrojecimiento y la picazón. El aloe vera fue más eficaz en heridas por quemadura de primer y segundo grado que en otros grados.

Un metaanálisis demostró que el tiempo medio hasta la cicatrización favoreció al aloe vera sobre la sulfadiazina de plata (RR: −1,34, IC 95 %: −1,8 a 0,9, p < 0,001), lo que sugiere que el tiempo hasta la curación se benefició en las quemaduras en las que se utilizó aloe vera, y que debería considerarse en mayor medida el uso de aloe vera para favorecer la cicatrización de quemaduras de segundo y tercer grado.

En general, la evidencia sobre el aloe vera tópico en quemaduras de primer y segundo grado es moderada, basada en múltiples ECA, aunque la calidad de los estudios es variable y la estandarización de los productos sigue siendo una limitación.

8.2 Miel

Uso tradicional: La miel es una solución de azúcar viscosa y sobresaturada derivada del néctar recolectado y modificado por la abeja melífera, Apis mellifera. La miel se ha utilizado desde la antigüedad como remedio en el cuidado de heridas —incluidas las lesiones por quemadura— en las tradiciones médicas del antiguo Egipto, Grecia, la medicina ayurvédica y la medicina árabe, aplicada tópicamente como apósito o cataplasma.

Evidencia científica: Una revisión Cochrane encontró evidencia de alta calidad de que la miel cura las quemaduras de grosor parcial aproximadamente 4 a 5 días más rápido que los apósitos convencionales. Existe evidencia de calidad moderada de que la miel es más eficaz que el antiséptico seguido de gasa para la cicatrización de heridas infectadas tras operaciones quirúrgicas.

Una revisión sistemática de nueve ECA encontró, con base en evidencia de calidad moderada, una diferencia estadísticamente significativa a favor de la miel en el tiempo de cicatrización (DM −5,76 días, IC 95 % −8,14 a −3,39) y en la proporción de heridas infectadas que se volvieron estériles (RR 2,59; IC 95 % 1,58–2,88). Sin embargo, se señaló la falta de evidencia de alta calidad como una limitación que justifica el uso rutinario de la miel en la práctica clínica.

La miel posee propiedades antioxidantes, antibacterianas y antiinflamatorias, y puede utilizarse como apósito para la herida a fin de promover una cicatrización más rápida y mejorada. Estos efectos se atribuyen a la acción antibacteriana de la miel, secundaria a su alta acidez, efecto osmótico, contenido de antioxidantes y contenido de peróxido de hidrógeno.

El uso de miel conduce a una mejor cicatrización de heridas en casos agudos, alivio del dolor en pacientes quemados y una menor respuesta inflamatoria en dichos pacientes; sin embargo, ha resultado ineficaz en las úlceras crónicas de pierna.

La evidencia sobre la miel tópica en quemaduras de grosor parcial es de las más sólidas en este campo, calificada como de alta calidad por la Colaboración Cochrane para el desenlace específico del tiempo de cicatrización.

8.3 Curcumina (de la cúrcuma, Curcuma longa)

Uso tradicional: La cúrcuma (Curcuma longa) es una especia india popular que se ha utilizado durante siglos en la medicina herbaria para el tratamiento de una variedad de dolencias. La curcumina (diferuloilmetano) es el principal curcuminoide presente en la cúrcuma y es responsable de su color amarillo. Se ha demostrado que la curcumina posee efectos antiinflamatorios, antioxidantes, anticarcinogénicos, antimutagénicos, anticoagulantes y antiinfecciosos significativos. En la medicina ayurvédica y la medicina tradicional china, se ha aplicado históricamente una pasta de cúrcuma de forma tópica sobre quemaduras, cortes e inflamación cutánea.

Evidencia científica: La curcumina, el componente principal de la cúrcuma, puede ser eficaz en la cicatrización de heridas debido a sus efectos antiinflamatorios y antibacterianos. Aunque los estudios preclínicos son prometedores, hasta hace poco faltaba una revisión clínica exhaustiva.

Una revisión exploratoria (scoping review) recuperó 920 resultados, de los cuales 19 ensayos clínicos cumplieron los criterios de inclusión; 14 de los 19 fueron ECA. La curcumina se utilizó en diversas dosis y en múltiples formas, incluidas formulaciones tópicas y orales. La curcumina mejoró la cicatrización de heridas en comparación con el placebo o la atención convencional en el 89 % de los estudios. No se reportaron eventos adversos en el 84 % de los estudios.

Según estos hallazgos, la curcumina es un adyuvante seguro y eficaz para mejorar la cicatrización de heridas. Sin embargo, la heterogeneidad significativa observada entre los ensayos clínicos limita la capacidad de desarrollar directrices de tratamiento consistentes; los estudios futuros deberían centrarse en ensayos estandarizados a gran escala.

Hallazgos recientes demuestran que la curcumina es un candidato farmacoterapéutico natural para controlar tanto el dolor grave por quemadura como para mejorar la cicatrización de heridas, con estudios preclínicos y clínicos que abarcan sus efectos analgésicos y de cicatrización. La evidencia general es preliminar a moderada: prometedora en una variedad de tipos de heridas con una señal sólida en modelos preclínicos, pero heterogénea y aún no estandarizada en entornos clínicos específicamente para quemaduras.

9. Factores dietéticos y de estilo de vida

9.1 Calidad dietética general y suficiencia de macronutrientes

La mayoría de los pacientes quemados no satisfacen sus requerimientos dietéticos de micronutrientes antioxidantes, a menudo porque las comidas no están adaptadas a los requerimientos individuales. Los pacientes con quemaduras del 40 % del ASCT tratados únicamente con alimentación oral intensiva pueden perder una cuarta parte de su peso previo al ingreso hacia la tercera semana tras la lesión, lo que subraya la dificultad de satisfacer las demandas metabólicas solo mediante la dieta en casos graves.

9.2 Dieta rica en antioxidantes

La evidencia sugiere que los compuestos bioactivos presentes en los alimentos funcionales y los suplementos dietéticos pueden ayudar a prevenir afecciones crónicas y promover el bienestar más allá de la nutrición básica. Las vitaminas A, C y E, así como minerales como zinc, selenio y hierro, son esenciales para la proliferación celular y la formación de tejido nuevo.

9.3 Consumo de alcohol

El alto consumo de alcohol se identificó como un factor importante que contribuye a las quemaduras. Más allá de aumentar el riesgo de lesión, el alcohol puede afectar la función inmunitaria, el estado nutricional y la reparación tisular, todos ellos factores críticos en la recuperación de quemaduras. La base de evidencia de 32 estudios confirma que existe evidencia sustancial, aunque no definitiva, de que el alcohol desempeña un papel en la etiología de los incendios y las lesiones y muertes por quemaduras.

9.4 Regulación de la temperatura ambiental

La modulación de la respuesta hipermetabólica mediante la escisión e injerto temprano de las heridas por quemadura, la termorregulación y la alimentación enteral temprana y continua con alimentación alta en proteínas y carbohidratos ha disminuido notablemente la morbilidad. La termorregulación ambiental —mantener una temperatura ambiente cálida alrededor de los pacientes quemados— reduce el costo metabólico de la generación de calor y, por lo tanto, reduce la demanda nutricional.

9.5 Factores emocionales y psicológicos que afectan la ingesta nutricional

Los pacientes quemados sufren un trauma emocional considerable que reduce la ingesta de nutrientes. La angustia psicológica, el dolor, la alteración del gusto y el entorno clínico pueden suprimir el apetito, agravando el riesgo de deficiencia nutricional en el momento en que las demandas metabólicas son más altas.

10. Resumen de la solidez de la evidencia

  • Suficiencia proteica en quemaduras graves: Un fuerte consenso clínico y evidencia observacional respaldan un aporte proteico elevado; la evidencia de nivel ECA para objetivos específicos es moderada.
  • Nutrición enteral temprana: Bien respaldada por múltiples estudios y avalada en las guías clínicas como beneficiosa para atenuar el hipermetabolismo.
  • Miel tópica para quemaduras de grosor parcial: Evidencia de alta calidad revisada por Cochrane a favor de una cicatrización más rápida frente a apósitos convencionales.
  • Aloe vera tópico para quemaduras de primer y segundo grado: Evidencia moderada procedente de múltiples ECA; la heterogeneidad de los productos limita las conclusiones definitivas.
  • Micronutrientes antioxidantes combinados (vitamina C, zinc, selenio, cobre): Evidencia moderada, particularmente por vía intravenosa; los estudios de nutrientes individuales son menos numerosos y más variables en calidad.
  • Glutamina: Evidencia mixta: una revisión Cochrane encontró un posible beneficio en la mortalidad, pero el ECA dedicado más grande no confirmó el beneficio en desenlaces duros.
  • Curcumina/cúrcuma: Evidencia preliminar a moderada en distintos tipos de heridas; datos preclínicos prometedores con resultados clínicos heterogéneos.
  • Ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado): Teóricamente plausible; un metaanálisis de siete ECA no encontró diferencias significativas en desenlaces clínicos duros en quemaduras.
  • Inmunonutrición con arginina: Evidencia moderada de múltiples estudios que muestran mejora en al menos un desenlace; más eficaz como parte de formulaciones con múltiples nutrientes.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Primeros auxilios con agua fría: Colocar de inmediato agua fría (no helada) del grifo sobre una quemadura leve durante 10–20 minutos es el paso individual más importante en el cuidado natural de quemaduras. Esto reduce la temperatura de la piel, disminuye el daño tisular y puede ayudar a prevenir la formación de ampollas, una práctica respaldada tanto por las guías tradicionales como por las modernas de primeros auxilios.
Remedio 2
Gel de aloe vera: El gel de aloe vera fresco, extraído directamente de una hoja cortada, es un remedio tópico de uso prolongado para quemaduras y escaldaduras leves. El gel actúa como antiinflamatorio natural con propiedades antibacterianas que dificultan la infección, y mantiene la piel hidratada para favorecer la regeneración celular y la recuperación.
Remedio 3
Apósito de Miel Cruda: La miel cruda (especialmente la miel de Manuka) se ha utilizado durante siglos como sustancia para el cuidado de heridas y es reconocida en la práctica de salud natural por sus propiedades antibacterianas, retenedoras de humedad y antiinflamatorias. Después de enfriar la quemadura, aplique una capa fina sobre el área afectada, cubra sin apretar con gasa limpia y cambie el apósito cada 24–48 horas para favorecer la cicatrización y reducir las marcas.
Remedio 4
Bálsamo o compresa de caléndula: Las flores de caléndula (Calendula officinalis) poseen propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias bien establecidas en la tradición herbal. Aplique un aceite infusionado de caléndula diluido o una compresa de té de caléndula enfriado suavemente sobre la zona de la quemadura en proceso de curación para ayudar a prevenir infecciones, reducir la inflamación y acelerar la recuperación de la piel.
Remedio 5
Aceite Esencial de Lavanda (Diluido): El aceite esencial de lavanda es uno de los remedios herbales históricamente más reconocidos para quemaduras leves, con propiedades que han demostrado favorecer la producción de colágeno y la remodelación de tejidos. Después de enfriar bien la quemadura, mezcle 2–3 gotas de aceite puro de lavanda con una cucharadita de gel de aloe vera o un aceite portador como el de jojoba, y aplique suavemente sobre la zona ya calmada para aliviar el dolor y favorecer la cicatrización de la piel.
Remedio 6
Dieta rica en proteínas y densa en nutrientes: La curación de las quemaduras aumenta la necesidad de proteínas del cuerpo, las cuales son esenciales para la reparación y regeneración de los tejidos. Concéntrese en consumir huevos, legumbres, carnes magras, lácteos y otros alimentos ricos en proteínas de forma regular, junto con alimentos ricos en zinc como las semillas de calabaza y los frutos secos, ya que la deficiencia de zinc es común después de las quemaduras y puede afectar la cicatrización de heridas y la función inmunitaria.
Remedio 7
Alimentos ricos en vitamina C: La vitamina C desempeña un papel directo en la síntesis de colágeno y el apoyo inmunitario, ambos fundamentales para la recuperación de quemaduras. Aumenta el consumo de alimentos ricos en vitamina C, como los cítricos, los pimientos, las fresas y el kiwi, para ayudar al cuerpo a reconstruir el tejido cutáneo dañado y reducir el riesgo de infección.
Remedio 8
Ingesta de ácidos grasos omega-3: Los ácidos grasos omega-3, presentes en pescados de aguas frías como el salmón, las semillas de lino y las nueces, son valorados en la práctica de salud natural por su capacidad de atenuar la respuesta inflamatoria y apoyar la función inmunitaria durante la sanación. Incluir estos alimentos (o un suplemento de aceite de pescado de calidad) diariamente puede ayudar a reducir el exceso de inflamación en los tejidos en recuperación.
Remedio 9
Hidratación adecuada: Las quemaduras —incluso las escaldaduras leves— pueden provocar pérdida de líquidos a través de la piel, y mantenerse bien hidratado favorece todas las etapas de la cicatrización de heridas y el aporte de nutrientes. Bebe cantidades constantes de agua natural durante el día y prioriza alimentos integrales hidratantes, como pepinos, naranjas y caldos, para mantener el equilibrio de líquidos durante la recuperación.
Remedio 10
Priorizar el sueño y la reducción del estrés: El cuerpo realiza la mayor parte de la reparación de tejidos durante el sueño profundo, y el estrés crónico eleva el cortisol, lo que dificulta la sanación. Establezca un horario de sueño constante y utilice prácticas relajantes como la inhalación de aromaterapia con lavanda —que, según investigaciones, reduce el dolor, la ansiedad y las alteraciones del sueño en pacientes con quemaduras— para favorecer el sistema nervioso y brindarle al cuerpo las condiciones óptimas para recuperarse.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar quemaduras y escaldaduras.
  • AcemannanCientífico

    La acemanana es el principal polisacárido bioactivo del gel de Aloe vera, responsable de gran parte de su actividad de cicatrización de heridas en quemaduras. Estudios preclínicos muestran que la acemanana activa los macrófagos, acelera la contracción de la herida y promueve la reepitelización en modelos de heridas por quemadura. Se identifica específicamente como un constituyente clave que media los efectos documentados del aloe vera en la cicatrización de quemaduras en la investigación clínica.

  • AlcanetCientífico

    Un estudio clínico en 64 pacientes (31 experimentales, 33 control) en el Hospital Universitario Ataturk encontró que un ungüento de A. tinctoria, cera de abeja y aceite de oliva aplicado a quemaduras de segundo grado aceleró la epitelización, redujo el dolor durante los cambios de vendaje y disminuyó la duración de la hospitalización. Las naftoquinonas activas alcanina y shikonina son reconocidas como constituyentes clave en la cicatrización de heridas. Un estudio de 2002 en un modelo con conejos también confirmó el beneficio en la cicatrización de heridas por quemadura.

  • AlantoínaCientífico

    La alantoína cuenta con uso clínico y preclínico documentado en el manejo de heridas por quemaduras, particularmente en formulaciones combinadas. Se estudió una crema de plata-zinc-alantoinato en una serie clínica de 264 pacientes con úlceras cutáneas crónicas, incluidas heridas relacionadas con quemaduras, logrando la curación en 339 de 400 lesiones. La investigación en ingeniería de tejidos también ha incorporado alantoína en andamios (scaffolds) para heridas diseñados específicamente para quemaduras graves.

  • Aloe veraCientífico

    Múltiples revisiones sistemáticas y ensayos clínicos controlados respaldan el uso del gel de aloe vera tópico para quemaduras de grosor parcial, mostrando tiempos de curación estadísticamente significativamente más rápidos y tasas más altas de curación completa en comparación con la sulfadiazina de plata y otros comparadores. Un metaanálisis (Burns, 2022) encontró que el tiempo medio de curación de la herida favoreció significativamente al aloe vera (RR: -1.34, IC 95%: -1.8 a 0.9, p<0.001). La evidencia de nivel 1 también indica alivio del dolor en heridas por quemaduras de grosor parcial.

  • polen de abejaCientífico

    La pomada tópica de polen de abeja se ha probado en modelos de heridas por quemadura en cerdos, demostrando una reducción del tiempo de curación, una mejora en la histopatología del tejido y eficacia antimicrobiana. Un ensayo clínico chino evaluó específicamente preparaciones a base de polen de abeja para el tratamiento de heridas por quemadura en humanos.

  • bromelainaCientífico

    La bromelaína es el principio activo del agente desbridante NexoBrid®, aprobado por la EMA para quemaduras profundas. Múltiples ECA y revisiones sistemáticas demuestran que el desbridamiento enzimático a base de bromelaína reduce el tiempo hasta el desbridamiento completo, disminuye las tasas de escisión quirúrgica, y mejora la cicatrización espontánea y los resultados cosméticos en comparación con la atención estándar. Un metaanálisis de 2025 encontró un desbridamiento más rápido (DM -3.92; p<0.00001) y tasas más altas de cicatrización espontánea con bromelaína.

  • CaléndulaCientífico

    Calendula officinalis tiene una larga historia tradicional como remedio para quemaduras e inflamaciones cutáneas en la medicina herbal europea. Pequeños ECA y estudios observacionales indican que las preparaciones tópicas de caléndula aceleran la cicatrización de heridas y reducen el dolor y la infección en quemaduras menores. A nivel mecanístico, la caléndula promueve la síntesis de glicoproteínas y colágeno, y exhibe actividad antiséptica y antiinflamatoria.

  • Un estudio en animales demostró que un ungüento que combina alcanfor, aceite de sésamo y miel redujo el tiempo de curación de heridas por quemaduras en ratas. Una serie de casos clínicos separada, realizada en 2,000 pacientes hospitalarios durante 14 años, reportó que el alcanfor y el aceite de coco aplicados en quemaduras superficiales redujeron el dolor y mejoraron los resultados. La actividad estimulante del colágeno del alcanfor en los fibroblastos dérmicos respalda un mecanismo de reparación de heridas.

  • Centella asiatica (gotu kola) tiene un uso tradicional sólido en el Ayurveda y la Medicina Tradicional China (MTC) para la cicatrización de quemaduras y heridas, respaldado por evidencia preclínica y clínica. Sus triterpenoides activos —asiaticósido, madecasósido, ácido asiático y ácido madecásico— estimulan la síntesis de colágeno, la angiogénesis y la reepitelización. Los ensayos clínicos muestran mejores resultados de cicatrización en quemaduras de segundo grado con la pomada tópica Centiderm y apósitos de poliéster que contienen extracto de C. asiatica.

  • quimotripsinaCientífico

    La evidencia clínica respalda la combinación de tripsina:quimotripsina en la reducción de la destrucción tisular después de quemaduras. Un estudio en humanos publicado en Burns (1997) mostró que el tratamiento enzimático inhibió el aumento de la proteína C reactiva y modulό las proteínas de fase aguda. La combinación se utiliza en dosis de 200,000 unidades USP cuatro veces al día durante diez días en pacientes con quemaduras.

  • cocoCientífico

    El VCO ha sido evaluado en modelos preclínicos de heridas por quemaduras y en formulaciones de nanoemulsión. Los estudios en animales demuestran efectos pro-cicatrizantes atribuidos a sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas. No se han publicado ensayos clínicos en humanos de alta calidad específicamente para quemaduras; la evidencia actual en heridas humanas se clasifica como Nivel 5 (opinión de expertos / solo datos en animales).

  • colágenoCientífico

    Los apósitos de colágeno y la suplementación oral con colágeno hidrolizado cuentan con evidencia clínica de beneficio en la cicatrización de heridas por quemaduras. Un ECA piloto aleatorizado y doble ciego en 31 pacientes quemados (20–30% de SCQ) encontró que la suplementación oral con colágeno elevó significativamente los niveles de prealbúmina y aceleró la cicatrización de heridas. Los apósitos en lámina de colágeno están documentados como útiles en quemaduras de primer y segundo grado, reduciendo el dolor causado por los cambios de apósito y favoreciendo la epitelización.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina, el principal compuesto bioactivo de la cúrcuma, cuenta con evidencia preclínica sustancial en la cicatrización de heridas por quemaduras, incluyendo estudios en animales que muestran una reducción del tamaño de la herida, una reepitelización acelerada y una disminución de la inflamación en comparación con controles de sulfadiazina de plata. Se le ha identificado como un principal ingrediente activo en el tratamiento de quemaduras de la MTC (medicina tradicional china) y se incluye en apósitos biopoliméricos para heridas en la investigación actual. Sus mecanismos incluyen acciones antioxidantes, antiinflamatorias y moduladoras del colágeno.

  • gotu kolaCientífico

    La Gotu Kola (Centella asiatica) se usa tradicionalmente en la Ayurveda y la Medicina Tradicional China (MTC) para quemaduras y cicatrización de heridas, respaldada por estudios preclínicos y clínicos. Sus triterpenoides (asiaticósido, madecassósido) estimulan la síntesis de colágeno, la angiogénesis y la reepitelización. Los ensayos clínicos muestran una mejor cicatrización en quemaduras de segundo grado con el ungüento Centiderm y apósitos recubiertos con C. asiatica.

  • mielCientífico

    Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis demuestran la superioridad de la miel frente a los apósitos convencionales (incluida la sulfadiazina de plata) para la curación de quemaduras superficiales y de grosor parcial. Un metaanálisis revisado por Cochrane encontró razones de probabilidades (odds ratios) de 6.1–6.7 a favor de la miel para la curación a los 15 días. Las propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, antioxidantes y desbridantes de heridas de la miel están bien documentadas.

  • El ácido hialurónico (AH) es un componente clave de la matriz extracelular y de la cascada de cicatrización de heridas, ampliamente utilizado en apósitos para quemaduras y heridas. Promueve la cicatrización húmeda de heridas, la migración celular y la regeneración tisular. Los apósitos a base de AH cuentan con evidencia clínica de eficacia en quemaduras de grosor parcial y se incluyen en formulaciones de apósitos biopoliméricos para heridas respaldadas por múltiples ensayos clínicos.

  • yodoCientífico

    Las preparaciones que contienen yodo (povidona yodada, yodo cadexómero) son agentes antimicrobianos establecidos que se utilizan en el manejo de heridas por quemaduras. La povidona yodada se ha utilizado en el cuidado de quemaduras durante décadas; los apósitos de yodo cadexómero cuentan con evidencia de ECA para el control de infecciones en heridas por quemaduras y el apoyo a la cicatrización. El yodo elimina un amplio espectro de patógenos de heridas por quemaduras.

  • raíz de regalizCientífico

    Un ECA doble ciego en 50 pacientes con quemaduras de segundo grado encontró que un hidrogel de extracto hidroalcohólico de raíz de regaliz redujo significativamente la inflamación, el enrojecimiento, el dolor y la sensación de ardor en comparación con el gel placebo, con una cicatrización general más rápida. Estudios preclínicos corroboran estos hallazgos mediante mecanismos antiinflamatorios y antimicrobianos. Esto representa una de las aplicaciones tópicas del regaliz evaluadas con mayor solidez clínica.

  • PantenolCientífico

    La evidencia clínica y en estudios in vitro respalda el uso de dexpantenol para el cuidado de heridas por quemaduras superficiales. Una revisión indexada en PubMed (Ebner et al., Am J Clin Dermatol, 2002) documentó efectos beneficiosos en pacientes con lesiones por quemaduras, con estimulación de la epitelización y la granulación. El dexpantenol se utiliza ampliamente en la práctica clínica para quemaduras menores como parte del cuidado dermatológico estándar.

  • papaínaCientífico

    La papaína, una enzima proteolítica derivada de la papaya (Carica papaya), se ha utilizado como agente de desbridamiento enzimático para heridas por quemaduras. Las preparaciones de papaína-urea se usaban históricamente para la eliminación de escaras en quemaduras en entornos clínicos. La evidencia respalda la proteólisis selectiva del tejido necrótico por parte de la papaína, con preservación del tejido viable de la herida por quemadura.

  • papayaCientífico

    La pulpa y el látex de la fruta de la papaya tienen un uso clínico documentado en el manejo de heridas por quemaduras, particularmente en el África subsahariana, y han sido evaluados en modelos animales con resultados positivos. El puré de papaya de uso tópico se emplea en el Royal Victoria Teaching Hospital (Gambia) para quemaduras de grosor total e infectadas. Las enzimas proteolíticas papaína y quimopapaína desbridan el tejido necrótico y ejercen efectos antimicrobianos.

  • piñaCientífico

    El desbridamiento enzimático a base de bromelina (NexoBrid®) recibió la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos en 2012 y la aprobación de la FDA en 2022 para la eliminación de la escara en quemaduras de espesor parcial profundo y de espesor total. Los ensayos clínicos documentan su eficacia para eliminar el tejido necrótico preservando el tejido viable, acelerando el cierre de la herida.

  • plátanoCientífico

    Un estudio clínico de casos y controles evaluó directamente la pomada de P. major al 10% frente a la sulfadiazina de plata al 1% en pacientes con heridas por quemaduras de segundo grado. Se propone que los compuestos antimicrobianos y antiinflamatorios de la planta son los principales responsables de la mejoría de las heridas por quemaduras. El uso tradicional de hojas frescas en quemaduras también está bien documentado a nivel mundial.

  • PropóleoCientífico

    El propóleo, una sustancia resinosa derivada de las abejas, tiene propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, antioxidantes y cicatrizantes documentadas, con evidencia preclínica y algo de evidencia clínica para quemaduras. Estudios en animales confirman que el propóleo estimula la remodelación de glucosaminoglicanos en heridas por quemaduras de manera superior a la sulfadiazina de plata. Una nanoemulsión de propóleo logró una contracción de la herida del 98.13% en el día 14 en un modelo de quemadura de segundo grado en ratas, y mejoró la epitelización, la fibrosis y la angiogénesis.

  • plata purificadaCientífico

    La plata en sus diversas formas (sulfadiazina de plata, apósitos de plata nanocristalina, plata coloidal) ha sido el agente antimicrobiano de referencia en el cuidado de heridas por quemaduras durante décadas. La crema de sulfadiazina de plata es el tratamiento tópico para quemaduras más prescrito a nivel mundial, con amplia evidencia de ECA y revisiones sistemáticas sobre su eficacia antimicrobiana, prevención de infecciones y apoyo a la cicatrización de heridas en quemaduras de grosor parcial y total.

  • árbol de sedaCientífico

    Las preparaciones herbales que contienen A. julibrissin han sido evaluadas en revisiones de ensayos clínicos para el tratamiento de heridas por quemaduras y se ha encontrado que son más eficaces que los tratamientos convencionales en algunos contextos. El uso tópico tradicional para quemaduras está documentado en varias tradiciones médicas asiáticas.

  • TripsinaCientífico

    Múltiples ensayos clínicos han evaluado combinaciones orales de tripsina:quimotripsina en pacientes con quemaduras, encontrando reducciones en el daño oxidativo, modulación de los niveles de citocinas y de las respuestas de proteínas de fase aguda. La combinación se ha utilizado clínicamente en el manejo de quemaduras desde la década de 1960. La evidencia respalda funciones antiinflamatorias y de protección tisular en la cicatrización de heridas por quemaduras.

  • vitamina ACientífico

    La vitamina A es esencial para la diferenciación de las células epiteliales, la función inmunitaria y la cicatrización de heridas, y se usa ampliamente en el cuidado de quemaduras por su papel comprobado en la reparación tisular. La deficiencia de vitamina A altera la cicatrización de heridas; la suplementación tópica y sistémica tiene funciones establecidas en el manejo de heridas por quemaduras. Los retinoides tópicos cuentan con evidencia que respalda la mejora de la epitelización en heridas por quemaduras.

  • vitamina CCientífico

    La vitamina C es un cofactor bien establecido para la síntesis de colágeno, esencial para la cicatrización de heridas; se sabe que su deficiencia causa retraso en la cicatrización. Estudios clínicos muestran que la suplementación por encima de la IDR acelera la cicatrización de heridas. La vitamina C intravenosa en dosis altas se utiliza en unidades de quemados para reducir los requerimientos de líquidos de reanimación y la lesión oxidativa en quemaduras mayores.

  • ZincCientífico

    El zinc es científicamente reconocido como un micronutriente crítico para la cicatrización de heridas, incluidas las quemaduras. Desempeña funciones esenciales en la proliferación celular, la función inmunitaria y la síntesis de colágeno. La deficiencia de zinc se asocia con un retraso en la cicatrización de heridas; la suplementación mejora los resultados en personas con deficiencia. Las formulaciones tópicas de zinc (óxido de zinc) tienen un uso tradicional y clínico en el cuidado de heridas por quemaduras.

  • achioteTradicional

    La aplicación de pulpa de semilla de achiote, cataplasmas de hojas o pulpa de fruta sobre quemaduras para prevenir la formación de ampollas y cicatrices es una práctica tradicional bien documentada en culturas indígenas de Sudamérica y el Caribe. Las propiedades carotenoides antiinflamatorias de la bixina ofrecen un sustento mecanístico plausible, aunque no existen ensayos clínicos en humanos.

  • El aceite de argán tiene un uso tradicional para calmar quemaduras y piel inflamada en Marruecos. Un estudio en ratas de 2016 (PMID 26978857) demostró una cicatrización acelerada de quemaduras de segundo grado con la aplicación tópica de aceite de argán. No se han realizado ensayos clínicos en humanos.

  • índigo de assamTradicional

    Qingdai (Indigo Naturalis), el producto procesado de hojas/tallos de S. cusia, está documentado explícitamente en la literatura de medicina tradicional china (MTC) como poseedor de efectos terapéuticos sobre las escaldaduras. Esta es una indicación tradicional reconocida, junto con la inflamación y la hemorragia.

  • Pícea negraTradicional

    La resina de pícea negra (black spruce) tiene un uso tradicional documentado para el tratamiento de quemaduras. Registros etnobotánicos citados en literatura revisada por pares confirman que la resina se mezclaba con aceite y se aplicaba en "quemaduras graves". Los sanadores nativos americanos utilizaban ungüentos a base de resina para el manejo de quemaduras.

  • jopoTradicional

    La medicina tradicional tibetana documenta el uso del jopo de forma tópica para quemaduras. Esto se registra en la literatura herbal clásica tibetana y se cita en compilaciones etnofarmacológicas. No existen estudios clínicos o farmacológicos que evalúen específicamente el jopo para quemaduras.

  • manzanillaTradicional

    La manzanilla (Matricaria chamomilla) tiene una larga historia en la medicina herbal europea para quemaduras, irritaciones de la piel y heridas. Las monografías de la Comisión E alemana y de la ESCOP reconocen a la manzanilla para afecciones cutáneas inflamatorias. Un ensayo clínico identificó a la manzanilla como parte de una mezcla herbal (con Rosa canina) asociada con mejores resultados en la cicatrización de heridas por quemaduras en un estudio controlado.

  • pamplinaTradicional

    La pastellera (chickweed) se ha utilizado en la medicina tradicional como aplicación tópica refrescante para quemaduras y escaldaduras menores. Tanto los compendios herbales de la época victoriana como los practicantes herbales modernos describen su uso en cataplasmas y ungüentos para el alivio de quemaduras. No se dispone de evidencia clínica.

  • pie de potroTradicional

    En Turquía, Tussilago farfara tiene un uso tradicional documentado como remedio tópico para quemaduras. La aplicación de cataplasmas de hojas sobre quemaduras está registrada en estudios etnobotánicos realizados en varios países. No existe evidencia de ensayos clínicos que respalde este uso.

  • consueldaTradicional

    La consuelda tiene una aplicación tradicional de siglos de antigüedad para quemaduras y escaldaduras leves en forma de cataplasma o pomada, aprovechando las propiedades proliferativas celulares y cicatrizantes de la alantoína. La evidencia de ensayos clínicos específicamente para quemaduras es limitada, aunque un ensayo aleatorizado doble ciego en 278 pacientes con abrasiones mostró que una preparación de consuelda al 10% redujo el tamaño de la herida en un 49% frente a un 29% por día en comparación con un control de baja dosis. El nombre tradicional de la consuelda, "knitbone" (suelda huesos), y su uso documentado en farmacopeas históricas incluyen específicamente las quemaduras.

  • EquináceaTradicional

    La equinácea tiene una historia bien documentada de uso tradicional entre los nativos americanos y los herbolarios europeos para quemaduras, heridas y lesiones cutáneas. La Comisión E alemana y los registros etnofarmacológicos confirman el uso tópico de las partes aéreas y raíces de E. purpurea y E. angustifolia para quemaduras y afecciones cutáneas inflamatorias. Un amplio estudio clínico alemán no controlado reportó altas tasas de éxito con pomada tópica de equinácea en diversas afecciones cutáneas inflamatorias, incluidas las quemaduras, pero falta evidencia rigurosa de ECA específica para quemaduras.

  • geranioTradicional

    La medicina herbal tradicional documenta el aceite esencial de geranio como remedio tópico para quemaduras y escaldaduras, basándose en sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias y cicatrizantes. Múltiples fuentes tradicionales enumeran esta indicación. No se ha realizado ningún ECA clínico sobre el tratamiento de quemaduras.

  • InmortalTradicional

    H. italicum está documentada en el uso tradicional y en aromaterapia para quemaduras y escaldaduras leves, con propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y cicatrizantes que aportan plausibilidad biológica. Su utilidad para la cicatrización de heridas por quemaduras cuenta con respaldo mecanístico proveniente de estudios de reparación tisular, pero no existen ensayos clínicos dedicados específicamente a quemaduras.

  • impatiensTradicional

    La medicina tradicional china utiliza los tallos y raíces de Impatiens para tratar quemaduras y escaldaduras, un uso también documentado en la medicina popular etíope. No existe evidencia clínica en humanos, pero la tradición está bien registrada en múltiples revisiones etnobotánicas.

  • hojas de índigoTradicional

    Las hojas de índigo tienen un uso tradicional en la medicina herbal india, aplicadas por vía tópica en quemaduras y escaldaduras para promover la cicatrización y reducir el dolor. Esto está documentado en registros etnobotánicos. No existen ensayos clínicos para esta aplicación específica.

  • lavandaTradicional

    El aceite esencial de lavanda (Lavandula angustifolia) se ha utilizado tradicionalmente para quemaduras leves desde principios del siglo XX, cuando el químico francés René-Maurice Gattefossé popularizó su uso en la cicatrización de quemaduras. Estudios in vitro y en animales confirman sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y cicatrizantes. La evidencia clínica en humanos es limitada, pero el uso del aceite de lavanda para quemaduras leves está respaldado por la tradición europea de medicina herbal y por parte de la ciencia preclínica.

  • MalvaviscoTradicional

    La malvavisco (Althaea officinalis) tiene una historia documentada en la medicina tradicional iraní y europea como aplicación tópica para quemaduras y escaldaduras. La investigación en animales (ratones, quemaduras de segundo grado) respalda los efectos cicatrizantes y antiinflamatorios del extracto sobre la piel quemada. No existen ensayos clínicos controlados en humanos específicos sobre quemaduras.

  • Los pueblos aborígenes Bundjalung del norte de Nueva Gales del Sur tradicionalmente aplicaban hojas trituradas de Melaleuca alternifolia como cataplasmas para tratar quemaduras y heridas. La monografía de la EMA reconoce el TTO como un producto medicinal herbal tradicional para heridas superficiales pequeñas. Dos ensayos clínicos pequeños han examinado los efectos del TTO sobre el flujo sanguíneo y la oxigenación de la hemoglobina en la cicatrización de quemaduras, pero la base de evidencia es insuficiente para extraer conclusiones clínicas.

  • MimulusTradicional

    Las fuentes etnobotánicas registran que los cataplasmas de hojas de Mimulus guttatus eran aplicados por el pueblo shoshón en quemaduras por fricción de cuerdas, y que especies relacionadas de Monkey-flower fueron utilizadas de forma tópica para irritaciones cutáneas por pueblos indígenas de Norteamérica. La literatura etnobotánica general menciona que las especies de Mimulus eran valoradas por sus aplicaciones cutáneas antiinflamatorias, incluidas las quemaduras. No existe evidencia clínica ni de laboratorio para esta aplicación.

  • Árbol de neemTradicional

    El aceite de neem y las preparaciones de hoja de neem se utilizan en la medicina ayurvédica tradicional para quemaduras y escaldaduras, con el fin de prevenir infecciones secundarias y reducir la inflamación. El espectro antimicrobiano contra patógenos comunes de heridas y las propiedades antiinflamatorias ofrecen plausibilidad mecanicista. No existen ensayos clínicos en humanos específicamente para quemaduras.

  • nopalTradicional

    La pulpa de las pencas de nopal tiene un uso tradicional extenso y geográficamente difundido como tratamiento tópico para quemaduras y escaldaduras. La investigación preclínica confirma que el aceite de semilla de Opuntia ficus-indica mejora la cicatrización de quemaduras cutáneas inducidas por láser en modelos animales. No se han identificado ensayos clínicos controlados en humanos específicamente para quemaduras.

  • cebollaTradicional

    Los sistemas de medicina tradicional han aplicado históricamente cebolla cruda o cocida sobre quemaduras y escaldaduras leves por sus propiedades calmantes y antimicrobianas. Los componentes antiinflamatorios y cicatrizantes del extracto de cebolla ofrecen una plausibilidad farmacológica. No se han identificado ensayos clínicos específicos en humanos sobre resultados en heridas por quemaduras.

  • La corteza de P. orientalis se menciona específicamente en fuentes farmacológicas tradicionales por su uso tópico para quemaduras y escaldaduras. RxList/NLM incluyen las quemaduras como un uso de aplicación cutánea. Las propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias de la planta proporcionan una base plausible para estas aplicaciones.

  • PlantagoTradicional

    Las preparaciones de hoja de Plantago major tienen uso tradicional para quemaduras en múltiples culturas. Un estudio de casos y controles en humanos evaluó una pomada de P. major en quemaduras de segundo grado en comparación con sulfadiazina de plata. Estudios en animales confirman una cicatrización acelerada de heridas por quemadura con extractos de P. major. La evidencia sigue siendo principalmente preclínica y tradicional, sin datos confirmados de ECA.

  • NopalTradicional

    La aplicación del mucílago del cladodio de nopal (tuna) sobre quemaduras es uno de los usos tradicionales más ampliamente documentados en culturas indígenas americanas, mediterráneas, coreanas y del África subsahariana. Evidencia preclínica limitada respalda efectos antiinflamatorios y de protección tisular. No existen ensayos clínicos en humanos específicamente para quemaduras.

  • verdolagaTradicional

    Las cataplasmas de verdolaga se han utilizado ampliamente en la medicina tradicional occidental, nativa americana, africana y asiática para calmar quemaduras leves, ya que las hojas mucilaginosas proporcionan una capa húmeda protectora y los fitoquímicos antiinflamatorios reducen el calor y la inflamación. No se encontraron ECA dedicados en humanos sobre la verdolaga para lesiones por quemaduras.

  • La raíz de ruibarbo es un ingrediente clave en las preparaciones tradicionales de la MTC (Medicina Tradicional China) para quemaduras, como el "Polvo San Huang", documentado desde el año 652 a. C. para quemaduras de primer y segundo grado. Datos modernos in vitro confirman la actividad antimicrobiana e inmunomoduladora de las fórmulas que contienen ruibarbo sobre heridas por quemadura.

  • Olmo resbaladizoTradicional

    El olmo americano (slippery elm) se ha utilizado por vía tópica para quemaduras y escaldaduras en las tradiciones herbales nativas americanas e históricas de Estados Unidos. El mucílago forma un gel húmedo, refrescante y protector sobre el tejido quemado. Ningún ensayo clínico en humanos confirma su eficacia específicamente para quemaduras.

  • La corteza de olmo resbaladizo (slippery elm) se ha utilizado como cataplasma tópica para quemaduras y escaldaduras en las tradiciones populares nativas americanas y de la América colonial temprana. El mucílago crea una capa húmeda, refrescante y protectora sobre la piel dañada. No se han realizado ensayos clínicos en humanos específicamente para quemaduras.

  • Boca de dragónTradicional

    El jugo fresco y los extractos florales de la boca de dragón se aplicaban tradicionalmente por vía tópica en quemaduras y escaldaduras leves en la medicina popular europea, valorados por sus supuestos efectos refrescantes, calmantes y antiinflamatorios. Este uso está documentado en múltiples fuentes de herbolaria, pero carece de evidencia de ensayos clínicos. El perfil antiinflamatorio y antioxidante in vitro de A. majus ofrece un fundamento fitoquímico plausible.

  • La savia gelatinosa y el rizoma emoliente del sello de Salomón se han aplicado tópicamente en quemaduras y escaldaduras en las tradiciones populares de Europa y América del Norte. La cualidad mucilaginosa calmante y refrescante, junto con los constituyentes antiinflamatorios, respaldan este uso.

  • abetoTradicional

    La resina de abeto rojo (spruce) se ha utilizado tradicionalmente en la medicina popular nórdica como apósito tópico para quemaduras y escaldaduras, aprovechando sus propiedades antimicrobianas y selladoras de heridas. Referencias históricas de materia médica mencionan la resina de Picea como emplastro para quemaduras. El dispositivo médico Abilar®, elaborado a partir de resina de Picea abies, se utiliza clínicamente para el manejo de heridas cutáneas, incluidas las quemaduras.

  • El aceite tópico de SJW (Hyperici oleum) se ha utilizado en la medicina popular europea y de Oriente Medio para quemaduras, quemaduras solares y heridas de la piel desde la antigüedad. Estudios en animales respaldan una cicatrización acelerada de quemaduras y una reducción de la inflamación y el edema. La evidencia clínica en humanos sigue siendo limitada, y se restringe principalmente a reportes de casos y datos observacionales.

  • girasolTradicional

    El aceite de girasol se ha utilizado tradicionalmente como emoliente tópico para quemaduras y lesiones cutáneas leves. Sus propiedades bien establecidas de cicatrización de heridas y antiinflamatorias proporcionan una plausibilidad mecanicista. Fuentes históricas de herbolaria registran el aceite de girasol como emoliente para llagas y lesiones cutáneas, aunque no se han realizado ensayos clínicos sobre quemaduras.

  • El aceite de árbol de té (Melaleuca alternifolia) tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias documentadas, tradicionalmente utilizadas para quemaduras menores, heridas e infecciones cutáneas en la medicina aborigen australiana y en la posterior aromaterapia occidental. La evidencia científica proviene principalmente de estudios in vitro y en animales que demuestran actividad antimicrobiana contra patógenos de heridas por quemaduras; la evidencia de ensayos clínicos en humanos específicamente para quemaduras sigue siendo limitada.

  • Roble blancoTradicional

    La aplicación externa de preparaciones de corteza de roble blanco en quemaduras y escaldaduras menores es un uso tradicional bien documentado en múltiples tradiciones herbales. Se considera que los taninos proporcionan una barrera astringente, antimicrobiana y protectora del tejido. El estudio porcino de Davis & Mertz también examinó una pomada de corteza de roble en heridas por quemaduras de segundo grado, lo que ofrece un respaldo preclínico limitado.

  • MilenramaTradicional

    La milenrama tiene un uso tradicional para quemaduras y escaldaduras en múltiples sistemas, citado en la medicina popular persa, europea y de Oriente Medio. Sus propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias, antimicrobianas y astringentes ofrecen un fundamento farmacológico coherente para el tratamiento de quemaduras.

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